La Exteriorización de la Jerarquía
Por el Maestro Tibetano Djwhal Khul
(Alice A. Bailey)
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PRIMERA PARTE
OBSERVACIONES DE INTRODUCCIÓN
El Período de Transición
Marzo de 1934
Uno de
los resultados en la actual condición mundial es la aceleración de todas las
vidas atómicas sobre y dentro del planeta. Necesariamente esto involucra la
acrecentada actividad vibratoria del mecanismo humano, con el consiguiente
efecto sobre la naturaleza psíquica, que produce una sensibilidad y una
percepción psíquica anormal. Aquí sería útil recordar que la actual condición
de la humanidad no es simplemente el resultado de un sólo factor, sino de
varios –todos simultáneamente activos, porque este período marca el fin de una
era y la inauguración de la nueva.
Los factores a los cuales me
refiero son, principalmente, tres:
1. Éste es un período de transición entre
la saliente era pisceana, con su énfasis sobre la autoridad y la fe, y la
entrada en la era acuariana, con su énfasis sobre la comprensión individual y
el conocimiento directo. La actividad de estas fuerzas, que caracteriza a los
dos signos, produce en los átomos del cuerpo humano la correspondiente
actividad. Estamos en víspera de nuevos conocimientos, y los átomos del cuerpo
están siendo sintonizados para su recepción. Los átomos predominantemente
pisceanos comienzan a reducir su actividad y a ser "ocultamente
retirados" o abstraídos, como suele decirse, mientras que los que
responden a las tendencias de la nueva era están, a su vez, siendo estimulados y
acrecentada su actividad vibratoria.
2. La guerra mundial marcó un punto culminante
en la historia del género humano y su efecto subjetivo fue mucho más potente de
lo que creemos. Por el poder prolongado del sonido, llevado a cabo como gran
experimento en los campos de batalla de todo el mundo, durante un período de
cuatro años (1914‑1918), y, mediante la intensa tensión emocional de toda
la población planetaria, la red de materia etérica (llamada el "velo del
templo") que separa los planos físico y astral; fue desgarrada o rasgada
en dos, y comenzó el asombroso proceso de unificar los dos mundos, el de la
vida en el plano físico y el de la experiencia en el plano astral, y aún
continúa lentamente. Por lo tanto, evidentemente esto debe dar lugar a vastos
cambios y alteraciones en la conciencia humana. Aunque se introduzca la era de
comprensión, de hermandad y de iluminación, traerá también reacciones y la liberación
de fuerzas psíquicas que hoy en día amenazan al incontrolado y al ignorante y
justifican la emisión de una nota de advertencia y precaución.
3. El tercer factor es el
siguiente. Los místicos de todas las religiones mundiales y los estudiantes
esotéricos de todas partes supieron, durante largo tiempo, que ciertos
miembros de la Jerarquía planetaria se iban acercando cada vez más a la Tierra.
Por lo antedicho, quisiera pues que infirieran que el pensamiento o la atención
mental del Cristo y algunos de Sus grandes discípulos, los Maestros de
Sabiduría, está dirigido o enfocado actualmente sobre los asuntos humanos y
que algunos de Ellos se preparan para romper Su largo silencio y poder
aparecer más tarde entre los hombres. Esto tiene necesariamente un poderoso
efecto, primero, sobre Sus discípulos y quienes están sintonizados y sincronizados
con Sus mentes y, segundo, debería recordarse que la energía que afluye por
intermedio de dichos puntos focales de la Voluntad divina tendrá un efecto dual
y será tanto destructiva como constructiva, de acuerdo a la cualidad de los
cuerpos que reaccionan a la misma. Distintos tipos de hombres responden de
manera característica a cualquier afluencia de energía y, en este momento, está
teniendo lugar un enorme estímulo psíquico, cuyos resultados son divinamente
benéficos y penosamente destructivos.
Podría agregarse además que ciertas relaciones
astrológicas entre las constelaciones, van liberando nuevos tipos de fuerza que
actúan a través de nuestro sistema solar y de éste a nuestro planeta,
posibilitando así desarrollos cuya expresión hasta ahora había sido frustrada,
y trayendo la demostración de poderes latentes y la manifestación de nuevos
conocimientos. El trabajador en el campo de los asuntos humanos debe tener
esto muy cuidadosamente presente, si se quiere que la crisis actual sea
correctamente valorada y sus espléndidas oportunidades correctamente
aprovechadas. He considerado conveniente exponer en pocas palabras la condición
existente hoy en el mundo, especialmente en conexión con los grupos
esotéricos, ocultistas, místicos y el movimiento espiritista.
Todos los verdaderos
pensadores y trabajadores espirituales están preocupados actualmente por la
proliferación de la delincuencia en todas partes, por el despliegue de los
poderes psíquicos inferiores, por el deterioro aparente del cuerpo físico, tal
como se muestra en la propagación de la enfermedad y por el extraordinario
acrecentamiento de las condiciones de insanía, de neurosis y desequilibrio
mental. Todo esto es el resultado del desgarramiento de la red planetaria y al
mismo tiempo parte del Plan evolutivo, que proporciona la oportunidad por la
cual la humanidad podrá dar su próximo paso. La opinión de la Jerarquía de
Adeptos difiere (si puede aplicarse una palabra tan inadecuada a un grupo de
almas y hermanos que no conocen sentimiento alguno de separatividad, pero
difieren únicamente sobre los problemas que conciernen a la “habilidad de
actuar”) respecto a la actual condición mundial. Algunos consideran que la
oportunidad es prematura y en consecuencia indeseable, y que produciría una situación
difícil; que otros se apoyan en la básica solidez de la humanidad y consideran
la crisis actual como inevitable y producida por el desarrollo del hombre
mismo, y también como una enseñanza, constituyendo un problema. momentáneo que
–mientras se va solucionando— conducirá al género humano a un futuro aún más
glorioso. Pero, al mismo tiempo, no puede negarse el hecho de que grandes y a
menudo devastadoras fuerzas han sido liberadas sobre la tierra, y cuyo efecto
causa una seria preocupación en todos los Maestros y Sus discípulos y
colaboradores.
La dificultad puede ser atribuida
principalmente al sobrestímulo y a la indebida tensión puesta sobre el
mecanismo de los cuerpos que el mundo de las almas (en encarnación física)
tiene que emplear cuando trata de manifestarse en el plano físico y responder
así a su medio ambiente. La afluencia de energía, que procede del plano astral
y (en menor grado) del plano mental inferior, se pone en contacto con los
cuerpos que al principio no responden y después lo hacen en exceso, la cual se
vierte en las células del cerebro, que por falta de uso no están acostumbradas
al poderoso ritmo que se les impone, pues el caudal de conocimiento de la
humanidad es tan pobre que la mayoría carece del suficiente sentido para
proceder cautelosamente y progresar lentamente. Por eso casi inmediatamente
enfrenta peligros y dificultades; sus naturalezas con frecuencia son tan
impuras y egoístas que los nuevos poderes que comienzan a hacer sentir su
presencia, abriendo así nuevas avenidas de percepción y contacto, están
subordinados a fines puramente egoístas y prostituidos por objetivos mundanos.
La vislumbre concedida al hombre sobre lo que hay detrás del velo es mal
interpretada y la información obtenida mal empleada y distorsionada por
móviles erróneos. Pero aunque una persona involuntariamente sea víctima de la
fuerza o se ponga deliberadamente en contacto con la misma, pagará el precio de
su ignorancia o temeridad en su cuerpo físico, aunque, no obstante, su alma
"sigue adelante".
De nada sirve, en la
actualidad, cerrar los ojos al problema inmediato, o tratar de culpar a su
propia estupidez o a ciertos instructores, grupos u organizaciones, por los
penosos fracasos, por los decrépitos ocultistas, por los psíquicos casi dementes,
los místicos alucinados y los débiles mentales, que especulan con el
esoterismo. Gran parte de la culpa puede achacarse a uno u otro, pero sería
inteligente enfrentar los hechos y comprender la causa de lo que sucede en
todas partes, pudiendo exponerla de la siguiente manera:
La causa del acrecentamiento
del psiquismo inferior y de la creciente sensibilidad actual de la humanidad,
es la afluencia repentina de una nueva forma de energía astral a través de la
rasgadura del velo que hasta hace poco protegía a muchos. Agreguen a esto lo
inadecuado del conjunto de los vehículos humanos para enfrentar la tensión
recientemente impuesta, y tendrán una idea del problema.
Sin embargo, recuerden que hay
otro aspecto. La afluencia de esta energía llevó a centenares de personas a una
comprensión espiritual nueva y más profunda, que ha abierto una puerta que
muchos la atravesarán dentro de poco tiempo y recibirán la segunda iniciación,
y ha permitido entrar en el mundo una oleada de luz –luz que irá acrecentándose
en los próximos treinta años, trayendo seguridad acerca de la inmortalidad y
una nueva revelación de las potencias divinas en el ser humano. Se ha facilitado
así el acceso a niveles de inspiración; hasta ahora inalcanzables. El estímulo
de las facultades superiores (y ello en vasta escala) es ya posible y la
coordinación de la personalidad con el alma y el empleo correcto de la energía
pueden avanzar con renovada comprensión y esfuerzo. La carrera siempre la
ganan los fuertes, y muchos son los llamados y pocos los elegidos. Ésta es la
ley oculta.
Atravesamos hoy un período de
enorme poder espiritual y de oportunidad para todos los que recorren los
senderos de probación y del discipulado. El toque de clarín se ha emitido en
esta hora, para que el hombre no pierda la esperanza y exprese buena voluntad,
pues la liberación está en camino. Pero también es la hora del peligro y de la
amenaza para el incauto y el que no está preparada, para el ambicioso, el
ignorante y aquellos que egoístamente buscan el Camino y se niegan a hollar el
sendero del servicio con móvil puro. A fin de evitar que a tantas personas les
parezca injusto este general trastorno y el consiguiente desastre, les
recordaré que esta vida es sólo un segundo de tiempo en la mayor y amplia existencia
del alma y que quienes fracasan y se sienten perturbados por el impacto de las
poderosas fuerzas que ahora anegan nuestra tierra, su vibración será, no
obstante, "acelerada" hacia cosas mejores, conjuntamente con los que
llegan a la realización, aunque sus
vehículos físicos sean destruidos en el
proceso. La destrucción del cuerpo no es el peor desastre que puede
sobrevenirle a un hombre.
No tengo la intención de
abarcar todo el terreno en relación con la situación causada por la actual
afluencia de energía astral en el campo del psiquismo. Trato de limitarme al
efecto de esta afluencia sobre los aspirantes y sensitivos. Empleo en este
artículo ambas palabras –aspirantes y sensitivos— para diferenciar al despierto
investigador, que trata de controlar y dominar, del psíquico inferior, que es
controlado y dominado. Es necesario recordar aquí, que el así llamado
psiquismo, puede ser dividido en dos grupos:
Psiquismo Superior Psiquismo Inferior
Divino Animal
Controlado Incontrolado
Positivo
Negativo
Inteligentemente
aplicado Automático
Mediador Mediumnímico
Estas diferencias son poco
comprendidas y es poco apreciado el hecho de que ambos grupos de cualidades
indican nuestra divinidad. Todas son expresiones de Dios.
Hay ciertos poderes psíquicos
que los hombres comparten en común con los animales, poderes instintivos e
inherentes al cuerpo animal, pero en la mayoría, han descendido bajo el umbral
de la conciencia y por no ser comprendidos resultan por lo tanto inútiles.
Son, por ejemplo, los poderes de clarividencia y clariaudiencia astrales, la
visualización de colores y fenómenos similares. Son también posibles la
clarividencia y la clariaudiencia en niveles mentales, entonces los
denominamos telepatía y visualización de símbolos, porque toda visión de formas
geométricas es clarividencia mental. Sin embargo, todos estos poderes están
ligados al mecanismo humano o aparato de respuesta, y sirven para poner al
hombre en contacto con los aspectos del mundo fenoménico para el que existe el
mecanismo de respuesta que llamamos personalidad, producto de la actividad del
alma divina en el hombre, que adopta la forma de lo que llamamos "alma
animal", correspondiendo realmente al aspecto Espíritu Santo en la
trinidad microcósmica humana. Todos estos poderes tienen sus analogías espirituales
superiores que se manifiestan cuando el alma se hace conscientemente activa y
controla su mecanismo por intermedio de la mente y el cerebro. Cuando la
clarividencia y la clariaudiencia astrales no están bajo el umbral de la
conciencia, sino activamente empleadas y funcionando, significa que el centro
plexo solar está abierto y activo. Cuando las correspondientes facultades
mentales están presentes en la conciencia, entonces el centro laríngeo y
el centro entre las cejas se van
"despertando" y activando. Pero los poderes psíquicos superiores,
tales como la percepción espiritual con su infalible conocimiento; la
intuición con su inequívoco juicio, y la psicometría de tipo superior con su
poder para revelar el pasado y el futuro, son prerrogativas del alma divina.
Estos poderes superiores entran en acción cuando los centros coronario y
cardíaco y además el centro laríngeo, son puestos en actividad como resultado
de la meditación y del servicio. Sin embargo, el estudiante debe recordar dos
cosas:
Que lo mayor puede incluir siempre a lo menor,
pero que lo psíquico puramente animal no incluye a lo superior.
Que entre el tipo inferior de mediumnidad negativa
y el tipo superior del instructor y vidente inspirado, existe una vasta
diversidad de graduaciones y que los centros no están uniformemente
desarrollados en la humanidad.
La complejidad del tema es muy
grande, pero la situación general y la significación de la oportunidad ofrecida
pueden ser comprendidas y el correcto empleo del conocimiento puede aplicarse
para extraer el bien del actual período crítico y fomentarse y nutrirse así el
crecimiento psíquico y espiritual del hombre.
En la actualidad, creo que dos
preguntas deberían absorber la atención de los trabajadores en el campo del
esoterismo y de quienes están empeñados en el entrenamiento de estudiantes y
aspirantes.
¿Cómo
entrenaremos a nuestros ' sensitivos y síquicos para evitar los peligros, y que
los hombres avancen con seguridad hacia su nueva y gloriosa herencia?
¿Cómo
pueden aprovechar correctamente la oportunidad las escuelas o las
"disciplinas" esotéricas, según se las denomina a veces?
Nos ocuparemos primero del
entrenamiento y la protección de nuestros psíquicos y sensitivos.
I. El Entrenamiento de los Psíquicos
Ante todo debe tenerse
presente que la mediumnidad y el psiquismo negativo e ignorante, reducen a sus
exponentes al nivel de un autómata; es peligroso y no aconsejable, porque priva
al hombre de su libre albedrío y su positivismo, y milita en contra de su
actuación como ser humano libre e inteligente. El hombre, en estos casos, no
actúa como canal de su propia alma, es algo mejor que un animal instintivo, si
literalmente no es un cascarón vacío, el cual puede ser ocupado y utilizado por
una entidad obsesora. Al hablar así me refiero al tipo más bajo de mediumnidad
animal que existe en exceso en estos días y preocupa a las mejores mentes de
los movimientos que fomentan la mediumnidad. La mediumnidad puede ser buena y
correcta cuando se adopta una actitud enfocada, plenamente consciente, donde
el médium, a sabiendas e inteligentemente, desocupa su cuerpo para dar entrada
a una entidad de la cual es plenamente consciente y que se posesiona de él,
permitiéndole conscientemente servir a algún fin espiritual y ayudar a sus
semejantes. Pero ¿cuántas veces se ve este tipo de mediumnidad? Muy pocos
médium conocen la técnica que rige la entrada y salida de una entidad
animadora, ni saben cómo llevar a cabo este trabajo, de modo de no dejar en
ningún momento de ser conscientes de lo que están haciendo y del propósito de
su actividad. Con definida intención ceden momentáneamente su cuerpo a otra
alma, para que preste servicio, conservando su propia integridad todo el
tiempo. La expresión más elevada de este tipo de actividad fue la cesión de su
cuerpo por el discípulo Jesús para ser empleado por el Cristo. En la palabra
servicio está contenida toda la historia y protección. Cuando esta verdadera
mediumnidad sea mejor comprendida, el médium entrará y saldrá de su cuerpo en
plena conciencia vigílica a través del orificio situado en la cima de la cabeza
y no como sucede ahora, en la mayoría de los casos, a través del plexo solar,
sin tener conocimiento de la transacción ni recuerdo de lo transcurrido.
Entonces entrará momentáneamente el nuevo ocupante mediante la vibración
sincronizada a través del orificio de la cabeza y el consiguiente empleo del
instrumento, facilitado para prestar algún tipo de servicio. Pero este
procedimiento nunca deberá seguirse para satisfacer la vana curiosidad o un
sufrimiento análogamente vano, basado en la soledad y en la autoconmiseración
personales. En la actualidad muchos de los médium de tipo inferior son
explotados por el público curioso o infeliz, y por esos peculiares seres
humanos cuya conciencia está centrada totalmente abajo del diafragma y cuyo
plexo solar es en realidad su cerebro (como lo es el del animal), viéndose
obligados a actuar como médium para satisfacer el amor a la sensación o el
ansia de consuelo de sus semejantes, igualmente ignorantes.
También hay médium, de orden superior, que ofrecen sus vidas para servir
a las almas avanzadas que están en el más allá, a fin de que sus semejantes las
conozcan, de allí que tanto aquí como en el más allá, hay almas que reciben
ayuda y se les da la oportunidad de oír o de servir. Pero también se
beneficiarían mediante un entrenamiento más inteligente y una comprensión más
exacta de la técnica de su trabajo y la organización de sus cuerpos. Entonces
serían mejores canales e intermediarios más seguros.
Ante todo, los psíquicos del
mundo deberán captar la necesidad de controlar y no de ser controlados;
comprender que todo lo que hacen puede ser hecho por cualquier discípulo
entrenado de la Sabiduría Eterna, si la ocasión lo exige y las circunstancias
justifican tal despliegue de fuerza. Los psíquicos son fácilmente engañados.
Por ejemplo, es evidente que existe en el plano astral una forma mental de mí
mismo, vuestro hermano Tibetano. Quienes han recibido las instrucciones
mensuales del grado de discípulos, los que han leído los libros que di al mundo
con la ayuda de A.A.B. y también
aquellos que trabajan en mi grupo personal de discípulos natural y
automáticamente, han ayudado a construir esta forma mental astral. No soy yo,
ni está ligada a mí, tampoco la empleo. Me he disociado definitivamente de la
misma y no la uso como medio para entrar en contacto con quienes enseño, porque
decidí trabajar totalmente en niveles mentales, limitando por ello, sin duda,
mi campo de contactos, pero aumentando la efectividad de mi trabajo. Esta forma
mental astral es una distorsión de mi persona y de mi trabajo, y es inútil
decirlo que se parece a un cascarón animal energetizado.
Debido a que esta forma
contiene mucha sustancia emocional y también cierta cantidad de sustancia
mental, puede tener un amplio atractivo, y su validez es análoga a la de todos
los cascarones con los que se entra en contacto, por ejemplo en las sesiones
mediumnímicas, y se presenta como si fuera yo, y cuando la intuición no está
despierta la ilusión es completa y real. Por lo tanto, los devotos pueden
sintonizarse con gran facilidad con esta forma ilusoria y ser totalmente
engañados. Su vibración es de un orden relativamente elevado. Su efecto mental
es como una bella parodia de mí mismo y sirve para poner a los devotos
engañados en contacto con los papiros de la luz astral, que son el reflejo de
los registros akáshicos, los cuales se trasforman en los rollos etéricos donde
está inscripto el plan para nuestro mundo y del cual, quienes enseñamos,
extraemos datos y gran parte de nuestra información. Esto lo distorsiona y
aminora la luz astral. Debido a que esta imagen es distorsionada, actúa en los
tres mundos de la forma y carece de una fuente valedera superior a la de la
forma que contiene en sí las simientes de la separatividad y del desastre. De
ella emanan ciertos tipos de alabanza, las ideas de separatividad, los
pensamientos que nutren la ambición y fomentan el amor al poder y esos gérmenes
de deseo y de anhelo personal que dividen a los grupos. Las consecuencias son
muy penosas para los que han sido engañados así.
Quisiera señalar además, que
la mediumnidad de trance, tal como se la llama, debe ser inevitablemente
reemplazada por esa mediumnidad del hombre o la mujer clarividente o
clariaudiente en el plano astral y que, por lo tanto, en plena conciencia
vigílica y con el cerebro físico alerta y activo, puede ofrecerse como intermediario
entre los hombres que poseen cuerpos en el plano físico (y, por lo tanto, son
ciegos y sordos en niveles sutiles) y quienes han descargado sus cuerpos, y
están impedidos de toda comunicación física. Este tipo de psíquico puede
comunicarse con ambos grupos, y su valor y utilidad como médium está más allá
de todo cálculo cuando tiene una mente centrada o altruista, pura y dedicada
al servicio. Pero en el entrenamiento al que se sometan deberán evitar los
actuales métodos negativos y, en vez de “tratar de desarrollar la mediumnidad”
en un silencio vacuo y expectante, deben esforzarse por actuar positivamente
como almas, y permanecer consciente e inteligentemente en posesión del
mecanismo inferior de sus cuerpos; además deben saber qué centro de ese cuerpo
emplean mientras trabajan psíquicamente, y aprender a observar, como almas, el
mundo de ilusión en el cual emprenden el trabajo; desde su posición elevada y
pura deben ver con nitidez, oír con claridad e informar con exactitud, y de
este modo servir a su era y generación, haciendo del plano astral un lugar bien
conocido de actividad familiar y acostumbrando al género humano a llevar una
existencia donde sus semejantes experimenten, vivan y sigan el sendero.
No puedo explayarme sobre la
técnica de dicho entrenamiento. El tema es demasiado vasto para un breve
artículo. Pero sí digo, enfáticamente, que es necesario un entrenamiento más
cuidadoso y sensato y el empleo más inteligente del conocimiento que, si se lo
busca, está. disponible. Apelo a todos los que se interesan en desarrollar el
conocimiento psíquico a fin de estudiar, pensar, experimentar, enseñar y
aprender, hasta el momento en que el nivel de los fenómenos psíquicos haya sido
elevado de su actual posición de ignorancia especulativa y negativa a otra de
firme seguridad, de probada técnica y de expresión espiritual. Exhorto a los
movimientos tales como las Sociedades de Investigaciones Psíquicas del mundo y
al vasto movimiento espiritista, para que pongan el énfasis sobre la expresión
divina y no sobre los fenómenos; que aborden el tema desde el ángulo del
servicio, y lleven sus investigaciones al reino de la energía y cesen de
brindar al público lo que éste desea. La oportunidad que se les ofrece es
grande y la necesidad de su trabajo vital. El servicio prestado ha sido real y
esencial, pero si estos movimientos quieren aprovechar la afluencia entrante
de energía espiritual, deben trasladar su atención a la esfera de los valores
verdaderos. El entrenamiento del intelecto y la presentación al mundo de un
grupo de psíquicos inteligentes, debería ser uno de los objetivos principales,
entonces el plano astral será para ellos sólo una etapa en el camino a ese
mundo donde se encuentran todos los Guías y Maestros espirituales y desde donde
todas las almas vienen a la encarnación y vuelven del lugar de experiencia y
experimento.
Quizás se pregunten qué
terreno debería abarcar este entrenamiento. Sugeriría que la enseñanza se
diera sobre la naturaleza del hombre y el propósito y los objetivos del alma;
podría ofrecerse también entrenamiento sobre la técnica de expresión, y darse
además una cuidadosa instrucción sobre el empleo de los centros del cuerpo
etérico, y el desarrollo de la capacidad para mantener incólume la actitud del
observador positivo, que es siempre el factor director controlante. Deberá
hacerse un cuidadoso análisis del tipo y del carácter del psíquico y luego
aplicar métodos diferenciados y adecuados para que pueda progresar con menor
dificultad. Las escuelas y clases de entrenamiento, que tratan de desarrollar
al estudiante, deben ser graduadas de acuerdo a la etapa de evolución y deberá
evitarse el ingreso en un grupo, con la esperanza optimista que algo
sobrenatural le suceda.
La meta para el psíquico
negativo de grado inferior debería ser el entrenamiento de la mente y el cierre
del plexo solar, hasta el momento en que pueda funcionar como verdadero
mediador; si esto involucra la cesación temporaria de sus poderes mediumnímicos
(y, por lo tanto, de su explotación comercial), entonces tanto mejor para él,
considerándoselo como alma inmortal, espiritualmente útil, que tiene también
un destino espiritual.
La instrucción dada al médium
y psíquico inteligente debe conducirlo a una plena comprensión de sí mismo y
de sus poderes; debería desarrollar esos poderes con cuidado y sin riesgo y
estar bien afianzado en la posición del factor controlante positivo. Sus
poderes clarividentes y clariaudientes deberían ser gradualmente
perfeccionados, cultivándose la correcta interpretación de lo que ve, con lo
cual entra en contacto en el plano de la ilusión, el astral.
Veremos así emerger
gradualmente en el mundo un gran grupo de psíquicos entrenados cuyos poderes
son comprendidos, actuando en el plano astral con tanta inteligencia como
cuando lo hacen en el plano físico, y preparándose para expresar los poderes
psíquicos superiores –percepción y telepatía espirituales. Estas personas
constituirán oportunamente un grupo de almas vinculadoras, mediando entre les
que no pueden ver ni oír en el plano astral, por ser prisioneros del cuerpo
físico, y los que son igualmente prisioneros del plano astral, por carecer del
mecanismo físico de respuesta.
Por lo tanto, la gran
necesidad no es de que cesemos de consultar y entrenar a nuestros psíquicos y
médiums, sino de que los entrenemos correctamente y los protejamos
inteligentemente, vinculando así, por su intermedio, los dos mundos, el físico
y el astral. *
II. Escuelas y Disciplinas Esotéricas
Nuestra segunda pregunta se
relaciona con el trabajo de las escuelas o "disciplinas" esotéricas,
como a veces se las denomina, y el entrenamiento y la protección de los
aspirantes que trabajan en ellas.
Ante todo, quisiera aclarar un
punto. El gran obstáculo para el trabajo de la mayoría de las escuelas
esotéricas, en la actualidad, es su sentido de la separatividad y su
intolerancia para otras escuelas y métodos. Los conductores de dichas escuelas
deben asimilar el hecho siguiente: Todas las escuelas que reconocen la influencia
de la Logia Transhimaláyica y cuyos trabajadores están vinculados, consciente o
incons-cientemente, con los Maestros de Sabiduría, tales como el Maestro Morya
o el Maestro K. H., constituyen una escuela y parte de una
"disciplina". Por lo tanto, no existen esencialmente conflictos de
intereses, y en el aspecto interno –si actúan de alguna manera en forma eficaz—
las diferentes escuelas y presentaciones son consideradas como una unidad. No
hay diferencia básica en la enseñanza, aunque la terminología empleada pueda
variar y la técnica del trabajo sea fundamentalmente idéntica. Si el trabajo de
los Grandes Seres debe ir adelante, como es de desear en estos días de tensión
y necesidad mundiales, es imperativo que los diferentes grupos empiecen a
reconocer la verdadera unidad de su meta, guía y técnica, y sus conductores
comprendan que el temor hacia los otros conductores y el deseo de que su grupo
sea numéricamente el más importante, predispone al frecuente empleo de las
palabras, “ésta es una disciplina diferente” o “su trabajo no es el mismo que
el nuestro”. Tal actitud obstaculiza el verdadero desarrollo de la vida y la
comprensión espirituales, entre los innumerables estudiantes reunidos en las
numerosas organizaciones externas, contaminadas en la actualidad por “la gran
herejía de la separatividad”. Los conductores y miembros hablan en términos de
“nuestra” y “vuestra”, de “esta disciplina” y de “aquella”, que este método es
el correcto (generalmente el propio) y el otro quizás sea correcto, pero
probablemente dudoso o sino, positivamente erróneo. Cada uno considera que su
propio grupo está específicamente consagrado a él y a su método de instrucción,
y amenaza a los miembros con terribles resultados si colaboran con miembros de
otros grupos. En cambio, deberían reconocer que los estudiantes de escuelas
análogas, que trabajan bajo los mismos impulsos espirituales, son miembros de
la escuela una y están vinculados en una unidad subjetiva básica.
Llegará el momento en que estos diversos grupos esotéricos, actualmente separatistas,
tendrán que proclamar su identificación, cuando los conductores, trabajadores y
secretarios, se reúnan y aprendan a conocerse y comprenderse. Algún día tal
reconocimiento y comprensión los llevará al punto en que procurarán
complementar los esfuerzos de cada uno, intercambiar ideas y constituirán, en
verdad y de hecho, una gran escuela de esoterismo en el mundo, con diferentes
clases y grados, pero todos ocupados en la tarea de entrenar aspirantes y
prepararlos para el discipulado, o en supervisar el trabajo de los discípulos
que se preparan para recibir la iniciación. Entonces cesarán las tentativas
actuales de obstaculizarse el trabajo mutuamente, mediante la comparación de
métodos y técnicas, la crítica y la difamación, la prevención y el cultivo del
temor y la insistencia sobre la exclusividad. Estas actitudes y métodos
obstaculizan en la actualidad la entrada de la luz pura de la verdad.
Los aspirantes de estas
escuelas presentan un problema diferente del psiquismo y la mediumnidad comunes.
Estos hombres y mujeres se ofrecieron para el entrenamiento intelectual y se sometieron
a un proceso forzado, destinado al pleno florecimiento del alma en forma prematura,
a fin de servir a la raza, más rápida y eficazmente, y colaborar con
el plan de la Jerarquía. Dichos estudiantes se exponen a peligros y
dificultades que se hubieran evitado, eligiendo el camino más lento y
análogamente más seguro. Este hecho debería ser comprendido por todos los
estudiantes de esas escuelas, y el problema cuidadosamente explicado al
aspirante que ingresa, para estar alerta y adherirse cuidadosamente a las
reglas e instrucciones. No debería permitírsele temer y tampoco negarse él a
ser sometido a este proceso forzado; debería ingresar con los ojos totalmente
abiertos y aprender a valerse de las protecciones ofrecidas y de la
experiencia de los estudiantes más antiguos.
En todas las escuelas
esotéricas, el énfasis es puesto necesaria y correctamente sobre la meditación.
Técnicamente hablando, la meditación es el proceso por el cual el centro
coronario despierta, se lo controla y utiliza. Cuando esto sucede, el alma y la
personalidad se coordinan y fusionan, y tiene lugar la unificación que produce
en el aspirante una enorme afluencia de energía espiritual, energetizando todo
su ser para que entre en actividad, trayendo a la superficie el bien latente y
también el mal. Aquí reside gran parte
del problema y del peligro. Por eso la insistencia de tales escuelas
verdaderas, sobre la necesidad de que haya pureza y veracidad. Se ha insistido
demasiado en la necesidad de pureza física y no suficientemente en la necesidad
de evitar todo fanatismo e intolerancia. Estos dos defectos obstaculizan al
estudiante mucho más que la dieta errónea, y nutren los fuegos de la separatividad
más que cualquier otro factor.
La meditación implica vivir
una vida enfocada cada día y siempre. Esto impone forzosamente una indebida
tensión a las células del cerebro, porque entran en actividad las células
pasivas, y despierta la conciencia cerebral a la luz del alma. Este proceso de
meditación ordenada, cuando se lleva a cabo durante un período de años,
complementado por la vida meditativa y un servicio concentrado, despertará
exitosamente todo el sistema y pondrá al hombre inferior bajo la influencia y
el control del hombre espiritual; además despertará los centros de fuerza en
el cuerpo etérico y estimulará, para entrar en actividad, esa misteriosa corriente
de energía que duerme en la base de la columna vertebral. Cuando este proceso
sea llevado adelante con cuidado y con la debida protección y dirección y
cuando el proceso se extienda durante un largo lapso, se aminorará el peligro
y el despertar tendrá lugar en forma normal y de acuerdo a la ley del ser. No
obstante, si la sintonización y el despertar es forzado, o llevado a cabo por
ejercicios de distintos tipos, antes de que el estudiante esté preparado y los
cuerpos coordinados y desarrollados, entonces el aspirante va directamente al
desastre. Los ejercicios de respiración o entrenamiento de pranayama, no
deberían emprenderse sin una guía experta y sólo después de años de dedicación,
de devoción y servicio espirituales; la concentración sobre los centros que
existen en el cuerpo físico (con la intención de despertarlos) debe evitarse siempre,
pues provocará el sobreestímulo y abrirá las puertas al plano astral, que el
estudiante tendrá dificultad en cerrar. Nunca insistiré demasiado a los
aspirantes de todas las escuelas ocultistas que para este período de transición
se recomienda la yoga de la intención enfocada, del propósito dirigido, de la
constante práctica de la Presencia de Dios y de la meditación regular
ordenada, practicada sistemática y constantemente durante años de esfuerzo.
Cuando esto se efectúa con
desapego y va acompañado por una vida de servicio amoroso, el despertar de los
centros y la elevación del adormecido fuego kundalínico tendrá lugar sin peligro
y con cordura, y todo el sistema será llevado a la requerida etapa de vivencia.
No puedo evitar de precaver suficientemente a los estudiantes contra la
práctica de los intensos procesos de meditación durante horas, o contra las
prácticas que tienen por objetivo la elevación de los fuegos del cuerpo, el
despertar de un centro determinado y el movimiento del fuego serpentino. El
estímulo mundial general es tan grande en este momento y el aspirante común es
tan sensible y sutilmente organizado, que la excesiva meditación, la dieta
fanática, el cercenamiento, de las horas de sueño o el indebido interés en la
experiencia psíquica y su énfasis, romperá el equilibrio mental y producirá a
menudo un daño irreparable.
Que los estudiantes de las
escuelas esotéricas se dispongan a realizar un trabajo firme, tranquilo y no
emocional. Que se abstengan de horas de estudio y de meditación prolongadas.
Sus cuerpos son todavía incapaces de mantener la tensión requerida y sólo se
perjudican a sí mismos. Que lleven vidas normales de trabajo y recuerden, en la
presión de los deberes y servicios diarios, quiénes son ellos esencialmente y cuáles
son sus metas y objetivos. Que mediten regularmente cada mañana, empezando con
un período de quince minutos, no excediendo nunca los cuarenta. Que se olviden
de sí mismos al servir y que no concentren su interés sobre su propio
desarrollo psíquico. Que entrenen sus mentes con una medida normal de estudio y
aprendan a pensar inteligentemente, de manera de equilibrar sus emociones y
permitirles interpretar correctamente aquello con lo que entran en contacto a
medida que aumenta su percepción y se expande su conciencia.
Los estudiantes deben recordar
que no es suficiente tener devoción al Sendero o al Maestro. Los Grandes Seres
buscan colaboradores y trabajadores inteligentes, más que devoción a
Sus Personalidades, y al estudiante que camina independientemente a la luz de
su propia alma lo consideran un instrumento en el cual se puede confiar, más
que en un fanático devoto. La luz de su alma le revelará al aspirante serio la
unidad que subyace en todos los grupos y le permitirá eliminar el veneno de la
intolerancia que contamina y obstaculiza a tantos; le hará reconocer los
fundamentos espirituales que guían los pasos de la humanidad; lo obligará a
pasar por alto la intolerancia, el fanatismo y la separatividad que
caracterizan a las mentes pequeñas y al principiante en el sendero, y lo
ayudará a amar en tal forma que comenzará a ver con más veracidad y ampliará su
horizonte; le permitirá estimar en verdad el valor esotérico del servicio y le
enseñará sobre todo a practicar esa inofensividad que es la cualidad
sobresaliente de todo hijo de Dios. La inofensividad que no pronuncia ninguna
palabra que perjudique a otra persona, que no tiene ningún pensamiento que envenene
o produzca un malentendido, y que no efectúa ninguna acción que pueda herir al
más insignificante de sus hermanos –virtud principal que permitirá al
estudiante esotérico hollar sin peligro el difícil sendero del desarrollo.
Cuando se acentúa el servicio al semejante y la tendencia de la fuerza vital se
exterioriza hacia el mundo, entonces no existe peligro y el aspirante puede
meditar, aspirar y trabajar sin riesgos. Su móvil es puro y trata de
descentralizar su personalidad y apartar de sí mismo el foco de su atención,
dirigiéndolo al grupo. De esta manera, la vida del alma puede afluir a través
suyo y expresarse como amor hacia todos los seres. Sabe que es parte de un todo
y la vida de ese todo puede afluir conscientemente a través de él,
conduciéndolo a la comprensión de la hermandad y de su unicidad en relación con
todas las vidas manifestadas.
* Tratado sobre los Siete Rayos, T. II (Psicología
Esotérica), Págs. 418‑450.
LA
URGENCIA ACTUAL
10 de octubre de 1934
Tengo algo que decir a quienes
conocen las palabras que contienen mis libros y folletos y que, con interés y
devoción mentales, siguen en lo posible mi línea de pensamiento.
Durante años, desde 1919, he
tratado de ayudarlos lo mejor que he podido. La Jerarquía (nombre que abarca a
los discípulos activos de todos los grados), durante centenares de
generaciones, ha tratado de ayudar a la humanidad y, desde el siglo xv, se ha
ido acercando constantemente al plano físico y ha procurado hacer un impacto
más profundo en la conciencia humana. Esto ha dado como resultado un
reconocimiento que en sí contiene, en la actualidad, las simientes de la
salvación del mundo. Hasta el siglo XV la atracción y el llamado magnético
provino de los atentos Hermanos Mayores. Hoy son tan numerosos los discípulos
internos y externos y tantos los aspirantes mundiales, que la atracción y el
llamado magnético están ampliamente equilibrados, y lo que suceda en el
desarrollo del mundo y en los reconocimientos de las razas, será resultado de
la interacción mutua de ambos intentos (elijo mis palabras con cuidado) –la
intención de los Maestros para ayudar a la humanidad y la de los discípulos y
aspirantes mundiales para colaborar en esa ayuda.
Hablando esotéricamente es
inminente un punto de contacto, un momento de intercambio espiritual, y de ese
momento puede nacer un nuevo mundo.
Si eso puede llevarse a cabo,
entonces podrá restablecerse en la Tierra la condición finiquitada en días
primitivos, cuando la Jerarquía (a fin de llevar adelante el desarrollo mental
del hombre) se apartó de la escena durante un período. Si este contacto
espiritual puede realizarse, significa que la Jerarquía ya no estará oculta ni
será desconocida, y se reconocerá su presencia en el plano físico. Al comienzo
esto ocurrirá lógicamente en pequeña escala y el reconocimiento estará limitado
a aspirantes y discípulos. El nuevo grupo de servidores del mundo acrecentará
su actividad en todas las naciones y actuará en todo el mundo.
Trato de plasmar en la mente
de ustedes dos pensamientos, primero, el restablecimiento de esta relación más
estrecha y, segundo, el trabajo práctico que cada uno puede efectuar para lograr
este reconocimiento general. Insistiré en que la actividad final traerá ese
acontecimiento espiritual que debe venir del plano externo de la vida
física. Los que nos ocupamos del Plan para "los próximos tres años",
buscamos ansiosamente a quienes pueden ayudarnos, a los cuales se los puede
exhortar a que realicen ese esfuerzo final que traerá el resultado
deseado y anticipado.
Como prólogo de lo que tengo que decir,
recordaré que sólo hago sugerencias y que nada de lo que digo encierra
el menor vestigio de autoridad, y también que soy consciente de la frecuente
inutilidad de tales llamados a la colaboración. La historia del mundo del
pensamiento evidencia el hecho de que los hombres a menudo se emocionan y se sienten
iluminados y ayudados por las ideas y la promesa de un desarrollo futuro, pero
cuando se les pide ayuda para materializar la idea, entonces desaparece del plano
mental su esperanza e interés, o –si llega al mundo de la emoción y del
intenso deseo— el sacrificio requerido para que renazca la esperanza en el
plano físico está ausente, o es demasiado débil para producir el resultado
anhelado.
Lo que tengo que decir como
resultado de mi urgencia en obtener una colaboración más intensa, por parte de
quienes leyeron con interés el folleto Los Próximos Tres Años,* no
encierra la más mínima fracción de autoridad. Sólo hago el llamado en la
esperanza de que intensificarán su esfuerzo en el lapso de los dos próximos
años (uno ha transcurrido ya) porque después de principios de otoño de 1936
cualquier tentativa sobre esta determinada línea habrá fracasado, o no será ya
necesaria esta forma particular.
Mi única responsabilidad es
poner la oportunidad ante los aspirantes del mundo, señalarles las
posibilidades inherentes a esta situación especial, indicar las líneas de
actividad práctica y luego (habiéndolo realizado) retirar el poder de mi mente
y pensamiento, dejando a cada aspirante libre para llegar a sus propias
decisiones.
El folleto Los Próximos
Tres Años hoy sale a cumplir su misión. Su objetivo es educar a la opinión
pública. Lleva inspiración y el poder de
producir separaciones en la vida –separaciones que producirán nuevas
actividades y el cese de antiguas actitudes mentales. Indica un posible acontecimiento
–la formación en el plano físico de ese grupo de aspirantes y discípulos que,
si se les da tiempo y oportunidad, podrá salvar a un mundo afligido y traer
luz y comprensión a la humanidad. Sobre esto no es necesario decir más.
Todos leyeron el plan
contenido en el folleto y el desafío a la fe, y el llamado a servir está ante
ustedes. En los próximos dos años se decidirá si puede realizarse la fusión de
los grupos interno y externo de los servidores del mundo, o si debe transcurrir
más tiempo antes de que pueda restablecerse la antigua y primitiva colaboración
entre la Jerarquía y la humanidad.
Hablo con amor y casi con
ansiedad, de la urgencia actual y con un conocimiento más amplio del que
ustedes posiblemente puedan tener. Expongo lo que tengo que decir en forma de
interrogantes y les pido se los formulen a sí mismos con calma y sinceridad:
1.
¿Deseo en realidad y en verdad
el establecimiento de esta interacción más estrecha entre los mundos interno y
externo? Si es así, ¿qué estoy dispuesto a hacer para lograrlo?
2.
¿En qué forma puedo hacer una
contribución definida para este fin deseado? Reconociendo mis circunstancias
especiales ¿qué más puedo dar en lo que respecta a:
a.
meditación,
b.
comprensión del Plan,
c.
amor a mis semejantes?
No olviden que la meditación clarifica la mente
sobre la realidad y la naturaleza del Plan, que la comprensión trae ese
Plan al mundo del deseo y que el amor libera la forma que materializará
el Plan en el plano físico. Les pido que manifiesten estas tres expresiones de
sus almas. Todos, sin excepción, si lo desean, pueden servir de estas tres
maneras:
3.
El objetivo de todo el trabajo
a realizar ahora es educar a la opinión pública y familiarizar a las personas
reflexivas del mundo sobre la urgencia y la oportunidad de los próximos dos
años. Si esto es así ¿qué hago yo para posibilitarlo? Ampliando esta pregunta:
a.
¿Hablé con quienes pude hacerlo en mi medio ambiente, o me abstuve por
temor?
b.
¿Permití que se distribuyera ampliamente el folleto sobre este tema? Sólo
podrá distribuirse hasta fines de 1936, por lo tanto, el tiempo es corto.
c.
¿Ayudé en todo lo posible en
forma material y financiera? ¿Puedo hacer más de lo que he hecho hasta ahora
para ayudar a satisfacer este requisito?
d.
Puedo dar algo más de mi
tiempo para ayudar en el trabajo a quienes distribuyen el folleto, o reunir
personas para cambiar ideas? ¿Puedo dedicar tiempo todos los días a esta idea y
servicio definidos?
Responder a mi llamado
involucrará un sacrificio, pero todos aquellos que captan el Plan, agotan sus
esfuerzos para elevar a la humanidad a otro peldaño de la escala y hacia una
luz mayor. Sus manos deben ser fortalecidas, su trabajo necesita ayuda y cada
uno de ustedes puede hacer más de lo que está haciendo, por medio de la
meditación, el dinero y el pensamiento, a fin de salvar al mundo, educar a la
opinión pública y traer así el Nuevo Día.
* Tratado sobre Magia Blanca o El Camino del
Discípulo, Págs. 293‑316. Tratado sobre los Siete Rayos, T. I, Págs. 144,
158.
UNA
OPORTUNIDAD DESAFIANTE
Abril de 1935
Durante el Festival de Wesak
de este año, Quienes tratan de elevar a la humanidad más cerca de la luz y
expandir la conciencia del género humano, reunirán Sus fuerzas para un renovado
acercamiento, con sus inevitables consecuencias, consecuencias que estimularán
a la familia humana para un nuevo esfuerzo espiritual; este proceso y los
excelsos Personajes involucrados los describí en mi mensaje anterior *; Ellos
traerán el fortalecimiento del nuevo grupo de servidores del mundo a fin de que
éste pueda trabajar con mayor eficacia, visualizar el Plan con mayor claridad y
–dentro de sí mismo, como grupo— obtener una mayor integración. De esta manera
podrá llevarse a cabo los planes del Concilio de la Jerarquía para satisfacer
la inmediata emergencia humana. Como ya he dicho, los planes para la humanidad
no se establecen porque la humanidad determina su propio destino; el esfuerzo
está dirigido hacia el establecimiento de una relación más estrecha entre la
humanidad y la Jerarquía.
Todos los aspirantes y
discípulos pueden participar en este esfuerzo hasta el punto de facilitar la
tarea de los Maestros, mediante su claridad mental, sus renovados esfuerzo
espiritual y dedicación a la tarea de servir. Los exhorto a realizar este
continuo esfuerzo, que se extenderá
durante muchos años. Se les ofrecerá la oportunidad a todos los verdaderos
servidores y aspirantes y, sobre todo, al nuevo grupo de servidores del mundo,
a fin de participar en el establecimiento del impulso necesario en el cielo inmediato.
Los llamo, por lo tanto, a un
mes de silencio interno, pensamiento introspectivo, autocontrol y meditación,
al olvido de sí mismos y a que estén atentos a la oportunidad y no a la realización
de su propia aspiración interna. Los llamo para que se concentren sobre la
necesidad mundial de paz y sobre la mutua comprensión e iluminación y también
se olviden totalmente de sus propias necesidades mentales, emocionales y
físicas. Los exhorto a la oración y al ayuno, aunque deberán decidir por sí mismos
cuál será su abstinencia. Durante los cinco días de meditación, los llamo a un
'ayuno' más completo, a un profundo silencio, a un enfoque interno, a una
pureza mental y a un amoroso y activo espíritu de bondad que los convertirá en
un canal puro. Así se facilitará el trabajo de la Jerarquía y se abrirá la
puerta a las fuerzas regeneradoras de esos Seres extraplanetarios que ofrecen
Su ayuda en este momento y particularmente durante el año 1936. La respuesta a
este Festival dará la medida de la oportunidad que se les presentará a los
Grandes Seres para servir de guía.**
Voy ahora a pedirles algo
práctico. Si quieren recitar cada noche y cada mañana, las siguientes palabras,
con todo el deseo de sus corazones y atención mental, su enunciación conjunta establecerá
un ritmo y un impulso de gran potencia:
Que las
Fuerzas de la Luz iluminen a la humanidad.
Que el
Espíritu de Paz se difunda por el mundo.
Que el espíritu de
colaboración una a todos los hombres de buena voluntad donde
quiera que estén.
Que el olvido de agravios, por parte de todos los hombres, sea la tónica
de esta época.
Que el
poder acompañe los esfuerzos de los Grandes Seres.
Que así sea
y cumplamos nuestra parte.
Estas palabras parecen
sencillas, pero "las Fuerzas de la Luz" es el nombre dado a ciertas
nuevas Potestades que están siendo invocadas por la Jerarquía en la actualidad,
Cuyos poderes pueden ser llevados a una gran actividad en la Luna llena de
Wesak si se realiza el debido esfuerzo. El Espíritu de Paz invocado es un
Agente interplanetario de gran Poder, que prometió su colaboración si todos los
aspirantes y discípulos pueden colaborar para atravesar la coraza de la
separación y del odio que esclaviza a nuestro planeta.
Por lo tanto, desearía
terminar con estas sencillas palabras: Hermanos míos, ayúdennos.
* Tratado sobre los Siete Rayos, T. II, Psicología Esotérica, Págs. 513‑516.
** (Este tema está desarrollado en Tratado sobre los
Siete Rayos, T. II Págs. 473‑487, y contiene los escritos desde mayo
de 1935 a abril de 1938, inclusive).
GRUPOS
SIMIENTE DE LA NUEVA ERA
Julio de 1937
Anteriormente expuse algunos pensamientos
sobre los nuevos grupos que entran en actividad de acuerdo a la Ley del
Progreso Grupal. Dicha ley tiene una relación muy estrecha con la nueva era acuariana.*(1)
Siempre existieron grupos en
el mundo como, por ejemplo, la unidad grupal familiar, pero fueron
predominantemente grupos de tercer rayo, por lo tanto, con predominante
expresión y control externos, originados como resultado del deseo. Su enfoque fue destacadamente materialista y
constituyó parte del plan designado. Las correctas objetividad y expresión
fueron y siguen siendo la meta del proceso evolutivo. Pero en la actualidad la
actividad de los grupos que se están formando es de segundo rayo, los grupos constructores
–que construyen las formas para la expresión de la nueva era. No son
resultado del deseo, como generalmente se entiende el término, porque se
fundan. básicamente sobre un impulso mental. De hecho son subjetivos, no de
naturaleza objetiva. Se caracterizan por la cualidad, más que por la
forma. Es de desear que produzcan oportunamente poderosos efectos objetivos,
por ser ésa la intención de nuestras mentes, pero –en la etapa actual, que es
la de germinación— son subjetivos y (hablando esotéricamente) “trabajan en la
oscuridad”. En alguna fecha lejana surgirán grupos de primer rayo, animados
por el aspecto voluntad, que serán en consecuencia de naturaleza más subjetiva
y de origen más esotérico, pero no tenemos por qué ocuparnos de ellos.
Estos grupos simiente son
embrionarios y, por lo tanto, análogos a las simientes en germinación; su
actividad es actualmente dual. Cada simiente demuestra su vida mediante
evidencias de su vida externa y actividades internas, y dichos grupos simiente
no son la excepción a esta ley universal. Su actividad se evidencia por su
relación recíproca y con la Jerarquía. Aún no lograron surgir a la actividad
del plano externo. Su vida interna no es adecuadamente fuerte, pero, según las
escrituras, están “echando raíz hacia abajo” a fin de “fructificar hacia
arriba”.
Si estos grupos se desarrollan
según lo proyectado, si la vida corporativa de los miembros persiste en la
correcta relación integral y si la nota clave es la continuidad, entonces
estos grupos simiente, por pequeños que sean, llegarán a florecer y por medio
de una oportuna “diseminación de la simiente” lograrán finalmente “cubrir de
verdor la tierra”. Estoy hablando en lenguaje simbólico que, como bien saben,
es el de la verdad. Una pequeña planta que a su vez logra producir una
simiente, por medio de una correcta fructificación, puede así reproducirse en
forma múltiple. Por consiguiente, no se dejen impresionar indebidamente por la
pequeñez del esfuerzo. Una pequeña simiente es una poderosa fuerza, que si se
la cuida debidamente y nutre correctamente, y madura por el sol y el agua del
suelo, su potencia es impredecible.
Ciertas ideas germen que van
surgiendo en la conciencia humana, difieren peculiarmente de las del pasado y
son tan diferentes que constituyen la característica de la nueva era, la Era
de Acuario. Hasta ahora las grandes ideas que lograron finalmente controlar a
la raza en cualquier época, fueron la dádiva de los hijos intuitivos de los
hombres a su generación. Los seres humanos evolucionados captaron la idea
intuida, la subordinaron al proceso de mentalización, la hicieron deseable y
luego la vieron venir a la existencia por medio "del factor
reconocimiento", según se dice esotéricamente. Una mente iluminada presentía
la idea divina, necesaria para el desarrollo de la conciencia racial, entonces
le daba forma; una minoría la reconocía y así fomentaba su crecimiento;
oportunamente, la mayoría la deseaba, entonces se manifestaba en forma
experimental y esporádica por todo el mundo civilizado en determinada época,
donde prevalecía cierta cultura. Así se manifestaron las ideas.
Podrían mencionarse dos modos
en que estas ideas terminantes vinieron a la existencia en el pasado, y
desempeñaron su parte para conducir a la raza hacia adelante. Una fue por la
enseñanza impartida por un instructor que fundó una escuela de pensamiento,
trabajando por medio de las mentes de algunos elegidos y, por su intermedio,
matizó oportunamente los pensamientos de los hombres de su época. Ejemplos
sobresalientes de instructores así, fueron Platón, Aristóteles, Sócrates y
muchos otros. Otro método fue evocar el deseo de las masas en lo que se
consideraba deseable para la reorientación masiva hacia una expresión más plena
de la vida. Tal expresión de vida, fundada sobre alguna idea, fue personificada
en una vida ideal. De este modo tuvo expresión el trabajo de los Salvadores del
mundo y dio lugar al surgimiento de una religión mundial.
El primer método fue
estrictamente mental y sigue siéndolo aún hoy; las masas, por ejemplo, saben
poco de Platón y sus teorías, no obstante el hecho de que Platón ha moldeado
las mentes humanas –sea por la aceptación o la refutación de sus teorías— a
través de las edades. El otro método es estrictamente emocional y matiza más
fácilmente la. conciencia de la masa. Un ejemplo fue el mensaje del amor de
Dios que Cristo enunció y la reacción emocional de las masas a Su vida, Su
mensaje y Su sacrificio. De esta manera se satisfizo a través de las edades la
necesidad de la minoría mental y de la mayoría emocional. En cada caso, el
trabajo efectuado y el medio por el cual se guió a la raza originaron de una
conciencia humano‑divina; el medio era un Personaje que conocía, sentía y
estaba unificado con el mundo de las ideas, el orden mundial interno y el plan
de Dios. El resultado de ambas técnicas de actividad ha sido la emanación de
una corriente de fuerza proveniente de algún estrato o nivel de la conciencia
mundial –mental o emocional— que son aspectos de la conciencia de la deidad en
manifestación. Este impacto de fuerza ha evocado una respuesta de quienes
funcionan en algunos de estos niveles de percepción. Hoy, a medida que tiene
lugar la integración de la familia humana y el nivel mental de contacto es más
poderoso, tenemos una fuerte reacción humana hacia las escuelas de pensamiento
y una débil reacción hacia los métodos de la religión ortodoxa, lo cual se debe
a que es tendencia de la conciencia humana (si puedo expresarlo así) apartarse
de lo emocional e ir hacia los niveles mentales de conciencia y esto, en lo
que a las masas concierne, irá aumentando.
En este momento hay un número
suficiente de personas que –habiendo logrado un acercamiento religioso y mental
a la verdad, factor definido en su conciencia en pequeña medida, y habiendo
establecido suficiente contacto con el alma, como para poder empezar a
establecerlo con las ideas mundiales (en los niveles intuitivos de la
conciencia)— pueden emplear una nueva técnica. Juntas y como grupo pueden
ser sensibles a las nuevas ideas entrantes, que están destinadas a condicionar
la nueva era que ya está sobre nosotros; juntas y como grupo pueden
establecer los ideales y desarrollar las técnicas y métodos de las nuevas
escuelas de pensamiento que determinarán la nueva cultura; juntas y como
grupo pueden llevar estas ideas e ideales a la conciencia de las masas,
para que las escuelas de pensamiento y las religiones mundiales se fusionen en
una sola y así surgir la nueva civilización, la cual será el producto de la
fusión mental y emocional de las técnicas de la era pisceana, produciendo así
la oportuna manifestación, en el plano físico, del plan de Dios para el futuro
inmediato. Ésta es la visión, subyacente en el experimento que se está
llevando a cabo sobre los nuevos grupos simientes.
Considerando todo el problema
desde otro ángulo, podría decirse que, en el pasado, el esfuerzo consistió en
elevar la conciencia de la humanidad por los esfuerzos precursores de sus
preeminentes hijos. El esfuerzo futuro consistirá en hacer venir a la
manifestación la conciencia del alma por medio de los esfuerzos precursores de
ciertos grupos. Por lo tanto, como fácilmente se comprenderá, el esfuerzo
debe ser grupal, porque el alma tiene conciencia grupal y no es
individualmente consciente; las nuevas verdades de la era acuariana sólo
pueden ser captadas como resultado de una esfuerzo grupal. Esto es
relativamente nuevo. En el pasado, se le otorgaba al hombre una visión y éste
trataba de materializarla con la ayuda de aquellos a quienes lograba
impresionar e influir a fin de que pensaran como él; el individuo presentía o
intuía una idea, entonces procuraba darle forma, posteriormente demandaba ayuda
de quienes consideraban su idea como un ideal; poseía una gran ambición que
era, en realidad, la confusa captación de una parte del plan general de Dios,
entonces se convertía en dirigente o conductor grupal, ayudado por quienes
sucumbían a su poder o a su derecho a ser guiados, conducidos y dominados. Así,
progresivamente, la raza ha sido llevada de un punto a otro y de una etapa a
otra de desarrollo, hasta que hoy muchos poseen visión, presienten el plan y
tienen sueños que todos pueden desarrollar juntos. Esto es factible por el
reconocimiento mutuo; comienzan por conocerse a sí mismos y recíprocamente como
almas, por poseer una similar comprensión y (esto es de primordial importancia)
evocar internamente la luz del intelecto y del conocimiento, la luz de la
intuición y de la comprensión; la luz no
les llega de afuera, y en esa luz ven juntos la Luz. Esto constituye una
actividad y un reconocimiento grupales, y es resultado de la unificación
grupal.
Sin embargo, todo esto es tan
nuevo y relativamente tan poco común, que estos grupos se hallan todavía en
estado embrionario. Los denominamos grupos simientes de la nueva era. Hay
muchos de ellos, como ya he dicho, pero son todavía tan pequeños y tan poco
desarrollados que el éxito de su esfuerzo lo decidirá el futuro. Esto se aplica
también a los grupos que comencé a formar en 1931.*(2)
Por lo tanto, será evidente
por qué fue necesario que el grupo inicial o primitivo, pusiera el énfasis
sobre la relación telepática, porque de esa relación, comprensivamente
cultivada y desarrollada, dependerá el éxito de estos grupos simientes, lo cual
no significa que su éxito dependa del obtenido por el primer grupo, sino que
todos los grupos comprendan el propósito y técnicas de la telepatía.*(3)
La creación de una escuela de
telepatía en los planos internos, a la cual puede ser sensible la humanidad,
aunque inconscientemente es parte de la tarea que ha emprendido el primer
grupo, los Comunicadores Telepáticos. Son custodios del propósito grupal y
trabajan en niveles mentales. El segundo grupo, los Observadores Entrenados,
tiene como objetivo ver con claridad mediante el empleo de la intuición,
prestando este servicio en niveles astrales. El tercer grupo, los Curadores
Magnéticos, tiene como finalidad trabajar con fuerzas en el plano físico. Los
seis grupos restantes se mencionarán más adelante.
En cierta medida ya se han
familiarizado ustedes con estos grupos. La novedad va desapareciendo y tienden
a preguntarse si, en último análisis, hay realmente algo nuevo en ellos. Más
adelante daré tres razones para explicar por qué constituyen el paso adelante,
más avanzado de lo que hasta ahora fue posible en el plano físico. Ello quizás
restablezca en sus mentes la importancia que tienen y les permita llevar a
cabo el trabajo con renovado entusiasmo. He afirmado que estos grupos
constituyen un experimento y están predominantemente relacionados con el trabajo
de la nueva era, tal como se expresará por medio de la civilización venidera y
la cultura futura. Aquí, sería útil señalar la diferencia que existe entre una
civilización y una cultura.
Civilización es la expresión del nivel masivo de conciencia cuando esa conciencia se
desarrolla como percepción, adaptación, relación y métodos de vida en el plano
físico. Cultura es esencialmente la expresión de las significaciones
intelectuales y vitalmente mentales y el estado de conciencia de las personas
de la raza, mentalmente polarizadas, de los intelectuales o de quienes constituyen
el vínculo entre el mundo interno de la vida del alma y el mundo externo de los
fenómenos tangibles. Estas palabras exponen concisamente la razón de
ser del plano mental. Su función a este respecto será acrecentadamente
comprendida en las próximas décadas.
Las masas son negativas,
puesto que responden al plano del deseo y de la sensación, y la civilización de
cualquier era es mayormente la exteriorización de ese nivel de conciencia
particular. Los intelectuales son positivos porque responden a la mente y esa
orientación mental produce la cultura de su época, raza o comunidad. Por lo
tanto, tenemos en la familia humana:
Masas ..............negativas............responden al deseo
.............civilización.
Intelectuales.....positivas..............responden a la
mente...........cultura.
Constituyen los dos polos que caracterizan a la raza, y
la interacción entre ambos genera y lleva a cabo la actividad, el progreso y
el desarrollo humanos.
Existe otro grupo que no
debería ser pasado por alto. Las personas espiritualmente orientadas, son
negativas al mundo espiritual superior cuando éste expresa o evoca el tipo más
elevado de deseo, llamado aspiración. Esto produce a quienes son exponentes de
la naturaleza espiritual, y que constituyen –en conjunto— la Iglesia de Cristo
o las religiones mundiales, en sentido esotérico, y en cualquier raza o época. Como aspecto positivo de este
grupo y al cual le proporciona la nota clave de su cultura en su época
particular y en una vuelta más elevada de la espiral, tenemos a los esoteristas
y aspirantes del mundo, los cuales responden al aspecto mente. De esta manera,
la cultura espiritual y la civilización resultante vienen a la existencia y
responde a ellas el aspecto inferior. Por lo tanto, tenemos a las masas y a los
intelectuales, ambos negativos a su vez a la impresión positiva de la
civilización y la cultura más profundas, tal como se expresan a través de las
religiones del mundo y los grupos de buscadores esotéricos idealistas que van
detrás de la realidad. Estos últimos son la gloria de cada era y el germen
positivo del impulso subjetivo en desarrollo, que básicamente es la fuente de
toda, aparición fenoménica actual.
Este grupo de religiosos y de
aspirantes esotéricos constituye, a su vez, el polo negativo de la impresión
positiva y de la energía de la Jerarquía planetaria u oculta. Tenemos, en
consecuencia:
Los esotéricos y a su vez La Jerarquía planetaria
Hablando en forma general, estos grupos se dividen en
grupos extrovertidos e introvertidos, en los niveles de conciencia objetivos y
subjetivos, y constituyen las divisiones principales del mundo fenoménico y del
mundo de las realidades espirituales.
El problema ante la Jerarquía
al comienzo de la nueva era o era acuariana, fue cómo fusionar y mezclar a
estos grupos, actitudes y estados de conciencia distintos, de manera que de su
fusión surgiera un tercer grupo, cuya actividad fuera externa y, sin embargo,
consciente de los valores internos, debiendo sus miembros ser capaces de actuar
en el plano externo de las apariencias y, al mismo tiempo, estar también
despiertos y activos en el plano interno de la realidad y del vivir espiritual.
Este tipo de funcionamiento
dual es una actividad muy fácil para los
Miembros de la Jerarquía y constituye la condición previa, sin la cual no es
posible la asociación con la Jerarquía. Se llegó a comprender que era posible
instruir a muchas personas para que apreciaran esta probabilidad y se
desarrollaran lentamente hasta la etapa en que de la teoría podían pasar a la
práctica; sin embargo, no sería posible dotar a su naturaleza para que estuvieran
preparados a fin de formar parte de la Jerarquía oculta, ni podrían pasar a la
etapa de discípulos aceptados.
La comprensión de la necesidad
de un grupo que sirviera de puente, que no fuera ni enteramente negativo ni
totalmente positivo, impelió a algunos de los Maestros (vinculados con la
Jerarquía) a formar el nuevo grupo de servidores del mundo. Estas personas no
pertenecen a ninguno de los dos grupos, sin embargo pueden actuar más o menos
relacionados con ambos. Como bien saben, fue realizado con cierta medida de
éxito; este gran grupo existe hoy y es bastante magnético para evocar respuesta
del conjunto de aspirantes y servidores mundiales (que representan a la
civilización y a la cultura actuales) y al mismo tiempo poder absorber y así
trasmitir el conocimiento, la sabiduría, la fuerza y la luz de la Jerarquía
planetaria.
Se ha considerado posible ahora, formar grupos dentro del nuevo grupo de
servidores del mundo, cuyos miembros pueden empezar a prepararse para expresar
tanto lo fenoménico como lo impulsivo, lo negativo como lo positivo, lo
material como lo espiritual, con tal medida de éxito que, a su debido tiempo,
pueda haber en la tierra una réplica de la Jerarquía con sus métodos y técnicas
de trabajo. Tal es el propósito de los grupos que he formado y de otros grupos
esparcidos por el mundo que –de distinta manera y forma, y quizás empleando
una fraseología diferente— están motivados y activados como los grupos
simiente de los cuales me he hecho responsable. En consecuencia podrían exponerse
tres razones que expliquen su importancia:
1.
Constituyen el germen de la
vida que dará por resultado que la Jerarquía abandone su reclusión a través de
las edades y aparezca en fecha posterior
en la Tierra, y nuevamente actúe a la luz del día.
2.
Son el grupo intermediario que
actúa como puente entre la masa negativa del género humano y el agente positivo
de la Jerarquía. Por esta razón, en estos grupos el énfasis es puesto sobre el
servicio, porque constituye la respuesta
a la masa y su necesidad, y el contacto con el alma que incluye la
respuesta al mundo de las almas, tal como lo tipifica la Jerarquía oculta.
3.
Contienen en sí como grupo las simientes de la civilización
venidera y el germen de la nueva cultura. El germen de la vida de la nueva era
reside allí, dentro del núcleo de las viejas era y formas. De allí la
oportunidad, el servicio y los problemas de estos grupos.
Me
esforzaré por indicarles de qué manera estos grupos pueden estar a la altura de
la triple demanda u oportunidad mencionada:
1.
Ocultan y nutren el germen o
la simiente de la nueva civilización de la era acuariana.
2.
Constituyen el puente entre
los antiguos y los nuevos grupos, entre las masas humanas (donde los más destacados
se abren camino hacia el nuevo grupo de servidores del mundo) y la Jerarquía
planetaria.
3.
Serán en el futuro un aspecto
de la Jerarquía y de Su trabajo en el plano físico externo.
Observarán que la primera
oportunidad concierne al aspecto espíritu, el aspecto impulsivo y vital
de la vida de la divinidad; que la segunda se relaciona con el aspecto alma
o conciencia subjetiva de la divinidad; mientras que la tercera se refiere al aspecto
cuerpo o a la expresión física de la vida divina por medio de la
conciencia. Los primeros tres grupos que he formado están destinados a ser
pequeños reflejos de estos tres aspectos desde el ángulo de la necesidad
moderna y además satisfacer esa necesidad.
He indicado algo del trabajo
destinado al primer grupo, desde el ángulo de la interacción telepática.*(4) El
método de comunicación entre los miembros de la Jerarquía debe ser
oportunamente exteriorizado en la Tierra, siendo una de las tareas del grupo.
Será de utilidad que delinee con mayor claridad el propósito de los nuevos
grupos simiente en términos de civilización y cultura de la nueva era, de
manera que los resultados prácticos puedan ser visualizados con más nitidez y
surjan algunos nuevos ideales respecto a la cualidad del venidero y nuevo
orden mundial.
El segundo grupo, los
observadores entrenados, inaugurarán la era de la luz y del libre control del
plano astral donde se liberarán de la ilusión y del espejismo, liberación que
se obtendrá cuando se “observe correctamente” la actual visión distorsionada y
se disipe el espejismo por la “correcta dirección” de la luz del alma en el
entero plano de la ilusión. La era acuariana será predominantemente la era de
la síntesis y de la luz.
El tercer grupo lleva el
impulso inicial “hasta la luz del día” y conducirá el mundo físico a una
condición donde será posible “la curación de las naciones por medio del
naciente sol de la rectitud”, porque las leyes de curación (básicas y fundamentales)
pueden ser aplicadas y llevadas a cabo en todos los sectores de la vida, en los
niveles externos de la apariencia –pues la enfermedad solo existe en el mundo
de los fenómenos,
En lo que
respecta a la comunicación telepática entre los Miembros de la Jerarquía diré
que: en lo que a Ella respecta, actúa práctica y totalmente en el nivel mental.
Esto es lógicamente esencial, por dos razones:
1.
Los miembros de la Jerarquía
se han liberado de las limitaciones de la actividad y conciencia cerebrales.
Por lo tanto, en sus Yoes esenciales y cuando lo desean, pueden llevar a cabo
simultáneamente dos líneas distintas de actividad –ambas de importancia real.
Una, cuando siguen su vocación normal en el plano físico (si actúan en cuerpos
físicos) y, al hacerlo, sus actividades están condicionadas por las
limitaciones cerebrales de la conciencia de tiempo y espacio. La otra, cuando
trabajan en el plano mental con “chitta” o sustancia mental y, al hacerlo,
están al mismo tiempo condicionados y limitados por su mecanismo físico.
Entonces quedan totalmente liberados de la conciencia del tiempo y de
cualquier otra limitación tal como las relaciones del espacio, dentro del
sistema solar.
2.
El foco de su polarización
reside en el plano mental y actúan allí como hijos de la mente o manas. Su
método normal de intercambio es mediante la comprensión telepática. Ésta es la
técnica normal de un manasaputra divino y libre.
Todo esto es posible cuando un
ser humano ha llegado a polarizarse en la conciencia del alma, cuando el loto
egoico se va desplegando y, por lo tanto, cuando el método del trabajo mental
es de relación y telepatía mentales.
Anteriormente dije que, a medida que la raza se vaya polarizando más
mentalmente y desarrollando el poder atractivo del principio mental, caerá en
desuso el empleo del lenguaje para impartirse pensamientos entre naturalezas
similares o para comunicarse con quienes son superiores, pero seguirá
empleándose para llegar a las masas y a quienes no actúan en el plano de la
mente. La plegaria, la aspiración y la adoración silenciosas son ya
consideradas de mayor valor que los ruegos y las proclamas de la expresión
oral. Debemos prepararnos para esta etapa, en el desarrollo de la raza, y
deberán simplificarse las leyes, técnicas y procesos de la comunicación
telepática para que puedan ser comprendidos inteligente y teóricamente. El
método de comunicación entre los miembros de la Jerarquía es un proceso
décuple; sólo la contribución de diez grupos (nueve y uno sintetizador)
completará su participación en el proceso de exteriorización que deberá tener
lugar en el mundo.
Desde cierto ángulo el trabajo del segundo grupo (los Observadores
entrenados) es excesivamente difícil, más difícil quizá que el de cualquier
grupo –excepto aquel que realiza el trabajo político. En este último campo el
trabajo del primer Rayo de Voluntad o Poder, empieza a hacer sentir su
presencia, de allí la gran dificultad. La energía que actúa en la actividad
política aún no es comprendida. El trabajo del Aspecto Destructor ha sido
mantenido relativamente en segundo plano, y sólo durante el pasado medio siglo
se hizo definidamente activo. Esto fue posible porque todo el mundo, hablando
prácticamente, estaba involucrado y el primer rayo sólo puede actuar en la
región o el reino de la síntesis. Debe recordarse esto, porque hasta ahora
ha sido poco comprendido. Me pregunto si se dan cuenta de la importancia de las
dos afirmaciones sobre el primer rayo, expuestas en este breve párrafo. A
menudo les doy verdadera información y ni siquiera se dan cuenta.
El segundo grupo lucha contra el espejismo. La luz, sus procesos y su
relación con los espejismos grupal e individual, tienen una conexión muy
estrecha. La correcta iluminación –otro nombre o aspecto de la correcta
dirección— ocupará el lugar del espejismo, y el objetivo (personalmente
considerado) de este grupo de discípulos, consistirá en llevar "luz a los
lugares oscuros" e iluminación a sus vidas. No es mi intención considerar
aquí el problema del espejismo. Ya me ocupé en instrucciones dadas a este
grupo.*(5)
La tarea de este grupo de discípulos está estrechamente relacionada con
la tarea astral de la Jerarquía, y en la actualidad consiste en disipar la
ilusión mundial, que ha sido su problema desde la época atlante, siendo
inminente e inmediato y la culminación de su esfuerzo. Adopta la forma (pues
todas las ilusiones adoptan algún tipo de forma) de la "afluencia de
luz", esotéricamente entendido, lo cual es una ilusión y al mismo tiempo
una realidad espiritual grande y
significativa. De allí que surja hoy en el plano físico mucha luz en todas
partes; existen festivales de luz y el constante esfuerzo de los trabajadores
espirituales para iluminar al género humano. Los educadores hablan mucho respecto
a la iluminación de tipo mental. Cristo emitió la nota clave de este esfuerzo
para eliminar el espejismo mundial cuando dijo (siguiendo el ejemplo de Hermes,
que inició el proceso de iluminación para nuestra raza, la aria): "Yo soy
la Luz del Mundo".
Los discípulos deben aprender la significación de la iluminación
recibida en la meditación y la necesidad de trabajar con luz como grupo a
fin de disipar el espejismo. Hermes y Cristo emprendieron este trabajo de
iluminación astral y aún se ocupan constantemente de tal tarea. En la nueva era
serán ayudados en Su trabajo por la intensa actividad de ciertos grupos de los
cuales este segundo grupo es uno de ellos. Posteriormente, cuando la nueva
civilización esté por aparecer, estos grupos tendrán en sí dos personas clave o
puntos de energía, por intermedio de las cuales las fuerzas de Hermes y la
voluntad de Cristo se enfocarán y por su intermedio podrán Ellos trabajar.
Cuando esto tenga lugar se acelerará la tarea de disipar el espejismo mundial. Mientras
tanto, grupos de discípulos pueden "nutrir y ocultar", protegiendo
así los gérmenes o simientes de la nueva cultura y civilización acuarianas, en
esta particular línea de liberación. Repito, deben hacer esto con otros grupos
que trabajan consciente o inconscientemente en líneas similares.
La segunda tarea de este grupo de discípulos es actuar como puente para
las fuerzas que tratan de expresarse etéricamente, y emanan de niveles del
alma, por conducto de la mente. He señalado anteriormente en Tratado sobre
Magia Blanca que el plano astral es en sí una ilusión. Esto se evidenciará
cuando se haya cumplido la primera tarea de los grupos que trabajan con el
espejismo mundial. No puedo darles aún una idea real del significado
subyacente, pues todos trabajan en alguna medida en el plano de la ilusión y
del espejismo, y la ilusión mundial
existe y el plano astral es una realidad para ustedes. Pero sí puedo decir, que
para los miembros iniciados de la Gran Logia Blanca, el plano astral no
existe. No trabajan en ese nivel de conciencia, porque el plano astral es un
estado de conciencia definido, aunque (desde el ángulo espiritual) no tenga
verdadera existencia. Personifica el gran trabajo creador de la humanidad a
través de las edades y es el producto de la falsa imaginación y el
trabajo de la naturaleza psíquica inferior. Su instrumento para el trabajo
creador son los centros sacro y plexo solar. Cuando las energías que se
expresan a través de estos dos centros, hayan sido trasmutadas y llevadas a la
garganta y al corazón por la humanidad avanzada, entonces las personas más
destacadas de la raza sabrán que el plano astral no tiene real existencia,
actuarán sin ser afectados por su impresión, acelerándose la tarea de liberar a
la humanidad de la esclavitud que ella misma ha creado. Mientras tanto, se está
constituyendo lentamente un grupo de discípulos (del cual este segundo grupo
es parte, y puede desempeñar una función importante y ocupar una posición
clave), que ayudará gradualmente en la tarea de disipar la gran ilusión y
actuar también como grupo de unión, de manera que quienes se liberan del
espejismo se abran camino hacia el vórtice de la influencia ejercida por el
grupo que tiene poder para trabajar así. Entonces pueden suceder tres cosas:
1.
Que quienes se acercan al
grupo descubran que para liberarse del espejismo, la ayuda del grupo
intensificará y acrecentará sus esfuerzos.
2.
El número de quienes así
trabajan aumentará y apresurarán el proceso de disiparlo.
3.
La Jerarquía estará entonces
capacitada para trabajar más estrechamente en la Tierra, y Se acercará más al
género humano.
La tercera función de este segundo grupo reside en un futuro más
distante. La Jerarquía tiene necesariamente un sector de colaboradores cuya
tarea principal consiste en trabajar exclusivamente en el mundo de la ilusión y
con materia astral. Este sector vino a la existencia en la época atlante,
cuando tuvo lugar la gran controversia
entre quienes personificaban el aspecto conciencia o alma de la deidad,
y los que eran análogamente representantes del aspecto materia de la deidad.
Hablando simbólicamente, los senderos de la izquierda y de la derecha vinieron
a la existencia, la magia blanca y la negra entraron en conflicto y los pares
de opuestos (siempre existentes en la manifestación) se convirtieron en
factores activos en la conciencia de la humanidad avanzada. La batalla de la
discriminación se inició y la humanidad entró en actividad en el campo del
Kurukshetra. Donde no hay respuesta consciente a una condición ni se registra
percepción, no existe el problema de la responsabilidad, en lo que al alma
concierne. Esta condición fue evocada en la época atlante, de allí el problema
que enfrenta hoy a raza y también la tarea de la Jerarquía para liberar a las
almas de los hombres del espejismo circundante y permitirles obtener la
liberación. La culminación de la cuestión y de la controversia iniciada
entonces, está ya sobre nosotros.
Por lo tanto, la tercera función del grupo puede ser captada ahora y,
oportunamente, esta rama del esfuerzo jerárquico puede hallar la debida
expresión en la tierra.
Por el análisis previo de la oportunidad, se evidencia que los grupos
tienen un lugar definido en los planes de la Jerarquía. Desarrollando la
sensibilidad espiritual y obteniendo la liberación del espejismo, los
discípulos miembros de estos grupos pueden elevar la conciencia racial y traer
la iluminación. Debería recordarse que la inspiración es la meta de todo
trabajo telepático verdadero y la iluminación es la recompensa del esfuerzo
y el instrumento real para la disipación del espejismo mundial. Así estos
grupos pueden nutrir el germen de la cultura futura, actuar también como
puentes y exteriorizar ciertas actividades departamentales de la Jerarquía
planetaria –el siguiente gran deseo de Sus miembros.
Abocándonos ahora al trabajo del tercer grupo, trataremos la tarea de los
curadores magnéticos del mundo. Esto ha sido tratado en el libro La Curación
Esotérica. Aquí me referiré a uno o dos puntos de mayor interés general y a
su triple oportunidad. Es interesante
observar que el trabajo de este grupo es quizás uno de los más difíciles de
realizar, aunque, desde otro ángulo, es mucho más fácil que la tarea de la
mayoría de los demás grupos, porque la conciencia del grueso de la humanidad se
halla predominantemente en el plano de la ilusión y, por lo tanto, como dice El
Antiguo Comentario:
"Aquellos que trabajan
para traer la luz y, sin embargo, están rodeados por el maya de los sentidos,
trabajan desde el punto de la actual existencia y no necesitan salir ni entrar,
subir ni bajar. Simplemente permanecen."
Los curadores del mundo en el
plano físico deben trabajar en ese plano y su tarea es atraer las energías de
la vida que emanan del plano del alma, por conducto de la mente, pero
excluyendo el plano emocional. Estas energías deben ser llevadas a la
conciencia física y, desde el nivel físico, hacer su trabajo necesario y
magnético. La tarea de los curadores, si tiene éxito, implica:
1.
Atraer la energía divina de
curación.
2.
Excluir el mundo astral y, por
lo tanto, la ilusión.
3.
Utilizar la energía curativa
en plena conciencia vigílica en el plano físico.
La mayoría de los curadores
del mundo trabajan de la manera siguiente:
1.
Como curadores puramente
físicos, que se ocupan de las fuerzas vitales del cuerpo físico, polarizando su
conciencia en el cuerpo etérico.
2.
Cómo psíquicos astrales
emocionales, polarizando la conciencia en el plano astral, utilizando el
cuerpo astral y trabajando en y con el espejismo y la ilusión. Si el efecto de
su trabajo tiene éxito (quisiera que notaran las palabra "si", pues me refiero al concepto
de duración relativa) puede suceder una de dos cosas:
a.
Curar las enfermedades físicas
del paciente, que sean de tal naturaleza, que el deseo astral interno (el deseo
inferior) derive en una enfermedad física, experimentada en algún aspecto u
órgano del cuerpo físico.
b.
Intensificar el efecto de la
ilusión que produce el deseo en la conciencia del cerebro físico, y causar un
acrecentamiento tan violento de las energías activas que puede producirse la
muerte en breve tiempo. Esto sucede muy frecuentemente. Sin embargo, la muerte
es una cura, recuérdenlo.
3.
Curadores mentales en el
verdadero sentido de la palabra. La mayoría de los curadores mentales se
jactan indebidamente y no emplean en lo más mínimo la mente. Conocen mucha
teoría mental y métodos astrales. El deseo es el poder motivador y no el
impulso mental. El verdadero curador mental sólo obtiene resultados cuando
conoce algo sobre iluminación, en sentido técnico y académico, y el poder de
la luz para disipar la ilusión. La enfermedad no es una ilusión, es un efecto
definido de una causa real, desde el punto de vista de la humanidad común.
Cuando los curadores pueden trabajar mentalmente entonces se ocupan de las
causas del mal y no de sus efectos.
4.
Esos curadores que han
establecido contacto con el alma y trabajan por intermedio de las almas de las
personas, se capacitan para:
a.
Permanecer en el ser
espiritual.
b.
Trabajar libres de ilusión.
c.
Lograr una verdadera
perspectiva en el plano físico.
d.
Coordinar la personalidad y el
alma de manera que la voluntad del hombre espiritual interno pueda actuar en el
plano físico.
5.
Esos que pueden trabajar (como
está destinado a trabajar oportunamente este tercer grupo) definidamente como
avanzada de la conciencia de la
Jerarquía de Maestros. Este trabajo se
hará en formación grupal y con un esfuerzo unido sintetizado. El efecto
personal de tales curadores es, por lo tanto:
a.
Coordinar la personalidad del
paciente. Dichos curadores están coordinados.
b.
Efectuar el paciente contacto
con el alma. Los curadores están vitalmente en contacto.
c.
Fusionar y mezclar la
personalidad y el alma, proporcionando así un instrumento para la distribución
de la energía espiritual. Los curadores están fusionados de este modo.
d.
Comprender y emplear las leyes
de la verdadera curación espiritual mediante la actividad inteligente en el
plano mental, la liberación del espejismo y un empleo tan correcto de la
fuerza, que el instrumento del alma (la personalidad) llegue a ser vitalmente
magnético.
Les recordaré que tal esfuerzo en las primeras etapas,
las actuales, da por resultado inevitablemente el desarrollo del espíritu de
crítica por medio del esfuerzo inteligente y el discriminado reconocimiento
del espejismo en muchos casos, porque sólo mediante tal esfuerzo puede hacerse
eventualmente un correcto análisis y eliminar la crítica. Mientras tanto,
quienes se están entrenando constituyen con frecuencia una dificultad y un problema
para sí mismos, sus amigos y colaboradores. Pero esta fase es momentánea y
conduce a una relación más duradera y al surgimiento de ese verdadero vínculo y
amor magnéticos, que deben curar, elevar y estimular todo aquello con que se
entra en contacto.
En la venidera era acuariana la humanidad
establecerá una cultura sensible a los valores espirituales más sutiles y
superiores, más una civilización libre de espejismo y de gran parte de la
ilusión que hoy colora a los pueblos arios, y traerá una vida racial que será
incorporada por esas formas que eliminarán la brecha que existe en la
actualidad, libre de lo que ahora conocemos como enfermedad del peor tipo,
aunque prevalecerán, lógicamente, la muerte y ciertos tipos de desintegración
corporal que pueden conducir eventualmente a la muerte. El vencimiento de la
muerte no se produce por la eliminación
de los males corporales, sino estableciendo esa continuidad de
conciencia que conduce del plano físico de la vida, a la existencia subjetiva
interna. Grupos como el tercero pueden ser los custodios de este estado del
ser, siendo su problema, por lo tanto:
1. Establecer ese estado de
desarrollo de la personalidad que conducirá a vivir magnéticamente en el plano
físico.
2. Estudiar las leyes de la vida
que son las leyes de la salud y de la recta relación.
3. Desarrollar esa continuidad
de conciencia que abrirá las “puertas a la vida y disipará el temor a lo
conocido y a lo que desaparece”.
Lo que antecede, desde el ángulo del trabajo de los
curadores mundiales, anuncia una oportunidad que enfrentan como núcleo, o uno
de los gérmenes o simientes, de la nueva civilización y de la cultura
venideras. Personifica el objetivo de todo su trabajo y su contribución al
trabajo unido de los grupos.
De igual modo, pueden eliminar la brecha
que existe actualmente en la conciencia racial, entre:
1.
La vida y la muerte.
2.
El enfermo y el sano. Esto es entre.
a.
Los físicamente enfermos y los
internamente sanos, que sucede en los pocos casos, muy pocos, de personas
evolucionadas, o discípulos del mundo y aspirantes avanzados.
b.
Los físicamente sanos y los
psíquicamente enfermos, como sucede a veces, pero singularmente raros.
c.
Los físicamente y también
psicológicamente enfermos y el alma influyente. Estos casos son frecuentes hoy.
3.
El plano físico y el mundo de
las almas, debido al desarrollo de un instrumento sano y la disipación de las
causas cuyo efecto en el plano físico es la enfermedad y actúan como barreras
para la afluencia de la energía del alma y la introducción de la percepción del
alma en la actividad cerebral.
Si la construcción de este puente tiene lugar en
la actualidad es simplemente un acontecimiento afortunado pero el resultado de
un trabajo planificado conscientemente para erigir el puente. Pero la intención
de la Jerarquía es que los grupos que se formarán después y ya están en proceso
de formación (incluyendo a este tercer grupo, el mío) pueden ayudar en este
proceso, si tal es la voluntad de las partes constituyentes.
Por último, todo iniciado es
un curador magnético. Éste es el enunciado de una realidad. Aunque los miembros
de la Jerarquía tienen cada uno Sus funciones debidamente designadas y Su
actividad planeada (que depende del rayo, de la raza y de Su dedicación), hay
una actividad que comparten en común, y es el poder de curar. Su habilidad para
actuar como curadores magnéticos obra de distintas maneras, predominantemente
en la esfera de los reajustes psicológicos y desenredos psíquicos y –sólo
incidentalmente como resultado de las dos actividades mencionadas— en los
procesos de curación corporal. De lo que antecede, observarán que el trabajo de
curación realizado por los miembros iniciados de la Gran Logia Blanca, es
triple –psicológico, atrayendo al alma; psíquico, liberando a la
naturaleza psíquica inferior de la ilusión, para que la psiquis o alma, pueda
tener pleno dominio; físico, como resultado de los ajustes psicológicos
y psíquicos internos.
Esta triple actividad
curadora está destinada a ser el objetivo de todos los grupos que trabajan
como este tercer grupo, los curadores magnéticos. Así entrará en actividad
externa el esfuerzo jerárquico. Como se observará, hermanos míos, el trabajo de
los tres primeros grupos, considerándolos como que constituyen una sola unidad,
produce un esfuerzo sintético en los tres mundos y conduce del plano del alma
al plano de la expresión externa.
*(1) Tratado sobre los Siete
Rayos, T. II, Págs. 140‑156.
*(2) El Discipulado en la
Nueva Era, Tomos I y II.
*(3) La Telepatía y el
Vehículo Etérico.
*(4) La Telepatía y el
Vehículo Etérico.
*(5) Espejismo (Glamour): Un problema Mundial.
EL TRABAJO
DE LOS GRUPOS SIMIENTES
Enero de 1938
Nos hemos esforzado por captar
algo más inteligentemente el trabajo de los grupos simientes de la nueva era,
su interrelación y su trabajo como parte
del "ámbito" de la nueva era, si puedo emplear tal término.
Consideramos cuidadosamente los tres grupos principales. Vimos que cada uno
tenía que realizar tres tareas y tratamos de hacer un ligero análisis de las
empresas proyectadas. Ahora, podemos hacer lo mismo con los grupos restantes,
particularmente con el cuarto y el quinto, que tienen como proyectos la
educación y el trabajo político. Luego indicaremos, sólo brevemente, el triple
propósito de los grupos sexto, séptimo, octavo y noveno. No perderemos tiempo
en considerar al décimo, que estará compuesto de las personas clave de los
otros grupos, excepto decir que cuando sus veintisiete miembros (tres por
grupo) sean elegidos y puestos en mutua relación, se deberá producir en todos
los grupos tal aceleración de sus vidas que se convertirán en un solo organismo
vibrante y viviente.
El cuarto
grupo tiene por delante un curso de estudio fecundo y muy interesante y un
objetivo iluminador. Sus instrucciones *(1) evocarán más interés de un mayor
grupo de lectores, de lo que podría suceder con las instrucciones dadas a
cualquiera de los otros grupos, excepto a los del sexto, cuyo tema es la
religión en la nueva era, y al tercero.*(2) Los menciono en orden de importancia,
por ser más definidamente populares y satisfarán una mayor necesidad general.
El interés que evocará la enseñanza sobre la educación se deberá al hecho de
que la educación es hoy ampliamente reconocida después de las presiones y
circunstancias económicas, como el principal factor modelador, y que existe un
amplio interés en la educación progresista y en los nuevos ideales que deben
regir y regirán eventualmente a los educadores.
Se está produciendo un
definido estremecimiento entre las masas, y la vida de la mente (observen esta
frase) está hoy más activa y potente que nunca. Existe una razón oculta de
índole muy interesante.
Quienes estudiaron La
Doctrina Secreta, recordarán que en ese importante período en que el hombre‑animal
hizo la gran transición hacia la familia humana y vino a la existencia la
humanidad, desarrollando el germen de la individualidad, la simiente de la
autoconciencia y el intelecto en embrión, según se dice, este acontecimiento
se produjo de tres maneras:
1. La simiente de la mente fue
implantada por la Jerarquía en algunos de los hombres‑animales que tenían
aspiraciones, trasformándose en seres humanos, por cierto de orden muy
inferior, pero hombres al fin. Se les implantó la "chispa", si así
puedo expresarlo, y un punto de luz apareció donde no lo había. Anteriormente
sólo existía una difusa luz atómica, pero ningún punto central de luz dentro
de la cabeza ni indicio alguno de los centros superiores. Estos individuos,
junto con la humanidad más avanzada que llegó al planeta en la época atlante
(habiéndose individualizado en otra parte), constituyen la humanidad más
avanzada de nuestro período actual. Representan la cultura y la comprensión,
dondequiera se encuentran y cualquiera sea la clase o raza a que pertenezcan.
2. La naturaleza instintiva del hombre‑animal
(activa entre los que no habían alcanzado la etapa de aspiración consciente)
fue repentinamente estimulada o vitalizada, por haber llegado a la
manifestación el primer grupo y por la dedicada atención de la Jerarquía,
actuando de acuerdo a la antigua Ley de que “1a energía sigue al pensamiento”.
Así, gradualmente, con remarcable rapidez, el instinto se fusionó o resolvió,
en su expresión superior –el intelecto. Así, a su debido tiempo, un gran grupo
de hombres animales se trasformaron en seres humanos, los cuales represen tan
hoy la civilización y el conjunto de personas inteligentes comunes, educadas
por los sistemas masivos de la época actual, capaces de pensar en ocasiones y
reaccionar ante emergencias mentales, aunque no muy cultas. Constituyen el así
llamado público en general, designado como “clase media superior e inferior”,
la clase profesional y la burguesía de todas partes.
3. Tenemos también un vasto
número de personas que como seres humanos no son el resultado de ninguno de los
dos procesos anteriores, sino el producto de las lentas influencias de la vida
misma, que tendemos a denominar impulso evolutivo innato en la materia
misma. Penosamente y con procesos
infinitamente lentos, evolucionaron del estado animal al de seres humanos, y
poseen una conciencia incipiente, el anhelo de mejorar, y una mente
embrionaria de tal naturaleza, que puede responder y responde a sencillos
procesos educativos cuando se dispone de ellos. Constituyen las masas
analfabetas, las razas aún salvajes y el grado inferior de seres humanos que
existen por millones en nuestro planeta.
La causa de esta trascendental situación que exige el realineamiento de
nuestros sistemas y procesos educativos y un reajuste de nuestros actuales
conceptos de educación, reside en el hecho de que la luz del conocimiento y los
beneficios que de ella derivan, han penetrado hasta esta clase más baja de
personas en lenta evolución; actualmente los tres grupos son estrictamente
humanos, no sólo los dos primeros. Por lo tanto, las clases más elevadas se
están acercando a la etapa en que demostrarán que lo superhumano y lo inferior
se separan (por etapas casi imperceptibles) de la condición animal. Esto
produce necesariamente una brecha, conocida ya por el grupo más elevado y
también por la Jerarquía, y que ellos “eliminan por su propia inclusividad”.
Recuerden que lo mayor siempre incluye lo menor, eliminando todas las brechas.
La educación de estos tres grupos estará a cargo del cuarto, que tiene
como proyecto la educación en la nueva era. También aquí abordamos el triple
propósito que cada grupo debe mantener ante sí, y que en el caso actual
consiste en:
1. La educación del inferior de estos grupos en que se divide la
humanidad, para que lleguen a ser estricta y conscientemente humanos. Tal la
finalidad del impulso que inspiró al Renacimiento y, que subyace en el trabajo
de Rousseau, el gran iniciado, impulso responsable hoy del humanismo moderno
con su aparente materialismo, no obstante tener su programa y propósito subjetivos
profundamente espirituales. Esto traerá oportunamente la civilización, por la
afluencia de la luz del conocimiento.
2. La educación del segundo grupo para que pueda ser estimulado por la
luz que afluye de la sabiduría y así constituir un los otros dos, siendo como
lo es estrictamente humano y
autoconsciente. Este proceso hará que sus miembros aspiren a la cultura, con un
nuevo sentido de los valores y un reconocimiento de los objetivos
espirituales, y desarrollarán la capacidad que les permitirá moldear a la
opinión pública. Entonces, formarán el grupo más importante que expresará la
cultura de la nueva era y fijará a las masas las normas de valores.
3. La educación de los
pensadores avanzados a los aspirantes y a los discípulos del mundo respecto al
conocimiento aplicado, la sabiduría expresada y la comprensión
esotérica. Este grupo sintetiza todo lo disponible en los otros dos y así
forma el núcleo del reino de Dios, el quinto reino que está viniendo
rápidamente a la existencia.
Sólo menciono estos puntos, porque el tema
de cada uno y su elucidación, serán considerados en las instrucciones que daré
al grupo. Sin embargo lo dicho servirá para indicarles el tema general de la
nueva educación y señalarles el camino para alcanzar algunas de las
proposiciones que me impulsan a dirimir este tema.
El trabajo que debe realizar
(servicio político) el quinto grupo de discípulos, es el más difícil de todos,
porque de muchas maneras es el menos avanzado, debido a dos hechos:
Las masas
aún están tan poco evolucionadas que la tarea de este grupo de trabajadores
debe depender necesariamente del éxito del trabajo educativo en el mundo, tal
como oportunamente lo ejemplificarán los ideales y puntos de vista del cuarto
grupo y grupos similares en todas partes.
Muy pocas
personas verdaderamente de primer rayo encarnan actualmente en el planeta y
cuando esto sucede, su trabajo forzosamente resulta destructivo, debido a la
falta de evolución de las masas. Por eso las revoluciones, pocas veces, si no
ninguna, se llevan a cabo sin derramamiento de sangre, porque las ideas
propuestas deben ser impuestas a las masas, las cuales no las reconocen
y adoptan inmediatamente; esas ideas evocan reacciones contrarias,
obligando a quienes tienen autoridad, a iniciar actividades erróneas. Lo
antedicho debería inducirlos a una cuidadosa reflexión.
Recuerden que el objetivo de
todo verdadero control gubernamental es la correcta síntesis, que conduce a la
correcta actividad nacional y grupal interna. El problema se duplica. Primero,
tenemos el problema del tipo de autoridad que debería ser reconocido por el
pueblo y, segundo, el problema de los métodos que deberían ser empleados, para
que las medidas autoritarias aprobadas sean cumplidas por el método obligatorio,
o que sea de tal índole que evoque una colaboración reconocida y generosamente
prestada. Estos dos modos de trabajar pueden producir muchos cambios, aunque
el sistema de colaboración, voluntariamente prestado por una mayoría
inteligente, nunca se ha hecho hasta ahora. No obstante, vamos hacia esa
condición de conciencia mundial y a su experimentación.
Explicaré brevemente algunos
de los sistemas de gobierno, que fueron experimentados, o lo serán en el
futuro:
Gobierno por una Jerarquía
espiritual reconocida. Esta Jerarquía estará
relacionada con la masa humana, mediante una cadena de hombres y mujeres
evolucionados que actuarán como intermediarios entre el grupo espiritual
regente y el pueblo orientado hacia un mundo de correctos valores. Esta forma
de control mundial está aún muy distante. Cuando sea posible tal gobierno, la
Jerarquía planetaria habrá hecho un gran acercamiento a la Tierra y millares de
hombres y de mujeres estarán en contacto con Su organización, porque habrán
evolucionado suficientemente como para ser sensibles a Sus pensamientos e
ideas.
Gobierno por una oligarquía de
mentes iluminadas, reconocidas y elegidas para gobernar, por un
conjunto de pensadores. Gobernarán educando a los pensadores de la raza sobre
ideas grupales y su correcta aplicación. El sistema de educación, entonces
prevaleciente, será empleado como medio para llegar a las masas, alineándolas
con las ideas principales, no por la fuerza, sino por la correcta comprensión,
el análisis, el debate y el experimento. En forma curiosa (desde el punto de
vista de la mayoría) la Jerarquía espiritual trabajará entonces mayormente por
medio de los científicos del mundo, que se habrán convencido entonces de la
efectiva realidad del alma, serán expertos en el empleo de las fuerzas del alma
y de la naturaleza y constituirán un grupo vinculador de esotéricos.
Gobierno por una verdadera
democracia. Esto también será posible por el correcto empleo
de los sistemas de educación y el constante entrenamiento del pueblo para reconocer
los valores sutiles, el punto de vista más correcto, el idealismo más elevado y
el espíritu de síntesis y de unidad cooperadora. La unidad cooperadora, donde
el espíritu subjetivo y la forma objetiva se encaminan hacia un fin
reconocido, difiere de la unidad obligatoria. Hoy no se conoce una verdadera
democracia y la masa humana en los países democráticos está a merced de los
políticos y de las fuerzas financieras, como lo están los pueblos regidos por
dictaduras, iluminadas o no. Estas últimas podrían ser consideradas como
dictaduras de los idealistas egoístas. Quisiera que observen la palabra
“idealista”. Sin embargo, cuando haya en el mundo personas realmente más despiertas y un mayor número de
hombres y mujeres reflexivos, veremos la purificación del campo político y la
depuración de nuestros procesos representativos instituidos, así como también
una rendición de cuentas más exacta, exigida por el pueblo a quienes eligieron
como gobernantes. Debe existir oportunamente un lazo más estrecho entre el
sistema educativo, el sistema jurídico y el gobierno, pero todos realizarán el
esfuerzo para desarrollar los mejores ideales de los pensadores de la época.
Este período no está tan lejos como se imaginan, particularmente si el primer
paso en esta dirección lo da el nuevo grupo de servidores del mundo.
Este primer paso involucra la
correcta comprensión de la buena voluntad. Estos tres sistemas, los
principales, corresponden a los tres rayos mayores, de síntesis, de idealismo
y de inteligencia, que son otros apelativos para los rayos de Voluntad o
Poder, de Amor‑Sabiduría y de Inteligencia Activa.
Gobierno por dictadura. Este tipo de gobierno se divide en tres partes:
Gobierno ejercido por una monarquía, limitado
hoy generalmente por la voluntad del pueblo, o más bien por los políticos de
la época, pero que simboliza el culminante gobierno de la Jerarquía bajo el
reinado del Señor del Mundo.
Gobierno ejercido por el líder de algún país
democrático, generalmente llamado presidente, o por algún estadista (cualquiera
sea el nombre con que se lo designe), que es frecuentemente un idealista,
aunque limitado por su falible naturaleza humana, por la época en que le tocó
vivir, por sus consejeros y por la corrupción y el egoísmo tan prevalecientes.
Un estudio de hombres que ejercieron ese cargo, realizado por una persona
neutral de mente amplia, demostrará generalmente que ocuparon el cargo
influidos por alguna idea, que en si era intrínsecamente correcta (no importa
como fuera aplicada) y progresista en su concepto, y pertenecía a lo que
entonces fue una nueva era. Esto los relaciona con el segundo rayo.
Gobierno ejercido por dictadores, cuyo principio
animador no es uno de los ideales de la nueva era emergente en su época
particular, sino un idealismo de tipo más material –idealismo reconocido
comúnmente como de la época. Ellos no son generalmente reaccionarios ni se
encuentran entre los trabajadores intuitivos de su época, sino que toman
posesión de lo que está arraigado, establecido y fácilmente disponible –hecho
posible por los pensadores de entonces— y luego, le dan un giro y un objetivo
materiales: material, nacional y egoísta, y lo imponen a las masas mediante el
temor, medidas bélicas y promesas materiales. Por lo tanto, pertenecen más
prácticamente a los métodos de trabajo de tercer rayo, pues son inteligentes,
prácticos y materialmente constructivos. Sus técnicas carecen del verdadero
idealismo, involucrando los cánones de la nueva era y los incentivos
religiosos. No obstante, conducen a la raza a dar otro paso, pues tienen un
efecto masivo para evocar el pensamiento, y a veces ofrecen una eventual
resistencia, como resultado de ese pensamiento.
Más adelante, estudiaremos
estas y otras maneras de gobernar, analizaremos sus expresiones modernas y comunes
y sus futuras analogías espirituales, las cuales aparecerán algún día sobre la
tierra como resultado de los numerosos experimentos que se están realizando
actualmente. Recuerden esto.
Como ya he dicho, los procesos de la
educación, de la ley y del gobierno, están tan estrechamente aliados y tan
definidamente relacionados que, si alguna vez el trabajo de este quinto grupo
alcanza una etapa en que se convierta realmente en el germen de un organismo de
la nueva era (y numerosos grupos como éste aparecerán necesariamente en
diferentes países del mundo), se comprobará que actuará como grupo
distribuidor o vinculador entre los educadores del momento, cuya tarea es hacer
respetar la ley, y los estadistas que las masas cultas han elegido para
formular las leyes por las cuales deberán ser gobernados. Por lo tanto, se
evidenciará sobre cuál de las tres líneas de estudio y trabajo actuarán los
miembros de este quinto grupo. Sobre esto no me extenderé más.
En vista del firme progreso
hacia la unidad religiosa que ha tenido lugar aceleradamente durante los
últimos 150 años, el trabajo del sexto grupo (la religión de la nueva era),
como sucede con el primer grupo (comunicación telepática), promete resultados
rápidos. Sin embargo, depende lógicamente de la "habilidad en la
acción" y la disposición de los miembros del grupo y los grupos afines,
para proceder con lentitud y tacto.
En el momento en que una idea
entra en el campo religioso, adquiere un impulso inmediato por el hecho de que
la característica sobresaliente de la
conciencia humana es el sentido de lo más interno o real, reconocimiento del
destino subjetivo y conocimiento innato de ir externamente hacia un Dios
desconocido. En consecuencia, cualquier verdad o presentación de la misma, o
método que ofrezca la posibilidad de producir un mayor acercamiento a la
divinidad, o una comprensión más rápida del "ser más profundo",
evoca respuesta y reacción inmediatas. Por consiguiente, es muy necesario tener
cautela y considerar bien la acción.
He indicado
ya la forma que tomará la religión de la nueva era.*(3) Tendrá como eje los
períodos de Luna llena donde se harán grandes Acercamientos al mundo de la
realidad, erigiéndose alrededor de dos períodos de Acercamientos masivos en el
momento del principal eclipse de Luna y de Sol durante el año. Los dos
principales Acercamientos de Luna llena serán en la Luna llena de Wesak o de
Tauro, y la Luna llena de Cristo o de Géminis –una, hasta ahora, consagrada al
Buda, Que personificó la sabiduría de Dios y la otra al Bodhisattva (conocido
por los cristianos como el Cristo), Que personificó el amor de Dios.
La
plataforma de la nueva religión mundial contendrá tres presentaciones
principales de la verdad, o tres doctrinas, si puedo utilizar una palabra tan
inadecuada. La elaboración de estos tres puntos de vista o evocaciones de la
verdad, será el trabajo del sexto grupo de discípulos:
Será demostrada la realidad
del Espíritu de Dios, tanto trascendente como inmanente, y también una realidad
similar en relación con el hombre. Se indicará el método de acercamiento mutuo
por intermedio del alma. Este aspecto de la verdad emergente podría ser
denominado Misticismo Trascendental.
La realidad de la cualidad
divina que poseen las fuerzas de las naturaleza y del hombre y el método por el
cual el hombre las utiliza para propósitos divinos. Esto podría llamarse Ocultismo
Trascendental.
La realidad, implícita en el
primer punto, de que la humanidad como un Todo, es una expresión de la
divinidad, una total expresión, más la realidad afín de la naturaleza y del
trabajo divinos de la Jerarquía planetaria, y el método de acercamiento
recíproco de ambos grupos, en forma grupal. Esto podría denominarse Religión
Trascendental.
Nada más diré sobre ello,
pues trato de abordar brevemente los tres grupos que restan. Sin embargo,
dilucidaré parcialmente la Técnica de la Presencia de Dios, encarándola desde
un nuevo ángulo, el del grupo, y también la Técnica de la Luz. A veces he
llamado la atención sobre dos técnicas menores, y las consideraré más adelante,
porque constituyen el acercamiento con las otras dos –la Técnica de la
Indiferencia y la Técnica del Servicio.*(4) Al estudiar los Acercamientos
divinos, veremos que involucran dos grupos –los que pertenecen a los aspectos
objetivo y subjetivo de la vida.
El trabajo del séptimo grupo;
que corresponde al campo de la ciencia, está estrechamente aliado al del
séptimo rayo, y tiene un propósito físico muy práctico. Es estrictamente mágico
en su técnica, la cual está destinada a producir una síntesis entre los tres
aspectos de la divinidad en el plano físico, o entre la vida, las energía
solares y las fuerzas lunares. Esto involucra una tarea difícil y mucha
comprensión; el trabajo que debe realizarse no es fácil de comprender. Será
llevado adelante por los trabajadores de primer rayo, ayudados por aspirantes
de séptimo rayo, pero empleando métodos de quinto rayo. Los miembros del grupo
combinarán de esta manera el trabajo del destructor de las formas caducas, los
descubrimientos de los científicos que penetraron detrás de la forma externa,
hasta llegar a la energía motivadora, y el trabajo práctico del mago que, de
acuerdo a la ley, crea las nuevas formas como expresiones de la entrante vida.
Este grupo de discípulos estudiará
detenidamente el problema del mal, trayendo una mejor comprensión del propósito
subyacente en la materia o sustancia, y del distinto propósito afluyente e
iluminado del aspecto alma. Por eso (cuando traté anteriormente el tema)
vinculé los resultados de la religión y la ciencia; la religión concierne al
despertar del propósito consciente del alma en el hombre o la forma, en tanto
que la ciencia se ocupa de la actividad de la forma externa, cuando ésta vive
su propia vida, aunque lentamente se subordina a ese propósito y a la impresión
del alma. Éste es el concepto contenido en las palabras “servicio científico”
utilizadas por mí. Por lo tanto, el trabajo de este grupo es triple:
Tomará las inferencias
avanzadas de los que actúan en el campo de la ciencia, formulando entonces las
nuevas hipótesis sobre las que se fundarán los pasos inmediatos en cualquier
campo científico.
Se valdrá de las reacciones
sensibles que los nuevos Acercamientos espirituales (como lo enseñarán las
religiones mundiales de la época) habrán hecho posible y –utilizando las
inferencias disponibles en conexión con el mundo interno del espíritu—
delineará la naturaleza de las fuerzas entrantes que determinarán y motivarán
la cultura de la época.
Tomando la sustancia o materia
y las inferencias espirituales e hipótesis científicas, expondrá esas fórmulas
de servicio en el plano físico que precipitarán rápidamente el Plan para el
presente inmediato. Con esta mezcla de conocimientos e idealismos intuitivos,
liberará esas energías que desarrollarán los intereses humanos, relacionará lo
subhumano con lo humano por intermedio de la correcta interacción de fuerzas, y
eliminará los obstáculos intelectuales que impedirán (y siempre han impedido)
el acercamiento del hombre al mundo superhumano.
Dudo de que sea posible
realizar mucho en conexión con la formación de este grupo, por diversas
razones. La primera es que un grupo así no podrá formarse hasta no haberse
hecho cierto descubrimiento científico, de tal trascendencia, que hará desaparecer
la actual inhibición científica para reconocer la realidad del alma, como
factor creador. Este descubrimiento constituirá parte de los reconocidos
"hechos científicos" en el año 1975. La segunda, el conocimiento
científico de A.A.B., sólo puede captar los delineamientos generales del
trabajo propuesto y, aún así, principalmente desde el ángulo de los
acercamientos más místicos y filosóficos. Yo no lo poseo, hermanos míos. Será
necesario un iniciado de quinto o séptimo rayo para tratar este asunto, y
aunque podría invocar la ayuda. de tal hermano, no creo que sería benéfico
malgastar hoy esa fuerza. ¡El suspiro de alivio de A.A.B. al captar el hecho de
que yo y ustedes tenemos un grupo menos del cual ocuparnos, casi justifica que
lo considere como una de las razones principales!
Haré ahora una breve
descripción del trabajo del octavo grupo, el servicio psicológico. En este
campo de trabajo será elevado del reino de lo estrictamente humano y se ocupará
de cuestiones más amplias –porque, hermanos míos hay cuestiones más
importantes que las que conciernen únicamente a la familia humana. El trabajo
de estos discípulos abarcará tres cuestiones:
1.
La relación del alma humana
con los reinos subhumanos de la naturaleza y el lugar que ocupa el reino humano
como intermediario entre los tres reinos superiores y los tres inferiores.
2.
La cualidad del alma en los
tres reinos subhumanos, con particular énfasis sobre los reinos animal y
vegetal. La conciencia del reino mineral está tan alejada de la humana, que
nada puede expresarse en palabras, ni identificarnos con ella, hasta después
de la expansión de conciencia que tiene lugar posteriormente en la tercera iniciación
–la de las Transfiguración.
3.
Un estudio del Plan, tal como
parece llevarse a cabo actualmente en los cinco reinos de la naturaleza. Es evidente
que la enseñanza relacionada con este grupo será más definida y académicamente ocultista en su
significación, que la de los otros, porque se basará en la información
contenida en La Doctrina Secreta y en Tratado sobre Fuego Cósmico. Se
fundamentará sobre ciertas premisas allí contenidas. Por lo tanto, la creencia
de los miembros de este grupo de discípulos será más ortodoxa, serán teósofos.
por naturaleza y académicos por disposición.
La naturaleza del ánima mundi,
la realidad de la conciencia subjetiva que existe en todas las formas, sin
excepción, y la existencia de una interacción entre estas formas, por
intermedio del alma, constituirá el tema principal. La sensibilidad del alma y
la reacción a la energía que existe en la forma, será la meta del entrenamiento
de los miembros del grupo. Debido a la dificultad de esta tarea, los
miembros de este octavo grupo serán extraídos de los otros grupos, pues habrán
recibido una gran medida de entrenamiento en su trabajo preliminar. Dos grupos
serán entonces de enlace –formado por personas clave de todos los grupos, y de
éste, mi grupo.
El grupo noveno, cuyo proyecto
es el servicio financiero, será uno de los más prácticos e interesantes desde
el punto de vista de la situación mundial actual y de las condiciones modernas.
Quizás dentro de poco tiempo comience a organizar este grupo, siempre que
algunos de mis discípulos manifiesten los indicios subjetivos que busco, que
involucran la correcta comprensión y la valoración espiritual del dinero. Con
esto no quiero significar que quienes manifiesten tales indicios pertenecerán a
este grupo, sino que ustedes proporcionarán adecuadas condiciones que harán
posible su comienzo; sin embargo, una o dos de las personas claves pueden formar
parte del grupo del servicio financiero, si el plan se desarrolla como se
espera e intenta.
La tarea que debe emprender
este grupo es el estudio de la significación del dinero como energía
dirigida y apropiada. Esta
dirección de la fuerza produce la concreción, y el trabajo entra entonces en el
campo del esfuerzo mágico. Similar al trabajo de los otros grupos, el esfuerzo
de la tarea a llevarse a cabo es de tres categorías:
1.
El esfuerzo para comprender la
naturaleza del prana o la energía etérica‑vital, y las tres cualidades
que la caracterizan son (como bien lo saben), inercia, actividad y ritmo o, de
acuerdo a la terminología indú, tamas, rajas y sattva. Cuando la riqueza
mineral del mundo no se había descubierto ni utilizado, teníamos la etapa de tamas
en su punto más profundo e inerte. Mucho de lo concerniente al dinero, hoy está
relacionado con el karma y destino del reino mineral. Sin embargo, no es
necesario ocuparnos aquí. Los procesos de la vida pránica se llevaron a cabo
originalmente, por medio del trueque y el intercambio de lo que se encontraba
en la superficie de la tierra y más tarde descendieron a las profundidades, llevando
así a la fluidez la expresión más profunda y densa (desde el punto de vista
humano) de la divinidad. No debe olvidarse esto.
Actualmente, el proceso es a
la inversa, y el dinero esta vinculado con el producto del reino vegetal en la
forma de papel moneda, respaldado por la riqueza mineral del mundo. Ésta es una
realidad subjetiva interesante que debe tenerse presente.
2. Un estudio de los procesos
por los cuales el dinero ha sido constantemente desviado del uso personal,
tanto para el bien como para el mal.
Sin embargo, no tengo la
intención de escribir un tratado sobre finanzas. Sería mayormente un registro
del terrible egoísmo del hombre; sólo quiero ocuparme del dinero tal como la
Jerarquía ve el problema y considerarlo como una forma de energía, prostituida
en este momento para fines materiales, o aspiraciones y ambiciones egoístas de
servidores bien intencionados. Ellos tienen puntos de vista limitados y
necesitan una visión de las posibilidades inherentes a la situación que podría
desviar gran parte de la energía divina concretizada, hacia canales
constructivos y "caminos de luz".
3. Un estudio de la Ley de
Oferta y Demanda, de manera que pueda estar disponible para el trabajo de los
Maestros, por intermedio de los discípulos mundiales (de móvil puro, de
habilidad en la acción y de probada responsabilidad), lo cual es necesario y,
hermanos míos, Ellos lo necesitan imperiosamente.
El dinero ha sido desviado
hacia fines totalmente materiales, aun en sus objetivos filantrópicos. El
empleo más espiritual que existe hoy en el mundo es la aplicación del dinero
para los propósitos educativos. Cuando se lo aparte al dinero de la
construcción del aspecto forma y del logro exclusivo del bienestar material de
la humanidad, y se lo desvíe de sus canales actuales, hacia fundamentos
verdaderamente espirituales, se hará mucho bien, los fines filantrópicos y los
objetivos educativos no sufrirán y se dará un paso adelante. Este momento no ha
llegado todavía, pero la espiritualización del dinero y su acumulación en
grandes cantidades para el trabajo de los Grandes Seres, los Discípulos del
Cristo, es parte de un servicio mundial muy necesario y ahora puede hacerse un comienzo satisfactorio, pero debe
ser llevado adelante con visión espiritual, correcta técnica y verdadera
comprensión, dándose por sentado que existe pureza de móvil y altruismo.
*(1) La Educación en la Nueva
Era.
*(2) La Curación Esotérica.
*(3) La Reaparición de Cristo.
*(4) Espejimo (Glamour) : Un Problema Mundial.
La Jerarquía, profundamente
preocupada por los acontecimientos mundiales, me ha encargado que les pida a
ustedes continuar con el trabajo de buena voluntad a cualquier precio y ante
cualquier obstáculo. El núcleo formado debe mantenerse. El nuevo grupo de
servidores del mundo debe conservar su integridad y trabajar sin desmayos. No
todo está perdido. La firmeza de quienes conocen el Plan de Dios ayudará a la
humanidad y a los esfuerzos de los Hermanos Mayores. Son aquellos que aman y no
odian y trabajan para la unidad –tanto subjetiva como espiritual.
Esto es todo lo que puedo
decir en este momento, porque la Jerarquía misma no sabe qué fuerzas
prevalecerán. Sabe que el bien debe finalmente triunfar, pero no lo que
deparará el futuro inmediato a la humanidad, porque los hombre determinan sus
propios derroteros. La Ley de Causa y Efecto raras veces puede ser
contrarrestada. Cuando fue neutralizada se hizo necesaria la intervención de
Fuerzas mayores que las disponibles en este momento en el planeta, las cuales
pueden intervenir si los aspirantes mundiales hacen oír su voz. ¿Será esto
posible? Las fuerzas de destrucción, militando contra las Fuerzas del bien
(empleando una frase americana), "acorralaron" el acerbo monetario
del mundo y dirigieron la corriente del prana –que automáticamente se
cristaliza en dinero y en las riquezas financieras del mundo hacia fines
totalmente materiales, separatistas y personales. Por lo tanto, no está
fácilmente disponible para la divulgación y cultivo de la buena voluntad, y
esto se aplica igualmente al dinero que está en manos de los aspirantes y en
las de aquellos cuya mentalidad es puramente egoísta. Son muchos los aspirantes
que no aprendieron a dar con sacrificio. Si pueden obtener abundancia
económica y desviarla hacia los fines de la Gran Logia Blanca de la cual el
Cristo es el Maestro, será una de las cosas más constructivas que pueden hacer
en el presente para prestar ayuda.
En este momento de tensión y
presión, hermanos míos, les recordaré a todos los aspirantes y discípulos que
no deben albergar sentimientos de futilidad o de pequeñez. Los grupos
simientes que funcionarán en la nueva era están ahora en una etapa de oscuridad
y crecimiento y en proceso de expansión, trabajando silenciosamente. Sin
embargo esta etapa es muy importante, pues si las simientes son sanas, la
capacidad para echar fuertes raíces hacia abajo y penetrar lenta y firmemente
hacia arriba en la luz, contribuirá adecuadamente a introducir la nueva era que
está sobre nosotros. Les llamaré enfáticamente la atención sobre este hecho. La
nueva era está sobre nosotros y presenciamos los dolores del parto de las
nuevas cultura y civilización, y esto se está llevando a cabo. Lo viejo e
indeseable debe desaparecer y, de estas cosas desagradables, el odio y el
espíritu de separación deben ser los primeros.
Anteriormente dije que los
accidentes que sufren los individuos son por lo general resultado de una
explosión de fuerza, y que estas explosiones son causadas por los odios, los
pensamientos malévolos y las palabras de censura, de quienes están involucrados
en el accidente. La situación mundial actual no es causada por las ambiciones
de determinada persona o raza, por el materialismo, la agresión o el orgullo de
alguna nación. Tampoco es básicamente el resultado de las condiciones
económicas erróneas existentes en el mundo en la actualidad; la causa reside en
la difusión del odio en el mundo –odio, de pueblos, razas, individuos y de
quienes están en el poder o ejercen influencia, y odian las ideas y creencias
religiosas. Fundamentalmente se debe a las actitudes separatistas de todos los
pueblos y razas que, a través de los siglos y también hoy, se han odiado
recíprocamente y amado a sí mismos. Es causada por los pueblos de todos los
países que trataron de culpar a otros por las condiciones del mundo, excepto a
sí mismos, y buscaron diligentemente víctimas propiciatorias para poder
sentirse inmunes personalmente por su participación mediante el pensamiento, la
palabra y la acción erróneas.
Este hecho debería ser captado
y enfrentado por todos los aspirantes y discípulos, incluyendo los miembros de
los grupos simientes, los cuales no están inmunes a los fracasos prevalecientes
y muchos trataron de culpar equitativamente a las condiciones mundiales y
censurar a quienes están tratando, a su modo, de solucionar la situación. Un
claro pensar, una clara valoración de las causas y una amorosa disposición
hacia todos, deberían caracterizar a los discípulos en este momento. Donde no
existe tal actitud siempre está el peligro de ser absorbido en el vórtice del
odio y la separatividad y de que el individuo se aleje (aunque momentáneamente)
del vórtice del amor. Esto acarrea peligro y espejismo. Por el mismo hecho de
que los discípulos son todos pronunciadamente individuales, se intensifican sus
reacciones, buenas y malas.
Me parecería, casi increíble,
si no conociera y amara también a la naturaleza humana, que hayan progresado
poco algunos discípulos en el pensamiento amoroso. Ha llegado el momento, ante las dificultades y la insuficiencia
aparente, de iniciar el trabajo grupal propuesto, si alguna vez se debe
comenzar. Cada grupo ha sido organizado para cumplir una tarea específica. Este
trabajo grupal conjunto no fue iniciado todavía, y tal tarea debe emprenderse.
El primer grupo puede
influir a las personas prominentes, mediante la telepatía, hablándoles a sus
mentes para que puedan ser impresionadas por la necesidad descrita por uno de
los Grandes Seres como "la salvación amorosa del mundo". Debe hacérseles
comprender que el bien del mundo debe determinar su política. El éxito que
tuvo el grupo cuando ayudó a..., indicó que poseía una capacidad
constructivamente útil.
El segundo grupo, si está
dispuesto, puede trabajar en forma constructiva para terminar con el espejismo
mundial. Puede hacerlo, porque varios miembros del grupo combatieron
exitosamente el espejismo en sus vidas.
El tercer grupo debe
comenzar la curación grupal bajo dirección, una vez realizados ciertos ajustes
internos.
El cuarto grupo debe
tratar de ayudar a construir el antakarana mundial, trabajando lógicamente en
formación grupal. Puede hacerlo si como individuos se apartan de toda idea
separatista y aprenden a trabajar con espíritu de amor y con una consciente
descentralización de sus personalidades.
Hermanos míos, todo miembro
del grupo tiene sus debilidades. Hay tendencias y errores de la personalidad y
equívocos que involucran principalmente los propios intereses del hombre y su
propia vida interna, pero no van en detrimento del trabajo grupal, pues pueden
ser trascendidos o convertidos en superficiales con muy poco esfuerzo.
Impaciencia con los resultados logrados, sentimiento de satisfecha
superioridad, ciertas fallas físicas y ambiciones personales de tipo
superficial, son propios de algunos miembros en todos los grupos. Y en todo
grupo existe hoy un miembro cuyas dificultades son de naturaleza más seria,
pues constituyen un verdadero detrimento para la vida grupal, proporcionando,
como lo hacen, la entrada a fuerzas que muy definidamente detienen la
corriente de la vida espiritual e impiden que el trabajo de naturaleza grupal
avance hacia su cumplimiento. En estos casos ¿qué puedo hacer yo?
Ante todo, tener infinita
paciencia y dar a cada uno tiempo suficiente para que cambie. Esto lo he hecho
en algunos casos durante años y con ello he puesto a prueba, al máximo, la paciencia
de los miembros del grupo que no estaban implicados en esa situación y
debilidad particulares y que ansiaban iniciar el trabajo grupal. La lección de
la paciencia no fue desaprovechada, y quisiera
recordar a los miembros del grupo que si ellos esperan tener alguna vez
una posición jerárquica, deben lograr ese amor y esa paciencia que sabe esperar
–sin pensar mal y fomentando únicamente el bien.
Aclaré que este año entraría
en vigencia una drástica reorganización y que los grupos deberían combinarse
de cierta forma antes de llevar a cabo el trabajo grupal unido. Me parece que
es inevitable ahora esta reorganización, pero no es definitiva. No afecta a la
relación perdurable e inmutable establecida y persistirá eternamente entre
ustedes. Básicamente, nada puede separarlos.
La finalidad del trabajo de
estos grupos simientes consiste en familiarizar a la gente con el Plan
jerárquico, tal como se está cumpliendo en este momento de crisis. Estas tres
últimas palabras contienen el tema de mayor importancia para ustedes. ¿Lo es?
En parte este trabajo consiste en disipar la ilusión y, principalmente, en
plasmar el Plan en la conciencia de las personas destacadas del mundo. A
nosotros nos parece que las personas mundanas comprendieron mejor esta crisis que
los aspirantes mundiales, poseedores de una leve visión de los objetivos. Los
que no están orientados hacia la Jerarquía espiritual y el Sendero, se dedican
casi totalmente a las actividades de carácter mundial (sean buenas o lo que
ustedes llaman malas) y no sucede lo mismo con los aspirantes del mundo. En vez
de trabajar activamente para lograr el cumplimiento de los fines indicados por
el Plan (que son de naturaleza espiritual y unificadora en su efecto y no
engendran el odio ni la separatividad, sino la comprensión y la fusión
mundiales), dedican su tiempo a hacer conjeturas, a criticar a los distintos
líderes mundiales y anticipar terribles pronósticos –en último análisis,
ninguno tiene la menor utilidad y es definidamente perjudicial. Este perjuicio
se debe a una forma mental poderosamente dirigida, constituida por hombres y mujeres
que alcanzaron cierta aptitud en el progreso espiritual.
La responsabilidad que
acarrean los pensamientos es poco comprendida aún por quienes se cuentan entre
los aspirantes mundiales; sin embargo, sus actividades para crear ideas es
definidamente constructiva o potencialmente destructiva. Vacilo en desarrollar
más este tema, debido a las probables reacciones de la personalidad que pueden
generar quienes lean estas palabras. Por lo tanto, hablo aquí del mundo en
general, y no específicamente de los aspirantes mundiales y los trabajadores
consagrados.
SEGUNDA PARTE
SITUACION GENERAL DEL MUNDO
Al impartir estas
instrucciones ansío que comprendan con toda claridad el objetivo que tengo en
vista. Los estudiantes y discípulos sinceros deben mantener siempre ante ellos
la idea de servir, que en conexión con el actual tema es servicio político –en
la línea de la planificación y gobierno mundiales. Esta enseñanza impartirá al
público una idea de la tendencia del destino humano, en lo que a las naciones y
grupos mayoritarios concierne, y también la convicción del poder jerárquico y
el sentido de iluminación. Sin embargo, se realizará mucho más fácilmente si
las ideas que trato de trasmitir, son respaldadas por el pensamiento comprensivo
y la colaboración mental inteligente de un grupo de personas que hayan
reflexionado profundamente sobre el tema.
¿Cuál es nuestro tema? Un
estudio y un análisis, desde el ángulo esotérico, de la organización
social de la humanidad. Quisiera que capten algunas de las implicaciones
universales que los signos de la época representan y que no los absorba
totalmente la situación o el dilema inmediato; una percepción y un punto de
vista muy cercanos no conducen a la verdadera comprensión, pues no indican el
lugar determinado del cuadro general mundial delineado por los acontecimientos
inmediatos.
Es una afirmación muy conocida
y común que la humanidad está pasando una crisis de vastas proporciones. Sus
causas deben buscarse en muchos factores. Residen en el pasado; en el acrecentamiento,
debido a la evolución de ciertas
tendencias básicas en el hombre; en los errores pasados, en las oportunidades
actuales y en la poderosa actividad de la Jerarquía de Amor. El futuro es muy
promisorio siempre que el hombre pueda aprender las lecciones del presente que
le fueron presentadas muy de cerca, debiendo aceptarlas y comprender con
claridad la naturaleza de su problema y de la crisis, con sus numerosas
ramificaciones y diversas implicancias.
El efervescente desorden en
que viven hoy las masas y la aparición de una o dos personas clave en cada
nación, están estrechamente relacionados. Estas personas clave hacen oír sus
voces y llaman la atención; sus ideas son seguidas, correcta o erróneamente,
con atención, simpatía o desconfianza. La formación lenta y cuidadosa del nuevo
grupo de servidores del mundo indica la crisis. Sus miembros supervisan o
introducen la nueva era y son testigos de los dolores del nacimiento de la
nueva civilización y la llegada a la manifestación de una nueva raza, una nueva
cultura y una nueva perspectiva mundial. El trabajo es necesariamente lento, y
a quienes están sumergidos en los problemas y los sufrimientos, les resulta
difícil mirar el futuro con confianza o interpretar el presente con claridad.
He enumerado algunas de las
razones de la actual inquietud mundial en otro libro*(1), recordándoles que
algunas de las causas residen en un pasado tan remoto que la historia nada sabe
de ellas. Sería útil que en este punto releyeran esas pocas páginas, donde
traté de dar una vislumbre de la situación esencial que enfrenta el género
humano debido a ciertos desarrollos evolutivos:
El punto alcanzado por la
humanidad misma.
La aparición del nuevo tipo
racial.
El fin de la era pisceana.
La entrada de la era
acuariana.
Aunque se dilucidó apenas el cuarto punto, no me
extenderé aquí sobre él, por muy fascinantes que sean las conjeturas, porque
deseo que sus características principales –las de unidad y síntesis— se
destaquen con claridad en sus mentes. Da la clave de todo lo que está
sucediendo hoy en el mundo de la política y de los gobiernos internacionales y
explica la tendencia hacia la síntesis, la amalgamación y la afiliación.
Las cuatro causas restantes
que consideraremos más adelante podrían ser enumeradas como:
El momento
del fin. El juicio de los pueblos. Este período es el intervalo grupal antes
del pleno surgimiento de las influencias de la nueva era.
La
nivelación de todas las clases y diferencias para que puedan aparecer los
valores espirituales y la Jerarquía espiritual se manifieste en la Tierra.
La realidad
del Acercamiento de la Jerarquía hacia un contacto externo con la humanidad.
Sugeriría que leyeran mis escritos anteriores sobre los Grandes Acercamientos.
*(2)
El poder y
la significación, políticamente considerados, de la Gran Invocación.
*(1) La Educación en la
Nueva Era, Págs. 111‑118.
*(2) Tratado sobre los
Siete Rayos, T. II, Págs. 209‑220; 525‑561
Otro ángulo que será benéfico
y desde el cual puede considerarse la situación mundial, es buscar la causa
oculta del desorden externo, la cual no es lo que los hombres piensan a
menudo, pues su origen reside en el reino de las energías y fuerzas. Como lo he
explicado en otra parte *(1), hay tres grandes corrientes de energía que
actúan poderosamente en el mundo en esta época, y otras dos luchan también por
expresarse, constituyendo las cinco que, en conjunto, determinarán el curso de
los asuntos mundiales. Repetiré, abreviando:
1.
La primera y más poderosa
fuerza es la que afluye al mundo desde Shamballa, el centro planetario
donde la Voluntad de Dios es conocida. Sólo dos veces en nuestra historia
planetaria se ha hecho sentir directamente esta energía de Shamballa: la
primera, cuando sucedió la gran crisis humana en la individualización del
hombre en la antigua Lemuria; la segunda, en los días atlantes, en la gran
lucha entre los Señores de la Luz y los Señores de la Forma Material,
denominados también Fuerzas Oscuras. Actualmente la fuerza de Shamballa afluye
desde el Centro Sagrado y personifica al aspecto Voluntad de la crisis mundial
actual, y sus dos efectos o cualidades subsidiarias son:
a. La destrucción de lo
indeseable y obstaculizador en las formas mundiales actuales (gobierno,
religión y sociedad).
b. La fuerza sintetizadora que une lo que hasta
ahora había estado separado.
La fuerza de Shamballa es tan nueva e irreconocible, que
le resulta difícil a la humanidad conocerla por lo que es –la demostración de
la benéfica Voluntad de Dios en una nueva y poderosa vivencia.
2.
La segunda fuerza principal
que se está haciendo sentir potentemente ahora es la fuerza de la Jerarquía espiritual,
el centro planetario donde rige el Amor de Dios, al entrar en uno de sus
principales acercamientos cíclicos a la Tierra. El problema ante la Jerarquía
es ahora dirigir y controlar de tal manera esas cinco poderosas energías, que
el Plan divino pueda materializarse y al finalizar este siglo se vea que el
Propósito de Dios para la humanidad asume la correcta dirección y proporción.
3.
La humanidad misma es el tercer centro planetario principal por el cual se expresa
uno de los tres aspectos divinos, la Inteligencia, produciendo sus efectos mundiales.
Estos tres centros están
estrechamente interrelacionados y deben ser considerados como expresiones de la
vivencia divina, personificando tres etapas en el desarrollo del Plan de Dios,
y constituyen los tres centros principales –cabeza, corazón, garganta— en el
cuerpo de Aquel en Quien vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser. Los
estudiantes pueden relacionar estos tres centros con los tres sistemas solares
mencionados en Tratado sobre Fuego Cósmico. En el primer sistema solar
fue preparado el centro Humanidad, y el principio de la inteligencia vino a la
manifestación. En el segundo sistema solar hizo su aparición la Jerarquía de
Amor, y debe manifestarse plenamente, a fin de que el amor de Dios sea
percibido. En el próximo sistema solar, el centro que ahora denominamos
Shamballa manifestará inteligentemente el aspecto Voluntad de la Deidad por
medio del amor. Es interesante observar que sólo mediante los seres humanos
estos tres centros inician siempre una verdadera actividad funcionante;
análogamente las tres principales ideologías (totalitaria, democrática,
comunista) pueden ser la respuesta –distorsionada aunque responda— a las
fuerzas que actúan sobre el centro humano desde los dos centros superiores.
Hemos tratado esto con anterioridad en el libro. *(2)
Los que tratan de servir a la
humanidad y unirse al esfuerzo jerárquico para curar a un mundo dolorido, deben
aprender a penetrar detrás de las apariencias, de los métodos y esquemas, de
los resultados y efectos, en el plano físico, y tratar de establecer contacto
con las fuerzas de Shamballa o de la Jerarquía, y con la necesidad humana que
ha producido estas expresiones, y considerarlas por lo que son –no como
sistemas caducos y esfuerzos infantiles para mejorar, sino planes embrionarios
por los cuales, oportunamente, podrá llegar la liberación, la cultura y la
civilización de la nueva era. Si tratan de llevar la iluminación a los lugares
oscuros de la Tierra (es decir, a las mentes de los hombres), entonces deberán
ver con claridad y relacionar lo abstracto y lo concreto, de manera que pueda
verse en sus propias vidas un idealismo
actuante; sólo así podrá verse también un idealismo activo de carácter
nacional, racial y humano. Debe emplearse tanto la cabeza como el corazón, y
esto muchas personas vehementes tienden a olvidarlo. Al realizar este esfuerzo
¿podrían trabajar a alta tensión –tensión producida por la interrelaci6n de
la cabeza y el corazón, actuando en forma creadora por intermedio del centro laríngeo— esotéricamente
entendido? En esta última frase he expresado para los discípulos, la índole del
esfuerzo que deben realizar.
La mejor manera de servir, de
parte de los pensadores del mundo y el nuevo grupo de servidores del mundo, es
reconociendo lo que le sucede al género humano como un todo y lo que
ocurre detrás de la escena; lo de mayor importancia es el desarrollo de la
conciencia humana, en respuesta a las condiciones presentes en cualquier país o
países; recién ahora el "estado mental humano" está comenzando a
centrarse en las cosas importantes y a expresarse en forma viviente. Los
pensadores y servidores deben aprender a concentrarse en la conciencia que
empieza a despertar, y no en los movimientos superficiales. Este despertar
avanza satisfactoriamente y a grandes pasos hermanos míos. La forma o formas
podrán sufrir, pero la percepción intrínseca del hombre está llegando a ser en
este siglo expresivamente divina.
Las otras dos fuerzas que
tienden a acrecentar la tensión ya prevaleciente en el mundo son:
4.
Las fuerzas del materialismo,
que afluyen a los tres mundos desde las así llamadas "Fuerzas
Oscuras" o Logia Negra, y de esos grupos de vidas y de trabajadores que
son la antítesis de la Gran Logia Blanca.
5.
La fuerza que emana de ese
sector de la humanidad que reside en todas partes del mundo y denominarnos el
pueblo judío. Lo expuesto no se refiere específicamente a ningún individuo,
sino que considero el problema mundial centrado alrededor de los judíos como
un todo.
Ambas fuerzas complican
grandemente el problema que enfrentan la humanidad y la Jerarquía, pero debe
recordarse que producen también el equilibrio tan necesario para el establecimiento
de las condiciones correctas.
Poco puedo decirles acerca de
las Fuerzas Oscuras. No constituyen un problema para la humanidad sino para la
Jerarquía. La tarea de estas fuerzas consiste en preservar la forma y
desarrollar los métodos y objetivos inherentes a los procesos de la manifestación.
