Psicología Esotérica I
Por el Maestro Tibetano Djwhal Khul
(Alice A. Bailey)
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PREFACIO
Cada vez que se publica un libro para los
aspirantes vehementes, surge el interrogante: ¿ Qué línea de instrucción se
llevará a cabo para su entrenamiento con mayor rapidez? La rapidez es un factor
esencial si se quiere aprovechar correctamente el desarrollo actual y aliviar
la tensión y tirantez existentes en el mundo. La enseñanza a dar, deberá
acrecentar análogamente la capacidad mental y conducir a esa estabilización del
cuerpo emocional, que le permitirá liberarlo rápidamente para prestar servicio.
Debe recordarse que el estudio constante sobre la Sabiduría Eterna, y la
captación de sus enunciados por medio del oído y de la vista, sólo sirven para
aumentar la responsabilidad, o bien producir cansancio mental y estancamiento,
con la consiguiente rebeldía a las instrucciones. Únicamente lo que es
aplicable en la vida, tiene valor práctico y mantiene su vivencia. Aquellos que
nos dedicamos a la enseñanza, buscamos inevitablemente sinceridad ante todo.
A
quienes leen mis libros quisiera aclararles que el principal resultado que
espero obtener es la colaboración y la comprensión grupales y no el beneficio
individual. Estudiando y leyendo detenidamente se establece una interacción y
se logra una mayor integración grupales, se vinculan más íntimamente los entes
que lo componen y se fusionan más estrechamente como grupo con el Plan que los
Grandes Seres están desarrollando. Construimos y hacemos planes para el futuro y
la humanidad, y no para el desarrollo personal de determinado aspirante. El
progreso individual no tiene significación alguna. La formación y el desarrollo
de un grupo de aspirantes consagrados y entrenados, para trabajar juntos y
responder en forma unánime a la enseñanza, es de verdadera importancia para
quienes somos responsables del entrenamiento y de la preparación del grupo de
discípulos mundiales que actuará en forma libre y poderosa en un ciclo
posterior. Ustedes sólo ven una parte ínfima del Plan. Nosotros vemos el Plan a
medida que se va desarrollando durante una serie de vidas futuras, y hoy
buscamos a quienes se les puede enseñar
a trabajar en forma grupal y así constituir una de las unidades que
estarán activas en los grandes acontecimientos venideros, vinculados con los
dos tercios de la humanidad que entrará en el sendero al finalizar esta era, y
el otro tercio esperará un posterior desenvolvimiento. Entrenamos a hombres y
mujeres en todas partes para que puedan ser sensibles al Plan y a la vibración
de su grupo y colaboren inteligentemente con el propósito en desarrollo. Es un
error creer que el Plan significa entrenar aspirantes para que sean sensibles a
la vibración de un Maestro o a la de la Jerarquía. Esto es sólo incidental y de
poca importancia.
Estos
libros han sido escritos con el propósito de entrenar aspirantes a fin de que
desarrollen la percepción grupal. Personalmente deben reconocer que nadie es
importante, pero el grupo ciertamente lo es. La enseñanza no se imparte con el
único fin de entrenarlos y ofrecerles una oportunidad. La vida toda es
oportunidad y la reacción individual a esta oportunidad es uno de los factores
que demuestran desarrollo del alma. Para esto basta el entrenamiento en la
escuela del mundo.
Al
impartir la verdad no se debe imponer autoridad alguna. Los aspirantes deberán
sentirse libres para beneficiarse o no, de la enseñanza; el trabajo espiritual
debe progresar por la libre elección y el esfuerzo autoiniciado por el
estudiante. En mis libros se han trazado tres líneas fundamentales de
enseñanza:
Primero, se han dado técnicas comparativamente nuevas sobre el
control del cuerpo.
Segundo, se ha divulgado la enseñanza sobre la formación del Nuevo
Grupo de Servidores del Mundo.
Tercero,
se han tratado las líneas generales del trabajo mágico de la creación.
La
primera línea de enseñanza concierne al individuo y su desarrollo; la segunda
indica la naturaleza y los ideales del grupo, en el cual puede ingresar si ha
asimilado las enseñanzas y aprendido a controlarse; la tercera, si pudieran
comprenderla, detalla en cierta medida los métodos y formas de trabajo que se
emplearán durante la futura nueva era.
Reflexionen
sobre estos tres principales acercamientos a la verdad, y cavilen con lucidez
mental. La apreciación mental de su significación traerá comprensión y
acrecentará análogamente la captación grupal de la enseñanza que he tratado de
impartir. Todo estudiante que piensa con claridad y aplica la enseñanza en su
vida diaria contribuye a acrecentar valiosamente la percepción grupal.
El aspirante se pregunta con frecuencia: ¿
Sirvo para algo? ¿Cómo puedo servir al mundo en mi pequeña esfera?".
Permítaseme responder a estas preguntas diciendo que si llevan mentalmente el
contenido de este libro a la mente del público, si explican al prójima la
enseñanza que imparte y si viven una vida de acuerdo a sus enseñanzas, su
servicio a prestar será muy real.
Esto
necesariamente implicará la consagración de la entera personalidad para ayudar
a la humanidad y la promesa hecha al Yo Superior de que hará el esfuerzo
necesario para olvidarse del yo inferior al servir -servicio que se prestará en
el lugar y circunstancias que el destino del hombre y su deber le hayan
deparado. Me refiero a la renovación del esfuerzo para lograr la purificación
de todos los cuerpos, de manera que el hombre inferior llegue a ser un canal y
un instrumento puros, a través de los cuales pueda fluir la fuerza espiritual
sin obstáculos, y también adoptar esa actitud en que el aspirante nada desea
para el yo separado, y considera que todo lo que posee puede ofrendaría en el
altar del sacrificio para ayudar a sus hermanos. Si todos los que leen este
libro pudieran ver los resultados de este esfuerzo unido, efectuado
conjuntamente, surgirían grandes cosas de esta actividad grupal emprendida
inteligentemente. La mayor parte de las personas van de un lado a otro, detrás
de uno u otro individuo, de un trabajo a otro y nada logran ni obtienen
resultados grupales porque actúan sin coordinación inteligente. Un esfuerzo
grupal conjunto traerá como resultado una inspirada reorganización del entero
mundo, más la eliminación de obstáculos, y se harán verdaderos sacrificios y se
renunciará a lo que desean y quieren, a fin de servir a los propósitos
grupales.
Ante
y sobre todo se debe eliminar el temor. Este tema ya lo he expuesto
extensamente en Tratado sobre Magia Blanca, y he dado ciertas reglas y fórmulas
para dominar el temor. ¿ Cuántos de los que han leído estas enseñanzas han
asimilado la información impartida? Dado que el mundo demanda ayuda ¿ no
quisiera el lector eliminar el temor e ir adelante con determinación, alegría y
valor hacia el futuro?
Todos
los libros que he escrito contienen un propósito definido y una creencia
planeada de la enseñanza. Será de utilidad detallarías:
El
primer libro publicado fue Iniciación Humana y Solar. Estaba destinado al
aspirante común para sacarlo de donde estaba y llevarlo a, visualizar un grupo
de instructores organizados que trataban de ayudar a la humanidad (e
incidentalmente a él) y proporcionarle
algunas ideas sobre la técnica del trabajo y los modos de proceder.
En
el libro Cartas sobre Meditación Ocultista se indica la forma de llegar a esos
instructores y la disciplina que deben practicar en la vida para recorrer el sendero.
Estos dos libros son especialmente para aspirantes.
El
Tratado sobre Fuego Cósmico es de índole totalmente diferente. En último
análisis, es una guía para los iniciados del mundo, que apartará los ojos del
aspirante de sí mismo y de su propio desarrollo y los dirigirá a un más vasto
concepto y a un ideal universal. La característica del iniciado es: la falta de
interés en sí mismo, en su propio desarrollo y en su destino personal y todo
aspirante que llega a ser discípulo aceptado tiene que dominar los tecnicismos
del desinterés, apartar sus ojos del grupo de trabajadores y de aquellos que lo
constituyen y fijarlos en horizontes más amplios y en campos de actividad más
vastos. Este libro se ocupa del gran Plan creador, sus leyes, su técnica de desarrollo
y del trabajo de los Constructores del Universo. Detrás del cúmulo de hechos
impartidos que subyace en toda la enseñanza, existe la idea de una gran Vida
con Su propia sicología e ideas. Trata de dar un cuadro sintético de la
actuación de la Mente de Dios al llevar a cabo sus Planes a través de los Hijos
menores de la Mente. Por medio de símbolos y frases arcaicas se han velado las
verdades y principios que están en la raíz del proceso creador, y están
totalmente más allá de la captación del estudiante avanzado. Al mismo tiempo
constituye un valioso compendio de información que servirá para trasmitir la
verdad y desarrollar la intuición.
El
último libro, Tratado sobre Magia Blanca, va a la par del Tratado sobre Fuego
Cósmico. Así como el primero trata de la sicología de la Deidad, la actuación
del Macrocosmos y las leyes mediante las cuales se rige el Logos Solar, el
presente libro constituye un tratado sobre la sicología de un Hijo de Dios y la
actuación del microcosmos. Concierne íntimamente al lugar que Él ocupa en el
todo mayor, siendo de aplicación práctica en la vida diaria.
También
he ayudado a A. A. B. a traducir los Aforismos de la Yoga de Patanjalí, libro
de enlace (titulado La Luz del Alma) destinado a explicar al aspirante las
reglas por las cuales puede ser desarrollada la luz que en él existe y aplicado
el poder de la intuición a los problemas y a los fenómenos de la vida misma.
Ahora
daré cumplimiento a mi intención de escribir un libro sobre el tema de los
Siete Rayos, tópico que siempre ha sido de interés para los estudiantes, pues
poco se sabe sobre los rayos. Por La
Doctrina Secreta sabemos que son Fuerzas constructoras y la suma total de todo
lo que hay en el universo manifestado, pero su efecto en el reino humano y su
cualidad y naturaleza esenciales, siguen siendo un misterio. Es necesario que
omita la nota cósmica si puedo denominarla así, porque quiero que la
información sea de valor práctico para el estudiante y el lector inteligente.
Por lo tanto encararé el tema desde el punto de vista de la familia humana y lo
trataré en términos de valores sicológicos, sentando las bases para la tan
necesaria nueva sicología, y así ocuparme principalmente de la ecuación humana.
A continuación haré un comentario a fin de ampliar las palabras que están en el
prólogo de La Doctrina Secreta: "Todas las Almas son una con la
Super-Alma".
Aceptaremos
desde el principio la realidad de la existencia del alma. No consideraremos los
argumentos en pro o en contra de la hipótesis de que existe un alma-universal,
cósmica y divina o individual y humana. Para los fines de nuestro estudio el
alma existe, y se supone su realidad intrínseca como un principio fundamental y
probado. Sin embargo, quienes no aceptan esta suposición pueden estudiar el
libro desde el punto de vista de una hipótesis temporariamente aceptada, y
tratar de reunir esas analogías e indicaciones que puedan sustanciar tal punto
de vista. Para el aspirante y aquellos que tratan de comprobar la existencia
del alma, porque creen en su existencia, en la tradición y en la expresión de
sus leyes, en su naturaleza, origen y potencialidades, se convertirá en un
fenómeno que gradualmente experimentarán y profundizarán.
Las
indicaciones y sugerencias que pueda hacer, les anticipo que serán demostradas científicamente
durante la futura era acuariana. La ciencia, para entonces, habrá penetrado un
poco más dentro del campo de los fenómenos intangibles, pero reales; habrá
descubierto (quizás ya lo ha hecho) que lo denso y concreto no existe; sabrá
que hay sólo una sustancia, presente en la naturaleza en diversos grados de
densidad y actividad vibratoria, y que esta sustancia es impulsada por un
urgente propósito que expresa la intención divina.
Trataremos
de evitar en lo posible esas vagas generalizaciones, tan penosas para la mente
analizadora y académica, en las cuales el místico halla tanto alivio y
regocijo. Sin embargo, quiero pedir a los que estudien este tratado que
reserven su opinión y no se formen un juicio cristalizado hasta que no haya
sido presentado el tema en su totalidad, percibido claramente su delineamiento
y elaborado en cierta medida los detalles.
Será necesario presentar el tema sobre una
base amplia y vincular lo individual con lo general; esto quizás parezca, al
principio, un tópico muy extenso, una presentación demasiado especulativa y un
delineamiento vago y nebuloso, pero no puede evitarse, porque el argumento
-como en todo trabajo verdaderamente oculto- debe ser considerado desde lo
universal a lo particular, desde lo cósmico a lo individual. Debido a que los
hombres todavía se interesan demasiado por lo particular e individual, hallan
fácil aplicar el mismo interés al gran Todo en el cual "viven, se mueven y
tienen su ser". Ellos no poseen, como regla general, ese mecanismo interno
de pensamiento y esa percepción intuitiva de la verdad que les permita captar
fácilmente el significado de lo que subsiste en el simbolismo de las palabras,
o ver con claridad el delineamiento subjetivo que está detrás de la forma
objetiva. Pero el esfuerzo por comprender tendrá su propia recompensa; la
tentativa por captar y comprehender el Alma -cósmica, universal, planetaria e
individual -conduce inevitablemente a un desarrollo del aparato mental (con el
consiguiente desarrollo de las células cerebrales que se hallan aún inactivas),
que oportunamente producirá la coordinación de la facultad pensante y la
consiguiente iluminación.
Además
se deberá considerar la naturaleza de nuestro universo septenario y observar la
relación del triple ser humano con la Trinidad divina. Es de valor tener una
idea general de todo el cuadro simbólico. Cada estudiante a medida que emprende
el estudio de los rayos debe tener siempre en cuenta que él mismo -como ente
humano- tiene su lugar en uno de estos rayos, y esto presenta un problema muy
real. El cuerpo físico podrá responder a un tipo de fuerza de rayo, mientras
que la personalidad, como un todo, puede vibrar al unísono con otro. El ego o
alma puede pertenecer también a un tercer tipo de rayo, respondiendo así a otro
tipo de energía de rayo. La cuestión del rayo monádico en muchos casos
introduce un nuevo factor, pero esto sólo puede insinuarse y no dilucidarse.
Como he dicho repetidas veces, sólo un iniciado de la tercera iniciación puede
llegar a hacer contacto con su rayo monádico, o con su aspecto de vida más
elevado, pero el humilde aspirante no puede todavía saber si es una mónada de
Poder, de Amor o de Actividad Inteligente.
Para
finalizar, les pediría su sincera colaboración en el trabajo que hemos
emprendido. Este libro será de mayor valor general y público que cualesquiera
de mis otros libros. Procuraré que este tratado sobre el alma sea relativamente
breve. Trataré de expresar dichas verdades abstractas de tal modo que el público en general, interesado en el alma,
pueda ser atraído y adquiera una consideración más profunda de lo que todavía
es una velada suposición. En la Era acuariana se demostrará la realidad del
alma. Esto es sólo una tentativa llevada a cabo en medio de las dificultades de
un período de transición que aún carece de la terminología necesaria para
apoyar tal demostración.
Permítanme
agregar también que la actitud que ustedes deberían adoptar ante las
instrucciones impartidas, es la del estudiante que busca esa verdad que pueda
ser verificada y esa información que pueda ser aplicada a la vida diaria y
probada en el crisol de la experiencia de la vida. Por ejemplo, si existen
verdaderamente siete rayos que personifican siete tipos de energía divina,
entonces un hombre debería ser capaz de reconocer estos tipos y energías en el
particular campo de fenómenos, en el cual desempeña su pequeña parte. Si la
verdad que se imparte está velada con simbolismos y ofrecida como una
hipótesis, deberla ser al mismo tiempo suficientemente develada para que sea reconocible
y también ejercer una atracción suficientemente inteligente como para
justificar su investigación. Las palabras "todas las almas son una con la
Super-Alma" creo que pueden personificar y personifican esa información
fundamental y esencial, pero si no se evidencia en el mundo que está surgiendo
una relación viviente entre los seres sensibles, tal afirmación carece de
sentido. La realidad es que en todas partes se reconoce que existe y se está
desarrollando la sensibilidad universal y la percepción general. El mundo está
colmado de conocimiento que es, en último análisis, la respuesta sensible a las
condiciones existentes de las mentes que están en proceso de desarrollo, pero
que no lo han logrado aún totalmente. Se evidencia en forma gradual que bajo la
diversidad reside una unidad fundamental, y que nuestra percepción es
equitativa y veraz, y correcta en la medida que podamos identificamos con esa
unidad.
Para
finalizar les pido a todos seguir adelante. Que nada del pasado -inercia
física, depresión mental, falta de control emocional- les impida comenzar de
nuevo con alegría y dedicación y hacer el necesario progreso que los capacitará
para servir en forma más útil y activa. Que nadie se vea inhibido por el pasado
o el presente, sino que pueda vivir como observador, es la súplica constante y
fervorosa de vuestro instructor.
EL TIBETANO.
CAPITULO 1
INTRODUCCIÓN
1. Los Tres
Objetivos en el Estudio de los Rayos
EL ESTUDIO de los rayos y la verdadera y
profunda comprensión de la significación interna de la enseñanza, proporcionará
tres cosas:
A. Arrojará mucha luz sobre el panorama
histórico transcurrido durante épocas y ciclos. En último análisis, la historia
es un relato del crecimiento y desarrollo del hombre desde la etapa de las
cavernas, con su conciencia centrada en la vida animal, basta el momento actual
en que la conciencia humana va siendo cada vez más incluyente y mental, y así
sucesivamente va ascendiendo hasta la etapa de un perfecto hijo de Dios. Narra
lo que el hombre ha captado de las ideas creadoras que han moldeado la raza y
están estableciendo su destino. Nos presenta un cuadro dramático del progreso
realizado por esas almas que entran y salen de la manifestación debido a la
aparición o desaparición de un rayo. A medida que estudiamos veremos que las
palabras entorpecen en gran parte las explicaciones dadas sobre las realidades
implicadas, por lo tanto, debemos procurar penetrar por debajo del significado
superficial y llegar hasta la estructura esotérica de la verdad. Los rayos están
en constante movimiento y circulación, y manifiestan una actividad progresiva y
cíclica que evidencia un impulso cada vez mayor. En ciertas épocas dominan, en
otras permanecen inactivos, y de acuerdo al rayo particular que haga sentir su
presencia en un período determinado, así será la cualidad de la civilización,
el tipo de formas que aparecerán en los reinos de la naturaleza y la
consiguiente etapa de percepción (estado de conciencia) de los seres humanos
que vienen a la vida en una era particular. Estas vidas que encarnan (en los
cuatro reinos de la naturaleza) responderán a determinada vibración, cualidad,
colorido y naturaleza en cuestión. El rayo que está en manifestación afectará
poderosamente los tres cuerpos que constituyen la personalidad del hombre, y la
influencia del rayo producirá cambios en
su contenido mental y en su naturaleza emocional, determinando la calidad del
cuerpo físico.
Me
doy cuenta que al dar a conocer esta enseñanza relativamente nueva sobre los
rayos, y en mi esfuerzo por arrojar nueva luz sobre el tema, quizás
momentáneamente aumente su complejidad. Pero a medida que se hacen experimentos
y se estudian a las personas en los laboratorios de los sicólogos y de los
psicoanalistas, en relación con los rayos y lo que ellos manifiestan, y a
medida que las nuevas ciencias puedan ser utilizadas inteligentemente dentro de
una esfera adecuada, obtendremos muchos beneficios y corroboraremos la
enseñanza dada. Entonces veremos surgir un nuevo acercamiento a las antiguas
verdades y una nueva forma de investigar a la humanidad. Mientras tanto,
procuremos enunciar con claridad la verdad acerca de los rayos, y tratemos de
clasificar, delinear e indicar su naturaleza, propósito y efectos.
Los
siete rayos se manifiestan cíclicamente y, debido a ello, entran y salen
continuamente de la manifestación, dejando en el transcurso de las épocas su
impronta en el género humano, conteniendo por lo tanto la clave para toda
verdadera investigación histórica, investigación que aún queda por hacerse.
B. Otro de los resultados que se lograrán
por el estudio de los rayos esclarecerá nuestro conocimiento sobre la
naturaleza del hombre. La moderna sicología experimental y académica ha reunido
mucha información respecto a cómo funciona el hombre, cuál es la naturaleza de
sus reacciones, la capacidad de su aparato mental, la cualidad de su mecanismo
físico, su modo de pensar y la suma total de sus complejos, sicosis, neurosis,
instintos, intuiciones y estabilidad intelectual, que indudablemente él es. La
sicología médica también nos ha dado mucho, y hemos aprendido que el ser humano
está totalmente condicionado por su instrumento de expresión y no puede
manifestar más de lo que le permiten sus sistemas nervioso, cerebral y
glandular. Sin embargo, algunas de las teorías, hasta las mejores que se han
comprobado, se desmoronan dadas las diversas condiciones. El campo que abarca
la sicología en la actualidad es tan vasto, como numerosas y variadas son sus
escuelas y engorrosa su terminología, que no intentaré ocuparme de ello.
La
deuda de gratitud que tiene el mundo para con los sicólogos entrenados es
inestimable, pero si no se introduce una idea clave en el campo del
pensamiento, caerá por su propio peso y producirá (como ya lo está haciendo)
problemas, complejos y enfermedades mentales, resultado directo de sus
propios métodos. El conocimiento que
ahora tenemos del modo en que actúan los hombres en el plano físico como
personalidades integradas, y cómo puede esperarse que actúen dadas ciertas
condiciones, es extenso y sólido, y la amplitud de su comprensión puede, hasta
cierto punto, ser medida si comparamos lo que actualmente sabemos con lo que se
sabía hace ciento cincuenta años. El conocimiento se ha fundado en gran parte
en el estudio de lo anormal y en el aspecto forma (siendo este último el
verdadero método científico); por lo tanto se halla limitado y circunscripto al
comprobarlo en el análisis definitivo, comprobado a la luz de lo supranormal
que indudablemente existe. Lo que quiero hacer y la contribución que deseo
aportar al tema conciernen al énfasis que pondremos sobre la naturaleza del
principio integrador que reside en todas las formas coherentes, y en aquellos
que denominamos alma o yo, a falta de mejor término. Este principio, que anima
al cuerpo y expresa sus reacciones por medio de sus estados emocional y mental,
es lógicamente reconocido por muchas escuelas de sicología, pero sigue siendo,
sin embargo, la cantidad desconocida e indefinible. No pueden descubrir su
origen; no saben qué es, si es o no una entidad animadora, distinta y separada
del cuerpo; se preguntan si es la suma total energética integrada, traída a la
existencia mediante la función de las células corporales y, por lo tanto, a
través del proceso de la evolución, que constituye un ente pensante y sensible,
o si es sólo el conjunto de vida y conciencia de las mismas células.
Lo
antedicho es una generalización que servirá a nuestro propósito y abarcará el
tema en general. A medida que se estudia, veremos que las energías que animan a
las personalidades y constituyen la naturaleza del ser humano se dividen
lógicamente en tres grupos:
1.
Las energías denominadas "los
espíritus de los hombres". Obsérvese la absoluta superficialidad de esta
frase. Conduce a error y no tiene sentido. El espíritu es Uno, pero dentro de
esa esencial unidad se ven y observan "los puntos de fuego" o
"las chispas divinas". Estas unidades, dentro de la unidad, están
matizadas por tres tipos de energía y reaccionan a ellas en forma cualitativa,
porque es una verdad científica y una realidad espiritual de la naturaleza de
que Dios es Tres en Uno y Uno en Tres. El espíritu del hombre vino a la
encarnación a lo largo de una línea por donde emana la fuerza proveniente de
una u otra de estas tres corrientes, las cuales forman una corriente que emana
desde el Altísimo.
2.
Estas corrientes de energía se
dividen en tres corrientes principales, no obstante ser una sola corriente.
Esto es un hecho oculto, que merece la más profunda reflexión. A su vez se
diferencian en siete corrientes que "conducen hacia la luz" a los
siete tipos de almas, según se dice, los cuales consideraremos aquí.
3.
Las energías dentro de las cuales se
distribuyen las tres corrientes se convierten en siete, que a su vez producen
los cuarenta y nueve tipos de fuerza que se expresan a través de todas las
formas, en los tres mundos y en los cuatro reinos de la naturaleza. Por lo
tanto tenemos:
a.
Tres grupos monádicos de energías.
La Unidad esencial expresa, mediante estos tres, las cualidades de Voluntad,
Amor e Inteligencia.
b.
Siete grupos de energías, por cuyo
intermedio los tres grupos expresan las cualidades divinas.
c.
Cuarenta y nueve grupos de fuerzas,
a las cuales todas las formas responden, constituyendo el cuerpo de expresión
de los siete, que a su vez son reflejo de las tres cualidades divinas.
Por
lo tanto, en cierta forma misteriosa, las diferenciaciones que se manifiestan
en la naturaleza se encuentran en el reino de la cualidad y no en el reino de
la realidad.
Consideraremos
los siete grupos de almas (o energía del alma) y las triples formas del cuarto
reino de la naturaleza que ellas crean, a través de las cuales tienen que
expresar la cualidad de su grupo de rayo y la energía de uno de los tres grupos
esenciales con el que se relaciona el rayo del alma. Por eso intentaremos, si
es posible, agregar algo más a la sicología moderna y enriquecer su contenido
con la sicología esotérica que trata del alma o yo, la entidad animadora dentro
de la forma.
C. El tercer efecto que se producirá al
estudiar los rayos será doble. No sólo llegaremos a comprender algo de la parte
interna de la historia, o a adquirir una idea de las cualidades divinas que
surgen de los tres aspectos y determinan las formas de expresión en el plano
físico, sino que tendremos un método práctico de análisis para llegar a una
correcta comprensión de nosotros mismos como entidades animadoras, y a una
comprensión más inteligente de nuestros semejantes. Por ejemplo, cuando
comprobamos por el estudio que la tendencia de nuestro rayo de alma es de poder
o voluntad, pero que el rayo que rige a la personalidad es el de devoción,
entonces podemos medir con más exactitud nuestras oportunidades, capacidades y
limitaciones y determinar con más precisión nuestra vocación y servicio,
nuestro debe y haber y nuestro verdadero valor y fortaleza. Cuando podemos
agregar a ese conocimiento un análisis que nos permita comprender que el cuerpo
físico reacciona preeminentemente al rayo del alma, mientras que el cuerpo
emocional está bajo la influencia del rayo de la personalidad, históricamente
en manifestación en ese momento, entonces estamos en posición de juzgar con
acierto nuestro problema, y podemos ocuparnos más inteligentemente de nosotros
mismos, de nuestros hijos, amigos y asociados. Descubriremos que somos capaces
de colaborar más inteligentemente con el Plan, a medida que trata de
manifestarse en determinada época.
Es
una verdad muy conocida que el verdadero significado de "sicología"
es "lo que dice el alma". Es el sonido que puede ser emitido por un
rayo determinado, el cual produce un efecto en la materia. Esto es en cierto
modo difícil de expresar, pero si tenemos en cuenta que cada uno de los siete
rayos emite su propio sonido, y al hacerlo pone en movimiento esas fuerzas que
deben actuar al unísono con él, podrá solucionarse toda la cuestión del libre
albedrío del hombre, de su destino eterno y de su poder de autofirmación. A
medida que proseguimos trataremos de responder a estos interrogantes.
Algunos
de los puntos que trataré de aclarar no podrán ser sustanciados ni comprobados
por ustedes, por lo tanto, sería prudente aceptarlos como hipótesis activas, a
fin de comprender lo que trato de decir. Otros puntos que mencionaré podrán ser
verificados en sus propias experiencias de la vida, y demandarán el reconocimiento
de la mente concreta, o podrán producir una reacción que traerá como
consecuencia una intensa convicción que emanará de sus Yoes intuitivamente
conscientes. De todos modos, lean lentamente; apliquen las leyes de analogía y
de correspondencia; hagan un análisis de sí mismos y de sus hermanos; procuren
vincular lo que digo con el conocimiento que puedan poseer de las teorías
modernas, y recuerden que cuanto más vivan realmente como almas, tanto más
captarán lo que se trata de impartir.
A
medida que estudian no olviden el concepto fundamental de que todo trabajo
oculto se ocupa de la energía -unidades de energía, energía contenida en las
formas y corrientes de energía que afluyen; estas energías llegan a ser
poderosas y encarnan nuestro propósito mediante el empleo del pensamiento, pues
siguen las líneas bien definidas de las corrientes mentales del grupo.
Debe
recordarse, sin embargo, que en la región del pensamiento se produce la
separación entre la magia blanca y la magia negra. Utilizando el poder del
pensamiento se puede observar cómo actúan los dos aspectos de la magia y, por
lo tanto, verificar que no existe magia negra, en sí, hasta que se llega al
reino de la mente. Nadie puede ser mago negro hasta que la voluntad y el
pensamiento no trabajen al unísono, hasta que el control mental y el trabajo
creador de la mente enfocada puedan comprobarse. Se ha dicho repetidas veces
que el mago negro es muy raro, y esto es verdad porque el pensador creador que
tiene el poder de aplicar la voluntad en forma sostenida, también es raro.
Permítaseme
explicarlo. Es necesario pensar en forma clara sobre estas cosas, porque a
medida que estudiamos la sicología del microcosmos y llegamos a comprender sus
impulsos y energías de rayo, debemos lógicamente ver con claridad el camino a
seguir, a fin de hollar el sendero del altruismo, que conduce a ser consciente
del grupo, y no el sendero del individualismo que lleva oportuna e
inevitablemente (a medida que el aspecto mental se organiza) al sendero de la
izquierda, de la magia negra.
Esas
almas fuertes que conscientemente y a sabiendas entran en los reinos de la
fuerza espiritual y toman de allí lo que necesitan y desean, tienen que
trabajar con inteligencia para que pueda haber la consiguiente y sensata
distribución de fuerza dentro de una zona elegida. Quienes saben que forman
parte de las filas de aspirantes y poseen la perseverancia que los llevará
adelante hacia la meta, deben recordar que tienen la responsabilidad de agregar
su cuota a la suma total, lo cual se lleva a cabo cada vez que piensan en el
grupo, escriben a un aspirante o meditan.
Extiendan
la idea, comenzando desde el estudiante de un grupo hasta el grupo mismo,
considerándolo como una unidad grupal dentro de un grupo mayor. Así tendrán una
perfecta analogía de la forma en que los Grandes Seres trabajan actualmente.
Por lo tanto, consideren que todo el trabajo que realizan es grupal, que causa
efectos inevitables y contribuye a la potencialidad de la forma mental del
grupo.
La
segunda cosa que quisiera explicar concierne a las pruebas que inevitablemente
se realizan ahora entre aspirantes y discípulos. Esto no es sólo una prueba
sobre el lugar que ocupan en el Sendero, sino más bien la capacidad de vivir en
el
mundo como ciudadanos de otro reino y como
custodios de aquello que el mundo como regla general no reconoce. Hasta donde
se aplique esa prueba y hasta donde pueda medirse, señalaré que no se la aplica
como algunos creen por la afiliación en algún grupo, ni por su determinación
fija de hollar el Sendero, sino porque la propia alma del aspirante lo ordenó
antes de reencarnar y su voluntad era que debería lograrse cierta medida de
desarrollo, desconocido hasta entonces, alcanzar cierto grado de desapego de la
forma y adquirir cierta preparación que lo liberará de la vida de la forma. Es
totalmente falsa la idea de que un renovado esfuerzo hacia la meta de la luz
espiritual ocasione trastornos o produzca desastres. El grado de disciplina a
que debe ajustarse un discípulo es decidido y conocido por su alma antes de
reencarnar, lo cual está determinado por la ley.
Ahora
trataremos de investigar el problema de las unidades de energía y la mutua
interacción que subsiste en el tema de los rayos. Cada grupo en el mundo es un
núcleo para el enfoque y la interacción de los siete tipos de fuerza, así como
cada ser humano es el punto de reunión para los siete tipos de energía -dos en
el ascendente y cinco menos poderosos. Cada grupo puede ser, por lo tanto, un
centro creador, y producir aquello que es la expresión de las energías
controladoras y del pensamiento dirigido de los pensadores del grupo. Según el
punto de vista de Quienes observan y guían, cada grupo construye algo que sea
relativamente tangible y esté regido por ciertas leyes constructivas. El gran trabajo
de los Constructores prosigue con firmeza. Frecuentemente, lo que se construye
es incipiente, fútil, amorfo, sin propósito, y no sirve a los dioses ni a los
hombres. La raza como un todo está entrando en una era en que la mente se
convierte en un poderoso factor; la mayoría está aprendiendo a mantener la
mente firme en la luz y, en consecuencia, es receptora de ideas hasta ahora
desconocidas. Si un grupo de mentes pueden atraerse mutuamente y fusionarse en
una síntesis adecuada, y si (en sus meditaciones individuales y diarias) se
mantienen enfocadas y orientadas en lo que puede ser aprehendido, se captarán
grandes conceptos y se intuirán grandes ideas. Los hombres pueden aprender a
pensar -como grupo- y llevar a la manifestación las ideas intuidas sobre la
verdad y la belleza del Plan; de esa manera podrá construirse una bella
creación que incorpore un principio divino. Reflexionen sobre esto, traten de
capacitarse para registrar tales ideas, entrénense para formularlas en
pensamientos y trasmitirías, a fin de que otros puedan también captarlas. Tal
la naturaleza del verdadero trabajo que deben realizar los nuevos grupos, y
los estudiantes que puedan captar hoy
esta idea, tendrán la oportunidad de realizar algo de este trabajo precursor.
El
individuo avanzado y equilibrado siempre ha sido capaz de intuir y concretizar
ideas. Los grupos de estudiantes que meditan en forma sincronizada deben ahora
tratar de hacer lo mismo. El empeño demostrado en sincronizar el esfuerzo no se
relaciona con el elemento tiempo, sino con la unidad de intensión y de
propósito.
En
el reino de la intuición existen cosas maravillosas; hoy es posible hacer
contacto con dicho reino. La raza tiene ahora el privilegio de hacer contacto
con "esa nube de cosas conocibles", a la cual se refirió el antiguo
vidente Patanjali en su cuarto libro de los Aforismos; la raza por medio de sus
numerosos aspirantes puede hoy precipitar esa "nube", para que los
cerebros humanos de todas partes puedan registrar ese contacto. Hasta ahora
esto había sido el privilegio del raro e iluminado vidente. Así se introducirá
la Nueva Era y penetrará el nuevo conocimiento en la mente de la humanidad.
Esto
puede ser demostrado prácticamente si quienes se interesan por este Tratado
sobre los Siete Rayos logran armonizarse y pensar con claridad, y con mente
equilibrada e iluminada tratan de comprender lo que es relativamente un nuevo
aspecto de la verdad.
Al
comprometerme a revelar algo sobre los siete rayos siento la necesidad de
recordar, a quienes emprenden este estudio, que cualquier conjetura que se hace
respecto a la fuente de origen de los rayos no será útil hasta que cada
estudiante desarrolle el aparato de respuesta y ese mecanismo sensible que le
permitirá registrar campos de contacto más amplios de lo que es posible ahora.
Muchas personas se encuentran todavía en la etapa inicial donde se registra la
percepción de un campo de expresión que saben que existe -el campo de
percepción del alma-, pero que aun no constituye para ellas el campo natural de
expresión. Teóricamente conocen mucho sobre esto, pero desconocen los efectos
prácticos del conocimiento aplicado. Otros son conscientes de la conciencia,
del reino del alma y de una casual reacción a una impresión de ese reino, pero
aún no son la conciencia misma ni están tan identificados con el alma como para
que desaparezca la conciencia de todo lo demás. Su meta y objetivo es lograrlo.
Además
quiero recordarles que el curso que sigue la mónada (un aspecto de la energía
que se halla en uno de los tres rayos principales) puede dividirse más o menos
en tres partes, las cuales conducen a una cuarta:
1.
