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Las Profecías de Sanctus Germanus Volumen 1 y 2
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Una Narración Personal de Entrenamiento como Medium --Parte 1
En esta sección, me gustaría relatar cómo los Maestros me sacaron del mundo de los negocios, me entrenaron como Médium en lo esotérico y me regresaron al mundo de los negocios como un médium de lo esotérico. Miles están o experimentarán un despertar similar en los años por venir hasta que los representantes de la Gran Hermandad de la Luz estén firmemente en su lugar y listos para ayudar a liderar en la Nueva Era.
Última Llamada
Ser médium para la Gran Hermandad de la Luz es relativamente reciente, así que no puedo afirmar el poseer un don natural de clarividencia de la niñez. De hecho, las facultades de mi clarividencia y clariaudiencia solamente han sido abiertas de manera gradual en los pasados cinco años y continúan así bajo un sistemático programa de entrenamiento diseñado y adiestrado por ciertos adeptos descarnados de la Hermandad.
Durante un punto particularmente bajo en mi vida, me tomé un tiempo libre de mis negocios en Asia para regresar a Honolulu, mi ciudad de residencia. Habían pasado treinta años desde que me había ido y no estaba realmente seguro por qué quería regresar allá. Desde mi perspectiva actual, ahora entiendo cuando los Maestros quieren que viaje a tal o tal lugar, imágenes de este destino danzan en mi mente hasta que en realidad llego ahí.
Llegué en un estado desconcertante. Por fuera, parecía dichoso y exitoso para muchos de mis viejos amigos y parientes, pero internamente algo me estaba atormentando. Dos de mis novelas acababan de ser publicadas en Asia, pero después de la momentánea emoción de ser un autor publicado, regresó el sentimiento de insatisfacción. Quizá había sido precipitado por la ruptura con mi compañera y por la muerte de mi madre unos cuantos años antes. No obstante, después de la aflicción sobre estos dos eventos que habían pasado su curso, regresó el profundo sentimiento de satisfacción. Era claro que estos traumáticos eventos emocionales habían provocado dentro de mí un malestar general.
Muy en lo profundo sabía que lo que estaba buscando no era de este mundo, sino de más allá, no obstante ninguna de las religiones tradicionales me interesaba en lo más remoto. Un día después de su muerte, mi madre me había hablado con una voz que hubiera sonado clara como una campana. Aunque un poco asustado, estaba contento de oírla. Esa experiencia había sido prueba suficiente para mí que la gente sigue viviendo después de la así llamada muerte. Compré cada libro que podía encontrar en Hong Kong sobre el asunto.
Durante los muchos años que estuve en Asia gradualmente había llegado a esta conclusión: vi a un continente entero de personas que se llevaba bien en vida con sus vidas como budistas, taoístas o cualquiera de los cultos locales. No era en lo absoluto como los cristianos que habían hecho resonar en mi interior cuando era niño. “Todos estos paganos irán al infierno porque ahora han renacido a través de Jesús Cristo su Salvador”. Abandono, sin culpa o recriminación, los conceptos equivocados que las iglesias cristianas han incrustado en mi psique. ¿Y saben qué? En verdad me sentí genial no adhiriéndome a ninguna religión.
La libertad de las estrechas críticas impuestas por el cristianismo me permitió buscar otras vías. Comencé a consultar adivinos para que me hicieran lecturas. Muchos de mis amigos y socios consultaban adivinos continuamente y yo estaba fascinado con ellos incluso si alguno de ellos estuviera completamente equivocado. Entonces consulté a una famosa clarividente inglesa, que periódicamente iba a Hong Kong, y cuya exactitud era asombrosa. Muchas de las personas de habla inglesa notables de la ciudad la consultaban regularmente. Mis consultas con ella me enseñaron una cosa: definitivamente había algo allá afuera, algo más allá de lo obvio que podía ver y predecir el curso de mi vida. La médium inglesa confirmó esto cuando veía repetidamente a mi madre cerca de mí.
Entonces para cuando regresé a Honolulu ya me había acostumbrado a consultar psíquicos. Entonces cuando divisaba un pequeño anuncio de lecturas psíquicas en un periódico de anuncios clasificados, anotaba el número telefónico.
El malestar personal había continuado a pesar de todas las celebraciones y cenas familiares que me daban la bienvenida. Pasaron unos cuantos días antes de que finalmente llamara a la psíquica e hiciera una cita. Estaba buscando cualquier cosa que me ayudara a aliviar mi descontento profundamente atormentador. La psíquica, Kathy, comenzó invocando la verdad. “Deja que la verdad sea oída. Deja que la verdad sea vista. Deja que solamente la verdad salga”.
Encontré su invocación un poco extraña, ya que ninguna de las adivinas en Asia alguna vez hizo eso. Después se detuvo, puesto que estaba un poco sorprendida. Ella dijo, “Parece que el Maestro St. Germain está de pie en el fondo mientras otro Maestro que se parece a Sócrates está hablando. El Maestro St. Germain solamente se ha aparecido una vez en otra lectura reciente”.
Sacudí mi cabeza y pregunté, “¿Quién es St. Germain?” Kathy me explicó brevemente que él es un Maestro Ascendido y parte de la Jerarquía Espiritual conocida como la Gran Hermandad de la Luz que guiaba los asuntos terrestres desde otro plano. La miré inexpresivamente al no entender lo que estaba diciendo. “¿Qué tiene esto que ver con mi vida?” me pregunté. Estaba más interesado en el futuro de mis novelas y el viaje de promoción en el que estaba a punto de embarcarme. El guía parecido a Sócrates pacientemente contestó mis preguntas mundanas y concluyó, “Incluso si influencias un alma con tu novela, habrás logrado algo”. Al final tuvo razón, las novelas no fueron un gran éxito aplastante, y recibí una carta de un lector que había sido tocado por mis palabras.