La Logia Negra, según se llama, se ocupa del aspecto forma de la manifestación
y la Logia Blanca del aspecto conciencia. Por lo tanto, podría decirse que:
1.
Shamballa se ocupa de los
impulsos graduados del aspecto vida.
2.
La Jerarquía se ocupa de la
serie de expansiones graduadas del aspecto conciencia.
3.
La Logia Negra se ocupa de la
multiplicidad de formas del aspecto materia.
Repito, la luz les podrá
llegar si relacionan este triple enunciado con los tres sistemas solares y con
los tres aspectos de la divinidad. Por lo tanto, el mal o la maldad existe sólo
cuando se pone el énfasis sobre el aspecto erróneo, desde el punto de vista del
desarrollo alcanzado, o cuando lo que ha sido utilizado y desarrollado hasta
la necesaria etapa, retiene la vida o conciencia demasiado tiempo. De allí,
hermanos míos, la naturaleza benéfica de la muerte.
Las Fuerzas de la Oscuridad
son energías poderosas que actúan para preservar lo antiguo y material; por eso
son preeminentemente las fuerzas de la cristalización, de la conservación de
la forma, de la atracción de la materia y de la seducción de lo que existe en
la vida de la forma de los tres mundos. En consecuencia, bloquean
deliberadamente la afluencia de lo nuevo y dador de vida; trabajan para impedir
la comprensión de lo que pertenece a la nueva era; se esfuerzan en conservar
lo familiar y antiguo, en contrarrestar los efectos de la cultura y la
civilización venideras, en enceguecer a los pueblos y nutrir constantemente los
existentes fuegos del odio, de la separatividad, de la crítica y de la
crueldad. Estas fuerzas, en lo que concierne a los pueblos inteligentes del
mundo, trabajan insidiosamente y engalanan su esfuerzo con bellas palabras, y
conducen, hasta a los discípulos, a manifestar odio a personas e ideologías,
nutriendo las ocultas simientes del odio que existen en muchos seres humanos.
Aventan hasta el ensañamiento, el temor y el odio que hay en el mundo, en un
esfuerzo por conservar lo anticuado, haciendo que lo desconocido parezca indeseable
y deteniendo las fuerzas de la evolución y del progreso para sus propios fines,
los cuales son tan inescrutables para ustedes como lo son los planes del
Regente de Shamballa.
Sería bueno reconocer que
estas fuerzas existen, pero ustedes, como individuos o grupos, poco pueden
hacer respecto a ellas, excepto procurar que –por insignificante que sea— en
nada les sirva de punto focal de sus esfuerzos, ni los convierta en agentes
para la distribución de su tipo peculiar de energía –la enfocada y dirigida
energía del odio—, de la separatividad, del temor y del orgullo. Quienes
estamos vinculados directamente con la Jerarquía debemos ocuparnos de ellas,
pero ustedes pueden ayudar más de lo que creen, controlando los pensamientos y
las ideas, cultivando un espíritu amoroso y empleando en forma general la Gran
Invocación.
Ahora, consideraremos
brevemente la cuestión judía. Recuerden que es un hecho interesante que los
judíos residen, sin excepción, en todos los países, que su influencia es
poderosa y amplia (mucho más de lo que ellos mismos están dispuestos a reconocer)
y que manejan muy eficazmente esa peculiar concreción de energía denominada
dinero. Constituyen, en forma extraña, un centro mundial excepcional de energía
y característicamente separado. La razón de ello es que representan la energía
y la vida del sistema solar anterior. Se ha dicho a menudo que al finalizar
este sistema solar, una parte de la familia humana no llegará a la cima y
pasará al pralaya, o estará en vías de solución hasta que llegue el momento de
la manifestación del. siguiente y tercer sistema solar. Entonces constituirá la
vanguardia y el símbolo de la futura humanidad de ese sistema. Lo mismo ocurrió
en el sistema anterior a éste, y los que ahora llamamos judíos (nombre y distinción
puramente modernos, como he tratado de demostrarlo en las últimas páginas de Tratado
sobre los Siete Rayos, T. I)., son los descendientes de ese primitivo grupo
mantenido en pralaya entre el primer sistema solar y el segundo. Si recuerdan
que el tercer rayo rigió ese sistema y gobierna también a la raza judía, que
ese sistema se ocupaba solamente de los aspectos divinos de la materia y de las
condiciones externas y que los judíos eran el producto más elevado de ese
sistema, podrán llegar a comprender la separatividad del judío, su deseo de
obtener la pureza racial y su interés en lo comercial y tangible. El judío, a
través de las edades, ha insistido en separarse de todas las otras razas, pero
trajo del sistema anterior el conocimiento (necesario entonces, pero caduco
ahora) de que su raza era el "pueblo elegido". El "Judío
Errante" ha deambulado desde el primer sistema al actual, donde debe
aprender la lección de absorción y cesar en sus andanzas. Ha insistido sobre
la pureza racial, porque ese fue su principal problema en la primitiva época
lemuriana, cuando la raza vino a un mundo donde no existía el ser humano, pues
fue antes de la llegada de los Señores de la Llama; esta insistencia ha
persistido en ellos en el transcurso de las edades y ha regido las reglas del
matrimonio y de la preparación del alimento, insistencia que debió haber
abandonado hace millares de años. Estos hechos (desconocidos para el judío
moderno) militaron en contra de ellos a través de los años e hicieron posible
que las fuerzas de la separatividad y del odio empleen a la raza judía para
provocar la dificultad mundial, a fin de llevar a una crisis el fundamental
problema humano de la separatividad. Cuando la humanidad haya resuelto el
problema judío (con la colaboración comprensiva de su parte) y dominado las
antiguas antipatías y odios, podrá fusionar el problema en una vasta situación
humanitaria. Cuando ello suceda, el problema se solucionará rápidamente y
desaparecerá de la faz de la tierra una de las mayores dificultades. Entonces
será posible la fusión racial. Nuestra humanidad terrena y el grupo de seres
humanos de origen mucho más antiguo que el nuestro, formarán una sola
humanidad, y entonces habrá paz en la Tierra.
Por qué nuestro planeta y
nuestro sistema solar debieron ser constituidos en el vivero de la simiente de
la separatividad, y por qué ese remanente de la humanidad mucho más avanzada
que la nuestra, fue destinado a realizar su futuro en nuestra Tierra, lo sabe
el Señor de Shamballa, un conocimiento inalcanzable para ustedes y en realidad
para muchos que pertenecen a la Jerarquía. Es un hecho que simplemente deben
aceptar. Como dije, la solución vendrá cuando las razas consideren el problema
judío como humanitario y también cuando el judío haga su parte para comprender,
amar y actuar correctamente. Hablando racialmente, todavía no lo ha hecho. Debe
abandonar sus propias tendencias separatistas y su profundo sentido de
persecución. Posteriormente lo hará con más facilidad cuando comprenda, como
raza, el significado y la inevitabilidad de la Ley del Karma, y por un cuidadoso
estudio del Antiguo Testamento y de los actos y hechos que allí se
proclaman como sus actos y hechos raciales (conquista, terrorismo y crueldad),
y también comprenda que la ley está actuando y liberándolo incidentalmente
para un futuro mejor. Al mismo tiempo, el judío y el gentil deben comprender la
igualdad de responsabilidad y culpabilidad por las actuales dificultades
mundiales.
Por lo tanto, las dos fuerzas
a las cuales me he referido, deben ser tenidas en cuenta por los discípulos al
tratar de servir en este ciclo crítico; ambas fuerzas deben entrar en los
cálculos cuando comience este nuevo trabajo grupal, o sus idealismos y
pensamientos erróneos podrán obstaculizar el trabajo grupal. Deben reconocer
teóricamente las cinco fuerzas (tres mayores y dos menores) que se encuentran y
chocan actualmente en la familia humana. Fue necesario llamar su atención sobre
estos hechos. Si los discípulos deben realizar juntos un trabajo grupal en
niveles mentales, también deben liberar sus mentes del prejuicio, los odios y
cualquier tendencia a la superioridad y a la crítica. No pueden trabajar como
grupo si existen estas ideas y pensamientos, y estoy preparándome para
enseñarles algunas de las primeras etapas del trabajo y la utilidad grupales.
No hubiera sido necesario ocuparme de estos problemas mundiales si no hubiesen
reaccionado emocionalmente hacia ellos; muy pocos poseen una mente libre de
prejuicio y de odio, y esos pocos posibilitan la tarea de que el resto aparte
su mente de la indebida influencia y de las ideas erróneas.
Les pido que en este trabajo
se concentren sobre las fuerzas de Shamballa y de la Jerarquía, que se
conserven canales puros y despejados y que traten de vincularse con el alma de
cada uno y de todos, cuya naturaleza es amor puro, síntesis y poder divino.
Sin embargo, es esencial que a
pesar del trabajo para el cual he llamado a estos grupos y que –como bien
saben— está destinado a sentar las bases del trabajo de las futuras escuelas
esotéricas, los miembros de todos los grupos comprendan que debe ser emprendido
también el trabajo grupal exotérico. Una gran mayoría de quienes participan en
estos grupos están satisfechos por lo que significa su propio trabajo grupal y
permiten que ello usurpe el lugar del servicio objetivo.
Si es tan difícil, hermanos
míos, despertar a los aspirantes como ustedes, a la urgencia del servicio y al
pleno sentido de responsabilidad, y si los hombres y mujeres con toda la
información que ustedes poseen, no pueden ser despertados para realizar un
esfuerzo sacrificado, tendrán con esto una idea de la magnitud de la tarea que
la Jerarquía enfrenta en la actualidad. Quizás puedan comprender el
sentimiento de frustración que me embargaría (si estuviera limitado por el
concepto tiempo) cuando, por ejemplo, aquellos de quienes espero colaboración
están preocupados con sus propios asuntos, no tienen ningún sentido de urgencia
y prefieren concentrarse sobre su propio desarrollo, sus propias familias, sus
propios problemas, antes de alcanzar la amplia visión mundial que los llevará a
una plena colaboración. La meta de nuestro esfuerzo consiste en evitar la ruina
del mundo, y para esta meta he pedido vuestra ayuda.
*(1) El Destino de las Naciones, Págs. 7‑37.
*(2) El Destino de las
Naciones, Pág. 20.
En esta hora de crisis,
ansiedad y suspenso, hay ciertas cosas que harían bien en recordar y otras que
deberían tratar de llevar a cabo.
Lo primero que quisiera recordarles es que: La Jerarquía permanece.
Detrás de todo lo que acontece actualmente se halla como hasta ahora el
mismo grupo de Fuerzas espirituales y los mismos Hermanos Mayores y Maestros,
guiando a la humanidad por el sendero de la vida y llevándola segura y
satisfactoriamente a la etapa actual de desarrollo. El Buda, Cuyo festival
celebramos, y el Cristo, Que expresa para nosotros el inmutable amor de Dios,
siguen estando con nosotros, y la Jerarquía permanece como una fortaleza entre
nosotros y el posible desastre; este centro de vida espiritual es "como la
sombra de una gran roca en una tierra calcinada".
Lo otro que deberían recordar
es que el género humano ha ido constantemente adelante, pasando de un estado de
ciega ignorancia e inconsciencia, a otro de preocupación inteligente por la
vida y a un creciente sentido de responsabilidad. Este sentido de
responsabilidad, que va despertándose en todos ustedes, es –en su actual gran
escala— relativamente nuevo y uno de los factores que aumentan definidamente la
aflicción y el dolor que todos sienten. Quizás se pregunten dónde, como raza,
hemos fracasado y qué podemos hacer para rectificar nuestros errores. No obstante,
a pesar de todo, los hombres han ido de una etapa a otra de desenvolvimiento
inteligente y espiritual y, sin tener en cuenta cuáles hayan sido o puedan ser
los sucesos externos, la raza ha hecho un progreso real. No ha habido retroceso
alguno y no lo habrá. La humanidad ha capeado muchos temporales y sobrevivido a
muchas dificultades; los hombres han salido mejores y más fuertes, de períodos
de crisis, purificados “como por el fuego” acercándose definidamente más a la
meta.
Les recordaré también la
integridad y la solidaridad de la familia humana. Somos un solo pueblo –uno en
nuestras relaciones, capacidades y deseos, en nuestro origen y nuestra meta.
Esta integridad esencial y reconocible está surgiendo poderosamente hoy en la
conciencia humana. Quizás piensen que esto no es así, que al creerlo, su posición
es excepcional y que son algo fuera de lo común, pero ustedes están equivocados
y no se ajustan a los hechos. En todos los países y entre los diversos pueblos,
existe el mismo deseo de comprensión, de establecer relaciones rectas y pacíficas
y de expresar esa básica buena voluntad que es una de las características
humanas más profundas y nuestra herencia divina.
A mi parecer éstas son las
cosas importantes del momento y haríamos bien en recordarlas. ¿Quisieran
recordarlo? Cualquier cosa que suceda en el mundo –guerra y paz, lucha y
agresión, tratativas y conciliación comprensiva— enfrentaremos un difícil
período de reajuste, y debemos estar preparados para ello. Los próximos tres
años son críticos, y esto se ha repetido a menudo.
Mucho dependerá de lo que
ustedes, y todos los hombres de buena voluntad y los discípulos, piensen y
hagan. Quisiera recordarles otra cosa muy alentadora y es que el poder que
manejan quienes tratan de vivir como almas y están en contacto con el alma y el
mundo de realidades espirituales, está fuera de toda proporción según el
sentido de poder y utilidad captado. Cuando se esfuerzan en manejar fuerza
espiritual, constructiva y altruistamente, poseen más poder de lo que creen. Si
a esta comprensión añaden el reconocimiento de que no están solos, que existen
sin excepción en todos los países, en toda religión, grupo u organización,
personas con visión similar a la de ustedes y con los mismos ideales y
aspiraciones espirituales, pueden entonces avanzar con valor y con esperanzada
fe. Si éste es un enunciado de un hecho (y creo que lo es), avancemos al
unísono con nuestros hermanos de todas partes, conscientes de la oportunidad,
la fortaleza, la responsabilidad y la alegría de servir.
Respecto a algunas de las
cosas que pueden realizar, sugeriría lo siguiente. No permitan ser arrastrados
por ninguna psicosis de temor, ni precipitados en ninguna actitud donde la
ansiedad, la intranquilidad y el desamparo del mundo puedan abrumarlos. Esfuércense
por permanecer en el ser espiritual. Cada semana, durante la meditación,
traten de asumir esa actitud con una nueva y fresca determinación y mantenerla
durante las horas de servicio que tiene por delante cada día. Esto no será
fácil, pero pueden realizarlo si obtienen la suficiente calma durante cinco
minutos cada mañana –completa e internamente— y si llenan sus días con una
ocupación vital y un verdadero servicio, vigilando con cuidado todo
pensamiento y cada palabra.
De ahora en adelante hasta el
Festival de Wesak de 1940, que cada uno obtenga el control de la palabra, que
ha sido a menudo su meta, pero raras veces lo lograron, y recuerden que el
factor más poderoso para controlar la palabra es un corazón amoroso. La charla
desordenada y desbocada, una conversación plena de odio, una insinuación cruel,
una sospecha, la atribución de móviles erróneos y malintencionados a personas y
pueblos y la diversidad de actitudes que separaron a las numerosas naciones del
mundo, abundan en la actualidad y llevaron a la actual situación angustiosa.
Es muy fácil adoptar las mismas costumbres de hablar y pensar que prevalecen a
nuestro alrededor y participar de las habladurías y demostraciones de odio.
Cuídense esforzadamente de esto y no digan nada que pueda encender el odio y la
suspicacia respecto a cualquier raza, persona, grupo o líder de grupos y naciones.
Deberán precaverse cuidadosamente para, aun en defensa de lo que personal o
nacionalmente puedan aprobar, no dejarse llevar por el odio y quebrantar la ley
del amor –única ley que puede salvar verdaderamente al mundo. Quizás la clave
para el éxito en esta línea sea el silencio de un corazón amoroso.
Además será conveniente
cultivar la alegría que trae fortaleza. No es el momento de estar tristes,
desesperados o deprimidos. Si permiten que los dominen, serán puntos focales
negativos y destructivos en su medio ambiente. Si creen realmente que la vida
espiritual es fundamental en el mundo actual; si piensan que la divinidad guía
al mundo; si en verdad captan el hecho de que todos los hombres son sus
hermanos y que todos somos hijos del Padre Uno, y si están convencidos de que
el corazón de la humanidad es sano, ¿no son acaso estas ideas suficientemente
poderosa para mantenernos gozosamente firmes ante un mundo cambiante?
Por lo tanto, ¿quisieran
adoptar las siguientes ideas?:
Primero, que la Jerarquía de las Fuerzas
espirituales permanece en el Ser espiritual.
Segundo, que nosotros también podemos
permanecer firmes en el Ser espiritual.
Tercero, que el silencio de un corazón
amoroso debería ser nuestra nota clave para el año venidero.
Cuarto, que la fuerza para poder permanecer,
es resultado de una gozosa actitud y de una verdadera orientación hacia el
alma.
He escrito ya sobre la
quíntuple corriente de energía, hoy en conflicto con las fuerzas del mundo, con
las fuerzas de la luz o con las denominadas fuerzas de la oscuridad. (Les
recordaré que no habría oscuridad sin la luz ni luz sin la oscuridad.
Reflexionen sobre esto). Les pediría que comprendieran que los esfuerzos organizados
de la gran Logia Blanca están dirigidos a elevar las fuerzas organizadas del
materialismo hacia un plano superior y espiritual. Hoy el odio y la
separatividad, el materialismo y el egoísmo, están en conflicto con la energía
espiritual y con el espíritu de cooperación o fusión comprensiva. La ley que
determinará los resultados puede ser expresada en las palabras muy a menudo
empleadas: reteniendo, el hombre pierde; desprendiéndose, gana; tratando de
retener, inevitablemente debe desaparecer y desaparecerá lo que posee.
Reflexionen sobre esta ley.
El método por el cual las
fuerzas de la separación y del egoísmo actúan, es por cooperación competitiva.
En todo el mundo se han formado grupos (o están en proceso de formación) para
alcanzar varias metas materialistas, la satisfacción de ambiciones personales o
nacionales, y la imposición sobre la masa, de planes y conceptos intelectuales
(las así llamadas ideologías). Partidos, organizaciones, grupos, sociedades,
asociaciones y alianzas, existen para llevar a cabo objetivos políticos y
sociológicos, y para llevar adelante los proyectos y los numerosos y diferentes
puntos de vista de muchas personas, más las innumeras actitudes hacia la vida y
su ajuste y reajuste. No me refiero a las iglesias ni a las grandes religiones
u organizaciones religiosas. Me ocupo de los factores determinantes que hoy
condicionan la vida material del planeta. Hablando en forma general, estas
fuerzas y grupos se ocupan de valores materiales e ideas mentales, pero no
principalmente de los valores más sutiles, aunque estén incidentalmente
presentes. Ponen el énfasis sobre la situación económica, la posesión de
tierras o predisposiciones y tendencias culturales, y las relaciones entre
pueblos y naciones; estas últimas están basadas fundamentalmente, como bien
saben, sobre lo tangible y objetivo, lo protegido, defendido o adquirido y
obtenido por medios definidamente tangibles, que en sí están separados y
divididos. Creo que los pueblos de cada nación considerarían real este
enunciado. Los métodos básicos subyacentes empleados, son los del ordenamiento
de la organización (grande, como en las naciones, o pequeño, como en los grupos
dentro de las naciones), propaganda, imposición de ideas populares, mediante la
palabra hablada y escrita en cada país, la lealtad grupal, la adhesión grupal
al líder y los métodos grupales. El éxito depende de la cohesión grupal
obtenida, la disposición grupal de sacrificio, más la lealtad y la adhesión a
alguna personalidad dirigente.
Detrás de estos numerosos
grupos se hallan fuerzas de origen muy antiguo, consagradas a los valores
materiales o a los espirituales. Debido a que se tardó muchas épocas para
construir los valores materiales, desarrollar la conciencia de la personalidad
y obtener una civilización tangible y objetiva, las fuerzas del materialismo
son aparentemente mucho más fuertes y poderosas que las fuerzas del espíritu y
de los mundos intangibles. Hasta ahora esto no ha sido malo, aunque ha ido a la
par de las cosas indeseables que condujeron a una evolución unilateral. Pero
ha llegado el momento de trasladar la conciencia humana al mundo de la
comprensión espiritual y verdadera de lo intangible, y de las deseables normas
de vida.
A través del caos de los
grupos ofensivos y defensivos y de las numerosas organizaciones militantes (en
su mayor parte políticas o religiosas),
afectando a grupos reaccionarios y a quienes representan los nuevos ideales y
la civilización y cultura venideras, tenemos las cinco corrientes de energía
mencionadas.
En este punto recordaré que el
efecto del impacto de la energía depende de la naturaleza del vehículo
de respuesta. El hombre reaccionará
a las energías afluyentes de acuerdo a su equipo y a la naturaleza de sus
cuerpos. Este enunciado es fundamental. Es una ley y debería ser considerada
muy cuidadosamente. Los efectos producidos sobre los hombres por un Maestro o
un iniciado, difieren ampliamente, porque cada hombre introduce el impacto de
Su vibración, un tipo de cuerpo físico, una naturaleza astral o emocional y una
mente que es distinta de las demás en cada caso. El empleo que cada uno hace de
la energía estimuladora será diferente; el enfoque de su conciencia es muy
distinto; su tipo de mente completamente distinta, también lo son sus centros,
su actividad y su organización interna. Lo mismo sucede en los grupos, las
organizaciones y las naciones.
Las naciones, por ejemplo,
tienen siete centros, como los tienen todas las formas de existencia, desde el
animal ascendiendo hasta lo humano, y es interesante estudiar y descubrir estos
centros y observar el tipo de energía que fluye a través de ellos. En conexión
con los Estados Unidos de América, Chicago es el centro plexo solar, mientras
que Nueva York es el centro laríngeo y Washington el centro coronarlo. El
centro cardíaco es Los Angeles. El centro cardíaco de Alemania es Munich, y su
centro coronarlo Nüremberg, mientras que Berlín es el centro laríngeo. Londres,
lógicamente, es el centro cardíaco de Gran Bretaña (y momentáneamente es
también el centro coronarlo, aunque no lo será siempre así), mientras que
Ottawa es el centro laríngeo y Sydney el centro plexo solar del Imperio
Británico. Algún día les indicaré los centros por intermedio de los cuales
trabajan las fuerzas de la manifestación para las distintas naciones. Esta
información constituye una de las importantes ciencias jerárquicas e indica, a
quienes la conocemos, las posibilidades latentes en cada nación, la etapa de
realización y las oportunidades para trabajar y progresar o disminuir los
obstáculos para el desarrollo, lo cual
puede ser calculado por la luz de los centros y la aceleración de su vibración.
Esto constituye una ciencia, que será reconocida posteriormente, y hace
posible u obstaculiza el desarrollo de lo que se llama espiritualidad en los
individuos y en las naciones. Por medio de esta ciencia la Jerarquía puede
formular sus planes mayores y saber de qué manera las naciones individuales
reaccionarán al estímulo y progreso del tipo deseado. Ésta es la fórmula
moderna de la antigua laya‑yoga atlante, o la yoga de los centros.
Por lo tanto, de acuerdo a la
condición de los cuerpos sensibles del planeta, de las naciones y de los
individuos, así será su reacción a los cinco tipos de fuerzas que afluyen. La
fuerza de Shamballa, por ejemplo, al hacer impacto sobre los tipos de primer
rayo y los otros tipos de rayo que están en esa línea de energía mayor –los de
tercero, quinto y séptimo rayos— evoca resultados diferentes de los que hacen impacto sobre la
línea de energía de segundo rayo; los resultados del impacto de la energía de
Shamballa sobre el individuo y naciones de primer rayo, pueden ser
extremadamente poderosos. Este impacto, que es relativamente nuevo para la
humanidad, evoca en el mundo actual todos los cambios políticos y
organizadores tan prevalecientes y perturbadores. Poco puede hacer la humanidad
sobre esto, excepto tratar de equilibrar este despliegue de primer rayo con la
fuerza de segundo rayo o fuerza jerárquica, la cual –actuando por intermedio de
las religiones mundiales y los hombres y mujeres que responden a la influencia
del amor— puede cambiar los métodos (aunque no el propósito o dirección),
haciendo afluir la fuerza del amor.
Además, esa fuerza que
consideramos como que emana del centro estrictamente humano, el tipo de energía
de tercer rayo, pertenece al tercero u orden creador, y en estas tres energías
tenemos, en realidad, la expresión de los tres centros principales del Logos
planetario. La primera, o energía de la voluntad, está enfocada, como bien
saben, en Sanat Kumara, el Anciano de los Días (como se Lo denomina en la
Biblia cristiana), el Señor de Shamballa, la encarnación de la Personalidad
del Logos planetario. La fuerza del amor está enfocada por intermedio de los
dos grandes Señores espirituales de la Jerarquía, el Buda y el Cristo, ambas
personificaciones del centro cardíaco del Logos planetario, pues el Buda
representa el loto de doce pétalos en la cabeza, del cual el Cristo representa
la contraparte, el loto de doce pétalos del centro cardíaco. Este hecho raras
veces es captado o mencionado. Los pétalos del centro laríngeo están
representados hoy por algunos de los principales conductores mundiales, cuya
actividad es responsable de la rápida creación del nuevo mundo con su cultura y
civilización, alterándose rápidamente. Estos pensamientos proporcionarán
muchas cosas que harían bien en considerar.
El cuarto tipo de fuerza, responsable del estado actual de los asuntos
mundiales, es el de los judíos; constituyen en conjunto el plexo solar del
Logos planetario; su problema se utiliza hoy para enfocar, calificar y
condicionar la naturaleza sensoria del mundo y las reacciones emocionales de la
naturaleza sensible de la humanidad y del Logos planetario. Recuerden que la
Personalidad de nuestro Logos planetario no es aún perfecta, de allí que Su
cuerpo de manifestación, el planeta, no sea considerado planeta sagrado. A
través del pueblo judío en el mundo, el sentimiento de simpatía o antagonismo,
que expresa amor o está condicionado por el odio –se va acumulando para
enfocarse en el centro plexo solar planetario, lo cual es preparatorio para un
cambio grande y permanente. Por esta razón he dicho a algunos de mis
estudiantes que cuando la humanidad haya solucionado correctamente el problema
judío y se haya resuelto en forma sensata y humanitaria, entonces la energía
del centro plexo solar planetario habrá sido elevada al corazón y se habrá
hecho una gran transmutación.
Las Fuerzas Oscuras o materialistas
corresponden íntegramente a las energías del centro sacro del planeta, que
tiene que ver con la procreación de las formas, consistiendo su trabajo en
dirigir el interés planetario hacia el aspecto forma de la expresión divina. Se
ocupan de la vida de la materia misma, su empleo mágico y lo que se considera
oscuro, porque, para la humanidad en su etapa actual de desarrollo, ese aspecto
divino debería haber perdido su mayor aferramiento y haber quedado atrás
"en la oscuridad de lo que ya ha sido superado y no tiene ningún
aferramiento sobre el hijo de Dios". Por lo tanto, tenemos la siguiente
clasificación que explica lo que he tratado de poner en claro (pág. 79).
Quisiera señalar aquí que la
cuarta energía, enfocada en el problema judío, produce definidamente la
separación como parte del plan divino. Los judíos son instrumentos en la
ejecución del Plan a fin de obtener ciertas síntesis y llevar a la humanidad a
ciertos conocimientos y decisiones. Un cuidadoso estudio de esta clasificación
traerá mucho conocimiento. Sin embargo, expresa solamente la situación
actual en el ínterin entre la vieja era pisceana saliente y la nueva era
acuariana entrante. Describe el ciclo mundial actual. Constantemente cambia el
énfasis de los rayos en conexión con los dos últimos tipos de expresión de
energía, porque simbolizan (en este día y era) la naturaleza de la personalidad
en sus formas física y emocional.
Me pregunto si ustedes pueden
captar las implicaciones de este párrafo. Cuando el aspecto mente (el tercer
aspecto de la personalidad) se haya desarrollado con más plenitud, entonces las
Fuerzas Oscuras cambiarán el enfoque de su esfuerzo y desaparecerá el problema
de los judíos. El género humano aún no maneja inteligentemente sus problemas.
De esta manera, las fuerzas y energías del proceso creador están excesivamente
activas en este momento, preparando lo que podría denominarse el "material
del mundo" y la sustancia de los cuatro reinos de la naturaleza para los
cambios venideros. Así como el labrador ara la tierra del campo y la grada, y
lleva lo que está debajo a la fructificación eventual, así un proceso similar
está teniendo lugar hoy en el mundo, siendo todo preparatorio para la siembra y
sus efectos resultantes. Estos efectos constituirán las nuevas culturas y
civilización acuarianas. En ese proceso, la Jerarquía desempeñará una parte definida
e influyente y trabajará más excepcional y específicamente que nunca en la
historia del mundo, bajo instrucción y ayuda vital de Shamballa.
*****
Grupos simiente están en proceso de ser
"arraigados esotéricamente" en el campo del mundo, conteniendo en sí
a quienes pueden responder a las fuerzas más sutiles y que —por medio de la
fuerza de su claro pensar en esta etapa del proceso— pueden producir esas
condiciones (dentro de las existentes tendencias y grupos mundiales) que
permitirán a las nuevas ciencias, los nuevos acercamientos a la divinidad, la
nueva educación y los nuevos métodos de manipular la situación y los problemas
económicos, y precipitar y llevar adelante el progreso del reino de Dios, de
tal manera que este quinto reino de la naturaleza pueda ser un suceso
tangible, efectivo y objetivo en la Tierra.
Cuando apareció el cuarto
reino de la naturaleza, el humano, el proceso se mencionó en antiguos libros y
archivos de la biblioteca de la Jerarquía, en los siguientes términos, que
(algunos de ellos) fueron parafraseados y ampliados en La Doctrina Secreta:
"siete hombres aparecieron, los prisioneros de los Prajapatis y de
los Barhishads terrenos... Siete hombres de siete colores... Siete hombres,
cada uno en su parcela, relacionados con el octavo. Hablaban entre ellos y se
conocían entre sí. Vieron y desearon lo que apareció. Presintieron al primero,
al segundo y al tercero. Ellos mismos constituían el cuarto, pero aún no
conocían al quinto, pues eran prisioneros del mundo y el quinto no podía
aparecer. Los cuarenta y nueve fuegos iniciaron su trabajo y las rejas de la
prisión se endurecieron como el acero... Pero transcurrió el tiempo y los siete
—cada uno en su parcela— comenzaron a crecer desmesuradamente para las rejas
que los confinaban".
El significado de la parábola será evidente para los
esoteristas. La clave de mis palabras subyace en la misma antigua escritura de
la cual daré una paráfrasis aproximada o la traduciré libremente.
"Los siete—cada uno en su parcela— adquirieron conocimiento. El
conocimiento era el mismo, pero el suelo de las parcelas difería. No obstante,
la meta de alcanzar el cielo era la misma, como en el segundo (se refiere al
reino vegetal y simbólicamente su aspiración de ascender al cielo) ... No se
esforzaron por ascender. En la parcela de cada uno aparecieron nueve puntos de
luz, reflejados en los cielos; llevaron al punto de germinaci6n la simiente humana
que contenía lo que no pertenece al hombre. La luz produjo la germinación y de
allí las nuevas y mejores formas de vida. Sin embargo, la forma permanece,
pero su cualidad cambia. (No encuentro otra palabra mejor que 'cualidad' para
traducir el antiguo símbolo). Algunas cosas se pierden y desaparecen, siendo
esto correcto. Algunos modos más nuevos de vida y ***** lo que la vida
construye, aparecen, y así el quinto se ve en la tierra semejante al segundo,
nutrido por el cuarto. Dentro de él se halla el uno, el dos, el tres y, luego,
el quinto. Y, de este modo, se ve la gloria del Uno".
Uno de los significados será evidente si estudian
cuidadosamente las implicancias, y las relacionan con los reinos de la
naturaleza. Estas antiguas escrituras tienen lógicamente varios significados.
Más arriba me he referido a
las cinco corrientes de energía y las he relacionado con los cinco centros.
Ampliaré algo la idea, si señalo que las cinco energías están relacionadas con
los centros o lotos, a los cuales me he referido en Tratado sobre
Fuego Cósmico, o al punto dinámico dentro del loto, a través del cual
fluye la vida central del loto; en el caso de las primeras tres energías
(Shamballa, la Jerarquía y la Humanidad) tenemos el punto permanente de vida,
luz y actividad en el loto; en el caso de la potente energía relacionada con
los judíos, tenemos una afluencia de energía temporaria y, en el caso de las
Fuerzas del Materialismo, tenemos un relativamente temporario —aunque en
apariencia permanente— punto focal de energía reaccionaria.
En cuanto a los pétalos del
loto, hallarán una estrecha relación con las fuerzas de los cinco reinos de la
naturaleza; por lo tanto, a la clasificación dada anteriormente (pág. 81),
agregaría lo siguiente para su consideración.
Éstos pueden ser vinculados a
los reinos de la naturaleza, pero en este ciclo particular no es posible
adaptarlos de tal manera que la analogía parezca exacta. El reino mineral y las
Fuerzas del Materialismo no coinciden realmente en la actualidad, pues uno
trabaja ahora por intermedio del centro sacro y las otras por intermedio de la
base de la columna vertebral. Los estudiantes esotéricos deben recordar siempre
que ninguna analogía es correcta y enteramente exacta en su paralelismo, en
este sistema solar de fuerzas mutables, de cielos cambiantes y de constante
mutación, dirigidos hacia los inescrutables fines de la Deidad —inescrutables
en lo que a la conciencia humana concierne. Inescrutables para la humanidad,
debido a que los fines o propósitos principales que los afectan a ustedes, por
ejemplo, como miembros del cuarto reino de la naturaleza, son:
1.
La dirección que sigue el
Logos solar en el Sendero Cósmico.
Esotéricamente... El Camino
hacia el Sol Central espiritual.
2.
Los planes del Logos
planetario en el Sendero del Sistema.
Esotéricamente... El Camino hacia el Corazón del Sol.
3.
El propósito que tiene por
delante para la familia humana que se halla en el Sendero de la Luz.
Esotéricamente. .. El Camino del Sol.
Transcribo esto, sólo para
demostrarles cuán vagas e inciertas son las más elevadas de sus conjeturas.
Confórmense con cumplir con su deber y el servicio inmediato que los llevará un
paso más adelante en el camino para el que están designados, y de este modo
podrán recorrerlo rápidamente a paso acelerado, o lentamente arrastrando los
pies.
Sin embargo, las fuerzas ya
enumeradas son parte del temporario entrelazamiento de energías que tiene
lugar entre las numerosas expresiones del proceso creador en la actualidad, las
cuales están igualmente condicionadas por la entrante fuerza acuariana y
"medidas" por las salientes fuerzas pisceanas. Quisiera que observen
aquí el empleo de las palabras “fuerzas” y “fuerza” pues no las he puesto en
vano en singular y plural.
En este proceso de fundar el
reino de los cielos en la Tierra, se sigue el mismo procedimiento empleado en
la primitiva etapa de la fundación del cuarto reino. Los “siete hombres, cada
cual en su propia parcela” llegan a un momento de tensión y de poder creador,
donde las simientes de vida que ellos contienen pueden fructificar y los grupos
que contienen tales simientes, aparecen en el mundo “en sus propias parcelas”.
Expresando esto en palabras más sencillas y en términos simbólicos y, por lo
tanto, más fácilmente comprensibles, puede decirse que los siete rayos, expresándose
en la familia humana por intermedio de los siete tipos de rayos, están ahora en
la etapa de desenvolvimiento, donde el proceso puede ser llevado adelante para
la formación de los siete grupos de rayo, los cuales, en su totalidad,
expresarán el reino de Dios. Se formarán grupos que pertenecerán notablemente a
un particular tipo de rayo, pero trabajarán en los nueve campos principales de
la expresión humana. Los he delineado cuando indiqué el trabajo de los nueve
grupos planeados por mí. Sin embargo, aclararé, los grupos que he planeado no
son los grupos venideros ni tampoco la única, evidencia de la aparición de
estos grupos de rayo en el mundo. Se están llevando a cabo varios experimentos
similares en las distintas corrientes de energía de rayo y bajo la dirección de
varios Maestros de Sabiduría. Los grupos de los cuales soy responsable son
esencialmente de segundo rayo y es una especie de movimiento experimental para
constatar si el momento es propicio para distribuir tales grupos simientes en
el mundo entero. ¿Responderá la humanidad y reaccionarán estos grupos de tal
manera que pueda iniciarse una red de ellos en gran escala en todas partes
—grupos caracterizados por la visión, la cohesión, el amor, la impersonalidad,
el sacrificio, la persistencia y la capacidad creadora? Éstas son las preguntas
que nosotros, los instructores del aspecto interno, nos formulamos hoy cuando
estudiamos el problema de la mejor manera de ayudar a la familia humana a
través de esta crisis.
Tengan presente que el
objetivo ante estos grupos es relacionar a la Jerarquía, y lo que representa,
con la humanidad; llevar a una estrecha relación los dos centros, cuyas
energías deben oportunamente ser fusionadas y mezcladas en un todo. Quizás
comprendan la idea subyacente con mayor claridad si recuerdan el trabajo
personal que deben tratar de hacer. Esto constituye (¿verdad que lo es?) el
esfuerzo para fusionar y mezclar la personalidad y el alma, o el yo superior y
los yoes inferiores. Para hacerlo deben comprender que la iluminación de la
mente es un factor vital y esencial. Por lo tanto, hay tres puntos que considerar:
el Alma, la Mente iluminada y la Personalidad. A estos tres debemos agregar un
corazón consagrado y despierto, pleno de amor para todos, vibrante de compasión
y comprensión. En consecuencia, tengan presentes estos cuatro factores:
1.
El hombre orientado y
consagrado................................... la personalidad.
2.
El hombre espiritual
influyente..........................................el alma.
3.
La mente
iluminada...........................................................el medio de
relación.
4.
El corazón amoroso
consagrado.......................................la expresión de los tres.
Tal es la analogía personal e individual de un cuadro
más amplio de los factores mundiales y de las importantes empresas que enfrenta
hoy la humanidad. Así como en la vida individual el hombre tiene la oportunidad
de actuar como discípulo en entrenamiento con vista a la iniciación, también
hoy la humanidad está en una situación y posibilidades similares. La
descripción que antecede es una inadecuada analogía de la que se ocupa la
Jerarquía en la actualidad y es:
1.
El centro intelectual, la
Humanidad, receptiva, dispuesta y expectante.
2.
El centro espiritual, la
Jerarquía, positiva, deliberada y pródiga –dispuesta a conceder lo que se
reclama, se desea y se anhela alcanzar.
3.
El Nuevo Grupo de Servidores
del Mundo, compuesto por los miembros más avanzados de la familia humana, sensible
a la inspiración jerárquica, a la necesidad humana y al desarrollo espiritual,
como factor determinante en los asuntos mundiales.
4.
Pequeños grupos que son
analogías de las mentes iluminadas de los individuos –intuitivos que actúan
como elemento de cohesión y factor de fusión entre la humanidad y la Jerarquía,
los cuales son extraídos del nuevo grupo de servidores del mundo.
Haré ahora otra consideración
vital. Si miran retrospectivamente hacia sus vidas individuales se darán
cuenta que los puntos de crisis y los ciclos de tensión les brindaron las
mayores oportunidades y momentos para seguir adelante, oportunidades que
algunos aprovecharon y otros descuidaron, fracasando momentáneamente. Este
mismo factor crítico (si puedo llamarlo así) actúa también en el mundo de los
hombres, en los grupos y en las masas; puede observarse hoy en una situación
así, un punto de tensión para la humanidad, similar al punto de tensión
existente en la vida individual. La Jerarquía se halla también en un punto de
máxima y científica tensión –científica por estar inducida y dirigida—, y
pueden imaginarse a ambos grupos uno frente al otro. La Jerarquía percibe la
necesidad y el propósito de la tensión dual y desea llevar esta tensión a una
"crisis de precipitación" tal, que hará inevitable la fusión de los
dos grupos, mientras que el otro grupo, la humanidad, generalmente inconsciente
de las implicancias de la situación, sufre anonadado y atemorizado. Entre
ambos está el nuevo grupo de servidores del mundo, formado hoy por dos grupos
de personas:
1.
Los que son conscientes del
Plan, están sometidos a la impresión jerárquica y son sensibles a ella; se
hallan dedicados a la tarea de lograr la fusión o unificación grupal deseada.
Son los servidores consagrados del mundo, libres de todo matiz de
separatividad, plenos de amor hacia todos los que ansían la difusión de la
buena voluntad comprensiva. Son la analogía del "corazón amoroso
consagrado", mencionado anteriormente.
2.
Una pequeña minoría surgida
del nuevo grupo de servidores del mundo y que (en cada país) puede actuar en
forma grupal si lo decide, y lograr la fusión, para la cual trabaja el nuevo
grupo de servidores del mundo; el punto de tensión en la humanidad y en la
Jerarquía ha predispuesto y ha preparado a los corazones de los hombres. Su
oportunidad y responsabilidad son grandes, porque conocen el Plan, están en
contacto con los guías instructores en el aspecto interno y son sensibles a la
impresión superior, siendo la analogía de los puntos de iluminación y también
de las "mentes iluminadas" ya citadas.
He aquí el cuadro de estas interrelaciones esotéricas, y
es factible observar la posición que pueden asumir ustedes, porque estos grupos
tienen una oportunidad definida para lograr esta fusión mundial y precipitar
así la “crisis de amor” que a menudo mencioné.
El Gran Acercamiento por parte de la humanidad se está llevando a cabo
ahora, y la tensión a que esto induce, aumenta momentáneamente e irá
acrecentándose con mayor rapidez y tensión hasta 1942, en que se habrá
efectuado en la Tierra la primera etapa de fusión, resultando la amplia
difusión de la buena voluntad y comprensión mundiales, o su postergación —con
penosos resultados para la familia humana y la inevitable interrupción de la
tensión en una forma que causará mucho sufrimiento y un gran desastre, el cual
puede producirse de diversas maneras, pero sobre ellas no especularemos,
excepto comprender la urgencia y la necesidad de la acción inmediata que tal
momento exige.
Dos puntos deben recordarse en
relación con estos grupos simientes, y están de acuerdo con análogas
condiciones de las simientes que fructificaron en el hombre animal —después de
su siembra y desarrollo— por ser también expansiones de la misma, produciendo
el individuo viviente y autoconsciente y constituyendo en su totalidad, el
cuarto reino de la naturaleza. El primer punto se relaciona con la cualidad de
la simiente implantada, el segundo con su método de implantación.
La cualidad intelectual de la
"simiente de los hijos de Dios" produjo eficazmente la familia humana
y trajo como resultado el hombre autoconsciente y autodirigido. El fruto de
esta cualidad, más la vivencia de la simiente, pueden observarse hoy en las personas
reflexivas, evolucionadas y cultas, y en quienes son personalidades en todo el
sentido de la palabra.
En la mayoría de los casos el
método empleado entre los más evolucionados de los hombres animales, fue
otorgar el don de la mente en algunos, y en otros, estimular la facultad instintiva,
mientras que un tercer método consistió en dejar que una minoría siguiera el
curso común de la evolución. Esta última está constituida en la actualidad por
las razas menos desarrolladas y más atrasadas de la Tierra, siendo, en efecto,
una minoría muy reducida.
Referente a los "grupos
simientes" que se están fusionando y mezclando en la humanidad en este
momento y —en su totalidad— constituyen el núcleo del quinto reino, su
cualidad característica es la capacidad de responder intuitivamente a la impresión
superior y exponer la mente (con que la humanidad fue dotada en el proceso
primitivo) a la luz de la intuición y de allí a la iluminación. Esta intuición
es una mezcla de las dos cualidades divinas de budi‑manas, o comprensión
espiritual intuitiva (involucrando la interpretación y la identificación), más
la mente abstracta superior, que es esencialmente el poder de comprender lo que
no es concreto o tangible, y en realidad es el reconocimiento innato de los
aspectos inferiores del Plan divino, el cual debe afectar la vida en los tres
mundos. La humanidad, siendo aún principalmente autoconsciente y autocentrada,
lo considera como el Plan divino, para el hombre, pero —a medida que los grupos
simientes crecen y se desarrollan— la estrechez de esta visión parcial se
evidenciará cada vez más. El Plan de Dios es omniabarcante y Sus propósitos
incluyen todas las formas de vida y sus relaciones. Esta cualidad de los grupos
simientes está descripta en la literatura esotérica común como amor‑sabiduría
(la naturaleza del corazón y la mente
superior) y describe los grupos futuros: sin embargo, no es
amor, tal como generalmente se lo comprende, o sabiduría como el hombre
generalmente la define. Este amor está libre de toda emoción y del astralismo
que caracteriza la vida del plexo solar en que la mayoría de la gente vive:
amor, real y esotéricamente, es comprensión perceptiva, la capacidad de
reconocer lo que ha producido una situación existente, y la consiguiente
abstención de criticar; involucra ese silencio benéfico que lleva la curación
en sus alas y que sólo se expresa cuando está ausente el aspecto inhibitorio
del silencio y el hombre ya no tiene que tranquilizar su naturaleza inferior ni
calmar las voces de sus propias ideas a fin de comprender y llegar a
identificarse con lo que debe ser amado. ¿Pueden captar la belleza de
este concepto y comprender la naturaleza de esta profundidad silenciosa de la
verdadera comprensión?
Sabiduría es la sublimación del
intelecto, involucra la sublimación de los aspectos superior e inferior de la
mente. Es una mezcla de intuición, percepción espiritual, colaboración con el
Plan y una apreciación intelectual espontánea del contacto establecido, lo
cual se fusiona y mezcla con el amor que ya he definido, más ese sentido
esotérico que debe ser desarrollado antes de poder recibirse la segunda
iniciación. Les llamo especialmente la atención sobre esto. Traten de
comprender y percibir las evidencias sutiles del sentido esotérico y luego
defínanlo y expliquen sus procesos y evidencias, invocando, al hacerlo, la
sensibilidad superior.
Ahora me referiré a los métodos
que deben emplearse en la creación de estos grupos. El método principal es la
presentación de las ideas más avanzadas (cuyos efectos son estimulantes para las
mentes receptivas) y la presentación de la visión, cuya influencia evocadora
produce resultados extraordinarios. Reflexionen sobre esto.
El método básico empleado, que
subyace en los tres métodos delineados en La Doctrina Secreta y a los
cuales me referí anteriormente, fue la presentación (muy oscura y vaga) del
concepto del yo, del yo inferior integrado y sus implicancias internas, correlacionadas
con el autocentrismo y la autodirección. Al hombre autoconsciente y al
individuo autodirigido se le presenta hoy la revelación del Todo mayor, del
cual el individuo forma parte. A este Todo, el yo debe dedicar su vida, amor y
luz. Son los tres dones que el cuarto reino de la naturaleza debe, final y
conscientemente, otorgar al planeta —dones de energías definidamente dirigidas
que producen peculiares relaciones de fuerzas, análogamente definidas; pero no
son los dones de la fortaleza, la bondad y el conocimiento, según la débil
interpretación que el hombre da a las energías divinas, con las cuales algún día
salvará la vida planetaria.
La presentación de esta visión
a los aspirantes y discípulos del mundo ha tenido un efecto dual; ante todo, ha
producido como respuesta inmediata una cohesión entre ellos, dando por
resultado la aparición del nuevo grupo de servidores del mundo y luego ha
conducido a formar, en todo el mundo, en la línea de los siete rayos, pequeños
grupos (dentro del nuevo grupo de servidores del mundo) dedicados a producir
esta innata síntesis y fusión subjetiva y expresar esta conciencia consagrada
y fusionada. Estos últimos grupos, una pequeña minoría, corresponden al
anterior y primer método de implantación de la mente en el hombre animal.,
mientras que el nuevo grupo de servidores del mundo corresponde al segundo
método de estimulación general.
En ambas actividades
embrionarias, que oportunamente serán responsables de la manifestación del
reino de Dios en la Tierra, las dos apremiantes necesidades son: visión y
organización viviente. La visión debe ser sentida, buscada y descubierta individualmente
por cada miembro del grupo, y este conocimiento y la dedicación personal a la
revelación, conducen luego a la organización de la vida y a la relación
grupal, o a un proceso determinado de correlación con la vida y el propósito
del Todo. El individuo que por sí mismo ha percibido la visión, se relaciona
con ese grupo que, conjuntamente con él, es consciente de esa visión, y luego
relaciona este "grupo visualizador" con el reino de Dios, tal como
existe en los planos sutiles, en un esfuerzo por exteriorizarlo y hacer de la
visión una realidad en el plano de la manifestación. Éste es un proceso de
visualización, actividad y precipitación.
Gran parte de la dificultad
grupal reside en la visualización. Especificaré e ilustraré. Yo, vuestro hermano
Tibetano, amigo e instructor, tengo una visión del Plan; soy consciente (debido
a mi categoría como iniciado de cierto grado) de la índole del propósito de
este ciclo particular y de cuáles serán las actividades condicionantes, y a qué
fin estarán dirigidas, pues hay una diferencia esotérica entre el Plan, tal
como existe para la humanidad y para el planeta, y el propósito de la actual
situación mundial. Sería de valor reflexionar sobre esto. Con la colaboración
de A.A.B. les presenté este plan —hasta donde se pudo— llamándoles la atención
sobre el nuevo grupo de servidores del mundo. Hasta donde me atreví y fue
posible, lo presenté a los aspirantes del mundo y llamé la atención sobre la tendencia
general de los acontecimientos mundiales desde los ángulos espiritual y
subjetivo. Esto evocó en ustedes una respuesta inmediata y satisfactoria, pero
posiblemente esta respuesta ha sido subjetiva, intelectualmente percibida y
aspiracionalmente deseada, aunque el Plan y los propósitos del reino de Dios no
son aún realmente parte de su canon de vida, y todavía no condicionan
totalmente las actividades cerebral y vital.
Por lo tanto, la visión no
constituirá quizá parte de su vida, ni se habrá integrado en sus conciencias,
en tal forma que se aferren a ella como en el pasado se aferraron a individuos;
lo visualizado es una visión del trabajo, las relaciones, los objetivos y la
fusión grupales, con el Todo mayor. Cuando se comprenda esto, entonces la
visión determinará los incentivos, las tendencias y el trabajo de sus vidas,
cuando llegue a ser parte real de su equipo mental, de su aspiración emocional
y de sus actividades y cuando existan suficientes grupos así activados,
entonces el reino de Dios actuará objetivamente en la Tierra. Esto no ha
sucedido todavía, pues no se lograron las condiciones necesarias.
Las primeras simientes que se
sembraron entre los hombres animales estaban imbuidas de separatividad o cualificadas
por ella —cualidad necesaria para el desarrollo de la autoconciencia, que ahora
debe ser reemplazada.
Los grupos simientes,
actualmente en proceso de formación, se caracterizan por otra cualidad, la fusión,
y esto debería ser tan inevitable como lo es la naturaleza separatista,
protectora de la conciencia humana común. Este sentido de unión y unificación
es la característica protectora y esencial del quinto reino, y este factor
latente y sin embargo activamente presente, conduce inequívoca e
inevitablemente a la organización, interna y subjetiva, de los grupos
simientes, a su actividad radiatoria y a la atracción magnética que evidencian
cuando están debidamente organizados. De este modo producen fusión y
amalgamación.
Expongo aquí nuevos ideales y
posibilidades en el lenguaje más simple posible; no trato de velar ni oscurecer
su sencillez y veracidad, mediante párrafos explicatorios. Lo dicho debe ser
leído con el ojo de la visión y la comprensión del corazón. Los discípulos
deben poseer ambas facultades como parte de su equipo utilizable. ¿Las poseen o
tratan de cultivarlas y desarrollarlas, hermanos míos?
Otro de los aspectos de este
trabajo grupal es, al principio, su influencia penetrante y no dinámica. La
fuerza que ejerce más tarde se deberá a las presiones penetrantes y a la
constante difusión de la influencia e ideales grupales. En definitiva, su
efectividad es de muy largo alcance, siempre que el trabajo se realice según
lo indicado. Esto se deberá, eventualmente, a dos factores: uno, al poder de
los grupos sobre los planos más sutiles del pensamiento y del deseo y,
finalmente, sobre los niveles egoicos, los que serán cada vez más poderosos; el
otro, a la actividad de quienes forman parte de los grupos clave, los cuales
formarán los correspondientes grupos de nueve, siete o cinco, y así habrá una
diseminación gradual en todo el mundo de la red esotérica. La mayoría no está
todavía preparada para ello, pero quisiera que lo recuerden. El verdadero
interés y la aceptación de lo indicado como esencial para el discípulo y el
trabajo, deben ser ante todo pacientemente evidenciados.
Empleé numerosas veces la
palabra "subjetivo" en mi escrito; y lo hice a fin de trasladar el
foco de la atención a lo que se halla bajo la superficie. En el caso de los
aspirantes, se refiere a la síntesis subjetiva en los tres mundos, y no a los
planos astral y mental en sí o específicamente a los niveles egoicos. Si el
reino interno de las realidades divinas debe demostrarse en la Tierra, vendrá
por el surgimiento de la síntesis interna en el plano físico y esto se realiza
por el reconocimiento vital y es una expresión de las realidades y leyes que
rigen ese reino. La organización que sigue a la Visión es de naturaleza
totalmente subjetiva y de cualidad penetrante. Es un proceso de germinación,
pero si lo que germina no aparece oportunamente en la manifestación objetiva,
entonces la actividad ha fracasado.
La influencia de estos nuevos
grupos se debe a la estrecha relación interna demostrada por el pensamiento
uniforme y la unidad de propósito reconocida. Por esta razón (de naturaleza
verdaderamente científica) puse tanto énfasis sobre las características
comunes del discípulo entrenado, que son: no criticar, sensibilidad y amor. Si
se carece de ellas es imposible la unicidad simultánea, el pensamiento dirigido
y el "aroma grupal" (como se lo llama esotéricamente, aunque la
palabra que trato de traducir es más adecuada que la mencionada). No estoy
interesado en la eliminación de los defectos obstaculizadores en bien del individuo,
sino en llevar a cabo los propósitos grupales deseados. Lo que se necesita es
el pensamiento grupal de naturaleza muy poderosa en las líneas indicadas; la
visualización de la Visión con tanta claridad que se convierta en una realidad
para el individuo; el desarrollo y la actividad de la imaginación, aplicada a
las líneas de efectos y resultados, actuando en forma tan creadora que los
resultados se vean con claridad e inevitablemente se materialicen. Implica
también el mantenimiento mutuo del vínculo subjetivo interno con tal firmeza
que los poderosos centros de fuerza y de energía creadora —actuando bajo la
inspiración de la Jerarquía, por conducto de las mentes enfocadas de los
miembros del grupo que están definidamente en relación con sus almas y entre
sí— actúen con tanto éxito, que la nueva civilización y cultura puedan ser
rápidamente establecidas. Al estar fundado sobre una base de buena voluntad
amorosa y la no destrucción, y como sus métodos conducen a rectas relaciones
entre los hombres y las naciones, es esencial que los grupos que se van
estableciendo deban expresar los aspectos sutiles de estas verdades deseadas.
Los grupos servidores deben
poner el énfasis sobre la actividad científica organizada. Esotéricamente,
involucra la comprensión de la ciencia básica del ocultismo, la ciencia de la
energía. Las cualidades y características y las actividades que deben desarrollarse
son definidamente la expresión y la comprensión de la energía en determinada
línea; hasta ahora, la mayoría ha empleado la fuerza, y su impacto sobre otras
fuerzas fue observado y registrado como fuerza que hace impacto sobre otra
fuerza, conduciendo así a resultados muy poderosos. Pero quisiera que, como
esoteristas, se ocupen de la energía y el resultado de su impacto sobre las
fuerzas. Éste es el aspecto científico de la vida ocultista.
El mundo está colmado hoy de
fuerzas en conflicto y de erróneas relaciones entre sí, trayendo el actual
caos. El nuevo orden será llevado a la expresión por la actuación de la
energía espiritual sobre las fuerzas en los tres mundos, y esa será la tarea
de los nuevos grupos cuando estén organizados y actúen correctamente. En
estas palabras, he sintetizado uno de los primeros y más importantes objetivos
del trabajo grupal con el cual yo y otros de los trabajadores, en el aspecto
espiritual de la vida, estamos ocupados. Se puede tener una pequeña comprensión
del significado de estas palabras, si observan el efecto que producen ustedes
mismos en su medio ambiente durante esos momentos en que logran vivir como
almas y, por lo tanto, expresan la energía del alma, contrarrestando las
fuerzas de la personalidad en ustedes mismos y en quienes los rodean.
El deseo de la Jerarquía en
estos momentos es colmar con puntos de energía espiritual, al mundo de fuerza
en lucha, y diseminar por todas partes a quienes están afiliados a grupos
espirituales y, en consecuencia, vinculados subjetivamente a sus hermanos de
grupo en todos los países, para que una penetrante influencia inteligente pueda
hacer sentir incesantemente su impacto en las mentes de los hombres y producir finalmente
los necesarios buenos sentimientos, buena voluntad y vidas benévolas.
La humanidad está pasando por una aguda crisis
y su karma o destino, es muy pesado. Por estar tan cerca de los acontecimientos
no le resulta fácil a la humanidad verlos en su verdadera perspectiva, y
escribo para que puedan ver con mayor claridad. Una visión más amplia y un
horizonte más extenso pueden ayudarlos a comprender, y será de valor si los
ayudo a ver el cuadro en relación con su trasfondo, tal como se presenta a
nosotros, los instructores, en el aspecto interno.
Dos puntos sobresalientes e
importantes, están presentes en la conciencia de la Jerarquía mientras observa
al género humano librar la actual y estupenda lucha. Primero, la humanidad es
hoy consciente, en gran escala, de que lo que acontece es por su culpa y
resultado de sus propios errores. Los hombres se sienten responsables de lo
que sucede, o cargan abierta y deliberadamente la responsabilidad sobre las
espaldas de otros. De estos infinitos errores de larga data, el Tratado de
Versalles es sólo el símbolo y el punto focal práctico.
Segundo, no obstante la guerra
y la separatividad, la crueldad, las pasiones y el egoísmo desenfrenados,
existe hoy más real comprensión, más buena voluntad y más expresión de amor que
en cualquier época anterior en la historia de la raza. Digo esto
deliberadamente y porque dispongo del conocimiento jerárquico. Por lo tanto, no
se dejen engañar por el clamor externo de la guerra. Sostengo que los corazones
de los hombres de todas partes son compasivos, tanto para sí como para los
demás; el largo alcance y la vasta extensión del conflicto indican una unidad
interna y una interrelación subjetiva, de las cuales todos son algo conscientes,
y el conflicto mismo no lo niega. ¿Son duras estas palabras? Esto les indicará
la verdad básica de lo que expongo, si reflexionan con mente abierta. La tarea
de los aspirantes y hombres de buena voluntad de todas partes es procurar que
este prolongado sufrimiento no mine las actitudes actuales, correctas y
esenciales, y que el caos y el clamor no apaguen la respuesta a la voz del alma
que ha estado hablando con creciente claridad durante los últimos catorce
años. El estímulo establecido y la luz que se permitió infiltrar del último
cónclave jerárquico, en 1925, han sido reales y efectivos. Esa reunión de los
Maestros de Sabiduría en niveles espirituales, condujo a tres resultados o
acontecimientos que experimentamos hoy.
El primero fue una fresca afluencia
del principio crístico de amor verdadero o espiritual, libre de todo
emocionalismo e intención egoísta. Esta afluencia dio por resultado el
inmediato y rápido crecimiento de todos los movimientos por la paz, la
comprensión mundial, la buena voluntad, el esfuerzo filantrópico y el despertar
de las masas a la hermandad.
El segundo fue estimular el
principio de relación, y condujo al crecimiento y perfeccionamiento de todas
las fuentes de intercomunicación, tales como la prensa, la radio y los viajes.
El objetivo interno de todo esto fue llevar a los seres humanos a un mayor
acercamiento en el plano externo de la existencia y así equiparar objetivamente
el desarrollo de la unidad espiritual interna.
El tercero fue la afluencia de
la fuerza de voluntad o poder, desde el centro shambállico. Ésta, como
he explicado anteriormente, es hoy la fuerza más poderosa del mundo y sólo dos
veces en la historia del género humano ha aparecido esta energía de Shamballa,
sintiéndose su presencia mediante los enormes cambios que tuvieron lugar.
Recapitulemos brevemente.
La primera vez fue durante la
gran crisis humana que tuvo lugar en el momento de la individualización de los
hombres en la antigua Lemuria.
La segunda, en el momento de la lucha entre
los "Señores de la Luz y los Señores de la Expresión Material", en
los días atlantes.
Esta poco conocida energía
divina afluye ahora desde Shamballa. Encierra en sí misma la energía que
subyace en la crisis mundial del momento. La Voluntad de Dios consiste en
producir ciertos cambios importantes y raciales en la conciencia de la raza,
que cambiará totalmente la actitud del hombre hacia la vida y su captación de
las esencialidades espirituales, esotéricas y subjetivas del vivir. Esta
fuerza producirá (conjuntamente con la energía del amor) esa tremenda crisis
—inminente en la conciencia humana— llamada la segunda crisis, la iniciación
de la raza en el Misterio de las Edades, de lo que ha estado oculto desde
el comienzo.
Aquí sería de interés
considerar los tres grandes centros planetarios y su relación en forma
clasificada, a fin de obtener una idea general más clara.
1. SHAMBALLA......................Voluntad o
Poder.................Centro coronario planetario.
La Ciudad
Santa.................Propósito...Plan...................Glándula pineal
espiritual..
Aspecto Vida
REGENTE: Sanat Kumara, el Señor
del Mundo
El Anciano de los Días
Melquisedec
2. LA JERARQUIA...................Amor –
Sabiduría...............Centro cardíaco planetario.
La Nueva
Jerusalén.............Unidad................................Unificación.
Conciencia Grupal
REGENTE: El Cristo
El
Salvador del Mundo
3. LA HUMANIDAD.................Inteligencia
Activa.................Centro laríngeo planetario
La Ciudad cuadrilátera.........Creatividad
Autoconciencia
REGENTE:
Lucifer
Hijo de la Mañana
El Hijo Pródigo
Esta energía de Shamballa está haciendo por primera vez,
su impacto sobre la humanidad, en forma directa y no aminorada como ha
sucedido hasta ahora, trasmitiéndola por intermedio de la Jerarquía de
Maestros. Este cambio de dirección constituyó un experimento algo peligroso,
ya que necesariamente estimuló las personalidades de los hombres,
particularmente aquellos cuyas personalidades estaban en la línea de voluntad
o poder, y donde el aspecto amor de la divinidad no se expresaba
suficientemente; sin embargo, fue permitido porque se comprendió que no afectaría
al hombre de la calle o a las masas, las cuales no responderían a él, aunque
podría estimular e intensificar grandemente a los tipos de los hombres más
mentales y poderosos.
Los efectos de esta amplia
estimulación fue todo lo que se anticipó, y los así llamados "malos
resultados" de la fuerza shambállica sobre las personalidades ambiciosas
y poderosas de todos los países y todas las escuelas de pensamiento fueron, sin
embargo, contrarrestados en cierta medida por el acrecentamiento del sentido
de relación en todas partes y por la diseminación de la energía crística que
genera unificación, comprensión amorosa y buena voluntad.
Aquí podrían preguntarse cómo
puede ser esto, cuando la humanidad está abrumada en este momento por una
terrible guerra mundial. Les recordaré que la Jerarquía llega a sus conclusiones
por la luz masiva y las reacciones subjetivas internas, a menudo inexpresadas
de la multitud, y nunca por los acontecimientos en el plano físico. El destino
de la vida de la forma y de las organizaciones externas, es considerado de poca
importancia si se los compara con el desarrollo espiritual interno percibido.
Este desarrollo debe necesariamente sobrepasar las manifestaciones externas.
La humanidad está espiritual y mentalmente más avanzada hoy de lo que se puede
evidenciar por los acontecimientos externos. El primer resultado de este
desarrollo es eventualmente la destrucción de la forma externa, porque
demuestra ser inadecuada para la palpitante vida interna espiritual; le sigue
la construcción de la nueva y más adecuada expresión externa. Esto explica la
crisis mundial actual. La causa está basada en cuatro factores principales,
sobre los cuales quisiera extenderme:
1.
La etapa alcanzada en la
evolución racial. Esto merece que hoy se construya un mejor vehículo para la
expresión humana y racial.
2.
Las causas kármicas que —en
cuanto a la humanidad actual concierne pueden ser atribuidas a un antiguo
conflicto de la vieja Atlántida.
3.
La llegada a la encarnación de
ciertas poderosas personalidades cuyo dharma o destino, es crear grandes cambios
evolutivos.
4.
Ciertos eventos planetarios
relacionados con la vida de "Aquel en Quien vivimos, nos movemos y tenemos
nuestro ser". Éstos involucran el impacto de Fuerzas y Energías sobre
nuestro planeta, que serán el instrumento para alterar la civilización y la
cultura existentes, llevar al punto culminante la necesidad kármica y
planificar así la liberación, presentando a la humanidad esa etapa en la
experiencia del discípulo, llamada "el encuentro del Morador en el Umbral
con el Ángel de la Presencia", induciendo, como consecuencia, a cierta
iniciación planetaria.
Estas cuatro etapas de la Ley
de Causa y Efecto (tal como afecta a la humanidad en este momento) podrían ser
denominadas:
1.
El perfeccionamiento de la expresión
de la
forma........................................ Ley de Evolución.
2. La precipitación del
karma............... Ley de
Causa y Efecto.
3. La realización de la personalidad (El
Morador en el Umbral)..................... Ley de los Polos Opuestos.
4. La obtención de la iniciación plane-
taria................................................... Ley de la
Iniciación.
A
esta altura quizás crean que soy un académico, que hoy la tensión mundial es
tal, que el amor, la simpatía y las palabras bondadosas, son mucho más
necesarias que la erudita retrospección
histórica y la hipótesis sugeridas. Sin embargo, trato de fomentar en ustedes
el espíritu de comprensión. Esta verdadera comprensión necesita el
conocimiento de la cabeza, así como también la reacción del corazón. Los
discípulos del mundo deben esforzarse por ver por qué y con qué fin ocurren las
terribles cosas actuales. Son necesarios una clara expresión y un enunciado de
las causas —libres de prejuicios emocionales y énfasis partidistas. Lo que
sucede actualmente no es el resultado de hechos inmediatos. Cuando digo
“inmediatos”, me refiero a todos los ocurridos dentro de la era cristiana.
Quisiera que consideren la crisis actual como causada o iniciada por sucesos de
origen tan antiguo, que los historiadores ortodoxos modernos no tienen el menor
indicio de ello.
Sólo dos puntos de vista
servirán realmente para aclarar lo que sucede en esta época.
Primero, el reconocimiento de
que la historia académica moderna constituye sólo una página de un vasto
registro histórico y que los acontecimientos originantes que estamos
investigando y que se desarrollan ahora como efectos en la vida planetaria, pertenecen
a una era tan distante que ningún historiador moderno reconoce sus episodios.
La información sobre este período antiguo debe buscarse en las numerosas
Escrituras mundiales, en los antiguos monumentos, en la ciencia de los
símbolos, en los mitos raciales y en las leyendas heredadas y trasmitidas.
Segundo, por el estudio del
microcosmos, el hombre descubrirá que contiene, como siempre, la clave para el
estudio de los asuntos humanos. Así como los aspirantes y discípulos actuales
tienen que pasar pruebas y experiencias y someterse a los efectos de
inexplicables conflictos y cambios drásticos en sus vidas, lo mismo sucede con
el aspirante mundial, la Humanidad.
A las dos razones, que
anteceden, podría agregar quizás aquello que tendrá significado y
significación para los esoteristas y quienes, de alguna manera, captaron la
enseñanza que traté de dar en mis libros sobre los tres centros mundiales —la
Humanidad, la Jerarquía y Shamballa. Esta crisis mundial está relacionada con
el acercamiento o la relación de la Jerarquía con la Humanidad. Ese gran centro
de fuerza espiritual, el Reino Humano, ha alcanzado ahora un punto de tal
potencia y de tan elevada actividad vibratoria, que se ha sacudido hasta sus
mismas profundidades; todos sus grados y grupos evolutivos responden a la
estimulación generada dentro del centro mismo y también por Fuerzas que emanan
de los centros jerárquico y shambállico.
Esto precipita una crisis que
no ha tenido ningún paralelo en la historia humana, pero que encuentra un débil
reflejo en la crisis que sobrevino en el reino animal y ocasionó la formación
de un nuevo reino de la naturaleza —el humano. Como he dicho anteriormente,
esta crisis mundial actual, si se la encara y controla correctamente, traerá la
manifestación del quinto reino o espiritual en la Tierra. Esto (como bien
saben) se producirá por la unificación de los dos centros —el centro humano y
la Jerarquía. Una de las síntesis
planetarias mayores está teniendo lugar o, debería decir, puede tener lugar
(empleo las palabras con cuidado y les llamo la atención sobre ellas).
Sería de utilidad extenderme
algo más sobre las cuatro etapas de las primitivas causas ya mencionadas. Al
hacerlo puedo darles una idea del propósito subyacente en todos los eventos
actuales y una comprensión de las condiciones predisponentes que se hallan muy
atrás en la noche de los tiempos. Si puedo hacerlo en forma adecuada y ustedes
leen y estudian con comprensión y mente abierta, desaparecerá en alguna medida
su perturbación natural, entonces podrán ayudar a otros a atravesar con calma
esta crisis y a tener paciencia, buena voluntad, equilibrio y compasión. Por lo
tanto, consideremos estos cuatro puntos, pues creo que abarcaremos
suficientemente el campo para traerles por lo menos cierta medida de luz. Luego
trataré de explicar la significación de la Gran Invocación y darles una idea de
la naturaleza de las fuerzas invocadas y del significado esotérico que estas
palabras (tan frecuentemente empleadas por ustedes) están destinadas a
impartir.
La
Causa de la Crisis Actual
Es bien sabido que la gran Ley
de Renacimiento es la principal ley controladora en todos los procesos de la
manifestación. Rige la expresión exotérica de un Logos solar o de un ser
humano, y la finalidad de este constante proceso es producir una forma cada vez
más perfecta para el creciente servicio que presta el alma. Por primera vez,
desde su creación, la familia humana está en situación de ver por sí misma los
procesos del renacimiento de una civilización como expresión de la cultura
espiritual en una etapa determinada de la evolución. De allí la magnitud de
esta crisis al penetrar en la conciencia humana. Muchas crisis menores,
iniciando experimentos específicos, tribales, nacionales y raciales, en la
renovación de la forma, continuaron y fueron registrados por algún grupo
dentro de una nación o por una nación misma (si es suficientemente avanzada).
Tal registro nacional se produjo por primera vez en la Revolución Francesa.
Estos registros de los designios evolutivos tuvieron lugar con creciente
claridad y comprensión durante los últimos doscientos años. Tales crisis
ocurrieron prácticamente en todas las naciones en la época moderna, siendo
reconocidas, en cierta medida, por los historiadores que las han ampliado,
especulando con ellas los filósofos. Pero la crisis actual es mucho más vasta,
abarca a la mayoría de las naciones en ambos hemisferios. Ninguna nación queda
sin ser afectada en este momento y los resultados son y deben ser registrados
en algún aspecto de la vida nacional.
Debido a la efectiva interrelación entre las
naciones de todas partes y a la rapidez de la intercomunicación, la actual es
la primera y mayor crisis internacional en los asuntos humanos y abarca un
período de veintiocho años (de 1914 a 1942), números interesantes, porque 28 (4
X 7) son los años de un ciclo completo de la personalidad. No deseo que por lo
anterior infieran que el período de lucha y conflicto activos deben
necesariamente prolongarse hasta 1942. No es así. La rápida terminación del
conflicto o su indefinida extensión, está en manos de la humanidad; los
hombres deben determinar cada vez más su propio destino, al pasar de la etapa
de la adolescencia a la de la madurez, responsabilidad y realización. Este
período de veintiocho años es, sin embargo, de principal importancia, y mucho
depende de los próximos tres años.
Vuelvo a repetir que aún la
misma Jerarquía, con todo su conocimiento, visión y comprensión, y con todos
sus recursos, no puede ejercer coerción ni predecir lo que hará el género
humano. Puede estimular y estimula la recta acción; puede indicar e indica la
posibilidad y la responsabilidad; puede enviar y envía sus instructores y
discípulos para educar y conducir a la raza; pero en ningún momento ni
situación da órdenes o asume el control. Puede extraer el bien del mal, y lo
hace iluminando situaciones e indicando la solución de un problema, pero la
Jerarquía no puede ir más allá de esto. Si asumiera un control autoritario, se
desarrollaría una raza de autómatas y no una raza de hombres responsables,
autodirigidos y con aspiraciones. Esto debe ser seguramente evidente para
ustedes y puede servir para responder preguntas en las mentes de los
irreflexivos estudiantes ocultistas de hoy. ¿Por qué la Jerarquía no pudo
impedir esta catástrofe? Indudablemente los Maestros de Sabiduría, que poseen
el conocimiento y el control de las fuerzas, podrían haber interferido, pero al
hacerlo hubieran quebrantado una ley oculta y obstaculizado el verdadero
desarrollo del género humano. Esto nunca lo harán. A cualquier precio el hombre
debe aprender a permanecer y a actuar solo. En vez de eso, habiendo los
Maestros realizado todo lo que se Les permitía, ahora permanecen al lado de la
humanidad sufriente y desorientada y —con la más profunda compasión y amor—
ayudarán a los hombres a corregir los errores que iniciaron, a aprender las
lecciones necesarias y a salir de esta crisis (que ellos mismos precipitaron)
enriquecidos y purificados en los fuegos de la adversidad. Éstas no son
trivialidades, sino eternas verdades.
Esta crisis mundial, con todo
su horror y sufrimiento es —en último análisis— el resultado de los procesos
evolutivos exitosos. Estamos dispuestos a reconocer que cuando ha transcurrido
el ciclo de vida de un hombre y ha aprendido las lecciones que la experiencia
de cualquier vida particular tuvo como fin enseñarle, su cuerpo físico y los
aspectos de la forma interna (suma total de la expresión de su personalidad),
empezarán a deteriorarse; los agentes destructores dentro de la forma misma
entrarán en actividad y oportunamente la muerte tendrá lugar, dando por resultado
la liberación de la vida que mora en lo interno, a fin de que una nueva y mejor
forma pueda ser construida. Aceptamos lógicamente esto, ciega o
inteligentemente, considerándolo como un proceso natural e ineludible, pero
normal e inevitable. Sin embargo, nos inclinamos a olvidar que lo que atañe al
individuo atañe también a la humanidad. Ciclos de civilización como el que
llamamos nuestra civilización moderna, son análogos a una particular e individual
encarnación humana, con su comienzo, progreso y crecimiento, su útil madurez y
su resultante deterioración y la consiguiente muerte o desaparición de la
forma.
Las formas están siempre abiertas al ataque. Una fuerte vida subjetiva y
un desapego espiritual, son las dos protecciones. Allí donde la forma es más
poderosa que la vida, --el peligro es inminente; allí donde el apego al
aspecto u organización material prevalece, se pierden los valores
espirituales.
Asistimos hoy a la muerte de
una civilización o cielo de encarnación de la humanidad. En todos los campos
de la expresión humana se ha establecido la cristalización y deterioración. Dogmas
religiosos caducos y el aferramiento de la teología y las iglesias ortodoxas,
ya no son suficientes para reclamar la lealtad de la potente vida espiritual
interna; la humanidad es profundamente espiritual e innatamente religiosa,
pero necesita una nueva forma con la cual revestir las antiguas verdades. Las
viejas escuelas políticas son consideradas inadecuadas y las nuevas ideologías
testimonian la fortaleza de la vida que va en busca de una expresión más
propicia; los sistemas educativos, habiendo servido su propósito, son
reconocidos rápidamente como inadecuados para satisfacer la necesidad de la
exigente vida de la raza; en todas partes surge la demanda de cambios y de
esas nuevas formas, en la vida religiosa, política, educativa y económica de la
raza, que permitirá una expresión espiritual más libre y mejor. Tal cambio va
llegando rápidamente y algunos lo ven como la muerte —terrible y que debe
evitarse si es posible. En efecto, es la muerte, pero una muerte benéfica y
necesaria. Esta comprensión de la desaparición de una civilización que da lugar
a la constante y presagiante exclamación: "Esto es la muerte de la
civilización, y no debe ser". "Esto es el fin del orden, y el antiguo
orden debe ser salvado", "Esto es la destrucción de los antiguos y
apreciados valores, y no debe permitirse".
En efecto, es verdad que la humanidad está
creando este imperioso cambio en forma innecesariamente cruel y dolorosa, así
como lo es también que los seres humanos, por sus pensamientos erróneos,
insensatos hábitos de vida física y actitudes emocionales indeseables,
precipitan ciertamente un derrumbe físico final, y eventualmente la muerte. Sin
embargo, para el progreso del alma del individuo y de la humanidad, la muerte
es inevitable, buena y necesaria; es además una práctica con la cual estamos
todos familiarizados por nuestra propia experiencia y por observarla en los
demás. Pero es necesario recordar que la peor muerte de todas (en lo que a la
humanidad concierne) sería si una forma de civilización, o un cuerpo, llegara
a ser estática y eterna, si el antiguo orden nunca se alterara y si los antiguos
valores no se trasmutaran en superiores y mejores, eso sería realmente un
desastre.
Debe recordarse también que
las fuerzas de la destrucción o muerte, son duales: primero, la vida que surge
y se desarrolla rápidamente, demandando más espacio para una mayor expresión y
experiencia, y su aspiración espiritual para el cambio y progreso; segundo, las
fuerzas reaccionarias y las actitudes conservadoras que se adhieren a lo bien
conocido y familiar y detestan lo nuevo, incomprobado y desconocido. Ambas
producen la gran divina transición del pasado al futuro y de lo viejo a lo
nuevo, de la experiencia a la fructificación y luego, nuevamente, a la
experiencia. Las realidades son eternas e imperecederas; las formas, efímeras y
temporarias; el alma es persistente e inmortal; la forma, mutable y está
condenada a morir. Los procesos de la evolución demostraron tener éxito en el
pasado y lo tendrán en el futuro para que las formas nazcan, maduren y mueran.
Pero (y éste es un punto
interesante y significativo) por primera vez, la humanidad es consciente del
proceso. Por primera vez ha decidido inteligentemente observar lo que está
sucediendo y relacionarlo con la experiencia y el medio ambiente. Esto en sí
indica una etapa de verdadero desarrollo y muy deseable. El razonamiento, el
análisis y la presentación de distintos puntos de vista, están teniendo lugar
en todos los países en gran escala, con variados resultados, basados en
diferentes temperamentos de tradición, desarrollo y entrenamiento.
Esta etapa de muerte y
nacimiento (pues ambos tienen lugar simultáneamente) puede ser fácilmente
comprendida por el esoterista al estudiar la guerra mundial en sus dos
períodos característicos: 1914‑1918 y 1939‑1942. La primera etapa
(si pudieran ver la situación tal como realmente es) fue muy definidamente la
etapa de la muerte; la segunda etapa, en la que nos encontramos ahora, es
literalmente la etapa del nacimiento, o los dolores del parto del nuevo orden y
de la nueva civilización, mediante los
cuales puede expresarse el sentido de la vida de la humanidad. La madre
muere para que el niño pueda vivir; la forma es sacrificada a la vida. Pero el
aspecto forma, la Madre o el aspecto materia, está muriendo conscientemente y
así, tan conscientemente, el niño, la infantil civilización, está viniendo hoy
a la existencia. Esto es lo nuevo, en lo cual todos participamos. Es la muerte
de la personalidad de la humanidad y la llegada del alma.
Una muerte así es siempre un
proceso penoso. El dolor ha sido siempre el agente purificador, empleado por
los Señores del Destino, para traer la liberación. El dolor acumulado de la
guerra actual y el heredado de la etapa anterior (comenzó en 1914), está
produciendo una saludable y mutable conciencia mundial. El Señor del Dolor ha
descendido de Su trono y huella hoy los caminos de la Tierra, trayendo
angustia, agonía y terror, a quienes no pueden interpretar Sus fines, pero
también vuelve a estimular el instinto de la autoconservación que —en su
aspecto superior— es el instinto hacia la inmortalidad; tiende a enfocar la
atención de la humanidad en el aspecto vida y no en la forma. Los nombres de
los Señores del Karma significan simbólicamente y desde el ángulo de su
significado interno: Relación, Iluminación, Dolor y Retorno. Reflexionen sobre
esto. Ahora Ellos están particularmente activos, y en Su actividad reside la
esperanza de la humanidad.
Antiguos Acontecimientos
Kármicos
No tengo la intención de explicar o elaborar el tema del Karma.
Este tema ocultista, aunque fundamentalmente exotérico, la Ley de Causa y
Efecto, evoca un reconocimiento general cuando así se la denomina. Cuando se la
llama Ley del Karma, es inmediatamente considerada como misteriosa, oriental y
nueva. Llamada (como sucede a veces) Ley de Retribución, se le agrega un
significado totalmente erróneo. El karma de la humanidad ha descendido hoy
sobre ella. Sin embargo, recordaré que el continuo énfasis puesto sobre los
aspectos malevolentes del karma, produce una equívoca impresión e impide que se
capte plenamente la verdad. Existe karma tanto bueno como malo; aún en la
situación mundial actual, el buen karma que emana del alma de la humanidad
equilibra al malo que viene del aspecto material y es sobreestimado
constantemente. Es el ritmo de la materia en contraposición al ritmo del alma
y constituye las causas iniciadoras del conflicto actual, tanto en las vidas
individuales como en la situación mundial general. Cuando esto sea
adecuadamente comprendido, la verdadera imagen podrá emerger en sus corazones
y mentes con mayor claridad.
En un esfuerzo
por aclarar la imagen, tendré que pasar por alto muchos detalles esenciales, y
me veré también forzado a adoptar la siempre debatible posición de hacer
enunciados que no pueden ser comprobados, cuyos argumentos se basan exclusivamente
(en lo que al pensador común se refiere) en la deducción de los efectos
producidos por causas que no las ve quien no posee iluminación oculta. En el
futuro, el hombre desarrollará esa actitud mental que considerará las causas
como de mayor importancia que los efectos; entonces aprenderá a considerar
cuidadosamente los primeros pasos al iniciar cualquier línea de acción,
meditando sobre la misma y deduciendo los efectos probables antes de dedicarse
a cualquier acto específico. Sólo por el dolor,
el error y el consiguiente castigo, se llegará a esta saludable etapa.
Lo que hoy sucede se debe en
primer lugar a la dualidad esencial del hombre; en segundo lugar, a ciertas
líneas principales de separación creadas por este dualismo esencial, en una
primitiva etapa de la historia humana y, en tercer lugar, a la creciente tendencia
hacia la síntesis que la afluencia de la fuerza de Shamballa está produciendo
actualmente. Éste es el enunciado más simple que me es posible hacer respecto
a este complejo problema. Con amplias generalidades abarco el pasado, indico
los efectos que estamos experimentando en el presente y predigo el futuro.
La venida a la encarnación del
ser humano espiritualmente autoconsciente, es la causa incitante del conflicto
actual. Si los hijos de Dios no hubieran "penetrado en las hijas de los
hombres" (forma bíblica y simbólica de expresar la gran relación entre el
espíritu y la materia, establecida en el reino humano), si las entidades
espirituales, la humanidad misma, no hubiesen tomado para sí formas materiales
y el elemento positivo espiritual no se hubiera apegado al aspecto material
negativo, el conflicto mundial actual no tendría lugar. Pero el Plan divino de
la evolución estaba basado en el logro de esta relación entre el hombre
espiritualmente consciente y el aspecto forma, y así entró en actividad la
gran Ley de Dualidad, dando lugar a la "caída de los ángeles", al
descender desde su estado de existencia liberada e inmaculada, a fin de desarrollar
la plena conciencia divina en la Tierra, a través de la encarnación material y
el empleo del principio mente. Éste fue el Plan divino, emanado de la Mente de
Dios y lanzado a la actividad y al desarrollo, progresivo por un acto de Su
Voluntad. En su comienzo, tuvo lugar la original "guerra en los
cielos" cuando los hijos de Dios, que respondieron al anhelo divino de
experiencia, servicio y sacrificio, se separaron de los hijos de Dios que no
respondieron a esa inspiración y eligieron permanecer en su estado del ser
original y elevado. El Cristo Mismo dio testimonio de esta verdad, en la
historia del Hijo Pródigo y su relación
con su hermano mayor, que no había dejado el hogar del Padre. Por esta parábola
se evidencia dónde estaba la aprobación del Padre. Un estudio cuidadoso de esta
historia y una comprensión intuitiva de sus implicancias, pueden evocar algún
día una respuesta al “pecado de la experiencia” como ha sido llamado, y llevar
a una comprensión de las dos leyes principales que rigen el proceso: la Ley de
Evolución y la Ley de Renacimiento. Aquí está la principal causa iniciadora de
lo que está teniendo lugar ahora.
La segunda causa surgió
lentamente de la primera. La materia y el espíritu, enfocados en la familia
humana, y expresando sus cualidades básicas y naturaleza esencial, estaban
eternamente en conflicto. En las primeras etapas y durante el largo ciclo lemuriano,
la infante humanidad evolucionó constantemente y, sin embargo, a pesar de las
separaciones presentes, no fueron reconocidas. La latente chispa de la mente
sólo sirvió para llevar una relativa iluminación a los cinco sentidos y su
aplicación puramente física. La vida física era fuerte; la vida deductiva, el
propio registro de la vida, era prácticamente nulo. En ese entonces la vida de
la humanidad estaba enfocada en el cuerpo físico, y se fortificaba y estimulaba
la naturaleza animal, desarrollándose el organismo físico y los distintos
órganos internos, por el desarrollo de los cinco sentidos; el hombre se
convirtió primordialmente en un animal egoísta y agresor, sin embargo, a veces
tenía vagas tendencias hacia algo tenuemente presentido como mejor, y momentos
de deseos elevados, que no eran la aspiración ni el anhelo de progreso, tal
como los conocemos, sino sus formas embrionarias.
Al hombre moderno no le es
posible visualizar o comprender tal estado de conciencia, pues lo ha dejado muy
atrás. El foco de esta fuerza vital estaba también en la región de las
glándulas adrenales, produciendo la bravura animal y la resistencia al choque.
Pero el dualismo de la naturaleza esencial del hombre estaba presente como
siempre, apareciendo gradualmente las líneas de separación; lenta, aunque
constantemente, las almas precursoras (una minoría muy reducida) trasladaron en
forma gradual su conciencia, elevándola hasta el plexo solar, y se produjo el
reconocimiento del factor deseo por lo que era material y también la capacidad
de reaccionar emocionalmente. Hasta entonces el deseo y el instinto fueron
idénticos en los tiempos lemurianos. Reflexionen sobre esto, pues es
interesante y concierne a un estado de conciencia del cual el hombre moderno
prácticamente nada sabe. Pero, en la época atlante, las líneas de demarcación,
entre lo que constituía la vida puramente física y lo que —aunque todavía
material— podía ser la meta alcanzada por el esfuerzo, empezaron a controlar la
naturaleza puramente animal; el hombre empezó así a ser adquisitivo y a
rodearse de lo que deseaba. Entonces las líneas de separación entre el animal
instintivo y el hombre adquisitivo, empezaron a definirse con más claridad.
Entre estos precursores se
desarrolló gradualmente el elemento mental, así como se está desarrollando hoy
el elemento intuitivo entre los tipos mentales; los hombres comenzaron a adquirir
alguna forma de percepción mental y a utilizar la poca mentalidad que poseían,
en el proceso de acrecentar sus posesiones materiales. Se inició la etapa de la
civilización (que básicamente es el reconocimiento de la relación grupal). Un
período de existencia urbana reemplazó al de una existencia puramente nómade y
agrícola. Los hombres se congregaron para un mayor bienestar y protección
materiales e iniciaron los procesos rítmicos de concentración, extendiéndose
mundialmente. Estos ciclos son análogos a los de inhalación y exhalación del
organismo físico del hombre. Algún día se hará un estudio de estos factores
básicos y controladores de la existencia humana, la dispersión o
descentralización de la vida de la comunidad, o la expresión del instinto de
rebaño en una vuelta superior o inferior de la espiral de la existencia. Los
últimos cien años han visto el surgimiento de un grave problema en la actual
tendencia de la humanidad a reunirse en grandes ciudades y a congregarse en
vastos rebaños, dejando el campo despoblado de habitantes y creando serios
problemas de alimentación, salubridad y delincuencia. Este ritmo está
cambiando actualmente ante nuestros ojos y soluciona un serio problema: las
ciudades son evacuadas y —debido a que los hombres y las mujeres son impelidos
hacia el campo por alguna razón— los señores de la evolución están
interrumpiendo forzadamente e1 ritmo de esa concentración, y lo sustituyen por
el ritmo de la dispersión. Esto contribuirá grandemente al bien de la raza y
facilitará el desarrollo de la síntesis subjetiva, que enriquecerá notablemente
a la humanidad y dará nuevos valores a la vida.
Las líneas de separación entre
la naturaleza animal instintiva y alguna forma de deseo (aspiración
embrionaria), aumentaron continuamente durante la época atlante, y esta
primitiva civilización empezó a manifestar su propia nota y a establecer
nuevas normas de bienestar material y control egoísta, en mayor escala cada
vez, a medida que se desarrollaba la existencia urbana. Quizás sea difícil
visualizar un mundo tan densamente habitado como el mundo moderno, pero lo
estaba. Debido a que dominaba la naturaleza animal, la tendencia llevaba a la
relación sexual y a la procreación de grandes familias, así como sucede en la
actualidad entre las clases inferiores de nuestras zonas civilizadas, pues los
campesinos y los barrios bajos producen más hijos que los intelectuales. En
esos lejanos días, las únicas personas que tenían cierta medida de inteligencia
eran los discípulos e iniciados; guiaban y protegían a la humanidad infantil,
similarmente a como los progenitores modernos guían y protegen a sus hijos y a
como el Estado asume la responsabilidad por el bienestar de la nación. Entonces
la Jerarquía estaba presente en la Tierra como reyes‑sacerdotes, que actuaban
como puntos focales de energía atractiva, atrayendo hacia sí a aquellos cuyos
valores más intangible asumían lentamente un vago control, definiendo con más
claridad las líneas de separación entre el materialismo y la espiritualidad.
Cabe recordar que la
espiritualidad de entonces era muy diferente de la que hoy se conoce con ese
nombre. Era una especie de aspiración hacia un presentido más allá, hacia la
satisfacción de la belleza y la integridad de la emoción. No había reflexión
—tal como la conocemos— en esta actitud, sino sólo una tendencia hacia lo inalcanzable,
pero presentido, y lo que era deseable. La Jerarquía fomentó esto en los
pueblos, mediante el don de la invención y el empleo de las masas instintivas
en la construcción de grandes y bellas ciudades y estupendas estructuras, cuyas
ruinas subsisten hoy, y fue realizado bajo la guía experta de los iniciados y
adeptos que emplearon los conocimientos que poseían acerca de la naturaleza de
la materia y de la energía, para producir muchas cosas que actualmente el
hombre trata a tientas de descubrir y hacer posible. Todo lo que posibilitaron
los modernos procesos de la civilización y mucho más de lo que hoy se clasifica
como descubrimiento científico, era conocido en la antigua Atlántida, pero no
fue desarrollado por los hombres, sino conferido como un don gratuito, muy
parecido a como la gente obsequia a un niño cosas bellas y maravillosas con las
cuales se deleita y las emplea, aunque sin comprenderlas. En todas partes había
grandes y bellas ciudades llenas de templos, y grandes edificios (de los
cuales las ruinas de los caldeos y babilonios constituyen sus restos
degenerados, cuyo vástago es el moderno rascacielos). La mayoría de nuestro
conocimiento científico moderno era poseído por estos reyes‑sacerdotes, y
constituía para las masas, un maravilloso tipo de magia. La salubridad, la
higiene, los medios de transporte y las máquinas voladoras se desarrollaron, y
eran de un orden muy elevado, pero no fueron la realización del hombre sino dones
de la Jerarquía, desarrollados o construidos bajo una sabia guía. Eran
controlados el aire y el agua, porque los guías sabían cómo controlar y dominar
las fuerzas de la naturaleza y los elementos, pero nada de ello fue resultado
de la comprensión, conocimiento o esfuerzo humano. Las mentes de los hombres no
estaban desarrolladas ni eran adecuadas para semejante tarea, como no lo está
la mente de un infante.
La separación entre los dos
grupos (uno, expresando las fuerzas del materialismo y el otro la energía de
la luz) aumentó gradualmente, hasta que al finalizar la era Atlante era tan
amplia y la línea de demarcación entre las dos escuelas de la vida y del pensamiento
tan clara, que se precipitó una crisis en ese civilizado mundo de entonces, de
la cual el conflicto actual es su efecto definido. Esperamos también que
constituya la culminación, y de que no vuelva a ocurrir. Entonces tuvo lugar la
gran guerra entre los Señores de la Forma y los Señores del Ser, o entre las
Fuerzas de la Materia y la Gran Logia Blanca. Un cuidadoso estudio resultará
iluminador, particularmente si se lleva a cabo detenidamente.* Para nuestra
comprensión, la explicación puede parecer vaga y oscura, pero los asuntos en
esa época eran claros. Las Fuerzas de la Luz triunfaron porque la Jerarquía se
vio obligada a intervenir poderosamente y, con ayuda de ciertas grandes Vidas
extrañas a nuestra vida planetaria, llevaron la civilización atlante a un
abrupto fin, después de un largo período de caos y desastre. Esto tuvo lugar
por intermedio de una culminante catástrofe que barrió de la faz de la tierra
a cientos de miles de seres humanos. Este acontecimiento histórico ha sido
preservado en la leyenda universal del gran diluvio.
En La Biblia se habla
simbólicamente de los que sobrevivieron, como también los que fueron salvados
en el Arca de Noé, y los antiguos escritos lo describen en los siguientes
términos: ‑
"Así
como la serpiente‑dragón, que desenrosca lentamente su cuerpo, así los
hijos de los hombres, guiados por los Hijos de la Sabiduría, desdoblaron sus
pliegues como corriente de agua dulce... Muchos medrosos perecieron en el
camino. Pero la mayoría se salvó."
Un detenido estudio del relato
dado en La Doctrina Secreta, revela el estado de desarrollo inmaduro
(desde el ángulo de las normas modernas) y el enfoque básicamente emocional y
físico de la humanidad de ese período; mostrará también la capacidad mágica
del hombre para subyugar y controlar los reinos subhumanos y las fuerzas
elementales del planeta. Ambos ángulos fueron estudiados.
Sin embargo, el énfasis se
puso correctamente sobre la interferencia e intervención divinas; esto pudo
salvar una minoría éticamente sana (la palabra "espiritual" no es
aplicable aquí, excepto en forma relativa) y destruir a quienes estaban erróneamente
enfocados u orientados y, por lo tanto, también dedicados a la vida de
aspiración y percepción materiales.
El núcleo salvado, formó la base de nuestra
actual raza raíz, la Aria. Todo el tema de El Antiguo Testamento se
desarrolla alrededor de la evolución y crecimiento de este núcleo. Hablando
simbólicamente, los habitantes del arca y sus descendientes y la raza judía,
representan el resto de la humanidad que se salvó —salvada por la Gran Logia
Blanca a pesar de ellos mismos y frente a tremendas dificultades.
Aquí dos cosas merecen
atención. La primera y menos importante, desde el punto de vista del alma, es
la desaparición de la faz de la Tierra de, prácticamente, todo indicio de la
maravillosa civilización atlante, excepto esos pocos tesoros arqueológicos que
intrigan e interesan a los modernos investigadores, además de esos vagos
recuerdos de antiguas realizaciones científicas que conducen al estudiante
moderno a la investigación e invención y lo incitan al descubrimiento y a la producción
de lo que llamamos los triunfos de la ciencia moderna.
La segunda es que, para bien
de la humanidad, la Jerarquía se retiró a segundo plano, dejando al hombre
abrirse camino fuera del espejismo y la ilusión del materialismo con métodos
correctos, y eventualmente eliminar las antiguas separaciones. La guerra debe
ser llevada a su culminación y expresión finales, teniendo en vista que debe
ser descartada definitivamente como medio de lograr los fines deseados.
* La Doctrina Secreta, T. III, Págs. 257‑426.
La Era Moderna
Quisiera detenerme aquí y
recordarles uno o dos puntos que deberían ser reconocidos a medida que
encaramos esta era moderna donde tienen lugar todos estos efectos culminantes.
Los describiré concisa y claramente.
Las líneas de separación entre
el materialismo y la espiritualidad (como ahora entendemos los términos) se
han aclarado acrecentadamente. Dos cosas han tendido a crearlo. Primero, el
pronunciamiento de los Diez Mandamientos. Éstos, aunque negativos en su forma y
dogmáticos en su actitud, esclarecieron adecuadamente los asuntos y las
actitudes requeridas. Debido a la relativamente inferior etapa de la
inteligencia humana universal, en la época en que fueron dados (pues las fechas
bíblicas no son correctas y la de su pronunciamiento es mucho más antigua de lo
que se cree) se los expresó bajo la fórmula “Tú no. . .” dirigiendo así la
atención humana a la expresión material de las tendencias materialistas. En
días futuros, los Diez Mandamientos serán expresados a la inversa, de la cual
el Sermón de la Montaña y las Bienaventuranzas son la forma embrionaria.
Segundo, la Jerarquía se
retiró para que la humanidad, una vez alcanzada la madurez y la edad del propio
albedrío, no fuera impedida ni obstaculizada por la coerción y la indebida
protección, sino que expresara sus principales características divinas; de
éstas, el libre albedrío y el empleo discriminador de la mente, son las
cualidades sobresalientes. En los días atlantes no existía libre albedrío.
Ahora hay una tendencia al libre albedrío (observen este término) y la
denominamos libertad e independencia, libertad de pensamiento y derecho del
individuo para determinar las disposiciones que controlan o deberían controlar
al grupo del cual forma parte. Todos estos son atributos y cualidades del libre
albedrío, pero no el principio divino del libre albedrío en sí. Poco sabemos
sobre él. Sólo los discípulos e iniciados del mundo conocen el verdadero
significado e implicación de la libertad de elección y del correcto empleo de
la voluntad, y esto porque están motivados por el bien grupal y la necesidad de
la mayoría.
La prueba a la cual había de
ser sometida la humanidad, y es hoy el factor controlante, era si —dado el
desarrollo y conocimiento mentales— consagraría ese conocimiento y su
realización científica y mental al bien grupal o a fines egoístas, a los
asuntos materiales, o a los incentivos e impulsos espirituales. Este antiguo
conflicto ha sido llevado ahora a otro campo de la expresión humana, el de la
mente —ya que la raza ha progresado y las personalidades de los seres humanos
han alcanzado una etapa elevada de integración y realización— se ha hecho muy
agudo, y ahora que es tan completo el esclarecimiento de las cuestiones y está
tan bien definido el alineamiento de los oponentes en dos grupos, es posible
la lucha final.
La mayoría de las personas
inteligentes del planeta se dan cuenta hoy de la actuación inteligente y de la
capacidad de la generalidad para presentar a la mente las condiciones subyacentes,
aunque su punto de vista esté necesariamente matizado por las tradiciones
nacionales, las ideas y políticas heredadas, como también por el control y las
tendencias del medio ambiente, la raza ha avanzado mucho hacia su emancipación
final. Por lo tanto, hay cierta medida de libre albedrío y esto constituye un
factor enteramente nuevo y un desarrollo muy satisfactorio. Les recordaría un
punto muy importante y es que las masas —la clase media, burguesa y proletaria
(empleo estas palabras en su sentido general y simplemente debido a su
significado y significación)— siguen siendo víctimas de la autoridad del
control, y permanecen relativamente irreflexivas e infantiles. Esto significa
que el verdadero conflicto es entre una pequeña minoría, para la cual los asuntos
son claramente iluminadores, y que definidamente se ha alineado con
cualesquiera de las fuerzas en lucha. Un simple puñado de hombres, los
descendientes directos, o más bien las reencarnaciones de los conductores del
antiguo conflicto atlante, se hallan ahora en la tierra dirigiendo las fuerzas
de la luz o de la oscuridad, trayendo a la existencia millones de hombres que
apoyarán directamente a sus conductores, y cuya voluntad será la de ellos.
Las líneas de separación se
han extendido constantemente y puede decirse ahora que una parte de la
humanidad está orientada hacia los valores superiores altruistas y
espirituales, cuyas notas clave son el sacrificio, el bien grupal y la
comprensión mundiales, y la otra está enfocada predominantemente en lo material,
cuyos objetivos son egoístas, animados por la ambición y el espíritu de
adquisición.
La gravedad de esta situación
y la amplia extensión de la separación, indujeron a la Jerarquía observadora a
dejar que afluya directamente al mundo (no obstante el riesgo que implicaba)
la fuerza de Shamballa. El objetivo fue estimular el libre albedrío de las
masas; el resultado fue relativamente bueno, pues condujo a la formulación y
expresión de las grandes ideologías mundiales —fascismo, democracia y
comunismo, así como también a esa mezcla peculiarmente distorsionada de
fascismo y comunismo que actúa con el nombre de hitlerismo o nazismo. Todas
estas ideologías son fomentadas por el deseo de las masas de mejorar la
condición en la cual vive la población de cualquier país, y se ha enfocado en
forma expresiva y creadora por la influencia que ejerce la fuerza de Shamballa.
Pero otro resultado de esta afluencia de voluntad al poder, fue la
estimulación de cierto grupo de personalidades destacadas en muchos países, de
manera que asumieran el control de las masas y pudieran determinar las definiciones
y los métodos —religiosos, políticos y sociales— de las diferentes naciones. Un
grupo relativamente pequeño de personas, en cada nación, decide todas las
cuestiones importantes y determina las principales actividades nacionales. Lo
hacen ya sea por la fuerza, el terror y el engaño, o por la persuasión, las
bellas palabras y la aplicación de móviles ideológicos. Los Señores del Destino
aprovechan esta situación de modo de llevar a un fin el antiguo conflicto y
permitir que la humanidad entre en la nueva era acuariana, relativamente libre
y con una más clara comprensión de las correctas metas y relaciones humanas y
del futuro predestinado del hombre.
No tiene ningún valor
atribuirle relación al actual conflicto mundial y a los guías mundiales, con el
conflicto y los conductores de la época atlante. Basta decir que muchas de las
mismas personalidades (en una vuelta más elevada de la espiral) desempeñan
nuevamente diversas partes en el gran drama. De nada les serviría ni
comprenderían mentalmente la situación, si acentuara los detalles de esta gran
guerra y su analogía moderna; tampoco tendría para mí ningún valor comparar los
antiguos métodos y los métodos modernos por los cuales una de las partes lleva
adelante la lucha por la supremacía. No están en situación de verificar lo que
digo o controlar la exactitud de mis enunciados, sin embargo, el punto de mayor
importancia es llegar a una clara comprensión de lo que está en juego y a una
justa apreciación de los valores involucrados y también a una correcta
captación de los ideales que animan a ambos grupos antagónicos.
En los días atlantes, se dijo
que la lucha era entre las Fuerzas de la Oscuridad (la así llamada "Logia
Negra de Adeptos") y las Fuerzas de la Luz (denominadas Gran Logia Blanca,
la Jerarquía de Maestros). En aquel entonces era aproximadamente verdad, pues
el conflicto se libró entre dos pequeños grupos, siendo las masas simplemente
ciegas y miserables víctimas de la lucha y de la situación.
Ahora no es posible ni
apropiadamente admisible establecer tal clara diferencia entre las fuerzas
comprometidas. Ninguna nación o grupo de naciones puede ser clasificado en una
amplia generalización como blanco o negro. No olviden esto. Sólo hablan así
quienes no tienen visión y poseen un espíritu intolerante y partidista. Todas
las naciones contienen millares de personas que pertenecen a la categoría de
los que son impelidos por las Fuerzas de la Luz y, en consecuencia, responden
normal y fácilmente al concepto de la buena voluntad, al deseo de rectas
relaciones entre todos los hombres y al ideal del verdadero entendimiento
internacional y mundial. En todas las naciones existen aquellos a quienes no
les atrae esta situación, y hallándose aún en la oscuridad, no ven los
verdaderos problemas. Éste es un enunciado real. Una mayoría trata de lograr
el establecimiento de la buena voluntad y el entendimiento, pero —como he
señalado en escritos anteriores— es relativamente fútil para controlar todavía
la situación o para obligar a sus conductores a seguir la voluntad al bien de
las masas. Son inspirados o protegidos por la Jerarquía de la Luz y con ellos
debe llevarse adelante la tarea de estimular la libre expresión de esta buena
voluntad, cuando el conflicto llegue a su fin.
Respecto al otro grupo, tenemos los que por inclinación o antiguo
karma descienden de los Señores de la Oscuridad; sus acciones e ideales hacen
posible la actividad de las fuerzas del materialismo. Quisiera que observaran
esta forma de expresión. Aún el más peligroso de estos descendientes es, sin
embargo, consciente de alguna forma de idealismo, pero se han extraviado y
responden plenamente a la voluntad de poder (poder en el plano físico mediante
la actividad de la forma). Esto es estimulado por la afluencia de la energía
shambállica. Debido a estas reacciones y tendencias, constituyen puntos
focales para esas Vidas y Energías inherentes a la materia misma, cuya
influencia y trabajo están dedicados a la conservación de la forma y de todo
lo que existe. Se esfuerzan constantemente por anular lo nuevo y detener la
evolución y el desarrollo de la conciencia humana. No olviden que la verdadera
cuestión reside en el campo de la conciencia y que la lucha es entre la forma y
la vida dentro de la forma, y entre el progreso, que conduce a la liberación
del espíritu humano, y la actividad reaccionaria, que lleva al aprisionamiento
de la conciencia humana y a restringir su libre expresión.
Haría aquí una pausa y les
pediría solemnemente no ampliar las líneas de separación, ubicándose, ustedes y
todos los que siguen su misma ideología, del lado de las Fuerzas de la Luz, y a
las demás personas y sus ideologías, con las cuales ustedes quizá no estén de
acuerdo, del lado de las Fuerzas de la Oscuridad. El problema es, en último
análisis, el derecho a expresar la voluntad al bien, el derecho a expresar
relaciones humanas, no obstaculizadas por las barreras territoriales y hábitos
mentales nacionales; involucra el derecho y la sentida necesidad de manifestar
amor a todos los seres, y de esa manera desarraigar todo odio y separatividad.
Concierne al derecho de todas las naciones a vivir en paz con sus vecinos y en
armonía entre sí, expresar la verdadera y subjetiva síntesis de la humanidad y
a no anteponer posesiones, fronteras, cultura, poder y ambición nacionales, al
bien general y a la felicidad del mundo de los hombres. Éste es el problema
real y subyacente. Todos los desafíos nacionales, llamados patrióticos, son
simples tentativas de los conductores de todas partes para mantener al pueblo
en una línea particular de pensamiento y de acción. Asegurar el mundo para la
democracia, tener un lugar para vivir, defender los derechos de las pequeñas
naciones, conservar el equilibrio del poder, oponerse a la fuerza con la
fuerza, restablecer las antiguas e históricas fronteras, imponer alguna cultura
considerada deseable, evitar la destrucción económica, mantener los objetivos
e intereses nacionales, son todos puntos de discusión de los conductores
actuales. Pero la verdadera cuestión intangible es hallar Quién dirija. ¿Qué
camino tomará la humanidad? ¿Seguirá el
camino del altruismo, expresado en la disposición de actuar siempre en bien de
todos, promoviendo así el entendimiento y la unidad mundiales, o el camino del
egoísmo y de la agresión, expresados en un intenso nacionalismo, sacrificando
los verdaderos y superiores valores de emancipación, independencia y libertad
de pensamiento? Este egoísmo puede manifestarse como agresión, o una
neutralidad activa. Las naciones que no participan en esta lucha, perderán
mucho y —ensanchando su propia lucha egoísta y oscureciendo la real
situación con hermosas palabras—
ayudarán a prolongar la lucha, evitando que su propio pueblo aproveche una
oportunidad útil.
Señalaría también que así como
en todas las familias, empresas comerciales y organizaciones, existen los que
constituyen puntos de autoridad enfocada y son los diseñadores de las actividades
planificadas, también dentro de ese grupo o cuerpo organizado, denominado
humanidad, tenemos puntos focales similares o aquellos que planifican, dirigen
y producen los acontecimientos y eventos externos, que están en el período de
realización de la personalidad –ese momento en que los seres humanos,
habiendo alcanzado la integración y una fusionada expresión de sentimiento,
percepción y mente, trabajan en forma activa y efectiva en el plano físico.
Estos puntos focales son empleados para producir dos grandes cambios en el mundo;
primero, la fusión y mezcla de los pueblos y la minorías, a fin de que los
imperios coordinados y las naciones cultas empiecen a aparecer en todas partes
y, segundo, el cambio de fronteras y la alteración de límites para dar lugar a
un completo reajuste del mapa del mundo, en Asia, Europa y África.
Evidentemente, se observará
que existen tres métodos o modos principales para producir estas fusiones.
Gran Bretaña, los Estados Unidos de América y la Unión de Repúblicas
Socialistas Soviéticas (U.R.S.S.), están desarrollando el principio de federación,
de relación y de fusión de cuerpos en conjuntos concentrados, que responden a
la misma inspiración, pero empleando sus propios métodos especializados para
obtener los fines deseados. No se sorprendan de que incluya a Rusia en esta
triplicidad. Su ideología es fundamentalmente tan sana como la de los demás
grupos, pero la diferencia reside en los factores de la personalidad y en el
modo de aplicar la ideología. El control ejercido por personalidades poderosas
y peligrosas y el empleo de métodos de fuerza y crueldad, fueron evitados en
los primeros dos grupos de naciones, y la razón se halla en la fuente de
inspiración que produce los efectos. Otra razón reside en que se ha ubicado el
poder en manos de quienes históricamente no están preparados para gobernar y en
la de aquellos cuya pasada evolución los condujo hasta ahora sólo a la etapa
infantil de la evolución.
Sin embargo, en estos tres
grupos deben observarse muchas cosas interesantes. Una de ellas es que Gran
Bretaña representa una fusión, cuyos cimientos fueron establecidos en un largo pasado
histórico de preparación para gobernar; otro, el de los EE.UU., representa una
fusión que está en desenvolvimiento y desarrollo en el presente, cuyos
experimentos son nuevos, aunque empleando factores de cada nación de
Europa; la U. R. S. S., a su vez, representa la fusión venidera o síntesis futura.
En los tres, tenemos una expresión interesante e inmediata de los tres
aspectos divinos; cada uno inspira y colora la civilización embrionaria. Gran
Bretaña expresa la voluntad de poder, pero, a causa de la edad y la experiencia
adquirida a alto precio, está hoy suavizada por la justicia y una creciente
comprensión de la necesidad humana, siendo, a su vez, en el pasado y durante
muchos siglos, resultado del control por la aristocracia, con su
paternalismo, conservadorismo y métodos de lento reajuste. Los EE.UU. expresan
la voluntad de amar que se demuestra como capacidad para absorber vastamente
elementos divergentes y, sin embargo, presentar igual oportunidad a todos. Esto
se produce mayormente debido a que el control en esta federación de estados,
está en manos de la burguesía, con sus metas financieras, su poder de
determinar las condiciones de vida y su veloz y simpático contacto con la vida.
Su método no es el de un ajuste lento, sino de rápida asimilación. En ese país
la gente es muy sensible a la influencia de la Jerarquía. La U.R.S.S. expresa
la voluntad de crear y establecer nuevas condiciones y un nuevo orden
—planificado, determinado y previsto. Frecuentemente ha sido impuesto mediante
la crueldad, una disposición para los convenios, el cambio o el desprestigio
del ideal original, llevado a cabo a su vez por la actividad del proletariado,
por su incapacidad de gobernar, por su deseo de ejercer represalias y por
su ignorancia de la tradición y de los procedimientos heredados.
Por lo tanto, un experimento
muy interesante se está realizando en estos tres grupos de elementos
interrelacionados y de distintos ideales nacionales. La U.R.S.S. pondrá
eventualmente el énfasis y se interesará principalmente por Asia, hasta los límites
del Océano Pacífico, produciendo cambios en ese continente. Gran Bretaña, por
su exitosa demostración del principio de federación, puede efectuar mayores
cambios en Europa si existe una percepción despierta, una real y benévola
justicia y una inteligente paciencia. Los EE.UU. tienen una tarea similar que
realizar para las Américas, que demandan un orden estatal elevado y un
espíritu de comprensión.
Si han comprendido bien las
sugerencias que anteceden, será evidente que la fuerza shambállica trabaja
a través de esa comunidad de naciones federadas, llamada Imperio Británico y
expresa la voluntad hacia la síntesis y la voluntad para un proceder justo y
legal. La fuerza de la Jerarquía puede expresarse acrecentadamente a
través de los Estados Unidos de América, porque el reconocimiento intuitivo de
las realidades subjetivas y el sentido real de los valores superiores pueden
controlar, y frecuentemente controlan, los impulsos que rigen a este grupo de
estados federados. La voluntad de ser que posee la humanidad con su
énfasis casi extravagante puesto sobre los valores humanos, y la voluntad de
gobernar creadoramente, es la contribución de la U.R.S.S., esa gran
federación de repúblicas. De esta manera, puede verse la expresión de la
influencia que ejercen los tres grandes centros mundiales a que me referí,
mediante estos tres grupos de naciones. Al mismo tiempo, la fuerza de Shamballa
está activa en todos ellos, pues produce federación y síntesis. Su primera gran
expresión o demostración del espíritu de fusión, tuvo lugar en los siglos XVIII
y XIX y condujo a la creación de países como Italia y Alemania, formados
por muchos pequeños estados, ducados y reinados. Resultaría muy iluminador
estudiar la historia de la tendencia hacia la fusión en el mundo moderno. Se
descubrirla que los primeros débiles indicios se percibieron alrededor del año
1575 de nuestra era, debido a que se permitió afluir esta fuerza cuando se la
exigió en la Conferencia Centenaria de la Jerarquía, celebrada en 1425. En
escritos anteriores me he referido a dicha conferencia.*
En el segundo grupo donde hubo
cambios de ideologías y reacción a la necesidad de la masa, tenemos a Francia,
Alemania, Italia, España y Portugal, alterando todas ellas su antigua política
y sus sistemas de gobierno, que reaccionaron gradual y lentamente a la fuerza
shambállica. Sin embargo reaccionaron a esa fuerza por intermedio de grandes y destacadas
personalidades, particularmente sensibles a la voluntad de poder y a la
voluntad de cambiar, las cuales (durante los últimos 150 años) alteraron el
carácter de sus vidas nacionales y acrecentadamente hicieron resaltar los más
grandes valores humanos. Los hombres que inspiraron la iniciadora revolución
francesa; el gran conquistador Napoleón; Bismark, el creador de una nación;
Mussolini, el regenerador de su pueblo; Hitler, que elevó sobre sus hombros un
pueblo angustiado; Lenín, el idealista; Stalin y Franco; son todas expresiones
de la fuerza shambállica y de ciertas energías poco comprendidas. Éstos
realizaron cambios significativos en su día y generación y cambiaron la faz de
Europa, afectando incidentalmente a Asia y condicionando las actitudes y
política en América.
Los resultados, aun cuando
peligrosos y terribles, desarrollaron dos características vitales en la
humanidad. Una fue el amplio desarrollo de la facultad discriminadora, la otra
una tendencia a la dispersión que tuvo como consecuencia diluir los valores
civilizados y culturales y los variados dones que muchas personas impartieron
al alma del mundo. La emigración de los pueblos, desde Gran Bretaña a las
colonias, la emigración de todas las naciones de Europa a América del Norte y
del Sur, la dispersión de los pueblos dentro de los límites nacionales, como
resultado de la guerra y la conveniencia de evacuar las ciudades, trajo el traslado
de personas fuera de Italia y de grupos dentro de Rusia, más el constante
deambular de los judíos errantes, lo cual indica un desmoronamiento en escala
mundial de todas las fronteras externas y la institución de un proceso de
fusión y amalgamación como el mundo nunca había visto. Constituye un sistema
educativo de incontable valor que conduce a la constante necesidad de reajustar
los puntos de vista, cambiar las normas de vida de los matrimonios mixtos y
las así llamadas relaciones ilícitas. El cambio externo está produciendo una
síntesis interna y dispersión externa, las separaciones se desarrollan
internamente en relaciones más estrechas y en un tolerante espíritu de
comprensión. El poder de considerar, elegir, pensar y discriminar, se va
desarrollando rápidamente entre las clases de todas partes, como resultado de
los numerosos sucesos catastróficos, la aparición de numerosas circunstancias
cambiantes y los incontables puntos de vista y teorías sobre gobierno y
religión; éstos surgen en forma natural de los nuevos contactos y la rápida
presentación de los acontecimientos por medio de la prensa y la radio.
Esto es importante desde el
punto de vista de la evolución y del acrecentamiento de la conciencia mundial.
Los sucesos en el plano físico son incidentales y transitorios.
Los eventos y las
precipitaciones del plano físico se llevan a cabo y son posibles mediante
puntos focales de energía, los dictadores del mundo, los estadistas y los
seres humanos descollantes de todos los países, así como también lo grupos que
trabajan activamente en todos los países para sus propios fines o —como sucede
más a menudo— bajo la influencia de algún ideal o sabiduría grupales, además de
la ambición, la voluntad de poder y el engrandecimiento personales. A estas
personas se las denomina dictadores, demagogos, conductores inspirados u
hombres justos y sabios, de acuerdo con nuestra particular ideología,
tradición, actitud hacia nuestros semejantes y determinado entrenamiento
político, económico y religioso. Pero todos estos conductores son simplemente
seres humanos y, al igual que los demás hombres —idealistas equivocados,
patriotas, egoístas, impresionables, tontos, astutos, poderosos, enfocados en
alguna meta o ambición, con clara visión y, al mismo tiempo, con reacciones
miopes, crueles o sabias, según el caso— son en último análisis, personalidades
altamente desarrolladas. Se los utiliza para dirigir cambios grandes y
necesarios y alterar la faz de la civilización. Los métodos erróneos empleados
y la maldad, son defectos de la humanidad y de los hábitos mentales que
trasformaron al género humano en egoísta y cruel y es la causa de que este
espíritu grande y universal de la voluntad de cambio, se manifieste tan
poderosa y cruelmente.
No culpen a las personalidades
involucradas o a los hombres que producen estos acontecimientos ante los cuales
nos hallamos hoy desorientados y anonadados. Son únicamente el producto del
pasado y las víctimas del presente, siendo al mismo tiempo los agentes del
destino, los creadores del nuevo orden y los iniciadores de la nueva
civilización; son los destructores de lo que debe ser destruido antes de que la
humanidad pueda seguir adelante por el Camino Iluminado. Son la
personificación de la personalidad de la humanidad. Por lo tanto, cúlpense
a sí mismos de lo que está sucediendo hoy y no traten de evadir la
responsabilidad transfiriéndola a los hombros de los hombres espectaculares o
estadistas, dictadores, o a algún grupo. No señalen a una sola persona o grupo,
acusándolos de ser la causa de la condición mundial actual. Tampoco esperen que
una sola persona o un solo grupo, traiga la liberación o halle solución al
problema mundial. Esto debe hacerlo la humanidad misma. La humanidad debe
comenzar a actuar, y lo hará cuando llegue el momento oportuno. Reconocer la
responsabilidad, los errores conjuntos, los antiguos conceptos erróneos, las
actitudes y costumbres mentales equívocas, el propósito y la intención mundial
egoísta, el espíritu de agresión universal que, a través de las edades influyó
primero a una nación y luego a otra, la tendencia del siglo pasado a cristalizarse
y a ser estático, las fuerzas reaccionarias por todas partes —son defectos
universales y ninguna nación ni raza está libre de culpa ni tiene las manos
totalmente limpias. Además, ningún grupo nacional está totalmente equivocado ni
es malo, o puramente bueno y altruista. En todas partes hay mezcla de móviles.
El nacionalismo, la agresión, el egoísmo y la crueldad de todos los países,
enfrentan el deseo de un entendimiento mundial, relaciones pacíficas y también
un espíritu altruista y benéfico en todas las naciones. Las Fuerzas de la Luz
tienen sus adherentes y trabajadores en todos los países, aunque algunos no
pueden expresarse por estar sujetos a mayores obstáculos. Lo mismo sucede con
las Fuerzas del Materialismo. Y entre estos grandes grupos se hallan las masas
—esperando el surgimiento de una nueva oportunidad y nuevas revelaciones.
La universalidad de estas
condiciones y la nitidez de las cosas han hecho de este período una oportunidad
e iniciación planetaria. La iniciación es esencialmente salir de los antiguos
controles y entrar en el control de valores más espirituales y acrecentadamente
superiores. La iniciación es una expansión de conciencia que conduce a un
creciente reconocimiento de las realidades internas. Es también el
reconocimiento de un renovado sentido de la necesidad de cambio y de la
dirección inteligente de estos imprescindibles cambios, para que pueda tener
lugar un proceso real; la conciencia se expande y se vuelve más generosa y
divinamente incluyente, y el alma controla en forma nueva y poderosa, al asumir
acrecentadamente la dirección de la vida del individuo, de una nación y del
mundo.
En último análisis, y desde el
punto de vista de la Jerarquía, el conflicto actual entre la personalidad de la
humanidad (que expresa los valores materiales como factor dominante en la experiencia
de la vida) y el alma de la humanidad (que expresa los valores espirituales
como factor dominante en los asuntos humanos), es idéntico al conflicto que
tiene lugar en la conciencia de un ser humano cuando éste ha alcanzado la etapa
del discipulado y enfrenta el problema de los pares de opuestos. Este
conflicto se manifiesta de muchas maneras, de acuerdo al punto de vista y al
trasfondo del pensamiento. Podría llamarse el conflicto entre el Cristo y el
Anticristo, pero no como lo comprenden quienes emplean esas frases. Ninguna
nación expresa el espíritu del Anticristo, así como tampoco nación alguna
expresa el espíritu erístico. El Cristo y el Anticristo son las dualidades del
espiritualismo y el materialismo, tanto en el individuo como en toda la
humanidad. Se puede hablar de Dios y del Diablo con las mismas implicancias
básicas. ¿No es acaso el hombre una expresión de la divinidad (Dios), en una
forma material (el Demonio)? y ¿qué es la materia, sino el medio por el cual la
divinidad debe eventualmente manifestarse en toda su gloria? Pero cuando eso
tenga lugar, la materia ya no será un factor controlante sino simplemente un
medio de expresión.
Por lo tanto, la batalla se
libra entre el aspecto forma de la vida y el alma. El Morador en el Umbral (el
umbral de la divinidad, hermanos míos) es la misma humanidad con sus antiguas
costumbres mentales y su egoísmo y codicia. La humanidad ahora está frente al
Ángel de la Presencia —el alma cuya naturaleza es amor, luz y comprensión
incluyentes. El gran problema de hoy es ¿cuál de los dos saldrá victorioso del
conflicto y cuál de estos dos grandes agentes de la vida determinará el futuro
de la humanidad e indicará el camino que la humanidad decidirá seguir?
Los asuntos en juego están
claros para las personas que piensan correctamente. La intolerancia, el intenso
orgullo nacional y la propia satisfacción, pueden cegar a los hombres a las
realidades actuales, pero hay suficientes personas que piensan con claridad
para que sea probable un futuro de correctas decisiones, como en ningún otro
momento en la historia de la raza.
* Tratado sobre Magia Blanca, Págs. 293‑318.
Tratado
sobre los Siete Rayos, T. I, Págs. 144‑158.
Preparación
para la Buena Voluntad Mundial
Las causas de la actual guerra
son antiguas. Esta secuencia histórica de los factores predisponentes puede ser
claramente trazada en los registros exotéricos de todas las naciones y también
los registros esotéricos de la Jerarquía. Las cualidades humanas inherentes que
condujeron al desarrollo de la guerra actual son bien conocidas. Quienes son
conscientes y observadores de la guerra que se libra dentro de sus propias
naturalezas, entre el egoísmo de la personalidad y el altruismo del alma, se
dan cuenta de las implicancias y las analogías. ¿Dónde reside por lo tanto la
solución? ¿Qué debe hacerse para detener los fuegos del odio, de la agresión,
de la venganza y del temor? Además, ¿qué debe hacerse como preparación para
cuando llegue el momento de la reconstrucción del mundo de los hombres y la
inauguración de la nueva y mejor civilización? Consideraremos esto brevemente.
En lo que respecta a la
participación activa en el trabajo que debe realizarse, a fin de preparar el
mundo para la expresión de la buena voluntad, poco puede hacerse de naturaleza
exotérica activa en este momento; es necesario esperar con paciencia y ver qué
sucederá y qué dirección seguirá la actividad de las naciones. Pero hay mucho
que realizar de naturaleza esotérica y preparatoria y esto trato de plasmarlo
en las mentes.
Hasta la fecha y a pesar de
las apariencias, las Fuerzas de la Luz son victoriosas y mantienen
definidamente firmes los asuntos. Por esta razón no ha podido ser extinguido el
espíritu de buena voluntad ni el entendimiento comprensivo que existe entre los
pueblos de las naciones, sin excluir a Alemania, la cual fue la característica
significativa y sobresaliente del conflicto actual. Existe allí poco odio o
espíritu de venganza, y este hecho constituye la diferencia entre esta guerra
y la de 1914. Indica un triunfo para las Fuerzas de la Luz, y en ello reside la
esperanza del futuro. Sin embargo, aquí es donde debe considerarse el factor
tiempo, pues una guerra prolongada puede causar un cambio en esta actitud
deseable, y una experiencia muy drástica producirá cambios psicológicos
profundos e inevitables en el pensamiento y la acción humanos. Esto debe ser
neutralizado conscientemente. Aunque no ha sucedido todavía, podría suceder, y
si ocurre causará mucho dolor, terror, terrible anticipación y sufrimiento, y
la agonía producida por el espectáculo del sufrimiento podría eventualmente
trasformar esta buena voluntad en un espíritu dinámico de odio y revancha, a
no ser que sea contrarrestado definida y conscientemente. Los grupos que se
adhieren a los principios de las Fuerzas de la Luz, que dedican todo esfuerzo a
poner fin al espíritu de agresión y a
librar al mundo de los puntos focales de la influencia y el poder materiales,
deben llevar todavía a cabo la tarea de unir a los hombres y mujeres de todas
las naciones con espíritu de comprensión amorosa y deben servir de intérpretes
entre las naciones, en términos de hermandad y del nuevo orden.
Esto no es fácil realizarlo
ahora. Los cuerpos astrales o emocionales de los seres humanos (que
constituyen el cuerpo astral de la humanidad como un todo) están hoy en un
estado de caos y son arrastrados por antiguos deseos, actitudes egoístas,
profundamente arraigadas, y por viejos odios. La tarea también se complica por
la actividad de los procesos mentales del hombre, caracterizados por destacadas
y desarrolladas ilusiones, actitudes separatistas y argumentos plausibles.
Pero, al mismo tiempo, hay en el mundo suficientes personas que responden al
espíritu de buena voluntad, de comprensión tolerante, animándolas el deseo de
rectas relaciones humanas permanentes.
He sugerido anteriormente* que
debería ser posible —en fecha posterior— el reconocimiento mundial del Día del
Olvido, del Perdón y del Cumplimiento del mandato bíblico de "olvidar las
cosas que quedan atrás y seguir adelante" hacia la nueva era, las nuevas
relaciones y la nueva civilización. Podría empezarse a planear y trabajar para
esa época y momento psicológico, donde esta idea pueda ser presentada. Vendrá
inmediatamente después de la cesación de las hostilidades. Pero hoy en todos
los países, cuando sea posible, debe ser educado el pueblo en esta expresión
de síntesis y de interrelación humanas.
Sin embargo, ello implica
poner énfasis sobre los valores a los cuales me he referido anteriormente en
este artículo. Ésta es la responsabilidad conjunta de la humanidad, debido a
sus errores generales y a las antiguas actitudes y controles erróneos. En consecuencia
significa descender de nuestra posición de críticos y adjudicadores de la
responsabilidad, y emprender conjuntamente la enorme tarea de cambiar las
condiciones actuales e instituir esa política contraria que hará posible un
orden mundial unido. No es una tarea fácil. Exhorta a todos los hombres y
mujeres de buena voluntad del mundo, y los incita a prepararse, mientras
continúa el conflicto, para lo que podrá realizarse una vez que haya terminado.
He dado mucha información que
puede proporcionar la base de los objetivos y métodos. Nada de lo que he
delineado ha quedado anulado, sólo fue postergado su cumplimiento. Durante
siete años críticos estuvo en las manos de los hombres espiritualmente
orientados, de las iglesias de todos los países, de los hombres de buena voluntad y de los aspirantes mundiales,
de modo que su trabajo pudiera evitar el conflicto actual. Pero el espíritu
crístico se perdió dentro de las organizaciones clericales; el énfasis fue
puesto sobre la teología técnica; el espíritu de buena voluntad no se expresó
dinámica y prácticamente, sino teórica y negativamente; los aspirantes del
mundo no poseían un verdadero sentido de los valores, sino que se contentaban
con dedicar un poco de tiempo a la vida espiritual y a algunas personas, pero
se perdió mucho tiempo en objetivos personales e individuales. El espíritu de
inercia embargó a los mejor dispuestos y a las personas más comprensivas; nada
de lo que hicimos sirvió para despertarlos ni para que iniciaran una poderosa
acción o sacrificaran sus valores personales temporarios en bien de los valores
duraderos y universales. Lo individual fue más importante que el bien de la
totalidad.
No se desalienten, hermanos
míos, que no son ustedes solos, sino que forman parte de un vasto número de
personas, si esto les trae cierta satisfacción.
Pero ante ustedes hay una
renovada oportunidad de naturaleza práctica que corresponde a esferas
definidas de trabajo y de actividad planeada. Ante todo, se les pide que se
preparen para la gran oportunidad que vendrá al final de este conflicto, y que
1.
expliquen con claridad a los
pueblos la causa por la cual se les brinda la oportunidad, causa dedicada a
poner fin al actual estado de cosas, y que
2.
ideen algún acontecimiento
dramático universal, que servirá de inspiración e inauguración de la nueva era
de buena voluntad y rectas relaciones humanas.
Además, debe mantenerse un
constante proceso de recto pensar, correcta interpretación de los
acontecimientos actuales y la debida preparación mientras dura la guerra, a fin
de contrarrestar cualquier debilitamiento del espíritu de buena voluntad, ya
logrado para que la comprensión acreciente su potencia y no haya ofuscamiento.
Para lograr esto, se sugieren las siguientes actividades, comenzando con las
que conciernen al trabajador individual:
1.
Vigilen personalmente toda
palabra hablada o escrita, de manera que nada de ello contenga odio o
partidismo equívoco, y sus mentes y corazones se mantengan libres de toda
reacción indeseable. Esto es lo personal y práctico que debe realizarse y
también la difícil tarea ante cada uno de ustedes que lee mis palabras.
2.
Estudien y capten con claridad
las cuestiones que subyacen en este conflicto, a fin de no vacilar
internamente sobre la rectitud de estar de parte de las Fuerzas de la Luz.
Agreguen a esto una comprensiva apreciación del problema de quienes están
desorientados por el énfasis y las actividades dinámicas de aquéllos a través
de los cuales trabajan las Fuerzas del Materialismo. Al mismo tiempo, eliminen
toda crítica odiosa de sus mentes.
3.
Procuren utilizar cada día la
fórmula o mántram siguiente. Es una versión modernizada y místicamente expuesta,
extraída de la que se utilizó mucho en los días atlantes, durante el período
del antiguo conflicto, siendo el actual, efecto de aquél. Para muchos de
ustedes este mántram les traerá el recuerdo de una antigua y bien conocida
fórmula de palabras:
"Los
hijos de los hombres son uno y yo soy uno con ellos.
Trato de
amar y no odiar;
Trato de
servir y no exigir servicio;
Trato de
curar y no herir.
Que el
dolor traiga la debida recompensa de luz y amor.
Que el alma
controle la forma externa,
La vida y
todos los acontecimientos,
Y traiga a
la luz el amor
Que subyace
en todo cuanto ocurre en esta época.
Que venga
la visión y la percepción interna.
Que el
porvenir quede revelado.
Que la
unión interna sea demostrada.
Que cesen
las divisiones externas.
Que
prevalezca el amor.
Que todos
los hombres amen."
Estas palabras pueden parecer
inadecuadas, pero expresadas con la fuerza y la comprensión de su significación
y con la potencia de la mente y del corazón detrás de ellas, pueden ser
increíblemente poderosas en la vida de quien las pronuncia. Producirán también
un efecto en su medio ambiente, y los efectos acumulados en el mundo, a medida
que divulgan el conocimiento de la fórmula, serán grandes y efectivos.
Cambiarán las actitudes, iluminarán la visión y conducirán al aspirante a un
servicio más pleno y a una más amplia colaboración, basada en el sacrificio.
Hermanos míos, no pueden a la larga evadir el sacrificio, aunque lo hayan
eludido hasta ahora.
4.
Dedíquense a difundir el
empleo de la Gran Invocación y ayuden a llevar adelante el plan para su
distribución. La Gran Invocación, como verán, en el artículo siguiente, que
estoy escribiendo como información, es un poderoso instrumento solar, destinado
a crear los cambios y reajustes necesarios. Es tan poderosa que cuando se sugirió
darla al mundo de los hombres para que la emplearan, despertó alguna oposición
entre los miembros de la Jerarquía, porque temían que produjera poderosos
efectos sobre las personas poco evolucionadas y no preparadas. Sin embargo, su
empleo fue justificado y se desea que se
acreciente grandemente y se divulgue y utilice mucho más.
5.
Quisiera que, a su manera, se
preparen para un gran esfuerzo espiritual que debe tener lugar cuando este conflicto
haya concluido y se haya obtenido cierta medida de paz y calma. Cada uno de
ustedes tiene su propia esfera de influencia y de contactos, y están
relacionados con personas investigadoras de ideas afines, con grupos e
iglesias, clubes, organizaciones y sociedades, que se dedican y esfuerzan por
el mejoramiento humano, por difundir la buena voluntad y el bienestar humano.
Es el momento de realizar mucho trabajo con los líderes y trabajadores avanzados
de dichos grupos y con personas que cada uno de ustedes puede preparar para el
esfuerzo activo, llegado el momento propicio. Los insto a todos a llevar a cabo
esta tarea. Más adelante pueden impeler a estas personas a iniciar un activo
trabajo de buena voluntad y un esfuerzo orientado hacia la fusión y comprensión
mundiales. Ustedes y ellos podrán ayudar a curar las heridas de la humanidad,
lo que será grandemente necesario, y para ello pueden prepararse ahora. Deberán
ponerse en contacto con dichas personas, mantener registros de los nombres y
direcciones y la capacidad. de servir y ayudar, establecer contactos grupales y
sistematizar su trabajo de tal manera que, cuando surja el llamado (como
sucedió en 1936), habrá disponible para los organizadores un cúmulo de
contactos y personas interesadas preparadas, que entonces trabajarán inteligentemente
para establecer el nuevo orden.
6.
Las instrucciones dadas en mis
folletos anteriores siguen siendo las mismas y deben seguirse cuidadosamente,
como preparación para la campaña posterior a las hostilidades. Las listas de
direcciones deben mantenerse gradualmente al día, mediante una regular
correspondencia y recopilarse nuevas listas; la Gran Invocación puede ser
acrecentadamente empleada si el método delineado por mí es estudiado y
correctamente organizado por cada uno de ustedes, y así la buena voluntad, presente
en el mundo, puede ser llevada a una etapa de vivencia dinámica, preparada para
ser utilizada posteriormente. Pero, hermanos míos, nada podrá hacerse si
ustedes no lo hacen.
* Tratado sobre los Siete
Rayos, T. II, Pág. 486.