La realización de una unidad inferior, es
decir, la unidad de la naturaleza forma. El alma en esta unidad se identifica
tan íntimamente con el aspecto material que no establece diferencia alguna,
cree que es la forma, y no se conoce como alma. Esto con frecuencia llega a su
máxima expresión en determinada vida donde se manifiesta plenamente la
personalidad, donde el alma está totalmente centrada en las reacciones de la
personalidad, y la vida inferior es tan fuerte y vital que se expresa en forma
potente y material.
2.
La consiguiente y dolorosa
diferenciación de la conciencia en una dualidad realizada. En esta condición el
hombre es consciente de lo que se denomina su dualidad esencial; sabe que es
espíritu-materia, vida-forma y el alma en manifestación. Durante esta etapa,
que abarca muchas vidas y conduce al hombre por el sendero de probación y del
discipulado hacia la tercera iniciación, el centro de gravedad (si así puedo
denominarlo) cambia constantemente, sale de la forma y se centra cada vez más
en el alma. Hay una acrecentada conciencia de que existe una Realidad que
envuelve y al mismo tiempo extingue a la dualidad.
Recuerden
que toda la historia de la evolución es la historia de la conciencia y de la
creciente expansión del principio de "llegar a ser consciente", de
manera que desde el microscópico interés del hombre consciente de sí mismo
-porque vamos a confinar la explicación dentro de los límites del cuarto reino
de la naturaleza- tenemos una inclusividad que se desarrolla lentamente, y que
lo llevará finalmente a la conciencia del Cristo cósmico.
3.
La elevada realización de la unidad
sigue a este sentido de dualidad y, en esta etapa final, se pierde la sensación
de ser el alma y el cuerpo. La conciencia se identifica con la Vida que mora
internamente en el planeta y en el sistema solar. Cuando esto sucede, se
registra un estado del ser que está más allá de las palabras, de la mente y de
la forma.
El
gran vidente judío trató de explicar estas tres etapas con las palabras,
Yo-Soy-Ese-Yo-Soy. Lo expresó en forma concisa y adecuada. ¡ Si tuviéramos el
desarrollo necesario para comprenderlo ! La tercera etapa -en cualquier forma
que se entienda- desafía toda explicación e insinúa un cuarto tipo de
comprensión, el de la Deidad misma, sobre la cual no podemos hacer conjeturas.
2. Vida - Cualidad - Apariencia
En
el estudio de los rayos debe recordarse que nos ocupamos de la expresión-vida
por intermedio de la materia-forma. La unidad superior será reconocida sólo
cuando se perfeccione esta relación dual. La teoría de la Vida Una podrá
mantenerse, pero no me ocupo fundamentalmente de la teoría, sino de lo que
puede ser conocido, siempre que haya progreso y se aplique la verdad en forma
inteligente. Me ocupo de las posibilidades y de lo que puede realizarse. Muchas
personas hablan y piensan hoy en términos de esa Vida Una, pero no son más que
palabras e ideas, pues la verdadera percepción de esa Unidad esencial sigue
siendo un sueño y una fantasía. Dondequiera se plasme esta realidad en
palabras, se acentúa la dualidad y se acrecienta la controversia espiritual,
empleando la palabra en su significado fundamental y no en su significado común
antagónico. Tomemos, por ejemplo, las palabras: "Creo en la Vida Una"
o "para mí sólo existe una Realidad", y observen cómo expresan la
dualidad en su terminología. La vida no puede ser expresada en palabras y
tampoco su perfección. El proceso de "llegar a ser" que conduce a
"ser" es un hecho cósmico, que incluye a todas las formas, y ningún
hijo de Dios está aún exento de ese proceso mutable. Mientras reside en la
forma no puede conocer lo que es la Vida, aunque, cuando haya dado ciertos
pasos y actúe con plena conciencia en los planos superiores del sistema podrá,
con plena conciencia, comenzar a vislumbrar a esa grandiosa Realidad. En el
transcurso de las épocas ciertos grandes iniciados han cumplido su función de
reveladores y han mantenido ante los ojos de los discípulos precursores de la
vida, el ideal de la Unicidad y de la Unidad. Esto ha sido simplemente un
cambio progresivo del foco de atención de una forma a otra, para obtener, desde
un punto de vista más elevado, una nueva vislumbre de una posible verdad. Cada
era (y la actual no es una excepción) creyó que su captación de la Realidad y
su sensibilidad a la Belleza interna eran mejores y estaban más cerca que,
nunca de la Verdad. La más elevada comprensión de lo que se denomina la Vida
Una es la percepción (del iniciado de grado superior) que ha alcanzado del
Logos encarnado, la Deidad, y Su identificación con la conciencia de ese
estupendo Creador Que trata de expresarse por medio del sistema solar. Ningún
iniciado del planeta puede identificarse a sí mismo con la conciencia de ese
Identificado Ser (en el sentido esotérico del término) quien en el Bhagavad Gita, dice:
"Habiendo compenetrado toda el universo con un fragmento de Mí Mismo, Yo
permanezco”.
Les
recomiendo que reflexionen y consideren cuidadosamente estos pensamientos y
procuren que haya una constante expansión del sentido de percepción y una
creciente capacidad para hacer contactos comprensivos con esa Verdad, Realidad
y Belleza emergentes que el universo manifiesta. Al mismo tiempo eviten los
lirismos místicos sobre la Vida Una, que sólo son la negación de toda captación
mental y la lujuria de una percepción sensual muy desarrollada y de naturaleza
emocional de alto grado.
Todas
las consideraciones hechas en este Tratado sobre los Siete Rayos se mantendrán
necesariamente dentro del pensamiento, lo cual significa percibir la dualidad.
Emplearé el lenguaje de la dualidad, pero no porque trate de recalcaría en
desmedro de la unidad (pues ésta es para mí algo real y la vislumbro como algo
más que una posibilidad), sino porque todos los aspirantes, discípulos e
iniciados, hasta la tercera iniciación –como lo he dicho anteriormente- oscilan
como un péndulo entre los pares de opuestos espíritu y materia. No me refiero a
los pares de opuestos sino a las dualidades del plano astral o emocional
-reflejos ilusorios de los verdaderos pares de opuestos- fundamentales de la
manifestación. Consideraré el material que es de valor práctico y puede ser
captado por la inteligencia iluminada del hombre medio. Es necesario que los estudiantes,
que buscan la iluminación y la correcta captación de la verdad, no pongan el
énfasis frecuentemente sobre ciertos aspectos y presentaciones de la verdad,
diciendo que unos son espirituales y otros mentales. En el reino denominado
mental se halla el gran principio de la separatividad, produciéndose también
allí la gran unificación. Las palabras del iniciado Pablo tienen aquí un lugar
apropiado: "Que la mente que estuvo en Cristo esté en vosotros", y
agrega en otra parte que el "Cristo había hecho en sí mismo de dos un
nuevo hombre". Por medio de la mente se formula la teoría, se distingue la
verdad y se capta la Deidad. Cuando hayamos avanzado más en el Sendero sólo
veremos el espíritu en todas partes; el aforismo expresado por ese gran discípulo
H.P.B. que dice "materia es espíritu en el punto inferior de su actividad
cíclica", y "espíritu en materia en el séptimo plano" el
superior, será con el tiempo una realidad en nuestra conciencia. Esto es una
frase intelectual que tiene todavía muy poco significado, excepto que enuncia
una verdad que no puede ser comprobada. Todo lo que existe es la expresión de
la conciencia espiritual, la cual espiritualiza a través de su vida inherente a
todas las formas-materia. La larva o el gusano que desarrolló su pequeña vida en una masa de
sustancia en descomposición constituye una manifestación espiritual, como
también lo es un iniciado que cumple con su destino en un conjunto de formas
humanas, las cuales cambian rápidamente. Todo es Deidad manifestada; todo es expresión
divina; todo es una especie de percepción sensible y de respuesta al medio
ambiente, por lo tanto, un modo de expresarse conscientemente.
Los
Siete Rayos son la primera diferenciación de la divina triplicidad
Espíritu-Conciencia-Forma, y proporciona todo el campo de expresión para la
Deidad manifestada. Se nos dice en las Escrituras del mundo que la interacción
o la relación entre Padre-Espíritu y Madre-Materia produce eventualmente un
tercero, el Hijo, o aspecto conciencia. A ese Hijo, producto de ambos, se lo
define esotéricamente como "el Uno que fue tercero, pero que es
segundo". La razón de dicha terminología reside en que primero existían
los dos aspectos divinos Espíritu-Materia, o materia impregnada de vida, y
únicamente cuando estos dos lograron su mutua unidad (observen la necesaria
ambigüedad de esta frase) surgió el Hijo. El esotérico, sin embargo, considera
al Espíritu-Materia como la primera unidad, y al Hijo, el segundo factor. Este
Hijo, la vida divina encarnada en la materia y, por consiguiente, el que
produce la diversidad y la inmensidad de formas, es la personificación de la
cualidad divina. Podríamos por lo tanto emplear, para mayor claridad, los
términos de Vida-Cualidad-Apariencia, que pueden reemplazarse por la
triplicidad más común Espíritu-Alma-Cuerpo o Vida-Conciencia-Forma.
Utilizaré
la palabra Vida cuando me refiera al Espíritu, a la energía, al Padre, al
primer aspecto de la Divinidad y a eso Fuego eléctrico, dinámico y esencial que
produce todo lo que existe, Fuente y Causa sustentadora y originadora de toda
manifestación.
Utilizaré
la palabra Apariencia para expresar lo que llamamos materia, forma o
manifestación objetiva; es esa apariencia ilusoria, tangible y externa animada
por la vida. Éste es el tercer aspecto, la Madre, salvaguardada y fertilizada
por el Espíritu Santo o la Vida, unida a la sustancia inteligente. Es el fuego
por fricción -fricción efectuada por la vida y la materia y su interacción, que
produce un constante cambio y mutación.
Utilizaré
la palabra Cualidad para expresar el segundo aspecto, el Hijo de Dios, el
Cristo cósmico encarnado en la forma -forma que vino a la existencia por la
relación espíritu materia. Dicha interacción produce la Entidad sicológica
denominada el Cristo. El Cristo cósmico nos demostró su perfección, en lo
que a la familia humana concierne,
mediante el Cristo histórico. Esta entidad sicológica puede poner en función
activa una cualidad que existe dentro de todas las formas humanas, la cual
esotéricamente puede "eliminar las formas" y atraer tanto la
atención, que oportunamente será considerada el factor principal y que
constituye todo lo existente. Tal verdad respecto a la vida, a la cualidad y a
la forma, está bien y claramente evidenciado en la historia del Cristo de Galilea.
Continuamente recordaba a su pueblo que Él no era lo que aparentaba ser, y
tampoco era el Padre en el Cielo, y todos los que Lo aman y conocen se refieren
a Él en términos de cualidad. Nos demostró la cualidad del amor de Dios, y
personificó en Sí mismo no sólo lo que había desarrollado de las cualidades de
los siete rayos, sino también -como lo hacen muy pocos hijos de Dios- el
principio fundamental del rayo del Logos solar mismo, la cualidad del Amor.
Esto lo estudiaremos más detenidamente cuando consideremos el segundo Rayo de
Amor-Sabiduría.
Los
siete rayos son la personificación de siete tipos de fuerza que nos demuestran
las siete cualidades de la Deidad. Estas siete cualidades tienen por
consiguiente un séptuple efecto sobre la materia y las formas que existan en
todas partes del universo, y también una séptuple interrelación entre sí.
Vida,
cualidad y apariencia, forman una síntesis en el universo manifestado y en el
hombre encarnado, y el resultado de esta síntesis es séptuple, dando origen a
siete tipos de formas cualificadas que surgen en cada plano y en cada reino.
Debe recordarse que todos los planos, que desde nuestro pequeño punto de vista
consideramos amorfos, no lo son en realidad. Nuestros siete planos son sólo
siete subplanos del plano físico cósmico. No nos ocuparemos de los planos,
excepto en su relación con el desarrollo del hombre, ni del macrocosmos, ni de
la vida en desarrollo del Cristo cósmico. Limitaremos totalmente nuestra
atención al hombre y a sus reacciones sicológicas hacia las formas
cualificadas, en tres direcciones: hacia las formas que existen en los reinos
subhumanos de la naturaleza, aquellas con las cuales está asociado en la
familia humana, las de la Jerarquía guiadora, y las del mundo de las almas. Los
siete tipos de rayo deben ser estudiados en su totalidad desde el punto de
vista humano, porque este tratado está destinado a proporcionar al hombre un
nuevo acercamiento sicológico mediante la comprensión de las energías, siete en
total, y sus cuarenta y nueve diferenciaciones, las cuales lo animan y hacen de
él lo que es. Más adelante, a medida que estudiemos cada tipo de rayo,
someteremos al hombre a un detenido
análisis y estudiaremos su forma de reaccionar en estas tres direcciones.
Estos
siete rayos son las siete corrientes de fuerza que emergen de una energía
central después que (desde el punto del tiempo) fue establecido ese vórtice de
energía. Entonces entre el espíritu y la materia se produjo la interacción, y
la forma, o apariencia, del sistema solar inició su proceso de llegar a ser
-proceso que conduce oportunamente a ser. Esta idea es antigua y verídica. En
los escritos de Platón y de los iniciados que antiguamente sentaron las
proposiciones fundamentales que guiaron a la mentalidad humana durante épocas,
se hace referencia a los siete eones y a las siete emanaciones, a la vida y a
la naturaleza de los "Siete Espíritus que están ante el Trono de
Dios". Estas grandes Vidas, actuando dentro de los límites del sistema
solar, reunieron en Sí la sustancia que necesitaban para la manifestación, y
construyeron las formas y apariencias mediante las cuales podían expresar mejor
Sus cualidades innatas. Dentro de Su radio de influencia reunieron todo lo que
ahora existe. Este conglomerado de material cualificado constituye Su cuerpo de
manifestación, así como el sistema solar es el cuerpo de manifestación de los
aspectos de la Trinidad.
Esta
idea podrá captarse mejor si se recuerda que todo ser humano constituye a su
vez un conjunto de átomos y células que componen la forma, en la cual están
diseminados órganos y centros de vida diferenciados, que actúan con ritmo y
relación, pero poseen distintas influencias y diferentes propósitos. Este
conglomerado de formas animadas tiene la apariencia de una entidad o vida
central, caracterizada por su propia cualidad que actúa de acuerdo al grado de
evolución, impresionando así con su radiación y vida a todo átomo, célula y
organismo dentro del radio de su influencia inmediata y también a cada ser
humano con quien se pone en contacto. El hombre constituye una entidad síquica,
una Vida que, mediante la influencia irradiatoria, ha construido una forma, la
ha matizado con Su cualidad síquica, presentando así en el mundo circundante
una apariencia que persistirá durante todo el tiempo que viva en esa forma.
Esta
afirmación abarca también la historia de la vida y la aparición cualificada de
uno de los siete rayos. Dios, Rayo, Vida y Hombre, son todas entidades
sicológicas y constructoras de formas. En consecuencia, una gran vida
sicológica está apareciendo a través de un sistema solar, y siete vidas
sicológicas, cualificadas por siete tipos de fuerza, también están apareciendo
por intermedio de los siete planetas. Cada vida planetaria repite la misma
técnica de manifestación, vida, cualidad y
apariencia, y en su segundo aspecto cualitativo se manifiesta como una
entidad sicológica. Cada ser humano es una réplica en miniatura de todo el
plan. También es espíritu, alma y cuerpo; vida, cualidad y apariencia. Cobra su
apariencia con su cualidad y la anima con su vida. Debido a que todas las
apariencias son expresiones de la cualidad, y las menores están incluidas en
las mayores, cada forma de la naturaleza y cada ser humano pertenece a uno de
los siete rayos cualificadores, y su apariencia en la forma fenoménica está
matizada por la cualidad de su rayo fundamental y cualificado predominantemente
por el rayo de esa vida particular de cuya emanación surgió, pero incluirá
también, en forma secundaria, los otros seis tipos de rayo. Por lo tanto, aceptemos
-como analogía simbólica-, la realidad de una Vida Central (externa y fuera del
sistema solar y, sin embargo, dentro de él durante el proceso de
manifestación). Que decide dentro de Sí misma tomar forma material y encarnar.
Así se establece un vórtice de fuerza como paso preliminar, entonces tenemos al
mismo tiempo a Dios Inmanente y a Dios Trascendente. Este vértice, resultado de
su actividad inicial, se manifiesta por intermedio de lo que llamamos sustancia
(utilizando un término técnico de la ciencia moderna, lo mejor que podemos
hacer por ahora), o a través del éter del espacio. La consecuencia de esta
interacción activa de la vida y la sustancia es que se constituye una unidad
básica. Padre y Madre se han unido. Dicha unidad está caracterizada por la
cualidad. Por medio de esta triplicidad de vida, cualidad y forma, la Vida
central evoca y manifiesta conciencia, es decir, responde conscientemente a
todo lo que acontece, pero en un grado que resulta imposible conocerlo, debido
a que estamos limitados por nuestra actual y muy poco desarrollada etapa de
evolución.
Quienes
estudian este tratado deben tener en cuenta que es necesario familiarizarse,
desde el comienzo, con estos cuatro factores condicionantes
-vida-cualidad-apariencia- y su resultado o síntesis, que denominamos
Conciencia.
Por
eso, siempre hablamos de lo que está fuera de la apariencia y de lo que es
consciente de esa apariencia. Esto involucra la percepción de su desarrollo
material, la consiguiente expresión adecuada y también la percepción de su
desarrollo síquico. Ningún estudio sobre los rayos es posible si no se conocen
estos cuatro factores. Captaremos el tema con mayor facilidad si aprendemos a
considerarnos como una exacta (aunque todavía no desarrollada) expresión y
reflejo de este cuaternario inicial y creador. Somos vidas que aparecen,
expresan cualidad y lentamente se dan
cuenta del proceso y objetivo a medida que nuestras conciencias se asemejan
cada vez más a la de la Divinidad Misma.
3.
Enumeración de los Siete Rayos
Como
parte del Plan original, la Vida Una trató de expandirse, y siete eones o
emanaciones, surgieran del vórtice central y repitieron activamente el proceso
anterior en todos los detalles. Aquellos también vinieron a la manifestación y,
en la tarea de expresar la vida activa cualificada por el amor y limitada por
la apariencia externa fenoménica, pasaron a una actividad secundaria y se
convirtieron en los siete Constructores, las siete Fuentes de Vida y los siete
Rishis de todas las antiguas escrituras. Estas entidades síquicas originales
tienen la capacidad de expresar el amor (lo cual implica aceptar el concepto de
la dualidad, el que ama y es amado, el que desea y es deseado) y pasar del ser
subjetivo al devenir objetivo. A estas siete Entidades las denominamos:
1.
El Señor de Poder o Voluntad.
Esta Vida resuelve amar, y utiliza el poder como expresión de la divina
benevolencia. Para su cuerpo de manifestación utiliza ese planeta del cual el
Sol es el sustituto esotérico.
2.
El Señor de Amor-Sabiduría,
personifica el amor puro; los esotéricos consideran que está tan cerca del
corazón del Logos solar, como lo estaba el amado discípulo cerca del corazón
del Cristo de Galilea. Esta Vida infunde en todas las formas la cualidad del
amor, conjuntamente con la manifestación más materialista del deseo; constituye
el principio atractivo de la naturaleza y el custodio de la Ley de Atracción,
que es la demostración de la vida del Ser puro. Este Señor de Amor es el más
poderoso de los siete rayos, porque pertenece al mismo rayo cósmico de la
Deidad solar. Se expresa a Sí mismo principalmente a través del planeta
Júpiter, el cual constituye Su cuerpo de manifestación.
3.
El Señor de Inteligencia Activa. Su
trabajo está íntimamente ligado con la materia y actúa en colaboración con el
Señor del segundo rayo. Es el impulso motivador en el trabajo inicial de la
creación. El planeta Saturno constituye Su cuerpo de expresión en el sistema
solar, y por intermedio de la materia
(que en forma benéfica obstruye y obstaculiza) proporciona a la humanidad un
amplio campo de experimento y experiencia.
Quisiera
indicarles aquí que al hablar en términos de la personalidad, forzosamente
tengo que emplear el pronombre personal, en consecuencia no deben acusarme de
personalizar dichas grandes fuerzas. Hablo en términos de Entidad, del Ser
puro, y no en términos de personalidad humana. Pero aún persiste la limitación
del lenguaje, y al enseñar a quienes piensan con la mente concreta inferior,
cuya intuición está aletargada o sólo se manifiesta en forma de destellos, me
veo obligado a hablar en parábolas y a emplear un lenguaje simbólico.
Permítanme indicar también que todas las declaraciones que haga tienen relación
con nuestro planeta y se exponen en términos que puedan ser comprendidos por la
humanidad que nuestro planeta ha producido. El trabajo, según lo voy
describiendo, constituye sólo una fracción del trabajo emprendido por dichos
Seres; cada uno de Ellos tiene Su propio propósito y radio de influencia, y
como nuestra Tierra no es uno de los siete planetas sagrados (ni el cuerpo de
manifestación de uno de los siete rayos fundamentales), esos Seres tienen
propósitos y actividades donde nuestra Tierra desempeña una pequeña parte.
4.
El Señor de Armonía, Belleza y Arte. La
principal función de este Ser consiste en crear Belleza (como expresión de la
verdad) mediante la libre interacción de la vida y la forma, basando el canon
de la belleza en el plan inicial tal como existe en la mente del Logos solar.
No se ha revelado cuál es el cuerpo de manifestación de esta Vida, pero fa
actividad que de él emana produce una combinación de sonidos y colores y un
lenguaje musical que expresan -en forma de ideal- lo que es la idea
originadora. Este cuarto Señor de expresión creadora reasumirá Su actividad en
la Tierra de aquí a seiscientos años, aunque ya se sienten las primeras débiles
expresiones de Su influencia, y en el próximo siglo se verá el renacimiento del
arte creador en todas sus ramificaciones.
5.
El Señor de Conocimiento Concreto y
Ciencia. Esta gran Vida está en íntimo contacto con la mente de la Deidad
creadora, así como el Señor de segundo rayo lo está con el corazón de esa misma
Deidad. Su influencia es grande actualmente, aunque no tan poderosa como lo
será más adelante. La ciencia es el desenvolvimiento sicológico en el hombre,
debido a la influencia que ejerce este rayo, y recién ahora comienza a realizar
su verdadero trabajo. Su influencia aumenta en poder, de la misma manera que
disminuye la influencia del sexto Señor.
6.
El Señor de Devoción e Idealismo.
Esta Deidad Solar constituye la expresión peculiar y característica de la
cualidad del Logos solar. No olviden que en el gran esquema del "universo
universal" (no sólo nuestro universo), la cualidad de nuestro Logos solar
es tan diferente y distinta como la de cualesquiera de los hijos de los
hombres. Esta fuerza de rayo, junto con el segundo rayo, constituye una
verdadera y vital expresión de la naturaleza divina. Las cualidades de dicho
Señor son: la centrada militancia sobre un ideal, la centrada devoción al
impulso de la vida y la sinceridad divina, las cuales plasman sus impresiones
sobre todo lo que existe dentro de Su cuerpo de manifestación. Los esotéricos
avanzados discuten sobre si Marte es o no, el planeta a través del cual Él se
manifiesta. Debe recordarse que sólo unos pocos planetas constituyen los
cuerpos de expresión de los Señores de los rayos. Hay diez "planetas de
expresión" (usando el término empleado por los antiguos Rishis), y sólo
siete Vidas de rayo se consideran que son los Constructores del sistema. El
gran misterio que finalmente será revelado en las iniciaciones superiores, es
la relación que existe entre un rayo y un planeta. Por lo tanto, no esperen una
información más completa por ahora. La influencia de este sexto Señor ya está
pasando.
7.
El Señor de Orden Ceremonial o Magia.
Está ahora entrando en el poder, y en forma lenta y segura hace sentir Su
presencia. Su influencia es muy poderosa en el plano físico, porque existe una
íntima interrelación numérica entre el Señor del séptimo rayo, por ejemplo, y
el séptimo plano, el físico, así como la séptima raza raíz estará en completo
acuerdo y expresará perfectamente la ley y el orden. Este rayo de orden y su
advenimiento es parcialmente responsable de la actual tendencia en los asuntos
mundiales de implantar gobiernos dictatoriales e imponer el control de un grupo
central de gobierno.
Será
de valor el siguiente enunciado sobre la actividad o inactividad de los rayos,
y quisiera que tengan en cuenta que se refiere únicamente a nuestra Tierra y
sus evoluciones.
Primer Rayo No está en
manifestación.
Segundo Rayo En manifestación desde 1575
d.C.
Tercer Rayo En manifestación desde
1425 d. C.
Cuarto Rayo Vendrá lentamente a la
manifestación después del año 2025 d. C.
Quinto Rayo En manifestación desde
1775 d. C.
Sexto Rayo Está
saliendo rápidamente de la manifestación. Empezó a salir en el año 1625 d. C.
Séptimo Rayo En manifestación desde
1675 d. C.
Por
supuesto, éstos constituyen ciclos menores dentro de la influencia del signo de
Piscis. Vemos que hay cuatro rayos en manifestación actualmente: segundo,
tercero, quinto y séptimo.
Surge
aquí la pregunta: ¿ Cómo puede ser que existan personas que pertenezcan a todos
los rayos al mismo tiempo? La razón radica, como fácilmente puede verse, en que
el cuarto rayo comienza a acercarse y el sexto se retira, lo cual permite que
seis de esos rayos lleven a la manifestación a sus egos. Sin embargo, ahora hay
muy pocos egos del cuarto rayo en la Tierra, y un sinnúmero de egos del sexto
rayo, y pasarán más o menos doscientos años antes de que todos los egos del
sexto rayo desencarnen. Respecto a egos de primer rayo, no existen tipos puros
en el planeta. A quienes se los denomina de primer rayo pertenecen al primer
subrayo del segundo rayo que se halla en encarnación. Un ego puro de primer
rayo en encarnación actualmente sería un desastre. No hay suficiente
inteligencia ni amor en el mundo como para equilibrar la voluntad dinámica de
un ego que pertenezca al rayo del destructor.
Así
como la familia humana tiene relación con el Logos planetario de la Tierra, lo
cual se explica mejor diciendo que constituye Su corazón y cerebro, de la misma
manera la suma total de evoluciones análogas dentro de todo sistema solar,
constituye el corazón y el cerebro del Logos solar. La actividad inteligente y
el amor son las características sobresalientes de un hijo de Dios evolucionado,
mientras que sus reflejos inferiores –sexo y deseo- caracterizan las del hombre
medio y las de los hijos de Dios que aún no han evolucionado.
Estas
siete emanaciones vivientes y cualificadas que surgen del vórtice central de
fuerzas, se componen de incontables miríadas de unidades de energía que son
aspectos innatos e inherentes a la vida, dotadas de cualidad y capaces de
adquirir apariencia. En lo subhumano esta triple combinación vida, cualidad y
apariencia, produce respuesta consciente al medio ambiente, la cual está
compuesta de la totalidad de vidas, cualidades y apariencias --síntesis de los
siete rayos o emanaciones de la Deidad, los cuales producen en el reino humano
una percepción autoconsciente y en el
superhumano una inclusividad sintética. Todas las mónadas humanas traídas a la
manifestación por la voluntad y el deseo de algún Señor de rayo, forman parte
de Su cuerpo de manifestación. Potencialmente expresan Su cualidad y aparecen
fenoménicamente de acuerdo al grado de evolución alcanzado. "Como Él es,
así somos nosotros en este mundo" pero todavía sólo potencialmente -la
meta de la evolución radica en convertir lo potencial en real y lo latente en
expresado. El trabajo del esotérico estriba precisamente en esto: extraer la
cualidad oculta en lo que está latente.
4. La
Función del Cristianismo
He
expuesto la premisa básica de que todo lo que conocemos constituye una entidad
divina en manifestación que se expresa a través de tres aspectos (para los
propósitos de este tratado, porque están más de acuerdo con la terminología del
emergente pensamiento moderno), que he decidido denominarlos Vida, Cualidad y
Apariencia. Éstos son algunos de los nombres dados a la Trinidad, por las
grandes religiones, y sinónimos de la frase cristiana Padre, Hijo y Espíritu
Santo (¡viejos términos antropomórficos!), Espíritu, Alma y Cuerpo, de la
fraseología común, y Vida, Conciencia y Forma, de la filosofía hindú.
Sugeriré
aquí que la importancia del cristianismo radica en comprender que es una
religión de enlace y esto los pensadores modernos harían bien en recordarlo,
pues está simbolizada por el hecho de que el Maestro de Maestros encarnó en Palestina,
pedazo de tierra que se encuentra entre Asia y Europa y posee características
de ambos continentes. El cristianismo es la religión del período de transición
que vincula la era de la existencia autoconsciente con la era de un mundo que
tiene conciencia grupal. Subsistirá también en la era donde prevalecerá ese
tipo de pensamiento que (correctamente aplicado) servirá de eslabón entre los
mundos de la mente concreta y la mente abstracta. El Antiguo Comentario lo
expresa así:
"Cuando
llegue el momento en que la luz del alma revele el antakarana (puente entre la
conciencia de la personalidad y la conciencia del alma, A. A. B.), entonces se
conocerá a los hombres por el conocimiento que poseen, estarán coloreados por
la desesperación del deseo insatisfecho, se dividirán en los que reconocen su
dharma (que significa cumplir con todas sus obligaciones y deberes) y en
quienes sólo ven la actuación del karma, y, por la naturaleza misma de su
necesidad; hallarán finalmente `luz y paz'."
El cristianismo es una religión principalmente
separatista que demuestra al hombre su dualidad y sienta las bases para la
unidad futura, etapa muy necesaria que ha prestado un buen servicio a la
humanidad; el propósito y la intención del cristianismo ha sido bien definido y
elevado y ha efectuado su trabajo divino. Hoy está en proceso de ser
reemplazado, pero no se ha revelado qué nueva formulación de la verdad lo
reemplazará. La luz afluye lentamente en la vida del hombre, y en esa radiante
iluminación Él formulará la nueva religión y llegará a una nueva enunciación de
la antigua verdad. A través del lente de la mente iluminada verá, dentro de
poco tiempo, aspectos de la divinidad hasta ahora desconocidos. ¿ Han pensado
alguna vez que pueden existir cualidades y características de naturaleza divina
latentes dentro de la forma, que hasta ahora han sido totalmente desconocidas,
ni siquiera tenuemente percibidas, ni han tenido precedente, ni existen
palabras y medios adecuados para expresarlas? Así es. Del mismo modo que la
frase "conciencia grupal" no tendría ningún significado para el
hombre primitivo y sólo sería un conjunto de signos alfabéticos sin sentido,
así (bajo la superficie de nuestro mundo manifestado) residen las cualidades
divinas y un propósito que está tan lejos de la conciencia de nuestra humanidad
actual como la idea de la percepción colectiva estaba alejada de la conciencia
de la humanidad prehistórica. Que este pensamiento les infunda valor. El pasado
constituye la garantía de la infinita expansión del futuro.
CAPITULO II
ALGUNAS
PREGUNTAS Y SUS CORRESPONDIENTES RESPUESTAS
HE INDICADO en este tratado que dedicaríamos
nuestra principal atención al segundo de los tres aspectos y nos
concentraríamos sobre la cualidad. ¿ Qué quiero significar con esto? Quiero significar
que trataremos aquello que surge por intermedio de la forma, que vela o se
oculta detrás de la apariencia, expresa la vida o el espíritu, y se produce
mediante la interacción de la vida con la materia. Cuando se refiere al hombre
-que es el reflejo de la divinidad- y se aplica al tema de su cualidad, implica
tres cosas:
1.
El ser humano es, como dije
anteriormente, una vida encarnada que expresa cualidad y registra esa cualidad
en la conciencia, o bien responde sensiblemente a la interacción que se produce
durante el proceso evolutivo entre el espíritu y la materia.
2.
El hombre, por ser una síntesis -la
única síntesis completa, exceptuando la Deidad Macrocósmica-, reconoce que en
la actualidad es lo bastante poderoso como para poder diferenciar las reacciones
de...
a.
La triplicidad, el Conocedor, el
campo del conocimiento y el conocimiento -según es los denomina El Bhagavad
Gita.
b.
La acrecentada comprensión de que el
campo del conocimiento es sólo apariencia o ilusión, y que el conocimiento
puede ser un obstáculo si no se trasmuta en sabiduría.
c.
El progreso evolutivo en respuesta a
uno de estos tres, lo cual indica el desarrollo de la sensibilidad.
Esto
lleva a interesarnos por el Conocedor y a creer que este Conocedor es el Alma,
Uno con la Deidad, ilimitado y eterno y el factor determinante, en tiempo y
espacio, de la existencia humana.
3.
Que la infinita diversidad de formas oculta
una síntesis subjetiva. Por lo tanto, el hombre puede ver eventualmente,
observar un septenario universal cuando se expresa a sí mismo a través de las
formas de todos los reinos, y cuando esto sucede penetra en el mundo de la
unidad subjetiva y puede seguir su camino conscientemente hacia el Uno.
No
puede todavía entrar en la conciencia de esa fundamental Unidad esencial, pero
sí penetrar en la de su propia vida de rayo, fuente de donde emana su propia
vida temporariamente especializada.
Esta
triplicidad de conceptos requiere un cuidadoso estudio. Podría expresarse de la
forma siguiente:
o..........La Vida Una. Unidad.
o o o........Los tres Rayos Mayores
o o o
o........Los cuatro Rayos Menores Forman siete
o..........La Unidad de la Apariencia
De
la Vida Una no nos ocuparemos, la aceptamos como una verdad fundamental y
comprenderemos que estamos en el camino de retorno desde la unidad de la
existencia identificada con la forma, a través de los diversos modos de
responder conscientemente a la interacción y actividad divinas, hasta llegar a
una final identificación con la Vida Una. La conciencia de la forma debe ceder
su lugar a la radiación cualificada de la identidad espiritual autoconsciente,
que es la de un hijo de Dios que aparece por medio de la forma. Esto finalmente
será reemplazado por dos formas de expresión que contienen en sí:
1.
El sentido de síntesis divino del
cual nuestro "bienestar" corporal es la forma inferior del reflejo
material, aunque simbólico. Es un sentido de coordinada satisfacción gozosa,
basado en la realización del Ser.
2.
El traslado de esta percepción de la
vida a un aspecto aún más intenso y desapegado, implica la percepción de la
vida de Dios mismo, liberado de la forma, pero es, en sentido oculto, aún
consciente de la cualidad.
En
lenguaje místico podría expresarse así:
"Tomo un cuerpo. Ese cuerpo tiene vida.
Conozco su vida. Por consiguiente Conozco a mi madre.
"Utilizo
un cuerpo. Ese cuerpo no soy yo. Sirvo al grupo y al servir VIVO desapegado
dentro del cuerpo, soy un hijo de Dios. Conozco a mi Yo.
"Animo
un cuerpo. Soy su vida y en esa vida seré la vida. Esa Vida es conocida como amor. Soy el amor
de Dios. Conozco al Padre y sé que Su vida es amor.
"Soy
el cuerpo y su vida amorosa. Soy el Yo, cuya cualidad es amor. Soy la vida de
Dios mismo. Soy la Madre, el Padre y el Hijo.
"Detrás
de estos tres permanece el Dios desconocido. Eso Dios soy Yo."
Hablaremos
con claridad a expensas de la repetición. En este tratado, aunque me referiré a
la forma y considerará su naturaleza, acentuaré la autoconciencia a medida que
se expresa como respuesta y percepción de un peculiar tipo que denominamos
"cualidad de conciencia", o su característica innata. Tenemos siempre
triplicidades subsidiarias que sólo son vocablos adjetivados empleados para
expresar la cualidad de la vida que aparece.
Forma Mutabilidad, respuesta
consciente a la radiación. Materia.
Autoconciencia Respuesta. Percepción de la
identidad. Alma.
Vida Inmutabilidad.
Emanación. Causa. Fuente. Espíritu.