Entonces Kathy habló de Helena P. Blavatsky y de la Sociedad Teosófica. Ella mencionó a otros maestros ascendidos como Lord Maitreya, El Morya, Kuthumi y Djwal Kul. “Estos son algunos de los Maestros de la Sabiduría”, dijo de pasada. Todavía no entendía de lo que estaba hablando e hice una nota mental para encontrar algo de información sobre todas estas personas. Entonces cuando cerró la lectura, dijo, “El Maestro St. Germain se ha ofrecido. Vas a observar algunos “trucos” interesantes”.
Regresé a casa e investigué sobre St. Germain en Internet. Encontré que él había aparecido por un período de 200 años durante los Siglos 17 al 19 como “El Hombre Maravilloso” en las Cortes Reales de Europa, como el misterioso Conde de St. Germain. Extraordinariamente acaudalado y un maestro de la magia y la alquimia podía crear elixires y manifestaciones de diamantes y rubíes. También había sido la fuerza detrás de la formación de las sociedades secretas de los Masones y de los Rosacruces. ¡También era un consumado violinista!
También leí mensajes canalizados de una multitud de mediums, algunos de los cuales incluso afirmaban que lo habían encontrado recientemente.
LOS TRUCOS
Una tarde después de una comida en un restaurante chino, me paré al baño. La puerta estaba cerrada así que esperé. Uno minutos más tarde, un extraño hombre corpulento asiático salió del baño y me miró intensamente. Era difícil de decir que tipo de asiático pero la cara era tan rara, era difícil de olvidar. Unos cuantos minutos más tarde estaba yo parado en la banqueta de afuera del restaurante platicando con mis compañeros, el mismo hombre caminó frente a mí viniendo del oeste y me miró fijamente, entonces continuó hacia el este de la calle.
Minutos más tarde, nos subimos todos a mi carro y manejé hacia el norte dos cuadras aproximadamente. Me detuve en la intersección y de nuevo este mismo hombre caminando desde el oeste, cruzó frente al carro, y me miró fijamente a través del parabrisas. Durante el lapso desde la última que lo vi, habría sido imposible para él haber alcanzado esa intersección a pie, ¡menos caminando desde el oeste de nuevo! Me senté por un minuto completamente estupefacto detrás del volante, después un flashazo vino a mí. De repente recordé lo que Kathy había dicho acerca de los “trucos”.
Unos cuantos días más tarde, llené mi destilador de agua como estaba acostumbrado a hacerlo en la noche para que tuviera agua fresca destilada en la mañana. La mañana siguiente lo verifiqué y no había una sola gota de agua en todo el destilador. Busqué goteras bajo el destilador pero no había ninguna. El destilador todavía estaba un poco caliente así que había estado en operación.
Unas cuantas extrañas cosas sucedieron pero en ese punto solamente levantaba la vista hacia el cielo y decía, “Ok, ¿de qué se trata todo esto? ¿Qué hago?” No fue hasta varios meses después que obtuve mi respuesta, pero mientras estallaron serios problemas con mi familia dejándome más o menos apartado de ella.
ENCUENTRO CON UN MEDIUM EN TRANCE
Varios meses más tarde, Kelly me envió un volante acerca de los servicios de mensaje sostenidos varios días hacia la Navidad. Asistí a uno de los servicios y fui testigo de algo que me asombró completamente.
El Pastor de la iglesia anunció que tenía un mensaje de Sir Arthur Conan Doyle y que entraría en trance. Todos se callaron y el médium en trance cerró sus ojos y comenzó a jadear. Su cuerpo comenzó a moverse nerviosamente y su cara tomó una expresión completamente diferente. “Ahora tenemos el cuerpo y podemos comenzar a hablar”, dijo en un acento notablemente británico. Sir Arthur Conan Doyle, del famoso Sherlock Holmes, había llegado a través del cuerpo del médium en trance y entregó su mensaje. Su tono jovial, sarcásticas y ocasionales afirmaciones paternas fueron entregadas en una sintaxis y tono contundentemente británicos semi-arcaicos que me fascinaron.
Nunca en mi vida había sido testigo de un médium que entrara en trance. Pensé, “Él tiene que ser un magnífico actor o tiene que ser un verdadero fenómeno”. Escuché cómo Sir Arthur recitó el mensaje con tal espontaneidad y broma, que no podía haber sido ensayado o practicado. Mientras escuchaba, traté de encontrar algún comentario que me diera un indicio de que todo esto era ensayado. Estaba asombrado y perplejo, pero al mismo tiempo sabía en lo más profundo que lo estaba presenciando era REAL. Sería un año más tarde que le di una cinta a un amigo inglés para que la escuchara. Él declaró que el acento y los patrones de discurso eran auténticamente británicos. Cuando le dije quien era, se le doblaron las piernas.
Después del servicio, Kathy vino y me dijo, “Deberías pedir una lectura al médium. Puede ser interesante”.
Me lance a un nuevo programa de inversión y me puse a planear una nueva empresa de negocios. Estas actividades “concretas” solamente sirvieron para sofocar el malestar dentro de mí temporalmente. Me discipliné para seguir una rutina diaria, me inscribí a un curso intensivo para actualizar mi conocimiento en las computadoras, no obstante en esas quietas horas matutinas mientras caminaba por los hermosos parques de paraíso, todavía sentía que algo estaba mal. Finalmente, hice una cita para ver al médium.
El médium comenzó con una mirada a mi carta astrológica. Él solamente se apoya en las cartas para explicar la cronología de los eventos, ya que cree que nosotros en la tierra aún somos afectados por los ciclos cósmicos de eventos. Después de explicar un par de advertencias menores, pasamos a la lectura. Preguntó si yo tenía preguntas. Las discutimos.
“¿Más preguntas?” preguntó.