LA GRAN INVOCACIÓN
Primera estrofa
Que las
Fuerzas de la Luz iluminen a la humanidad.
Que el
Espíritu de Paz se difunda por el mundo.
Que el
espíritu de colaboración una a los hombres de buena voluntad, dondequiera que
estén.
Que el
olvido de agravios, por parte de todos los hombres, sea la tónica de esta
época.
Que el poder
acompañe los esfuerzos de los Grandes Seres.
Que así sea,
y cumplamos nuestra parte.
Octubre de 1939
En mi último artículo les dije que daría
algunos datos sobre la Gran Invocación y una explicación de su significación y
significado, que permitiría a los estudiantes esotéricos del mundo emplearla
con más fervor y mayor comprensión y, en consecuencia, con gran éxito.
Existen diversas fórmulas
mántricas y Palabras de Poder que utilizan dichos estudiantes, pero no logran
gran cosa porque quienes las emplean no tienen una real comprensión de su
importancia y propósito y, generalmente, están enfocados en su naturaleza
emocional, aspiracional y astral, en tal forma que todo lo que dicen y hacen
(en relación con estas Palabras de Poder) es enteramente inocuo y fútil.
Palabras de Poder, antiguos mántram (tales como el Padre Nuestro) y la Gran
Invocación, son efectivos sólo si se utilizan en el plano mental y con el poder
de una mente controlada -enfocada en su intención y significado detrás del
esfuerzo hablado. Entonces se hacen poderosas. Cuando son pronunciadas con el
poder del alma, así como con la atención dirigida de la mente, llegan a ser en
forma automática dinámicamente efectivas.
Estudiantes de todo el mundo
emplearon durante años la Palabra Sagrada y emitieron el OM con gran asiduidad.
Quisiera preguntarles: ¿Con qué resultados? Responderé. Prácticamente ninguno,
excepto un ligero estímulo de la aspiración y un pequeño despertar de la
imaginación creadora. Esto significa que los resultados alcanzados sólo
tuvieron efecto dentro del aura de la persona implicada y no penetraron
en su medio ambiente ni produjeron efecto alguno reconocible. El OM es poderoso
y dinámicamente efectivo. Si es
correctamente empleado producirá cambios, destruirá lo que debe ser eliminado o
finiquitado, e introducirá, por atracción y consolidación, lo que se desea en
la trama de la vida grupal, produciendo incidentalmente (aunque no
dejarán de producirse) los cambios necesarios y la inteligente reconstrucción
de la vida individual. Reflexionen sobre esto.
Si lo antedicho es aplicable
al OM y a sus efectos grupales, lo es mucho más respecto a la Gran Invocación.
Las Palabras de Poder (esto también atañe al OM) tienen su origen en el segundo
rayo, que es el de la manifestación de la conciencia, y están destinadas a ser empleadas
por el alma, porque es la expresión del segundo aspecto de la divinidad, y
sólo ella puede emplear realmente estas Palabras y sonidos y producir los
resultados deseados, que están siempre de acuerdo al Plan divino. A menudo
olvidan que deben ser empleadas por el alma en forma dinámica, involucrando el sensato
reconocimiento del aspecto voluntad. La Gran Invocación, el OM y todas
las Palabras de Poder, deben surgir del alma (cuya naturaleza es amor y cuyo
propósito es únicamente el bien grupal), apoyada u "ocultamente
impulsada" (traducción de una idea oculta casi intraducible) por el
dinámico aspecto de la voluntad, exteriorizado sobre una corriente de sustancia
mental viviente e iluminada como una forma mental integrada. En consecuencia,
este proceso pone en actividad la voluntad, el amor y la inteligencia del
hombre que emplea tales palabras y fórmulas. Sin embargo, frecuentemente se
produce un hiato cuando el hombre ha integrado en sí mismo estos tres factores
controlantes, hasta donde puede realizarlo en su etapa particular de evolución.
Todo lo que ha logrado hacer es retener en el plano mental una forma mental
creada, pero no logra hacer sentir su presencia en el plano físico ni obtener
resultados deseados, porque su cerebro (el centro inferior de recepción y
distribución dentro de la cabeza) es incapaz de desarrollar la actividad dual
necesaria, teniendo con ciencia de la intención, del significado y del
propósito de la fórmula empleada y, al mismo tiempo, llevar a cabo la tarea de
enviar el poder, oculto aunque impartido
por las Palabras o sonidos. Ambas actividades deben realizarlas simultáneamente
el alma en su propio plano por intermedio de la mente y del cerebro. Nuevamente
tenemos aquí uno de los objetivos de todo trabajo de meditación, sobre el cual
no se hace hincapié, porque es un acontecimiento correlativo y no un objetivo.
Por lo tanto, la efectividad depende de la comprensión de los hechos que
anteceden y de la integración entrenada y desarrollada entre el alma, la mente,
el deseo, el cerebro y la Palabra hablada o el sonido.
Lo que aquí digo no sólo se
refiere al empleo de la Gran Invocación, sino también al empleo diario y
constante de la Palabra Sagrada por los estudiantes y aspirantes ocultistas en
su meditación cotidiana, pues podrían cambiar sus vidas, reorientar su
propósito y enfoque de la vida y lograr el desenvolvimiento y expansión espirituales, si emplearan el OM
como es debido. Si la Gran Invocación hubiera sido correctamente empleada por
los centenares de miles de personas que intentaron utilizarla, se hubiese
reorientado la conciencia de la humanidad, estabilizado a los hombres en el ser
espiritual, destruida y reconstruida la forma mental planetaria creada por los
hombres en el pasado, lo cual produjo y está produciendo resultados desastrosos
y catastróficos, y se hubiera abierto la puerta a la nueva era, introduciendo
una nueva y mejor civilización. Esto podría realizarse tan rápidamente que los
cambios necesarios se producirían casi de la noche a la mañana; el actual
reinado del terror terminaría y la raza de los hombres podría estabilizarse
para llevar una vida de buena voluntad grupal, inofensividad individual y
rectas relaciones humanas.
No obstante, para alentarlos,
diría que su empleo aceleró materialmente los eventos mundiales, aunque haya
causado y manifestado grandes dificultades en el plano físico. El propósito
básicamente egoísta (aunque no reconocido) de quienes emplearon la Gran
Invocación sirvió para estimular los propósitos egoístas de las fuerzas del
materialismo. Les preguntaría: ¿Cuántos de ustedes emplearon la Gran Invocación
en forma estrictamente desapegada, espiritualmente poderosa y plenamente
comprensiva? Un simple puñado. ¿Cuántos pronunciaron la Gran Invocación con
espíritu de amor puro y con una actitud completamente imparcial? Realmente muy
pocos. ¿Cuántos la recitaron con una mente controlada, con un reconocimiento y
una profunda creencia de que personifica la voluntad del Logos planetario y,
por lo tanto, debe ser dinámicamente eficaz en el plano físico? Apenas un
escaso número. A la mayoría de quienes la emplearon le intrigaba su novedad, o
la sintieron incluyente, aunque en forma incomprensible, o consideraron que
debía ser ocultamente eficaz, porque oyeron decir que emanó de un miembro de la
Jerarquía y era utilizada por la Jerarquía oculta del planeta y apoyada por
aquellos en quienes ellos confiaban, o porque -la principal razón- cualquier
cosa que mejorara al mundo y lo hiciera más reconfortante y feliz y que
oportunamente proporcionara condiciones de vida más fáciles, debía ser por lo
menos probada, por ser muy breve y porque probablemente valía la pena hacerlo.
Pero en los casos individuales el poder dinámico detrás del esfuerzo fue
siempre el interés personal, la aflicción por las terribles y lamentables
condiciones mundiales y la reacción emocional al dolor, horror y temor. De
muchas maneras, ésta fue una reacción normal hacia la tensión mundial y era de
esperarse. Sé muy bien que las mencionadas normas son demasiado elevadas e
inaplicables para el aspirante común, y la mayoría son personas comunes. Pero
la necesidad mundial es tal, que deben ahora salir de lo normal y, en bien del
servicio, elevar su conciencia y trabajar más definidamente desde un plano más
elevado de percepción.
Estoy buscando por todo el
mundo un grupo de aspirantes y discípulos que puedan emplear, y empleen, la
Gran Invocación en forma correcta, y que esté dispuesto, por lo tanto, a ser
instruido para ello. De este modo, existirá un grupo en el plano físico y en la
vida diaria, capaz de combinar su esfuerzo con el de la Jerarquía y lograr así
el empleo efectivo de la Gran Invocación con sus estupendos resultados.
Les recordaré que para
desarrollar la voluntad y la libertad de acción humanas, motivadas por la
conciencia grupal, la Jerarquía trata de producir los desarrollos y cambios
deseados en el plano físico, sólo por intermedio de una humanidad consciente y
despierta. Una humanidad así (y ya está llegando rápidamente a este estado de
percepción mediante el dolor y el sufrimiento conjunto) será impresionada por
el pensamiento dirigido de los Hermanos Mayores que guían a la raza, y
responderá al mismo, pero en todo momento tendrá libertad para rechazar esa
impresión y proceder como personalmente decida. La Jerarquía no asume control
alguno autoritario sobre las mentes de los hombres; todos los aspirantes y
discípulos tienen libertad para seguir un camino distinto del sugerido si así
lo prefieren, o si no están convencidos de lo aconsejable del método de trabajo
indicado, o temen la ardua tarea de llevar a cabo la etapa designada del plan,
o tratan de esquivar la disciplina señalada y requerida por quienes hacen al
hombre correctamente responsivo al contacto y la enseñanza espirituales, y así
interpretar correctamente la intención de la Jerarquía.
La capacidad de emplear la Gran
Invocación para que pueda ser efectiva, podrá desarrollarse si quienes trabajan
en la línea de la verdadera meditación comienzan empleando correctamente la
Palabra Sagrada, lo que no requiere un esfuerzo sostenido en la concentración
ocultista. Deben aprender a exhalarla como indiqué anteriormente, cuando me
referí a la Gran Invocación, y también a medir los resultados en sus vidas
individuales, considerando así a esas vidas desde el ángulo del Observador
espiritual entrenado.
Quisiera abordar brevemente,
por unos minutos, la significación de todo el proceso y método de invocación.
El investigador inquisitivo y
quienes se dedicaban en el pasado al trabajo mágico de cualquier tipo, mucho
han dicho y escrito sobre el empleo de la invocación, en lo que atañe a las
fuerzas elementales y a los agentes subhumanos, con la consiguiente evocación
de los agentes activos y de cierto tipo de energías responsivas del plano
físico. A menudo se olvida que este proceso consiste en obtener el contacto y
el consiguiente control de las fuerzas de la tierra, del agua, el fuego y el
aire. Ésta es una de las metas de los trabajadores mágicos, pero concierne a la
naturaleza material y al control de la sustancia y, en la esfera del ocultismo
inferior, está aliada a la invocación y evocación del dinero, de la buena salud
y de los resultados materiales tangibles, tales como son practicados en la
esfera del misticismo por muchas escuelas de pensamiento. Observen esto, pues
encierra una clave para la relación del ocultismo y del misticismo en los
niveles inferiores de la conciencia, e indica la necesidad de que ambos grupos
trasladen su foco de interés y su énfasis a valores superiores y más
espirituales. El control de las fuerzas naturales y la evocación de las
recompensas materiales deseadas llegarán normal e inevitablemente, pero como
efectos secundarios; este control y evocación dependerán también del conocido y
reconocido karma o destino del hombre, que eludirá el peligro de verse
controlado y motivado por las fuerzas del materialismo, las cuales permiten
entrar -como inevitablemente lo hará esta condición- lo malo y lo peligroso.
La invocación, la evocación,
más la actividad resultante de la Jerarquía y de esas Fuerzas, Energías y
Seres, que de ninguna manera están controlados por la materia o la sustancia
(el polo inferior de la manifestación), sino relacionados con el polo
espiritual positivo, es una nueva actividad, experimento hasta ahora poco
ensayado por parte de la humanidad, cuyas fórmulas desconoce. ¿De qué hubiera
servido impartirle las fórmulas, cuando aún estaba controlada por los valores
inferiores, pues era incapaz de aferrarse al aspecto alma y actuar en ese nivel
de conciencia donde el alma reside? Sólo pueden emplear eficazmente las
fórmulas quienes viven, actúan, piensan y sienten como almas, lo que siempre
significa hacerlo grupalmente.
Sin embargo, existen en todos
los países aquellos que rápidamente van siendo conscientes del alma como factor
controlador de la conciencia, que responden acrecentadamente a los asuntos y a
las condiciones mundiales como almas y que, en consecuencia, pueden ser
entrenados para trabajar en el plano físico. Cuando esto sucede, pueden
impartirse los mántram y algunas de estas palabras de Poder, e instituir esa
nueva y poderosa actividad que llevará a la Jerarquía y a la Humanidad, como
también a Shamballa y a ciertas grandes Fuerzas interplanetarias o solares,
además de grandes energías cósmicas a una colaboración consciente y directa. Es
posible hoy descubrir a quienes -habiéndose liberado internamente, están
aprendiendo a desapegarse y a ser altruistas rápidamente- pueden instituir y
llevar adelante la tarea de invocar
estas fuerzas espirituales superiores, reforzando así los esfuerzos de la Gran
Logia Blanca. Este proceso de invocación espiritual motivará la nueva y
venidera religión mundial. Esta no es una invocación mágica, tal como el hombre
la entiende, ni concierne a la invocación y al control de las fuerzas
sustanciales y elementales del mundo manifestado, sino la que evocará el
contacto con las Vidas espirituales y las Energías divinas personificadas, y
también con la Jerarquía (Su intermediaria) para dar lugar a que se manifieste
en la Tierra el alma de la humanidad y las cualidades de la interna vida divina
subjetiva que todas las formas externas velan. Esto es ya posible por primera
vez en la vida del planeta.
El objetivo de estos procesos
de invocación es triple:
1. Invocar el alma de la humanidad y expresarla
más libremente en el plano físico, lo cual puede realizarse de dos maneras:
a. Estimulando las almas de los hombres de
todas partes, acrecentando la afluencia del principio crístico de amor, que se
expresará como comprensión, buena voluntad, colaboración y paz mundiales.
b. Estableciendo, dentro de la humanidad misma,
una vibración de tal potencia que atraerá magnéticamente una respuesta de la
atenta y expectante Jerarquía y dará como resultado una relación mucho más
estrecha y también consciente entre los dos centros planetarios: la
Jerarquía y la Humanidad.
A esto se lo denomina
"invocación a la Gran Logia Blanca". Gran parte de esta invocación
del principio crístico la llevan a cabo los verdaderos creyentes de todos los
países (cristianos o no) que se dirigen al Cristo, cualquiera sea el nombre con
que Lo reconozcan, y al sentir amor por Él y sus semejantes, tratan de mejorar
las condiciones mundiales, terminar con el odio y el sufrimiento y demostrar
buena voluntad en todas partes. Esto constituye la primera etapa de evocación
de la respuesta al amor y a la comprensión latente que existe en los corazones
y las mentes humanas, como resultado de la invocación a Cristo y al principio
crístico. Reflexionen sobre estas palabras y vean que el proceso avanza en
todas partes. Los estudiantes esotéricos son susceptibles de sobrestimar la
eficacia del trabajo que realizan. La aspiración enfocada y la lucha altruista
por prestar servicio, característica de millones de personas del mundo que oran
y siguen al gran guía espiritual de la Jerarquía, el Maestro de Maestros, el
Cristo, y tratan de invocarlo, ha llegado ahora a un punto de verdadera y real
eficacia. Puede estar, y generalmente lo está, libre de la actividad mental o
percepción intelectual de las implicaciones de la naturaleza científica de su
procedimiento, siendo por esta razón poderosa. Los estudiantes esotéricos y
ocultistas manifiestan casi inevitablemente un enfoque dividido, a causa de la
actividad de la mente y su incapacidad de fusionar, por ahora, perfectamente al
alma y a la personalidad. Esto conduce a la disipación de la energía y a menudo
hace que sus buenas intenciones sean inútiles. Pero de estos grupos surgen
rápidamente los que pueden trabajar en forma correcta, cuyos resultados serán
cada vez más efectivos.
La evocación de la Jerarquía
mediante la correcta invocación va teniendo lugar rápidamente, y trae gran
actividad y respuesta de la Jerarquía de la Luz.
2. Establecer una relación más estrecha con
Shamballa, el tercer centro mayor divino en nuestro planeta. De ese centro
surge la voluntad de Dios, y el poder de Dios se convierte en el mensajero de
Su voluntad. Hasta ahora, esa forma más elevada de energía espiritual sólo ha
llegado a la humanidad (como ya dije) por conducto de la Jerarquía. Hoy se
considera deseable asegurarse de si hay bastantes personas altruistas sobre el
planeta, conscientes del grupo, como para merecer la humanidad una afluencia
directa de esa energía superior, produciendo en el plano físico un
aceleramiento del plan divino y un más rápido desarrollo de lo que tendrá que
ser. Este contacto directo se producirá si la Gran Invocación es empleada por
los aspirantes y discípulos del mundo en colaboración con la Jerarquía. De ahí
el énfasis que he puesto para que ustedes empleen la Gran Invocación como almas
y establezcan cierto contacto con la Jerarquía. Cuando las notas de la
humanidad y de la Jerarquía se sincronicen por el uso de la Gran Invocación,
vendrá una respuesta dinámica e inmediata desde Shamballa y se producirá
rápidamente lo que la Jerarquía y los discípulos del mundo desean ver.
El resultado principal del
empleo correcto de la Gran Invocación (en lo que a la humanidad concierne) es
la aceleración de los acontecimientos. Como ya señalé, tal aceleración lleva
consigo sus propios riesgos y, en consecuencia, aparecieron problemas
verdaderamente difíciles y los terribles acontecimientos que durante muchos
años abrumaron a los aspirantes y discípulos. Mediante este proceso, ellos
aprenden a trabajar para salvar a la humanidad, capacitándose gradualmente para
ocupar el lugar del salvador del mundo y ser quienes absorban el mal karma.
Quizás digan que hoy todo el mundo padece y que en los últimos veinticinco años se ha sufrido un penoso y
general karma mundial. ¿En qué reside la diferencia entre el dolor y el
sufrimiento del mundo en general y el de los aspirantes y discípulos en
particular? Diré que los aspirantes y discípulos son conscientes de este karma
y de sus resultados en los tres vehículos simultáneamente en la mente y también
en el cuerpo emocional, con las resultantes reacciones físicas. Esto produce
intensificación, retrospección y anticipación, que no registra el grupo mayor e
involucra a toda la personalidad. A esto debe agregarse, en el caso del
discípulo en particular, la sensibilidad, así como la capacidad de sintonizar y
absorber el dolor del mundo y las reacciones y condiciones mundiales, aumentado
notablemente lo que ellos deben soportar a nivel individual. La capacidad de
registrar y hacerse cargo del dolor grupal, como también soportar su propio
karma personal, agrava grandemente la tarea del discípulo.
Por lo tanto, cuando exhorto a
los aspirantes y discípulos mundiales a emplear la Gran Invocación, los
exhorto, además, a "fraternizar con los sufrimientos de Cristo"; esto
es siempre preliminar a la resurrección o a la liberación de la conciencia
humana hacia reinos superiores de la percepción espiritual. Las Fuerzas con las
cuales se entra en contacto al emplear la Gran Invocación, conjuntamente con el
entrenado esfuerzo jerárquico, son así atraídas o magnéticamente impelidas a
responder entonces pueden ser enviadas directamente poderosas energías al
expectante centro planetario, la Humanidad. Como consecuencia durante un
periodo especifico de tiempo son inducidos dos efectos de naturaleza inmediata:
a. La energía
de la Voluntad de Dios sirve para despertar a la iluminada pero latente
voluntad al bien en los hombres, la que una vez dinámicamente despierta
florecerá como buena voluntad, pues existe mucha, latente e inexpresada, porque
la disposición de demostrar la actividad de buena voluntad no se ha despertado
aún; cuando los discípulos del mundo hayan invocado y evocado la afluencia de
esta energía dinámica superior, surgirá automáticamente en el público. La
humanidad lo espera, pero su llegada depende de los esfuerzos de quienes saben
lo que debe hacerse y que deberán convertir sus teorías espirituales en
realidades que se expresen externamente. Nada podrá detener el eventual
progreso ni la actividad planeada de esta voluntad al bien, como tampoco podrá
volver a su potencial estado original pero inexpresado, capullo que ha empezado
a abrir sus pétalos a la luz del sol y se ha sometido a su apropiada
estimulación. La expresión de aquello que ha estado en potencia será, en la
actualidad, el resultado del impacto de la fuerza de primer rayo, la voluntad
al bien, inducida por los esfuerzos de los discípulos mundiales.
b. El segundo efecto será la formación o
constitución de un triángulo planetario o tríada reconocible, que será la
analogía entre los tres centros planetarios de la tríada espiritual de Mónada,
Alma y Personalidad (atma-budi-manas, de la literatura teosófica). Hasta ahora
la palabra alineamiento ha descrito mejor la situación planetaria;
existió una línea directa por la cual Shamballa ha vertido energía a la
Jerarquía y de la Jerarquía a la Humanidad, pero esto no ha significado ninguna
interacción directa entre la Humanidad y Shamballa. Si se quiere que la Gran
Invocación sea efectiva, la humanidad puede entonces establecer una relación
directa con Shamballa. El resultante triángulo de relación-fuerza, promoverá la
circulación de energías espirituales entre los tres centros de un punto a otro,
a fin de que haya una triple relación. Puede establecerse un proceso planetario
de toma y daca entre los tres, donde preponderará el dar.
Percibirán ahora algo del
objetivo oculto que subyace detrás de las palabras que les pedí repitieran en
conexión con la Gran Invocación:
Conocemos, Oh Señor de Vida y
Amor la necesidad;
conmueve nuevamente nuestros
corazones con amor, para
que nosotros también podamos
amar y dar.
La idea de la libre
circulación de energía entre los tres centros mundiales motiva esta frase
mántrica. Su estudio demostrará que la implicación y el significado de palabras
aparentemente simples pueden ser mucho más profundas y de mayor alcance en su
efecto, de lo que ustedes son capaces de concebir. Un reconocimiento de esto y
el empleo creador desapasionado de la imaginación puede servir para agregar
mayor poder a su pensamiento y a su personal voluntad al bien, cuando emplean
la Gran Invocación y su mántram subsidiario. La nota clave del primer aspecto
es Sacrificio, y la del segundo, Amor. Por lo tanto, las palabras "para
que nosotros también podamos amar y dar" pueden establecer un contacto
entre ambos.
La clave para el significado
del dolor y el sufrimiento surgirá también gradualmente en la conciencia del
mundo, cuando se haga un estudio de las afirmaciones que anteceden. El
sufrimiento es el modo más efectivo y rápido de evocar el entendimiento mundial
y de arrasar con las barreras que los seres humanos erigieron contra la
expresión de la voluntad el bien. Uno de los resultados más benéficos de la afluencia de la fuerza de
Shamballa, por intermedio de la demanda
enfocada de los aspirantes y discípulos del mundo, será el inteligente
reconocimiento de la forma en que se emplea el dolor y el sufrimiento. Esta
verdad -distorsionada y egoístamente aplicada e interpretada- ha conducido a
ciertos tipos de personas y grupos de gobernantes a adoptar entre las naciones
la posición de que cuanto mayor es el sufrimiento infligido (como, por ejemplo,
en épocas de guerra) y mayores los procedimientos terroristas, tanto más rápido
es el fin deseable y correcto; sostienen a menudo que cuanto más terribles sean
los efectos de las condiciones planeadas, tanto más rápidamente se obtendrá la
correcta culminación. Sin embargo, no es deber o derecho del hombre dirigir la
fuerza de primer rayo hacia fines egoístas u objetivos materiales; la
responsabilidad no puede ser velada detrás de detalladas y distorsionadas
medias verdades, ni tampoco hacer un mal para obtener un bien. Lo que el Señor
del Mundo aplica en Shamballa, motivado por el amor, la sabiduría y el
altruismo, con seguridad de toque y de juicio respecto al momento y temporada,
no puede ser empleado por quienes están motivados por objetivos de la
personalidad, sea en escala individual o nacional -porque las naciones como los
individuos, tienen personalidad. Reflexionen sobre esto y busquen la
iluminación del alma.
3. Cuando la Gran Invocación es correctamente
empleada y, en consecuencia, los centros mundiales están conscientemente
interrelacionados, entonces ciertas energías extraplanetarias pueden ser
atraídas por el Regente de Shamballa, a fin de ayudar en los reajustes
requeridos para la nueva era y su venidera civilización. Estas fuerzas
espirituales -de potente índole- tienen dos categorías: fuerzas solares
interplanetarias y fuerzas cósmicas, que penetran en nuestro sistema solar por
conducto de Júpiter, como transmisor de energías divinas desde Virgo y Acuario,
regidos ambos esotéricamente por Júpiter. Esotéricamente, Virgo es la
Madre del Cristo niño y, por lo tanto, fuente de energías que nutren y ayudan a
desarrollar la conciencia crística; Acuario es la futura expresión de la
conciencia grupal, la primera e inmediata revelación de la conciencia crística,
siempre presente en vasta escala en la humanidad. También Júpiter,
exotéricamente y desde el ángulo de la astrología ortodoxa, rige a Sagitario,
el signo del discipulado, y también a Piscis, el signo de los salvadores del
mundo. Por lo tanto, serán evidentes las implicaciones para los verdaderos
estudiantes.
Al estudiar estas grandes
Energías, poco pueden hacer ustedes más allá de aceptar –si lo desean- mis
declaraciones sobre las mismas, considerándolas como hipótesis interesantes y
simplemente explicatorias. Es poco lo que ustedes (o yo) pueden hacer para
llegar a un conocimiento directo de los hechos en esta línea. Incluso muy pocos
miembros de la Jerarquía son conscientes del impacto de la fuerza proveniente
de centros extrasolares o depósitos de fuerza espiritual. Sólo el grupo de
Contemplativos de la Jerarquía, exotéricamente denominados Nirmanakayas,
responde a Su influencia en forma consciente, y aún así, sólo cuando esa
influencia ha sido aminorada mediante ciertos poderosos agentes de Shamballa.
No es necesario para ustedes o para mí decir algo más sobre Ellos, aunque
volveré a referirlos más adelante.
Antes de considerar la Gran
Invocación, frase por frase, quisiera abordar brevemente el procedimiento
utilizado para tratar de recitarla correcta y eficazmente:
Primero, recuerden el proceso
del necesario alineamiento en el cual ustedes deben hacer dos cosas:
1. Esforzase conscientemente (que para la
mayoría de ustedes hoy significa imaginativamente) por alinear o vincular alma,
mente y cerebro, a fin de que haya una afluencia directa y libre del yo
superior al inferior.
2. Esforzarse por comprender o registrar la
relación que establecen ustedes con la Jerarquía, por intermedio de su propio
grupo de discípulos (si saben cuál es) o en relación con cualquiera de los
Grandes Seres o Maestros que más atraiga su corazón y su mente. Si ninguno de
estos atrae a su conciencia, los mismos resultados se obtendrán si tratan de
vincularse con el Cristo.
Quisiera señalar aquí la
diferencia entre la vinculación que pueden establecer eficazmente y la que
realiza un Miembro de la Jerarquía. Ustedes se vinculan por intermedio de la Jerarquía y luego, a través
de la Gran Invocación, llegan a Shamballa, mientras que los iniciados y los
Maestros se vinculan directamente con Shamballa y emplean la Gran Invocación en
forma totalmente distinta de la que ustedes lo hacen. Ustedes y el aspirante
común no pueden establecer contacto directo, algo definidamente afortunado para
ustedes. No puedo aclarar más este concepto.
Segundo, deben tratar de
centrarse, hasta donde les sea posible, en lo más elevado de la conciencia. Una
vez logrado, obtener un total olvido de sí mismos y entonces dirigir su
atención a la actividad dual del verdadero discípulo, a que me referí
anteriormente, es decir, poner el énfasis sobre la comprensión significativa de
las implicaciones, los significados de las palabras y los resultados a obtenerse. Después pronunciar las palabras
con todo el poder oculto que contienen, haciéndolo como almas, empleando
la mente y el cerebro como agentes.
La integración, la actividad
consciente y la expresión del trabajo que debe realizarse en el plano físico,
abarcará todo el proceso, lo cual será efectivo si se lleva a cabo
correctamente. Aclararía la cuestión si dijera que:
1. La integración es la analogía, en la
conciencia, de la inhalación al respirar, es decir, la abstracción de la
conciencia al punto más elevado posible.
2. La actividad consciente corresponde al
correcto empleo del intervalo entre la inhalación y la exhalación, e involucra
el reconocimiento de las fuerzas con las cuales se ha entrado en contacto y el
propósito de las mismas.
3. La correcta expresión corresponde al
periodo de exhalación, y consiste en exhalar las fuerzas con las cuales se ha
hecho contacto por un acto de la voluntad, para producir los fines deseados.
Recuerden que este esfuerzo
debe ser grupal y llevarse a cabo en colaboración con la Jerarquía. Involucra
también el reconocimiento de que el alma es una y que no existe tal cosa como mi
alma -sólo nuestra alma.
Al considerar las cinco frases
que forman lo que podría llamarse el
mandato de la Gran Invocación (véase pág. 123) quisiera, ante todo, señalar
algunas ideas básicas subyacentes.
Esta Gran Invocación fue
empleada por la Jerarquía desde el ano 1425 d. C., aunque data de miles de años
antes de esa fecha. Sin embargo, debido a que la humanidad no estaba preparada
para colaborar en su empleo, los resultados fueron demorados y se considera que
todavía se ciernen sobre la humanidad. No sé cómo expresar de otra
manera los resultados ya logrados. Hoy pueden precipitarse si la humanidad
colabora correctamente, y tal colaboración parece ser inmediatamente posible.
La primera frase, Que las
Fuerzas de la Luz iluminen a la humanidad, invoca definidamente potencias
que residen en niveles monádicos de la conciencia y en lo que esotéricamente se
denomina segundo plano de la manifestación divina. Estas Fuerzas incluyen al
Señor del Mundo y a los Representantes de los siete planetas sagrados,
mencionados en La Biblia cristiana como los "siete Espíritus ante
el Trono de Dios", incluyendo a los tres Agentes de la Trinidad Divina,
conocidos esotéricamente, y en Oriente como los tres Kumaras o los tres Budas
de Actividad.
¿Qué significan estos nombres
y estas grandes Individualidades para ustedes y la humanidad común?
Absolutamente nada, y tiene necesariamente que ser así. Son simples nombres y
posibles expresiones hipotéticas de la divinidad, hasta después de la tercera
iniciación, cuando es posible el reconocimiento consciente de la mónada;
entonces podrá demostrarse que las Fuerzas y Energías, personificadas para
nosotros en estas grandes y maravillosas Vidas, tienen existencia real. Al
encaminarse hacia estos reconocimientos fundamentales, Sus tres Representantes
dentro de los límites de la Jerarquía deben ser aceptados y conocidos como las
correspondientes Actividades funcionantes. Estos son: el Manu, el punto focal
del primer Rayo de Voluntad o Poder; el Cristo, Guía de la Jerarquía y
representante del segundo Rayo de Amor-Sabiduría, y el Señor de la
Civilización, la Expresión del Tercer Rayo de Inteligencia Activa. Este
conocimiento se adquiere durante el proceso de entrenamiento para las primeras
tres iniciaciones. Por lo tanto, todo lo que les digo aquí debe ser considerado
como de posible verificación, y testimoniado por todas las Escrituras del mundo
y los iniciados de todos los países, pero necesariamente no lo verificarán en
forma personal hasta mucho más tarde.
El Espíritu de Paz invocado en
la segunda frase, Que el Espíritu de Paz se difunda por el mundo, es esa
Entidad misteriosa y divina con quien Cristo entró en contacto y cuya
influencia actuó a través de Él cuando adquirió el derecho a ser llamado el
"Príncipe de la Paz". Como he dicho en otra parte en mis anteriores
escritos, el Cristo personificó en Sí Mismo el principio cósmico del amor, cuya
expresión actuará en la manifestación como "Gloria a Dios, paz en la
tierra y buena voluntad entre los hombres." Esto fue testimoniado por los
ángeles cuando nació. Él expresó este principio del amor en Su vida y servicio
mundial, cuando vinculó definitivamente a nuestro planeta y a la humanidad en
particular con la Fuente de luz, de amor y de vida a la cual nos referimos en
esta segunda frase. Él trajo la salvación del mundo -un hecho aún poco conocido
y que no será ampliamente reconocido hasta que esta poderosa Invocación haya
producido el debido efecto.
Cuando los aspirantes y
discípulos del mundo emplean esta Invocación, la primera frase conduce a la
conciencia hasta la Jerarquía de Luz, centro intermediario entre la Humanidad y
Shamballa. Sirve para destacar y establecer estrecho contacto, mezclando y
fusionando lo humano y los centros jerárquicos. Cuando esto haya tenido lugar,
la Jerarquía podrá emplear entonces esta Gran Invocación con mayor poder,
llevar la relación a un estado más elevado aún, y producir una fusión con el
centro shambállico, donde residen las Fuerzas de la Luz como Presencias
personificadas, y donde Su enfocada energía sirve para proveer grandes reservas
de luz y amor, las cuales hasta ahora no estuvieron disponibles para su
distribución planetaria, debido a que no hay una relación establecida entre los
tres centros: la Humanidad, la Jerarquía y Shamballa. Tal relación se ha
establecido ya parcialmente; la afluencia de luz y amor para la humanidad es
hoy posible si los discípulos y aspirantes del mundo pueden ser inducidos a hacer
el esfuerzo necesario para permanecer en el ser espiritual y, desde esa actitud
equilibrada y atenta, invocar a estas grandes Entidades. La historia del Nuevo
Testamento se refiere a esta posibilidad cuando menciona el estanque que a
veces agitaba el Ángel y se producía un estado tal que curaba a los enfermos.
El Ángel de la Presencia, el alma de la humanidad, tal como lo personifica la
Jerarquía, y quienes se esfuerzan conscientemente para actuar como almas,
pueden agitar ahora esas reservas de fuerza y luz en los niveles etéricos de
Shamballa para que pueda tener lugar una definida "curación de las
naciones".
Cuando la idea que subyace en
la Gran Invocación pueda elevarse suficientemente en la conciencia de quienes
la emplean, mediante el esfuerzo conjunto de los discípulos del mundo y de la
Jerarquía de la Luz -reforzada por las Fuerzas de la Luz-, entonces podrá ser
invocado el Espíritu de Paz.
En una vuelta inferior de la
espiral observarán que el Festival de Wesak lleva a cabo una invocación y un
proceso similares. Constituye el proceso de repetir la actuación y el
entrenamiento. Allí y en ese momento, los tres Representantes de Shamballa
dentro de la Jerarquía -el Manu, el Cristo y el Mahachoan- invocan al Buda, que
a su vez es el transmisor de Fuerzas aún más elevadas. Es invocado por un
mántram especial y transmite un llamado a ese Ser de quien Él es el agente. Si
esta gran Invocación que estamos estudiando puede ser pronunciada
correctamente, los tres grandes centros planetarios se relacionarán en forma
similar: El Señor de la Civilización, el Maestro R., que representa a la
humanidad, el Cristo, que representa a la Jerarquía, y el Señor del Mundo,
vinculado por medio de Manu, que representa a Shamballa, pueden ser puestos en
estrecha relación, de modo que dé por resultado el establecimiento de una
vibración y nota tan poderosa que el Espíritu de Paz será invocado y se entrará
en contacto con Él. Mediante el clamor unánime se verá obligado a dirigir Su
atención hacia nuestro planeta. Las consecuencias serán significativas y
poderosas, pero respecto a la forma que tomarán, me es imposible decirlo.
Quizás conduzca a demostrar peculiar y poderosamente el significado de la paz
como expresión del amor universal y planetario, o produzca el envío de un avatar
o Mensajero de Paz que guíe a las naciones a la correcta acción; quizás tenga
lugar algún acontecimiento de tal significado que su importancia será
inmediatamente reconocida por toda la humanidad, induciéndola a dar los pasos
necesarios para restablecer las rectas relaciones humanas. No somos
responsables de la índole de las actividades que el Espíritu de Paz instituirá.
Nuestro deber consiste en aprender a entrar correctamente en contacto con la
Jerarquía, por intermedio de nuestras propias almas, emplear correctamente la
Gran Invocación como almas y responder correctamente y ser sensibles a los
efectos resultantes. Reflexionen sobre lo antedicho.
Por lo tanto, podría
observarse que las Fuerzas de la Luz se expresan por intermedio de la Jerarquía
de la Luz, siendo Su efecto principal esclarecer las mentes de los hombres con
amor y luz. Esto se precipita en el plano mental. Así es compenetrada e
iluminada la personalidad o aspecto forma de la humanidad. De esta manera, el
tercer gran centro planetario, la Humanidad, se hace creador y magnético, y los
dos aspectos divinos -inteligencia y amor- alcanzarán la fructificación en el
plano físico, haciendo posible que el primer aspecto y la voluntad de Dios
(comprendida por la humanidad como el Plan) sean conscientemente llevados
adelante sobre la Tierra, de acuerdo a la actividad instituida en Shamballa. La
voluntad de Dios es propósito y, por primera vez, éste deberá ser
conscientemente reconocido por el hombre.
Cuando llegue el momento
oportuno, el Espíritu de Paz vitalizará, por influencia de la Jerarquía, la
respuesta de la humanidad a la voluntad de Dios, que tiene por intención básica
traer la paz sobre la tierra. ¿Qué es la paz? Es esencialmente el
establecimiento de rectas relaciones humanas, de la relación sintética con su
colaboración resultante, de la correcta interacción entre los tres centros
planetarios y la comprensión iluminada y amorosa de la voluntad de Dios cuando
afecta a la humanidad y ejecuta el divino intento. Por esta razón, Cristo, Que
por primera vez en la historia planetaria estableció contacto entre la Jerarquía, la Humanidad,
Shamballa y el Espíritu de Paz, en Su propio lugar elevado, en Su primera
enunciación que se hubo registrado, dijo que Él debía ocuparse de los asuntos
de Su Padre y, luego, al finalizar Su vida reiteró el mismo pensamiento en las
palabras: "Padre, no mi voluntad, sino la Tuya, sea hecha", llevando
así el pensamiento a un plano más elevado, porque Se dirigía al Padre, el
primer Aspecto de la divinidad. Entonces, enfocó en Sí Mismo los dos atributos
y aspectos divinos principales -la voluntad y el amor (atma-budi)- y, debido a
ello, Su conciencia se volvió extraplanetaria, como lo es la conciencia del
Señor del Mundo, pudiendo entonces establecer contacto con cimas de percepción
y con algunos Agentes solares, con los cuales el hombre nunca hubo contactado.
Esta realización Lo capacitó para poner a la Humanidad en contacto con el
Espíritu de Paz. De esta manera, Él Mismo se convirtió en la Luz del Mundo y en
el Príncipe de la Paz.
Así se pusieron en estrecha
relación Shamballa y la Jerarquía y dos grandes corrientes de fuerza se
fusionaron, estableciéndose una definida interacción entre ellas. Cuando el
Buda alcanzó la iluminación, estableció el primer vínculo principal con las
Fuerzas de la Luz. El Cristo estableció el primer vinculo principal con el
Espíritu de Paz por Su capacidad de expresar la voluntad de Dios como amor y
como salvación del mundo.
Si estudian detenidamente la
información que antecede, hallarán que la importancia del Festival de Wesak en
el momento de la Luna llena de Tauro, en mayo, asumirá creciente importancia en
sus mentes. En este festival se relacionan tres factores importantes, para la
humanidad:
1. Con el Buda,
que personifica o es el agente de las Fuerzas de la Luz, puede entrarse en
contacto y apropiarse conscientemente de lo que esas Fuerzas tratan de
transmitir a la humanidad.
2. Con el
Cristo, que personifica el amor y la voluntad de Dios y el agente del Espíritu
de Paz, puede entrarse en contacto y entrenar a la humanidad para que se
apropie de este tipo extraplanetario de energía.
3. La humanidad puede establecer ahora, por
intermedio del Cristo y del Buda, una estrecha relación con Shamballa, y hacer
su propia contribución como centro mundial a la vida planetaria. Compenetrada
por la luz y controlada por el Espíritu de Paz, la expresión de la voluntad al
bien de la humanidad puede emanar poderosamente de este tercer centro
planetario. Entonces la humanidad iniciará, por primera vez, la tarea que se le
ha designado como intermediaria inteligente y amorosa entre los estados
superiores de conciencia planetaria, los estados superhumanos y los reinos
subhumanos. Así, la humanidad llegará oportunamente a ser la salvadora
planetaria.
Si mantienen estas ideas en la
mente, las tres primeras frases de la Gran Invocación tendrán gran significado.
Clasificaré algunas de estas significaciones:
Que las Fuerzas de la Luz
iluminen a la humanidad
Intermediario
......... La Jerarquía. Conciencia
egoica.
Agente
................... El Buda.
Expresión
.............. La luz. La
comprensión. La mente iluminada.
Planos
de énfasis .. El segundo plano o
monádico.
El plano búdico o intuitivo.
El plano mental.
Punto
focal ............ El centro coronario.
Centro
planetario... La Jerarquía.
Que el Espíritu de Paz se
difunda por el mundo
Intermediario ......... Shamballa. Conciencia espiritual.
Agente ................... El Cristo.
Expresión .............. La voluntad de Dios como amor y paz
Respuesta consciente.
Planos de énfasis .. El plano logoico o primer plano.
El plano búdico o intuitivo.
El plano astral o emocional.
Punto focal ............ El centro cardiaco.
Centro planetario ... Shamballa.
Que el espíritu de
colaboración una a los hombres de buena
voluntad donde quiera que
estén
Intermediario ......... La misma humanidad. Autoconciencia.
Agente ................... El Señor de la Civilización.
Expresión .............. El amor inteligente, dedicado al Plan.
Creatividad.
La voluntad al bien.
Planos de énfasis .. El plano átmico o de voluntad
espiritual.
El plano mental.
El plano físico.
Punto focal ............ El centro laríngeo.
Centro planetario ... La Humanidad.
Así se vinculan los grandes
centros y se interrelacionan los planos; el pasado ha contribuido con el
trabajo realizado; el presente evoca su desarrollo justo y correcto; aparece el
maravilloso futuro y sus posibilidades divinas -resultados derivados de un
correcto espíritu de comprensión e invocación. Tres enunciados del Nuevo
Testamento comienzan a demostrar ya su profunda significación esotérica y
su extraordinaria potencia viviente:
Yo soy la
Luz del Mundo .................... Las
Fuerzas de la luz.
Frase Uno. Segundo aspecto.
Os doy mi
paz .................................... El
Espíritu de Paz.
Frase Dos. Primer aspecto.
Ama a tu
prójimo como a ti mismo ..... Los
Hombres de Buena Voluntad.
Frase Tres.
Tercer aspecto.
Los tres aspectos de la
divinidad del hombre se expresan en forma práctica debido a la influencia de la
Gran Invocación, tanto por su utilidad viviente como por su verdadera
comprensión -verdadera por lo menos hasta que la actual etapa de evolución del
hombre le permita la correcta comprensión de su significado. La buena
voluntad, como una posible y práctica expresión del amor, se manifiesta en
la tierra evocando rectas relaciones; la luz, como expresión de la
Jerarquía, afluye a la conciencia humana iluminando los lugares oscuros y
evocando respuesta de todas las formas de vida, en los tres mundos de la
manifestación y en los tres reinos subhumanos, por intermedio del humano; la
paz, como expresión de la voluntad de Shamballa, produce equilibrio, síntesis y
comprensión, más un espíritu de invocación, siendo básicamente una acción que
origina reacción. Esto se manifiesta como el primer trabajo creador grande y
mágico de que es capaz la humanidad, llevando los tres aspectos divinos a una
actividad simultánea de acuerdo a la voluntad de Dios.
Llegamos ahora a las dos
últimas frases que resumen los efectos -sintéticos y eternos (y por lo tanto
duraderos) que el establecimiento de la relación directa con Shamballa
producirá en los otros dos centros planetarios, la Jerarquía y la Humanidad. Me
refiero a efectos que se expresarán como actividad grupal, motivada por los
valores esenciales del altruismo y del esfuerzo persistente (que, en último
análisis, es concentración sostenida), produciendo por ello condiciones que el
Señor del Mundo, el Anciano de los Días, ha esperado largamente. La paciencia y
el amor sostenido de Shamballa son infinitos.
La cuarta frase dice: Que
el olvido de agravios por parte de todos los hombres sea la tónica de esta
época. Como bien saben, la palabra "olvido" es poco común y
significa (de acuerdo a las mejores fuentes filológicas) simplemente
"olvido de agravios." Por lo tanto olvidar, no es sinónimo de
perdón, pues la palabra ha sido distorsionada por los círculos teológicos para
que signifique esto, aunque muy poco ha comprendido la Iglesia el poder básico
motivador subyacente en la expresión divina en nuestro sistema solar. Los
teólogos piensan siempre en términos de la mente humana y no de la mente
divina. Olvido es sacrificio, darse uno mismo, aun la propia
vida, en bien de los demás y para beneficio del grupo. Existe siempre este espíritu
de sacrificio cuando se establece un correcto contacto con la fuerza de
Shamballa, aun en la más ínfima medida, y se siente y comprende el impulso
subyacente en la amorosa voluntad de Dios, acompañada como siempre del deseo de
participar en esa voluntad y en su espíritu de sacrificio divino. La
manifestación es en sí el Gran Olvido. Las maravillosas vidas -fuera de la
existencia manifestada- vinieron a la manifestación para darse a Sí Mismas en
bien de las vidas y formas menores de existencia, y estas vidas menores
pudieron seguir adelante hacia una meta que sólo conoce la Deidad, y alcanzar
así oportunamente niveles elevados de expresión espiritual. La realización es
seguida siempre por el sacrificio y la entrega de lo mayor a lo menor. Este es
un aspecto de la Ley de Evolución. Tales son la tónica y el tema de todo el
proceso creador y el significado básico de la frase "Dios es Amor",
porque amor significa dar y sacrificarse, por lo menos en este sistema solar.
Por esta razón, la enseñanza
esotérica acentúa el hecho de que el
alma del hombre es un Señor de Sacrificio y de persistente y amorosa Devoción,
dos cualidades sobresalientes de la Vida de Shamballa, sostenedoras y dadoras
de vida. Esto es una eterna devoción al bien del todo, o la expresión del
espíritu de síntesis y sacrificio, a fin de que todas las vidas menores (tales
como las personificadas en la personalidad del hombre) puedan nuevamente
resucitar a la "resurrección que está en Cristo" mediante la
crucifixión o el sacrificio del alma, en la Cruz de la Materia.
Este pensamiento, además,
otorga significación a la vida crística sobre la tierra, pues llevó a cabo
nuevamente para nosotros un eterno proceso, exteriorizándolo de tal manera que
se convirtió en símbolo del móvil de todo el universo manifestado, impulso que
deberá dirigimos a cada uno de nosotros -crucifixión y muerte, resurrección y
Vida, y la consiguiente salvación de la totalidad.
Este pensamiento contiene el desafío de esta cuarta
frase de la Gran Invocación y significa literalmente: "Que los hombres de
todas partes respondan a la tónica del universo y se den a sí mismos a los
demás".
¿Y no es ésta, acaso, en forma
confusa y vaga, la actual tónica del esfuerzo humano? No obstante, a pesar de
una real incapacidad para pensar verdadera, efectiva e intuitivamente, las
masas de todos los países están respondiendo clara y definidamente a esta
tónica de sacrificio. Los conductores de las grandes naciones de todas partes
utilizan esta tónica y exhortan al sacrificio en los llamados que hacen ahora a
sus pueblos. Los líderes de Alemania llamaron a sus hombres a la lucha con la
exhortación al sacrificio, diciéndoles que deberían dar sus vidas a fin de que
Alemania pudiera vivir. Se encontrará que las arengas de los líderes alemanes contienen
esta tónica. El otro grupo a quienes ustedes llaman los Aliados (porque
defienden más específicamente el bien del todo y no el bien de la nación o
unidad separada) exhortan a las masas de sus pueblos a luchar por el bien de la
civilización y la conservación de esos valores que constituyen la siguiente
etapa en la escala evolutiva, esenciales para el bien general. Las palabras de
tales llamados y los objetivos expresados difieren en la formulación, pero el
tema es el mismo y el efecto es hacer surgir el espíritu de sacrificio en las
naciones. Aunque los móviles subyacentes en esos llamados puedan ser mitos y
los líderes impelidos tanto por la conveniencia, el egoísmo y los intereses
nacionales, como por el bien general, sin embargo, saben que, fundamentalmente,
el bien de la totalidad es la tónica que evocará respuesta inmediata de la
unidad y del individuo. Por lo tanto, el olvido o el sacrificio para salvar a
otros son considerados en la actualidad como la tónica necesaria; en este
reconocimiento reside mucho de lo que justifica la penosa historia de los
antiguos procesos y métodos evolutivos. Cuando se reconozca que "dar"
involucra correcto vivir en el plano físico y no (como frecuentemente se
cree) la muerte del cuerpo físico, entonces veremos un mundo
revitalizado. El Cristo viviente (el viviente Salvador del mundo) salva
a la humanidad. El sacrificio, día tras día, en el proceso del vivir diario,
puede salvar al mundo de los hombres el sacrificio de los intereses personales
egoístas para bien del todo y la entrega práctica de la propia vida para la
salvación del mundo. Vivir para que otros también puedan vivir, es el tema de El
Nuevo Testamento. Por lo tanto, cuando el camino del sacrificio entre en el
reino de los valores más sutiles y subjetivos y el verdadero significado del
olvido se comprenda, intelectual, práctica y espiritualmente, la nueva era será
ampliamente establecida con su civilización verdaderamente humana y una cultura
que incluirá las realidades de la enseñanza esotérica y también lo mejor de lo
exteriorizado en el pasado. Sólo entonces el nuevo esoterismo será revelado a
una raza de hombres que han hecho de la aspiración una realidad en su
experiencia externa. La actitud de las masas en el conflicto actual es su
garantía y también prueba el éxito de la misión de Cristo.
El resultado de lo que está
sucediendo hoy, tarde o temprano debe producir la unificación de todas las
naciones y pueblos. La unificación es siempre (de acuerdo a la ley evolutiva)
la consecuencia del sacrificio. El sacrificio del Cristo fue el símbolo y la
garantía de esto, pues Su vida y actividades fueron impulsadas por el Espíritu
de Paz. Así como Él hizo de "dos un nuevo hombre, trayendo la paz"
(Ef. 2:15), así por la dualidad alma y cuerpo, la humanidad está logrando hoy
los mismos fines; el resultado de esta etapa final de la era pisceana será la fusión
en la conciencia de alma y cuerpo. La era acuariana demostrará una
creciente expresión de esta unificación, llevada a cabo en la crucifixión de la
humanidad en el momento actual. La diferencia entre esta etapa futura y la del
pasado es que, en el pasado el alma buscó este desarrollo y unificación y
(desde el ángulo de la evolución) fue lenta y gradualmente alcanzado, pero en
el futuro será conscientemente buscado, logrado y reconocido por el hombre en
el plano físico como resultado del periodo actual de "dar" al todo lo
mejor que el individuo puede dar.
Señalaré aquí que así como las
energías liberadas por el empleo de las primeras tres frases de la invocación
se relacionan con el centro coronario Shamballa, con el cardíaco la Jerarquía,
con el laríngeo la Humanidad, así el empleo correcto de esta cuarta frase
pondrá en consciente actividad funcionante el centro entre las cejas, el ajna,
en el hombre, individualmente, y en la humanidad como un todo. Este centro
empieza a estar activo y a funcionar dinámicamente, regido y dirigido por las
energías individuales, cuando se ha obtenido cierta medida de integración de la
personalidad. Como bien saben, el cuarto centro se encuentra sobre el del
diafragma en el cuerpo humano, y la frase que lo despierta (tanto individual
como grupalmente) es la cuarta. Por lo tanto, hay una relación numérica. Cuando
es sabia e inteligentemente empleada por los seres humanos, muchos de los poderes
fusionados, que las primeras tres frases hicieron disponible, son invocados y
puestos a disposición del individuo y del grupo. Entonces pueden ser enfocados
para su empleo en el centro ajna. Por lo tanto y de muchas maneras, esta cuarta
frase de la Gran Invocación es de primordial importancia tanto para el
individuo como para la humanidad, invocando grandes y vitales poderes e
indicando el proceso (sacrificio) y el propósito, así como la identificación de
la unidad y del grupo, con el intento básico de la manifestación.
La quinta frase, Que el
poder acompañe los esfuerzos de los Grandes Seres, está definidamente
relacionada con el efecto que el empleo constructivo de la Gran Invocación ha
producido en la Jerarquía, así como la anterior se relaciona con el efecto
producido en la humanidad. Este efecto en la Jerarquía es relativamente nuevo,
y se debe a la participación de la humanidad en el proceso de invocación,
produciendo nuevos efectos y contactos. El esfuerzo unido de los dos grandes
centros es de tan primordial importancia, que quisiera se concentraran sobre
él. Cuando el hombre la recita pone la fuerza del llamado y del deseo humano
detrás de los legendarios esfuerzos de la Jerarquía, siendo posible ahora en
gran escala por primera vez. Durante eones la Jerarquía ha luchado sola a fin
de ayudar y elevar a la humanidad y estimular la potencia del centro planetario
humano, de manera que su actividad vibratoria fuera oportuna y suficientemente
poderosa para llevarla al radio o campo magnético de la actividad jerárquica.
Esta larga tarea ha tenido éxito finalmente. La Jerarquía y la humanidad están
por fin relacionadas. Éste es el reflejo o la analogía superior de lo que
sucede en la conciencia de un ser humano que -habiendo alcanzado la etapa del
discipulado- está a punto de fusionar la luz de la personalidad (tal como se
expresa por medio del centro ajna y su exteriorización, el cuerpo pituitario) y
la luz del alma (tal como a su vez se expresa
por la luz de la cabeza, o por el centro coronario y su exteriorización,
la glándula pineal).
Por lo tanto, verán nuevamente
el significado práctico de la cuarta y quinta frase de la Gran
Invocación. Uno tiene que ver con el despertar de la humanidad (como centro
planetario) a la actividad y la realización; el otro con la ayuda prestada a la
Jerarquía en sus antiguos esfuerzos, de modo que ambas se relacionan con los
propios campos magnéticos y producen una fusión y síntesis que conducirá a una
más plena expresión del alma de la divinidad, por intermedio de la humanidad.
Reflexionen sobre esta afirmación.
En la enseñanza esotérica,
esto tiene lugar en la vida del individuo cuando -por un acto de la voluntad-
el centro en la base de la columna vertebral se despierta y el fuego y la luz
de la triple vida personal (un aspecto del fuego que a menudo se lo denomina
kundalini) son elevados y fusionados con el poder y la luz del alma. El
acercamiento principal de las dos energías básicas, la de la forma y la del
alma (como expresión del espíritu), se relacionan dentro del ser humano;
entonces tiene lugar el "matrimonio en los cielos" y la tarea del
proceso creador de la encarnación o manifestación individual, está por llegar a
su término. El mismo proceso tiene lugar dentro de la vida planetaria. La vida
de toda la humanidad (la vida inteligente de la forma) y la vida de la
Jerarquía (la vida del alma), bajo el impulso del espíritu o aspecto voluntad,
como está simbolizado en Shamballa, son fusionadas y mezcladas, haciendo
posible una nueva modalidad en el proceso evolutivo. El reino de Dios, el reino
de las almas y el reino humano, mutuamente expresivos e interrelacionados,
están perfectamente sintetizados y arraigados en la tierra. Entonces puede ser
vista débilmente la gloria del Uno, que es la gloria de Shamballa. El Morador
en el Umbral de la divinidad y el Ángel de la Presencia se enfrentan entonces.
Ésta es la situación de hoy.
Mañana se fusionarán y sintetizarán, y la gloria de Dios aparecerá en la
tierra. Entonces se habrá realizado el segundo gran Acercamiento.
LLAMADO A UN ACTO DE SERVICIO UNIDO
Noviembre de
1939
La situación es seria. Mar,
aire y tierra están en contra de las Fuerzas de la Luz; son agentes de la
sustancia material y pueden ser poderosamente empleados contra las Fuerzas
espirituales. Sin embargo, las fuerzas del aire están acrecentadamente de
nuestra parte. Los Miembros de la Jerarquía están decididamente determinados a
dirigir la corriente que está en camino. Esta civilización será una combinación
de lo mejor y lo nuevo que se ha producido hasta ahora y, sin embargo,
débilmente presentido por los mejores pensadores del mundo. La marea debe
cambiarse a favor de lo que llamamos justicia.
Las simientes del mal residen en todos los
países, y quienes guerrean contra lo bueno son numerosos en todos ellos;
algunos lo hacen con intención agresiva y planificada o mantienen una actitud y
aceptación pasiva, o una neutralidad planificada, como en América, o luchan
activamente por quienes están en contra de las fuerzas materiales.
Como bien saben, la Crisis
Mundial era inevitable, pero el estado de guerra física pudo haberse evitado
empleando correctos métodos psicológicos, y se habría resuelto, llevando a cabo
correctamente un proceso de transmutación y trasferencia si los aspirantes del
mundo hubieran demostrado espíritu de sacrificio. La necesidad del sacrificio
grupal no ha encontrado una respuesta adecuada, excepto en esos casos en que
fue impuesta por los gobiernos a sus gobernados. Tal es la penosa historia de
lo que sucede hoy.
¿Qué puede hacerse para evitar
que las Fuerzas de la Luz sean vencidas y arrasadas? No me refiero aquí a la
victoria física externa. La verdadera victoria no se producirá a menos que los
valores espirituales, que deberían gobernar la civilización humana, emerjan con
claridad y poder. Quisiera acentuar el hecho de que la marea debe ser
definidamente cambiada antes de fin de año si se quiere evitar un conflicto
prolongado. Por lo tanto, les diría que participen en el enfoque y la reunión subjetiva de los
pensadores del mundo, particularmente a los guías de las organizaciones, grupos
e iglesias de todo tipo y temperamento, que pueden impeler a sus numerosos
adheridos a una actividad uniforme y unida.
Actualmente los Maestros de
Sabiduría no disponen de tiempo para realizar Ellos mismos la tarea; están
abrumados, combatiendo a las fuerzas del materialismo, activas en todos los
países; la Jerarquía no puede dejar de incluir en su conciencia a Alemania,
aunque esas fuerzas hayan elegido a ese desdichado país como principal punto de
partida y empresa; la Jerarquía tiene en Alemania sus agentes trabajando como
en otras partes. Los Maestros de Sabiduría están activos disipando la depresión
y el terror que abruma hoy a todos Sus Trabajadores en la palestra del mundo,
los cuales luchan por permanecer firmes bajo el terrible impacto del
pensamiento erróneo y de la desesperación mundial; estos trabajadores son
también sensibles (debido a su etapa de desarrollo integrado) a la agonía de la
mente, la tensión de la emoción y las devastaciones del dolor físico, sentidas
por todos aquellos sobre quienes la guerra ha infligido sus efectos dolorosos y
aplicado la mano del sufrimiento. Tal
sensibilidad y respuesta afín, son susceptibles de producir un estado de
negatividad y preocupación psíquica, por la situación inmediata entre todos los
trabajadores, haciéndolos sordos al llamado de su verdadero deber, o si no
propenden a ofuscarse por el dual esfuerzo de prestar servicio eficaz y, al
mismo tiempo, luchar contra las reacciones emocionales. Por lo tanto, la
capacidad del trabajador de responder a las voces internas y servir en forma
desapasionada y altruista, es seriamente obstaculizada.
Insto a todos los trabajadores
y miembros del nuevo grupo de servidores del mundo a abandonar sus problemas personales.
Este es un movimiento de crisis, y tales problemas deben ser resueltos mediante
el total auto-olvido. Les pido nuevamente que trabajen con renovado ardor en el
servicio gozoso olvidando pasadas debilidades y fracasos ante la
urgencia de realizar para el mundo lo que les pido. El servicio prestado se ha
hecho últimamente con muy poco gozo. Al expresarme así, no me refiero a la
felicidad, que es una reacción de la personalidad, sino a esa gozosa confianza en la ley y en la
Jerarquía que subyace en las palabras bíblicas "El gozo del Señor es
nuestra fortaleza", "Levántate y lucha, Arjuna", conservando
intacta la llama del amor, no permitiendo que ningún aliento de odio perturbe
la serenidad del amor ni quebrante ese aplomo interno que les permitirá emitir
la clarinada de la comprensión mundial, que reunirá a todos los hombres y
mujeres de buena voluntad en ayuda de la Jerarquía. Esto terminará con todo
odio, separatividad y agresión, los tres pecados principales de la humanidad.
Todos los hombres odiaron; todos los hombres fueron separatistas, tanto en
pensamiento como en acción; todos fueron y muchos lo siguen siendo,
materialistas, orgullosos y deseosos de obtener lo que no les pertenece por
derecho. Este espíritu posesivo no es característico de ningún grupo; fue un
defecto universal y general, y ha producido la actual situación económica
desastrosa, precipitando al mundo a la guerra, al odio y a la crueldad.
La fusión de muchas mentes en
una actividad dirigida, es hoy de importancia suprema; esto está simbolizado en
la unión existente entre dos grandes naciones, Francia y Gran Bretaña. Unidad
del pensamiento y el propósito dirigidos es la garantía del futuro e inevitable
éxito. El poder del pensamiento masivo es omnipotente. La potencia de la actividad
mental enfocada y dirigida es impredecible. Si aceptan esta premisa y esa
afirmación, entonces actúen de acuerdo con ello.
El Espíritu de Paz se cierne
cerca de la humanidad, esperando la oportunidad de hacer sentir Su Presencia.
El Espíritu de Paz no es un concepto abstracto, sino una potente
Individualidad, y maneja fuerzas que hasta ahora no le son familiares a nuestro
planeta. Grandes Fuerzas esperan la hora en que puedan funcionar como
Liberadores y libertadores del género humano. Pero la puerta por la que
entrarán debe ser abierta por la humanidad y lo será mediante un acto unido
de la voluntad, expresado por alguna fórmula de palabras y por el sonido.
Se llevará a cabo por la actividad simultánea de los hombres y mujeres de buena
voluntad y por los aspirantes y discípulos del mundo. La puerta no será abierta
sino por un acto de invocación, respaldado por la voluntad enfocada. Es
esencial la determinación dirigida del hombre o grupo, que emplea la fórmula,
plegaria o invocación sugerida.
Les pediría que lleguen a
tantas personas como puedan, por medio de todo canal disponible, e inicien, si
es posible, una actividad definida en la próxima Navidad y también en el
momento de la Luna llena de enero para hacer dos grandes llamados a las Fuerzas
de la Paz y de la Luz, a fin de que ayuden a la humanidad. Les pediría que se
pongan en contacto con dirigentes y trabajadores -importantes o no- en todos
los países, pidiéndoles asociarse a su manera y con su propia gente, y hacerlo
en la mayor escala posible -por lo menos tan grande como la del esfuerzo hecho
por ustedes en 1936.
Los tiempos están maduros para
responder a estas ideas; el dolor y la angustia del mundo abrirán los corazones
y los bolsillos. La idea de una demanda para Navidad y el llamado a la plegaria
y a la invocación del Príncipe de la Paz, tendrá el poder de evocar la reacción
deseada, y servirá también para fusionar en una unidad más estrecha a todos los
que reconocen el trabajo que la Jerarquía trata de realizar. Les pediría que
soliciten ayuda en todas partes y que permitan que estas ideas se desarrollen
en el mundo sobre una base útil y oportuna. Exhorten a todos los que conocen,
pues por su intermedio se puede llegar a millones de personas e impelerlas a
iniciar la actividad deseada.
A aquellos de ustedes que
pueden valorar y utilizar la Gran Invocación, les sugeriría un empleo renovado
y fervoroso. Sin embargo podría sugerirse como alternativa la invocación
siguiente:
"Oh Señor de Luz y Amor,
ven y gobierna al mundo.
Que el Príncipe de la Paz
aparezca y ponga fin a las guerras de las naciones.
Que el reinado de la Luz, el
Amor y la Justicia comience.
Que haya paz en la Tierra y
que empiece en nosotros mismos."
EL ORDEN MUNDIAL VENIDERO
Abril de 1940
El análisis de las condiciones
mundiales está siendo escrito en Norteamérica, donde todavía hay una relativa
seguridad física, tiempo para reajustar los puntos de vista y también la
oportunidad de dar directivas -junto con la aguerrida Gran Bretaña y sus
Aliados- a un mundo penosamente necesitado de guía y de visión. Existe una gran
confusión de voces. Los que menos saben hablan más alto y con facilidad achacan
a los demás las culpas. En todas partes prevalece mucha angustia mental,
ocasionada por la guerra y también por el deseo de los bienintencionados de que
prevalezca su particular solución al problema mundial.
En consecuencia, es necesario
hablar directamente, indicar los peligros inherentes a la situación actual,
presentar su extraordinaria oportunidad para traer los cambios necesarios y
señalar las líneas de demarcación entre los modos de vivir correctos y los
erróneos, entre una visión del nuevo orden mundial y los planes retrógrados del
así llamado "nuevo orden" con el cual las potencias totalitarias
tratan de abrumar a la humanidad.
Comenzamos con la premisa de
que dos visiones mundiales opuestas enfrentan a la humanidad, y dos órdenes
mundiales se le presentan al género humano. El hombre debe elegir entre éstos,
y su elección determinará el futuro.
1941 y 1942 serán años de crisis
y de tensión. Quienes perciben los riesgos, la oportunidad y la importante
decisión a tomar, luchan con apresuramiento casi frenético para despertar a las
masas acerca de lo excepcional de este momento. Lo que la humanidad decida
durante los próximos doce meses condicionará el futuro como ninguna otra
decisión humana lo ha hecho en la historia del género humano.
Existieron anteriormente
puntos de crisis en la historia, pero ninguno involucró a toda la población del
planeta. Hubo períodos de peligro, dificultad, guerra, hambre y angustia, pero
ninguno condicionó las vidas de incontables millones de personas como el
actual. Una y otra vez surgieron conductores, conquistadores, dictadores y
personajes mundiales, pero hasta ahora llegaron en momentos en que sus
influencias estaban limitadas por las comunicaciones mundiales y las
limitaciones nacionales; por lo tanto, su poder no era universal y su progreso
fue detenido por las condiciones del
periodo que vivieron. Hoy todo el planeta está involucrado y todas las
naciones del mundo se hallan definidamente afectadas.
Se están estableciendo
barreras en un inútil esfuerzo por mantenerse fuera de las dificultades y
evitar la guerra; los grupos predominantes enrolan bajo una sola bandera a
muchas naciones, para que se asocien a las potencias totalitarias o a las
naciones que se les oponen. Las naciones que no son realmente beligerantes
están también activas en la tarea de preservar su integridad nacional.
El conflicto actual es
mundial, estando involucrados los siguientes grupos:
1. Las naciones agresoras que luchan, regidas
por dictadores ambiciosos.
2. Las naciones que tratan de defenderse a sí
mismas y a las libertades de la humanidad.
3. Las naciones neutrales, que ven las
condiciones involucradas y enfrentan la necesidad inmediata de tomar parte.
Esta lucha va adquiriendo cada
día más intensidad. Nuevas zonas del mundo están siendo arrastradas al
conflicto cada semana. Las cuestiones reales, los inminentes resultados
económicos y las implicaciones políticas emergen con creciente claridad en
todos los países, y -no se equivoquen- hasta en esos países que están
entumecidos y sufrieron bajo la bota del conquistador. Entre ellos se fomenta
una rebeldía silenciosa e inexpresada por ahora, rebeldía interna silenciosa
que constituye en sí una amenaza para la paz mundial y, si es evocada para que
se exprese plenamente, puede hundir al mundo en el conflicto, más
profundamente.
Frente a la humanidad existen
dos peligros mayores, y son: Primero, el conflicto se prolongará tanto que la
humanidad quedará totalmente exhausta; se alcanzará un empate y surgirá una
situación que terminará con todas las relaciones civilizadas y toda esperanza
de una ordenada vida de belleza, paz y cultura. Segundo, las naciones aún no
involucradas no verán las realidades de la situación ni ayudarán a los que
luchan por la conservación de la libertad nacional e individual. Sí esto fuera así, entonces -sin ser ésta su
intención y sin embargo inevitablemente- estarán del lado del mal y compartirán
la responsabilidad de preparar el desastre mundial.
Actualmente, no hay más que
dos partidos en el mundo -los que están del lado de las correctas relaciones
humanas y los que están del lado de la política del poder egoísta y cruel. Las
potencias totalitarias están en marcha impías, egoístas, crueles y agresivas-;
las potencias que luchan por la libertad humana y por los derechos de las pequeñas naciones
indefensas, están contra la pared, enfrentando al más poderoso despliegue de
poder humano que el mundo haya visto. Las naciones que no están todavía
físicamente involucradas se preparan para algún tipo de acción y para la
defensa contra las potencias dictatoriales, pero no contra las democracias que
luchan.
Hoy la batalla se libra en
tierra, mar y aire. Desde el punto de vista económico, todos los países están
involucrados y la ruina acecha tras la estela de la guerra; el cese de las
exportaciones e importaciones en muchos países está llevando a la ruina
financiera a millares de personas; la presión del desastre económico, el temor
al hambre y a la peste y el constante riesgo de llegar a ser parte activa de la
guerra, enfrentan a todos los países que aún no están realmente en la línea de
fuego. A estos problemas, en lo que concierne a las naciones en guerra, se
agregan el temor a la derrota, a la muerte, a los traumas físicos y a la
pérdida de todas las posesiones.
La humanidad debe hacer frente
a estos hechos. No importa cómo la gente pueda eludir la verdad, sin evadirse
hacia un mundo de ensueños y ansiosos deseos, la realidad es -inevitable e
innegable-que el mundo está en guerra y todos se hallan implicados.
El Trabajo de Buena Voluntad
Antes de Septiembre de 1939,
los objetivos de nuestro trabajo mundial, durante un período de nueve años,
fueron difundir la buena voluntad mundial, descubrir a los hombres y mujeres de
buena voluntad en todo el mundo y enseñar el significado de la voluntad al
bien. Ésta es la tarea principal del nuevo grupo de servidores del mundo. Hemos
inculcado una actitud no separatista y la necesidad de correctas relaciones
humanas.
Tratamos de aclarar cuáles de
las distintas formas de gobierno y variados sistemas ideológicos serían
correctos y posibles, siempre que los seres humanos vivieran unidos,
practicaran la buena voluntad y reconocieran su hermandad sanguínea.
Entonces, la humanidad decidió
luchar y estalló la guerra: un grupo, los instigadores de la guerra, luchando
por adquirir el poder mate rial, la gloria de una nación y la subyugación de
los indefensos; el otro, luchando por conservar su propia libertad de acción,
su integridad, los derechos de las pequeñas naciones y los valores
espirituales. Inmediatamente, las cuestiones fueron muy claras en las mentes de
quienes estaban en contacto con los asuntos humanos; de pronto, ciertas
naciones se pusieron en contra de las fuerzas agresoras, y otras naciones, con
prejuicios similares a los de las ideologías distorsionadas y propósitos
egoístas, se pusieron de parte de la nación agresora; a continuación, el pánico
embargó a las naciones restantes que se refugiaron en programas de defensa y
neutralidad miopes -neutralidad y programas que probaron ser completamente
inútiles para protegerlas.
¿A favor de quién debía estar
el nuevo grupo de servidores del mundo? ¿Qué debían hacer los hombres y mujeres
de buena Voluntad? ¿Debían estar a favor de las potencias totalitarias, porque
así pondrían fin más rápidamente al conflicto, o de parte de las potencias
neutrales persiguiendo frenéticamente ineficaces programas de paz, políticas de
apaciguamiento, hasta caer en manos de las potencias totalitarias?
Habiendo decidido la humanidad
participar en la lucha, físicamente no restaba hacer otra cosa que
instar a los hombres y mujeres de buena voluntad a ponerse a favor de una
acción que liberaría a la humanidad mediante la destrucción de las fuerzas del
mal, las cuales habían determinado demostrar que la fuerza era la razón. Por
consiguiente, las fuerzas que luchaban por el progreso y la civilización tenían
que oponerse a la fuerza con la fuerza.
El desafío fue aceptado por
las democracias que representan el derecho y la libertad humanos. Debido a la
decisión de luchar por el progreso espiritual, las fuerzas espirituales del
planeta no tenían otra alternativa que alinearse a favor de las democracias
aliadas y esforzarse por despertar a las naciones neutrales. Aquéllas se
alinearon en contra de los conductores de las naciones agresoras, aunque no de
sus pobres pueblos engañados y subyugados, que a su vez deben ser liberados por
las democracias aliadas.
Sobre la base de una activa
voluntad al bien, los hombres y mujeres de buena voluntad, actuando bajo la
inspiración del nuevo grupo de servidores del mundo, no tenían otra alternativa
que ponerse del lado de las fuerzas espirituales y entrar en la lucha para
liberar a la humanidad de las ambiciones totalitarias y las intenciones de un
grupo de hombres malignos. Pero el espíritu de buena voluntad debe, firme e
invariablemente, ser el impulso motivador e impedir que el odio tenga cabida en
él. El mayor bien para el mayor número reside ahora en la liberación de las
naciones de la dominación de las potencias totalitarias.
La Posición Pacifista
El segundo punto que quisiera
abordar son los argumentos expuestos por los pacifistas del mundo. Toda la
gente honesta y buena es de mente pacífica y odia la guerra. Este hecho lo
olvida a menudo el idealista y pacifista académico. Estas personas dicen que
dos males no hacen un bien y responder al asesinato con el asesinato (que es su
definición de la guerra) es pecaminoso; que la guerra es mala (nadie lo niega)
y que no se debe tomar parte en ella. Sostienen que con pensamientos de paz y
amor, el mundo puede enderezarse y terminar la guerra. Tales personas, que
luchan contra la existente realidad de la guerra, por lo general poco o nada
concreto hacen para corregir los errores responsables de la misma, y permitir a
otros emprender su defensa -personal, municipal, nacional e internacional. No
puede dudarse de la sinceridad de estas personas.
Debe recordarse que para argumentar
contra estas ideas y justificar el espíritu de lucha de las democracias
cristianas, lo que cuenta es el móvil. La guerra puede ser y es un
asesinato en masa, cuando el móvil es erróneo. Puede ser sacrificio y correcta
acción, cuando el móvil es justo. Matar a un hombre que mata al indefenso, no
se lo considera como un asesinato. El principio también es aplicable cuando se
mata a un individuo que mata a otro, o cuando se lucha contra una nación que
ataca a los indefensos. Los medios materiales empleados por el mal para fines
egoístas, pueden emplearse también para buenos propósitos. La muerte del cuerpo
físico es un mal menor que hace retroceder la civilización, contrariar los
propósitos divinos del espíritu humano, negar toda enseñanza y controlar las
mentes y las libertades de los hombres, coartando libertades. La guerra es
siempre mala, pero puede ser el menor de dos males, como sucede en la
actualidad.
Si se lleva adelante la actual
guerra, hasta obtener el triunfo, derrotando a las potencias totalitarias,
constituirá un mal mucho menor que la subyugación de muchas naciones por la
codicia sin precedente, los nefastos procesos educativos y la oposición, por
parte de las potencias del Eje, a todos los valores espirituales reconocidos.
Si las potencias totalitarias triunfan, significará años de desorden y
revueltas; su victoria ocasionará un indecible sufrimiento.
Sin duda es una verdad
espiritual innegable que el recto pensar puede cambiar y salvar al mundo, pero
también es verdad que no hay suficientes personas capaces de pensar para
realizar este trabajo. Tampoco hay tiempo suficiente para hacerlo. Los
pensamientos de paz están principalmente basados en un idealismo obstinado que
ama al ideal más que a la humanidad. Se basa también en un inconsciente temor a
la guerra y en la inercia individual, que prefiere el mundo de ensueño de los
deseos ansiosos, antes que asumir la responsabilidad por la seguridad de la
humanidad.
He tratado brevemente de
aclarar la posición del nuevo grupo de servidores del mundo cuando lucha por
los derechos del hombre, por el futuro espiritual de la humanidad y por el
nuevo orden mundial. Lo que ahora tengo que decir lo clasificaré en cuatro
partes:
I.
El
mundo tal como existe en la actualidad. La situación actual es resultado de tendencias
pasadas, de presiones subyacentes y de decisiones humanas.
II.
El
nuevo orden mundial. Diferirá
del antiguo orden y del denominado "nuevo orden" por las potencias
totalitarias.
III.
Algunos
problemas involucrados.
Exigirán ser tratados y considerados cuatro problemas mundiales principales.
IV.
La
tarea por delante.
Próximamente me ocuparé del intervalo hasta lograr la paz, y haré además
algunas sugerencias para el venidero período de reconstrucción.
I. EL MUNDO
ACTUAL
¿Cuáles son las causas que produjeron
las condiciones mundiales actuales? ¿Cuáles son las presiones subyacentes que
están produciendo el actual caos, o las que producirán el eventual orden? Antes
de poder hacer rectificaciones debe conocerse el error; debe haber comprensión
de las causas predisponentes, productoras de la necesidad, saber que hay una
culpabilidad general y una responsabilidad compartida por las malas
condiciones, y también que existe la determinación de reparar el mal y de
abstenerse de toda mala acción.
La tendencia a achacar la
guerra a Hitler y a su camarilla de hombres malignos, no debería cegarnos
respecto a las causas que posibilitaron su actuación maléfica. Hitler es
principalmente un agente precipitador, pues fue el medio por el cual se
enfocaron el egoísmo y la crueldad del mundo. Pero como Cristo dijo: "¡Ay
del mundo por los tropiezos!, porque es necesario que vengan tropiezos, pero
¡ay del hombre por quien viene el tropiezo!" (Mateo 18:7). Las causas de
este mal prevaleciente son inherentes a la humanidad misma.
El antiguo e incontrolado
egoísmo fue siempre la característica del hombre; el deseo de poder y de
posesiones movió siempre a los hombres y a las naciones; la crueldad, la
codicia y el sacrificio de los valores superiores a los inferiores, se han
arraigado profundamente en las costumbres humanas durante épocas. Todos los
pueblos y naciones son culpables del comportamiento y de estos antiguos hábitos
mentales. A medida que los pueblos se acercaban, las líneas de
separación y el antagonismo de las naciones se acrecentaban constantemente, y
así la actual guerra (iniciada en 1914) es el resultado inevitable del
pensamiento erróneo, metas egoístas y de antiguos odios. Intereses
individualistas, metas separatistas y deseos agresivos, marchan hacia su
inevitable final: la guerra y el caos.
La situación económica también
constituye un símbolo de esta condición. Las naciones se dividen en las que
"tienen" y las que "no tienen", y originan así la era
actual del "hampa". Las bandas organizadas en los Estados Unidos aparecieron
como expresión de estas tendencias en la vida nacional. En el mundo
internacional, tres naciones están ahora desempeñando el mismo papel. Las
naciones aliadas y los Estados Unidos están reconociendo la amenaza del hampa
nacional e internacional, y se esfuerzan por aplastarla. Pero -y éste es el
punto de importancia- tales condiciones fueron posibilitadas por la totalidad
de la humanidad.
Materialismo y Espiritualidad
Hoy existen tres corrientes
humanas principales: primero, una tendencia hacia un sistema de vida espiritual
y libre; segundo, la tendencia hacia el desarrollo intelectual; y por último,
la poderosa tendencia hacia la vida material y la agresión. En la actualidad la
última de estas tendencias innatas y la segunda, la actitud intelectual,
prevalecen y están de parte de las metas materialistas. Un grupo relativamente
pequeño arroja el peso de la aspiración humana a favor de los valores
espirituales. La guerra entre los pares de opuestos -el materialismo y la
espiritualidad- se libra ferozmente. Sólo cuando los hombres se aparten de la
agresión material y se dirijan hacia objetivos espirituales, la situación
mundial cambiará y los hombres -movidos por la buena voluntad- obligarán a los
agresores a volver a su propio lugar y liberarán a la humanidad del temor y de
la fuerza. Cosechamos ahora los resultados de nuestra propia siembra. El
reconocimiento de la causa del problema proporciona a la humanidad la
oportunidad de ponerle fin. Ha llegado el momento en que es posible instituir
esos cambios de actitud que traerán una era de paz y buena voluntad, basadas en
las correctas relaciones humanas.
Estas dos fuerzas -el
materialismo y la espiritualidad- se enfrentan mutuamente. ¿Cuál será el
resultado? ¿Detendrán los hombres al mal e iniciarán un período de
entendimiento, colaboración y recta relación, o continuarán el proceso de
planificación egoísta y de competencia económica y militante? Esta pregunta
debe ser contestada por el claro pensar de las masas y el desafío valiente y
aplomado de las democracias.
En todas partes se reconoce la
necesidad de un nuevo orden mundial. Las potencias totalitarias hablan del
"nuevo orden en Europa"; los idealistas y pensadores desarrollan
esquemas y planes que visualizan condiciones totalmente nuevas y que terminarán
con el maligno y antiguo orden. Hay una constante demanda para que los Aliados
fijen sus objetivos de paz e indiquen con claridad los ajustes que se harán
después de la guerra, porque una visión de la futura conducta mundial ayudará a
la humanidad en la crisis actual.
Antecedente Histórico
A través de la Edad Media, el
gobierno de poderosos monarcas, la expansión de los imperios y la marcha de los
conquistadores nacionales, fueron las características sobresalientes. Un número
relativamente pequeño de pueblos estuvieron involucrados. La Iglesia de
entonces tenía un poder inmenso en todos los países europeos: controlaba la
educación del pueblo, pero no establecía ninguna base para el recto pensar
político. La historia del pasado es la historia de muchas formas de gobierno.
Razas y naciones aparecieron y desaparecieron. Regímenes políticos y formas
religiosas desempeñaron su parte, persistiendo o desapareciendo. La triste
historia de la humanidad ha sido de reyes y potentados, gobernantes y guerreros,
presidentes y dictadores -llegando al poder a expensas de su propia nación o de
otras. Conquistadores llegan y se van -Akbar, Genghis Khan, los Faraones,
Alejandro el Grande, Julio César; Carlomagno, Guillermo el Conquistador,
Napoleón Bonaparte, Hitler y Mussolini. Todos perturbaron el ritmo de su época
y llegaron al poder por la agresión y el exterminio. A medida que las naciones
fueron interrelacionándose más estrechamente, aumentó su influencia y su campo
de expresión, producidos por los crecientes medios de comunicación; Gran
Bretaña no supo nada de los movimientos de Alejandro; tampoco los pueblos de
América de Genghis Khan, pero el ruido de los ejércitos en marcha de Napoleón,
fue escuchado en una zona mucho más amplia, y son conocidos en todo el mundo
los triunfos -diplomáticos y militares- de Hitler.
Las potencias totalitarias han
hecho del mundo un campamento armado -para la ofensiva o la defensiva. El móvil
de todos estos conquistadores fue la avidez de oro, tierra, poder y triunfo
personal. Los dictadores modernos no son una excepción. No traen nada nuevo.
Anarquía
Mundial
La historia del mundo ha sido
erigida alrededor del tema de la guerra; sus puntos críticos fueron las grandes
batallas. La idea de venganza mueve a algunas naciones; la demanda de que se
corrijan antiguos errores históricos influye a otra; la restitución de tierras,
anteriormente poseídas, dirige aún los actos de otras. Por ejemplo, la antigua
gloria del Imperio Romano debe ser restablecida -a expensas de los pequeños
pueblos desamparados; la cultura de Francia debe ser sobresaliente, y su
seguridad debe predominar sobre las demás consideraciones; el imperialismo
británico ultrajó en el pasado a otras naciones; la hegemonía germana y el
"espacio vital" deben dominar a Europa, y el superhombre alemán debe
ser el árbitro de la vida humana; el aislacionismo norteamericano dejaría a la
humanidad indefensa en su hora de necesidad y entregaría los hombres al régimen
de Hitler; no se puede confiar en el silencio de Rusia; Japón está trastornando
el equilibrio del poder en Asia. Tal es el cuadro de hoy. La anarquía rige al
mundo; el hambre amenaza a los habitantes de Europa; la población civil de las
ciudades, las mujeres y los niños, están en grave peligro de males y muerte, y
se ven forzados a vivir bajo tierra; la peste aparece; no hay ninguna seguridad
en tierra, mar o aire; las naciones están al borde de la ruina financiera; la
ciencia se ocupa de inventar instrumentos de muerte; las poblaciones de
ciudades y distritos enteros son trasladadas de una parte del país a otra;
familias y hogares son deshechos; prevalece intenso temor, miran el futuro con
desesperanza y duda; se suceden series de suicidios y crímenes; el humo de
incontables incendios obscurece los cielos; los mares están sembrados de
muertos y de buques hundidos; el tronar de los cañones y la explosión de las
bombas se escuchan aproximadamente en veinte países; la guerra surge de las
aguas, marcha sobre los países y desciende desde los cielos.
El viejo orden ha llevado a la
humanidad a esta situación. La crueldad y el egoísmo del hombre condujeron a
este desastre; ninguna nación escapa a esta crítica, y a todas ellas las
moviliza más rápidamente el propósito egoísta que el espíritu de sacrificio.
Y hasta, incluso, la América
idealista sólo puede ser incitada a la acción, apelando a su propio interés y
seguridad.
Como incentivo reconozcamos
que la misma humanidad que ha producido estas terribles condiciones, también
puede crear el nuevo mundo, el nuevo orden y el nuevo modo de vida. El pasado
maligno y egoísta debe ceder su lugar al bien, a un futuro de comprensión, de
colaboración, de rectas relaciones humanas. La separatividad debe ser
reemplazada por la unidad. El conjunto de agresores totalitarios, de
democracias aliadas y de ansiosas naciones neutrales, debe trasformarse en un
mundo cuya característica sea un solo esfuerzo -el establecimiento de esas
relaciones que traerán la felicidad y la paz de la totalidad y no únicamente de
la parte.
II. EL NUEVO ORDEN MUNDIAL
Doy por sentado que mis
lectores reconocen que algo inteligente y espiritual dirige a la humanidad. No
me interesa cómo denominan a tal Propósito guiador. Algunos lo llaman la
Voluntad de Dios; otros, las tendencias inevitables del proceso evolutivo; aún
otros pueden creer en las fuerzas espirituales del planeta; habrá quienes lo
consideran como la Jerarquía espiritual del planeta, o la gran Logia Blanca;
muchos millones hablan de la guía del Cristo y Sus discípulos. Sea lo que
fuere, hay el reconocimiento universal de un Poder guiador que ejerce presión a
través de las edades, lo cual parece conducir todo hacia un culminante bien.
Alguna dirección definida ha
conducido desde la etapa del hombre primitivo hasta ese punto evolutivo en que
puede aparecer un Platón, un Shakespeare, un Da Vinci, un Beethoven. Algún
poder ha evocado la capacidad del hombre para formular ideas, producir sistemas
de teología, de ciencia y de gobierno; algún poder motivador interno ha dado al
hombre la capacidad de crear belleza, descubrir los secretos de la naturaleza;
alguna comprensión de la responsabilidad divina subyace en la filantropía, los
sistemas educativos y el movimiento de bienestar en todo el mundo. El progreso
del espíritu humano ha sido de irresistible desarrollo, de creciente
apreciación de la realidad, la belleza y la sabiduría. El instinto se ha
convertido en intelecto; el intelecto comienza a desarrollarse en intuición. La
significación de Dios, el registro de potencialidades divinas del hombre y la
creciente capacidad de comprender y participar en los procesos mentales de los
demás, todo indica progreso y desarrollo.
Esta imagen de la belleza del
espíritu humano debe compararse a la imagen anterior del egoísmo y la crueldad
del hombre, y su inhumanidad hacia él mismo. Ambas imágenes son reales, pero
únicamente la de la belleza es eterna; la otra es transitoria. El hombre es un
compuesto de expresiones superiores e inferiores, y en todas las guerras y
dificultades que acompañan al progreso del hombre a través de las edades,
subyace este factor principal -una constante y antigua lucha entre la
aspiración espiritual del hombre y sus deseos materiales. Hoy esta condición
está centrada en el conflicto que se libra entre los poderes totalitarios y las
naciones que luchan por los derechos del espíritu humano y la libertad de la
humanidad.
El empleo de la palabra espiritual
no tiene que ver con la forma en que la empleen las religiones ortodoxas,
excepto hasta donde la expresión religiosa forma parte de la espiritualidad
general de la humanidad. Es espiritual todo lo que tiende a la comprensión, a
la bondad, a aquello que produce belleza y puede conducir al hombre a una
expresión más plena de sus potencialidades divinas. Es malo todo lo que
introduce al hombre más profundamente en el materialismo, omite los valores
superiores de la vida, fomenta el egoísmo, erige barreras al establecimiento de
rectas relaciones humanas y nutre el espíritu de separatividad, temor y
venganza.
Sobre la base de estas
diferencias, lógicamente se evidencia que Dios está de parte de las naciones
aliadas, pues no puede suponerse que el Cristo está del lado de Hitler y del
gobierno de la agresión cruel. La Jerarquía espiritual del planeta arroja todo
el peso de su fuerza contra los poderes del Eje, hasta donde las personas
espiritualmente orientadas del mundo pueden colaborar, porque no debe coartarse
el libre albedrío del hombre. Nadie teme a las naciones aliadas; la situación
no ha sido precipitada por los Aliados; no emplean los métodos de la propaganda
engañosa, ni aterrorizan a los débiles e indefensos. Los hechos lo prueban, y
tal reconocimiento subyace en la constante ayuda de los Estados Unidos. El modo
de vivir y los objetivos espirituales de las demás gracias son reconocidos por
todos, y esto está amenazado por los conceptos totalitarios de la vida. La
humanidad habla por intermedio de las democracias.
El Orden Mundial del Eje
El orden totalitario debe
desaparecer, porque es contrario a la visión espiritual. El orden mundial, tal
como lo visualiza Hitler, está basado en el sometimiento de los débiles al
gobierno de una super Alemania, donde podrán seguir viviendo las pequeñas
naciones en la medida que puedan servir a las necesidades de Alemania. A las
potencias menores del Eje sólo se les permite vivir porque se benefician los
objetivos alemanes -Italia, para dar a Alemania una salida al Mediterráneo, y
Japón, para manejar el problema asiático, por ser demasiado grande para que
Alemania lo resuelva sola. La intención de este orden es que debe ir a Alemania
lo mejor de todos los productos industriales y agrícolas, y el residuo
innecesario a las pequeñas naciones; un orden
donde los procesos educativos serán controlados por la dominante super-raza. Todos los sectores del
conocimiento estarán subordinados a la glorificación de Alemania. Ésta será
representada como la simiente de toda la gloria del mundo y como despiadado
salvador del género humano; las bellezas de la guerra, de la lucha y de la
fortaleza física, serán enaltecidas y los así llamados objetivos admirables del
espíritu humano serán desarrollados para producir una raza de hombres donde no
tendrá cabida la "afeminada" belleza de la bondad amorosa ni la
consideración inteligente de los demás.
Llamaré la atención sobre la
enseñanza que está siendo impartida ahora a la juventud alemana. Que la fuerza
es el derecho. Que el alemán pertenece a la super-raza, y que todas las demás
son inferiores. Que sólo a una aristocracia elegida debe permitírsele el
privilegio de la educación y del gobierno. Que las masas no son más que
animales y existen únicamente para ser esclavos de la raza superior La guerra
es para los hombres lo que es para la mujer dar a luz. La guerra es un proceso
natural y, por lo tanto, eternamente justa. Todas las fuentes de provisión
deben ser controladas por Alemania y, en consecuencia, aún esas naciones
actualmente neutrales, deben ser puestas bajo la esfera de influencia alemana.
Las potencias totalitarias dominarán el sistema económico del mundo y
controlarán todas las importaciones y exportaciones. Descenderán las normas de
vida en ambos hemisferios; todo estará relacionado con el bien de Alemania y
ninguna otra nación será considerada. La enseñanza y la ética cristianas deben
ser necesariamente eliminadas, porque Alemania considera al cristianismo y a su
divino Fundador como afeminados y débiles, que acentúan las cualidades más
débiles de la naturaleza humana y son responsables de la decadencia de todas
las naciones, excepto Alemania. El cristianismo debe ser además derrotado, porque
se fundamenta en fuentes judías; el gobierno de Cristo debe terminar, porque
sólo el gobierno de la fuerza es justo.
En el orden mundial de las
potencias del Eje, el individuo no tiene derechos ni libertades, excepto hasta
donde puede servir al estado; no habrá libertad de pensamiento o de conciencia;
todas las cuestiones serán decididas por el estado y el ciudadano no tendrá
ningún derecho de opinión. Los hombres serán reclutados como esclavos al
servicio del estado.
Tal es el cuadro del orden que
las potencias del Eje están preparando para imponer al mundo, y sus propias
palabras lo testimonian. Sólo la percepción de la verdadera naturaleza de esta
crisis, la determinación de hacer frente a los hechos, más la valentía,
bastarán para derrotar a Hitler. Esta temeridad conquistadora debe estar basada
en el reconocimiento de los valores espirituales involucrados, en la creencia
en Dios y en un sentido común determinado a establecer seguridad, rectas
relaciones humanas y libertad.
Es importante que la gente
haga frente a los hechos inmediatamente. Debe comprender cuál es la naturaleza
del orden mundial que Hitler está preparando para poner en vigencia lo que
tiene por delante la humanidad, si triunfan las potencias del Eje. Es esencial
que los pequeños niños del mundo sean librados de la mala influencia y la falsa
educación a las que serán sometidos si las potencias totalitarias dominan
Europa. Las actitudes mentales ambientales comprueban los efectos de la cultura
intensiva dada a la juventud de Alemania durante los últimos veinte años. Estos
niños que manejan tanques, vuelan en aviones sobre los países de Europa y
libran una guerra contra mujeres y niños, son el producto de un sistema
educativo y, por lo tanto, víctimas de un procedimiento maligno. Los niños de
Alemania y los de otros países deben ser rescatados del futuro que Hitler tiene
planeado; las mujeres de Alemania y de otras naciones deben ser liberadas del
temor; la población de Alemania debe, además, liberarse del mal gobierno de
Hitler. Esto lo reconocen las naciones aliadas. No se equivoquen. El alemán es
tan caro al corazón de la humanidad, de Dios, de Cristo y de todas las personas
que piensan correctamente, como cualquier otro pueblo. El pueblo alemán debe
ser rescatado del orden mundial de Hitler, tanto como el polaco, el judío, el
checoslovaco o cualquier nación cautiva. Al lograr esta liberación, las
naciones aliadas y las potencias neutrales deben conservar el espíritu de buena
voluntad, aunque empleen la fuerza, que es el único medio de conquistar que
comprenden las potencias totalitarias.
Pasos Hacia el Nuevo Orden Mundial
¿Qué debería planificar el
resto del mundo, en oposición al orden mundial totalitario? ¿Para qué objetivos
mundiales deberíamos trabajar las democracias? Esquema utópico, formas
idealistas de gobierno y procedimientos culturales de vida, fueron siempre
juguetes de la mente humana a través de los siglos. Pero estas utopías se
hallan tan lejos de ser posibles, que su presentación parece inútil. La mayoría
son completamente nulas.
Sin embargo, pueden haber
ciertas posibilidades inmediatas y pueden desarrollarse posibles objetivos si
existe en la humanidad una definida voluntad al bien y si tiene paciencia.
Ciertas principales premisas
espirituales deberían respaldar todo esfuerzo para formular el nuevo orden
mundial. Expondré algunas de ellas:
1. El nuevo orden mundial debe satisfacer la necesidad inmediata
y no constituir un esfuerzo para satisfacer una visión idealista y distante.
2. El nuevo orden mundial debe adecuarse a un mundo que ha sufrido
una crisis destructiva y a una humanidad que fue destrozada por la experiencia.
3. El nuevo orden mundial debe sentar las bases para otro futuro
orden mundial, que sólo será posible después de un período de recuperación, reconstrucción
y reedificación.
4. El nuevo orden mundial estará basado en el reconocimiento de que
todos los hombres son iguales en su origen y meta, pero que todos están en
etapas distintas de desarrollo evolutivo; que la integridad personal, la
inteligencia, la visión y la experiencia, así como una marcada buena voluntad,
deben señalar al conductor. El dominio del proletariado sobre la aristocracia y
la burguesía, como en Rusia, o el dominio de una aristocracia atrincherada
detrás del proletariado y la clase media, como hasta hace poco en Gran Bretaña,
deben desaparecer. El control del trabajo por el capital o el control del
capital por el trabajo, también deben desaparecer.
5. En el nuevo orden mundial, el grupo gobernante de cualquier
nación, debe estar compuesto por quienes trabajan para el mayor bien del mayor
número y, al mismo tiempo, ofrecen una oportunidad a todos, procurando que el
individuo tenga libertad. Ya se reconocen hoy los hombres de visión,
posibilitando así la correcta elección de líderes, que no fue posible hasta
este siglo.
6. El nuevo orden mundial se basará en un activo sentido de
responsabilidad. "Todos para uno y uno para todos" será la regla.
Esta actitud tendrá que ser desarrollada entre las naciones, pues aún no
existe.
7. El nuevo orden mundial no impondrá un tipo uniforme de gobierno,
ni una religión sintética ni un sistema de regimentación a las naciones. Los
derechos soberanos de cada nación serán reconocidos y se permitirá la plena
expresión de su genio particular, tendencias individuales y cualidades
raciales. Sólo en un caso particular debe hacerse el esfuerzo para lograr la
unidad y esto será en el campo de la educación.
8. El nuevo orden mundial reconocerá que los productos del mundo, los
recursos naturales del planeta y sus riquezas, no pertenecen a ninguna nación,
sino que deberán ser compartidos por todos. No habrá naciones que
"poseen" y otras que no poseen. Una equitativa y apropiada
distribución organizada del trigo, el petróleo y la riqueza mineral del mundo,
se desarrollará teniendo como base las necesidades de cada nación, sus propios
recursos internos y los requerimientos de su pueblo, lo cual se llevará a cabo
si se tiene en cuenta a la totalidad.
9. En el período preparatorio para el nuevo orden mundial habrá un desarme
constante y regulado. No será optativo ni se permitirá a ninguna nación
producir ni organizar equipo alguno para propósitos destructivos, o atentar
contra la seguridad de cualquier otra nación. Una de las primeras tareas de
toda conferencia de paz futura será regular esta cuestión y procurar
gradualmente el desarme de las naciones.
Éstas son las premisas simples y generales
sobre las cuales el nuevo orden mundial tiene que comenzar a trabajar Tales
etapas preliminares deben ser mantenidas fluidas y experimentales, sin perder
nunca de vista la posibilidad; deben mantenerse inviolables los cimientos; los
procesos intermedios y los experimentos deben llevarse a cabo por hombres que
se interesen por el bien de todos y cambien los detalles de la organización,
mientras conservan la vida del organismo.
Rectas Relaciones Humanas
El objetivo de su trabajo
puede ser resumido así: el nuevo orden mundial facilitará el establecimiento de
rectas relaciones humanas, basadas en la justicia, el reconocimiento de los
derechos heredados, la oportunidad para todos sin distinción de raza, color o
credo, o la supresión de la delincuencia y del egoísmo por medio de la correcta
educación, y el reconocimiento de las potencialidades divinas en el hombre, así
como también el reconocimiento de una Inteligencia rectora divina en Quien el
hombre vive, se mueve y tiene su ser.
Las dificultades que
enfrentarán las naciones cuando termine la guerra parecerán insuperables, pero
-dada la visión, la buena voluntad y la paciencia- pueden ser resueltas.
Suponiendo que la humanidad no descanse hasta que las naciones agresoras sean
sometidas, se requerirá que las democracias vencedoras sean generosas,
benévolas, comprensivas y atentas a la voz del pueblo, como una totalidad. Esa
voz (generalmente sana en sus pronunciamientos) debe ser evocada, reconocida y
escuchada, y no las voces de los exponentes separatistas de cualquier
ideología, forma de gobierno, religión o partido. El objetivo de aquellos a
quienes se confíe la rectificación del mundo no es la imposición de la
democracia a todo el mundo, o del cristianismo a un mundo de diversificadas
religiones. Con toda seguridad, será el fomento de los mejores elementos de
cualquier gobierno nacional, a quien el pueblo pueda adherirse o apoyar inteligentemente.
Cada nación debería reconocer que su forma de gobierno puede ser adecuada para ella y muy inadecuada para otra; debería
enseñársele que la función de cada nación es el perfeccionamiento de su vida, ritmo
y maquinaria nacionales, de modo que pueda llegar a ser un eficiente socio de
todas las demás naciones.
Es también esencial que el
nuevo orden mundial desarrolle en la humanidad el sentido de la divinidad y de
la relación con Dios; sin embargo, ningún énfasis se pondrá sobre las teologías
raciales y los credos separatistas. Debe enseñarse lo esencial de las creencias
religiosas y políticas e inculcarse una nueva simplicidad de la vida, que en la
actualidad se ha perdido por poner el énfasis sobre las posesiones y las cosas
materiales y sobre el dinero. Tendrá que enfrentarse el problema del dinero; el
problema de la distribución de las riquezas -naturales o humanas- necesitará un
cuidadoso manejo y deberán llegar a un entendimiento entre esas naciones que
poseen recursos ilimitados y las que tienen pocos o ninguno; el problema de la
variedad de formas de gobierno nacionales debe ser enfrentado con valor y
percepción internos; el restablecimiento -psicológico, espiritual y físico- del
género humano debe constituir una responsabilidad primordial. El sentido de
seguridad debe cimentarse en una base firme -la base de la recta relación, no
de la fuerza. Los hombres deben sentirse seguros cuando tratan de desarrollar
la buena voluntad internacional y se tienen confianza mutua y, por lo tanto, no
dependen de la fortaleza de sus ejércitos y armadas.
El reconocimiento de una
Jerarquía espiritual que actúa por intermedio del nuevo grupo de servidores del
mundo, debe acrecentarse constantemente en alguna forma. Esto sucederá cuando
los estadistas del mundo y los gobernantes de las distintas naciones y cuerpos
de gobierno -políticos y religiosos- sean hombres de visión, espiritualmente
motivados y altruistamente inspirados.
El futuro orden mundial será
la expresión efectiva de la fusión del modo de vida espiritual interno y el
modo de actuar externo, civilizado y culto; ésta es una posibilidad definida,
porque la humanidad, en sus capas superiores, ha desarrollado ya el poder de
vivir simultáneamente en los mundos intelectual y físico. Muchos viven hoy también
en el mundo espiritual. Mañana lo harán muchos más.
III. ALGUNOS
PROBLEMAS INVOLUCRADOS
El nuevo orden mundial se
enfrentará con muchos problemas Los problemas no se subsanarán
imponiendo una solución por la fuerza, como en el orden mundial del Eje, sino
por procesos educativos correctos y por la comprensión de los objetivos del
verdadero orden mundial. En general, se dividen en cuatro categorías: el
problema racial, el problema económico, el problema de gobierno y el problema
religioso.
El Problema Racial
No hay forma de resolver el
problema racial por la legislación, la segregación o el esfuerzo para producir
bloques nacionales, como sucede hoy en Alemania, que se proclama a sí misma
como super raza. Tales esfuerzos sólo erigen barreras insuperables. Con muy
pocas excepciones, no hay razas puras, particularmente en Alemania, por estar
ubicada en Europa en el cruce de caminos, siendo definidamente la fusión de
muchos tipos raciales. Corrientes migratorias, ejércitos en marcha durante
siglos y transportes modernos, mezclaron y fusionaron inextricablemente todas
las razas Por lo tanto, puede suponerse que cualquier esfuerzo por aislar una
raza o forzar la denominada "pureza racial", está condenado al
fracaso. La única solución para este problema es el reconocimiento básico de
que todos los hombres son hermanos; que una sola sangre corre por las venas
humanas; que todos somos hijos del único Padre, y no reconocerlo indica
simplemente una estupidez del hombre. Trasfondos históricos, condiciones climáticas
y matrimonios mixtos, abundantemente diseminados, han hecho de las diferentes
razas lo que son hoy. Sin embargo, la humanidad es esencialmente una -la
heredera de las edades, el producto de muchas fusiones, condicionada por las
circunstancias y enriquecida por los procesos del desarrollo evolutivo. Esta
unidad básica debe ahora ser reconocida.
Durante siglos el problema
racial principal ha sido el judío, llevado a una crisis por Alemania. Este
problema es también susceptible de ser resuelto si se lo reconoce debidamente
por lo que es, y si va acompañado del esfuerzo de los mismos judíos por resolverlo y colaborar
con los esfuerzos del mundo a fin de darle solución. Ellos aún no lo han hecho
porque el judío común es solitario e indefinido, incapaz de hacer algo para
mejorar su posición ante el mundo. Instintiva e intelectualmente, es
separatista, intuitivamente tiene visión, pero al mismo tiempo carece del
sentido de fusión con otros pueblos.
Hasta ahora no se conoce
ningún modo científico de resolver los problemas raciales. Es finalmente una
cuestión de recto pensar, comportamiento decente y simple bondad. La cuestión
no se solucionará por medio de matrimonios mixtos, por aislamiento de grupos
para la ocupación de zonas especiales, o por ideas humanas de superioridad o inferioridad. Las rectas
relaciones humanas se establecerán por mutuo reconocimiento de errores, por el
remordimiento de los actos erróneos del pasado y, si es posible, por la
restitución. Vendrán cuando a las naciones se les enseñe a apreciar las buenas
cualidades de otras naciones y a comprender la parte que les corresponde en el
cuadro general. Se desarrollarán cuando se haya eliminado el sentido de
superioridad racial; cuando las diferencias y las querellas raciales sean
relegadas al pasado impío, y sólo cuando un futuro de colaboración y
comprensión sea activamente desarrollado; harán sentir su presencia cuando las
normas de vida de la recta relación (esperadas por las personas iluminadas de
cada raza) se conviertan en una actitud habitual de las masas y cuando se
considere contrario a los mejores intereses de cualquier nación la difusión de
esas ideas que tienden a erigir barreras raciales o nacionales, despertar odios
o fomentar diferencias y separaciones. Ese momento llegará con toda seguridad.
Entonces la humanidad dominará el problema de las rectas relaciones y actitudes
humanas.
Es inevitable la existencia de
diferencias raciales, querellas nacionales y distinción de casta, pero es
también imperativo que desaparezcan. El mundo es uno solo. La humanidad es una
unidad en el proceso evolutivo. Las diferencias son elaboradas por el hombre y
engendran odios y separaciones. Cuando a los niños de las diferentes razas se
les enseñe en sus primeros años que no existen diferencias, que todos los
hombres son hermanos y que las aparentes distinciones son esencialmente
superficiales, entonces las futuras generaciones abordarán el problema de las
interrelaciones mundiales sin verse obstaculizadas por el prejuicio, el orgullo
de raza o los históricos resentimientos inculcados. Mediante la correcta
educación los niños pueden aprender actitudes correctas, y responderán porque
los niños no ven ni reconocen diferencias, y la verdad de la promesa bíblica de
que un niño pequeño los guiará, resultará ser científicamente verdadera. Este
proceso educativo comenzará en el nuevo orden mundial.
El Problema Económico
Este problema es básicamente
el más fácil de resolver. Con sano sentido común puede lograrse. Hay recursos
adecuados para el mantenimiento de la vida humana, y la ciencia puede
acrecentarlos y desarrollarlos. Los bienes minerales del mundo, el petróleo, el
producto del campo, la contribución del reino animal, las riquezas del mar y
los frutos y las flores, se ofrecen a la humanidad. El hombre controla todo y
pertenece a todos; no es propiedad de un grupo, nación o raza. Se debe
exclusivamente al egoísmo del hombre que (en estos días de rápida movilidad)
millares de personas perezcan de hambre mientras que los alimentos se pudren o
se los destruye; debido a los planes codiciosos y a las injusticias financieras
de los hombres, los recursos del planeta no están universalmente disponibles de
acuerdo a un inteligente sistema de distribución. No existe excusa que
justifique que en alguna parte del mundo se carezca de las cosas esenciales
para vivir. Tal carencia acusa una política miope y el bloqueo del libre
traslado de los artículos de primera necesidad, por una u otra razón. Todas
estas condiciones deplorables se basan en algún egoísmo nacional o grupal, ya
que no se ha preparado un proyecto imparcial inteligente para satisfacer la
necesidad humana en todo el mundo.
¿Qué otra cosa puede hacerse
además de educar a las generaciones venideras sobre la necesidad de compartir,
y para que circulen libremente los artículos esenciales de primera necesidad?
La causa de este erróneo modo de vivir es muy simple. Es producto de antiguos
métodos educativos erróneos, de la competencia y de la facilidad con que pueden
ser explotados los indefensos y los débiles. Ningún grupo en particular es
responsable, como hacen suponer a los ignorantes ciertos ideólogos fanáticos.
En nuestro período hemos llegado simplemente a la culminación del egoísmo
humano al que, o se le pone fin inteligentemente, o destruirá a la humanidad.
Tres cosas terminarán con esta
condición de gran riqueza y extrema pobreza, la superabundante alimentación de
unos pocos y el hambre de los muchos, además de la centralización del producto
del mundo controlado por un puñado de personas en cada país. Estas son:
primero, el reconocimiento de que hay suficientes alimentos, combustibles,
petróleo y minerales en el mundo para satisfacer la necesidad de toda la
población. En consecuencia, el problema es básicamente de distribución.
Segundo, esta premisa de provisión adecuada, manipulada por la correcta
distribución, debe ser aceptada y las provisiones esenciales para la salud, la
seguridad y la felicidad del género humano, deben estar disponibles. Tercero,
que todo el problema económico y la institución de reglas necesarias y agencias
distribuidoras, deberían ser manejadas por una liga económica de naciones,
en la cual todas las naciones tendrán cabida; conocerán sus necesidades
nacionales (basadas en la población y los recursos internos, etc.) y sabrán
también con qué pueden contribuir a la familia de naciones; todas estarán
animadas por la voluntad al bien general -voluntad al bien que probablemente se
basará, ante todo, en la conveniencia y la necesidad nacionales, pero será
constructiva en su acción.
Ciertos hechos son evidentes.
El viejo orden ha fallado. Los recursos del mundo cayeron en manos de los
egoístas y no hubo una justa distribución. Algunas naciones tuvieron demasiado
y explotaron sus excedentes; otras muy poco y, por ello, su vida nacional y su
situación económica se perjudicó. Al final de esta guerra todas las naciones
estarán en dificultades financieras, todas necesitarán ser reconstruidas y
todas tendrán que dedicarse activamente a arreglar la futura vida económica del
planeta y ajustarla sobre líneas más sólidas.
El período de reajuste ofrece
la oportunidad de efectuar cambios drásticos y profundamente necesarios y
establecer un nuevo orden económico basado en la contribución de cada nación al
todo, en la participación de los artículos de primera necesidad y en el
inteligente acopio de todos los recursos para beneficio de la totalidad, además
de un sensato sistema de distribución. Un plan así es factible.
La solución ofrecida aquí es
tan sencilla que, por esa misma razón, quizá no llame la atención. La cualidad
que deben poseer quienes preparan el cambio del enfoque económico es tan
simple, que hasta la voluntad al bien puede ser pasada por alto, pero si no hay
sencillez y buena voluntad, poco podrá efectuarse después de la guerra mundial.
Se necesitarán hombres de visión, bien conceptuados, con conocimiento técnico e
interés cosmopolita, los cuales deben tener también la confianza del pueblo,
reunirse y establecer las reglas por las cuales el mundo se alimente
adecuadamente; determinar la naturaleza y la extensión de la contribución que
cada nación debe hacer; establecer la naturaleza y la extensión de las
provisiones que deberán entregarse a cada nación; así se crearán esas
condiciones que mantendrán circulando equitativamente los recursos del mundo y
prepararán esas medidas preventivas que contrarrestarán el egoísmo y la codicia
humanos.
¿Puede encontrarse un grupo de
hombres así? Creo que sí. En todas partes hay quienes estudian profundamente la
naturaleza humana, hay investigadores científicos de gran simpatía humana y
hombres y mujeres conscientes, que durante largo tiempo -bajo el antiguo y
cruel sistema- lucharon con el problema del dolor y de la necesidad humanos.
La nueva era de simplicidad
debe llegar. El nuevo orden mundial inaugurará esta vida más simple, basada en
una alimentación adecuada, un recto pensar, una actividad creadora y felicidad.
Estas cosas esenciales son posibles sólo bajo un correcto gobierno económico. Esta simplificación y
sabia distribución de los recursos del mundo, debe abarcar tanto al que está
arriba como al que está abajo, al rico y al pobre, sirviendo por igual a todos
los hombres.
El Problema del Gobierno
Introduciéndonos ahora en la
esfera del gobierno, enfrentamos una situación muy compleja bajo el nuevo orden
mundial. Ciertos grandes regímenes ideológicos han dividido al mundo en grupos
opositores. Están las grandes democracias bajo las cuales tienen lugar las
pocas monarquías restantes y las potencias totalitarias donde están resumidas
las antiguas dictaduras y autocracias del pasado. Nada nuevo existe en la
política del Eje. Son esencialmente grupos reaccionarios, porque los tiranos,
la crueldad y la explotación del débil forman parte de la historia antigua. Las
democracias, con toda su inefectividad actual, contienen en sí el germen de lo
que es realmente nuevo, porque expresan un surgimiento ascendente hacia el
autogobierno y el autodominio de toda la humanidad. Existe también el ideal
comunista, que es una curiosa mezcla del individualismo, la dictadura, el
antiguo conflicto entre el trabajo y el capital, el Sermón de la Montaña y los
peores aspectos de la revolución y la explotación. Las líneas que seguirá, aun
en el futuro inmediato, son impredecibles. Hay otros países y pueblos cuyos
gobiernos están condicionados por el medio ambiente y que, en la actualidad, no
desempeñan una parte determinante en los acontecimientos mundiales, excepto
cuando los emplea una potencia mayor. También existen pueblos y tribus que
viven sus insignificantes vidas sin que les afecte el desorden existente en las
partes más civilizadas del mundo.
Detrás de esta diversidad de
métodos gubernamentales, emergen ciertos claros delineamientos que indican
fusiones más amplias y la tendencia a crear ciertas síntesis. Están apareciendo
diversas tendencias básicas de pensamiento que, en el nuevo orden mundial, se
desarrollarán en esa síntesis mayor, tan deseada por la Jerarquía espiritual
del planeta, y que, mientras conservan los más amplios delineamientos
nacionales y raciales, producen un estado mental subyacente y subjetivo, que
dará fin a la era de separatividad. Hoy se ansía formar los Estados Federados
de Europa, modelados de acuerdo a las líneas de la Comunidad Británica de
Naciones o de los Estados Unidos de América; se habla de un nuevo orden en
Asia, de la política del buen Vecino en América, de una Unión Federal de las
naciones democráticas, y existe también la constante ampliación de las
Repúblicas Socialistas Soviéticas. Ciertas agrupaciones mayores que parecerían posibles y probablemente
aconsejables, podrían ser clasificadas como:
1. La Unión Federal de las grandes democracias
después de la guerra, que podría incluir a todo el Imperio Británico, los
Estados Unidos, los países escandinavos y ciertas naciones del norte de Europa,
incluso Alemania.
2. La unión de los países latinos, incluso
Francia, España, todos los países mediterráneos, los países balcánicos (excepto
uno o dos que podrían ser absorbidos por la U.R.S.S.) y Sudamérica.
3. La Unión de las Repúblicas Socialistas Soviéticas
y ciertas naciones asiáticas que trabajan en colaboración con ellas, tales como
China y posteriormente Japón.
Estos tres grandes bloques no
serian antagónicos, sino simplemente esferas geográficas de influencia. Todos
trabajarían en la más estrecha unidad y relación económica. Cada nación dentro
de los tres bloques conservaría su independencia soberana, pero entre estas
naciones independientes y estos bloques, habría identidad de propósito, unidad
de esfuerzo y reconocimiento del control económico de una liga de naciones, la
cual se formaría con representantes de todas las naciones, y su cuerpo
gobernante interno sería elegido por los tres bloques, que controlarían todas
las fuentes de provisión y la distribución de todas las provisiones, y determinarían
toda la política económica.
No consideraré los detalles de
estos futuros ajustes. Deben ser forjados por los hombres y mujeres de buena
voluntad, en el crisol de la experiencia y del experimento. Sólo un desastre
universal podría llevar a los hombres a un estado mental en el cual tales
proposiciones y soluciones pudieran ser presentadas. Es muy valioso el
reconocimiento general de que el viejo orden lamentablemente ha fracasado.
El Problema Religioso
Cuando llegamos a considerar
la religión en el nuevo orden mundial, enfrentamos un problema mucho más
complicado y, sin embargo, mucho más
fácil. Ello se debe a que el tema de la religión es estudiado y parcialmente
comprendido por la mayoría de los hombres. Hay amplias diferencias en las
interpretaciones teológicas; hay una reacción general similar respecto al
amplio reconocimiento de una Inteligencia universal divina o de Dios
(cualquiera que sea el nombre con que se denomine a esa Vida omniabarcante).
Las formas de religión son tan diferentes y los adhesores teológicos tan
crueles en sus lealtades y partidismos, que el surgimiento de una nueva
religión mundial tendrá, necesariamente, profundas dificultades. Pero ese
surgimiento está muy cercano y las diferencias son relativamente superficiales.
La nueva religión mundial está más cerca de lo que muchos creen, y ello se debe
a dos cosas: primero, las querellas teológicas son principalmente sobre puntos
no esenciales y, segundo, la joven generación es básicamente espiritual, pero
no le interesa la teología en lo mas mínimo.
La juventud inteligente de
todos los países está repudiando rápidamente la teología ortodoxa, el
clericalismo del estado y el control de la iglesia. No le interesan las
interpretaciones humanas de la verdad, ni las pasadas querellas entre las
principales religiones mundiales. Al mismo tiempo, está profundamente
interesada en los valores espirituales y busca seriamente verificar su
reconocimiento profundamente arraigado e inexpresado. No depende de Biblia o
sistema alguno, de los así llamados conocimiento y revelación espirituales
inspirados, sino que sus ojos están puestos sobre las grandes e indefinidas
totalidades, en las cuales trata de sumergirse y fusionarse, tales como el
estado, una ideología, o la humanidad misma. En esta expresión del espíritu de
autoabnegación puede verse la aparición de la más profunda verdad de toda
religión y la justificación del mensaje cristiano. A Cristo, en Su lugar
elevado no le importa si los hombres aceptan las interpretaciones teológicas de
los estudiosos y eclesiásticos. Le interesa que la nota clave de Su vida de
sacrificio y servicio se reproduzca entre los hombres; Le resulta indiferente
si se pone el énfasis sobre el detalle y la veracidad del Evangelio y si se lo
reconoce y acepta, porque Le interesa más la persistencia en la búsqueda de la
verdad y la experiencia espiritual subjetiva; Cristo sabe que dentro de cada corazón humano existe lo que
instintivamente responde a Dios, y que la esperanza de la gloria final está
oculta en la conciencia crística.
En el nuevo orden mundial, por
lo tanto, la espiritualidad reemplazará a la teología y la experiencia viviente
tomará el lugar de las aceptaciones teológicas. Las realidades espirituales
surgirán con creciente claridad, y el aspecto forma retrocederá a segundo
plano; la verdad expresiva y dinámica será la nota clave de la nueva religión
mundial. El Cristo viviente asumirá el lugar que Le corresponde en la
conciencia humana y verá la fructificación de Sus planes, sacrificio y
servicio, pero el aferramiento de las órdenes eclesiásticas se debilitará y
desaparecerá. Permanecerán como guías y conductores del espíritu humano sólo
aquellos que hablan por experiencia viviente y no conocen ninguna barrera
religiosa; reconocerán el avance de la revelación y las nuevas verdades que
surgen, verdades que estarán fundadas sobre las antiguas realidades, pero serán
adaptadas a la necesidad moderna y manifestarán progresivamente la revelación
de la naturaleza y la cualidad divinas. A Dios se Lo conoce hoy como Inteligencia
y Amor. Eso nos lo ha dado el pasado. Debe ser ahora conocido como Voluntad y
Propósito, y esto lo revelará el futuro.
Cuando el problema racial haya
desaparecido por el reconocimiento de la Vida una; cuando el problema económico
haya sido resuelto por las naciones que trabajan cooperativamente unidas;
cuando el problema del correcto gobierno dentro de cada nación haya sido
determinado por el libre albedrío de sus respectivos pueblos, y el espíritu de
la verdadera religión no esté obstruido por las antiguas formas e
interpretaciones, entonces veremos un mundo en proceso de recta experiencia,
rectas relaciones humanas y un avance espiritual hacia la realidad.
Un estudio de estas cuatro
líneas de la vida humana demostrará que Alemania es hoy verdaderamente el punto
focal de la situación mundial. En esa infeliz nación, el problema racial ha
alcanzado tal importancia que afecta al mundo entero. Hitler, desde el ángulo
financiero, ha dicho que Alemania se ha visto obligada a luchar a fin de
conservar la vida, económicamente hablando, de su pueblo; en realidad, la vida
económica de Alemania no estaba tan críticamente amenazada como la de
muchas naciones más pequeñas. El
problema de gobierno ha llegado también a un punto crítico por la actividad y
conquistas alemanas y el énfasis que las potencias del Eje han puesto sobre la
relación del estado con el individuo. La actitud de los gobernantes alemanes
hacia la religión, es de reconocido y pronunciado antagonismo. De esta
manera, los cuatro problemas principales del mundo están siendo precipitados
por Alemania a la palestra de la acción, evocando investigaciones en todas
partes; los hombres de todos los países se dedican a resolver estos problemas,
y su solución será inevitable cuando termine la guerra. Cuando sean abordados
correctamente por los hombres y mujeres de buena voluntad, entonces tendremos
una "planificación mundial" que llevará a una vida armoniosa, como
nunca fue posible hasta ahora.
Le corresponde a la humanidad
resolver sus serios problemas, basándose en la hermandad y estableciendo un
modo de vivir que pueda proporcionar una adecuada provisión de artículos de
primera necesidad mediante la apropiada Organización del tiempo, el trabajo y
los bienes, lo cual conducirá a una interacción entre el ciudadano y el estado,
donde el individuo prestará servicio y recibirá la debida protección del
estado. Entonces la humanidad tendrá libertad para experimentar la vida
espiritual, que se expresará mediante las vidas humanas despiertas. ¿Qué más
puede pedirse o esperarse? Un modo de vida así puede ser posible si los hombres
y mujeres de buena voluntad, inteligentes e idealistas, inician la tarea de
inaugurar el nuevo orden mundial.
IV. LA TAREA
QUE HAY POR DELANTE
Esto nos lleva a los aspectos
prácticos del tema y a responder a la pregunta siguiente: Dada la posibilidad
de un nuevo orden mundial ¿qué puede hacerse en medio del actual conflicto para
traerlo a la existencia?
El período en el cual estamos
entrando ahora se divide en dos partes:
1.
El
período actual de la guerra, hasta la derrota de Alemania y el fin de la lucha.
2. El próximo período, después que los cañones
hayan dejado de tronar. La paz necesaria y la reconstrucción deberán ser
determinadas.
Debemos ocuparnos de estos
períodos porque son y serán, momentos de gran dificultad, de conflicto y de
reajuste dolorosos. La tarea de restablecer la armonía y el orden en el mundo
es enorme. Educar a las personas de todas partes sobre la necesidad de nuevos
ideales para el recto vivir; los nuevos ritmos y la nueva
"participación", no será fácil. El trabajo de curar las heridas de la
humanidad, de reconstruir la civilización destruida, de instituir el desarme,
de reconocer las necesidades nacionales, materiales y psicológicas, de rescatar
y restablecer la felicidad de los niños del mundo y de planificar su futura
seguridad, exigirá lo mejor de los hombres y mujeres de buena voluntad y
también la sabia guía del nuevo grupo de servidores del mundo, y absorberá la
atención de las personas inteligentes y de mentes comprensivas de cada nación.
El paso preliminar para los
hombres y mujeres de buena voluntad es decidirse de una vez por todas a favor
de cuál de las dos fuerzas antagónicas se alinearán mental y espiritualmente,
aunque no lo hagan físicamente en su país. En este momento escribo para quienes
están a favor de las fuerzas constructivas, que luchan por los valores
democráticos y la libertad de los pueblos. Deben saber que entre el pueblo
alemán e italiano, millares de personas también silenciosamente están a favor
de quienes luchan por derrotar a las potencias del Eje. Esto nunca debe
olvidarse, porque tales personas son numerosas bajo el régimen totalitario. Las
Fuerzas de la Luz se encuentran en todos los países, pero en la actualidad sólo
pueden expresarse efectivamente en los países alineados contra Alemania.
Los hombres y mujeres de buena
voluntad, asociados al nuevo grupo de servidores del mundo, deberían tratar
inteligentemente de comprender el problema de actuar y estudiar la situación
mundial, desde todos los ángulos posibles. La comprensión inteligente, el amor
a sus semejantes y el sano sentido común, son requisitos para cualquier
servicio que se demande. Los hombres deberían cultivar estas cualidades,
divorciándose de toda emoción sentimental y ocupándose realmente de las
circunstancias y condiciones ambientales. Debe comprenderse que la tarea tomará
tiempo y los hombres y mujeres de buena voluntad tienen que prepararse para un
esfuerzo sostenido, para la oposición y para ese letargo mortífero y esa
enfermiza inercia que afligen a las masas de todos los países. Hay dos
actividades inmediatas a desempeñar:
1. La búsqueda de esas personas que en cada país
reaccionan a la visión del nuevo orden mundial y que son los hombres y mujeres
de buena voluntad.
2. Ellos presentarán las futuras posibilidades a
las masas de todos los países.
Aquí les recordaré que los
miembros del nuevo grupo de servidores del mundo y los hombres y mujeres de
buena voluntad deben ser extraídos de todos los sectores de la vida. Se
hallarán entre los adeptos de todas las ideologías actuales, en los círculos
políticos y científicos, entre los educadores y filántropos del mundo, entre
los trabajadores creativos, los industriales, en los hogares comunes y en las
filas de los trabajadores.
El Nuevo Grupo de Servidores del Mundo
El nuevo grupo de servidores
del mundo no es una nueva organización que se está formando en el mundo. Es
simplemente un conjunto de hombres de objetivos constructivos, pacíficos y de
buena voluntad, vinculados libremente, que ponen el énfasis sobre la previa
necesidad de establecer rectas relaciones humanas, antes de cualquier paz
duradera. Este grupo no responderá a la fidelidad y lealtad de ningún hombre.
Es la agrupación de todos los que tratan de expresar el espíritu crístico
y están libres de todo espíritu de odio y venganza. Este grupo desafía al mundo
a abandonar todos los antagonismos y antipatías, odios y diferencias raciales,
y trata de vivir en términos de una familia, una vida y una humanidad.
El nuevo grupo
de servidores del mundo cree que (por intermedio de la buena voluntad) el nuevo
orden mundial puede ser firmemente establecido en la Tierra. Hoy, en el período
intermedio de la guerra, la preparación para la reconstrucción puede ir
adelante simultáneamente con el esfuerzo para derrotar a las potencias
totalitarias.
A los hombres y mujeres de
buena voluntad no se les debe impulsar a la actividad, pidiéndoles mayores
sacrificios. La guerra ya les ha exigido demasiado. Debe llegarse a ellos con alegría
mediante la actividad de buena voluntad. Que la belleza de lo que puede ser la
gloria de la visión y la reconstrucción espiritual, científica y física de la
humanidad, se mantenga ante ellos, inspirándolos para un renovado esfuerzo.
Por el trabajo que realizaron
anteriormente en todo el mundo los hombres de visión y de buena voluntad,
muchos miles de personas en Europa, América y otras partes, esperan hoy ser
guiadas para iniciar la correcta actividad. En todos los países los hombres y
mujeres de buena voluntad están dispuestos a responder al claro llamado y a una
organización inteligente para prestar servicio en la reconstrucción.
Descúbranlos.
El mensaje a divulgarse antes
de cualquier paz futura, consiste en tres claras y prácticas verdades:
1. Que los
errores y desatinos de los siglos, que culminaron con la actual guerra mundial,
son los errores y desatinos de toda la humanidad. Reconocer esto conducirá a
establecer el principio de compartir tan necesario en el mundo actual.
2. Que no hay
problemas ni condiciones que no puedan ser resueltos por la voluntad al bien.
La buena voluntad nutre el espíritu de comprensión y fomenta la manifestación
del principio de cooperación. Este espíritu es el secreto de todas las
correctas relaciones humanas y el enemigo de la rivalidad.
3. Que hay una relación sanguínea entre los
hombres y, cuando es reconocida, derriba todas las barreras y pone fin al
espíritu de separatividad y odio. Por lo tanto, la paz y la felicidad de cada
uno es la preocupación de todos. Esto desarrolla el principio de
responsabilidad y sienta las bases para la recta acción cooperativa.
Éstas son las creencias
básicas de los hombres y mujeres de buena voluntad y proveen el incentivo para
todo servicio y acción. Estas tres verdades prácticas y científicas contienen
los tres hechos básicos y la aceptación inicial de todos los servidores
mundiales. No son contrarias a ninguna posición mundial ni subversiva para ningún gobierno ni actitud religiosa, y
permanecen innatas en la conciencia de todos los hombres, evocando respuesta
inmediata. Su aceptación curará las heridas internacionales.
Acudo a todos los hombres y
mujeres de buena voluntad del mundo para que estudien los principios del nuevo
orden mundial. Recurro a los que luchan por la justicia y los derechos de las
pequeñas naciones y por el futuro de los niños de todas las naciones, para que
comiencen a enseñar a aquellos con quienes pueden entrar en contacto, las
correctas actitudes y esa visión previsora que impedirá en el futuro los errores
del pasado.
Existe un atributo divino
básico que aún no es muy fuerte en la humanidad, y es el olvido. Se lo asocia
todavía a la magnanimidad. No se lo considera esencialmente una condición de la
futura relación entre todas las naciones, basada en el reconocimiento de
nuestra humanidad común. Alemania, bajo sus gobernantes malignos y desviados,
necesita olvidar. Todas las grandes Potencias han pecado también en algún grado
y todas se equivocaron seriamente en el pasado. Alemania ha precipitado el mal
que ha afligido al mundo, pero ella contiene en sí misma la simiente de su
propio castigo, simiente que no fructificará si se le aplica un excesivo
castigo desde el exterior.
El mundo se salvará cuando
cese el fuego de los cañones, porque:
1. Se
reconocerá que todos son responsables de las pasadas condiciones del mundo.
Deberá enfrentarse la verdad de que "todos han pecado".
2. Se aceptará
que si el pueblo alemán se sometió mansamente al gobierno de Hitler, también
fue básicamente víctima de un engaño organizado. Desde 1914 sólo se le ha dicho
mentiras. El futuro nuevo orden mundial inaugurará una era de verídica
propaganda e información nacional e internacional.
3. Se comprobará que el pasado ha desaparecido
con todos sus males y que hay por delante un futuro de posibilidades ilimitadas
para el bien y los cambios constructivos. El futuro debe ser desarrollado por
todas las naciones en la más estrecha colaboración.
Estos tres puntos deben ser
constantemente presentados al público en el lenguaje más simple, porque el
problema más difícil lo constituirá la masa inerte del pueblo irreflexivo. Se
debe apelar a lo mejor que hay en ella, porque la tarea inmediata consiste en
desarrollar esas actitudes correctas sin las cuales la paz no puede ser
duradera ni la justicia posible. La paz no debe ser impuesta por quienes
odian la guerra. Debe ser resultado y expresión natural del espíritu humano y
la decisión de que la actitud del mundo se transforme en rectas relaciones
humanas.
Éste no es un sueño idealista
imposible, sino una posibilidad inmediata, dado el olvido de agravios y el
espíritu de buena voluntad. Será necesaria paciencia, debido a la tensión
nerviosa de la guerra, al dolor, la ansiedad, el temor y la desnutrición. Los
seres humanos serán iguales a como eran antes de la guerra, excepto el
agotamiento y la disposición de la mayoría de aceptar cualquier arreglo que les
permita volver a vivir con tranquilidad, libres del temor a las bombas, al
hambre y la ruina. Será necesaria una acción lenta, dejando que el tiempo lleve
a cabo los procesos de curación y los reajustes, antes de que se establezcan
los arreglos finales de la paz por el consejo de naciones. Las naciones tendrán
que cambiar, del estado en pie de guerra a una actividad de paz establecida, y
de las tensiones organizadas de la guerra al comparativo relajamiento de la
paz. El desarme debe realizarse como un movimiento inicial, pero de tal manera
que el problema de la desocupación no se agrave indebidamente. Forjar
"arados con los cañones" debe llevarse a cabo racionalmente, y sólo
una amplia planificación internacional puede hacerse cargo de este estupendo
proceso. Será muy difícil establecer las fronteras nacionales y las esferas de
influencia, y sólo podrá determinarse satisfactoriamente si la buena voluntad
está activamente presente y es conscientemente empleada y si se
consultan con espíritu no partidista los deseos de los pueblos involucrados. El
énfasis puesto sobre las fronteras históricas pasadas, como factor
determinante, es siempre peligroso. Aquí se necesitará una sabia y lenta
acción, así como la consideración apropiada de los deseos de los pueblos. No es
el restablecimiento de las antiguas fronteras lo deseable, sino el
restablecimiento de las esferas de influencia nacionales y raciales, de acuerdo
a la actual situación.
No es la imposición sobre el
mundo, de cualquier ideología particular o su remoción, lo de importancia, sino
el establecimiento de esas condiciones mundiales que proporcionan a todas las
naciones el alimento adecuado, las necesidades de la vida y la oportunidad de
expresarse y de hacer su única contribución al bienestar de toda la familia de
naciones.
Los detalles prácticos deberán
ser desarrollados por todos los pueblos en la más estrecha colaboración.
Hombres de visión y no sólo políticos; servidores del mundo y no únicamente
líderes militares; personas humanitarias y no sólo gobernantes de naciones,
deben determinar esos tremendos acontecimientos. Mientras lo hacen, deberán contar con el apoyo de los
hombres y mujeres de buena voluntad de todos los países. Resumiendo:
El intervalo entre el momento
actual y el ajuste final se divide en dos períodos principales, y se puede
definir con toda claridad el trabajo práctico en cada uno de ellos:
1. El intervalo
entre el momento actual hasta la cesación de la guerra, debe emplearse para:
a. Educar y
estabilizar a todos los hombres y mujeres de buena voluntad.
b. Descubrir a
los trabajadores, a las personas humanitarias y a esos hombres y mujeres de
comprensión y visión, que respondan a los principios aquí expuestos.
c. Preparar a
estos hombres y mujeres para trabajar al unísono por la justicia y las rectas
relaciones humanas en todos los países, después de cesar la guerra.
2. El intervalo entre el final de la lucha
física y los arreglos para la paz final. Es de esperar -en aras de la justicia-
que este intervalo abarque varios años de rehabilitación y educación. Durante
estos intervalos entre el viejo y el nuevo orden mundial, los hombres y mujeres
de buena voluntad pueden ayudar activamente a los estadistas de todas las
naciones, cooperando inteligentemente en la centralización planificada de la
opinión pública iluminada, y la definición y la enseñanza del verdadero
significado de las rectas relaciones humanas.
Ahora nos concierne el primer
intervalo.
Es de desear que se pongan
inmediatamente en contacto con esas personas cuyos nombres ya conocen y que
inicien el trabajo y a su vez, descubran más personas y las guíen en los
procesos de reconstrucción. Que reúnan estos nombres y direcciones en una lista
central y local, y la conserven en Nueva York y en Londres, porque la tarea de
los pueblos de habla inglesa es reconstruir el mundo con la ayuda de las demás
naciones. Por lo tanto, debe haber cierta medida de centralización del trabajo
para llegar de alguna forma a esta gente, e impulsar a la actividad
cooperadora.
Con buena voluntad hacia
todos, con una firme creencia en las posibilidades divinas de los seres humanos
y en la futura resurrección de la humanidad, con un excelso reconocimiento de
Dios, con un reconocimiento de los valores fundamentales de la enseñanza de
Cristo y con una gozosa determinación de llevar adelante el trabajo de
reconstrucción, exhorto a todos los que responden a esta visión para que se
pongan a trabajar inmediatamente.