La
síntesis de todo lo manifestado, la denominamos Dios, el Aislado, el que Todo
lo compenetra, el Desapegado y el Retraído.
Las
mencionadas verdades abstractas son difíciles de captar, pero es necesario
exponerlas para que nuestro tema sea comprendido y no dé pie a que se diga que
consideramos la diversidad como la única verdad y no nos ocupamos de la
realidad.
Ahora
me ocuparé de las cinco preguntas que he formulado, y las responderé para el
lector.
Pregunta 1.
¿ Qué es el alma? ¿ Podemos definirla? ¿ Cuál es su naturaleza?
Expondré
aquí sólo cuatro definiciones que servirán de base para todo lo demás.
A. El alma puede denominarse Hijo del Padre
y de la Madre -Espíritu-Materia-, por lo tanto es la personificación de la vida
de Dios, y encarna con el fin de revelar la cualidad de la naturaleza de Dios
-el amor esencial. Esta vida al tomar forma nutre la cualidad del amor que
existe dentro de todos las formas y, finalmente, revela el propósito de toda la
creación. Esta es la definición más sencilla para la humanidad común, expresada
en el lenguaje del místico que vincula la verdad tal como se encuentra en todas
las religiones. Lógicamente es inadecuada, porque no pone el énfasis sobre la
verdad de que lo que puede decirse del hombre también puede decirse de la
realidad cósmica) y así como una apariencia humana en la Tierra oculta tanto la
cualidad como el propósito (en diversos grados), así la síntesis de todas las
formas o apariencias, dentro de esa unidad que llamamos el sistema solar,
oculta la cualidad y el propósito de la Deidad. Sólo cuando al hombre ya no lo
engañan las apariencias y se ha liberado del velo de la ilusión, llega a conocer
la cualidad de la conciencia de Dios y el propósito que ella revela, y esto en
forma triple:
a.
Descubre su propia alma, el producto
de la unión de su Padre en el cielo con la Madre, o naturaleza material, la
personalidad. Después de haber descubierto la personalidad, descubre la
cualidad de la propia vida egoica, y el propósito para el cual ha
"aparecido".
b.
Encuentra que esta cualidad se
expresa mediante siete aspectos o diferenciaciones fundamentales, y que este
septenario de cualidades cobra esotéricamente las formas de todos los reinos de
la naturaleza, constituyendo la totalidad de las revelaciones del divino
propósito. Se da cuenta de que esto es esencialmente un conjunto septenario de
energías, y que cada energía produce diferentes efectos y apariencias. Hace
este descubrimiento cuando halla que su propia alma está coloreada por una de
las cualidades de los siete rayos y que él se identifica con el propósito de su
rayo -cualquiera sea-. y expresa un tipo particular de energía divina.
c.
Desde ese punto reconoce entonces a
todo el septenario, y en el Sendero de Iniciación logra obtener una vislumbre
de la Unidad, hasta ahora desconocida, y ni siquiera presentida.
Así,
de ser consciente de sí mismo, el hombre llega a percibir la interrelación que
existe entre las siete energías fundamentales o rayos; de allí avanza hasta
llegar a comprender la triple Deidad, hasta que en la última iniciación (la
quinta) se fusiona conscientemente con el intento divino unificado, el cual
reside detrás de todas las apariencias y cualidades. Podría agregar que las
iniciaciones superiores a la quinta, revelan un propósito más amplio y más
profundo que el que se está desarrollando en nuestro sistema solar. El
propósito de nuestros Logos manifestado es sólo parte de un intento mayor.
Podría también observarse que en el cuarto reino de la naturaleza, en el
sendero de evolución y de probación, el hombre llega a un conocimiento de su
alma individual y vislumbra la cualidad y el propósito de esa alma. En el
sendero del discipulado y de la iniciación
vislumbra la cualidad y el propósito de su Vida planetaria, y se
descubre a si mismo como parte de una Vida de rayo que está apareciendo a
través de la forma de un planeta e incorpora un aspecto de la energía y
propósitos divinos. Después de la tercera iniciación percibe la cualidad y el
propósito del sistema solar y ve la vida y la energía de su rayo como parte de
un todo más grande. Éstos sólo son modos de expresar la cualidad que surge y el
propósito oculto en las Vidas graduadas que dan forma a las apariencias y las
coloran con la cualidad.
B. El alma puede ser considerada como el
principio inteligente -inteligencia cuyas características son lamente y la
percepción mental, que a su vez se demuestran como el poder de analizar,
discernir, separar, distinguir, elegir o rechazar, y todas las implicaciones
que estos términos significan. Mientras un hombre se identifica con la
apariencia, estos aspectos del principio mental producen en él "la gran
herejía de la separatividad". La apariencia de la forma produce la ilusión
astral y lo alucina completamente. Se considera a sí mismo como la forma, y
después de comprenderse a sí mismo como la forma material e identificarse con
la apariencia externa, se da cuenta que él es un deseo insaciable. Luego se
identifica con su cuerpo de deseos, sus apetitos buenos y malos, considerándose
también uno con sus estados de ánimo, sus sentimientos, sus anhelos, aunque se
irradien hacia el mundo material o internamente hacia el mundo del pensamiento,
o el reino del alma. Está atormentado por el sentido de la dualidad. Más tarde
se identifica con otra de las apariencias o naturaleza, el cuerpo mental. Sus
pensamientos llegan a ser tan tangibles que lo impelen, instigan e influencian;
y el mundo de las formas mentales se incorpora al mundo de las apariencias
materiales y al de la gran ilusión. Entonces está sujeto a una triple ilusión,
y él que es la vida consciente detrás de la ilusión, comienza a unificar las
formas en un conjunto coordinado a fin de controlarlas mejor.
Así
aparece la Personalidad del alma. Está al borde del sendero de probación. Entra
en el mundo de las cualidades y de los valores, comienza a descubrir la
naturaleza del alma, y el énfasis puesto sobre la apariencia lo transfiere a la
cualidad de la Vida que la produjo. Esta identificación de la cualidad con la
apariencia se acrecienta constantemente en el sendero, hasta que la fusión de
la cualidad y la apariencia, de la energía y aquello que ella energetiza, es
tan perfecta, que la apariencia ya no oculta la realidad, y el alma se
convierte en el factor dominante; entonces la conciencia se identifica consigo
misma o con su rayo, y no con su
apariencia fenoménica. Más adelante el alma misma es reemplazada por la Mónada,
y esa Mónada llega a ser en verdad el propósito personificado.
El
proceso puede ser expresado por una simbología muy sencilla: o.o.o, u o.o. .
.o, u o.. .o.o, representando así la separatividad de los tres aspectos. La
unión de los tres aspectos de apariencia-cualidad-propósito o vida, da por
resultado una abstracción de la apariencia y, por lo tanto, la desaparición de
la existencia fenoménica. Reflexionen sobre la distribución sencilla de estos
signos, porque representan la vida y el progreso de cada ente.
El
hombre no desarrollado o
o o. apariencia -cualidad,
vida.
El
discípulo o
o..o. apariencia -cualidad,
vida.
El
iniciado o..o.o. apariencia.., cualidad -vida.
Finalmente.....................
. dentro del círculo de lo infinito.
Esto
es verdad respecto al ser humano, el Cristo en encarnación y también respecto
al Cristo cósmico, Dios encarnado en el sistema solar, sistema en que se está
llevando a cabo una fusión y mezcla similar, y los aspectos separados están
entrando en relación evolutiva, lo cual tendrá como resultado una eventual
síntesis de la apariencia y la cualidad, y luego de la cualidad y el propósito.
Se podría observar aquí que la Jerarquía se caracteriza por el signo o. .o o;
el Nuevo Grupo de Servidores del Mundo por el signo o o. .o, y las masas no
evolucionadas por o o o. Recuerden que en los tres grupos, así como en la
naturaleza, existen las etapas intermedias constituidas por quienes van hacia
una realización transitoria.
La
tarea de todos los que estudian este Tratado sobre los Siete Rayos consiste en fusionar
la cualidad con la apariencia y, por lo tanto, deben estudiar la naturaleza de
esa cualidad a fin de producir una verdadera apariencia. En las antiguas reglas
dadas a los místicos en la época Atlante, hallamos estas palabras:
"Que
el discípulo conozca la naturaleza de Su Señor de Amor, Siete son los aspectos
del amor de Dios; siete los colores del Uno manifestado; séptuple el trabajo;
siete las energías, y séptuple el Sendero de regreso al centro de paz. Que el
discípulo viva en amor y ame en vida."
En
esos remotos días ningún propósito penetraba en las mentes de los hombres
porque la raza no era mental, ni existía la intención de que lo fuese. Sólo se
ponía de relieve la cualidad de la apariencia en todos los preparativos para la
iniciación, y el iniciado más elevado de
esa época se esforzaba por expresar únicamente la cualidad del amor de Dios. El
Plan era el gran misterio. El Cristo cósmico e individual era presentido y
conocido, pero el propósito estaba oculto y no había sido revelado. No se conocía
el "noble óctuple sendero" y sólo se percibían siete peldaños dentro
del Templo. Con el advenimiento de la raza Aria el propósito y el plan
empezaron a revelarse. Sólo cuando la apariencia comienza a ser dominada por la
cualidad y la conciencia se expresa a sí misma por la percepción dirigida a
través de la forma, entonces el propósito es sentido tenuemente.
Trato
de trasmitir de diversas maneras, mediante el simbolismo de las palabras, la
significación del alma. El alma es por lo tanto el hijo de Dios, el producto de
la unión entre espíritu y materia, la expresión de la mente de Dios, porque
mente e intelecto son términos que expresan el principio cósmico de amor
inteligente -amor que produce la apariencia a través de la mente y es el
constructor de las formas separadas o apariencias. El alma mediante la cualidad
de amor produce también la fusión de apariencia y cualidad, percepción y forma.
C. El alma es (y aquí las palabras limitan
y deforman) una entidad de luz coloreada por una vibración especial de rayo, un
centro de energía vibratoria que se halla dentro de la apariencia o forma,
durante toda su vida de rayo. Es una vida entre los siete grupos de millones de
vidas que en su totalidad constituyen la Vida Una. Debido a su naturaleza, el
alma percibe o es consciente en tres direcciones: consciente de Dios, del grupo
y de sí misma. Este aspecto de ser consciente de sí misma llega a fructificar
en la apariencia fenoménica de un ser humano; el aspecto conciencia grupal
retiene el estado humano de conciencia, pero agrega a éste la percepción de su
vida de rayo que va desarrollándose progresivamente; entonces su percepción es
consciente del amor, de la cualidad y del espíritu que existe en sus
relaciones; sólo es potencialmente consciente de Dios, y en ese desarrollo el
alma encuentra su propio progreso en forma ascendente y externa, después que ha
perfeccionado su aspecto de ser consciente de sí misma y ha reconocido su
percepción grupal. Por lo tanto, el alma tiene los siguientes aspectos o
apariencias:
o
.... Conciencia de Dios, del sistema solar. Unidad.
El Alma ooo .... o. Conciencia del rayo, uno de los siete rayos,
de cualidad divina. Conciencia grupal.
Aspirante o..........Conciencia de sí misma, percepción de las
apariencias. Diversidad de la vida de la forma.
Los
aspirantes que estudian y se entrenan para vivir una vida de servicio pueden
considerarse como que han alcanzado el punto donde se encuentra la línea. Para
visualizar esto correctamente debe considerarse el signo girando rápidamente, produciendo
así una rueda que da vueltas, la rueda de la vida. Permítaseme repetir:
1.
El alma es el hijo de Dios, producto
de la unión del espíritu y la materia.
2.
El alma es la personificación de la
mente consciente, la expresión, si puede decirse así, de la inteligente
percepción divina.
3.
El alma es una unidad de energía que
vibra al unísono con una de las siete vidas de rayo, coloreada por una luz
particular de rayo.
La
personalidad del alma, tiene por objeto personificar el amor, aplicado con
inteligencia, y producir esas formas "atractivas" que servirán para
expresar esa inteligencia amorosa. El alma a su vez tiene por objeto
personificar la voluntad o el propósito divino, aplicado inteligentemente al
gran trabajo creador producido por el poder del amor creador.
Cada
hijo de Dios puede decir: He nacido del amor que el Padre siente por la Madre,
del deseo que siente la vida por la forma. Por lo tanto, expreso el amor y la
atracción magnética de la naturaleza de Dios y la respuesta de la naturaleza de
la forma y soy la conciencia misma, consciente de la Deidad o Vida.
Cada
ente inteligente de vida puede decir: Soy el producto de la voluntad
inteligente que actúa mediante la actividad inteligente y produce un mundo de
formas creadas que personifican u ocultan el propósito amoroso de la Deidad.
Cada
vibrante unidad de energía puede decir: Soy parte del divino todo que en su
septenaria naturaleza expresa el amor y la vida de la Realidad Una, coloreada
por una de las siete cualidades del amor de la Deidad que responde a las demás
cualidades.
Para los propósitos de este tratado, debemos
captar el hecho de que el mundo de las apariencias vibra y es energetizado por
el mundo de las cualidades o de los valores, que a su vez vibra y es
energetizado por el mundo del propósito o de la voluntad. En la Doctrina
Secreta y en Tratado sobre Fuego Cósmico, se dice que el fuego eléctrico de la
voluntad y el fuego solar del amor, en colaboración con el fuego por fricción,
producen el mundo de las formas creadas y creadoras. Éstas siguen actuando bajo
la ley del amor atractivo magnético, hacia la realización evolutiva de un
propósito hasta ahora inescrutable. Este propósito permanece desconocido
únicamente debido a las limitaciones de las "apariencias", que aún no
responden a la cualidad. Cuando la apariencia ilusoria y la cualidad velada de
la vida sean conocidas y comprendidas, emergerá con claridad el propósito
subyacente. Hoy se vislumbran tenuemente tales indicios y pueden observarse los
atributos de esta creciente percepción, en la tendencia del pensamiento moderno
a hablar sobre diseños, planos o anteproyectos, a hacer formulaciones
sintéticas de las ideas, y en la antología de los desarrollos históricos
-nacional, racial, humano y sicológico. A medida que leemos, reflexionamos y
estudiamos, aparecen en forma indefinida los contornos del Plan, pero hasta que
la conciencia no trascienda todas las limitaciones humanas y abarque lo
subhumano lo mismo que lo superhumano, el verdadero Plan no podrá ser
correctamente captado. La voluntad que está detrás del propósito no podrá ser
comprendida hasta que sea trascendida la conciencia, incluso la del hombre
superhumano, y llegue a ser una con la divinidad.
La
voluntad o energía de la vida, son términos sinónimos y es además abstracción
que está separada de toda expresión de la forma. La voluntad de ser proviene de
más allá del sistema solar. Es la energía de Dios omnipenetrante que da forma
con una fracción de sí mismo al sistema solar, sin embargo, permanece fuera del
sistema. El plan y el propósito conciernen a las energías que emanan de esa
Vida central e involucran la dualidad -la voluntad o el impulso de vida más el
amor magnético atractivo, que a su vez es la respuesta de la sustancia
vibratoria universal al impacto de la energía de la voluntad. Esta actividad
inicial precede al proceso creador de la construcción de formas; la acción de
la voluntad divina sobre el océano del espacio, materia o sustancia etérica,
produjo la primera diferenciación en los tres rayos mayores, y su mutua
interacción originó los cuatro rayos menores. De este modo vinieron a la
manifestación las siete emanaciones, las siete potencias y los siete rayos. Son
los siete alientos de la Vida Una y las siete energías básicas; emanaron desde
el centro formado por el impacto de la voluntad de Dios sobre la sustancia
divina y se dividieron en siete corrientes de fuerza. El radio de influencia de
estas siete corrientes determinó la extensión o el alcance de la actividad de
un sistema solar, y "demarcó" los límites de la forma del Cristo
cósmico encarnado. Cada una de estas siete corrientes o emanaciones de energía,
fue coloreada por una cualidad divina, un aspecto del amor, siendo todas
necesarias para el perfeccionamiento final del propósito latente y no revelado.
La
voluntad de la Deidad coloreó la corriente de unidades de energías que llamamos
Rayo de Voluntad o Poder, el primer rayo, y el impacto de esa corriente sobre
la materia del espacio aseguró que el oculto propósito de la Deidad seria
oportuna e inevitablemente revelado. Éste es un rayo de intensidad tan dinámica
que se lo denomina Rayo del Destructor, Aún no está en plena actividad, y lo
estará sólo cuando pueda revelarse sin peligro el propósito. Son muy pocas las
unidades de energía de este rayo que existen en el reino humano. Como dije
anteriormente, todavía no ha encarnado un verdadero tipo de primer rayo. Su
principal potencia se encuentra en el reino mineral y la clave del misterio del
primer rayo se halla en el radio.
El
segundo rayo se encuentra peculiarmente activo en el reino vegetal; produce
entre otras cosas la atracción magnética de las flores. El misterio del segundo
rayo está oculto en el significado del perfume de las flores. Perfume y radio
se relacionan, y son expresiones que emanan de los efectos producidos por los
rayos al actuar sobre las diversas agrupaciones de sustancias materiales.
El
tercer rayo se relaciona especialmente a su vez con el reino animal, y produce
la tendencia a la actividad inteligente que se observa en los animales
domésticos más evolucionados. A la analogía que existe entre la radioactividad
y el perfume que emana de los reinos mineral y vegetal, la denominamos
devoción, característica de la interacción atractiva entre los animales
domésticos y el hombre. Quienes sienten devoción por las personalidades podrían
trasmutar más rápidamente esa devoción en su analogía más elevada -amor a los
principios- si se dieran cuenta que sólo exhalan emanaciones animales.
El
deseo de la Deidad se expresa mediante el segundo rayo de Amor-Sabiduría. Deseo
es una palabra que ha sido tergiversada para significar la tendencia de la
humanidad a desear cosas materiales, o placeres que traen satisfacción a la
naturaleza sensual. Se aplica a esas condiciones que satisfacen a la personalidad,
pero en último análisis, deseo es esencialmente amor, el cual se expresa
mediante la atracción y la capacidad de atraer
hacia sí y dentro de su radio de influencia a lo que es amado. Es el
vínculo de coherencia y ese principio de cohesión magnética que reside detrás
de todo trabajo creador, hace surgir a la luz de la manifestación esas formas o
apariencias, por las cuales es posible satisfacer el deseo. Este segundo rayo
es preeminentemente el rayo de la conciencia aplicada, y trabaja mediante la
creación y el desarrollo de esas formas que existen en todo el universo. Son
esencialmente mecanismos para desarrollar la respuesta o la percepción, y
también mecanismos sensitivos que responden al medio ambiente circundante. Esto
atañe a todas las formas, desde un cristal hasta un sistema solar. Han sido
creadas durante el gran proceso de satisfacer el deseo y proveer el medio de
contacto que garantice una progresiva satisfacción. En la familia humana el
efecto de esta interacción dual de la vida (que desea la satisfacción) y de la
forma (que proporciona el campo de experiencia), produce una conciencia que
tiende a amar lo sin forma en vez de desear la forma, y a aplicar
inteligentemente toda experiencia al proceso de trasmutar el deseo en amor. De
allí que este rayo sea, por excelencia, el rayo dual del Logos Solar Mismo,
porque colorea todas las formas manifestadas y dirige la conciencia de todas
las formas en los reinos de la naturaleza y en todos los campos de desarrollo;
conduce la vida a través de las innumerables formas hacia esa búsqueda o
impulso básico, hasta alcanzar la bienaventuranza por la satisfacción del
deseo. Este impulso e interacción de los pares de opuestos produjeron los
distintos modos de reaccionar conscientemente a la experiencia, que en las
principales etapas se denomina conciencia, conciencia animal, y diferenciadoras
frases afines.
El
segundo rayo es el de la Deidad Misma y está matizado por los característicos
aspectos del amor o el deseo. Produce la totalidad de las formas manifestadas,
animadas por la Vida que determina la cualidad. El Padre, Espíritu o Vida,
ejerce la voluntad para satisfacer el deseo. La Madre o materia satisface el
deseo y es atraída también por el Padre. Su mutua respuesta inicia el trabajo
creador, y nace el Hijo, heredando del Padre el impulso a desear o amar, y de
la Madre la tendencia a crear continuamente formas. Así, en lenguaje simbólico,
vinieron a la existencia los mundos de la forma, y mediante el trabajo
evolutivo continúa el proceso de satisfacer el deseo del espíritu. De esta
manera en los dos rayos principales de Voluntad y de Amor, tenemos las dos
características más importantes de la naturaleza divina, latentes en las
miríadas de formas. Los eones verán que estas dos energías dominarán
constantemente a todas las apariencias e
impulsarán al mundo creado a un total despliegue de la naturaleza divina. Esto
es verdad respecto a los dioses y a los hombres.
Así
como el Padre le imparte al Hijo las divinas cualidades de voluntad y amor,
también la Madre contribuye grandemente a ello, para acrecentar la dualidad
inicial y realzar las cualidades agregando otra cualidad, inherente a la
materia misma –la cualidad o rayo de Actividad Inteligente. Éste es el tercero
de los divinos atributos que completa, si así puedo expresarlo, el equipo de
las formas que aparecen, y predispone a toda la creación a que valore en forma
inteligente el verdadero objetivo del deseo y a que emplee inteligentemente la
técnica de construir la forma, a fin de revelar el propósito divino. El
Conocedor (hombre) es el custodio de esa sabiduría que le permitirá desarrollar
el Plan divino y hace fructificar la voluntad de Dios. El campo del
conocimiento está constituido de tal manera que vibra con inteligente respuesta
a la voluntad que emerge lentamente. Conocimiento es aquello que conoce sus
propios fines y trabaja para lograrlos mediante el experimento, la expectativa,
la experiencia, el examen y la exaltación, que produce la desaparición final.
Palabras como éstas son símbolos sintéticos que imparten un relato cósmico en
forma breve y constructiva.
Así
los tres rayos de Voluntad, de Amor y de Inteligencia producen apariencia,
aportan cualidad y, mediante el principio vida, el aspecto subyacente en la
unidad, aseguran la continuidad del progreso hasta el momento en que la
voluntad de Dios se evidencia como poder, atrayendo hacia si lo deseado,
aplicando con sabiduría la experiencia de una gradual y creciente satisfacción,
y utilizando inteligentemente lo adquirido en la experiencia para producir
formas más sensibles y hermosas que expresen más plenamente la cualidad de la
vida.
Técnicamente,
el segundo rayo es dual, pero cuando se considera desde el punto de vista de la
abstracción final. En su dualidad temporaria puede verse, en cada uno de ellos,
la interacción que denominamos causa y efecto.
ler. Rayo La
voluntad, aplicada dinámicamente, surge en la manifestación como poder.
2do,
Rayo El amor, actuando
magnéticamente, produce sabiduría.
3er. Rayo La
inteligencia, que se halla en potencia en la sustancia, produce actividad.
El
resultado de la interacción de estos tres rayos mayores puede verse en la
actividad de los cuatro rayos menores. La Doctrina Secreta habla de los Señores
de Amor y Conocimiento y también de los Señores de la Incesante Devoción. A fin
de comprender con más claridad el
significado místico de estos nombres, podríamos señalar que la constante
voluntad dinámica del Logos se expresa a sí misma mediante los señores de la
Incesante Devoción. La devoción no es aquí la cualidad a que me referí
anteriormente en este tratado, sino que es la persistente voluntad de Dios
dirigida unilateralmente, personificada en una vida que es la del Señor del
primer rayo. Los Señores de Amor y Conocimiento son las dos grandes Vidas que
personifican o animan al Amor-Sabiduría y a los aspectos de la inteligencia
creadora de los dos rayos mayores. Los tres son la suma total de todas las
formas o apariencias, los dadores de todas las cualidades y el aspecto Vida que
emerge detrás de la manifestación tangible. Corresponden, en la familia humana,
a los tres aspectos: Personalidad, Alma y Mónada. La Mónada es voluntad
dinámica o propósito, pero no es revelada hasta la tercera iniciación. La
Mónada es Vida, fuerza sustentadora, Señor de la devoción perseverante e
incesante por alcanzar un objetivo determinado y visualizado. El alma es el
Señor de Amor y sabiduría, mientras que la personalidad es el Señor del
conocimiento y de la actividad inteligente. Estos términos implican la
comprensión de la meta lograda, lo cual no puede aplicarse en la etapa actual,
en lo que respecta a su expresión, porque es una etapa intermedia. No existe
aún quien actúe con plena actividad inteligente, aunque algún día cada uno lo
hará. Nadie se ha manifestado todavía como Señor de amor, pero presienten el
ideal y se esfuerzan por expresarlo. Nadie es aún un Señor de incesante
voluntad y nadie comprende todavía el plan de la mónada ni la verdadera meta
hacia la cual todos se esfuerzan. Algún día todos lo harán. Pero cada ente humano
constituye potencialmente tal triplicidad y también algún día las apariencias
que fueron llamadas personalidades, que ocultan o velan la realidad, revelarán
plenamente las cualidades de la Deidad. Cuando llegue ese momento, el propósito
que toda la creación espera irrumpirá ante la despierta visión y todos
conoceremos el verdadero significado de la bienaventuranza y por qué cantaron
las estrellas matutinas. La alegría es la fuerte nota básica de nuestro sistema
solar.
Uno
de los septenarios fundamentales de los rayos personifica en si el principio
armonía; este cuarto rayo de armonía da a todas las formas lo que produce
belleza y actúa para lograr la armonización de todos los efectos que emanan del
mundo de las causas, el mundo de los tres rayos mayores. El rayo de belleza,
arte y armonía produce la cualidad de la organización mediante la forma. En
último análisis, es el rayo de la
exactitud matemática y no el rayo del artista, como muchos creen. El artista se
encuentra en todos los rayos, al igual que el ingeniero, el médico, el hombre
que forma su hogar o el músico. Quiero aclarar esto porque existen muchos
falsos conceptos sobre este tema.
Cada
uno de los grandes rayos tiene una forma particular de enseñar la verdad a la
humanidad, lo cual es su contribución excepcional y el modo de desarrollar al
hombre mediante un sistema o técnica, cualificado por la cualidad del rayo que
es por lo tanto específico y excepcional. Permítanme proporcionar los métodos
para esta enseñanza grupal:
1er.
Rayo Expresión superior: La
ciencia de los estadistas y de los gobiernos.
Expresión inferior: La Política y la diplomacia moderna.
2do. Rayo Expresión
superior: El proceso de la iniciación, tal como lo enseña la jerarquía de
adeptos.
Expresión inferior: Religión.
3er. Rayo Expresión
superior: Medios de comunicación o interacción. Radio, teléfono, telégrafo y
transporte.
Expresión inferior: El empleo y la distribución del dinero y del
oro,
4to. Rayo Expresión
superior: El trabajo masónico basado en la formación de la jerarquía y
relacionado con el segundo rayo.
Expresión
inferior: Construcción arquitectónica. Planeamiento moderno de las ciudades.
5to.
Rayo Expresión superior: La
ciencia del alma. La sicología esotérica.
Expresión inferior: Sistemas educativos modernos y ciencia mental.
6to. Rayo Expresión
superior: Cristianismo y religiones diversas. (Obsérvese aquí la relación que
tiene con el segundo Rayo.)
Expresión inferior: las iglesias y las religiones organizadas.
7mo.
Rayo Expresión superior: Todo tipo
de magia blanca.
Expresión inferior: Espiritismo "fenoménico".
El
cuarto rayo es esencialmente el refinador, el que produce la perfección en la
forma y el principal manipulador de las energías de Dios; lo hace de tal modo
que el Templo del Señor es verdaderamente conocido en su exacta naturaleza como
aquello que alberga la Luz. Así el Shekinah brillará dentro del lugar secreto
del Templo en su plena gloria. Es el trabajo de los siete Constructores. Este
rayo se expresa primordialmente en el primero de los planos amorfos contando
desde abajo hacia arriba, y su verdadero propósito no puede emerger hasta que
el alma haya despertado y la conciencia registrado adecuadamente lo conocido.
Los planos o las esferas de expresión son influenciados en la manifestación por
orden numérico:
1º
Rayo Voluntad o Poder Plano de la divinidad.
2º
Rayo Amor-Sabiduría Plano de la mónada.
3º
Rayo Inteligencia Activa Plano del espíritu, alma.
4º
Rayo Armonía Plano de la
intuición.
5º
Rayo Conocimiento Concreto Plano mental.
6ª
Rayo Devoción, Idealismo Plano astral.
7º
Rayo Orden Ceremonial Plano físico.
El
quinto rayo actúa activamente en el plano de mayor importancia para la
humanidad, siendo para el hombre el plano del alma y de la mente superior e
inferior. Personifica el principio del conocimiento, y debido a su actividad y
a su íntima relación con el tercer Rayo de Inteligencia Activa, podría
considerárselo especialmente en estos momentos como el rayo que tiene mayor
relación vital con el hombre. Es el rayo que produce la individualización -como
cuando estaba activo en la época lemuriana- lo cual significa textualmente el
cambio de la vida evolucionante de Dios en una nueva esfera de percepción. Al
principio, esta particular trasferencia a formas más elevadas de percepción,
tiende a la separatividad.
El
quinto rayo ha producido lo que llamamos ciencia. En la ciencia encontramos una
condición extremadamente rara. La ciencia es separatista en su modo de encarar
los diferentes aspectos de la divina manifestación que denominamos el mundo de
fenómenos naturales, pero de hecho no es separatista porque existe poco
antagonismo entre las ciencias y poca competencia entre los científicos. Los
trabajadores del campo científico se diferencian profundamente en esto de los
del campo religioso. La razón reside en el hecho de que el verdadero
científico, por ser una personalidad coordinada que trabaja en niveles
mentales, actúa muy cerca del alma. Una personalidad desarrollada esclarece las
diferenciaciones de la mente inferior predominante, pero la proximidad del alma
(si se puede emplear una expresión tan simbólica) niega una actitud
separatista. El hombre religioso es preeminentemente astral o emocional, y
actúa en forma muy separatista, especialmente en la era pisciana, que va
desapareciendo. Al decir hombre religioso me refiero al místico y a aquel que
presiente la visión beatífica, y no a los discípulos ni a los llamados
iniciados, porque éstos agregan a la visión mística una captación mental
entrenada.
El
sexto rayo de devoción personifica el principio de reconocimiento. Con esto
quiero significar la capacidad de ver la ideal realidad que reside detrás de la
forma; implica que se debe aplicar en forma concentrada el deseo y la
inteligencia, a fin de expresar la idea presentida. Es responsable de la
mayor parte de las formulaciones de
ideas que han hecho avanzar al hombre y de gran parte del énfasis puesto sobre
la apariencia que ha velado y ocultado esos ideales. En este rayo -a medida que
entra y sale cíclicamente de la manifestación- se lleva a calo principalmente
la tarea de diferenciar la apariencia y la cualidad, lo cual tiene su campo de
actividad en el plano astral. Por lo tanto es evidente la complejidad de este
tema y la agudeza del sentimiento implicado.
El
séptimo Rayo de Orden Ceremonial o Magia, personifica una curiosa cualidad,
característica sobresaliente de la Vida especial que anima este rayo. La
cualidad o principio, constituye el factor coordinador que unifica la cualidad
interna con la forma, o la apariencia tangible externa. Este trabajo se
desarrolla principalmente en los niveles etéricos e incluye energía física. Tal
el verdadero trabajo mágico. Quisiera indicar que cuando el cuarto y el séptimo
rayos vengan juntos a la encarnación, tendremos un período muy peculiar de revelación
y portador de luz. Se ha dicho que en ese período "el Templo del Señor
adquirirá más gloria y los Constructores se regocijarán". Espiritualmente
comprendido, éste será el momento culminante del trabajo masónico. La Palabra
Perdida será recuperada y expresada para que todos la escuchen, y el Maestro se
levantará y caminará entre sus constructores en la plena luz de la gloria que
brilla desde Oriente.
La
espiritualización de las formas puede considerarse como el trabajo principal
del séptimo rayo, y este principio de fusión, coordinación y unión, está activo
en los niveles etéricos cada vez que un alma encarna y nace un niño en la
Tierra.
D. El alma es el principio sensible que
subsiste en toda manifestación externa, compenetra todas las formas y constituye
la conciencia de Dios Mismo. Cuando el alma, sumergida en la sustancia, es
simplemente sensibilidad, agrega, mediante su interacción evolutiva, la
cualidad y la capacidad de reaccionar a la vibración y al medio ambiente. Así
se expresa el alma en los reinos subhumanos de la naturaleza.
Cuando
el alma, expresión de sensibilidad y cualidad, agrega a éstas la capacidad de
percibir al yo en forma desapegada, aparece esa entidad autoidentificada que
llamamos un ser humano.
Cuando
el alma agrega a la sensibilidad, a la cualidad y a la autopercepcíón, la
conciencia grupal, tenemos entonces la identificación con el grupo de un rayo y
aparece el discípulo, el iniciado y el maestro.
Cuando el alma agrega a la
sensibilidad, a la cualidad, a la autopercepción y a la conciencia grupal, la
conciencia del propósito sintético divino (denominado el Plan), tenemos
entonces ese estado de ser y conocimiento que caracteriza a todos los que están
en el Sendero de Iniciación, incluyendo a esas Vidas graduadas desde el
discípulo más avanzado hasta el Logos planetario mismo.
No
olvidemos al hacer estas diferenciaciones que existe sin embargo una sola Alma,
la cual funciona y actúa a través de vehículos de diversas capacidades y
distintos refinamientos, con mayores y menores limitaciones, así como un hombre
constituye una sola identidad que actúa a veces mediante un cuerpo físico y
otras a través de un cuerpo sensorio, o de un cuerpo mental, y aún otras llega
a conocerse como el Yo -acontecimiento raro y poco común aún para la mayoría.
Cada forma manifestada realiza dos cosas:
1.
Se apropia o es compenetrada por el
alma del mundo, hasta donde le permite su capacidad. Tanto el átomo de la
sustancia como la molécula o la célula, poseen alma, pero no en el mismo grado
que un animal; un animal tiene alma, pero no en el mismo grado que la tiene un
Maestro, y así sucede arriba o abajo de la escala.
2.
A través de la interacción entre el
alma que mora internamente y la forma, ocurren dos cosas:
a.
La sensibilidad y la cualidad se expresan
según el tipo de cuerpo y su grado de evolución.
b.
La compenetrante alma impele a la
actividad a la naturaleza corpórea y la impulsa a ir adelante en el sendero del
desarrollo, proporcionando así al alma un campo de experiencia, y al cuerpo una
oportunidad de reaccionar al impulso superior del alma. Así también se
beneficia el campo de expresión y el alma domina la técnica de hacer contado,
lo cual es su objetivo, en cualquier forma dada.
Por lo tanto, el alma vista desde cierto
ángulo, es un aspecto porque hay un alma en todos los átomos que componen los
cuerpos de todos los reinos de la naturaleza. La sutil alma coherente,
resultado de la unión del espíritu y la materia, existe como una entidad aparte
de la naturaleza corpórea, y constituye (cuando está separada del cuerpo) el
cuerpo etérico o el doble, como se lo denomina a veces, o la contraparte del
cuerpo físico. Ésta es la suma total del alma de los átomos que constituyen
el cuerpo físico. Ésta es la verdadera
forma, el principio de coherencia en cada forma.
El
alma, en relación con el ser humano, es el principio mente, en dos funciones, o
la mente que se expresa de dos maneras. Estos dos modos se registran y llegan a
ser parte del equipo organizado del cuerpo humano cuando está adecuadamente
refinado y suficientemente desarrollado:
1.
La mente concreta inferior, el
cuerpo mental, "chitta" o sustancia mental.
2.
La mente superior espiritual o
abstracta.
Estos
dos aspectos del alma, sus dos cualidades básicas, traen el reino humano a la
existencia y permiten al hombre establecer contacto con los reinos inferiores
de la naturaleza y con las realidades superiores espirituales. El primero, la
cualidad de la mente en su manifestación inferior, lo posee potencialmente cada
átomo contenido en cada forma y en cada reino de la naturaleza. Es parte de la
naturaleza corpórea inherente y potencial y la base de la hermandad, la unidad
absoluta, la síntesis universal y la divina coherencia de la manifestación. El
segundo, el aspecto superior, es el principio de autopercepción, y cuando se
combina con el aspecto inferior produce la autoconciencia del ser humano.