“Sí, qué hay de St. Germain,” pregunté.
“Bien, bien, St. Germain, ¿eh? Qué interesante que preguntaras acerca de él”, dijo el médium. Miró hacia el techo como si escuchara a alguien hablar. “Tengo que entrar en trance. Sir Arthur quiere tomar esta parte de la sesión”.
Una gran emoción de expectación llegó a mí mientras el médium se preparaba para Sir Arrhut. ¡El gran Sir Arthur Conan Doyle, el autor maestro de Sherlock Holmes, iba a hablarme! Lo siguiente es un extracto de su mensaje:
“Bien, bien, bien, has dicho las palabras mágicas, mi amigo, cuando hiciste el llamado al Maestro St. Germain. En verdad, tú, tú mismo, estás apadrinado por él y todo eso fue arreglado antes de esta encarnación. Parte de lo que él ha tenido en mente, si así lo quieres, para ti y por supuesto para que tu mente más profunda y tu ser más elevado sepan esto bien, es que tú, cuando avanzaras en tu vida, encontrarías una oportunidad tras otra para abrir las mentes de las personas hacia nuevas dimensiones, hacia nuevas posibilidades, a la magia de vida, si así lo quieres, en parte escribiendo y en parte a través del contacto directo, aparentemente en un sentido de negocio”.
Él citó al Maestro St. Germain diciéndome en una vida previa en las cortes de Europa lo siguiente:
“Listo o no, deberás regresar una y otra vez, hasta que todo este mundo esté iluminado como estamos ahora. Realiza la invitación de tu padre. Aprende todo lo que pudieras aprender. Siempre valora la gran luz de la sabiduría. Y observa cómo, dentro de siglos, nos encontraremos nuevamente, no seré tan visible, tu sí, cuando hable directamente a lo más recóndito de la cueva de tu corazón”.
Sir Arthur continuó:
“Él apadrinó tu encarnación. Él deberá estar ahí para recibirte cuando hayas cumplido tu misión. Pero hasta entonces, él está, en un sentido, y ciertamente quiero decir con esto con toda la debida reverencia y honor hacia él, “a la mano” es decir, puedes llamarlo en cualquier momento y él deberá encontrar sus medios para responderte. Él te trajo aquí, ¿o no?
Entonces, esa es parte de toda la misión.
Solamente para hacerlo más y más claro para ti, a donde vayas que sea de importancia, a donde viajes, te encontrarás guiado hacia las almas que más necesitan conocerte. Vas a ir en una misión, si así lo quieres, de iluminación, no tanto propia sino para aquellos a quienes habrás de contactar. Las palabras que deberás decir estarán en tu boca y en tus manos las que deberás escribir. Y te verás funcionando más y más y más como su amanuense, literalmente su secretario, cuando él, en completa gloria y color, se vierta a través de ti con creciente poder y frecuencia hasta que seas ciertamente y en verdad, uno de sus mediums personales, tal como es, y ciertamente uno que pueda sacar a la luz sus pensamientos sobre cualquier asunto dado”. (Sir Arthur Conan Doyle, 28 de diciembre, 1998)
Después de escuchar el discurso, salí de la oficina del médium. Al fin tenía una respuesta, no obstante la lectura engendró inmediatamente un grupo de otras preguntas. ¿Qué acaba de escuchar? ¿Con quién podía hablar sobre esto? ¿Quién entendería? ¿Qué entendí?
Comienza el Largo Camino, Ahora, ¿Qué Hacer?
Después de la lectura del médium, me sumí en el sonido de la voz de Sir Arthur, escuchando el mensaje en la cita docenas de veces. No obstante, no sabía que hacer con la información. Me parecía claro seguir los nuevos planes de negocio que había establecido, así que decidí regresar a Asia y reanudar mis actividades en el comercio internacional.
Pero antes de dejar Hawai, algo dentro de mí me dijo que fuera a la cima del Monte Haleakala en la isla de Maui. El Maestro me hablaría ahí. Primero, me pregunté, “¿Por qué no me podía hablar aquí? ¿Por qué ir hasta allá?” Así que ignoré el deseo hasta que se volvió claro que debería ir.
Volé hacia Maui, renté un auto y manejé hacia la cima del Monte Haleakala. Me senté en el carro y esperé. No pasó nada. De alguna manera, había esperado una gran luz cayendo sobre mí o al menos una revelación de temblor, algo cerca de la línea de Moisés. Todavía no pasó nada, así que comencé a bajar de la montaña. Una búsqueda inútil, pensé. Obviamente había recibido el mensaje equivocado.
A mi regreso, detuve el auto y escalé hacia un lugar aislado y me senté a ver el panorama. Estaba mirando hacia el cielo y observé nubes moviéndose como si fueran a hacer una deliberada formación. Vi la formación y lo que vino a mi mente fue una ciudad de Canadá. Las nubes habían formado un retrato del Río de San Lawrence, la misma vista que había tenido veinte años antes cuando llegué a Canadá en carro desde los estados con algunos amigos.
“¿Qué significaba?” me pregunté en ese preciso momento en el Monte Haleakala. “¿Qué tenía que ver un hijo del trópico con Canadá?” odiaba el frío.
Regresé al auto, un poco decepcionado de que nada espectacular había pasado realmente y regresé a Honolulu. Sería solamente un poco más de un año más tarde que me vería mudándome de Asia a Canadá ¡con todo! Los Maestros un año más tarde me dijeron, “Te presentamos esta idea para que tuvieras tiempo de considerarla. Sabíamos que te resistirías al inicio”.
De esta experiencia aprendí que un poco de obediencia toma un largo camino.