No los exhorto a prestar una lealtad organizada, sino
solamente a que amen a sus semejantes, ya sean alemanes, americanos, judíos,
británicos, franceses, negros o asiáticos. Los llamo a que abandonen sus sueños
de vaga belleza, sus utopías imposibles y sus ansiosos deseos y enfrenten la
vida tal tomo es hoy y, luego, empiecen por mejorar la vida en el lugar
donde se encuentren. Los insto a que experimenten las rectas relaciones
humanas, comenzando con sus propias relaciones personales, con su familia y sus
amigos, y luego se dediquen a la tarea de educar a aquellos con quienes entran
en contacto, para que ellos también inicien un trabajo similar. Es el trabajo
de obtener rectas relaciones individuales, rectas relaciones grupales,
correctas relaciones intergrupales, rectas relaciones nacionales y rectas
relaciones internacionales. Los llamo a la comprensión, de que en este trabajo
nadie es fútil o inútil, todos tienen su tarea de valor práctico. Los exhorto a
que reconozcan que la buena voluntad es una energía dinámica que puede traer
cambios mundiales fundamentales y se expresará por la actividad del hombre y de
la mujer individualmente y mediante su esfuerzo masivo. El poder masivo de la
buena voluntad, el efecto dinámico de la comprensión inteligente y activa y la
potencia de una opinión pública entrenada y viviente, que desea el mayor bien
para el mayor número, están más allá de toda creencia. Este poder dinámico
nunca ha sido empleado. Hoy puede salvar al mundo.
LA CRISIS MUNDIAL DESDE EL PUNTO DE
VISTA JERÁRQUICO
Abril Mayo de 1940
Cuando reciban esta
comunicación estará cercano otro Festival de Wesak. Su urgencia, inminencia y
finalidad, me obligan a tratar de despertar nuevamente en quienes la reciban el
interés por la actual oportunidad y al apremio espiritual de este elevado
momento en los asuntos humanos. Los tres períodos de las Lunas llenas de abril,
mayo y junio (Aries, Tauro y Géminis), son muy significativos y determinantes,
y mucho dependerá de lo que suceda durante las próximas semanas, mientras el
sol sigue desplazándose hacia el norte.
Con este comunicado intento
hacer dos cosas: primero, darles una mejor idea de cómo considera la crisis
mundial actual la Jerarquía espiritual de nuestro planeta, y, segundo,
indicarles ciertas eventualidades principales que dependen de tres cosas:
1. La posible intervención divina que podrá
obtenerse por la aspiración de todas las personas de correcta mentalidad,
además del empleo inteligente y constante de la Gran Invocación, empleada ahora
por decenas de miles de aspirantes mundiales en todos los países.
2. La aparición de ciertas claras líneas de
demarcación entre las actividades de las Fuerzas de la Luz y las fuerzas de la
agresión materialista.
3. La función que debe desempeñar el claro pensar;
la palabra versada y la habilidad en la acción, en los discípulos del mundo y
los hombres y mujeres de buena voluntad de todas partes.
Trataré de expresarme con brevedad y claridad
razonables, y lo haré completamente libre de lo que ustedes denominan prejuicio.
Hablo en términos de humanidad -sin distinción de raza, color o nación-, no
tengo ningún punto de vista político particular porque sé que todas las teorías
potenciales, las ideologías y los gobiernos, son estados y condiciones
temporales que controlan a distintos grupos de seres humanos en su trayectoria
desde el estado humano al divino. Este punto de vista es pasado por alto por
muchos de los que -temporales y a menudo fanáticamente- se hallan en estos
efímeros estados mentales y actitudes humanas pasajeras. No tengo preferencia
religiosa determinada; sé que todos los caminos conducen a Dios y que el
sentido dominante de la divinidad es tan inherente al corazón humano que en
ningún momento nada puede aniquilarlo, pues la vida, la experiencia, la prueba,
el dolor y la orientación humana instintiva, conducen finalmente a todos los
hombres al retorno de la luz de Dios. Por lo tanto, amo y ciertamente puedo
amar a todo el género humano, sin tener en cuenta la nacionalidad y las ideas
actuales, como lo hacen todos aquellos con quienes estoy asociado. Mirando el
cambiante cuadro del tiempo con una visión que llega al futuro e incluye el
pasado (porque es la prerrogativa de todos los discípulos entrenados del
mundo), sé que los acontecimientos actuales desempeñarán su parte oportuna,
cederán su lugar a otros, a su debido tiempo, y -cuando se completen los
procesos inmediatos de reajuste en los valores humanos, los objetivos
espirituales y las maquinaciones políticas, las orientaciones religiosas y las
síntesis territoriales- el mundo se dedicará nuevamente a los procesos de la
vida diaria. La oportunidad y la situación inmediata en que nos encontramos
habrán demostrado ser dinámicamente útiles o (tal es la penosa posibilidad)
negativamente inútiles. Se habrá inaugurado un nuevo ciclo de civilización,
cultura y crecimiento, matizado por los antiguos deseos egoístas y la
adquisición agresiva, o por la coloración más nueva y bella de las relaciones
internacionales felices y satisfactorias, del entendimiento religioso y de la
cooperación económica, tan necesaria y demandada. Tal posibilidad dual nos
enfrenta hoy. Una, nueva, correcta y espiritualmente orientada; otra, antigua,
mala e indeseable. Aún queda por definirse si el hombre avanzará hacia un modo
de vida mejor o le permitirá perpetuar los antiguos métodos y predominar los
egoístas intereses personales, nacionales y raciales.
Sin embargo, dos cosas se
evidencian al considerar la actual situación mundial; primero, que las líneas
de demarcación entre los dos modos de vivir y las dos actitudes objetivas,
están más claramente definidas que en cualquier otro momento de la historia de
la humanidad; segundo, que el confuso pensamiento de las vastas masas de
personas bien intencionadas (muchas de ellas no inmediatamente implicadas en el
conflicto mundial), es mayormente responsable de la lentitud de la crisis final
y la postergación de la decisión venidera.
Durante décadas, nosotros, los
instructores de la raza de los hombres, hemos observado que ciertas grandes tendencias
mundiales o planetarias toman forma, asumen delineamientos definidos y
pronunciados y se convierten en potencias condicionantes. Estas formación y
definición fueron esenciales si la cuestión tenía que ser presentada con
claridad a la humanidad, permitiendo así a los hijos de los hombres hacer una
elección básica y poner en sus manos ciertas determinaciones que, de ser
correctamente dirigidas, podrían forjar para ellos un nuevo y mejor futuro. Tal
presentación no fue posible antes, porque nunca el género humano alcanzó la
etapa en que pudo captar la situación inteligentemente, y estuvo tan estrecha y
rápidamente interrelacionado por la radio, el teléfono, la prensa y el
telégrafo. Las elecciones necesarias pueden hacerse hoy en mutua colaboración, averiguación
y con los ojos abiertos. Las personas reflexivas de cada país tienen claramente
ante sí la elección, y de su decisión depende la suerte de las masas menos
inteligentes. De ahí la responsabilidad actual de los líderes nacionales, de
los representantes del pueblo en los gobiernos, de las iglesias y de los
intelectuales de todos los países, sin excepción alguna. No debería esquivarse
ni eludirse la responsabilidad, lo cual sucede muy a menudo.
En comunicaciones pasadas
hablé con frecuencia de las Fuerzas de la Luz y de las Fuerzas del
Materialismo, significando con estos términos las prevalecientes tendencias
hacia la hermandad, las rectas relaciones humanas y el propósito altruista, y
aquellas que invierten estas tendencias superiores e introducen en los asuntos
humanos la adquisición egoísta, el énfasis sobre los intereses materiales, la
agresión y la crueldad brutales. Las dos posiciones son claras para el
observador libre de prejuicios.
A estos dos grupos agregaría
un tercero, el cual está tomando forma muy definida en el mundo actual,
compuesto por aquellos que no ejercen toda su influencia y actividad sobre
ninguna de las partes; teóricamente pueden abogar por el método superior; pero
no hacen prácticamente nada para acrecentar sus intereses. Este tercer grupo
está formado internamente por dos grupos: primero, esas personas que son
potencialmente débiles y, por lo tanto, están abrumadas por el temor y el
terror, sintiendo que de ninguna manera pueden ir contra la fuerza de la
agresión; y segundo, un grupo intrínsecamente poderoso que, mediante intereses
materiales egoístas, además de un sentimiento de superioridad separatista, y
que por estar lejos del lugar de las dificultades y de la dominación de los
falsos valores, se desentiende de la situación, esquivando su evidente
responsabilidad como miembros de la familia humana. Este último grupo incluye,
entre otros, a cierto número de democracias y repúblicas poderosas. A un grupo
lo rigen las reacciones del temor, el terror y el sentimiento de inerme
futilidad, y ¿quién puede criticarlo? El otro está controlado por el egoísmo y
la separatividad.
Por lo tanto, tenemos en el
mundo en este momento tres grupos de personas que personifican a los tres
puntos de vista principales de toda la humanidad, más las masas irreflexivas
dominadas por la propaganda, controladas por su gobierno, siendo presas de quienes más gritan. Sería de valor que
tuvieran esta clara imagen en sus mentes y volveré a definirla.
1.Las
antiguas y atrincheradas fuerzas de la agresión, de la adquisición material y
del egoísmo puro, actuando con una pronunciada crueldad que se exterioriza y se
posesiona de cuanto desea, sin respetar ningún derecho, posesión histórica y
legal ni voluntad alguna.
2.Las
fuerzas del propósito espiritual, incluidas en la voluntad de proteger los
derechos de los demás, conjuntamente con los derechos individuales, para poner
fin a la agresión y su consiguiente temor y para arrojar el peso de su
combinada influencia a favor de los valores más espirituales, de la libertad
humana, del derecho a pensar y de la bondad. Empleo la palabra bondad
intencionadamente, porque encierra la idea de parentesco, ¡hermandad y rectas
relaciones humanas! La buena voluntad mundial en expresión, así como la
voluntad al bien, es la base de cualquier paz posible -la buena voluntad que
negaría cualquier paz prematura en este momento, porque esto último daría
tiempo a las Fuerzas del Materialismo para consolidar sus ganancias y preparar
el camino para otra agresión. La bondad, la voluntad al bien y la paz, deberían
ser la expresión práctica y la intención formulada de quienes están
condicionados por las Fuerzas de la Luz.
3.La
fuerza de la negatividad masiva, expresada hoy por los pueblos dominados dentro
de los baluartes de la agresión, y por las personas neutrales de todas partes.
Todas están matizadas por el temor racial, el instinto de autoconservación y el
interés egoísta y miope.
El problema es excesivamente
difícil, porque si bien las líneas de demarcación se van definiendo constantemente,
no obstante los exponentes de estos tres grupos residen en todos los países y
pueblos -en cada iglesia y en cada hogar. Ninguna nación o grupo está exento de
esta triplicidad. Está arraigada en las actitudes humanas, y por eso este
conflicto es estrictamente humano y no una guerra europea. Toda nación
tiene sus personas egoístas y agresivas que creen que la fuerza es razonable y
que los hombres deben ser gobernados por la ley de la selva, posesionándose de
lo que quieren sin importarles lo que cuesta a los demás. En cada nación dentro
de sus fronteras hay quienes tienen una visión de las rectas relaciones
humanas, tratan de vivir de acuerdo a la ley de la hermandad, responden a la
influencia de las Fuerzas de la Luz y de la Jerarquía espiritual y desean que
la paz, la bondad y la buena voluntad rijan los asuntos del mundo y controlen
la política de los gobiernos. Cualquier nación tiene dentro de sí misma esas
personas neutrales que no pueden pensar con claridad y tratan de culpar a
otros, excepto a ellas mismas, que teorizan y especulan, aconsejan y asignan la
responsabilidad, pero se abstienen de participar activamente en el proceso de
reajuste, por razones de orgullo o falta de disposición para pagar el precio.
Algunos de ellos son parte de un grupo de objetores conscientes, que
eventualmente se beneficiarán con el triunfo de las Fuerzas de la Luz, pero que
se niegan a participar en la lucha, reservándose para los futuros arreglos de
paz, anhelando el fin del conflicto, pero sin hacer nada para que se realice.
Muchos son totalmente sinceros, pero sus ideas deben ser reajustadas.
Si quieren captar
correctamente la realidad de los enunciados anteriormente expuestos, deben
tomar parte en la clarificación mental que está teniendo lugar en el mundo.
Estos tres grupos actúan ahora y están en conflicto. El grupo neutral
obstaculiza definidamente el trabajo de las Fuerzas de la Luz. Estas tres
actitudes mundiales existen en toda nación y también en la conciencia de
cada individuo. La comprensión de esto les permitirá captar y asumir mejor la
responsabilidad individual. Comprenderán la necesidad de asegurarse por sí
mismos el lugar que ocupan, y no se dejarán condicionar por los puntos de vista
de otras personas y la propaganda mundial; deberán saber cuál es la situación
de su nación y a favor de quién están y dónde se encuentran ustedes como almas.
Entonces -si son sinceros y piensan con claridad- podrán trabajar para ese
grupo que para ustedes personifica la actividad y las metas más elevadas
posibles, y abandonarán esa actitud de inútil negatividad, de satisfecha
neutralidad y desconcertante confusión que quizás los caracterice. Así saldrán
del espejismo, producido por la propaganda, y de la ilusión mundial, y
penetrarán en la clara luz de su propia alma, cuya naturaleza esencial es amor
y altruismo y su mayor aspiración es traer paz y buena voluntad entre los
hombres y ver la culminación de la misión de Cristo.
Esto conducirá oportunamente a
la desaparición de la así llamada neutralidad en la Tierra -neutralidad en la
acción, pues no existe neutralidad en la mente.
Una de las cosas que los guías
espirituales de la humanidad trataron de hacer; es llevar con toda claridad a
la atención de los hombres, la dualidad básica que existe en el mundo
actualmente -la dualidad de la vida egoísta material y la de los objetivos
espirituales altruistas, lo cual está hoy muy definido. Tienen por delante la
segunda etapa que deben desempeñar; y consiste en estimular la visión de los
hombres de todas partes de tal manera que -empezando por los
intelectuales-pueden, conscientemente, ponerse a favor de una u otra de las dos
banderas y saber así lo que están haciendo y por qué lo hacen. Los neutrales
vacilan entre ambas, y hasta la fecha nada han hecho.
A este respecto, quisiera considerar
un problema que ha perturbado parcialmente a quienes no poseen una mentalidad
muy clara, a los cuales he enseñado durante algún tiempo. Durante años he
tratado de formar en el mundo un grupo de hombres y mujeres que constituyeran
valores espirituales, amaran a toda la humanidad, fomentaran el espíritu de
buena voluntad y, dentro de sus posibilidades, representaran a la Jerarquía de
la Luz para la humanidad, como tratan de hacerlo el Cristo y Sus discípulos. A
algunos les parece que esto significa que no deben rebelarse contra el mal, la
crítica y el partidismo que existe entre ustedes. Aparentemente no pueden amar
con firmeza al que ofende, ni hacer que desaparezca del mundo la ofensa. Esto
podría aclarárseles si se responden a ustedes mismos a una o dos preguntas:
¿Creen que la Jerarquía de la
Luz, bajo la guía del Cristo, está a favor de la crueldad, la agresión y la
masacre de los indefensos?
¿Creen que el mundo puede ser salvado
negándose a pensar y esquivando la responsabilidad individual e ignorando la
prevaleciente situación?
¿Creen que no hay primicias ni
principios que merecen luchar y morir por ellos, si es necesario?
¿Están a favor de la Luz o de
las Fuerzas del Materialismo?
¿Qué hacen para ayudar a
quienes piden su adhesión, lealtad o idealismo?
¿Están regidos por un
sentimiento de futilidad individual, esa arma que las Fuerzas del Materialismo
emplean ahora tan poderosamente para aturdir a los posibles opositores y
dejarlos inermes?
Un claro análisis investigador
de los objetivos espirituales de la humanidad les permitirá responder a estas
preguntas. Si no necesitan responderlas, porque adoptan en su mente una
posición clara, su estudio les permitirá servir a su época y generación con
mayor capacidad, y presentar la situación con más claridad a los
desconcertados.
El horror a la guerra y anhelo
de paz no excusa un pensar negligente; tampoco proporciona una coartada o la
oportunidad de rehuir la responsabilidad individual o nacional. El conflicto
está en marcha. Es de antiguo linaje. La cuestión está claramente dirimida
entre el bien y el mal, la bondad y la crueldad, la libertad y la agresión.
Rehuir la responsabilidad, debido a los errores nacionales cometidos en el
pasado y los pecados y fracasos históricos, es una excusa injustificable;
evadir la debida participación en la lucha, porque todas las naciones tienen
ciertos objetivos materialistas, es erróneo; una nación es la suma total de su
pueblo. Tampoco es una excusa decir que no pueden pensar por sentirse todos
cansados, lo cual es indigno en cualquier discípulo o aspirante del mundo.
La Jerarquía de la Luz trata
de despertar a los hombres para que comprendan el dualismo básico que subyace
en este conflicto, y la significación esencial de los asuntos que enfrentan a
la humanidad. De ahí el énfasis que pongo sobre la necesidad de encarar el
problema, de pensar clara e inteligentemente sobre lo que ocurre a nuestro
alrededor y de emprender la acción correcta y cooperadora. El problema mundial
se aclarará y el fin del conflicto se alcanzará con mayor rapidez cuando haya
sólo dos partidos, no tres. Es necesario reconocer este dualismo subyacente,
antes de trasladar la conciencia de la humanidad de su principal preocupación
-deseo adquisitivo materialista, agresivamente satisfecho- a la conciencia del
alma, con sus correlaciones, interés grupal, satisfacciones de la necesidad
grupal y la actuación de una colaboración grupal constante, a escala mundial.
Esto atañe a los individuos, naciones y razas; cuando, como individuos,
resuelvan los problemas de su vida diaria, ayudarán a solucionar el problema
mundial.
Ésta es la situación tal como
la Jerarquía la ve hoy, y con la cual desafía a todos los hombres y mujeres de
buena voluntad. Les pido que participen de alguna manera en el conflicto y les
recuerdo el significado oculto de las palabras de Cristo, a menudo mal
interpretadas: "Aquel que no está conmigo, está contra mí".
Finalizando estas
observaciones sobre el claro pensar, agregaría dos más. Gran confusión emana
del idealismo básico subyacente en las actividades de muchas personas, en
numerosos países. Tal es la importancia del nuevo ideal, respecto al bien del
estado como un todo, en contraposición al bien del individuo y de la humanidad.
El estado se convierte casi en una entidad divina en la conciencia del
idealista. Esto es necesariamente parte del plan evolutivo, pero hasta donde
constituye un problema, es demasiado grande para ser resuelto por el individuo,
solo y sin ayuda. Sin embargo, puedo asegurarles una verdad fundamental. Cuando
los hombres de todas partes -dentro de las fronteras de su estado particular y
mientras defienden su autoridad y civilización- comiencen a pensar en términos
del género humano, la opinión pública será tan poderosa y tan justa en su
inclusividad, que la política del estado deberá inevitablemente adaptarse al
principal ideal y ya no será posible que un determinado estado sacrifique al
individuo y a gran parte de la humanidad. Se concederá a la parte su debida
relación con el todo mayor. El despertar de la opinión pública a los derechos
del mundo, a los intereses humanos incluyentes y a la colaboración
internacional, es la verdadera meta del actual esfuerzo espiritual.
Oportunamente se comprenderá que la responsabilidad de lo que los gobiernos
hacen, descansa sobre los hombros de los ciudadanos individuales que ponen a
los gobiernos en su posición de poder. Todo ciudadano de cualquier nación no
está ni debe estar exento de tal responsabilidad y, afortunadamente, el
correcto pensar nacional va despertando en ese sentido.
El segundo punto que agregaré,
brevemente, es que con la precipitación de la presente situación mundial, los
ciudadanos de todas las naciones se encuentran involucrados en una situación de
la cual no hay escapatoria posible, excepto por medio de la correcta acción y
la amplia visión de su parte; ellos deben adaptar sus vidas temporalmente a
esta situación mundial y moldear sus actividades de acuerdo a las necesidades
de su propia nación particular. Para quienes son arrastrados al conflicto mundial
bajo una de las banderas nítidamente definidas, su acción inmediata es clara
-participación en la emergencia nacional. Sin embargo, esto es totalmente
compatible con un proceso subjetivo de recto y claro pensar que debe correr
paralelo a la actividad externa exigida y sentará las bases para una acción
acrecentadamente correcta, a medida que transcurre el tiempo, lo cual
involucrará la recta acción de parte de los que luchan por las Fuerzas de la
Luz y conducirá a una eventual paz correcta y justa; esto implicará también la
recta acción de parte de quienes han sido impelidos por las Fuerzas del
Materialismo a la actividad desconcertada, que conduce finalmente a una
rebelión contra lo erróneo y maligno -porque los corazones de los hombres y los
veneros de la vida divina no deben ser permanentemente dirigidos hacia erróneos
canales de actividad. La responsabilidad de los movimientos mundiales
inmediatos y las actuales empresas nacionales gigantescas se hallan hoy fuera
de las manos y del control de los individuos; sin embargo, continúa en sus
manos la responsabilidad del futuro. No obstante, al asumir la correcta
responsabilidad debe preceder un intervalo de claro pensar; además de una
correcta acción como ciudadano.
El problema de los que viven
en países neutrales es diferente, y anteriormente indiqué las líneas sobre las
cuales debe ser resuelto.
En lo que respecta a los discípulos y
aspirantes del mundo (entre los que se encuentran ustedes), el problema puede
considerarse en líneas aún más amplias y comprensivas. Las circunstancias y el
karma y la libre decisión de sus almas, los obligan a trabajar bajo una de las
dos banderas o en alguno de los países neutrales y negativos. Su problema, en
los tres casos, es ver con claridad el enfoque espiritual de esta crisis
mundial, arrojar el peso de cualquier influencia que ustedes puedan ejercer:
objetiva o subjetiva, espiritual, emocional o mental -de parte de las Fuerzas
de la Luz. Al hacerlo deben mantener una actitud comprensiva y un invariable
amor (no sentimiento o reacción emocional) hacia los hombres y mujeres de todas
partes, sin excepción o reserva en sus conciencias. A veces se deben emprender
acciones que hieren o dañan el aspecto forma de la vida, es decir, las formas
físicas, lo cual es compatible con la manifestación constante del amor del alma
-algo que le es difícil al discípulo aprender y dominar, pero, no obstante, es
un principio que rige la evolución. Se espera que esta crisis y la presente
guerra mundial harán comprender a los hombres que el aspecto forma de la
manifestación, con su egoísmo agresivo, su cruel énfasis y sus tendencias
separatistas, encierran en sí, inevitablemente, las simientes de su propia
eliminación eventual y los inevitables resultados de dolor, sufrimiento,
guerra, enfermedad y muerte. Por lo tanto, esta situación fue creada por el
hombre mismo, siendo resultado de su naturaleza material y de la falta de
control del alma. Pero el alma es eterna; su naturaleza es amor incluyente; la
meta de la actual crisis consiste en trasladar el foco de la percepción humana
desde el aspecto formal y material de la vida, a la conciencia del alma,
haciéndolo sin tener en cuenta el precio que deberán pagar las formas
obstaculizadoras. Las Fuerzas del Materialismo luchan hoy contra este cambio de
énfasis.
Por esta razón, la humanidad
será arrastrada hacia el vórtice del conflicto y el resultado depende del claro
pensar, la sabia palabra y la intención altruista de los discípulos mundiales
que trabajan en colaboración con todas las fuerzas del bien en el mundo actual,
cumpliendo con su deber como ciudadanos de su propio país, pero cultivando
incesantemente y sin pausa una conciencia mundial.
Me extenderé algo más sobre la
posibilidad de la intervención divina.
Dentro del aura de nuestro
planeta se ciernen hoy ciertas grandes Fuerzas y Entidades espirituales que
esperan la oportunidad de participar activamente en el trabajo de redención,
reajuste y reconstrucción del mundo, cuya Presencia es sentida a veces por las
personas de mente espiritual, y su realidad es reconocida por los místicos y
esotéricos que actúan en todos los países. Los hombres y mujeres expresan este
reconocimiento de acuerdo a la tendencia de su entrenamiento religioso y
psicológico, y su inclinación mental o emocional particular. El advenimiento de
Cristo, o Su "segunda venida", es anticipada ansiosamente por muchos
cristianos ortodoxos que consideran a esta guerra mundial como indicadora del
fin del mundo y que es preparatoria para la reaparición de Cristo, a fin de
traer paz en la Tierra. Otros, de mente más orientalista, esperan la aparición
de un Avatar, que trasmitirá el necesario mensaje de Dios o un nuevo tipo de
energía. La profecía y la astrología indican un Ser Que Viene, y sus innúmeras
y diferentes opiniones parecen converger sobre Él; los esoteristas invocan en
todas partes a las Fuerzas de la Luz y claman por la aparición de esa Potestad
extraplanetaria que llaman el "Espíritu de la Paz", Sin embargo,
quienes no tienen ninguna inclinación religiosa o metafísica, reconocen que
siempre y en toda necesidad se evoca a algún liberador, hombre o grupo de
hombres, capaces de cambiar los asuntos mundiales e inaugurar -por la tensión y
la tirantez de la época- el necesario, nuevo y fresco ciclo de civilización y
cultura. Muchos se abstienen hoy de especificar los requisitos actuales de este
Ser Que Viene, debido a la magnitud y la naturaleza planetaria de Su tarea,
pero esperan en secreto y oran por Su aparición. Otros consideran tal idea y
esperanza simplemente como una realización psicológica y la personificación de
la vida de deseo de las personas actualmente de toda la humanidad, por primera
vez en la historia racial. Esas personas tienden a creer que tal
personificación no tiene verdadera sustancia o un lugar en la vida de la
humanidad, pero quisieran que así fuera. Olvidan que cuando los pueblos del
mundo han construido una forma mental suficientemente fuerte durante un extenso
período de tiempo, es posible otra y culminante etapa. La forma puede ser tan
magnética que atraiga una Energía que la anime y le proporcione un poder
activo; entonces, puede convertirse en un eslabón vital entre el mundo
subjetivo de energía y el mundo objetivo de fuerzas, constituyendo un factor de
poder; de actividad impulsora y guiadora que, por lo tanto, será la expresión
de una Vida. Ésta forma mental debidamente reanimada se convierte en factor
mediador, construido por la humanidad, pero animada por la voluntad al bien de
alguna gran Entidad espiritual. También es verdad que se pueden construir y se
construyen formas mentales que personifican vidas malignas, pero de ellas no
nos ocuparemos ahora.
Llegamos al punto
significativo de lo que debo decir al respecto.
Una grande y vital forma
mental está en proceso de ser construida sobre nuestro planeta y dentro de
nuestra aura planetaria. Está siendo construida por el poder del sonido, la
atracción magnética de la invocación, que conduce a una eventual evocación, y
la fuerza de la sustancia deseo, animada por el poder del pensamiento. Está
siendo construida por el esfuerzo conjunto de la Jerarquía, de los discípulos y
aspirantes del mundo, de los hombres y mujeres de buena voluntad de todas las
naciones y también por los incipientes anhelos de los hombres de todas partes,
de todas las creencias religiosas, puntos de vista políticos y de adhesión
grupal. Está sólidamente arraigada en el plano físico; es de vastas
proporciones en el plano astral o emocional, pero carece de vitalidad y poder
en el plano mental. Aquí, dentro del reino de la sustancia mental, se evidencia
la debilidad de la estructura de esta forma mental. Ya es muy poderosa
espiritualmente debido al trabajo científico de la Jerarquía oculta y Sus
auxiliares entrenados. Esta vida espiritual relaciona la forma mental con las
expectantes Fuerzas extraplanetarias y pueden hacer posible y efectivo Su
trabajo. Física y emocionalmente es poderosa debido al trabajo de quienes aman
a la humanidad, a los esfuerzos bien intencionados de las personas
emocionalmente orientadas y a los
angustiosos anhelos de las masas que odian la guerra, desean la tranquilidad y
piden paz y buenas condiciones de vida.
Sin embargo, existe una brecha
o hiato en el plano mental, pues las mentes de los hombres no funcionan
correctamente. Los discípulos y aspirantes del mundo no piensan con claridad ni
trabajan en unidad. Evaden los problemas o piensan en forma separativa,
nacional o fanática; tampoco están convencidos del poder de la invocación o de
la plegaria; no llegan a comprender que es posible trabajar arduamente para
establecer esas condiciones que conducirán a la paz y, sin embargo, luchan
simultáneamente de manera que esas condiciones estén disponibles; no aman sin
excepción a todos los hombres, debido a su anhelo por ver el triunfo de su
propia convicción; trabajan dudando y esperando lo mejor; pero creen en lo
peor; emplean el método de la plegaria y la invocación, porque tales métodos
parecen haber tenido éxito en el pasado y porque se les ha dicho que "la
fe mueve montañas", pero internamente se sienten totalmente
desesperanzados y sin inspiración; no están seguros de lo que intrínsecamente
es la fe; comprenden que un frente unido y un alegre espíritu de certeza son
acervos psicológicos cuyo poder es casi invencible, pero se creen incapaces de
despertar el menor entusiasmo en sí mismos.
Esta actitud negativa y tibia,
esta incertidumbre mental y este fracaso en vincular los mundos espiritual y
material en una relación positiva, es lo que detiene a las Fuerzas de la Luz y
a la presencia real del Espíritu de la Paz e impide la posible intervención
divina. Tal es la prueba del trabajo grupal. La fe de muchos individuos es real
y profunda, pero están solos; el conocimiento que unos pocos tienen de la
naturaleza de las expectantes Fuerzas de intervención está siendo anulado por
la falta de fe de los discípulos y aspirantes mundiales, abatidos por el karma
mundial, su propia fatiga física y su horror a la situación actual, además de
las dificultades de las circunstancias individuales.
El problema puede ser expuesto
muy simplemente. O la Jerarquía espiritual existe, con todas sus potestades de
amor, sabiduría y habilidad en la acción, o durante edades la humanidad ha
sufrido alucinaciones, o el Cristo y Su grupo de Maestros, iniciados y
discípulos, son realidades en los procesos naturales de la evolución,
históricamente probados y conocidos por Su actividad espiritual a través de las
edades, o los hombres fueron víctimas de un fraude gigantesco durante esas
edades, ¿de qué y de dónde surgió ese fraude? O la consistencia de la
evolucionante presentación del esfuerzo espiritual de la Jerarquía testimonia
una gran realidad, o el género humano ha desarrollado una mentalidad que es un
instrumento para la elaboración de realidades
inexistentes, y esto en sí es tan paradójico como para dar un mentís a
lo insinuado. O los mundos espirituales y los tres mundos de la actividad
humana pueden ser relacionados, o no son nada las antiguas creencias, la
historia antigua de la divinidad que se manifiesta y la periodicidad con que
constantemente ocurre la intervención divina.
Aquí los enfrento con estas
alternativas y quisiera que consideren su posición en estos asuntos. ¿Acaso la
historia de la Pascua y del Cristo viviente no aportan verdad alguna, y no
sería posible para ese Cristo Resucitado expresar Su poder en la Tierra
mediante Sus instrumentos elegidos? ¿No existe fundamento alguno para el mito
del retorno anual del Buda, manteniendo abierta la puerta entre Shamballa y la
Jerarquía, de modo que cuando sea necesaria la intervención pueda efectuarse a
través de esa puerta abierta? ¿Es sólo un sueño tonto y una fantasía que en el
momento de la Luna llena de junio (Géminis), el Cristo, en estrecha
colaboración con el Buda, vincula a la Jerarquía con la Humanidad? ¿Les parece
imposible que cuando la humanidad despierte a la realidad de esta mediación y
pueda disponer de una línea directa de ascenso y descenso a través de las
puertas abiertas por el Buda y el Cristo, surja, inminente y súbitamente,
alguna maravillosa aparición? ¿No seria posible que por medio de la elevación
de la aspiración y el deseo espiritual del hombre y por el descenso de las
Potestades expectantes, tengan lugar ciertos grandes cambios, para los cuales
todo el pasado ha sido sólo preparatorio y por los que la era acuariana de
hermandad y entendimiento pueda hacerse sentir en virtud de estas grandes
Potestades?
Las dos Lunas llenas de mayo y
junio (Tauro y Géminis) ofrecen una nueva oportunidad a fin de participar en la
liberación de la Vida planetaria esclavizada por las Fuerzas del Materialismo.
Si quieren desempeñar su parte en esta tarea de salvación, serán
imprescindibles ciertas actitudes y actividades de las cuales quisiera ocuparme
brevemente, dejándolos que inicien la acción correcta y apropiada y sigan, con
los demás discípulos y aspirantes, las etapas indicadas:
1. Estudiar con
cuidado y responder sinceramente a entera y propia satisfacción, las preguntas
que ya les formulé. Cuando lo hayan hecho, sabrán dónde se encuentran
personalmente.
2. Durante toda
la semana previa a la Luna llena de mayo (Tauro) y la Luna llena de junio
(Géminis), esforzarse para hacer lo siguiente:
a. Vincularse
con los discípulos, aspirantes y hombres y mujeres de buena voluntad de todo el
mundo y de todas las naciones, empleando la imaginación creadora.
b. Eliminar de
la conciencia toda negatividad, visualizándose a sí mismos con toda claridad,
alineados con las Fuerzas de la Luz, y no ser neutrales mentalmente. Procuren,
cuando inician la correcta acción en el conflicto contra las fuerzas del
materialismo, mantener un espíritu de amor para todos los individuos que fueron
arrastrados al vórtice de su poder.
c. Cuando
mediten e invoquen a las Fuerzas de la Luz, esfuércense por olvidar totalmente
sus propias dificultades, tragedias y problemas personales. Los discípulos
deben aprender a llevar a cabo su trabajo para la humanidad, no obstante las
tensiones, tiranteces y limitaciones de la personalidad.
d. Prepararse
para el trabajo de las dos Lunas llenas, manteniendo su objetivo con claridad
en la mente y sometiéndose a una disciplina temporal y adecuada.
3. Durante los
dos días previos a la Luna llena, en el día de la Luna llena misma y durante
los dos días siguientes (cinco días), esforzarse al amanecer, al mediodía, a
las cinco de la tarde y a la caída del sol, además del momento exacto de la
Luna llena en su propio país, en pronunciar la Gran Invocación con la intención
de invocar, precipitar e introducir a las Potestades expectantes en la
manifestación externa. Háganlo en lo posible en alta voz y en formación grupal
cuando sea factible. El poder enfocado del pensamiento no emocional, salvará la
brecha hoy existente y vinculará más estrechamente los mundos de la actividad
espiritual y de la demostración humana.
4. Repetir esta actividad durante tres días,
cada mes, el día anterior a la Luna llena, el día de la Luna llena y el día
siguiente. Como ejercicio preliminar para estos tres días, podrían prepararse
tres días antes, acrecentando así la eficacia de su esfuerzo.
En todo el mundo muchas
personas han sido entrenadas durante años, para que reconozcan dos cosas.
Primero: la importancia del Festival de Wesak en el momento de la Luna llena de
mayo (Tauro), porque no sólo une subjetivamente la religión principal de
Oriente con la fe principal de Occidente, sino porque esotéricamente
proporciona la clave para atravesar la puerta entre Shamballa y la Jerarquía,
entre el propósito de Dios (aún no identificado por el hombre, pues está más
allá de la comprensión humana, debido a su etapa de evolución relativamente
inferior), y el método que emplea Dios, el amor; proporciona también el vínculo
entre el Buda, que personifica momentáneamente la voluntad-sabiduría, y el
Cristo, que personifica el amor-sabiduría, y además entre la humanidad enfocada
en la conciencia por intermedio del Cristo, y la Jerarquía enfocada en la
conciencia por intermedio del Buda. Debido a la tensión actual de la humanidad
y a la urgente respuesta que esa angustia evoca en la Jerarquía, la síntesis de
estas dos reacciones a la crisis mundial, puede ser apropiada para atraer esa
ayuda eterna que podría poner fin al conflicto, de acuerdo a líneas correctas y
traer no sólo alivio, sino también iluminación a la conciencia humana. Pero
repetiré -dirigiéndome al grupo representativo de aspirantes y discípulos-, que
el enfoque y el énfasis no son todavía adecuados para garantizar esta respuesta
extraplanetaria.
No obstante, podría serlo si,
en su propia vida de meditación y de disciplina, al hablar con los demás y en
el tono general de intercambio con su medio ambiente, pueden eliminar las
reacciones negativas y más egoístas y (en aras del bienestar humano) vivir
temporalmente, por lo menos, en su punto más elevado de aspiración.
Segundo: les he inculcado la
creencia de que toda información que he dado sobre la relación Buda y Cristo,
Jerarquía, Humanidad y Shamballa, formará parte de la nueva y futura religión
mundial, y que el tema de los Grandes Acercamientos constituirá el fundamento
básico de la futura enseñanza espiritual. Esto también deben tenerlo presente,
porque el trabajo que se les pide realizar en las dos Lunas llenas venideras y
durante las menos importantes Lunas llenas del año, está relacionado no sólo
con la emergencia actual, sino también en forma constructiva con la futura
creencia de la humanidad. Tengan también esto presente.
Observarán que lo expuesto
concierne a sus actitudes mentales y a sus reacciones emocionales y hacia los
asuntos mundiales actuales. Además, concierne a la tensión de sus almas, a su
disposición de someterse a la tensión del alma y a su capacidad de permanecer
como parte de la gran cadena de intermediarios que se los exhorta a servir hoy
a la raza en Su hora de urgencia. Tiene que ver con la organización de ustedes
mismos como personalidades integradas, en relación con sus almas y con la
humanidad; involucra el reconocimiento del trabajo que pueden realizar
desde el punto de integración. Les pediría que mediten cuidadosa mente sobre
este párrafo, estableciendo las posibilidades de su tarea.
Los insto a un período de claro pensar. No
trato de moldear su acercamiento político a la vida, pero sí ayudarlos a que
vean a la humanidad y su bienestar; no sólo en términos de su propia nación o
grupo político, sino en términos del todo, tal como nosotros, los instructores
del aspecto interno estamos obligados a ver. Quisiera verlos libres de toda
influencia, de la propaganda de tipo político, nacional o religioso, y que
decidan por sí mismos a favor de quienes se alinearán como almas en esta crisis
mundial y de qué lado pondrán el énfasis de la influencia que puedan ejercer;
quisiera que observen a dónde los conducirán sus elevados ideales y si el
origen de sus decisiones y actitudes en la vida son verdaderamente puros e
incontaminados.
Trato de apartarles la
atención de las innúmeras cuestiones menores, las numerosas y clamorosas voces,
y de la amplia concentración sobre el pasado indigno y los aspectos indeseables
de todas las naciones (sin excepción) y ayudarlos a ver con claridad el
dualismo principal subyacente en el actual conflicto mundial l poder contra el
derecho, el materialismo contra los valores superiores, el aprisionamiento
contra la libertad, la crueldad contra el buen trato, el temor y la agresión
contra la libertad y la seguridad. Una vez equilibrados estos pares de opuestos
dentro de su conciencia, decidan en quiénes depositarán su lealtad, interés y
capacidad de servir y sigan adelante para llevar a cabo los objetivos de uno de
los grupos, a cualquier precio, pero sabiendo dónde se encuentran y por qué
están allí.
Que la voluntad de Shamballa
pueda expresarse mediante el amor y la meditación de la Jerarquía, trabajando
por intermedio de todos los discípulos, aspirantes y personas de buena
voluntad, es la ferviente plegaria de vuestro condiscípulo y colaborador.
LA ACTUAL CRISIS MUNDIAL
30 de junio de 1940
A medida que la humanidad
actúa o se abstiene de hacerlo (esto último y lo primero puede ser la decisión
tanto del bien como del mal), los acontecimientos y las situaciones cambian con
tal rapidez ahora, que me veo nuevamente en la necesidad de escribir sobre la
crisis mundial como lo hice en otoño, llevando a cabo mi tema. Les escribo como
el que trabaja desde el aspecto interno, sintiendo y viendo lo que está oculto
para muchos de ustedes. La historia de los sucesos externos –exotéricos- es
conocida por todos y no es necesario considerar los detalles. La acción
emprendida por las naciones combatientes, o retenida por las naciones
neutrales, también es registrada en su conciencia. Las implicaciones de tal
actividad pueden ser verdaderamente conocidas y apreciadas sólo por esas
personas que hoy en día piensan en términos de toda la humanidad y no de una nación
particular, como el bien de Alemania o el destino de América. Pocos discípulos
actualmente pueden pensar en forma sintética o ver la visión en su totalidad,
como la precipitación que condicionará oportunamente a toda la familia humana.
Muchos están despertando a la necesidad de actuar de este modo, y descubren en
el proceso de reajuste muchos problemas desconcertantes. Escribo para esas
personas sinceras pero desconcertadas. Poco puedo decir a los de mente
provinciana o a quienes poseen un punto de vista estrechamente parroquial. Las
limitaciones de su visión residen en sí mismos y sólo los eventos desagradables
y apremiantes les permitirán finalmente trascender los mezquinos argumentos y
la calidad de su mente inferior; con su tendencia concreta a apoyarse en el
pasado y su temor a aventurarse con fe en el futuro.
Me ha interesado la respuesta
a mi artículo de abril de 1940. La mayoría de aquellos a quienes traté de
llegar y con quienes me he comunicado durante muchos años, aceptaron mis
premisas sin mayor discusión, pero evitaron la acción positiva o el empleo de
cualquier influencia. A unos pocos no les agradó la implicación de que existan
divisiones entre las Fuerzas de la Luz (enfocadas por intermedio de las
naciones aliadas) y las Fuerzas de la Agresión (enfocadas por intermedio de
Alemania). Esto personifica una verdadera idea de la unidad humana, aunque
interpretada erróneamente. No llegan a comprender que -a medida que va entrando
la nueva era- debe llegar inevitablemente el día del juicio (hablando
simbólicamente) y el surgimiento de una clara línea de demarcación entre lo
nuevo y lo que pertenece a la antigua era; debe aparecer la diferencia entre
acontecimientos exotéricos y actitudes esotéricas, y entre quienes ven un nuevo
orden mundial, desarrollado y llevado a la actividad funcionante por las
Fuerzas de la Luz, mediante la colaboración, la coordinación y la comprensión,
y un orden mundial impuesto por el terror mediante gobiernos dictatoriales, la
supresión de la libertad de conciencia y la entronización de una raza cuyos
valores son en este momento antiespirituales y antisociales. Este día del
juicio está ya sobre la humanidad y llegará la decisión final por medio de
aquellos cuyas inclinaciones normales y tendencias naturales, están de parte de
la ley y del orden, y cuya voluntad al bien está dirigida hacia las rectas
relaciones y al verdadero bienestar humanos. Estas personas iluminadas
respaldarán su juicio con voluntad enfocada a fin de introducir la era en que
estos valores prevalecerán, dispuestas a tomar las medidas necesarias para
hacer posibles dichos valores.
Quisiera considerar abierta y
francamente los problemas que enfrentan cuando encaran al mundo tal como es hoy
y cómo podrá ser mañana -un mundo cuyo destino no está aún decidido. Quisiera
presentar las posibilidades que pueden aplicarse definidamente a las reacciones
de imperios tales como Gran Bretaña, Francia y Holanda, y hacer algunas
indicaciones sobre la forma en que los Estados Unidos de América deberá
responder. Escribo como representante de la Jerarquía, como miembro de cierta
posición en Sus filas y, también, como quien trabaja día y noche por el triunfo
de esas naciones de la familia humana que, con la espalda contra la pared de la
incomprensión, el vilipendio y la antipatía, se oponen a Alemania y a su
satélite, Italia. Me refiero a ese grupo de Aliados cuyo propósito está
enfocado en Gran Bretaña, impelidos a ello por la tendencia de los
acontecimientos. Lo hago con la fundamental esperanza de que su triunfo dependa
del establecimiento de rectas relaciones humanas, de paz verdadera y duradera,
de libertad de conciencia y de hogares libres y felices; en este momento,
constituyen el punto del ataque positivo de las Fuerzas del Mal. No podemos aún
llegar al alma del pueblo alemán, dentro de ese desdichado país, pues actúa
bajo un total espejismo. Vendrá el día en que se podrá llegar al pueblo, y esta
responsabilidad descansa sobre los alemanes que están libres del espejismo en
otros países; vendrá cuando hayan sido desalojadas las fuerzas que actúan por
medio de la mala propaganda, la información falsa, las imputaciones e
interpretaciones distorsionadas que, aun en los países neutrales, sofocaron al
pueblo.
¿Querrían que, en este momento
de crisis planetaria, me abstuviera de hablar directamente y no expresar la
verdad a quienes leen mis palabras -la verdad evidente para los que reflexionan
sobre los signos de los tiempos con mente sin prejuicios, con pensamiento
imparcial y con verdadero amor por la humanidad? Esta última cualidad, verdadero
amor por la humanidad, constituye una prueba básica de la acción errónea o
correcta. Es fantásticamente esclarecedora si se aplica en estos momentos a los
combatientes. ¿Quisieran que vaticinara cosas agradables acerca de un mundo
futuro y feliz, cuando quizá tal posibilidad de un mundo así se está pesando en
la balanza? ¿Quisieran que presentara la actitud de la Jerarquía como un grupo
de observadores que espera plácidamente ayudar al mundo cuando termine el
conflicto, pero que por el momento se aísla de toda acción, esperando
simplemente hasta que se despeje el polvo y el fragor de la batalla, para
estimular en las mentes de los hombres la visión de un nuevo orden mundial
donde todos gozaremos, donde no habrá desocupación ni tendrá cabida el temor y
el terror y donde todos serán felices, bien alimentados y razonablemente inteligentes?
¿Quisieran que les describiera al gran grupo de discípulos, iniciados y
aspirantes como un grupo de pacifistas que estima el aspecto forma de la vida,
teme a la muerte y permanece pasivo ante la lucha mortal por la libertad, la
vida, la conciencia y la mente humanas?
No puedo hacer esto. La
Jerarquía es muy distinta de la imagen forjada. El pacifismo, tal como ustedes
lo interpretan, no tiene cabida en sus filas. La destrucción de la forma, en la
batalla (que tanto teme la mayoría) es de poca importancia para quienes saben
que la reencarnación es una ley básica de la naturaleza y que no existe la
muerte. Las fuerzas de la muerte prevalecen hoy en el mundo, pero es la muerte
de la libertad, la muerte de la libertad de palabra, la muerte de la libertad
en la acción humana, la muerte de la verdad y de los valores espirituales
superiores. Éstos son los factores vitales en la vida de la humanidad; la
muerte de la forma física es un factor insignificante en relación con esto y
puede fácilmente ser corregido por los procesos del renacimiento y de la nueva
oportunidad.
Les diría a los que predican
la adoptación de una actitud pasiva frente al mal y al sufrimiento humanos y
que apoyan un pacifismo que no involucra riesgos: ¿con qué se proponen luchar
contra las fuerzas de la agresión, de la traición, del mal y de la destrucción,
que acechan hoy a nuestro planeta? ¿Qué armas aportan a esta lucha? ¿Cómo
comenzarán a detener la arremetida y contener el torbellino? ¿Elevarán
plegarias por la paz y luego esperarán pacientemente que las fuerzas del bien
libren la batalla y que Dios haga el trabajo? Les diré que sus plegarias y
deseos son fútiles cuando están divorciados de la acción correcta y poderosa.
Sus plegarias y peticiones pueden llegar al trono de Dios, hablando
simbólicamente, pero luego viene la respuesta: las Fuerzas de la Luz
fortalecerán sus brazos y desviarán la marea a favor de ustedes si se mantienen
firmes y luchan por lo que desean. ¿Quién detendrá el progreso del egoísmo
agresivo si los hombres y mujeres de buena voluntad se apoyan en su idealismo y
nada práctico hacen para justificar su esperanza ni para ayudar a que se
materialice el ideal deseado?
Existen en el mundo aquellos
que (a pesar del antiguo egoísmo y error nacionales) están librando la batalla
de la humanidad sin temor y con verdadera percepción interna, estando de su
parte la Jerarquía, como ha estado siempre de parte de la libertad, el correcto
entendimiento y las correctas actitudes en los asuntos humanos. A quienes
claman "Paz, paz", cuando no hay paz, les preguntaría: ¿no se
beneficiarían acaso con su muerte y sacrificio, cuando finalmente triunfaran
las Fuerzas de la Luz? ¿Suponen que podrán vivir en un mundo seguro porque
otros dieron sus vidas para que ustedes puedan hacerlo? ¿Abandonarían la
seguridad de su coartada pacifista y reconocerían agradecidos lo que hicieron y
reclamarían su parte de los beneficios que obtuvieron a tan elevado precio? Les
advierto que no se dejen engañar por el falso concepto de que deben sostener convicciones
firmemente concebidas, aunque cueste la vida a otras personas y la caída de
naciones, olvidando que el temor y el falso orgullo hará que este argumento
tenga mucha importancia para ustedes. ¿Las personas de mente pacifista del
mundo cosecharán los beneficios de la paz, que nada les ha costado? Las
personas que valoran la paz sobre todas las cosas, son las que hoy tratan por
todos los medios posibles de detener a Alemania.
Les diré algo sobre esa paz
por la cual trabaja la Jerarquía y que las personas de mente espiritual del
mundo visualizan aun cuando están luchando, y por la cual están
dispuestas a pagar el máximo precio. Cuando llegue la paz, será el resultado de
correctas condiciones mundiales y de rectas relaciones humanas. Es un efecto y
no una causa; es el efecto de ciertas actitudes subjetivas que aún no existen
en el mundo en escala suficientemente amplia. Contra estas condiciones
emergentes, Alemania ha alineado su poderosa maquinaria bélica, después de años
de preparación científica y planificada. Los Aliados esperan hoy la oportunidad
para la lucha final contra esa poderosa nación, preparados para instituir
después esas condiciones que garantizarán la paz. Actualmente no hay paz en
parte alguna del planeta. No hay paz en los corazones que dudan de quienes no
comparten activamente en la lucha contra el mal. No hay paz en ningún campo del
esfuerzo humano, tampoco en el campo económico despedazado como está por el
conflicto entre el capital y el trabajo, y entre las grandes escuelas de pensamiento
económico; no la hay en el campo religioso, donde la lucha tiene lugar entre la
autoridad (contaminada por el antiguo clericalismo mundial) y la religión
experimental; no se encuentra en el orden social, donde una clase está alineada
contra la otra, el pobre contra el rico y el hombre contra su hermano;
ciertamente no existe en el campo político, donde la lucha partidista controla
y ciega a los grupos militantes, ocultando la más amplía visión de los asuntos
mundiales y las necesidades de toda la humanidad. Tampoco hay paz y no vendrá
la paz por medio de un pacifismo fanático aplicado, o hablando de viva voz, ni
por el ansioso pensamiento de quienes odian la guerra y al mismo tiempo
aumentan la oleada de conquistas y demoran la victoria verdadera por sus
opuestos puntos de vista violentamente antagónicos.
Diré que todas las naciones
odian y se oponen a la guerra; hasta
Alemania, detrás del terror impuesto, tiembla de horror por lo que está
sucediendo. El mismo amor a la paz que inspira al pacifista común, inspira a
quienes luchan hoy para que la paz pueda ser el resultado de su sacrificio y el
efecto del establecimiento de esas rectas condiciones que Alemania está
dispuesta a impedir. Sin embargo, muchas personas pacifistas y de mente
neutral, no están dispuestas a pagar precio alguno por lo que ellas tanto
aprecian. Una rotunda negación a luchar en favor de los Aliados y de quienes
ven con claridad lo que está en juego, abriría la puerta a la dominación del
mundo por las Fuerzas del Materialismo y la agresión. Estas fuerzas del mal
cuentan con eso cuando enfrentan a la nación neutral mayor de todas, los
Estados Unidos de América, y para lo cual se prepara difundiendo su falsa
propaganda e infiltra sus agentes en cada país y estado, preparándose para conquistar
pacíficamente a un pueblo que se niega rotundamente a valorar los asuntos
espirituales en juego y no emprende una acción positiva.
Nosotros, los instructores del
aspecto interno, que por eones hemos ayudado en la preparación de la humanidad
para la era venidera de la colaboración y hermandad pacíficas, vemos peligrar
toda esta esperanza futura. La agresión y la violación de naciones pacíficas
siguen adelante con firmeza, una nación tras otra se derrumba bajo la bota de
hierro de Alemania, aplastando a los pueblos del mundo y arrastrándolos a la
esclavitud en un nivel de servidumbre y crueldad como jamás ha visto el mundo.
Cuando los que traten de detener el progreso de Alemania vayan sucumbiendo a la
traición y al dolor y abandonen a sus compañeros, la máquina del mal seguirá su
marcha; naciones neutrales, respaldándose en su pretendida civilización e
intención pacífica, serán absorbidas por las fuerzas que impone la exigencia
alemana por espacio vital, siendo despojadas de la libertad, del territorio y
de todos los recursos económicos. Al mismo tiempo, la nación neutral más grande
y poderosa del mundo se arma para defender sus derechos territoriales, pero
se niega a armarse para la defensa de la libertad humana.
¿Son mis palabras demasiado
fuertes para quienes no participan de esta guerra planetaria? Hablo con
claridad, porque quiero que vean, mientras hay tiempo, lo que en realidad está
en juego. Trato de hacerles desechar la idea de que el hemisferio occidental es
la sede de toda civilización, el custodio de lo mejor que hay en la humanidad y
que el futuro espiritual de la humanidad reside en el querido país de la
libertad. La libertad es algo del alma humana y reside en toda la raza humana.
La civilización es un derecho humano universal y no la prerrogativa de una
nación. Les digo que la humanidad posee mente espiritual y que la nueva raza,
la futura civilización y la cultura de la nueva era, existirán en todo el mundo
-herencia universal de la raza humana. Pero también en todas partes la humanidad
es víctima de la propaganda -propaganda que se ve en su verdadera luz cuando
los hombres piensan en términos de libertad humana; cuando juntos dan los pasos
necesarios para asegurar la felicidad humana y al hacerlo aprenden a enfrentar
las condiciones mundiales tal como son, sin ocultar su cabeza en
el mundo de ensueño de su propia creación. El mundo del futuro, con el cual
suenan los hombres de todos los países, es más que una posibilidad si los
hombres asumen sus justas responsabilidades y unidos hacen de ello una realidad
en la experiencia humana. Pero un mundo así no será posible durante muchos y
largos años, si Europa cae en el fragor de la batalla y en el impacto de la
máquina bélica alemana. Dicho mundo se realizará cuando un número suficiente de
personas piensen con claridad, vean realmente la visión, actúen
inteligentemente y respondan a la fuerza con la fuerza, el único método que
entienden las fuerzas agresoras.
Hoy las fuerzas del mal han
arrastrado a Francia, Bélgica, Holanda, Noruega, Polonia, Finlandia y Rumania.
Nada detuvo su progreso -ni la verdad, ni el poder armado, ni el sacrificio.
Actualmente, Gran Bretaña con un puñado de aliados, mantiene en alto la bandera
de la libertad humana. Con ella están Francia (pues aquí siguen existiendo millares
de sus ciudadanos leales a la verdad y a la libertad), Polonia, Holanda,
Noruega y Bélgica -todas representadas en esa pequeña fortaleza de las Fuerzas
de la Luz que son las Islas Británicas. Detrás de ellas están sus grandes
imperios con sus recursos aún intactos y también las personas de mente
espiritual de todas las naciones, hallándose detrás de todas ellas, la
Jerarquía de la Luz. En este intervalo previo a la lucha final, escribo a
quienes observan con simpatía, pero sin sacrificio, y les pregunto: ¿De parte
de quién están?
Les presento algunos de los
contrastes de esta guerra, con toda sencillez, en un esfuerzo para que puedan
elegir la acción correcta.
El primer gran contraste
podría llamarse "el camino del apaciguamiento y el de la agresión".
El método de la discusión pacífica fue probado por las personas amantes de la
paz, de Francia y Gran Bretaña, y el método de la agresión, desarrollado
durante muchos años, es el de Alemania, de Rusia y, en menor grado, el de
Italia. Recordaré para eterno crédito de los Aliados (aunque carente del
mundano sentido común), que sus preparaciones para la guerra resultaron
inadecuadas frente a la preparación de Alemania. Su esfuerzo bélico no fue
centralizado, porque los valores superiores de la civilización mundial
absorbieron tanto a ellos como a las actividades de sus imperios, que viven
pacíficamente dentro de sí mismos. Cometieron muchos y graves errores en el
pasado (como todos los pueblos), pero suyo es el camino de la expiación y del
sacrificio, voluntariamente aceptado, y su recompensa es la libertad de la
humanidad.
Expondré otro contraste que
surge del anterior. Es el énfasis puesto sobre un nuevo orden mundial en un
mundo que cambia rápidamente. Los Aliados sostienen un punto de vista; los
alemanes, otro. Es para este mundo nuevo y mejor y el establecimiento de
condiciones donde sea posible la paz y se desarrolle el nuevo orden mundial,
por el que luchan y mueren hoy los hombres de visión. El contraste es el orden
mundial obligatorio que impone la así llamada "super raza alemana",
que centralizará al mundo alrededor de Alemania, para su engrandecimiento, la
expansión del espacio vital alemán y la provisión de la necesidad económica de
Alemania -un orden impuesto por el terror, la crueldad y la muerte, que ignora
las necesidades de toda la humanidad y los derechos de las demás naciones, y
sacrifica a todo el mundo, si fuera necesario, para su propia gloria. Les
pediría comparen esta regla y orden impuestos por Alemania, su avidez de
expansión territorial y su despiadada adquisición de los bienes y la posesión
de otras naciones, con la meta expresada por los Aliados, reiterada y vuelta a
reiterar en los discursos de los estadistas de Francia y Gran Bretaña y
resumidos en las palabras de un gran inglés, un funcionario gubernamental y
aspirante a la justicia y a la verdad:
"Cuando llegue el
momento, emplearemos toda nuestra influencia en la construcción de un nuevo
mundo, donde las naciones no permitirán que la insana rivalidad armada les
niegue sus esperanzas de una vida más plena y una futura confianza, ni estará
eternamente abrumado por los nefastos presagios del desastre. El nuevo mundo
que queremos instaurar pedirá la colaboración de todos los pueblos sobre
una base de igualdad humana, respeto propio y tolerancia mutua. Debemos
resolver muchas cosas que se hallan en la ruta de los contactos internacionales
-sociales, políticos y económicos-, y descubrir la manera de reconciliar la
necesidad de un cambio en un mundo que cambia constantemente, proporcionando
una protección contra la perturbación de la paz general mediante la violencia. Todas
las naciones deben contribuir a este orden que estableceremos, y sobre
nuestro pueblo descansará una gran responsabilidad, tanto en el pensamiento
como en la acción. Nosotros, que no somos menos que los demás, tenemos
lecciones que aprender de los fracasos y desengaños pasados."
Quisiera que observen que este
vocero de los Aliados reconoce la necesidad del cambio, la comprensión del
futuro nuevo orden mundial y la humilde afirmación respecto a los errores
pasados.
Llamaré también brevemente la
atención sobre el contraste en los métodos empleados: crueldad contra bondad,
bombardeo y ametrallamiento despiadados por un lado y por el otro el de los
Aliados, absteniéndose constantemente de atacar al enemigo por temor de matar a
los indefensos; también llamaría la atención sobre las transmisiones de radio
desde Gran Bretaña, advirtiendo a los alemanes protegerse cuando vuelan sobre
su país los aviones británicos, además sobre la parca y verídica propaganda que
no acentúa lo que pudiera incitar al odio, y la información falsa desde Berlín
y ciudades conquistadas. Sólo me propongo indicar estos contrastes que surgen
de una actitud subjetiva, muy divergente, hacia la humanidad. Sin embargo, es
útil que lo enfrentemos durante el esclarecimiento de las cuestiones. El
contraste básico entre la libertad de palabra, pensamiento y acción, que
caracteriza a las democracias, y la supresión cruel de toda libertad de
pensamiento y de actividad personal que hoy controla a las masas en Alemania,
es demasiado conocido para que insista sobre ello. Pero les llamo la atención
sobre estos contrastes, pidiéndoles que reconozcan su responsabilidad y
permanezcan detrás de quienes luchan por la libertad, para poner fin a la
actividad de los enemigos de toda libertad humana.
Les pediré que ejerciten su
imaginación en un esfuerzo por visualizar un mundo en el que se haya producido
la total derrota de los Aliados, expresando como lo hacen, los ideales que
representaron a las Fuerzas de la Luz. Les recordaré dos cosas: Primero, que
estas Fuerzas fueron derrotadas en la fase preliminar del conflicto hace miles
de años y, segundo, -si Ellas vuelven a ser derrotadas- ello se deberá
ampliamente a la falta de preparación y a la actitud pacífica de los pueblos
neutrales del mundo. Si los Aliados hubieran estado preparados (y eso en sí
habrá indicado actitudes similares a las adoptadas ahora por Alemania) y si los
neutrales hubieran permanecido unidos desde la iniciación de las hostilidades,
proclamando como una sola voz: "esto no debe ser", Alemania hubiera
sido detenida en su triunfante progreso.
Sin embargo, los Aliados no
estaban aún preparados para la arremetida de las fuerzas del mal; su posición,
en el plano físico, no era inexpugnable. Al mismo tiempo, los neutrales
eligieron y siguen eligiendo el camino negativo y débil; por el temor, el
idealismo mal ubicado, un espíritu separatista, además de la incapacidad de
captar la agudeza de la crisis mundial y sus implicaciones significativas,
colocaron a la humanidad en una posición de desastre inminente, aunque no
inevitable: Estos puntos requieren una cuidadosa consideración y el
consiguiente reajuste de la actitud de aquellos que nada hacen para acrecentar
los esfuerzos de las Fuerzas de Luz y de los hombres de buena voluntad de todo
el mundo.
¿Qué debe hacerse para detener
el progreso de la agresión, del nacionalismo egoísta y del ataque cruel sobre
los débiles e indefensos? Esto abunda en Alemania. Existe en menor medida en
muchas otras naciones, y en todas hay en cierta medida un nacionalismo egoísta,
aunque no vaya acompañado de la militancia ni se desarrolle paralelo a un
verdadero idealismo. Debido al propio interés, la visión miope y el prejuicio
que rigen básicamente a la neutralidad y hacen neutrales a las naciones,
incluso América, que se arma para la defensa, pero se niegan a luchar por el
bienestar humano. ¿Cómo despertaremos el mundo a la realidad de la situación
para enfocar y dirigir un gran esfuerzo mundial, y sacudir el yugo de los
dictadores cuando tratan de dominar a otros países? ¿Cómo liberaremos a la
humanidad para que dé el próximo paso adelante, sin temor ni terror,
condicionada únicamente por un mundo que está tratando en forma unida de hacer
lo que es mejor para el todo, y no simplemente lo que es materialmente mejor
para la parte? Estos son los interrogantes que hoy enfrentamos. Desesperados y
atemorizados, los hombres buscan una solución y van de un lado a otro, buscando
ayuda y consuelo. La demanda tan prevaleciente en este momento, por
intervención divina, ¿se elevará con tanta fuerza hasta el cielo que
forzosamente evocará respuesta y, al mismo tiempo, privará al género humano del
derecho de arreglar sus propios asuntos, resolver sus propios problemas y
progresar por el método de la prueba y el error, por el éxito de su clara
visión y firme determinación, para encontrar la correcta manera de salir de la
situación? Dicha intervención es posible, pero no deseable para las Fuerzas del
conocimiento espiritual. Por lo tanto, no intervienen, pues creen que esta vez
la humanidad debe ser alentada para luchar hasta el fin, en bien de su
esperanza y visión. Los hombres ruegan por la paz, pero no quieren pagar el
precio que esta supone. Orando tranquilamente y dejando que el trabajo lo hagan
otros hombres, otras fuerzas, o Dios, es el camino fácil que satisface a la
naturaleza emocional, pero no implica pensar con claridad. La humanidad ha
alcanzado su mayoría de edad; la etapa infantil quedó atrás y para felicidad o desgracia, para bien o para mal,
los hombres deben decidir por sí mismos el camino que el mundo, sus gobiernos y
su orden social, deben seguir.
Un nuevo orden mundial es
posible y hay ciertos pasos que es necesario dar si queremos que la visión de
este nuevo mundo penetre en el reino de una realidad lograda. Puedo -con la
mayor brevedad- señalarles ciertos ángulos de la visión; indicarles los jalones
en el camino hacia el futuro orden mundial. Al mismo tiempo estaré en posición
de asegurarles que cada paso del camino entrañará una lucha, el desbaratamiento
de lo antiguo y amado y la destrucción de lo inhumano, egoísta y cruel; tendré
que insistir sobre la apremiante e inicial necesidad de derrocar las fuerzas
atrincheradas de la agresión, tal como actúan hoy por intermedio de las
potencias totalitarias.
Primero les pediré que mediten
sobre la visión de este nuevo orden mundial, manteniendo la mente abierta y
comprendiendo que este nuevo modo de vivir se cierne sobre la humanidad y se
materializará cuando sea correctamente derrotado el egoísmo y se visualicen las
rectas relaciones humanas, y el ideal de este nuevo orden mundial se aparte de
todo concepto y aspiración nacionalistas. Éste no será un mundo americano,
francés, británico o totalitario, sino el resultado de la saliente civilización
y de la cultura que es la flor de esa civilización, pero, al mismo tiempo,
tampoco será una de ellas. Será un mundo humano, basado en la correcta
comprensión de las rectas relaciones humanas, en el reconocimiento de iguales
oportunidades educativas para todos los hombres, las razas y las naciones, y
sobre la comprensión fundamental de que "Dios ha creado a todos los
pueblos con una sola sangre". Será un mundo en el que las diferencias
raciales y las unidades nacionales se conocerán como enriqueciendo la totalidad
y contribuyendo a la significación de la humanidad. Esas diferencias y
nacionalidades serán mantenidas y cultivadas, no en un aislamiento separatista,
sino en la comprensión de que muchos aspectos del desenvolvimiento y de la
diferenciación humana producen un todo noble y que todas las partes de ese todo
son interdependientes. Todos comprenderán su relación mutua en un esfuerzo
progresivo, sintético, humano, y la empresa de la vida en conjunto producirá un
trabajo interno que florecerá en belleza y riqueza, que caracterizarán a toda
la humanidad. En esto todos participarán con sabiduría y eficiencia planeada,
ofreciendo a la vida planetaria y mutuamente lo que tienen para contribuir.
Será posible porque todo el género humano será reconocido como la unidad
esencial y de mayor importancia espiritual que la parte.
Esto no es un sueño vano y
visionario. Ya está sucediendo. Movimientos embrionarios hacia esta síntesis
mundial ya se están realizando. Se sueña con una federación, con una
interdependencia económica y unidad religiosa, además de una interrelación
social y nacional que está tomando forma rápidamente, primero en las mentes de
los hombres y luego en los experimentos. Hay un vinculo de unido propósito,
presentido por muchos en los campos político y económico, que no es el
cumplimiento de deseo o una fantasía, sino el indicio de una realidad
emergente. Los pensadores en todas partes lo sienten y reconocen, y se ha
desarrollado en el sector del gobierno por intermedio de la federación de los
Dominios Británicos y su relación con Gran Bretaña, y en la federación de los
Estados Unidos de América. Fue distorsionado y parodiado por el concepto de
superestado, con el cual los dictadores del mundo producen el espejismo en sus
pueblos. Pero se están forjando los eslabones que harán descender la visión y
precipitarán en la tierra el canon de las cosas, tal como deben ser en el
próximo ciclo mundial.
Cuando esta visión del nuevo
orden mundial haya sido captada por los hombres y mujeres de buena voluntad de
todas las naciones y cuando se haya convertido en parte de la vida y de la
mente de todo discípulo y aspirante, entonces el paso siguiente será estudiar
los factores que obstaculizan su materialización. Para esto es esencial una
amplia tolerancia y una mente sin prejuicios, y estas cualidades son raras en
el estudiante común y en el hombre de la pequeña ciudad. Se debe hacer frente a
los errores pasados; reconocer el egoísmo en las esferas del capital tanto como
en las del trabajo; la ceguera, las ambiciones nacionalistas, la adhesión a
antiguas demandas territoriales y derechos asumidos, las posesiones heredadas,
la negativa a abandonar ganancias pasadas, los disturbios en las zonas de
conciencia religiosa y social, la incertidumbre sobre las realidades de la vida
subjetiva y espiritual y la falta de sinceridad, basadas en el espejismo y el
temor -todos estos factores están entretejidos en el canon de vida de cada
nación, sin excepción, siendo explotados por las fuerzas del mal y eludidos por
las personas débiles, pero bien intencionadas del mundo. Estos factores deben
ser vistos en su verdadera perspectiva. Las personas que tratan de trabajar
regidas por las Fuerzas de la Luz deben apartar su mirada del mundo de los
efectos y dirigirla al reino de las causas; deben reconocerse los factores que
crearon y condicionaron el mundo moderno y conocerse dichos factores
predisponentes por lo que son. Esta evaluación de la situación y la aceptación
de la culpa y la responsabilidad, deben preceder a todo intento de traer a la
existencia activa el nuevo orden mundial.
Este nuevo mundo no vendrá
como respuesta a la plegaria o por el ansioso y pasivo pensamiento y la
expectativa del idealista amante de la paz y del visionario místico, los cuales
señalan el camino e indican el objetivo necesario. Vendrá cuando el místico y
el hombre de visión despierten a la necesidad del momento y desciendan del
mundo de los sueños, de las teorías y de las palabras, en la dura palestra de la
vida cotidiana y pública. Ese nuevo mundo debe estar dispuesto a luchar por lo
que desea y sabe que es bueno, verdadero y correcto; debe mantenerse firme
contra los que tratan de distorsionar la visión y evitar su aparición,
armándose para la lucha a fin de posibilitar el desarme final.
Una clara visión del futuro
orden mundial (en un delineamiento amplio y general, pero no detallado), un
reconocimiento inteligente de los obstáculos e impedimentos que bloquean su
aparición y una disposición para dar los pasos necesarios en el plano físico,
pagar el precio requerido y ofrecer los sacrificios exigidos, son actitudes
esenciales, previas a la eliminación de los obstáculos que entorpecen el camino
del nuevo mundo venidero. Es una visión práctica -largamente deseada, muy
discutida y claramente delineada. Los obstáculos parecen ser muchos, pero
pueden ser resumidos en una sola palabra: egoísmo nacional, racial,
político, religioso e individual.
El aspecto práctico del modo
de eliminar los obstáculos puede describirse en forma también sencilla. La
visión aparecerá como una realidad en la Tierra cuando los individuos sumerjan
voluntariamente sus intereses personales en el bien del grupo; cuando el grupo
o los grupos, fusionen sus intereses en el bien nacional; cuando las naciones
abandonen sus propósitos y metas egoístas por el bien internacional, y cuando
esta recta relación internacional se base en el bien total de la humanidad
misma. De esta manera el individuo puede desempeñar su parte en el todo mayor,
siendo su ayuda necesaria, y de este modo se anulará el sentido de futilidad
individual. Al hombre más insignificante, de ínfima importancia en la unidad
nacional, le llega el llamado a sacrificarse y servir al grupo del cual forma
parte. Eventualmente, la humanidad es impulsada también como unidad integrante
a servir a la Vida planetaria.
Lo que antecede intenta
describir una visión más amplia con su exigido y práctico esfuerzo, y además
indica la gran posibilidad que enfrenta a la humanidad. Los Aliados, en verdad,
luchan por esto, contra lo cual Alemania alinea hoy su maquinaria bélica.
¿Qué puede decirse ahora del
presente inmediato y qué puede hacer el individuo para ayudar a la causa de la
humanidad y detener la marea del mal? Si el individuo lucha del lado de las
Fuerzas de la Luz y de los Aliados, ya sabe cuál es su destino y el servicio
que debe prestar. Pero ¿qué puede decirse de quienes dudan de lo que pueden
hacer y, no obstante, poseen clara visión, ansían ver con claridad y desempeñar
su parte? A ellos les respondería:
1.Eliminen de su conciencia el
prejuicio, el orgullo nacional y las antipatías religiosas. Los antiguos
errores de los Aliados, tal como lo registra la historia, son hechos que ellos
no niegan. No son los únicos egoístas, porque los mismos defectos contaminan
todo registro nacional. Pero hoy representan un orden nuevo y espiritual basado
en un deseo de síntesis, correctos métodos de gobierno y el bien del pueblo. El
nefasto pasado de todas las naciones lo utilizan ahora como justificativo
quienes no desean hacerse cargo de la responsabilidad ni sacrificar nada por la
causa de la humanidad. Es necesario que todos reconozcamos nuestras propias
deficiencias, poseamos un espíritu de tolerancia y olvidemos los agravios.
2.No teman los resultados de
la acción correcta y positiva. Detrás de las actitudes de desacuerdo subyace el
temor, y éste mata la verdad, oculta la visión y detiene la correcta acción. El
gran Guía de la era cristiana ha advertido que no debe temerse a quienes matan
el cuerpo, sino sólo a los que tratan de matar el alma. Las fuerzas agresoras
están matando lenta y despiadadamente el amor y la esperanza (cualidades del
alma) en los países conquistados y en Alemania. Esto, conjuntamente con la gran
exhortación humanitaria, es razón suficiente para impulsar a los hombres de
buena voluntad a empuñar las armas a favor de las Fuerzas de la Luz. Les
recomendaría que utilicen la imaginación. Exponiendo esto en forma más
práctica, preguntaría: ¿Les gustaría que sus hijos fueran sometidos a los
procesos educativos del régimen nazi que quiere subyugar a toda la humanidad,
acentúa el orgullo de raza y el culto a la crueldad? Después de eso, ¿pueden
permanecer impasibles o simplemente recurrir a la plegaria y hablar sobre la
belleza de la paz, cuando los niños de los países ocupados estén bajo el
sistema que emplea Alemania de matar al alma? Si es así, entonces para bien de
ellos no teman.
3.Habiendo presentido la
visión, reconocido los obstáculos y encarado el prejuicio y el temor innato, se
evidenciará lo que (frente a esta peligrosa crisis) deben hacer. No me
corresponde decírselo. Deben elaborar los detalles; se les aclararán los
métodos que deben emplear; los problemas humanitarios se irán dilucidando;
entonces se alinearán de parte de las Fuerzas de la Luz y apoyarán las manos de
quienes están luchando por la paz y la seguridad mundiales, preliminares
para la inauguración del nuevo orden mundial. Esto lo harán sin pensar en el
no-yo. Enfrentarán la vida real y sinceramente, dedicando sacrificio y
plenitud, tiempo, personalidad, dinero y, si es necesario, la vida.
Comprenderán dinámicamente que la actitud del Agente de las Fuerzas de la Luz o
de quien ama a la humanidad no es la del observador pasivo.
4.Aprenderán a no albergar
pensamientos de odio; no odiarán al pecador engañado, aún cuando se le imponga
el castigo por su pecado. El odio y la separación deben cesar y cesarán
cuando el aspirante individual los desarraigue de su propia vida. El gran error
de los hombres de mente neutral y del pacifista, es su negación a identificarse
constructivamente con el dolor humano. Aunque reaccionen con violenta emoción
sobre el sufrimiento, por ejemplo, de los pequeños niños en esta gran guerra y
de los refugiados indefensos, no se preocupan realmente en hacer algo para
mejorar la situación, porque implica sacrificio. Esto parece duro, pero es la
necesaria afirmación de una realidad. La simpatía que no produce acción
positiva de cualquier especie, se convierte en llaga virulenta.
Mediante el pensamiento, la
palabra y la acción, quien ama a la humanidad entrará en la batalla contra el
mal; con total auto-olvido abrazará la causa de la humanidad, no se ocultará
detrás del sentimiento de inutilidad, ni buscará excusa alguna en un idealismo
mal interpretado. Afrontará los hechos de la actual situación a la luz que
afluye de la visión misma. Entonces, seguirá adelante hacia la era de rectas
relaciones humanas, de unidad espiritual y de recursos compartidos con completa
confianza, porque su sentido de los valores ha sido reajustado. Sabe que la
humanidad tiene una misión divina que debe ser llevada a cabo en aras del amor,
por medio de la acción comprensiva, el servicio altruista y la disposición a
morir en la batalla, si ése es el único modo en que puede servir y liberar a su
hermano.
Habiendo presentado aquí la
actitud hacia la presente crisis mundial que parece estar de acuerdo con todo
lo enseñado en el pasado y en línea con la enseñanza de la Jerarquía, y habiendo aclarado el dualismo
básico que subyace en este conflicto y señalado las líneas de demarcación que
emergen con claridad, exhorto a todos a estar de parte de las Fuerzas de la
Luz.
Son días difíciles y
terribles. Se necesitan hombres y mujeres que tengan el valor y la visión
interna de permanecer firmes y dar los pasos necesarios -cualesquiera que sean-
para poner fin a la guerra. Vastos sectores de la humanidad sólo pueden aceptar
el lamentable destino que los ha alcanzado. Son incapaces de pensar, orar o
recurrir a la fe para que les sirva de ayuda. Perdieron la esperanza. Ustedes
deben pensar en ellos; orar para ellos, y tener fe por ellos y, sobre todo,
actuar hoy por ellos. El trabajo de reconstrucción reside en el futuro. Lo que
hoy se exige es la construcción de un baluarte defensivo alrededor de la
humanidad; luego -habiendo cumplido con todas las exigencias del plano físico- permanecer
inconmovibles. Pero deben hacerlo con el rostro dirigido hacia el enemigo de
las almas de los hombres, dispuestos a luchar, literal y físicamente, a dar todos
los pasos necesarios para rechazarlo, y a realizar el máximo sacrificio para
que no avance un paso más.
Por consiguiente, el trabajo
de ustedes será triple. En los niveles de la conciencia mental, la visión de la
necesidad y del futuro se aclarará, inspirándolos y permitiéndoles ser una
fuente de fortaleza para todos aquellos que los rodean; su fe verá más allá de
lo evidente, la "sustancia de las cosas deseadas, la evidencia de las
cosas no vistas", como lo expresa el iniciado Pablo; entonces su pensamiento
estará basado en la correcta acción y dirigido por el alma. En el aspecto
emocional de la vida, no tendrá tiempo para vanas lágrimas o vagas charlas,
porque se identificarán totalmente con lo que sucede, dirigiendo la
energía emocional hacia todo sistema disponible para aliviar prácticamente el
dolor. La energía del corazón prestará una ayuda comprensiva, para que no
tengan cabida las comunes reacciones emocionales del plexo solar En el plano
físico no se preocuparán de lo que deben hacer, porque todo esfuerzo físico,
tiempo y énfasis de la personalidad, estarán dirigidos a desempeñar la parte
que les corresponde para detener el avance de las fuerzas de agresión. Quizás
signifique que deberán luchar como soldados rasos en las filas de los ejércitos
aliados; conducir una ambulancia bajo los auspicios de la Cruz Roja; reunir
fondos para socorrer a los refugiados; hablar en público, o a grupos, sobre lo
que está en juego, o participar en algún tipo de esfuerzo nacional para llevar
ayuda y fortalecer a los Aliados. Lo que hagan demandará todo cuanto poseen y
son, y también se integrarán y orientarán hacia un sostenido, sustancial y
unilateral esfuerzo.
Esto pondrá la voluntad al
bien que poseen, detrás de todo intento de frustrar las actividades de la alianza
del mal, llevadas a cabo en el medio ambiente; los conducirá a trabajar alerta
para bien de su propio país y, al mismo tiempo, a aumentar la oleada de
esfuerzo nacional, para poner fin a la guerra por medio de la victoria tangible
de las Fuerzas de la Luz. Reflexionen sobre estas palabras.
El esfuerzo de buena voluntad
del mundo, que he tratado de inaugurar y sintetizar anteriormente, ha pasado
por una etapa negativa y por un intervalo en el cual no era posible trabajar
activamente. Lo que necesita el nuevo grupo de servidores del mundo lo obliga a emprender una renovada y
positiva actividad. El descubrimiento y el apoyo inmediato de los miembros de
este grupo deben ser nuevamente emprendidos. Debe llegarse hasta ellos, si es
posible, en todos los países, rehabilitarlos inteligentemente y restablecerlos
subjetivamente. Deben ser ayudados objetivamente y también inspirados a
trabajar para que puedan formar el núcleo de las Fuerzas de Reconstrucción,
cuando las Fuerzas de la Luz hayan triunfado sobre las fuerzas de la agresión.
Éste es el primer punto que quisiera que consideren.
El segundo punto consiste en
comenzar a emplear dinámicamente otra estrofa de la Gran Invocación. La
utilizada hasta ahora ha servido ya a su propósito inmediato, aunque vuelva a utilizarse
después que la guerra haya terminado. Les doy otra serie de frases que pueden
(si son correctamente empleadas) invocar a las Fuerzas de la Voluntad Divina,
para que estén a favor de las Fuerzas de la Luz. No es fácil traducir
adecuadamente o parafrasear este mántram de poder, tampoco lo es aminorar su
fuerza para que pueda ser empleado sin peligro por todos, y al mismo tiempo,
conservar su cualidad dinámica desafiante. Las siguientes frases bastarán si
las emplean con intención enfocada y con la actitud de una personalidad
sacrificada (dedicada y mantenida silenciosamente en la luz del alma), entonces
podrá generarse mucho poder. Por las líneas de poder que hayan logrado de esta
manera establecer, podrá llegar lo necesario para liberar a la humanidad de la
esclavitud del mal, siempre que comprendan algo de la naturaleza de la voluntad
de sacrificarse.
Que surjan los Señores de la
Liberación.
Que traigan ayuda a los hijos
de los hombres.
Que aparezca el Jinete del
Lugar secreto,
y con Su venida, salve.
Ven, oh Todopoderoso.
Que las almas de los hombres
despierten a la Luz.
Que permanezcan con intención
masiva.
Que el Señor pronuncie el
fíat:
¡Ha llegado a su fin el dolor!
Ven, oh Todopoderoso.
Ha llegado, para la Fuerza
Salvadora, la hora de servir.
Que se difunda por el mundo,
oh Todopoderoso.
Que la Luz, el Amor, el Poder
y la Muerte,
Cumplan el propósito de Aquel
Que Viene.
La Voluntad de salvar está
presente.
El Amor para llevar a cabo la
tarea, está ampliamente difundido.
La Ayuda activa de quienes
conocen la verdad también está presente.
Ven, oh Todopoderoso, y
fusiona a los tres.
Construye una muralla
protectora.
El imperio del mal debe
terminar ahora.
Por lo tanto, si pronuncian estas tres
estrofas con enfocada y afirmativa voluntad, se liberará un gran poder para la
salvación de la humanidad y la derrota inmediata de las fuerzas de la agresión.
Repito, estas palabras deben ir acompañadas de la consagración de la vida
personal a la causa de la humanidad, y la transmutación de la voluntad personal
en la voluntad del alma a sacrificarse.
Finalmente, les pido que se
pongan en contacto, a la mayor brevedad posible, con la sede del movimiento de
buena voluntad e indiquen también si están dispuestos a colaborar al máximo con
las Fuerzas de la Luz. Esto servirá prácticamente para enfocar su esfuerzo. Les
pediría también que difundieran este artículo en la más amplia escala posible,
para que se divulgue extensamente el empleo de la nueva Invocación. Podría
enviárseles a muchas personas, que las despertaría a iniciar una nueva
actividad y un esperanzado esfuerzo. Les pediría que emplearan esta nueva
Invocación con fe, porque fusiona en una unidad magnética las fuerzas de la
divina Voluntad -al Bien, el Amor- detrás de los esfuerzos de la Jerarquía y la
Actividad Inteligente de la Humanidad, creando así una reserva de poder donde
puede afluir la energía de los tres centros divinos y del cual pueden extraer
energías las Fuerzas de la Luz. Pronunciar esta Invocación no constituye para
ustedes un sustituto del esfuerzo que realizan en el plano, físico, sino que lo
complementa, y cuanto más sirvan en ese plano tanto más eficaz será el empleo
de la nueva Invocación.
He dicho anteriormente que la
guerra pudo haber sido evitada en su manifestación en el plano físico si los
discípulos y aspirantes del mundo hubieran estado a la altura de su oportunidad
y responsabilidad. La Gran Invocación resultó relativamente impotente, desde el
ángulo de la utilidad dinámica, porque la mayoría de quienes la emplearon la
convirtieron en una plegaria por la paz. Sin embargo, era una gran demanda
invocadora y espiritualmente militante. No debe suceder lo mismo con esta
estrofa de la Invocación. Es una demanda y también una autorizada afirmación de
realidad existente; pone en movimiento agentes y fuerzas hasta ahora pasivos,
los cuales pueden cambiar la faz del campo de batalla del mundo; invoca al
Príncipe de la Paz, pero ciñe una espada, y los efectos de Su actividad pueden
sorprender a quienes sólo ven las necesidades del aspecto forma de la
humanidad.
Que la fortaleza, el
esclarecimiento y la iluminación, lleguen a ustedes y que adquieran el poder de
mantenerse firmes y la capacidad de luchar por la liberación de la humanidad,
es la plegaria y el llamado de vuestro hermano, el Tibetano.
LA GRAN INVOCACIÓN
Estrofa Dos
Septiembre de 1940
Después de la debida
reflexión, me pareció que serviría a un propósito muy útil si dilucidara algo
el tema de la nueva Invocación y considerara la idea de la intervención divina.
Hay mucha recepción de pensamiento superficial respecto a esto, debido a las
malas interpretaciones de la enseñanza y verdad cristianas, sobre la
reaparición de Cristo. Las mentes analíticas teológicas de los hombres
distorsionaron la revelación de Dios, y yo quisiera hacer algo para obtener una
actitud más inteligente hacia la realidad de este retorno inevitable. Esta
reflexión superficial impide un trabajo inteligente y colaborador. Recordaré
que el éxito de la invocación y la verdadera eficacia de la plegaria dependen
del claro pensar, no del deseo emocional o de un poderoso complejo del deseo.
Dependen también de cierta frescura y entusiasmo dinámicos, difíciles de
alcanzar en un momento de tensión y tirantez. El momento actual es
particularmente difícil. Quizás una comprensión más clara de la naturaleza y
del propósito de la intervención divina, pudiera aclarar en parte la cuestión.
Al pensador casual y al
estudiante ocultista no entrenado quizás les parezca que -dado una Deidad o
Logos planetario Todopoderoso-, Él podría, con poca dificultad y mucha utilidad
y compasión, intervenir en esta penosa situación mundial y poner fin a la
guerra de las naciones por medio de algún acontecimiento espectacular, alguna
catástrofe dramática de proceso natural, o alguna aparición suprema que traería
mucho bien. Podrá argumentarse que se podría convencer en forma concluyente a
los grupos atacantes y agresores, que su día había terminado y que sería mejor
poner fin inmediatamente a sus esfuerzos. ¡Ojalá fuera una cuestión tan relativamente
simple!, pero las leyes de la naturaleza, el libre albedrío de la humanidad
misma y la inevitabilidad del karma, se combinan para impedir una intervención,
justamente en esos términos. No significa que pueda ser imposible alguna forma
de intervención, pero debe estar de acuerdo con la ley; no debe interferir en
el derecho de la humanidad a manejar sus propios asuntos, y el momento debe
estar programado de tal forma que puedan obtenerse los mejores y máximos
resultados.
Ante todo, quisiera abordar tres
puntos que he citado anteriormente -la ley natural, el libre albedrío y el
karma. Al hacerlo, podría quizás aclarar algunas ideas confusas de muchos
estudiantes.
La ley natural es la actuación
inevitable en el plano físico de fuerzas y energías que fueron generadas
durante largo tiempo. La gente tiende a creer que están fuera de control y
constituyen parte de la inescrutable voluntad de Dios y que el hombre nada
tiene que ver con ello. Cuando se comprenda que ciertos aspectos de la ley
natural conciernen estrictamente a las fuerzas -subterráneas, superficiales y
aéreas- de nuestro planeta, verán que la premisa es correcta en la condición
actual de las actitudes mentales de la raza y permanecerá así por largo tiempo.
Sin embargo, hay causas y efectos que pueden caer en la categoría de ley
natural, que ahora no están tan alejados del control humano. Durante edades, el
hombre ha generado energías que inevitablemente deben producir acontecimientos
en el plano físico, evocar respuesta en el plano de las emociones e inducir a
reacciones mentales. Es aquí donde la ley natural y la ley del karma se
encuentran e interactúan mutuamente.
Muchas personas buscan excusas
para eludir la situación mundial actual y evadir en consecuencia toda actividad
y responsabilidad definidas, diciendo que lo que está sucediendo ahora es
simplemente kármico, o la actuación de la causa y el efecto, por lo que, nada
pueden hacer al respecto; de este modo asumen la posición de que el asunto no
les atañe y que a su debido tiempo el proceso seguirá su curso y todo quedará
como antes. Entonces se habrá limpiado la pizarra y ellas, incidentalmente, no
se habrán implicado sino que mantendrán la posición segura (aunque incómoda)
del espectador. Obrando así pasan por alto el tercer aspecto de esta ley,
denominada libre albedrío. El empleo correcto del libre albedrío y su
expresión comprensiva deben eventualmente rectificar y ajustar la actuación del
karma y transmutar lo que está produciendo tanto mal y devastando al mundo, en
una manifestación del bien y en una sólida base para la búsqueda de la
verdadera felicidad. Por lo tanto, quienes observan los trágicos sufrimientos
de la humanidad, se niegan a estar implicados y logran así eludir la
responsabilidad como parte integrante de la familia humana, definidamente
acumulan para sí mucho mal karma. De alguna manera deben aprender a participar,
porque la situación actual contiene en sí las simientes para la liberación de
la humanidad, cuando se haya comprendido algo la naturaleza del mal y ante todo
reconocido la unicidad de la humanidad y los derechos de los seres humanos.
Quienes militan contra la raza de los hombres y tratan de desviarla de la meta
de la libertad otorgada por Dios, deben ser rechazados hasta su lugar mismo de
origen. Aquellos que se niegan a tomar parte en esa lucha por la libertad, no
participarán de los beneficios de la libertad, aunque sólo sea dentro de los
límites hogareños, costumbres de la vida y circunstancias privadas. Al decir
"ser rechazados hasta su lugar de origen mismo" empleo frases en dos
sentidos: común y oculto.
Por lo tanto, el libre
albedrío y la voluntad al bien de la humanidad deben poner fin activamente al
conflicto actual. Uno de éstos, el primero, se relaciona con la responsabilidad
del hombre hacia el hombre; el otro, correctamente comprendido, concierne a la
recta relación del hombre con el propósito divino, su correcta orientación
hacia la buena voluntad divina y su debida participación en su expresión. Donde
estas condiciones existen, puede iniciarse un acto de intervención divina.
La ley natural va produciendo
hoy grandes cambios en la naturaleza por
los efectos de la lucha aérea y física, por los resultados del movimiento
fluídico de sectores enteros de la población mundial y por los efectos de
vastos cambios y procesos económicos. Se iniciaron situaciones que deben
llevarse a cabo hasta su fin predestinado, y la tarea de quienes guían a la
humanidad espiritualmente es procurar que del mal superficial y de la actividad
material, pueda resultar el bien, y que de la maligna y materialista intención
detrás de la actual actividad agresiva de ciertos grupos, pueda obtenerse el
máximo bien y terminar con la maligna actividad. Pero tal posible bien vendrá
como resultado de la actividad espiritual de quienes conocen la ley y
comprenden el propósito de la voluntad de Dios; se realizará a pesar de la
fuerza, y no por ella, y de los objetivos egoístas de los agresores del mundo,
los cuales personifican y animan a las fuerzas materiales del planeta en una
expresión completamente nueva.
El libre albedrío
involucra la comprensión básica de las líneas de separación mundiales;
concierne a la correcta elección y a la consiguiente correcta acción por el
grupo, y está determinado siempre por lo que es bueno para la totalidad y no
tanto por lo que es bueno para la parte. La humanidad recientemente ha
alcanzado la etapa en que el libre albedrío puede ser de importancia
significativa. Hasta la fecha no existió mucho libre albedrío, pero es lo que
se necesita demostrar definitivamente ahora. La carencia de verdadero libre
albedrío impide hoy la actividad final. Ésta es una afirmación de importancia y
sobre esto las grandes y libres naciones neutrales pueden orientar
correctamente los asuntos humanos. La agresión, el temor, el terror, la
premonición y la insensibilidad que proviene del indebido e incesante
sufrimiento mental y físico, aturden y anulan el libre albedrío en muchos
sectores del mundo. En numerosas partes de Europa no existe hoy el libre
albedrío.
El prejuicio, la errónea
interpretación de los hechos presentados, el falso idealismo con su excesivo
énfasis, las formas mentales raciales y nacionalistas y el anulante temor a la
responsabilidad, obstaculizan la expresión del libre albedrío en las partes
menos perjudicadas del mundo. La falta de preparación moral y la negación a
rechazar las muchas y distintas interpretaciones erróneas de la verdad o de la
enseñanza de Cristo, obstaculizan actualmente a muchas personas. La liberación
para la humanidad vendrá cuando las llamadas "personas buenas del
mundo" abandonen sus teorías favoritas y sus amados ideales y capten el
hecho esencial de que la entrada en el reino de los Cielos y en la nueva era
tendrá lugar cuando se vea el verdadero propósito divino y la humanidad sea
verdaderamente amada y altruistamente servida, y cuando se descubra que ella es
un todo indivisible. Entonces, los mezquinos nacionalismos, las diferencias
religiosas y los idealismos egoístas (porque a menudo eso son, debido a que la
mayoría de las personas son idealistas porque tratan de salvar su propia alma),
están subordinados a la necesidad humana, al bien humano y a la futura
felicidad de la totalidad. La imperativa necesidad de este momento es la
simplificación de la actitud de los hombres. Las ideologías deben desaparecer;
los viejos ideales deben ser abandonados; los mezquinos planes políticos,
religiosos y sociales deben ser descartados, y sólo debe haber un propósito
impulsor y la firme determinación de liberar a la humanidad de la férula del
temor, de la forzada esclavitud y que se restablezca la libertad de los hombres
y se les ofrezca la debida oportunidad para que se expresen por medio de las
rectas relaciones humanas. Esto no es aún posible y la aterradora situación de
temor, esclavitud, reglamentos y castigos impuestos, quebranta el corazón de la
humanidad y causa profundas angustias y dudas en aquellos cuyos corazones no
han sido todavía quebrantados.
Respecto al karma, el
hombre, puede deshacer lo que ha hecho. Esto a menudo se olvida. El karma no es
una regla dura y firme. Es mutable, de acuerdo a la actitud y el deseo del
hombre. Brinda la oportunidad de cambiar, lo cual surge de actividades pasadas,
y cuando éstas se encaran y manejan debidamente, sientan las bases para la
felicidad y el progreso futuros. Los pueblos de todos los países son culpables
de la situación actual (particularmente los más inteligentes), incluyendo
también a los grandes neutrales, si la Ley de Renacimiento y de la
responsabilidad conjunta significan algo. El karma no sólo es todo lo malo o
maligno. Los hombres lo convierten en eso debido a sus estupideces. Existen
grandes fuerzas del mal que tratan de expresarse en el mundo, emergen del
pasado y tratan de determinar y crear un futuro muy malo, donde el egoísmo, los
objetivos materiales, el bien y el bienestar de una sola raza deben ser
impuestos al mundo -un mundo que innatamente se rebela contra tal imposición y
distorsión de la realidad. Un ejemplo de la fuerza del mal lo demuestra el
hecho de que dos razas tratan abyectamente de imitar o ayudar a las fuerzas de
la agresión, enfocadas en este momento a través de la raza agresora.
Al mismo tiempo, las fuerzas
del bien están tratando de neutralizar esta imposición del egoísmo materialista
y son mantenidas a raya por el problema aún no resuelto -excepto en el plano
mental. Aún se debe determinar el triunfo del bien en el plano físico. Si los
que no están tan drásticamente implicados en el actual conflicto abandonan su
egoísmo, sus prejuicios y sus interpretaciones y ven en su verdadera luz la
dualidad básica de este conflicto, arrojarán el peso de su creciente influencia
en favor de la buena voluntad y las rectas relaciones humanas; entonces el
karma malo que aparente y plácidamente aceptan para los demás, lo rechazan para
sí mismos, convirtiéndose en buen karma que es el verdadero destino de la
humanidad y que introducirá la nueva era de bienestar, paz y síntesis
espiritual -síntesis denominada "hermandad".
Debido a la demora en
comprender correctamente y a la lentitud de muchos para apreciar la verdadera
situación, quienes guían a la raza y actúan en el aspecto espiritual de la
vida, poco pudieron hacer hasta la fecha, excepto reforzar espiritualmente las
manos de los trabajadores con las Fuerzas de la Luz. La fe de muchos ha
mantenido abierta la puerta; sin embargo, olvidaron con frecuencia que la
"fe sin obras está muerta". Sólo cuando la fe encuentra una expresión
activa en el plano físico, en recta colaboración y sacrificio (aun hasta la
muerte), la puerta puede ser forzada hasta abrirla de par en par y la
intervención divina será posible. Únicamente cuando la visión y el sueño de paz
que ilusiona a tantas personas bien intencionadas ceda su lugar a la
determinación de emplear todos los medios posibles para lograr esa paz en
forma práctica en el plano físico, las
fuerzas espirituales internas podrán actuar también más activamente en la
Tierra.
En forma curiosa, son a menudo
obstaculizadas en la actualidad por los idealistas que aman a sus ideales más
que a la humanidad, y se aferran a sus interpretaciones especiales de lo que
creen que significó el Cristo, excluyendo al mismo tiempo el verdadero amor que
caracterizó cada uno de Sus actos y que los impulsaría a servir activa y
altruistamente a las Fuerzas de la Luz. Nada hacen para poner fin al conflicto,
porque se ocupan de sus propios sueños, ideales e interpretaciones; cuando los
abandonen por amor a la humanidad, entonces se tendrá una nueva visión y el mundo será salvado, las Fuerzas
de la Luz se expresarán poderosamente y las fuerzas de la agresión serán
derrotadas.
Por lo tanto, de producirse la
eventual fusión de la visión y la actividad en el plano físico (lo de mayor
necesidad en estos momentos), ¿qué forma puede adoptar la esperada intervención
divina? No profetizo. Todo lo que trato de demostrar es que el bloqueo o la
obstaculización, los establece la humanidad; no reside en las Fuerzas de la
Luz, la vida y el amor, tampoco en el Cristo y Sus discípulos, ni en los
Maestros de Sabiduría, pues Ellos (con diversos nombres) constituyen la
Jerarquía espiritual del planeta. Llámenlos como quieran; la creencia más
valiosa de la humanidad es que existe y siempre existió en el mundo una
Realidad oculta. Aquellos que han conquistado la muerte poseen poderes
ilimitados para ayudar, pudiéndose llegar hasta ellos por la plegaria y la
invocación.
El poder y la posesión de
cosas materiales y la realidad del enfoque unilateral en el plano
físico, han proporcionado hasta ahora muchos triunfos a las fuerzas de la
agresión. Estas fuerzas, por su mismo poder, fusionaron y mezclaron un grupo de
siete hombres que, en sí, personifican los grandes y específicos aspectos de
las fuerzas materialistas (vinculadas con los siete tipos de energía en su
expresión más baja y materialista) y sus manifestaciones -la guerra, el terror
y la crueldad. Los une un solo punto de vista y una única meta, y de ahí su
éxito. Es interesante observar que, también en su caso, aparece inevitablemente
el siete iniciático -el vil y oscuro paralelo de los Siete iniciadores que
conducen a los seres humanos hacia la luz y están simbolizados por los siete
Masones que constituyen la Logia de Masones. Son custodios de fuerzas que los
dominan y sobre las cuales no ejercen ningún control. Quizá pregunten quiénes
son: Hitler, Von Ribbentrop, Goebels, Goering, Hess, Himmler y Streicher
-hombres bien conocidos por todos ustedes. Estos hombres representan y
personifican las fuerzas de la agresión y gobiernan por el terror, no sólo a
las naciones esclavizadas sino también a sus pocos aliados que de ninguna
manera su poder es de la misma categoría, afortunadamente para ellos.
Cuando los que están a favor
de las Fuerzas de la Luz y de la no agresión puedan ver sus metas con igual
claridad y estén análoga y uniformemente unidos, teniendo como objetivo dar fin
a la opresión y a la esclavitud y liberar a la humanidad, entonces veremos
también una personificación de la fuerza espiritual que traerá el desastre para
los siete poderosos. Tal unificación de objetivo y de propósito es posible y
necesaria, y cuando tenga lugar la generación de la fuerza y la liberación del
poder en el plano físico, será de naturaleza tan estupenda que la liberación de
la humanidad se logrará rápidamente.
Para esto he trabajado y para
esto he tratado de despertarlos. Este espíritu está acrecentándose entre las
fuerzas aliadas, aunque la caída de Francia fue inevitable. Francia estaba
animada por propósitos un tanto egoístas -la seguridad de Francia más que la
integridad y la felicidad de la humanidad-, y esto condujo a un colapso
inevitable; sin embargo, Francia está aprendiendo y su pueblo inquebrantable y
su núcleo espiritual salvarán la jornada para esa nación deshecha. Las
potencias neutrales siguen siendo egoístas (aunque traten de ocultarlo mediante
la filantropía), pero están despertando rápidamente a los verdaderos asuntos y,
cuando haya una síntesis real de meta y de propósito, una verdadera unificación
de la visión en el plano mental, de deseo fijo e inalterable en el plano
emocional, y dedicación al esfuerzo práctico en el plano físico, entonces
surgirá la esperanza de que aparezca la personificación del "deseo de
todas las naciones".
Esa personificación es una de
las maneras en que puede tener lugar la intervención divina. El Príncipe de la
Paz conducirá a Su pueblo -a la paz a través de la guerra Aquellos que piensan
sólo en términos de paz tal como ellos la entienden y desean, propenden a
olvidar la implicación bíblica de que el Príncipe de la Paz toma parte definida
en la batalla del Armagedón (ahora en pleno auge). Después de alcanzar la
victoria, conducirá a Sus huestes triunfantes a través de los portales de
"Jerusalén", la ciudad de la paz. La significación simbólica y
práctica de lo antedicho es cada vez más evidente. Este notable acontecimiento
puede tener lugar y lo tendrá, cuando el libre albedrío de los pueblos se
fusione mediante la invocación y la plegaria.
La intervención divina puede
también tomar la forma de un evento catastrófico que terminaría con la agresión
mediante la destrucción. Probablemente costaría tantas vidas humanas que
vacilarían en emplearlo definidamente los custodios de la ley natural y los
trabajadores que comprenden el propósito divino, aparte del hecho de que la
humanidad ha llegado a una etapa de evolución en que la expresión del libre
albedrío humano es definidamente posible. La catástrofe fue el método empleado
en los días atlantes, como bien lo saben por los relatos del diluvio, y por el
diluvio hubo una destrucción casi completa de la civilización de esa época. Se
espera que tal paso drástico no sea necesario hoy, aunque existen antiguas
profecías que predicen la posibilidad de la destrucción de este mundo en esta
época por medio del fuego en lugar del diluvio. Cuál de los dos métodos
-personificación divina o catástrofe natural- se empleará, lo decidirá en
realidad la humanidad, aplicando o no el libre albedrío y la comprensión. Si la
humanidad no se une bajo la bandera de las Fuerzas de la Luz contra las fuerzas
de la agresión y el egoísmo materiales, entonces sería inevitable "la
prueba ígnea".
Hay también huestes
aletargadas que pueden ser evocadas para ayudar a las Fuerzas espirituales y lo
insinúan ciertas profecías antiguas, pero a medida que estudiamos frase por
frase la nueva Invocación, quizás aclare yo algo más este asunto, pues hay
varios significados y significaciones detrás de cada frase. Lo que quiero
aclarar en estas observaciones preliminares es que la ley natural, el libre
albedrío y el karma, se relacionan cada vez más y son aspectos de una gran ley
natural, ley que personifica al propósito divino, propósito que debe realizarse
por intermedio de la humanidad misma, si la oportunidad actual se aprovecha
correctamente y de acuerdo con el propósito divino.
La estimulación de ciertas
personas a la acción fenoménica y la instigación de otros para emerger como
conductores dinámicos e inspirados, son otros modos en que la divina
intervención puede ser expresada. A menudo, a través de las edades, los hombres
fueron influidos por la divinidad e inspirados por Dios para aceptar la
conducción positiva y así hacer del propósito divino una realidad en el
condicionamiento de los asuntos mundiales. De no haber respondido a la
impresión influyente y de no haber aceptado la responsabilidad impuesta, el
curso de los asuntos y acontecimientos mundiales hubieran sido muy distintos.
No me refiero aquí específicamente a los guías espirituales, sino a los guías
de otros sectores de la vida humana -a tales expresiones de la voluntad divina
como Moisés, el Legislador; Adbar, el guerrero y estudiante; Leonardo da Vinci,
el artista inspirado, y a otras grandes figuras sobresalientes que determinaron
las corrientes básicas de la civilización humana; me refiero, además, a las
fuerzas constructivas que guiaron al género humano para obtener mayor luz del
conocimiento y de la comprensión. Todos estos guías produjeron efectos
duraderos en la conciencia humana y, por lo tanto, su trabajo corresponde al
segundo aspecto de la divinidad. Sus actividades van paralelas a la de los
trabajadores que están o estuvieron inspirados por el aspecto material, o
materia, de la manifestación, que ejercieron su influencia predominantemente en
el plano físico y cuyo efecto ha sido en forma destacada el egoísmo personal.
Este tipo de influencia es sentido predominantemente en el plano físico y, en
consecuencia, desde ciertos ángulos; el conflicto actual podría considerarse
que se libra entre el segundo aspecto, la conciencia espiritual desarrollada y
el aspecto material de la manifestación, siendo la humanidad, en la actualidad,
el gran campo de conflicto divino.
Tenemos, por consiguiente, en
lo insinuado, las siguientes formas de intervención divina:
1. Personalidades divinas.
2. Catástrofes naturales.
3. Evocación de entidades aletargadas.
4. Surgimiento de conductores inspirados.
Hay todavía un tipo de
intervención más enigmático de ilimitado poder y definidamente más difícil de
evocar y, en consecuencia, de hacer contacto. El surgimiento, la respuesta o la
aparición de grandes Hijos de Dios, que moran en lugares muy lejanos de nuestra
vida planetaria, implica la aparición de Vidas cuya expresión y poder divinos
son tan maravillosos que sólo el propósito espiritual masivo de un vasto
número de personas de alcance y poder suficientes, puede horadar y penetrar más
allá del velo que protege a la Tierra, hasta alcanzar esos remotos reinos donde
tienen Su natural y eterna morada. No puede llegarse a Ellos por la plegaria ni
por el deseo bien formulado -expresión de la vida de deseos de las masas.
Residen mucho más allá del reino del sentimiento (tal como la humanidad lo
entiende) y moran siempre en ese elevado lugar que sólo puede ser alcanzado por
el pensamiento altruista, intencionadamente dirigido.
¿Hay suficientes personas en
el mundo cuyo pensamiento enfocado e iluminado pueda ser organizado y dirigido
hacia esas Vidas, de tal manera que puedan ser atraídas e inducidas a responder
a la necesidad humana de liberación? Ése es el problema. Es posible, pero
quizás improbable. El problema de una demanda conjunta de la Jerarquía
espiritual y de la humanidad -simultáneamente expresada- deberá ser satisfecho
y esto de ninguna manera es fácil de resolver.
Por esta razón las tres
estrofas de una invocación muy antigua estuvieron disponibles y fueron puestas
en manos de ustedes en la actualidad. Si pueden emplear estas frases como demandas
expresadas y creencias afirmadas -al unísono con las fuerzas espirituales superiores que claman su
adhesión bajo cualquier nombre- entonces existe la probabilidad de que este tipo
de actividad divina pueda ser puesta en movimiento conjuntamente en una línea
particular, lo cual pueda conducir a cambios de naturaleza tan auspiciosos que
podría precipitar rápidamente un nuevo cielo y una nueva tierra. Por lo menos
no se hará ningún mal con esta tentativa y deseo de participar en el esfuerzo
jerárquico. En este momento la planificada colaboración en el trabajo del
Cristo es útil y necesaria; por lo menos servirá para que la humanidad se eleve
y eleve su pensamiento, produciendo una estabilización espiritual permanente.
Grandes poderes y la expresión del antiguo mal prevalecen en la Tierra
actualmente, liberados por el egoísmo, la crueldad y el error humano poco
comunes, y enfocados por intermedio de una desafortunada raza y el poder de
ciertos hombres peligrosos -hombres fácilmente sujetos a la mala inspiración e
influidos y obsesionados por el egoísmo y el mal- y por las fuerzas de la
destrucción. ¿Podrá evocarse el eterno bien latente en las vidas que
normalmente harían contacto con la humanidad en un futuro muy distante y,
apresurar la llegada del día de contacto espiritual elevado y profundo, en el
presente inmediato? Éste es el interrogante. Si se lograra, el pasado maligno y
el glorioso futuro podrían quizá ponerse en contacto en este desgraciado
presente y tendría lugar un evento que produciría cambios estupendos.
Les recordaré que la evocación
de este contacto divino será en sí mismo peligroso, desintegrador y destructor.
Los resultados son impredecibles para el ser humano, porque los hombres no
están acostumbrados todavía a responder a Vidas e Influencias de naturaleza tan
elevada y divina. No obstante, existe la posibilidad de que se permita sin
mayores riesgos si suficientes personas pueden mantenerse unidas espiritual y
altruistamente, y ofrecerse como canales para estas Fuerzas espirituales nuevas
y desconocidas. Hay atributos, cualidades y potencias divinas, que la humanidad
más iluminada de todos los tiempos no ha podido ni siquiera registrar,
presentir o visualizar -los tres aspectos que escapan al contacto de estas
potencias. Sin embargo, estos poderes existen, y el correcto manejo de la
crisis actual por la humanidad, espiritualmente orientada, puede traer la
liberación de alguna de estas energías superiores y el establecimiento de una
línea de influencia efectiva por la cual puedan pasar y, en consecuencia,
entrar en contacto con la Tierra. Reflexionen sobre esto y no limiten a la
Deidad debido a la rigidez y la finitud de sus pequeñas mentes.
La liberación de grandes fuerzas
impersonales es siempre un aspecto serio. Los efectos producidos dependen de la
cualidad de los aspectos receptores y de la naturaleza de la cualidad de la
forma sobre la que ellas hacen impacto. En el campo de la química, un
catalizador puesto en contacto con ciertas sustancias producirá algo totalmente
nuevo y traerá cambios normalmente inesperados. Empezamos ya a estudiar y a
comprender estos cambios. La intervención de ciertas potencias serias y
excepcionales y su efecto sobre las Fuerzas de la Luz y las fuerzas de la
agresión interactuantes, es aún más impredecible y sólo la comprensión y el
firme sacrificio de las personas espiritualmente orientadas del mundo -más su
claridad de visión y su enfoque mundial unido- pueden hacer que la
situación no sea peligrosa para toda la humanidad. Tengan presentes estos
pensamientos cuando empleen la nueva Gran Invocación.
Quisiera abordar otro
pensamiento antes de analizar las frases de la Invocación.
Hoy, es ya verdad reconocida
que toda expresión en el plano físico es resultado, primero, del pensamiento,
luego del deseo y, finalmente, de la actividad en el plano físico. Un hombre
tiene una visión y una posibilidad. Piensa sobre la misma y entra luego en el
reino de la invención mental. Después se organiza una forma mental, sea la de
una máquina de coser, de un partido político, de una idea económica o algún
otro tipo de organización con algún objetivo planeado. Mucha reflexión y
cavilación producirá oportunamente un campo magnético de tal potencia que
tendrá cabida el deseo; entonces el sueño o la visión entrará en una nueva
etapa de vitalización. A su debido tiempo, cuando los procesos del deseo se
hayan desarrollado adecuadamente, la visión se precipitará en el plano físico.
La actividad física y los métodos correctos de la manifestación se coordinarán,
y gradualmente la forma mental se convertirá en realidad expresada, reconocible
por todos los hombres.
Pensamiento, deseo, actividad
-tal es la historia de la visión y el sueño humano. A través de las edades, desde
la misma noche de los tiempos, el hombre soñó, estuvo a la expectativa de la
revelación y de la intervención divinas. Cuando todo parece fracasar, los
hombres se dirigen a Dios. Una y otra vez en la historia de la raza, la visión
ha tomado forma y el sueño se ha materializado en alas del deseo y de la
demanda poderosa. Una y otra vez Dios se ha revelado y ha enviado Sus
Mensajeros y Representantes para ayudar y guiar a la humanidad. Pero esto
sucede sólo cuando la demanda es expresada adecuadamente y la necesidad clama
al Altísimo. Hasta ahora, la respuesta no ha fallado nunca. Una y otra vez, y
finalmente también las naciones del mundo han sido llamadas a orar, y esta
proclamada demanda de millones de personas no puede ser desoída o quedar sin
respuesta, y debe venir aunque adopte la misma forma antigua, porque el hombre
es hoy -a pesar de las apariencias- más capaz de manejar sus propios asuntos y
determinar conscientemente sus propias cosas. Por muy poco que se comprenda,
detrás de todas estas demandas y plegarias en los numerosos países cristianos,
reside una convicción sutil profundamente arraigada de que el retorno de Cristo
es inminente; hay una difundida aceptación del concepto de que la Presencia del
Hijo de Dios puede ser evocada y que Él debe venir en ayuda de Su
pueblo. No importa cuál sea la interpretación dogmática o el idealismo
teológico: detrás del clamor de millones de personas hay alguna forma de esta
creencia.
¿Inducirá la demanda de los
corazones de los hombres a retornar al Cristo de Galilea? ¿Hará surgir a la
manifestación a algún gran Hijo de Dios? ¿Producirá, acaso, la personificación
de otra revelación divina y -así como el Buda expresó la Sabiduría de Dios y el
Cristo nos reveló el Amor de Dios- no es posible que Aquel Que Venga nos revele
la naturaleza de la Voluntad o Propósito de Dios, presentando así esa voluntad
al bien que debe entrar en actividad si la mala voluntad al poder debe ser
eliminada de la Tierra? Presento esta posibilidad a la atención de ustedes y
les pediría que pensaran sobre ello. Si esto llegara como resultado correcto de
toda invocación y plegaria, se equilibraría la voluntad de la personalidad, el
egoísmo, la adquisición material y la voluntad altruista que trata de ayudar a
toda la humanidad. La voluntad del yo inferior y la voluntad del yo o alma,
entrarán en conflicto y la humanidad arrojará el peso de su influencia sobre
uno u otro.
Al decir arrojar el peso de la
influencia humana sobre uno u otro, no sólo me refiero al poder del pensamiento
y a aquello a lo que tantas personas le aplican la frase eufónica
"trabajar en niveles mentales".Me refiero a la actividad consciente
del entero hombre que trabaja mental, emocional y, muy enfáticamente, también
en forma física. Por lo tanto, sólo las personalidades integradas pueden
trabajar de esta manera y ahí reside la dificultad. Esas personas que trabajan
sólo mentalmente o que se sientan y envían pensamientos de amor propagándolos
al mundo y que se solazan en la belleza de su propio idealismo (pero pocas veces
hacen un esfuerzo físico equilibrador para poner fin a la actual mala
situación, por el correcto sacrificio, elección y arduo servicio), no son en
realidad de utilidad alguna para nadie, excepto para ellos mismos. Hay también
quienes envían pensamientos de amor al grupo de hombres malignos responsables
del desastre mundial, creyendo que así los influyen a hacer el bien. A éstos
les recordaría que el amor es esencialmente un poder o energía impersonal cuyos
efectos dependen del tipo de forma con la que entran en contacto y sobre la
cual hacen impacto. Por lo tanto, al afluir únicamente sobre la egoísta
naturaleza materialista, sólo agrandará el deseo y promoverá una creciente
agresión adquisitiva, fomentando así la naturaleza inferior y distorsionando la
verdadera expresión del amor, lo que conducirá a una creciente mala actividad.
Afluyendo sobre los altruistas, puros y desinteresados, fomentará la realidad y
el verdadero amor. Estos puntos deberían ser recordados en este momento por el
servidor bien intencionado, pero esotéricamente ignorante.
Entraremos a analizar las tres estrofas. La
primera se refiere al atento grupo expectante de Vidas espirituales que tratan
de ayudar cuando la demanda correcta coincida con el momento correcto. La
segunda, concierne a la humanidad y sus reacciones y a la posibilidad de una
interacción entre ambos grupos -de Vidas espirituales y hombres. La tercera
indica métodos y resultados. Tomaremos cada frase o idea por separado, pues
cada una tiene su propia importancia y todas poseen varios significados. No
puedo considerar todos los significados, sino que presentaré los más simples e
importantes:
Que surjan los Señores de la
Liberación. Que traigan ayuda a los hijos de los hombres.
¿Quiénes son los Señores de la
Liberación y de dónde vienen? Todas las ideas y conceptos que controlan la vida
humana y dieron lugar a nuestra civilización, comenzaron como emanaciones de
ciertas grandes Vidas que son la expresión de una Idea divina. La nota que
emiten y la cualidad que de ellos emana, llega y hace impacto sobre el más
evolucionado de los hijos de los hombres que existen sobre la Tierra, en
determinado momento, el cual se apropia de la idea presentida y familiariza a
los pensadores de su época con el concepto formulado. De esta manera, grandes
propósitos divinos motivadores se convierten en factores controladores del
progreso humano. De este modo, el anhelo básico de liberación y libertad ha
dominado lenta y consistentemente el esfuerzo humano, conduciendo ante todo a
la lucha por la libertad y la liberación individuales (con el ideal derivado
del cielo, de la iniciación y de la realización espiritual), moldeando
gradualmente el pensamiento humano hasta tal punto que adquiere forma el ideal
mayor. La libertad de la humanidad y la libre aplicación de su poder para
ejercer el autodeterminismo (un aspecto de la libertad), se han convertido en
el más caro ideal y el mejor pensamiento de los pensadores de todas las
naciones. En último análisis, interferir la libertad individual y grupal, es el
peor pecado de los hombres malignos que tratan en este momento de esclavizar a
las naciones más débiles y someterlas al gobierno de Alemania, privándolas de
sus bienes nacionales y medios de subsistencia, arrancándoles -por la fuerza y
el temor- sus más preciadas posesiones, libertad de vida y de conciencia.
Todas las grandes ideas tienen
sus Fuentes emanantes de vida, y en la antigua invocación de la cual nos
ocupamos, se las denominan "Señores de la Liberación". Son tres, y
uno de Ellos está más cerca de la Tierra y de la humanidad que los otros dos, y
pueden llegar a Él aquellos que comprenden la naturaleza de la libertad y, por
encima de todas las cosas, desean ser libres y ver también liberados a todos
los pueblos oprimidos y esclavizados del mundo.
Cada paso que da una
conciencia iluminada (tal como la de un Señor de la Liberación) hacia la
humanidad, produce en los hombres el correspondiente cambio o movimiento. Esto
constituye en sí un problema definido, porque ningún Señor de la Liberación
puede dar un paso así, a no ser que la humanidad esté dispuesta a elevar su
ideal de libertad a un nivel de expresión más elevado. Si esta guerra mundial
no contuviera las simientes de la revelación de una libertad humana más
elevada, y si la humanidad no estuviera preparada para expresar lo más que
pueda esta elevada liberación, no sería posible para los Señores de la
Liberación entrar en actividad. No pueden ser conmovidos sólo por la plegaria,
la demanda y la invocación. Detrás de esa demanda debe estar el ideal de una
nueva liberación y mayor libertad para el hombre. Cuando se anuló el idealismo
francés, resumido en las palabras "Libertad, Igualdad, Fraternidad",
la atención de todo el mundo se enfocó sobre el tema de la libertad, y el
simbolismo del acontecimiento tiene hoy mayor importancia de lo que se ha
comprendido hasta ahora. Francia no ha abandonado el ideal de la libertad
humana que llevó originalmente (en gran escala) a la atención del género
humano. Su acción, bajo la influencia de los enemigos de la libertad humana,
enfocó simplemente el peligro que la humanidad enfrentaba y llamó enfáticamente
la atención de la humanidad, aturdida por el desastre y desorientada por el
peso acumulado de la miseria. Al hacerlo, el problema se simplificó para las
mentes no entrenadas. Produjo también, hablando espiritualmente, una línea
directa de comunicación entre los hombres que conocen el significado de la
liberación y anhelan la libertad humana, y los Señores de la Liberación,
responsables de la implantación de este deseo innato en la humanidad.
La razón por la cual estos
Señores de la Liberación son los que se mencionan en la estrofa en primer
término, se debe a que están esencialmente relacionados con el deseo-voluntad
y, por eso, el hombre puede entrar en contacto más fácilmente con Ellos. El
lugar de donde surgen para ayudar a la humanidad está ubicado en cierta zona de
la Conciencia Divina, abierta al sentido humano de percepción, si está
suficientemente iluminado y es altruista. Por lo mencionado anteriormente,
pueden ver que el empleo eficaz de la invocación depende, por lo tanto, de la
etapa de desarrollo espiritual de quienes buscan la ayuda de la verdadera
plegaria e invocación. Algo que debería comprenderse respecto a estas grandes
Vidas es que aborrecen lo que comúnmente se llama "adoración". La
adoración, el poder de adorar y el sentido de reverenciar (uno de los aspectos
más elevados del temor), también son indeseables para Ellos. Estas actitudes
son de origen emocional y están basadas en el sentido de dualidad y, por lo
tanto, en la sensación. Estas Vidas simbolizan el servicio y pueden llegar a
Ellas los verdaderos servidores que claman por prestar servicio. Recuérdenlo. A
medida que el hombre progresa en el sendero, olvida la adoración, pierde todo sentido
de temor y la veneración ya no absorbe su atención. Todas estas actitudes son
eliminadas por la comprensión de un amor todopoderoso y su consiguiente
interacción y tendencia a acrecentar la identificación. Por lo tanto, puede
llegar la demanda de los servidores del mundo a los Señores de la Liberación;
entonces aparecerán por intermedio de Uno de Ellos, el cual unificará las
energías de los Tres y producirá esas condiciones que traerán la libertad
efectiva y reconocida. Cómo lo harán no podemos decirlo; el método más probable
será por medio de la influencia ejercida sobre algún hombre o grupo de hombres,
para que se inspiren y se logre el triunfo de la libertad.
Que aparezca el Jinete del
Lugar secreto y con Su venida salve. Ven, Oh Todopoderoso.
Aquí enfrentamos una de las
tradiciones más antigua del mundo y del antiguo Oriente, tradición que también
tiene su contraparte en El Nuevo Testamento, donde se narra que Aquel
Que Viene surge para salvar al pueblo "cabalgando sobre un caballo
blanco". En Occidente, durante mucho tiempo se ha pensado en términos del
"Cordero sacrificado desde la fundación del mundo", y este enunciado
contiene una profunda verdad astrológica. Se refiere a esa gran ronda del
zodíaco (un período de aproximadamente 25.000 años), en que el sol transita por
doce signos del zodiaco. El período al cual se hace referencia empezó en el
signo de Aries, el Carnero. Sin embargo, en Oriente data de un período muy
anterior y de una fecha aún más antigua, remota en la noche de los tiempos, cuando
el ciclo mundial mayor empezó en el signo de Sagitario, el Arquero. El símbolo
a veces está (a fines del ciclo) representado como un arquero cabalgando sobre
un caballo, y (a principios del ciclo) como un centauro, mitad hombre y mitad
caballo. Ambos se refieren a una revelación que emerge de la conciencia de la
Deidad, tal como es revelada por alguna Gran Expresión divina, por medio de
algún Hijo de Dios que Se manifiesta. Lo que debe tenerse presente es que el
Jinete del caballo no es ninguna Entidad o Vida extraplanetaria, sino
esencialmente alguien semejante a nosotros -lo humano y lo animal combinado,
como somos todos, pero fusionado con la divinidad e inspirado desde lo alto,
animado por algún Principio cósmico y divino, como el Cristo lo file por el
Amor de Dios y llevó al hombre la revelación del amor El Jinete es uno de
nuestra humanidad, que ha alcanzado una meta predestinada y que -por amor y
comprensión al hombre- ha permanecido durante edades en el lugar secreto de la
revelación (tal como se lo den mina esotéricamente), esperando ver llegar
nuevamente Su hora y poder aparecer para guiar a Su pueblo hacia la victoria
triunfal. Este Ser que viene, huella el Sendero del Salvador del mundo, así
como las Vidas más poderosas, los Señores de la Liberación, huellan el Sendero
del Servicio mundial. Surgen por intermedio de ese elevado centro espiritual donde
la Voluntad de Dios se halla en solución o en custodia, para que
gradualmente sea liberada o revelada a medida que la humanidad pueda llegar a
la etapa necesaria de respuesta y receptividad comprensivas. Aunque se puede
llegar a Ellos con relativa facilidad, debe hacerse por medio del intento
masivo de numerosas mentes enfocadas. El aspirante individual puede llegar al
Jinete del caballo blanco si es capaz de elevar adecuadamente su conciencia. El
Jinete surgirá (desde el centro donde el Amor de Dios reside para ser
distribuido) cuando el centro humano (que llamamos humanidad) se sintonice con
el verdadero amor y pueda identificarse con todos los hombres, respondiendo
libremente y sin inhibición alguna al Amor Divino que es sabiduría, comprensión
y hábil actividad eficaz.
Cuando esta invocación sea
correctamente empleada y pronunciada por un adecuado número de personas,
aquellos que en alguna medida puedan emplear la voluntad iluminada, podrán
alcanzar a los Señores de la Liberación y producir, como resultado, una
intervención fenoménica de determinado tipo. Quienes trabajan más
emocionalmente pueden llegar al Jinete del lugar secreto y hacer que surja para
salvar y guiar a los pueblos. ¿Hay suficientes mentes intensamente enfocadas y
corazones atentos para llegar a los dos centros donde esperan quienes pueden
ayudar en este momento? He aquí el interrogante. Sucederá cuando los tres
centros -la humanidad, la Jerarquía espiritual del planeta y el "lugar
donde la voluntad de Dios está oculta" (denominado Shamballa en las
antiguas escrituras)- estén alineados y en mutua armonía. Entonces se
establecerá una relación directa entre los tres y también un canal directo para
la afluencia de la fuerza liberadora. Esto ha sucedido sólo una vez en la
historia de la raza.
A causa de que el género
humano está tan debilitado por el dolor, la tensión y el sufrimiento,
probablemente no se considerará conveniente que los Señores de la Liberación
entren directamente en contacto con la humanidad, los cuales
probablemente harán tres cosas:
1.Permanecer
detrás y fortalecer al Jinete del caballo blanco cuando responda a la demanda
de los pueblos de todas partes, haciendo afluir por Su intermedio, esa energía
dinámica que personifica al primer aspecto divino, el aspecto voluntad, el
poder de expresarse, permitiéndosele cumplir la voluntad de Dios de tal manera
que la humanidad pueda comprender lo que se está realizando. Entonces el género
humano verá el Amor que anima a la Voluntad y al Poder de Dios. También se
revelará la verdadera significación de la libertad. Esto aún no se ha
comprendido.
2.Verter
Su fortalecedora voluntad al bien, en el nuevo grupo de servidores del mundo de
todos los países, para que pueda haber una poderosa y simultánea acción de
acuerdo con los propósitos del Jinete del lugar secreto.
3.Estimular
e integrar en las mentes de ciertos discípulos avanzados, nuevos ideales que
deben regir el proceso liberador y hallar expresión en la nueva era. Esto se
realizó en pequeña medida durante la Revolución Francesa, cuando los tres
conceptos principales de la libertad fueron expresados con tres palabras,
-Libertad, Igualdad, Fraternidad- y presentados intelectualmente a la raza, los
cuales fueron temporalmente abandonados, y esto en sí constituye un importante
acontecimiento simbólico. Debía suceder, porque estas tres palabras no
representaban ninguna verdad efectiva, sino simplemente una esperanza y un
concepto académico; los acontecimientos de los últimos meses las redujeron a
una farsa. Entonces fueron retiradas deliberadamente a fin de hacer resaltar su
importancia y serán posteriormente restablecidas, asumiendo un nuevo y poderoso
significado en las mentes de los hombres. Estas tres palabras deben regir la
nueva era.
También deberán desaparecer
ciertas interpretaciones raciales de los ideales y ser reemplazadas por nuevas
y mejores. Esto se aplica también a la comprensión del hombre acerca de las
tres palabras que hemos tratado. "Libertad", tal como los Señores de
la Liberación pueden considerarlo es, en realidad, el reconocimiento de rectas
relaciones humanas, libremente adoptadas, voluntariamente emprendidas y
motivadas por un sentido de responsabilidad que actuará como un muro protector;
esto no tendrá lugar por medio de medidas coercitivas, sino por la correcta
interpretación y la rápida apreciación de las masas, que tienden a confundir el
libertinaje (libertad de la personalidad para hacer lo que la naturaleza inferior
quiere) y la libertad del alma y de la conciencia. Sin embargo, esta libertad
es el aspecto de la voluntad divina, más fácil de ser comprendido por la
humanidad. Es, en realidad, la primera revelación dada al hombre acerca de la
naturaleza de la Voluntad de Dios y de la cualidad de Shamballa.
"Igualdad" es esa comprensión peculiar que revelará Aquel Que Viene y
está basada sobre el correcto sentido de proporción, correcto autorrespeto y
comprensión de las espirituales, aunque naturales, leyes del Renacimiento y de
Causa y Efecto, y en los siglos futuros estarán fundadas sobre el
reconocimiento de la edad de la experiencia del alma y del desarrollo obtenido,
y no sobre la afirmación enfática de que "todos los hombres son
iguales". "Fraternidad" es algo a que la misma humanidad
contribuirá como expresión del tercer aspecto de la divinidad, basándola en el
correcto contacto y la debida reacción al contacto. De esta manera se
desarrollará gradualmente el verdadero tema de la vida de la humanidad, que es
hermandad, fundada en un origen divino (igualdad) y que conduce a una libre y
verdadera expresión de la divinidad (libertad).
Quizás con estos pensamientos
en la mente, la primera estrofa de la nueva Invocación asumirá mayor
importancia y entonces podrán invocar inteligentemente a Quienes pueden
inspirar la correcta acción, y así ayudar y exhortar a Aquel Que puede salvar
la situación por la correcta conducción.
No nos toca decir sobre qué
nivel de conciencia Él cabalgará. Posiblemente no aparezca en el plano físico.
¿Quién puede decirlo? Pero el sonido de Su llegada será conocido y, hablando
simbólicamente, se oirá el atronador repiqueteo de los cascos de Su caballo. La
influencia de la energía que trasmitirá desde los Señores de la Liberación será
sentida inevitable y poderosamente, evocando una respuesta humana inmediata.
Esta realidad será incontrovertible. Que Su radiación llegará y circundará a
Sus discípulos que luchan en la contienda contra el mal, también es cierto y
seguro, lo cual les permitirá realizar el supremo esfuerzo que ganará la
batalla para la humanidad. Que vendrá en "el aire" es una profecía
muy conocida del Nuevo Testamento, permitiendo así que "cada ojo Lo
vea". Estas palabras tienen hoy más significado que cuando fueron escritas
hace aproximadamente dos mil años, porque este conflicto mundial es
principalmente aéreo. Los estudiantes y quienes emplean esta Invocación
deberían tener esto en cuenta, porque quizás no puedan reconocer al Liberador
cuando venga -algo que ya pasó una vez.
Llegamos ahora a la segunda
estrofa, que se refiere directamente a las actitudes y reconocimientos humanos.
Durante décadas, yo, como uno de los instructores espirituales y muchos otros,
tratamos de despertar a todos a la realidad de la Luz -la luz en el
mundo, la luz que viene del plano del deseo (llamado a menudo el plano astral),
la luz que ilumina a la ciencia y al conocimiento humano, la luz del alma, que
produce a su debido tiempo la luz en la cabeza. Se ha enseñado detenidamente
que el correcto empleo de la mente en la meditación y la reflexión, conducirá a
la correcta relación del alma y la personalidad y que, cuando esto tiene lugar,
la luz del alma enciende o fomenta la luz en la cabeza y el hombre alcanza la
etapa de la iluminación. Esta segunda estrofa se refiere a la idea más
difundida de la relación de la humanidad (el reino de los hombres) con la
Jerarquía espiritual (el reino de Dios). Cuando ambas estén más estrechamente
alineadas y relacionadas, la luz irrumpirá entre los hijos de los hombres como
una totalidad, así como la luz irrumpe en el aspirante individual. Este
deseable evento puede ser realizado por las personas de mente espiritual del
mundo, los hombres y mujeres de buena voluntad y los discípulos del mundo que
permanecen con "intención masiva". Esto significa un enfoque unido y
uniforme -algo hasta ahora raras veces visto y muy necesario en este momento.
Muchas personas están animadas por el pensamiento ansioso, la esperanza y la
plegaria; pocas están motivadas por la intención. La intención en este
caso es esa determinación inquebrantable e inconmovible de encarar una
situación, de obtener lo necesario para liberar inevitablemente al género
humano, por ser intención mental de las mentes enfocadas de muchas
personas. Les pediría que reflexionen sobre las palabras "intención
masiva" y diferencien con cuidado entre intención y deseo. Cuando la
humanidad haya cumplido con las condiciones por medio de una demanda mental
enfocada basada en la intención masiva, correctamente formulada, -entonces
llegará la afirmación de las Fuerzas espirituales.
Que el Señor pronuncie el
fiat: ¡Ha llegado a su fin el dolor!
La terminación de la actual
mala situación es, por lo tanto, una medida cooperativa, y a este respecto
tenemos aquí la aparición del Señor de la Civilización, que expresa y dirige en
el plano físico el fiat del Señor de la Liberación y el Jinete del lugar
secreto. Debido a Su control y ayuda, hace posible la precipitación en la
Tierra y en el campo de batalla del poder generado por los Señores de la
Liberación, expresado por Aquel que viene y enfocado por intermedio del
Representante jerárquico en Europa. El trabajo del Maestro R. fue reconocido
siempre como de naturaleza peculiar y concerniente a los problemas de la
civilización, así como el trabajo del Cristo, el Maestro de Maestros, concierne
al desarrollo espiritual de la humanidad, y el trabajo del Manu consiste en
ocuparse de la ciencia de gobierno, de la política y de la ley divina. Así, la
energía entrante enfocada y evocada en respuesta a la correcta invocación, es
aminorada para que pueda acercarse a la humanidad; entonces las masas podrán
responder a los nuevos impulsos. Por lo tanto, tenemos:
1. Los Señores de la Liberación, a los cuales
llegan los pensadores espirituales avanzados del mundo, cuyas mentes están
correctamente enfocadas.
2. El Jinete del caballo blanco o del Lugar
secreto, al cual llegan aquellos cuyos corazones fueron debidamente conmovidos.
3. El Señor de la Civilización, el Maestro R.,
al cual llegan todos aquellos que, con los primeros dos grupos, pueden
permanecer con "intención masiva".
En el trabajo conjunto de estos Tres, si la humanidad
lograra evocarlos, vendrá el alineamiento y la relación correcta de tres
grandes centros espirituales del planeta, algo que no ha sucedido nunca.
Entonces:
1. Los Señores de la Liberación recibirán y
trasmitirán a la Jerarquía, energía desde el centro donde la Voluntad de Dios
es conocida y cumplida.
2. El Jinete recibirá esta energía y emprenderá
la acción que la expresará, más la energía motivadora desde el centro donde el
Amor de Dios es expresado.
3. El Señor de la Civilización estimulará y
preparará el Centro denominado humanidad, para la debida recepción de esta
fuerza revitalizadora, estimuladora y liberadora.
Así Shamballa, la Jerarquía y la Humanidad estarán
conscientemente relacionadas y dinámicamente en mutuo contacto. La Voluntad de
Dios, el Amor de Dios y la Inteligencia de Dios, se fusionarán y mezclarán
sobre la Tierra, en relación con los problemas humanos. Se crearán condiciones
y se pondrán en movimiento energías que darán fin al gobierno del mal y a la
guerra, por medio de la victoria de las Fuerzas de la Luz, reconocidas y
ayudadas por la Humanidad.