Cuando el aspecto inferior ha dado forma y ha compenetrado las formas en los
reinos subhumanos, y cuando ha trabajado sobre esas formas y su sensibilidad latente,
a fin de lograr un adecuado refinamiento y sensibilidad, la vibración se hace
tan poderosa que atrae a lo superior y produce fusión o unificación. Esto es
análogo a una recapitulación superior de la unión inicial del espíritu y la
materia, que trajo el mundo a la existencia. Así viene un alma humana a la
existencia, así comienza su larga carrera y ahora es un ente diferenciado.
La
palabra Alma se emplea para expresar el summum de la naturaleza síquica -el
cuerpo vital, la naturaleza emocional y la materia mental. Una vez alcanzada la
etapa humana es algo más, es una entidad espiritual, un ser síquico consciente,
un hijo de Dios que posee vida, cualidad y apariencia -la peculiar
manifestación en tiempo y espacio de las tres expresiones del alma que acabo de
definir:
1.
El alma de todos los átomos que
componen la apariencia tangible.
2.
El alma personal o la suma total
sutil y coherente que llamamos Personalidad, compuesta de los cuerpos sutiles
-etérico o vital, astral o emocional y el aparato mental inferior. La humanidad
comparte estos tres vehículos con el reino animal en lo que concierne a la
vitalidad, la sensibilidad y la mente potencial; con el reino vegetal en lo que
concierne a la vitalidad y a la sensibilidad, y con el reino mineral en lo que concierne
a la vitalidad y a la sensibilidad potencial.
3.
El alma es también el ser
espiritual, o la unión de la vida y la cualidad. Cuando se establece la unión
de las tres almas, según se las denomina, tenemos un ser humano.
Así
se establece en el hombre la mezcla o fusión de vida, cualidad y apariencia, o
espíritu, alma y cuerpo, por medio de una forma tangible.
En
el proceso de diferenciación estos diversos aspectos han atraído la atención,
pero la síntesis subyacente ha sido pasada por alto o descartada. Sin embargo,
todas las formas son diferenciaciones del alma, pero dicha alma es una sola
Alma cuando se la observa y considera espiritualmente. Cuando se la estudia
desde el punto de vista de la forma no se percibe nada más que diferenciación y
separación. Cuando se la estudia desde el aspecto conciencia o sensibilidad,
emerge la unidad. Cuando se alcanza la etapa humana y la autopercepción y se
fusiona con la sensibilidad de las formas y con la minúscula conciencia del
átomo, comienza tenuemente a surgir en la mente del pensador la idea de una
posible unidad subjetiva. Cuando se alcanza la etapa del discipulado, el hombre
empieza a considerarse como parte sensible de un todo sensible, y lentamente
reacciona al propósito e intención de este todo. En forma paulatina capta el
propósito, a medida que entra conscientemente en el ritmo de la totalidad, de
la que él es una parte. La parte se pierde en el todo cuando se alcanzan etapas
más avanzadas y formas más sutiles y refinadas; el ritmo del todo somete al individuo
a una participación uniforme en el propósito sintético, pero la comprensión de
la autopercepción individual persiste y enriquece la contribución individual
que ahora se ofrece inteligente y voluntariamente, de modo que la forma no sólo
constituye un aspecto de la totalidad (que siempre e inevitablemente ha sido
así, aunque no sea comprendido), sino que la consciente entidad pensante conoce
la rectilidad de la unidad de la conciencia y de la síntesis de la vida. Tres
factores debemos tener en cuenta a medida que leemos y estudiamos:
1.
La síntesis de la vida espíritu
2.
La unidad de la conciencia alma
3.
La integración de las formas cuerpo
Estos tres siempre han estado unidos, pero la
conciencia humana no lo ha sabido. Su comprensión y su integración en la
técnica del vivir, constituyen para el hombre el objetivo de toda su
experiencia evolutiva.
Hablando
en forma simbólica consideremos ahora al Alma universal o conciencia del Logos
que trajo a la existencia nuestro universo, y consideremos a la Deidad como que
compenetra con Su vida la forma de Su sistema solar, la cual es consciente de
Su trabajo, de Su proyecto y de Su meta. Este sistema solar es una apariencia,
pero Dios permanece trascendente. Dentro de todas las formas Dios es inmanente
y, sin embargo, permanece apartado y separado. Así como un ser humano pensante
e inteligente, actúa por medio de su cuerpo, pero mora principalmente en su
conciencia mental o en sus procesos emocionales, así Dios mora absorbido en Su
naturaleza mental, y el mundo creado y compenetrado con Su vida avanza hacia la
meta para la cual Él lo ha creado. Sin embargo dentro del radio de Su
manifestante forma se llevan a cabo grandes actividades; se observan distintos
estados de conciencia y etapas de percepción; surgen distintos grados de
sensibilidad, y hasta en el simbolismo de la forma humana tenemos los
diferentes estados de sensibilidad, tal como los registrados por el cabello,
los organismos internos del cuerpo, el sistema nervioso, el cerebro y la
entidad que llamamos yo -que registra la emoción y el pensamiento. De la misma
manera la Deidad, dentro del sistema solar, expresa amplias diferencias de
conciencia.
Existe
una conciencia del cuerpo; existe un mecanismo sensorio que registra las
reacciones del medio ambiente; existe una conciencia de los estados de ánimos,
de la cualidad, de las reacciones mentales al mundo de las ideas; existe una
conciencia más elevada del plan y del propósito, y existe una conciencia de la
vida.
Es
interesante observar, en relación con la Deidad, que esta respuesta sensoria al
medio ambiente es la base de toda la astrología y el efecto de las
constelaciones sobre el sistema solar y las fuerzas interplanetarias.
En
relación con el hombre podríamos resumirlo de la manera siguiente:
La
naturaleza forma del hombre reacciona conscientemente a la naturaleza forma de
la Deidad. La vestidura externa del alma (física, vital y síquica) es parte de
la vestidura externa de Dios.
El
alma del hombre autoconsciente se halla en armonía con el alma de todas las
cosas. Es parte integrante del alma universal, y debido a eso puede llegar a
percibir el propósito consciente de Deidad, colaborar inteligentemente con la
voluntad de Dios y trabajar con el plan de la Evolución.
El
espíritu del hombre es uno con la vida de Dios, y está dentro de él,
profundamente arraigado en su alma, así como el alma está arraigada en su
cuerpo.
El
espíritu, en algún tiempo lejano, lo pondrá en armonía con ese aspecto de Dios
que es trascendente, y así cada hijo de Dios hallará oportunamente su camino
hacia ese centro -absorbido y abstraído- donde mora Dios, más allá de los
confines del sistema solar.
Estas
palabras son formuladas en un esfuerzo por trasmitir una idea del orden, del
plan, de la síntesis universal, de la integración, de la incorporación del
fragmento en el todo, y de la parte con el todo.
Trataré
de responder a la segunda pregunta, recordando que lo único que puedo hacer es
penetrar simbólicamente en los propósitos prácticos de la Deidad. Como escribo
para simples aspirantes, no puedo trasmitir la verdad hasta que llegue el
momento en que se establezca una armonía completa, con sus propias almas, o más
completa de lo que es ahora. Sin embargo, el esfuerzo por captarlo que no puede
ser expresado con palabras produce una precipitación de la mente abstracta o
intuición, lo cual a su vez estimula y desarrolla las células cerebrales y
produce una constante estabilidad del poder de permanecer en el "ser
espiritual"; entonces es posible captar lo inexpresable y vivir por el poder
del mismo.
Pregunta 2. ¿ Cuáles son el origen, la meta, el
propósito y el plan del Alma?
Los
siete rayos son la suma total de la divina Conciencia, la Mente Universal;
podrían ser considerados como las siete Entidades inteligentes a través de las
cuales el plan se desarrolla. Personifican el divino propósito; expresan las
cualidades requeridas para la materialización de ese propósito; crean las
formas, y son las formas mediante las cuales la idea divina puede ser llevada a
su consumación. Simbólicamente pueden considerarse como que constituyen el
cerebro del divino Hombre Celestial. Corresponden a los ventrículos del
cerebro, a los siete centros del cerebro, a los siete centros de fuerza y a las
siete glándulas principales que determinan la calidad del cuerpo físico. Son
los conscientes ejecutores del propósito divino y los siete Alientos que animan
todas las formas que han sido creadas por Ellos para llevar a cabo el plan.
Tal vez sería más fácil comprender la relación
de los siete rayos con la Deidad, si recordamos que el hombre mismo (por ser
hecho a imagen de Dios) es un ser séptuble, capaz de expresar siete estados de
conciencia y los siete principios o cualidades fundamentales que le permiten
percibir los siete planos en los cuales actúa en forma consciente o
inconsciente. Es un septenario en todo momento, pero su objetivo es percibir
conscientemente todos los estados del ser, expresar conscientemente todas las
cualidades y actuar libremente en todos los planos.
Los
Seres que pertenecen al séptimo rayo, a diferencia del hombre, son totalmente
conscientes y perciben en su totalidad el propósito y el Plan. Están siempre en
"profunda meditación", y llegaron al punto en que, a través de Su
avanzada etapa de desarrollo, son "impulsados hacia la realización".
Son totalmente conscientes de sí mismos y del grupo; constituyen la suma total
de la mente universal, y se hallan "despiertos y activos". Su meta y
propósito es de tal naturaleza que sería inútil especular sobre ambos, porque
el punto más elevado de realización para el hombre es el punto más bajo para
Ellos. Estos siete Rayos, Alientos y Hombres Celestiales tienen como tarea
luchar con la materia a fin de subyugarla al propósito divino, y la meta -hasta
donde podemos percibirla- es someter las formas materiales a la acción del
aspecto vida, produciendo así esas cualidades que llevarán la voluntad de Dios
a su culminación. Por lo tanto, constituyen la suma total de todas las almas
dentro del sistema solar, y Su actividad produce todas las formas; de acuerdo a
la naturaleza de la forma así será el grado de conciencia. A través de los
siete rayos fluye la vida o aspecto espíritu, pasando cíclicamente a través de
todos los reinos de la naturaleza, produciendo así estados de conciencia en
todos los campos de percepción.
Para
llevar a cabo los propósitos de este tratado los estudiantes tendrán que
aceptar la hipótesis de que todo ser humano es arrastrado a la manifestación
por el impulso de algún rayo, está coloreado por esa particular cualidad de
rayo que determina el aspecto forma, e indica el camino que debe seguir y le
permite (cuando llegue a la tercera iniciación) presentir y luego colaborar con
el propósito de su rayo. Después de la tercera iniciación comienza a presentir
el propósito sintético para el cual trabajan los siete rayos. Como este tratado
ha sido escrito para los aspirantes y discípulos, y no para los iniciados de
tercer grado, es innecesario hacer conjeturas sobre este destino final.
El
alma humana es una síntesis de la energía material cualificada por la
conciencia inteligente, además de la energía
espiritual que está, a su vez, cualificada por uno de los siete tipos de
rayo.
Así
emerge el ser humano, un hijo de Dios encarnado en la forma, con una mano, como
dice El Antiguo Comentario, aferrada firmemente a la roca de la materia y la
otra sumergida en un mar de amor. Una antigua escritura lo expresa de esta
forma:
"Cuando
la mano derecha del hombre material toma la flor de la vida y la arranca para
él, la mano izquierda permanece vacía.
"Cuando
la mano derecha del hombre material toma el loto dorado del alma, la izquierda
desciende buscando la flor de la vida, aunque no lo hace para fines egoístas.
"Cuando
la mano derecha sostiene firmemente el loto dorado y la mano izquierda toma la
flor de la vida, el hombre descubre que es la planta de siete hojas que florece
en la tierra y también ante el Trono de Dios."
El
propósito de la Deidad, como lo conoce el Creador, es desconocido totalmente
para todos, excepto para los iniciados más elevados. Pero el propósito de cada
Vida de rayo puede ser sentido y definido, sujeto por supuesto a las
limitaciones de la mente humana y a lo inadecuado de las palabras. La actividad
planeada de cada rayo cualifica toda forma que se halla dentro de su cuerpo de
manifestación.
Hemos
llegado ahora a una declaración técnica que debe ser aceptada para bien del
argumento, pues es imposible comprobarlo. Los Señores de los rayos crean todos
un cuerpo de expresión, y de este modo han venido a la existencia los siete planetas.
Damos a continuación sus expresiones principales:
El Sol
(que oculta a Vulcano)
Júpiter
Saturno
Mercurio
Venus
Marte
La Luna
Las
energías de estas siete Vidas, sin embargo, no están confinadas a su expresión
planetaria, sino que se extienden alrededor de los confines del sistema solar,
así como los impulsos de la vida de un ser humano -sus fuerzas vitales, el
impulso de sus deseos y sus energías mentales- recorren su cuerpo activando los
diversos órganos, permitiéndole llevar a cabo su intención, vivir su vida y
cumplir el objetivo para el cual creó su cuerpo de manifestación.
Cada
uno de los siete reinos de la naturaleza reacciona a la energía de alguna Vida
particular de rayo. Cada uno de los siete planos reacciona en forma similar.
Cada septenario de la naturaleza vibra con uno de los septenarios iniciales,
porque los siete rayos establecen ese proceso que asigna los límites de
influencia para todas las formas. Son aquello que determina todas las cosas, y
al emplear estas palabras quiero indicar la necesidad de que prevalezca la Ley.
La Ley es la voluntad de las siete Deidades, que se plasman en la sustancia a
fin de producir una intención específica, mediante el método del proceso
evolutivo.
A. Los
Tres Rayos de Aspecto
Ahora
me referiré al propósito del rayo descripto en una antigua enseñanza, redactada
en hojas tan viejas que la escritura se va desvaneciendo lentamente. La
traducirá en lenguaje moderno, aunque se perderá gran parte del significado.
EL PRIMER
PROPÓSITO DE LA DEIDAD
1er. Rayo.
Voluntad o Poder.
Detrás
del sol central sagrado, se halla oculta dentro de sus rayos una forma. Dentro
de esa forma fulgura un punto de poder que aun no vibra, pero brilla cual luz
eléctrica.
Igneos
son sus rayos. Consume todas las formas, pero no afecta la vida de Dios
encarnado.
Desde
el Uno que contiene a los siete, surge una palabra. Esa palabra reverbera a lo
largo de la línea de esencia ígnea, y al resonar dentro del círculo de las
vidas humanas, se convierte en una afirmación, un mandato expresado o una
palabra de poder. Así queda plasmado en el molde viviente, el pensamiento de...
(el nombre oculto e inexpresable del rayo.)
Que el
dinámico poder y la eléctrica luz revelen el pasado, destruyan la forma y abran
la puerta dorada. Esta puerta revela el camino que conduce hacia el centro
donde mora Aquel cuyo nombre no puede ser oído dentro de los confines de
nuestra esfera solar.
Su
manto azul oculta su eterno propósito, pero cuando el sol sale y se pone, su
rojo orbe es visto.
Su
palabra es poder. Su luz es eléctrica. El relámpago es su símbolo. Su voluntad
se halla oculta en la cámara de su pensamiento. Nada es revelado.
Se
siente su poder. Los hijos de los hombres, que reaccionan a su poder, elevan a
los límites más remotos de la luz, un interrogante:
¿Por
qué este poder ciego? ¿Por qué la muerte? ¿Por qué esta desintegración de las
formas?
¿Por
qué negar el poder de poseer? ¿Por qué la muerte, oh Poderoso Hijo de Dios?
Imperceptiblemente
llega la respuesta: poseo las llaves de la vida y de la muerte. Ato y desato.
Soy el Destructor.
Este Señor de rayo no está aún en plena
expresión, excepto a medida que causa destrucción y pone fin a los ciclos. Las
Mónadas de poder son numéricamente inferiores a las otras. Los egos que
pertenecen al rayo de poder no son muchos, y se caracterizan por la voluntad
dinámica, y su poder dentro de la familia humana se desarrolla como fuerza
destructiva, pero en último análisis es una destrucción que traerá la
liberación. A medida que estudiamos los egos y las personalidades de primer
rayo, observamos que la muerte y la destrucción siempre están presentes en su
trabajo, de allí, la aparente crueldad e impersonalidad de sus reacciones. Los
que pertenecen al primer rayo no tienen en cuenta la forma; su energía produce
la muerte de la forma, pero introduce grandes períodos cíclicos de pralaya; el
primer rayo controla el drama de la muerte en todos los reinos -destruye las
formas, lo cual origina la liberación del poder y permite la "entrada a la
Luz a través del portal de la Muerte". La intención del Señor de primer
rayo es permanecer detrás de Sus seis Hermanos, a fin de destruir las formas
que Ellos han construido después de haber realizado Su propósito. Esto lo
realiza haciendo pasar Su Poder a través de Sus cuerpos, y Su esfuerzo unido
conduce a la abstracción y a retornar al centro del cual provino el impulso
inicial. El propósito del primer rayo consiste, por lo tanto, en producir la
muerte; una idea del mismo puede vislumbrarse al analizar algunos de los
nombres aplicados al Señor de este rayo.
El Señor de la Muerte
El Que Abre la Puerta
El Que Libera de la
Forma
El Gran Compendiador
El Elemento Ígneo que
trae destrucción
El Cristalizador de
la Forma
El Poder que toca y
se retrae
El Señor de la Tierra
Ardiente
La Voluntad que
irrumpe en el Huerto
El Violador de Almas
El Dedo de Dios
El Aliento que quema
El Relámpago que
aniquila
El Altísimo
Las
cualidades y características de este Señor, que trae consigo la liberación,
pueden ser inferidas de los seis aforismos que, según una antigua leyenda, le
fueron dados por Sus seis Hermanos cuando Le rogaban que detuviera Su mano y
Les diera tiempo para desarrollar Sus propósitos:
1.
Mata el deseo cuando el deseo ha cumplido su trabajo. Tú eres el
que señala la realización.
Cualidad clara visión.
2.
Busca el camino apacible,
Oh Señor de Poder. Espera a tu hermano en el sendero de Amor. Él construye las
formas que pueden resistir tu poder.
Cualidad poder dinámico.
3.
Detén tu mano hasta que haya llegado el momento. Entonces, otorga
el don de la muerte, oh tú que abres la Puerta.
Cualidad sentido del tiempo.
4.
No permanezcas solo, únete a los muchos. Tú eres el Uno, el
Aislado. Ven hacia los tuyos.
Cualidad soledad.
5.
Conduce a los tuyos, pero aprende a conocerlos. No odies el apego,
pero ve su plan y su propósito.
Cualidad desapego.
6.
La vida palpita a través de ti, el ritmo se impone. La vida es
todo. Ama la vida en todas sus formas.
Cualidad unidad de propósito.
Las
seis cualidades enumeradas expresan la fuerza de este rayo al hacer sentir su
presencia en el cuarto reino de la naturaleza. Los efectos en los demás reinos
difieren, pero limitaremos nuestra atención al punto de vista de la humanidad.
El propósito del primer rayo y su principal trabajo consiste en hacer que
terminen y mueran todas las formas de todos los reinos de la naturaleza y en
todos los planos. La energía de este Señor de rayo provoca la muerte de una
hormiga o un sistema solar, de una organización, una religión o un gobierno, de
un tipo de raza o un planeta. Su voluntad o propósito actúa a través de la ley
de periodicidad.
EL SEGUNDO
PROPÓSITO DE LA DEIDAD
2do. Rayo.
Amor-Sabiduría.
El
Verbo emana desde el corazón de Dios, y emerge desde un punto central de amor.
Ese Verbo es el amor mismo. El divino deseo colorea toda esa vida de amor.
Dentro de la Jerarquía humana, tal afirmación adquiere poder y sonido.
En el
principio era el Verbo. El Verbo ha morado y mora en Dios. En él era la luz. En
Él era la vida. Dentro de Su luz caminamos.
Su
símbolo es el trueno, el Verbo que se expresa cíclicamente durante las edades.
Algunos
de los nombres aplicados a este Señor de rayo, que imparten su propósito son:
El Que despliega la
Gloria
El Señor de Amor
Eterno
El Imán Cósmico
El Dador de Sabiduría
La Radiación de la
Forma
El Maestro Constructor
El Otorgador de
Nombres
El Gran Geómetra
El Que Oculta la Vida
El Misterio Cósmico
El Portador de Luz
El Hijo de Dios
Encarnado
El Cristo Cósmico
La
leyenda dice que los seis Hermanos resumen sus cualidades en los siguientes aforismos:
1.
Emite el Verbo y expresa el radiante amor de Dios. Haz que todos
los hombres oigan.
Cualidad amor divino.
2.
Que brille la gloria del Señor. Que haya radiante luz lo mismo que
radiante amor.
Cualidad radiación.
3.
Atrae hacia ti el objeto de tu búsqueda. Arrebátalo de la noche
del tiempo y trae a la luz del día a aquel que tú amas.
Cualidad atracción.
4.
Cuando la luz y el amor se demuestren deja que el poder interno
produzca la perfecta flor. Que se emita la palabra que cura la forma. La
secreta palabra que deberá ser entonces revelada.
Cualidad el poder de salvar.
5.
Salvación, luz y amor, con el poder magnético de Dios, producen la
palabra sabiduría. Emite esa palabra, y conduce a los hijos de los hombres
desde el sendero del conocimiento al sendero de la comprensión.
Cualidad sabiduría.
6.
Dentro del radio del amor de Dios, dentro del círculo del sistema
solar giran todas las formas, todas las almas, todas las vidas. Que cada hijo
de Dios entre en su sabiduría. Revela a cada uno la unicidad de las muchas
vidas.
Cualidad expansión o inclusividad.
El
tercer rayo, que tiene un ciclo muy extenso y está en manifestación desde 1425
d.C., tiene un efecto directo sobre la quinta raza raíz o Aria, y en conexión
con esto hay una serie de frases curiosas que expresan su propósito.
EL TERCER
PROPÓSITO DE LA DEIDAD
3er. Rayo.
Inteligencia Activa o Adaptabilidad.
Que el
Guardián del Sur continúe con la construcción. Que aplique la fuerza que creará
la brillante piedra viviente que encaja con toda exactitud en los planos del
templo.
Que
prepare la piedra angular y la coloque sabiamente en el norte, bajo el ojo de
Dios Mismo, y la someta al equilibrio del triángulo.
Que el
Investigador del pasado descubra el pensamiento de Dios, oculto profundamente
en la mente de los Kumaras de Amor, y lleve a los Agnishvattas, que esperan en
el lugar de la oscuridad, al lugar de la luz.
Que el
Guardián de las chispas exhale el aliento divino sobre los puntos de fuego y
avente la llama de lo que está oculto, lo que no se ve, e ilumine así todas las
esferas donde Dios actúa.
Quisiera
llamar la atención sobre el hecho de que lo único que aquí puedo hacer es poner
en palabras ciertos antiguos símbolos y acentuar el proceso (adoptado por los
antiguos instructores iniciados) de emitir una palabra o sonido, que produzca
una forma simbólica, que a su vez pueda ser traducida en palabras, las cuales
también deben ser a su vez captadas intuitivamente y adaptadas a la necesidad
individual, para ser asimiladas y llevadas a la práctica en la vida. De otra
manera estas antiguas e interesantes ideas y estos nombres interpretativos y
aforismos que trasmiten el "poder de las cualidades", serían más que
inútiles y servirían sólo para aumentar la responsabilidad. La capacidad de ver
los significados objetivos y luego aplicarlos a la vida, es una expresión del
verdadero sentido esotérico. Si se estudian con atención estas frases y
clasificaciones, se hallará que indican el rayo individual de cada uno y sus
tendencias y propósitos en la vida; si la atracción que ejercen las distintas
afirmaciones hechas sobre un rayo particular, evocan una comprensión intuitiva
de parte del estudiante, de modo que se reconozca a sí mismo, la energía de su
rayo y los aspectos de su latente y profundamente ansiada naturaleza
espiritual, lo que aquí imparto sobre el Propósito, el Nombre y la Cualidad,
será beneficioso y útil.
Algunos
de los nombres del Señor del tercer rayo indican cómo emplea Su fuerza y cuál
es Su verdadera naturaleza, éstos son:
El Custodio de los
Archivos
El Señor de la
Memoria
El Unificador da los
Cuatro Inferiores
El Intérprete de lo
Que he visto
El Señor del
Equilibrio
El Divino Separador
La Esencial Vida
Discriminadora
El Que produce la
Alianza
El Triángulo de Tres
lados
El Iluminador del
Loto
El Constructor de los
Cimientos
El Precursor de la
Luz
El Que vela y sin
embargo revela
El Dispensador del
Tiempo
El Señor del Espacio
La Mente Universal
El Triple Pabilo
El Gran Arquitecto
del Universo
y muchos otros términos que señalan la
relación que existe con la luz, el tiempo, el espacio, el Logos manifestado, la
materia y “el poder que evoca la forma".
Si
todos estos nombres se estudian en conexión con el desarrollo moderno, o la
cultura y ciencia modernas, se evidenciará cuán poderosa e influyente es en
nuestros días y época esta Vida especial de rayo, y cómo se aplican Sus
energías (habiendo producido los mundos objetivos tangibles, para manifestar la
moderna civilización, con su énfasis sobre el materialismo, su búsqueda
respecto a la naturaleza del tiempo y el espacio, y ese desarrollo mental cuya
expresión es gloria y destino de nuestra particular raza.
Las
cualidades que caracterizan a este Señor de rayo están enumeradas en las
siguientes frases:
Se
debe tener en cuenta que la séptima característica o sintética, de cada uno de
los rayos está contenida en el nombre del rayo y no se menciona específicamente
en las otras seis cualidades. Sus seis Hermanos, Hijos del Padre Uno, entonaron
estos mandatos en el día de Su renovada actividad (denominado el día de la
creación).
1.
Que se produzca la forma dual y oculte la vida. Que aparezca la
forma y pruebe que es divina. Todo es de Dios.
Cualidad el poder de manifestar.
2.
Que dé forma a la envoltura de acuerdo a lo que la habita. Que
aparezca el huevo del mundo. Que pasen las edades, entonces que aparezca el
alma. Que emerja la vida dentro del tiempo designado.
Cualidad el poder de evolucionar.
3.
Que la mente controle. Que el claro fulgor del sol de la vida
revele la mente de Dios, y que ponga en su camino a Aquel que brilla. Luego que
lo conduzca al punto central donde todo se pierde dentro de la luz sempiterna.
Cualidad iluminación mental.
4.
Dios y Su forma son uno. Oh soberano Señor de la forma revela este
hecho. Dios y Su forma son uno. Niega el concepto dual. Da color a la forma. La
vida es una; la armonía es completa. Comprueba que los dos son uno.
Cualidad el poder de producir
síntesis en el plano físico.
5.
Que se confeccionen las vestiduras del Señor y se presente el
manto de muchos colores. Luego que se separe el manto de Eso que se oculta
entre sus numerosos pliegues. Que se aparten las envolturas que velan. Que Dios
sea visto. Que descienda Cristo de la cruz.
Cualidad investigación científica.
6.
Que converjan los dos senderos. Que equilibre los pares de
opuestos y que aparezca el sendero entre ambos. Dios, el sendero y el hombre
son uno.
Cualidad equilibrio.
Así los tres rayos principales resumen en sí
mismos el proceso de la creación y de la energetización mediante el impulso de
la divina voluntad; el trabajo de los cuatro rayos menores (como se los
denomina, aunque no existen menores ni mayores) consiste en elaborar o
diferenciar las cualidades de la vida y producir la infinita multiplicidad de
formas que permitirá a la vida asumir sus muchos puntos focales y expresar,
mediante el proceso evolutivo de manifestación, sus diversas características.
B. Los
Cuatro Rayos de Atributo
EL CUARTO
PROPÓSITO DE LA DEIDAD
4to. Rayo.
Armonía, Belleza, Arte.
Color
y, sin embargo, no se ve color alguno. El Sonido y el Uno inaudible se
encuentran en un punto infinito de paz. El Tiempo y el Uno imperecedero niegan
los pensamientos de los hombres. Pero el tiempo no existe.
Allí se
encuentra la forma, sin embargo, el sentido síquico revela lo que la forma es
incapaz de ocultar -la síntesis interna, el omniabarcante prisma, ese punto de
unidad que, al ser debidamente alcanzado, revela otro punto, donde los tres son
uno y no existen solamente los dos.
Forma y
alma se fusionan. La visión interna vigila la fusión, conoce la divina relación
y ve a los dos como uno. Pero desde ese punto de realización elevada fulgura
una visión superior ante el abierto ojo interno. Los tres son uno. No sólo los
dos. Sigue tu camino en el Sendero, oh peregrino.
Al
leer estas palabras el estudiante debe tener en cuenta que la antecámara ha
quedado atrás y el hombre se encuentra (cuando ha permitido que el cuarto rayo
haga su trabajo y él pueda actuar por lo tanto en el cuarto plano o búdhico)
dentro del templo del Señor. Ha descubierto cierta medida de luz, pero en esa
luz ve ya la luz, y visualiza una revelación y brillantez mayores. Esto se
convierte ahora en el objeto de su búsqueda. Ha dominado la manera de utilizar
la dualidad y ha aprendido a unificar el alma y el cuerpo en un sólo instrumento
para el espíritu. Ahora continúa su camino para lograr la gran síntesis.
El
Señor del cuarto rayo tiene muchos nombres que merecen una cuidadosa
consideración y estudio. En menos de cien años este Señor de poder armonizador
tendrá más influencia contrarrestará algunas de las alteraciones de Saturno,
producidas en el primer decanato de Acuario. Mientras tanto, en el estudio de
Sus nombres hallaremos resumidos Sus esfuerzos y erigirá un conjunto de
pensamientos constructivos que facilitarán Su trabajo cuando esté nuevamente en
manifestación activa. Sin embargo, en lo
que concierne a la familia humana, ejerce siempre cierto poder, porque hay una
alianza numérica entre el cuarto rayo y la cuarta Jerarquía Creadora o mónadas
humanas, y el cuarto reino de la naturaleza. Por consiguiente, su poder está
siempre activo:
El Percibidor en el
Camino
El Vínculo entre los
Tres y el Tres
El Divino
Intermediario
La Mano de Dios
El Uno Oculto
Da Simiente, que es
la Flor
La Montaña donde
muere la Forma
La Luz dentro de la
Luz
El Corrector de la
Forma
El Que señala la
bifurcación del Camino
El Maestro
El Morador del Lugar
Sagrado
El Inferior de los
Tres, el Superior de los Cuatro
La Trompeta del Señor
Los
aforismos relacionados con el cuarto rayo no son fáciles de comprender. Se
necesita ejercitar la intuición y se imparten a través de seis cortos y
extremadamente breves mandatos, pronunciados en forma curiosa, al finalizar el
período creador y en la época en que la cuarta Jerarquía Creadora vino a la
encarnación:
1.
Pronuncia quedamente la palabra. Habla quedamente.
Cualidad poder de penetrar en las
profundidades de la materia.
2.
Defiende el deseo. Da al buscador lo que necesita.
Cualidad los aspectos duales del
deseo.
3.
Haz descender el hilo. Abre el camino. Vincula al hombre con Dios.
Levántate.
Cualidad el poder de revelar el
sendero.
4.
Todas las flores te pertenecen. Afirma las raíces en el lodo, las
flores en el sol. Comprueba que el sol, el lodo, las raíces y las flores son
uno.
Cualidad el poder de expresar la
divinidad. Crecimiento.
5.
Gira, retorna y vuelve a girar. Circula cíclicamente alrededor del
círculo de los cielos. Comprueba que todo es uno.
Cualidad la armonía de las
esferas.
6.
Cobra el sonido. Emite el color. Produce las notas y observa que
pasan a los semitonos, que a su vez producen los sonidos. Así todos son vistos
como uno.
Cualidad la síntesis de la
verdadera belleza.
Esta
instrucción sobre los rayos tiene una significación más profunda de lo que se
puede captar. Un cuidadoso y sistemático estudio y la abstención sensata para
llegar a rápidas conclusiones, será la forma más inteligente de encarar esta
instrucción. Me es imposible tratar en la primera etapa sus aplicaciones
sicológicas y definidamente humanas. Trato de dar un delineamiento general, impartir
ideas, introducir ciertos conceptos básicos en la conciencia del lector, e
intento revestir este tema, tan abstruso y difícil, en forma tal que pueda
iniciar un nuevo ritmo de pensamientos y captar y asimilar una nueva
comprensión. Todo esto representa en la actualidad un proceso cósmico
prototípico que oportunamente conducirá a comprender la parte que puede
desempeñar un individuo en el maravilloso todo cósmico. Comenzaremos con lo
universal y terminaremos con lo particular, que es siempre el verdadero método
ocultista.
Sin
embargo, todo lo que afirmo sobre la Vida de un rayo puedo igualmente afirmarlo
respecto a una vida humana, pero debe tenerse en cuenta que el tipo puro de
rayo todavía no existe, porque aún no existen la forma, el mecanismo o la
expresión perfectas de la cualidad de rayo, ni esa apariencia absolutamente
pura, en la familia humana, excepto en casos tan raros como el Buddha o el
Cristo y (en otro campo de expresión) un Alejandro o un Julio César. Leonardo
Da Vinci fue una expresión análoga. Los rayos conciernen a la energía y a la
conciencia y determinan la expresión, pero cuando la materia utilizada y el
vehículo al que se le ha dado forma no ha evolucionado en forma perfecta,
existe entonces la limitación y queda excluida automáticamente gran parte de la
energía. El efecto de la fuerza de rayo, al actuar a través de formas
imperfectas, lógicamente será deformado, restringido y mal aplicado.
Permítaseme ilustrarlo.
He
dicho que la energía de primer rayo actúa como destructora de las formas; debe
recordarse que el destructor puro es totalmente desconocido, lo cual
afortunadamente para la raza es así. Es una bendición que el ego de primer rayo
esté todavía tan limitado y obstaculizado por la forma y la cualidad de ésta,
que la incapacita para usar adecuada o inteligentemente su fuerza destructiva.
Como bien saben, las personalidades de primer rayo son por lo general
destructoras, pero la energía generada no es suficiente para causar mucho daño.
Repito, el amor puro no puede ser expresado hoy, porque la naturaleza forma
impide que afluya. La consideración de ambos ejemplos ayudará al lector a
apreciar la situación. Pero se aproxima el momento en que se expresará más
plenamente el propósito, el tipo y la cualidad de rayo y surgirá, en consecuencia,
una apariencia más real.
Esto
se debe a la inminente aparición o manifestación de viertas grandes Vidas, las
cuales personificarán la energía de los rayos segundo, tercero, quinto y
séptimo. Constituirán puntos focales para la afluencia de estos cuatro tipos de
energía divina y producirán un enorme estimulo en las unidades de vida que
corresponden y responden a ellas. Se puede esperar que estos cuatro Seres
aparezcan como seres humanos en el mundo moderno, antes de finalizar este
siglo, y Su esfuerzo unido inaugurará definitivamente la Nueva Era e
introducirá un período que pasará a la historia como época gloriosa para la
quinta raza raíz. Cada uno de estos cuatro Maestros, pues en verdad lo son,
constituirán subjetivamente un punto focal para la triple afluencia de energía
desde el centro en el Cuerpo de Dios, simbólicamente mencionado como "el
corazón del Sol". Cada rayo es a su vez una triple entidad en
manifestación, como lo es la Deidad Solar Misma. Su característica
sobresaliente será el amor, y mediante esa atractiva fuerza magnética vendrán a
la existencia nuevas formas, lo cual permitirá que aparezcan tipos de rayo más
puros y, por lo tanto, de apariencia más expresiva. Una gran parte de la
energía destructora que existe hoy en el mundo se debe a la presencia, en el
plano astral, de un discípulo de primer rayo del Logos planetario. Su trabajo
es despejar el camino para la manifestación de estos cuatro Discípulos mayores,
primordialmente Constructores; iniciarán Su trabajo cuando hayan concluido su
tarea los demoledores de la forma.