EXPERIENCIAS Y FENÓMENOS ASTRALES:
Sin saber qué hacer con la información transmitida a mí hasta entonces, regresé a Asia a reactivar mi negocio de mercadeo y establecí una nueva compañía de Internet. Mientras organizaba los elementos legales y administrativos para establecer la nueva compañía, me preguntaba en voz alta por qué estaba haciendo eso y el pensamiento de abandonar la idea atravesó mi mente varias veces. Cuando se produjo, cuando la Hermandad se acercó a mi para establecer este sitio Web, me di cuenta de que la compañía de Internet había servido como un entrenamiento para este actual sitio Web.
Uno de mis guías (lo presentaré más tarde porque él es uno de los seres más intrigantes que jamás he conocido) dijo esto, “Quizá pienses que eres un hombre de negocios ordinario en Asia pero sobresales de entre ellos”. No sabía a qué se refería ya que al inicio ciertamente era una operación pequeña, modesta, comparado con el fervor de Internet en Hong Kong. Nuestras operaciones estaban lejos de ser una torre. No obstante mi socio y yo seguimos y logramos un pequeño éxito de esto.
Mientras el negocio estaba en proceso, todavía estaba desconcertado acerca del camino que debería tomar. Sabía en lo más profundo que el negocio de Internet era temporal. Utilizaba las mañanas para seguir mi búsqueda interna. Parecía que estaba muy lejos de ser el Amanuense del Gran y Santo Maestro. Pedí el consejo de clarividentes asiáticos para ver si ellos podían ver mi conexión con Sanctus Germanus, pero sin éxito. De hecho, ninguno de los videntes, monjes o astrólogos que contacté había oído alguna vez sobre él.
Ordené todo el set completo de libros de la Fundación St. Germain que documentaba el encuentro de Godfry Ballard con el Maestro, el resultante movimiento YO SOY, sus viajes astrales y sus lecturas. Estos libros me proporcionaron una perspectiva dentro del misterioso movimiento de YO SOY, sus debilidades y flaquezas, y un poco más acerca de la naturaleza del Maestro. Pero la molesta pregunta era esta, si el Gran y Santo Maestro St. Germain ciertamente era la creciente jerarquía de la Nueva Era, ¿por qué había mucho énfasis en América como el país “elegido” de las cosas? ¿No pertenecía todo el mundo a la Nueva Era?
Busqué formas de iniciar contacto con el Maestro. Con amigos, jugamos con lecturas con cartas de tarot y la tabla ouija. Durante las sesiones de ouija, un espíritu que se llamaba a sí mismo St. Germain se apoderaría de mi cuerpo causando que me “sacudiera y rodara” en mi asiento mientras estaba hablando. Era muy parecido a las sesiones de espiritismo que uno ve en las películas y tenía curiosidad y estaba emocionado con este fenómeno “espiritual” ya que desafiaba todo mi pensamiento intelectual concreto y mis actividades. Mientras pasaba el tiempo, el ser me diría cosas, algunas equivocadas, algunas correctas. También haría predicciones para las personas que estaban sentados alrededor de la ouija.
Además de las sesiones de espiritismo de tabla ouija, trataba de canalizar a muchos seres como St. Germain, El Morya, Lord Maitreya, Lady Nada y otros, muchos los cuales aprendí en las series de Ballard. Estos mensajes fueron publicados en un sitio Web y cubrían varios temas.
Durante este tiempo comencé a caer al piso sin razón aparente. Andaba caminando por la calle cuando, sin razón aparente, mis rodillas se doblaron y caí sobre mi cara. Cada vez sentía como si alguien me hubiera jalado o empujado deliberadamente. Me llegó un mensaje de que estaba viajando y cayendo a causa de la tabla ouija y de los juegos “astrales”. Primero era difícil de aceptar las noticias. Esto significaba apartarme de los únicos medios que conocía para contactar al Gran y Santo Maestro.
Después de un tiempo comencé a analizar las canalizaciones que estaba teniendo de varios seres. Tenía que admitir que eran repetitivas y a veces indiscutiblemente equivocadas. A veces los mensajes eran bastante acertados. Pero se hizo más y más obvio para mí que no solamente estaba enfrentándome con el engaño, sino invitándolo a través de la ouija y cosas por el estilo. Cuando esta comprensión finalmente penetró, paré de hacer semejantes actividades y cerré el sitio Web de mensajes espirituales. Me quedé pendiendo de un hilo. Si estos métodos para iniciar una conexión con el otro lado no funcionaban, entonces ¿cómo podía cumplir con mi papel? Estaba perdido.
Comenzaba a impacientarme. Siendo un hombre de negocios y acostumbrado a controlar los elementos para iniciar e implementar proyectos de negocios, no era mi naturaleza esperar pacientemente las señales o que las cosas se desarrollaran. Cuando las cosas resultaron, todo mi entrenamiento en lo oculto sería uno de aprendizaje de la paciencia.
Sería solamente hasta que los Maestros de la Sabiduría me pusieron a través de un entrenamiento sistemático para abrir mis facultades clariadutivas y clarividentes para usarlas correctamente, que echaría una mirada a estas pasadas experiencias y las identificaría como “astrales”, por naturaleza emocionales, inestables, con frecuencia engañosas, a veces correctas y a veces no. Sería como si detuviera a cualquiera en la calle para preguntarle su opinión.
La Mudanza Repentina:
Después de menos de un año en Asia recibí un impulso muy fuerte para empacar todo y mudarme a Canadá. Mi impaciencia quería acción. Volé a través del Pacífico hacia Canadá al principio del invierno para examinar la situación y escuchar mis sentimientos. Estaba principalmente preocupado por adaptarme al frío.
Cuando llegué a Canadá, instantáneamente supe que era el movimiento correcto. No recuerdo tener este buen entendimiento con Canadá durante mis muchos viajes allá. Semejantes sentimientos positivos salieron del alma. Incluso sabía exactamente en qué edificio quería vivir.