A esta síntesis de las tres
energías, evocadas por la invocación y la respuesta de ciertas Potestades
divinas, se le otorga esotéricamente el nombre de "Fuerza Salvadora".
No sabemos prácticamente nada de su exacta naturaleza y efectos intencionados.
Nunca ha actuado en el plano físico, aunque lo ha hecho durante algún tiempo en
el plano mental. Aunque es una mezcla de las energías de los tres centros
referidos anteriormente, es principalmente la energía de la Voluntad divina, la
cual será su destacada característica. Haré aquí una insinuación. Así como la
exteriorización de la logia materialista de siete hombres, a la cual ya me
referí, se estableció y debe ser considerada antes de la futura exteriorización
de la logia de Vidas espirituales (la aparición del reino de Dios en la
Tierra), denominada la Jerarquía planetaria, así ha aparecido en la Tierra la
voluntad al poder de las fuerzas agresoras, y han tratado de obtener el control
sobre la humanidad. Observen este objetivo. Esta ansia de poder puede ser
disipada sólo cuando, entre los hijos de los hombres, se le dé rienda suelta al
aspecto más elevado de la misma energía. La Voluntad divina y espiritual,
llevada sobre el impulso del amor altruista, puede y debe ser evocada para
destruir la egoísta y maligna ansia de poder, prevaleciente ahora en la Tierra,
dirigida por los siete hombres enfocados en Alemania.
Por lo tanto, "la fuerza
salvadora" debe ser difundida por todo el mundo. Durante largas edades los
hombres han orado con las palabras de San Pablo: "Que el amor de Dios se
difunda en nuestros corazones". Hoy es necesario que la difusión de
"la fuerza salvadora" se posesione de nuestras mentes y controle
desde ese centro directriz, pues personifica en este momento la salvación
necesaria. Para que esto sea posible se necesitarán los esfuerzos conjuntos de
los tres puntos focales de la expresión divina en nuestro planeta, y ello será
factible.
En las estrofas finales (que
no deben tratarse frase por frase, ya que su significado es suficientemente
claro) tenemos nítidamente ante nosotros los métodos por los cuales la
humanidad puede desempeñar su parte y participar en la ayuda de quienes
colaboran con las Fuerzas de la Luz para poner fin a esta guerra planetaria.
Consideren por un momento las
cuatro palabras que personifican el pensamiento de lo que puede ser realizado
por el hombre, para llevar a la fructificación la misión de Aquel Que Viene, el
Jinete del lugar secreto. Se dice que para cumplir el propósito de Aquel Que
Viene, deben ser invocados la Luz, el Amor, el Poder y la Muerte. Aquí
abordamos directamente el tema práctico de la parte individual del hombre en el
proceso de liberación. Nos ocupamos de lo que -dentro de la misma humanidad-
necesita ser evocado, a fin de lograr la correcta colaboración, preparación y
comprensión. Cuatro poderes dentro del alma del hombre están disponibles para
ser empleados individualmente, a fin de ayudar a las Fuerzas de la Luz -poderes
que el hombre comparte con todos los hombres en mayor o menor grado, de acuerdo
al poder expresivo del alma. Estos poderes no son innatos al yo inferior sino
al yo superior. El yo inferior refleja únicamente formas distorsionadas de las
energías divinas superiores. Este punto debe ser analizado cuidadosamente. Poco
puedo decirles sobre la Luz y el Amor. Para los estudiantes esotéricos estas palabras
son tan familiares que casi no tienen sentido y sólo quienes pueden caminar en
la luz y cuya reacción principal es amor a la humanidad, comprenderán el
significado y la interrelación de estas cuatro palabras.
La Luz para ver la
nueva visión es necesaria para todos, lo que probablemente no será la
intensificación de cualquier visión anterior, por muy espiritual que parezca,
sino algo tan enteramente nuevo que necesitarán de toda la luz que poseen y de
una petición interna entrenada si quieren reconocerla al entrar en contacto con
ella.
El Amor, que no es
emoción o sentimiento, ni está relacionado con la sensación (que es una
distorsión del verdadero amor), es la determinación fija de hacer lo mejor para
toda la humanidad o el grupo (si para ustedes no es posible un concepto mayor)
y a cualquier precio personal por medio del supremo sacrificio. Sólo quienes
aman verdaderamente a sus semejantes pueden ver las cosas con claridad y captar
la inevitabilidad de lo que debe hacerse para dar fin al actual gobierno de
terror e introducir el nuevo gobierno de paz. La paz no es la meta para
nuestra raza o época, no interesa lo que piensan muchos hombres. Este es un
ciclo donde la actividad aumenta constantemente, teniendo en cuenta el
establecimiento de rectas relaciones humanas llevadas a cabo inteligentemente.
Tal actividad y tan intenso cambio no concuerdan con lo que se comprende
generalmente por paz. La paz tiene relación con el aspecto emocional de la vida
y fue la meta en los días atlantes, donde la paz era un gran acontecimiento
espiritual. Pero la paz y el amor a la paz pueden ser un mortal soporífero, y
lo son en este momento, siendo generalmente egoístas en su propósito; la gente
anhela la paz porque quiere ser feliz. La felicidad y la paz vendrán cuando
haya rectas relaciones humanas. La paz y la guerra no son verdaderos pares de
opuestos, sino la paz y el cambio, la paz y el movimiento. La guerra no es más
que un aspecto del cambio y tiene sus profundas raíces en la materia. La paz
generalmente deseada y considerada se relaciona con la paz material, y en todos
los casos está relacionada con la personalidad ya sea individual o de la
humanidad, como un todo. Por lo tanto, no me ocupo de la paz, sino del amor,
que a menudo perturba el equilibrio de la materia y las circunstancias
materialistas, y en consecuencia puede actuar contra la así llamada paz.
El poder es algo que, a
través de las edades, ha sido siempre de interés para la humanidad avanzada y
para esos hombres que podrían responder al aspecto voluntad por medio de su
desarrollo mental. Hoy va despertando el interés de las masas y de los tipos de
hombres mediocres, por eso es con frecuencia mal empleado y orientado hacia
propósitos egoístas. Aquí, el poder de evocar el alma humana, en esta hora de necesidad,
es la capacidad de conocer el Plan y trabajar por su realización, colaborando
con esas fuerzas que se esfuerzan en restablecer el orden sobre la Tierra y
poner fin al ciclo de malignidad agresiva por el cual estamos pasando hoy.
Surge aquí el interrogante de
si el ciclo es susceptible de ser interferido o de seguir forzosamente su curso
designado. Les recordaré que la ley de los ciclos rige la aparición y
desaparición de grandes energías activas que entran y salen de la
manifestación, cumpliendo los propósitos de la Deidad y, sin embargo, limitadas
y obstaculizadas por la cualidad de las formas, sobre las cuales hacen impacto.
Si alguna intervención es posible y tiene lugar, será la "intervención del
tiempo". Tal intervención está insinuada en las sagradas escrituras, como
en El Nuevo Testamento, donde se predice que "para bien de los
elegidos, el tiempo debe ser abreviado". Su significado real (que no se
evidencia en la traducción más bien inadecuada que poseemos) es "que debido
a los elegidos o a aquellos que saben y emprenden la correcta acción, el
progreso del mal puede ser detenido". Esto es alentador y les recomiendo
prestar atención a este pensamiento. Existe un poder que estos
"elegidos" pueden manejar -comprendiendo la naturaleza preparatoria y
altruista de esa fuerza.
Y la Muerte, ¿a qué se
refiere? No a la muerte del cuerpo o de la forma, porque es relativamente sin
importancia, sino al "poder de abandonar todo" que llega con el
tiempo a ser característica del discípulo consagrado. La nueva era está
llegando; los nuevos ideales, la nueva civilización, los nuevos modos de vida,
de educación, de presentación religiosa y de gobierno, se están precipitando
lentamente, y nada puede detenerlos. Sin embargo, pueden ser demorados por las
personas reaccionarias, por los ultraconservadores y las mentes cerradas y por
quienes se adhieren con acérrima determinación a sus bienamadas teorías, sus
sueños y visiones, sus interpretaciones y su peculiar y a menudo estrecha
comprensión de los ideales presentados. Ellos pueden retardar y retardan
la hora de la liberación. La fluidez espiritual, la disposición a desprenderse
de todas las ideas e ideales preconcebidos, así como de todas las tan estimadas
tendencias, hábitos mentales adquiridos y todo esfuerzo determinado para que el
mundo esté de acuerdo con el canon que le parece mejor al individuo, por ser
para él el más atrayente, todos éstos deben morir. Pueden ser abandonados sin
peligro ni temor a los resultados, si el móvil de la vida es amor a la humanidad,
real y duradero. Cuando existe amor, tal como el alma lo conoce, al verdadero
amor espiritual se le puede confiar siempre el poder y la oportunidad, porque
jamás traicionará esa confianza. Pondrá todas las cosas en línea con la visión
del alma.
Nuevamente tenemos la energía
de los tres centros con los cuales nos estamos familiarizando, y vemos que se
unen y su relación se fusiona y se mezcla exitosamente. Se evidencia que
Quienes formularon esta nueva y vital Invocación creyeron firmemente en el
poder de la humanidad -en sus propios niveles de conciencia- para expresar en
cierta medida, las tres potencias divinas: Voluntad, Amor y Actividad. La
demanda sale de Aquel Que Viene para ayudar a fusionarlas en la Tierra,
llevándolas así a la expresión en el plano físico, uniendo de esta manera los
poderes del reino humano con los que Él traerá consigo para la salvación de la
humanidad Sólo cuando la humanidad ofrezca todo lo que tiene para servir a los
acongojados, a los que sufren y a los oprimidos, y cuando trabaje activa e
inteligentemente para lograr la liberación, puede ser establecida la total
colaboración entre los poderes internos y externos, tan deplorablemente
necesaria en este momento. A no ser, por ejemplo, que quienes empleen esta
Invocación acompañen su expresión con un tipo de servicio definido en el plano
físico y así ayuden constructivamente a las Fuerzas de la Luz, sus esfuerzos
resultarán inútiles. Sólo la humanidad puede precipitar las nuevas energías que
provienen de los Señores de la Liberación y hacer posible su actividad en la
Tierra. Sólo la humanidad puede abrir la puerta en el plano físico para el
Jinete del lugar secreto. Las estupendas Potestades internas pueden alcanzar
ciertos niveles de actividad y contacto humano, como el plano mental, pero su
descendente progreso hacia la expresión, el poder y la manifestación externa,
depende del poder de la poderosa atracción del hombre mismo.
El pensamiento que subyace en
las palabras Construir una gran muralla protectora podría ser
simplemente expresado en las palabras: "Hasta aquí, y no más allá".
El límite de la efectividad de la expresión y del poder maligno de los
agresores, será alcanzado si los discípulos y los hombres de buena voluntad
desempeñan ahora realmente la parte que les corresponde. Pueden,
simbólicamente, levantar una muralla inexpugnable de luz espiritual que
confundirá totalmente al enemigo de la humanidad. Será una muralla de energía
-vibrante, protectora y, al mismo tiempo tan fuerte, que podrá rechazar a
quienes tratan de atravesarla para continuar con sus objetivos malignos y
pecaminosos. Hablo en símbolos, pero mi significado es claro.
Hay algo que necesitan captar
con más claridad y es un tanto alentador, pero difícil de creer. Si los hijos
de los hombres que están colaborando con las Fuerzas de la Luz permanecen ahora
firmes, y si la "intención masiva" de los hombres de buena voluntad
desciende del plano mental (donde la mayor parte de la buena voluntad, el
deseo, la plegaria y la invocación se "congelan") y se aleja de su
fácil enfoque en la vida de deseo del aspirante, la buena voluntad se
convertirá en expresión activa y en acto tangible en el plano físico, de
manera que el trabajo realizado por medio de la invocación y la plegaria, más
la lucha necesaria por la justicia, lo realicen quienes puedan realmente
coordinarse e integrarse en los tres niveles y actuar así como un todo. Esto
significará el fin del dominio de la materia para siempre. Esta condición deseable puede llegar muy lentamente, desde
el punto de vista de la visión miope del hombre, y quizás no se evidencie en su
plena significación en esta vida; no obstante, habrá obtenido la victoria. La
generación venidera no estará regida por la materia ni los intereses
materialistas como estuvieron las dos anteriores. Cuando las fuerzas de
agresión, codicia y crueldad sean rechazadas, significará la conquista del
deseo egoísta por el amor y el sacrificio altruista. Ésta es la recompensa de
aquellos con quienes trabajamos, si desean tal recompensa. Dicha situación llevará
a una relación más estrecha entre la humanidad y la Jerarquía espiritual,
poniéndose en armonía en forma nueva en la historia. La derrota de las naciones
opresoras y la liberación de los oprimidos será sólo el signo externo y visible
de un evento interno y espiritual -para el cual trabajan todas las personas
iluminadas. Después de un periodo de reajuste que necesariamente traerá sus
propias dificultades particulares, se introducirá el nuevo mundo, con todo lo
que esta frase abarca.
Les he presentado la posibilidad.
Reiteraría, como he hecho en el pasado, que la humanidad determina su propio
destino. Los hombres han trascendido la etapa de la niñez y son ahora
adultos, aunque no maduros. La madurez se logra por la experiencia y la
decisión autoengendradas y, durante algún tiempo, quienes tratamos de guiar,
hemos limitado nuestros esfuerzos a establecer contacto con las personas
inteligentes, a impresionar a los de mente espiritual y a estimular a la
humanidad para la correcta acción, sin infringir la creciente expresión del
libre albedrío del hombre. Por eso, el resultado es impredecible, aunque los
acontecimientos futuros puedan ser, en cierta medida, inevitables. Pero el
hombre es libre de elegir el camino que debe seguir, y gran parte de la
responsabilidad por sus elecciones descansa sobre los hombros de los más
instruidos de la familia humana y sobre quienes han tenido alguna medida de
visión.
Habiendo presentado estas
ideas sobre la nueva Invocación, los dejo que desarrollen estos conceptos en
los vericuetos de su conciencia reflexiva. Les pediría que empleen la
Invocación frecuentemente, con intención dinámica y verdadera comprensión y así
colaborarán -por su empleo, amor a la humanidad y sus actividades en favor de
las Fuerzas de la Luz- con los planos externos e internos que tratan de hacer
retroceder la agresión al lugar de donde vino y poner fin al gobierno del odio
y del temor.
TERCERA PARTE
LAS FUERZAS DETRAS DEL PROCESO
EVOLUTlVO DE LA RAZA
Mayo de 1941
AL
INICIARSE el trascendental mes de mayo de este año, me he preguntado si de
alguna manera puedo despertar en los aspirantes del mundo y en mis discípulos,
una más verdadera comprensión de la inmanente significación de la oportunidad
ofrecida, y también si puedo simplificar y presentarles en forma más real la
Doctrina de Aquel que Viene, vinculada como está, con la enseñanza de las
grandes religiones, en las cuales descubrimos la idea de un Orden espiritual
subjetivo, relacionado con el bienestar en desarrollo de la humanidad.
Ésta
es una era de culminaciones que aparecen hoy en el campo de la religión, así
como en el campo de la ciencia y de la política. Todas las grandes líneas de
acercamiento humano a la realidad y a la verdad, están pasando del reino de lo
tangible y exotérico al de lo intangible y esotérico. La ciencia común se va
convirtiendo rápidamente en la ciencia de lo invisible y lo indemostrable; la
religión ha salido del reino de lo místico, entrando en la atmósfera más clara
de lo oculto y debe ahora acentuar la realidad de lo invisible como la causa
eficiente de lo visible; la política y los gobiernos se ocupan de los procesos
de las ideas y de las ideologías.
¿Cuál
será entonces la verdadera estructura interna de la realidad que proporcionará
la fortaleza necesaria a la humanidad en esta época, suficiente para satisfacer
la demanda del hombre por la verdad, y adecuada para responder a sus incesantes
aunque inteligentes, interrogantes?
Aquí
afirmaré que las grandes y satisfactorias respuestas para todas las preguntas y
necesidades humanas reside en la doctrina de los Avatares y en la continuidad
de las Revelaciones divinas. Esta es la persistente creencia -imborrable e
inalterable- de que Dios (en los grandes momentos de necesidad mundial) se manifiesta
a través de las Apariciones, por medio de Aquel Que Viene. Esta doctrina se
encuentra en todas las religiones mundiales básicas, en toda época y era;
aparece en la doctrina de los Avatares del credo hindú, en la enseñanza del
retorno del Buda Maitreya o el Kalki Avatar y, en el mundo occidental, en la
creencia del retorno del Cristo y su advenimiento o segunda Venida, y en el
profetizado surgimiento del divino Aventurero del mundo musulmán. Todo esto
está ligado a la creencia inmortal de la humanidad, en el amoroso Corazón de
Dios, que siempre satisface la necesidad del hombre. El testimonio de la
historia es que siempre la necesidad del hombre ha sido satisfecha con una
Revelación divina.
La
razón de esta fe, innata en el corazón humano, reside en la realidad de la
naturaleza de la Deidad misma. El enunciado cristiano de que "Dios es
amor" está basado en esa realidad
más profunda, conocida y espiritual. La expresión de esta característica divina
puede ser resumida con las palabras del libro La Voz del Silencio:
La compasión no es un atributo. Es la Ley de Leyes, la Armonía eterna, el Yo del
Alaya; la ilimitada y universal esencia, la luz de la eterna justicia y aptitud
de las cosas, la ley de amor eterno.
Los
Salvadores del Mundo y los Avatares dan testimonio y son la garantía de esta
eterna Compasión -la aparición cíclica de los Dioses Soles en los antiguos
mitos.
En
el momento de este Festival de Wesak, llamaré la atención sobre el hecho de que
el retorno anual del Buda para bendecir a los pueblos de todas partes, e
impartir el mensaje de sabiduría, luz y amor a la humanidad -viene desde el
Corazón de la Deidad Misma-, es la evidencia externa y la garantía de la guía y
las revelaciones divinas internas en este ciclo mundial actual de 2.500 años.
El Buda retorna año tras año. Durante un breve instante nos recuerda que Dios
existe y nos ama siempre; que no se olvida de Su pueblo; que el corazón del
universo es compasión inalterable, y que el hombre no está sólo. Para lograr este reconocimiento y hacer posible esta
aparición, se crea un viviente Triángulo de Energía, enfocado por medio de los
tres grandes personajes espirituales que evocan el reconocimiento en Oriente y
Occidente, conocidos por los creyentes de todos los credos y todas las
nacionalidades, y son:
1.
El Señor del Mundo, el Anciano de los Días, Sanat
Kumara, el Logos planetario, Melkisedek, Aquel a quien se refirió el Cristo
cuando dijo, "Yo y Mi Padre somos Uno".
2.
El Buda, el Iluminado, el Revelador de la luz y la
sabiduría que nos llega de fuentes superiores a la de nuestra vida planetaria,
un Mensajero de los Dioses.
3.
El Cristo, el Hijo del Padre, el Salvador del
Mundo, el Redentor, Aquel que ha permanecido con nosotros. Que está reuniendo
las ovejas de su redil, el Señor del Amor.
En
estos tres, cuya naturaleza es amor y luz radiantes, la humanidad puede
comprender en alguna medida la naturaleza de la divinidad. Son más excelsos de
lo que se sabe o comprende; la inteligencia y la aspiración humanas apenas
pueden sentir Su naturaleza esencial; Su potencia espiritual debe ser aminorada
para que el género humano resista la presión del impacto de la energía que
Ellos manejan y tratan de trasmitir. Tal proceso de aminorar las energías tiene
lugar en el momento de la Luna llena de mayo (Tauro), y es ,llevado a un
"enfoque de transmisión" por la intención
masiva de la Jerarquía y la demanda
masiva de los aspirantes y discípulos del mundo, producido a su vez por la necesidad masiva de los pueblos de
todos los países.
Aquí,
hermanos míos, hay un simple enunciado de los hechos que deben ser comprendidos
por quienes tratan de participar inteligentemente en el Festival de Wesak y
ansían actuar como transmisores de la energía espiritual que, en ese momento,
se verterá sobre la humanidad sufriente. Este Festival de Wesak de 1941 quizás
pueda "cambiar las condiciones" y constituir la encrucijada en la
vida del género humano, si toda persona de mente espiritual puede ser
suficientemente altruista, poseer una pureza disciplinada y la resultante
receptividad.
Hay
ciertas verdades fundamentales, subyacentes en todas las religiones reveladas,
esenciales para el desarrollo espiritual y para que el hombre comprenda
progresivamente la divinidad. Todo lo demás dentro del término
"doctrina" y frases afines, no son más que expansiones de estos
fundamentos, de naturaleza explicativa, que expresan las interpretaciones
humanas y las formulaciones de los reconocimientos evolutivos, siendo
principalmente agregados de índole ornamental, especulativa y profética; están
constantemente sujetos al cambio, rechazo o desarrollo, a medida que aumenta el
intelecto y la percepción espiritual del hombre; no son básicos ni
inalterables. Las verdades inalterables deben ser descubiertas y reconocidas a
medida que la nueva religión mundial toma forma en la Tierra y condiciona el
pensamiento y la conciencia humanas en la nueva era venidera.
Estas
verdades básicas nunca cambian, porque están relacionadas con la naturaleza de
la Deidad Misma y se hicieron evidentes en el género humano mediante la
revelación, a medida que la ,evolución ha continuado y el hombre ha
desarrollado las facultades perceptivas necesarias y la persistencia requerida
en la búsqueda, más el desenvolvimiento de la luz interna del alma. Estas
verdades inherentes a la naturaleza divina revelan el alma de Dios, y son:
1.
La Ley de Compasión. Verdad de la
recta relación, de la comprensión amorosa, del Amor activamente expresado. Base de la hermandad y la expresión de
la unidad interna.
2. La
Realidad de Dios. Verdad de que el Ser es Dios inmanente y Dios
trascendente; involucra el reconocimiento del gran Todo y la parte relacionada;
es el conocimiento de la divinidad. Comprobado por medio de la recta relación e
idéntico origen. Es la revelación de la vida de Dios que penetra en todo lo que
es (Dios inmanente) y de esa misma vida que proporciona relación cósmica aún
mayor (Dios Trascendente), la garantía final de todo progreso y la revelación
correlativa. "Habiendo compenetrado todo este universo con un fragmento de
Mí Mismo, Yo permanezco", es el desafío de la Deidad y la eterna esperanza
de la humanidad. Tal es la respuesta de la Vida Misma a las demandas de la
humanidad, a las investigaciones de la ciencia y a todo el problema mundial.
Dios está aquí, presente entre nosotros y en todas las formas de expresión;
incluye, penetra y permanece más allá. Es más grande que toda apariencia. Se
revela progresiva y cíclicamente, a medida que el hombre se prepara para
adquirir mayor conocimiento.
3.
La Continuidad de la Revelación.
Siempre en el transcurso de las edades y en cada crisis humana, siempre en las
horas de necesidad, en la fundación de una nueva raza o en el despertar de una
humanidad, preparada ya para una visión nueva y más amplia, el Corazón de Dios
-impulsado por la Ley de compasión- envía un Instructor, un Salvador del Mundo,
un Iluminador, un Avatar. Da un mensaje que curará, indicará el paso siguiente
que debe dar la raza, iluminará un oscuro problema mundial y proporcionará al
hombre la expresión de un aspecto de la divinidad, hasta entonces no
comprendido. Sobre esta realidad de la continuidad de la revelación y sobre la
secuencia de esta manifestación progresiva de la naturaleza divina, está basada
la doctrina de los Avatares, de los Mensajeros divinos, Apariciones divinas y
Profetas inspirados. La historia da inequívocos testimonios de todos ellos.
4.
La Respuesta Inevitable de la Humanidad.
Con estas palabras he expresado la reacción espiritual instintiva del hombre y
del espíritu humano inmortal, a las tres verdades fundamentales citadas. Este
espíritu divino en la humanidad debe responder siempre y responde, a la
Aparición divina. El testimonio es seguro y probado. Existe en el género humano
aquello que es afín a Dios, reconociéndoselo como propio cuando aparece. Esta
es la inquebrantable realidad en el corazón humano y su reconocimiento es la
inevitable recompensa y el resultado de la revelación.
5. Progreso.
La reacción del hombre individual y de las masas, a la continuidad de la
revelación -históricamente probada- no puede ser negada. Es el hecho básico de
la religión. Los tipos de esa revelación pueden variar, pero cada nueva
revelación -dada en respuesta a la necesidad y la demanda humanas- ha conducido
siempre a la humanidad adelante hacia una nueva meta cada vez más luminosa y a
una mayor gloria. La revelación puede llegar desde diversos niveles de la
conciencia humana. Puede ser la revelación de nuevas conquistas terrenas o
mentales. Alguien señala el camino. Puede ser el reconocimiento de nuevas leyes
y hechos de la naturaleza, científicamente comprendidos y empleados. Puede ser
la respuesta del hombre inteligente al creciente conocimiento, trayendo un
nuevo tipo de civilización. Algún espíritu liberado señala el camino. Puede ser
la respuesta del corazón humano al Corazón de Dios, que conduce a la beatitud
mística y al reconocimiento del Ser espiritual. Puede ser la reacción del
hombre a alguna nueva enseñanza, algún mejor desarrollo que deriva en un nuevo
y enriquecido acercamiento religioso al centro de vida. Algún Mensajero señala
el camino. Pero siempre ello ,ha significado progreso, avance, rechazo de
alguna limitación existente, repudio de lo indeseable y lo malo. Involucra
siempre el reconocimiento de lo posible, lo ideal y lo divino.
6. Trascendencia.
Esto significa la capacidad innata de ir más allá de la así llamada ley
natural. Esta superación de la limitación se realiza continuamente, y este
proceso de trascendencia evocará un creciente reconocimiento. Marca la
siguiente y principal fase en la manifestación de la divinidad en el hombre;
significa el dominio sobre la ley física y el inminente triunfo de la humanidad
sobre las fuerzas que durante tanto tiempo la han sujetado a la tierra. El dominio
actual sobre el aire es el símbolo de esta trascendencia. El hombre va
dominando rápidamente a los cuatro elementos. Cultiva la tierra; surca las
aguas; controla los fuegos eléctricos del planeta, y vuela triunfante por el
aire. Surge ahora la pregunta: ¿Qué vendrá después hermanos míos? Otra
trascendencia hay por delante. Es una de las cosas que revelará el Avatar que
viene.
No
consideraré los guías menores, a quienes el espíritu humano evoca en su ayuda.
Trato de desarrollar algo la Doctrina de los Mensajeros divinos, de los
Avatares. ¿De dónde vienen? ¿Cuál es su naturaleza? ¿Quiénes son y cuál es Su
relación con la humanidad, con la Jerarquías y los grandes grupos de Vidas?
Estos interrogantes surgen normalmente y necesitan una clara respuesta.
Un Avatar es un Ser -que ha desarrollado
ante todo Su Propia naturaleza humana y divina y luego la trascendió-, capaz de
reflejar algún principio cósmico, o cualidad y energía divina, que producirá el
efecto deseado sobre ,la humanidad, evoca una reacción, produce un estímulo
necesario y, como se dice esotéricamente, "conduce a desgarrar un velo y a
penetrar en la luz". Esta energía puede ser generada dentro de la familia
humana y enfocada en un Mensajero responsivo; puede ser generada dentro del planeta
mismo y ,producir un Avatar planetario; puede ser la expresión del impulso de
la vida y la energía del sistema solar o de fuentes cósmicas, que están fuera
del sistema solar. Pero está enfocada siempre por medio de una Entidad que se
manifiesta; es evocada por una demanda o llamado masivo, y evoca la respuesta y
los consiguientes cambios en la actividad de la vida, la cultura y la
civilización del género humano.
La
respuesta o reacción de la humanidad al Mensajero divino produce a su debido
tiempo, el reconocimiento de algo trascendente, algo deseable por lo cual
lucha, algo que indica una visión, que es primeramente una posibilidad y luego,
una adquisición. Este es un proceso históricamente comprobado, y oportunamente
testimonia una realidad. Esta nueva
realidad, cuando se agrega a las establecidas por otros y anteriores Avatares,
enriquece el contenido espiritual de la conciencia humana, amplía la vida
espiritual de la raza y estimula al hombre para dar un paso adelante hacia el
mundo de la realidad y fuera del mundo de la ilusión. Cada revelación lo acerca
al mundo de las causas.
En
el momento actual los Avatares más fácilmente reconocidos y conocidos son el
Buda y el Cristo, porque ,Sus mensajes, familiares a todos, y ,los frutos de
Sus vidas y palabras, condicionaron el pensamiento y las civilizaciones de
ambos hemisferios; porque son Avatares humano-divinos representan algo que la
humanidad puede comprender con más facilidad, debido a que poseen la misma
naturaleza que el género humano, "carne de nuestra carne y espíritu de
nuestro espíritu". Por lo tanto, significan para nosotros más que
cualquier otro surgimiento divino. Incontables millones de personas Los
conocen, aman y siguen. Quisiera que meditaran sobre el potente núcleo de
fuerza que han establecido. La constante tarea de un Avatar es el
establecimiento de un núcleo de energía, espiritualmente positiva. Enfoca o
introduce una verdad dinámica, una poderosa forma mental o un vórtice de
energía atrayente en los tres mundos de la vida humana. Entonces a medida que
pasan los siglos, esa verdad y el efecto de Sus vidas y palabras, empiezan a
condicionar firmemente el pensamiento humano; la forma mental establecida actúa
acrecentadamente como transmisor de energía divina, cuando expresa una idea
divina, que a su tiempo produce una civilización, con sus correspondientes
cultura, religión, política, gobiernos y procedimientos educativos. Así se
escribe la historia. La historia no es más que el registro de la reacción
cíclica del hombre a alguna energía divina afluyente, a algún Avatar o a algún
Guía inspirado.
Al
considerar el tema de los Avatares quisiera señalar que (desde el punto de
vista de la humanidad en su actual etapa de evolución) los Avatares, como podía
esperarse de la conciencia de la humanidad que está sujeta al control de los
pares de opuestos, son de dos clases:
1.
Los Avatares que personifican al Ángel de la
Presencia, sea esta Presencia el alma en el hombre, el Logos planetario, alguna
Entidad extraplanetaria, algún Ser cósmico o una Expresión del Bien Cósmico.
2.
Los Avatares que personifican al Morador en el
Umbral, ya sea el Morador humano en el Umbral, las Fuerzas planetarias del
Materialismo o algún aspecto del Mal cósmico.
Trataré
de expresar esta analogía en forma más clara. Así como en el caso del hombre
individual llega un momento en su experiencia de la vida en que presiente,
conoce, ve y reconoce al Angel de la Presencia, como el Revelador de la
divinidad, de igual modo, en la historia de la raza de los hombres, puede
llegar la misma gran iluminación. La revelación enfrenta al aspirante. La
revelación enfrenta a la humanidad. Dios es conocido dentro del corazón humano.
Dios es conocido por el género humano. Este reconocimiento de la divinidad en
sus diversos aspectos es lógicamente progresivo -cada etapa y cada vida trae su
propia revelación de la belleza de la divinidad y la gloria de la luz en forma
más verdadera y clara ante el discípulo. Similarmente, llegan ciclos en que
aparece el Morador en el Umbral y enfrenta al aspirante, desafiando sus
propósitos y progreso, y bloqueando la puerta que conduce a la expansión de la
vida y a la liberación. El Morador desafía a la libertad del alma humana. Lo
mismo sucede en la vida de una nación, una raza y de la humanidad como un todo.
El
Ángel de la Presencia indica la posibilidad divina, señala al discípulo atento
el próximo paso hacia la liberación, y arroja luz sobre la etapa inmediata del
sendero ,hacia la luz que debe recorrer. Así obra también el Avatar que revela
el Camino Iluminado a la humanidad.
El
Morador en el Umbral resume en sí las malas tendencias, las limitaciones
acumuladas y la suma total de las costumbres y deseos egoístas, características
de la naturaleza material del discípulo. El Angel de la Presencia indica la
posibilidad futura y la naturaleza
divina. Así lo hace también el Avatar. El Morador en el Umbral indica el pasado con sus limitaciones y malos
hábitos. Esto también los hacen los Avatares que de tiempo en tiempo aparecen
como personificaciones del mal y de la naturaleza inferior de la humanidad. Y,
hermano mío, ellos aparecen una era tras otra.
Algunos
ciclos en la vida de un discípulo presentan un aspecto del
"enfrentamiento" y otros, otro. En una vida puede estar luchando
totalmente contra el Morador en el Umbral u orientarse hacia el Angel de la
Presencia y permitir así que la energía condicionante divina afluya a él; puede
sucumbir a la influencia de la temible totalidad de sus deseos malignos y
materiales o acercarse gradualmente al Angel. Pero -y este punto es de
importancia- él mismo evoca a una u otra
de estas manifestaciones. Lo mismo pasa con la humanidad. El llamado del
alma de la humanidad, o de la naturaleza material de la humanidad, debe evocar
respuesta, y así puede manifestarse un Avatar. Es el llamado magnético o
intención masiva del discípulo o de la humanidad, que produce la manifestación.
En otras vidas, el discípulo puede estar simplemente oscilando entre los dos
polos de su ser, sin ningún esfuerzo consciente, ningún enfrentamiento directo,
ni comprensión clara del propósito de la vida. Así obra también la humanidad.
Sin
embargo, oportunamente viene una vida en ,la cual el discípulo es enfrentado
simultáneamente con el Morador y el Angel, y tiene lugar el mayor conflicto de
su experiencia. Eso sucede hoy en el mundo. Lo espiritual y lo material están
en conflicto y la humanidad misma es el campo de batalla.
También
puede observarse una analogía de la Doctrina de los Avatares en la vida
individual del discípulo. Cuando sus deseos son correctos y ha hecho un
verdadero esfuerzo hacia la correcta orientación, entonces -cuando el conflicto
entre el bien y el mal está en su punto culminante llega el momento en que pide
más luz, más poder, más comprensión y mayor liberación para dar el siguiente
paso adelante. Cuando puede elevar esta demanda con firme intención y
permanecer inmutable y sin temor, la respuesta Ilegará inevitablemente desde la
Presencia Misma. Surgirá una manifestación de luz, amor y poder. El
reconocimiento de la necesidad ha evocado entonces la respuesta. El conflicto
cesa; el Morador se retira a su propio lugar; el sendero que tiene ante sí está
libre; el discípulo puede avanzar con seguridad, y una mejor vida alborea para
él.
Lo
mismo pasa con la humanidad. Una demanda se eleva hasta los mismos portales del
cielo; la intención masiva de la humanidad es poner fin al mal para que sea
posible una vida mejor y más verdadera. En el momento de gran tensión y
dificultad surge la demanda. La respuesta llega. El Avatar aparece y la luz
afluye iluminando el camino. Renace una nueva esperanza y se toman nuevas
determinaciones. La fortaleza para establecer rectas relaciones afluye por
intermedio del cuerpo de la humanidad, y el género humano surge a una vida más
amplia, condicionada por valores más verdaderos. Así se posibilitará la fusión
entre el mundo externo de la vida diaria y el mundo interno de las realidades
espirituales. Una nueva afluencia de amor y de luz es también posible.
Se
ha llegado hoy al adecuado momento de tensión en la vida de la humanidad. El
Angel de la Presencia y el Morador en el Umbral, luchan. Evidentemente, la
humanidad está en su hora más oscura. Pero surge el clamor en demanda de ayuda,
alivio, revelación, luz y fortaleza, a fin de desprenderse de lo maligno. La
intención masiva de los aspirantes mundiales es dirigida hacia el mundo de
valores más verdaderos, hacia mejores relaciones humanas, vida más iluminada y
un mejor entendimiento entre los hombres y los pueblos. Permanecen con
intención masiva, y sus filas aumentan constantemente. Con un creciente enfoque
de la voluntad para el bien, con una comprensión más clara de la posibilidad
futura, con la fija determinación de que el mundo avance de acuerdo al canon
divino, y con el urgente clamor en demanda de ayuda, la humanidad espera un
alivio. En todos los países se reconoce acrecentadamente que cuando el género
humano llegue al punto sicológico en que, habiendo
hecho todo, sólo resta esperar, entonces se expresará alguna determinación
divina de intervención; se acrecienta la creencia de que el esfuerzo humano
hacia la correcta acción será complementado por el surgimiento de una Fuerza,
Persona o Acontecimiento divino, que pondrá fin al conflicto.
Podría
señalarse aquí que, en crisis similares aunque menos graves, esta intervención
divina reemplazó en el pasado al
esfuerzo humano, pero Quienes tratan de ayudar a la humanidad esperan que ahora
tal intervención sólo complemente el
esfuerzo humano -algo muy distinto.
Por
lo tanto, en todas partes, la humanidad espera hoy a Aquel que Viene. Se
presiente que el Avatar está en camino; La segunda venida (de acuerdo a la
profecía) es inminente, y el clamor sale de los labios de los discípulos,
místicos, aspirantes y de todas las personas iluminadas de todos los países:
"Que la luz, el amor, el poder y la muerte, cumplan el propósito de Aquel
Que Viene". Esas palabras son una demanda, una consagración, un
sacrificio, una afirmación de fe y un desafío al Avatar, que espera en Su Lugar
Elevado la demanda adecuada y el nítido clamor para justificar Su descenso y Su
aparición.
La
demanda sin la acción paralela es inútil, así como la fe sin obras es muerta.
Es aquí donde se produce una rotura en el eslabón magnético, que para Su venida
debería unir al Avatar con la demanda. Su surgimiento debe ser producido por
una quíntuple cadena o hilo de energía: la enfocada voluntad de los pueblos, la
intención masiva de los discípulos y aspirantes del mundo, más su deseo, su
participación activa en la tarea de despejar el camino para Él y un total
altruismo. Sólo cuando la humanidad misma haya ,hecho todo lo posible para
corregir lo erróneo y poner fin al mal, y este esfuerzo llegue hasta el
sacrificio de la vida misma, Él, el Deseo de todas las naciones, podrá
aparecer.
Se
está tratando ahora de realizar esto. Mediante un pequeño y acrecentado
esfuerzo será posible el gran acontecimiento de la aparición del Avatar. La
misión del Buda en este Festival de Wesak consiste en agregar un nuevo ímpetu,
una renovada iluminación y un poder adicional y propósito ,fijo, que permitirá
al género humano superar esta crisis. Desde el aspecto espiritual de las
fuerzas del planeta, se habrá hecho todo lo necesario para hacer ,posible la
aparición del Avatar. En cuanto a la humanidad, les preguntaría ¿qué hará?
La
Jerarquía de Amor, el Cristo y Sus discípulos y los Maestros de Sabiduría Se
hallan entre la Fuente de donde originan los Avatares y la humanidad. Unidos
todos en un grandioso esfuerzo para ayudar en estos momentos al género humano,
a fin de superar al Morador en él Umbral y acercarse al Angel. Necesitará mucha
ayuda, la cual llegará cuando la humanidad y la Jerarquía con un solo esfuerzo
fusionado y mezclado y con intención masiva, invoquen y esperen esa ayuda.
Desde
el año 1400 (fecha a la que me he referido) han aparecido constantemente
avatares menores, evocados en respuesta a crisis menores, a dilemas nacionales
y necesidades religiosas. Adoptaron la forma de hombres y mujeres que fueron
los triunfantes paladines de alguna verdad o causa justa, algún derecho o
correcta demanda humanos. Todas estas personas trabajaron activamente en el
plano físico y pocas veces fueron reconocidas por lo que realmente eran; sólo
la historia acentuó, en fecha posterior, lo que realizaron. Cambiaron la
orientación de los pensamientos de los hombres; señalaron el camino hacia una
vida mejor; fueron precursores en nuevos campos de la realización humana. Uno
de ellos Lutero, otros Cristóbal Colón, Shakespeare y Leonardo da Vinci -para
mencionar sólo cuatro- vivieron, pensaron y actuaron de tal modo, que luego
condicionaron los eventos en algún campo de la vida humana y siguen siendo
reconocidos como almas precursoras, como conductores de hombres. No me ocuparé
de estos discípulos. Personificaron ideas e hicieron historia -no la historia
de conquista, sino la del progreso. Quisiera considerar esas apariciones
mayores que surgen de algún centro oculto, lejos o cerca de la humanidad, que
"liberan de las crisis a los hijos de los hombres". Pertenecen
principalmente a cuatro grupos relativamente menores:
1.
Avatares Raciales. Estas apariciones
son evocadas por el genio y el destino de una raza; el hombre típico (en cualidad y en conciencia no necesariamente
física) influye a la naturaleza de una raza. Un hombre así fue Abraham Lincoln,
que surgió de la misma alma del pueblo e introdujo y trasmitió una cualidad
racial -cualidad que se desarrolla posteriormente a medida que evoluciona la
raza. Análogamente Bismarck, surgió del reino del mal cósmico y es responsable
del enfoque del materialismo sobre el planeta actual. Ambos vinieron en el
mismo siglo, demostrando así el equilibrio en la naturaleza y la constante
interacción de los pares de opuestos. Ambos también pertenecieron al tipo de Avatares
más poderosos que la humanidad haya producido hasta ahora. Aparecieron en las
líneas de gobierno de primer rayo y
en el Departamento del Manu, siendo muy sensibles a la fuerza de Shamballa.
Tales Avatares aparecen con frecuencia cuando se funda una nación. Esto atañe
tanto a Bismarck como a Lincoln.
2.
Avatares Instructores. Estas
apariciones emiten una nueva nota en la esfera del pensamiento y de la
conciencia; revelan la siguiente y necesaria verdad, pronuncian palabras y
formulan verdades que arrojan luz sobre el desarrollo espiritual de la
humanidad. Tales Avatares fueron Platón, el primer Patanjali y Sankaracharya;
aparecieron en la línea de energía de segundo
rayo, en el sector del Cristo, y constituyen expresiones de la fuerza
jerárquica. Al referirme al sector del Cristo, les recordaré que
"Cristo" es el nombre de un sector que siempre ha tenido Quien lo
dirija. No menciono al Cristo o al Buda entre estos avatares, porque son de
otro tipo y de un poder infinitamente mayor.
3.
Avatares de Rayo. Estos grandes Seres
vienen a intervalos relativamente largos, cuando un rayo entra en la
manifestación. Personifican la cualidad y la fuerza de determinado rayo. En el
próximo siglo, cuando el séptimo rayo haya completado su manifestación y la
influencia pisceana sea totalmente desplazada, aparecerá el Avatar de séptimo rayo. Su trabajo demostrará la
ley, el orden y el ritmo del proceso creador, tal como actúa en el plano
físico, mezclando espíritu y materia. Y como a este rayo se lo denomina el Rayo
del Orden Ceremonial o Ritual, será mayormente el instrumento para establecer
esas condiciones que permitirán la reaparición en la Tierra de los Misterios de
la Iniciación, de los cuales la Jerarquía es custodio. Está imprescindiblemente
vinculado a la Gran Logia Blanca, en Sirio. Sin embargo, este hecho no nos
concierne ahora, porque esperamos la llegada de un Avatar aún mayor.
4.
Avatares Transmisores. Estas
manifestaciones de la divinidad aparecen en esos grandes momentos cíclicos de
revelación, cuando la humanidad necesita la expresión de una nueva verdad o la
expansión de otra ya conocida, a fin de progresar en forma ascendente en la
escala evolutiva. Estos Avatares vienen en respuesta a la demanda y no tiene
mucho que ver con el desarrollo racial -sino más bien con el desenvolvimiento
subjetivo de; la conciencia y la estimulación de toda la humanidad. De estos
Avatares el Buda y el Cristo son ejemplos sobresalientes. No sólo eran Avatares
humano-divinos y, por lo tanto, capaces de vincular a la humanidad con la
Jerarquía, sino que fueron algo mayor y más importante. Llegaron a la etapa en
que pudieron actuar como transmisores de ciertos principios cósmicos que
enfocados en Ellos, en sentido extraplanetario- pudieron estimular el principio
correspondiente profundamente oculto y latente en la humanidad. Trasmitieron y
trajeron algo desde más allá de la vida planetaria, desde el mismo Corazón de
Dios, al corazón del hombre. Debido a que el Buda alcanzó la iluminación,
estimuló en el mundo, la luz, en la humanidad y en todas las formas. Sirvió al
alma del hombre. Cristo, debido a Su estupenda realización en la línea de la
comprensión- y trasmitió a la humanidad, por primera vez en la historia humana,
un aspecto y un poder de la naturaleza de Dios Mismo, el principio Amor de la
Deidad. Antes del advenimiento del Buda, la luz, la aspiración y el
reconocimiento de Dios Trascendente, habían sido la expresión vacilante de la
actitud humana hacia Dios. Luego vino el Buda y demostró en Su propia vida la
realidad de Dios Inmanente, así como también de Dios Trascendente; evolucionó
la idea de Dios en el universo y de Dios en la humanidad. El Deísmo de la
Deidad y el Yo en el corazón del hombre individual se convirtieron en un factor
en la conciencia humana, la cual fue una verdad relativamente nueva que debía
captar la humanidad, conocida por discípulos e iniciados.
Sin
embargo, hasta que el Cristo vino y vivió una vida de amor y de servicio, y dio
a la humanidad el nuevo mandamiento de amor, muy poco se lo había acentuado a Dios
como Amor, en las Escrituras del mundo. Después que Él apareció como el Avatar
de Amor, entonces Dios fue "conocido como Amor supremo, amor como meta y
objetivo de la creación, amor como principio básico de las relaciones y amor
actuando en toda manifestación hacia un plan motivado por el amor". El
Cristo reveló esta cualidad divina y alteró toda la vida humana y las metas
humanas. En esa época hubo también una gran ímpetu y expansión en el trabajo y
desarrollo de la Jerarquía, como lo hubo en menor grado cuando vino el Buda.
Muchos iniciados se convirtieron en Maestros; muchos Maestros pasaron a un
trabajo mayor; muchos discípulos ocuparon sus lugares en las filas de los
iniciados. Hubo numéricamente una gran afluencia de aspirantes en las filas de
los discípulos aceptados.
En
mis escritos anteriores, consideré a algunos de estos Avatares bajo diferentes
nombres y categorías. Me ocupo aquí de ellos simplemente en un esfuerzo por
llegar a un sector más amplio del público, la enseñanza sobre la Doctrina de
los Avatares o de las Apariciones divinas. En La Biblia abundan tales apariciones, pero en realidad muy poco se
las comprende. Las mencionadas son las más familiares.
En
septiembre de 1940, di la interpretación de una nueva estrofa de la Gran
Invocación, y me referí a las Personificaciones Divinas como los tipos más
elevados de Avatares que la humanidad podía esperar en esa etapa de su
evolución; mencioné la actividad de la Jerarquía y de Shamballa, si estos dos
agentes divinos decidían intervenir por medio de una catástrofe que abarcaría
todos los pueblos, si fuera necesario, y también promovería el surgimiento de
una nueva conducción inspirada, como otro aspecto inferior de guía y
participación divinas.
Una
guía inspirada de esta naturaleza la están dando hoy a la humanidad, Winston
Churchil y Franklin D. Roosevelt, en oposición a la guía enfocada de las
fuerzas del materialismo a través de Hitler y otro hombre de su grupo. Aquí no
me refiero a que este tipo de conducción es la expresión del principio avatárico,
el cual es evocado por elementos que existen en la humanidad misma. Me refiero
ahora a un quinto tipo de Avatar, más importante que los otros cuatro. Estos
Avatares no han pasado por la experiencia de la vida humana, en este ciclo
mundial.
5.
Personificaciones Divinas. Estos
Avatares aparecen raras veces, y, cuando lo hacen, la efectividad y los
resultados de Su trabajo son enormes. Vienen a la manifestación por intermedio
del centro de Shamballa, porque son expresión de la voluntad de la Deidad;
personifican el propósito divino; la energía que llega y transmiten se enfoca
por intermedio del Señor del Mundo; sólo puede llegarse a Ellas por el clamor
unísono de la Jerarquía y de la humanidad; sólo se puede evocar Su servicio
cuando se conoce la necesidad y únicamente después que quienes la demandaron,
sumaron a su fe una ardua actividad e hicieron lo máximo posible para vencer al
mal, solo y sin ayuda.
Esas
Personificaciones nunca descienden más allá del plano mental, y el énfasis y la
atención principal de Su trabajo está dirigido a la Jerarquía; la Jerarquía es
Su agente transmisor; ocasionalmente llegan hasta esas personas reflexivas,
enfocadas en el plano mental, que son muy resueltas y voluntariosas, poseen
clara visión, mente abierta y, lógicamente, la esencial pureza de la forma.
Estos Avatares expresan la Voluntad de Dios, la energía de Shamballa y el
impulso que subyace en el propósito divino. Cuando vienen, expresan el aspecto
destructor del primer rayo de poder; producen la muerte de todas las formas
antiguas y limitadoras y todo lo que alberga el mal. Por lo tanto, Su trabajo
se clasifica en dos categorías:
a. La destrucción de las fuerzas del mal, por intermedio de las
Fuerzas de la Luz.
b. La revelación de esa parte del propósito divino que la
humanidad es capaz de captar, por medio de sus mejores mentalidades y
aspirantes más dedicados; Ellos aclararán la visión de los discípulos del mundo
y de todos los que poseen una disciplinada voluntad de conocer y están
dedicados a expresar la voluntad al bien. Este conocimiento y la voluntad,
serán necesarios en el venidero período de reajuste.
No
puedo revelar cómo Ellos pondrán fin a las malas condiciones y cómo destruirán
el actual y maligno estado agresor y materialista. Aún no es seguro de que el
desarrollo y la comprensión humanos y la intención masiva de la humanidad sean
adecuados a la demanda necesaria y suficientemente fuerte para evocar a los
Avatares. Sólo el tiempo lo determinará. Dios quiera que los aspirantes y
discípulos del mundo despierten a la oportunidad y a la inminente y esperada
posibilidad. El aprieto en que se encuentran vastos grupos de personas en el
planeta, aflige intensamente el corazón de la Jerarquía. Pero para traer alivio
y que aparezca la Potestad que puede liberar, se requiere la cooperación
humana. En ninguna parte esto es más desesperadamente necesario que en el
pueblo alemán, en su desdichado país. Dios quiera, por lo tanto, que los
alemanes que poseen visión se unan a las fuerzas de quienes tratan de liberar a
Alemania y a su pueblo, de la tiranía impuesta por la Logia del mal, actuando
por intermedio de sus siete representantes en Alemania. Cuando los alemanes que
gozan de libertad en otros países, puedan pensar en términos de humanidad como
un todo y no en términos de espejismos nacionales, venganza o
autoconmiseración, sus voces se sumarán a las de otros pueblos libres y a las
de los aspirantes y discípulos de las demás naciones.
Cuando
aparezca el Avatar, impartirá a la humanidad algo para lo cual no tenemos aún
nombre. No será amor ni voluntad tal como lo entendemos. Sólo una frase de
varias ,palabras puede impartir muy débilmente algo de lo que significa. La
frase es "el principio del propósito dirigido", el cual involucra
tres factores:
1. Comprensión (intuitiva e instintiva, pero inteligentemente
interpretada) del plan, tal como puede ser llevado a cabo en el futuro
inmediato.
2. Intención enfocada, basada en lo antedicho, poniendo el énfasis
sobre un aspecto de la voluntad, aún no desarrollado en el hombre.
3. Capacidad de dirigir la energía (por medio de la comprensión y
la intención) hacia un fin reconocido y deseado, venciendo todos los obstáculos
y destruyendo todo lo que impide su camino. No significa la destrucción de las
formas por la fuerza tal como se impone hoy en el mundo, sino la destrucción
producida por la vida grandemente fortalecida dentro de la forma. Sólo los
próximos cien años revelarán la significación de esta afirmación, y entonces
sí, y únicamente la intención masiva de los pueblos evocará al Avatar de Síntesis durante los próximos
doce meses. He denominado así a este Ser, porque expresa la cualidad y el
objetivo de la fuerza que trae y maneja.
Otro
Avatar menor también espera el llamado de la humanidad. Está esotéricamente relacionado
con el Avatar de Síntesis, e influido por Él. Este Avatar puede descender al
plano físico y expresarse externamente y así aminorar y trasmitir el estímulo y
la cualidad de la fuerza del Avatar mayor, que sólo puede acercarse hasta el
plano mental. No se ha revelado aún quién puede ser este Ser que Viene. Puede
ser el Cristo, si Su otro trabajo lo permite; puede ser uno elegido por Él,
para que surja, influido por el Avatar de Síntesis y dirigido en Sus
actividades por el Cristo, el Señor del Amor. De esta manera las energías de
Shamballa y de la Jerarquía serán enfocadas por intermedio del excelso Ser que
viene. Así se creará un Triángulo de energía amorosa, plena de propósito, que
puede resultar un método más eficaz de liberar energía y una forma menos
peligrosa que el impacto enfocado de una sola fuerza seleccionada.
Comprendo
lo difícil de este tema y quizás pueda simplificar el asunto por medio de un
breve resumen:
1. Un gran Avatar cósmico puede
venir si la Jerarquía y la humanidad se mantienen unidas con intención masiva.
a. Descenderá
en los tres mundos del esfuerzo humano, pero no pasará del plano mental.
b. Trasmitirá
una energía cósmica cuya cualidad es síntesis,
la cual se expresará por medio de la armonía y la unidad, produciendo lógicamente
comprensión, promoviendo buena voluntad y oportunamente terminará con las
tendencias separatistas y el aislamiento del género humano.
c. Su
nota y vibración pueden ser sentidas sólo por aquellos cuya nota individual es
también síntesis y cuyo objetivo en la vida es la voluntad al bien. Por lo
tanto son: los Miembros de la Jerarquía, los discípulos y aspirantes del mundo
y unos pocos hombres de buena voluntad.
2. Un Mensajero o Avatar de igual rango del Cristo en la Jerarquía
(o posiblemente el Cristo Mismo) puede venir como representante del Avatar de
Síntesis y como Su agente transmisor.
a. Este
Avatar menor trabaja hoy como uno de los Miembros avanzados de la Gran Logia
Blanca y está en estrecha relación con el Cristo, el Manu y el Señor de la
Civilización, es el Maestro R.; actuará como coordinador entre la Jerarquía y
Shamballa. Fusionará y mezclará en Sí Mismo, por medio de la cualidad de Su
propia vida, las tres grandes energías:
La voluntad de poder espiritual.
La voluntad de amar en su acepción espiritual.
La voluntad de manifestarse espiritualmente.
b. La
antigüedad de la función de Aquel que Viene reside en el nombre dado en las
numerosas escrituras del mundo: El Jinete del Caballo Blanco. Se refiere al
momento anterior a la tan conocida frase del cristianismo "El Cordero
sacrificado desde la fundación del mundo". En el ciclo anterior, los
iniciados de entonces hablaban del "caballo sacrificado, inmolado para
toda la eternidad", frase que imparte la misma idea básica.
c. Este
Avatar puede descender al plano físico y aparecer allí para guiar a Su pueblo
como el Príncipe Que conduce a la paz por medio de la guerra.
d. Actualmente
todo el problema ante la Jerarquía y la humanidad, en relación con el futuro
Avatar, puede ser resumido en cuatro preguntas:
¿Traerá consigo la energía de síntesis, produciendo así
cambios rápidos?
Esto depende de la influencia que ejerza sobre el Avatar
de Síntesis y el Avatarique sea evocado, debido a la demanda e intención masiva
de la humanidad, con la ayuda de la Jerarquía.
¿ La demanda de los pueblos será suficientemente fuerte
para evocar el poder superior, o será demasiado débil porque los discípulos y
aspirantes mundiales no han enfocado esta intención masiva en todo el planeta?
¿No tendrá lugar una influencia superior y sólo
aparecerá el Avatar menor para instituir un método más lento de reforma
gradual?
Este método más lento será únicamente necesario, siempre
y cuando la humanidad demuestre su incapacidad de evocar y recibir una
vibración superior y más poderosa de la energía divina. Depende totalmente de
la decisión de los discípulos y aspirantes del mundo; no de la decisión de la
pobre humanidad desorientada e ilusionada. ¿Apreciarán los discípulos y
aspirantes mundiales, la crisis y la oportunidad? Esto aún no lo han hecho.
3. La Jerarquía permanece hoy con intención masiva. El clamor de
las masas se eleva hasta las mismas puertas de Shamballa, el cual es mas fuerte
que la demanda de las personas espiritualmente orientadas -los discípulos, los
aspirantes y los hombres de buena voluntad. Éstos -desde el punto de vista de
la Jerarquía- parecen estar dominados por la inercia, absorbidos por sus
teorías e idealismos, y ciegos a las cosas que están en juego. ¿Podrán ser
despertados? ¿Podrán permanecer con intención enfocada prestando un fervoroso
servicio y desarrollando una actividad física, realizando un esfuerzo
determinado para luchar, aún hasta la muerte, por la derrota del mal? ¿Podrán
mantener esa actitud interna de amor y no separatividad? ¿Podrán abandonar todo
por amor a la humanidad? ¿Podrán sacrificarlo todo por la causa de la libertad
y la justicia? Éste es el problema que enfrentan Aquellos Que trabajan para la
aparición de los Avatares Mayores y Menores, que en este momento pueden salvar
a la humanidad, si la humanidad desea la salvación y da los pasos necesarios.
Los Pasos Necesarios
Estos
pasos difieren, pero tienen una sola intención. El primer paso es comprender
con claridad mediante qué métodos el Avatar puede venir y llegar así a la humanidad.
Los métodos son los mismos para el Avatar de Síntesis que trabaja por
intermedio de la Jerarquía, o el Avatar de Coordinación (como podría
denominárselo), que trabaja por intermedio de la humanidad y representa al
Avatar mayor en el plano físico.
Los
métodos que aplican los Avatares para llegar a influir a Sus agentes o a
quienes responden a Su nota, vibración y mensaje, son tres:
1.
Influencia. Donde hay afinidad, en
cualidad, objetivo y naturaleza, es posible para un Avatar influir sobre algún
Miembro de la Jerarquía (como sucede con el Avatar de Síntesis), o algún
discípulo o aspirante, en lo que a la humanidad se refiere (en el caso de un
Avatar menor). Esto se realiza por la meditación, la corriente dirigida de
energía mental, la presentación de una forma mental y la evocación de la
voluntad enfocada, de aquel a quien se está influyendo. Todo esto sucede
rápidamente donde hay una estrecha colaboración entre este último (el discípulo
sensible que responde) y el Avatar. Ahora el Cristo está en muy estrecha
armonía con el Avatar de Síntesis y continuará en forma cada vez más estrecha
hasta la Luna llena de junio o Géminis. Él presta toda la ayuda posible como lo
hace Su Hermano, el Buda, de allí la suprema importancia de la Luna llena de
mayo o Tauro.
Un
grupo de Maestros e iniciados, especialmente relacionados con el sector del
Cristo, así como también otro que trabaja regido por el Maestro M., se
esfuerzan por responder a esta influencia, que hasta para Ellos sólo es posible
cuando Se la trasmite el Cristo (aquí hablo de misterios). Esto evidencia que
cuando Ellos llegan a ser sensibles, y lo son cada vez más, y también
conscientes de esta influyente energía del gran Avatar, Sus discípulos en la
tierra pueden también -en forma confusa y vaga- responder a las ideas
formuladas en la mente de su particular Maestro, en respuesta a la impresión
avatárica. Reflexionen sobre esto.
2.
Inspiración. Esta es más directa que
la influencia y más poderosa en resultados. Ciertos Miembros de la Jerarquía, y
sobre todo los Avatares menores, están inspirados desde "lo alto" por
el Avatar cósmico, y en ciertos momentos son expresión directa de Su mente, Su
energía y Sus planes, siendo esto la analogía espiritual de la obsesión. En el
caso de la obsesión, un hombre es ,poseído e inspirado por una entidad maligna;
en el caso de la inspiración, no existe posesión alguna, sino sólo lo que se
llama "respuesta idéntica", algo muy distinto. En un caso, el libre
albedrío y la comprensión inteligente del Maestro o del discípulo, está de
parte del Agente espiritual; el hombre espiritual, actuando como alma, se
convierte en canal para las fuerzas, ideas y actividades, que no son las
propias, pero a las cuales otorga su plena asentimiento intuitivo. Todo se
lleva adelante con plena comprensión y conciencia de método, proceso y
resultados. Es un acto de libre colaboración espiritual, por el bien de la
humanidad, en el trabajo de una gran Fuerza o Ser espiritual. La colaboración
del Maestro Jesús con el Cristo es un ejemplo. En relación con el futuro
Avatar, puede involucrar la colaboración del Cristo o de un "alma
afín", con un Ser o una Presencia cósmica, teniendo lugar en niveles
superiores de la conciencia espiritual, produciendo así un increíble y
centralizado poder.
En
el caso de la obsesión, las fuerzas malignas esclavizan a la personalidad que,
en la mayoría de los casos, no es más que un cascarón. De esto, Hitler es un
ejemplo definido. La obsesión produce un mayor poder en el plano físico y en el
plano astral; es más rápida e inmediata en los resultados, pero el poder de
duración es menor y los efectos son relativamente momentáneos.
En
el proceso de la inspiración, el Avatar menor -por medio de Su vida y contactos
en los tres mundos- influirá lógicamente sobre los discípulos y aspirantes que
son sensibles y que están espiritualmente orientados, entonces la inspiración
proveniente del Avatar cósmico se convierte con el tiempo en inspiración grupal y, en consecuencia,
puede ser manejada con mayor seguridad. Tal inspiración grupal puede tener
lugar hoy. Si se produce, aparecerá simultáneamente el Avatar cósmico, el
Salvador del Mundo en la persona del Avatar menor, y también un salvador
grupal, que estará compuesto de los responsivos discípulos y servidores del
mundo, reflexionen sobre esto.
Si
observan cuidadosamente, percibirán que de esa manera se establece una cadena
directa entre la humanidad y Shamballa, por intermedio de la Jerarquía. La
Jerarquía trabaja para establecer esta cadena, con la ayuda de Sus discípulos.
Se pide ahora la colaboración de todos los aspirantes, debido a la urgencia del
momento, Si esta relación se establece (y si no se logra será un aciago día
para la humanidad), entonces será posible la aplicación del tercer método de
expresión avatárica.
3.
Aparición o Manifestación. La
Jerarquía ha dado todos los pasos necesarios para que aparezca el Avatar, Aquel
Que Viene No se puede decir cuáles son esos pasos. Sólo podrán hacerse algunas
preguntas que sugieran una posibilidad. ¿Les parece que Su cuerpo de manifestación
está ya en la tierra, esperando ser inspirado, influido y utilizado, en el
momento oportuno, como lo fue el vehículo del Maestro Jesús por el Cristo? Se
dice que está esperando desde hace veintidós años. ¿Sería posible un repentino
descenso del Príncipe de la Luz y de la Paz, para cambiar las condiciones
actuales mediante la eficacia de Su radiación y mensaje? Muchos esperan que
aparezca repentinamente y éstos suman millones de personas expectantes. Algunos
dicen que ya está en camino. ¿Sería posible que en este Festival de Wesak Se
acerque más a la Jerarquía y haga contacto con Ella? Otros afirman que ello
tendrá lugar. ¿Puede la "intención masiva" de la humanidad evocar
respuesta y conducir la aparición del Avatar menor en la Tierra? Hay quienes
dicen que nada puede detenerla. La profecía, la expectativa y el ciclo actual,
testimonian la oportunidad. Este posible y dual evento -la llegada del Avatar
de ,Síntesis a la Jerarquía y la llegada del Avatar menor, Su Representante, a
la Humanidad- puede ser probable si los discípulos y los aspirantes del mundo
están a la altura de la oportunidad.
La Tarea Inmediata
Al
hacer mis últimas declaraciones, me pregunto si lo que pueda decir despertará
en los discípulos la necesidad de hacer un esfuerzo espiritual, el cual debe
expresarse como decisiones y actividades en el plano físico. Un aspecto del
esfuerzo en el plano físico ya lo han emprendido por la misma fuerza de la
circunstancia: la actividad de la Cruz Roja en todos los países, la respuesta
urgente y circundante a la necesidad física y la movilización del tiempo y los
recursos por los conductores de todos los países, constituyen la tónica de la
época. Pero es necesario actividad y orientación espirituales internas
(paralelas a la actividad externa). Ésta es una actividad precedida por la
decisión y reflexión clara y efectiva. ¿Los discípulos y aspirantes del mundo
pueden evidenciar esta vida plena en todos los niveles? ¿Son capaces de una
intensa vida interna, así como de una atención indesviable para los deberes y
las demandas externas? Tal es el problema. ¿Son capaces de dejar de lado sus
preciadas teorías y mezquinos ideales (mezquinos ante la abrumadora situación
mundial) y enfocar todo esfuerzo posible para luchar contra el mal en el plano
físico, y también en otros niveles, empleando todo medio disponible? ¿Pueden
vivir al mismo tiempo esa vida dinámica de pensamiento y comprensión
incluyentes, que se expresará como el llamado para invocar al Avatar? El
sentimiento y la fanática adhesión a un caro ideal se interponen frecuentemente
entre un discípulo y el servicio efectivo en el plano físico. Los antiguos
hábitos mentales y el decidido esfuerzo para interponer algún sueño místico
entre las condiciones, tal como son y podrían ser, si los discípulos hubieran
emprendido una acción correcta, han impedido prestar un servicio efectivo.
Pero,
hermano mío, todas las cosas tienen que ser hechas nuevas y ello significa una
nueva visión, un nuevo idealismo y una nueva técnica de la vida. Los antiguos
ideales, sueños y esfuerzos, para hollar el sendero y expresar la hermandad,
produjeron ciertos exitosos cambios en la actitud de la raza, una nueva
orientación hacia la vida del espíritu y la intención enfocada de seguir
adelante. Tal era la meta deseada, y esa meta fue ya alcanzada.
Muchas
personas en cada raza, han adoptado esa correcta actitud y su reconocimiento ha
evocado ahora la actividad de los Hermanos de la Oscuridad. Se dan cuenta que
se acorta el tiempo de su poder. El aferramiento del hombre sobre los valores
materialistas se va debilitando constantemente. Tanto ha progresado la
humanidad que ya hay suficientes personas para cambiar la marea, si se los
puede arrancar de su apatía.
Durante
los años 1932‑1938 traté de arrancarlos para apresurarlos a reflexionar
con claridad, y aunque algo logré, no fue suficiente. La ceguera, la ilusión,
la separatividad y la inercia de los aspirantes del mundo, constituyen hoy uno
de los factores con los cuales la Jerarquía tiene que bregar. Los aspirantes se
preocupan de sus propios y pequeños asuntos y de sus insignificantes esfuerzos,
en vez de abandonar todo a fin de unirse en la evocación y en la actividad
necesarias. Bregan para que se acepte su propia interpretación de la verdad,
sus ideales favoritos de paz, vida o trabajo, y -como Nerón- "pulsan la
lira mientras Roma arde". Durante vidas lucharon por un ideal y un sueño,
a los cuales aman más que a la humanidad. Sin embargo, todo lo que se necesita
es amar tan profundamente a la humanidad, que sea aplicable en todos los
niveles de la actividad y el esfuerzo de la vida Si los idealistas del mundo
comprendieran la situación tal como es,
abandonarían todo lo que aprecian, rescatando a la humanidad y, de esta manera,
arrancando de la esclavitud y de la muerte a las masas indefensas. Lucharían
por la libertad del alma humana con todas las armas del arsenal del género
humano. Detendrían las fuerzas de la agresión, por la fuerza misma si fuera
necesario. Tenderían a pensar con claridad, y despejarían el canal para la afluencia
de la fuerza espiritual. Los principales requisitos actuales para el verdadero
servicio mundial son el irresistible amor a la humanidad y el sentido de
proporción. Los únicos requisitos actuales para discípulos y aspirantes pueden
ser resumidos como:
1.
Hacer todo lo posible para poner fin a la guerra. Debe emplearse cualquier
método del plano físico para hacer retroceder a su lugar de tinieblas a las
fuerzas del mal y de la crueldad. Cuando los métodos del plano físico están
motivados por el invariable amor a la humanidad y dirigidos por un alma
iluminada, se convierten en agentes de justicia. Hay cosas peores que la muerte
del cuerpo físico: la esclavitud del alma humana.
2.
El enfoque de la vida interna hacia la Jerarquía con radiante fe. Debe despejarse
el camino de Aquel que Viene y dedicar la fuerza vital a una vida externa
compasiva.
3.
El esclarecimiento de la vida mental en la pura luz del alma. Los discípulos
viven demasiado en el mundo de la sensación; de allí su ofuscada visión. Cuando
hayan aclarado sus mentes y visto la situación en su totalidad, podrán evocar
al Avatar para que aparezca. Este llamado debe ser hecho por medio del Cristo.
4.
Los discípulos deben esforzarse por comprender los objetivos del Avatar y
capacitarse para colaborar.
El
segundo paso es comprender con claridad la tarea que deben emprender en
preparación para Aquel que Viene. Esto implica cuatro cosas:
1.
El esfuerzo de permanecer con todos los demás discípulos y aspirantes en un
intento de invocar al Avatar, llegar a Él por el intenso y enfocado pensamiento
y evocar Su respuesta. Tal es el propósito de la nueva Invocación. Expresa la
intención, hace la demanda y ofrece colaboración.
2.
La provisión de un núcleo o grupo, por intermedio del cual el Avatar de Síntesis
pueda actuar, cuando el Avatar menor venga al plano físico. Esto involucra la
actividad individual, la emisión de una nota clara, basada en la límpida
percepción mental, el reconocimiento de los que están aliados en el trabajo y
el desarrollo del trabajo grupal consciente. En este trabajo grupal la
personalidad está subordinada, y sólo predominan las siguientes
determinaciones:
Ofrecer
servicio grupal, como grupo, al grupo mundial.
Establecer
rectas relaciones humanas en el planeta.
Desarrollar
en todas partes el espíritu de buena voluntad.
Oponerse
al mal, mediante la actividad grupal planificada.
3. Construir una red de luz y de servicio
en cada país. Esto comienza en el medio ambiente individual del servidor y se
extiende gradualmente en todo el mundo. Con esta idea en vista sugerí la
formación de triángulos, compuestos de personas consagradas a emplear la
Invocación y difundir su empleo por todo el mundo. Mi plan específico consiste
en ayudar a reunir masivamente el pensamiento del mundo y evocar así al Avatar
y también proporcionar un grupo mundial por el cual puedan actuar las nuevas
fuerzas y energías, diseminarse las nuevas ideas y encontrar adherentes para el
futuro orden mundial.
4.
Preparar al público para la llegada de Aquel Que Viene, interiorizándolo del
testimonio del pasado, reconociendo la necesidad universal de la intervención
divina y ofreciendo una esperanza a los angustiados, a los incrédulos y los
torturados. En Su aparición reside la esperanza, y la historia testimonia que
eso ha sucedido frecuentemente en los momentos de crisis mundial.
Tales
son las posibilidades que presento a la comprensión de ustedes. Mucho expuse y
enseñé en los últimos años. A menudo pedí colaboración y ayuda en el servicio
,mundial. Algunos respondieron y ayudaron. Otros anhelaron ayudar. La mayoría
poco o nada ha hecho. En este momento de crisis (dentro de la crisis mundial)
vuelvo a pedir la colaboración de ustedes, dejando que lo decidan por sí
mismos.
Que
el amor de Dios y de sus semejantes los inspire, la luz de sus almas los dirija
y la fortaleza del grupo les permita ayudar a extraer el bien del actual mal,
por la correcta acción y el claro pensar.
Agosto de 1941
Al
observar a los discípulos del mundo durante la actual crisis mundial, he visto
que están abatidos por la inercia -no la que proviene del egoísmo y
autocentrismo, o de la incomprensión de la naturaleza de la crisis, o la de la
pura haraganería, sino esa inercia basada en una profunda depresión interna, en
un sentimiento de fracaso humano y en la introspectividad, lo cual es natural,
pero inútil en este momento. Algunos discípulos (tanto en el sendero de
probación como en el sendero del discipulado) se refugian en la perpetuación de
las actividades que desempeñaban cuando se inició la guerra; otros se amparan
en la determinación de esperar hasta que termine la crisis, y creen
aparentemente que ningún trabajo en las antiguas líneas del esfuerzo espiritual
tiene real valor; algunos más se amparan en una febril ocupación externa en
cosas que el hombre común, sin orientación espiritual, puede realizar igual o
mejor. Algunos discípulos y aspirantes pasan su tiempo luchando contra la
sensibilidad psíquica evocada por las condiciones mundiales; muchos están simplemente
abrumados y aturdidos por el dolor y la agonía de la humanidad, el horror del
momento, la ansiedad del futuro y la premonición de acontecimientos peores. Su
imaginación trabaja en forma excesiva e inútilmente. Todos ustedes son
susceptibles a algunas de estas actitudes.
Escribo
hoy para exhortar a todos los discípulos y aspirantes del mundo a iniciar un
periodo intenso de preparación para la actividad y el trabajo futuros. Desde
ahora, hasta que el Sol se desplace hacia el norte, les pediría a cada uno
hacer tres cosas:
Primero,
fortalecer por medio de la meditación, la plegaria y el claro pensar, su fe,
confianza y gozo y, sobre todo, profundizar su amor a la humanidad, llevando el
amor del alma al plano físico y a sus relaciones humanas.
Segundo,
eliminar de la vida de la personalidad, hasta donde puedan o deban, cualquier
cosa (mental, síquica, emocional o física) que pudiera obstaculizar su utilidad
futura.
Tercero,
planear juntos el trabajo del futuro, que puede ser inaugurado en breve e
iniciarse lenta y cuidadosamente y en colaboración mutua e incondicional
conmigo. Debe ser llevado a cabo firme e indesviablemente, en forma conjunta y sin movimientos inútiles una
vez determinados los delineamientos.
La principal necesidad de cada uno y de
todos los que deben apoyar el trabajo futuro que estoy tratando de realizar con
colaboración y comprensión de ustedes, consiste en fomentar el desarrollo de
la voluntad de amar y en ponerse a trabajar. Este esfuerzo se expresará como
un mutuo constante y profundo amor por la humanidad. Se demostrará en el
perseverante esfuerzo por invocar la voluntad espiritual mediante la
persistencia y la autodisciplina; se manifestará en el inteligente cumplimento
del plan, tal como lo delinearé progresivamente.
Este
trabajo sólo puede ser llevado a cabo por personas que lo aman a sus semejantes
y poseen la suficiente iluminación que les permita trabajar conmigo en forma
efectiva durante un período de cinco años, enfrentando cualquier cosa que pueda
suceder; deben ser personas que se esfuerzan por que ninguna mala
interpretación de la personalidad obstaculice su utilidad e interrelación
grupales y que -por amor- subordinarán incesantemente todo a la tarea que deba
realizarse. En segundo término les pido extraer de mis folletos y últimos
escritos, los planes e instrucciones sobre el servicio, aplicables a los
cambios de condiciones y al futuro inmediato. Estudien esto cuidadosamente,
junto con los requerimientos y las sugerencias de esta carta, de modo que
puedan saber lo que yo, su instructor, el Tibetano, cree que podría y debería
ser realizado por ustedes al prestar el servicio del futuro inmediato. Les
pediría a quienes tienen interés en hacerlo, reunirse en el momento de la Luna
llena de octubre, en un acto de compañerismo, meditación, unida consagración y
consulta. Pediría también a quienes viven y trabajan en lugares muy distantes,
exponer brevemente cuáles son sus reacciones al esfuerzo sugerido, indicando
cómo creen que pueden ayudar mejor en la tarea. Les pediría a todos que se
asocien conmigo en el trabajo del futuro, empleando cada día la breve
meditación que delinearé más adelante. Es dinámica, afirmativa y -si es
correctamente empleada- debería vincular la cabeza y el corazón, conduciéndolos
a servir inteligente y amorosamente y a unirse en la más estrecha unidad
espiritual. Esto ayudará a vitalizar los cuerpos etéricos de todos los
trabajadores y, por lo tanto, a obtener una vitalidad grupal irresistible.
Cada mañana, antes de iniciar las actividades
del día deben lograr la quietud interna, ver al yo como alma, ponerse a
disposición del alma, de la humanidad y del grupo.
1. En silencio y con
plena intención dinámica decir:
En
el centro de todo amor yo permanezco; desde ese centro? yo, el alma, me
exteriorizaré; desde ese centro yo, el que sirve, trabajaré. Que el amor del yo
divino se difunda en mi corazón, a través de mi grupo y por todo el mundo.
2. Enfocar la atención y dedicación, ver el grupo al cual
pertenece como un gran centro de amor y de luz, irradiando al mundo de los
hombres, trayendo acrecentadamente alivio, luz, amor y curación.
3. Reflexionar sobre
el Plan que debe llevarse a cabo y el servicio a prestar durante el día.
Hacerlo como alma, manteniendo al yo inferior personal en una actitud
expectante, como atento servidor que espera instrucciones.
4. Entonces decir:
La
alegría del yo divino es mi fortaleza. El poder del espíritu del hombre
triunfará. Las Fuerzas de la Luz controlan a las fuerzas del mal. El trabajo de
los Grandes Seres debe continuar. Aquel Que Viene está en camino. El Avatar se
acerca. Para ello debemos prepararnos.
5. Finalmente,
guardar un minuto de silencio dinámico. Quisiera pedirles que hagan esta
meditación cada día hasta el primero de enero de 1942, en que les daré otra
etapa de esta Meditación para la Preparación de Aquel Que Viene. Su finalidad
es preparar internamente a todos ustedes. Quisiera también que leyeran y
releyeran la instrucción dada sobre los Avatares, páginas 254‑261.
Ustedes
constituirán el primer grupo al cual le pido colaborar conmigo en el trabajo de
reconstrucción de la nueva era. A medida que transcurre el tiempo, surgirán
grupos subsidiarios que pueden trabajar en distintos países, como puntos
focales en la gran red de luz que se va formando en todas partes, inspirados
por los discípulos y aspirantes del mundo en todos los países, al trabajar bajo
la instrucción de la Jerarquía. A algunos de ustedes ya los conocen, a otros
no. Representan los grupos activos de los Maestros, y sobre ellos descansa el
trabajo de reconstrucción, ayudados por millares de hombres y mujeres de buena
voluntad de todos los países.
La
reunión de dos discípulos y conductores mundiales que tuvo lugar en medio del
Océano Atlántico, marcó un crisis en los asuntos del mundo. Los ocho puntos
(pág. 265) que ambos formularon constituyen la base del futuro orden mundial.
Lógicamente se delinearon en forma general sin dar detalles de su aplicación, y
a la humanidad emancipada le corresponderá desarrollar los detalles, hacer los
reajustes necesarios y reordenar la vida humana, de manera que puedan
prevalecer los valores espirituales superiores, instituirse un modo de vida más
simple, establecerse una mayor libertad y hacerse cargo cada hombre de una más
amplia responsabilidad. Esto tomará tiempo. Quizás algunos de ustedes no
lleguen a ver el total esclarecimiento del camino que la humanidad debe
recorrer (el "Camino Iluminado" del futuro), pero todos pueden ayudar
materialmente en la importante tarea de preparación, indicando los principios
mundiales necesarios, diseminando el evangelio de la buena voluntad y
estableciendo rectas relaciones humanas. El trabajo realizado mentalmente con
amor y dedicada actividad, durante los próximos tres años, es de primordial importancia
y producirá la estabilización que deberá tener lugar en los últimos dos años,
de los cinco que he mencionado como el momento inmediato de colaboración.
Los
que trabajan en medio del caos y del conflicto, no pueden ni podrán ser capaces
de juzgar con exactitud la medida de lo realizado. Sólo los Miembros de la
Jerarquía (Maestros, iniciados y discípulos que no están hoy encarnados) pueden
tener una verdadera perspectiva. Los discípulos activos en el frente de
batalla, tienen que llevar adelante su trabajo en medio del caos, el desorden,
la duda, el dolor y la angustia. Por lo tanto, no pueden ver el cuadro en toda
su perspectiva. Algunos, muy pocos de los discípulos más avanzados que
simultáneamente pueden "vivir en las alturas, en el valle y en las profundidades"
ven realmente, resultando verídicas las palabras del Cristo a Su discípulo
desorientado, cuando dijo: "Bienaventurados los que no han visto y sin
embargo han creído". Practicar la meditación, atenerse a las instrucciones
dadas, persistir ante la dificultad y la firme creencia en la belleza del
espíritu humano, en el amor de Dios, en la victoria de las Fuerzas de la Luz y
en el acercamiento de Aquel que Viene, son las actitudes que nosotros, los
trabajadores del aspecto interno, pedimos que adopten a quienes hemos elegido
para llevar a cabo nuestro trabajo en el plano externo.
Esta
carta se refiere a la formación del grupo que llevará a cabo los planes para
1942-1945, el cual se está formando en el momento más oscuro del año, en el
nadir de la angustia humana, en el punto de crisis y -en el caso de muchos de
ustedes como individuos- en el momento de más grave dificultad personal. Les
digo que todos unidos estén a la altura de la tarea.
Volveré
a escribir e indicaré los aspectos prácticos del trabajo. En el ínterin,
mediten y reflexionen sobre lo dicho; comiencen la meditación y esfuércense por
fortalecer el vínculo con su alma y entre sí. Que el amor, no la emoción y el
sentimiento, controle sus pensamientos, palabras y actos. Les pediría también
que estudiaran cuidadosamente las indicaciones que he dado en el pasado sobre
el trabajo que debe realizarse y además que analizaran detenidamente los Ocho
Puntos delineados en alta mar y las Cuatro Libertades tan a menudo discutidas
en todo el mundo.
Que
el silencio y la profundidad caractericen sus vidas internas.
14
de agosto de 1941
El
Presidente de los Estados Unidos de América, Franklin D. Roosevelt y el Primer
Ministro, representante del gobierno de Su Majestad del Reino Unido, Sr.
Winston Churchill, se reunieron y consideraron conveniente hacer conocer
ciertos principios comunes de la política nacional de sus respectivos países,
sobre los cuales se basan sus esperanzas, por un futuro mejor para el mundo.
Primero.
Sus países no persiguen el engrandecimiento territorial ni de otra naturaleza.
Segundo.
No desean que se efectúe ningún cambio territorial que no esté de acuerdo con
los deseos libremente expresados por los pueblos implicados.
Tercero.
Respetan el derecho de todos los pueblos de elegir la forma de gobierno bajo la
cual vivirán; desean el restablecimiento de los derechos soberanos y el
gobierno autónomo en esos pueblos a los que se les ha privado de ello por la
fuerza.
Cuarto.
Se esforzarán, respetando debidamente sus actuales obligaciones, en fomentar
para todos los Estados, grandes o pequeños, vencedores o vencidos, el beneficio
que proporciona el acceso en igualdad de condiciones, al comercio y a las
materias primas del mundo, necesarias para su prosperidad económica.
Quinto.
Desean que se establezca la más amplia colaboración entre todas las naciones en
el campo de la economía, con el objeto de asegurar para todos, mejores normas
de trabajo, desarrollo económico y seguridad social.
Sexto.
Después de la destrucción final de la tiranía nazi, esperan ver el
establecimiento de una paz que depare a todas las naciones los medios de
residir sin peligro, dentro de sus propias fronteras, y asegure que los hombres
de todos los países puedan vivir libres del temor y de la necesidad.
Séptimo.
Una paz así, debería permitir a todos los hombres cruzar los mares y océanos
sin impedimentos.
Octavo.
Creen que todas las naciones del mundo, por razones reales y espirituales,
deben abandonar el empleo de la fuerza. Ya que no es posible mantener la paz
futura, si las naciones que amenazan, o pueden amenazar con la agresión fuera
de sus fronteras, continúan empleando los armamentos de tierra, mar y aire,
creen esencial el desarme de esas naciones, mientras se establece un sistema de
seguridad más amplio y permanente. Análogamente ayudarán y alentarán toda
medida práctica que alivie a los pueblos amantes de la paz, del abrumador peso
de los armamentos.
LAS
CUATRO LIBERTADES
6
de enero de 1941.
En
los días futuros, queremos que haya seguridad y ansiamos un mundo basado sobre
cuatro libertades humanas esenciales.
La
primera, es la libertad de palabra y expresión -en todas partes del mundo.
La
segunda, es la libertad de cada persona para adorar a Dios a su propia manera
-en todas partes del mundo.
La
tercera, estar libres de necesidades -que traducido en términos mundiales
significa convenios económicos que aseguren a cada nación una vida saludable y
pacífica para sus habitantes -en todas partes del mundo.
La
cuarta, estar libres del temor -que traducido en términos mundiales significa
reducir mundialmente los armamentos en tal grado y en forma tan completa, que
ninguna nación pueda cometer un acto de agresión física contra algún vecino -en
cualquier parte del mundo.
FRANKLIN D. ROOSEVELT
Setiembre
de 1941.
Evidentemente
poco puedo decirles respecto al procedimiento exacto, hasta el momento en que
la humanidad misma haya decidido la condición futura del vivir humano. Hermano
mío, eso es exactamente lo que quiero significar. La guerra aún no ha
terminado. Hay un sentimiento muy difundido de que Dios (que denominamos el
Poder Central de la Vida misma) intervendrá o debería intervenir; hay una vaga
demanda de que lo justo debería triunfar y una esperanza desesperada de que
suceda algo imprevisto, que dé la victoria a las armas de las Fuerzas de la
Luz. Esta actitud de expectativa dolorosa es universal entre las masas -tanto
en los países que luchan como en los neutrales. En los países neutrales (de los
cuales Estados Unidos es el más grande e importante) dos factores condicionan
el pensamiento del pueblo.
Primero,
un egoísmo profundamente arraigado, aunque natural, que induce a la
determinación de no tomar parte real en la guerra, excepto lo que pueda
realizarse sin peligro, al menor precio posible y, segundo, una constante
separación producida entre los relativamente pocos que tienen visión y desean
ayudar activamente a los Aliados que luchan (los agentes de las Fuerzas de la
Luz) y los muchos egoístas que -por razones políticas, religiosas o personales
combatirán todo esfuerzo que comprometa a su país más de lo que está
comprometido en este momento y, no obstante, esperan participar en los
beneficios de la victoria.
Sin
embargo, en último análisis, la situación mundial debe ser solucionada por la
humanidad misma. La Jerarquía no puede interferir. La humanidad tiene el
privilegio y la oportunidad de disponer de la acción correcta ahora. A Aquel
que Viene, tan fervientemente invocado en todo el mundo, mediante la plegaria,
la invocación o la demanda silenciosa, le concierne el reajuste, la correcta
fusión de las fuerzas y la curación de los pueblos. Esta mundial demanda
invocadora, impulsada mayormente por una posición derrotista o un anhelo
compasivo de ver terminada la larga agonía del hombre, raras veces es motivada
por la convicción, el reconocimiento de la posibilidad, o una decisión paralela
por corregir errores que antedatan a la situación mundial y constituyen la
excusa del enemigo de la humanidad -Hitler y sus asociados.
Aquel
que Viene hará Su aparición cuando la marea de la batalla cambien definidamente
y las fuerzas del mal hayan retrocedido al lugar que les corresponde. No hice
ningún pronunciamiento sobre el momento, la persona o el lugar. Simplemente
indiqué que hay una posibilidad (derivada de la correcta acción) de que
aparezca Aquel a Quien los siglos largamente han esperado, a Quien la profecía
de todos los países, la intuición de los pueblos que se desarrolla rápidamente
y el precedente establecido, dan constante testimonio. Se acerca el momento,
siempre que se den los pasos preparatorios necesarios, razón por la cual me he
acercado a ustedes. No indiqué el lugar de Su aparición, cómo aparecerá, o el país
elegido. Estos detalles Le conciernen a Él, no a ustedes, cuya tarea es
prepararse para Su venida. Esto involucra una correcta comprensión y un
creciente trabajo para la humanidad, como resultado de la experiencia de amar dentro de su propia conciencia individual.
Acentúo esto.
Sugerí
al grupo de aspirantes con quienes estoy en contacto, dar tres pasos
preparatorios:
1.
El empleo de la gran invocación o mántram -en dos
partes (ver págs 123-209) la primera fue empleada en 1936 y la segunda en 1940,
y aún se la emplea. La primera estaba destinada a centralizar el deseo humano,
la segunda a utilizar el poder mental disponible para invocar a Aquellos que
(en el aspecto interno espiritual de la vida) esperan ayudar. No pueden hacerlo
a no ser que la humanidad misma les facilite el camino. Tal es la ley.
2.
Un procedimiento general para educar al público
sobre la realidad y el empleo de la buena voluntad. El género humano posee un
gran poder, aunque no desarrollado que, si es evocado por el hombre, será
adecuado para dos cosas:
a.
Sentar las bases para una paz estable -activa y
positiva, debido al resultado de una acción activa y positiva- después de que las Fuerzas de la Luz hayan
obtenido la victoria en el plano físico.
b.
Proporcionar la síntesis subjetiva o red de luz,
que personifica la fuerza de la buena voluntad como expresión de las rectas
relaciones humanas. Esto garantizará un orden mundial realizable y no una
tiranía impuesta o un sueño místico imposible..
3.
El conocimiento de un delineamiento general de ese
orden mundial venidero, que estará de acuerdo a la necesidad de la humanidad,
básica en sus implicaciones, proveerá esa estructura de interrelación viviente
que fomentará el amor latente, la comprensión intuitiva y el poder creador en
el hombre.
Estos
tres objetivos principales los he considerado en anteriores comunicaciones. He
hecho también sugerencias sobre las actividades prácticas -algunas de
naturaleza exotérica, tales como la preparación de listas, de direcciones en
todos los países, de quienes piensan y expresan buena voluntad; otras, como la
creación de la red de luz, mediante la formación de triángulos. No me toca a mi
decidir los detalles de las actividades externas. Esto le corresponde a
ustedes, y los he llamado para que me ayuden en ello.
Recapitularé
algunas de las cosas que emprendimos en nuestro trabajo conjunto, para que
puedan ver con claridad el trasfondo de nuestro esfuerzo futuro y captar el
trabajo en su totalidad.
1.
La primera actividad fue la escritura y la
distribución de las enseñanzas esotéricas por intermedio de los libros que
A.A.B. me ayudó a escribir. Estos servirán (cuando hayan terminado la guerra)
para llevar adelante a la humanidad y acercar el momento en que el esoterismo
actual, en forma modificada, constituya el tema de la educación mundial. Puedo
decir -sin vanagloria que los libros publicados no tienen comparación, y, bien
distribuidos, desempeñarán una parte útil para elevar la conciencia del hombre
a niveles superiores y aclarar el Plan divino para el género humano. En ellos
también se indica con toda claridad la tarea que inmediatamente debe realizarse
al terminar la guerra.
2.
La fundación de la Escuela Arcana y su trabajo,
fueron iniciados por A.A.B. para entrenar a quienes ya estaban preparados para
la enseñanza esotérica, instruyéndolos en la etapa y el trabajo del discipulado
aceptado. Existen hoy en el mundo incontables grupos dedicados a la tarea de
ayudar a cualesquiera de los grupos de aspirantes e investigadores que se
encuentran en todas partes, o hacen el esfuerzo generalizado de elevar la
conciencia de la masa. La Escuela Arcana, por lo tanto, fue formada para dos
propósitos:
a.
Principalmente para ayudar a la Jerarquía en su
trabajo durante la crisis mundial -crisis para la cual la Jerarquía ha sido
largamente preparada. La Escuela Arcana no fue ni es el único grupo con este
objetivo, pero definidamente se halla entre las más influyentes.
b.
Entrenar a discípulos en probación, para que
lleguen a ser discípulos aceptados, de manera que la Jerarquía descubra a
quienes pueden, sin peligro, llevar al mundo el poder espiritual y constituir
canales de amor y comprensión. Verán por lo consiguiente, que la Escuela Arcana
no se ocupa mayormente de ayudar al individuo como de ayudar a la Jerarquía en
la salvación de la humanidad. Para este trabajo se necesita entrenamiento, y la
Escuela Arcana lo proporciona.
3.
La realidad de la existencia del Nuevo Grupo de
Servidores del Mundo fue llevada a la atención del público y en escala bastante
amplia. Está compuesto de aspirantes, discípulos e iniciados y es un grupo
intermedio entre la Jerarquía espiritual y el público inteligente. Sus miembros
residen en todos los países, no se hallan desorganizados, excepto en su
relación espiritual con la Jerarquía y entre sí, y también en su esfuerzo, en
todos los campos de la conciencia-humana, por conducir a la humanidad a un modo
de vida más espiritual. Tienden a fomentar el crecimiento de las rectas
relaciones humanas, por medio de la buena voluntad, y este trabajo aún
continúa.
4.
La organización de los hambres y mujeres de buena
voluntad en todos los países, de manera que puedan establecer oportunamente la
nota mundial de la buena voluntad para el nuevo orden mundial. Parte de este
trabajo comenzó en 1934. Hay mucho por delante que exige atención y tendrá que
ser realizado en un período bastante más difícil que el de preguerra. El núcleo
de este grupo existe, y en el la vivencia de la buena voluntad está aún
intacta.
5.
El esfuerzo para utilizar el poder del sonido y
del pensamiento combinados, fue emprendido por el empleo de las dos grandes
invocaciones que ustedes, como grupo, distribuyeron por todo el mundo. Grandes
plegarias mundiales se emplearon durante épocas; los hombres fueron impulsados
a orar por el deseo y la aspiración espiritual, y reconocieron el poder de la
respuesta divina. Sin embargo, el arte de la invocación fue relativamente
desconocido, especialmente en Occidente. Utiliza la voluntad dinámica y la
mente enfocada y está destinada a evocar respuesta de las Fuerzas que
condicionarán al nuevo mundo, que puede venir a la existencia al terminar esta
guerra. La voluntad o intención enfocada, la convicción de la mente, el deseo
dedicado y la actividad planeada .son esenciales para el éxito.
6.
La formación de triángulos de luz y buena voluntad,
para crear una red interna de personas consagradas a expresar la buena
voluntad, a utilizar el poder de la invocación y a acrecentar la comprensión
en todo el mundo, que ya se ha comenzado. Éste es un procedimiento poderoso y
práctico, cuando se le dé oportunidad para difundirse.
7.
La iniciación de un esfuerzo hacia el trabajo
grupal definido. Debe ser trabajo grupal de un nuevo tipo, donde la actividad
individual esté subordinada al objetivo y a las decisiones grupales unánimes, y
no un trabajo llevado adelante por la imposición de una sola voluntad que prima
sobre un grupo de voluntades más débiles. Para la conciencia grupal el
individuo y su modo de trabajar no son considerados de importancia, lo más
importante es la voluntad del grupo dedicado en forma unida a un objetivo
específico. Éste es un nuevo procedimiento y ustedes pueden aplicarlo. En el
grupo que he formado surgirá la oportunidad de demostrar la practicabilidad de
este nuevo método ideal de servicio.
Éstas
son algunas de las empresas que hemos llevado a cabo durante algunos años, y se
sugiere mantenerlas como trasfondo para todo trabajo futuro y como plataforma
fundamental.
Como
individuos, todos ustedes tienen problemas personales en este grupo (o en sus
relaciones con otros grupos). Estos problemas se deben simplemente a que
participan del karma mundial y constituyen la esfera de entrenamiento necesario
y el campo de experimentación espiritual, de los cuales no me ocuparé porque
ustedes son almas adultas y progresan mediante el servicio definido, no porque
se los ayude. Tienen la tarea de ayudar en el trabajo que la Jerarquía planea
realizar; encontrar los métodos y medios por los cuales ese servicio puede ser
inteligentemente prestado; descubrir cómo satisfacer la necesidad mundial (no la
necesidad de su grupo); financiar la parte del trabajo que les corresponde en
la Hermandad que el alma les ha asignado, y desempeñar su parte en el
desarrollo de esas actitudes humanas necesarias, si queremos que exista la
verdadera paz en el mundo en 1975. Si este trabajo es convenientemente
realizado, puede establecerse una unidad mundial, un esfuerzo espiritual unido
y una "participación" económica, que pondrá fin a toda competencia y
a la injusta distribución actual de lo necesario para vivir.
En
el pasado, delineé el programa general y los objetivos esperados. Les di mucha
información e indiqué la necesidad y su solución posible. Les hice sugerencias
prácticas sobre los procedimientos y métodos. Les pedí -y pido hoy-
colaboración, y lo hago en nombre de las Fuerzas de la Luz, de la Jerarquía
espiritual y de la afligida humanidad.
La
actual crisis mundial podría ser abreviada si las personas de mente espiritual
vivieran a la altura de sus creencias y conocimientos internos. La tarea de
unificar a los hombres y mujeres de buena voluntad es ahora infinitamente más
difícil que antes de la guerra. Esto puede hacerse sólo si cada servidor de la
Jerarquía piensa con claridad, ama inteligentemente y sirve al máximo. No
ruego. Mucho lo he hecho en el pasado y el esfuerzo resultante, sin ser un
total fracaso, tampoco fue suficientemente fuerte y adecuada para neutralizar
las fuerzas del mal, enfocadas en Alemania, Japón y -en menor extensión- en
Italia.
Esta
última afirmación (hecha en otros escritos) ha provocado el desagrado de
quienes creen que las Fuerzas de la Luz deben amar tan indiscriminadamente que
quedaría anulado su trabajo para la evolución y totalmente inutilizado el
esfuerzo para promover el desarrollo de la conciencia humana, lo cual resultará
totalmente inútil o debería mantenerse pasivo hasta finalizar la lucha.
Señalaré aquí que si las Fuerzas de la Luz -ayudadas por ustedes no hicieran
nada por influir en las mentes de los hombres, las fuerzas del materialismo y
del mal triunfarían. Entonces, la humanidad sería espiritualmente derrotada y
su evolución se atrasaría por un periodo indefinido. Les llamaré la atención
sobre las palabras de mi gran Maestro y también vuestro: "Por sus frutos
los conoceréis". Quisiera recordarles que la guerra mundial no se hubiera
desatado si Alemania no hubiese invadido Polonia. La culpa de la difundida
crueldad, terror, asesinato y agonía, recae directamente sobre los hombros de
los siete hombres de Alemania.
Si
los aspirantes y discípulos del mundo hubieran comprendido antes la situación,
trabajando con más corazón, la catástrofe actual hubiera podido mantenerse
dentro de ciertos límites; detenerse y solucionarse el problema en los planos
internos del pensamiento y del deseo, y allí haberse trasmutado y efectuado los
reajustes necesarios. Pero no comprendieron, y estalló la tormenta en el plano
físico.
Los
próximos doce meses serán decisivos en los asuntos humanos. Al final de 1942,
el caos y la dificultad estarán todavía presentes, pero se oirá el sonido de
las trompetas del vencedor. ¿Las Fuerzas de la Luz serán los vencedores, bajo
cuyas banderas luchan los Aliados, o el mal triunfará y la codicia cosechará
los beneficios de la agresión? ¿Los hombres serán conducidos a la oscuridad que
-aunque no interminable- engolfará al alma humana durante décadas? Las
respuestas para estos interrogantes residen en las decisiones y actividades de
la humanidad misma. La Jerarquía espera.
Me
he referido a la creciente dificultad que enfrentarán los hombres y las mujeres
de buena voluntad (que trabajan bajo el nuevo grupo de servidores del mundo).
¿Qué es lo que constituye la dificultad, si analizamos la situación? Dos
factores principales:
Primero,
la sensación de un intenso, firme y creciente resentimiento (que llega hasta el
odio en el caso de algunos grupos y sectores de la humanidad sufriente),
acompañado de una profunda fatiga, de una desintegrada integración sicológica
como resultado de la tensión nerviosa, de un temor agudo por lo que depare el
futuro (científicamente fomentado por las potencias del Eje) y la anulación del
alma, por las muertes producidas en todas partes, por la pérdida, la separación
y el indecible dolor y sufrimiento.
Segundo,
la destrucción física ampliamente diseminada, provocada por los ejércitos invasores
y defensores, la destrucción de grandes ciudades y, en consecuencia, de la vida
civilizada, el arrasamiento en gran escala de plantas industriales, la mecánica
de la vida diaria, el hundimiento de barcos que distribuyen materia prima para
el vivir civilizado, la total desorganización de los asuntos humanos en todos
los países del mundo -directa o indirectamente- y el desmoronamiento de la
estructura de las relaciones financieras bien establecidas, más la
desorganización de los medios de comunicación comunes. Añadan a esto la ruina
monetaria de las masas y tenemos un verdadero y no un sensacional cuadro del
estado mundial. Sobre esta ruina de todo lo que el hombre ha construido durante
siglos y de la expoliación de todas las culturas y civilizaciones existentes,
debe ser construido el nuevo orden mundial. Y será construido, hermanos míos, y
ustedes pueden ayudar a construir un modo de vida más estable y bello.
Este
proceso creador siempre comienza con la intención, es impulsado por el deseo
entrenado y será llevado a la expresión objetiva por la correcta dirección del
pensamiento, la inspiración de ideales correctos y la educación de las masas
generalmente irreflexivas (pero que hoy piensan como nunca lo habían hecho), de
modo que toda la humanidad se apropiará de estos ideales, y puede confiarse que
emprenderá la acción necesaria. De esta manera, las condiciones deseadas
tomarán forma en los niveles físicos de la existencia diaria. Hoy muchos
pensadores iluminados que trabajan sobre estos problemas, están moldeando
activamente la opinión pública; mentes libres en todos los países, o sus
representantes en los países ocupados, están sentando ya las bases de la
libertad, más segura y sólidamente que nunca; grupos de todas partes se están
organizando (mental, síquica y físicamente) para la reconstrucción de nuestro
mundo y la de nuestra civilización, sobre líneas más sensatas y bases más
seguras. Se están estableciendo relaciones más íntimas y comprensivas entre la
religión, la política y la filantropía, y la parte que la ciencia, la educación
y la economía debe desempeñar en el futuro, es llevada acrecentadamente al
primer plano de la aspiración humana.
Por
lo tanto, no es necesario desalentarse. Sólo se necesita una decidida y
correcta acción y esfuerzo sacrificado, basado sobre la fe en el espíritu
humano, sobre la convicción de que el bien debe finalmente triunfar porque
siempre triunfó, y el conocimiento de que la nueva era está alboreando y que
nada puede frustrar su establecimiento. La destrucción misma da testimonio del
advenimiento de esta nueva era, porque -citando nuevamente a mi Maestro, el
Cristo- no se puede poner vino nuevo en odres viejos. Los exhorto a que
desempeñen su parte en el trabajo preparatorio para el futuro nuevo mundo; los
llamo a una renovada actividad en el plano externo de la vida, y vuelvo a
delinearles tres años de trabajo, más dos años de actividad, que derivarán de
los tres años de preparación.
Hasta
mayo de 1943, sugiero sólidas empresas preparatorias para la futura actividad mundial.
Esto debe ir acompañado de una sensata organización, basada en una visión de
largo alcance de lo que debe realizarse por el esfuerzo experimental. Éste es
el trabajo inmediato para este grupo y para quienes el grupo elija
posteriormente como colaboradores. Pequeños grupos deben derivar de este grupo,
cuando se haya establecido y funcione debidamente.
Desde mayo de 1943 hasta noviembre de 1944,
deben avanzar hacia una definida experiencia mundial y colaboración básica, con
cualquier grupo similar empeñado en la salvación del mundo, principalmente en
la línea sicológica, porque la rehabilitación sicológica de la humanidad será
la mayor y preponderante necesidad paralela al reajuste económico. A ambos
deben prestarles atención, con prioridad, todos los hombres y mujeres de buena
voluntad. Este grupo debe inspirar, promover y fortalecer a los demás donde y
cuando sea posible. Tal tarea puede ser emprendida sólo por personas que no
tienen prejuicios religiosos, antagonismos políticos, ni sentido de exclusividad.
Desde
entonces hasta fines del año 1945 o principios de 1946, el trabajo debería
consolidarse, los hombres y mujeres de buena voluntad entrar en una acrecentada
utilidad y el poder de su pensamiento y actitud, en el moldeamiento de la
opinión pública, hacerse sentir dinámicamente -si todos trabajan como se desea.
Por lo tanto, será evidente cuán importante es el trabajo que pueden empezar
ahora y estabilizarlo durante los próximos dieciocho meses. Las principales
líneas de acción son las que ya conocen, debido a que el trabajo de buena
voluntad efectuado en 1936 sigue siendo básico y sus procesos deberían ser
reestudiados y aplicados. Pero haría las siguientes sugerencias prácticas
relacionadas con el grupo y su planificación:
1.
Aprendan a conocerse y a tenerse mutua confianza,
dejando que cada uno tenga libertad para trabajar y planear dentro del plan
grupal; experimenten el amor en sus
vidas individuales y en su relación grupal. Reúnanse regularmente para
considerar, planificar y meditar conjuntamente -empleando en este grupo la
misma meditación que les pedí practicar individualmente. Subordinar sus propios
deseos e ideas a la decisión grupal. Que
esto sea estrictamente un esfuerzo grupal.
2.
Seguir adelante con el trabajo de Triángulos en
toda forma posible y en todo país que no ofrezca peligro para establecer
contacto. Planear este trabajo de acuerdo a sólidas líneas comerciales, de lo
cual un pequeño grupo de ustedes debería ser responsable de su actuación y
éxito.
3.
Descubrir y, donde sea posible, entrar en contacto
con todos los grupos motivados por un verdadero amor a la humanidad, además de
explorar y comprender los ideales de libertad, colaboración e inclusividad de
la nueva era. !Sugeriría también una recopilación gradual de una lista de direcciones
de tales grupos, acompañados de ejemplares de literatura y un análisis de sus
ideas.
4.
Reunir las numerosas propuestas formuladas por
individuos, grupos de pensadores mundiales y los que se especializan sobre el
nuevo orden mundial en los diferentes campos del esfuerzo mundial. Descubrir
qué se sugiere en las distintas naciones -tanto bueno como malo, sobre el nuevo
orden mundial. Esto involucrará la lectura de libros, su asimilación y
análisis, la formación de una pequeña biblioteca y el estudio y la acumulación
de folletos sobre el tema, lo cual puede construir una forma mental de gran
poder, que influirá sobre las mentes de los hombres.
5.
Mantenerse en contacto con personas de todos los
países -ocupados o no- que posteriormente pueden ser impelidos a la actividad
constructiva. De esta manera, dicho grupo estará preparado para vitalizar a
personas y grupos de todas partes con quienes entren en contacto -algunos de
los cuales fueron formados antes de la guerra y se hallan por fuerza inactivos.
Las Unidades de Servicio en los países ocupados constituyen un ejemplo. Por lo
tanto, manténganse en contacto, objetiva y subjetivamente, con la mayor
cantidad posible de personas en el mundo.
6.
Organizar el equipo financiero necesario para
llegar a cabo este trabajo, que debe ser la tarea de otro grupo, dentro de mi
grupo mayor.
7.
Abordar para bien de la unidad mundial a los guías
espirituales, religiosos y grupos esotéricos y también educativos. Enviar una
carta a esos guías invitándolos a una camaradería, amistad y cooperación mutuas
-no de coordinación o fusión. De esta manera puede proyectarse un acercamiento
para fortalecerse y consultarse recíprocamente. Las cartas deben ser el
producto del esfuerzo y la sugerencia grupales, después que el grupo menor, al
que se le asigne su redacción, hayan presentado un borrador.
8.
Redactar con claridad los objetivos para los
cuales este grupo fue formado y hacerlos circular en forma amplia, aplicando
desde el comienzo una inteligente organización comercial, pidiendo la debida ayuda
voluntaria y estableciendo sólidas normas financieras.
9.
Emprender un trabajo definido y preparatorio,
previo a cualquier trabajo, que indique la futura necesidad en Europa o en otra
parte. ¡No es posible pretender rehabilitar todo el planeta! Sin embargo, mucho
podrán hacer, interpretando ideales y unificando y fortaleciendo otros grupos.
Tres cosas más puede hacer este grupo:
a.
Descubrir y ayudar a los miembros del nuevo grupo
de servidores del mundo, en los países ocupados o en cualquier otra parte, proporcionándoles
ayuda práctica, espiritual y material.
b.
Trabajar para la rehabilitación y el correcto
manejo de los niños de los países devastados. Esta necesidad es urgente y
encierra una amplia promesa y grandes implicancias para el futuro orden mundial.
Sería conveniente concentrarse sobre esto.
c.
Continuar el trabajo de descubrir y organizar a
los hombres y mujeres de buena voluntad de todo el mundo, pues constituirán los
agentes de este grupo y otros grupos de la nueva era, en el futuro. El trabajo
que ustedes realizaron antes de la guerra, continuará en líneas similares.
10. Estudiar individual y
detenidamente las Cuatro Libertades y los Ocho Puntos del Pacto del Atlántico,
para que los miembros de este grupo puedan considerar sensatamente las
libertades de la nueva era y, por lo tanto, pensar con claridad, enseñar los
nuevos ideales correctamente y ayudar en este principal objetivo mundial. Esta
comprensión es más importante de lo que se imaginan. Valiéndose de estas
sugerencias el plan grupal puede tomar forma. Habiendo hecho las sugerencias e
indicado las líneas del deseo jerárquico, nada más diré. La responsabilidad es
de ustedes y los dejo para que desarrollen estas ideas. Muévanse y trabajen
rápidamente como un grupo unido al trabajo de Triángulos, lo cual es de
fundamental utilidad y debe difundirse ampliamente.
Referente a los otros aspectos del trabajo indicado actúen con mayor seguridad
y gradualmente. La fortaleza y utilidad de este grupo dependerá de la unión y
el amor internos del trabajo unido, neutralizando todas las reacciones de la
personalidad. Se ayudarán mutuamente en los niveles donde sea necesario. Que
este grupo trabaje silenciosamente y como lo hace la Jerarquía
-impersonalmente, detrás de la escena. Que extraiga de todos los recursos espirituales
disponibles, dedicando todas sus reservas mentales, emocionales y materiales,
al trabajo de ayudar a la humanidad y sepan (fuera de toda duda) que la
Jerarquía permanece.
PREPARACIÓN
PARA LA ACTIVIDAD Y EL TRABAJO FUTUROS
En
las mentes de todos los discípulos surgen ciertas preguntas sobre la posición
general del esfuerzo jerárquico, la posibilidad de materializar el Plan y,
particularmente, en lo que respecta a la participación en los planes que estos
grupos espirituales puedan emprender. Quisiera que recuerden que los discípulos
aprenden a trabajar con el plan, trabajando;
aprenden a descubrir la conciencia interna que se expande en la humanidad,
desarrollando una creciente sensibilidad hacia el mismo y también a descubrir a
los colaboradores del Plan, por el viejo y probado método de la prueba y el
error. Cuanto menos evolucionado y trabajador es el discípulo, mayor es el
número de pruebas y de errores.
Pero el sistema da resultado porque es
eliminador y perfeccionador y lo que resta después del debido esfuerzo es digno
de confianza. Por último, tenemos a aquellos que permanecen y merecen que se
confíe en ellos. ¿Por qué da resultado este sistema? Porque desenvuelve y
desarrolla la humildad, la rápida obediencia al mandato del alma y la integridad interna. Cuando
éstas están presentes habrá seguridad al establecer contacto con la humanidad,
sensibilidad a la impresión de la Jerarquía, siempre que esa Jerarquía trate de
hacer contacto, y correcto sentido de proporción.
Una
de las dificultades que enfrenta el servidor cuando está absorbido en lo más
reñido de la empresa, es mantener contacto con la visión. Me refiero a la
visión misma y no a su materialización. Quizás pueda aclarar lo que quiero
significar si digo que mientras el contacto se haga verticalmente, el trabajo
será bastante sencillo, el paso siguiente evidente y nítido, la línea de
actividad clara y la inspiración fresca y vital. Pero cuando la conciencia del
discípulo se hace horizontalmente incluyente (y eso debe tener lugar), entonces
la dificultad se agranda y el discípulo empieza a comprender -por primera vez-
la verdadera significación de las palabras "la Cruz del Salvador".
Sin embargo, si puede entrenarse a sí mismo para mantenerse donde se unen los
cuatro brazos (habló aquí simbólicamente), descubrirá que permanece en el lugar
de poder y en el “punto medio". Entonces, puede empezar realmente
(hablando también en símbolos) a mirar hacia los cuatro puntos de la Tierra,
tanto subjetiva como objetivamente y en forma real, y de inmediato la tensión
llega a ser tremenda.
Ésta
es una de las dificultades que enfrenta el nuevo grupo de servidores del mundo
en este momento. Recordarán que hace poco tiempo me referí a la crisis que
enfrenta al grupo. ¿Cómo expresar en palabras la naturaleza de esta crisis? La
crisis consiste en la invocación o la precipitación del Plan, porque ambas
palabras son sinónimos. Esto involucra necesariamente una tensión -la tensión
del contacto y la comprensión interna prolongadas, más el esfuerzo de emplear
la habilidad en la acción y la debida capacidad ejecutiva en el plano físico.
Por lo tanto, el nuevo grupo de servidores del mundo es atraído hacia dos
caminos. Su esfuerzo debe consistir en mantenerse preparado en el centro. El
nuevo grupo se halla en el centro mismo y debe mantener y sostener esa posición
a toda costa. Lo que tiene mayor significado en la actualidad es el equilibrio
y la sensibilidad espirituales de los trabajadores.
Los
miembros del grupo deben prestar la debida atención a esta importante cuestión.
Los discípulos y trabajadores espirituales no deben ocuparse de los detalles
del Plan ni de lo que producirá la exteriorización de las ideas, de tal manera,
que olviden el entrenamiento espiritual y el fortalecimiento de los trabajadores.
En el fragor, el desorden y el ruido de la lucha, no permitan que aumente la
insensibilidad y dureza, ni se preocupen por que las necesidades de aquellos
con quienes trabajan son olvidadas o pasan desapercibidas. Que el amor sea la
nota clave en todas las relaciones, porque el poder que salvará al mundo es la
precipitación del amor y ¿cómo podrá encontrar su camino al plano físico si no
es por medio de un grupo cuyos oídos estén sintonizados con su inminente
surgimiento y mediante las vidas de aquellos que en el grupo se irradien por el
amor mismo? Aquí precisamente falta algo -no intencionalmente o porque existe
una cualidad opuesta- debido simplemente a la presión y tensión mundiales. Por
el desarrollo de la buena voluntad en el mundo al terminar la guerra -una de
las principales tareas del nuevo grupo de servidores del mundo-, que el amor
sea la fuerza activa entre los miembros avanzados del grupo. Quisiera que
exista más fuerza activa entre ustedes.
A
medida que se acrecienta el aspecto ejecutivo del trabajo grupal y se establece
contacto con el aspecto voluntad de la humanidad, y su poder es empleado para
evocar la emergente crisis de amor, un creciente número de trabajadores, con
cualidades de primer rayo, serán atraídos a las filas del nuevo grupo de
servidores del mundo. Esto constituye la segunda dificultad, y aquí siento la
necesidad de hacerles una advertencia. Este ingreso en las filas fortalecerá
grandemente el trabajo, pero traerá consigo también grandes problemas. Gran
parte de lo realizado hasta ahora ha sido trabajo de segundo rayo; su cualidad
es más suave, su técnica es construir y enseñar, y sus trabajadores son
magnéticos, y no presentan, cuando están reunidos, ningún serio problema de
cohesión e integración grupales. La Escuela Arcana es un ejemplo de este
aspecto del trabajo.
Sin
embargo, cuando los trabajadores de primer rayo aparecen para ayudar en la
expansión del trabajo y llevarlo a los cuatro puntos de la Tierra, entonces
aparecen inevitablemente ciertas dificultades. Se deben precaver contra la
cualidad dinámica del aspecto poder, no en sentido de que se lo impida
expresarse, sino que debe estar motivado por el amor, ligado a la ternura y
calificado por la comprensión.
Por
lo tanto, el problema consistirá en integrar a los trabajadores de primer rayo
en el nuevo grupo de servidores del mundo, de tal modo que el aspecto
destructor del rayo no cause dificultad, produzca desintegración o eliminación
de la predominante nota de amor que debería ser la característica sobresaliente
de todos los trabajadores del Plan, en la actualidad. De lo contrario se
obstaculizará la precipitación de la crisis de amor.
Les
pediría intensificar el amor entre ustedes y acrecentar la verdadera
comprensión. Recuerden, al mismo tiempo, que el amor es la gran fuerza
magnética atractiva y, en consecuencia, atraerá hacia sí todo lo que se
necesita en la actual crisis y en la materialización de la visión en forma
debida, sobre la Tierra. Esto requerirá energía espiritual, sano sentido
comercial, habilidad en la acción y apoyo financiero. Recuerden que el dinero
es la consolidación de la energía amorosa y viviente de la divinidad, y que
cuanto mayor sea la comprensión y expresión del amor, tanto más libremente
afluirá lo necesario para llevar a cabo el trabajo. Ustedes trabajan con la
energía del amor y no con la energía del deseo, reflejo o distorsión del amor.
Creo que si reflexionan sobre esto, verán el camino con mayor claridad. Muchos
trabajadores de primer rayo manejan el poder del deseo y materializan así el
dinero. Hay muchos trabajadores de primer rayo que encuentran su camino hacia
las filas de los que actúan en el nuevo grupo de servidores del mundo. A no ser
que estos trabajadores sean impulsados por el amor, su energía de primer rayo
destruirá el trabajo del grupo. Sin embargo, son necesarios en este momento,
porque tienen la fortaleza de permanecer firmes en el centro. La conjunción de
los trabajadores de primero y segundo rayos, puede conducir al mundo a través
de la venidera crisis de reconstrucción y será de valor que todos tengan esto
presente en el trabajo vinculado con el nuevo grupo. Es un trabajo integrador
importante.
Quizás
desearían que fuera específico en este punto y dijese si existe algún obstáculo
significativo que necesite ser neutralizado o cambiado una vez conocido. La
comprensión de todo lo enunciado más arriba, ayudará grandemente, porque he
señalado tres dificultades. Agreguen a ello la comprensión de que el correcto
manejo de los amplios problemas tenderá a resolver automáticamente los
detalles. Con esto quiero significar que el establecimiento de sólidas
relaciones grupales internas, entre los trabajadores, producirá esa cohesión
interna y esfuerzo centralizado que inevitable y seguramente deben producir los
resultados externos, y atraer los necesarios trabajadores y el dinero esencial.
Procuren
que ningún sector del trabajo adquiera demasiado énfasis en sus mentes que
llegue a excluir a los demás, pues producirá tensión, desequilibrio y a veces
un sentido de separatividad que, si continúa, conducirá a la desintegración.
Que se desarrolle la conciencia de que todos realizan un solo trabajo y que esa
actividad está implicada en todo el grupo. Esta actitud incluyente debería
compenetrar a toda la organización y así no será necesario que penetre el
espíritu sectario.
Tocaré
un punto para esclarecer sus mentes. La meditación diaria, tanto personal como
en relación con el grupo, dará mejores resultados si el foco de atención
estuviera dirigido a lograr las necesarias actitudes internas, la
intensificación de la vida espiritual interna comprensiva y la unión de todos
los trabajadores en una sola unidad de servicio. Una actitud conjunta de amor,
de esperanzada expectativa, de valor, de demanda espiritual y de voluntad
dirigida, tiene poderosos resultados y traerá todo lo necesario.
En
el pasado, ¿no se les ha prestado excesiva atención a los aspectos del esfuerzo
en el plano físico y a las técnicas de trabajo? ¿No se ha considerado
excesivamente cómo realizar el
trabajo y muy poco la dinámica espiritual
del trabajo mismo? La necesidad ha sido grande y los problemas muchos. La
expansión del trabajo parece fomentar lógicamente el espíritu sectario. Cuando
tal situación surge, es urgente entonces intensificar, en sentido interno, la
unidad. Las diferenciaciones son fáciles, porque siguen la línea de menor
resistencia en el plano físico. Pero el trabajo es uno solo y los trabajadores
constituyen un solo grupo. Ahora, son necesarias la fusión y la comprensión
grupales. ¿No es acaso verdad que la realización de un punto de fusión por un
individuo, durante la meditación diaria, produce la correcta expresión en la
vida diaria y un correcto manejo de las condiciones de vida? Un punto de fusión
logrado durante la meditación grupal evocará los correctos resultados y
producirá un instrumento de servicio tan poderoso, que su progreso será
irresistible.
La
tensión durante los últimos tres años ha sido intensa y prolongada. Muchos
trabajadores la están sintiendo, y la necesidad de amor y fortaleza es grande.
La tensión que les espera no será menor, aunque se registrará en forma distinta
y traerá diferentes problemas, pero ustedes están a la altura del mismo y de la
tarea que tienen por delante. El éxito puede coronar los esfuerzos que se
realizan, y el nuevo grupo de servidores del mundo estará a la altura de la
necesidad si intenta permanecer en el centro -lugar del poder amoroso- en forma
más consciente y definida; si se acrecienta su capacidad de pensar en términos
de síntesis y fusión grupales, y si se elige con sabiduría a quienes (debido a
su desarrollo interno y a su capacidad externa, pues ambos deben ir juntos)
pertenecen al grupo.
Diciembre de 1941
Tenemos
sobre nosotros el último mes de este desafortunado año, y me acerco a ustedes
con un mensaje. La determinación y el propósito interno de la humanidad serán
tan definidos durante el período en que el Sol comience a desplazarse hacia el
norte -desde el 25 de diciembre hasta el 22 de junio de 1942-, que se decidirá
el futuro de la humanidad para muchos centenares de años. Desde el momento de
la decisión se establecerá la fecha de la nueva era; sobre esa decisión la
Jerarquía podrá predecir y determinar la acción, y sobre esa decisión se
descubrirá la etapa de evolución de la masa humana. Los exhorto a enfrentar el
futuro con fortaleza, a liberar sus mentes de todo vestigio de duda, y a saber (en su propia vida y para la raza)
que las fuerzas del materialismo y la crueldad no triunfarán. Repito, la Jerarquía
permanece. Sigan adelante con confianza.
Un
proceso subjetivo, profundamente arraigado, está teniendo lugar en la
conciencia humana, siendo evocador y de efectos definidos. Esto debe ser
reconocido y comprendida la naturaleza de la invocación, por todos aquellos que
tratan de ayudar a sus semejantes. Como he explicado detalladamente en otra
parte (Astrología Esotérica, págs. 386, 390) este proceso de invocación se
divide actualmente en dos etapas de la vida del individuo y también de la vida
de toda la humanidad. La etapa de la aspiración,
irregular y vaga, pero que gradualmente se va enfocando y asume poder, y la
etapa del misticismo con su
reconocido e incómodo dualismo, que se fusiona en el ocultismo, el inteligente estudio de lo que se halla oculto. Debido
a que todas estas etapas prevalecen hoy activamente, tenemos la terrible y
difundida crisis.
La
necesidad de dar un curso constructivo y enfocar las energías invocadas me
indujo, bajo la instrucción de la Jerarquía, a impartir en lapsos muy separados
dos estrofas o partes, de un mántram oculto; la primera, para ayudar a enfocar
a los aspirantes que respondieron plenamente; la segunda, fue ofrecida también
a las masas, pero estaba destinada a ser una prueba y una "decisión en un
momento de crisis", por lo tanto, atrajo a los aspirantes y discípulos
mentalmente enfocados.
Explico
esto porque en la actualidad las condiciones mundiales justifican el empleo de
ambas estrofas. La Gran Invocación, tal como fue empleada anteriormente,
debería estar también disponible para las masas. La segunda estrofa debería ser
empleada por pensadores, esoteristas y discípulos, y por todos los que
responden a su nota. Al hacerlo, necesitarán tener una gran "habilidad en
la acción", de manera de poder, correcta e inteligentemente, distribuir
las dos Invocaciones. Una invocará al Jinete del Lugar Secreto y ayudará a ser
evocado, porque se refiere y se invoca al Jinete del Lugar Secreto en la
primera Invocación; la otra invocará a los Señores de la Liberación.
La
invocación combinada y el llamado unido desde distintos niveles de la
conciencia humana, constituirá un poderoso llamado para influir sobre los
Centros ocultos de la "Fuerza Salvadora". Este llamado conjunto debe
ser organizado ahora. Así, la masa humana será estimulada a avanzar ;hacia la
luz, y el nuevo ciclo mundial, que comienza en Acuario, quedará definitivamente
inaugurado por la humanidad misma.
EL
ÚNICO CAMINO HACIA LA VICTORIA
Abril de 1942
He
estado trabajando con A.A.B., mi amanuense, desde noviembre de 1919. Durante
ese período, el mundo ha presenciado grandes y significativos cambios, siendo
el más significativo el aumento -el fenomenal acrecentamiento- de la percepción
espiritual. Esto lo demuestra el hecho de que, no obstante la catástrofe
,mundial, el prevaleciente horror y mal que acecha a nuestro planeta, y el
dolor, el terror, el suspenso y la incertidumbre humana, hay ahora dos factores
presentes en la conciencia humana: la visión de un futuro mejor y una
determinación fija e inalterable de convertir esa visión en una realidad, en la experiencia humana. En
este mundo controlarán mejor los valores espirituales, si se los considera como
lo bueno y correcto para toda la humanidad, y no simplemente como
interpretaciones religiosas y teológicas. La percepción espiritual es ahora
incluyente y se ocupa del plano físico y también del metafísico.
Quizás
no les resulte fácil comprender la importancia de este desarrollo que
-nuevamente frente a todas las fuerzas contendientes- ha permitido a los
hombres reconocer que el reino de Dios debe establecerse y exteriorizarse en la
Tierra, y que ya no es necesario considerarlo como algo muy lejano, sino que
debería condicionar la vida cotidiana del hombre y controlar todos sus
proyectos para el futuro. Los hombres trabajan y luchan hoy para lograrlo.
Aplican muchos nombres a la visión: mejores condiciones mundiales, el nuevo
orden mundial, la reconstrucción del mundo, la nueva civilización, la
hermandad, la fraternidad, la federación mundial, el entendimiento
internacional -no importa cómo lo denominen. Es tema de mejoramiento, de
bienestar universal, de seguridad general, de amplia oportunidad, sin tener en
cuenta raza, color ni credo. Este factor es de importancia. Los propósitos
subyacentes de Dios se están cumpliendo y, con esta nota, iniciaré mi mensaje
de Wesak para ustedes.
Éste
es el aspecto más esperanzado e importante desde el ángulo de la Jerarquía que
observa todos los acontecimientos del mundo, desde el punto de vista del
futuro. Sin embargo, hay otro aspecto. No es necesario que acentúe la gravedad
de la situación actual. La guerra no ha sido ganada aún. En el momento de
escribir, no obstante los éxitos esporádicos y el poder de resistir de las
Naciones Aliadas, y a pesar de una tendencia básica hacia la victoria final,
los poderes del mal tuvieron todas las cosas a su favor. Avanzaron
triunfalmente, excepto en Rusia. Esto era de esperarse al principio, porque si
el mal es simplemente el predominio de la materia y la negación de los valores
espirituales, evidentemente en el plano materialista tiene su línea de menor
resistencia. En consecuencia era previsible su triunfo inicial. El curso de la
guerra hasta ahora lo ha demostrado. Cuando las personas de mente espiritual
del mundo, los hombres y mujeres de buena voluntad, los idealistas y la gente
bondadosa y decente de todos los países, puedan demostrar en el plano físico la
misma decisión unificada y conjunta voluntad de triunfar que demostraron las
fuerzas del mal, entonces las Fuerzas
de la Luz asumirán la supremacía y controlarán los asuntos humanos.
La
dificultad que enfrentó la Jerarquía en su esfuerzo por lograrlo, se debió a
que la condición de unidad objetiva, método e interrelación, debían obtenerse
sin infringir el libre albedrío del individuo, grupo o nación. La ley oculta de
libertad espiritual debía ser reconocida y protegida. Las actividades de las
fuerzas del mal no se ven obstaculizadas por tal reconocimiento o protección.
La voluntad de poder y una minoría maligna organizada asumió el control. Se eliminó
la libertad de conciencia y de acción, y el forzado sometimiento de la mayoría
a la voluntad de una minoría despiadada, trajo una unidad espúrea, pero
temporariamente muy efectiva, lo cual no existió en el caso de las Naciones
Aliadas que luchaban por las Fuerzas de la Luz y a favor de la libertad humana.
La
libertad, hermanos míos, puede constituir una limitación cuando demora la
acción correcta, cuando centra la atención en las pequeñas diferencias y en las
tendencias de la personalidad y cuando sirve para impedir esa unidad de acción
que puede ganar la guerra. Ha sido necesario que los guías de los pueblos
empleen un tiempo valioso para inculcarles un sentido apropiado de los valores
y la comprensión de que las diferencias individuales y nacionales y los puntos
de desacuerdo, políticos y religiosos, deben
todos ceder su lugar al único requisito supremo -ganar la guerra y librar a la
humanidad de la amenaza de la esclavitud, del creciente y constante temor y del
dominio del mundo por la Logia Negra.
Como
ya he dicho, un antiguo conflicto está nuevamente en pleno apogeo, y la
humanidad tiene ahora la oportunidad de definirlo de una vez por todas y -para
siempre ser libres en forma hasta ahora desconocida. Este conflicto abarca tres
etapas:
1. La etapa de guerra física en
la cual estamos empeñados ahora y que no podemos eludir.
Esto
requerirá la Voluntad de triunfar.
2. La etapa de la reorganización
de los asuntos mundiales cuando la guerra haya terminado, la cual deberá apropiadamente
dividirse en dos fases:
a El establecimiento de rectas relaciones humanas, durante un
prolongado armisticio, si es posible. De muchas maneras, esta fase resultará
ser tan difícil como la guerra misma, pero tendrá lugar en los niveles mental y
emocional, en vez del físico.
b La tarea de rehabilitación. Abarca lo físico y lo espiritual, e
incluirá esas actividades que van desde la reconstrucción de las ciudades
devastadas, a la restauración de la tierra arrasada, el cuidado psicológico de
la juventud, de los enfermos mentales y de los desorientados, y la nueva
enunciación de los valores espirituales esenciales que deben guiar a la
humanidad en el futuro.
Esto involucrará la Voluntad al bien.
3. La etapa en que se reconocerán las oportunidades de la paz, la
correcta aplicación de la seguridad y la educación planificada de la juventud
de todos los países, sobre los principios de la nueva era.
Esto involucrará la Voluntad de organización.
De
esta manera, en los tres niveles de la vida humana, el género humano estará
condicionado por la tendencia hacia el bien, lo bello y lo verdadero. Hablando
esotéricamente, la personalidad de la humanidad se integrará y reorientará
hacia modos de vivir buenos y nuevos. Para lograr estos objetivos los insto hoy
a ustedes y a todos aquellos que pueden establecer contacto.
En
este punto, quisiera incluir algo de lo dicho en otra parte.
Deben
tener constantemente presente una cosa. Cuando termine la guerra, cuando llegue
a su fin este momento de prueba aguda y de tribulación, llegará un gran despertar
espiritual (cuya cualidad y naturaleza es ahora totalmente impredecible). La
guerra habrá enseñado muchas lecciones a la humanidad, arrancando de muchos
ojos el velo del yo personal. Valores que hasta ahora han sido expresados y
comprendidos sólo por aquellos cuyos "ojos están puestos en Dios",
constituirán la meta y el deseo de innumerables miles de personas. El verdadero
entendimiento entre hombres y naciones será el objetivo anhelado, y lo que la
humanidad decide poseer siempre lo logra. Ésta es una ley oculta, porque el
deseo es todavía la fuerza más poderosa del mundo; el deseo unificado y organizado, fue la razón básica para los
abrumadores éxitos del Eje.
El
único factor que puede exitosamente oponerse al deseo es la voluntad, empleando
la palabra en su significado espiritual y como expresión del primer gran
aspecto divino. Pero las naciones que se aliaron, demostraron muy poco de esa
voluntad espiritual organizada; lógicamente, los aliados están animados por el
deseo de la victoria, deseo de que llegue el fin de este cataclismo mundial que
engolfa todo, por el deseo de paz y el retorno a la estabilidad, el deseo de
terminar la guerra una vez por todas, y romper su ciclo que ocurre
constantemente, y el deseo ascendente y constante de llevar a un fin el
terrible tributo del sufrimiento, la crueldad, la muerte, el hambre y el temor,
que estrangulan a la humanidad en una tentativa de asfixiarla.
Pero
esta decisión en la mayoría de los casos, es simplemente la expresión de un
deseo fijo y unido. No es la aplicación organizada de la voluntad. El secreto de la voluntad reside en el
reconocimiento de la naturaleza divina en el hombre. Sólo ello puede evocar
la verdadera expresión de la voluntad. En efecto, la voluntad debe ser evocada
por el alma, porque domina la mente humana y controla a la personalidad. El
secreto de la voluntad está también estrechamente ligado al reconocimiento de
que la bondad es invulnerable y al inevitable triunfo final del bien. Esto no
implica decisión ni excitar y estimular el deseo para que sea trasmutado en
voluntad; tampoco es un enfoque implacable, inmutable e inamovible de todas las
energías, por la necesidad de
triunfar (los enemigos de las Fuerzas de la Luz son expertos en eso). Para las
Naciones Aliadas la victoria no reside en el esfuerzo por obtener este enfoque
con mejores resultados que el enemigo. La voluntad no se expresa por la férrea
decisión de permanecer firmes y no ceder a las fuerzas del mal. La
determinación, el enfoque de la energía y la demostración de un esfuerzo total,
hacia la victoria, son sólo (en cuanto a las Naciones Aliadas se refiere) la
expresión de un centralizado deseo de paz y de dar fin a las dificultades. Éste
es un esfuerzo que pueden hacer las masas y lo realizan en ambos lados del conflicto.
Sin
embargo, existe un plus, un algo que cambiará el curso de la victoria de parte
de las Naciones Aliadas, lo cual vendrá por el esfuerzo de comprender y
expresar la cualidad de la voluntad espiritual; manifestará esa energía que
hace que el primer aspecto divino de Voluntad o Poder, sea lo que es;
constituye ese rasgo característico de la fuerza shambállica; esa cualidad
peculiar característica de la divinidad, tan distinta, que hasta el Mismo
Cristo tuvo dificultades para expresar y comprender. Por eso se produjo el
episodio en Getsemaní. Me resulta difícil expresar su significación en
palabras. Dos mil años pasaron desde Getsemaní y desde que Cristo hizo Su
contacto inicial con la fuerza shambállica, por cayo intermedio y en bien de la
humanidad estableció una relación que aún después de dos mil años no es más que
una fina y débil línea de energía vinculadora.
Esta
fuerza de la Voluntad está, sin embargo, disponible para ser aplicada
correctamente, pero el poder de expresarla reside en su comprensión (hasta
donde sea posible en este punto medio en la evolución humana) y su aplicación grupal. Es una fuerza sintética,
unificadora, pero puede ser empleada como fuerza para regimentar y reglamentar.
Quisiera repetir las dos palabras clave para el empleo de esta energía de
Shamballa: aplicación y comprensión grupales.
El
género humano ha tenido mucha dificultad en comprender la significación del
Amor. Si es así, el problema en relación con la Voluntad será, lógicamente, más
difícil aún. Para la vasta mayoría de los hombres; el verdadero amor sigue
siendo sólo una teoría. El amor (tal como generalmente lo interpretamos) se
expresa como bondad, pero es bondad hacia el aspecto forma de la vida, hacia
las personalidades de quienes nos rodean y generalmente se satisface asimismo
por el deseo de cumplir las obligaciones sin obstruir en manera alguna esas
actividades y relaciones que tienden al bienestar de nuestros semejantes. Se
expresa como el deseo de terminar con los abusos y obtener mejores y más
felices condiciones materiales en el mundo; se manifiesta como amor materno,
como amor entre amigos, pero raras veces todavía, como amor entre grupos y
naciones. Es el tema de la enseñanza cristiana, así como la voluntad,
divinamente expresada, será el tema de la futura religión mundial; fue el
impulso subyacente en gran parte del buen trabajo realizado en los campos de la
filantropía y del bienestar humano, pero, en forma efectiva, el verdadero amor
nunca ha sido expresado -excepto por el Cristo.
Quizás
se pregunten, ¿si esto es así, por qué se pone énfasis sobre este aspecto
superior? ¿Por qué no esperar a que sepamos más sobre el amor y cómo
manifestarlo en nuestro medio ambiente? Porque hoy, la voluntad en su verdadera
expresión, es necesaria como fuerza impulsora y expulsora, y también como
agente esclarecedor y purificador.