Quisiera
hacerles una sugerencia, pues es necesario que comiencen a comprender ciertos
métodos de la Jerarquía. El trabajo de lo que en Occidente se denomina
"principio crístico", consiste en construir formas para la expresión
de la cualidad y la vida. Ése es el trabajo característico del segundo aspecto
de la divinidad. El trabajo del Anticristo consiste en destruir las formas y
ésta es esencialmente la tarea de la primer expresión de la divinidad. Pero la
tarea del destructor no es el trabajo de magia negra, y cuando la humanidad
ignorante considera que al Anticristo trabaja desde el lado de la oscuridad
está muy equivocada. Su trabajo es tan benéfico como el del aspecto
constructor; sólo la aversión del hombre a la muerte de la forma hace que se
considere que el trabajo del destructor sea magia negra y esté en contra de la
divina voluntad y del proyecto divino. El trabajo de los representantes de ese
misterioso poder que llamamos mal cósmico y el de los representantes que le
responden, merece el calificativo de magia negra, pero no es aplicable al
trabajo del Anticristo. Podría agregarse que el trabajo de las fuerzas negras
irrumpe de abajo, mientras que el trabajo de los destructores es impulsado de arriba. Los símbolos de estos
dos caminos son la espada y la cruz.
Después
de estas observaciones preliminares, que tiene por objeto indicar la magnitud
del tema, analizaré ahora los tres rayos que quedan aún por ser considerados.
EL QUINTO
PROPÓSITO DE LA DEIDAD
5to. Rayo.
Conocimiento Concreto o Ciencia.
Los
truenos retumban alrededor de la cima de la montaña; oscuras nubes ocultan la
forma. La niebla, que asciende desde la esfera acuosa sirve para deformar el
maravilloso..., que se halla en el lugar secreto. La forma se encuentra allí.
Emite su nota.
Un haz
de luz ilumina la forma; lo oculto aparece. El conocimiento de Dios y el
conocimiento de cómo Él Mismo se oculta, halla su culminación en los
pensamientos de los hombres. Las energías y las fuerzas reciben sus nombres
secretos, revelan su propósito interno, y todo es visto como ritmo, como un
retorno a sí mismo. El gran papiro puede ya ser leído. El propósito de Dios y
Sus planes ya han sido fijados, y el hombre puede leer la forma. El Plan toma
forma. El plan es forma. Su propósito es la revelación de la mente de Dios. El
pasado revela la forma, pero el presente indica la afluencia de energía.
Lo que
está en camino viene como una nube que vela al sol. Pero oculto detrás de esta
inmanente nube está el amor, y en la tierra hay amor y en el cielo hay amor, y
éste -el amor que renueva todas las cosas- debe ser revelado. Éste es el
propósito que se halla detrás de todos los actos de este gran Señor del
Conocimiento.
Antes
de citar los nombres de esta gran Vida, quisiera indicar que el quinto rayo es
de potencia excepcional y peculiar, en lo que al reino humano respecta. La
razón reside en que el plano de la mente es la esfera de Su mayor actividad y
en ese quinto plano se hallan los tres aspectos de la mente:
1.
La mente abstracta o superior, la
personificación de la tríada superior.
2.
La mente concreta o inferior, el
aspecto superior del yo inferior.
3.
El Ego o Ángel Solar, el Hijo puro
de la Mente, que expresa inteligencia abstracta y concreta, es el punto de
unificación.
Esta
Vida tiene también mucho poder en la actualidad en relación con la quinta raza
raíz y con la trasferencia de la conciencia de la humanidad al quinto reino o
espiritual. Los estudiantes aprenderían mucho si compararan el poder
constructor de la mente superior con el poder destructor de la mente inferior.
Así
como la personalidad no tiene otra función en el divino plan que la de ser un
canal para él y el medio de expresión del alma, así también la mente inferior
está destinada a ser un canal para la libre afluencia de energía de la mente
superior.
El
quinto rayo es un Ser que posee una luz espiritual de gran intensidad y en Su
manifestación, en el quinto plano, que peculiarmente le corresponde, simboliza
los tres aspectos en forma aún no lograda por ningún otro rayo. Debido a la
cualidad de su mente superior, este rayo es un canal puro para la divina
voluntad. A través de los grupos septenarios de Vidas solares que aparecen en
los niveles mentales, puso en actividad los siete reflejos que corresponden a
los siete centros de la Deidad; en lo que concierne a nuestro planeta esto es
algo que ninguno de los otros seis rayos ha hecho. Esta afirmación tiene poco
significado para ustedes, pero el enorme sacrificio y esfuerzo involucrados
sólo ha sido igualado por el Buddha en su vida; razón por la cual, en esta
quinta raza, el amor y la mente deben recíproca y oportunamente revelarse
mutuamente.
Algunos
de los nombres dados al Señor de este rayo son:
El Revelador de la
Verdad
El Gran Vinculador
El Divino Intermediario
El Cristalizador de
las Formas
El Triple Pensador
La Nube sobre la
Cumbre de la Montaña
El Precipitador de la
Cruz
La Espada Divisora
El Aventador de la
Broza
El Quinto Gran Juez
La Rosa de Dios
El Celestial
El Portal de la Mente
de Dios
La Energía Iniciadora
El Regidor del Tercer
Cielo
El Guardián del
Portal
El Dispensador del
Conocimiento
El Ángel con la
Espada Flamígera
El Custodio del
Secreto
El Amado del Logos
El Hermano que viene
de Sirio
El Maestro de los
Hierofantes
Este
quinto rayo tiene muchos nombres debido a Su íntima conexión con el hombre
(desde que el hombre fue originalmente creado), pues no ha sido fácil elegir
los que serian de mayor utilidad para permitir al estudiante formarse una idea
de las características y la misión del quinto rayo; pero el estudio de los seis
aforismos y las cualidades que indican, demostrarán cuán potente e importante
es este Señor de rayo. Estos seis aforismos fueron entonados por Sus seis
Hermanos en esa trascendente crisis
cuando vino a la existencia la familia humana y los Ángeles solares se
sacrificaron a sí mismos. Esotéricamente hablando, "descendieron al
infierno y hallaron su lugar en la prisión". Ese día nacieron las almas.
Un nuevo reino de expresión vino a la existencia, y los tres planos superiores
y los tres inferiores fueron llevados a un brillante intercambio.
1.
Dios y sus Ángeles ahora se levantan y ven. Que las cimas de las
montañas emerjan de la densa y acuosa niebla. Que el sol toque sus cumbres y
permanezcan en la luz. Que resplandezcan.
Cualidad la entrada y la salida de
la forma.
2.
Dios y sus Ángeles ahora se levantan y oyen que un profundo
murmullo se eleva y el clamor del hombre que busca penetra en sus oídos. Que el
hombre escuche. Que el hombre llame. Que hable en voz alta.
Cualidad el poder de hacer oír la
Voz del Silencio.
3.
Dios y sus Ángeles ahora se levantan y palpan. Traigan el Cetro de
Poder. Extiéndanlo externamente hacia los hijos de los hombres; tóquenlos con
el fuego y luego acérquenlos. Háganlo.
Cualidad actividad iniciadora.
4.
Dios y Sus Ángeles ahora se levantan y saborean. Que vengan todas
las experiencias. Que aparezcan todos los caminos. Que disciernan, elijan,
desmenucen y analicen. Todos los caminos son uno.
Cualidad la revelación del camino.
5.
Dios y Sus Ángeles ahora se levantan y perciben el olor que
asciende de la tierra ardiente del hombre. Que el fuego haga su trabajo.
Atraigan al hombre dentro de la hoguera, y dentro del centro rojo-rosado se
despoje de la naturaleza que lo demora. Que el fuego arda.
Cualidad purificación por el
fuego.
6.
Dios y Sus Ángeles ahora se levantan y fusionan los muchos en el
Uno. Que continúe el trabajo de fusión. Lo que ha traído las cosas a la
existencia que produzca la causa de su cesación, Que surja ahora un solo
templo. Que aparezca la gloria culminante. Que así sea.
Cualidad manifestación de la gran
luz blanca. (El Shekinah. A.A. B.)
El
lector que se aboque al estudio de estas cualidades hallará enseñanzas de
utilidad práctica. Cuando a él le parece que pertenece a algún rayo particular
le indicará algunas de las características que debe buscar y también lo que
debe hacer, expresar y superar. Dichas cualidades deben estudiarse desde dos
ángulos: su aspecto divino y el opuesto, la forma. Este quinto rayo, por
ejemplo, demuestra ser el revelador del camino, y debemos recordar que revela
el camino que desciende a la muerte o a la encarnación (la prisión del alma
similar a la muerte) o el camino que asciende de la oscuridad a la luz pura del
día de Dios. Menciono esto porque ansío grandemente que todos los que lean este
tratado apliquen sus enseñanzas en la vida diaria. No tengo interés en tratar
temas sobrenaturales y poco comunes que sirvan para el deleite de un apetito
mental malsano. El hecho de atiborrar la mente con detalles sobre lo oculto no
tiene propósito útil y sólo sine para forzar las células cerebrales y nutrir el
orgullo.
EL SEXTO
PROPÓSITO DE LA DEIDAD
6to. Rayo.
Devoción o Idealismo.
Este
rayo, que está saliendo de la manifestación, es de vital importancia para nosotros
porque ha puesto su impronta sobre nuestra civilización occidental en forma más
definida que los otros rayos, siendo para nosotros el más familiar y mejor
conocido. El mántram que define su propósito es diferente de los demás y podría
expresarse más o menos así:
La
cruzada ha comenzado. Los guerreros marchan. Aplastan y matan todo lo que
impide su camino; pisotean todo lo que se yergue ante su camino. Marcha hacia
la luz.
El
trabajo sigue adelante. Los trabajadores cubren sus ojos por compasión y por
temor. El trabaja es lo único de valor. La forma debe desaparecer para que el
espíritu amoroso pueda descansar. Nada puede detener el progreso de los
trabajadores del plan. Inician el trabajo asignado con himnos y cantos.
La cruz
se erige en lo alto; la forma es colocada allí, y en esa cruz tiene que
entregar su vida. Cada uno construye una cruz que forma la cruz, y asciende a
la cruz.
A
través de la guerra, del trabajo, el dolor y la fatiga, se realiza el
propósito. Así lo expresó el símbolo.
Se
observará en qué forma este propósito produce su liberación cuando el hombre se
lo aplica a si mismo. Cuando el hombre lo aplica al hombre produce la
corrompida y terrible historia de la crueldad del hombre contra el hombre. En
el anterior mántram se hallará la clave del propósito del sexto rayo, tal como
aparece en el reino humano, y un amplio y ajustado estudio (observen esta frase
paradójica) de las ideas subyacentes, revelará una pequeña parte de un
propósito mayor. El alma es y debe ser despiadada para su forma y sus
problemas. Sin embargo, el alma puede comprender la necesidad del dolor y las
dificultades del mundo, porque el hombre puede ampliar el conocimiento de su
propia técnica que aplica a si mismo y aplicar la técnica que Dios aplica a Su
mundo, pero nada hace a sabiendas que pueda aumentar posiblemente la pena y el
dolor en el mundo.
Algunos
de los nombres dados a este benéfico, pero algo violento y enérgico Señor de
Rayo, son:
El Que niega el Deseo
El Que Ve lo Correcto
El Visionario de la
Realidad
El Divino Ladrón
El Devoto de la Vida
El Aborrecedor de la
Forma
El Guerrero en Marcha
El Portador de la
Espada del Logos
El Sostenedor de la
Verdad
El Crucificador y el
Crucificado
El Picapedrero
El Flamígero
Imperecedero
El Que Nada puede
Desviarlo
El Regidor Implacable
El General en el
Perfecto Camino
El Que Guía a los
Doce
En
forma curiosa, este Señor de sexto rayo ha sido siempre un amado enigma para
Sus seis Hermanos. Esto se pone de relieve en las preguntas que le formularon
en cierta ocasión cuando Se reunieron "bajo el ojo del Señor" a fin
de intercambiar Sus planes para una acción unida, divina y armónica. Le
formularon estas preguntas con espíritu de alegría y amor celestiales, pero con
la intención de arrojar alguna luz sobre la cualidad casi desconocida de Su
amado Hermano.
1.
¿Por qué es rojo el deseo? ¿Por qué es rojo como la sangre? Di ¡oh
Hijo de Dios!, ¿por qué tu camino está enrojecido por la sangre?
Cualidad poder de matar el deseo.
2.
¿Por qué vuelves tu espalda a la esfera de la Tierra? ¿Es
demasiado pequeña? ¿Demasiado pobre? ¿Por qué la pateas como una pelota en un
campo de juego?
Cualidad despreciar lo que no se
desea.
3.
¿Por qué clavar la cruz desde la tierra al cielo? La tierra puede
ser un cielo. ¿Por qué ascender a la cruz y morir?
Cualidad inmolación propia.
4.
¿Por qué luchar contra todo lo que está alrededor? ¿No buscas
acaso la paz? ¿Por qué te interpones entre las fuerzas de la noche y del día?
¿Por qué permaneces inconmovible y sereno, incansable y sin temores?
Cualidad resistencia y valentía.
5.
¿No ves a Dios en todo, la vida en todo y el amor en todo? ¿Por
qué abandonar a aquellos a quienes amas y conoces bien?
Cualidad poder de desapegarme.
6.
¿Puedes detener las aguas de la sexta gran esfera? ¿Puedes detener
el diluvio? ¿Puedes recuperar al cuervo y a la paloma? ¿Puedes tú, el pez,
nadar libre?
Cualidad subyugar las aguas de la
naturaleza emocional.
Este
saliente rayo de devoción al ideal, y el rayo entrante de orden mágico y
organización, son en gran parte responsables
del tipo de conciencia del hombre de hoy que es esencialmente devoto
(hasta el fanatismo) por lo que pueda ser la meta asignada a su vida, alcanzar
el discipulado o formar una familia,, adquirir dinero, obtener popularidad o
cualquier otro objetivo al cual consagra su tiempo y energía, pero cualquiera
sea ésta, le dedica todo lo que es y todo lo que posee. El hombre también es,
esencial e inherentemente, quien produce la ley y el orden, aunque esta
cualidad recién ahora está comenzando a hacer sentir su presencia. Esto se debe
a que el género humano por fin se está centrando mentalmente, por eso tenemos
hoy en el mundo los mismos y variados intentos de rectificar los asuntos
comerciales, nacionales, económicos, sociales y otros, para producir algún
sistema y orden y lograr la reorganización de las energías, con el fin (aún no
conscientemente comprendido) de inaugurar la Nueva Era. Sin embargo, debido al
deficiente control mental y a la ignorancia casi universal de las leyes del
pensamiento y a que desconoce completamente su naturaleza, el hombre trabaja
ciegamente. Los ideales presentidos no son correctamente interpretados por la
mente ni aplicados en forma apropiada y general. De allí la confusión y la
experimentación caótica que se está efectuando y también la imposición de una
autoridad personal para imponer por la fuerza la idea individual del ideal.
Lo
que se necesita actualmente es una sólida enseñanza sobre las leyes del
pensamiento y las reglas que rigen la construcción de esas formas mentales que
deben encarnar las ideas enviadas desde la divina mente universal. Los hombres
deben comenzar a desarrollar el orden necesario en los planos subjetivos de la
vida. Cuando comprendan esto tendremos un importante grupo de hombres que se
ocuparán de los asuntos mundiales, o de la tarea de gobierno en todas sus
ramas, ayudados en el plano mental por los pensadores entrenados, para que haya
una correcta aplicación y un correcto ajuste del Plan. Esto aún está muy lejos,
de allí las deformaciones y tergiversaciones que existen en la tierra sobre el
Plan, tal como existe en el cielo, empleando una frase cristiana.
La
comprensión de que se necesitaban en el mundo pensadores iluminados y
trabajadores subjetivos indujo, a Quienes guían, a dirigir de cierta manera las
energías espirituales entrantes, que trajo la formación en todas partes de
grupos esotéricos; también condujo a que se publicara la gran cantidad de
literatura mística y oriental sobre la meditación y temas análogos, que en la
actualidad inundan al mundo. Por eso, como trabajador interno de la vida, me
esfuerzo por enseñar en este tratado la nueva sicología y por demostrar al
hombre cuál es su equipo y cuán
apropiado es para el trabajo para el que ha sido creado y que aún no ha
comprendido. Sin embargo, la fuerza y el efecto de la influencia del séptimo
rayo le revelará el trabajo mágico; en los próximos dos mil quinientos años se
producirán tantos cambios y se podrán efectuar tantos denominados
"milagros", que incluso se cambiará totalmente la apariencia externa
del mundo; se modificarán y desarrollarán la vegetación y la vida animal, y se
expresará gran parte de lo que está latente en las formas de los dos reinos
mediante la libre afluencia y la inteligente manipulación de las energías que
crean y constituyen todas las formas. El mundo ha cambiado increíblemente
durante los últimos quinientos años, y en los próximos doscientos años los
cambios serán aún más rápidos y estarán más hondamente arraigados, porque el
aumento de los poderes intelectuales del hombre está tomando Impulso, y el
Hombre, el Creador, está entrando en posesión de Sus poderes.
EL SÉPTIMO
PROPÓSITO DE LA DEIDAD
7mo. Rayo.
Orden Ceremonial o Magia.
"Que
se construya el Templo del Señor", pregoné el séptimo gran
Las
puertas se cerraron. La luz brilló tenuemente. Los muros del templo no se
divisaban. Los siete permanecían silenciosos y sus formas estaban veladas. El
momento no había llegado para que brillara la luz. EL Verbo no podía ser
pronunciado. Sólo las siete Formas llevaron a cabo el trabajo. Un silencioso
llamado fue emitido de una a otra. Sin embargo la puerta del templo permanecía
cerrada.
A
medida que pasaba el tiempo se escuchaban los sonidos de la vida. La puerta se
abrió y luego se cerró y cada vez que se abría aumentaba el poder dentro del
templo, la luz se acrecentaba con más fuerza, porque uno a uno penetraban en el
templo los hijos de los hombres, pasaban de norte a sur, de oeste a este y en
el centro del corazón hallaron luz, comprensión y poder para trabajar.
Atravesaron la puerta; pasaron ante los Siete; levantaron el velo del templo, y
entraron en la vida.
El
templo se acrecentaba en belleza. Sus líneas, sus paredes y sus decorados, su
altura, profundidad y anchura emergían lentamente y penetraban en la luz.
Del
este surgió la Palabra: Abrid la puerta para todos los hijos de los hombres que
vienen desde el oscuro valle de la tierra buscan el templo del Señor. Dadles la
luz. Descorred el velo del santuario interno y, mediante el trabajo de los
artesanos del Señor, ampliad los muros del templo, y así iluminará al mundo.
Emitid la Palabra creadora y resucitad a los muertos.
Así el templo de la luz será llevado del cielo
a la tierra. Así sus muros serán erigidos en las grandes llanuras del mundo de
los hombres. Así la luz revelará y nutrirá todos los sueños de los hombres.
Entonces
el Maestro despertará en el este a todos los que están dormidos. Entonces en el
oeste el guardián probará y juzgará a todos los verdaderos buscadores de la
luz. Entonces el guardián del sur instruirá y ayudará a los ciegos. Entonces el
portal del norte quedará abierto de par en par, porque allí el Maestro
invisible tenderá la mano para dar la bienvenida, y con el corazón comprensivo
conducirá a los peregrinos hacia el este, donde brilla la verdadera luz.
"¿Por
qué la apertura del templo?", claman los Siete mayores. "Porque el
trabajo está preparado; los artesanos también están preparados. Dios ha creado
en la luz. Sus hijos pueden ahora crear.
¿Qué
más puede hacerse?".
"¡
Nada!" fue la respuesta de los Siete mayores. "Que continúe el
trabajo. Que los hijos de Dios creen
La
mayoría observará que estas palabras tienen un profundo significado e indican
la amplia intención (durante el ciclo venidero) de abrir de par en par la
puerta del templo de los misterios ocultos para el hombre. Uno a uno seremos
sometidos a la prueba de la contraparte esotérica y espiritual del factor
sicológico denominado "prueba mental". Esa prueba demostrará la
utilidad del hombre para el poder y el trabajo mentales y se probará su
capacidad para construir formas mentales y vitalizarías. De esto me he ocupado en
Tratado sobre Magia Blanca, y la relación de este tratado con el trabajo mágico
del séptimo rayo y su ciclo de actividad serán cada vez más evidente. En dicho
tratado intenté formular las reglas para el entrenamiento y el trabajo que
permitirá, al aspirante a los misterios, entrar en el templo y ocupar su lugar
como trabajador creador, a fin de ayudar en el trabajo mágico del Señor del
Templo.
Los
nombres por los cuales este Señor es rayo es conocido, son muchos, y su
significado es hoy de primordial significación. El trabajo futuro se desprende
del estudio de los nombres siguientes:
El Mago Develado
El Trabajador del
Arte Mágico
El Creador de la
Forma
El Que Confiere la
Luz proveniente del Segundo Señor
El Manipulador de la
Varita
El Que Observa desde el
Este
El Custodio del
Séptimo Plan
El Invocador de la
Ira
El Custodio de la
Palabra Mágica
El Guardián del
Templo
El Representante de
Dios
El que eleva hacia la
Vida
El Señor de la Muerte
El Que alimenta el Fuego Sagrado
La Esfera Giratoria
La Espada del
Iniciador
El Divino Trabajador
Alquimista
El Constructor del
Cuadrado
La Fuerza Orientadora
El Ígneo Unificador
La Clave del Misterio
La Expresión de la
Voluntad
El Revelador de la
Belleza
Este
Señor de rayo tiene un poder especial en la tierra y en el plano físico de la
manifestación divina, y es evidente su utilidad para Sus seis Hermanos. Hace
surgir el trabajo que deben realizar. Es el más activo de los rayos en este
período mundial, y está en manifestación desde hace más de mil quinientos años.
Es como si girara dentro y fuera del trabajo activo en un rápido ciclo, y Su
parentesco más próximo, simbólicamente, se relaciona con Sus Hermanos del
segundo y quinto rayos en este período mundial.
Construye
(con la colaboración del segundo rayo) mediante el poder del pensamiento
(colaborando así con el Señor del quinto rayo en el plano físico, su propia
esfera esencial y peculiar), En otro período mundial, podrá cambiar Su relación
con los otros Señores de rayo, pero en la actualidad Su trabajo será
comprendido más fácilmente cuando se reconozca que presta ayuda al Señor
constructor del segundo rayo y utiliza las energías del Señor del pensamiento
concreto.
Los
aforismos que encierran Sus cualidades son los siguientes, y fueron susurrados
esotéricamente en Sus oídos, cuando Él "abandonó el lugar más elevado y
descendió a la séptima esfera para llevar a cabo el trabajo asignado":
1.
Lleva las herramientas contigo, hermano de la luz constructora.
Talla hondo. Construye y da forma a la piedra viviente.
Cualidad poder de crear.
2.
Elige bien tus trabajadores. Ama a todos. Selecciona a seis, para
que cumplan tu voluntad. Que el séptimo permanezca en el este. Llama al mundo
para que penetre en aquello que construirá. Fusiona todo en la voluntad de
Dios.
Cualidad poder de colaborar.
3.
Siéntate en el centro, lo mismo que en el este. No te muevas de
allí. Envía tus fuerzas para que cumplan tu voluntad y recupera luego esas
fuerzas. Emplea bien el poder del pensamiento. Siéntate inmóvil.
Cualidad poder de pensar.
4.
Observa cómo todas las partes entran en el propósito. Construye
para la belleza, hermano Señor. Procura que todo los colores sean brillantes y
diáfanos. Observa la gloria interna. Construye bien el santuario. Hazlo con
cuidado.
Cualidad revelación de la
belleza de Dios.
5.
Cuida bien tus pensamientos. Entra a voluntad en la mente de Dios.
Arrebata de allí el poder, el plan y la parte a desempeñar. Revela la mente de
Dios.
Cualidad poder mental.
6.
Permanece en el este. Los cinco te han dado la Palabra de amistad.
Yo, el sexto, te digo, que la emplees con los muertos. Revive a los muertos.
Construye de nuevo las formas. Cuida bien esa Palabra. Procura que todos los
hombres la busquen por sí mismos.
Cualidad poder de vivificar.
Hasta
aquí, hemos estudiado una pequeña parte del trabajo de los siete rayos. La
enseñanza ha tenido que ser trasmitida mediante símbolos y para poder
entenderla es necesario poseer un sentido esotérico despierto, y aún así es
imposible comprenderla totalmente.
Los
Chohanes de la sexta iniciación guían a esas unidades de conciencia en las
cuales predominan sus vibraciones de rayo y color. Con frecuencia se pasa por
alto el valor de este hecho, aunque los aspirantes a la iniciación lo
reconozcan teóricamente. De allí la importancia de determinar el rayo del ego y
de la Mónada -algo muy vital después de la tercera iniciación. En todos los
sectores de la vida hay quienes constituyen siempre una mayoría o una minoría.
Lo mismo sucede en el trabajo del Logos, y al final del ciclo mayor
(manvantara) una gran mayoría hallará su camino hacia el sintético rayo de amor
y una pequeña minoría hacia el rayo de poder, minoría que está destinada a
desempeñar una función importante. Formará el núcleo que (en el próximo sistema
solar) constituirá la mayoría, que hallará su síntesis en el primer rayo. Éste
es un gran misterio y no puede ser fácilmente comprendido. Indicios de su
revelación están ocultos en el verdadero significado de las palabras
"exotérico y esotérico”.
Debe
recordarse que sólo cinco rayos predominan a un mismo tiempo. Se manifiestan
los siete rayos, pero sólo cinco predominan. Debe establecerse una diferencia
entre los rayos que predominan en un sistema solar y los que lo hacen en un
esquema o cadena. En Tratado sobre Fuego Cósmico hay algo referente a esto.
Tres de los siete rayos se sintetizan. Uno de éstos tres rayos se sintetizará
cuando llegue a su culminación. Para el primer sistema solar el tercer rayo fue
el rayo sintético, pero para el actual sistema solar, el segundo es el rayo
sintético, y para el próximo sistema solar el primer rayo desempeñará una
función similar.
Dos
rayos constituyen en gran parte la meta del esfuerzo humano, primero y segundo.
Un rayo, el tercero, es la meta de la evolución dévica o angélica. Estos tres
rayos hacen contacto con los dos polos y el logro de la meta al final del
ciclo, marca la realización del Logos solar. Esto también es un misterio. El
séptimo y el primer rayo están muy íntimamente ligados y los une el tercer
rayo, de manera que la relación se expresa así, 1.3.7. También hay una íntima
asociación entre los rayos 2.4.6; el quinto rayo está en una posición peculiar,
coma punto central de realización, el hogar del ego o alma, el plano
personificado de la mente, el punto de culminación para la personalidad y el
reflejo de la triple mónada en los tres mundos.
ler. Rayo. Voluntad,
demostrándose como poder en el desarrollo del Plan del Logos.
3er. Rayo. Adaptabilidad
de la actividad a la inteligencia. Este rayo predominó en el sistema solar
anterior; es la base de este sistema, y lo controla el Mahachohan.
7mo. Rayo. Rito,
ceremonial u organización. Es el reflejo de los dos rayos anteriores en el
plano físico y se relaciona con el Mahachohan. Controla las fuerzas
elementales, el proceso involutivo y el aspecto forma en los tres reinos de la
naturaleza. Mantiene oculto el secreto del color y del sonido físicos.
Constituye la ley.
Estos tres
rayos juntos abarcan e incorporan todo. Son el Poder, la Actividad y la Ley en
manifestación.
2do. Rayo. Amor-Sabiduría,
rayo sintético, meta de este sistema, que mantiene todo en íntima armonía y
relación.
4to.
Rayo. Expresión de armonía,
belleza, música y unidad.
6to. Rayo. Devoción a
la fervorosa aspiración y al sacrificio del yo personal para bien de todos, a
fin de alcanzar la armonía y le belleza, impelidos por el amor.
Estos dos
grupos de rayos pueden relacionarse entre sí de la manera siguiente:
Rayos 1. 3. 7. Constituyen
los grandes rayos conectados con la forma, el proceso evolutivo, el inteligente
funcionamiento del sistema y las leyes que controlan la vida de todas las
formas en los reinos de la naturaleza.
Rayos 2. 4. 6. Se
relacionan con la vida interna, expandiéndose a través de esas formas -rayos de
móvil, de aspiración y de sacrificio. Rayos preeminentemente de cualidad.
Rayos 1. 3. 7. Se
ocupan de las cosas concretas y del funcionamiento de la materia y la forma,
desde el plano inferior hasta el superior.
Rayos 2. 4. 6. Se
ocupan de las cosas abstractas y de la expresión espiritual por medio de la
forma.
Rayo
5. Constituye el
eslabón vinculador de la inteligencia.
La
tercera pregunta que consideraremos es:
Pregunta 3.
¿Puede ser comprobada la realidad de la existencia del Alma?
La
existencia del alma ha sido satisfactoriamente refutada desde el punto de vista
de la ciencia académica. Durante épocas
se ha continuado la búsqueda, con el objetivo, científicamente hablando,
de demostrar la ubicación del alma en el cuerpo humano. Éste ha sido el énfasis
y el factor importante para la mente científica, tan distinta de la del hermano
de tendencia mística.
Toda
investigación, en especial la efectuada últimamente en conexión con las
escuelas materialistas modernas y con la mayor comprensión del mecanismo del
cuerpo humano, tiende a probar que el alma es una superstición, un mecanismo de
defensa, y que el pensamiento consciente y todas las manifestaciones superiores
de la mente humana (y por lo tanto las expresiones inferiores de la
personalidad: el yo y la integración consciente) pueden muy bien ser
justificadas y estipuladas por el actual equipo cerebral del hombre, el sistema
nervioso y endocrino, entendiéndose que todos son a su vez el resultado de un
proceso largo evolutivo y selectivo. La maravilla de la máquina misma estriba
en que es divina en su perfección y alcance. El hombre ha evolucionado desde un
germen primitivo, desarrollado bajo la presión de las leyes de la naturaleza,
de las condiciones ambientales, además de la constante adaptación a las
necesidades y a una cuidadosa selección, hasta poseer hoy un mecanismo que
responde al mundo natural, a las sensaciones y a los pensamientos. Con
frecuencia creen que lo denominado alma es el resultado de este proceso
selectivo y que constituye la suma total del poder de responder y discernir de
las células y órganos del cuerpo, además del principio vida. Se dice que todo
es inherente al germen paternal y que las condiciones del medio ambiente,
además de la herencia y la educación, son suficientes para explicar los
fenómenos de la conciencia humana. El hombre es una máquina, y es parte de una
máquina mayor que denominamos naturaleza, y tanto el hombre cómo la naturaleza
son manejados por leyes inmutables. No hay libre albedrío, excepto dentro de
ciertos limites claramente definidos, definidos por el equipo y las
circunstancias. No puede haber inmortalidad, porque cuando la máquina se
descompone y desintegra, sólo quedan las células dispersas y los átomos que
originalmente la componían. Cuando el principio de coherencia o de integración
deja de funcionar, lo que produjo -el cuerpo coherente funcionante- deja
también de funcionar. Conciencia y elección, percepción y afecto, pensamiento y
temperamento, vida y amor, carácter y facultades, todo desaparece, y sólo
quedan los átomos que componían el cuerpo, los cuales a su vez se disipan y
desaparecen y, finalmente, todo es reabsorbido en el depósito general, de
fuerzas y átomos.
¿
Qué queda hoy de los incontables millones de seres humanos que han vivido y
amado, sufrido y gozado en nuestro planeta, para garantizar que han existido en
el pasado, por no mencionar su existencia ininterrumpida en el presente? Unos
huesos, algunos edificios y luego vestigios de su influencia histórica y más
tarde, con el tiempo, observamos la belleza que han dejado en el campo de la
literatura, arquitectura, pintura y en esas formas en que han personificado su
pensamiento y aspiración, sus visiones e ideales. En la actualidad existe en el
planeta una humanidad que ha alcanzado todas las etapas de desarrollo, con
mecanismos de diversas clases, adecuados e inadecuados. Hallamos que todos
ellos sin excepción se derrumban bajo la experiencia y están limitados por las
enfermedades u ocultan su genio; un equipo perfecto es totalmente desconocido,
y cada hombre alberga los gérmenes de la dolencia. Ningún hombre posee un
mecanismo perfecto, sino que inevitablemente falla en algo, pues está
condicionado por su sistema glandular, escaso o excesivamente desarrollado, que
oculta en algún punto enfermedades hereditarias y debilidades raciales, y en
cualquier momento puede fallar parte del mecanismo para satisfacer las
necesidades físicas, emocionales y mentales del día y hora. ¿ Qué nos dice
esto? ¿ Habla de la vida celular unida; del grupo ambiental en que se encuentra
una forma particular; de la vida impersonal y abstracta de la naturaleza que la
compenetra; de un ambiguo espíritu grupal que se expresa a través del cuarto
reino de la naturaleza; de un yo provisorio e impermanente yo, o de una entidad
inmortal que mora en el cuerpo?
Éstos
son algunos de los interrogantes que surgen en la actualidad. En último
análisis, puede decirse que la creencia en la existencia del alma en gran parte
es cuestión del temperamento, anhelo y deseo de esas épocas en que el hombre
luchaba, sufría y aliviaba la tensión del vivir, creando un cuerpo mental
alrededor de un ser feliz e inmortal, que oportuna y finalmente lo libraría de
todas las vicisitudes de la existencia física. El alma puede ser considerada
como una hermosa visión o una alucinación, porque lo único que prueba su
existencia es el testimonio sin base sólida alguna, dado por muchos místicos
que en el transcurso de las épocas han hecho contacto con Ella y obtuvieron
experiencias que podrían tildarse de ilusorias, o ser el resultado de lesiones
cerebrales o reacciones escapistas. Eso es lo que dicen los materialistas y los
partidarios de los hechos científicos comprobados. Creencia, testimonio verbal,
esperanza, acontecimientos síquicos raros e inexplicables, conjunto de
opiniones inexpertas y hallazgos de visionarios (probablemente casos
sicopáticos) no son suficientes para probar la existencia del alma. Sólo
demuestran el poder del hombre para visualizar, construir imágenes y cuadros y
perderse él y su espantoso presente en un mundo de ensueño y de un posible y
ardientemente deseado futuro, en el cual terminarían las frustraciones,
lograrla la plena expresión y entraría en posesión de una imaginaria herencia,
construida por él mismo con las esperanzas insatisfechas y los inexpresados anhelos
de su profundamente oculta vida mental. La creencia en Dios, en el cielo y en
un futuro inmortal ha derivado de un antiguo temor e ignorante terror de la
humanidad infantil. Veían en todos los fenómenos de la naturaleza
(incomprensibles y aterradores) la actividad de un hombre gigantesco,
construido como si fuera la proyección de su propia conciencia, el cual podía
ser apaciguado o exasperado por el comportamiento de un ser humano. El
resultado del efecto obtenido respecto a esa deidad, definía el destino del
hombre, bueno o malo, según como reaccionaba ese Dios a sus acciones. Aquí
tenemos el origen de los complejos del cielo o del infierno de las actuales
creencias religiosas. De esto derivó automáticamente la idea de una entidad
llamada alma, que podía gozar del cielo o sufrir en el infierno, según la
voluntad de Dios y como resultado de sus acciones, mientras tenía forma humana.