Toda la razón apuntaba hacia mis obligaciones de negocios en Asia. No solamente podía empacar e irme por un capricho, así que en mi regreso a Asia, archivé una mudanza a Canadá para un futuro distante, sin fecha específica.
Unos cuantos meses después de ese viaje, comencé a tener fuertes impulsos para mudarme a Canadá. ¡Empaqué todo, disolví el negocio y me mudé! Era tiempo de volar a Hawai para otra consulta con el médium.
“Sí, ciertamente, una mudanza a Canadá está en un plan cuidadosamente elaborado”, él dijo. “La mudanza tendrá lugar relativamente pronto, dentro de un año como máximo”.
De nuevo apareció Sir Arthur Conan Doyle y me dio algunos consejos importantes sobre meditación. Esa era la forma de conectarme con los maestros. Él reiteró su creencia de que las oraciones cristianas tenían poco que contribuir a mi avance espiritual de más adelante. En cambio, el sugirió que profundizara en técnicas enseñadas en el raja yoga, el rey de los yogas, y me dio algunas técnicas de respiración para que practicara.
Sabía muy poco acerca de la meditación no obstante, eventualmente aprendí que la meditación profunda y sistemática es la clave para conectarse con el mundo espiritual. Fue a partir de este punto que comencé a progresar.
Después de la lectura, regresé a Asia. Practiqué las técnicas que Sir Arthur me enseñó diariamente. Después comenzaron a llegar más mensajes. “¡Cambia la fecha de salida! Múdate a Canadá”. Esta vez los impulses venían del corazón y eran tan fuertes que tuve que escucharlos.
Los contratos de arrendamiento por un año para el departamento y la oficina estaban a punto de vencer. Finalmente, no los renové y en una semana todo estaba empacado en un contenedor marino para Canadá. La mudanza en mi mente estaba tan bien que no tenía duda de lo que estaba haciendo.
En un par de semanas después de que llegué a Canadá, adquirí un departamento en el mismo edificio que había decidido durante mi viaje de exploración. Cómo estuvo repentinamente disponible ese departamento, es otra historia.
Contacté al representante de la Fundación St. Germain establecida por Godfrey Ballard en 1930. Me decepcioné gravemente ya que ella inmediatamente puso obstáculos. Dijo que yo no podía tomar parte en sus actividades a menos que tuviera más entrenamiento. Ella era la única autorizada en enseñar en el área, pero no tenía tiempo de enseñarme hasta varios meses después.
Envuelto en mi nueva vida, todo parecía estar bien materialmente hablando, pero sentía que no estaba teniendo mucho progreso en el plano espiritual y cuando pensaba bien, ¿por qué yo estaba en Canadá? Caminé por librerías y tiendas de moda de la Nueva Era, no obstante no encontraba nada sustancioso que en verdad me satisficiera. Era tiempo de que consultara al médium nuevamente.
El Papel Clave del Profundo Trance del Médium:
Mi entrenamiento formal en las ciencias físicas y sociales me había condicionado para buscar la verificación de mis sentimientos, intuiciones y mensajes. A veces me detendría y me preguntaría si no estaba a la mitad de convertirme en una persona rara, soñando mensajes y meciéndome en la oscuridad. Para continuar en el camino de lo oculto en donde las cosas no necesariamente son observables y cuantificables como prueba, me apoyé en la colaboración del médium en profundo trance, en este caso, la integridad del médium en trance es un partido neutral sin cuestionar. El hecho de que el médium en trance no recordara nada de lo que había dicho cuando estaba en trance únicamente le daba a sus sesiones más credibilidad, sin involucrar los prejuicios u opiniones del médium.
Antes de aceptar que era médium de los Maestros de la Sabiduría, el médium dijo que solamente aceptaría semejante asignación, si él pudiera ser un médium de trance profundo. De esa forma, la gente escucharía una versión inalterada del mensaje sin estimar la historia, educación o parcialidad del médium. Otra advertencia que hizo el médium fue que cualquier mensaje que llegara a través de su cuerpo no podía insultar la inteligencia del que escuchaba. Y puedo decir sin reserva que lo que sea que haya sido transmitido a través de su trance solamente me ha servido para cambiar. A veces el mensaje es tan misterioso y magistralmente construido que toma meses descifrar su significado. Cuando el Gran y Santo Maestro Sanctus Germanus se comunicó conmigo a través del médium en trance fue en poéticos parámetros o versos. Entre más extraña y más compleja sea la forma del mensaje, solamente sirve para darle más credibilidad.
Comienza Mi Verdadero Entrenamiento:
El médium me hizo otra lectura. Mientras abríamos nuestras mentes para la sesión, le pedí al médium que me ayudara a identificar a los otros guías a mi alrededor, ya que un grupo de ellos estaba alrededor. Inmediatamente un ser se identificó a sí mismo como Justin Moreward Haig. Justin Moreward Haig era el seudónimo de un adepto inglés descrito en una serie de tres libros titulados, El Iniciado, El Iniciado en el Nuevo Mundo, y El Iniciado en el Ciclo Oscuro , escritos por un compositor inglés e iniciado en lo oculto, Cyril Scott. Scott dio detalles de su verdadera experiencia con Justin Moreward Haig, su maestro, al final del siglo pasado. Él describe cómo Haig apareció como cualquier caballero inglés ordinario, no obstante traía con él toda la sabiduría y poder de un maestro avanzado.
Justin Moreward Haig pidió dominar al médium en trance y en cuestión de segundos me entregó un mensaje. Él reveló que había sido enviado por el Gran y Santo Maestro Sanctus Germanus para que me hablara acerca de la telepatía y de la importancia que tendría en el futuro. Aquí hay una copia de lo que dijo:
La telepatía. La forma del futuro. Está en el pensamiento que todas las cosas empiecen. Este simple punto es muy mal comprendido y enormemente subestimado. El punto mismo es más potente, y, acordarse de esto uno mismo, tan innecesario como pueda parecer, es una gran inversión de atención, tiempo y energía de uno mismo. Hablo de los bloques de construcción de la creación, y hablo de pensamiento como eso que antecede todas las cosas. Nuevamente, es una de esas cosas que uno dice, “Ah, no es necesario decirlo, se entiende”.