Por
lo tanto la energía de Shamballa está relacionada con la vivencia (por medio de
la conciencia y la forma) de la humanidad; no es necesario considerar su
relación con el resto del mundo manifestado; concierne al establecimiento de
rectas relaciones humanas, siendo ese modo de ser que oportunamente anula el
poder de la muerte. En consecuencia, es incentivo y no impulso; es un propósito
conocido y no la expresión de un deseo. El deseo actúa desde la forma material
y a través de ella, hacia arriba; la
voluntad actúa hacia abajo, hacia la forma, doblegándola conscientemente al
propósito divino. Uno es invocador, la otra evocadora. Cuando el deseo es
masivo y está enfocado, puede invocar a la voluntad, cuando la voluntad es
evocada, pone fin al deseo y se convierte en fuerza inmanente, propulsora e
impulsora, que estabiliza, aclara y, finalmente, destruye. Y mucho más, pues es
todo lo que el hombre puede captar en la actualidad, para lo cual solo posee,
por ahora, el mecanismo de comprensión. Esta voluntad -despertada por la
invocación- debe ser enfocada en la luz del alma y dedicada a los propósitos de
la luz y al establecimiento de rectas relaciones humanas; debe ser empleada
(con amor) para destruir todo lo que obstaculiza la libre afluencia de la vida
humana y ocasiona la muerte (espiritual y real) de la humanidad. Esta voluntad debe ser invocada y evocada.
Hay
dos grandes impedimentos para la libre expresión de la fuerza volitiva, en su
verdadera naturaleza. Uno, es la sensibilidad de la naturaleza inferior a su
impacto y su consiguiente prostitución para fines egoístas, como en el caso del
sensitivo y negativo pueblo alemán y su empleo por las naciones del Eje, para
objetivos materiales. El otro, es la oposición bloqueadora, obstaculizadora,
confusa, pero masiva, de la gente bien intencionada del mundo que habla vaga y
bellamente sobre el amor, pero se niega a considerar las técnicas, en
actuación, de la Voluntad de Dios. Según esas personas, nada quieren saber
sobre esa Voluntad; se niegan a reconocer que Dios cumple Su voluntad por
intermedio de los hombres, así como trata siempre de expresar Su Amor por
intermedio de los hombres; no quieren creer que esa voluntad podría expresarse
posiblemente por medio de la destrucción del mal con todas las consecuencias
materiales de ese mal; tampoco pueden creer que un Dios de Amor podría emplear
posiblemente el primer aspecto divino para destruir las formas que obstruyen la
libre actuación del Espíritu divino, pues la Voluntad no se debe inmiscuir en
su interpretación del Amor. Tales personas son individualmente insignificantes
y de poca importancia, pero su negatividad masiva es un detrimento real para la
terminación de esta guerra, así como la negatividad masiva del pueblo alemán y
su incapacidad de emprender la correcta acción, cuando se conocieron los
propósitos de Hitler, posibilitó la gran afluencia del antiguo y enfocado mal
que llevó al hombre a la catástrofe actual. Tales personas son como piedra de
molino alrededor del cuello de la humanidad, malogrando el verdadero esfuerzo,
susurrando, "Amemos a Dios y amémonos mutuamente", pero murmurando
plegarias y trivialidades, mientras la humanidad muere.
Podrá
apreciarse fácilmente el hecho de que la evocación de la energía de la Voluntad
y su efecto sobre la persona inculta, de mente materialista, podría ser y sería
un desastre. Serviría simplemente para enfocar y fortalecer la propia voluntad
inferior, nombre aplicado al deseo conocido y decisivo. Entonces, podría crear
una fuerza tan impulsora, dirigida hacia fines egoístas, que la persona podría
convertirse en un monstruo de maldad. En la historia de la raza, una o dos
personalidades evolucionadas hicieron esto con terribles resultados, tanto para
ellos como para los pueblos de su época. Una de tales figuras en la antigüedad
fue Nerón; el ejemplo moderno es Hitler. Éste, sin embargo, se ha convertido en
un enemigo tan peligroso de la familia humana, porque durante los últimos dos
mil años el género humano ha llegado a una etapa en que puede también responder
a ciertos aspectos de esta fuerza de primer rayo. Por lo tanto, Hitler encontró
asociados y colaboradores que sumaron su receptividad a la suya, de manera que
todo el grupo se trasformó en agentes que respondieron a la energía
destructora, expresada en su aspecto más bajo. Esto les permitió trabajar
despiadada, poderosa, egoísta, cruel y exitosamente, para la destrucción de
todo lo que trataba de impedir sus proyectos y deseos.
Hay
una sola manera de vencer esta maligna voluntad enfocada que responde a la
fuerza de Shamballa, es oponiéndole una voluntad espiritual igualmente
enfocada, desplegada por hombres y mujeres de buena voluntad que respondan y
puedan ser entrenados para llegar a ser sensibles al nuevo tipo de energía
entrante y aprender a invocarla y evocarla.
En
consecuencia, habrán observado que en mi mente había algo más que el empleo
casual de una palabra común, cuando les hablé en términos de buena voluntad y
de voluntad al bien. Durante todo el tiempo no sólo pensaba en la bondad y
buena intención, sino también en la voluntad al bien centralizada, que puede y
debe evocar la energía de Shamballa y emplearse para detener las fuerzas del
mal.
Mayo de 1942
Hemos
llegado al momento más importante del año. Dos momentos así tendrán lugar este
año, reforzándose mutuamente, la Luna llena de mayo (Tauro) y la Luna llena de
junio (Géminis). Quisiera que recuerden que tiempo y energía son términos
intercambiables en los planos internos. El tiempo es un acontecimiento, y un
acontecimiento es la expresión enfocada de una fuerza de cierto tipo o clase.
Dos grandes corrientes de energía -una enfocada por intermedio del Buda, la
otra por el Cristo- deben ser fusionadas y mezcladas, y la tarea de los
discípulos, los iniciados y los discípulos aceptados del mundo, es precipitar
esta energía combinada sobre el mundo expectante, donde su aplicación efectiva
dependerá ampliamente de la respuesta sensible de los aspirantes del mundo, los
cuales residen en todos los países, siendo su tarea reaccionar a la corriente
de energía dirigida. Quisiera que tuvieran en cuenta estos puntos cuando se
esfuercen por trabajar por intermedio del ashrama y en el ashrama, en el cual
hay una gran variedad de discípulos que responden de acuerdo a su tipo y
grado.
En
Occidente, los esoteristas van acrecentando su énfasis sobre la Luna llena de
Tauro, el Festival del Buda, celebrado en el momento justo en que hace Su
contacto anual con la humanidad; este énfasis aumentará en los años venideros,
y no ha sido establecido para imponer el reconocimiento del Buda en Occidente.
Han habido dos razones principales para realizar este esfuerzo desde 1900. Una
fue el deseo de la Jerarquía de llamar la atención al público sobre la realidad
de los dos Avatares, el Buda y el Cristo. Ambos pertenecen al segundo Rayo de
Amor-Sabiduría; fueron los primeros de nuestra humanidad que llegaron como
Avatares humano-divinos y personificaron en Sí ciertos Principios cósmicos, a
los cuales dieron forma. Buda personificó el Principio de la Luz y, a causa de
esta iluminación, la humanidad pudo reconocer a Cristo, Que personificó un
Principio mayor aún, el del Amor. Lo que debe tenerse presente es que luz es
sustancia y el Buda demostró la consumación de la sustancia -la materia como
medio de la Luz-, de allí su nombre de "el Iluminado". Cristo
personificó la subyacente energía de la Conciencia. Uno demostró la cima de la
realización del tercer aspecto divino; el otro la del segundo aspecto, y ambos
presentan un Todo perfecto. La segunda razón fue iniciar, como dije
anteriormente, el tema de la nueva religión mundial. Este tema subyacerá
oportunamente en todas las observancias religiosas, colorará todos los
acercamientos al centro divino de la vida espiritual, dará la clave para todos
los procesos de curación y -empleando la luz científicamente regirá todas las
técnicas para crear una unidad y una relación consciente entre el hombre y su
alma, y entre la humanidad y la Jerarquía.
El
primer-objetivo ha sido definitivamente alcanzado. Ahora, en esta Luna llena de
mayo, millones de personas de todas partes dirigirán sus pensamientos hacia el
Buda, tratando de ponerse bajo Su influencia y bendición y la de la Jerarquía
en Su anual, aunque breve retorno para bendecir a la humanidad. Este
reconocimiento aumentará hasta el no muy lejano futuro en que Su período de
servicio haya terminado para no volver más, porque el Avatar que viene ocupará
Su lugar en las mentes y los pensamientos de los pueblos del mundo. Ha
terminado Su tarea de recordar continuamente a los aspirantes la posibilidad de
la iluminación, y también Su trabajo de mantener abierto un canal que irradie
la luz a las mentes de los hombres, horadando anualmente un camino hacia la
Tierra mediante la sustancia de la luz; está por llegar el momento en que
"en esa luz veremos la Luz".
Quisiera
que mediten sobre estas dos actividades que el Buda ha desempeñado. Existe una
tercera actividad, que fue posible con la colaboración del Cristo: el
establecimiento de una relación más fácilmente establecida entre la Jerarquía y
Shamballa, ,permitiendo que la Voluntad de Dios se plasme en las mentes de los
hombres, por medio de la Jerarquía. A esta impresión la interpretamos en
términos del Plan divino. Y se expresa actualmente en el agudo reconocimiento
de los hombres de todas partes, de la necesidad de establecer rectas relaciones
humanas que culminen en los objetivos por los cuales las naciones aliadas
luchan, expuestos para la humanidad por los dos grandes discípulos mundiales,
en términos de Las Cuatro Libertades
y La Carta del Atlántico. Estas
Cuatro Libertades se relacionan básicamente con los cuatro aspectos del yo
inferior, el cuaternario. Los esfuerzos del Buda han permitido que penetre
suficiente luz para que se reconozca mundialmente lo deseable de estas
formulaciones, y existe ya en el mundo suficiente amor, liberado por el Cristo,
que hará posible el desarrollo de las fórmulas. Respáldense en esa seguridad y
-aplicándolo plenamente en el plano físico- demuestren su verdad. He dicho
“hacer posible", porque su ejecución está en manos del nuevo grupo de
servidores del mundo y de las personas de buena voluntad. ¿Estarán ellos a la
altura de la tarea? ¿Se fortificarán para el arduo esfuerzo necesario?
¿Qué
tarea Se ha impuesto el Buda en esta Luna llena? En lo que a la comprensión de
ustedes concierne, consiste en evocar, ‑en la humanidad, el espíritu de demanda, mientras se
mantiene abierto el canal por el cual esa demanda puede llegar directamente a
Shamballa. Esto deben tenerlo presente cuando se preparan para el Festival de
Wesak y tratan de participar en la bendición de la Luna llena -bendición para
el mundo y no para ustedes. Buda viene este año personificando a la fuerza que puede
estimular a los hombres de todas partes para que enfoquen su "intención
masiva" y lleguen, simbólicamente, "al oído y al corazón" del
Avatar, arrancando del lugar secreto del Altísimo la ayuda y el reconocimiento
dirigido, que dará lugar a un acontecimiento fantástico a su debido y apropiado
tiempo. Mientras Él trata de hacerlo, el Cristo Se unirá al esfuerzo, enfocando
en Sí Mismo el espíritu de demanda,
tal como lo evoca el estímulo aplicado por el Buda. Personificará ese llamado
una gran Invocación, que no se las puedo dar, pero Él está preparado para
emplearla si el llamado surge con
suficiente fuerza desde los pueblos del mundo. ¿Responderá la humanidad a la
evocación del Buda? ¿Su intención masiva será. suficientemente vital para
permitir al Cristo transformarse en
forma misteriosa, en el Espíritu mismo de la Invocación y en bien de
ella? Éstas son las posibilidades que enfrentamos en esta Luna llena de Tauro.
Les
pediría que las tuvieran presentes desde esta Luna llena de Wesak y continuaran
hasta después de la Luna llena de junio. En esa Luna llena, Cristo puede
emplear y empleará, esta Invocación, siempre que la voluntad del pueblo lo
permita. En ese momento tratará de llegar a los Señores de la Liberación y
evocar Su respuesta a la voluntad enfocada de las personas de mente espiritual
del mundo, los aspirantes, discípulos e iniciados; si Ellos son evocados,
pueden proporcionar el ímpetu que permitirá al Cristo (como el Jinete del Lugar
Secreto) venir en respuesta a la "intención masiva" del público en
general.
Por
lo tanto, ¿ven ustedes las posibilidades inminentes y vitales? ¿Reconocen la
urgencia de la oportunidad? Las dos Lunas llenas forman un ciclo completo de
trabajo para el cual deberían prepararse, de acuerdo con mis enunciados, tanto ahora
como en años futuros. Al preparar sus propios corazones, recuerden que esta
Luna llena de mayo (Tauro) constituye el momento en que el nuevo grupo de
servidores del mundo y todos los esoteristas y las personas espiritualmente
orientadas deben trabajar en plena colaboración con el Buda, y que la Luna
llena de junio (Géminis) ofrece la oportunidad a los hombres y mujeres de buena
voluntad -ayudados por el nuevo grupo de servidores del mundo- para inducir a
las personas de todas partes a efectuar un gran llamado, llamado que permitirá
al Cristo invocar para ellas la ayuda necesaria.
Sólo
pediré una cosa. No establezcan fechas para la aparición de Aquel Que Viene, el
Avatar, o para cualquier ayuda espectacular. Si el trabajo es correctamente
realizado, Él vendrá en el momento establecido y señalado, y aparecerá la ayuda
necesaria. Los modos y métodos no les conciernen a ustedes. Consideren las
antiguas profecías como intrínsecamente correctas, verdaderas y exactas, pero
reconozcan que su fraseología es simbólica y no debe ser tomada literalmente.
Sólo la Jerarquía puede saber cómo trabajarán los Señores de la Liberación; Su
ayuda se enfocará al evocar en Ella esas actitudes y capacidades que permitirán
la afluencia de la energía de Shamballa. Su trabajo es con la Jerarquía, y la
reacción de la humanidad a Su actividad vendrá únicamente del nuevo grupo de
servidores del mundo y, aún entonces, sólo puede ser registrada conscientemente
por los discípulos e iniciados avanzados.
EI
trabajo del Avatar, el Jinete del Lugar Secreto, lo hará principalmente con la
humanidad, y para su alivio y salvación.
La
primera mitad de este trabajo, enfocado por intermedio del Buda, comenzará en
mayo de 1942. La segunda mitad del mismo será iniciada por el Cristo en Junio
de 1942, pero sólo si la invocación
del nuevo grupo de servidores del mundo y la intención masiva de los hombres y
mujeres de buena voluntad, es adecuadamente fuerte y está enfocada. En
consecuencia, será un proceso recíproco de invocación y evocación, que hará posible
la extrema disposición de quienes han sido invocados por la humanidad para
actuar y responder, pero obstaculizados por la falta de sensibilidad y la débil
voluntad de los que buscan ayuda. El Buda espera remediar esta ineptitud cuando
se presente a su pueblo en el mes de mayo. En junio el Cristo tratará de
fomentar el fortalecimiento y enfoque de la voluntad, mediante un esfuerzo
especial.
Ambas
Lunas llenas son, por lo tanto, de principal importancia, y deberían tener un
efecto definido subconscientemente en las
mentes del nuevo grupo de servidores del mundo y en los corazones de las personas de buena voluntad de todos los
países, naciones y grupos. Que sus reuniones, meditaciones y pensamientos
individuales estén firmemente enfocados sobre estos puntos y se esfuercen para
entrar en las disciplinas de la Luna llena -tanto de Tauro como de Géminis- con
la más clara comprensión de lo que está teniendo lagar y lograr una nítida
imagen de las posibilidades que se pueden presentar como resultado de la correcta
acción. En ambas Lunas llenas debería llevarse a cabo un servicio efectivo. El
Buda no necesita ser invocado. Vendrá. Pero el espíritu de invocación necesita
de la evocación de las masas y éste es el trabajo en que los aspirantes de
todas partes pueden ayudar para que el Buda lo realice, permaneciendo así con
Él y con la Jerarquía. En el momento de la Luna llena de Géminis, y en
preparación para la oportunidad, durante todo el mes de mayo, el punto de
enfoque para todos los servidores debe ser el Cristo, y todo esfuerzo debe
estar dirigido a ayudar Su trabajo como Representante de los pueblos. Tratará
de reunir en Sí Mismo todo lo que han clamado, orado y demandado -expresados o
no-transmitiéndolo a Shamballa en un acto de intención espiritual.
La
movilización de las Fuerzas de la Luz está teniendo lagar en el aspecto interno
de la vida. Estas Fuerzas están preparadas, pero para entrar en acción la
palabra debe venir de Cristo, y la pronunciará cuando los pueblos Se la
concedan. Somos los condicionadores de nuestro propio destino. Ni el Cristo ni
la Jerarquía podrán dar, en esta etapa de la evolución humana, paso alguno que
afecte vitalmente a la humanidad, a no ser que la humanidad misma Le permita
llevar a cabo esa actividad.
Desde
el 15 de abril hasta el 15 de junio son semanas críticas, en sentido espiritual
y material, y éste es uno de los hechos importantes que quiero llevar a su
atención en este momento. No puedo detallares lo que deberán hacer o cuál será
su línea de esfuerzo. Puedo darles una idea general del Acercamiento jerárquico
y la naturaleza del problema humano. El resto queda en manos de ustedes.
Aunque
el trabajo realizado sea totalmente exitoso, el momento de la Aparición y dé la
intervención divina de las Fuerzas de la Luz, por intermedio de Sus Agentes,
los Señores de la Liberación y el Cristo, depende de muchos factores, además de
la correcta invocación. Sobre esto poco o nada pueden saber. El momento
oportuno tiene una profunda significación esotérica y está básicamente involucrada
aquí. Los próximos tres años son de realización, y para ese período se pide a
los aspirantes del mundo permanecer en expectativa paciente, aunque
convincente. La tarea de la Jerarquía involucra no sólo el plano físico, sino
también los planos internos de causas e impulsos, de pensamientos y deseos.
Esto lo saben todos los discípulos, pero tienden a olvidarlo. La situación
crítica en el plano externo es sólo un reflejo de condiciones internas, aún más
críticas, y pueden prestar una ayuda aceptable si evocan su propia voluntad y
controlan sus emociones, disciplinando su personalidad. De esta manera, podrán
presentar un pequeño punto focal por el cual actúen las Fuerzas espirituales. A
través de numerosos pequeños puntos de luz y voluntad, se puede trasmitir mucho
poder.
Hoy
se exige voluntad para triunfar; se necesita voluntad para invocar y
centralizar, y mediante esta centralización, ayudar en el gran acto de
invocación para el cual el Cristo Se está preparando ahora; la voluntad para el
bien y el autocontrol y para evocar la correcta acción, hoy lo pide la
Jerarquía. Si la humanidad desempeña su parte, hallará a la Jerarquía más que
dispuesta a responder y desempeñar también Su parte para liberar al mundo de
las Fuerzas del Mal.
¿Quisieran
reflexionar sobre esto, y colaborar en todas las formas posibles? Los planes
pueden ser expuestos y la visión vista, pero hasta que cada uno no reconozca su
contribución esencial y utilidad real, nada puede hacerse. No hay limitaciones
cuando se emprende el verdadero trabajo esotérico. A este fin, trato de poner
el énfasis sobre la renovada dedicación a la meditación y el constante y firme
empleo de la Invocación, particularmente la que comienza invocando a los
Señores de la Liberación.
"Este
trabajo", dijo Cristo, "no progresa si no es por la plegaria y el
ayuno”. Los exhorto a la oración y la meditación, pues ambas son necesarias
hoy, porque fusionan, como lo hacen, los cuerpos emocional y mental,
convirtiéndolos en un solo cuerpo. Les pido que se disciplinen pues tal es el
significado del ayuno, y también que realicen constante esfuerzo para vivir en
el nivel más elevado posible, en todo momento; esto a menudo es un sueño, y
pocas veces una realidad. La humanidad y la Jerarquía necesitan hoy, en la hora
de necesidad mundial, de los aspirantes y discípulos dispuestos a hacer por lo
menos, un esfuerzo constante y persistente.
Hermanos
míos, he presentado un cuadro y he mantenido ante ustedes, durante años, la
visión de la oportunidad, del servicio y del discipulado. He delineado el
mecanismo existente para servir, que puede ser energetizado a fin de entrar en
actividad y ser de utilidad mundiales. Dejo el asunto en sus manos,
pidiéndoles, recordar que el conjunto de intereses, amor, servicio y dinero de
los muchos, es más poderoso aún que el esfuerzo consagrado de dos o tres. Nadie
es fútil o inútil, a no ser que así lo desee.
Mientras
tanto, el trabajo subjetivo y la exteriorización del esfuerzo interno deben ir
paralelos al trabajo que realizan en bien de sus semejantes y del país donde
residen, en estos momentos de apremio para la humanidad. Debe existir firmeza,
altruismo y silencio, y además valor y confianza -confianza en la fortaleza de
las propias almas, en la Jerarquía observadora y en el Plan. No han llegado todavía
a su fin las tribulaciones, pero ya se vislumbra el fin. Los dejo, con este
pensamiento: Que la bendición de los Maestros llegue a ustedes como grupo e
individuos, y que los Santos Seres, Cuyos discípulos aspiran a ser, Les
muestren la Luz que buscan, Les otorguen la valiosa ayuda de Su compasión y
sabiduría, hasta permanecer allí donde el Iniciador Uno es invocado, hasta ver
brillar Su estrella.
Junio
de 1942.
Llegamos
ahora a considerar la actual aguda situación y catástrofe mundial arraigada en
el espejismo mundial y estudiaremos la posibilidad de aliviarla y curarla. Esa
posibilidad existe y está centrada en dos grandes Avatares, el Buda y el
Cristo.
Resulta
difícil escribir con claridad sobre el espejismo mundial,* en medio de su
expresión más densa -la peor que el mundo ha visto -debido a que el espejismo
deriva de siglos de egoísmo y de codicia, agresión y materialismo, y se ha
centralizado en
*
Este mensaje aparece en el libro Espejismo
(Glamour): Un Problema Mundial. Esta incluido aquí para mantener la
secuencia histórica de la enseñanza, en relación con los acontecimientos
mundiales
tres naciones, siendo por lo tanto muy
tangible y evidente su manifestación. Tres naciones expresan en forma asombrosa
los tres aspectos del espejismo mundial (ilusión, espejismo y maya), y su
poderoso ataque sobre la conciencia de la humanidad depende no sólo de la
respuesta de Alemania, Japón e Italia, a este antiguo miasma, sino también del
hecho de que toda nación -tanto las Naciones Aliadas como las Totalitarias-
están contaminadas por esta condición universal. La libertad del mundo depende,
en consecuencia y en gran medida, de esas personas de cada nación que
internamente han evadido una u otra de estas "impresiones ilusorias y
máyicas" del alma humana, y han entrado en un estado de percepción donde
pueden ver el conflicto en sus implicaciones más amplias, tal como el que
existe entre el Morador en el Umbral y el Angel de la Presencia.
Estas
personas son los aspirantes, discípulos e iniciados del mundo, que siendo
conscientes del dualismo esencial del conflicto, no lo son mayormente de la
triple naturaleza y de la diversificada situación que subyace en el conocido
dualismo. Su modo de abordar el problema es por lo tanto más simple, por eso
gran parte de la dirección del mundo está hoy en sus manos.
Es
aquí donde la religión se ha desviado en su totalidad. Me refiero a la religión
ortodoxa. A la religión le ha preocupado el Morador en el Umbral, pues los
teólogos han puesto los ojos sobre el aspecto fenoménico y material de la vida,
debido al temor que sienten por su proximidad, y a que el Ángel ha sido una
teórica y ávida esperanza. El equilibrio se está logrando en gran medida por
las actitudes humanitarias predominantes, a pesar de cualquier tendencia
teológica. Tales actitudes se afirman en la innata creencia en la rectitud del
espíritu humano, en la divinidad del hombre y en la indestructible naturaleza
del alma del género humano. Esto introduce inevitablemente el concepto de la
PRESENCIA o del Dios Inmanente, siendo la resultante de la necesaria rebelión
en contra de la unilateral creencia en Dios Trascendente. Esta revolución
espiritual fue en su totalidad un proceso equilibrador y no debe preocuparnos,
pues Dios Trascendente existe eternamente, aunque sólo pueda ser visto,
conocido y enfrentado correctamente por Dios Inmanente -inmanente en el
individuo, en los grupos y en las naciones, en las organizaciones y en la
religión, en toda la humanidad y en la Vida planetaria misma. La humanidad está
hoy (y lo ha estado durante épocas) luchando contra la ilusión, el espejismo y
el maya. Los pensadores avanzados que se hallan en el Sendero de Probación, en
el ,Sendero del Discipulado y en el Sendero de Iniciación, han llegado a una
etapa donde pueden verse claramente definidos al materialismo y la
espiritualidad, el Morador en el Umbral, el Angel de la PRESENCIA Y el dualismo
básico de la manifestación. Debido a esta demarcación, pueden ser claramente
observados y apreciados las cuestiones que subyacen en los actuales
acontecimientos mundiales, los objetivos de la presente lucha mundial, los
modos y métodos para restablecer el contacto espiritual, tan predominantes en
los días atlantes y perdidos hace mucho tiempo, más el reconocimiento de las
técnicas que deben introducir la nueva era mundial y su orden cultural.
Toda
generalización es susceptible de error. Sin embargo, podría decirse que
Alemania ha enfocado en sí misma el espejismo mundial -el más potente y
expresivo de los tres aspectos del espejismo; Japón manifiesta la fuerza de
maya, la forma más cruda de la fuerza material. Italia, polarizada individual y
mentalmente, expresa la ilusión mundial. Las Naciones Aliadas, con todas sus
fallas, limitaciones, debilidades y nacionalismos, enfocan el conflicto entre
el Morador y el Ángel; de este modo aparecen simultáneamente los tres aspectos
del espejismo y la forma final que adquiere el conflicto entre el ideal
espiritual y su opositor material. Sin embargo, gradual y decididamente, las
Naciones Aliadas están poniendo todo su esfuerzo y aspiración en favor del
Ángel, restaurando así el equilibrio perdido y estableciendo lentamente, en
escala planetaria, esas actitudes y condiciones que, oportunamente, dispersarán
la ilusión, disiparán el espejismo y desvitalizarán el maya predominante. Esto
lo están realizando los pueblos de todas las naciones, para vencer a las tres
potencias del Eje, mediante su creciente capacidad de concebir ideas en
términos del todo, de un deseable orden o federación mundial, y su habilidad
para discriminar entre las Fuerzas de la Luz y el poder del mal o materialismo.
El
trabajo que realizan quienes ven el escenario del mundo como la palestra donde
se desarrolla el conflicto entre el Morador en el Umbral y el Ángel de la
PRESENCIA, podría ser detallado como:
1. El
establecimiento de esas condiciones mundiales, en que las Fuerzas de la Luz
pueden vencer a las Fuerzas del Mal. Esto se realiza por la supremacía de sus
fuerzas armadas, más su clara visión.
2. La
educación de la humanidad para diferenciar entre:
a. Espiritualidad y materialismo, destacando las diferentes
finalidades de las fuerzas combatientes.
b. Participación y codicia, delineando un mundo futuro donde
prevalecerán las Cuatro Libertades y todos tendrán lo necesario para vivir
correctamente.
c. Luz y oscuridad, que manifiesta la diferencia entre un
iluminado futuro de libertad y oportunidad, y un sombrío futuro de esclavitud.
d. Fraternidad y separatividad. La primera indica un orden mundial
donde los odios raciales y las diferencias de casta y de religión ya no
constituirán una barrera para un entendimiento internacional y, la segunda; el
régimen, fomentado por el Eje, de la super raza, de las actitudes religiosas
definidas y de los pueblos esclavizados.
e. El todo y la parte, señalando la época que se aproxima (bajo
el impulso evolutivo del espíritu), donde la parte o el punto de vida asume su
responsabilidad para el todo, y el todo existe para el bien de la parte. El
aspecto oscuridad ha sido el resultado de épocas de espejismo. El aspecto luz
es puesto de relieve en forma definida por esos aspirantes y discípulos del
mundo que, por sus actitudes, acciones, escritos y declaraciones, llevan la luz
a los lugares oscuros.
3. La
preparación del camino para las tres energías espirituales, que impulsarán a la
humanidad hacia una era de comprensión, y conducirá a las mentes de los hombres
de todo el mundo a una enfocada clarificación. Estas tres inminentes energías
son:
a. La energía de la
intuición, que disipará gradualmente la ilusión mundial y acrecentará
automáticamente las filas de los iniciados.
b. La energía de la
iluminación, que a través de la actividad de la luz, disipará el espejismo
mundial y llevará a millares de personas al sendero del discipulado.
c. La energía de la
inspiración, que por su arrolladora potencia desvitalizará o apartará.,
como ráfaga de viento, el poder atractivo de maya o sustancia. Esto liberará a
millares de personas para entrar en el sendero de probación.
4. La
introducción de nueva vida en el planeta, por todos los medios posibles. El
primer paso hacia esta introducción es la comprobación de que el poder del
materialismo ha sido quebrantado por la completa derrota de las Potencias del
Eje y, el segundo, por la habilidad de las Naciones Aliadas para demostrar (una
vez realizado) el poder de los valores espirituales, en su empeño constructivo
por restaurar el orden mundial y sentar las bases que garantizarán un modo de
vivir mejor y más espiritual. Estas actitudes y empresas constructivas deben
ser asumidas por cada individuo y toda nación, como entes colectivos. Lo
primero ya se ha emprendido, lo segundo queda aún por realizar.
5. Dar a
conocer a las naciones del mundo las verdades enseñadas por el Buda, el Señor
de la Luz, y por el Cristo, el Señor del Amor. A este respecto podría
señalarse, básicamente, que:
a. Las Naciones del Eje deben captar la enseñanza del Buda tal
como la enunció en las Cuatro Nobles Verdades y comprender que la causa de todo
sufrimiento y angustia es el deseo -el deseo por lo material.
b. Las Naciones Aliadas deben aprender a aplicar la Ley del
Amor, como se expresó en la vida de Cristo, y también la verdad de que
"ningún hombre vive para sí mismo" como tampoco nación alguna, y que
la meta de todo esfuerzo humano es la comprensión amorosa, impulsada por el
amor a la totalidad.
Si
las vidas y enseñanzas de estos dos grandes Avatares pueden ser comprendidas y
forjadas nuevamente en la vida de los hombres, en el mundo de los asuntos
humanos, en el ámbito del pensamiento humano y en la palestra de la vida
diaria, el presente orden mundial (que en la actualidad es, en gran medida,
desorden) puede ser modificado y cambiado, para que un nuevo mundo y una nueva
raza de hombres puedan venir gradualmente a la existencia. La renunciación y la
voluntad de sacrificio debería ser la nota clave del período intermedio después
de la guerra, previamente a la inauguración de la nueva era.
Los
estudiantes deben recordar que toda manifestación y cada período de crisis
están simbolizados por el antiguo símbolo del punto dentro del círculo, el foco
de poder dentro de la esfera de influencia o aura. Lo mismo ocurre hoy con el
problema de la terminación del espejismo y la ilusión mundiales, que se hallan
fundamentalmente detrás de la actual grave situación y catástrofe mundiales. La
posibilidad de dispersión y disipación está definidamente centrada en los dos
Avatares, el Buda y el Cristo.
En
el mundo del espejismo -mundo del plano astral y de las emociones- apareció un
punto de luz. El Señor de la Luz, el Buda, se encargó de enfocar en Sí Mismo la
iluminación que oportunamente haría posible la disipación del espejismo. En el
mundo de la ilusión -mundo del plano mental- apareció el Cristo, el Señor de
Amor, que personificó en Sí mismo el poder de la Voluntad atractiva de Dios.
Tomó a su cargo la disipación de la ilusión, atrayendo hacia Sí (mediante la
potencia del amor) a los corazones de todos los hombres, afirmando esta
determinación en las palabras: "Y si fuere levantado de la tierra, atraeré
a todos hacia Mí". Jn. 12-32. Desde la etapa que entonces habrán
alcanzado, les será revelado el mundo de la percepción espiritual, de la verdad
y de las ideas divinas. El resultado será la desaparición de la ilusión.
El
trabajo combinado de estos dos grandes hijos de Dios, concentrados por medio de
los discípulos mundiales y de Sus iniciados, debe destruir, e inevitablemente
lo hará, la ilusión, y disipar el espejismo -uno, mediante el reconocimiento
intuitivo de la realidad, por las mentes sintonizadas con ella, y el otro, por
la afluencia de la luz de la razón. Buda hizo el primer esfuerzo planetario
para disipar el espejismo mundial. Cristo hizo el primer esfuerzo planetario
para disipar la ilusión. Su trabajo debe ahora ser llevado adelante
inteligentemente por la humanidad, bastante sabia como para reconocer su dharma
(deber). Los hombres se están desilusionando rápidamente y, en consecuencia,
verán todo con mayor claridad. El espejismo del mundo se aparta constantemente
de las actividades de los hombres. Estos dos acontecimientos fueron llevados a
cabo por las nuevas ideas entrantes, enfocadas por medio de los intuitivos del
mundo y divulgadas a los pueblos por los pensadores del mundo. También ha
ayudado grandemente el casi inconsciente, pero no menos real, reconocimiento de
las masas, del verdadero significado de las Cuatro Nobles Verdades. Sin
ilusiones y sin espejismos la humanidad espera la próxima revelación. Dicha
revelación se producirá por el esfuerzo combinado del Buda y el Cristo. Todo lo
que podemos prever y predecir, referente a esta revelación, es que ciertos
poderosos resultados serán obtenidos por la fusión de la luz y del amor y por
la reacción de la "sustancia iluminada, mediante el poder atractivo del
amor". En esta frase he dado, para quienes puedan captarlo, una
insinuación profunda y útil del método y propósito de la empresa a iniciarse en
la Luna llena de junio de 1942. También he dado una clave para comprender el
verdadero trabajo de estos Avatares, algo totalmente incomprendido. Además
podría añadir que al valorar el significado de las palabras
"transfiguración del ser humano" comprenderán que cuando "el
cuerpo está plenamente iluminado" entonces "en esa luz veremos la
LUZ". Esto significa que cuando la personalidad ha alcanzado cierto grado
de purificación, dedicación e iluminación, puede actuar el poder atractivo del
alma -cuya naturaleza es amor y comprensión- teniendo lugar la fusión de ambas.
Esto es lo que el Cristo probó y demostró.
Cuando
el trabajo del Buda (o el principio-budi personificado) es consumado en la
integrada personalidad del aspirante o discípulo, entonces la plena expresión
del trabajo del Cristo (el principio de amor personificado) puede también ser
consumado, y estas dos potencias, luz y amor, hallarán radiante expresión en el
discípulo transfigurado. Lo que es verdad para el individuo es verdad también
para toda la humanidad y, actualmente, la humanidad (habiendo alcanzado
madurez) puede "llegar a comprender" y tomar parte, conscientemente,
en la tarea de iluminar y de iniciar una actividad amorosa y espiritual. Los
efectos prácticos de este proceso serán la disipación del espejismo y la
liberación del espíritu humano de la esclavitud de la materia, produciendo también
la disipación de la ilusión y el reconocimiento de la verdad, tal como existe
en la conciencia de aquellos que están polarizados y son "conscientes de
Cristo".
Esto
no es necesariamente un proceso rápido, sino ordenado y regulado, cuyo éxito
final es seguro, siendo también relativamente lento el proceso consecutivo para
establecerlo. Este proceso fue iniciado en el plano astral por el Buda y en el
plano mental cuando el Cristo se manifestó en la Tierra. Indicó la proximidad
de la madurez de la humanidad. El proceso ha ido lentamente tomando impulso a
medida que estos grandes Seres han reunido a Su alrededor a Sus discípulos e
iniciados, durante los últimos dos mil años. Ha alcanzado un nivel de gran
utilidad, porque el canal de comunicación entre Shamballa y la Jerarquía fue
abierto y ampliado y se ha establecido, más firmemente, el contacto entre estos
dos grandes centros y la Humanidad.
En
esta Luna llena de junio de 1942, se tendrá la primera prueba de comunicación directa entre el Centro donde rige la
Voluntad de Dios, el Centro donde rige el Amor de Dios y el Centro donde existe
inteligente expectativa. El medio empleado para la prueba es el esfuerzo unido
del Cristo, del Buda y de quienes responden a Su conjunta influencia. Esta
prueba se lleva a cabo en medio de la terrible embestida de los poderes del
mal, abarcando dos semanas, comenzando el 30 de mayo, día de la Luna llena, y
terminando el 15 de junio de 1942. En esa época se concentraron las fuerzas
espirituales, empleándose una Invocación especial (que la humanidad no puede
usar), aunque el éxito o el fracaso de la prueba dependía, en último análisis,
del género humano mismo.
Quizás
crean, erróneamente, que no existen suficientes personas que conocen o
comprenden la naturaleza de la oportunidad que se ofrece, o de lo que está
aconteciendo. El éxito de tal prueba no depende sólo del conocimiento esotérico
de los pocos, relativamente muy pocos, a quienes se les han impartido
parcialmente los hechos y la información. Depende también de la tendencia de
los muchos que inconscientemente aspiran a alcanzar las realidades
espirituales, buscan un modo de vida nuevo y mejor para todos, desean el bien
de la totalidad, anhelan y desean experimentar realmente la bondad y establecer
rectas relaciones humanas y empresas espirituales entre los hombres. Ellos
forman legión y se hallan en todas las naciones.
Cuando
la voluntad de Dios, expresada por Shamballa y enfocada por el Buda, cuando el
Amor de Dios, expresado por la Jerarquía y enfocado a través del Cristo, y
cuando el deseo inteligente de la humanidad, enfocado a través de los
discípulos y aspirantes del mundo y los hombres de buena voluntad, estén
sintonizados consciente o inconscientemente, entonces puede tener lugar y
tendrá, una gran reorientación. Esto es algo que puede suceder
El primer resultado traerá la iluminación
del plano astral y el comienzo del proceso que disipará el espejismo; el
segundo, será la iluminación del plano mental, la disipación de las ilusiones
del pasado y la gradual revelación de las nuevas verdades, cuyos jalones han
sido los ideales pretéritos y las seudoformulaciones de la verdad. Reflexionen
sobre esto. El jalón indica el camino a seguir, no revela meta. Indica, pero no
determina. Lo mismo ocurre con todas las verdades actuales.
En
consecuencia, se necesitan conocedores y aquellos de mente y corazón abiertos,
que no tengan ideas preconcebidas, defendidas fanáticamente, ni antiguos
idealismos, los cuales sólo deben ser reconocidos como indicaciones parciales
de grandes e incomprendidas verdades -verdades que pueden ser comprendidas, en
gran medida y por primera vez, si las
lecciones de la presente situación mundial y la catástrofe de la guerra son
debidamente aprendidas y la voluntad de sacrificarse entra en acción.
He
descrito esta aplicación práctica y he ilustrado la enseñanza precedente,
respecto al espejismo, a la ilusión y al maya, porque todo el problema mundial
ha hecho crisis y su solución será el tema sobresaliente de cualquier proceso
-educativo, religioso y económico- hasta el año 2025.
Hoy,
mientras la humanidad espera la revelación que personificará los pensamientos y
sueños y la meta constructiva de la nueva era, por primera vez surge la demanda
de un gran grupo de personas intuitivamente inclinadas. No dije intuitivas,
hermanos míos. Ahora, este grupo es tan grande, su enfoque tan real y su
demanda tan elevada, que procura enfocar la intención masiva de los pueblos.
Por lo tanto, toda revelación que pueda emerger en el futuro inmediato será
mejor "protegida por el espíritu de comprensión" que cualquier otra.
Éste es el significado de las palabras del Nuevo
Testamento, "Todo ojo lo verá"; la humanidad como un todo
reconocerá al Ser Revelador. En eras
anteriores el Mensajero de lo Alto fue únicamente reconocido y conocido entre
un mero puñado de hombres y tomó décadas, y a veces siglos, para que Su mensaje
penetrara en los corazones de la humanidad.
La
tensión de los tiempos y también el desarrollo del sentido de proporción, más
un forzoso retorno a la simplicidad y las exigencias de la vida, pueden evitar
que la futura revelación se sumerja rápida y aceleradamente en el fuego de la
Gran Ilusión.
Muchos
miles de personas que leyeron en el pasado los folletos y artículos que he
escrito, demandan insistentemente que diga algo sobre el futuro período de
rehabilitación y de lo puede hacerse (mientras la guerra continúa) como
preparación para ser útiles en ese momento. Cuando la guerra estalló, publiqué
un artículo titulado La Actual Crisis
Mundial y traté de trazar los orígenes del conflicto y los factores que
hicieron posible esta catástrofe. Más tarde apareció otro artículo denominado El Futuro Orden Mundial, que procuró
mostrar a un mundo sufriente, la visión de un futuro material y espiritual,
largo tiempo demandado por los corazones de los hombres. Así se trató de
encarar el pasado y el futuro.
Nada
pudo hacerse en ese momento, dada la falta de unidad existente entre las
naciones que hoy constituyen las Naciones Unidas. No había comprensión, pero
sí, una perspectiva egoísta entre las naciones, que entonces eran neutrales.
Ante todo estaba el hecho de que los asuntos involucrados debían ser resueltos
por la humanidad misma y, en ese entonces, no era posible predecir con cierta
exactitud lo que haría la humanidad. Aún los hombres más iluminados y los guías
espirituales de la raza no podían juzgar qué camino seguiría el género humano,
o si habría en el mundo suficientes personas de clara visión que pudieran
llevar y llevaran a las masas a una oposición efectiva contra las Potencias del
eje. La pregunta que predominaba era: ¿Predominaría el temor mundial y el
egoísmo universal, o el espíritu de libertad y de amor a la libertad sería
suficientemente fuerte como para unificar a naciones libres en un todo unido y
firme?
El resultado actualmente es claro y el fin
inevitable. Las naciones libres y las pequeñas naciones derrotadas y
esclavizadas están, subjetiva y prácticamente, unificadas en una intensa determinación
espiritual para ganar la guerra; por lo tanto, la suerte de las Naciones del
Eje está inalterablemente echada, aunque al escribir esto parezcan triunfar en
toda la línea. Lo que aún sigue siendo un factor incierto es cuándo se
producirá la victoria final de la justicia contra la fuerza, debido a la enorme
fuerza preparada por las naciones agresoras y a la falta de preparación de las
democracias. Esta carencia de preparación va siendo rápidamente remediada.
Este
artículo intenta indicar los problemas y quizás algunas de las soluciones que
deben inevitablemente llenar el intervalo entre el fin de la guerra y el
venidero orden mundial. Será necesario considerar este tema en forma amplia y
general, porque es demasiado vasto para especificarlo inteligentemente. Sin
embargo, podemos considerar el trabajo que debe realizarse inmediatamente en
preparación para el cese de la guerra e indicar los primeros pasos que pueden y
deben darse para iniciar sólidos procesos de reconstrucción. El período de
rehabilitación y de reconstrucción debería ser hoy la profunda preocupación de
todos los que aman a sus semejantes.
Algunos
considerarán que es prematuro preocuparse del futuro período de
reconstrucción. Creen (y con razón) que nuestra primera preocupación inmediata
es ganar la guerra, y estoy plenamente de acuerdo con ello. La voluntad de
triunfar es el primer punto esencial básico, porque no habrá ninguna verdadera
actividad de reconstrucción si triunfan las Naciones del Eje. Pero hay ahora
muchas personas cuya tarea no es luchar y cuyo lugar y función se halla
forzosamente en los aspectos civiles de la vida de las naciones. Ellas pueden
pensar, hablar y trabajar, en preparación para el futuro. Otras creen que sólo
el experto, entrenado en los campos del reajuste económico y político, puede
encarar este difícil problema, con la esperanza de hacer una contribución
valiosa. Otros creen aún que la paz es lo único que importa y que deberá
seguirle un largo período de tranquilidad mental en todos países; consideran
que las personas de todas partes están demasiado exhaustas y se sienten
desgraciadas para disponerse a emprender cualquier trabajo de reconstrucción.
Aún otros, son tan pesimistas que desesperan restaurar al mundo y esperan entristecidos
el desmoronamiento de todos los procesos del vivir civilizado. En todos estos
puntos de vista hay algo de verdad. El trabajo de los expertos será muy
necesario, pero el interés comprensivo y el poder sustentador de aquellos
cuyos corazones arden de amor, son los únicos que posibilitan su trabajo. No se
necesitarán únicamente actividades instituidas y empresas financieras de los
trabajadores económicos y sociales, y agentes de gobierno, sino también, y
sobre todo, debe encontrarse la solución en el surgimiento de la buena
voluntad en los corazones de los hombres. Esto proporcionará el incentivo de la
debida compasión. Ciertamente podría rehabilitarse por razones puramente
comerciales y egoístas, porque el intercambio comercial, la capacidad de
comprar y vender y el restablecimiento de la estabilidad financiera, son
factores importantes en el restablecimiento mundial. Pero éstos no son los
móviles básicos que devolverán a la humanidad el propio respeto y seguridad en
la vida. Proporcionarán el poder motivador a muchos hombres y grupos, pero no
el móvil que puede producir la verdadera reconstrucción constructiva de la
trama de la vida humana.
El
trabajo de los hombres y mujeres inteligentes de buena voluntad es la
reconstrucción, e implicará la tarea de dar nueva vida y felicidad a la
humanidad, y para ellos escribo. Les ruego tener esto presente. No escribo para
los expertos técnicos y consejeros entrenados del gobierno, sino para quienes
anidan en sus corazones buena voluntad para todos los hombres y que, debido a
ello, desean cumplir su parte trayendo tranquilidad y paz al mundo -una paz
basada sobre valores más seguros que en el pasado y sobre una planificación más
sensata. En último análisis, no es por la paz que los hombres de buena voluntad
trabajan sino por el acrecentamiento del espíritu de comprensión y cooperación;
esto por sí sólo será suficientemente fuerte para derribar las barreras
raciales, curar las heridas de la guerra y construir una nueva estructura
mundial adecuada a las demandas inteligentes de las masas.
En
los folletos anteriores traté (junto con muchas otras personas reflexivas) de
indicar los pasos que podrían darse para evitar al cataclismo inminente. Entre
lo más importante, y sobre lo cual se puso énfasis, estaba el acrecentamiento
de la buena voluntad mundial, porque la
buena voluntad es el principio activo de la paz. Procuré también acentuar
la comprensión internacional y un futuro donde se compartieran los recursos
planetarios y se reconociera la culpabilidad general, históricamente comprobada,
en relación con la guerra, más esas ideas que -si fueran desarrolladas-
podrían poner fin a la era de la separatividad.
A
pesar de los esfuerzos de todos los hombres de buena voluntad, de todas las
organizaciones de paz y del trabajo iluminado de todos los pensadores,
educadores y conductores del mundo, sucedieron dos cosas, que se esperaba
evitar. La primera fue una precipitación definida y enfocada del espíritu del
mal y del materialismo por intermedio de las Naciones del Eje, empleando la
agresión del Japón como punto focal inicial, expresándose posteriormente en
toda su fuerza por intermedio de Alemania. La segunda fue que las naciones
neutrales en las primeras etapas de la guerra, no dieron los pasos necesarios
ni se aliaron activamente con las naciones que combatían al totalitarismo y su
incapacidad de comprender todo el horror que tiene por delante el género
humano. El egoísmo de la humanidad estaba aún más profundamente arraigado de
lo que se creía y las Naciones aliadas entraron en actividad cooperativa sólo
después de dos años de guerra y violación planeada de muchas naciones
neutrales. La ceguera de las naciones neutrales desbarató los cálculos de
quienes trabajan con amplia visión para el bien del mundo, y demoró seriamente
la finalización de la guerra.
Ahora
el punto crítico ha pasado y la comprensión humanitaria de las cuestiones
involucradas, más la unidad que existe entre las Naciones Aliadas, garantizan
la inevitable derrota de las Potencias del Eje. Otros factores también aseguran
la victoria final de las fuerzas del derecho y de la libertad del mundo. No
puedo extenderme sobre los mismos, pero pueden ser enumerados y entonces los
pueblos verán con qué certeza garantizan el triunfo de los pueblos libres del
mundo. Estos factores son:
1.
La voluntad de triunfar se acrecienta firmemente.
El apaciguamiento, el pacifismo y la incertidumbre, van desapareciendo
constantemente.
2.
El apuro en que se encuentra la humanidad en todas
partes, como resultado de la agresión del Eje, va estabilizando
definitivamente a la opinión pública y evocando una determinación inalterable
de poner fin al mal, iniciado y llevado adelante por Alemania y Japón,
ayudadas algo involuntariamente por Italia.
3.
Los recursos de las Naciones Aliadas son vastos y
están ahora en proceso de movilización. Su empleo masivo y su potencial fabril
son prácticamente inagotables y están siendo rápidamente organizados. El poder
humano y los recursos de Alemania y sus aliados, llegaron a la cúspide,
trayendo el enorme poder actual, pero irá declinando firmemente en el futuro.
4.
Los problemas de esta guerra se van comprendiendo
cada vez con mayor claridad; aún los ignorantes y quienes tiene prejuicios,
reconocen que tales problemas pueden ser agrupados en tres posiciones
principales, lo cual les permite hacer una elección personal respecto a la
lealtad.
a.
La posición democrática, con su énfasis sobre las
Cuatro Libertades y la Carta del Atlántico, asegurando rectas relaciones
humanas y poniendo fin a la agresión.
b.
La posición totalitaria, con su énfasis sobre la
dictadura mundial, la esclavitud de las numerosas naciones conquistadas, su
inclinación antirracial y su flagrante crueldad y terrorismo.
c.
Las actitudes apaciguadoras y pacifistas
-idealistas e imprácticas y que hoy se centralizan en la actitud de Gandhi-,
que pone de relieve una actitud fanática no comprometedora e irrealista, que
sacrificará voluntariamente vidas, naciones y el futuro de la humanidad, para
alcanzar su objetivo. Si Gandhi tuviera ahora éxito en su objetivo,
precipitaría la guerra civil en la India, sacrificaría toda esperanza inmediata
de libertad para ese país, permitiría a los japoneses conquistar fácilmente la
India, provocaría la masacre de incontables miles de personas y permitiría a
Alemania darse la mano con Japón por encima de Asia, con la anonadante
probabilidad de una victoria totalitaria.
Estos
tres puntos de vista están siendo hoy día claramente comprendidos por los
hombres de todas partes, y sus decisiones respecto a la lealtad y adhesión son claras.
5.
El espíritu de libertad está triunfando en todos
los países (aún en los países conquistados, para asombro de Alemania) y la
belleza del espíritu humano surge en todas partes, tanto en los países
conquistados como en las naciones que luchan, de espalda a la pared, por la
libertad humana.
6.
Un intenso interés por las condiciones de
posguerra se evidencia en las declaraciones de los líderes, políticos,
conferencistas y hombres de mente espiritual de todas partes; esto lo
testimonian los artículos, folletos, libros, alocuciones y planes, que tratan
del nuevo orden mundial. Las fuerzas de la rehabilitación y de la buena voluntad
se movilizan rápidamente, constituyen un gran ejército dentro de todas las
naciones, ejército invisible, pero aún incipiente e inseguro respecto al método
y procedimiento, aunque bien definido respecto a metas y principios.
Los
seis factores que anteceden aseguran la derrota de las Fuerzas del Mal y el
Triunfo de las Fuerzas de la Luz, y con éstos como base para el optimismo, podemos
mirar adelante con la segura esperanza de dar fin a la guerra, y pensar en la
desmovilización de los ejércitos, en el cruce tranquilo de los siete mares y en
el momento en que el temor empiece a desaparecer.
¿
Cuáles serán los peligros a neutralizar? ¿ Para qué debemos estar preparados
cuando enfrentemos la tarea de reconstrucción? Sería útil enumerar algunos de
los peligros para los cuales debemos estar preparados. Los consideraremos por
orden de importancia:
1.
El
peligro de un arreglo de paz demasiado rápido. Trabajamos
arduamente para un armisticio prolongado, durante el cual el ardor de la
batalla y los fuegos de la venganza se hayan apaciguado, entonces podrá
aliviarse la agonía del género humano y ganar tiempo para una planificación
tranquila y sin apremios.
2.
El
peligro de un retorno a la así llamada normalidad. El principal
desastre que enfrenta la humanidad en este momento, es un retorno al estado de
cosas, previo al estallido de la guerra y la rehabilitación del viejo mundo
familiar, con su imperialismo (sea de imperio o de finanzas), sus nacionalismos
y sus desamparadas minorías explotadas, sus viles diferenciaciones y barreras
separatistas entre rico y pobre, oriental y occidental, castas y clases, que
existen sin excepción en todos los países.
3.
Las
peligros incidentales a los ajustes necesarios entre las naciones. Cualquier
ajuste realizado sobre la base de la tradición histórica o de antiguos límites,
sólo servirán para hundir al mundo nuevamente en la guerra. Los ajustes deben
realizarse basándose en la humanidad misma; la voluntad de los pueblos libres
debe ser el factor determinante y no la voluntad de los técnicos expertos y
políticos, o alguna clase o grupo reinante. En el mundo venidero, la ecuación
humana tendrá una posición predominante, los seres humanos determinarán en lo
posible su propio destino y los hombres ejercerán su libre albedrío en el
establecimiento del tipo de mundo en el cual eligen vivir. Decidirán el país
del cual prefieren ser ciudadanos, y elegirán el gobierno al cual serán
leales. Esto necesariamente tomará tiempo y debe ser un proceso sin apremios.
Requerirá una educación planificada de las masas en todos los países, y tendrá
que enseñarse cuidadosamente los principios de la libertad y la diferencia
entre libertad y libertinaje. Un nuevo mundo basado en el restablecimiento de
los límites territoriales, históricamente determinados, no logrará poner fin a
la lucha, la agresión y el temor. Un nuevo mundo basado en valores humanos y
rectas relaciones humanas puede instituir (seguramente con lentitud, pero
inevitablemente) esa nueva civilización que los hombres de buena voluntad piden
para toda la humanidad.
4.
Los
peligros derivados del odio, la venganza y el dolor. Estos
peligros serán los más difíciles de evitar. Va surgiendo ya un odio profundamente arraigado, contra el
régimen nazi y la nación alemana, porque apoya a ese régimen. Esto es casi
inevitable, y está basado en los hechos de la actividad nazi. La tarea de las
Naciones Aliadas después de la guerra, será necesariamente, entre otras,
proteger al pueblo alemán del odio de aquellos contra los cuales ha perpetrado
terribles abusos, lo que no será fácil de realizar. La retribución y la
venganza no deben ser permitidas y, sin embargo al mismo tiempo, no se puede ni debe dejar de exigírsele una
justa retribución por la mala acción. La ley actúa siempre, y esa ley dice
lo que un hombre o nación siembre, también cosechará. Alemania ha sembrado el
mal en todo el mundo civilizado y durante algún tiempo su suerte debe ser dura,
y tendrá que pagar con sudor, trabajo y lágrimas, sus malas acciones. Pero este
pago debería ser parte del gran trabajo de rehabilitación y no una exacción
vengativa, y si se tiene esto en cuenta no se cometerán serios errores. El
pueblo alemán debe trabajar esforzadamente para corregir el mal que ha hecho,
hasta donde le es posible, pero la próxima generación -de infantes o niños,
actualmente en la cuna o en la escuela- no debe ser castigada. Los pequeños
niños y los infantes de la raza germana -inocentes de las acciones erróneas de
sus padres y hermanos- no deberían estar Implicados en los castigos infligidos.
Los jóvenes actuales de Alemania deben, con el trabajo de sus manos y el sudor
de su frente, reconstruir lo que han destruido tan despiadadamente, pero las
personas inofensivas, débiles y ancianas, niños y adolescentes, deben ser
eximidos y entrenados para ser ciudadanos de una Alemania mejor y más buena,
como nunca ha existido -una Alemania que es parte constructiva del todo y no
una amenaza y un terror para todos los hombres que piensan correctamente. El despertar de hombres de buena voluntad en
todas las naciones -hombres que ven a la humanidad como un todo y a todos los
hombres como hermanos- es la única manera de detener la, ascendente marea del
odio. No podrá detenerse diciendo a quienes han sufrido en manos de las
naciones del Eje, que no deben odiar, o exhortar a los pueblos que fueron
víctima de los traidores, que no deben tener mala voluntad hacia tales hombres
como Quisling y Laval. Deberá contrarrestarse por una gran demostración de amor
y comprensión práctica de parte de las Naciones Aliadas -amor que actuará en
forma de alimentos para el hambriento, cuidados para el enfermo, reconstrucción
de las ciudades destruidas y restablecimiento de la “tierra arrasada”. Los
problemas de odio y venganza requerirán suma habilidad en el trato y necesitarán
una acción excesivamente sabia, de parte de las naciones libres.
5.
El
peligró que representan para la humanidad los efectos e la guerra sobre los
niños y los adolescentes
de las naciones. Los niños actuales son los padres de las generaciones
venideras, han pasado por una aplastante experiencia sicológica. Difícilmente
pueden volver a ser normales. Han visto las profundidades mismas de la crueldad,
la maldad, el dolor, el horror, el terror y la incertidumbre. Fueron
bombardeados, ametrallados y sufrieron la neurosis de la guerra; no conocieron
la seguridad, ni esperan ningún futuro seguro. Millones de ellos no tuvieron
ningún control paterno; fueron separados de sus familias por la guerra y, en
consecuencia, desconocen sus propios nombres. Aunque la unidad familiar
permaneció intacta, sus padres por lo general se dedicaron a la industria
bélica, en el hogar o fuera de él, y sus madres trabajaron en fábricas o
cultivaron la tierra; por lo tanto, los niños carecieron de vida o control
hogareño. La desnutrición debilitó sus fuerzas y el mal prevaleciente minó su
moral y sus normas de valores. Desde el punto de vista humanitario y espiritual,
problema vital después de la guerra, será restablecer en los niños del mundo la
felicidad, la seguridad, las normas de vida y de conducta apropiadas y cierta
medida de control comprensivo. Éste es esencialmente un problema de educación.
Los educadores y sicólogos de visión, en todos los países, deben ser
movilizados y el “canon de las cosas venideras” para los niños, debe ser inteligentemente
determinado. Esto deberá realizarse en escala internacional y con la sabiduría
obtenida por la captación de la necesidad inmediata y una visión de largo
alcance.
6.
Los
peligros del resurgimiento del espíritu nacionalista. El
intenso nacionalismo fue el principio motor en la provocación de la guerra, y
ninguna nación ha estado exenta de este espíritu de orgullo nacional y visión
nacionalista separatista. Intereses egoístas determinaron las razones por las
cuales cada nación entró en esta guerra; la seguridad individual obligó a
entrar hasta las más iluminadas de las naciones democráticas. Que a estos incentivos
egoístas agregaron la necesidad mundial y el amor a la libertad, es verdad, y
sirven para equilibrar, aunque no contrarrestar, los móviles egoístas; que el
instinto de autopreservación no les dio otra alternativa, también es verdad,
pero tenemos el hecho de que no hubiera
habido guerra si las naciones democráticas hubieran sido el factor
determinante. Esto en sí da cabida a interrogantes. ¿ Por qué, en último
análisis, las poderosas democracias permitieron esta guerra cuando, unidas y
agrupadas desde el comienzo, hubieran podido detenerla en sus etapas iniciales?
Además,
dadas las naciones agresoras existentes, el propio interés colectivo obligó a
las democracias a combatir y, sin embargo, este mismo interés debió haberles
hecho dar los pasos que hubieran garantizado la paz. Tipos nacionales,
intereses nacionales individuales, culturas nacionales y civilizaciones
nacionales, existen uno al lado del otro, pero en vez de ser considerados como
tributarios de un todo integrado, fueron celosamente competidores y considerados
como las prerrogativas peculiares y distintivas de alguna nación, existiendo
únicamente para el bien de esa nación. En el futuro, debe ser acentuado y
desarrollado el factor tributario en la vida, y el bien de una nación o grupo
de naciones debe ser sustituido por el bien de toda la familia de naciones. La
educación del pueblo sobre este ideal no le hace perder su identidad nacional o
cultura individual. Debe seguir así y
desarrollarse hasta su meta espiritual más elevada, para el enriquecimiento y
el bien colectivo de todos. Sólo debe cambiarse el móvil que daría énfasis a
cualquier cultura específica racial y nacional.
La
familia de naciones, considerada como una unidad, su correcta y apropiada
interrelación y la asunción de la responsabilidad, tanto para ella como para
el débil, deben ser la meta conocida de toda
empresa nacional; los recursos de todo el planeta deben ser compartidos
colectivamente y se debe ir comprendiendo que los productos de la tierra, las
riquezas del suelo, la herencia intelectual de las naciones, pertenecen a todo
el género humano y no exclusivamente a una sola nación. Ninguna nación vive
para sí misma, como ningún individuo puede vivir feliz de esa manera; la nación
o el individuo que trata de hacerlo debe desaparecer inevitablemente de la faz
de la tierra. Todas las naciones hicieron esta tentativa egoísta, como la
historia antigua y moderna lo prueba. Su tradición, recursos, genio nacional,
historia, productos minerales y agrícolas, posición estratégica sobre el planeta,
fueron usados en los siglos pasados en beneficio de la nación que los reclamó,
explotados para el acrecentamiento del poder de esa nación a expensas del
sufrimiento de otras. Éste es el pecado que está cometiendo hoy Alemania,
ayudada por Japón y débilmente seguida por Italia. La política del poder, la
explotación del débil, la agresión, el egoísmo económico, los ideales basados
en el puro comercialismo y las metas materialistas y territoriales, matizaron
toda la historia pasada de la humanidad en ambos hemisferios y sentaron la base
para la actual guerra.
Algunas
naciones, particularmente las grandes democracias, como la Comunidad Británica
de Naciones y los Estados Unidos de América, comprenden ya que estas actitudes
y actividades deben terminar y que la esperanza del mundo reside en la difusión
de rectas relaciones humanas, en el intercambio económico, en la política
internacional ampliamente altruista y en un mayor espíritu de cooperación.
Creen inalterablemente, y como política nacional básica, en los derechos del
individuo, y que el Estado existe para beneficio de ese individuo; a ello
añaden la creencia de que el Estado también existe para beneficio de los demás
estados y para la humanidad como un todo. Otras naciones, tales como las Potencias
del Eje, están cristalizando violentamente los antiguos puntos de vista,
acentuando los peores aspectos del orden antiguo y maligno y se apoderan
agresivamente de todo lo que pueden. Consideran que el individuo no tiene
valor; sostienen que existe sólo para beneficio del Estado; creen que el Estado
es la única unidad de importancia y que sólo cuenta su estado particular.
Dividen a la familia de naciones en un superestado para controlar a Europa y
otro para controlar a Asia, considerando a los demás estados como esclavos;
perpetúan al antiguo mal de la fuerza y la guerra y recurren a indecibles
crueldades en un esfuerzo por elevar al propio estado a una suprema eminencia.
Éste
es el antiguo orden que debe desaparecer, pero sus peligros deben ser reconocidos.
Por su abolición luchan las Naciones Aliadas, pero son muchas las dificultades,
aunque la fortaleza espiritual de todos los hombres buenos está de su parte y
las Fuerzas de la Luz luchan para ayudarlas. El espíritu nacionalista no ha
muerto todavía en ningún país. Debe ayudárselo a morir. Las minorías que poseen
trasfondo histórico, pero sin derechos territoriales, claman por un lugar que
puedan llamar suyo y en donde construir una nación. Las pequeñas naciones están
atemorizadas, y se preguntan qué lugar se les permitirá ocupar en la familia de
naciones, y si los alemanes, según sus malignos planes, prescindirán de sus
ciudadanos para formar oportunamente una nación. La demanda de un
reconocimiento nacional está muy difundida, y poco énfasis se pone sobre la humanidad como unidad importante.
Las
naciones que obstaculizan el sendero del progreso, viven en el recuerdo de su
historia y fronteras pasadas y miran retrospectivamente lo que denominan “un
glorioso pasado”, apoyándose en el recuerdo del gobierno nacional o imperial
sobre el débil. Éstas son palabras duras, pero el espíritu nacionalista
constituye un peligro grave para el mundo, y si se perpetúa de cualquier manera,
excepto como tributario en bien de toda la humanidad, hará retroceder al mundo
(después de la guerra) a edades oscuras y los hombres no estarán mejor de lo
que estaban, aunque vivieron veinte años de trabajo y agonía.
Podríamos
tomar a las naciones, una por una, y observar que su espíritu nacionalista,
separatista o aislacionista, que emerge de un pasado histórico, de los
complejos raciales, de la posición territorial, de la rebelión y de la
posesión de los recursos materiales, trajo la actual crisis y separación
mundial y este choque global de intereses e ideales. Pero ello de nada
serviría. El estudiante inteligente de la historia (que no tiene ninguna
inclinación nacionalista) conoce bien los hechos, y está profundamente
dedicado a los procedimientos que deben influir para poner fin a la lucha
mundial. Sabe que los esfuerzos por alcanzar el engrandecimiento nacional, un
lugar bajo el sol, Lebensraum, la
supremacía financiera, el control y poder económico, deben terminar. Al mismo
tiempo, comprende que si la humanidad debe desprenderse de estos malos
productos del egoísmo, ciertos valores básicos deben conservarse. Las culturas
y las civilizaciones pasadas y presentes son de gran valor; el genio particular
de cada nación debe ser evocado para el enriquecimiento de toda la familia
humana; la nueva civilización debe tener sus raíces en el pasado y surgir de
él; deben aparecer y reconocerse nuevos ideales, y para ello los hechos y la
educación del pasado habrán preparado a los pueblos. La humanidad misma debe ser la meta del interés y del esfuerzo y no
cualquier nación o imperio particular. Todo esto debe ser efectuado en
forma práctica y realista, divorciado de los sueños visionarios, místicos e
imprácticos, y todo lo que se realiza debe estar fundado en un reconocimiento
básico -hermandad humana que se expresa en rectas relaciones humanas.
La
rebeldía, tan ampliamente prevaleciente, contra las vagas visiones de los
soñadores humanitarios, está basada en el hecho de que la avalancha de palabras
y de la plétora de planes, poco de valor práctico ha surgido y nada de
suficiente poder para terminar con los viejos y horribles modos de vida. Nada
realmente efectivo fue realizado antes de la guerra, para contrarrestar los
males visibles y evidentes. Fueron probadas medidas paliativas y contraídos
compromisos en aras de la paz, pero los males básicos de la ambición nacional,
la disparidad económica y las virulentas diferencias de clase (hereditarias o
financieras) aún permanecen. Prevalecían las diferencias religiosas y fueron
muy difundidos los odios raciales comunes y los órdenes económico y político,
fomentando la lucha de partido, racial y nacional.
Hoy
la guerra ha aclarado la atmósfera. Las cuestiones son claras y, por lo menos,
sabemos lo que estuvo mal. Las Potencias del Eje, con su demostración de
supremo egoísmo, ambición nacional, odio racial y total barbarie y crueldad,
más su completa falta de sentimiento humanitario, ha servido a la raza para demostrar
lo que no debe permitirse ni se permitirá. Las democracias despertaron también
a sus debilidades y a la comprensión de que la verdadera democracia no existe
todavía, debido a la corrupción política, ampliamente diseminada, y a la
ignorancia y falta de preparación de las masas para el verdadero autogobierno.
Las potencias imperialistas, tales como Gran Bretaña, repudian públicamente los
antiguos puntos de vista y siguen adelante con la tarea de reconstruir el
mundo. El conservador reaccionario ya no es tan popular. Las pequeñas naciones
van comprendiendo su desamparo y la completa dependencia de sus vecinos
mayores, y éstos, a su vez, reconocen sus responsabilidades para con el débil y
el pequeño. Las personas de todas partes van despertando y comienzan a pensar,
y jamás volverían a hundirse en la condición negativa del pasado. Prevalece en
todas partes la fe de que es posible, y aún probable, un nuevo y mejor orden
mundial.
¿
Cómo podemos expresar, clara y simplemente, la meta de este esperanzado nuevo
orden mundial y expresar brevemente el objetivo que cada persona y nación
debería mantener ante sí cuando la guerra termine y enfrente cada cual la
oportunidad? Seguramente cada nación, grande o pequeña (con derechos iguales,
proporcionales a las minorías), debería seguir su propia cultura individual y
lograr su propia salvación como mejor le parezca, pero cada una y todas, deben
llegar a comprender que son partes orgánicas de un todo corporificado y deben
contribuir a esa totalidad con todo lo que poseen y son. Este concepto subyace
en el corazón de incontables miles de personas y acarrea una gran
responsabilidad. Cuando estos conocimientos sean inteligentemente
desarrollados y sabiamente manejados conducirán a las rectas relaciones
humanas, a la estabilidad económica (basada en el espíritu de compartir) y a
una nueva orientación del hombre hacia el hombre, de una nación a otra y de
todos a ese poder supremo, denominado “Dios”.
Tal
es la visión que mantiene a incontables miles de personas firmes en el sendero
del deber, y muchas de ellas, en cada nación, están dispuestas a trabajar para
ese fin. A pesar del trasfondo de un pasado maligno, de la presente masacre
mundial, de los problemas sicológicos casi abrumadores que enfrenta la
humanidad, de las maquinaciones políticas, de la vieja diplomacia y de la improbabilidad
de un rápido éxito, hay miles de personas preparadas para comenzar el trabajo
preliminar. El número de hombres y mujeres de visión y buena voluntad es hoy
tan grande (especialmente entre las Naciones Aliadas) que hay una posibilidad de éxito eventual y puede hacerse un comienzo.
Se percibe hoy tenuemente el delineamiento de la futura estructura mundial; el
fracaso -completo, evidente e irremediable- del viejo orden y del viejo mundo
se reconoce en todas partes. La voluntad hacia el bien aumenta. Es interesante
y de valor reconocer que esta visión la ve con mayor claridad el hombre de la
calle y el intelectual, que las clases excluyentes. Por las dificultades
materiales de la vida y los procesos mentales resultantes, los hombres saben
que el cambio de condiciones es necesario y que no existe otra alternativa.
La tarea por delante se divide en dos
categorías: Primero, dirigir el pensamiento y la energía de la masa hacia
líneas correctas, para que el móvil bueno y la sabia acción puedan traer la
deseada era de rectas relaciones humanas y la paz eventual; segundo, educar a
aquellos cuyas apatía y falta de visión impiden el progreso. Esta última fase
del trabajo está bien encaminada y un poderoso, aunque pequeño grupo, entre los
guías del mundo, expone ciertas proposiciones generales que deben considerarse
imperativas cuando se inicie el reajuste mundial. Demandan un nuevo principio
gobernante en la política y en la educación, fundado en los derechos humanos
universalmente reconocidos, en la urgencia de una unidad espiritual y en la
necesidad de arrojar por la borda todas las actitudes y dogmas teológicos
separatistas en todos los campos del pensamiento. Hay un clamor ascendente no
sólo por comprensión y colaboración internacionales, sino también por la
comprensión de clases. Estas demandas
están siendo expresadas desde cada plataforma y púlpito y por medio de la
pluma en todos los países, excepto en esos desgraciados países donde no hay
libertad de palabra.
El
hombre común observa todo esto y con frecuencia queda anonadado por la magnitud
de la tarea que despliegan ante él la diversidad de las opiniones expresadas,
las muchas sugerencias, planes y esquemas para el mejoramiento mundial y el
sentido de la propia futileza e ínfima importancia, frente a esta gigantesca
empresa humana. Se hace a sí mismo muchas preguntas. ¿ Para qué sirvo? ¿Qué
puedo realizar? ¿Cómo hacer oír mi insignificante voz y de qué servirá una vez
oída? ¿ Qué parte puedo desempeñar en la vasta palestra de los asuntos
mundiales? ¿ Cómo puedo demostrar que soy útil y constructivo? ¿Cómo equilibrar
mi ignorancia de la historia, la sociedad, las condiciones políticas y económicas
de mi propio país, sin mencionar las de otros países? La humanidad es tan
inmensa, su número tan vasto y tantas sus razas, que se cree una unidad
insignificante y desamparada. Carece de entrenamiento académico o general, que
le permita captar realmente los problemas o contribuir a su solución. Por lo
tanto ¿ cómo puede contribuir el hombre de la calle, el de negocios en su
oficina, la mujer en su hogar y el ciudadano común en estos momentos y en el
futuro, a ayudar al mundo? Escribo para estas personas.
Comenzaré
recordando al pueblo, un hecho importante, y es que una opinión pública enfocada, determinada, iluminada, es la fuerza más
poderosa del mundo. No tiene parangón y ha sido muy poco empleada. La
credulidad del ciudadano común, su disposición a aceptar todo lo que se le
dice si se le repite suficientemente y con fuerza plausible, es bien conocida.
Las frases bien constituidas del
político entrenado, atentó a sus propósitos egoístas, los argumentos del
demagogo de elocuente oratoria, cuando explota alguna teoría favorita a
expensas del público, y las divagaciones del hombre que tiene una causa que
exponer, una teoría que explicar y un hacha que afilar, todos tienen auditorio.
La sicología de las masas y las determinaciones del populacho fueron
explotadas a través de las edades, porque el hombre irreflexivo y emotivo es
fácilmente llevado en cualquier dirección y esto hasta ahora fue aprovechado
para beneficio de aquellos cuyos corazones no albergan lo mejor para la
humanidad. Se ha utilizado para fines egoístas y malos, mucho más que para el
bien. Un destacado ejemplo de esta tendencia es la actitud negativa e indefensa
del pueblo alemán, bajo los gobernantes nazis.
Pero
esta receptividad negativa (que no merece el nombre de opinión pública) puede
dirigirse fácilmente hacia fines buenos y malos y medidas constructivas y
destructivas. Una orientación con cierto planeamiento y un programa sabiamente
delineado, teniendo esto presente, puede traer y traerá el cambio necesario y
convertirá a la opinión pública inteligente en uno de los principales factores
de la reconstrucción mundial. Uno de los rasgos más interesantes de este
periodo de guerra fue el contacto directo establecido por algunos de los guías
mundiales, con el hombre de la calle y la mujer en su hogar, como lo
testimonian las charlas dadas por Roosevelt y Churchill. Los discursos de los
líderes del Eje son de categoría totalmente distinta, porque fueron dirigidos a
la juventud masculina de sus países y a los hombres de uniforme. Sólo los
líderes menores en Alemania, por ejemplo, hablan al pueblo en sus hogares y
únicamente para dar órdenes, fomentar el odio y tergiversar la verdad. En todos
estos casos, sin embargo, el valor de la opinión de las masas es reconocido y
la necesidad de influir su mente, ya sea doblegándola a la voluntad de algún
líder como Hitler, o instruyéndola sobre principios beneficiosos para la
totalidad.
El
segundo punto que debe comprender el ciudadano común es que la masa está
constituida de individuos; que cada uno de nosotros, como individuos, somos una
parte definida e integrante del todo. Éste es un hecho básico e importante y se
relaciona con nuestro tema. El primer paso en el proceso de reconstrucción que
tenemos por delante es llegar al individuo, explicarle su importancia,
indicarle su muy real esfera de influencia y, luego, ponerlo a trabajar en esa
esfera y con lo que tiene. Así desaparecerá su normal y natural sentido de inutilidad
y comprenderá gradualmente que él es necesario y que mucho puede hacer. Una
vez que lo haya comprendido, entonces podrá tratar de que, quienes lo
circundan, adopten la misma actitud constructiva y luego hagan lo mismo.
Quisiera
señalar aquí que el valor del individuo está ciertamente basado en la
divinidad inherente del espíritu humano y en la integridad del todo. Está
basado también en el conocimiento, que debe fundamentar todo futuro trabajo de
reconstrucción, de que en el mismo corazón del universo existe un Poder divino,
llámeselo como se quiera, y en la creencia de que el amor es ley de la vida
misma, a pesar de todas las apariencias y los testimonios del pasado.
Es
esencial que seamos prácticos al encarar el tema y que los planes de reconstrucción
involucren pasos que pueda dar el hombre común. La primera actitud práctica a
adoptar es la eliminación del odio, porque destruye y obstaculiza, ciega la
visión y desorienta la razón, y simplemente nutre el crecimiento del temor y
del terror. Pero el amor exigido no es emocional ni sentimental, sino
intensamente práctico, y se expresa como servicio y actividad cooperadora.
Trata de ayudar a todo movimiento que beneficia a la humanidad, de acuerdo con
la nueva era entrante. Muchas personas creen que una reacción emocional y un
clamor horrorizado por lo que le ha sucedido al mundo, indica amor y
sensibilidad espirituales y esto más probablemente indica autocentrismo y
aflicción personal. El verdadero amor no tiene tiempo para estas reacciones, porque
el trabajo de proporcionar ayuda es totalmente absorbente. El hombre que ama a
sus semejantes está mentalmente aplomado, trabaja inteligentemente y moviliza
todas sus fuerzas para servir en el momento justo. Un corazón verdaderamente
compasivo no es emocional.
Por
lo tanto, un segundo paso, después del reconocimiento de la responsabilidad
individual, es reemplazar la emoción por el amor práctico, expresado en
servicio altruista. El tercer paso es reorganizar nuestras vidas de modo de
hacernos tiempo para este necesario servicio. La mayoría de las personas no
obtienen el resultado máximo de su vida diaria, por varias razones. Con
frecuencia no desean realmente hacer los sacrificios que ese servicio exige; a
menudo están bajo la ilusión de que el actual rendimiento de su servicio
representa una máxima posibilidad; también se imaginan que su salud no podría
resistir más trabajo activo, o que necesitan tiempo para sí mismas, o malgastan
muchas horas valiosas haciendo cosas sin resultado alguno. No obstante, si la
necesidad es tan grande hoy como se quiere hacer creer, si ésta es la hora de
urgencia del hombre, si los problemas son tan enormes, que todo el futuro de la
raza depende del resultado de la guerra, entonces lo único que tiene
importancia es que el hombre desempeñe su parte, movilice su tiempo y todo lo
que posee, y haga ese supremo esfuerzo que liberará la vida y la energía y
permitirá ganar la guerra y el período de reconstrucción será un éxito. Esto
debe hacerse a cualquier precio, aunque le cueste la vida, lo cual evidencia
una paradoja espiritual. El individuo tiene suprema importancia, no obstante,
lo que a él le pueda suceder cuando sirve y lucha por la libertad humana,
individualmente no tiene importancia. Un breve período de esfuerzo organizado
y, al final, la muerte, es hoy de utilidad más vital que la inutilidad de hacer
tranquilamente las cosas que el hombre desea y luego dejar transcurrir
apaciblemente los años.
Por
lo tanto, el desarrollo del sentido de responsabilidad individual, la
expresión del amor real en el servicio y la reorganización de la vida, a fin
de obtener lo máximo de cada día, constituye la etapa preparatoria para el
hombre que trata de participar en el periodo de reconstrucción.
Habiéndolo
realizado de la mejor manera posible (y muchos hicieron ya un buen comienzo)
debe desarrollar en sí mismo y evocar en otros el espíritu de buena voluntad. Esta voluntad hacia el bien es de
efectividad inmediata, porque rige las relaciones del hombre con su familia y
su hogar, su negocio o socios, sus conocidos y todos aquellos con quienes pueda
entrar en contacto. Le permite empezar el trabajo de reconstrucción allí donde
se encuentra, entrenándose en un ambiente familiar para practicar rectas
relaciones humanas. Ése es el poderoso y mayor factor que permite a un
individuo, que de otra manera sería un inútil, convertirse en un punto focal de
influencia constructiva. Entonces como resultado descubrirá que su esfera de
influencia constructiva se expande continuamente.
Éstos
son los primeros cuatro pasos y quizá los más difíciles, y porque no son
espectaculares constituyen casi trivialidades espirituales, pero son los
preliminares esenciales e inevitables para el hombre que quiere trabajar
inteligente, útil e intuitivamente, en el futuro.
A
lo que antecede puede agregar luego los siguientes esfuerzos y tratar de
imponerse a sí mismo el programa sugerido:
1.
Estudiar y reflexionar sobre las numerosas
propuestas hechas por los guías y pensadores del mundo, referentes a la
rehabilitación mundial venidera. Será necesario planear su lectura y saber lo
que se está considerando. Cultivar una opinión inteligente basada en la buena
voluntad y sobre lo que ustedes, como resultado del estudio, creen que debe
realizarse. Después, tratar estas ideas en su casa, entre sus amigos y en su
medio ambiente, sin temor ni favoritismos. Esto, lo ayudará a hacerlo si considera que tratarlos constituye un
servicio y cree que su interés y entusiasmo no dejará de tener efecto.
2.
Reunir personas si es posible, para tratar y
estudiar el orden mundial venidero, o colaborar con quienes lo están haciendo.
Considerar estas reuniones como contribución definida para moldear la opinión
pública y método para construir esta reserva de poder mental que puede ser de
utilidad para quienes se dedican a la tarea de reconstrucción. Si sólo dos
personas colaboran con usted en este asunto, el esfuerzo no será perdido o
inútil, porque ayudarán a cambiar el contenido del pensamiento del mundo e
impresionarán a otras mentes, aunque ustedes lo ignoren.
3.
Interesarse más ampliamente por otros países y
tratar de comprender los diversos problemas de los mismos. Muchos hoy conocen a
personas en países extranjeros, y pueden confeccionar listas con sus nombres y
direcciones. Cuando termine la guerra y estén expeditas las líneas de
comunicación, pueden tratar de llegar a esas personas, localizarlas por
cualquier medio disponible y cuando las encuentren, estimularlas haciéndoles
conocer su buena voluntad e interés, colaborando con ellas durante el período
de reconstrucción. Por muy insignificante que haya sido su contacto
anteriormente, nútranlo por el pensamiento y la plegaria y más tarde por la
comunicación directa. De esta manera, se establecerá una red de relaciones que
servirá para amalgamar un nuevo mundo en un todo armónico y comprensivo.
4.
Orar constantemente y agregar a sus plegarias la
meditación y la reflexión. Detrás del canon y estructura del mundo está su
Originador, su Planificador, su Energía motivadora, su Voluntad central, su
Creador viviente, su Dios. Traten de llegar mediante la plegaria hasta esa
voluntad central y punto de Vida, fusionándose así con el sentido objetivo
divino e identificando su voluntad con la Voluntad divina. Esta centralizada
Voluntad hacia el bien puede alcanzarla el hombre cuya voluntad hacia el bien
es una experiencia práctica viviente y cuanto más se exprese esa buena
voluntad, tanto más fácilmente descubrirá y colaborará con el Plan divino y
seguirá la mano guiadora de Dios, en los asuntos del mundo. El trabajo real de
reconstrucción será realizado por quienes, en el silencio de sus propios
corazones, caminaron con Dios y aprendieron Sus caminos.
5.
Buscar dos personas más para -que trabajen con
ustedes. Esta triple relación tiene un poder único. Dios Mismo, según las
Escrituras del mundo, actúa como una Trinidad bondadosa, y ustedes, en su
pequeña esfera, pueden hacer lo mismo, encontrar otras dos personas de ideas
afines para formar un triángulo de buena voluntad, de luz y de interacción
espiritual. Cada uno de los que
colaboren con ustedes pueden, a su vez, hacer lo mismo, y así una gran red de buena voluntad puede extenderse
por todo el mundo, por cuyo intermedio las Fuerzas de la Luz podrán trabajar y
ustedes en su lugar y esfera, habrán prestado ayuda y asistencia.
6.
Descubrir y estudiar los métodos, las técnicas y
los objetivos de los distintos grupos y organizaciones interesadas en la
reconstrucción del mundo. Quizás no están de acuerdo con ellos, sus planes o
modos de trabajar, pero todos son necesarios. Los tipos de hombres son muchos,
las razas y las condiciones variadas y los problemas a resolver exigirán
innumerables métodos de trabajo. Todos pueden desempeñar su parte si se basan
en una real buena voluntad y sin fanatismo. El fanático es un peligro dondequiera
se encuentre, porque ve sólo un lado de la cuestión, siendo incapaz de apreciar
los diferentes puntos de vista. No acepta que todos sean necesarios. La
colaboración es la clave para la buena voluntad expresada, y en el futuro período
de rehabilitación, la colaboración será
la necesidad sobresaliente. Mantengan un registro de tales grupos, de sus
guías, objetivos y programas. Será de utilidad cuando termine la guerra.
Establezcan con ellos relaciones útiles y amistosas, dentro de lo posible.
7.
Buscar hombres y mujeres de buena voluntad entre
las personas que los circundan, y confeccionar una lista de nombres y
direcciones. Sean espiritualmente emprendedores en este asunto y descúbranlos.
Obtenido esto deben interesarse en lo que hacen, tratar de que colaboren con
ustedes en sus actividades. Registren, si es posible, la capacidad y función
que desempeñan. Entonces tendrán conciencia que existe un grupo del cual se
puede apender, que trabajará con espíritu de buena voluntad y para la reconstrucción
del mundo. Más adelante todas estas listas, si se considera conveniente pueden
amalgamarse y formar una sola que incluirá a las personas de todos los países
que trabajan de acuerdo a las líneas indicadas, llegándose hasta ellas en forma
simultánea. Así formarán una opinión pública sincronizada y conjunta,
suficientemente fuerte para moldear ideas, influir a las asas y ayudar a los
guías mundiales a una acción correcta y apropiada.
8.
Sobre todo y como resultado de las sugerencias que
anteceden, planificar definidamente para la rehabilitación -física, sicológica
y espiritual- de los niños de todos los países. Fueron almas de la maldad.
Ahora deberán ser los receptores de la buena voluntad amorosa. Los problemas de
la rehabilitación económica, de los límites territoriales, de la
desmovilización de los ejércitos y la consiguiente rehabilitación al trabajo de
los desmovilizados y la reconstrucción del mundo, son de profunda importancia
y exigen una ayuda experta. Pero el problema de los niños, como anteriormente
señalé, subyacente en la necesidad de reconstruir al mundo, es mayor que los
demás problemas, está por encima de todas las barreras raciales y nacionales y
evoca lo mejor en todo corazón humano. Los niños tienen la prioridad sobre los
adultos.
Por
lo tanto, haría un llamado a todos aquellos a quienes puedo llegar por medio de
este artículo para que concentren su principal esfuerzo -mental, espiritual y
práctico- y se preparen para ayudar a los niños de Europa y de los demás
países, que tanto sufrieron en manos de las Potencias del Eje. Esto tomará
mucho tiempo y una cuidadosa planificación; necesitará la colaboración de
expertos entrenados en el cuidado del niño, médicos, clínicos, cirujanos,
sicólogos y educadores, y también enfermeras; requerirá mucho dinero para la
preparación efectiva, enviar personal entrenado a los países desposeídos y en
ruinas y desde allí llevar a cabo el trabajo; exigirá además una acción
compasiva, amorosa y mucha paciencia. No obstante, constituye la oportunidad
más importante que enfrenta a los hombres y mujeres de buena voluntad, la
actividad fundamental del nuevo orden mundial, el cual debe ser traído a la
existencia en bien de los niños de hoy. Ellos
habitarán en este nuevo mundo, expresarán los nuevos ideales y legarán a
sus hijos aquello por lo que hemos luchado y muerto, lo mejor que hemos
heredado y conseguimos salvar para ellos. La imagen de los niños en los países
subyugados no tuvieron la marcha de los soldados de Hitler; la santidad del
hogar y las necesidades físicas y morales de los pequeños niños no provocaron
ni un asomo de compasión en los jóvenes entrenados bajo el sistema nazi de
educación; la relación de madre e hijo no entraba en los cálculos de los
agentes alemanes, cuando separaban a los hijos de sus padres y los dejaban a la
deriva en un mundo de masacre o en un establecimiento institucionalizado. La
crueldad planeada debe ser remediada por los hombres y mujeres de buena
voluntad y corazones amorosos.
9.
Comenzar a apartar ahora, no importa lo que exija
de la personalidad, pequeñas sumas disponibles y acumularlas en preparación
para el trabajo de reconstrucción. Si todos pueden hacerlo, permitirán cumplir
con nuestra parte en el trabajo sin imponer una indebida carga sobre los demás.
¿ Podrán hacer este sacrificio y mantener inviolables los fondos resultantes en
sus propias manos, hasta el futuro momento en que decidan emplearlos? Estas son
las sugerencias prácticas, posibles en este momento particular. Son de
naturaleza general y básicamente individuales. Todo el esquema de
reconstrucción está todavía en la etapa del pensamiento formativo. El
procedimiento a seguirse hoy es autoeducar y despertar a todos aquellos con
quienes entramos en contacto. Exigirá el estudio y la consideración inteligente
de métodos para satisfacer esta necesidad y el descubrimiento de aquellos en
quienes, sin tener en cuenta la nacionalidad o religión, se pueda depender que
colaborarán en los distintos aspectos del trabajo de reconstrucción. Todos
pueden participar en este trabajo de preparación.
Son
muchas voces que hoy claman para que realicemos esta tarea y millares de
personas tuvieron el mismo sueño y la misma visión, creyeron en las
posibilidades divinas latentes en todo corazón humano y saben, más allá de toda
controversia, que el egoísmo y la codicia universal han llevado al mundo a su
actual y desesperada situación. Saben también que la participación altruista y
la comprensión cooperadora entre los hombres de buena voluntad de todas partes,
pueden reconstruir un nuevo mundo, traer a la existencia una vida más bella y
restaurar lo que la humanidad misma ha destruido. Lo mejor está todavía por
venir. Podemos apoyarnos en la comprensión de que la historia de la raza humana
ha sido, en el transcurso de las edades, de un constante avance hacia la luz.
Nos
acercamos al punto culminante del año espiritual. Es inminente y posible el
mayor Acercamiento de todos los tiempos. Mucho depende de los aspirantes y discípulos
del mundo, particularmente de quienes están ahora en encarnación física. Un
mayor contacto entre Shamballa y la Jerarquía, para el cual los iniciados y
Maestros se han preparado durante siglos, está en proceso de Consumación.
Dentro de muy breve tiempo daré mayor información sobre el tema, con la
intención de introducir en la Tierra la simiente de la nueva religión mundial,
que en una instrucción anterior sobre los Grandes Acercamientos ([1]) indiqué
que podría fundarse y que conduciría a iniciar verdaderamente una creencia
universal que satisfaría la necesidad de la humanidad durante mucho tiempo. Lo
único que pido hoy es que empiecen ya una
muy cuidadosa preparación para el acontecimiento inminente en el momento de la
Luna llena de mayo (Tauro), de modo que las energías puestas entonces en
movimiento, puedan ser ayudadas por el pensamiento dirigido, y ustedes mismos
entrar más plenamente en la corriente de la fluyente vida.
En
el próximo Festival de Wesak y hasta la Luna llena de junio (Géminis),
incluyendo los cinco días después de esa Luna llena, les pido que empleen las
dos Invocaciones (págs. 144 y 209), testimoniando así la fusión de la
humanidad en un gran grupo invocador. Hagan un esfuerzo real para estar
presentes y en forma grupal en el momento exacto, si lo saben, de la Luna llena
de mayo (Tauro), empleando ambas Invocaciones, con la creencia de que están
expresando la voluntad y el deseo unificado de la humanidad misma. Ampliaré
esto en mi mensaje de Wesak, pero quiero hacérselos llegar lo más pronto
posible, de manera que mi propio grupo, en proceso de entrenamiento, pueda
sentar las bases necesarias para el trabajo que debe realizarse.
Extenderé
algo más este concepto, señalando que el clamor invocador de la humanidad y de
la Jerarquía, emitido conjuntamente en el momento de las Lunas llenas de mayo
y de junio y, particularmente, en el Festival de Wesak, será efectivo si la
“luz fría” de los aspirantes y discípulos del mundo y de todos los servidores
altruistas, sin importar quienes son ni donde se encuentran, se unen con la
“clara luz” de los iniciados y de aquellos que pueden actuar libremente como
almas -los Miembros de la Jerarquía y, en menor grado, todos los discípulos
aceptados. Ésta es la conjunción que se desea y requiere. Dichas personas son
relativamente pocas, comparadas con los habitantes del mundo, pero como deben
enfocarse en el “profundo centro” y se caracterizan por la cualidad de fusión y
unificación, pueden ser enormemente poderosas. En consecuencia, les pido a
todos (durante las semanas previas a las Lunas llenas de Tauro y Géminis y
durante cinco días después) que traten de “permanecer siempre en el centro”
para esforzarse por fusionar la fría luz de sus personalidades con la clara luz
de sus almas, a fin de trabajar eficazmente durante las cinco semanas del
período deseado.
Esta
comunicación está dirigida a esos miembros del nuevo grupo de servidores del
mundo a quienes puede llegar (hay un sinnúmero de ellos que no la conocen) y a
los hombres y mujeres de buena voluntad de todas partes. Quisiera pedirles que
la distribuyan al mayor número de personas posible. Nos acercamos al punto
culminante del año espiritual y al momento en que el Sol se desplaza hacia el
norte. Es posible el mayor acercamiento de todos los tiempos, y se aproxima.
Sin embargo, mucho depende de los aspirantes y discípulos del mundo en este
momento. En el año anterior el mundo pasó una de las peores experiencias desde
el punto de vista de la agonía y la angustia; se llegó al punto de más agudo
sufrimiento. No obstante, fue un año que demostró la posibilidad del más grande
Acercamiento espiritual de todos los tiempos -Acercamiento para el cual los
iniciados y Maestros se prepararon durante siglos y todos los Festivales de
Wesak, desde la reunión del Gran Concilio en 1925, fueron preparatorios. En instrucciones
pasadas me referí a las grandes reuniones celebradas a intervalos por Aquellos
a quienes se Les ha confiado la guía espiritual del planeta y,
-particularmente, del hombre. Deben admitirse ciertos hechos, tales como la
aceptación en el hemisferio occidental, de la existencia del Cristo y en el
oriental, del Buda. Por lo tanto, es muy probable (dada esta aceptación)
suponer que Ellos y Sus discípulos deben consultarse y lo hagan sobre los pasos
necesarios para guiar al género humano por la senda de la luz, el sendero
hacia Dios. De esto dan testimonio todas las Escrituras del mundo y los
conocedores espirituales. Hoy no tengo tiempo para extenderme sobre el tema.
Les pido simplemente que acepten la hipótesis (hipótesis que es una realidad
para muchos millones de personas y un evento comprobado para muchos miles), que
la guía espiritual es acordada a la humanidad, y detrás del velo que separa lo
visible de lo invisible se hallan Quienes trabajan esforzadamente -y podría
agregar, científicamente- para satisfacer la terrible necesidad actual.
Dos
cosas ocupan Su atención:
1.
La necesidad de llevar a un fin la lucha y el
estado de guerra actual y así liberar a la humanidad de un pasado maligno,
abriendo la puerta para un futuro mejor.
2.
La oportunidad de sentar las bases de esa nueva
religión mundial que bastará para satisfacer la necesidad del hombre, durante
muchos siglos, y para ello lo han preparado todas las antiguas religiones
mundiales.
Tales
son, hermanos míos, dos de los objetivos que tiene ante sí la Jerarquía en este
momento en que se prepara para las Lunas llenas de mayo y junio. ¿ Las fuerzas
pueden organizarse de tal manera, y distribuirse y dispersarse de tal modo las
energías que aperan, que pueda evocarse plenamente el bien? La acción de los
hombres y mujeres de buena voluntad puede evocar un nuevo ciclo e contacto
espiritual y liberación. ¿ Pueden unirse la voluntad al bien de las energías espirituales y la buena
voluntad de la humanidad y producir esas condiciones que permitirán actuar al
nuevo orden mundial visualizado por todos los que verdaderamente aman a sus
semejantes? ¿ Puede desarrollarse la situación de manera que la nueva religión
mundial y el nuevo acercamiento de la humanidad hacia Dios, sean traídos a la
existencia? A estas preguntas importantes trata hoy de responder la Jerarquía.
El
grupo de trabajadores espirituales de los cuales yo soy uno, enfrenta dos
problemas principales: el de la guerra con su efecto estupefaciente y aturdidor
en las masas de todas partes, y el de los aspirantes y discípulos de todo el
mundo. ¿Las masas sufrientes podrán “permanecer con intención masiva” y con los
ojos dirigidos hacia Dios para que su clamor ascienda hasta Sus oídos? Y las
personas de mente espiritual y los trabajadores para la humanidad harán ese
supremo esfuerzo (hecho desde un “adecuado punto de tensión”) de manera que la
humanidad pueda enfocar su llamado y traer respuesta desde las fuentes más
elevadas disponibles. El esfuerzo unido de ambos grupos -uno consciente de lo
que sucede y otro inconsciente- ¿ podrá evocar respuesta?
En momento de extrema urgencia o crisis,
la historia de Cristo nos llama la atención sobre el hecho de que Él se puso en
contacto con Su Padre en el Cielo. Dios Le habló en términos de reconocimiento;
Dios dio testimonio al hecho de que Lo conocía como Su Hijo bienamado. A estos
hechos básicos del registro histórico debemos agregar la comprensión de que
“como Él es, así somos nosotros en este mundo”, y la aseveración del Cristo
Mismo de que Dios es también nuestro Padre, abriéndosenos así la puerta de la
posibilidad. Luego podemos llegar a la comprensión de que en momentos de tensión
y urgencia humana, de dificultad y crisis y cuando el alma del hombre está
adecuadamente despierta hasta alcanzar el punto necesario de receptividad
espiritual (como sucedió siempre con el Cristo), entonces, desde la fuente más
elevada posible, puede análogamente llegar un reconocimiento divino que bastará
para liberar, emancipar y otorgar poder para hacer lo correcto, dar los pasos
exigidos por el propósito espiritual y seguir, en consecuencia, en el sendero
de evolución.
Permítaseme
señalar que cuando esto constituya una actividad grupal en el plano físico,
hay -de acuerdo a la Ley de Equilibrio y de Acción y Reacción- una paralela
actividad espiritual. La totalidad del mundo de los hombres está hoy empeñada
en una intensa actividad en el mundo material -ejércitos que marchan, fábricas
que trabajan en turnos durante las veinticuatro horas del día, populosas
emigraciones y deportación de personas, intensa actividad aérea, trabajo
organizado y planificado por centenares de agencias de beneficencia en todos
los países-, mencionando solo unas pocas de los millares de actividades. Las
personalidades de los hombres de todas partes están involucradas, y mental,
emocional y físicamente, todas trabajan a alta presión. El impacto de las
circunstancias y de los acontecimientos, nunca fue tan poderoso. A la par de
esta actividad materialista de la humanidad tenemos el arduo empeño, el
esfuerzo de pensar constructivamente el idealismo enfocado, el registro de la
visión y de la aspiración espiritual de las personas de buena voluntad, de los
discípulos de todas partes, más la dirigida actividad espiritual de la
Jerarquía y de los guías espirituales de la raza, en el aspecto externo e interno
de la vida. A esto debe agregarse la actividad (la actividad expectante, si pudiéramos
emplear una frase tan paradójica) de ese centro de vida donde la voluntad de
Dios está enfocada.
Por
lo tanto, tenemos (hablando en términos de esfuerzo espiritual) los siguientes
grupos, que se hallan en todas partes del mundo, cuya intención masiva consiste
en traer la liberación de la humanidad:
1.
Los hombres y mujeres de buena voluntad.
2.
Los idealistas y los soñadores, los visionarios de
un mundo futuro.
3.
Las personas de mente espiritual que denominamos
los aspirantes del mundo.
4.
Los discípulos de todo el planeta.
5.
Los Miembros de la Jerarquía espiritual del
planeta, en encarnación o no.
6.
Los Custodios de la Voluntad o Propósito de Dios,
que Se preparan en Shamballa para la demanda de ayuda, a medida que se eleva
del género humano.
7.
Ciertas grandes energías de significación
extraplanetaria, dispuestas a intervenir en caso de que la invocación
espiritual o la angustia de la humanidad alcancen el máximo tono evocador.
El
problema es cómo fusionar y mezclar los primeros cinco grupos, para que el
llamado espiritual pueda expresar una demanda grupal integrada y unida. Una
demanda unida así, enfocando la “intención masiva” del género humano, bastará
para evocar una respuesta extraplanetaria.
Mucho
de esta tarea de unificación está en manos de dos grupos: la Jerarquía
planetaria y el nuevo grupo de servidores del mundo. La humanidad tiene poco
que ver con el trabajo del primer grupo, porque depende de Ella que cumpla Su
tarea y Suma plenamente su responsabilidad. Con el trabajo del nuevo grupo de servidores
del mundo todos tienen mucho que ver y sobra esta tarea escribo ahora.
No
perderé el tiempo definiendo al personal integrante de este grupo. Basta decir
que todos quienes aman verdaderamente a sus semejantes y los sirven con
sacrificio y comprensión altruista, constituyen este grupo. Junto con el grupo
de hombres afiliados de buena voluntad, los miembros del nuevo grupo de
servidores del mundo deben prepararse ahora para un gran acto de servicio en el
momento de las Lunas llenas de Tauro y de Géminis y en las semanas que preceden
a esos momentos.
Expondré
lo más brevemente posible, los enunciados que voy a hacer ahora, dejando que
reflexionen sobre los mismos, confiando que los comprenderán. Lo que voy a
decir se dividirá en tres partes:
1.
El trabajo de la Jerarquía en el futuro inmediato,
en los períodos de la Luna llena.
2.
La tarea del Nuevo Grupo de Servidores del Mundo
actualmente.
3.
La Nueva Religión Mundial y su futuro espiritual.
Es
necesario que comprendan las posibilidades espirituales inmediatas que
enfrenta la humanidad si aquellos que tienen visión y aman a la humanidad están
a la altura de la oportunidad inmediata. Es necesario que comprendan también
los pasos preparatorios inmediatos que puedan dar en relación con dichas posibilidades
y tengan además una visión de los principios que deben regir la nueva religión
mundial, con sus destacados puntos de enfoque. No tengo la intención de
rogarles como en el pasado, o pedirles que colaboren en el servicio o
sacrificio. Sólo trato de darles información, dejando que la apliquen
debidamente, impulsados por sus propias almas.
El Trabajo de la Jerarquía en el
Futuro Inmediato
La
antigua historia de las relaciones existentes entre la Jerarquía toda y la
humanidad, puede ser resumida en la idea de llevar a cabo ciertos Grandes
Acercamientos entre Quienes expresan la actitud espiritual y aquellos cuya
actitud es francamente materialista. Por medio de esos Acercamientos, la
conciencia de la humanidad ha sido llevada acrecentadamente más cerca de los
centros espirituales de amor y de vida y estimulada para progresar espiritualmente,
despertar a la luz y desarrollar la conciencia crística y descubrir el Sendero
de Luz que conduce a la divinidad. Esta constante tendencia hacia crecientes
relaciones se ha enfocado en todo el registro histórico, por medio de ciertas
grandes revelaciones registradas -resultado de estos Acercamientos. Siempre en
momentos de crisis y tensión, el clamor de la humanidad ha evocado respuesta de la Jerarquía, que a
veces ha llegado con rapidez y otras
con lentitud, pero siempre en forma inevitable. En la historia moderna se
reconocen dos de estos Acercamientos producidos en escala humana, por ejemplo,
aquel que se enfocó en la civilización oriental mediante la venida del Buda y
la llegada del Cristo en Occidente. Otro gran Acercamiento se aproxima, pero la
fecha depende de la actividad del nuevo grupo de servidores del mundo y la
tensión espiritual que éste pueda alcanzar.
Un
período preparatorio principal para este Acercamiento tuvo lugar en 1936, y en
esta preparación participaron muchos de ustedes; ese año culminó en el momento
de la Luna llena de mayo con el empleo mundial de la primera Invocación que les
di. Ahora, siete años después, llega la oportunidad de llevar a cabo el trabajo
que entonces se inició y de obtener resultados que pueden liberar corrientes de
fuerzas espirituales, que cambiarán el curso de la batalla. Aquí no me refiero
a la batalla en sentido físico. La guerra, desde el ángulo físico, ya fue ganada,
aunque puedan transcurrir muchos meses antes de obtener la victoria en Oriente
y en Occidente. Esto ya lo saben. Pero también paralelamente a esta realización
física debe obtenerse una victoria espiritual que puede ser descrita como la
obtención de una nueva orientación espiritual y una nueva actitud hacia Dios,
expresadas en forma muy simple.
A
la inversa, podría señalar que la razón del fracaso parcial en 1936, puede ser
atribuida a dos fuentes. El trabajo tuvo comparativamente tanto éxito que
provocó una poderosa actividad paralela de parte de las Fuerzas del Mal, que
fueron suficientemente poderosas para dominar temporariamente a las Fuerzas de
la Luz y traer la guerra con sus consiguientes horrores. Segundo, el nuevo
grupo de servidores del mundo, los hombres y mujeres de buena voluntad y los
aspirantes de todas partes, disminuyeron su esfuerzo, no mantuvieron la tensión
lograda, cayendo nuevamente en la negligencia; el trabajo no continuó a pesar
del constante esfuerzo de unos pocos. Pero eran demasiado pocos.
Ahora
vuelve a presentarse la oportunidad y la posibilidad de Gran Acercamiento, que
puede ser la consumación del trabajo iniciado en 1936. La batalla se inició
entre las Fuerzas de la Luz y las Fuerzas del Mal. Para terminar rápida y
exitosamente con este estado de guerra y dejar una puerta ampliamente abierta
para un mundo mejor, deben ser evocadas las Fuerzas de la Vida. Esto absorbe
hoy la atención de la Jerarquía. Para ayudar en este esfuerzo, Buda se está
preparando y Cristo está ya preparado, enfocando en Sí Mismo el deseo de la
Humanidad por esa “vida abundante”, que Él prometió cuando estuvo antes y para
liberarnos del mal y entrar en el bien. Una de los conocimientos emergentes de esta guerra es el hecho de que
ahora la humanidad, como un todo, ha sido capaz de ver y captar con más
claridad que nunca la naturaleza del mal. Los hombres se sobrecogen de horror
por el despliegue del mal desenfrenado y aún el hombre pecaminoso se sorprende
y detiene ante la maldad que hoy acecha a la Tierra. Es bueno que esto se
comprenda y ayudará a la necesaria reorientación del género humano, hacia Dios
y el bien.
Exponiéndolo
más simplemente, la Jerarquía Se está preparando para un Gran Acercamiento que
tendrá dos resultados:
1.
Traerá una relación más estrecha entre esas
grandes Vidas Que personifican la voluntad de Dios y son los Custodios del
propósito divino, y Aquellas Que personifican el amor de Dios y son los
Custodios del Plan inmediato para la humanidad. Esta relación puede ser
establecida en el momento de la Luna llena de Tauro, donde el Buda en Sí
constituye la poderosa afluencia de energía -la energía dinámica de la voluntad
divina. El Cristo constituye al mismo tiempo la afluyente y predominante
demanda de la aspiración espiritual del género humano, más la demanda de la
Jerarquía por la ayuda necesaria en este momento de crisis.
2.
Traerá también una relación más estrecha entre la
humanidad y la Jerarquía. En el momento de la Luna llena de junio, el Cristo
enfocará en Sí Mismo las energías espirituales de la Jerarquía, más la energía
que el Buda distribuyó en el momento del Festival Wesak; el nuevo grupo de
servidores enfocará la demanda espiritual de vida y liberación, expresando el
intento masivo de la humanidad.
Si ambos aspectos de este trabajo pueden
ser llevados adelante satisfactoriamente, entonces podrá obtenerse una gran
liberación. Los Señores de la Liberación podrían ser invocados exitosamente;
el Espíritu de Paz podría aparecer como el “Jinete del Lugar Secreto” y la
nueva era de la buena voluntad (basada en la voluntad al bien) podría ser
inaugurada. Digo “podría ser” porque, hermanos míos, el éxito de todo lo que
podría suceder depende del trabajo realizado por ustedes y todos los hombres
de buena voluntad, por las personas religiosas y de mente espiritual de todas
partes y por los aspirantes del mundo, durante el sagrado período de mayo y
junio de 1943 y el de 1944.
Hablando
esotéricamente, el trabajo de la Jerarquía es enfocar la divina voluntad al
bien en lo que a la humanidad afecta. El trabajo de los hombres de mente
espiritual es evocar esa voluntad al bien en la tierra, mediante la más plena
expresión de la buena voluntad. La buena voluntad de las masas, esta enfocada
en todas partes por intermedio de las Naciones Aliadas que luchan por la
liberación de la humanidad y por intermedio del nuevo grupo de servidores del
mundo, lo cual es suficiente y adecuado para invocar la voluntad al bien. Este
enunciado es importante y les pediría que meditaran sobre él.
Durante
los últimos seis años he dado dos estrofas de una Gran Invocación. La primera
reza así:
Que
las Fuerzas de la Luz iluminen a la humanidad.
Que
el Espíritu de Paz se difunda por el mundo.
Que
el espíritu de colaboración una a los hombres de buena voluntad, donde quiera
que estén.
Que
el olvido de agravios, por parte de todos los hombres, sea la tónica de esta
época.
Que
el poder acompañe los esfuerzos de los Grandes Seres.
Que
así sea y cumplamos nuestra parte.
Invocación
que expresó el natural, ampliamente inconsciente, grito invocador o clamor de
la humanidad. Resumía en sí el deseo de los hombres de todas partes, de paz,
buena voluntad y colaboración. Fue generalmente popular, y era y sigue siendo
muy empleada. Fue comprendida muy fácilmente, y su nota sobresaliente era la
paz. Fue utilizada como plegaria por la mayoría, no como una demanda
desafiante, según se había intentado; por lo tanto, no resultó ser
adecuadamente efectiva en detener el avance del mal. Sin embargo, mantiene la
forma que puede evocar, y oportunamente evocará, al Espíritu de Paz. Esta
evocación traerá a la humanidad ese estímulo y deseo activo, para participar en
la expresión de la buena voluntad, que harán que la paz mundial sea un
resultado efectivo de la acción inteligente y del establecimiento de las rectas
relaciones humanas. Así como el Gran Señor de Amor e Hijo de Dios, el Cristo,
empleó como vínculo de expresión en la Tierra, la forma del Maestro Jesús, esta
gran Vida extraplanetaria, el Espíritu de Paz, puede, en una vuelta más
elevada de la espiral, utilizar como vehículo de expresión, la forma de Cristo,
el Príncipe de la Paz, de este modo Sus estupendas energías serán aminoradas
por el Señor de Amor y estarán a disposición de las masas.
Luego,
he dado otra estrofa de la Invocación, de gran poder, adecuada para las
condiciones de la guerra -una guerra inevitable e ineludible. Esta última
invocación no fue tan popular ni tan fácilmente comprendida, existiendo una
buena razón para ello. Fue una Invocación destinada a evocar las Fuerzas de la
Vida, así como la anterior invocaba a las Fuerzas de la Luz y del Amor. Puede
ser empleada con éxito sólo por discípulos, pensadores avanzados y la misma
Jerarquía, sin embargo, fue dada al público para que se familiarizara en lo
posible, con los conceptos de la liberación y de la vida y en un esfuerzo por
introducir en la tierra un nuevo punto de enfoque por intermedio del cual
podría afluir la vida. Este esfuerzo no ha fracasado del todo.
En
el momento de las Lunas llenas de Tauro y de Géminis, será aconsejable emplear
ambas Invocaciones y fusionar y mezclar así en una sola Invocación conjunta, la
intención masiva de toda la humanidad y del propósito iluminado de los
discípulos y de la Jerarquía. La fusión de estos dos grupos -la Humanidad y la
Jerarquía- podría ser suficiente para emitir un llamado tan poderoso que haría
prevalecer la vida en la tierra en vez de la muerte, y el amor de Dios
desempeñar su parte activa en la reconstrucción de los asuntos del mundo. Si
esto puede realizarse con éxito, dos grandes revelaciones tendrán lugar más
rápidamente:
1.
La revelación de la luz y la comprensión otorgada
a toda la humanidad, conduciéndola al conocimiento y permitiendo a los hombres
ver la causa de la actual catástrofe, porque “en esa luz veremos la Luz”. En
esa luz, la humanidad sabrá qué hacer y cómo rectificar los errores pasados.
2. La
revelación de la vida y la “vida más abundante” como Cristo prometió cuando
estuvo en la Tierra, revelación que proporcionará a los pensadores, idealistas,
verdaderos guías y discípulos que trabajan en el mundo actual, esa energía
espiritual que lleva a la correcta actividad, a la sana conducción y a la vida inspirada e inspiradora.
Ésta
es otra de las metas que enfrenta la Jerarquía en este momento. Tal es la
voluntad de Dios para la humanidad y la intención y el propósito de Shamballa.
Cuando el propósito masivo de los Custodios de la Voluntad de Dios y la
intención masiva de las almas de los hombres puedan ser sincronizados, entonces
el gran Acercamiento será inevitable y regirá automáticamente la Gran
Liberación.
La Tarea Actual del Nuevo Grupo
de Servidores del Mundo
La
tarea inmediata del nuevo grupo de servidores del mundo es enfocar el anhelo,
la aspiración, el deseo y la intención masivas de la humanidad, para producir
la necesaria sincronización en el momento de las Lunas llenas de mayo y de
junio de este año y durante las semanas que median desde la recepción de esta
comunicación (en lo que a ustedes concierne) hasta, aproximadamente el primero
de julio.
Esto
deben hacerlo pensando con claridad sobre los asuntos actuales, cultivando un
espíritu receptivo, basado en la voluntad de aprender y en la disposición de
desechar los antiguos conceptos y abandonar las ideas fijas, bajo el impacto de
nuevas verdades y aspiraciones basadas también en la decisión de reconocer a
cualquier precio la verdad y los desarrollos espirituales presentados.
Por
lo tanto, les pediría a todos que tengan una mente abierta, redoblen su
creencia en el hecho de las realidades espirituales, confíen en la voluntad al
bien del propósito divino y amen a sus semejantes, y en el plano de los asuntos
y la vida práctica hagan dos cosas: lleven adelante la parte que les
corresponde en esta guerra en el plano físico, ayudando a las fuerzas armadas
de las Naciones Aliadas a que lleven la guerra a un final exitoso, sabiendo que
hay realidades espirituales por las cuales vale la pena morir si fuera
necesario, y que la guerra contra el mal puede librarse sin odios y con
propósito justo; segundo, hagan planes al mismo tiempo para esas medidas
prácticas que, después de terminada la guerra, ayuden en el período de
reconstrucción a rehabilitar a la humanidad y conduzcan a un más sensato,
mejor y verdadero modo de vivir.
Les
pediría también que tomen esas medidas en su vida individual y en su medio
ambiente, cuando sea posible, lo cual ayudará a que el trabajo que debe
realizarse en el momento de la Luna llena de Tauro y de Géminis tenga éxito;
que empleen constantemente ambas invocaciones, no como plegarias o utilizando
la energía del deseo, sino como grandes demandas desafiantes, empleando el
poder de la voluntad a medida que puedan reunirlo y enfocarlo en un punto de
tensión. En el momento de la Luna llena reúnan a la gente para un acto de
fusión y de colaboración, ayudando así a la humanidad y poniendo su pequeño
esfuerzo individual detrás del de la Jerarquía. Les pediría reconocer como
parte del nuevo grupo de servidores del mundo y personas de buena voluntad, que
pueden actuar como factor
intermediario entre la humanidad y la Jerarquía y deben eliminar la brecha
entre las masas (aturdidas por el sufrimiento, ciegas e inertes a los asuntos
superiores) y el grupo espiritual que trata ansiosamente de llevarles ayuda y
vida. Quisiera que cuando se esfuercen por hacer esto, empleen la imaginación
creadora con todo el poder que poseen y crean que la sinceridad de su propósito
y el amor de sus corazones pueden ayudar y ayudarán a hacer posible el Gran
Acercamiento y apresurarán así la Gran Liberación. Quisiera además que (desde
el momento en que reciban esta comunicación) piensen profundamente sobre lo que
he dicho, caminen silenciosamente en luz de sus almas, irradien amor, busquen
la claridad de visión luego, cuando sea necesario, hablen a los demás con poder
y comprensión.
Finalmente,
quisiera que comprendan que en el trabajo que
se está realizando ahora y como resultado del Gran Acercamiento, podrán
ayudar en el enfoque o introducción de la nueva religión mundial, religión
fundada sobre todo el pasado, que consumará el trabajo del Cristo y abrirá un
nuevo trecho (si puedo emplear esta expresión) en el Sendero de la Luz que
conduce a Dios.
La Nueva Religión Mundial
Todas
las antiguas revelaciones divinas han llevado a la humanidad al punto en que
(hablando espiritualmente) la divinidad esencial del hombre es teológicamente
reconocida, la hermandad del hombre y la Paternidad de Dios constituyen ideales
reconocidos, y la ciencia ha demostrado el hecho de un propósito en desarrollo
y la existencia de un Agente inteligente fundamental detrás de todos los
fenómenos. Paso a paso, mediante la plegaria, la voz del deseo, la adoración,
el reconocimiento de la deidad y la afirmación de la realidad de la similitud
de la naturaleza humana con la divina, el hombre fue conducido a creer en la
divinidad del hombre. La religión ortodoxa acentúa la divinidad de Cristo, y Él
Mismo nos ha dicho (y El Nuevo Testamento
en muchos lugares pone énfasis sobre ello) que nosotros también somos
divinos, que todos somos Hijos de Dios y que como Él es, así somos nosotros en
este mundo, capaces de hacer cosas mayores aún de las que Cristo hizo, porque
Él nos ha mostrado cómo hacerlas. Tal es el trasfondo religioso del pensamiento
espiritual en el mundo. Por lo tanto, tomando nuestra posición sobre estas
verdades, conociendo el hecho de nuestra divinidad, la gloria de todas las
revelaciones pasadas y la promesa más gloriosa aún del futuro, podemos
empezar a comprender que ha llegado el momento de presentar una nueva etapa en
esta revelación en desarrollo, que a nuestros antiguos programas de plegaria,
adoración y afirmación, puede añadirse la nueva religión de invocación, donde
el hombre empezará a emplear su poder divino y entrará en contacto más íntimo con
las fuentes espirituales de toda vida.
Esta
nueva forma de religión, será en realidad la Religión de los Grandes
Acercamientos -acercamientos entre la humanidad y los grandes Centros
espirituales que actúan detrás de la escena, entre grupos de trabajadores en el
plano físico y en los tres mundos de la evolución humana, y grupos espirituales
en los planos internos, tales como los Ashramas de los Maestros y los grupos
egoicos, con los cuales todos los seres humanos están en relación subjetiva,
relación generalmente desconocida.
La
nueva religión será de Invocación y Evocación, de reunión de grandes energías
espirituales, aminoradas luego para beneficio y estímulo de las masas. El
trabajo de la nueva religión será la distribución de energía espiritual y la protección
de la humanidad de las energías y fuerzas para cuya recepción no está adaptada
en un momento particular. Una cuidadosa reflexión demostrará en los venideros
Festivales de Luna llena, que están presentes estos pensamientos: La protección
y la liberación de la humanidad y la estimulación del género humano mediante la
distribución y transferencia de la energía espiritual, para dar los pasos
necesarios en un período dado, que la conduzca de la oscuridad a la luz, de la
muerte a la inmortalidad y de lo irreal a lo real.
Por
lo tanto, quisiera que, a su actividad mental y espiritual, agreguen el
reconocimiento de que están participando en la tarea de introducir los
principios básicos de la nueva religión mundial -floración y fructificación del
pasado y esperanza del futuro. Nada más puedo decir sobre esto, más adelante
detallaré los festivales mayores y menores del año espiritual, que reemplazarán
gradualmente a los festivales de las religiones mundiales actuales de Oriente y
Occidente. (Véase el libro La Reaparición
de Cristo, Capitulo VI). Mucho de lo que han aprendido y gradualmente
absorbido, verán que se adapta al plano espiritual general. Hallarán que el
año espiritual se divide en dos períodos (simbolizando espíritu y materia) ; el
período en que el Sol se desplaza hacia el norte y el período en que lo hace
hacia el sur. Encontrarán que el mes se divide igualmente en dos períodos, el
de la luna creciente y la menguante, y también que el futuro énfasis se pondrá
en todo el mundo sobre el Festival de Pascua (Aries), el Festival del Cristo
Resucitado; el Festival de Wesak (Tauro), el Festival del Buda o de la
Iluminación; la Luna llena de junio (Géminis), el Festival de la Unificación,
llevado adelante por Cristo, el Maestro de Maestros e Instructor de ángeles y
hombres.
Sin
embargo, quiero que enfoquen la atención sobre la tarea inmediata de colaborar
con la Jerarquía, y así fortalecerlos para que desempeñen su parte en la
salvación del mundo.
En
la primera parte de mi mensaje con este título (Véase el libro La Reaparición del Cristo, Capítulo VI),
tenía mucho que decir sobre la forma en
que se cristalizaron y deterioraron consecuentemente las grandes religiones
mundiales de Oriente y de Occidente. Por lo tanto, será esencial considerar y
apreciar las verdades fundamentales que ha conservado esa forma aunque las haya
ocultado. Será valioso comprender que, dentro de las iglesias, hombres de Dios
y los discípulos de Cristo siempre han actuado, trabajado y sufrido.
Observaron las distorsiones y malas interpretaciones y sufrieron por ello.
Fueron obstaculizados por la organización, a veces despreciados por los
teólogos y permanecieron humildes ante los eruditos. En su conciencia
individual fueron amorosos y universales ante los separatistas y fanáticos. Son
la gloria de la iglesia -a menudo odiados cuando vivían y con frecuencia
canonizados después de la muerte. Su gloria reside en que testimonian el
progreso del hombre espiritual y expresan con plenitud lo que hay en todo
hombre evolucionado; son la flor de la evolución y los representantes probados
de Dios. En esta acusación a las iglesias no olvidemos a los cristianos que
pertenecen a ellas.
Les
recordaré que escribo como aquel que cree en las grandes realidades
espirituales y considera el desarrollo del espíritu del hombre como la
evidencia inquebrantable de la existencia de “Aquel en Quien vivimos, nos
movemos y tenemos nuestro ser”. Hablo como el que cree en el Cristo y Lo ama, y
sabe que es el Maestro de Maestros y el Instructor de ángeles y hombres. Miro
al Cristo como la suprema expresión de la divinidad en la Tierra y conozco la
amplitud de Su sacrificado trabajo para la humanidad, la maravilla de la
revelación que trajo, la inminencia de Su retorno y de Su próxima Asunción al
gobierno espiritual en los corazones de los hombres de todas partes. Sé que le
disgusta los grandes templos de piedra que el hombre ha construido, mientras
Su pueblo carece de una guía práctica o una luz razonable sobre sus asuntos, y
sé también que siente, con el corazón dolorido, que la humildad que enseñó y
el humilde Camino hacia Dios que acentuó, han desaparecido en las brumas de la
teología y las discusiones de los clérigos de todos los siglos. Sé que no
ignora que Sus palabras se perdieron en los laberintos de las mentes
eclesiásticas que trataron de interpretarlas y que Su sencilla enseñanza del
Acercamiento a Dios, fue reemplazada por la pompa y la ceremonia de
complicados rituales.
Resumiendo:
Debido a las divergentes y numerosas creencias exotéricas, a la multiplicidad
de sectas y cultos en Oriente y Occidente y a las querellas de los teólogos
sobre las palabras, frases e interpretaciones, los hijos de Dios -en proceso de
desarrollo- no reciben la ayuda necesaria para entrar en contacto con el Cristo
y Su gran grupo de discípulos, los guías espirituales de la humanidad, ni se le
aclara al investigador el camino al Cristo, la viviente Expresión amorosa de
Dios. Juntos, los dos grandes Hijos de Dios, presentan a la humanidad -Uno en
Oriente y otro en Occidente- una representación completa y perfecta de la Deidad;
por Sus vidas y palabras Ellos garantizan al hombre las posibilidades siempre
latentes en el espíritu humano.
El Cristo y el Buda esperan hoy que llegue la
hora: Entonces Su esfuerzo conjunto, más el llamado invocador de todos los que
verdaderamente saben y aman, llevarán a
la humanidad la nueva revelación que ella espera.
La
nueva religión mundial debe estar basada en esas verdades que resistieron las
pruebas de las edades. He dicho esto en otra parte y enumerado cuatro de esas
verdades:
1.
La Realidad de Dios.
2.
La Relación del hombre con Dios.
3.
La Realidad de la Inmortalidad y la Persistencia
Eterna.
4.
La Continuidad de la Revelación y los
Acercamientos Divinos.
Estas cuatro realidades y verdades son básicas, y han condicionado
a las masas durante eones. La infelicidad humana se funda principalmente en la
incapacidad del hombre de vivir plena y conscientemente estos cuatro
conocimientos fundamentales. Pero ya están tomando forma firmemente en el
pensamiento humano y por ello luchan las Naciones Aliadas.
Otras
dos grandes realidades fundamentales son también parte del estado de
conciencia humano.
5.
La
realidad de nuestra mutua relación, que es una
realidad espiritual fundamental como lo es Dios Mismo, porque está vinculada
a nuestro conocimiento de Él, como Padre. A esta relación la denominamos
“hermandad” y se expresa (o debería decir, se expresará oportunamente) por el
compañerismo humano y las rectas relaciones humanas. Para eso trabajamos, y la
humanidad avanza hacia esa relación, a pesar de la guerra.
6.
La realidad del
Sendero hacia Dios. La percepción de esta realidad fue preservada para
nosotros a través de las edades por quienes conocieron a Dios, y el mundo llamó
místicos, ocultistas y santos. Ante los hombres que aspiran se abre el Camino.
La historia del alma humana es la historia de la búsqueda de ese Camino, y su
descubrimiento por aquellos que persisten. En cada raza y nación, en cada clima
y parte del mundo y durante el interminable correr del tiempo, retrocediendo al
pasado ilimitado, los hombres encontraron el Sendero a Dios, lo hollaron
aceptaron sus condiciones, soportaron sus disciplinas, confiaron sus
realidades, recibieron sus recompensas y hallaron su meta. plegados allí,
“penetraron en el gozo del Señor”, participaron en los misterios del reino de
los cielos, moraron en la gloria de la presencia divina y, luego, retornaron a
los caminos de los hombres para servir. El testimonio sobre la existencia de
este Sendero es el tesoro inapreciable de todas las grandes religiones, y son
testigos aquellos que trascendieron todas las formas y todas las teologías y
penetraron en el mundo del significado que todos los símbolos velan.
Estas
verdades son parte de todo lo que el pasado da al hombre. Son nuestra eterna
herencia, y conectada a ellas no existe revelación nueva alguna, sino solamente
participación y comprensión. Estas realidades adecuadas a nuestra necesidad y
capacidad en cualquier momento dado, las impartieron los Instructores del
Mundo. Son la estructura interna de la Verdad Una, sobre la cual se erigieron
todas las teologías del mundo, incluyendo las doctrinas y dogmas cristianos
construidos alrededor de la Persona de Cristo y Su enseñanza.
Débilmente
sentida por la conciencia humana en evolución, se cierne otra emergente verdad
de naturaleza más importante, porque está relacionada con el Todo, no sólo con
el hombre individual y su salvación personal. Es una ampliación del acercamiento
individual a la verdad. Llamémosla verdad
de los Grandes Acercamientos Cíclicos de lo divino a lo humano, de la cual
todos los Instructores y Salvadores del mundo fueron símbolo y garantía. En
ciertos grandes momentos, a través de las edades, Dios se acercó más a Su
pueblo, y la humanidad (ciega e inconsciente de su objetivo) hizo al mismo
tiempo grandes esfuerzos para acercarse a Dios. Dios hizo esto intencional,
consciente y deliberadamente, y el hombre lo hizo mayormente inconsciente, u
obligado por la tragedia de las circunstancias, la desesperada necesidad y el
anhelo impulsor del alma colectiva. Estos Grandes Acercamientos pueden ser
trazados a través de los siglos, y cada vez que tuvo lugar uno de ellos,
significó una comprensión más clara del propósito divino, una nueva y fresca
revelación, la institución de alguna nueva religión y la emisión de una nota
que produjo una nueva civilización y cultura, o un nuevo reconocimiento de la
relación entre Dios y el hombre, o entre el hombre y su -hermano.
Una
nueva definición de Dios fue dada cuando el Buda enseñó que Dios es Luz y nos mostró el camino de la
iluminación, y cuando Cristo nos reveló que Dios es Amor, por medio de Su vida y servicio en la tierra. Ya se
va comprendiendo el aspecto conocimiento de la iluminación, pero el significado
interno del amor sólo es tenuemente sentido ahora. Sin embargo, la luz y el
amor han sido revelados al mundo por dos grandes Hijos de Dios, en dos Acercamientos.
Un nuevo Acercamiento está en Camino, trayéndonos la próxima verdad necesaria.
Nos preguntamos: ¿Cuál será? Quienes conocen y aman a Dios y a sus semejantes,
están preparados para esta verdad; las masas humanas la esperan.
La naturaleza de algunos de estos
Acercamientos fueron de mayor importancia, afectando a toda la humanidad, y
otros de menor importancia afectan sólo a una parte relativamente pequeña del
género humano; nación o grupo. Aquellos Que vienen como Reveladores del amor de
Dios Llegan desde ese centro espiritual que el Cristo ha denominado “el Reino
de Dios”. Allí moran los espíritus de los hombres justos, hechos perfectos;
allí se encuentran los guías espirituales de la raza, y allí los Ejecutivos
espirituales de los planes de Dios, viven, trabajan y supervisan los asuntos
humanos y planetarios. Muchas personas denominan a este reino con diversos
nombres. Se habla del mismo como la Jerarquía espiritual, la Morada de la Luz,
el centro donde residen los Maestros de Sabiduría, la Gran Logia Blanca. De
allí vienen los que actúan como mensajeros de la sabiduría de Dios, Custodios
de la verdad como está en Cristo y en Aquellos Cuya tarea es salvar al mundo,
impartir la siguiente revelación y demostrar la divinidad. Todas las Escrituras
del mundo dan testimonio de la existencia de ese centro de energía espiritual.
Esta Jerarquía espiritual ha ido acercándose constantemente a la humanidad a
medida que los hombres se hacían más conscientes de la divinidad y más aptos
para establecer contacto con lo divino.
Detrás
de ese centro espiritual de Amor y de Luz, se encuentra otro centro,
innominado para Occidente, pero que Oriente le da el nombre de Shamballa.
Quizás el nombre occidental sea Shangrilha -que se está reconociendo en todas
partes y representa un centro de felicidad y propósito. Shamballa o Shangrilha,
es el lugar donde la Voluntad de Dios está enfocada, y desde el cual son
dirigidos Sus propósitos divinos. De allí se deciden los grandes movimientos
políticos y el destino de razas y naciones, y su progreso; del mismo modo los
movimientos religiosos, los desarrollos culturales y las ideas espirituales,
son enviadas desde el centro jerárquico de Amor y de Luz. Las ideologías
políticas y sociales y las religiones mundiales, la Voluntad de Dios y el Amor
de Dios, el Propósito de la divinidad y los planes por los cuales propósito es
llevado a la actividad, todos se enfocan a través ese centro del cual cada uno
de nosotros somos conscientemente parte, la Humanidad misma. Por lo tanto, hay
tres grandes centros espirituales sobre el planeta: Shamballa, la Jerarquía
espiritual y la Humanidad.
Existe
un testimonio bíblico definido para el centro más elevado de todos, Shamballa.
En los momentos de crisis en la vida terrenal del Cristo, leemos que una Voz Le
habló, escuchó la Voz Padre, afirmando Su filiación y poniendo el sello de
aprobación sobre Sus actos y trabajo. En ese momento, tuvo lugar una gran
fusión de los dos centros espirituales -la Jerarquía y Shamballa, el reino de
Dios y el mundo del Espíritu- y, de esta manera, la energía espiritual fue
liberada sobre la Tierra. Cabe recordar que el trabajo de todos los Salvadores
Instructores del Mundo es actuar principalmente como distribuidores de energía
divina y canales para la fuerza espiritual. Esta afluencia se manifiesta como
el impulso subyacente en una religión mundial, como el incentivo subyacente en
alguna nueva ideología política, o como el principio de algún descubrimiento
científico de importancia para el crecimiento del espíritu humano. Así
encuentran su motivación las religiones, los gobiernos y las civilizaciones.
La historia ha demostrado una y otra vez que estos desarrollos son el resultado
de la aparición y la actividad de algún gran hombre, en -una etapa avanzada de
desarrollo. Aquellos que vienen como Instructores, Salvadores o Fundadores de
una nueva religión, provienen de la Jerarquía y poseen un grado muy elevado de
perfección espiritual. Aquellos que imparten al hombre los propósitos de Dios
por medio -de nuevos conceptos ideológicos, no son de un orden tan elevado,
porque el hombre no está aún preparado para una presentación más elevada. Mucho
debe aprender y dominar el hombre, y el desarrollo espiritual sobrepasa siempre
a la expresión externa de las relaciones humanas y del orden social; de allí
que las religiones mundiales vienen primero y producen las condiciones que
-hacen posible el trabajo de los gobernantes. Sin embargo, los que vienen del
centro espiritual, Shamballa, son de gran poder, y el hilo de Su influencia
puede ser trazado en toda la historia en grandes declaraciones y
pronunciamientos, tales como la Carta Magna, la Declaración de la Independencia
y la Carta del Atlántico. Aquellos que vienen de Shamballa o de la Jerarquía,
para la liberación y guía de la humanidad, son evocados por el deseo y la demanda
humana, porque hay una interacción espiritual existente entre la Humanidad y la
Jerarquía y entre ambas y Shamballa.
Tales Mensajeros personifican la
intención divina. La respuesta del género humano a Sus mensajes
depende de la etapa de evolución alcanzada por el hombre. En la primitiva
historia de la raza estos Acercamientos eran ciertamente raros. Incontables
edades transcurrieron entre uno y otro. Hoy, debido a tan acrecentado poder de
la mente humana y a la creciente sensibilidad del alma humana hacia los valores
espirituales, al expresarse por intermedio de las principales ideologías
mundiales, estos acercamientos de lo divino a lo humano pueden ser más
frecuentes Y adquieren nueva forma. La comprensión interna del hombre de SU
propio poder espiritual innato y el desarrollo de su sentido de relación,
obliga a un esfuerzo de su parte -conscientemente comprendido- para progresar
realmente hacia lo bueno, lo verdadero y lo bello, a pesar de la guerra, la
agonía y el sufrimiento presentes en la Tierra. Por lo tanto, ha sido posible
sincronizar el Acercamiento de lo divino a lo humano e instruir a las masas
sobre la técnica de invocar dicho Acercamiento. Esta actitud de la humanidad
conducirá a una nueva revelación, a la nueva religión mundial y a nuevas
actitudes en la relación del hombre con Dios (religión) y del hombre con el
hombre (relaciones gubernamentales o sociales).
Dos
Acercamientos principales residen en la pasada historia de la raza y ambos son
de tal significado que sería conveniente considerarlos aquí. Se hallan tan
atrás en la historia humana que sólo tenemos la mitología y los monumentos para
indicar su acontecimiento.
El
primer gran Acercamiento de lo divino al hombre fue la causa de la aparición
del alma humana y la añadidura de otro reino de la naturaleza a los tres
(mineral, vegetal y animal) ya existentes. El reino del hombre apareció en la
tierra.