A medida que las formas del hombre acrecentaban su sensibilidad y se refinaban
bajo la influencia de la Ley de Selección y de Adaptación; a medida que la vida
grupal era más íntima y mejoraba la integración grupal, y que la herencia
histórica, tradicional y artística se enriquecía y dejaba su impronta, así
crecían las ideas de Dios y similarmente las ideas sobre el alma se acrecentaban
y enriquecían y profundizaban los conceptos del hombre y el mundo acerca de la
realidad, de modo que hoy enfrentamos un problema de pensamientos heredados que
atestiguan un mundo de conceptos, ideas e intuiciones que tratan de lo
inmaterial y lo intangible, dando testimonio milenario a una creencia sobre el
alma y su inmortalidad, para lo cual no existe una justificación verdadera. Al
mismo tiempo la ciencia nos ha demostrado que lo único que podemos realmente
conocer con certeza es el mundo tangible de los diversos y diferentes
fenómenos, con sus formas, mecanismos, tubos de ensayo, laboratorios y los
cuerpos de los hombres "constituidos en forma maravillosa y dignos de
admiración". Éstos, en forma misteriosa, producen pensamientos, sueños e
imaginaciones, y a su vez hallan expresión en los proyectos formulados en el
pasado, presente y futuro, o en el campo de la literatura, el arte y la
ciencia, o en la simple vida cotidiana del ser humano común que vive, ama,
trabaja, se divierte, engendra hijos, se alimenta, gana dinero y duerme.
¿ Y
después qué? ¿ Desaparece el hombre en la nada, o sigue viviendo en algún lugar
una parte de él, hasta ahora invisible? ¿ Sobrevive este aspecto durante algún
tiempo y a su vez desaparece, o hay un
principio inmortal, una entidad sutil intangible que tiene existencia, ya en el
cuerpo o fuera de él, y que es el Ser inmutable e inmortal, que la creencia en
Él ha sostenido a incontables millones de seres en el transcurso de las épocas?
¿ Es el alma una ficción de la imaginación o ha sido satisfactoriamente
refutada su existencia por la ciencia? ¿ es la conciencia una función del
cerebro y de su aliado sistema nervioso, o aceptaremos la idea de un morador
consciente en la forma? ¿ El poder de darnos cuenta y reaccionar al medio
ambiente tiene su origen en la naturaleza del cuerpo, o existe un ente que
observa y acciona? ¿Es esta entidad distinta y separable del cuerpo, o es el
resultado del tipo de cuerpo o de vida, por lo cual persiste después que
desaparece el cuerpo, o desaparece con éste y se pierde? ¿ Existe sólo materia
o energía en constante movimiento provocando la aparición de hombres que
reaccionan a su vez y expresan la energía que afluye ciega e inconscientemente
a través de ellos, sin tener existencia individual? ¿ O son todas teorías
parcialmente verídicas, y llegaremos a comprender realmente la naturaleza y el
ser del hombre sólo en la síntesis de todos ellos y en la aceptación de las
premisas generales? ¿ Es posible que los investigadores orientados en forma
mecánica y científica hayan llegado a la correcta conclusión sobre el mecanismo
y la naturaleza de la forma, y que los pensadores espiritualmente orientados
que afirman la existencia de un ente inmortal también tengan razón? ¿ O quizá
falte aún algo que elimine la brecha entre las dos posiciones? ¿ Será probable
que descubramos algo que vincule el mundo intangible del verdadero ser con el
mundo tangible (así denominados) de la vida de la forma?
Cuando
la humanidad esté segura de su divinidad e inmortalidad y haya adquirido
conocimiento sobre la naturaleza del alma y el reino en el cual funciona el
alma, su actitud hacia la vida y los asuntos cotidianos sufrirán tal
transformación que veremos surgir en verdad un nuevo cielo y una nueva tierra.
Una vez que esta entidad central, dentro de cada forma humana, sea reconocida y
se conozca por lo que esencialmente es, y su divina persistencia sea
establecida, entonces, lógicamente, veremos el comienzo del reinado de la Ley
divina en la tierra -ley impuesta sin fricciones ni rebeldías. Esta reacción
benéfica se producirá debido a que los pensadores de la raza serán fusionados
en una percepción general del alma y en la consiguiente conciencia grupal, que
les permitirá ver el propósito que subyace detrás de la actuación de la ley.
Explicaré
esto en forma más simple. En El Nuevo Testamento se dice que debemos procurar
que la mente en Cristo se manifieste también en nosotros. Trabajamos para
perfeccionar el reino del Cristo en la
tierra y aspiramos a desarrollar la conciencia erística y establecer el reino o
la Ley erística, el amor. En la era acuariana esto fructificará y veremos el
establecimiento de la hermandad en la tierra. La regla crística consiste en
dominar las fundamentales leyes espirituales. La mente erística es una frase
que trasmite el concepto del reinado del divino amor inteligente que estimula
el reinado del alma dentro de todas las formas y trae el reinado del espíritu.
No es fácil expresar la naturaleza de la revelación que está en camino.
Involucra el reconocimiento por parte de los hombres, de que la "sustancia
mental", como la denominan los hindúes, con la cual están relacionadas sus
propias mentes y de la cual son parte integrante sus cuerpos mentales, es
también parte de la mente del Cristo, el Cristo Cósmico, de Quien el Cristo
histórico es el representante designado en nuestro planeta. Cuando los hombres
hayan desarrollado por la meditación y el servicio grupal, la percepción de sus
propias mentes controladas e iluminadas, hallarán que han entrado en la
conciencia del verdadero ser y en un estado de conocimiento por el cual
comprobarán, fuera de toda duda y controversia, la realidad de la existencia
del alma.
El
Misterio de las Edades está al borde de ser revelado, y a través de la
revelación del alma, el misterio que está oculto será revelado. Las escrituras
del mundo, como ya sabemos, siempre han profetizado que al fin de la era se
revelará lo que es secreto, y emergerá a la luz del día lo que hasta entonces
estuvo oculto y velado. Nuestro presente ciclo es el fin de la era; los
próximos doscientos años verán la abolición de la muerte, tal como ahora
comprendemos esa gran transición, y el establecimiento de la realidad de
existencia del alma. El alma será conocida como un ente y como impulso motivador
y centro espiritual que está detrás de las formas manifestadas. Dentro de pocas
décadas serán corroboradas ciertas grandes creencias. El trabajo del Cristo y
su principal misión hace dos mil años, fue demostrar las posibilidades y
poderes divinos latentes en todo ser humano. La proclamación que hizo, de que
todos somos hijos de Dios y tenemos un Padre Universal, será considerada, en el
futuro, no como un enunciado hermoso, místico y simbólico, sino que será
juzgado como un pronunciamiento científico. Nuestra hermandad universal y
nuestra esencial inmortalidad serán demostradas y comprendidas como hechos
reales de la naturaleza. El Cristo dijo que no vino a traer la paz sino una
espada y, esotéricamente, Él ha sido el "Divisor Cósmico". ¿ Por qué?
Porque al establecer la unidad también estableció una diferencia entre cuerpo y
alma. Cuerpo y alma, sin embargo, sólo son dos partes de un todo, y esto no
debe olvidarse. Al establecer la realidad de la existencia del alma y su
expresión, el cuerpo, emerge la totalidad en toda su plenitud.
¿
Cómo se hará esta revelación? Entramos aquí en el reino de la predicción y la
previsión, que hoy muchos rechazan, basándose en que lo más importante es
aquello que ayuda a la vida espiritual del alma; creen que prometer una
revelación y ayuda futura, y alentar en el aspirante vanas y felices conjeturas
y expectativas, con tienen las simientes del peligro, de la inercia estática y
de inútiles imaginaciones. Pero "donde no hay visión, los pueblos
perecen". Tantas cosas han sucedido durante los últimos doscientos años y
tantas cosas han sido ya reveladas, que nos proporcionan una base sólida para
una visión del futuro. Si el progreso de los siglos XIX y XX, ocurrido
únicamente en los sectores de la ciencia y la sicología, hubiera sido
vaticinado a los pensadores del mundo en el siglo XVI, ¡ qué extraño o
imposible les hubiera parecido! Quizás más extraordinario y raro que cualquier
profecía que yo pueda hacer, porque hemos visto ya ocurrir muchas cosas y se
acumulan evidencias rápidamente sobre la existencia del mundo del verdadero
ser. De manera que ya no nos asombra cualquier cosa que pueda suceder.
La
realidad de la existencia del alma será reconocida por la raza de muchas
maneras, y la revelación vendrá desde tan distintas direcciones que todos los
tipos de mente serán satisfechos. Describiré solo algunos.
Los
síquicos del mundo aumentan numéricamente, y la acrecentada sensibilidad de la
raza a la impresión es causa de regocijo y peligro. En todo el mundo los
aspirantes registran contactos hasta ahora desconocidos, ven un mundo
fenoménico comúnmente oculto para ellos, y llegan por lo general a percibir una
expansión de conciencia. Registran un mundo fenoménico -con frecuencia astral,
a veces mental y ocasionalmente egoico- que los inicia en una nueva dimensión
de conciencia y un estado diferente de ser. Esta expansión de conciencia sirve
tanto para alentarlos en su esfuerzo como para dificultar el camino del
aspirante. Esta creciente sensibilidad es universal; de allí el rápido
crecimiento del espiritismo y de las ciencias síquicas, y también el
acrecentamiento de la tensión nerviosa en los hombres, las condiciones
neuróticas y el gran aumento de los problemas del siquiatra y, en consecuencia,
la proliferación de nuevas enfermedades mentales y nerviosas. Esta sensibilidad
es la respuesta del mecanismo del hombre a los acontecimientos que se
aproximan, y la raza en su totalidad está siendo condicionada en tal forma que
estará preparada para "ver y oír" aquello que hasta ahora no había
sido revelado.
El desarrollo del sentido del color y de la
capacidad de responder musicalmente a cuartos de tono o a sutiles variaciones,
indican una diafanidad del velo que separa el mundo de fenómenos externos y
tangibles del mundo del ser subjetivo y de la materia más sutil. El desarrollo
de la visión etérica y el sin número de personas clarividentes y clariaudientes
revela la existencia del plano astral y la contraparte etérica del mundo
físico. También aumenta el número de los que perciben este reino subjetivo; ven
a personas que han muerto o que durante el sueño han abandonado la envoltura
física; ven colores y matices fuera de lo común y haces de luz organizados que
no pertenecen a este mundo físico; oyen sonidos y voces que emanan de los que no
emplean el instrumento vocal físico y de formas de existencia que no son
corpóreas.
El
primer paso para sustanciar la realidad de la existencia del alma es establecer
la supervivencia, aunque esto no probará necesariamente la inmortalidad. Sin
embargo, puede considerarse como un paso dado en la correcta dirección. Se está
comprobando constantemente que algo sobrevive al proceso de la muerte y
persiste después de la desintegración del cuerpo físico. Si esto no es verdad,
entonces somos víctimas de una alucinación colectiva, y engañan y mienten y
están enfermos y pervertidos los cerebros y las mentes de miles de personas.
Tal gigantesca locura colectiva es más difícil de creer que la alternativa de
una expansión de conciencia. Sin embargo, el desarrollo que sigue la línea
síquica no probará la existencia del alma. Sólo sirve para destruir la posición
materialista.
El
primer reconocimiento comprobado de la existencia del alma llegará de entre los
pensadores de la raza; acontecimiento que será resultado del estudio y el
análisis que harán los sicólogos del mundo sobre la naturaleza del genio y la
significación del trabajo creador.
Algunos
hombres y mujeres descuellan sobre sus semejantes y producen cosas superiores
en su propio campo; su trabajo contiene en sí el principio de la divinidad y de
la inmortalidad. La tarea de los artistas creadores, la percepción intuitiva de
los grandes investigadores científicos, la imaginación inspirada de los poetas
del mundo y la visión de los idealistas iluminados, deben ser justificadas y
explicadas, porque las leyes bajo las cuales tales hombres y mujeres trabajan,
todavía tienen que ser descubiertas. Los sicólogos han puesto excesivo énfasis
en el concienzudo estudio de las mentes anormales y subnormales, retorcidas y deformadas
de los equipos defectuosos, y no se. ha dado la debida atención a las
divinamente anormales, ni a estos tipos de conciencia que trascienden el común
estado humano de percepción inteligente. Los últimos mencionados estados
supernormales se expresan por medio de los grandes artistas, músicos,
dramaturgos, escritores y muchos otros tipos de trabajadores creadores que han
sido la gloria del reino humano en el transcurso de las épocas y que brillarán
con mayor gloria durante el siglo venidero.
Cuando
se acepte la hipótesis del alma, cuando se admita la naturaleza de la energía
espiritual que fluye a través de ella, y cuando se estudie el mecanismo de los
centros de fuerza, progresaremos rápidamente hacia el conocimiento. Cuando por
la práctica de la meditación se hagan experimentos para producir en forma
creadora esas bellezas con las cuales hemos hecho contacto, algunas de las
ideas reveladas y algunos de los diseños que hemos visto, entonces aprenderemos
a cultivar el genio y sabremos entrenar personas para que trabajen en forma
creadora. Se descubrirán múltiples cosas respecto a los centros del hombre,
donde el principio divino tiene su morada, desde los cuales el Cristo interno
puede actuar. Se deberá estudiar lo supra-consciente, no únicamente lo autoconsciente
o lo subconsciente. Mediante este estudio, efectuado con mente abierta, la
moderna sicología podrá llegar con el tiempo a un reconocimiento del alma.
El
alcance de la investigación es tan amplio que únicamente puedo indicar algunos
de sus posibles campos:
1.
La investigación de la naturaleza
del genio, a fin de cultivarlo en forma definida y especializada.
2.
El entrenamiento en el trabajo
creador y el estudio de la diferencia que existe entre este tipo de
entrenamiento y el entrenamiento del trabajo vocacional. El trabajo creador
comprueba la realidad de la existencia del alma; el entrenamiento vocacional
demuestra el tipo de personalidad.
3.
La investigación científica de los
poderes del hombre poniendo especial atención en la telepatía. Se descubrirá
que el trabajo telepático se efectúa de mente a mente o de alma a mente, y no
implica forzosamente comunicaciones y contactos de cerebro a cerebro. Éste es
uno de los campos de investigación más promisorios, aunque todavía presenta
muchas dificultades. La realidad de la existencia del alma no será comprobada
por medio de la telepatía hasta después del año 1945. Para entonces habrá
tenido lugar un acontecimiento en el mundo y se habrá dado una nueva enseñanza
que pondrá todo el tema de los fenómenos telepáticos en una nueva luz.
4.
El entrenamiento científico de la
clarividencia y el desarrollo inteligente de los poderes clarividentes por los
intelectuales del mundo, deja todavía
mucho que desear, pero vendrá como resultado del control mental y de la iluminación.
Los hombres aprenderán a someter el mecanismo del cuerpo a cierta corriente
descendente de energía y estímulo espirituales, que pondrá en actividad los
poderes de la naturaleza síquica, y los antiguos métodos de sesiones espiritas
para desarrollar la mediumnidad y despertar los centros, serán considerados
peligrosos e innecesarios.
En
el campo de la sicología moderna podemos esperar un conocimiento gradual de la
realidad del yo. El problema de los sicólogos consiste en comprender la
relación o la identificación de ese yo con el alma.
Sin
embargo, la ayuda más grande vendrá de la ciencia. La existencia del alma será
oportunamente comprobada mediante el estudio de la luz y la radiación y por una
futura evolución de las partículas de luz. Mediante este inminente desarrollo
podremos ver más y penetrar más profundamente de lo que hoy vemos. Uno de los
hechos conocidos en el reino de la ciencia natural ha sido el cambio cíclico en
la fauna y la flora de nuestro planeta. Animales que abundaban y eran familiares
hace miles de año se han extinguido, y con sus huesos tratamos ahora de
reconstruir sus formas. Las flores y los árboles que antes cubrían la
superficie de nuestro planeta han desaparecido totalmente, y sólo quedan sus
restos fosilizados, que indican una vegetación muy diferente de la que tenemos
hoy. El hombre mismo ha cambiado tanto que es difícil reconocer al homo sapiens
de las razas primitivas de un pasado remoto. Esta mutación y desaparición de
los tipos más primitivos se debe, entre muchos otros, a un factor principal. La
cualidad de la luz que promueve y nutre el crecimiento, la vitalidad y la
fertilidad de los reinos de la naturaleza han cambiado varias veces durante las
pocas y a medida que lo han hecho ha producido las correspondientes mutaciones
en el mundo fenoménico. Desde el punto de vista esotérico todas las formas de
vida de nuestro planeta son afectadas por tres tipos de sustancia de la luz, y
en los momentos actuales un cuarto tipo hace sentir gradualmente su presencia.
Estos tipos de luz son:
1.
La luz del sol.
2.
La luz del planeta mismo, no la luz
reflejada del sol, sino la propia radiación inherente.
3.
La luz que se filtra (si puedo
utilizar esta palabra) desde el plano astral; la constante y gradual
penetración de "luz astral" y su fusión con los otros dos tipos de
radiación.
4.
La luz que comienza a fusionarse con
los otros tres tipos y proviene de ese estado de materia que llamamos plano
mental -luz que a su vez se refleja desde el reino del alma.
La
intensificación de la luz es continua y comenzó más o menos en la época en que
se descubrió el uso de la electricidad, resultado directo de esta
intensificación. La electrificación del planeta, mediante el difundido uso de
la electricidad, es una de las cosas que está inaugurando la nueva era y
ayudará a que se produzca la revelación de la presencia del alma. Dentro de
poco tiempo dicha intensificación llegará a ser tan grande que ayudará
materialmente a rasgar el velo que separa el plano astral del plano físico; la
trama etérica que divide a ambos, pronto se disipará y permitirá que afluya en
forma más rápida el tercer aspecto de la luz. La luz del plano astral (la
radiación estelar) y la luz del planeta se mezclarán totalmente y el efecto
sobre la humanidad y los otros tres reinos de la naturaleza nunca podrá ser los
suficientemente acentuado. Por una parte afectará profundamente al ojo humano,
y hará que la actual esporádica visión etérica sea un acervo universal. Pondrá
dentro del radio de nuestro alcance la gama de los colores infrarrojo y
ultravioleta y veremos lo que está oculto actualmente. Todo esto tenderá a
destruir la plataforma de los materialistas y a preparar el camino; primero,
para admitir el alma como una hipótesis sólida y, segundo, para demostrar su
existencia. Sélo necesitamos más luz, en sentido esotérico, a fin de ver el
alma, luz que estará en breve disponible para comprender el sentido de las
palabras: "Y en Tu luz veremos la luz".
Esta
intensificación de la luz continuará hasta el año 2025 de nuestra era, en que
tendremos un ciclo de relativa estabilidad y constante iluminación, aunque sin
mayor intensificación. En el segundo decanato de Acuario estos tres aspectos se
intensificarán nuevamente por el acrecentamiento de la luz del cuarto aspecto,
luz que proviene del reino del alma, y nos llegará por intermedio de la
sustancia mental universal o "chitta", la cual inundará el mundo.
Para esa época, sin embargo, el alma será reconocida como una realidad y,
debido a este reconocimiento, toda nuestra Civilización cambiará tan radicalmente
que ni siquiera podemos Imaginar hoy la forma que adoptará. En los próximos
diez años veremos una fusión muy acrecentada de las tres primeras formas de la
luz, y a quienes son conscientes de estas premisas y acontecimientos les será
interesante observar lo que está sucediendo. El comienzo de la opinión en el
campo religioso y espiritista, en el de la profecía bíblica y, análogamente, en
el estudio de los símbolos de la Pirámide, conducen a los estudiantes a creer
que en un futuro inmediato habrá un gran
acontecimiento y un hecho espiritual imprevisto. Esto debe anticiparse
debidamente y también realizarse una cuidadosa preparación para ello. No me
refiero a la aparición de algún ser, sino a un proceso natural que tendrá
efectos de largo alcance.
Tenemos
otros campos de actividad que desempeñarán su parte para demostrar la realidad
del alma.
Hay
un aspecto en la conciencia humana que desde hace tiempo ha desconcertado al
sicólogo materialista, y es el curioso poder de previsión, la capacidad de
preveer y pronosticar con exactitud acontecimientos que tendrán lugar en un
futuro inmediato o distante. Advertencias hechas por algún monitor interno han
salvado repetidas veces al hombre de la muerte y del desastre, y personas que
acaban de morir se aparecen a sus amigos o parientes antes de recibir la
noticia de su muerte. Esto no entra en el campo del conocimiento telepático
respecto a la muerte, sino involucra la aparición de la persona. También se
posee el poder de participar en algún acontecimiento en lugares lejanos y
recordar con exactitud lo ocurrido, el lugar, las personas y los detalles.
Estos poderes y muchas previsiones y reconocimientos similares han dejado
perplejos a los investigadores, lo cual obliga a buscar una explicación
correcta. Si se hace una inteligente investigación, y se acumulan testimonios
comprobados y luego se corrobora la previsión, se verá que existe algún factor
en el hombre que no está sujeto a las limitaciones de tiempo y espacio, pero
trasciende la conciencia humana normal. Las investigaciones intentadas hasta
ahora y las explicaciones dadas, son inadecuadas y no explican
satisfactoriamente los hechos. Sin embargo, cuando se investiguen desde el
punto de vista del alma, con su facultad de omnisciencia, libre de las definiciones
del pasado, presente y futuro (pues se pierden en la conciencia del Eterno
Ahora), entonces se comenzará a comprender con un poco más de claridad el
proceso. Cuando se reconozca el verdadero Morador en el cuerpo, se descubran
las leyes de previsión y prevalezca en la mayoría el poder de preveer, se
hallarán grandes pruebas de la existencia del alma, y era imposible explicar
los fenómenos comunes que ocurren, sin admitir antes la existencia del alma.
Si
se siguen estas líneas se acumularán pruebas de su existencia. En la
acumulación de testimonios y evidencias reside un fructífero campo de
actividad. En el entrenamiento de un tipo más elevado de hombre, a fin de que
emplee la fuerza y los poderes del alma, y en el control entrenado de su
mecanismo, se observará que lo así producido es de un orden muy elevado y
presentado en forma tan científica que se lo considerará justificable y de
tanta importancia como cualquier punto
de vista presentado hoy por los eminentes científicos en los distintos campos
de la investigación. El estudio del alma será, dentro de poco, una
investigación tan legítima y respetable como la de cualquier problema
científico, así como lo es la investigación de la naturaleza del átomo. La
investigación del alma y de las leyes que la rigen, ocupará dentro de poco
tiempo la atención de las mejores mentalidades. La nueva sicología logrará
oportunamente comprobar la realidad de su existencia; paralelamente la
respuesta intuitiva e instintiva del género humano a promover el crecimiento del
alma, que emana del aspecto invisible de la vida, comprobará, constante y
triunfalmente, la existencia de un ente espiritual en el hombre -ente
omnisapiente inmortal, divino y creador.
El
proceso sería lento si no fuera por el trabajo que efectúa ahora un grupo de
discípulos e iniciados en colaboración con el Maestro P., que tiene su sede en
América y trabaja intensamente con sus discípulos a fin de estimular las
distintas escuelas sicológicas que existen hoy en el mundo. Es inútil que los
estudiantes traten de averiguar su identidad. Actúa a través de movimientos y
escuelas de pensamiento; no trabaja con individuos, lo hace práctica y
totalmente en el plano mental con el poder del pensamiento; es casi
desconocido, excepto por sus colaboradores que se encuentran en diversos países
del mundo y los discípulos de su rayo, el cuarto. Gran parte de lo que sale a
luz actualmente en el mundo de la sicología se debe al trabajo que él realiza
para estimular la mente de los que dirigen todos los movimientos, efectuándolo
desde el plano mental sin tener contacto con ellos como individuos del plano
físico.
El
apremio actual es muy grande y los Maestros están sumamente activos y
profundamente ocupados en la tarea de salvar al mundo. No tienen tiempo para
trabajar en forma individual, lo hacen con Su grupo de discípulos aceptados,
activos en el trabajo mundial, de lo contrario no pertenecerían al grupo de
Maestros. Los discípulos pueden trabajar intermitentemente con esos pequeños
grupos de probacionistas a los cuales se les ha dado una oportunidad y de vez
en cuando reciben algunas indicaciones. Tienen a su cargo algunos
probacionistas en entrenamiento, muy pocos, a fin de que ocupen el lugar de los
discípulos que pasan a la iniciación, pero aparte de estos dos grupos no harán
trabajo alguno personal durante este siglo, dejando a muchos aspirantes al
cuidado de iniciados y discípulos menores. Su trabajo y el de Sus discípulos se
ha restringido mucho en la actualidad, y se ha ordenado a los discípulos
activos del mundo que se defiendan por sí mismos, que apliquen su propio juicio
y no obstaculicen a los Maestros en
estos momentos de gran tensión y peligro, reclamando Su atención
innecesariamente. Los acontecimientos mundiales son hoy tan importantes, las
oportunidades que tiene la humanidad son tan grandes y los Maestros se hallan
tan ocupados con los asuntos mundiales y con las personalidades que en
distintas naciones predominan y descuellan en posiciones elevadas, que se ha
suspendido momentáneamente la instrucción que se daba a personas de escasa
importancia en los pequeños grupos y sociedades ocultistas. El factor tiempo es
relativamente tan corto para lograr y llevar a cabo ciertos aspectos del Plan
confiado a los Grandes Seres, que hoy todos los verdaderos discípulos realizan
su trabajo y se esfuerzan por resolver sus problemas sin pedir ayuda al
Maestro, dejándolo libre para cosas más importantes. Cuanto más cerca está un
discípulo de su Maestro mejor lo comprende y mayores esfuerzos realiza para
cumplir con su deber, aprender sus lecciones, servir a la humanidad y aliviar
en parte su tarea.
Existen
actualmente en el mundo muchos discípulos de diversos grados; cada uno en su
lugar es capaz de ayudar y guiar a algún aspirante. Hay en el mundo
innumerables libros y enseñanzas que inspiran ayuda a los que buscan
verdaderamente el conocimiento espiritual. Durante los últimos cincuenta años
se ha dado al mundo copiosa enseñanza y profuso entrenamiento esotérico,
disponible hoy para quienes lo buscan ansiosamente. Los aspirantes tienen, por
lo tanto, abundante enseñanza con la cual trabajar y suficiente teoría para
aplicar en la práctica, lo cual permite a los Maestros dedicarse a trabajos de
mayor importancia.
Una
de las cosas más interesantes que están sucediendo y uno de los factores que
oportunamente servirán para demostrar la realidad de la existencia del alma,
reside en el cúmulo de comunicaciones, escritos inspirados y dictados
telepáticos que inundan el mundo en la actualidad. Como bien saben, el
movimiento espiritista está produciendo gran cantidad de literatura inspirada o
seudo inspirada, una de orden muy elevado, que indudablemente es el trabajo de
discípulos muy evolucionados, y otra de calidad muy mediocre. Las diversas
sociedades teosóficas y otros grupos han sido receptores de comunicaciones
similares. Cuando las comunicaciones son verdaderas, tienen frecuentemente un
profundo valor espiritual y contienen mucha enseñanza y ayuda para el
aspirante. Los estudiantes actuales deberían recordar que lo más importante es la
enseñanza y no su supuesta fuente de origen; tales escritos y comunicaciones
deben ser juzgados únicamente por su valor intrínseco. Dichas comunicaciones
emanan, en la mayoría de los casos, del plano del alma; el receptor o
comunicador (el intermediario o amanuense) ha sido inspirado por su propia alma o lo ha extraído del nivel mental
y del conocimiento impartido por el rayo al cual pertenece su grupo y su alma;
al sintonizarse con el depósito de pensamientos, su mente y cerebro los
traducen en palabras y frases.
En
un menor número de casos, la persona que recibe un dictado o escrito, está en
relación telepática con algún aspirante más avanzado que él, y su mente está
siendo impresionada por un discípulo de su grupo, el cual impresiona su mente
porque se encuentra más cerca del Maestro y le trasmite alguno de los
conocimientos que ha asimilado, porque es capaz de vivir dentro del aura del
Maestro. El Maestro no interviene en el proceso, es cuestión de discípulo y
aspirante. Por lo general en estos casos, el receptor de la comunicación se
ilusiona y cree que el Maestro Mismo le está dictando, pero en realidad ha
sintonizado –por intermedio de un discípulo más avanzado que él- la atmósfera
mental del Maestro.
Ninguno
de los Maestros de la sexta iniciación (tales como los Maestros M. y K. H.)
trabaja actualmente con Sus discípulos por medio del dictado. Se hallan
demasiado absorbidos con los problemas mundiales y el trabajo de vigilar los
destinos de prominentes personalidades mundiales en las distintas naciones,
para que puedan dictar enseñanza a cualquier discípulo particular, en algún
pequeño campo de actividad y sobre temas suficientemente conocidos como para
que el discípulo pueda seguir adelante, solo y sin ayuda. Únicamente dos
Maestros, trabajan telepáticamente y por medio del dictado, con varios
discípulos aceptados y se empeñan en inspirar a estos discípulos activos en el
trabajo mundial, para que sean de mayor utilidad al Plan. Actúan así a fin de
impartir a unos pocos pensadores prominentes, en el campo de la ciencia y del
bien social, el conocimiento necesario que les permita efectuar la correcta
actividad a fin de ayudar a la raza a obtener una mayor liberación. No conozco
a otros en esta generación que estén haciendo lo mismo, porque han delegado
mucho de este trabajo a Sus iniciados y discípulos. La mayor parte de los
comunicadores (que trabajan por intermedio de aspirantes en el plano físico)
son discípulos aceptados muy activos que (viven en el aura del Maestro y Su
grupo) continuamente tratan de acercarse a todo tipo de personas y de grupos
que existen en el mundo. A eso se debe el sin fin de comunicaciones, escritos
inspirados, mensajes y enseñanzas personales.
Si
agregamos a lo anterior la gran afluencia de comunicaciones que emanan de las propias
almas de los transmisores y del reino del subconsciente, se explicará la
cantidad de material que se está difundiendo ahora. Sentimos profundo
agradecimiento por la acrecentada respuesta y sensibilidad del hombre.
La
primera reacción y efecto de tal precipitación de comunicaciones aumenta
frecuentemente el orgullo y la ambición espirituales, y al descender la
enseñanza de la mente al cerebro y del cerebro a las palabras y frases,
frecuente y lamentablemente es, en forma penosa, inexacta; también es verdad
que con frecuencia se equivocan respecto a la fuente de donde originaron las
instrucciones, porque es muy grande la falta de humildad y verdadero sentido de
proporción en el hombre. Pero de esta afluencia, que proviene de la vida
subjetiva, surgen nuevos conocimientos, acrecentada devoción al Plan e
indicaciones que oportunamente traerán seguridad. El hombre sabrá muy pronto
que el alma no es una ficción de la imaginación, ni la simple forma simbólica
de expresar una esperanza profundamente arraigada, ni el método utilizado por
él para construir un mecanismo de defensa; tampoco una forma ilusoria de
evadirse de un presente angustioso. Sabrán que el alma es un Ser, un Ser
responsable de todo lo que aparece en
el plano
fenoménico.
Consideraremos
ahora las otras dos preguntas:
Pregunta
4. ¿Qué valor tiene el conocimiento de los siete rayos?
Pregunta 5. ¿Cuál es la significación de las sobresalientes
cualidades del alma, como ser: sensibilidad, conciencia, percepción y luz?
La
cuarta pregunta es importante debido a su vital aplicación práctica. En último
análisis, la definición imparte satisfacción mental, pero no es un criterio
sobre el conocimiento aplicado.
Ante
todo es necesario que el aspirante sea práctico. La época en que prevalecía la
conciencia mística y soñadora va desapareciendo rápidamente, y a medida que el
hombre llegue a obtener, mediante la comprensión de la sicología, un
conocimiento más exacto de sí mismo, comenzará a actuar con precisión e
inteligencia, sabrá con exactitud el camino a seguir y comprenderá las tuerzas
de su propia naturaleza, que lo conducirán a una acción específica cuando sean
puestas en contacto con las fuerzas de su medio ambiente. Los aspirantes deben
tratar de aplicar en forma práctica las verdades impartidas, reduciendo así al
mínimo su responsabilidad. Cuando se ha adquirido conocimiento y no se aplica,
existe el consiguiente peligro y castigo.
Mucha
enseñanza se ha dado en otros libros, la cual espera ser adaptada a fin de
prestar un servicio útil. En este tomo
también se impartirá mucha enseñanza, pero los estudiantes deben
recordar que ellos son los que desean y evocan las enseñanzas que reciben. La
posición que existe entre los lectores y yo, no es la de un instructor que
impone sus sistemas de conocimiento a un grupo de expectantes discípulos. El
grupo es simplemente un canal a través del cual un particular aspecto de la
Sabiduría Antigua puede llegar al mundo expectante. No los considero como un
grupo de hombres y mujeres buenos que, por su grado de evolución, son dignos de
recibir algo esotérico e inusitado, que no había sido impartido al resto de la
raza. Considero sinceramente que están interesados por la vida espiritual, se
esfuerzan por ser inteligentes y están dispuestos (más o menos) a tratar de vivir
como almas y aplicar en lo posible lo que han comprendido de la enseñanza
impartida. El empleo que el estudiante haga de ella es totalmente asunto
propio. Pero el valor de un grupo de aspirantes y discípulos consiste en poder
-si así lo decide y si su aspiración unida es suficientemente fuerte- extraer
la enseñanza y formar un centro a través del cual se divulgue dicha enseñanza,
comenzando con la tarea de moldear el pensamiento humano, arrojar luz sobre los
problemas de la sicología y así difundir la verdad (respecto a los siete rayos,
un antiguo septenario escasamente comprendido) para que pueda surgir una nueva
comprensión y también lanzar una nueva ciencia de la sicología.
Se
preguntarán por lo tanto: ¿ Qué debemos hacer como grupo para poder servir y
constituir un buen canal a fin de ayudar a la humanidad?
Primero,
deben adoptar la actitud de que toda enseñanza se funda en servir
voluntariamente sin pensar en el yo. Lo más importante es acrecentar la
comprensión espiritual y la elevación de la humanidad, no el propio progreso o
desarrollo, ni la autosatisfacción al recibir nueva y especial información.
Cuando dediquen la mente y el esfuerzo a servir en forma grupal y cuando las
palabras sean inofensivas, debido a la afluencia del Amor, entonces progresarán
y el alma se aferrará más a su instrumento.
Segundo,
no permitan que la mente se distraiga en conjeturas inútiles, respecto a la
identidad del instructor. ¿. De qué importancia es saber quién es? ¿ Puede
comprobarse su identidad en alguna forma? ¿ Qué valor tiene aceptar las
afirmaciones de cualquier condiscípulo que pretenda estar bien informado sobre
el asunto, sea quien fuere? No se puede probar si tiene razón o no; por lo
tanto, se pierde tiempo que podría dedicarse a prestar un servicio más fructífero,
a un estudio más profundo de las cualidades de la vida y a la meditación.
Lo importante es lo que se enseña. Los
aspectos de la verdad que presento a vuestra consideración deberían ser de
valor; la medida de la ayuda que puedo prestarles y el estímulo espiritual y
mental que puedo impartirles, es lo importante. Entrenar la intuición para
reconocer la verdad espiritual debería ser el objetivo de su esfuerzo. La única
autoridad es la instrucción y no el instructor, y en la roca de la autoridad se
han estrellado muchas escuelas. Existe una sola autoridad, la propia alma
inmortal de cada uno, única autoridad que debe ser reconocida.
Aprendan
a captar correctamente la enseñanza y a considerarla por lo que es. Parte de
ella ha sido escrita para una época distante, el verdadero significado de este
Tratado sobre los Siete Rayos comenzará a surgir como parte del conocimiento
general de la humanidad hacia fines de este siglo, a menos que una inminente
difusión evoque cambios mayores de los que ahora considera posibles la
Jerarquía observadora. Una parte de la enseñanza es de utilidad inmediata para
ustedes. Otra arrojará más luz sobre los problemas de la moderna sicología y
vinculará los numerosos aspectos de la ciencia del alma. El discípulo progresa
buscando la fuente que nutre su alma; él descubrirá que la fuente de su fuerza
se encuentra en la enseñanza y en el esfuerzo grupales. Entrenamos a los
hombres para que vivan como almas y no como niños que deben ser cuidados,
vigilados y protegidos e impuestos de órdenes y reglas. Como almas, los hombres
reciben su vida del océano universal y no de la cisterna de lo particular.