Pero nosotros, que rendimos culto a los pies del gran Buda, los encontramos contemplando esta simple verdad. Verás, hay algo de misterio aquí. Eso que pasa como simple con frecuencia es lo más profundo. Cuando digo entonces que todas las cosas comienzan con el pensamiento, hablo de creación de principio a fin. Las ropas que visten alguna vez fueron un pensamiento en la mente de un diseñador. Ahora ellas adornan sus ropas. El estar tú aquí este día fue un pensamiento en la mente de tu Maestro, transmitido a ti, obedientemente seguiste la señal. El automóvil en el que llegaste primero fue un pensamiento y entonces te trae aquí y fue, por supuesto, un pensamiento el que estaba pintado de rojo.
Hay mucho que te diría acerca del pensamiento, pero yace aquí. Pero lo que sea que quieras lograr, primero piensa en eso específicamente como sólo un pensamiento. Verás, en esto hay confusión. Primero, debe ser visto como la forma de pensamiento que es y sólo entonces, una vez que esté claro, los átomos saben cómo proceder para construir las moléculas de materia alrededor de la forma de pensamiento. Entonces verás que el pensamiento mismo está intacto, claro y tan definido como uno pueda hacerlo. Hablo de estas cosas, puesto que las piedras de obstáculo que tiendes a encontrar llegarán porque eso que ha sido intentado no ha sido pensado claramente. No tan claramente como se debe. Deja que todas las cosas, entonces, sean vistas por lo que son --- pensamientos, pensamientos, pensamientos. Este cuarto fue un pensamiento en la mente de un arquitecto y ahora estamos sentados dentro de él. Esta grabadora fue un pensamiento en la mente de un inventor y ahora graba los sonidos que surgen de esta garganta.
Hay un pensamiento de que lograrás una posición en este mundo que abrirá oportunidades para otras personas. No es más que un pensamiento. Y no obstante, surge de la mente de tu Maestro y así sucederá.
Fue un pensamiento en la misma mente del Maestro el que sugirió que viniera aquí y que hablara del pensamiento en lo absoluto, y así lo he hecho. Y entonces, un pensamiento ha sido el inicio de cada bendición que alguna vez hayas conocido, cada milagro que alguna vez hayas oído. Ahora te dejo actuar con tus pensamientos y especialmente esos pensamientos que todavía no han considerado.
Él también me reveló que yo estaba siendo “benevolentemente observado” o vigilado por “aquellos que están en este planeta pero que no son de este planeta”. Aquí están de nuevo sus palabras:
Tal vez también sea verdad que estás en contacto con aquellos que están en este planeta pero que no son de este planeta. Y así ves como hermanos y hermanas antepasados que aparecen como humanos, están guiando a donde pueden. Y ellos ciertamente saben quien eres tú. No estoy hablando misteriosamente cuando digo que estás bajo observación, sino de la forma más benevolente. De tal manera que has conversado con un ser, que puedes decir que ciertamente es extraterrestre pero con apariencia humana y que estás en la etapa de planeación de proyectos que te pondrán en contacto con más seres semejantes. Pasará algún tiempo antes de que te revelen sus identidades pero puedes sospechar quiénes son. Todo está formándose conjuntamente.
En la superficie, el mensaje de Justin parecía lo suficientemente honesto, sin embargo, dentro de éste había otros mensajes que eventualmente descifraría por un período de un año. Nunca me canso de leer este mensaje porque algo más significativo sale cada vez que lo hago.
Después de escuchar el fin del discurso estaba, para no decir más, extrañado. No soy un observador de Ovnis y no pensaba que ET era una película agradable. Pero ser observado por extra terrestres no era lo que esperaba. No obstante, el tono benevolente de Haig era inspirador. Sería casi un año después que encontraría a uno de estos ETs en un invernal día en Canadá.
En línea con su mensaje sobre la telepatía, Justin Moreward Haig me dio una contraseña para que la usara cuando necesitara estar en contacto con él y con el propósito de dictarme mensajes periódicamente para desarrollar mis facultades clariauditivas. Citó al Maestro Djwal Khul, “La transferencia de pensamiento entre dos personas es llamada telepatía mental, la transferencia de pensamiento entre un encarnado y un espíritu es llamada clariaudiencia”.
Nunca había oído de Justin Moreward Haig, así que me fui de la lectura con el médium decidido a localizar los libros de Cyril Scott.
De regreso a mi hotel, busqué en Internet y encontré los tres libros listados en Amazon.com. Lo suficientemente bueno, pero tendría que esperar tres semanas para la entrega ya que eran “inusuales”. ¡Estaba tan encendido que quería leerlos ya! Llamé a las librerías de segunda mando en Hawai pero sin éxito. Una librería no contestó así que hice una nota mental para llamarles.
Al día siguiente pasé por esa librería de segunda mano y encontré que estaba abierta. Era una librería de la Nueva Era y no tenía horarios regulares. Entré. Estaba escasamente surtida tanto de libros de metafísica tanto nuevos como usados. Le pregunté a la propietaria si tenía cualquiera de los libros de Cyril Scott y se hizo para atrás y me miró con curiosidad. Tomó los tres libros de su escritorio. “Acabo de poner estos tres libros aparte para que pudiera leerlos, pero puedes tenerlos”.
Estaba estupefacto. Vi los libros y no eran las mismas ediciones ofrecidas en Amazon.com, sino del editor original en Inglaterra de 1930. ¿Cuál era la oportunidad de encontrar esas ediciones inglesas en Hawai? Casi ninguna. Abracé los tres preciosos libros y los leí insaciablemente en todo el regreso a Canadá.