Pasaron
eones mientras el hombre primitivo siguió evolucionando, luego tuvo lugar el
segundo gran Acercamiento y la Jerarquía espiritual de nuestro planeta se
acercó más a la humanidad; el Camino espiritual a Dios fue abierto para quienes
conscientemente pueden avanzar, demostrar definidamente el espíritu crístico y
buscar ardientemente la iluminación y la liberación. El verdadero llamado de
las palabras de Cristo: “Conoceréis la verdad y la verdad os hará libres” los
impulsa a avanzar hacia la luz, a través del portal de la iniciación y hacia
ese sendero que resplandece cada vez más hasta “el día perfecto”. En el momento
del segundo gran Acercamiento, la realidad de la existencia de la Jerarquía
espiritual, del portal abierto a la iniciación y del Camino del Sacrificio,
alboreó por primera vez en la conciencia humana; desde ese momento, los
hombres hallaron el Camino y salieron del reino humano y entraron en el
espiritual, trasformando su conciencia humana en percepción divina. El reino
del hombre y el reino de Dios se relacionaron. La religión se convirtió en un
factor de desarrollo del espíritu humano y Dios Se acercó más a los Suyos. Lo
primero que condicionó el concepto de la Deidad en el hombre fue Dios
trascendente. Luego Dios, como contralor nacional, tomó posesión de la mente
del hombre y apareció el concepto de Jehová (tal como lo describe la
dispensación judía); después se vio a Dios como el ser humano perfecto, y el
divino Dios-hombre caminó sobre la Tierra en la persona del Cristo. Hoy tenemos
un rápido y creciente énfasis sobre Dios Inmanente en todo ser humano. Tales
han sido los resultados del segundo gran Acercamiento y también del trabajo de
los Salvadores e Instructores del mundo a través de las edades, culminando en
el trabajo de Cristo, que resumió en Sí Mismo todo lo que aconteció en el
pasado y es la esperanza en el futuro.
Ahora
es posible un tercer gran Acercamiento y tendrá lugar cuando la guerra mundial
termine y el hombre -purificado por el fuego y el sufrimiento- ponga su casa en
orden y, por lo tanto, esté preparado para una nueva revelación. Para esta
futura revelación el trabajo del Buda y del Cristo ha sido preparatorio. Personifican
en Sí Mismos dos Acercamientos menores y, por medio de su esfuerzo unido, la
humanidad en todo el mundo ha sido preparada para desempeñar su parte en este
tercer Acercamiento.
Buda
vino personificando en Sí Mismo un gran principio o cualidad divina. Fue el
Portador de la Iluminación al mundo, el Señor de la Luz. Como siempre sucede,
reactivó en Sí Mismo, para instruir a Sus discípulos, los procesos de la
iluminación y se convirtió en el “Iluminado”. En las escrituras de la India se
dice que alcanzó la iluminación bajo el
árbol, así como el Cristo realizó la liberación del espíritu sobre el árbol, erigido en el Gólgota.
La luz, la sabiduría, la razón, como atributos divinos, aunque humanos, se
enfocaron en el Buda, demostrando así la posibilidad de que todos los hombres
realicen esta iluminación y caminen en la luz. Instó a los pueblos a hollar el
Sendero de la iluminación, de la cual la sabiduría, la percepción mental y la
intuición, sólo son aspectos.
Luego
vino el siguiente gran Instructor, el Cristo. Personificó en Sí Mismo un
principio o aspecto divino aún mayor, el del Amor, mientras que al mismo tiempo
abarcó en Sí toda la Luz que poseía el Buda. El Cristo expresó tanto la Luz
como el Amor.
En
consecuencia, por Su trabajo es ahora posible una reacción más profunda y una
mayor comprensión de la labor y la influencia de esas grandes Vidas que esperan
hoy para ayudar a la humanidad. El trabajo de estos dos Hijos de Dios
produjeron, entre muchos, los siguientes resultados:
1.
Personificaron en Sí Mismos ciertos principios
cósmicos y, por Su trabajo y sacrificio, ciertas potencias divinas afluyeron a
través de la raza y sobre ella, estimulando la inteligencia en sabiduría y la
emoción en amor. Cuando obtuvo la iluminación, Buda permitió que la luz “afluyera”
sobre los problemas de la vida y del mundo. Formuló esta revelación en las
Cuatro Nobles Verdades. Su grupo de discípulos erigió una estructura de la
verdad que (por el poder del pensamiento colectivo) inundó de luz al género
humano.
2.
Por medio del mensaje del Buda, el hombre
comprendió por primera vez, la causa de sus constantes disgustos y
disconformidad y aprendió que el Camino de la Liberación se encuentra en el
desapego, el desapasionamiento y la discriminación. Donde existen éstos, hay
una rápida liberación de la rueda del renacimiento.
3.
Por medio del mensaje de Cristo, tres conceptos
emergen en la conciencia racial.
a.
El valor del individuo y la necesidad de
intensificar el esfuerzo de su parte.
b.
La oportunidad que debe ser presentada a la humanidad
para que de un enorme paso adelante y pase por el nuevo nacimiento o la primera
iniciación.
c.
El método por el cual podría darse el paso
siguiente en la nueva era, expresado para nosotros en las palabras “ama al prójimo
como a ti mismo”. El esfuerzo individual, la oportunidad grupal y la identificación
del hombre con el hombre -tal es el mensaje del Cristo.
En
el mensaje del Buda tenemos los tres métodos por los cuales la personalidad
puede ser cambiada y preparada para llegar a ser una expresión consciente de
la divinidad. Por medio del desapego, la
conciencia cerebral o estado de percepción (que personifica el reconocimiento
físico de causas internas) es retraída o abstraída de las cosas de los
sentidos y del llamado de la naturaleza inferior. En realidad, el desapego es
la imposición de un nuevo ritmo, o la reacción del hábito sobre las células del
cerebro, que lo hacen inconsciente de la atracción del mundo de percepción
sensoria. Por el desapasionamiento, la
naturaleza emocional se inmuniza al llamado de los sentidos y el deseo no
detiene al alma en el desempeño de su correspondiente tarea. Por la discriminación, la mente aprende a
seleccionar lo bueno, lo bello y lo verdadero, los cuales sustituyen el sentido
de “identificación con la personalidad”, algo tan característico de la mayoría
de los hombres. La personalidad esclaviza a muchas personas y esto debe
desaparecer. Estas tres actitudes, cuando son correcta y sensatamente
mantenidas, organizarán la personalidad, la pondrá bajo la égida de la
sabiduría y preparará al discípulo para la iniciación.
Luego
viene el trabajo del Cristo, que da por resultado la comprensión del valor del
individuo y de su esfuerzo autoiniciado para la liberación y la iluminación, y
desarrollar de este modo la buena voluntad grupal. Así aprendemos a
perfeccionarnos a fin de tener algo que sacrificar en aras del grupo y
enriquecerlo con nuestra contribución individual. Éste es el primer resultado
de la actividad del principio crístico en la vida del individuo. La personalidad
se esfuma en la gloria del alma que (como el sol naciente) disipa la oscuridad
y se irradia sobre la naturaleza inferior. Éste es el segundo resultado de una
actividad grupal. Surgen las palabras para los iniciados del futuro: Pierdan de
vista al yo en el esfuerzo grupal. Olviden al yo en la actividad grupal. Atraviesen
el portal de la iniciación en forma grupal y permitan que la vida de la
personalidad sea absorbida en la vida grupal.
El
resultado final del trabajo de Cristo se encuentra en nuestra identificación
con el todo; individualidad, iniciación e identificación -en estos términos
puede resumirse Su mensaje. Él dijo, cuando estuvo en la Tierra: “Yo y mi Padre
somos Uno” y en estas palabras resumió todo Su mensaje. Yo, el individuo, por
medio de la iniciación, estoy identificado con la Deidad. Por lo tanto,
tenemos:
1.El Budae método Desapego,
desapasionamiento, discriminación.
2.El
Cristo el resultado Individualismo, iniciación, identificación.
Es
interesante observar que el trabajo de Buda está expresado en palabras que
empiezan todas con la cuarta letra en el alfabeto sajón, la letra D, las
cuales permiten alcanzar el sentido de la personalidad; trascender el
cuaternario, la razón y las reglas para esta transmutación, las dio el Buda. El
trabajo del Cristo está expresado para nosotros en palabras que empiezan con la
novena letra, la letra I, y este número es el de la iniciación. Estas cosas no
suceden al azar y tienen su propósito subyacente.
He
delineado aquí, breve e inadecuadamente, la naturaleza de dos Acercamientos
mayores y dos menores, que prepararon a la humanidad para el tercer
Acercamiento mayor, que traerá la nueva revelación y sus conocidas
consecuencias: un nuevo cielo y una nueva tierra. Preguntaría al teólogo
ortodoxo cómo interpreta las palabras “un nuevo cielo”. ¿ Podría ser un
concepto totalmente nuevo del mundo de las realidades espirituales y quizás de
la verdadera naturaleza de Dios Mismo? ¿ No sería posible que nuestras actuales
ideas de que Dios es la Mente Universal, el Amor y la Voluntad, pudieran ser
enriquecidas por una nueva idea y cualidad, para la cual no tenemos aún nombre
o palabra, ni la más mínima comprensión? Cada uno de estos conceptos acerca de
la naturaleza divina -la Trinidad- eran totalmente nuevos cuando por primera
vez fueron presentados a la humanidad en forma consecutiva.
Lo
que podrá traer a la humanidad este tercer Acercamiento mayor no lo sabemos ni
podemos saberlo. Sus resultados serán tan definidos como los de los dos
Acercamientos anteriores. Hace algunos años la Jerarquía espiritual se ha ido
acercando al género humano, siendo en la actualidad responsable de los grandes
conceptos de libertad, tan caros al corazón de los hombres de todas partes y
por los cuales lucha la humanidad. A medida que los Miembros de la Jerarquía se
acercan más a nosotros, se irá aclarando en nuestras mentes el sueño de la
hermandad, de la fraternidad, de la cooperación mundial y de la paz (basada en
las rectas relaciones humanas). A medida que se acercan visualizamos una nueva
y vital religión mundial, una creencia universal, unifica da con el pasado en
su idealismo básico, pero diferente en su modo de expresión.
He
citado anteriormente las verdades fundamentales sobre las cuales descansará la
nueva religión mundial. Sugeriría que el tema de la religión venidera sea el de
los grandes Acercamientos, pues destacará nuevamente el amor de Dios por el
hombre, como lo evidencian estos Acercamientos divinos, y también la respuesta
del hombre a Dios según la palabra: “Acércate a Dios y Él Se acercará a ti”, y
en sus ritos y ceremonias se ocupará del aspecto invocador y evocador del
llamado espiritual.
El
hombre invoca el Acercamiento divino de dos maneras: mediante el incipiente
llamado silencioso o clamor invocador de las masas, y también por la invocación
definida y planificada de los aspirantes espiritualmente orientados, de los
trabajadores, discípulos e iniciados inteligentemente convencidos, y de todos
los que forman el nuevo grupo de servidores del mundo.
La
ciencia de invocación y evocación ocupará el lugar de lo que ahora llamamos
plegaria y adoración. No les sorprenda el empleo de la palabra “ciencia”. No es
la cosa intelectual, fría y sin corazón tan a menudo descrita. Es, en realidad,
la organización inteligente de la energía espiritual y de las fuerzas del amor
y, cuando sea efectiva, evocará la respuesta de Seres espirituales, que
nuevamente podrán deambular abiertamente entre los hombres y establecer una estrecha relación y una
constante comunicación entre la humanidad y la Jerarquía espiritual.
Evidentemente
a medida que la humanidad por intermedio de sus unidades más avanzadas, se
prepara para este próximo gran acercamiento, debe aceptar con fe y convicción
(fe para las masas y convicción para los conocedores y el nuevo grupo de
servidores del mundo) las premisas ya enunciadas:
La realidad de Dios (Dios
Trascendente).
La
relación del hombre con lo divino (Dios Inmanente)
La
realidad de la inmortalidad.
La
Hermandad del hombre (Dios en expresión)
La
existencia del Camino hacia Dios.
La
historicidad de los dos grandes Acercamientos y la posibilidad de tercer
inminente Acercamiento
Aquí
es donde las iglesias, si son regeneradas, pueden concentrar sus esfuerzos,
cesar de perpetuar la forma externa visible y empezar a considerar la realidad
que subyace en todos los dogmas y doctrinas. Sobre estas seguridades internas
el hombre debe tomar posición, y un estudio de las mismas revelará que la
mayoría de las masas irreflexivas (una inmensa mayoría) las aceptan con
esperanza y deseo, aunque sin comprensión definida, y una minoría en constante
aumento, las acepta también con conocimiento convencido -resultado de haber
trasformado la esperanza en un hecho autocomprobado. Entre ambos extremos hay
un gran grupo de personas que dudan, las cuales no forman parte de la masa
ignorante ni son ocultistas, místicos ni aspirantes. Dudan y buscan ser
convencidos; repudian la fe como ignorancia, pero anhelan un sustituto; salen continuamente
de la masa y avanzan constantemente y en forma consciente, siguiendo las
técnicas espirituales, ubicándose eventualmente entre los que dicen como San
Pablo: “Sé, a Quien he creído”. La enseñanza de la verdadera religión debe
preocuparse principalmente de estas técnicas.
Cuando
miramos hacia el mundo del mañana y empezamos a preguntar qué estructura deberá
asumir la fe de la humanidad y qué edificio erigirá la capacidad de los
conocedores para albergar al espíritu religioso del hombre, aparecen tres
verdades fundamentales como agregados necesarios al grupo de verdades
reveladas:
1.
La
demostrada existencia de una Jerarquía espiritual, cuyo
propósito en la vida es el bien de la humanidad. Los Miembros de la Jerarquía
son considerados Custodios del Plan divino y expresiones del Amor de Dios.
2.
El desarrollo de la Ciencia de Invocación y
Evocación, como medio y método de acercamiento a la divinidad, la cual derivará
de los antiguos hábitos de orar como lo hacen las masas, y de la práctica de la
meditación desarrollada por místicos y ocultistas. La plegaria y la meditación
son los pasos preliminares para esta ciencia emergente, y lo que se llama
vagamente “adoración” es el esfuerzo grupal para establecer alguna forma de
acercamiento conjunto a la Jerarquía espiritual, actuando bajo la guía y el
control del Cristo y relacionado con el centro espiritual más elevado,
Shamballa, por intermedio de los individuos más avanzados, así como la
humanidad está relacionada con la Jerarquía, por las personas de mente
espiritual.
3.
La comprensión de que los cielos estrellados, el
sistema solar y las esferas planetarias, son todas manifestaciones de las
grandes Vidas espirituales, y que la interrelación entre estas Vidas
personificadas es tan real y efectiva, como lo es la relación entre los
miembros de la familia humana.
La
Jerarquía espiritual del planeta, la habilidad del género humano para entrar en
contacto con sus Miembros y trabajar en colaboración con Ellos, y la existencia
de otra Jerarquía mayor de energías espirituales, de la cual nuestra pequeña
esfera planetaria forma parte, constituyen las tres verdades sobre las cuales
podría basarse la futura religión mundial.
La
relación con Dios por intermedio de Cristo, fue siempre la enseñanza de los
guías espirituales del mundo, cualquiera sea el nombre que se les aplique. En
el futuro, nos acercaremos cada vez más, íntima e inteligentemente, a la
sustancia viviente de la Realidad, y seremos más definidos en nuestra
comprensión de esta relación, hasta ahora vagamente sentida. Conoceremos,
veremos y comprenderemos. No sólo creeremos, esperaremos y trataremos de
comprender. Hablaremos abiertamente de la Jerarquía, de sus Miembros y Su
trabajo. Se enseñará la naturaleza jerárquica de todas las Vidas espirituales y
la realidad de la gran “cadena de Jerarquías” que se extiende en forma
ascendente desde el reino mineral a través del humano, y del reino de Dios
hasta grupos espirituales aparentemente remotos. Entonces se abrirá para las
Vidas espirituales lo que ha sido llamado “el Camino de la Evolución
Superior”. Sobre estas líneas mucho se ha dado durante los dos últimos siglos.
La realidad de la existencia de la Jerarquía es conscientemente reconocida hoy
por centenares de miles de personas, aunque la niegan aún los ortodoxos; el
público está familiarizado con la idea de la existencia de los Maestros y
acepta con credulidad el cúmulo de información inútil e idiota transmitida por
muchas personas, o lucha furiosamente contra la difusión de esta enseñanza.
Otras, son de mente suficientemente abierta como para investigar si la
enseñanza es verdadera y seguir las técnicas sugeridas, en la esperanza de que
la hipótesis se convierta en realidad. Este último grupo aumenta
constantemente y, por la evidencia que ha acumulado, la creencia puede
convertirse en conocimiento. Muchos conocen
ya la verdad; muchas personas de integridad y dignidad colaboran conscientemente con Miembros de esta
Jerarquía, de manera que nada valen los fundamentos de los antagonismos
eclesiásticos y los comentarios empequeñecedores de las personas de mente
concreta. Lo que el teólogo ortodoxo y el doctrinario estrecho ofrece, ya no
satisface al investigador inteligente, ni basta para responder a sus preguntas;
traslada su lealtad a zonas más espirituales y amplias, saliendo de la
autoridad doctrinal y entrando en la experiencia personal espiritual directa,
poniéndose bajo la autoridad directa proporcionada por el contacto con el
Cristo y Sus discípulos, los Maestros.
Al
considerar nuestro segundo punto, la Ciencia de Invocación y Evocación,
entraremos también en la zona de la comprensión mental. La naturaleza codiciosa
de la mayoría de las plegarias de los hombres, basadas sobre el deseo por algo,
ha perturbado largamente a las personas inteligentes; la vaguedad de la meditación
enseñada y practicada en Oriente y Occidente y su nota enfáticamente egoísta
(liberación y conocimiento personales), está provocando también una rebeldía.
La demanda actual es de trabajo grupal, conocimiento grupal, contacto grupal
con lo divino, salvación grupal, comprensión grupal y relación grupal con Dios
y la Jerarquía espiritual. Todo esto indica progreso.
En
este punto sería útil repetir parcialmente lo que expuse en otra parte,
respecto a los desarrollos futuros en esta línea. (La Reaparición de Cristo, págs. 111-114).
El
nuevo trabajo invocador será la nota clave de la futura religión mundial, y se
dividirá en dos partes. Por un lado existirá el trabajo invocador de las
multitudes preparadas por las personas espiritualmente orientadas (que
trabajan en las iglesias dentro de lo posible, a las órdenes de un clero
iluminado), a fin de que acepten la realidad de las inminentes energías
espirituales dirigidas a través del Cristo y Su Jerarquía espiritual, y se preparen
para formular su demanda de luz, liberación y comprensión. Por otro lado
existirá además el hábil trabajo de invocación, tal como lo practican quienes
entrenaron sus mentes por la correcta meditación, conocen el empleo del sonido,
de las fórmulas y de la invocación y pueden actuar conscientemente, enfocando
el clamor invocador de las masas, empleando al mismo tiempo ciertas grandes
fórmulas verbales, que se darán más adelante a la raza, así como fueron dados
el Padre Nuestro por Cristo y la Gran Invocación en este día y época.
Esta
nueva ciencia de la religión (para la cual la oración, la meditación y el
ritual han sentado las bases) entrenará a los estudiantes para presentar -en
determinados períodos del año- la demanda mundial, y poder establecer
relaciones con Dios y una más estrecha relación entre sí. Cuando se lleve a
cabo adecuadamente este trabajo, evocará respuesta de la Jerarquía expectante.
Por medio de esta respuesta, la fe de las multitudes se convertirá gradualmente
en la convicción del conocedor. Así la humanidad será trasformada y
espiritualizada, entonces comenzará, a medida que transcurren las épocas, la
regeneración de la naturaleza material, y los dos centros espirituales, la
Jerarquía Y la humanidad, actuarán juntos con plena conciencia y comprensión.
Entonces el reino de Dios actuará sobre la tierra.
Evidentemente
sólo es posible indicar las líneas generales de la nueva religión mundial. La
expansión de la conciencia humana que tendrá lugar como resultado del inminente
gran Acercamiento, permitirá al hombre captar no sólo su relación con la vida
espiritual de nuestro planeta, con “Aquel en Quien vivimos, nos movemos y
tenemos nuestro ser”, sino que proporcionará también una vislumbre de la
relación que tiene nuestro planeta con el círculo de vidas planetarias que se
mueven dentro de la órbita del Sol y del círculo aún mayor de influencias
espirituales que hacen contacto con nuestro sistema solar, mientras éste
describe su órbita en el firmamento (las doce constelaciones del zodíaco). La
investigación astronómica y astrológica ha puesto de relieve esta relación y
las influencias que ejerce, pero las conjeturas subsisten, así como tantas
estúpidas pretensiones e interpretaciones. Sin embargo, la iglesia siempre lo
ha reconocido y La Biblia lo atestigua:
“las estrellas, desde sus órbitas pelearon contra sisera” (Jn. 5 20). “¿Podrás
tú impedir las delicias de las Pléyades?” (Job. 38, 31). Otros pasajes
confirman también esta afirmación de los Conocedores. Muchos festivales eclesiásticos
han sido fijados en relación con la Luna o una constelación zodiacal. La investigación
demostrará que ello es verdad, y cuando el ritual de la nueva religión mundial
esté universalmente establecido, constituirá uno de los factores importantes que
se tendrá en cuenta.
El
establecimiento de ciertos festivales importantes en relación con la Luna, y
en menor grado con el zodíaco, reforzará el espíritu de invocación con la
resultante llegada de las influencias evocadas. La verdad contenida en toda
invocación se basa en el poder del pensamiento y particularmente en su
naturaleza, relación y aspectos telepáticos. El pensamiento invocador
unificado de las multitudes y el pensamiento enfocado y dirigido del nuevo
grupo de servidores del mundo, constituirán una corriente saliente de energía, la cual llegará telepáticamente
hasta esos sensitivos Seres espirituales que responden a tales impactos. Su
evocada respuesta, emitida como energía espiritual, llegará a su vez hasta la
humanidad, después de haber sido reducida a energía mental, y en esa forma
dejará su correspondiente impronta en la mente de los hombres, impartiéndoles
convicción, inspiración y revelación. Esto ha ocurrido en toda la historia del
desarrollo espiritual del Mundo y ése ha sido el procedimiento adoptado al
escribir las escrituras del Mundo.
Luego,
el mantenimiento de cierta uniformidad en los rituales religiosos ayudará a los
hombres a reforzar el trabajo mutuo y a aumentar poderosamente las corrientes
mentales dirigidas a las expectantes Vidas espirituales. El cristianismo tiene
sus grandes festivales; el budismo conserva sus característicos acontecimientos
espirituales establecidos; el hinduismo tiene otras fechas dedicadas a
festividades religiosas. Cuando el mundo del futuro esté organizado, todos los
hombres de tendencia y orientación espiritual guardarán las mismas
festividades, lo cual traerá como resultado la unión del esfuerzo y la fusión
de los recursos espirituales, además de una simultánea invocación espiritual,
evidenciándose su potencia.
Permítanme
indicar las posibilidades que ofrecen tales acontecimientos espirituales y
profetizar la naturaleza de los futuros Festivales mundiales. Habrá tres
festivales principales cada año, concentrados en tres meses consecutivos, que
conducirán, por lo tanto, a un prolongado esfuerzo espiritual anual, afectando
el resto del año:
1.
El
Festival de Pascua. Es el Festival del Cristo viviente resucitado, el
Instructor de hombres y el Guía de la Jerarquía espiritual. Es la expresión del
amor de Dios. En ese día será reconocida la Jerarquía espiritual que Él guía y
dirige, y se pondrá el énfasis sobre la naturaleza del Amor de Dios. Este
festival será fijado anualmente de acuerdo a la primera Luna llena de la
primavera, Aries (en el hemisferio norte), constituyendo el gran Festival
Cristiano de Occidente.
2.
El
Festival de Wesak. Es el Festival del Buda, el intermediario
espiritual entre el centro espiritual más elevado, Shamballa, y la Jerarquía.
Buda es la expresión de la sabiduría de Dios, la Personificación de la Luz y el
indicador del propósito divino. Será fijado anualmente de acuerdo a la Luna
llena de mayo, Tauro, así como sucede actualmente, siendo el gran Festival de
Oriente.
3.
El
Festival de Buena Voluntad. Será el Festival del espíritu
de la humanidad -que aspira llegar a Dios, trata de adaptarse a la voluntad
divina y dedicarse a expresar rectas relaciones humanas; será fijado
anualmente de acuerdo a la Luna llena de junio, Géminis. En ese día será
reconocida la naturaleza espiritual y divina de la humanidad. En este Festival,
el Cristo ha representado a la humanidad durante dos mil años y ha permanecido
entre la Jerarquía y a la vista de Shamballa, como el hombre-Dios, el Conductor
de Su pueblo y “el Primogénito entre muchos hermanos” (Ro. 8 :29). Todos los
años el Cristo, en esta fecha, ha repetido, ante la Jerarquía, el último Sermón
del Buda. Por lo tanto será un Festival de profunda invocación y demanda, de
decidida aspiración, a fin de poder establecer la fraternidad y la unidad
humana y espiritual, representando el efecto que produce en la conciencia
humana el trabajo realizado por el Buda y el Cristo.
Estos
tres Festivales se celebran ya en todo el mundo, y si bien no están
relacionados entre sí, son parte del Acercamiento espiritual de la humanidad.
Se aproxima el momento en que los tres festivales se celebrarán simultáneamente en todo el mundo,
gracias a lo cual se logrará una gran unidad espiritual; los efectos de este
gran Acercamiento, tan cercano hoy, se estabilizarán por la invocación unida de
toda la humanidad en el planeta.
Los
restantes plenilunios constituirán festivales menores y serán considerados de
vital importancia. Establecerán los atributos divinos en la conciencia del
hombre, en la misma forma que los festivales mayores establecen los tres
aspectos divinos. Éstos aspectos y cualidades se llegarán a establecer y
determinar por un concienzudo estudio de la naturaleza de cierta constelación o
constelaciones, que ejercen influencia durante esos meses. Capricornio atañe a
la primera iniciación, el nacimiento del Cristo en la caverna del corazón, y
determinará la preparación necesaria para producir ese gran acercamiento
espiritual en la vida del individuo. Doy este ejemplo a fin de indicar las
posibilidades que existen para adquirir el desarrollo espiritual, mediante la
comprensión de dichas influencias, y revivir los antiguos credos que serán
ampliados hasta alcanzar relaciones mayores e imperecederas.
Tenemos
por lo tanto, lo siguiente:
Shamballa el aspecto Voluntad de Dios
Wesak Luna llena de mayo (Tauro)
Jerarquía
el aspecto Amor de Dios Pascua Luna llena de abril (Aries)
Humanidad
la Inteligencia divina Buena Voluntad Luna llena de junio (Géminis)
Las
nueve Lunas llenas restantes tendrán relación con las características divinas y
su desarrollo en la humanidad.
De
esta manera, los doce festivales anuales constituirán una revelación de la
divinidad y proporcionarán los medios para establecer relaciones, ante todo
durante tres meses con los tres grandes Centros espirituales, las tres
expresiones de la Trinidad divina. Los festivales menores pondrán de relieve la
interrelación del mundo. Así la presentación de la divinidad saldrá de lo
individual y personal y pasará al Propósito universal y divino, y así se
expresará plenamente la relación del Todo con la parte y de la parte con el
Todo.
La
humanidad invocará, por lo tanto, el poder espiritual del Reino de Dios, la
Jerarquía; la Jerarquía responderá y entonces se realizarán los planes de Dios
en la Tierra. La Jerarquía invocará en una vuelta superior de la espiral, al
centro dual de la voluntad de Dios, Shamballa, Shangrilha, invocando así el
Propósito de Dios. La Voluntad de Dios será de este modo complementada por el
Amor y manifestada inteligentemente; para esto la humanidad está preparada y la
Tierra espera.
Hasta
ahora he escrito para los aspirantes del mundo, durante muchos festivales de
Wesak. Repetidas veces llamé la atención a ustedes y a ellos, sobre la estrecha
relación que se va estableciendo entre el mundo de los hombres y el mundo de
las almas. Repetidas veces también señalé que tuvieron lugar -de acuerdo a la
Ley de Evolución- ciertas grandes fusiones, unificaciones o grandes Acercamientos.
Indiqué que la actividad actual de nuestro Logos planetario está trayendo
ciertos ajustes mayores en la esfera de influencia planetaria, que afectan
principalmente al reino humano. Les hice conocer la urgencia de la vida
entrante, produciendo tensión, reconocimientos espirituales muy amplios, el inmediato
derrocamiento de falsos dioses y normas, y la supresión de las cristalizadas y
caducas interpretaciones (llamadas doctrinas) de las realidades espirituales.
Por estos medios, se despeja el camino para un nuevo y simple reconocimiento de
la divinidad, que satisfará no sólo el corazón de la persona más sencilla, sino
la necesidad del más inteligente. Hablé en términos de la unión del pensamiento
oriental y occidental y de la necesidad de que las grandes civilizaciones
-nutridas por la influencia de Shri Krishna, Buda y Cristo- se unan más
estrechamente. Dije (y lo reafirmo) que Aquel Que viene hará posible y efectiva
esta unión, acontecimiento que será reconocido mundialmente.
Afirmé
también que estamos llegando a un período culminante en la historia humana,
período en el cual están generalmente activos los Señores del karma. La Ley de
Causa y Efecto está trayendo a la superficie los resultados de las actividades
pasadas, el pensamiento subjetivo y los impulsos secretos, aplicando el
castigo y limpiando la pizarra de la historia humana. Cuando estuvo en la
tierra, hace dos mil años, Aquel a quien todos los discípulos sirven, dijo que
las cosas secretas serán reveladas; por el surgimiento del bien y del mal los
hombres llegarán al conocimiento, a la comprensión, y se verán obligados a dar
esos pasos necesarios para construir un mundo nuevo mejor, basado en la Ley del
Amor y no en las Leyes de ha Separatividad y del Odio. Esto es lo que sucede ahora.
He
dicho también que las Fuerzas de la Luz se acercan a la tierra y que la
Jerarquía constantemente se acerca más al género humano.
Estos
eventos básicos, estos acontecimientos subjetivos y estas determinaciones
espirituales -bajo la Ley de Acción y Reacción- evocaron más rápidamente una
respuesta de las Fuerzas del Mal (presentes en nuestra vida planetaria) que de
la humanidad. Ciertas grandes Fuerzas o Energías personificadas, de la
oscuridad y del mal, se organizaron y dieron los pasos necesarios (así lo
creyeron) para impedir que la humanidad avance hacia la Luz, valiéndose de las
debilidades, egoísmos e intereses del hombre; así como el bien puede estimular
a que se exprese la bondad latente en la humanidad, del mismo modo el mal puede
evocar un mal mayor de quienes son susceptibles, debido a la innata flaqueza de
los irreflexivos y los emocionales: las Fuerzas de la Luz trabajan solo con
las almas de los hombres. Han avanzado rápidamente mentiras, falsas
enseñanzas, propaganda maligna, guerra de nervios, el cultivo del temor, la
organización de grupos de trabajadores aislados en cada nación, dedicados a
minar la rectitud y distorsionar la verdad. Grandes y fundamentales verdades
fueron tergiversadas para satisfacer los fines de los trabajadores del mal.
Por
ejemplo, la doctrina de la super raza fue interpretada como significando la
superioridad de la nación y la cultura alemanas por encima de Occidente,
mientras se acentuaba la divinidad de los Hijos del Cielo (la raza japonesa)
por encima de Oriente. Los pueblos desorientados de ambas naciones, fueron inducidos
a creer que tenían una grande y espiritual misión: dominar el mundo.
Éste
fue el primer resultado del acercamiento del reino de Dios a la tierra, o más
bien al plano físico. En ese reino, hombres de todas las razas demostrarán su
divinidad y el reino de las almas será reconocido como el hogar universal y la
raza de todos los hombres, en el cual las nacionalidades separatistas no
tendrán cabida ni serán reconocidas.
Las
Fuerzas del Mal buscaron a esos guías y grupos que son la analogía materialista
de los guías espirituales y tratan de guiar a la humanidad en líneas correctas.
Tomaron posesión (y empleo esta palabra deliberadamente) de los malignos
hombres que conducían a las Potencias del Eje -Hitler, Tojo, Goebbels, Ribbentrop,
Himmler y, en menor grado Mussolini, Hess, Goering y Otros. Ellos dominaron en
forma total las mentes de los hombres, ya distorsionadas por la ambición y las
inclinaciones sádicas. ¿A quién, se preguntarán, me refiero al decir “ellos”?
Quiero significar a esas individualidades inteligentes malignas, carentes de
amor, plenas de odio, que son para el mundo del enfoque egoísta y material lo
que la Jerarquía de Maestros, que trabaja bajo el Cristo, es para los
esforzados aspirantes humanos. El poder de estas fuerzas malignas es enorme,
porque no reconocen ninguna restricción o limitación humana comúnmente decente;
trabajan por medio de la violencia, la coerción, la crueldad, el odio, el
terror y la mentira; tienden a subyugar a la conciencia humana por medio del
completo control de las mentes de los hombres, la restricción del bien y la
promulgación del mal; estimulan el cerebro de los hombres mediante la amplitud
de su conocimiento maligno y mágico; esto lo digo literal y físicamente. La
Gran Logia Blanca que trabaja bajo la inspiración de Cristo y de Shamballa,
actúa necesariamente bajo ciertas restricciones espirituales. La coerción no es
permitida; las mentes de los hombres deben ser y permanecer libres; es permitido estimular el alma de los
hombres, porque da por resultado el estímulo de la expresión del amor y de la
comprensión que conduce a rectas relaciones humanas. Estas restricciones
espirituales hacen que el progreso de las Fuerzas de la Luz sea muy lento; les
interesa recordar que la duración de la guerra dependió en parte de la
incapacidad de los Ejércitos del Señor para impedir que se cometieran los
crímenes de los cuales las Potencias del Eje eran responsables. Las actividades
físicas de las Fuerzas de ha Luz reconocen ciertas limitaciones, y las Fuerzas
del Mal aprovechan esto constantemente. El bombardeo en masa de las poblaciones
fue comenzado por Hitler y él pudo haberlo terminado inmediatamente si así lo
hubiera querido.
Hay
otro aspecto de este asunto sobre el cual quisiera llamarles la atención.
Estas restricciones que las Fuerzas de la Luz reconocen, tienen también un
efecto indeseable en lo que respecta al ignorante bien intencionado, y la
manera de interpretar la Ley del Amor en quienes están emocionalmente
polarizados. Las Naciones Aliadas que trabajan para la liberación y la
libertad humanas (y por lo tanto de acuerdo a la Ley del Amor bien comprendida)
se ven impedidas de seguir las líneas de la crueldad indiscriminada que
caracterizó a las técnicas alemana-japonesa: tortura, hambre, falsa propaganda,
maltrato y abuso de los prisioneros, y campañas de terror. Los reglamentos de
los Hermanos de la Humanidad no permiten estas iniquidades. Desde un ángulo
estrictamente físico, puede interpretarse como que las Huestes del Señor están
en desventaja. Esta correcta actitud de parte de las Fuerzas de la Luz tiene un
efecto indeseable sobre los apaciguadores y pacifistas del mundo, los cuales
por razones humanitarias y por amor a las formas,
mediante las cuales actúa la humanidad, llevarían inmediatamente al fin de
la guerra.
En
su ceguera bien intencionada sacrificarían el futuro de la humanidad y has
vidas de millones de personas en fecha posterior, por la cesación momentánea de
las hostilidades. Insisto que las Fuerzas del Mal deben ser derrotadas ahora; los malignos guías deben ser
arrancados de su alto lugar y la completa derrota y aniquilación de los
responsables de lanzar este horror sobre la
humanidad, es una necesidad absoluta y un deber obligatorio, si la
seguridad, el bienestar y el nuevo orden
de vida más feliz, deben ser el signo de las generaciones venideras. Un
final temporario de la guerra sólo daría tiempo a las Fuerzas del Mal para reorganizarse,
y la futura guerra sería infinitamente peor que ésta. Lo dice el humanitario
inteligente y también es la opinión de la Jerarquía. La Jerarquía está
firmemente de parte de los que piden una guerra hasta el fin, y las razones
son: la salvación final de millones de vidas y la conservación de ciertos
valores espirituales básicos.
Las
cuestiones son espiritualmente mucho más serias de lo que creen; el trabajo de
la Jerarquía es obstaculizado no sólo por las restricciones, bajo las cuales
las Fuerzas de la Luz deben trabajar, sino también por el trabajo y las
expresiones tontas e insignificantes de los hombres de poca visión que no ven
las posibilidades futuras, si la guerra llegara a un término, inconcluso, los
cuales (por la comodidad actual de la generación presente) sacrificarían a los
niños de mañana y a las generaciones posteriores. El trabajo de la Jerarquía es
obstaculizado por las actitudes de los hombres sin perspectiva alguna y con
mucho egoísmo; no son crueles, pero piensan estúpidamente. Estos hombres -en la
legislatura de las distintas Naciones Aliadas, en el Parlamento, en el Congreso
y en las iglesias- abogan por la cesación de la guerra antes de obtener la
victoria, y antes de que los enemigos de la humanidad sean derrotados hasta que
se dobleguen, supliquen misericordia y pidan la paz. Ven el fin de las
transacciones comerciales tal como lo han conocido; ven desaparecer los factores
familiares de su confortable mundo; les desagrada los resultados de la guerra
en lo que a ellos afecta; no pueden soportar el sufrimiento general, e
impelidos por la piedad piden una paz inmediata. Otros son movidos por el
aislacionismo y el deseo de no participar en la agonía de la guerra; algunos
odian a aquellos cuyo deber consiste en llevar ha guerra a una culminante
victoria, o ven sus ambiciones particulares amenazadas por el condicionamiento
de un mundo cambiante. Éstos sacrificarían a las futuras generaciones, como ya
he dicho, por su política miope y su endeble juicio. Por lo tanto, divulgan la
desunión y atan las manos de los que gobiernan en los cargos elevados. Sus
esfuerzos prolongan la guerra, desalientan a las fuerzas que luchan, destruyen
la moral nacional y militar y sientan una base endeble para el trabajo del
mundo de posguerra. De estos hay muchos en cada nación, demasiado en los
Estados Unidos de América y ninguno en la URSS, de allí su marcha triunfal.
Por
lo tanto, tenemos hoy en el mundo:
1.
Las
Fuerzas del Mal, que trabajan por intermedio de Alemania y Japón.
Hasta la fecha se están manteniendo y no han sido aún derrotadas. Aterrorizan
al mundo. Dentro de sus propias fronteras nacionales no hay suficientes
personas que tengan el valor, la comprensión o la capacidad de pensar con
claridad, que odien el mal y puedan aferrarse a una visión. Ninguna de esas
naciones contiene algo que pueda ayudar a has Fuerzas de la Luz. Los alemanes
fueron engañados desde el principio, y la decepción nacional ampliamente
difundida, respaldada por una campaña de terror, implica debilidad general,
carencia de valor y una natural predilección para guiar en forma maligna. La
tendencia de ser conducida en líneas agresivas, egoístas y malignas, fue
característica de la mentalidad alemana durante un gran período de tiempo. A
esta nación negativa, con su arrogante sicología (una de las grandes paradojas
de las edades), debe enseñársele los métodos del bien positivo, y reemplazar la
actual aceptación negativa del mal por una valerosa defensa de la justicia.
Con humildad e inteligencia debe enseñarse a la nación alemana a ocupar su
adecuado lugar en la comunidad de naciones. La nación japonesa, no obstante su
gran edad, debe volver a su estado de niñez; enseñársele, como se les enseña a
los niños, a ser sociales, no antisociales, y pasará mucho tiempo antes de que
se pueda confiar en esta nación. La nación italiana no presenta mayores
problemas que cualquier otra nación del mundo. Es normal, como lo son las
Naciones Aliadas; la nación alemana y la raza japonesa no son normales y deben
ser llevadas a la normalidad por un manejo cuidadoso y bondadoso, pero firme,
mediante la aplicación de procedimientos educativos.
2.
Las
Fuerzas de la Luz. Quisiera cambiar aquí la impresión que prevalece
entre muchos esoteristas. Al emplear esta frase (las Fuerzas de la Luz) a veces
significa que la Jerarquía lucha textualmente contra las naciones del Eje. No
es así en sentido físico. La Jerarquía trabaja, como bien saben, con las almas
de los hombres y con esas mentes que están orientadas y dispuestas de tal
manera, que reaccionan a la inspiración del alma. Al decir “las Fuerzas de la
Luz” me refiero a esas naciones iluminadas sobre las cuales brilla la luz de la
libertad, y que se niegan a toda costa a abandonar esa luz. No hay libertad en
Alemania ni en Japón. En sentido menor, y durante un breve tiempo, no hubo
libertad en Italia, pero esta puede contarse entre las naciones iluminadas,
porque no pudo ser esclavizada. Las Fuerzas de la LUZ involucran a esas
naciones (que trabajan por medio de sus ejércitos, la humanidad, los eternos
derechos del hombre, la libertad en la palestra diplomática) que hoy luchan por
la libertad de conciencia, la posición del individuo en cualquier nación y la
libertad de religión o el derecho del autoelegido acercamiento del hombre a las
realidades espirituales. Detrás de estas naciones permanece la Jerarquía. La
libertad es el derecho hereditario del género humano, y el libre albedrío la
más elevada de las características divinas. La libertad es mal interpretada y
erróneamente empleada por muchos, debido a ha etapa de evolución de la masa humana,
pero es un principio divino fundamental, y donde los principios están
involucrados la Jerarquía no contrae ningún compromiso. No existen principios
espirituales detrás de las actividades de las potencias del Eje, ni detrás de
la actividad alemana o de la agresión japonesa. Por lo tanto, ha Jerarquía no respalda con Su poder o fuerza,
ninguno de sus esfuerzos.
3.
La
Humanidad como un todo. Los hombres, mujeres y niños del
mundo están todos implicados en esta guerra universal y afectados por ella. Los
efectos alcanzan hasta la villa más aislada, el desierto más extenso y la cima
de la montaña más elevada, así como a las ciudades y zonas congestionadas de
todas las naciones. Nadie está exento de las consecuencias de la actual
catástrofe. El grueso de la humanidad es la víctima universal e inocente. La
mayoría apenas comprende de qué se trata; y en este histórico punto culminante
desde el ángulo puramente autocentrado y desde el punto de vista de que los
afecta como individuos y a su nación como un todo. Un creciente número llega a
comprender que esta guerra debe librarse hasta un final victorioso, porque no
hay paz, esperanza o rectas relaciones mundiales, mientras dos naciones -una en
Occidente y otra en Oriente- puedan precipitar el desastre sobre incontables
millones de personas. Una minoría va comprendiendo que la guerra ha precipitado
el mal condensado de edades y que la humanidad enfrenta la oportunidad de
corregir errores pasados, antiguos egoísmos e impregnadas maldades, e inaugurar
un mundo nuevo y mejor. En este nuevo mundo habrá Libertad de acercamiento a
Dios, oportunidad para la expresión individual, libertad para vivir en rectas
relaciones y posibilidad para una vida creadora. Unos pocos, muy pocos, saben
que éste es un punto culminante en un antiguo conflicto entre el Cristo, con su
Jerarquía de Maestros, y ha “maldad espiritual en lugares elevados”. Un mero
puñado de conocedores y discípulos saben, más allá de toda controversia y
discusión, que esos infelices países, Alemania y Japón, están encabezados por
antiguos líderes que tratan nuevamente de producir el desastre planetario y
desviar los planes y las metas de la Gran Logia Blanca.
Entre
todos ellos, millares están desorientados, presienten la verdad, pero se
sienten impotentes frente al horror gigantesco que la maligna banda que rige
ahora a Alemania, ha precipitado sobre la humanidad. Tienden a pensar
correctamente, pero siguen siendo la presa de los inescrupulosos y los
egoístas. Cuando sus pensamientos hayan sido guiados en líneas correctas por la
correcta presentación de la situación, constituirán un poderoso acervo para
las Fuerzas de la Luz.
Tal
es la situación que enfrentan hoy la Jerarquía y la humanidad. La fortaleza de
las Fuerzas de la Luz aumenta; el poder de las Fuerzas de la Oscuridad puede
estar declinando, pero es aún muy fuerte en el plano físico. Está aferrado
principalmente sobre las mentes de los hombres, siendo excesivamente potente y
no se debilita, porque es ayudado por la persona suave e irreflexiva, por el
desorientado, el pacifista, el apaciguador y el aislacionista. El idealismo de
este grupo está dirigido a ayudar a Alemania por los hábiles trabajadores del
mal. Los ejércitos alemanes siguen siendo invencibles; Europa central es una
poderosa fortaleza, dominada por el archienemigo de la humanidad, asentado en
la cima de su montaña. Allí, simbólicamente, se halla el que inicia las
condiciones malignas y conduce a la esclavitud. Los ejércitos del Señor están
listos y la victoria será suya cuando haya completa unidad de propósito,
atención concentrada sobre las rectas relaciones humanas, y divulguen la
aspiración idealista a todos los que libran esta batalla por la libertad. Para
esta unidad de propósito deben trabajar todas las personas iluminadas del
mundo, unidad que aún no existe en forma adecuada.
Volvamos
ahora al trabajo de la Jerarquía y al acontecimiento para el cual todos los
iniciados y discípulos se están preparando ahora -el próximo Festival de Wesak.
¿
Cómo trabaja la Jerarquía en este momento? ¿ De qué manera ayudan los Maestros
al trabajo de las Fuerzas de la Luz? ¿ Puede suceder algo de importancia y
significado duradero en la próxima Luna llena de mayo? ¿ Cómo ven los Maestros
la situación mundial? ¿ Cuáles son Sus planes? ¿ Pueden materializarse estos
planes? ¿ Y qué pueden hacer el discípulo individual, el iniciado Y el
discípulo mundial, frente al dilema de la humanidad?
Estas
preguntas son normales e inteligentes y pueden ser contestadas parcial, aunque
no plenamente, debido a tres razones:
1.
El resultado del verdadero conflicto culminante,
depende de la humanidad misma. Se requiere un esfuerzo mayor, particularmente
en América -un esfuerzo para ver con claridad las cosas, comprender las causas
de esta guerra y la determinación de dar esos pasos-, mediante la propaganda y
la discusión -que aclararán has mentes de las masas. Aquí no puedo entrar en
las causas legendarias, sólo queda tiempo para enumerar algunas de ellas:
a.
Universales y antiguos egoísmo, materialismo,
agresión y orgullos nacionales. Todas las naciones han sido culpables de estas
faltas.
b.
El sentido de separatividad está simbolizado por
el incidente fronterizo entre naciones como Rusia y Polonia. La necesidad de
la humanidad y su bienestar general está ante todo. Las naciones y sus disputas
efímeras son de interés secundario.
c.
La tendencia de siglos atrás, entre los pueblos
germanos por dominar, apoderarse de lo que no les pertenece, considerarse
únicos, superiores y como que personifican a una super raza, más la
determinación fija, en favor de sus propios intereses, de precipitar a otras
naciones y razas a la guerra. Hoy han logrado provocar una guerra planetaria.
2.
Existen factores en esta batalla entre el mal y el
bien que son tan profundamente esotéricos y se hallan ocultos a la comprensión
del ser humano más avanzado, que es inútil extenderme sobre su existencia.
Conciernen a la capacidad mental, o al principio mental de reaccionar a la
verdad o a la mentira, estando oculto el misterio de esta reacción en el
proceso evolutivo mismo. Puede llegarse a un punto del desarrollo humano donde
es imposible ser engañado y normal pensar con claridad. La potencia del
espejismo (que aprisiona a tanta gente) está relacionada con este enigma. El
espejismo no aferra a quienes no están mental y emocionalmente desarrollados,
por que son realistas natos y ven la vida en sus delineamientos puros, aunque
no con exactitud. Los que están muy evolucionados no están sujetos al
espejismo, porque piensan en forma realista, pero con verdadera percepción
mental y no instintivamente. El hombre que piensa cuando está en proceso de
entrenamiento pero que se halla mayormente regido por sus emociones está
excesivamente expuesto a caer en el espejismo, y muy a menudo en el así
llamado espejismo de la actitud amorosa sentimental. Estos hombres comprenden
que el amor es un proceso para determinar la acción sobre la base del culminante
bien del individuo o del grupo, y que las reacciones inmediatas de la
personalidad son secundarias. A la Jerarquía le concierne en este conflicto el
resultado final, el futuro bienestar y el máximo bienestar de la humanidad,
pero no el inmediato sufrimiento y el dolor de las personalidades involucradas.
¿Son duras estas palabras? Una minúscula réplica de esta actitud correcta
puede encontrarse en la influencia, palabras y acciones de esos progenitores
inteligentes y guías de la juventud, de amplia visión, que ven la necesidad de
disciplinar a sus hijos para que en el futuro se orienten correctamente y vivan
debidamente. La incomodidad momentánea de la disciplina y la rebelión de los
niños, no condiciona de ninguna manera a esos padres. Miran hacia adelante.
3.
El conflicto que envuelve actualmente a la humanidad,
tiene su origen no sólo en la debilidad y el egoísmo humano, sino en la
situación que existe desde edades entre la Gran Logia Blanca de Maestros y la
Logia de Adeptos Negros. Comenzó en tiempos atlantes y ahora debe librarse
hasta el fin. Los detalles de esta lucha (entrada en niveles mentales) no les
concierne a ustedes, excepto en lo que reaccionen, con el resto del género
humano, a la mentira o a la verdad. Dos corrientes de energía mental o de ideas
dirigidas por el pensamiento, hacen en este momento un poderoso impacto sobre
la conciencia humana. Una está personificada en la propaganda falsa que emana
de las Potencias del Eje y afecta poderosamente no sólo a sus propios pueblos
sino a los políticos egoístas, al intolerante, a las personas racialmente
condicionadas y a los bien intencionados apaciguadores y pacifistas, pero
miopes. La obra está personificada por el idealismo, el humanitarismo y la
clara presentación de la situación efectiva, que caracterizan a las mejores
mentes en cada nación y condicionan al pensamiento de los guías de las
Naciones Aliadas; esta corriente ha condicionado por ejemplo, la actitud y ha
hecho cambiar la orientación de ha URSS, llevándola a colaborar y desechar
algunas de sus ideas separatistas.
El
conductor del conflicto contra el mal en lugares elevados, es el Cristo, el
Guía de la Jerarquía. ¿ Qué actitud adopta el Cristo en este momento? Con toda
reverencia y como uno de Sus más humildes amigos y trabajadores personales, me
permito decir algo sobre Su posición a medida que El Se acerca al gran
acontecimiento en el mes de mayo de este año. Sabe que es comandante espiritual
interno de los Ejércitos del Señor. Suya es la responsabilidad de despertar
las almas de los hombres a la oportunidad que se les presenta y la necesidad de
poner fin a este antiguo conflicto entre los Señores del Mal y los Mensajeros
de la Luz. Suyo fue el problema de enseñar a la humanidad que es necesario dar
los pasos esenciales para demostrar verdadero amor y proporcionar el objetivo y la oportunidad de
una civilización en la cual el amor, la hermandad y las rectas relaciones
humanas, sean factores regentes.
Cristo
dijo, cuando estuvo en la tierra hace dos mil años, “No he venido a traer la
paz, sino una espada”. La espada del espíritu la maneja la Jerarquía y, por
medio de ella, el mal cósmico se detiene; la espada del discernimiento es
manejada por iniciados y discípulos del mundo, y por medio de ella la
diferencia entre el bien y el mal, con la consiguiente presentación de la libre
elección entre ambos, ha sido expuesta ante la humanidad, evidenciándose las
líneas de demarcación con toda claridad en esta guerra mundial. Ha sido ha
esperanza del Cristo y el anhelo de todos los Maestros, que los hombres vieran
con claridad e hicieran una libre y correcta elección de manera de producir
-sin estado bélico en el plano físico- los cambios necesarios y terminar con
las condiciones erróneas. Pero el conflicto descendió al plano físico y la espada
de la guerra material (hablando simbólicamente) la empuñó la humanidad.
Recuerden
(particularmente los disconformes por el conflicto físico, debido a sus
inclinaciones pacifistas) que, en Occidente, Alemania fue la primera en empuñar
la espada, marchando sobre Polonia y llevando angustia, devastación y crueldad
a una nación más pequeña y muy débil, obligando así a Francia y a Gran Bretaña
a cumplir sus compromisos con esa pequeña nación y a declarar la guerra al
agresor. Fue Japón que llevó la guerra al hemisferio oriental. Las Fuerzas de
ha Luz no tenían otra alternativa que luchar en defensa de la libertad.
Antes
de la guerra, la Jerarquía hizo lo que pudo para cambiar la tendencia de la
vida y el pensar humanos, despertando las conciencias de los inteligentes,
estimulando la actividad de los humanitarios e impresionando las mentes de Sus
discípulos, a fin de despertar la buena voluntad, el deseo impulsor de
establecer rectas relaciones humanas y condiciones pacíficas. Pero el movimiento
no fue suficientemente fuerte; la espada apareció sobre la tierra y el género
humano fue sumido en la guerra.
Desde
entonces el trabajo de impresionar las mentes de los discípulos del mundo y de
aquellos a quienes pueden influir, ha sido aclarar las cuestiones, presentar
nítidamente eso por lo cual luchamos, y despertar a los hombres y mujeres para
emprender una acción que, de una vez por todas, termine con la posibilidad de
un cataclismo similar.
Las
actividades de nuestro Maestro, el Cristo, son de tres categorías:
1.
Robustecer la voluntad para luchar en bien de los
asuntos espirituales y las grandes metas humanitarias de la Jerarquía.
2.
Impresionar las mentes de los diplomáticos,
pensadores y quienes aman a la humanidad, para que desarrollen ciertos planes
de posguerra que cambiarán completamente nuestra civilización actual y crearán
la nueva.
3.
Despertar las mentes de las masas y dirigirlas
-cada cual en su propio lugar y a su manera- hacia una expresión más
religiosa. El crecimiento del deseo y la aspiración espirituales es hoy muy
notable, si solo pudieran ver los indicios como los vemos los que trabajamos en
el aspecto interno.
Nuestro
Maestro, el Cristo, lleva a cabo también en este momento tres actividades
principales. Puedo explicarlas brevemente, pero sólo los discípulos del mundo
captarán las verdaderas implicancias:
Primero,
se ocupa del proceso de desviar la energía de la voluntad, que emana de
Shamballa, de tal manera que no sea captada y mal aplicada por las Potencias
del Eje, a fin de robustecer a sus pueblos y presentar una oposición a las
Fuerzas de la Luz. Debe ser recanalizada y usada para robustecer el propósito
de las Naciones Aliadas de llevar ha guerra a un fin victorioso y triunfal,
aumentar la voluntad de unidad de todos los pueblos aliados y afirmar la
intención, de los planificadores de posguerra, de que la libertad, las
facilidades educativas, la verdad y el correcto vivir, debe ser el destino de
la futura generación. Esto requiere de parte del Cristo una concentración, para
la cual no tenemos la palabra equivalente, y un esfuerzo monádico puramente
espiritual, del cual no tenemos la menor idea.
Segundo,
Él actúa dentro de los límites de la Jerarquía misma, preparando a Sus
discípulos, los Maestros, para ciertos grandes acontecimientos de posguerra.
Porque la guerra terminará. El Restablecimiento
de los Misterios, la iniciación de esos discípulos que permanecieron firmes y
libres de temor durante la guerra, la ampliación de Sus ashramas, debido al
desarrollo casi imprevisto del sentido espiritual, entre los aspirantes del
mundo que normalmente no hubieran sido discípulos durante esta encarnación, y
también la exteriorización de Sus ashramas, durante los próximos cien años,
preparatorios para la reaparición de la Jerarquía en la tierra, son algunas de
Sus responsabilidades jerárquicas actuales, las cuales involucran un enorme
desgaste de fuerza, de energía de segundo rayo, así como Su primera actividad
exige un desgaste poco común de poder de primer rayo -algo que aun Él, en Su
elevado lugar, está aprendiendo a manipular ahora, como Discípulo consagrado
de Sanat Kumara.
Su tercera actividad es un esfuerzo por
contrarrestar el creciente odio en el mundo, fortalecer la tendencia hacia la
unidad y mostrar a las personas de todas partes, el peligro de la separatividad.
Un creciente y (desde el punto de vista mundano) razonable odio hacia los
pueblos alemán y japonés, va surgiendo constantemente. Ellos mismos se han
atraído ese odio. El odio carece siempre de discernimiento. La gran Ley de
Retribución espiritual exige que se haga justicia, pero el odio cerrará los
ojos de la justicia. La ley debe ser aplicada y el mundo verá la expresión de
la misma ley, enunciada en las palabras, “Lo que el hombre siembre, eso
cosechará”. Pero la ley materialista del odio y la separación, debe ser anulada
y neutralizada. El problema que el Cristo enfrenta es casi -desde el ángulo
humano- insoluble. Necesitará el esfuerzo unido de todos los hombres de buena
voluntad para detener la ascendente oleada de odio, cuyas compuertas fueron
abiertas por Alemania cuando comenzó a atacar a los judíos; ahora está en
peligro de ahogarse en las aguas que ha liberado. Hay también una ascendente
tendencia hacia la separatividad, entre algunas Naciones Aliadas, que Cristo
tiene que encarar. Varias de ellas son hogares divididos, por ejemplo, Polonia,
Francia, Yugoslavia y Grecia. ¿ Cómo reconciliar sus diferencias?
Debe
contrarrestarse el odio de quienes han sufrido a manos de has Potencias del
Eje, o como resultado de las condiciones bélicas. ¿ Cómo se realizará esto?
Con estos problemas debe bregar Cristo, trabajar por intermedio de Sus
discípulos, porque deben ser entrenados y también estimular los corazones de
las personas inteligentes y humanitarias de todas partes. Cristo debe verter
la energía dadora de vida, proporcionada por la vida crística, en amplia
escala en todo el mundo y hacerlo en medio de esas condiciones en las cuales la
receptividad y sensibilidad humanas están en su punto más bajo, debido al
aturdimiento producido por el intenso sufrimiento. Él permanece en Su lugar
inconmovible, sin temor, con clara percepción de ha verdad y una visión
espiritual de la verdadera situación. En colaboración con Su gran Hermano, el
Buda, Se está preparando para dar el paso siguiente.
Hoy,
la Jerarquía enfrenta una actividad culminante. Desde la Luna llena de Tauro de
1944, hasta la Luna llena de Tauro de 1945, los Miembros de la Jerarquía harán
un máximo esfuerzo conjunto para cerrar la puerta a las Fuerzas del Mal,
dirigir la energía de Shamballa (liberada hoy sobre el mundo) a fin de que su
aspecto destructivo sea transmutado o
dirigido hacia el estímulo que traerá por resultado la reconstrucción del
mundo. Esto afectará no sólo a los Miembros de la Jerarquía, sino a todos aquellos
que en la Tierra responden a la impresión jerárquica. Tengan presente el
siguiente enunciado:
El trabajo enfocado y concentrado de la
Jerarquía en el momento de la Luna llena de Tauro de 1944, consiste -por Su
esfuerzo conjunto, Su pensamiento combinado y Su iluminado poder de la voluntad,
bajo la guía entrenada del Buda y del Cristo- en retirar la energía separatista
y agresiva de la voluntad (distorsión de la energía de primer rayo) de las
Fuerzas del Mal y canalizarla nuevamente, por medio de la Jerarquía; entonces
se demostrará como voluntad al bien y se expresará a través de los hombres de
buena voluntad en la Tierra. Esto requiere un gran Acto de Absorción por la
Jerarquía.
El Buda iniciará el proceso en el momento
de Su aparición, empleando un gran mántram de primer rayo, que será únicamente
recitado por alguno de Sus iniciados que colaboran con el Señor del Mundo. Por
su intermedio Él desviará la fuerza de Shamballa, que los Adeptos de la Logia
Negra liberaron en las naciones del Eje; esto fue posible por ser receptivas a
la voluntad al poder. Él la “acorralará” (si puedo emplear un término tan
familiar e inapropiado) y la pondrá a disposición del Cristo. La recepción y la
aceptación de esta energía de primer rayo exigirá un tremendo esfuerzo por
parte del Cristo, el Custodio de la energía de segundo Rayo de Amor-Sabiduría.
Para esta “recepción” Él ha comenzado a prepararse en el momento de la Luna
llena de abril (Pascua).
En
otra parte he dicho que este impacto directo de la energía de Shamballa sobre
la Humanidad acontece muy raras veces. Ha sido liberada únicamente tres veces
durante toda la historia del reino humano. En otros momentos hace impacto
directamente sobre la Jerarquía, entonces es transmutada o aminorada para que
la humanidad pueda resistirla. Fue dirigida tres veces sin impedimento y sin
ser transmutada hacia la humanidad:
1.
En el momento de ha individualización del
hombre-animal, cuando se implantó el principio de la mente. Ésta fue la hora
del nacimiento del alma humana.
2.
En los días atlantes, cuando el poder de la Logia
Negra era tan grande que la Jerarquía intentaba la derrota y la destrucción
del alma humana. Interfirió Shamballa y el mundo de aquel entonces fue
“destruido”. Este período es reconocido en ha historia moderna como el Gran
Diluvio.
3.
Una vez más, los Poderes de ha Oscuridad tratan
hoy de destruir a la humanidad y a los valores espirituales. El poder de
Shamballa fue liberado, destruyendo las viejas formas -políticas, sociales y
religiosas- pero, al mismo tiempo, las fuerzas del mal se posesionaron de este
poder para destruir las almas de los hombres, y precipitar la guerra y devastar
las ciudades, y todos nuestros centros de civilización y cultura. La primera
fase o forma de destrucción fue dirigida por los discípulos, los aspirantes y
las personas del mundo que piensan con claridad, lo cual fue necesario y muy
bueno. Las antiguas formas sociales, políticas y religiosas, atolondraron el
alma humana y obstaculizaron todo progreso. La segunda fase o forma de
destrucción, fue dirigida por el mal y enfocada por intermedio de esas naciones
que habían sucumbido al espejismo de la superioridad, a la tentación de la
agresión material y a los intolerantes odios raciales, complementados por la
crueldad y la barbarie.
Ha
llegado el momento en que esta energía divina debe expresarse a sí misma por
medio del segundo aspecto de la voluntad al bien, y no por medio del primer
aspecto, la voluntad al poder. Debe demostrarse al género humano que no está
aún preparado para el poder, debido a que la voluntad al bien no es
adecuadamente fuerte para equilibrar este primer aspecto de la voluntad.
Tal
es la tarea del Cristo y del Buda en el momento de la Luna llena de Tauro,
canalizar y redirigir la fuerza de Shamballa. Si pueden hacerlo, el resultado
será una nueva comprensión y realización de la voluntad al bien, por el nuevo
grupo de servidores del mundo, bajo la guía receptiva de los discípulos del
mundo y la actividad de los hombres y mujeres de buena voluntad.
Por
lo tanto, tengan esto claramente presente, de manera que su colaboración pueda
ser inteligente y correctamente dirigida.
Primero,
en el momento de la Luna llena de Tauro, el
Buda pronunciará un gran mántram y se transformará en “Agente absorbente” de
la fuerza de primer rayo. Empleará el poder magnético del segundo rayo para
atraer esta fuerza hacia Sí y mantenerla firme, antes de redirigirla. Entonces
el Cristo -en nombre de la Jerarquía- Se trasformará en “Agente receptor” de
esta potente energía, y los siete grupos de Maestros Que trabajan con los reinos
humano, y subhumano se convertirán (en respuesta a Su demanda) en “Agentes
rectores”, para la séptuple expresión de esta fuerza.
Segundo,
en el momento de la Luna llena de
Géminis, la Jerarquía, bajo la guía del Cristo, liberará sobre la
humanidad la voluntad al bien, produciendo siete grandes resultados, de acuerdo
a los siete subrayos del primer Rayo de Voluntad o Poder:
1.
Se otorgará poder a los discípulos del mundo y a
los Iniciados que hay entre los hombres, de manera que puedan dirigir eficiente
y sabiamente el proceso de reconstrucción venidero.
2.
La voluntad de amar, estimulará a los hombres de
buena voluntad de todas partes, para que el odio sea gradualmente superado y
los hombres traten de vivir juntos cooperativamente. Esto tomará algún tiempo,
pero el anhelo interno está allí y es factible de ser estimulado.
3.
La voluntad de actuar conducirá a las personas
inteligentes de todo el mundo a la inauguración de esas actividades que
sentarán la base para un mundo nuevo, mejor y más feliz.
4.
La voluntad de colaborar aumentará también
firmemente. Los hombres desearán y exigirán rectas relaciones humanas
-obteniendo un resultado más general que el producido por la actividad de los
primeros tres aspectos de este rayo, como resultado natural de esta actividad.
5.
La voluntad de saber y pensar correcta y
creadoramente se convertirá en la característica sobresaliente de las masas. El
conocimiento es el primer paso hacia la sabiduría.
6.
La voluntad de persistir (un aspecto de la
devoción y del idealismo) llegará a ser una característica humana -la
sublimación del instinto básico de autoconservación. Esto conducirá a creer
persistentemente en los ideales presentados por la Jerarquía y a demostrar la
inmortalidad.
7.
La voluntad de organizar acrecentará el proceso de
construcción que será llevado a cabo bajo la directa inspiración de la
Jerarquía. El medio será la potencia de la voluntad al bien del nuevo grupo de
servidores del mundo y la buena voluntad responsiva de la humanidad.
En
simples términos expresé los resultados de la determinación planeada de los
dos Grandes Señores que deben tomar forma y surgir en el momento de las Lunas
llenas de mayo y junio, Tauro y Géminis. Llevará años demostrar lo que lograrán
realizar, pero el fin es inevitable, una vez lograda la correcta dirección de
la voluntad al bien. Sin embargo, esta demostración depende de dos cosas:
Del
trabajo enfocado del Cristo y de la Jerarquía durante el año venidero, hasta
mayo de 1945.
Del
pensamiento reflexivo y el planeamiento cuidadoso del nuevo grupo de servidores
del mundo, durante el mismo periodo.
No será posible una gran
actividad externa en escala planetaria hasta el año 1945, pero mucho puede
hacerse entonces si las exigencias jerárquicas son satisfechas. Un año de
preparación para la tremenda tarea de complementar la voluntad al bien y producir
una mejor civilización y modo de vida, es realmente poco.
El Cristo ha entrado en Su retiro por un mes y los
Maestros pueden llegar a Él hasta el 5 de mayo. Se halla en estrecha consulta
con el Buda y el Señor del Mundo. Este gran Triángulo de Potestades -el Señor
de voluntad o Poder, el Señor de Sabiduría y el Señor de Amor- está hoy
intensamente ocupado en la tarea de poner fin a la guerra y, por lo tanto,
neutralizar el aspecto destructor de primer rayo. Esto Lo harán complementando
la voluntad al bien por medio de la sabiduría, de la cual el Buda es el
Custodio experimentado y desarrollando también esos planes por los cuales el
Cristo -por medio de la Jerarquía y el Nuevo Grupo de Servidores del Mundo
puede crear esa “comprensión amorosa” (esotéricamente entendida, lo cual muy
poco se asemeja a lo que se comprende generalmente por esas palabras) en los
corazones de los hombres. Cuando este Triángulo de Energías haya sincronizado
sus esfuerzos, entonces en la Luna llena de mayo, Tauro, puede comenzar la gran
tarea de conducir a la humanidad a la luz de un nuevo día.
Mientras
tanto, los Maestros y Sus Ashramas se preparan también para complementar estos
planes y Se esfuerzan para inspirar a Sus discípulos con los mismos objetivos y
visión, de modo de poder estar ellos también preparados para desempeñar la
parte que les corresponde.
Tal
es, hermanos míos, la situación respecto a la posición de la humanidad, a las
intenciones y al trabajo de la Jerarquía. ¿ Cuál es el trabajo que pueden y
deben realizar ustedes?
Durante años he indicado ciertas líneas de
actividad que nosotros, los Instructores y Guías del aspecto interno de la
vida, quisiéramos que siguieran todos los aspirantes y discípulos. Los planes
por mí delineados durante los últimos diez años, forman definidamente parte del
programa jerárquico y están siendo presentados en forma específica por los
otros Maestros. Poco puedo agregar. En este momento, nada puedo decirles que ya
no lo sepan. ¿Es necesario que les pida trabajar individualmente y en el lugar
en que se encuentren, para la unidad nacional y mundial? ¿ Debo rogarles que
hagan lo que puedan para eliminar las divisiones, a fin de hacer efectiva esa
integridad básica que debería unir las tres potencias mundiales principales,
por intermedio de las cuales la Jerarquía trata de trabajar? ¿Necesito
advertirles sobre la urgencia de contrarrestar el odio, con la justicia, la
comprensión y la misericordia? ¿ Debo seguir explicando la necesidad del completo
triunfo de las Fuerzas de la Luz, del progreso triunfante de los ejércitos de
las Naciones Aliadas y de que se obtenga ese triunfo ante todo en los niveles
espirituales y luego -por el sentido común y la constancia -en el plano físico
de la vida, así como también en el intermedio mundo mental? ¿ Es necesario
pedir que controlen las emociones para bien general y consagren el tiempo, la
energía y el dinero, a la enorme tarea de salvar a la humanidad?
No me extenderé sobre estos puntos. Aquí nada se
gana con la repetición, excepto acrecentar la carga de la responsabilidad que
puedan asumir para su eterna felicidad, o desecharla para su vergüenza y
eventual reacción kármica. Sólo diré: Despréndanse del egoísmo, provincialismo
y cursilería. Piensen en términos de una humanidad. Que sus vidas cuenten en la
escala del servicio útil y necesario. Eviten decir y pensar esas cosas que
constituyen una crítica para los pueblos y las naciones aliadas. Vean con
claridad los problemas de este conflicto y no dejen que ningún sentimiento
falso o iluso los haga flaquear respecto a las Potencias del Eje, en este
momento crítico y excepcional. La forma o formas de su tiranía deben ser
quebrantadas, y pagar el precio debido, justo y discriminante, a un mundo
ultrajado. Pero las almas que complementaron esa tiranía -mediante un estricto
juicio y una correcta orientación espiritual-, deben ser inducidas nuevamente
a caminar en la luz. Los niños de las naciones del Eje no deben ser condenados
por la maldad o la debilidad de sus padres; tendrán que ser educados con
métodos nuevos y mejores, y amados para que comprendan correctamente sus
relaciones.
Durante
dos generaciones completas debe haber una paz inquebrantable, porque detrás de
ella y protegiéndola, permanecerán los Ejércitos del Señor. Al término de ese
lapso, si el trabajo educativo ha sido adecuado, sensato, inteligente y sólido,
los ejércitos podrán descansar de su trabajo y las espadas convertirse en
arados. Si este programa de supervisión, educación y dirección espiritual no se
llevara a cabo, la guerra que entonces tendrá lugar, eliminará a la humanidad
-como sucedió antes, en la historia humana.
Cabe
recordar aquí una parábola que relató el Cristo hace siglos, con amplia visión
y como una advertencia, relacionada con el hombre que limpió su casa, echando a
los demonios y una vez barrida y limpia quedó vacía (como símbolo de una
oportunidad no aprovechada y de una responsabilidad ignorada) ; luego, según lo
expresó el Señor de la Luz, “la situación de ese hombre fue peor que antes”. El
barrido y la limpieza ha continuado durante cinco largos años, y se están dando
los últimos pasos de este proceso destructor, pero depurador.
Y
después, ¿qué, hermanos míos?
Durante
años he expuesto lo que queremos que ustedes hagan. Acudir en ayuda del nuevo
grupo de servidores del mundo, que se ve apremiado en esta hora de lucha.
Difundir la buena voluntad a toda la
humanidad y aprender constantemente a pensar en términos de esa totalidad;
apoyar esas actividades que benefician a la totalidad y no favorecen a una
nación en particular, aunque sea la propia. Trabajar hoy por la victoria y la
aniquilación del mal. Trabajar mañana por la justicia y el restablecimiento de
la seguridad. Allí donde existe seguridad, reajuste, extinción de los líderes
agresores, protección y restablecimiento del débil y el oprimido, mas las
correctas condiciones de vida y una sabia educación para la juventud del mundo;
¡sólo entonces habrá paz, pero no antes! Que desaparezca el sopor de las bellas
charlas sobre la paz y que los sanos métodos de establecer la buena voluntad y
las rectas relaciones humanas, precedan a las tratativas de paz. El mundo
habló tanto de la paz durante la primera fase de esta guerra mundial, que se
sumergió en un estado de soñolienta rapsodia idealista. Esto no debe volver a
suceder, y el inteligente humanitario tiene el deber de impedirlo.
Hago
un último llamado para que realicen el trabajo que debe hacerse durante los
próximo doce meses (y luego continúen durante los años siguientes). Permanezcan
con atención fija, complementando el intento masivo de los irreflexivos, los
aterrorizados, los angustiados y los débiles. Colaboren con el nuevo grupo de
servidores del mundo de todos los países. Que las Lunas llenas de Tauro y de
Géminis, constituyan puntos elevados de realización espiritual, que pueden
condicionar y condicionarán su vida y servicio diario, durante el próximo año.
Que nada los detenga. Nada hará que el Cristo se desvíe de Su propósito
planificado; si el propósito del alma de ustedes coincide con el de Él vayan
hacia un campo más amplio de servicio. Si no responden a la necesidad del mundo
ni al llamado a servir, entonces deben precaverse y tratar de obtener una
medida más profunda de contacto con el alma y de relación espiritual. Cada
palabra hablada o escrita por un aspirante o discípulo, en este momento, tiene
un poder definido para bien o para mal.
Saben
algo respecto al nuevo grupo de servidores del mundo. Se les explicó el trabajo
de los hombres y mujeres de buena voluntad. Se les pidió con toda claridad
formar triángulos de luz y de buena voluntad. Es muy evidente la necesidad de
un claro pensar. La Jerarquía pide que la ayuden y apoyen en la palestra de los
asuntos mundiales. Yo mismo les expuse mis planes. Deben llevar a cabo el
programa si así lo deciden. Les impartí enseñanza durante un cuarto de siglo
(desde 1919). Ahora, les pido que colaboren con mutua responsabilidad -a
ayudar a la humanidad.
Que
Aquel a Quien todos nosotros amamos y servimos, el Maestro de Maestros, el
inmortal Amigo del género humano, arroje Su luz sobre vuestro camino y evoque
vuestra confianza, comprensión y ayuda, en Su tarea -que culmina este año- de
conducir a la humanidad a la luz de un nuevo día.
Los
tres meses de marzo, abril y mayo de este año, marcan en el tiempo un momento
de mayor significación en nuestra historia planetaria. Me refiero a la Luna
llena de Pascua, celebrada el 28 de marzo, la Luna llena de Wesak, que este año
cae el 27 de abril, y la Luna llena de junio -la excepcional oportunidad de
Cristo, como se la ha denominado- que tiene lugar el 26 de mayo. Desde el punto
de vista tanto de la Jerarquía como de la Humanidad, los acontecimientos de
importancia espiritual y mundana, acaecidos durante estas semanas (enfocados
por medio de estos tres festivales de las Lunas llenas de Aries, Tauro y Géminis), serán
de enorme efecto. Lo que realicen durante este tiempo los Miembros de la
Jerarquía espiritual de nuestro planeta (Cuyo poder jerárquico, no Su amor, enfrenta una prueba importante), y lo
que hagan los discípulos que hoy actúan en el mundo y también el nuevo grupo
de servidores del mundo, puede determinar y determinará el destino del hombre
durante los siglos venideros. Aún aquellos que no tienen ningún conocimiento de
las cuestiones ocultistas ni del destino humano, o de la real facultad del
libre albedrío humano (entendido esotéricamente) esperan ansiosamente ver qué
sucederá y hacia qué meta o metas serán dirigidos el pensamiento y el
planeamiento humanos.
Las
masas humanas de todas partes sólo desean tranquilidad. No empleo la palabra
“paz”, porque tiene un significado equívoco. Los hombres y mujeres reflexivos
de todos los países, han determinado dar, si es posible, con intención masiva
esos pasos que asegurarán la paz en la Tierra, mediante la expresión de la
buena voluntad. Observen esta fraseología. Todos los discípulos activos del
mundo luchan con los medios disponibles para difundir el evangelio del
sacrificio, porque sólo sacrificando el egoísmo, puede fundarse sin peligro la
estabilidad mundial. Estas palabras resumen el llamado que se hace a aquellos
cuya responsabilidad es determinar la política (nacional o internacional) y
dar esos pasos que establecerán rectas relaciones humanas. La Jerarquía
permanece, no vigilando ni esperando, sino actuando hoy con la sabiduría
impulsora y la intención fija, a fin de fortalecer las manos de Sus
trabajadores en todos los campos de la actividad humana (político, educativo y
religioso) para que puedan emprender la correcta acción e influir debidamente
el pensamiento humano.
Una
poderosa actividad de primer rayo -la actividad de voluntad o propósito- está
entrando en acción. Cristo, como Guía de las Fuerzas de la Luz, ha concedido
poder a los ashramas de los Maestros que pertenecen a este primer Rayo de
Poder, a fin de fortalecer las manos de todos los discípulos en los campos
gubernamental y político de cada nación; iluminar, si es posible, a los diferentes
legisladores nacionales, cualquiera sea el medio necesario, para que el poder
de su palabra, la sabiduría de su planeamiento y la amplitud de su
pensamiento, sean tan efectivos que el “Ciclo de Conferencias y de Concilios”,
que inician ahora los estadistas del mundo, pueda estar bajo la guía directa
(también si es posible) de Aquellos que en la Cámara del Concilio de Shamballa
conocen cuál es la voluntad de Dios.
El egoísmo de las pequeñas mentes en las diferentes legislaturas del mundo debe
ser contrarrestado de alguna manera. Tal es el problema. Me pregunto ¿ pueden
captar el significado de este acontecimiento?
A
través de las edades, los estadistas y los gobernantes individuales han
respondido de vez en cuando a la influencia de ese Concilio supremo espiritual;
pero ha sido la respuesta del discípulo individual
que ha trabajado sólo y sin ayuda, y ha enfrentado (o experimentado)
frecuentemente la derrota y quizás mucho más de lo que ha experimentado la
victoria. En el planeamiento que está teniendo lugar ahora en conexión con las
distintas conferencias y concilios internacionales que ya conocen, el esfuerzo
espiritual (por primera vez en la historia humana) es poner a todos ellos, como grupos activos, bajo el impacto
directo de la energía que motiva y actúa en ese lugar donde la Voluntad de Dios
es conocida y los propósitos de la divinidad se definen y proyectan. Esto
significa que cada una de las futuras conferencias mundiales (y habrá muchas)
tendrá un efecto mayor y más extenso que de cualquier otra manera; sin embargo,
significa que los riesgos involucrados y el choque de las mentes será también
mucho mayor. Este punto deberían recordarlo al estudiar y leer los informes
de las diversas conferencias.
No
olviden que la energía divina debe hacer impacto en las mentes humanas, mentes
que en su efecto conjunto son el único instrumento disponible por intermedio
del cual la Voluntad de Dios puede expresarse; responden necesariamente a los
resultados estimulantes y energetizantes de ese impacto, y esto evocará
resultados adecuados al tipo de mente afectada. La respuesta será compatible
con la cualidad y la intención de esas mentes. Allí donde la buena voluntad
está presente y hay una intención altruista y un amplio punto de vista, esas
cualidades serán fortalecidas y dotadas de poder; donde impera el egoísmo,
donde el aislacionismo y la separatividad existen y donde hay la intención de
alcanzar metas individuales y nacionales, en vez de esos propósitos
internacionales que beneficiarán a toda la humanidad, esas cualidades
adquirirán también mayor fortaleza.
Las
conferencias importantes, pero preliminares, han tenido ya lugar, inaugurando
así este nuevo ciclo de funcionamiento
grupal. La Liga de las Naciones fue un esfuerzo abortado, bien intencionado,
pero relativamente inútil, como lo demostraron los eventos posteriores. Una de
estas conferencias iniciales se efectuó en Yalta. Allí, tres hombres,
constituyendo un triángulo básico, se reunieron con buena voluntad hacia todos
y se esforzaron por sentar la base para los futuros acontecimientos mundiales.
Todos
los verdaderos movimientos que condicionan largos ciclos en los asuntos
mundiales tienen en su centro un triángulo, por el cual puede afluir la energía
y llevarse a cabo ciertos propósitos definidos. Poco se comprende todavía
respecto a la naturaleza de la tarea que se debe realizar o el tipo
característico de los hombres que trabajan en los grupos y Ashramas de primer
rayo y en cuyas manos descansa, en cualquier momento dado, el destino político
del hombre. Todo el tema del discipulado ha sido distorsionado por las
definiciones teológicas, basadas en la dulzura del carácter que con frecuencia
actúa singularmente a favor de la ineficacia. El largo ciclo de gobierno
eclesiástico ha dado un sesgo partidista al pensamiento humano, de manera que
la índole de la fortaleza y efectividad espiritual es interpretada en términos
de religión, en la terminología eclesiástica (no digo del cristianismo), o en
la fraseología de un marcado pacifismo o un control dominante, religioso,
temporal. El largo régimen de las diferentes iglesias ha terminado. Esto
debería ser captado. Han realizado su trabajo -en las primeras etapas fue muy
bueno, en las etapas intermedias necesariamente de consolidación y, en la etapa
moderna, un trabajo cristalizador y reaccionario. El gobierno de las iglesias
ha pasado, pero no los preceptos del cristianismo o el ejemplo de Cristo. Sin
embargo, Él es responsable de una presentación más nueva y efectiva de la
religión mundial venidera, y las iglesias deberían prepararse para ello si
tienen suficiente iluminación para reconocer su necesidad, y Su esfuerzo para
satisfacer esa necesidad.
Hoy
debe alcanzarse un equilibrio y éste tendrá lugar por intermedio de una
conducción estatal iluminada y una actividad política, que estará
acrecentadamente basada en bien de toda la humanidad y no en beneficio de
cualquier nación en particular.
Este equilibrio no se expresará en términos
religiosos ni en la así llamada terminología espiritual. Se expresará mediante
el trabajo grupal, las conferencias, la unión de naciones, los partidos organizados
y la legislación. Todo esto será el resultado de una intensa actividad de los
Maestros y de sus discípulos de primer Rayo de Voluntad o Poder. La finalidad
de su trabajo será expresar la voluntad al bien, pues ven al mundo con mayor
amplitud. Quizás al no iniciado le parezca que actúan aislados y que las
decisiones que proclaman al mundo son demasiado severas, provocando la
irritabilidad de los de mente cerrada y de quienes interpretan la libertad en
términos de su oscuro punto de vista individual. Sin embargo, trabajan bajo la
dirección espiritual como cualquier guía religioso y esto será ampliamente
reconocido. La historia justificará sus acciones, porque habrán dado una
orientación a los asuntos mundiales y al pensamiento humano, cuyo resultado
será una más clara percepción de la necesidad. Su actuación evocará la
discusión y a menudo el desacuerdo, como sucedió con las decisiones del
triángulo de trabajadores de Yalta. Pero debido a su modo de ser no se
resienten por ello; saben que la discusión evocada y las críticas surgidas,
revelarán la pequeñez y los instintos separativos inherentes en sus opositores
y -al mismo tiempo- traerá la unión de quienes ven detrás de la actividad
inicial aparentemente osada, un esfuerzo para precipitar con claridad los
problemas que enfrenta la humanidad. La humanidad podrá así ser llevada a la
comprensión. Estas cosas trató de realizarlas en Yalta, el triángulo. Quizás no
lo reconocieron conscientemente como un trabajo que se les pidió hacer, debido
a la etapa alcanzada en el discipulado, sino que actuaron automáticamente de
este modo porque sintieron correctamente la necesidad humana. Estuvieron, y lo
están, trabados por su propia humanidad que los predispone a cometer errores,
pero se ven mucho más obstaculizados por el egoísmo humano, la codicia nacional
y el bajo nivel general de la realización humana -considerando a la humanidad
como un todo.
Habiendo
aclarado las cuestiones tales como ellos las ven, y habiendo evocado el
entusiasmo de los hombres de buena voluntad del mundo y la crítica violenta de
quienes piensan en términos de partidismo, nacionalismo y prejuicio, el
experimento de la conferencia en la ciudad de México fue emprendido con éxito.
Se comprendió que los estadistas podían contar con que había cierta medida de
unidad hemisférica y así sentarse los cimientos para la mucho más difícil
conferencia internacional en San Francisco, en el momento del Wesak, la Luna
llena de Buda. No por nada esta conferencia se celebra durante los cinco días
de la Luna llena de Wesak. Será un momento de suprema dificultad, donde las
Fuerzas de la Luz se enfrentarán con lo que denomino “las fuerzas del egoísmo y
de la separatividad”.
Hablando
subjetivamente, la conferencia estará bajo la influencia directa de la
Jerarquía. El consiguiente estímulo, tanto de los aspectos egoístas como de los
altruistas, evocará una tremenda potencia emocional y mental. Por lo tanto, es
esencial que todos los aspirantes y discípulos pongan el peso de su desarrollo
espiritual y la luz de su alma, del lado de las Fuerzas que tratan de hacer
planes para el bien de la humanidad y que consideran al bienestar de la
totalidad de mucha mayor importancia que cualquier situación o exigencia
nacional.
Recuerden
que las Fuerzas del Mal siguen siendo poderosas, particularmente en el plano
físico y pueden actuar por medio de muchos canales. Alemania está derrotada,
pero sigue siendo capaz de un esfuerzo final de destrucción y violencia. Japón
está en camino de ser derrotado, pero es aún poderoso. La jerarquía del mal,
en el aspecto interno, está siendo rechazada por las Fuerzas de la Luz, pero no
ha aflojado su aferramiento a la humanidad. Por medio de la ignorancia estas
fuerzas pueden alcanzar aún mucho poder -la ignorancia de la humanidad misma.
Las naciones y los pueblos siguen ignorando la verdadera naturaleza de los
demás; en el mundo abunda la desconfianza y la suspicacia. La humanidad poco
sabe, por ejemplo sobre Rusia. La verdadera significación de su ideología es
mal entendida, debido a los errores iniciales de quienes dirigieron la
revolución; el libertinaje de los hombres sin ley, dio a la humanidad
observadora, en los primeros días, una errónea visión de lo que estaba
sucediendo. Pero esos días han terminado. En los fuegos del sufrimiento y por
medio de una comprensión profundizada, ésta enormemente compleja nación
avanzará hacia una demostración de la hermandad, de la que puede dar ejemplo a
todo el mundo. China necesita la total alfabetización; sus ciudadanos no
conocen nada de las otras naciones; en una vuelta superior de la espiral, esa
supremacía educativa que caracterizó a una oligarquía del saber, en los días de
la antigua gloria de China, caracterizará nuevamente a las masas de su pueblo.
El gran continente europeo y el pueblo británico ignoran aún el significado
real del hemisferio occidental y de los Estados Unidos -con su exuberante
juventud. Encuentran que su tan profunda madurez y amplia experiencia, es tan
irritante como lo es para el norteamericano. Los americanos del hemisferio
norte y del sur, ignoran básicamente la historia de las naciones de las cuales
originaron, porque se ocuparon únicamente de SUS propias y relativamente breves
historias, presentando un cuadro parcial, y a veces llenos de prejuicios,
respecto a la cultura europea y a los objetivos británicos. Esta ignorancia
difundida en todo el mundo le hace el juego a las Fuerzas del Mal y -vencidas
como lo están en el plano físico- lucharán más violentamente contra la buena
voluntad mundial en los planos de la decisión emocional, y contra esas
ideologías que beneficien a toda la humanidad en los niveles mentales.
A
causa de que los métodos del plano físico han dado como único resultado la
total devastación de Europa y que las víctimas (incluyendo a los civiles,
hombres, mujeres y niños), alcanzan a incontables millones, las fuerzas del mal
tratarán de utilizar ahora el temperamento humano (en su actual etapa de
desenvolvimiento) para obstaculizar a las Fuerzas de la Luz, impedir que haya
tranquilidad y comprensión en el mundo y demorar el día de su propia derrota
final. En esta derrota deberá incluirse la de los tres mundos -mental,
emocional y físico- de la evolución humana. Durante largo tiempo estas fuerzas
del mal emplearon la sicología, a fin de alcanzar los fines que tenían en
vista, y lo hicieron con asombrosos resultados, aún la utilizan y seguramente
aplicarán al máximo sus métodos. Se valen de la prensa y la radio a fin de
distorsionar el pensamiento humano; presentan verdades a medias, imputan
móviles falsos, resurgen antiguos agravios, predicen (con malos augurios)
dificultades inminentes, fomentan antiguos prejuicios y odios y acentúan las
diferencias religiosas y nacionales. A pesar de tanto clamor, exigencias y
demanda de organización, en ninguna parte hay plena libertad de prensa,
particularmente en los Estados Unidos, donde los partidos y los editores dictan
la política de los diarios. La razón principal por la cual no existe realmente
prensa libre, se basa en dos factores:
primero,
la humanidad aún no se ha liberado de razonamientos predeterminados, de su
ignorancia básica respecto a la realidad histórica, o a las naciones y su
sicología; la humanidad está todavía controlada por el partidismo y prejuicios
racial y nacional. Segundo, nutre todo esto manteniendo vivas las fuerzas del
mal, actuando en el aspecto interno de los asuntos humanos, y ocupándose
principalmente del ángulo sicológico, porque es excesivamente poderoso. Esto lo
harán cada vez más a medida que se acerca el fin de esta guerra planetaria;
tratarán de contrarrestar el trabajo de la Jerarquía, dificultar las
actividades del nuevo grupo de servidores del mundo y oscurecer las cuestiones
involucradas, a tal punto, que los hombres de buena voluntad de todas partes
estarán desconcertados y no verán los claros delineamientos de la situación
real, ni distinguirán entre lo verdadero y lo falso. Recuerden, las fuerzas del
mal son excesivamente hábiles.
También
es necesario recordar que, habiendo ganado la guerra contra la agresión y la
barbarie en el plano físico (y está ganada), la humanidad ha adquirido ahora el
derecho de llevar lo realizado a una efectiva victoria sicológica y mental,
haciéndolo conjuntamente con hombres y mujeres iluminados de todos los países
-de allí la inauguración de este Ciclo de Conferencias y Concilios. Este ciclo
será largo o corto, de acuerdo a la liberación de la voluntad al bien, desde
el mundo espiritual, en respuesta a la intención masiva de los hombres y
mujeres de buena voluntad de todas partes.
A
medida que el aspecto destructor de la Voluntad de Dios se acerca al
cumplimiento del propósito divino, la voluntad al bien podrá surgir con
claridad y dominar los asuntos humanos. Del grandioso mal planetario,
demostrado por la destructiva guerra de los últimos años (1914-1945), podrá
venir un grande y permanente bien; la Jerarquía espiritual está preparada para
evocar el bien latente que subyace en el trabajo de destrucción realizado,
pero esto sólo puede suceder si la buena voluntad de la humanidad misma se
emplea con adecuado poder invocador. Si esta buena voluntad halla expresión,
dos cosas pueden suceder:
Primero,
permitirán liberar en la Tierra ciertos poderes y fuerzas, que ayudarán a los
hombres a obtener rectas relaciones humanas, con su efecto resultante, la paz:
segundo, las fuerzas del mal serán tan definidamente derrotadas que jamás
podrán volver a infligir tal destrucción universal a la Tierra.
Hace
algunos años dije que la guerra que puede venir después de ésta, se libraría
en el campo de las religiones del mundo. Sin embargo, una guerra así no se
producirá en un período similar de extrema masacre y sangre; se librará
mayormente con armas mentales y en el mundo del pensamiento; involucrará
también el aspecto emocional, desde el punto de vista del fanatismo idealista.
Este fanatismo inherente (que se encuentra siempre en los grupos
reaccionarios) luchará contra la aparición de la religión mundial venidera y la
difusión del esoterismo. Para esta lucha se preparan ciertas iglesias bien
organizadas, por medio de sus elementos conservadores (sus elementos más poderosos).
Quienes son sensibles a los nuevos impactos espirituales están aún lejos de ser
poderosos; lo nuevo enfrenta siempre la suprema dificultad de reemplazar y
sobreponerse a lo viejo y establecido. El fanatismo, las posiciones teológicas
atrincheradas y el egoísmo materialista, están activamente organizados en las
iglesias de todos los continentes y de todas las denominaciones. Es de esperar
que defiendan su establecido orden eclesiástico, sus ganancias materiales y su
gobierno temporal, y se están iniciando los preparativos necesarios.
La
futura lucha surgirá dentro de las iglesias mismas; será precipitada también
por los elementos iluminados que existen hoy en buen número, aumentando
rápidamente su fortaleza por el impacto de la necesidad humana. Luego se
extenderá a los hombres y mujeres reflexivos de todas partes, quienes -en
rebelde protesta- rechazaron el clericalismo y la teología ortodoxa. No son
impíos pero, por el dolor y la aflicción, aprendieron (sin la ayuda
eclesiástica) que los valores espirituales son los únicos que pueden salvar a
la humanidad; que la Jerarquía permanece y que el Cristo -como símbolo de la
paz y Guía de las Fuerzas de la Luz- no es una fuerza insignificante, sino que
está evocando respuestas en los corazones de los hombres de todas partes. La verdadera religión llegará a ser
interpretada en términos de voluntad al bien y su expresión práctica, la buena
voluntad. Las conferencias mundiales y los consejos internacionales futuros
indicarán la fortaleza de esta nueva respuesta espiritual (por parte de la
humanidad) a las Potestades espirituales influyentes que esperan el llamado
invocador del género humano. Cuando se eleve ese clamor, se precipitarán
energías divinas en el nivel del pensamiento y la planificación humanos.
Entonces los hombres descubrirán que han sido dotados de una renovada fortaleza
y de la necesaria percepción interna que les permitirá expulsar las fuerzas
materialistas atrincheradas y el poder de los intereses egoístas, unidos para
impedir la liberación humana. Si las conferencias a realizar en el futuro
inmediato demuestran que la humanidad se está realmente esforzando para
establecer rectas relaciones humanas, entonces las fuerzas del mal pueden ser
rechazadas, y las Fuerzas de la Luz tomarán el control.
El
problema que enfrenta la Jerarquía es cómo llevar adelante estos deseables
fines, sin infringir la libertad humana de acción y de pensamiento. El gran
Concilio del reino espiritual, el reino de Dios, se ocupa actualmente del
problema y proporcionará el tema de su discusión y decisión final hasta
mediados de junio. Cuando el sol comience a desplazarse nuevamente hacia el
sur, éste habrá tomado Sus decisiones en base a la demanda humana. Para
entonces, la humanidad habrá demostrado la fortaleza y la naturaleza de su
buena voluntad, emitiendo la “palabra invocadora”, elevándose hasta el reino
espiritual como una exhalación de la propia alma de la humanidad; la cual habrá
expresado en alguna medida su disposición a sacrificarse, a fin de estabilizar
el vivir humano y liberar al mundo de la separatividad y los abusos que
culminaron en esta guerra, y por lo menos habrá preparado el camino para el
anteproyecto y la planificación que emprenderán el Ciclo de Conferencias y de
Concilios. En lo que respecta a la Jerarquía y en respuesta a la demanda humana
(en grado y tipo, de acuerdo a la cualidad de la demanda), la Jerarquía
desempeñará su parte y ayudará a hacer posible lo que los hombres sueñan,
visualizan y planean hoy.
Consideremos
por un minuto lo que la Jerarquía está dispuesta a hacer y lo que Sus miembros
planearán y formularán durante el Festival de Pascua en este mes, el Festival
de Wesak en abril y el Festival del Cristo a fin de mayo. Podría decirse que la
Jerarquía, en conjunción con el gran Concilio de la voluntad de Dios en
Shamballa, dividirá Su trabajo en tres partes, rigiendo cada una, tres fases de
la futura restauración de la humanidad para que entre en una vida más
civilizada y culta, en una nueva y más elevada vuelta de la espiral. Tratarán
el problema de la libertad espiritual tal como ha sido presentado en las Cuatro
Libertades y el problema de las rectas relaciones humanas, tal como se
expresará por medio de las relaciones internacionales, los partidos nacionales
y los asuntos humanos generales. No me corresponde decir lo que la humanidad,
por medio de sus estadistas y conductores, planeará realizar en las
conferencias venideras. Mi tarea es movilizar al nuevo grupo de servidores del
mundo y a los hombres y mujeres de buena voluntad, para que permanezcan como un
gran “ejército de implacable voluntad espiritual”, detrás de los que
participan en estas conferencias y concilios, capacitándolos para pensar con
claridad sobre los resultados involucrados y así (por medio de este claro
pensar) afectar telepáticamente a las mentes de los hombres; esto involucra el
empleo de un poder raras veces utilizado hasta ahora, a favor del esfuerzo
justiciero, aunque mayormente aplicado por los guías materialistas de las
fuerzas del mal.
La
tarea de la Jerarquía consiste en descubrir y llegar a los hombres y mujeres
iluminados de todas las iglesias, los partidos políticos, las organizaciones
sociales, económicas y educativas, para que sea claro su propósito unido. Esto
se hará por intermedio de los activos discípulos que trabajan en el mundo. Así
se allanará el camino para la verdadera libertad de la humanidad, libertad que
es aún un sueño y una esperanza, hasta en los países más democráticos.
Pero
detrás de toda esta actividad, vigilada por los Guías espirituales de la raza,
aunque determinada y complementada por la humanidad misma, estará la atención
enfocada de la Jerarquía. Esta tensión espiritual que existe entre Sus
Miembros, es más poderosa de lo que cualesquiera de ustedes sospecha. Una parte
de Su trabajo preparatorio consiste en poner a disposición ciertas fuerzas y
poderes espirituales que -por medio del esfuerzo complementario o
suplementario, autoiniciado de la humanidad- hará que ese esfuerzo tenga
éxito. Lo que la humanidad tiene que hacer ahora, y está haciendo ya, hasta
cierto grado, es llegar a una correcta orientación respecto a los asuntos
humanos.
Por
lo tanto, observemos las tres fases del trabajo preparatorio que se está
llevando a cabo ahora y tratemos de calcular los resultados, sí estas energías
y potencias son liberadas por medio de la demanda invocadora de los hombres.
Las Fuerzas de Restauración
Ante
todo tenemos la fase, ahora en progreso, que culminará en el momento de la Luna
llena de Pascua, la cual está dedicada a planear una afluencia de las Fuerzas de Restauración. No interpreten
mal estas palabras. La Jerarquía no se
ocupa de la restauración del antiguo orden, ni de la forma de vivir de antes
de la guerra, ni de la renovación de las teologías (religiosas, políticas y
sociales) que rigieron el pasado y fueron mayormente responsables de la guerra.
Se refiere a la restauración de naturaleza sicológica, y dará por resultado la
restauración de la voluntad de vivir y la voluntad al bien. En consecuencia
será fundamental y garantizará la nueva civilización y cultura. Esto es algo
muy distinto.
Las
Fuerzas de Restauración se ocupan de la visión, la integridad y las relaciones
humanas, que subyacen en todo el problema de la hermandad del hombre. Si estas
energías son liberadas en la Tierra, inutilizarán los esfuerzos del antiguo
orden (política, religión y educación) para restaurar lo que fue y restablecer
lo que existía antes de la guerra. Tratarán de contrarrestar dos tendencias,
que deberán tenerse muy en cuenta durante el venidero ciclo de conferencias:
1.
La tendencia a cristalizar, a estimar lo
desaparecido (esperemos que para siempre) y a sobreestimar lo viejo, caduco y,
si puedo emplear la palabra, estancado.
2.
La tendencia a la excesiva fatiga y al total
colapso, cuando termine la guerra. Esta tendencia se debe al peso de la guerra
y a la tensión física y sicológica bajo lo cual el género humano ha sufrido
durante tantos años.
Existe
en ambas tendencias un gran peligro para el futuro de la raza; la Jerarquía
determinó neutralizarlas hasta donde sea posible, mientras que las fuerzas del
mal tratan ansiosamente de fomentarlas y nutrirlas. Existen peligros que los
conductores inteligentes de la raza también reconocen. Este reconocimiento
hará que lleguen lentamente a decisiones definitivas, porque comprenderán la
necesidad de un ciclo de restauración antes de tomar decisiones finales y
duraderas. Por lo tanto abogarán por un progreso más lento y por una más
cuidadosa y aún prolongada investigación de la situación y las futuras
posibilidades, deseables para los impacientes.
Estas
nuevas y vivientes fuerzas restauradoras están bajo la dirección y el control
de Aquel que podríamos llamar (hablando simbólica aunque realmente) el Espíritu de Resurrección. La Entidad
espiritual viviente, actuando temporariamente bajo la dirección del Cristo,
dará vivencia a los objetivos espirituales de los hombres y vida a sus proyectos. Engendrará
nuevamente la vitalidad necesaria para complementar las tendencias de la nueva
era y guiará a la humanidad fuera de la oscura caverna de la muerte, del
aislamiento y del egoísmo, hacia la luz del nuevo día. Esta vida de
resurrección afluirá a la humanidad en cierta medida durante la Pascua de este
año, pero -durante los tres próximos períodos de Pascua- podrá afluir
plenamente, si los hombres y mujeres de buena voluntad piensan con claridad, hablan
con fuerza, demandan espiritualmente y complementan los planes internos con
inteligencia.
En
escala planetaria, y no simplemente en lo que respecta al género humano, este
Espíritu de Resurrección es el oponente y el antagonista del Espíritu de la
Muerte. La muerte física tiene lugar únicamente cuando la vitalidad sicológica
y mental del individuo, de una nación o de la humanidad, desciende a cierto
nivel. La humanidad ha respondido al proceso de la muerte durante los últimos
150 años; psicológicamente, ha estado regida por el egoísmo, y el egoísmo es
la poderosa simiente de la muerte -muerte material, muerte sicológica y muerte
mental. Esto está bien evidenciado en la nación alemana. Reflexionen sobre
este enunciado y luego reconozcan que simientes y zonas de muertes similares
(aunque en menor grado) existen en todas las naciones, aún en las más jóvenes
del mundo. De allí la guerra y la destrucción de todas las vestiduras externas
de la civilización.
Pero
el trabajo del Ángel de la Muerte, por terrible que parezca al demostrarse hoy
día en escala planetaria -aunque beneficia como sabemos a la intención y al
propósito- cederá SU lugar al Espíritu de Resurrección.
El
planeamiento de la actividad de esta restauración y resurrección lo está
considerando ahora la Jerarquía, y le fue transferido a Ella por estar más
cerca del hombre que Aquellos Que actúan en la Cámara del Concilio en
Shamballa. Debe recordarse que el Espíritu de Resurrección es un Miembro de ese
Concilio y Su Emisario elegido. Él (si puede permitirse personalizar lo
impersonal) es en realidad el “Sol de la Rectitud”, Que puede surgir ahora
“trayendo la curación en Sus alas”, llevar esta energía dadora de vida que
contrarresta la muerte, la visión que da incentivo a la vida y la esperanza que
puede restaurar a todas las naciones. En la Luna llena de marzo, que se eleve
la demanda para que aparezca este Espíritu dador de vida. Elevada con tanta
intensidad que la Jerarquía responda activamente y libere inmediatamente la
potencia de este Espíritu en los corazones de los hombres de todas partes.
Todas
estas fuerzas espirituales, que trabajan en este momento bajo la dirección del
Guía de las Fuerzas de la Luz, el Cristo, están estrechamente relacionadas y su
actividad se halla muy íntimamente sincronizada. En un sentido profundamente
esotérico, todos trabajan unidos, porque
en la familia humana existen quienes han pasado todas las etapas de respuesta.
Este triple trabajo de la Jerarquía prosigue, por lo tanto, simultáneamente
desde el punto de vista del tiempo. Las Fuerzas de Restauración evocan en
pequeña escala, respuesta de los miembros del nuevo grupo de servidores del
mundo y de los discípulos de todas partes. A medida que se refuerza su moral
sicológica y se fortalece su voluntad de vivir y su voluntad al bien, se
sentirá un efecto inmediato en amplia escala; el trabajo del Espíritu de
Resurrección entonces se intensificará, y ya está haciendo sentir su presencia.
Cada vez hay más personas progresistas, que esperan con mayor convicción y
valor que se establezca un mundo mejor; lo que hasta ahora había sido un
pensamiento ansioso y un deseo emocional, está cediendo lentamente su lugar a
una actitud más práctica; su claro pensar y su fija determinación, son mucho
más activos y los planes mejor proyectados, porque ambos pensamientos y planes,
se basan hoy en realidades; empiezan también a reconocer esos factores y
condiciones que no deben ser
restablecidos, y este punto es de gran importancia.
En
la etapa que ahora estamos atravesando, las personas que responden se dividen
en tres categorías:
El soñador visionario, o
la persona bien intencionada pero impráctica, cuyas ideas, planes mundiales y
sugerencias sobre el orden mundial, abarrotan los escritorios de los guías mundiales
y de esos grupos y organizaciones que tratan prácticamente proyectar el futuro.
Sus sueños e ideas se ocupan de proyectos los cuales el mundo de hoy no está
preparado ni lo estará durante varios miles de años. Les resulta fácil
presentar utopías imposibles que no tienen la más mínima relación con las cosas
hoy se necesitan y que podrían ser posibles. El número de estas personas forma
legión y constituyen en este momento un obstáculo definido. Una visión de lo
imposible no es un tipo de visión que evitará a los pueblos perecer. Debido a
la incapacidad de llegar a contraer compromiso y enfrentar las cosas tales como
son, estas personas y aquellos a quienes influyen, son llevados a la
desesperación y a la desilusión.
Las personas inteligentes del
mundo, movidas por el espíritu de buena voluntad y por la convicción de que las
cosas deben cambiar. A menudo vacilan por la magnitud de la tarea a emprender,
y esto las conduce con frecuencia a adoptar una de las tres posiciones
siguientes:
a.
Descender a las profundidades del pesimismo,
basado en una capacidad real para sentir el alcance del problema y valorar los
recursos disponibles. Esto puede llevarlos a la inactividad.
b.
Dejar la solución de los problemas a los
estadistas entrenados, diplomáticos y políticos, dispuestos a ayudarlos cuando
-pero sólo cuando- se ha tomado una decisión. Esto conduce a transferir la
responsabilidad. Sin embargo, debido a que la guerra involucró a las personas
de todos los países y a todas las poblaciones, la reconstrucción del mundo
debe hacerse en la misma escala.
c.
Asumir la responsabilidad, ventilar los abusos que
deben corregirse, discutir los planes propuestos y, desde su ángulo particular
de visión, ponerse a trabajar para establecer, dentro de su capacidad, las
rectas relaciones humanas. Esta actitud de responsabilidad y la consiguiente
actividad pueden conducir a errores, pero en el esfuerzo conjunto satisfará la
demanda de acción correcta en una emergencia, pero esta vez una emergencia
mundial.
Las personas partidistas y de
tendencia nacionalista que tratarán de explotar la
situación mundial para sus propios fines inmediatos y beneficiar a su propia
nación o grupo particular. Estas personas, que residen en todas las naciones,
están egoístamente motivadas; no se preocupan por la humanidad, ni sienten
simpatía ni interés por nada ni por nadie, sino por su propio partido político
y los intereses reaccionarios de algún grupo nacional. Ven en la actual
situación mundial una gran oportunidad para dirigir movimientos que beneficien
a un individuo, clase o nación. Al hacerlo, poseen, con frecuencia, un amplio
conocimiento de los asuntos y son políticos muy agudos, pero todo lo que saben
debe ser aplicado y complementado en tal forma, que logre sus estrechos fines,
sin importarles lo que cueste al resto del mundo. Estas personas son por lo
general una gran mayoría. Su actitud conduce inevitablemente a la dificultad y
obstaculiza el trabajo de restauración; impide a quienes tratan de dar a la
entera familia humana una forma de vida más sólida que hasta ahora y una
motivación más sana e inteligente en las relaciones internacionales. A estas
personas hay que temerles en la futura conferencia de San Francisco. Los
aislacionistas de todas las naciones, particularmente de los Estados Unidos, el
idealismo nacional francés y la obsesión de ciertos factores sobre fronteras en
la raza polaca, deberán ser vigilados, ya que esas actitudes pueden ser
explotadas por los intereses malignos y egoístas que (detrás de la escena) tratan
de impedirle al mundo lograr ese equilibrio que le permitirá vivir tranquilo.
Sin embargo, estos tres grupos indican la exitosa actuación de las Fuerzas de
Restauración, las cuales comienzan experimentalmente su trabajo y preparan el
camino para una más plena expresión de las intenciones del Espíritu de
Resurrección, después de la futura Luna llena de marzo (Aries) y durante los
tres años futuros.
Las Fuerzas de Iluminación
La
comprensión de la necesidad de la humanidad y la cuidadosa apreciación de lo
que debe realizarse para satisfacer esa necesidad, despertó en los hombres de
buena voluntad la respuesta a las Fuerzas de Restauración; esto ha conducido a
la insistente demanda de que se inicie la segunda parte del trabajo jerárquico,
fase que está dirigida hacia actividades y desarrollos de ese espíritu
invocador que pondrá a las Fuerzas de la Iluminación en contacto con la
humanidad para que entre en actividad.
Estas
fuerzas pueden actuar plenamente y dominar hasta 1949 las mentes de los
hombres, si los pueblos del mundo
pueden ser organizados para permanecer con intención masiva detrás de ese tipo
de estadistas que trata de obtener el mayor bien para el mayor número, ver al
mundo como un gran todo interdependiente y se niega a ser desviado por los
clamores de las pequeñas mentes egoístas o las demandas de las fuerzas
reaccionarias, que existen en todos los países.
Las
Fuerzas de Iluminación están siempre presentes en la Tierra en pequeña escala,
influyendo las mentes del nuevo grupo de servidores del mundo, de los
trabajadores altruistas de la humanidad y de los pensadores de todas las
escuelas de pensamiento, activos en los campos del mejoramiento humano;
trabajan por intermedio de todos los que realmente aman a sus semejantes, son
incapaces de influir las mentes de las personas egocéntricas y cerradas; poco
pueden hacer con el aislacionista separatista; son ineficaces en lo que
respecta a los teólogos de todos los grupos -políticos, religiosos o sociales;
poco pueden hacer con el tipo mental que se concentra sobre los problemas
personales o grupales (su grupo, que
expresa sus ideas y trabaja a su manera) y que ni ellos ni el grupo se
consideran relacionados con la entera humanidad.
Sin
embargo, el común sufrimiento y el general reconocimiento de que las causas de
la guerra residen en el egoísmo y en crueldad inherente, ampliaron grandemente
el acercamiento de pueblos a la realidad y a la posibilidad, tal como existen
hoy.
Eclesiásticos, estadistas, conductores de
importantes grupos mundiales, admiten ya el fracaso de su iglesia, cuerpo
legislativo o política, para traer el orden y la tranquilidad mundiales. Buscan
ansiosamente nuevos sistemas de gobierno, nuevos y adecuados modos de vida y un
método por el cual puedan establecer rectas relaciones humanas. Presentan un
campo de expresión para las Fuerzas de Iluminación y les ofrecen la oportunidad
de cambiar los modos de pensar humanos; son movilizados por las energías
portadoras de luz en el planeta, de modo que la sabiduría, la comprensión y la
habilidad en la acción, puedan caracterizar las actividades de los hombres en
el futuro inmediato.
El
organizador de estas Fuerzas en este momento es el Buda, siendo el símbolo del
esclarecimiento de la iluminación. Innumerables millones de personas a través
de las edades Lo han reconocido como Portador de Luz desde lo alto. Sus Cuatro Nobles Verdades expusieron las
causas de la dificultad humana y señalaron la cura. Su mensaje puede ser
parafraseado en las siguientes palabras: Cesen de identificarse con las cosas
materiales; adquieran un exacto sentido de los valores espirituales; cesen de
considerar las posesiones y la existencia terrestre como de principal
importancia; sigan el Noble Óctuple
Sendero, el sendero de las rectas relaciones -rectas relaciones con Dios y
entre sí-, así serán felices. Los pasos de este sendero son:
Correctos Valores Correcta Aspiración
Correcta Palabra Correcta Conducta
Correcto Modo de Vivir Correcto Esfuerzo
Correcto Pensar Correcto Arrobamiento o Felicidad
Su
antiguo Mensaje es tan nuevo hoy como lo fue cuando pronunció Sus palabras en
la Tierra; hay una necesidad imperiosa de que se reconozca Su verdad y se
sigan los “ocho modos correctos de vivir”, que permitirán a la humanidad
alcanzar la liberación. Sobre cimientos de Su enseñanza Cristo erigió la
superestructura de la hermandad del hombre, para constituir una expresión del
Amor de Dios. Hoy, al observar al mundo destruido y devastado, la humanidad
tiene una nueva oportunidad para rechazar los móviles y la filosofía egoísta
materialista e iniciar esos procesos que -constante y gradualmente- traerán su
liberación. Entonces los hombres podrán hollar el Camino Iluminado que conduce
de vuelta a la divina Fuente de luz y amor.
El
Buda pudo señalar la meta e indicar
el Camino porque había realizado la plena iluminación; el Cristo fue el ejemplo de Aquel que alcanzó la misma
meta; el Buda abandonó el mundo después de alcanzar la iluminación; el Cristo
volvió a nosotros, proclamándose la Luz del Mundo y nos mostró que podríamos
también aprender a hollar el Camino Iluminado.
El Buda, Cuyo Festival se celebra siempre en
la Luna llena de Tauro, que este año
cae en la última semana de abril, actúa hoy como agente de esa gran vida en
Quien vivimos nos movemos y tenemos nuestro ser, siendo Él Mismo la verdadera
Luz del Mundo y el Iluminador planetario. Me refiero al Anciano de los Días
(como lo denomina El Antiguo Testamento),
al Dios de Amor, a Sanat Kumara, al Eterno Joven, Aquel Que Mantiene vivos
a todos los hombres y Que conduce a toda Su creación por el sendero de
evolución, hasta su consumación -consumación de la cual no tenemos la más
mínima idea. Año tras año, desde que el Buda alcanzó Su meta de iluminación,
siempre se hizo un esfuerzo para acrecentar la afluencia de iluminación al
mundo y arrojar la luz de la sabiduría, la experiencia y la comprensión (según
se la denomina) en las mentes de los hombres. En cada Luna llena de Tauro éste
ha sido el esfuerzo de las Fuerzas espirituales que cumplen la Voluntad de Dios.
Este año harán un supremo esfuerzo durante los cinco días de la Luna llena (25
al 30 de abril), y en la conferencia de San Francisco se pondrá a prueba la eficacia
de Su actividad. Les pediría que recuerden esto y les ruego se movilicen para
este fin.
Un
gran Triángulo de Fuerza será llamado a actuar durante esos cinco días que
constituirá el núcleo por intermedio del cual trabajarán las Fuerzas de
Iluminación. Las tres Vidas que controlan las energías que se espera serán
liberadas para la iluminación de las mentes de los hombres son:
El
Señor del Mundo, la luz de la Vida Misma.
El
Buda, el Señor de la Sabiduría, que trae luz espiritual a la Jerarquía y revela
el propósito divino.
El
Cristo, el Señor de Amor, que presenta la demanda de la humanidad y actúa como
Agente distribuidor de las Fuerzas de la Iluminación.
Las
Fuerzas de la Luz, en el plano físico, han rechazado a las fuerzas del mal y de
la oscuridad y están llevando la guerra a un fin, por medio de la derrota de
las Naciones del Eje.
Pero
otra gran “división” de esas Fuerzas (si puedo emplear simbólicamente un
término militar) está siendo movilizada y puede ser llevada al servicio activo
en la Luna llena de Tauro, si la
demanda es suficientemente fuerte, mentalmente poderosa y adecuadamente enfocada.
Estas Fuerzas trabajan enteramente sobre el nivel mental y con las mentes de
los hombres; su tarea es llevar a un fin la batalla entre las Fuerzas de la Luz
y las Fuerzas de la Oscuridad -no sólo físicamente, sino también mediante la
inauguración de una era de recto pensar. Esto pondrá fin al ciclo actual de la
angustia emocional, la agonía, el espejismo, la ilusión y los deseos
materialistas, que forman hoy el canon de vida de los hombres, lo cual debe
hacerse por medio de la voluntad espiritual, que actúa como iluminación en el
plano mental y se demuestra como sabiduría y habilidad en la acción, motivada
por la comprensión amorosa. Estos tres aspectos de la luz -el esclarecimiento
mental, la iluminación que confiere la sabiduría y la comprensión amorosa-
encuentran su perfecta expresión en el Señor del Mundo (al cual los ortodoxos
llaman Dios) y en Sus reflejos, el Buda y el Cristo -el Primero trajo la
Iluminación al mundo y el Segundo demostró la realidad del Amor de Dios. Estas
tres grandes expresiones de la divinidad (una de ellas tan divina que Lo
podemos conocer sólo por intermedio de Sus representantes) pueden ser llamadas
a una nueva y más potente actividad, mediante la correcta invocación en el
momento de la Luna llena de Tauro. Los que pueden llevar a cabo este gran acto
de invocación son las personas de mente espiritual de todas partes, los
estadistas iluminados, los guías religiosos y los hombres y mujeres de buena
voluntad, si pueden permanecer con
intención masiva, particularmente durante todo el mes de abril, en la Pascua.
Su ayuda también puede ser invocada por la gran necesidad de los hombres,
mujeres y niños de todas partes que no pueden expresarlo, porque no saben a
dónde dirigirse, pero cuyo llamado es oído y registrado.
Sin
embargo, su trabajo debe ser enfocado y complementado mediante los
intelectuales del mundo, “las personas prominentes que aman a la humanidad”,
trabajan en distintas organizaciones y grupos dedicados al mejoramiento humano,
y también por personas representativas y altruistas. Ellos deben recibir la afluencia de “sabiduría iluminada” y
comprensión amorosa; hoy esto puede ser posible en forma nunca conocida. El
éxito del esfuerzo que está siendo espiritualmente planeado depende de la
capacidad del género humano de emplear la luz que ya posee, a fin de establecer
rectas relaciones en sus familias, en sus comunidades, en su nación y en el
mundo.
Este
asunto de estar en posición de recibir y luego ser agente de la. iluminación,
es algo intensamente práctico. Se espera que la respuesta sea tan real que
constituya una actividad grande y uniforme, que conmueva a toda persona
reflexiva, y haga recaer la responsabilidad de establecer rectas relaciones
humanas a los hombres y mujeres de buena voluntad y no a las sufrientes masas
irreflexivas y no evolucionadas. Este punto importante debe tenerse en cuenta.
Si las personas reflexivas y los ejecutivos del mundo permiten que el espíritu
de la sabiduría y la comprensión, ilumine sus mentes, podrán actuar como
distribuidoras de esa luz por medio de la planificación y la legislación
iluminadas, afectando así a todo el mundo. Ésta es la inmediata oportunidad que
está por delante, y cuando digo “inmediata”, me refiero a los días venideros
del Festival de Wesak, que debería tener un efecto pronunciado sobre la
Conferencia de San Francisco. También me refiero a los próximos cinco años, con
sus cinco Festivales de Wesak que caen en cinco Lunas llenas de mayo o Tauro.
Este
año marcará un esfuerzo culminante en la larga relación del Buda con la
humanidad. Año tras año, desde que Él dejó la tierra, retornó a la humanidad
trayéndole luz y bendición. Año tras año, libera esta luz y presenta la
oportunidad a las Fuerzas de la Iluminación, para fortalecer Su aferramiento en
las mentes de los hombres. El éxito de Su esfuerzo ha sido tan grande que
condujo al acrecentamiento del conocimiento, a la gloria de la ciencia moderna
y a la difusión de la educación, que caracterizó a los últimos quinientos años.
El conocimiento es la marca distintiva
de nuestra civilización, y fue siempre mal aplicado y dedicado al egoísmo de
los hombres, y ha sido algo impersonal personalmente aplicado, y esto debe
terminar. Ahora otra fase de esa luz puede empezar a demostrarse como resultado
del pasado y eso es Sabiduría. Sabiduría
es la aplicación iluminada del conocimiento, por medio del amor, a los asuntos
de los hombres. Es comprensión, vertiéndose en todas partes como resultado de
la experiencia.
Por
lo tanto, exhorto a cada uno de ustedes a prestar un gran servicio de demanda e
invocación en favor de la humanidad -demanda para la afluencia de luz sobre las
decisiones de los hombres. Quisiera que pidan y esperen la iluminación
necesaria para quienes tienen que tomar una decisión en favor de los hombres
de todas partes. Su iluminación individual nada tiene que ver con esta demanda.
Lo que se requiere es un móvil altruista, el cual debe estar detrás de la
demanda individual y grupal. Ustedes están demandando percepción esclarecida e
iluminada, para quienes deben guiar el destino de las razas, las naciones y
los grupos mundiales. Sobre sus hombros descansa la responsabilidad de emprender
una sabia acción, basada en la comprensión mundial, en bien de la colaboración
internacional y en el establecimiento de rectas relaciones humanas.
Durante
todo este mes de abril, hasta el primero de mayo, el deber principal es
comprender esto. Hoy los exhorto a apoyar a las Fuerzas de Iluminación. Como
individuos, deben trabajar para tener una mente abierta y receptiva, libre de
prejuicio o partidismo nacional; como individuos, deben pensar en términos más
amplios, de un solo mundo y de una sola humanidad. La masa que piensa
correctamente y la demanda convincente de los que como ustedes tratan de servir
al Cristo, puede respaldar a los legisladores del mundo, traer grandes
resultados y liberar las Fuerzas de Iluminación en forma nueva y poderosa.
La concentración sobre el trabajo que debe
realizarse es de tanta importancia y exigirá actividades tan prácticas, que ya
no escribiré más sobre ello. Deseo mantener claros los problemas inmediatos.
Más adelante consideraremos las Fuerzas
de Reconstrucción. Quisiera terminar este mensaje con palabras escritas hace
muchos años. Expresan la actitud y la orientación necesarias.
Les
pido que abandonen sus antagonismos y antipatías, sus odios y diferencias
raciales y que traten de pensar en términos de una familia, una Vida y una humanidad.
En
este día recordamos la Resurrección -resurrección que se repite universal y
eternamente. Deseo hablarles de Cristo, de Su obra, como Guía de la Jerarquía,
y de la reconstrucción que la humanidad debe emprender y que la Jerarquía trata
de impulsar en estos momentos. Se ha planeado un gran período de reconstrucción.
Las dos palabras, alrededor de las cuales me propongo desarrollar mi tema son: Resurrección y Reconstrucción. Será una reconstrucción desarrollada por quienes conocen el significado de la
resurrección, e implicará la resurrección de la humanidad mediante los
intelectuales y las personas de buena voluntad. Los dos grupos -la Jerarquía y
la Humanidad- deberán ponerse en más estrecha relación, lo cual es
perfectamente posible si los seguidores de Cristo se dan cuenta de la
oportunidad y asumen sus responsabilidades. Indicaré que cuando empleo la
frase “los seguidores de Cristo”, me refiero a todos los que aman a sus
semejantes, cualquiera sea su credo o religión. Únicamente sobre esta premisa
básica podemos fundamentar un futuro pleno de esperanza.
No
me interesa que quienes lean mis palabras, acepten o no la enseñanza esotérica
sobre la existencia de una Jerarquía espiritual y planetaria, presidida por el
Cristo, o si piensan en términos del Cristo y Sus discípulos. El reconocimiento
esencial que pido, es que se considere como activo
a este Gran Grupo de Seres Espirituales, generalmente reconocidos por todo
el mundo y las grandes religiones. El punto de vista de los cristianos respecto
al Cristo, está basado en lo que Él hizo por nosotros hace dos mil años, indicando
simbólicamente el camino que debemos recorrer todos los aspirantes. Tal visión
representa un Cristo en un vago y lejano cielo, inactivo y expectante,
“descansando sobre Sus laureles”, sin hacer nada prácticamente hasta el momento
en que los hijos de los hombres, de todas las razas y credos, lo aclamen como
Salvador; esto lo hacen como individuos y representantes de la Iglesia
cristiana organizada, lo cual es la imagen de un Cristo que escucha y observa,
animado por la piedad y compasión, pero que habiendo hecho cuanto pudo, ahora
espera que hagamos nuestra parte, siendo también imagen de aquel que espera
ser aceptado teológicamente por toda la humanidad. En la mente estrecha del
teólogo fundamentalista, Cristo aparece presidiendo un pacífico lugar llamado
Cielo, en el cual son bienvenidos los elegidos; también se Lo ve destinando a
un oscuro y eterno lugar de castigo a todos los que son conscientes de su
propia integridad y responsabilidad espirituales, pero rehúsan congregarse en
Iglesias organizadas y llevan una vida ociosa y pecaminosa. A esta vasta
multitud -probablemente la mayoría- no les llega Su amor y compasión, permaneciendo
inconmovible Su corazón. Al parecer Él no se preocupa de sí sufren eternamente
o son aniquilados completamente.
Esto
en verdad no puede ser así. Ninguna de estas imágenes es exacta o adecuada; son
falsas en todo el sentido de la palabra.
Esto
lo comprenden los pensadores más inteligentes del mundo. Desde el instante del Plenilunio de Géminis, que se celebra
este año en la última semana de mayo, las iglesias de la Cristiandad deberán
difundir un mensaje distinto si aspiran a satisfacer las necesidades de la
humanidad y contribuyen así a la obra de reconstrucción que hay por delante. No
pueden detener esta obra, pero las iglesias podrán ser ignoradas si demuestran
la incapacidad de pensar con claridad y si no se liberan de su estrechez
teológica.
Resurrección
es la nota clave de la naturaleza, pero no la muerte. La muerte es la
antecámara de la Resurrección. Resurrección da la clave del mundo de
significados y es el tema fundamental de todas las religiones del mundo,
pasadas, presentes y futuras. Resurrección del espíritu en el hombre, en todas
las formas, en todos los reinos; es el objetivo de todo proceso evolutivo, lo
cual significa liberarse del materialismo y del egoísmo. En tal resurrección,
la evolución y la muerte son meras etapas preparatorias y familiares. La
tónica y el mensaje dados por el Cristo, cuando estuvo la última vez en la
tierra, fue Resurrección, pero fue tal la morbosidad del género humano y estaba
tan envuelto por el espejismo y la ilusión, que permitió que se desviara la comprensión
de Su muerte, en consecuencia, durante siglos, el énfasis fue puesto sobre la
muerte y, únicamente en el día de Pascua o en los cementerios, se recuerda la
Resurrección. Esto debe cambiar. Permitir que esta situación se perpetúe no
ayuda a la comprensión progresiva de las verdades eternas. La Jerarquía trata
ahora de producir este cambio, alterando
así el acercamiento de la humanidad al mundo de lo invisible y a las
realidades espirituales.
Sin
embargo, antes de que la Jerarquía pudiera hacer algo, nuestra actual
civilización debía morir. En el curso del siglo venidero, se develará el
significado de la resurrección y 1a nueva era revelará su verdadera
significación. El primer paso será el resurgimiento de la humanidad de la
muerte de su civilización, de sus antiguas ideas y de sus modos de vida, el
abandono de sus objetivos materialistas y su condenable egoísmo, y su progreso
hacia la clara luz de la Resurrección. No hablo en términos simbólicos o
místicos; me refiero a hechos, hechos tan reales e inminentes como el venidero
ciclo de Conferencias, para los cuales los últimos doscientos años han preparado
a la humanidad. Esta preparación ha culminado en la inquietud del siglo XX, y
ha conducido a los horrores de esta guerra mundial, 1914-1945.
El
verdadero trabajo del Ciclo de
Conferencias, sobre el cual escribí anteriormente, se iniciará en San Francisco.
Allí se preparará el terreno para los procesos que darán entrada a una era de
relativa tranquilidad, lo cual abrirá la puerta de la oscura caverna del
materialismo y apartará la piedra del sepulcro, en el que durante tanto tiempo
ha estado yacente la humanidad. Luego se darán los pasos que conducirán a una
vida nueva y mejor, que dará expresión al Espíritu de Resurrección. Estos
hechos -a producirse muy pronto- son físicos, demostrándose como tales, si los discípulos del mundo reconocen lo
que Cristo quiere, y si los hombres y
mujeres de buena voluntad se preparan para responder a tales deseos.
Hablando
simbólicamente, el primer paso, después del advenimiento del espíritu de
Resurrección, será similar al que nos relata La Biblia. María, la mujer de dolores, de experiencia y de aspiración,
simboliza (como siempre sucede en el simbolismo del mundo) el materialismo. La
humanidad debe exclamar con ella: “Me han quitado a mi Señor y no sé dónde lo
sepultaron”. Pero ella se lo preguntó al Señor Mismo, sin reconocerlo; sólo
sentía su propia necesidad y desolación. Así debe ser nuevamente. La humanidad
materialista, sufriente, encara el futuro con desesperación y agonía, porque
tiene aún aspiraciones, pues debe surgir de la cavern5 de la materia y buscar a
Cristo, y Lo hallará, pero al principio no Lo reconocerá, como tampoco el
trabajo que intenta realizar. Las Iglesias materialistas -envueltas y
sumergidas en sus conceptos teológicos, buscando poder político o posesiones,
construyendo templos y catedrales, olvidando “el Templo de Dios, no hecho con
las manos, eterno en los Cielos”-, se preocupan de los símbolos y no de la
realidad. Ahora deben reconocer que el Señor
no está con ellos; deben también salir, como Maria, a buscarlo
nuevamente. Si lo hacen, con seguridad Lo encontrarán y volverán a ser Sus
Mensajeros.
El
hecho de la Resurrección será demostrado durante los próximos siglos. El
Cristo viviente caminará entre los hombres y los guiará al Monte de la
Ascensión. Pentecostés será una Verdad.
Todos
los hombres estarán bajo la oleada de la inspiración proveniente de lo alto, y
aunque hablen distintas lenguas, todos se comprenderán.
Clasificaré
lo que tengo que decir, en dos partes:
El
Trabajo de Cristo en la Actualidad.
El
Próximo Trabajo de Reconstrucción.
Ambas
imparten las mismas ideas básicas, de manera que se complementan; proclaman el
hecho de que todo lo que nos concierne, tiene lugar en la Tierra, de acuerdo
con los anteproyectos que guían al trabajo de Cristo (cuando empleo las palabras
“nos concierne”, me refiero a las reacciones: física, emocional y mental del
hombre). Proclaman el hecho de que todo estado de conciencia está enraizado
dentro de la humanidad y que todos son hechos reales aquí y ahora, si sólo los
hombres lo supieran; proclaman además la verdad de que Cristo nunca nos ha
abandonado por un cielo lejano y nebuloso, sino que permanece cerca nuestro;
proclaman que Su interés, Su ardua tarea en beneficio nuestro y las
actividades de Sus discípulos activos, los Maestros de Sabiduría y los Señores
de Compasión, se hallan también con nosotros, aquí y ahora; proclaman que no estamos solos, sino que las Fuerzas
de la Luz y del Esclarecimiento están en constante actividad; que se movilizan
las fuerzas y la sabiduría de Quienes saben,
para ayudar al género humano y que nada puede detenerlas, ni impedir
tampoco el contacto entre el Centro de aspirantes inteligentes, la humanidad, y
el grupo espiritual interno, la Jerarquía.
El Trabajo de Cristo en la
Actualidad
No
olviden un punto importante. La Jerarquía misma es la consecuencia de la
actividad y de la aspiración de la humanidad, y ha sido creada por ésta. Sus
miembros son seres humanos que han vivido, sufrido, fracasado, realizado,
triunfado, soportado la muerte y pasado por la experiencia de la resurrección.
Son de la misma naturaleza de quienes hoy luchan con los procesos de desintegración,
pero que, a pesar de todo, llevan en sí la simiente de la resurrección. Los
miembros de la Jerarquía conocieron y dominaron todos los estados de
conciencia; los dominaron como hombres, garantizando así a la humanidad la
misma realización máxima. Tenemos la tendencia a considerar a los miembros de
la Jerarquía como radicalmente distintos de la humanidad, olvidando que la
Jerarquía es una comunidad de hombres triunfantes que se sometieron
anteriormente a los fuegos purificadores del diario vivir, trabajaron por su
propia salvación como hombres y mujeres del mundo, comerciantes, marido y
mujer, y como agricultores y gobernantes; por lo tanto, conocen la vida en
todas sus fases y graduaciones. Superaron las experiencias de la vida. Su Gran
Maestro es Cristo; pasaron por las iniciaciones del nuevo nacimiento, del
bautismo, de la transfiguración, de la crucifixión final y la resurrección.
Pero continúan siendo hombres; se diferencian de Cristo en que Éste, el primero
de nuestra humanidad que alcanzó la divinidad, el Primogénito de una gran
familia de hermanos (según lo expresa San Pablo), el Maestro de Maestros e Instructor
de ángeles y hombres, fue considerado tan puro, tan santo y tan iluminado, que
se le permitió personificar para nosotros, el gran principio cósmico del amor;
de esta manera, Él reveló, por primera vez, la naturaleza del corazón de Dios.
Por
lo tanto, estos hombres perfectos existen. Son algo más que hombres, porque el
espíritu divino en Ellos registra todos los estados de conciencia y de
percepción -subhumana, humana y superhumana. Este desenvolvimiento incluyente
les permite trabajar con los hombres, ponerse en contacto con la humanidad
cuando es necesario, y saber cómo guiamos al pasar las fases de la
resurrección.
Es
innecesario extendernos aquí, acerca del mundo al que Ellos tratan de ayudar y
salvar. Los verdaderos pensadores conocen el estado actual de la humanidad. Devastación,
crucifixión, masacre y muerte, predominan; tristeza, dolor, desilusión y
pesimismo condicionan el pensamiento y las reacciones de millones de seres;
mientras que la situación de las masas, indefensas e irreflexivas, ha llegado
a un inconcebible sufrimiento. La ignorancia, la incomprensión y el egoísmo de
los hombres, en todas partes, especialmente en los países que escaparon a los
estragos de la guerra, agravan la situación. No obstante, la Jerarquía encara
hoy con serenidad y confianza Su ardua tarea.
Voy
a ocuparme de un aspecto del trabajo y de la actitud de la Jerarquía, que puede
ser motivo de incomprensión para los que tienen visión y (si así puedo
describirlo) un corazón oprimido, aunque amoroso. Me refiero a la actitud
asumida por la Jerarquía durante los años de guerra. Esta actitud dio lugar a
críticas. Permítanme ser explícito y además introducir la ecuación tiempo. Bien
puedo hacerlo, porque mediante mis escritos se ha afirmado y expuesto
públicamente la posición de la Jerarquía.
En
1932 escribí una serie de folletos destinados a movilizar a los discípulos del
mundo, titulados El Nuevo Grupo de Servidores del Mundo, y a incitar a los
hombres y mujeres de buena voluntad a un esfuerzo final para despertar a la
humanidad y hacerle ver la necesidad de cambiar. Traté de promover una limpieza
general e inducir a los hombres a dar los pasos necesarios para evitar la
guerra, que la Jerarquía veía cada día más cerca. De manera incomprensible y
no soñada por el hombre común, las Fuerzas del Mal surgían poderosamente de su
antigua guarida, tratando de descubrir a quienes podían moldear y obsesar, para
llevar así más rápidamente a la humanidad hacia el desastre. Las fuerzas del
mal hallaron en todos los países mentes receptivas a sus impulsos malignos, y
descubrieron también que era posible tomar posesión de dos países, Alemania y
Japón y, en menor medida, de Italia.
La
Jerarquía, previendo esto, intentó contrarrestar dichos esfuerzos; apeló a las
personas de mente espiritual del mundo; su llamado llegó a millones de seres y
culminó, en mayo de 1936, con un esfuerzo planetario donde se empleó la Gran
Invocación en vasta escala, en la mayoría de los países del mundo. Esta obra de
amor continuo durante tres años. La Jerarquía se esforzó por salvar a la
humanidad y hacer ver a los hombres el inminente peligro que se cernía sobre
ellos; trató de detener el egoísmo humano y de dar una nueva orientación a los
valores espirituales y así impedir la guerra. Sus esfuerzos fracasaron. Los
hombres y mujeres de buena voluntad y las personas de tendencia espiritual
fueron incapaces de apreciar la verdadera naturaleza del inminente peligro.
Algunos se dieron cuenta e hicieron cuanto pudieron; pocos trabajaron
esforzadamente, confiados en la sabiduría de los que sabían, y les pidieron
ayuda; la mayoría se sintió perturbada y preocupada, pero ninguno de ellos
comprendió suficientemente el doble
peligro que enfrentaba a la humanidad: el peligro que surgía del egoísmo y
la codicia humanos, más el peligro que se acercaba a la tierra, debido a las
fuerzas combinadas del mal. Estas fuerzas estaban organizadas por seres de la
más maligna y experta experiencia; se habían preparado para obsesar y luego
dominar al negativo pueblo alemán, regido por un grupo da hombres de tan
positivo egoísmo y agresivo espíritu materialista, que fácilmente podían
convertirse en agentes de las fuerzas subjetivas del mal.