Llevando sus pequeños cántaros, hallan su camino hacia ese océano y extraen por
sí mismos con ese receptáculo lo que necesitan. A la luz de su propia intuición
y mente iluminada (desarrollados y llevados a la utilidad por la meditación)
traten de extraer para sí ese aspecto de la enseñanza apropiada y que puede
ayudarlos, interpretándola a la luz de su propio progreso y necesidad.
Los
días de contacto con la personalidad, atención de la personalidad y mensajes
personales, hace tiempo que han terminado, excepto en el valle de la ilusión
que está en el plano astral. Éstas son palabras duras, pero ningún verdadero
discípulo las interpretará mal. Por su propia y profunda experiencia y lucha
sabe que es así. Lo importante es el grupo de Maestros, la Jerarquía como un
todo y su interacción con la humanidad; lo interesante es el grupo de
discípulos del Maestros y su relación con los discípulos probacionistas en el
plano físico, a los cuales ve como grupos esparcidos por el mundo, no importa
donde residan; lo de vital importancia es la enseñanza que se puede difundir y
su efecto sobre la mente colectiva de los pensadores de la raza; lo que nos parece de suprema
importancia a los instructores es la interacción entre el grupo subjetivo de
trabajadores mundiales y aquellos que -en el plano de la objetividad- aman a la
humanidad. No nos interesa satisfacer las aspiraciones individuales, cumplir
los deseos del probacionista, ni nutrir su ambición espiritual. El momento
actual es demasiado grave y la crisis demasiado aguda.
Cierto
es que en la actualidad existen grupos de aspirantes que reciben instrucción
determinada y discípulos que son sometidos a un definido entrenamiento, pero
debe recordarse (a pesar de que afirmen lo contrario los fanáticos del mundo)
que en tales casos no se da ningún entrenamiento en lo que concierne al manejo
de la vida de la personalidad; los problemas específicos de la salud, los
económicos y las preocupaciones familiares no son abordados ni considerados, y
tampoco se reconforta ni se pierde tiempo en satisfacer o tranquilizar a la
inestable personalidad. Se da entrenamiento a los aspirantes respecto a la
técnica del progreso espiritual; se sugiere cómo corregir los factores ocultos
que producen situaciones emocionales; se pueden dar enseñanzas sobre la
práctica de la meditación a fin de lograr ciertos resultados y ofrecer
instrucciones sobre las leyes que rigen la unión con el alma, pero no se
intenta hacer trabajo alguno relacionado con la personalidad. Los discípulos
manejan sus propias personalidades. En la presión del trabajo mundial los
Maestros tienen cada vez menos tiempo para dedicarlo a Sus discípulos
aceptados, ¿ cómo pueden creer que el Maestro tenga tiempo para dedicarlo a
quienes no están en el grado de discípulos aceptados?
Sin
embargo, en el futuro se acrecentará la formación de más grupos que funcionarán
sobre una nueva base, y en la actualidad se están formando "organismos
grupales". Son aún experimentales y quizás sean prematuros e indeseables.
La enseñanza dada a estos nuevos grupos, las sugerencias hechas, el experimento
respecto al entrenamiento que se intentará hacer y la técnica impartida, no
serán dadas en forma personal ni privada a un miembro individual del grupo,
sino que será revelado abiertamente y podrá ser leído, conocido y considerado
por cada miembro del grupo. Dichos grupos son escasos lógicamente y cuentan con
pocos miembros. Intentan comprobar la posibilidad de exteriorizar oportunamente
a los grupos reunidos alrededor de un Maestro en los planos internos. Tales
grupos de discípulos aceptados en los planos internos, son organismos
sensibles, y cada miembro de estos círculos reunidos alrededor de un Maestro es
consciente de lo que concierne al desarrollo espiritual de los condiscípulos
que están dentro del radio de ese círculo en el que él se halla. Estos pequeños
intentos externos de duplicar las tentativas están aún en embrión. Como ensayos
y experimentos pueden fracasar. Los miembros de estos diminutos grupos externos
y su afiliación y agrupación sólo son conocidos por quienes forman parte de
ellos; deben estar dispuestos a recibir instrucción, a desarrollarse como
unidades grupales y a permitir que los demás miembros del grupo conozcan sus
fracasos y triunfos. También deben guardar completo silencio sobre la
existencia del grupo; romper este silencio significa su eliminación del grupo.
Los miembros de dichos grupos son absorbidos en la vida de la entidad grupal.
Reciben entrenamiento en el grupo, y el grupo es entrenado en conjunto, sin
poner el énfasis en el individuo, sino únicamente en la interacción y el
intercambio grupal, su integración y progreso. Sólo son observados y dirigidos
esos factores que en la vida del individuo puedan impedir el progreso de la
vida y la expresión grupales. La tónica grupal, el color grupal y el desarrollo
grupal, es lo que tiene importancia en el entrenamiento de los trabajadores, y
nunca se considera al individuo como tal, sino su relación con el grupo. Lo que
debe hacerse y la disciplina a cumplir se basan en el deseo de mantener el
equilibrio grupal y no en el interés personal puesto sobre el individuo. Este
experimento se realiza a fin de probar la aptitud del hombre. Será probado al
iniciarse como unidad grupal. Si pasa la prueba y triunfa, el grupo se
enriquecerá y progresará. Si fracasa, quedará eliminado y otros irán ocupando
su lugar hasta el momento en que el ente grupal se armonice y complete, y
trabajen en armonía quienes son sinceros, honestos e impersonales y mentalmente
equilibrados, quienes son altruistas y aman a sus semejantes. De esa manera
pueden, como ente grupal, formar un punto focal para trasmitir fuerza
espiritual a un mundo necesitado y expectante.
Pero
es muy importante recordar que la actitud del iniciado o instructor entrenador,
es de total desapego e impersonalidad; es consciente de la condición, de la luz
del alma y del estado mental, pero no pone su atención en los asuntos del
aspirante en el plano físico ni en el entrenamiento de su naturaleza emocional
y de su desarrollo astral. El aspirante aprende a ser maestro y adepto
manejando sus propios asuntos en el plano físico y su idiosincrasia astral.
Esto debe lograrlo con la luz y la fortaleza de su propia alma. Los que nos
dedicamos a la enseñanza violaríamos una ley y obstruiríamos el desarrollo del
aspirante si tratáramos de imponerle condiciones que no son naturales, lo cual
estimularía excesivamente su naturaleza inferior. ¿ Cuándo aprenderán que los
instructores y discípulos avanzados que los tienen a. su cargo, sólo trabajan
con el alma y en los niveles mentales? ¿ Cuándo comprenderán que hasta que el
hombre no haya hecho contacto con su propia alma y aprenda a actuar como mente
controlada, muy poco podemos hacer por él? Repito, no nos interesan las
personalidades ni sus pequeños asuntos. No tenemos tiempo ni deseamos
inmiscuirnos en el método que emplea ni en la forma como vive el hombre. ¿ Por
que tenemos que hacerlo, si ya se ha publicado y dado tanta enseñanza como para
llamar la atención del aspirante durante mucho tiempo? Cuando el hombre empiece
a vivir como alma y su conciencia haya trascendido el mundo de la ilusión,
entonces podrá ser útil. La primera lección que debe aprender es el sentido de
los valores en tiempo y espacio, y saber que trabajamos con almas y no nutrimos
a la personalidad.
¿
Les parece que ésta es una expresión demasiado severa? Si realmente lo es,
significa que aún están algo autocentrados y enamorados de sus propias almas
individuales, que no han hecho el debido contacto con ella y quizás sólo han
sentido nada
más que su
vibración. No poseen aún esa verdadera visión de la necesidad mundial que los
liberará de la propia ambición y les dará libertad para trabajar como lo
hacemos nosotros, en los planos subjetivos, sin pensar en el yo o en la
felicidad espiritual, sin querer realizar una tarea autodesignada, ni ansiar
deslumbrantes promesas de triunfos futuros; sin anhelar ansiosamente obtener
afectos y hacer contactos con quienes poseen una conciencia más avanzada que la
nuestra. Si esto sigue estando más allá de su comprensión, reconózcanlo y
comprendan que no se los culpa por ello. Sólo se les indica el terreno en que
están y que la ilusión del plano astral aún los esclaviza y los conduce a
anteponer las reacciones de la personalidad antes que la realización grupal.
Mientras descubren y actúan en ese pIano y en ese nivel de conciencia, no es
posible atraerlos conscientemente dentro del grupo de Maestros en los niveles
mentales. Todavía son demasiado destructivos y personales, podrían dañar al
grupo y causar dificultades, y a través del estímulo grupal, verían con mucha
claridad cosas para las cuales no están todavía preparados y, en consecuencia,
serían destruidos. Deben aprender a aceptar la guía de su propia alma y a
trabajar con armonía e impersonalidad en el plano físico, con el grupo o grupos
a que el destino los ha impulsado. Cuando hayan aprendido a olvidarse de sí
mismos, cuando no busquen nada para el yo separado, cuando permanezcan
firmemente sobre sus propios pies, busquen ayuda internamente, y cuando la tendencia de su vida sea hacia la
colaboración, entonces pasarán de la etapa del Observador a la del Comunicador.
Esto sucederá cuando se pueda confiar que comunicarán sólo lo que es impersonal
y verdaderamente constructivo, y que no nutrirán la naturaleza emocional ni
satisfarán los deseos del yo.
Un
punto muy interesante, podría ser observado aquí, y responder a una pregunta.
En el Tratado sobre Magia Blanca me referí a dos grupos, el de los Observadores
y el de los Comunicadores (al tercer grupo no lo consideraremos aquí), y
formulé la siguiente pregunta: ¿ Quien entrena a estos Observadores y
Comunicadores? Quisiera aclarar que los observadores se entrenan a sí mismos o,
con más exactitud, el alma de cada uno entrena a la personalidad para que
llegue a ser un verdadero observador. En cambio los comunicadores son lenta y
gradualmente entrenados por los discípulos más avanzados que trabajan desde el
plano subjetivo de la vida. Este entrenamiento no se organiza ni prepara en el
plano físico, y tampoco hay allí discípulos que se ocupen de entrenar grupos de
comunicadores para ser utilizados más adelante por la Jerarquía. En esta
cuestión, como toda en la vida espiritual, el discípulo se entrena primero a sí
mismo para responder a su propia alma y también para responder a los
trabajadores del grupo interno, los que posteriormente, como resultado de su
esfuerzo autoiniciado, le enseñan a ser un comunicador, un intermediario. La
característica de tales comunicadores es la claridad mental, verdadera
impersonalidad, tolerancia espiritual y parquedad en el uso de las palabras,
cuando éstas encierran conceptos. Debería recordarse que del conjunto de
escritos síquicos que afluyen hoy al mundo, el trabajo de los verdaderos
comunicadores será ocuparse del Plan y no de las personalidades, de los
principios y no de los propósitos individuales, y todos esos comunicadores
serán tipos mentales, canales para el amor de Dios y conscientes del grupo. En
su trabajo no habrá nada que produzca separatividad ni que nutra los fuegos de
la controversia, el antagonismo o el partidismo. Muchas cosas de valor podrán
llegar por otros canales, sin que sea por medio de este grupo de comunicadores
y podrá esperarse que afluyan en forma acrecentada escritos inspirados de orden
elevado y sabiduría proveniente del mundo de las almas, a través de centenares
de personas que están en contacto con sus propias almas. También mucho
provendrá de los niveles superiores del plano astral, de elevado orden
devocional, pero nada procederá del grupo de comunicadores que está hoy en
proceso de formación. Sólo un puñado de ellos se ocupa ahora de ese trabajo, y
hasta dentro de quince años no
comenzarán verdaderamente a aparecer dichos comunicadores.
Retomaremos
las dos preguntas y, especialmente, la que concierne al valor que tiene el
estudio de los rayos. He sentido la necesidad de escribir sobre este asunto por
las siguientes razones:
1.
La sicología moderna se halla en un
callejón sin salida. Las numerosas sicologías han hecho su contribución al
entero tema y todas tienen valor, porque incorporaron un aspecto de la verdad.
Mediante ellas hemos llegado a un asombroso conocimiento del hombre, de sus
instintos y mecanismos animales, de las reacciones a su medio ambiente y a su
mecanismo sensorio; hemos aprendido mucho respecto al subconsciente a través
del cual irrumpen en la mente consciente, en forma desastrosa, antiguos pecados
y conocimientos raciales, complejos reprimidos y deseos latentes, así como
reacciones síquicas altamente organizadas. Sabemos mucho sobre el hombre como
ente íntegro funcionante y la interacción que existe entre los sistemas
nervioso glandular, los músculos y sus expresiones, como ser: cualidad,
carácter, personalidad y medio ambiente. También hemos aprendido mucho sobre
ese complejo ser llamado hombre, y el hombre como ente síquico es un hecho
comprobado en la naturaleza, como lo es el hombre animal. Pero el hombre, el
alma, permanece siendo aún una incógnita, una esperanza, una creencia. La
realidad de la existencia del alma no ha sido aún corroborada; al ayudar a
traer a la luz la verdad, trato de llamar la atención a los pensadores modernos
sobre el tema de los siete rayos, para que la luz de este conocimiento
esotérico pueda iluminar la ciencia de la sicología. Así podría ayudar a que se
realice la tarea de revelación.
2.
Si alguna cosa ha surgido en las
mentes de los investigadores a medida que han estudiado al hombre, ha sido la
realidad de que es esencialmente dual. La sicología ha demostrado que en la
conciencia de cada ser humano existe un sentido de dualidad, que el hombre es,
en un sentido misterioso, dos seres, y que la lucha entre ambos ha conducido a
todo tipo de neurosis y complejos que abruman la ingeniosidad de los sicólogos
expertos que procuran hallar una solución. El iniciado Pablo se refirió a esto
cuando habló de la eterna lucha que se libra entre la mente carnal y la
naturaleza celestial, y todos los aspirantes que luchan inteligentemente por
obtener la liberación son testigos de ello. Pablo señala que la victoria se
adquiere a través del Cristo, y doy la pauta de la importancia de este estudio
de los rayos cuando declaro que esotéricamente los siete rayos son la séptuple expresión
del Cristo Cósmico, la segunda persona de la Trinidad. Miles de personas desorientadas acuden a las
clínicas de los sicólogos, llevando consigo el peso de sus naturalezas duales,
y miles de sicólogos reconocen esta dualidad y tratan de unificar esos dos
aspectos disociados. Cuando se comprenda la verdadera naturaleza de los siete
rayos y el efecto que producen en la humanidad al expresar los siete tipos de
hombres, entonces encararemos el tema de la dualidad del hombre con más
inteligencia, y comprenderemos mejor la naturaleza de las fuerzas que
constituyen una u otra de estas dualidades. Ésta es la verdadera ciencia
esotérica. La ciencia de las siete cualidades o rayos, y su efecto sobre las
miríadas de formas que ellos moldean y energetizan, constituye el nuevo modo de
encarar el correcto método de entrenar y desarrollar a la familia humana. La
moderna ciencia esotérica tiene un gran conocimiento de la forma externa o
aspecto materia, y de su naturaleza eléctrica. La ciencia esotérica sabe mucho respecto
a la naturaleza de ha energías subjetivas y de las cualidades que coloran y
condicionan la forma. Cuando ambos conocimientos estén inteligentemente unidos
elaboraremos una sicología más exacta y verdadera y una nueva ciencia de la
cultura humana; entonces el trabajo de unificar al hombre -el hombre como ente
síquico y como alma condicionadora- progresará rápidamente.
3.
El conocimiento de los rayos y sus
tendencias y energías traerá gran iluminación a quienes trabajan en las
distintas ciencias. Todas ellas pertenecen a uno de los rayos, y una ciencia es
textualmente la luz que arroja un rayo en un campo particular de la
manifestación divina. Los cuatro reinos de la naturaleza son personificaciones
de cuatro grandes Vidas que se encuentran en cada uno de los cuatro rayos
menores. El Ser que da vida al cuarto reino, o reino humano (considerando a
este reino como un organismo distinto, así corno el cuerpo o la personalidad de
un hombre es un organismo diferente y separable de él como alma), pertenece al
quinto rayo. El Ser que anima similarmente al tercer reino o reino animal,
responde a las vibraciones del sexto rayo. El Ser que da expresión y fuerza
activa al reino vegetal, pertenece al cuarto rayo. Por lo tanto tenemos:
La Humanidad 4to. Reino 5to. Rayo Conocimiento Concreto.
El Animal 3er.
Reino 6to. Rayo Devoción ascen. y progresiva.
El Vegetal 2do. Reino 4to. Rayo Armonía
y Belleza.
El Mineral ler. Reino 7mo. Rayo Organización y Ritual.
Estos
enunciados tienen ahora poco significado para ustedes, pero los ampliaremos más
adelante cuando consideremos estos rayos más detalladamente. Por ahora les doy
sólo un conocimiento general. Sin embargo, es evidente que cuando los
científicos conozcan y acepten, aunque sea como hipótesis, la naturaleza de la energía
que compenetra y anima cualquier reino de la naturaleza, se arrojará mucha luz
sobre las formas externas, cualificadas por una fuerza y vida determinadas.
Existe,
por ejemplo, una razón definida por la cual la mayoría de las flores silvestres
y cultivadas de Occidente y también las de la temporada de otoño tienen tonos
amarillos y anaranjados; la calidad mental de las subrazas posteriores a la
raza aria, como también el tono general en toda la era de Aries, se debe a la
misma razón. La influencia del cuarto rayo de Armonía y Belleza y el poder que
está desarrollando el quinto rayo de Conocimiento (sinónimo de la fusión de la
intuición y el intelecto en el hombre altamente evolucionado) tiene un definido
efecto sobre el reino vegetal y el aura humana. El amarillo anaranjado
resplandece en ambos. Menciono esto para ilustrar una exteriorización de la
fuerza del rayo, y como demostración del valor de la ciencia esotérica cuando
se aplica a lo exotérico.
El
rayo azul de devoción pasa a ser el color violeta denominado rayo ceremonial. ¿
Qué significan estas palabras? Simplemente, que el gran Músico del Universo
está oprimiendo las teclas, emitiendo otra nota, haciendo girar otra vuelta de
la rueda y penetrando en el arco de manifestación del rayo violeta, la gran
nota musical sol. Estos rayos traen consigo -en los reinos de la naturaleza-
todo lo que se encuentra a tono con ellos: seres humanos, devas de orden
superior o inferior, elementales de la naturaleza, deseables o indeseables,
flores, frutas y vegetales de cierta clase, animales y formas de distintas
especies. La desaparición de un rayo señala la extinción total de algunas
formas de ciertas especies de animales, y produce la extinción de algún aspecto
vegetal. De allí la confusión que existe entre los científicos actuales. El
proceso de entrada es lento, similar a todo trabajo en la naturaleza. Lo mismo
sucede con el proceso de salida. Simultáneamente con el nacimiento y emergencia
cíclicas de un nuevo rayo tenemos el lento retorno a su fuente de origen del
rayo predominante, presente en el advenimiento del nuevo rayo.
Actualmente
el sexto rayo está saliendo de la manifestación y llevando consigo todas esas
formas cuya nota clave es el azul -por ejemplo esas personas que con devoción,
equivocada o no, han seguido cierto objetivo, persona o idea. Con él
desaparecerán, por lo tanto, todos los denominados fanáticos y los que se
dedican con intención fija a lograr algún objetivo. Muchas flores que nos
deleitan están desapareciendo, por ejemplo, la campanilla azul, el jacinto y el
olivo; el zafiro será escaso y la turquesa perderá su matiz. Se pondrán de moda las flores de
colores violeta, lavanda y púrpura, detrás de lo cual existe un profundo
propósito.
El
plano físico, en su aspecto más denso, encierra pocos misterios para el hombre
actual, pues lo conoce plenamente, pero los niveles más sutiles del plano
físico que aún están ocultos, son para el hombre su próximo campo de
descubrimiento. El rayo del ceremonial trae consigo los medios por los cuales
ese conocimiento puede ser adquirido y revelado a todos, y de esa manera no
será sólo propiedad de los sabios y los ocultistas. Los tres niveles etéricos
superiores y quienes los habitan, esperan llegar a ser propiedad de todos, y
conjuntamente con sus habitantes vendrá el futuro acercamiento.
En
la actualidad es posible predecir ciertos acontecimientos que ocurrirán durante
los próximos cien años.
Primero,
dentro de diez años, más o menos, el primer éter, con todo lo que compone esa
materia, será un hecho científico reconocido, y los hombres de ciencia que
trabajan intuitivamente reconocerán a los devas de ese plano. Las personas que
encarnen cuando esté en vigencia el séptimo rayo, poseerán ojos que les
permitirán ver a los devas de color púrpura y a los devas menores del cuerpo
etérico.
Segundo,
cuando se acerque al plano físico Aquel a Quien los hombres y ángeles esperan,
traerá consigo no sólo a algunos de los Grandes Seres y Maestros, sino también
a algunos devas, que representan, para la evolución dévica, lo que los Maestros
representan para la evolución humana. No debe olvidarse que la evolución humana
es una de tantas, y que este período de crisis lo es también para los devas. Se
les ha pedido que se acerquen a la humanidad, y que con su vibración más elevada
y su conocimiento superior unan sus fuerzas con las de la humanidad para el
progreso de las dos evoluciones. Tienen mucha enseñanza que impartir sobre el
color y el sonido y el efecto que estos producen en el cuerpo etérico de los
hombres y los animales. Cuando la raza haya captado lo que los devas tienen que
impartir, serán eliminadas las enfermedades físicas y se centrará la atención
sobre las dolencias del cuerpo astral o emocional.
Los
devas de color violeta de los cuatro éteres forman, como se imaginarán, cuatro
grandes grupos con siete divisiones subsidiarias. Estos cuatro grupos trabajan
con los cuatro tipos de hombres que están ahora encarnados, porque en verdad,
en ningún momento en esta ronda, habrá más de cuatro tipos de hombres en encarnación.
Cuatro rayos predominan en cualquier periodo dado, pero uno predominará más que
los otros. Con esto quiero decir que hay sólo cuatro rayos en encarnación
física, porque es en el plano del alma
donde lógicamente se encuentran los siete tipos. Esta idea se manifiesta en las
cuatro castas de la India, y observarán que ellas prevalecen universalmente.
Los cuatro grupos de devas son servidores del Señor, y su trabajo especial es
hacer contacto con los hombres e impartirles enseñanza experimental y definida.
Instruirán
sobre los efectos del color para la curación de las enfermedades, especialmente
el efecto de la luz violeta, a fin de disminuir las enfermedades humanas y
curar las del plano físico, que tienen su origen en el doble o cuerpo etérico.
Enseñarán
a los hombres a ver etéricamente, elevando la vibración humana mediante su
propia acción.
Demostrarán
a los pensadores materialistas del mundo que existe el estado superconsciente
-no sólo el superhumano- y también esclarecerán el hecho aún no reconocido de
que otros seres, además de los humanos, habitan la tierra.
Enseñarán
también como emitir los tonos que corresponden a las graduaciones del violeta,
y mediante la entonación del sonido capacitarán al hombre para utilizar los
éteres, así como ahora utiliza la materia del plano físico para diversas
necesidades.
Esto
permitirá a los seres humanos controlar de tal manera los éteres, que el peso
de la materia será trasmutado y los movimientos serán más ágiles, rápidos,
deslizantes y silenciosos, y por lo tanto menos cansadores. El ser humano
logrará disminuir la fatiga y aumentar la rapidez de la movilidad al controlar
los niveles etéricos, y obtendrá la capacidad de trascender el tiempo. Hasta
que esta profecía no llegue a ser una realidad en la conciencia, su significado
permanecerá velado.
Además
enseñarán a los hombres a alimentar correctamente el cuerpo y a extraer el
alimento de los éteres circundantes. En el futuro el hombre se concentrará
sobre el sonido condicionador del cuerpo etérico, y el funcionamiento del
cuerpo físico denso será prácticamente automático.
Esto
permitirá a los seres humanos, como raza y no como individuos, expandir su
conciencia, a fin de que abarquen lo suprafísico. No olviden el importante
hecho de que cuando se logre, la trama que separa el plano físico del plano
astral será descubierta por los científicos y su propósito oportunamente será
reconocido. Con este descubrimiento vendrá el poder de atravesar la trama, a
fin de vincularse conscientemente con el cuerpo astral. Entonces se habrá
llevado a cabo otra unificación material.
¿
Qué ocurrirá después, y cuál será el método para acercarse estos devas?
Durante los próximos quince años los hombres
recibirán, a menudo subconscientemente, cada vez más enseñanza definida proveniente
de los devas con quienes están vinculados. Al principio esto se hará
telepáticamente. En la actualidad los médicos reciben información de ciertos
devas, y en los niveles mentales hay dos grandes devas que pertenecen al grupo
de color verde y ayudan en este trabajo, y algunos médicos reciben
subjetivamente mucho conocimiento impartido por una deva color violeta que
actúa en el subplano atómica del plano físico, ayudado por un deva del nivel
causal que también actúa con y a través de los egos de los médicos. A medida
que los hombres aprendan a presentir y a reconocer dichos devas, éstos les
impartirán más enseñanza y lo harán de tres maneras, por:
a.
La telepatía intuitiva.
b.
La demostración del color que de
esta manera comprobará la realización de ciertas cosas.
c.
Definidos sonidos musicales que a su
vez producirán vibraciones en los éteres, los cuales a su vez producirán
formas.
Debido
a la ampliación de la visión que obtendrá la humanidad, el éter parecerá ser
más sustancial de lo que es ahora, y a medida que se desarrolle la vista
etérica se reconocerá que los éteres son estrictamente materia del plano
físico. Por lo tanto, cuando un hombre enfermo llame a un deva, y éste destruya
el tejido enfermo, emitiendo una nota que produzca la eliminación del tejido
infectado, y cuando por medio de una presencia producida por la vibración
construya visiblemente el nuevo -tejido, entonces la presencia de estos devas
será generalmente reconocida y se utilizará su poder.
¿
Por qué medios conoceremos su presencia y utilizaremos sus poderes?
Ante
todo, por el desarrollo especifico del ojo humano que verá lo que ahora es
invisible. Habrá un cambio dentro del ojo, que no será del tipo de la
clarividencia.
Después,
por la constante experimentación de las invocaciones y su empleo, se descubrirá
el método de llamar a los devas. Este desarrollo debe efectuarse con
precaución, porque puede ser desastroso para quienes no están protegidos. Por
eso es necesario insistir en que se debe llevar una vida pura, aprender
invocaciones y fórmulas protectoras y conocer el poder de protección que tiene
la iglesia y la masonería. No olviden que las entidades maléficas que pueden
responder a vibraciones análogas existen también en otros planos además del físico, y que las
invocaciones para llamar a un deva, si no son emitidas correctamente, pueden
llamar a un ser que provoque estragos. La protección reside en el ritual. De
allí el énfasis puesto en las fórmulas de la iglesia y en los rituales
masónicos, el cual se acrecentará y no disminuirá en el transcurso de los años.
Posteriormente se conocerá la fuerza de las invocaciones.
Cada
individuo vibra en cierta medida. Los que saben y poseen clarividencia y
clariaudiencia descubren que toda materia emite sonidos y palpita y tiene su
propio color. Por lo tanto cada ser humano puede emitir un sonido específico.
Al emitirlo hace que resplandezca como color, y la combinación de ambos indica
en cierta medida cuál es su vibración específica.
Cada
ente de la raza humana pertenece a alguno de los siete rayos, en consecuencia
predomina en él algún color y emite algún sonido; las graduaciones son
infinitas y los matices del color y del sonido son innumerables. Cada rayo
tiene sus rayos subsidiarios a los cuales domina y actúa como rayo sintético.
Estos siete rayos están vinculados con los colores del espectro. Tenemos los
rayos rojo, azul, amarillo, anaranjado, verde y violeta. Existe el rayo que los
sintetiza a todos, el índigo. Tenemos los tres rayos principales, rojo, azul y
amarillo y los cuatro colores secundarios que, en la Mónada en evolución, tiene
su correspondencia en la Tríada espiritual y en el cuaternario inferior. El
Logos de nuestro sistema se concentra en el amor o aspecto azul que, en
síntesis, se manifiesta como índigo. Este tema sobre los rayos y sus colores,
confunde al neófito. Sólo puedo indicar algunas ideas y, en el cúmulo de
sugerencias, podrá llegar oportunamente la luz. La clave reside en la similitud
del color, lo cual significa una semejanza de nota y ritmo. Por lo tanto, cuando
un hombre pertenece a los rayos rojo y amarillo, con el rojo como rayo
primario, y encuentra otro ser humano que pertenece a los rayos azul y amarillo
con una secundaria similitud al amarillo, puede producirse un reconocimiento.
Pero si un hombre que pertenece a los rayos amarillo y azul, tiene como color
primario al amarillo, encuentra a un hermano que pertenece a los rayos amarillo
y rojo, el reconocimiento es mutuo e inmediato porque el color primario es el
mismo. Cuando esta causa fundamental de asociación o disociación, sea mejor
comprendida, los colores secundarios actuarán como lugar de encuentro que
redundará en beneficio mutuo de las partes involucradas.
Los
colores rojo, azul y amarillo son primarios e irreductibles y constituyen los
colores de los rayos principales.
a.
voluntad o poder . Rojo
b.
Amor-Sabiduría......................Azul
c.
Inteligencia
activa.................Amarillo
Tenemos
además los rayos secundarios:
d.
Anaranjado
e.
Verde
f.
Violeta
y el rayo
sintetizador, índigo.
4.
Por supuesto, la principal atracción
del estudio de los rayos es su interés por lo humano, estudio que vivificará y
despertará en los sicólogos la verdadera comprensión del hombre. Todo ser
humano pertenece a uno de los siete rayos. En cada vida su personalidad
pertenece a uno de ellos, rotando de acuerdo al rayo del ego o alma. Después de
la tercera iniciación, localiza (si corresponde esta palabra tan inadecuada) su
alma en uno de los tres rayos principales, aunque hasta ese momento puede
pertenecer a uno de los grupos de los siete rayos. Desde esa excelsa actitud
trata de lograr la unidad esencial de la Mónada. El hecho de que existan siete
tipos de rayos encierra en sí grandes implicaciones, y lo intrincado del tema
desconcierta al neófito.
Un
rayo confiere, por medio de su energía, condiciones físicas peculiares y
determina la cualidad de la naturaleza astral-emocional, cobra el cuerpo
mental, controla la distribución de la energía, pues los rayos son de distintos
grados de vibración, y rigen un determinado centro del cuerpo (diferente para
cada rayo), a través del cual se hace esa distribución. Cada rayo actúa
principalmente a través de uno de los centros y en los otros seis lo hace en
orden específico. El rayo predispone a que el hombre tenga ciertas debilidades
y fortalezas y es su principio limitador, dotándolo también de capacidad. Rige
el método de sus relaciones con otros tipos humanos, y es responsable de las
reacciones de la forma hacia otras formas. Lo cobra, le imparte cualidad, le da
su propia tonalidad en los tres planos de la personalidad y moldea su
apariencia física. Ciertas actitudes de la mente son fáciles para un tipo de
rayo y difíciles para otro, de allí que la variable personalidad cambia de un
rayo a otro al cambiar de una vida a otra, hasta que todas las cualidades se
hayan desarrollado y expresado. Algunas almas, debido al destino que les depara
su rayo, se encuentran en determinados campos de actividad, y el campo definido
de sus esfuerzos es relativamente el mismo durante muchas vidas. Un gobernante
o estadista ha adquirido destreza en su especialidad debido a su gran
experiencia en ese campo. Un instructor mundial ha estado desempeñando su tarea
de salvación durante muchas vidas. Cuando un hombre ha recorrido las dos
terceras partes del sendero evolutivo, el tipo de rayo de su alma empieza a
dominar al tipo de rayo de su personalidad y, en consecuencia, regirá la
tendencia de su expresión en la tierra, no en sentido espiritual (según se
dice>, sino en el que predispone a la personalidad a realizar ciertas
actividades.
Desde
el punto de vista de la sicología, el conocimiento de los rayos y de sus
cualidades y actividades es de gran importancia, de allí la razón de este
tratado.
5.
Los grupos de personas,
organizaciones, naciones y conjuntos de naciones, son el resultado de las
actividades y del magnetismo de los rayos. Por eso es de valor comprender las
fuerzas que emanan desde el centro divino creador que denominamos rayos, a fin
de comprender la cualidad, la naturaleza y el destino de las vastas masas
humanas. Los siete planetas están regidos por uno de los rayos. Los países,
considerados independientemente de sus ciudadanos, también son el resultado de
las actividades de rayo, de modo que la importancia del tema no puede ser
sobrestimado.
Pregunta 5. ¿ Cuál es el significado de Sensibilidad,
Conciencia o Percepción, y Energía de la Luz?
Consideraremos
ahora la última pregunta, e indicaré en términos generales, limitados
lógicamente por lo inadecuado del lenguaje, el significado de las cualidades
sobresalientes del alma:
a.
Sensibilidad o respuesta sensible al
contacto, por lo cual se logra mayor conocimiento.
b.
Conciencia, percepción del medio
ambiente y desarrollo de los vehículos mediante los cuales la conciencia puede
ampliar su desarrollo.
c.
Luz o irradiación, el efecto de la
interacción entre la vida y el medio ambiente.
El
primer punto que trato de dilucidar es difícil de captar para quienes son de
menor categoría que los iniciados o discípulos aceptados de las etapas
superiores. El alma es ese factor en la materia (o más bien aquello que emerge
del contacto entre el espíritu y la materia) que produce respuesta sensible y
lo que denominamos conciencia en sus diferentes formas; es también esa
subjetiva o latente cualidad esencial que se hace sentir como luz o irradiación
luminosa. Constituye el “yo que brilla desde adentro", característico de
todas las formas. La materia en si, y en su estado indiferenciado, antes de ser
impulsada a la actividad mediante el proceso creador, no posee alma, por lo
tanto, no posee las cualidades de respuesta y de irradiación. Sólo, cuando en
los procesos creador y evolutivo; ambos entran en conjunción y fusión, aparece
el alma y otorga a estos dos aspectos de la divinidad la oportunidad de
manifestarse como trinidad, de demostrar sensibilidad y de irradiar luz
magnética. Como lo único que vamos a exponer en este tratado será encarado
desde el ángulo de la evolución humana, podría decirse que sólo cuando
predomina el aspecto alma, el mecanismo de respuesta (la naturaleza forma del
hombre) cumple totalmente su destino, entonces es posible que brille la luz en
toda su pureza y se difunda la verdadera irradiación magnética. Hablando en
forma simbólica, en las primeras etapas de la evolución humana, el hombre no
responde y es inconsciente, así como lo es la materia en las primeras etapas
del proceso formativo. Alcanzar la plena percepción es lógicamente la meta del
proceso evolutivo. Hablando nuevamente en forma simbólica, el hombre sin
evolución no emite ni manifiesta luz. La luz de la cabeza es invisible, aunque
los investigadores clarividentes verían un tenue fulgor de luz dentro de los
elementos que constituyen el cuerpo, y la luz oculta en los átomos que
constituyen la forma.
A
medida que avanza la evolución estos tenues puntos de "luz oscura"
intensifican su brillo; la luz dentro de la cabeza fluctúa a intervalos durante
la vida del hombre medio, y se convierte en luz brillante al penetrar en el
sendero de discipulado. Cuando llega a ser un iniciado, la luz de los átomos es
tan brillante y la luz de la cabeza tan intensa (estimulando paralelamente los
centros de fuerza del cuerpo), que aparece el cuerpo de luz. Oportunamente este
cuerpo de luz llega a exteriorizarse y a ser de mayor importancia que el cuerpo
físico denso tangible. En este cuerpo de luz el verdadero hijo de Dios mora
conscientemente. Después de la tercera iniciación la luz dual se acentúa y
adquiere mayor brillo al fusionarse con la energía del espíritu. Esto realmente
no significa admisión de una tercera luz ni su combinación, sino avivar la luz
de la materia y la luz del alma para que adquieran una mayor gloria mediante el
Aliento del espíritu. Algo sobre esta luz se ha indicado anteriormente en
Tratado sobre Fuego Cósmico. Estúdienlo y traten de comprender el significado
de este proceso. En la comprensión de estos aspectos de la luz se logra una
perspectiva más real sobre la naturaleza de los fuegos en la expresión humana
de la divinidad.