Unos cuantos meses después durante otro viaje por Hawai, mencioné este incidente al médium. Se rió y entonces Justin Moreward Haig intervino de nuevoy dijo, “Si hubiera pensado que fallaríamos en nuestro intento para que obtuvieras los libros, no lo habríamos intentado. Felicidades por seguir tu intuición”.
Más Entrenamiento Sistemático:
Justin Moreward Haig sugirió que estudiara más de las enseñanzas del Maestro Djwal Khul que Alice A. Bailey canalizó por un período de cuarenta años. Él también me recordó que yo, por mí mismo, mientras estaba en espíritu entre las encarnaciones, había observado el proceso de canalización en el Tibet y por lo tanto descubriría una afinidad con esas enseñanzas.
Adquirí el set completo de veinticuatro volúmenes de las obras de Alice A. Bailey de Lucis Trust, el actual custodio de las publicaciones de la Sra. Bailey. Después de examinar rápidamente estos volúmenes, me convencí de su validez y solidez. Entonces me uní a la Escuela Arcana, un curso de entrenamiento por correspondencia administrado por los Lucis Trust.
Por un año, no solamente absorbí las enseñanzas de Djwal Khul, sino que aprendí técnicas de meditación más profundas tomadas del Raja Yoga. La Escuela Arcana me enseñó cómo construir el antakarana, ese cordón de luz que me unía mental y físicamente con la Jerarquía Espiritual.
Por casi un año, seguí este emocionante no obstante con frecuencia solitario estudio de la Sabiduría Eterna. A veces estudiaba demasiado, lo cual sobre estimulaba tanto mi mente que sufría de intensas migrañas. Eventualmente aprendí a ir al paso para que pudiera tener una buena noche de sueño.
Leía insaciablemente – cualquier cosa sobre la Sabiduría Eterna. Profundicé en el cuerpo de la literatura teosófica, otra increíble librería de sabiduría. Busqué ediciones ya no publicadas, a veces pagando ultrajantes precios por ellos o conformándome con una versión fotocopiada. Frecuentaba librerías de segunda mano. A veces me llegaba un correo electrónico del médium recomendándome otro título poco conocido. Después me deseaba suerte para que lo encontrara. Pero de alguna forma los Maestros siempre me guiaban a ellos.
Entre mis obras favoritas están Los Maestros de la Sabiduría por Charles Leadbeater; Hermano del Tercer Grado por Will Garvey; todos los libros de Ruth Montgomery; Los Muertos están Vivos, Percibe la Vida, Más Allá de la Grandeza de William Pelley; y Glamour, Telepatía y el Vehículo Etéreo, y Un Tratado sobre Magia Blanca por Alice A. Bailey.
También descubrí una brecha en los nuevos escritos sobre la Sabiduría Eterna de finales de 1960 y 1970 en adelante. Algunas organizaciones surgieron durante este período e intentaban continuar la tradición de informar a la humanidad sobre la Sabiduría Eterna pero fallaron, como descubrí, debido a la locura, al mercantilismo o la megalomanía.
Encuentro “con aquellos que están en este planeta pero no son de este planeta”
Muchas, muchas obras después de la señal llegaron a mí y me decían que estaba a punto de conocer a uno de los “hermanos y hermanas antepasados que aparecen como humanos…”, los extra terrestres que me habían estado guiando desde mi llegada a Canadá. A pesar de las condiciones invernales, muy frías, se me dijo que subiera el sendero de la montaña detrás de mi casa, algo que intentaba hacer regularmente durante este período para ejercitar y encontrarlos alrededor de las dos o tres de la tarde.
Lleno de anticipación, esperé hasta los dos y media de la tarde para subir a la cima. Nada sucedió y no vi nada inusual en los helados senderos. Al siguiente día, nuevamente, no sucedió nada. Finalmente, el tercer día cuando nuevamente bajaba el sendero preguntándome por qué no había sucedido nada, me vi solo en el mismo blanco, resbaladizo y helado sendero. Levanté la vista y no había nadie frente a mí. Parpadeé y un caballero alto y recto usando un sombrero negro de fieltro y vistiendo una chamarra café de piel, repentinamente apareció de la nada enfrente de mí y siguió hacia arriba. Cuando él pasó tuve una extraña sensación, pero aún tenía mis dudas.
Al siguiente día, nuevamente subí la montaña pero al regreso tomé un atajo a través del helado bosque. Definitivamente no había nadie más ahí. Como constantemente estoy observando el camino en esas heladas condiciones, miraba hacia abajo y arriba, entonces nuevamente, de la nada salió el mismo hombre, vestido exactamente como el día anterior en que apareció frente a mí. Esta vez inclinó la cabeza, sonrió y continuó su camino. Una increíble sensación pasó sobre mí, esa agobiante confirmación de que, sí, finalmente me había topado con el amigable ET.
Pero estaba un poco decepcionado. Mi idea de un amigable encuentro no habría sido así de rápida. Me habría gustado haberlo invitado a tomar un capuchino en la pastelería en frente de mi casa. O me habría gustado sentarme en una acogedora reunión, en frente de la chimenea, a platicar con él acerca de los asuntos del mundo.
Le pregunté a Justin Moreward Haig acerca de este encuentro. Él lo confirmó. Cuando le pregunté por qué no podía hablarle a más seres, él me dijo que los Maestro solamente querían mostrarme que había alcanzado otro hito en mi entrenamiento, uno en el que podía distinguir a estos seres de otros, en otras palabras, a tratar con aquellos de una vibración más rápida. “No te preocupes”, dijo él, “estarás trabajando en proyectos con ellos en el futuro”.