En
setiembre de 1939, la suprema malignidad se desató en la Tierra. Debido a que
la Jerarquía no pudo ni quiso infringir el libre albedrío humano, se manifestó
el mal que la humanidad misma había engendrado, apareciendo algo a lo cual
algunas naciones e individuos respondieron; así se inició la segunda guerra mundial.
El mal desenfrenado tomó posesión de la Tierra, valiéndose de las naciones del
Eje, y los alemanes invadieron Polonia. Este país fue el receptor del primer
impacto, debido a su egoísmo nacional, la supresión de las clases inferiores,
la exaltación de una aristocracia de mentalidad fascista y su odio a los
judíos. Las Naciones Aliadas empezaron entonces a organizarse lentamente bajo
la inspiración de las Fuerzas de la Luz. Se desaté la guerra.
Bajo
estas circunstancias, ¿qué podía hacer la Jerarquía? A la humanidad se le dio
plena oportunidad para evitar que el mal descendiera a la manifestación. Los
dirigentes y los humanitarios proclamaron la necesidad de reformas. ¿A qué
bando debía apoyar e influir la Jerarquía? ¿ Debía tomar partido o mantenerse
apartada y adoptar la posición del que mira, el observador? ¿ Debía mantenerse
por encima de los actos de la humanidad y esperar a qué se decidiera la
batalla? ¿ Debía ajustarse a las ideas sentimentales del público religioso y
hablar sólo de paz, cuando no había paz, y adoptar la actitud negativa de amor
a todos los pueblos, mientras el odio se extendía desenfrenado sobre la Tierra?
Recuerden
que si esta guerra se pareciera a otras guerras, ocurridas en el transcurso de
los siglos, y fuera simplemente la lucha entre grupos humanos y naciones, la
Jerarquía hubiera permanecido al margen del conflicto y dejado al género humano
decidir la victoria, en mérito de los bandos en lucha. Pero esta vez algo más
estaba involucrado, y la Jerarquía lo sabía. Esta guerra no sólo ha sido un
conflicto agresor entre naciones, o de odio entre los exponentes de ideologías
antagónicas, sino algo mucho más serio. La Jerarquía sabía qué fuerzas
extremadamente poderosas se aprovechaban de la estupidez humana, a fin de
entrometerse en los asuntos humanos, y qué poderosos grupos de seres malignos
estaban organizados para explotar la situación mundial existente. Sabía
también que la combinación del antiguo mal con el egoísmo de los hombres sería
inevitablemente demasiado fuerte, aún para las Naciones Aliadas, si no recibían
ayuda para enfrentar a las Potencias del Eje y a los Señores del Mal, que
surgieron de su guarida. La Jerarquía se puso del lado de las Naciones Aliadas
y lo hizo saber. Decidido esto, se tomaron medidas físicas precisas para
ayudar a las fuerzas de la Luz; se escogieron cuidadosamente los hombres y
dirigentes, y los discípulos elegidos fueron puestos en posiciones de poder y
autoridad. Los dirigentes de las Naciones Aliadas y sus ejércitos, no son
hombres sin Dios como los de las Potencias del Eje, son hombres de rectitud y
propósitos espirituales y humanitarios, por lo tanto, capaces de trabajar,
consciente e inconscientemente, bajo la inspiración de la Jerarquía. Esto ha
quedado ampliamente demostrado. En virtud de esta decisión de la Jerarquía, el
Cristo se convirtió automáticamente en Guía de estas Fuerzas.
El
trabajo del Cristo ha sido grandemente entorpecido por el dulce sentimentalismo
de los cristianos irreflexivos y por los bien intencionados, pero a menudo
ignorantes pacifistas. Ambos grupos hubieran sacrificado el porvenir de la
humanidad con simples métodos de “no ofender”, “ser bondadosos” o de tomar medidas
suaves. Las fuerzas del mal que acechan hoy al mundo, no entienden tales
medidas. El grito de tales personas de que “Dios ama a todos los hombres” es
verdad, y lo será eternamente, siendo uno de los hechos inalterables de la
existencia misma. Dios ama, sin diferencias y sin tener en cuenta la raza o el
credo. Para tan Grande Vida nada importa más que la humanidad y su perfeccionamiento,
porque de la humanidad depende la salvación de todos los reinos de la
naturaleza. Pero tal afirmación (hecha en tiempo y espacio, en lo que al
aspecto forma concierne, y no al espíritu del hombre> es con frecuencia
engañosa y las personas sencillas olvidan que el Cristo dijo: “El que no está
conmigo está contra mí”.
Los
hombres tampoco comprenden el poder del pensamiento, manejado por Quienes
trabajan con el Cristo y regidos por Él. El pensamiento es energía divina pura,
impersonal y, como la del Sol, se derrama igualmente sobre los dignos y los
indignos, a no ser que esté dirigida definida y deliberadamente. La Jerarquía
se ha visto frente al problema y a la necesidad de evitar que la energía
mental, pura e impersonal, llegue a las filas de quienes luchan contra la
libertad humana; porque tal energía estimula las mentes y los procesos mentales
de los buenos así como de los malos. Este peligro fue contrarrestado
deliberadamente, dirigiendo Su pensamiento a las fuerzas que luchaban a las
órdenes de los conductores de las Naciones Aliadas y poniéndose abiertamente de
parte de las rectas relaciones humanas. No se atrevieron a obrar de otra manera,
porque en su lugar y circunstancias, los líderes de las fuerzas del mal
demostraron ser más sagaces y calculadores que quienes luchaban en favor de la
libertad humana. Los bondadosos, bienintencionados, pero ignorantes pensadores
cristianos, pasan por alto esta distinción y necesidad.
El
trabajo del Cristo, en relación con la guerra, ha sido también entorpecido por
negociantes de todas las naciones, especialmente en los países neutrales que
se beneficiaron con la guerra, como también con las grandes empresas de muchos
países, enfocadas en grupos financieros en toda nación poderosa, particularmente
en los Estados Unidos. El Cristo ha sido también entorpecido por individuos
que explotan el sufrimiento de la humanidad para su provecho.
Por
lo tanto, cuando estalló la guerra y la humanidad decidió luchar, y las fuerzas
del mal se desataron sobre nuestro planeta, la Jerarquía cesó en Sus esfuerzos
para traer paz; por medio de la buena voluntad, y Se puso abiertamente del lado
de los que luchaban para hacer retroceder a su lugar de origen a las fuerzas
del mal y derrotar a las naciones del Eje. A causa de esta decisión de la Jerarquía,
los irreflexivos pretenden que las afirmaciones de los que representan a la
Jerarquía en la Tierra, son contradictorias y que Sus acciones no son
compatibles con las ideas preconcebidas sobre cómo debería demostrarse el
amor. Durante los últimos cinco años, los esfuerzos del Cristo y los de Sus
seguidores, los Maestros de Sabiduría, fueron dirigidos a clarificar en las
mentes de los hombres los verdaderos hechos para indicar la correcta acción a
seguir y a unificar la política interaliada. Se ocuparon de agrupar a los
hombres de buena voluntad de todo el mundo, en preparación para el Ciclo de
Conferencias y los reajustes mundiales que se avecinan. Trataron de proteger a
los que sufren, organizando métodos de socorro, inspirando a las mentes de los
jefes de los ejércitos, e incitando a la opinión pública a tomar esas medidas
que, con el tiempo, traerán rectas relaciones humanas. Temporariamente, se ha
dejado a los pueblos alemán y japonés librados a su destino y entregados a
merced de las fuerzas del mal. El presente desastre en Alemania es el
testimonio de lo que el mal puede traer a quienes lo siguen. Además de los métodos
de fortalecer a las Fuerzas de la Luz y de sacar a la humanidad del mal que ha
descendido sobre ella, la Jerarquía Se dedicó a actividades que no pueden ser
reveladas, porque se relacionan con la manipulación de las fuerzas subjetivas
del mal. Podemos apreciar la potencia de tales fuerzas por el largo período que
ha durado la guerra y también por el hecho de que dos naciones hayan sido
capaces de resistir, hasta hace unos meses, a un mundo entero de Naciones
Aliadas contra ellas. Esto, en sí mismo, es un hecho notable y testifica la
fortaleza del mal, objetivo y subjetivo, que trató de dominar al género
humano. Si la Jerarquía no Se hubiera puesto del lado de las Naciones Aliadas,
apoyándolas con todo el poder de Su pensamiento, la victoria estaría aún muy
lejos. Hoy ya está casi en nuestras manos.
Es
un error creer, como algunos lo hacen, que la tendencia principal del trabajo
del Cristo reside en la Iglesia y en las religiones mundiales. Lógicamente
trabaja por ese medio cuando las condiciones lo permiten y si hay un núcleo
viviente de verdadera espiritualidad en ellas, o cuando el llamado invocador es
suficientemente poderoso para llegar hasta Él; utiliza todos los canales
posibles por los cuales puede expandirse la conciencia del hombre y lograrse la
correcta orientación. Es, por lo tanto, más correcto decir que actúa como
Instructor del Mundo y que las Iglesias no son más que uno de los medios de
enseñanza que Él utiliza. Todo cuanto ilumina las mentes de los hombres, toda
divulgación que tiende a establecer rectas relaciones, humanas, todos los
medios de adquirir verdadero conocimiento, todos los métodos de transmutar el
conocimiento en sabiduría y comprensión, todo cuanto expande la conciencia de
la humanidad, todos los estados subhumanos de percepción y sensibilidad, todo
lo que disipa el espejismo y la ilusión, todo lo que rompe la cristalización y
perturba las condiciones estáticas, son actividades realistas del sector interno
de la Jerarquía, que Él supervisa. El Cristo está limitado por la calidad y
calibre de la invocación humana, que a su vez está condicionada por la etapa
de evolución alcanzada.
En
la Edad Media, y anterior a ésta, las Iglesias y las Escuelas de Filosofía
proveyeron las principales avenidas para la actividad del Cristo, pero hoy no
es así. Las Iglesias y la religión organizada harían bien en recordarlo. El
Cristo ha transferido Su énfasis y atención hacia dos nuevos campos de
esfuerzo: primero, al campo de la educación mundial y, segundo, a la esfera de
la complementación inteligente de esas actividades regidas por el departamento
de gobierno, en sus tres aspectos: estatal, político y legislativo. El pueblo
empieza a darse cuenta de la importancia y la responsabilidad de los gobiernos;
por lo tanto, la Jerarquía comprende que antes que el ciclo de la verdadera
democracia (como ya existe, y se demostrará con el tiempo) pueda venir a la
existencia, es imperativamente necesaria la educación de las masas sobre la
cooperación estatal en la estabilización económica, mediante la participación
equitativa y la limpia interacción política. La larga separatividad entre la
religión y la política debe terminar;
esto puede ocurrir ahora, gracias al alto nivel de inteligencia de las masas humanas, y al hecho de que la
ciencia ha acercado tanto a los hombres, que lo que ocurre en lejanos lugares
de la superficie de la Tierra despierta el interés general en pocos minutos.
Tiempo y espacio están hoy anulados.
El Próximo Trabajo de
Reconstrucción
Me
he referido al plenilunio de Géminis como la “Oportunidad Excepcional de
Cristo”. (La Reaparición de Cristo, Capítulo
II). Qué implica exactamente esta afirmación, no estoy autorizado para
revelarlo, pero puedo arrojar alguna luz sobre un aspecto de ella.
1.
Ha sido por mucho tiempo una leyenda (¿ Y quién
puede decir que no es una realidad?), de que en cada plenilunio de Géminis el
Cristo repite y predica al mundo el último Mensaje del Buda (a los corazones y
las mentes de los hombres), vinculando así la plena iluminación de la Era
precristiana, más la sabiduría del Buda, al ciclo de distribución de la Energía
del amor, de la cual el Cristo es responsable.
Este
año, el mensaje del pasado y del presente será ampliado, realzado y
complementado, mediante la enunciación de una nueva nota, palabra o tema, que
distinguirá a la nueva era y caracterizará la civilización y cultura venideras.
Será la culminación del pasado y sembrará la simiente del futuro. El
significado de esta declaración reside en el hecho de que, telepáticamente, y
apoyado por toda la fuerza de la Jerarquía, más la potencia de Quienes tienen
la misión de expresar la Voluntad de Dios (y más adelante complementada por la
Jerarquía, dirigida por el Cristo), el Instructor del Mundo, por derecho
propio, hará ciertas declaraciones y utilizará cierta fórmula de palabras, que
crearán el núcleo de la forma mental, y presentará el anteproyecto sobre el
cual se desarrollará la nueva era. Para este momento se preparan, desde hace
tiempo, el pensamiento y los planes de los aspirantes iluminados del mundo,
algunos conscientes, pero mayormente inconscientemente. Con sus esfuerzos
proporcionan el conjunto de sustancia mental que será afectada por el próximo
pronunciamiento. El Cristo le dará adecuada forma para la actividad creadora
del nuevo grupo de servidores del mundo, que actúan en todas las naciones,
religiones y grupos: social, económico y político.
Los
pronunciamientos del Cristo estarán incluidos en ciertas estrofas, de las
cuales las ya dadas, son una pequeña parte. Sólo Él puede emplear estas
Palabras de Poder en forma apropiada y con el debido significado y énfasis;
únicamente puede darse a la humanidad una paráfrasis inadecuada de ciertas
frases, contenidas en tal pronunciamiento, que se podrá utilizar exclusivamente
cuando la guerra haya terminada, y no
antes. Esto significa que sólo pueden ser utilizadas cuando Alemania y el
Japón estén bajo el control de las Naciones Aliadas, a través de las cuales la
Jerarquía ha estado actuando. Ello no quiere decir que se alcanzará paz
completa, pero sí, el fin de toda lucha agresiva y resistencia organizada, lo
cual traerá un período de relativa tranquilidad.
Permaneciendo
en Su Propio Lugar, en un punto central de Asia, alejado de las multitudes y
del contacto de la humanidad, el Cristo bendecirá al mundo, en el preciso
momento del plenilunio de junio. Luego repetirá las últimas palabras o el
Sermón del Buda, así como las Bienaventuranzas que pronunció en la Tierra, de
errónea e inadecuada traducción, basada en el recuerdo de lo que dijo, y no
dictadas directamente por Él. A estos dos Mensajes el Cristo agregará uno
nuevo, imbuido de poder para el futuro. Se empleará la parte de lo que Él ha
dicho, en la cual pueden participar los hombres durante muchos años, en vez de
las dos estrofas de la Gran Invocación, utilizadas durante nueve años.
Respaldando
al Cristo Se halla hoy, intensamente enfocada, la Jerarquía, la Cual Se prepara
para un gran acto de colaboración espiritual, en el momento del plenilunio de
Géminis. Junto con Él los miembros de la Jerarquía invocarán a un grupo de
Fuerzas espirituales, a las que (a falta de nombre más adecuado) llamaremos
Fuerzas de Reconstrucción.
Les
pido que mantengan presente con claridad los tres grupos de energías
espirituales que entran en actividad en los tres plenilunios de Aries, Tauro y
Géminis, los cuales ayudarán a la humanidad en su tarea principal de
reconstruir un mundo nuevo y mejor.
Las Fuerzas de Restauración, que
actuarán para restablecer la moral y la salud sicológica, complementarán así la
resurrección de la humanidad sobre ese ciclo de muerte por el cual ha pasado.
El principal objetivo consiste en restaurar la condición mental de los hombres
para encarar la vida con actitud sana y optimista. Estas fuerzas traerán una
nueva civilización, que será precisamente el trabajo creador del hombre.
Las Fuerzas de Iluminación. Cuando
éstas afluyan a la Tierra, producirán la clara comprensión del Plan que la
Jerarquía desea ver realizado; revelarán los asuntos involucrados en su secuencia
correcta y posible; darán al pensamiento humano un sentido de proporción, más
la capacidad de apreciar los valores espirituales que deben determinar la
política objetiva. Estas Fuerzas salvarán la cultura obtenida en el pasado (un
pasado muerto y desaparecido, del cual poco se debe recuperar), y
complementarán (sobre esas pocas culturas fundamentales del pasado) la nueva y
mejor cultura, característica de la nueva era.
Las Fuerzas de Reconstrucción. Éstas
darán entrada a una era de pronunciada actividad creadora, cuyo resultado será
la reconstrucción del mundo tangible sobre nuevas líneas. Hará necesaria la
destrucción total de las viejas formas. El Cristo pondrá en acción este gran
grupo de Fuerzas en el plenilunio de Géminis, porque el centro de Su trabajo
residirá definitivamente en el plano físico. Su tarea consistirá en precipitar
a la manifestación lo que subjetivamente hizo posible el trabajo de las Fuerzas
de Restauración y de Iluminación.
Se
puede considerar que estas Fuerzas personifican y ponen de manifiesto el “nuevo
materialismo”. Esta declaración merece ser considerada detenidamente. Al
encarar las actividades del futuro proceso de reconstrucción, es esencial
tener en cuenta que la materia y la sustancia, así como la fusión de las mismas
en formas vivientes, son aspectos de la divinidad; la prostitución de la
materia para fines egoístas y propósitos separatistas fue responsable del
malestar que provocó el sufrimiento y el fracaso, así como del mal que ha
caracterizado el curso del genero humano durante las épocas, y precipitó esta
guerra mundial. Se le ofrece hoy a la humanidad una nueva oportunidad para
construir sobre líneas más sólidas y constructivas, esa mejor civilización que
sueñan quienes aman a sus semejantes, y lograr una nueva capacidad para
manejar la sustancia. Si los hombres pueden demostrar la sabiduría adquirida,
creando una forma que albergue el Espíritu de Resurrección y exprese la
iluminación obtenida por la amarga experiencia del pasado, la humanidad
resucitará nuevamente.
La
oportunidad excepcional que enfrenta el Cristo, al acercarse Su gran Hora, es
unificar, sintetizar e integrar todas estas Fuerzas, en una enorme y potente
afluencia de energía espiritual. Estas energías abarcan las actividades del
Espíritu de Resurrección, la inspiración del Buda, cuando este año imparta la
fortaleza de Aquel en Quien vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser; fuerza
que Cristo mismo pondrá en movimiento, en respuesta al llamado invocador del
nuevo grupo de servidores del mundo, de los hombres de buena voluntad y de la
“intención masiva” de las masas inarticuladas. Es esencial que tratemos de
comprender la unidad de este esfuerzo jerárquico.
La
energía que traerá la restauración de la aspiración humana, el correcto
idealismo y la fija intención humanitaria, procede de las Fuerzas de
Restauración, puestas en acción este año, en el momento del plenilunio de Pascua,
bajo la dirección de los Maestros de Sabiduría y bajo la supervisión del
Cristo.
Se
ocuparán de reorientar la psiquis humana y las inevitables consecuencias de esa
reorientación -la adquisición de la visión que traerá el establecimiento de
rectas relaciones humanas.
Esto
será, en gran parte, el trabajo de la gente espiritual del mundo, los
aspirantes, los discípulos activos y, en lo posible, los miembros y las
personas espiritualmente orientadas, en las Iglesias y en los grupos
humanitarios y esotéricos.
He
denominado Fuerzas de Iluminación a la energía que conducirá a la actividad
inteligente y al correcto planeamiento mental. Cuando se manifieste, el nuevo
grupo de servidores del mundo tendrá la responsabilidad de dirigirlas.
Entonces, gracias a los planes claros y precisos de los intelectuales del mundo
y de los prominentes servidores humanitarios y raciales, será posible
establecer los principios espirituales y las correctas relaciones cooperadoras,
que deben caracterizar los asuntos humanos en el futuro. Si los planes se
desarrollan tal como se desea, serán afectados los grandes sistemas
educativos, las instituciones de difusión mundial y todos los medios dedicados
a educar y dirigir el pensamiento público y a moldear la opinión pública.
La
energía que he llamado Fuerzas de Reconstrucción será de aplicación más general
y afectará a las masas humanas, mediante la acción de los hombres y mujeres de
buena voluntad. He delineado aquí el plan de distribución de las tres grandes
corrientes de energía divina, que entrarán en actividad en los tres plenilunios
del corriente año; uno de ellos ya ha pasado y los otros dos llegarán:
La
Energía de Restauración en este plenilunio de abril o de Pascua.
La
Energía de Iluminación en este plenilunio de mayo o de Wesak.
La
Energía de Reconstrucción en este plenilunio de junio o de Cristo.
La
Fuente de inspiración de estos agentes espirituales son:
Primeramente,
el Espíritu de Resurrección (un Ser extraplanetario); luego, el Señor del
Mundo, actuando por intermedio del Buda y, finalmente, el Cristo Mismo. Los
tres actuarán por medio de la Jerarquía, del Nuevo Grupo de Servidores del
Mundo y de los hombres y mujeres de buena voluntad. Tal es el plan general
propuesto por Quienes, con un propósito espiritual esclarecido, están hoy
preparados para ayudar a la humanidad a pasar de la oscuridad a la luz, de lo
irreal o lo real y de la muerte a la inmortalidad. Esta antiquísima plegaria
llega hoy a su más profunda significación espiritual. La repetiré en el orden en
que va adquiriendo hoy significado.
Condúcenos,
oh Señor, de la muerte a la Inmortalidad, De la oscuridad a la Luz, De lo
irreal a lo Real.
La
belleza de esta síntesis y la maravilla de esta oportunidad, se evidencian a
medida que estudiamos lo escrito y consideramos estos aspectos del plan divino.
Grandes fuerzas, bajo una poderosa conducción espiritual, están preparadas para
precipitarse sobre este mundo humano de caos, confusión, aspiración y
perplejidad. Estos conjuntos de energías están preparados para enfocarse y
distribuirse, mientras la Jerarquía se halla más cerca que nunca de la
humanidad. El nuevo grupo de servidores del mundo está, asimismo, “atento a
recibir directivas” en todos los países del mundo; sus miembros están unidos
por el idealismo, sus objetivos humanitarios, su sensibilidad a la impresión
espiritual, su unido propósito subjetivo, su amor a sus semejantes y por su
dedicación al servicio abnegado. Los hombres y mujeres de buena voluntad
residen en todas partes, dispuestos a ser guiados hacia la actividad
constructiva y a convertirse en agentes (gradualmente entrenados e instruidos),
a fin de establecer lo que hasta ahora - no
ha existido verdaderamente, rectas relaciones humanas.
Así, avanza la nueva oleada de vida desde el
Ser más elevado de nuestro planeta, pasando por grupos graduados espirituales
de hombres iluminados y perfectos, que actúan desde el aspecto interno de la
vida, al mundo externo del diario vivir, donde hombres y mujeres reflexivos y
humanitarios prestan servicio. El Plan está preparado para ser aplicado y
complementado inteligentemente; los trabajadores existen, y el poder para
trabajar es adecuado a la necesidad. Los tres plenilunios, de los cuales nos
hemos ocupado, son simplemente tres momentos en el tiempo, a través de los
cuales se liberará el poder necesario.
Aquí
tienen, hermanos míos, un cuadro de las posibilidades. Lo presenté hoy, debido
a la necesidad del mundo; es la base para un acercamiento sensato y optimista
en el futuro; tenemos aquí la seguridad de que el mundo puede ser reconstruido,
la acción constructiva puede emprenderse con éxito, la iluminación será
crecientemente manifiesta y la humanidad resucitará de su desdichado pasado,
al nuevo mundo de comprensión, tranquilidad, colaboración y renovado impulso
espiritual.
Sin
embargo, la tarea no será fácil y las energías espirituales que se liberarán
evocarán inevitablemente oposición. El egoísmo y el odio, con sus efectos
secundarios de codicia, crueldad y nacionalismo, no han muerto ni morirán por
mucho tiempo. En el mundo de posguerra, estas condiciones deben ser ignoradas y
el nuevo grupo de servidores del mundo y los hombres y mujeres de buena
voluntad deben trabajar juntos por una educación más iluminada, una vida
económica cooperativa y por rectas relaciones humanas, en todos los sectores
de la experiencia humana; por una actividad política limpia, un servicio
desinteresado y una religión mundial, que restablezca al Cristo en el lugar que
Le corresponde en los corazones de los hombres, lo cual eliminará la pompa, el
materialismo y la política de las Iglesias, y unificará la intención espiritual
de todas las religiones en ambos hemisferios. Éste es un inmenso programa; pero
el número de hombres y mujeres iluminados es también grande, y el poder de que
disponen asegura el triunfo final de su idealismo espiritual.
La
necesidad principal es poner a todas esas personas en relación más íntima, y
dar los pasos necesarios para que comprendan que son parte integrante de un
grupo de servidores mundiales, inteligentes y dirigidos, a la vez que libres
para trabajar a su manera, en su propio lugar y en el campo elegido de
servicio, considerando esta fase del trabajo como complementaria de las otras
y como desarrollo del Plan divino, cuyo origen reside en la Jerarquía de Vidas
espirituales. Su trabajo se desarrollará conscientemente bajo la guía directa
del Cristo y Sus discípulos.
Se necesitará mucha paciencia, se cometerán
muchos errores, habrá períodos de indecisión, de acción ineficaz y de profundo
desaliento negativo. Los trabajadores tenderán a impacientarse y a veces la
tarea les parecerá que exige demasiado y es muy difícil; hallarán que las
fuerzas puestas son demasiado fuertes. Pero tras el trabajo de Reconstrucción a
que debe hacer frente la humanidad, reside la potencia de la inevitable
resurrección, la constante afluencia del pensamiento iluminado, dirigiendo la
conciencia de la masa, más la creciente realización de que la humanidad no está sola, que los valores
espirituales son los únicos reales y que la Jerarquía permanece inconmovible en Su fortaleza espiritual, firmemente
orientada hacia la salvación del mundo y actuando bajo la dirección de Su Gran
Guía divino, aunque humano, el Cristo. El Cristo ha pasado por todas las experiencias
humanas y jamás nos ha abandonado; con Sus discípulos, los Maestros <te la
Sabiduría, se acerca década tras década. Cuando en la iniciación de la
Ascensión dijo, “He aquí estoy con vosotros siempre hasta el fin de las
edades”, no quiso dar una idea vaga y general de que ayudaría a la humanidad
desde algún lugar distante, llamado “el Trono de Dios en el Cielo”. Lo que dijo
quiso decir exactamente que permanece con nosotros. La realidad de Su presencia en la Tierra, en forma física, es conocida
hoy por muchos cientos de miles de personas y, con el tiempo, será aceptada por
millones.
Por
lo tanto, hermanos míos, crean en la realidad del trabajo que deben realizar
estas Grandes Potestades espirituales, invocadas durante estos plenilunios de
Aries, Tauro y Géminis. Continúen la tarea de ayudar a la humanidad, difundir
buena voluntad, establecer rectas relaciones humanas y restablecer con valor
indomable, fe inquebrantable y firme convicción, la perspectiva, realmente
espiritual, de que la humanidad no está
sola.
Que la bendición
del Cristo y de la Jerarquía sea con todos los verdaderos servidores, y los
mantenga serenos en medio de la lucha.
Tercera Estrofa
17
de abril de 1945
Al
acercarse esta catástrofe mundial a su inevitable fin y triunfar las Fuerzas de
la Luz sobre las fuerzas del mal, se inicia el momento de la restauración. Para
cada uno de ustedes, esto indica un renovado momento de servicio y de
actividad. Les doy la estrofa final de la Gran Invocación, como prometí.([2]) Impartí
la primera hace nueve años y la segunda durante el curso de la guerra. Les
pediría que la empleen diariamente y tantas veces como lo recuerden durante el
día, así crearán un pensamiento simiente o una nítida forma mental que hará que
la difusión de esta Invocación entre las masas, sea una aventura exitosa cuando
llegue el momento propicio. Ese momento no ha llegado.
La
Gran Invocación puede ser expresada en las siguientes palabras:
Desde
el punto de Luz en la Mente de Dios,
Que
afluya luz a las mentes de los hombres,
Que
la Luz descienda a la Tierra.
Desde
el punto de Amor en el Corazón de Dios,
Que
afluya amor a los corazones de los hombres,
Que
Cristo retorne a la Tierra.
Desde
el centro donde la Voluntad de Dios es conocida,
Que
el propósito guíe a las pequeñas voluntades de los hombres, El propósito que
los Maestros conocen y sirven.
Desde
el centro que llamamos la raza de los hombres,
Que
se realice el Plan de amor y de Luz,
Y
selle la puerta donde se halla el mal.
Que
la Luz, el Amor y el Poder, restablezcan el Plan en la Tierra.
Ha
sido difícil traducir, en frases comprensibles y adecuadas, las muy antiguas
formas verbales que el Cristo empleará. Estas formas verbales son siete, las
cuales constituirán Su total y nueva enunciación. Únicamente puedo dar su
significación general. No fue posible hacer otra cosa, pero aún en esta forma
extensa, tendrán un poderoso llamado invocador si se recita con intensidad
mental y ardiente propósito. Hay dos puntos de énfasis que les pediría analizar
(en cuanto se permita emplear las frases), y son:
1.
Que
Cristo retorne a la Tierra. Este retorno no debe ser comprendido en su
significado común y su tan conocido sentido místico cristiano. Cristo jamás
abandonó la Tierra. Se refiere a la exteriorización de la Jerarquía y a su
aparición exotérica en la Tierra. La Jerarquía oportunamente actuará en forma
visible en la Tierra, guiada por el Cristo. Esto sucederá cuando el propósito
de la voluntad divina y el plan que lo complementará sean mejor comprendidos, y
cuando el período de reajuste, de iluminación y de reconstrucción del mundo,
esté bien encaminado. Este período se inicia en la Conferencia de San Francisco
(de allí su principal importancia), y avanzará al principio muy lentamente.
Pero la Jerarquía no piensa en términos de años ni de ciclos breves (aunque
largos para la humanidad), sino en términos de acontecimientos y de expansión
de conciencia.
2.
Y
selle la puerta donde se halla el mal. Sellar la
puerta a las fuerzas del mal, liberadas durante esta guerra, tendrá lugar en el
futuro inmediato y será pronto. El mal a que se refiere nada tiene que ver con
las malas tendencias, los instintos egoístas y la separatividad, que residen en
los corazones y las mentes de los seres humanos, los cuales deben ser vencidos
y eliminados por ellos mismos. Pero reducir a la impotencia las incontroladas
fuerzas del mal que aprovecharon la situación mundial, obsesionaron al pueblo
alemán, dirigieron al pueblo japonés y actuaron por medio de la barbarie, el
asesinato, el sadismo, la falsa propaganda y la ciencia prostituida, para
conseguir sus fines, requiere la imposición de un poder más allá del humano,
el que debe ser invocado para que halle rápida respuesta la invocación. Estos
poderes malignos serán ocultamente encerrados y “sellados” en su propio lugar;
lo que esto exactamente significa nada tiene que ver con la humanidad. Los
hombres deben aprender hoy las lecciones del pasado, beneficiarse con la
disciplina de la guerra y ocuparse cada cual en su propia vida y comunidad, de
las flaquezas y los errores a los cuales pueden estar predispuestos.
Les
recordaré aquí lo expuesto el año pasado respecto a la estrofa final de la
Invocación.
Estoy
preparando la presentación de la última estrofa de la Gran Invocación para ser
distribuida ampliamente en todo el mundo. No es fácil traducir las palabras de
esta estrofa en términos que tengan una atracción general y que no sólo sean
importantes para los esoteristas convencidos... Puede ser presentada de tal
manera que las masas de todas partes, el público en general, sean impelidos a
adoptarla y emplearla ampliamente y lo harán en escala relativamente más amplia
que los intuitivos, los de mente espiritual o los hombres de buena voluntad.
Muchas personas más llegarán a comprenderla. Daré a A.A.13. esta estrofa lo
antes posible, lo cual dependerá de los asuntos mundiales y cuando considere
que es esotéricamente apropiado para establecer un ciclo de tiempo. Si los
planes maduran según el deseo de la Jerarquía, la nueva estrofa puede ser
distribuida en el momento de la Luna llena de junio de 1945, en lo que a
Occidente concierne, y considerablemente después en Oriente. Previamente a
estos puntos establecidos en el tiempo, la estrofa puede ser empleada por
todos los miembros de las escuelas esotéricas, después que mí grupo la haya
utilizado durante todo un mes, contando ese mes desde el momento en que la
hayan recibido los miembros del grupo que viven más distantes.
Quisiera
que esta Invocación se difunda por el poder generado de mi ashrama y de todos
los que están afiliados a mi ashrama; los ashramas del Maestro K.H. y del
Maestro M. están también profundamente comprometidos a participar en este
trabajo.
Les
pediría además que lean y relean las dos Instrucciones que están recibiendo en
este momento -una, trata del Ciclo de Conferencias, la otra, de El Trabajo del
Cristo. (La Reaparición de Cristo, Capítulo.
IV). Traten de asimilar su contenido y que el anteproyecto del plan jerárquico
tome forma en sus mentes. Luego pueden desempeñar su parte para complementario
y reconocer a aquellos que, en otros grupos y en diferentes países, son
también parte vital del esfuerzo jerárquico.
9
de agosto de 1945
En
este momento abordaré el más grande acontecimiento espiritual que ha tenido
lugar desde que apareció el cuarto reino de la naturaleza, el reino humano. Me
refiero a la liberación de la energía atómica, tal como ha sido relatada en los
diarios de esta semana, 6 de agosto de 1945, relacionada con el bombardeo al
Japón.
Hace
algunos años dije, que la nueva era sería introducida por los científicos del
mundo y que la inauguración del reino de Dios en la Tierra sería anunciada
mediante una exitosa investigación científica. Esto se cumplió con este primer
paso en la liberación de la energía del átomo, justificando mi profecía para
este importante año 1945, de nuestro Señor. Haré uno o dos enunciados respecto
a este descubrimiento, dejando que ustedes los apliquen y hagan sus propias
deducciones. Poco se sabe todavía sobre la verdadera naturaleza de este
acontecimiento y menos se comprende. Ciertas ideas y pensamientos sugeridos
pueden ser de valor real aquí, para permitirles ver este estupendo
acontecimiento bajo una mejor perspectiva.
1.
La inminencia de esta “liberación” de la energía
fue uno de los principales factores subjetivos en la precipitación de esta
última fase de la guerra, guerra iniciada en 1914, pero su última y más
importante fase comenzó en 19.39. Hasta entonces fue una guerra mundial. Después
de esa fecha, y debido a que las fuerzas del mal se aprovecharon del estado de
guerra y beligerancia que existía en el planeta, empezó la verdadera guerra,
involucrando a los tres mundos de la evolución humana y a la consiguiente actividad
de la Jerarquía. La atención está normalmente enfocada sobre las
exteriorizaciones de la vida. Sin embargo, todos los grandes descubrimientos,
tales como los realizados en relación con la astronomía o las leyes de la
naturaleza, o que involucran una revelación tal como la de la radiactividad, o
el acontecimiento épico anunciado esta semana sobre los primeros pasos dados en
el control de la energía cósmica, siempre son resultados de la presión interna
que emana de las Fuerzas y Vidas que residen en Lugares elevados. Las mismas
presiones internas actúan regidas por las leyes del espíritu y no únicamente
por las que ustedes denominan leyes naturales; son el resultado del trabajo
impulsor de ciertas grandes Vidas, que actúan en relación con el tercer aspecto
de la divinidad, la inteligencia activa, y conciernen al aspecto sustancia o
materia, de la manifestación. Tales actividades son motivadas desde Shamballa.
Esta actividad es puesta en movimiento por esas Vidas que actúan en Su elevado
plano, causando gradualmente una reacción en los distintos sectores de la
Jerarquía, particularmente los que trabajan guiados por Maestros de tercero,
quinto y séptimo rayos. Los discípulos que están en los niveles físicos de
actividad, oportunamente se hacen conscientes del fermento interno, y esto
sucede consciente o inconscientemente, así son “impresionados” y se inicia y
lleva a cabo el trabajo científico desde las etapas de experimentación hasta
el éxito final.
Un
punto debería recordarse aquí y es que esta fase se aplica tanto a la gran
Logia Blanca como a la Logia Negra -una, dedicada a la tarea benéfica de
purificar y ayudar a todas las vidas en los tres mundos de la evolución
material y de liberar al alma en la forma; la otra, a retardar el proceso
evolutivo y a cristalizar continuamente las formas materiales que ocultan y
velan el ánima mundi. Ambos grupos
estaban profundamente interesados e implicados en el asunto de la liberación
de la energía del átomo y la liberación de su aspecto interno, pero sus móviles
y objetivos fueron ampliamente diferentes.
2.
La inminencia de esta liberación -inevitable y
dirigida- produjo una enorme tensión en los círculos jerárquicos, porque
(expresando la idea en tono familiar) se inició una carrera entre las fuerzas
de la Oscuridad y las Fuerzas de la Luz, a fin de poseer las técnicas
necesarias para traer la liberación de la energía necesaria. Si las Fuerzas de
la Oscuridad hubieran triunfado y poseído las Potencias del Eje las
imprescindibles fórmulas científicas, nos habrían llevado a un mayor desastre
planetarios La energía liberada habría sido empleada, primero, para destruir
completamente todo lo que se oponía a las fuerzas del mal y luego habría sido
prostituida para mantener una civilización acrecentadamente materialista y sin
ideales. No podía confiarse este poder a Alemania, porque todos sus móviles
eran forzosamente erróneos.
Aquí
podríamos caer en la familiar trivialidad religiosa de que el bien innato en la
humanidad y su divinidad inherente en el género humano, hubieran triunfado
oportunamente, porque nada puede finalmente vencer la tendencia universal hacia
el bien. Ustedes tienden a olvidar que si las fuerzas del mal poseyeran poderes
que pudieran destruir la forma en los tres mundos en una escala muy vasta, las
almas de los aspirantes y discípulos avanzados y las de los iniciados que
quieren encarnar, no podrían venir a la expresión externa durante una crisis
mundial particular, pues se afectarían terriblemente los acontecimientos
programados de acuerdo al factor tiempo del proceso evolutivo, y se demoraría
grandemente (quizás por milenios) la manifestación del reino de Dios. El
momento para esa manifestación ha llegado, de allí la poderosa actividad de las
fuerzas oscuras.
La
tendencia a obstaculizar el progreso planeado constituyó una amenaza definida e
indicó un supremo peligro y un problema. Las fuerzas del mal estuvieron mucho
más cerca del éxito de lo imaginado, tan cerca de lograrlo, que en 1942,
durante cuatro meses, los miembros de la Jerarquía espiritual hicieron todos
los arreglos pertinentes para retirarse del contacto humano durante un lapso
indefinido e imprevisible; los planes para un más estrecho contacto con el
proceso en los tres mundos y el esfuerzo para combinar y fusionar los dos
centros divinos, la Jerarquía y la humanidad, en un todo activo y colaborador,
parecieron condenados a ser destruidos. Su fusión habría significado la
aparición del reino de Dios en la Tierra; los obstáculos para tal fusión,
debido a la activa tensión de las fuerzas oscuras, parecían en ese momento
insuperables; creímos que el hombre sería derrotado debido a su egoísmo y al
abuso del principio del libre albedrío. Hicimos todos los preparativos para
retirarnos, pero al mismo tiempo luchamos para que la humanidad eligiera
correctamente y viera las cosas con claridad.
Se
evitó la necesidad de retirarnos. No puedo decirles de qué modo, excepto que
los Señores de la Liberación dieron ciertos pasos inesperados. Fueron inducidos
a hacerlo debido a los poderes invocadores de la humanidad, conscientemente
empleados por quienes estaban a favor de la voluntad al bien, e
inconscientemente por todos los hombres de buena voluntad. Estos pasos ayudaron
en los esfuerzos de quienes luchaban en el campo de la ciencia, para establecer
el verdadero reconocimiento y las rectas relaciones humanas. La tendencia
existente que tiene el poder de conocer y descubrir una forma definida de
energía fue desviado de las demandantes
mentes evocadoras de quienes trataban de destruir al mundo de los hombres, y
les trajo una especie de parálisis mental. Los que procuraban acentuar los
correctos valores y salvar a la humanidad, fueron simultáneamente estimulados
hasta alcanzar el éxito.
Con
estas muy pocas palabras he aclarado un estupendo acontecimiento mundial, y en
este breve párrafo ¿he resumido la actuación de una especializada actividad
divina.
3.
Cuando el sol se desplazó hacia el norte en ese
año (1942), la gran Logia Blanca sabía que la batalla había sido ganada. Sus
preparativos fueron detenidos y los Maestros se organizaron para un renovado
esfuerzo (por intermedio de Sus discípulos), a fin de crear esas condiciones
que, lo nuevo y de lo que estaba de acuerdo al amoroso propósito divino,
pudiera avanzar libremente. La guerra no fue ganada porque se rindió Alemania.
Sólo fue el resultado externo de sucesos internos. La guerra la ganaron las
Fuerzas de la Luz cuando la potencia mental de las fuerzas del mal fue vencida
y la “energía del futuro” dirigida o manipulada por Quienes buscaban los
valores humanos superiores y el bien espiritual del género ¿humano. Cuatro
factores subyacen en el importante acontecimiento de la liberación de este tipo
de energía atómica, errónea y anticientíficamente llamada la “fisión del
átomo”. Hay otros factores, pero los de real interés son cuatro:
a.
Hubo una afluencia claramente dirigida de energía
extraplanetaria, liberada por los Señores de la Liberación, Que fueron
invocados con éxito, mediante el impacto de esta energía sobre la sustancia
atómica de la cual se habían ocupado los investigadores científicos,
efectuándose cambios que les permitió alcanzar el éxito. Los experimentos
realizados fueron, por lo tanto, subjetivos y objetivos.
b.
Un número de discípulos que trabajaban en los
ashramas de quinto y séptimo rayos, emprendieron un concentrado esfuerzo que
les permitió impresionar a los discípulos menores en el campo científico y los
ayudó a vencer las casi insuperables dificultades que enfrentaban.
c.
Hubo también un debilitamiento de la tensión, que
hasta entonces había mantenido unidas externamente a las fuerzas del mal, y
una creciente incapacidad del grupo del mal encabezado por las Potencias del
Eje, para superar la fatiga incidental a la guerra. Esto trajo ante todo un
constante deterioro de sus mentes y luego de sus cerebros y sistemas nerviosos.
Ninguno de los hombres que dirigieron el esfuerzo del Eje en Europa es hoy
sicológicamente normal; todos sufren algún tipo de deterioración física y esto
ha sido un real factor en su derrota, aunque resulta difícil comprenderlo. Esto
no sucede en el caso de los japoneses, cuya constitución sicológica es totalmente
distinta como también su sistema nervioso, que posee la cualidad de la cuarta
raza raíz. Serán y están siendo derrotados por medidas bélicas físicas y por la
destrucción física de su potencial de guerra y la muerte del aspecto forma.
Esta destrucción y la consiguiente liberación de sus aprisionadas almas es un
evento necesario; justifica el empleo de la bomba atómica sobre la población
japonesa. El primer empleo de esta energía liberada ha sido destructivo, pero
les recordaré que ha sido la destrucción de las formas y no la destrucción de
los valores espirituales ni la muerte del espíritu humano -como fue la meta del
esfuerzo del Eje.
No
olviden que todo éxito, bueno o malo, depende del mantenimiento de un punto de
tensión. Este punto de tensión involucra el enfoque dinámico de todas las
energías mentales, emocionales y físicas, en un punto central de actividad
planificada. Dicho sea de paso, tal es el objetivo de todo verdadero trabajo de
meditación. En este acto de tensión, fracasó el pueblo alemán. Les costó la
guerra, y se rompió la tensión porque el grupo de las fuerzas del mal que
estaba impresionando al negativo pueblo alemán fue incapaz de alcanzar el punto
de tensión que la Jerarquía pudo lograr, cuando fue reforzado por la acción de
los Señores de la Liberación.
d.
Otro factor fue la constante demanda invocadora y
la plegaria, articuladas o no, de la humanidad misma. Los hombres mayormente
impulsados por el temor y la innata movilización del espíritu humano contra la
esclavitud, alcanzaron tal grado de energía demandante, que sé creó un canal
que facilitó grandemente el trabajo de la Jerarquía, bajo la influencia
directa de los Señores de la Liberación.
4.
La liberación de la energía del átomo está todavía
en una etapa extremadamente embrionaria; la humanidad conoce poco sobre la
amplitud y la naturaleza de las energías que fueron extraídas y liberadas. Hay
muchos tipos de átomos que constituyen la “sustancia del mundo”; cada uno puede
liberar su propio tipo de fuerza; éste es uno de los secretos que la nueva era
revelará a su tiempo, pero se ha hecho un comienzo bueno y sólido. Llamaría
la atención de ustedes sobre las palabras “liberación de la energía”. La liberación es la tónica de la nueva era,
así como ha sido siempre la tónica del aspirante espiritualmente orientado.
Esta liberación ha comenzado por la liberación de un aspecto de la materia y la
liberación de algunas de las fuerzas del alma, dentro del átomo. Para la misma
materia ha sido una grande y poderosa iniciación, similar a esas iniciaciones
que liberan a las almas de los hombres.
En
este proceso de iniciación planetaria, la humanidad ha llevado su trabajo como
salvador del mundo, al mundo de la sustancia, afectando a esas unidades
primarias de vida, de las que están constituidas todas las formas.
5.
Ahora comprenderán el significado de las palabras
de la segunda Gran Invocación que muchos de ustedes emplean, donde dice: Ha
llegado la hora de servir para la fuerza salvadora. Esta “fuerza salvadora” es
la energía que la ciencia ha liberado en el mundo para destruir, primero de
todo, a quienes continúan (si lo hacen) desafiando a las Fuerzas de la Luz que
trabajan por intermedio de las Naciones Aliadas. Luego -a medida que
transcurre el tiempo- esta energía liberada introducirá la nueva civilización,
el nuevo y mejor mundo y condiciones espirituales más sutiles. Los sueños más
elevados de quienes aman a sus semejantes pueden llegar a ser posibilidades
prácticas, por el correcto empleo de esta energía liberada, si los valores reales son enseñados, acrecentados y
aplicados a la vida diaria. La ciencia ha hecho que esté disponible esta
“fuerza salvadora”, corroborando mi anterior profecía. ([3])
Como
ya he dicho, el primer empleo de esta energía ha sido para la destrucción
material; fue inevitable y deseable; las antiguas formas (que obstruían el
bien) tuvieron que ser destruidas; la destrucción y desaparición de lo malo e
indeseable debe preceder siempre a la construcción de lo bueno y deseable y al
anhelado surgimiento de lo nuevo y mejor.
El
empleo constructivo de esta energía y su control, para el mejoramiento de la
humanidad, es su verdadero propósito; esta energía viviente de la sustancia
misma, hasta ahora encerrada dentro del átomo y aprisionada en estas máximas
formas de vida, puede ser dirigida totalmente hacia lo bueno y dar lugar a métodos
tan revolucionarios en la experiencia humana que (desde un sólo ángulo) será
necesaria la creación de una estructura mundial económica totalmente nueva.
A
las Naciones Unidas les corresponde proteger esta energía liberada, para que no
sea mal empleada ni prostituida para fines egoístas y propósitos puramente
materiales. Es “fuerza salvadora” que contiene en sí el poder de reconstruir,
rehabilitar y restaurar. Su correcto empleo puede abolir la indigencia y traer
bienestar civilizado (y no lujo inútil) a quienes habitan el planeta; su
expresión en las formas del correcto vivir, si están motivadas por rectas
relaciones humanas, producirá belleza, calor, color y la eliminación de la
enfermedad existente, el abandono, por el género humano, de todas las
actividades que involucran vivir o trabajar bajo tierra, lo cual dará fin a
toda esclavitud humana, a toda necesidad de trabajar o luchar por posesiones y
cosas, y hará posible una condición de vida que dará al hombre libertad para
alcanzar los objetivos superiores del espíritu. También evitará la necesidad de
dedicar la vida únicamente a satisfacer las necesidades primordiales o para
que las personas ricas o privilegiadas tengan demasiado, mientras otras nada
posean. Los hombres de todas partes se habrán liberado, alcanzando un modo de
vida que les proporcionará la ocasión y el tiempo para seguir objetivos
espirituales, realizar una vida cultural más plena y alcanzar una perspectiva
mental más amplia.
Pero, hermanos míos, los
hombres lucharán para impedirlo; los grupos reaccionarios de todos los países
no reconocerán la necesidad ni desearán este nuevo orden mundial que la
liberación de la energía cósmica (aún en esta ínfima escala inicial) hará
posible; los intereses invertidos, los grandes carteles, los fondos y
monopolios, que controlaron durante las últimas décadas que precedieron a esta
guerra mundial, movilizarán sus recursos y lucharán a muerte por impedir la
extinción de sus fuentes de enriquecimiento; tampoco permitirán, mientras
puedan evitarlo, transferir el control de este poder ilimitado a manos de las
masas a quienes les pertenece por derecho. Los intereses egoístas entre los
grandes accionistas, las firmas bancarias y las acaudaladas iglesias
organizadas, se opondrán al cambio, excepto en lo que pueda beneficiarlos y
traerles más ganancias a sus arcas.
Los
signos de esta oposición pueden verse en las declaraciones de ciertos hombres
poderosos que alientan actualmente una oscura perspectiva en Londres, en
Washington y en otra parte; el Vaticano, esa organización eclesiástica opulenta
y reaccionaria, ha expresado ya su disconformidad, porque la iglesia sabe que
sus días están contados -como los de todos los intereses monetarios
adjudicados-, siempre que la humanidad rija sus decisiones durante los próximos
cincuenta años, con la idea del mayor bien
para el mayor número. Por lo tanto, en el futuro, las decisiones mundiales
deben estar basadas en una firme determinación de llevar adelante las rectas
relaciones humanas e impedir el control egoísta, financiero o eclesiástico, por
un grupo de hombres provenientes de cualquier parte y en cualquier país.
Creemos que la determinación de Gran Bretaña, Estados Unidos y Canadá, que poseen
los secretos, está de acuerdo con estas líneas.
Estas pocas sugerencias dará
mucho material para reflexionar y una base real para un pensar confiado y progresista.
Organícense ahora para el trabajo de buena voluntad. El futuro del mundo está
en las manos de los hombres de buena voluntad y de todos los que tienen un
propósito altruista. Esta liberación de la energía hará oportunamente que el
dinero, tal como lo conocemos, no tenga importancia; el dinero (debido a las
limitaciones del hombre) ha producido el mal y sembrado la discordia y el
desconcierto en el mundo. Esta nueva energía liberada puede resultar una
“fuerza salvadora” para todo el género humano, liberándolo de la pobreza, la
fealdad, la degradación, la esclavitud y la desesperación; destruirá los
grandes monopolios, acabará con la maldición del trabajo y abrirá la puerta
hacia la edad de oro que todos los hombres esperan. Nivelará todas las capas
artificiales de la sociedad moderna y emancipará a los hombres de la constante
ansiedad y del arduo trabajo, que fueron los responsables de tanta enfermedad
y muerte. Cuando estas condiciones nuevas y mejores se hayan establecido,
entonces los hombres serán libres de disfrutar de las bellezas de la vida y de
buscar el “Camino Iluminado”.
CUARTA PARTE
ETAPAS DE LA EXTERIORIZACIÓN DE LA JERARQUÍA
LA BASE SUBJETIVA DE LA NUEVA RELIGIÓN
MUNDIAL
Diciembre de 1919
Enunciados de Introducción
LAS FORMAS mentales que se materializarán,
como la religión de la nueva era, existen ya en el plano mental y están en
proceso de precipitarse en el plano físico. Pueden vislumbrarse sus
delineamientos. Los sabios Guías de la raza, que trabajan bajo el Cristo, teniendo
en vista que el público necesita una forma, tratan en este momento de retener
todo lo que pueden de la antigua forma y delineamiento, es decir, hasta donde
esté de acuerdo con la evolución y el progreso. En Occidente, lo que los
Grandes Seres intentan destruir no es la forma del cristianismo, sino el
aferramiento de las Iglesias sobre las mentes de las masas. Los antiguos modos
de pensar y de interpretar son demasiado restringidos y se aferran cada vez más
a esa vida aprisionada y luchadora. Esa vida debe liberarse. No puede ser
limitada por antiguas restricciones. Sin embargo, en estos momentos no es
necesaria una nueva aventura o una presentación enteramente nueva de la verdad.
La naturaleza y la evolución avanzan con gradual suavidad y no a saltos, y sus
manifestaciones no están correlacionadas en el mundo de las formas. En todo
desarrollo progresista, pueden observarse los antiguos delineamientos
–ampliados, purificados y embellecidos, aunque reconocibles como la antigua
forma, en una vuelta más elevada de la espiral. No son los cultos
extravagantes, ni las sectas ampliamente divergentes, ni los grupos de
revolucionarios religiosos avanzados, que pueden satisfacer actualmente la
necesidad apremiante de muchos investigadores. Es necesaria la revivificación
de las antiguas formas e infundirles nueva vida; las antiguas organizaciones
oportunamente deben ser despertadas y cambiadas, de organizaciones estáticas,
en organismos vivientes. Los antiguos rituales deben ser revividos y puestos
al día (en el sentido esotérico del término), y los estudiantes religiosos del
mundo deben graduarse para ingresar en una escuela superior, dándoseles las
interpretaciones esotéricas y enseñándoseles que, después de todo, la verdad
siempre ha estado presente, pero oculta y mal interpretada.
Con seguridad es más fácil
encaminar a las masas y darles la nueva luz de la verdad, si esa luz es vertida
en terreno familiar. Debe brindárseles a todos la oportunidad de ver y oír y
también de pensar y juzgar la significación de la realidad. No son precisamente
dos o tres personas de suprema importancia o que tienen el valor de dar los
pasos adelante necesarios, a quienes debe considerárselas primordiales, sino
que la verdad debe ser diluida y adaptada de tal manera que a las mentes
evolucionadas, a las mentes inquisidoras y a las masas reaccionarias, pueda
ofrecérseles una oportunidad en la medida de su receptividad. El más grande de
los Grandes Seres ¿no hizo esto mismo en la sinagoga y con Sus discípulos en
los días de Judea?
Los aspirantes y discípulos del
mundo deben comprender que ha llegado la hora y que las fuerzas del Cristo
están siendo dispuestas para un supremo esfuerzo. Estas fuerzas incluyen las
evoluciones humana y angélica. Podría ser útil dar una idea del esquema de
preparación para el período de transición entre la vieja y la nueva era, que
está en proceso de terminar en la Cámara del Concilio del Gran Señor. Su
aceptación y comprensión y sus implicancias simbólicas, dependen de la
capacidad de asimilar la verdad, emplear la intuición y así ayudar en el
trabajo cuando llegue el momento oportuno.
Un acontecimiento ya está en
proceso de manifestarse. Cristo y Sus discípulos, los Maestros de Sabiduría y
los Grandes Compañeros, se están acercando cada vez más al plano físico. El
trabajo de preparación mental para ese evento y la construcción de la forma
mental del advenimiento, o segunda Venida, han sido completados ahora. Queda
la precipitación de dicho acontecimiento, su aparición en los niveles astrales
y su materialización en el plano físico. Les pediría a todos los que lean estas
palabras acerca de la segunda Venida, que reserven su opinión respecto a la
naturaleza exacta de ese suceso. Mantener el concepto impersonal y no vincular esa aparición con una personalidad o un
individuo. Si cometen el error de conectar el significado con un individuo,
limitarán su comprensión y no reconocerán debidamente el propósito grupal. El
trabajo de verter el principio del amor (el principio crístico) y de elevar la
conciencia de las masas al punto en que ellas puedan comprender y aceptar el
principio amor, constituye el principal trabajo de la nueva era, e inaugurará
la era de la hermandad y moldeará a la humanidad a la semejanza de Cristo. Que
los pueblos orientales puedan designar a este gran Funcionario con otro nombre
que no sea el de "Cristo", no tiene importancia alguna ni altera la
realidad ni el hecho de Su influencia y Su venida esotérica.
Algunos de los Maestros
controlan el trabajo y, por intermedio de Sus agrupados discípulos, están ya
activamente dedicados al trabajo de preparación. El Maestro Morya, el Maestro
K. H. y el Maestro Jesús, trabajan en este momento en la más estrecha
colaboración con el Cristo, actuando también el Maestro Hilarión, y Aquel a Quienes
ustedes llaman el Maestro D. K. y otro Maestro más, que está especialmente
vinculado al trabajo de preparación en la sagrada tierra de la India. Uno de
los Maestros ingleses está también excepcionalmente activo, y el Maestro de
América prepara Sus planes para una activa participación en el trabajo. Estos
trabajadores consagrados forman un núcleo alrededor del Cristo y dirigen gran
parte del trabajo de preparación. No me es posible indicar las líneas de Su
actividad, pero puedo darles un indicio que más tarde se demostrará como
verdad. Estos Maestros se están preparando definidamente para la tarea de la
actividad externa e intensifican Su trabajo en el plano astral. A este hecho
puede atribuirse el interés que muestra ahora la gente por el ocultismo y por
el trabajo de los Maestros; se acrecienta el número de personas que son
sensibles y conscientes de Su presencia, y muchas de ellas llegan a los grupos
de discípulos.
El Maestro Morya actúa hoy como
inspirador de los grandes ejecutivos nacionales, en todo el mundo. Incluso
aquellos cuyos ideales no coinciden con los de ustedes, están siendo fusionados
dentro del plan mundial y la mayor parte de su trabajo inmediato consiste en
organizar a las naciones en forma individual, para su entrada en la gran forma
mental internacional. Todos los que trabajan con amplia visión y presentan ante
cualquier nación revuelta y desorientada, un ideal para la totalidad, están
bajo su amplia inspiración. El internacionalismo es la meta de Su esfuerzo.
Con Él trabaja el gran ángel o deva del plano espiritual, a quien se hace
referencia en Tratado sobre Fuego Cósmico,
como el Señor Agni, que trata de conmover el centro coronario de todos los
estadistas intuitivos, mediante el fuego espiritual oculto. Tres grandes grupos
de ángeles (cuyos colores son dorado, flamígero, blanco-áureo) trabajan en
niveles mentales con esos ángeles o devas menores, que vitalizan las formas
mentales y mantienen vivos los pensamientos de los Guías de la raza, para bien
de la humanidad.
El Maestro K. H., el Chohan en
el rayo de la enseñanza, que será el próximo instructor del mundo, está ya
activo en su línea de esfuerzo. Trata de trasmutar la forma mental del dogma
religioso, de compenetrar a las iglesias con la idea de la Venida y de
proporcionar a un mundo afligido la visión del Gran Auxiliador, el Cristo.
Trabaja con los devas color rosa y azul, en los niveles astrales, con la sabia
ayuda del Gran Ángel guardián de ese plano, llamado (en terminología hindú) el
Señor Varuna. Las actividades del plano astral están siendo muy intensificadas
y los ángeles de la devoción, en los cuales predomina el aspecto amor divino,
trabajan con los cuerpos astrales de todos los que están dispuestos a
fortalecer y redirigir sus aspiraciones y deseos espirituales. Son los ángeles
que vigilan los santuarios de todas las iglesias, catedrales, templos y
mezquitas del mundo. Ahora están acrecentando la intensidad de su vibración
para la elevación de la conciencia de las congregaciones existentes. El
Maestro K.H. trabaja también con los prelados de las grandes Iglesias
católicas –Griega, Romana y Anglicana– con los guías de las comuniones
protestantes, con los trabajadores más destacados en el campo de la educación y
también por intermedio y con los dominantes demagogos y organizadores del
pueblo. Se interesa por todos aquellos que con intención altruista, luchan por
el ideal y viven para ayudar a los demás.
El Maestro Jesús trabaja
especialmente con la masa cristiana, que habita países occidentales y se reúne
en las iglesias. Él es característicamente un gran guía, un organizador y un
sabio ejecutivo general. Un grupo especial de devas trabaja bajo sus órdenes, y
Su relación con todos los verdaderos guías y ejecutivos de la iglesia es muy
estrecha. Actúa incesantemente en el concilio esotérico interno de las iglesias
y con Él colaboran los grupos de ángeles de color violeta. En asuntos
eclesiásticos cumple los mandatos de Cristo, ahorrándole mucho trabajo y
tiempo, como intermediario. Esto les parecerá lógico, porque Su destino está
estrechamente entretejido con la Iglesia cristiana y marca la culminación de
Su trabajo para Occidente. Nadie conoce o comprende tan plena y sabiamente como
Él, los problemas de la cultura occidental, ni las necesidades de las personas
que llevan adelante el destino del cristianismo.
El Maestro Hilarión está muy
activo en América, estimulando la percepción intuitiva de sus pueblos. Tiene
bajo Su observación a quienes son verdaderos síquicos y desarrollan sus
poderes para bien de la comunidad. Controla y trasmuta los grandes movimientos
activos que se esfuerzan por rasgar el velo del mundo de lo invisible.
Impresiona las mentes de aquellos cuya misión justificará Su esfuerzo, y tiene
mucho que hacer con varios movimientos de investigación síquica en todo el
mundo. Trabaja con la ayuda de ciertos grupos de ángeles para abrir al
investigador el mundo de las almas que desencarnaron, y de Él ha emanado gran
parte de lo que últimamente ha convencido al mundo materialista, de que existe
vida en el más allá.
A Quien llamamos el Maestro D.
K., trabaja intensamente con quienes se dedican a curar por puro altruismo,
ayuda a quienes están activos en los laboratorios del mundo, a los grandes movimientos
filantrópicos mundiales como la Cruz Roja, y a los de beneficencia que se
desarrollan rápidamente. Su trabajo abarca también la enseñanza y, actualmente,
se dedica mucho a instruir a los diversos discípulos del mundo, tomando a su
cargo a los discípulos de muchos Maestros, que así se alivian temporariamente
de Sus responsabilidades docentes en esta hora de crisis. Muchos ángeles
curadores, como los mencionados en La Biblia, colaboran con Él.
El Maestro que trabaja en y para
la India, actúa con las mentes de los políticos, educadores, soñadores e
idealistas religiosos. Fortalece los esfuerzos de todos aquellos que trabajan
por la liberación de las masas sumergidas, siempre que sus métodos sean
constructivos y no destructivos, y que las mejoras obtenidas no vayan en
detrimento de una parte de la familia humana. No trabaja para elevar a un
sector del pueblo a expensas de otro, sino para la hermandad y la correcta
comprensión de las necesidades de todas las almas que sean muy evolucionadas
en el sendero, o recién empiecen en su peregrinaje planetario, de acuerdo a la
Ley de Renacimiento.
Uno de los Maestros ingleses
guía definidamente a los pueblos anglosajones hacia un destino conjunto. El
futuro para el anglosajón es grande y la marea de su civilización no ha
alcanzado todavía el punto más elevado. La historia encierra mucha gloria para
Inglaterra y Norteamérica, cuando trabajen juntas para el bien del mundo, sin
suplantarse mutuamente ni intervenir en el imperio de cada uno, sino trabajando
al unísono para preservar la paz del mundo y manejar correctamente los
problemas mundiales en el campo de la economía y de la educación.
Debido a que el séptimo Rayo de
Organización y trabajo ceremonial alcanzó su punto culminante de manifestación,
el trabajo del Maestro de ese rayo consiste en sintetizar, en el plano físico,
todas las partes del plan. El Maestro Rackoczi toma del plan general, tal como
está delineado en la Cámara interna del Concilio, y trata de llevarlo a cabo lo
más aproximadamente posible. Podría decirse que actúa como Director General,
para llevar a cabo los planes del concilio ejecutivo de Cristo.
Sería de interés señalar aquí,
que cuando venga Aquel a Quien ángeles y hombres esperan y cuyo trabajo es
inaugurar la nueva era y completar así el trabajo que comenzó en Palestina
hace dos mil años, traerá consigo algunos de los grandes Ángeles así como
también algunos de los Maestros. Los ángeles han estado siempre activos en la
historia bíblica y se introducirán en las vidas de los seres humanos con mayor
poder que hasta ahora. Se los ha llamado nuevamente para que se acerquen a la
humanidad y, con su elevada vibración y superior conocimiento, unan sus fuerzas
con las de Cristo y Sus discípulos, a fin de ayudar a la raza. Por ejemplo,
tienen mucho que comunicar respecto al color y el sonido, y al efecto que estas
dos fuerzas producen en los cuerpos etéricos de hombres, animales y flores.
Cuando lo que tienen que impartir sea captado por la raza, se contrarrestarán
los males físicos y las enfermedades. El grupo de ángeles o devas de color violeta
que trabaja en los cuatro niveles etéricos, estará especialmente activo y
actuará en cualquier momento dado, en los cuatro principales grupos de hombres
que están en encarnación. Cuatro rayos predominan en cualquier período, siendo
uno de ellos más poderoso que los otros tres. Esta idea se halla simbolizada
en las cuatro castas de la India y descubrirán también que estas cuatro castas
se encuentran universalmente en todo el planeta.
Estos cuatro grupos de ángeles
son un conjunto de servidores consagrados al servicio del Cristo, y su trabajo
es entrar en contacto con los hombres, e impartirles enseñanza sobre ciertas
líneas :
1.
Enseñarán a la humanidad a ver etéricamente y lo harán intensificando
la vibración humana al establecer interacción con la vibración de ellos.
2.
Darán instrucción sobre el efecto del color en la curación de la
enfermedad y particularmente respecto a la eficacia de la luz color violeta
para aliviar los males humanos y curar esas enfermedades del plano físico que
se originan en el cuerpo etérico.
3.
Demostrarán también a los pensadores materialistas del planeta la
realidad de que existe el mundo superconsciente, y que se puede establecer
contacto y conocer a los ángeles y hombres que no están en encarnación ni
poseen cuerpos físicos.
4.
Impartirán a los seres humanos el conocimiento sobre la física
superhumana, para trasmutar el peso del cuerpo. El movimiento será más rápido y
la velocidad silenciosa y suave, y se eliminará la fatiga. Por el control
humano de los niveles etéricos se puede vencer la fatiga y obtener el poder de
trascender el tiempo. Hasta que esta profecía no sea una realidad y se
reconozca como tal, el significado de las palabras que anteceden permanecerá
oscuro.
5.
Enseñarán a la humanidad cómo nutrir correctamente al cuerpo y extraer
de los éteres circundantes el alimento necesario. El hombre concentrará su
atención en el cuerpo etérico, y el trabajo y la salud del cuerpo físico serán
cada vez más automáticos.
6.
Enseñarán también a los seres humanos como individuos y como raza, a
expandir sus conciencias para incluir lo superfísico. Cuando esto se realice,
la trama separadora (el velo del templo), que divide el plano físico del mundo
invisible, será reconocida por el científico como una realidad en la
naturaleza, y se conocerá su propósito. Oportunamente será destruido, pues el
hombre descubrirá cómo penetrarlo. La fecha es inminente.
Por la creciente sensibilidad de
los hombres y la constante sutilización del velo separador, acrecentadamente,
durante los años venideros, se irán desarrollando y manifestando las facultades
telepáticas del hombre y su poder de responder a la inspiración interna. Por el
desarrollo de la telepatía intuitiva y la creciente comprensión del poder del
color y del sonido, se captará y entrará en contacto con el trabajo del Cristo
y de los Grandes Seres, los pueblos se liberarán de la esclavitud del pasado y
se les permitirá gozar de la libertad que otorga el reino de Dios.
Organizaciones Religiosas en la Nueva Era
Volvamos a considerar la difusión
de los profundos ideales religiosos y el crecimiento de los nuevos organismos
religiosos. En el proceso de transmutación de la antigua forma y la liberación
de la vida aprisionada, dos cosas tienen siempre en cuenta los Guías de nuestra
evolución :
Primero, que el público sirve a
la mente concreta o está dominado por ella y es incapaz de captar
abstracciones. La forma es lo que más le interesa, debido a su conservadorismo
y aferramiento a lo familiar. La iglesia está destinada a servir a las masas y
no tiene valor (excepto como campo de servicio) para los esoteristas del mundo,
porque no consideran a la forma en ese sentido por haber establecido cierto
contacto con la impulsora vida interna.
Segundo, el movimiento
eclesiástico, como cualquier otro, sólo es una conveniencia temporaria y
únicamente sirve de lugar transitorio de descanso para la vida evolutiva.
Oportunamente aparecerá la Iglesia Universal y sus contornos definidos se
delinearán a fines de este siglo. A este respecto, recuerden la sabia profecía
del H.P.B., al referirse a dichos acontecimientos. Cristo y Sus discípulos la
impulsarán y nutrirán cuando se haya llevado a cabo la afluencia del principio
crístico, el verdadero segundo advenimiento. No establezco fecha para ese
acontecimiento, pero no tardará mucho.
La iglesia cristiana en sus
numerosas ramas puede servir, como un San Juan Bautista, de voz que clama en el
desierto, y como núcleo por el cual puede lograrse la iluminación mundial.
Sugiero una esperanza, no afirmo una realidad. Su trabajo está destinado a
mantener una amplia plataforma. La iglesia debe mostrar una gran tolerancia y
no enseñar doctrinas revolucionarias ni aferrarse a cualquier idea
reaccionaria. La iglesia como factor de enseñanza, debería tomar las grandes doctrinas
básicas y (destruyendo las antiguas formas donde están expresadas y contenidas)
mostrar su verdadero y espiritual significado interno. El trabajo principal de
la iglesia enseñar, y enseñar
incesantemente, conservando la apariencia externa, a fin de llegar hasta
las innúmeras personas acostumbradas a los métodos eclesiásticos. Los
instructores deben entrenarse, el conocimiento de La Biblia ser difundido, los sacramentos ser interpretados
místicamente y demostrarse el poder de la Iglesia para curar.
Los tres canales principales a
través de los cuales está teniendo lugar la preparación para la nueva era,
podrían considerarse que son la Iglesia, la Fraternidad Masónica y el campo
educativo. Todos están todavía en una condición relativamente estática y ninguna
satisface la necesidad ni responde a la presión interna. Pero en estos tres
movimientos hay discípulos de los Grandes Seres y van adquiriendo firmemente
impulsos, y antes de mucho tiempo emprenderán su tarea designada.
El Movimiento Masónico cuando pueda divorciarse de la política y de
los fines sociales y de su actual estado de inercia paralizante, satisfará la
necesidad de quienes pueden y deben manejar el poder. Es el custodio de la ley,
el hogar de los misterios y la sede de la iniciación. Encierra en su simbolismo
el ritual de la Deidad, estando el camino de la salvación pictóricamente preservado
en su trabajo. Los métodos de la Deidad demostrados en sus Templos, bajo el Ojo
que todo lo ve, permite avanzar el trabajo. Es una organización mucho más
esotérica de lo que se cree, y está destinada a ser la escuela de entrenamiento
para los futuros ocultistas avanzados. En sus ceremoniales se oculta el manejo
de las fuerzas, conectado con el crecimiento y la vida de los reinos de la
naturaleza y el desarrollo de los aspectos divinos del hombre. Por la
comprensión de su simbolismo llegará el poder de colaborar con el plan divino.
Ello satisface la necesidad de los que trabajan en el primer Rayo de Voluntad o
Poder.
La misión de la Iglesia consiste en ayudar al devoto y
al público que es innatamente religioso y de buena voluntad. Cobija en su
corazón a los que vibran al gran rayo del amor, el segundo Rayo de Amor
Sabiduría. Cristo Mismo trabaja a través de ella y por su intermedio, tratando
de hacer contacto con el vasto público cristiano. Es la levadura en Sus manos
que fermentará a toda la masa en forma que comprenderán todos los pueblos y conmoverán
a las grandes masas de almas que buscan.
Por medio del trabajo educativo del mundo, el Gran
Señor trata de llegar a ese público inteligente que no puede ser alcanzado por
el ceremonial y el simbolismo, como en la Masonería, o por los medios y el
ritual religioso, como en la Iglesia. Conmueve a las masas y hasta a aquellos
en quienes predomina el aspecto inteligencia, en desmedro de los otros dos
aspectos. Ayuda a esos hombres que pertenecen predominantemente al tercer Rayo
de Actividad Inteligente.
En estas agrupaciones existen
grupos esotéricos custodios de la enseñanza interna y cuya aspiración y técnica
son uniformes. Estos grupos internos están formados por estudiantes esotéricos,
que están en contacto directo u ocasional con los Maestros, y por aquellos
cuyas almas lograron el suficiente control para que la voluntad de la Jerarquía
pueda ser comunicada e infiltrada gradualmente en el canal del cerebro físico.
Son muchos los grupos que constituyen el verdadero grupo esotérico interno,
pero sus miembros son aún pocos, porque el hecho de que un estudiante pueda
pertenecer a cualquiera de los así llamados grupos esotéricos externos, no
indica su verdadero grado esotérico. Cuando los pocos estudiantes
verdaderamente esotéricos del mundo conozcan la diferencia entre las formas
etéricas y las astrales, entre la clariaudiencia y la clarividencia mentales y
sus contrapartes astrales, entre los elementales del pensamiento y los de la
naturaleza, entonces el Cristo y Su iglesia tendrán un grupo esotérico real en
el plano físico y la organización externa recibirá el estímulo necesario. Por
ello debe trabajarse ahora con los estudiantes e instruirlos sobre la
naturaleza del verdadero ocultismo. Cuando se comprenda mejor el significado
del tiempo en la previsión y el de la fuerza en el movimiento, y cuando se
conozcan más plenamente las leyes que controlan los cuerpos sutiles y, por
medio de ellas, las leyes que actúan en los planos en que esos cuerpos se
expresan, entonces se llevará a cabo un trabajo más inteligente y útil, en
colaboración con la Jerarquía oculta.
En el grupo esotérico compuesto
de verdaderos esoteristas espirituales, que se hallan en todos los grupos
ocultistas exotéricos de la iglesia, cualquiera sea su denominación, y en la
masonería, tenemos los tres senderos que conducen a la iniciación. No se los
emplea aún y una de las cosas que traerá como resultado –cuando predomine la
nueva religión universal y se comprenda la naturaleza del esoterismo– es la
utilización de un agrupado organismo esotérico, teniendo como centro iniciador
los organismos masónico y eclesiástico. Estos tres grupos convergen a medida
que se acercan a sus santuarios internos. No hay ninguna disociación entre la
Iglesia Universal Una, la sagrada Logia interna de los verdaderos Masones y los
círculos más internos de las sociedades esotéricas. Tres tipos de hombres han satisfecho
su necesidad, tres rayos principales se han expresado y son hollados los tres
senderos hacia el Maestro, conduciendo los tres al mismo portal y al mismo
Hierofante.
No debe olvidarse que sólo esas
almas que están en el sendero de probación o en el sendero del discipulado,
formarán el núcleo de la religión mundial venidera. En los planos internos
existe el propósito de extraer, de todas las iglesias, a quienes alcanzaron esa
etapa de la evolución en que pueden conscientemente y con propio libre albedrío
poner sus pies en ese SENDERO que conduce al centro de paz, y también aquellos
que con pleno conocimiento pueden elevar sus ojos al Gran Señor, y trasmutar la
vida del esfuerzo mundano en la vida de servicio. El primer conjunto que se
reunirá en la Iglesia venidera formará parte del actual gran grupo de
servidores, los cuales en el transcurso de las edades estuvieron asociados con
el Cristo y Su trabajo. Recuerden siempre el trabajo que Él realizó en relación
con el último advenimiento, y además de que con el girar de la rueda cíclica,
en la evolución de la espiral, se presentarán condiciones similares, surgirán
las mismas necesidades y encarnarán los mismos egos, que estaban presentes en
los días de la vieja Palestina. El número de sus asociados aumentará
grandemente, porque todos los que Lo conocieron en encarnaciones anteriores en
el antiguo Oriente, todos aquellos a quienes Él curó y enseñó, todos los que
entraron en contacto con Él o de cualquier manera incurrieron en Su karma y en
el del Maestro Jesús, tendrán la oportunidad de colaborar en esta época. Todos
los aspirantes sinceros que están estrechamente relacionados con las
organizaciones eclesiásticas actuales, que sienten un estrecho vínculo con el
Cristo y Lo aman, pueden estar prácticamente seguros de que en Palestina Lo
vieron, Lo conocieron y quizá Lo sirvieron y amaron.
Los sacramentos, apropiadamente
comprendidos, sirven para fortalecer este vínculo y comprensión, y uno de
ellos, el Bautismo (cuando se recibe con comprensión), atraerá a menudo una respuesta
del Gran Señor Mismo. Es como si un hilo dorado se extendiera desde Su corazón
al corazón del servidor –hilo irrompible e insondable y que cada vez que es
administrado alguno de los ritos sagrados en la sucesión de las vidas, se hace
más fuerte, más grueso y más brillante. Estos numerosos hilos serán oportunamente
reabsorbidas en su fuente de origen, cuando el Cuerpo de Cristo –uno de los
Siete Hombres Celestiales en el segundo plano o monádico– haya completado su
plena expresión, porque cada uno que esté vinculado a Él se convierte, en
sentido vital, en una célula de Su Cuerpo. El iniciado Pablo sintió y sabía
esto. Por conducto de este hilo llega el poder de fortalecer, estimular,
vivificar y bendecir y ésta es la verdadera sucesión apostólica. Todos los
verdaderos discípulos son sacerdotes del Señor.
Indudablemente es de suprema
importancia en la actualidad que el público se familiarice con la naturaleza de
los Misterios. Estos Misterios serán restaurados externamente por medio de la
Iglesia y la Fraternidad Masónica, si dichos grupos dejan de ser organizaciones
con propósitos materiales y se convierten en organismos con objetivos
vivientes. Cuando el Gran Ser venga con Sus discípulos e iniciados, tendremos
(después de un período de intenso trabajo en el plano físico, comenzado
alrededor del año 1940) el restablecimiento de los Misterios y su presentación
exotérica, como consecuencia de la primera iniciación. ¿Por qué será así?
Porque Cristo, como bien saben, es el Hierofante de la primera y segunda
iniciaciones y, si el trabajo preparatorio es fielmente y bien realizado, Él
administrará la primera iniciación en los santuarios internos de esos dos
grupos. Durante Su período de trabajo en la tierra, muchos trabajadores fieles
recibirán esta primera iniciación y unos pocos la segunda. La raza ha llegado
ahora a una etapa donde muchas almas están en el sendero de probación, y sólo
necesitan elevar su vibración (posible por Su Presencia) para llegar al portal
del Sendero mismo.
Y ¿qué pueden hacer ustedes? ¿Qué condiciones rodean actualmente a los aspirantes del mundo? Tenemos un mundo intranquilo; un mundo pleno de dolor, angustia y lucha; un mundo donde los cuerpos emocionales de la humanidad están en un total estado de perturbación; un mundo en el cual animales, hombres, mujeres y niños, sufren, agonizan y mueren; un mundo en el cual el hombre, el pecado, la enfermedad, la inanición, la rapiña y el asesinato, acechan libremente; un mundo en que existen las formas de la religión pero no tienen vida, donde la ciencia es prostituida para fines monetarios y de odio, y en el cual el producto de la tierra no es para el sustento de la raza sino para nutrir las arcas de unos pocos; un mundo en el cual la fe es a menudo objeto de mofa, y el altruismo es considerado el atributo de un tonto, y el amor es explotado en su más baja expresión, el sexo. ¿Esta atmósfera es la que respirarán el Cristo y Sus discípulos? ¿En tal ambiente Ellos podrán hallar influencias armoniosas? ¿Podrá trabajar y vivir en este estado de cosas? ¿Las vibraciones en este planeta son similares a las de Ellos y podrán responder a ellas? Sabemos que no es así y mucho debe realizarse para facilitar Su trabajo. ¿Qué podemos hacer?
Primero, enseñar la ley de la evolución y su corolario inevitable, los hombres perfectos. Debe enseñarse a los hombres que esas Grandes Almas existen, y están totalmente al servicio de Sus semejantes. El público debe ser familiarizado con Sus nombres y atributos, Su trabajo y propósito, y debe decirse a los hombres que Ellos vienen para la salvación del mundo.
Segundo, los discípulos y aspirantes deben amar y vivir en todas partes armónicamente. Las violentas vibraciones de nuestro medio ambiente deben ser aplacadas por una vibración de amor más fuerte, recordando siempre que al trabajar por la evolución tenemos a nuestra disposición el poder de la Deidad misma. Nada puede resistir a las constantes presiones del amor y de la armonía cuando se las aplica durante un tiempo suficientemente prolongado. No sólo cuentan los esfuerzos esporádicos. La presión invariable, largamente sostenida, derrumbará oportunamente la oposición y los muros de la separatividad.
Tercero, las organizaciones esotéricas deben defender todo lo que tiende a la unidad. Los tipos de trabajo, y los esfuerzos externos de las numerosas organizaciones, deben obtener ayuda y colaboración amorosas. Estamos en un mundo de esfuerzo, como puntos focales para el amor. Nuestro objetivo es ayudar a los Grandes Seres y brindarles esa ayuda inteligente que hará que se materialicen Sus planes para la humanidad. Ellos eligieron trabajar por nuestro intermedio para elevar al mundo y, por intermedio de los grupos esotéricos, debe tener lugar el esfuerzo espiritual intensificado que detendrá la marea del mal y evitará las posibles dificultades que acechan en la oscuridad del caos actual. El organismo viviente de aspirantes y discípulos puede proporcionar un centro de paz, poder y amor, de ayuda práctica y elevación espiritual, como el mundo no ha visto hasta ahora. Esa es la esperanza. Procuren que así sea.
Debe realizarse además un trabajo definido en la curación, en el exorcismo y curación de las enfermedades mentales y astrales y demostrarse al mundo que el antiguo poder de curar reside aún en las manos de aquellos que consistentemente siguen al Cristo. Aquellos que utilizan este poder sólo en bien de los pequeños, sin recibir ni esperar recompensa personal, pueden demostrar la antigua manera de curar, que no se asemeja a los métodos modernos de las escuelas mentalistas.
También deben hacerse los preparativos para desarrollar los poderes síquicos superiores y, mediante la entrenada expresión de esos poderes, probar a los científicos del mundo las fuerzas latentes en el hombre, que pueden ser utilizadas por quienes, sabia y sensatamente, siguen los pasos de Cristo, el síquico más grande de todos los tiempos. Hospitales y escuelas aparecerán bajo la guía directa de los Maestros; vendrán Instructores que pueden curar y aparecerán otros que entrenarán las mentes de sus alumnos para que respondan a la inspiración directa proveniente de lo alto. Debe desarrollarse, científicamente, la facultad de la intuición.
Finalmente, los miembros de la Iglesia y de las Fraternidades Masónicas se familiarizarán con la significación interna de los distintos ritos, ceremonias, colores y rituales, y con el trabajo efectuado en el piso del templo. Deben saber por qué se hace esto o aquello en su debido orden y la razón de las diferentes procedencias de las palabras, los gestos y los actos.
Si hubiera una real y verdadera respuesta a estas sugerencias prácticas, quizá fuera posible que el trabajo avance con mayor rapidez de lo que ahora parece. Mucha dificultad y tensión pueden evitarse si los aspirantes del mundo se ponen a la altura de la oportunidad ofrecida y hacen el debido sacrificio y esfuerzo. Aún queda por realizar gran parte del trabajo preliminar, más el trabajo muy pesado de arar el suelo y destruir lo indeseable.
Quizás esto lleve siete años. En ese período será necesario un trabajo educativo silencioso, más la diligente propaganda que la iglesia y organizaciones análogas pueden hacer. Los esotéricos del mundo deberán dar clases diluyendo la enseñanza para satisfacer la necesidad de los pequeños; la amplia plataforma sobre la cual la Iglesia tiene que permanecer, debería ser proclamada y darse instrucción sobre el significado de sus ceremonias y enseñanzas. Luego vendrán siete años donde germinará la simiente sembrada, período de crecimiento y de influencias en desarrollo. Esto nos lleva al período de trece años, contando desde ahora, porque el ciclo de catorce años empezó un año antes de que yo hiciera estas sugerencias. Si el trabajo progresa como es de desear, puede indicar el momento de la cercana aparición del Gran Señor y el cercano sonido de Sus pies.
Estos servidores que observan desde el aspecto interno, los discípulos e iniciados empeñados en este trabajo, vigilan con amorosa atención a todos los que luchan en lo más reñido de la batalla. Se asemejará al Estado Mayor, que sigue el curso de la batalla desde un lugar elevado y sin riesgos. En Su seguridad reside el éxito final, porque tienen en Sus manos la solución de muchos problemas y la dan cuando la batalla sigue un curso contrario. Hay algo que les puedo recordar siempre, porque tiene vital importancia, y es que en la destrucción de la forma reside el secreto de todo crecimiento evolutivo. No es una trivialidad. Lo pueden ver expresándose constantemente. Los Maestros utilizan la forma (una forma de organización eclesiástica, una Fraternidad Masónica, un grupo esotérico) lo más posible. Procuran actuar por su intermedio, aprisionando la vida dentro de las paredes confinadoras, mientras sirve al propósito y la raza es instruida por medio de esa forma. Llega el momento en que la forma no cumple ese cometido, la estructura se atrofia y cristaliza y es vulnerable y fácilmente destruida. Desaparece, y una nueva forma ocupa su lugar. Observen y comprueben que esto siempre es así. En la infancia de la raza, las formas duraban mucho tiempo. La evolución avanzaba más lentamente. Pero ahora, en esta tendencia ascendente, la forma tiene una breve duración. Vive vitalmente sólo por un corto período; avanza rápidamente a través de su ciclo; se desintegra con rapidez y la reemplaza otra. Esta rapidez aumentará, y no disminuirá a medida que la conciencia o vida de la raza se expanda internamente y vibre a un ritmo más acelerado. Esto aumentará grandemente durante el ciclo vital y poco común iniciado en 1918, y será grandemente acelerado en 1925 y culminará en un sentido peculiar en 1934. Entonces, entraremos en los tres años de excesivo esfuerzo para apresurar la Venida y preparar al género humano para el gran día de la oportunidad. Ustedes, que conocen esta época y pueden interpretarlos correctamente a la luz de la intuición iluminada, deben unirse para prestar Servicio y ayudar a la Hermandad, de la que el Cristo es el guía divino, y los Maestros, los iniciados, discípulos y aspirantes son el organismo activo y viviente en el plano físico.
LA EXTERIORIZACIÓN DE LOS ASHRAMAS
Enero de 1946
Estas palabras se refieren a un aspecto de la asombrosa empresa en la que la Jerarquía se embarcó en este ciclo: Su aparición, expresión y actividad en el plano físico por primera vez, desde que se retiró el aspecto subjetivo de la vida y se enfocó en el plano mental (en vez del físico) durante los días de la antigua Atlántida y después de la guerra entre los Señores del Rostro Resplandeciente y los Señores del Rostro Oscuro, como los denomina La Doctrina Secreta. Durante millones de años, como resultado del triunfo del mal en esa época, la Jerarquía ha permanecido silenciosa detrás de los acontecimientos mundiales dedicada a llevar a cabo el siguiente trabajo –que oportunamente se efectuará exotéricamente en vez de esotéricamente :
1. La Jerarquía permanece como un muro entre la humanidad y el excesivo mal. Recuerden que cuando la humanidad es protegida, la protección se extiende a todos los reinos subhumanos, de los cuales el cuarto, el humano, es el Macrocosmos. El excesivo mal que emana de fuentes cósmicas, requiere la habilidad entrenada de la Jerarquía y el consentimiento de Shamballa, para impedir que se extienda desastrosamente.
2. La Jerarquía trabaja constantemente para despertar el aspecto conciencia en todas las formas, a fin de que se despierte, expanda y aplique inteligentemente.
3. La Jerarquía dirige los eventos mundiales hasta donde lo permite el género humano (porque el libre albedrío y la libre decisión de la humanidad no pueden ser ignorados), a fin de que pueda expresarse la conciencia en desarrollo, mediante el desenvolvimiento y la adaptación de las formas mundiales sociales, políticas, religiosas y económicas. Proporciona orientación, arroja luz, impresiona a quienes están en contacto con Ella y, por la afluencia de ideas y la revelación, influye definidamente en la marea de los asuntos humanos.
4. La Jerarquía dirige y controla, más de lo que se cree, las cíclicas culturas en desarrollo y sus resultantes civilizaciones, las cuales pueden proporcionar formas adecuadas, momentáneamente útiles para la emergente alma de la humanidad. Las estructuras de las culturas y civilizaciones reciben especial atención.
5. La Jerarquía recibe y trasmite las energías y las consiguientes fuerzas de Shamballa, con efectos resultantes dentro de la Jerarquía Misma, y también sobre la humanidad y el alma de todas las cosas, residente en todos los reinos.
6. La Jerarquía recibe ese esotérico "Fuego de Dios" que pone fin a ciclos, ideologías, organizaciones y civilizaciones, cuando llega el momento correcto y propicio. Lo hace para dar lugar a lo que sea mejor y resulte adecuado y no limitador, para la conciencia incipiente y la vida emergente.
7. La Jerarquía prepara a los hombres para la iniciación:
a. Recibiéndolos en los Ashramas de los Maestros.
b. Ofreciendo a Sus discípulos la oportunidad de servir en relación con el Plan emergente.
c. Inaugurando, por medio de los discípulos de la época, esas nuevas presentaciones del entrenamiento necesario para la iniciación. Cada ciclo mayor recibe nuevas formas de la misma enseñanza antigua, aunque básica. Este ciclo actual es uno de ellos y gran parte de mi trabajo tiene conexión con esto.
Todas estas actividades y funciones de la Jerarquía muchos de ustedes las conocen teóricamente y algunos directamente –algo bueno y útil de reconocer. Todas estas actividades fueron realizadas "detrás del velo" y son lógicamente, una parte muy pequeña de todo el trabajo de la Jerarquía. Gran parte del mismo sería totalmente incomprensible para ustedes. Sin embargo, si los discípulos de este mundo moderno y los iniciados, pueden estar a la altura de la oportunidad actual presentada, será posible que todo esto no sólo se lleve a cabo a la plena luz del día, sino con la colaboración y aceptación comprensiva de las personas inteligentes de todas partes y con la devota aprobación (aunque ciega aceptación) del hombre de la calle.
Trataré, si puedo, de impartirles algo de esto, algo de las nuevas actividades que serán llevadas a la atención de los discípulos que tienen cuerpos físicos, algo de la amplitud de la empresa de la exteriorización, de lo que todos pueden hacer a fin de preparar el camino para este cambio mayor y algo de las tremendas dificultades involucradas.
Una de las cosas que ahora ocupan la atención de los Maestros es la exteriorización de sus ashramas en el plano externo, preparatoria para los posteriores desarrollos visualizados. Si se realiza, entonces serán posibles otros desarrollos. Una extensión del ashrama es deseable. En vista de ello, inauguré una nueva actividad en mayo de 1941 y elegí a algunos de mis discípulos que residían en Nueva York. Empecé también a dar la enseñanza sobre las etapas del discipulado (El Discipulado en la Nueva Era, T. I. Tercera Parte) y sugerí que los miembros del grupo se reunieran una tarde cerca del momento del plenilunio, todos los meses, haciéndolo con espíritu tranquilo y sin prisa. Deseaba que dedicaran la tarde a deliberar, a comprenderse mutuamente y a considerar los problemas grupales en lo que afectan al servicio grupal y –ante todo– trataran (por una profunda meditación conjunta y el acopio del conocimiento de cada uno) de acercarse más a la Jerarquía. Esto los ayudaría a trabajar unidos como grupo, y unidos ayudarían al mundo. Les pedí que estudiaran la relación que existe entre un Maestro y Sus discípulos.
Estos grupos indicados para la exteriorización, existen en el aspecto interno como parte de un Grupo interno, y deben ser exteriorizados para propósitos de servicio. El hecho de que esta exteriorización sea posible, indica ciertos desarrollos, que son resultado del pasado, de los poderes en desenvolvimiento de la humanidad, para reconocer la Realidad, el clamor invocador de las masas de todas partes, además la invocación de la gente espiritual del mundo y el efecto de la guerra mundial (1914-1945). Todos estos factores provocaron una gran destrucción en el mundo materialista y produjeron en la conciencia humana una expansión muy real; también, como observó un Maestro, desconocido por ustedes, en una reunión de los Miembros de la Jerarquía hace algunas semanas, "uno de los portales está abierto; aquellos que están preparados pueden entrar, pero nosotros también podemos pasar por él e ir hacia ellos en otro y nuevo sentido y más directamente. Que Shamballa nos ayude".
Toda la Jerarquía comprende que Ellos enfrentan la mayor prueba vinculada a una iniciación superior. Los discípulos deberían tratar de comprender el enorme sacrificio involucrado en este movimiento hacia la exteriorización de la Jerarquía, para una existencia secular. Cuanto más elevada es la iniciación, tanto más difícil será para el iniciado implicado. Por ejemplo, me resulta más fácil entrar en contacto con ustedes que si lo fuera con alguno de los Chohanes, como los Maestros M. y K.H. Estoy más cerca de ustedes, porque aún utilizo el mismo cuerpo físico en que recibí la quinta iniciación, hace aproximadamente noventa años. Los Chohanes han recibido iniciaciones superiores y son puntos focales de Ashramas poderosos. Su tarea de adaptación es mucho más difícil. Durante algún tiempo el llamado invocador se ha elevado hasta el Señor del Mundo en Su Cámara del Concilio, en Shamballa. A dicho clamor se lo ha denominado "Llamado al Alineamiento", porque los Miembros de la Jerarquía piensan y saben que este gran retorno de la Jerarquía a la Tierra después de una ausencia tan prolongada, exigirá una expresión más plena de la voluntad espiritual, que ni Ellos mismos comprenden; saben que necesitarán la colaboración de Shamballa y también la de la humanidad.
Lo que expondré sobre la exteriorización de la Jerarquía y Sus ashramas podría dividirse, para mayor claridad, en temas que constituirán la base de la instrucción. Seguiremos el delineamiento siguiente:
Adaptación y Alineamiento de la Jerarquía
En Sí Misma.
En conexión con la Cámara del Concilio de Sanat Kumara. Poco puede decirse sobre ello.
En relación con la humanidad.
Observarán que están involucrados los tres centros planetarios. Preparación jerárquica durante el Festival de Wesak.
Método de Acercamiento para la Exteriorización.
Etapas del proceso de exteriorización.
Acercamiento por intermedio de algunos Ashramas.
En la conciencia del discípulo en expresión física.
Por la divulgación de la información de naturaleza preparatoria.
La Exteriorización misma. Implica:
El Retorno de Cristo.
Los Ashramas implicados en el Advenimiento.
La debida organización de los Ashramas implicados en la Tierra.
La exteriorización de los Ashramas.
Adaptación de los Ashramas y los Maestros a la vida exotérica.
Implicará también la adaptación de los discípulos y aspirantes a la acrecentada estimulación, más la enunciación de ciertas afirmaciones básicas.
El Trabajo de los Ashramas exteriorizados.
La creación y vitalización de la nueva religión mundial.
La gradual reorganización del orden social.
La inauguración pública del sistema de iniciación.
El entrenamiento exotérico de los discípulos y de la humanidad, en este nuevo ciclo.
Abordaremos el primer tema, pero sólo los estudiantes que son parte integrante de la Jerarquía y están en activa comunicación con algún Ashrama, podrán obtener algún beneficio de la información sobre este tema. Por ejemplo, aquellos que están afiliados al mío (o al de otro Maestro) y están recibiendo un entrenamiento preliminar y actuando en la periferia del centro jerárquico, pueden obtener una idea general y (si tratan de hacerlo) percibirán intuitivamente la integridad jerárquica y la futura actuación propuestas.
No tomen a mal mis palabras "actuando en la periferia", porque indican una gran oportunidad para servir. Los Maestros necesitarían muchos como ustedes en los lindes de Sus ashramas, a fin de ayudar en el esfuerzo jerárquico, porque pueden llegar al público con más facilidad que Ellos y adaptar la enseñanza mucho más adecuadamente que los discípulos más avanzados. Los discípulos como ustedes también son parte definida de la Jerarquía; cuando actúan en un Ashrama ocupan un lugar muy útil y quisiera que tuvieran esto siempre presente. Por lo tanto, les daré cualquier información que pueda y se me permita, pero, lógicamente, mucho quedará sin decir.
Adaptación y
Alineamiento Jerárquicos
¿Qué quiero significar con la palabra "adaptación" en conexión con la Jerarquía? Adaptarse al karma, a la personalidad, al alma, a las circunstancias en los tres mundos, al impacto de las fuerzas astrales, o a las corrientes mentales de los que no están orientados hacia el reino de Dios, no constituye parte del entrenamiento de quienes están más allá de la iniciación de tercer grado. Los iniciados en y más allá de ese nivel, han trascendido la reacción en estas líneas, mientras que los que no han recibido la tercera iniciación están en proceso de una rápida adaptación. Empleo aquí la ,palabra "adaptación" definidamente en el sentido de reorientación, y en este sentido podrán observar muchas cosas.
Durante eones e incontables ciclos, la Jerarquía ha actuado apartada y silenciosa en los niveles superiores del plano mental y en los niveles búdicos, donde debieron establecer contacto con Ellos los discípulos que, por la disciplina, el desarrollo y el servicio prestado, se capacitaron para establecer tal relación. Esta pública reorientación y surgimiento en el plano físico, exigirá mucho a los Miembros de la Jerarquía. Así como no ha sido fácil para mí establecer y mantener contacto con ustedes, aunque tengan derecho a ello, a Ellos les resultará más difícil aún ponerse en contacto con quienes ni siquiera son discípulos.
Durante eones y ciclos, los Miembros de la Jerarquía se sometieron al entrenamiento necesario a fin de reaccionar correctamente cuando Shamballa establezca un contacto más pleno con la Jerarquía. Observen la fraseología. Ese contacto ya se ha establecido como resultado de la afluencia de ciertas fuerzas extraplanetarias y por un "acto de dirección determinada", que emana de la Cámara del Concilio del Señor del Mundo. No me interpreten mal. La Jerarquía ha estado siempre en contacto con el "Lugar del Propósito" (como se lo denomina) por intermedio de Sus Chohanes y Sus principales Dirigentes, tales como el Cristo, el Manu y el Señor de la Civilización. Estos grandes Seres han revelado constantemente este propósito a los Miembros de la Jerarquía para que pudieran captar y desarrollar el Plan emergente. Pero aún para los Maestros, la fuerza de Shamballa ha tenido que ser aminorada, así como la fuerza de la Jerarquía debe ser modificada para el discípulo y el aspirante comunes, si quieren responder constructivamente a ella.
Sin embargo, las cosas han cambiado algo. Las nuevas energías que afluyen y han sellado parcialmente la puerta del mal en su propio lugar (que se hará progresivamente) posibilitaron una relación más estrecha. Los Maestros también se liberaron de ciertas arduas tareas de ciclos pasados. Algunas de las fuerzas disponibles que afluyen desde Shamballa, están siendo absorbidas directamente por la humanidad y por algunos de los reinos subhumanos, particularmente el reino mineral. Esta última absorción conducirá oportunamente, cuando haya terminado, a esos episodios volcánicos y temblores de Tierra básicos, que cambiarán la faz de la tierra en el momento en que la sexta raza raíz entre en manifestación. Esta afluencia directa hacia los reinos que actúan exotéricamente en los tres mundos, ha aliviado y aliviará, en cierta medida, la excesiva presión sobre la Jerarquía, y actuará también como un gran antakarana alineador entre los tres centros planetarios. A este alineamiento me refiero en estas instrucciones – al alineamiento de los tres centros en este planeta y las adaptaciones que esto necesita e inevitablemente exige.
En bien de la humanidad en primer lugar, y del desarrollo de los reinos subhumanos en segundo lugar, la Jerarquía ha hecho ciertas adaptaciones y alineamientos difíciles entre los centros planetarios, cuyos efectos fueron compulsivos. Por lo tanto, tengan presente que las adaptaciones autoimpuestas por la Jerarquía tienen poca similitud con las de ustedes en relación con la vida de la personalidad, predispuesta a la idea de servir al todo. La Jerarquía en Su verdadero sentido no tiene personalidad para expresarse y esto complica grandemente los problemas que deben enfrentarse cuando encaran la manifestación y el trabajo exotéricos.
Adaptación y
Alineamiento dentro de la Jerarquía
En último análisis ¿qué es esta Jerarquía? Es un gran conjunto de dedicadas, salvadoras y liberadas Unidades de Vida, que actúan grupalmente con todas las formas y vidas en todos los reinos, y especialmente con todas las almas. Cuando la Jerarquía actúa así, pone exclusivamente el énfasis sobre el aspecto conciencia de todas las formas; Su actual agente de salvación y de servicio es la mente, cuando se expresa por intermedio de las mentes de las personas humanitarias, los aspirantes, los discípulos (de todos los rayos y grados) y todos los iniciados; la Jerarquía puede expresarse también mediante las corrientes mentales e ideas, y por medio de ellas plasma Sus conceptos jerárquicos sobre las mentes embrionarias del público común en general; dirige también el trabajo de educación de todas las naciones, de modo que las masas no evolucionadas, puedan –a su debido tiempo– llegar a ser masas inteligentes.
Como bien saben, la Jerarquía trabaja en tres sectores principales, o a través de ellos, poseyendo cada uno su personal completo, regido por tres Grandes Señores. He tratado esto con algún detalle en el libro Iniciación Humana y Solar, así como en otros escritos; mayor información sobre este punto es innecesaria y no tendría ningún valor real.
La Jerarquía trabaja también por intermedio de los siete Ashramas principales y sus ashramas afiliados, y estos "siete que forman cuarenta y nueve" representan en su totalidad a los siete rayos, con sus subrayos, y son los custodios, trasmisores y distribuidores de las energías de los siete rayos a los siete centros planetarios y –por conducto de estos siete centros– al cuarto reino de la naturaleza (al desarrollarse gradualmente durante eones), y a través de éstos, a los siete centros del hombre. Ésta es la síntesis.
Los siete Centros o Ashramas principales de la Jerarquía, están presididos cada uno por Maestros de categoría de Chohan; los siete centros o ashramas subsidiarios están presididos por Maestros y Adeptos (de quinta y cuarta iniciaciones), ayudados por iniciados de tercer grado y ciertos discípulos seleccionados y avanzados. Varios de los siete Ashramas están aún incompletos en lo que al personal respecta, pero las vacantes están siendo llenadas rápidamente a medida que se van sintiendo los efectos espirituales de la guerra mundial (1914-1945). Estos efectos son muy reales y fue un gran aliciente para los trabajadores jerárquicos.
Antes de que la Jerarquía pueda surgir (como se intenta), la relación entre un Ashrama principal y sus ashramas subsidiarios debe establecerse firmemente, mientras que la relación entre un Ashrama principal y otros Ashramas principales debe acercarse más definida e incuestionablemente a Shamballa, regida por la influencia de ese gran Centro de primer rayo. La energía que alineará y se adaptará a los cuarenta y nueve ashramas subsidiarios es la de segundo Rayo de Amor-Sabiduría. Sin embargo, lo que producirá una adaptación similar y un impulso alineador en los siete Ashramas principales, es la energía de primer Rayo de Voluntad o Poder. Aquí, les he dado un dato oculto muy importante, y aunque individualmente no tenga importancia para ustedes, sin embargo, sirve para presentar la prueba de la significativa relación oculta entre los tres Centros planetarios. Así como el tercer centro planetario, la Humanidad, alcanzó ahora un punto de desarrollo inteligente, de modo que puede establecer una relación más estrecha entre ella y la Jerarquía, análogamente la Jerarquía también ha avanzado como una unidad, para establecer también la correspondiente y estrecha relación entre Ella y Shamballa. Así como la relación entre la Jerarquía y la Humanidad se establece por intermedio de los aspirantes, discípulos e iniciados, en existencia física, que responden en alguna medida al amor-sabiduría del universo y trabajan principalmente a través de las personas inteligentes en encarnación, del mismo modo se está estableciendo una relación más estrecha entre Shamballa y la Jerarquía, por conducto de los Ashramas principales y no de los secundarios. Tenemos en consecuencia una situación que podría describirse más o menos, de la manera siguiente:

Esto no es más que un somero cuadro, ni es totalmente correcto; sin embargo demostrará ciertas líneas directas de contacto y relación que son verdaderas y bastarán para darles una idea vaga y general del nuevo alineamiento que se está estableciendo entre los tres centros planetarios principales, que requieren nuevas adaptaciones.
En este momento particular dentro de la Jerarquía Misma se destaca la necesidad de los alineamientos y adaptaciones que Ella enfrenta. Se estimula a los ashramas secundarios y gradualmente se forman nuevos, porque no hay todavía cuarenta y nueve ashramas menores; las vacantes en los Ashramas principales se están llenando lo más rápidamente posible, extrayéndose de las filas de quienes trabajan en los ashramas menores, cuyos lugares son ocupados por los discípulos aceptados que se están capacitando para este trabajo por medio de la experiencia, las dificultades y la tensión del servicio mundial. Todos estos cambios necesitan muchos reajustes. El trabajo interno del alineamiento jerárquico está a cargo de los Chohanes de los principales Ashramas, mientras que la tarea de supervisar las adaptaciones internas incidentales a los nuevos alineamientos y la aceptación de nuevo personal, es vigilado y dirigido por los cuarenta y nueve Maestros que tienen a Su cargo los ashramas menores, sean ashramas que poseen lo que se considera un pleno complemento de trabajadores, o los que están en proceso de lograr ese pleno complemento, o ashramas embrionarios, de los cuales ya hay algunos.
Uno de los resultados de este alineamiento y adaptación jerárquicos será el establecimiento, por primera vez, de una interacción y movimiento fluídico entre los tres centros planetarios. Actualmente, los Chohanes salen de la Jerarquía y entran en la Cámara del Concilio del Señor del Mundo, o en uno de los Siete Senderos; los Maestros mayores, a cargo de Ashramas, están recibiendo grados superiores de iniciación y ascendiendo al grado de Chohanes; iniciados que pasaron del tercer grado están recibiendo rápidamente la cuarta y quinta iniciaciones, convirtiéndose en Maestros (recibiendo ambas iniciaciones en una sola vida), y sus puestos están siendo ocupados por iniciados menores, que a su vez, estuvieron entrenando a discípulos que los reemplazarán hasta que en este proceso de sustituir y reemplazar lleguemos a la puerta que simbólicamente se halla entre la humanidad y la Jerarquía y ahora está ampliamente abierta, y así los discípulos aceptados recibirán la iniciación, los discípulos comprometidos serán aceptados y los discípulos en aceptación prestarán juramento.
De esta manera tiene lugar un movimiento grande y nuevo y se está llevando a cabo un intercambio e interacción enormemente acrecentado. Esto continuará hasta el año 2025 d.C. En los años que trascurran desde ahora y hasta entonces, grandes cambios se producirán y en la gran Asamblea General de la Jerarquía –celebrada comúnmente cada siglo– en el año 2025, se establecerá con toda probabilidad la fecha para la primera etapa de la exteriorización de la Jerarquía. El ciclo actual (de ahora a entonces) se lo llama técnicamente "la Etapa del Precursor". Es de naturaleza preparatoria, de prueba en sus métodos y destinada a revelar sus técnicas y resultados. Por lo tanto, como podrán ver, los Chohanes, Maestros, iniciados, discípulos mundiales, discípulos y aspirantes afiliados a la Jerarquía, pasan en este momento por un ciclo de gran actividad.
Los Miembros de la Jerarquía se capacitan para el trabajo objetivo que desempeñarán públicamente como parte de la adaptación necesaria, debido a que el alineamiento se efectúa rápidamente. Esto implica una dificultad mucho mayor de la que pueden imaginar o anticipar, porque involucra el desarrollo de ese tipo de "resistencia a la atracción de la vibración inferior" de la cual nada saben, pues esa vibración inferior necesariamente es un aspecto de la expresión normal de ustedes –por poco que lo comprendan. Deben saber que en los Maestros e iniciados superiores nada existe que pueda responder a vibraciones de tal naturaleza. Aunque Ellos no puedan absorberla, reaccionar o volver a desarrollarla, puede causarles el más agudo malestar y dolor; por esta razón al Hijo de Dios en El Antiguo Testamento se lo denomina "varón de dolores y conocedor del sufrimiento". En realidad esto no se refería a que Él sufría por la pobre y miserable humanidad (como la teología ortodoxa lo interpreta tan egoístamente), sino a que debía someterse al contacto con la humanidad. Por lo tanto, la Jerarquía Se está preparando en estas líneas (muchas de las cuales no puedo indicar ni explayarme sobre ellas), a fin de experimentar la manifestación física; Se está esforzando también para "crear" el necesario mecanismo de respuesta que será de tal naturaleza que los Miembros de la Jerarquía actuarán con mínima dificultad y un mínimo de obstáculos sobre la Tierra; de este modo, se Les permitirá dedicar todo el tiempo y atención al trabajo que deberán realizar cuando estén en manifestación física.
Se están esforzando además para establecer una relación telepática más estrecha e íntima (aunque estrictamente impersonal) con Sus discípulos que pertenecen a todos los rayos, para que haya un libre intercambio de pensamiento y la consiguiente mejor integridad jerárquica, no importando lo que puede suceder en los tres mundos –no pudiendo ser desintegrada o aminorada de modo alguno.
Aunque para Ellos no existe el plano astral ni tampoco el espejismo, deben aprender algo muy peculiar: trabajar en el plano astral (porque existe para la humanidad y para el reino animal), atravesar esta región del espejismo y luego "expresar iluminación para disipar la niebla" en forma hasta ahora innecesaria. Ninguna de estas informaciones tendrá sentido para ustedes, pero trato simplemente de darlas en bien de quienes vendrán después. Poco más puedo comunicarles sobre la adaptación y el alineamiento de la Jerarquía, lo cual prosigue rápidamente, y en la medida que los discípulos demuestren, en el plano físico externo y en los tres mundos, su afiliación a un ashrama, participarán en este proceso dual. ¿Están ustedes preparados para ello?
En Conexión con la
Cámara del Concilio de Sanat Kumara,
el Señor del Mundo
Como este tema concierne a una de las siete metas hacia la cual Se dirigen los Maestros, después de la quinta iniciación, será evidente que poco puedo decir sobre ello. Uno de los siete Senderos para los que el Camino de la Evolución Superior prepara a los iniciados mayores, es el Sendero del Servicio en la Tierra. Como bien saben, este Sendero mantiene a los Maestros ligados al servicio en los tres mundos, durante un período más prolongado que el común. Involucra un enorme sacrificio. Así como el discípulo debe vivir una vida dual, y una parte de su naturaleza reflexiva y perceptiva centrada en la vida de la Jerarquía, y otra parte de su respuesta mental análogamente centrada en la vida de los tres mundos, en forma simultánea y del mismo modo, el Maestro que elige este sendero constituye parte de la Cámara del Concilio del Señor del Mundo y, al mismo tiempo, trabaja conscientemente en los tres mundos por conducto de la Jerarquía (de la cual también forma parte) y con los reinos humanos y subhumanos de la naturaleza. A medida que la evolución prosigue, trabajará acrecentadamente por conducto de la humanidad, porque ella asumirá sus responsabilidades como el Macrocosmos del microcosmos menor. Esta actividad dual implica mucho entrenamiento especializado, y a medida que el proceso iniciático se haga exotérico y los hombres de todas partes lo reconozcan y participen en él, el entrenamiento por el cual pasan también los Miembros de la Jerarquía, no será tan secreto y misterioso como lo es hoy. Pero no 'ha llegado aún el momento de darle publicidad.
Aquí sólo es posible hacer otras generalizaciones, algunas de las cuales ya las conocen, por ser evidente la amplitud de su inclusividad e implicaciones, lo cual concierne por ejemplo al "centro donde la Voluntad de Dios es conocida". En Shamballa trabajan Quienes han unificado la voluntad de su personalidad y la voluntad espiritual con la voluntad universal, y tal unificación trae inevitablemente el conocimiento. Sin embargo, no es conocimiento según lo entienden ustedes. Es una mezcla de sabiduría basada en el conocimiento, una comprensión basada en una percepción intuitiva y una identificación basada en el alineamiento, esotéricamente comprendido. Para esta condición ó percepción peculiar, no existe palabra en idioma alguno, y únicamente empleando (en forma entrenada) la mente abstracta, es posible que les imparta, aunque sólo sea un concepto real embrionario. Pero ese tipo de concepción imaginativa será más común durante los próximos dos siglos y, por lo tanto, mis palabras servirán a un propósito ulterior. Aquellos Que forman la Cámara del Concilio del Gran Señor no se han forjado un concepto erróneo respecto a Su voluntad, porque la ven en su totalidad. Pablo, el iniciado, insinuó esto cuando escribió una de las Epístolas; entonces estaba en contacto con ciertos Miembros de la Jerarquía y concernía al tema del Amor, tema y motivo jerárquico fundamental. Dice: "Ahora vemos a través de un vidrio oscuro, pero frente a frente; ahora conocemos en parte, pero nos conoceremos tal como somos conocidos". Aquí señala el futuro progreso de la Jerarquía –progreso que aún es sólo una vaga promesa que carece de forma y figura. Pero él escribió para esos iniciados a quienes les preocupaba vital y crecientemente el amor y para aquellos a quienes su amor y práctica significaban luz y el móvil básico de toda actividad viviente y divina. No es posible revelar la voluntad de Dios y el Propósito motivador de Su Yo manifestado, excepto a quienes, han demostrado el amor perfecto y no albergan sentimiento alguno de desunión ni la más leve tendencia a la separatividad.
En Shamballa, las Grandes Vidas Que actúan allí no sólo ven a la manifestación en su totalidad y sin limitaciones de tiempo, sino que sienten todos los impulsos evolutivos principales que ponen al mundo evolucionante en línea con la Voluntad divina. No personifican esos impulsos en términos de movimiento progresivo, sino de una gran reacción divina y espiritual. Esta idea puede quizá ser mejor comprendida en términos del Eterno AUM, símbolo del Eterno AHORA. Se les ha dicho, y demostrado que el AUM está compuesto de un Sonido mayor, tres sonidos menores y siete tonos vibratorios subsidiarios. Lo mismo sucede con la Voluntad de Dios, que está personificada y sintetizada por los Miembros de la Cámara del Concilio. Para Ellos, el "mantener en solución la Voluntad de Dios constituye una sola y clara nota, cuando ven esa Voluntad en acción como tres acordes unidos que se exteriorizan hacia los tres mundos del propósito de AQUEL. que existirá durante eones; cuando impulsan esa voluntad a manifestarse, son como siete tonos vibratorios que se extienden hacia los mundos reflejados en la estructura del Plan. Así la nota, los acordes y el tono, producen el Plan, revelan el Propósito e indican la Voluntad de Dios". Esto fue extraído de antiguos archivos que constituyen el estudio de los Maestros; se refieren a la naturaleza de Shamballa, a su trabajo y energías emanantes.
Debido a que Shamballa constituye la síntesis de la comprensión en lo que a nuestra Tierra concierne, es también el centro donde la Voluntad superior del Logos solar se impone a la Voluntad de nuestro Logos planetario, quien, como bien se sabe, es sólo un centro de Su cuerpo de manifestación. Con este dato informativo nada tienen ustedes que hacer; los Maestros están aprendiendo a conocer la voluntad del Logos planetario; el objetivo del esfuerzo de Shamballa consiste, sin embargo, en captar el Propósito solar, cuyo Plan se está desarrollando en los niveles más elevados de nuestro sistema planetario, así como la Voluntad, el Propósito y el Plan de Shamballa, se desarrollan en los tres niveles inferiores de nuestro sistema planetario. Repito, este dato informativo sólo sirve para indicar los objetivos jerárquicos, los cuales surgen en tiempo y espacio y penetran en la Mente de Dios Mismo.
Algunos sinónimos pueden servir para desarrollar su pensamiento sintético y traer una medida definida de iluminación:
SHAMBALLA JERARQUIA HUMANIDAD
Síntesis Unidad Separación
Voluntad Propósito Plan
Vida Alma Apariencia
Espíritu Conciencia Sustancia
Vivencia Organismo Organización
Captación Polarización Foco de Actividad
Poder Impulso Acción
Energía Distribución Fuerzas
Dirección Trasmisión Recepción
Cabeza Corazón Garganta
Será evidente que poco pueden comprender de la intención de Shamballa si se dan cuenta que no les resulta fácil ver la diferencia entre unidad y síntesis y, al mismo tiempo, que me resulta imposible aclarar la diferencia. Sólo puedo decir que la síntesis es, mientras que la unidad se logra y constituye la recompensa de la acción y del esfuerzo. A medida que progresan en el Sendero de Iniciación se aclara el significado de la unidad. Cuando se dirigen hacia el Camino de la Evolución Superior, surge la síntesis. Sería inútil decir algo más.
El problema de la aparentemente impenetrable oscuridad de la intención, captada por Shamballa, el problema del significado, el de la inescrutabilidad y el de la impenetrabilidad espiritual, a pesar de todas las fluctuaciones nos aferra a los tres mundos de la evolución humana y a los dos mundos restantes del desarrollo superhumano, constituyendo una situación a la cual la Jerarquía tiene que adaptarse mediante el alineamiento. En pequeña escala ustedes se están adaptando a la Jerarquía por la construcción constante del antakarana y, al hacerlo, ayudan a construir el antakarana que une a la humanidad y la Jerarquía –cuyos primeros hilos fueron tendidos por el sacrificio de algunos de los Hijos de Dios, cuando la Jerarquía se fundó en la Tierra. Hoy la Jerarquía trabaja para establecer los hilos vinculadores entre Ella y Shamballa, y ya se ha hecho un gran progreso. Aquí podría decirse que durante los pasados setecientos años la cadena de la Jerarquía se ha completado, con lo cual quiero significar que ha existido el puente o arco iris planetario que une a los tres centros principales. La tarea por delante de estos tres centros principales que trabajan alineados mediante la adaptación, es fortalecer y embellecer (si puedo expresarlo así) y electrificar este puente, produciendo la plena intercomunicación planetaria entre esos tres centros y los cuatro centros menores, de manera que "el peso de la Voluntad de Dios, el impulso del Propósito de Sanat Kumara y el Plan de Sus Representantes, puedan progresar sin impedimento de una etapa a otra, de una esfera a otra y de una gloria a otra".
El total establecimiento de la relación entre Shamballa, la Jerarquía y la Humanidad, trajo la crisis planetaria que acaba de pasar el mundo y, desde cierto ángulo, está pasando. Shamballa, como he dicho, puede llegar ahora a la Humanidad directamente, el tercer centro mayor; por lo tanto tiene dos puntos de contacto planetario: primero, por conducto de la Jerarquía, como ha sucedido durante mucho tiempo y, segundo, en línea recta, llevando energía directamente a la humanidad, sin trasmisión alguna ni la consiguiente modificación del impacto, como sucedió hasta ahora. Cuando esta línea directa de energía espiritual, dinámica, eléctrica, hizo su primer impacto en la Tierra (después del Gran Concilio celebrado en 1825), despertó ante todo el pensamiento de los hombres en forma nueva y comprensiva, produciendo las grande ideologías; despertó su deseo masivo y registró la obstrucción en el plano físico. Encontró su camino obstaculizado y descubrió que tenía ante sí barreras. Esta energía de Shamballa, por ser un aspecto del rayo del destructor, comenzó a "consumir", con los fuegos de la destrucción, todos los obstáculos en los planos de los tres mundos. Ésta fue la causa profundamente esotérica y desconocida de la guerra –la benéfica terminación de los impedimentos que obstaculizaban el libre descenso de la energía espiritual al tercer centro; fue el factor que hizo salir al "mal" de su "lugar oculto", haciendo surgir las fuerzas opositoras a la superficie de la existencia antes de "cerrarlas y sellarlas". Mientras sucedía esto, la humanidad constituyó, durante la Guerra Mundial (1914-1945), la desgraciada víctima del acontecimiento espiritual; sin embargo, desde el ángulo del pasado histórico del hombre, la humanidad fue la que dirigió su propio destino, pero se necesitó la actividad esotérica de Shamballa y la actividad exotérica de la humanidad durante milenios, para precipitar las condiciones que hicieron posible este nuevo alineamiento y produjeron el cierre y sellado (que aún continúa lentamente), sumergiendo al género humano en el vórtice de la guerra. El impelente descenso de energía desde el centro más elevado, penetró no sólo en el corazón de la humanidad, sino también en las mismas profundidades del reino mineral, implicando además a las expresiones animal y vegetal de la vida divina.
A causa de este impacto directo entre Shamballa y la Humanidad, soslayando a la Jerarquía, Ella quedó libre para el trabajo de rehabilitación y salvación para la reconstrucción y la aplicación de las fuerzas regeneradoras de la resurrección. La Jerarquía necesitó y aceptó con gusto este intervalo y lo reconoció como un aspecto esencial del Plan.
El "ciclo del impacto de Shamballa" ha terminado; el llamado de la humanidad al Cristo y Su Jerarquía ha vuelto a reenfocar la energía de Shamballa por conducto de la Jerarquía; el trabajo directo de la Jerarquía con la Humanidad puede volver a adquirir un nuevo significado; puede ser restablecido en líneas algo diferentes y nuevas, y así traer definidamente "el nuevo Cielo y la nueva Tierra", tanto tiempo esperados por los hombres. Esto tomará tiempo, pero las nuevas energías y sus cualidades emergentes son adecuadas para la tarea y aliviarán mucho y crearán grandes cambios a su debido tiempo. Por lo tanto, observarán que la Jerarquía enfrentó tres adaptaciones, como resultado de estar deliberadamente "fuera de alineamiento" con Shamballa y la Humanidad, aunque sólo temporariamente. Esto fue simbolizado para nosotros en la Crucifixión cuando el Salvador pendía entre el cielo y la tierra, y son:
1. La adaptación a esas energías extraplanetarias que fueron liberadas en el centro más elevado, lo cual fue posible por dos factores:
a. El impacto directo entre Shamballa y la Humanidad o entre la voluntad y la inteligencia. Este punto importante debe reconocerse.
b. La pasividad momentánea del principio del amor, mientras la Jerarquía esperaba los resultados y efectos de este impacto directo sobre la Tierra.
Esto se llevó efectivamente a cabo con una gran destrucción en el mundo de las formas.
2. La adaptación a ciertos cambios básicos dentro de la Jerarquía Misma, en preparación para el proceso de exteriorización comenzado en este siglo.
3. La adaptación a una humanidad disciplinada y reorientada, que actúa ahora en la oscuridad, innecesario es decirlo, y anda a tientas por caminos desconocidos, apelando a la Jerarquía por más luz y comprensión, pero despierta y alerta a los cambios.
Estos reajustes tienen lugar con rapidez; la técnica empleada es el realineamiento, mediante una acción definida de la Voluntad, en lo que a Shamballa concierne, y por una afluencia del Amor, en lo que a la humanidad respecta. Este acto de la Voluntad lo realizan los tres Guías del Departamento de la Jerarquía, bajo la Guía del Cristo y por los Chohanes de los siete Ashramas mayores. Constituyen un grupo de diez, al que se le ha confiado esta tarea, porque son los únicos miembros de la Jerarquía que poseen las cualidades necesarias y en Quienes el aspecto Voluntad está adecuadamente desarrollado. La tarea de hacer afluir el principio del Amor en forma nueva y dinámica la están realizando todos los Maestros e iniciados que recibieron la tercera iniciación. Esta corriente de amor se enfocará en cada Luna llena en un acto especial o demostración de amor.
Observarán también cuán plenamente ocupada está la Jerarquía con el trabajo preparatorio para Su surgimiento, y con esos planes y actividades que conducirán a la renovada actividad interna que no se basa en la carencia de una previa unidad o integridad, sino en la absorción, por intermedio de Shamballa, de nuevas energías disponibles, de esas fuerzas extraplanetarias a las cuales ya me he referido. Esta tarea de reorganización, previa a la exteriorización, terminará alrededor de mayo de 1946. Entonces comenzará la tarea del nuevo alineamiento con la humanidad, y el gran trabajo emprendido proseguirá durante varios centenares de años.
En Relación con la
Humanidad
No consideraré aquí el trabajo que debe realizarse en los siglos venideros con la humanidad y a través de la misma, meta de todas estas adaptaciones –por lo menos hasta donde concierne a su actual interés. Sólo abordaré las actividades de la Jerarquía al establecer –sobre una base más poderosa– un contacto más directo con la humanidad. Desde 1925 la Jerarquía ha dirigido Sus pensamientos a los hombres, pero no ha vitalizado, como lo hará oportunamente, los movimientos religiosos o las iglesias de todos los países, o el trabajo educativo de todas las tierras, o cualquier actividad que se ocupe de ayudar a la humanidad por medio de los movimientos de beneficencia. Se creyó necesario que el género humano demostrara a la Jerarquía y a sí mismo, sin apremio ni influencia jerárquicas, la naturaleza de los impulsos hacia el amor y el altruismo que ya poseen, y así demostrar la presencia creadora y viviente de algo innato, de lo cual podría dependerse. La demostración fue buena; la humanidad demostró amor creador, del cual la buena voluntad y los esfuerzos humanitarios son los aspectos inferiores. La demostración fue mejor de lo que se anticipó y este nuevo y vital realineamiento entre la Jerarquía y la Humanidad, es ahora bellamente posible y puede ser llevado a cabo sin peligro. La Jerarquía es hoy el Custodio de un poder mucho mayor que antes, debido a Su adaptación a Shamballa.
Esta adaptación jerárquica a la humanidad se está realizando en este momento en los ashramas, estableciendo centros magnéticos que, por medio de su actividad dirigida, influirán a la humanidad en el venidero proceso de reorientación, en gran escala. Al estudiar esto, deben recordar que no son centros o concentraciones de esfuerzos, sino grupos de discípulos cuya cualidad está orientada hacia el género humano y cuyo poder mental actuará magnéticamente sobre los aspirantes y humanitarios y, a través de ellos y sus actividades de buena voluntad, llegarán a impresionar a los hombres de todas partes. La adaptación hecha en este momento es, por lo tanto, entre los grupos jerárquicos y los grupos de hombres y mujeres de la tierra; como ya he dicho, se intenta que la humanidad misma sea la Salvadora del mundo, trabajando con la ayuda de la Jerarquía –invisible detrás de la escena. Cuando este trabajo salvador intermedio se haya realizado, entonces la Jerarquía Se exteriorizará.
Por lo tanto, pueden imaginarse la adaptación que tiene lugar en todos los ashramas, en preparación para todo esto –aunque no lo aborden– y pueden imaginar el efecto general que producen estas adaptaciones y alineamientos interjerárquicos sobre los discípulos y aspirantes en la tierra, siendo inútil decir que serán los primeros en responder a tal actividad. Como todo esto tiene lugar en el actual difícil período de la rehabilitación del mundo, la inmensidad del problema involucrado y la cualidad de la tensión son anormales. Hoy esto no es fácil para los discípulos; la Jerarquía lo comprende bien. Este hecho implica también para Ella otro aspecto más de la adaptación Jerárquica, y en bien del trabajo que debe realizar tiene que establecer un alineamiento más estrecho entre los ashramas internos y los grupos externos, entre Sus Miembros y Sus discípulos más evolucionados, los cuales llevan la carga, el servicio mundial externo; este alineamiento debe también extenderse hasta los discípulos e iniciados avanzados y los trabajadores en la tierra.
La pureza de móviles que animan a la Jerarquía surgirá constantemente y con mayor claridad en las mentes de ustedes, cuando traten de comprender, aunque sea en ínfima medida, Sus problemas. Hay otros problemas que ustedes desconocen –relacionados con las nuevas energías que afluyen a nuestro planeta, impersonal y dinámicamente; problema de las nuevas tensiones, incidentales a los alineamientos nuevos y más fuertes; problemas que conciernen a la iluminación y reacción humanas, frente a la oscuridad que el mal inició; problemas del creciente personal que perturba el ritmo, pero que fue necesario por la demanda de trabajadores; problemas relacionados con el crecimiento y el entrenamiento de los Miembros de la Jerarquía en el Camino de la Evolución Superior, más otros problemas incidentales a la crisis planetaria, a la Iniciación del Señor del Mundo y a la sorprendente demostración del éxito del proceso evolutivo, hasta el momento actual. Este éxito ha sido demostrado en el alineamiento para la interacción directa de los tres centros planetarios principales –Shamballa, la Jerarquía y la Humanidad.
PREPARACIÓN JERÁRQUICA EN EL FESTIVAL DE WESAK
Abril - Mayo 1946
He demorado un poco la redacción de mi usual mensaje de Wesak, debido a un acontecimiento en la Jerarquía que ha estado madurado y exigía mi plena atención. Se relacionaba con el Festival de Wesak e involucraba a otras cuestiones para la formación de un nuevo Ashrama donde el aspecto Sabiduría será de particular importancia y no el aspecto amor; este Ashrama estará también relacionado en forma peculiar con el Buda. Debería formarse en este momento para que fuera el receptor y luego el custodio de ciertos "dones", que el Buda traerá en el momento de la Luna llena de Tauro. Los dones conciernen a la voluntad al bien del Señor del Mundo, el Anciano de los Días, aunque no tiene que ver con la buena voluntad tal como ustedes la entienden. Cuando este Ashrama esté debidamente formado y establecido, permitirá a los miembros de la Jerarquía responder a este aspecto del Propósito divino –el Propósito que, como bien saben, subyace en el Plan y lo complementa; este Ashrama, relacionado con el Buda, estará específicamente bajo la estrecha supervisión del Cristo y también del Señor de la Civilización –actualmente es el Maestro R. Son los dos Miembros de la Jerarquía, capaces de registrar el Propósito divino (respecto a sus objetivos inmediatos), de tal manera que la entera Jerarquía pueda ser informada y trabajar conjunta e inteligentemente en su complementación. Es todo lo que puedo decirles sobre este movimiento jerárquico particular, que afecta tanto a Shamballa como a la Jerarquía.
Este Festival de Wesak es de suprema importancia, porque siendo el primer Festival desde que terminó la guerra, se celebra en un momento en que tendrá lugar una oleada de impulso espiritual y una orientación definida de la Jerarquía, y la energía dirigida de segundo rayo abarcará a toda la Jerarquía, por lo tanto, el trabajo que debe realizar será mucho más eficaz. Puede esperarse y contarse con esto.
Pero como habrán supuesto, la Luna llena de Géminis, constituye este año el momento de primordial y destacada importancia; en muchos sentidos es más fácil para los creyentes y esoteristas occidentales sintonizarse y participar en las actividades de la Jerarquía cuando está más estrechamente vinculada con el Cristo que con el Buda. En estas primeras etapas, la principal intención de celebrar el Festival Oriental de Wesak es familiarizar al mundo occidental con la realidad de la presencia del Buda y Sus actividades, en relación con la humanidad. Sin embargo ha habido un progreso tan grande en el desarrollo espiritual de la humanidad que el Buda no necesita ya continuar Su tarea, a no ser que Lo desee, haciéndolo por un período de años sólo conocido por Él y el Señor del Mundo. Si quisiera, podría cesar su contacto anual con la Jerarquía debido al contacto directo establecido ahora entre la Jerarquía y Shamballa. No obstante, prefiere no hacerlo inmediatamente, aunque algunas décadas más adelante colaborará con el Cristo para ampliar el canal de contacto entre Shamballa, la Jerarquía y la Humanidad. Después de eso "irá a Su Propio lugar" en la Jerarquía solar y no visitará más los Himalayas anualmente, como ha sido Su costumbre durante tantos siglos. El Festival de Wesak de Oriente (Vaisaka) y el día del recuerdo del cristianismo, el Viernes Santo, desaparecerán de la conciencia de la humanidad a su debido tiempo; ambos festivales están relacionados con aspectos del primer Rayo de Poder o Voluntad. La abolición del temor a la muerte y el establecimiento de una estrecha relación de la Jerarquía con Shamballa, harán que caduquen estos antiguos ritos ceremoniales.
En este mensaje quisiera, principalmente, considerar con ustedes el Festival del Cristo celebrado en el momento de la Luna llena de Géminis, y el trabajo del Cristo cuando Se prepara para el cumplimiento de Su verdadera misión en la Tierra. La iglesia cristiana ha distorsionado de tal manera esa misión y pervertido tan impíamente la intención para la cual Él Se manifestó originalmente, que una consideración de esa misión es profundamente necesaria y debería tener efectos revolucionarios. Comenzando con San Pablo, los teólogos interpretaron Sus palabras de tal manera que sirvieron de puente entre el futuro espiritual del mundo y la dispensación judía, que ya debió haber desaparecido. Tan efectivo ha sido su trabajo que las enseñanzas del amoroso y simple Hijo de Dios fueron ampliamente ignoradas; el fracaso del cristianismo puede atribuirse a su trasfondo judío (acentuado por San Pablo), que lo convirtió en propaganda, en vez de acción amorosa, que enseñó el sacrificio de la sangre, en vez del servicio amoroso, que resaltaba la existencia de un Dios iracundo que únicamente podía ser aplacado por la muerte, y que incluía las amenazas del Jehová del Antiguo Testamento, en la enseñanza cristiana sobre el fuego infernal.
Ésta es una de las situaciones que Cristo intentará cambiar y, como preparación para que Él instituya una nueva y más correcta presentación de la verdad divina, he tratado con amor y comprensión, de señalar los efectos de las religiones mundiales con sus teologías caducas y su carencia de amor, y de indicar los males del judaísmo. Los credos mundiales actuales deben retornar a su simplicidad primitiva y el judaísmo ortodoxo, con su odio profundamente arraigado, deberá desaparecer lentamente; todo debe cambiar en preparación para la revelación que el Cristo traerá.
Lo primero que Cristo hará, comenzando en esta Luna llena de Géminis, será preparar a los pueblos de todas partes (si es posible por medio de sus instituciones religiosas regeneradas) para la revelación que la humanidad espera.
Esta revelación subyace en todas las actividades, y absorbe hoy la atención de la Jerarquía. Han habido muchas revelaciones del propósito divino a través de las edades, cada una de las cuales alteró excepcionalmente el punto de vista y el canon de vida de los hombres de todas partes. Tuvimos la antigua revelación, dada por intermedio del pueblo de la India, sobre la existencia del yo y del no-yo, revelación que está adquiriendo significado mediante la enseñanza de la sicología moderna; tuvimos la revelación de los Diez Mandamientos, dada a través de los judíos –y debido a la negatividad demostrada entonces y hoy, por los judíos– en forma negativa, no positiva. El Cristo Se esforzó por contrarrestar y poner fin a la necesidad que había de Diez Mandamientos, dándonos el undécimo mandamiento; si éste se obedeciera, implicaría la obediencia a los demás. Tuvimos la revelación que dio Cristo, sintetizaba para nosotros en Su vida de servicio, en el amor que predicó y en Su constante repudio al judaísmo teológico (los Saduceos y los Fariseos). Esta dificultad con el judaísmo persiste aún y está simbolizada en la negativa de reconocer al Mesías cuando, yendo hacia ellos en su propio país, Les hizo saber que venía para todo el mundo y no para los judíos únicamente.
Para esta nueva revelación Se está preparando Cristo, así como todos los miembros de la Jerarquía, desde el más elevado Chohan hasta el más humilde discípulo aceptado; también lo hacen todos los Ashramas, y para ello (en forma débil y endeble) los cristianos, los de otros credos y las personas de mente espiritual, también se están preparando.
Por lo tanto, hemos aislado (si puedo emplear tal palabra) tres actividades a las que el Cristo está dedicado en este momento:
1. La reorganización de las religiones del mundo –si de alguna manera es posible; así sus teologías, fuera de actualidad, sus énfasis estrechos y su ridícula pretensión de conocer el contenido de la Mente de Dios, serán neutralizados; de este modo las iglesias podrán ser oportunamente las receptoras de la inspiración espiritual.
2. La disolución gradual –repito, si es posible– de la creencia judía ortodoxa, con su enseñanza caduca, su énfasis separatista, su odio a los gentiles y su negativa de reconocer a Cristo. Al decir esto, no dejo de reconocer a esos judíos que están en todo el mundo, reconocen esos males y no son ortodoxos en su forma de pensar, y pertenecen a la misma aristocrática creencia espiritual a la cual también pertenece la Jerarquía.
3. La preparación para una revelación que inaugurará la nueva era y fijará la nota para la nueva religión mundial.
A estos tres esfuerzos de la Jerarquía, supervisados por el Cristo, deben añadirse dos más, quizás de mayor importancia aún. Primero, la reacción de la Jerarquía Misma a la nueva relación establecida entre Ella y Shamballa, y a ese nuevo, directo y poderoso canal a que ha sido inducida últimamente por los esfuerzos de la Jerarquía y la invocación humana. Segundo, la actividad que conduce a una relación mu