Conocí a un anciano distinguido y a su enfermera en el elevador de mi edificio. Él me saludó e inclinó su cabeza. Cuando se bajó, tuve la misma sensación de hormigueo. Lo vi de nuevo cuando él iba saliendo del edificio e inmediatamente fijó sus ojos en mí después se volteó. Cuando le pregunté al portero quién era él, me dijo que no sabía. Le pregunté a Justin y él respondió, “No, ese es de otro, no tuyo”.
Entonces, amigos, “aquellos que están en este planeta pero que no son de este planeta” ¡están a nuestro alrededor!
Visión Etérea
Justamente en el mismo período me di cuenta mientras caminaba a través de los nevados senderos del parque de la montaña que podía ver los dobles etéreos de objetos y personas a mi alrededor. Mi tercer ojo (localizado entre las cejas) estaba abriéndose lentamente.
Dejé de probar esta nueva visión. Todo el nevado escenario blando frente a mí parecía separarse del flujo y materia visibles. Podía ver el sendero frente a mí volverse un visible río de energía; podía ver los dobles etéreos de los árboles permaneciendo en su lugar como energía vibrando dinámicamente; y cuando alcé la vista hacia el cielo, ya no estaba vacío sino lleno con patrones arremolinados de materia etérea en movimiento. Fue ahí que me di cuenta de cómo las formas de pensamiento podían pasar fácilmente de individuo a individuo y del mundo espiritual hacia nosotros y de regreso. No había nada para bloquear realmente su paso.
Esta visión etérea es algo que puede ser activado o desactivado tal como está, y confundiría la vista.
Luz en la Cabeza
No pretendo ser un yogui que puede sentarse en un bosque por semanas en profunda meditación. Pero me suscribo a las diarias meditaciones cortas e intensas (entre veinte y treinta minutos al día) usando el raja yoga que recomienda la Escuela Arcana.
Alrededor de la misma época en que se manifestó la visión etérea, comencé a notar lo que se conoce como Luz en la Cabeza. Esta luz comenzaba a resplandecer en mi mente incluso con mis ojos cerrados. Podía apagar la luz en la noche y la iluminación permanecería en mi mente y también me permitía ver en la oscuridad.
Tanto la luz en la cabeza como el desarrollo de la visión etérea son señales de una conexión fija con el alma cuando se implanta en la personalidad física. Más y más personas de mente abierta desarrollarán estas facultades cuando la Era Pisciana se cierre.
Entidades del Plano Astral
Para una mente que ha sido entrenada en las ciencias físicas y sociales, siempre está acechando la cuestión de la confirmación y verificación. Al recibir un dictado o mensaje, siempre me veo preguntándome, “¿Hice todo esto yo solo?” Si en las tempranas etapas para ser médium, se requieren pruebas para continuar el camino, entonces los Maestros las proporcionarán. Muchas obras sobre temas espirituales dicen que la demandante prueba o verificación es una señal de falta de fe. Estas son puras patrañas y un psíquico hoy en día que cree que tiene fe solamente está descargando un exceso de desórdenes del plano astral. De hecho, como me dijo una vez el médium, “Somos como cabinas telefónicas para las personas en el plano astral”.
Durante mi entrenamiento fui engañado muchas veces por espíritus posando como Justin Moreward Haig. Pero así como conoces personalidades insípidas o no éticas en la tierra, lo mismo puede suceder cuando te aventuras a otras dimensiones menos materiales. Así como aprendes a distinguir entre lo que es una verdad o una mentira en el plano terrestre, lo mismo debe ser hecho en el plano astral.
He aprendido a reconocer un cierto estilo acuoso y grandioso que viene del plano astral. Otros se auto-congratulan un poco, y otros solamente adoran engañarte con historias fantásticas que sirven para cebar a tu ego. Uno nunca puede ser descuidado al afirmar que solamente la verdad, toda la verdad, y nada más que la verdad es lo que saldrá.
No obstante, seguía teniendo curiosidad acerca de estas entidades. Estaba en La Habana, Cuba estudiando español cuando le pregunté a mi maestra de español si conocía a alguno de los psíquicos locales. Ella me miró muy sorprendida y me dijo, “¿Cómo sabes que consulto a este tipo de personas?” Unos cuantos días más tarde me llevó con una mujer cuya casa había sido devastada unos meses antes por un huracán. Todo lo que había quedado era una porción de su casa con un techo; el resto había sido arruinado.
Había muñecas negras y estatuillas colocadas en una mesa con velas. La psíquica era una persona fina, una que emitía mucha preocupación por las personas que iban a verla. Me dio algunas piedritas para que las agitara como dados y las tiraba al piso después de cada pregunta. Ella interpretaría las piedritas y me daría la respuesta a las preguntas. Siendo una gran admiradora de Mao Tse-Tung, ella afirmaba que él había venido a la lectura y estaba contestando mis preguntas. Cualquiera que sea el caso, la lectura estaba llena de palabras congratulantes, las cuales harían que la cabeza de cualquiera se hinchara de falso orgullo.
Sería más tarde en ese año que el espíritu del Águila Dorada saldría a través del trance del médium para recordarme que cada medio de comunicación con las otras dimensiones, cada muñeca, ídolo, dios o diosa creados, era puesto en ese lugar específico para comunicarse con ese nivel específico de la humanidad.
Mientras estaba en Cuba, conocí a un amigo estudiante de español, un artista cinematográfico de Australia, que me habló sobre su experiencia en un lugar Ayurvédico en Sri Lanka (antiguamente Ceylon). Eso de alguna forma encendió otra vela en mi mente, y de repente sentí esta increíble urgencia de ir a Sri Lanka. El por qué esto debería suceder durante un viaje a La Habana, Cuba me embaucó. Pero tan pronto como regresé a casa, reuní tanta información como podía sobre ayurveda. Se volvió como una compulsión que dos meses más tarde estaba en un avión volando en dirección a Sri Lanka.