No
debe olvidarse que el alma de todas las cosas, el ánima mundi, al expresarse en
los cuatro reinos de la naturaleza, constituye aquello que da a nuestro planeta
su luz en los cielos. La luz planetaria es la suma total de la luz tenue y
vacilante que existe en todos los átomos de materia o sustancia radiatoria y
vibratoria, que componen todas las
formas de todos los reinos. Agregado a ello existe en el planeta y también en
cada reino de la naturaleza, una analogía del cuerpo etérico con sus centros de
energía radiante, que subyacen o sustentan a la forma física externa. El cuerpo
etérico del hombre es una parte incorporada del cuerpo etérico planetario y
constituye su aspecto refinado y más altamente desarrollado. A medida que pasan
los eones se acrecienta la intensidad de la luz que irradia nuestro planeta.
Esto no significa lógicamente que un habitante de Neptuno podría ver a nuestro
planeta fulgurando cada vez más intensamente, aunque en pocos casos ocurre en
el universo. Desde el punto de vista de la visión clarividente significa que el
cuerpo etérico planetario vivificará su irradiación y gloria a medida que esa
irradiación exprese acrecentadamente la verdadera luz del alma.
El
alma es esencialmente luz, considerada literalmente desde el ángulo de las
vibraciones, y filosóficamente constituyendo el verdadero medio para adquirir
conocimiento. Simbólicamente el alma es luz, porque se asemeja a los rayos del
sol que afluyen a la oscuridad. El alma, por medio del cerebro produce
revelación. Vierte su luz en el cerebro, y así el camino del ser humano se
ilumina cada vez más. El cerebro es como el ojo del alma, observando el mundo
físico; en el mismo sentido el alma es el ojo de la Mónada y, en un curioso y
oculto sentido, el cuarto reino de la naturaleza constituye en nuestro planeta
el ojo de la deidad planetaria. El cerebro responde a los siete sentidos:
1.
Oído. 4. Gusto.
2.
Tacto. 5. Olfato.
3.
Vista. 6. Mente, el
sentido común.
7. Intuición, el sentido sintética.
Por medio de
los siete sentidos es posible hacer contacto con el mundo de la materia y el
del espíritu. Los siete sentidos son, en forma peculiar, la analogía de los
siete rayos en el plano físico y se hallan íntimamente relacionados y regidos
por ellos. Todo lo que se intenta en la siguiente clasificación es hacer
sugerencias:
1. Oído 7º Rayo Magia La
Palabra de Poder.
2. Tacto lº Rayo Destructor El
Dedo de Dios.
3. Vista 3º Rayo Visión El
Ojo de Dios.
4. Gusto 6º Rayo Idealismo El
Deseo de las Naciones.
5. Olfato 4º Rayo Arte La
Belleza de la Revelación.
6. Intelecto 5º Rayo Mente El Conocimiento acerca
de Dios.
7. Intuición 2º Rayo Amor-Sabiduría La Comprensión acerca de Dios.
Por las palabras de Poder los mundos vienen a
la existencia en forma ordenada y el Señor del Rayo de Magia Ceremonial produce
la organización del divino organismo.
Por
la aplicación del Dedo de Dios en su trabajo directriz y potente, tenemos la
destrucción cíclica de las formas, a fin de que la manifestación de la Deidad
pueda aumentar su poder y belleza. Así el Señor de Poder o Voluntad ejecuta la
tarea de destrucción y trae a la existencia la belleza y la revelación de la
voluntad de Dios y Su propósito benéfico.
Por
medio del Ojo de Dios brilla la luz sobre el camino del Sol, en el sendero de
los planetas y en el sendero del hombre. El Señor de la Adaptabilidad y del
Intelecto trae a la expresión y a la objetividad el desarrollo inteligente de
la divina idea y del Plan.
Cuando
se produzca el "Deseo de todas las Naciones" y el Cristo Cósmico se
revele, todos los hombres y criaturas "libarán" o compartirán
ocultamente de ese gran acontecimiento, y el Señor del rayo de Devoción e
Idealismo, verá la consumación de Su trabajo y "será satisfecho".
También
el Señor del cuarto rayo de Armonía, Belleza y Arte hará su aporte al gran
trabajo creador, y al buscar la fuente que elude esa misteriosa revelación
llamada belleza, se hallará que expresa esa sutil cualidad de la cual el
"olfato", en lo que al animal respecta, es el símbolo. Entonces
llegará a su fin la gran búsqueda y no será seguido esotéricamente el rastro
dejado por el olor. Este cuarto rayo es preeminentemente el camino del
investigador, del buscador y del que refleja sensiblemente la belleza. La
nación judía tiene una estrecha relación con este cuarto rayo y con la cuarta
raza raíz, de allí que sobresalga actualmente en el mundo del arte, y también
la magnitud de sus simbólicas e interminables búsquedas y andanzas.
Cuando
el Conocimiento acerca de Dios brille universalmente (no el conocimiento o la
percepción de un gran ser, sino la expresión de la divina omnisciencia mediante
la instrumentación humana), entonces el Señor de la Ciencia Concreta, que
personifica el quinto principio de la mente, verá que su trabajo termina. Él
estimula el sentido de percepción en la humanidad y nutre el aspecto conciencia
en los reinos subhumanos, produciendo la correspondiente respuesta de la
materia al espíritu e interpretando aquello con lo cual hubo una armonía
sensible. La intuición es, textualmente, la captación sintética e inmediata de
la verdad tal como existe esencialmente, y el Señor del segundo rayo llevará a
su fin todo el proceso evolutivo, desarrollando en la humanidad la perfecta visión interna que hará que todo
ser humano sea un total e inteligente colaborador del Plan.
Un
concienzudo estudio de estas fuerzas de rayo en relación con el trabajo creador
y un mayor desarrollo del Plan (hasta donde es posible comprenderlo en la
actualidad), revelará cuán íntimamente está vinculado el proceso de construir,
destruir y reconstruir con las tres cualidades del alma, sensibilidad,
conciencia y percepción, y demostrar cómo el problema de la luz, que acabo de
tratar, tiene una definida relación con nuestra capacidad de interpretar y
comprender estas tres cualidades.
En
la enseñanza esotérica, la conciencia concierne en los tres reinos subhumanos a
la respuesta del aspecto forma.
1.
Al mundo de las formas vivientes,
vibratorias y magnéticas donde están sumergidas cada forma. Todas las formas,
mediante su irradiación, afectan a las demás y, de acuerdo a su cualidad y su
nivel evolutivo, así será su respuesta al medio ambiente.
2.
Al mundo subjetivo de fuerzas que
llamamos mundo etérico. Todas las formas, en los cuatro reinos, responden en
cierto grado y modo.
3.
Al mundo de las cualidades o del
deseo. Todas las formas en todos los reinos responden en masa al impulso o al
aspecto deseo de la divinidad, que subsiste en la raíz del proceso evolutivo.
Esto se reconoce como incentivo y es más o menos autodirigido en la familia
humana; las formas de otros reinos siguen ciegamente y responden a los distintos
impulsos de la naturaleza de su mecanismo de respuesta.
Al
considerar la afluencia de la energía mental y de las fuerzas que emanan del
quinto plano de la mente (mente superior, mente inferior y la entidad egoica
inteligente) entramos por completo en el dominio de la misma evolución humana,
y la indefinida palabra conciencia podría muy bien ser reemplazada por la
palabra percepción. El hombre tiene percepciones de distintos grados, pero el
único ser que se da cuenta que percibe es el humano. Su mecanismo de respuesta
responde a, y es influido por todos los contactos a los cuales responden las
formas subhumanas, siendo además conscientes de sí mismo, y su mecanismo de
respuesta es capaz de reaccionar no sólo a estímulos externos sino a contactos
que emanan dentro de sí mismo, del denominado Yo, y también desde los mundos de
la introspección y de la visión mística, que aparentemente están vedados a
todas las formas de vida subhumanas.
Desde un punto de vista más amplio, del cual
no me ocuparé en este tratado, el planeta constituye el mecanismo de respuesta
de una Vida superhumana, y esa Vida responde conscientemente a los impactos que
emanan desde el sistema solar y desde ciertas constelaciones (Vidas
personificadas), con las cuales está vinculado nuestro sistema solar. En forma
similar el Logos solar actúa por intermedio de ese gigantesco mecanismo de
respuesta limitado por el círculo infranqueable de un sistema solar. Cada
forma, desde el átomo más diminuto hasta una inmensa constelación, personifica
una vida que se expresa como conciencia, percepción y sensibilidad responsiva,
por medio de algún mecanismo de respuesta. De modo que tenemos el
establecimiento de un universo de vidas, interactivas e interrelacionadas,
todas ellas conscientes, algunas conscientes de sí mismas, otras conscientes
del grupo, pero todas contenidas en la mente universal, poseyendo almas y
presentando aspectos de la Vida divina.
Por
lo tanto, vida, cualidad y apariencia, representan la triplicidad primordial.
La apariencia es objetiva y las formas han sido estudiadas, analizadas y
clasificadas científicamente durante épocas. Ahora estamos practicando la
introversión y la introspección y tenemos el comienzo de un ciclo donde el
mundo de la cualidad y del significado será sometido a una investigación y
clasificación similares. Esto dará como resultado nuevos valores de vida,
enriquecerá nuestra comprensión, traerá crecimiento y la sustitución del
intelecto por la intuición.
¿
Puedo exhortarlos a que vivan más continuamente en el mundo de significados y
menos en el mundo de las apariencias? Es un mundo más real y menos ilusorio.
Cuando la comprensión se haya desarrollado, cuando los hombres hayan aprendido
a - ver debajo de la superficie y cultivado la verdadera visión, entonces afluirán
constantemente las cualidades del alma en todas las formas y el poder de la
naturaleza forma será relegado a segundo término. La humanidad tendrá el
privilegio de ser quien revele este mundo de significados, y todos los
verdaderos estudiantes esotéricos deberían ser precursores en este campo.
CAPITULO III
DIEZ
PROPOSICIONES FUNDAMENTALES
AL COMENZAR la primera parte de éste tratado,
y antes de iniciar el verdadero estudio de los rayos, trataré de formular las
diez proposiciones fundamentales sobre las cuales se basa toda la enseñanza.
Constituyen para mí, humilde trabajador de la Jerarquía, y para la Gran Logia
Blanca, la afirmación de la realidad y de la verdad. Los estudiantes y los
investigadores deben aceptarlas como hipótesis:
Uno Existe una
Vida que se expresa a Sí Misma, primero, mediante siete cualidades o aspectos
básicos y, segundo, por medio de una infinita diversidad de formas.
Dos Estas
siete cualidades radiantes son los siete Rayos, las siete Vidas, que dan Su
vida a las formas, y al mundo de las formas le dan su significado, sus leyes y
su anhelo de evolucionar.
Tres Vida,
cualidad y apariencia, o espíritu, alma y cuerpo, constituyen todo lo que
existe. Son la existencia misma, con su capacidad de crecer, actuar y
manifestar la belleza y estar en completo acuerdo con el Plan, el cual está
arraigado en la conciencia de las siete Vidas de rayo.
Cuatro Estas
siete Vidas, cuya naturaleza es conciencia y cuya expresión es sensibilidad y
cualidad específica, producen cíclicamente el mundo manifestado; trabajan
juntos en la más estrecha unión y armonía; son los custodios del Plan y
colaboran inteligentemente con él. Son los siete constructores, Quienes erigen
el radiante Templo del Señor, guiados por la mente del Gran Arquitecto del Universo.
Cinco Cada vida
de rayo se expresa predominantemente a Sí misma por medio de los siete planetas
sagrados, pero la vida de los siete rayos fluye a través de cada planeta,
incluso la Tierra, y cualifica todas las formas. En cada planeta existe una
pequeña réplica del esquema general, y cada uno está de acuerdo con la
intención y propósito del todo.
Seis La
humanidad, de la cual se ocupa este tratado, es una expresión de la vida de
Dios, y todo ser humano proviene de una de las siete fuerzas de rayo. La
naturaleza del alma es cualificada o está determinada por la Vida de rayo que
la exhaló, y la naturaleza de la forma es coloreada por la Vida de rayo que
–según su apariencia cíclica, en el plano físico, en un momento determinado-
establece la cualidad de la vida racial y de la forma en los reinos de la
naturaleza. La naturaleza del alma o su cualidad, es la misma durante un
período mundial; la naturaleza y la vida de su forma cambian de una vida a
otra, según su necesidad cíclica y las condiciones grupales del medio ambiente.
Esto último lo determina el rayo o rayos, que prevalecen en ese momento.
Siete La
Mónada es la Vida vivida al unísono con las siete Vidas de rayo. Una Mónada,
siete rayos e infinidad de formas, estructuran ]os mundos manifestados.
Ocho Las Leyes
que rigen el surgimiento de la cualidad o el alma, por intermedio de las
formas, son sencillamente el propósito mental y la orientación de vida de los
Señores de rayo; Su propósito es inmutable, Su visión es perfecta y Su justicia
es suprema.
Nueve El modo o
método para el desarrollo de la humanidad es la propia expresión o auto
comprensión. Cuando esto se logra, el yo que se expresa es el verdadero Yo o
Vida de rayo, y la comprensión obtenida revela a Dios como la cualidad del
mundo manifestado y la Vida que anima la apariencia y la cualidad. Las siete
Vidas de rayo, o los siete tipos de almas, se observan como expresión de la
Vida una, y la diversidad se pierde en la visión del Uno y en la identificación
con el Uno.
Diez El
método empleado para obtener esta comprensión es la experiencia, comenzando con
la individualización y terminando con la iniciación, produciendo así la
perfecta fusión y expresión de vida, cualidad y apariencia.
Ésta es una breve
definición del Plan. La Jerarquía de Maestros y Sus siete divisiones (que
equivalen a los siete rayos) son Su custodio y tienen la responsabilidad, en
determinada centuria, de llevar a cabo la próxima etapa de ese Plan.
SEGUNDA
PARTE
CAPITULO I
LOS SIETE
CONSTRUCTORES CREADORES, LOS SIETE RAYOS
TERMINADA la primera parte, sentamos por lo
tanto las bases para futuros estudios. Primero haré una breve exégesis de la
teoría fundamental contenida en La Doctrina Secreta, llamada teoría hilozoista.
Ella afirma la existencia de una sustancia viviente, compuesta de una
multiplicidad de vidas sensibles, las que son impulsadas continuamente a
manifestarse mediante el "aliento de la Vida divina". Dicha teoría no
reconoce la existencia en el universo de la materia llamada inorgánica, y
recalca el hecho de que todas las formas están construidas de vidas
infinitesimales, que en su totalidad -grandes o pequeñas- constituyen una Vida,
conglomerado de vidas que a su vez son parte integrante de una Vida mayor.
Tenemos así la gran escala de vidas que se manifiestan en máxima expresión y
van desde esa diminuta vida llamada átomo (de la cual la ciencia se ocupa),
hasta esa vasta vida atómica que llamamos un sistema solar.
Ésta
es una definición breve e inadecuadamente expresada de la doctrina hilozoista,
y una tentativa de interpretar y encontrar el significado del mundo fenoménico
manifestado, con sus tres principales características: vida, cualidad y
apariencia. Debemos buscar el significado que existe detrás de todas las formas
y experiencias de la vida, y aprender a penetrar en ese mundo de fuerzas
subjetivas, el verdadero mundo en el cual trabajan los ocultistas.
Tomemos
estas tres palabras y tratemos de comprender su significación en relación con
los rayos.
Resulta
casi imposible definir la significación de la palabra vida, porque ningún ser
humano comprende ni podrá comprender la naturaleza de la vida hasta haber
alcanzado la tercera iniciación. Repito esto enfáticamente a fin de inculcarles
la inutilidad de hacer conjeturas sobre
este tema. Los discípulos que han pasado la tercera iniciación y han escalado
el monte de la Transfiguración pueden -desde ese punto elevado- vislumbrar la
irradiación del centro subjetivo de energía (el sol central o espiritual de La
Doctrina Secreta), y así obtener un destello sobre el significado de la palabra
vida. Pero no pueden ni se atreven a dar a otros el conocimiento obtenido. Sus
esfuerzos por trasmitir tal información serían inútiles y el lenguaje
resultaría inadecuado para la tarea. La vida no es lo que hasta ahora se supone.
Energía <en contradicción con la fuerza, empleando esta palabra para
significar el centro de donde ella emana, y que se diferencia en fuerzas), no
es lo que superficialmente se ha creído. La vida es la síntesis de toda
actividad, actividad que es la mezcla de muchas energías, porque la vida es la
suma total de las energías de los siete sistemas solares, de los cuales nuestro
sistema solar es uno. Éstos, en su totalidad, son la expresión de la actividad
de ese Ser denominado en nuestros archivos jerárquicos "Aquél del Cual
nada puede decirse". Esta séptuple energía cósmica, las energías
fusionadas y combinadas de los siete sistemas solares, incluyendo el nuestro,
afluyen automáticamente a través de cada uno de ellos impartiendo las siguientes
cualidades:
1.
Impulso para actuar.
2.
Impulso activo para organizar.
3.
Impulso activo organizado para
lograr un propósito definido.
He
puesto en palabras esos impulsos a fin de demostrar la tendencia emergente a
través de su interacción. Este triple impulso energético, producido por el
ímpetu de los siete grandes alientos o rayos, inició el proceso mundial de
llegar a Ser y manifestó el anhelo de evolucionar -una evolución activa y
organizada que se dirige directa e inevitablemente, hacia una meta específica.
Esta meta sólo es conocida en toda su plenitud por esa Existencia
incomprensible que trabaja a través de los siete sistemas solares (que a su vez
es la expresión de siete grandes Vidas), así como nuestra Deidad solar actúa a
través de los siete Logos planetarios. Todo esto ha sido insinuado y descrito
en el Tratado sobre Fuego Cósmico, y no intento extenderme sobre ello. Sin
embargo, quisiera indicarles, debido a que tiene una definida relación con la
evolución de la cualidad en la familia humana, que los siete Constructores
creadores o Logos planetarios, de nuestro sistema solar son personificaciones
de la voluntad, de la energía y de la fuerza magnética que afluyen a través de
Ellos desde los siete sistemas solares y penetran en Sus distintas esferas de
actividad. Así, mediante Su actividad unida, se produce el sistema solar organizado, cuyas energías circulan
constantemente, y sus emergentes cualidades están equilibradas y expresadas en
todo el sistema. Todas las partes del sistema solar son interdependientes; todas
las fuerzas y energías se hallan en constante flujo y mutación; todas fluyen
por medio de cierta respiración rítmica, en grandes pulsaciones, alrededor del
átomo solar, de modo que las cualidades de cada vida solar, fluyendo a través
de las siete formas de los rayos, compenetran todas las formas dentro del
círculo infranqueable solar, vinculando así una forma con otra. Observen, por
lo tanto, que cada uno de los siete Rayos o Constructores creadores,
personifican la energía, la voluntad, el amor y el propósito del Señor del
sistema solar, así como ese Señor a su vez personifica un aspecto de la
energía, la voluntad, el amor y el propósito de "Aquél del Cual nada puede
decirse". Por eso, la primera proposición que deben captar quienes
estudian el tema de los rayos, es:
I.
Cada Vida de rayo es la expresión de
una Vida solar, y cada planeta está en consecuencia...
1.
Vinculado con cada vida planetaria
del sistema solar.
2.
Animado por la energía que emana de
uno de los siete sistemas solares.
3.
Activado por una triple corriente de
fuerzas vitales que proviene de:
a.
Otros sistemas solares fuera del
nuestro.
b.
Nuestro sistema solar.
c.
Su propio Ser planetario.
Resulta
imposible para el pensador común captar el significado de esta afirmación, pero
puede comprender parcialmente el enunciado de que todo planeta es un punto
focal a través del cual circulan y fluyen incesantemente fuerzas y energías, y
que las energías emanan desde el cosmos externo o del universo mismo, desde el
sistema solar del cual su propio planeta es una parte y nuestro sol es el
centro, y de Aquel Ser que constituye nuestro particular Señor, o Vida
planetaria.
Quisiera
ahora aclarar la diferencia que existe entre una constelación y un sistema
solar, según la enseñanza esotérica, aunque los científicos modernos no estén
de acuerdo.
Un
sistema solar consiste en un sol como punto focal central, acompañado de una
serie de planetas sujetos a sus órbitas en armonía magnética alrededor de ese
sol.
Una
constelación consiste en dos o más sistemas solares, o series de soles
acompañados de sus planetas. Estos sistemas se mantienen unidos como un todo
coherente mediante la poderosa interrelación de los soles, cuya armonía
magnética está equilibrada en tal forma
que, en sentido oculto, "huellan juntos el sendero dentro del radio de
poder de cada uno", mantienen sus distancias relativas, vitalizan sus
planetas y, al mismo tiempo, sostienen igual equilibrio o influencia. En raros
casos este equilibrio es perturbado, o sufre un aumento o disminución de
influencia y de poder magnético.
Esta
condición se rige por la ley cósmica del ritmo, tan confusa que resulta
incomprensible en la actualidad.
Un
ejemplo del aumento y disminución en gran escala de la irradiación e influencia
(términos sinónimos en ocultismo), puede observarse ya en la constelación de
Géminis, donde uno de los gemelos aumenta su brillo y poder y el otro lo
disminuye. Pero esto, esotéricamente, es un ejemplo excepcional.
La
relación de las constelaciones con el sistema solar, base de las
investigaciones astrológicas, será considerada más adelante. Aquí sólo quiero
indicar la doble realidad que constituyen los siete rayos:
1.
Son expresiones de energías que
emanan de los siete sistemas solares, que a su vez están animados por la Vida
de "Aquél del Cual nada ruede decirse".
2.
Están influidos y controlados
astrológicamente por las doce constelaciones, cuyas energías se hallan en
contacto con nuestro sistema solar durante el curso del recorrido de nuestro
sol a través del zodíaco mayor, en el vasto período de aproximadamente
veinticinco mil años y, en menor grado, en el transcurso de doce meses del año
cuando recorre el sendero menor del zodíaco.
La
complejidad del tema es muy grande, y sólo un amplio delineamiento general del
sistema y los principios básicos que rigen la ley de la evolución pueden ser
tenuemente percibidos y captados. Lo que abarca el tema es de tanta amplitud
que la mente concreta y el razonamiento se pierden al entender los problemas y
su complejidad. Pero la intuición iluminada con su poder sintetizador
(característica que surge en los discípulos e iniciados en entrenamiento),
puede conducir y los conduce a una serie gradual de expansiones de conciencia
que al final los llevará a la cumbre del Monte de la Transfiguración. Desde esa
cúspide el discípulo puede adquirir la visión que le permitirá ver todo el
esquema mundial en un instante y participar, como Arjuna, de la experiencia
descrita en el Gita, en la que "vio todas las formas reunidas en el cuerpo
de ese Dios de Dioses". Luego podrá descender de la montaña con su
personalidad transfigurada y radiante. ¿ Por qué? Porque ahora sabe que el
espíritu es una realidad y la base de la inmortalidad; sabe más allá de toda
controversia que existe un Plan, y que el amor de Dios es la ley básica de toda
manifestación y el origen de todo impulso evolutivo; entonces podrá estar
seguro, por el conocimiento adquirido, que la realidad del espíritu, la
proximidad del amor y el alcance sintético del Plan, proporcionarán los
cimientos sobre los cuales podrá poner sus pies, mantenerse firme y confiar en
que el logro de la meta también es seguro.
Nuestra
segunda proposición es la siguiente:
II.
Cada uno de los rayos es receptor y
custodio de las energías provenientes de:
1.
Los siete sistemas solares.
2.
Las doce constelaciones.
Cada
rayo hace pasar estas energías a través de su cuerpo de manifestación (un
planeta), y las imparte a la forma planetaria y a todas las formas que están
sobre y dentro de ella. Estas formas diferenciadas están animadas por la
energía que proviene de la Vida cósmica, de la Deidad solar y de la Vida
planetaria y, en consecuencia, están coloreadas por las cualidades de los siete
sistemas solares y las doce constelaciones. Esta fusión de energías que actúa
sobre la sustancia produce las formas, y cada forma subjetiva a su vez produce
la apariencia externa.
No
es posible estudiar estas fuerzas y cualidades en detalle, en lo que respecta a
un ser humano individual, porque la escala es relativamente muy diminuta y los
detalles a considerarse muy intrincados. Pero la naturaleza de las cualidades y
las energías pueden ser captadas hasta cierto punto, a medida que estudiamos
las siete Vidas de rayo con sus siete tipos sicológicos y las doce Jerarquías
creadoras descritas en La Doctrina Secreta, 7 + 12 = 19 y si se agregan a estas
19 expresiones de Vida los 3 aspectos mayores de la Deidad, denominados la vida
de Dios, el Padre; el amor de Dios, el Hijo, y la Actividad Inteligente de
Dios, el Espíritu Santo. llegamos al místico número 22, que en esoterismo se lo
denomina el número del adepto. Esto significa simplemente que adepto es aquél
que comprende la naturaleza de las 19 fuerzas a medida que se expresan por
medio de la triple manifestación divina, y ésta a su vez se relaciona con la
conciencia humana. Pero no significa que el adepto haya dominado y pueda
manejar los 19 tipos de energía. Éstos son conscientemente manejados por los
tres Constructores sintéticos o Creadores, que son:
1.
La Vida que Se expresa a través de
los siete sistemas solares.
Aquel del Cual nada puede decirse.
2.
La Vida que Se expresa a través de los siete
planetas.
La Deidad Solar ... Dios.
3.
La vida que Se expresa a través de
los siete centros planetarios o de los continentes.
El Logos Planetario ... El Anciano de los Días.
Lo que el adepto
ha logrado es que sus siete centros de fuerza, ubicados en el cuerpo etérico,
respondan a las fuerzas espirituales más elevadas, y a medida que progresa
también responderá, gradual y correlativamente, a los tres tipos de fuerza
sintética ya mencionados.
En
el sendero del discipulado, y hasta la tercera iniciación, aprende a responder
a la energía y al propósito espiritual de la Vida de su propio planeta. En la
primera y segunda iniciaciones y hasta la tercera, ha sido guiado e iniciado
por la influencia que ejerce el Cristo, y bajo su dirección se ha sometido a
dos expansiones de conciencia, que lo han preparado para la tercera. Entonces
queda bajo el poder iniciador del Logos planetario y, por la actividad
intermediaria de ese gran Ser, el iniciado llega a ser activamente consciente
de la energía que emana de la Deidad solar. Por lo tanto, está aprendiendo a
responder al segundo tipo de fuerza sintética.
Después
de haber pasado la iniciación más elevada que se puede lograr en este planeta,
responderá por primera vez a la energía que emana desde el Centro cósmico
externo. Esta última etapa de expansión es muy poco común y sólo ciento once
seres humanos, en la historia planetaria, han logrado este estado de
percepción.
¿
Qué utilidad tiene para el lector o el estudiante, esta información?
Prácticamente ninguna, excepto indicar la vastedad del Plan y el maravilloso
alcance de la conciencia humana. Lo que pueda significar ese contacto con el
tipo más elevado de fuerza sintética, no puedo decirlo. Los Logos planetarios
mismos actúan en la luz de esa sublime Conciencia y hacia ese privilegio se
encaminan el Cristo mismo, y su gran Hermano, el Buddha, con los tres Buddhas
de Actividad, aspiran a ello en la actualidad. Esto es todo lo que sé, no puedo
explayarme más sobre el tema. Pero la maravilla y la inmensidad del drama que
se desarrolla en el universo es una prueba de su realidad, y la comprensión de
parte del hombre, por pequeña que sea, es la garantía de su divinidad. Etapa
tras etapa nos acercamos lentamente a la meta de la percepción consciente e
inteligente. Paso a paso dominamos la materia y hacemos que el mecanismo de
percepción y de contacto sea más adecuado. Poco a poco nosotros (y con esto
quiero significar toda la familia humana) nos acercamos "al lugar del
reconocimiento" y nos preparamos para escalar la montaña de la visión. Si
los aspirantes pudieran comprender lo maravilloso de esa revelación y si
captaran la magnificencia de la recompensa de sus esfuerzos, habría menos
fracasos, más valor, una realización
mayor y firme y, en consecuencia, un mundo que se iluminaría más rápidamente.
El
alcance de esa visión impartida justifica un detenido estudio y la ofrenda del
ansia divina del alma para que se la reconozca. Lo importante no es leer mucho,
sino que el cerebro registre con exactitud y la enseñanza se adapte a la
necesidad individual. La visión no puede poseerse, siempre va adelante, pero si
se dedica la vida entera a perseguir la visión, no debe pasarse por alto el
servicio al prójimo, porque entonces la visión de nada le servirá. He tratado
de expresar aquí la magnitud del Plan y los peldaños que tiene por delante cada
aspirante y todo miembro de la Jerarquía en la escala de evolución.
1. Los Rayos
y la Vida-Cualidad-Apariencia.
Llegamos
ahora a la consideración de los rayos, que nos introduce inmediatamente en el
reino de la sicología y de las distintas influencias sicológicas. Al considerar
la segunda manifestación de rayo, el aspecto Cualidad, trataremos esos factores
predeterminantes que producen infinidad de diferenciaciones en el mundo
fenoménico. La cualidad, el color y la naturaleza de la energía viviente
(inadecuada definición de la palabra "vida") fijan o determinan el
aspecto que adquieren y la característica que expresan todas las formas en los
cuatro reinos de la naturaleza; las emanaciones de la forma individual, debido
a la influencia modificadora que establece el contacto de la viviente cualidad
con la sustancia afectada y con el reino que es el foco de atención donde se
produce, es, en consecuencia, la apariencia característica, la actividad
especializada y la emanación intrínseca de cada forma en cualquier reino. En
mis libros anteriores, dividí los rayos en dos grupos:
ler.
Grupo: Rayos de Aspecto, los tres rayos mayores.
2do.
Grupo: Rayos de Atributo, los cuatro rayos menores.
Los tres
rayos mayores, que constituyen la suma total de la divina manifestación, son
rayos de aspecto, por dos razones:
Primero,
son, en su totalidad, la Deidad manifestada, el Verbo en encarnación. Expresan
el propósito creador y la síntesis de la vida, la cualidad y la apariencia.
Segundo,
están activos en todas las formas de todos los reinos, y determinan las amplias
y generales características que rigen la energía, la cualidad y el reino implicado;
a través de ellos las formas diferenciadas vienen a la existencia, las
vidas especializadas se expresan y la
diversidad de agentes divinos cumplen su destino en el plano de la existencia
designado.
Los
agentes creadores de Dios hacen sentir poderosamente su presencia sobre estas
tres corrientes de vida y fuerza cualificadas, y mediante su actividad dotan a
todas las formas con ese atributo evolutivo interno que, oportunamente, los
impulsará a ponerse de acuerdo con el propósito divino, e inevitablemente
producirá ese tipo de conciencia que capacitará al ente fenoménico para que
reaccione al medio ambiente y cumpla así su destino como parte integrante del
todo. Así se hace posible la cualidad intrínseca y el tipo específico de
radiación. La interacción de estos tres rayos determina la apariencia
fenoménica externa, atrae la unidad de vida a uno de los reinos de la
naturaleza y a una de las infinitas divisiones dentro de ese reino; el proceso
de seleccionar y discernir se repite hasta obtener la gran variedad de
ramificaciones en los cuatro reinos, las divisiones, los grupos dentro de una
división, las familias y demás ramificaciones. Así el proceso creador se
presenta ante nuestra incipiente conciencia en su admirable belleza, secuencia
y desenvolvimiento, y nos deja atónitos y maravillados la facilidad con que
crea el Gran Arquitecto del Universo.
Observando
simbólicamente toda esta belleza y simplificando el concepto (tarea que realiza
el que trabaja con símbolos) podríamos decir que el primer Rayo personifica la
idea dinámica de Dios, y con ella el Altísimo inicia el trabajo de la creación.
Al
segundo rayo le corresponde establecer las primeras formulaciones del Plan
sobre el cual debe construirse la forma, materializarse la idea (por intermedio
de los agentes de esta segunda gran emanación) y reproducirse los anteproyectos
con exactitud matemática, unidad estructural y perfección geométrica. El Gran
Geómetra se coloca así a la vanguardia y posibilita el trabajo de los
Constructores. El Templo se construirá sobre figura y forma y correlación de
guarismos y abarcará y expresará la Gloria del Señor. El segundo rayo es el del
Maestro Constructor.
El
tercer Rayo constituye el conjunto de fuerzas constructoras en actividad, y el
gran Arquitecto con Sus Constructores organiza el material, inicia el trabajo
de construcción y oportunamente (a medida que continúa el ciclo evolutivo)
materializa la idea y el propósito de Dios, el Padre, guiado por Dios, el Hijo.
Sin embargo, estos tres son una unidad como lo es un ser humano que concibe una
idea, emplea su mente y cerebro para expresar su idea y utiliza sus manos y sus
fuerzas naturales para perfeccionar su concepto. La división de los aspectos y
las fuerzas es irreal, excepto para una comprensión inteligente.
Los que lean este tratado y deseen realmente
aprovechar esta enseñanza deben entrenarse para pensar siempre en términos de
la totalidad. Las clasificaciones arbitrarias, las divisiones por triplicidades
y septenarios - y la diversificada enumeración de las fuerzas que emanan de las
siete constelaciones, los diez planetas y las doce mansiones del zodíaco,
tienen sólo por objeto dar al estudiante la idea de un mundo de energías en el
cual debe desempeñar su parte. Desde el punto de vista de la sicología esotérica
debe observarse que todas las escuelas de sicología se equivocan en el manejo
del ente humano, precisamente por esta razón; no juzgan a un hombre como un
todo sintético y -debido a la falta de conocimiento y también a la carencia de
la facultad intuitiva- el sicólogo común raras veces entra en el reino de la
verdadera cualidad y de los aspectos de la vida, y el hombre sometido a un
análisis es considerado más o menos objetivamente, porque raras veces se
encaran las verdaderas fuentes de su naturaleza fenoméníca. Los aspectos
determinantes del rayo de la personalidad, que constituyen la suma total de sus
cualidades físicas, emocionales y mentales, están en proceso de ser
clasificados e investigados, y ya se ha realizado algo de valor. Las reacciones
físicas, los hábitos emocionales y los procesos mentales -normales y anormales-
del hombre, se comprenden hoy mucho mejor que hace veinticinco años. Sin
embargo, hasta que no exista un conocimiento más adecuado de las cualidades de
los rayos, y hasta que no se determine el rayo del alma de un hombre y se
conozca y diagrame el efecto de ese rayo sobre el rayo de la personalidad, la
verdadera naturaleza de su temperamento y la real causa subjetiva de sus
diversas reacciones, de sus complejos e inhibiciones, continuarán siendo un
problema muy difícil de manejar. Por ejemplo, cuando los sicólogos comprendan
que la actividad que despliegan la cualidad y la energía del alma determinen si
un hombre actuará en tina vida como introvertido o extrovertido, entonces tratarán
de obtener ese equilibrio de las fuerzas de rayo que permitirá al hombre
expresarse en tal forma, que deje abierto el sendero hacia el mundo externo y
elimine los obstáculos del sendero hacia al mundo interno.
¿
Cuál es la verdadera naturaleza del místico o introvertido? Es una persona cuya
fuerza del alma, rayo o cualidad, es demasiado fuerte para que la maneje la
personalidad. El hombre descubre que el sendero a los mundos internos de
deseo-emoción y de mente y visión espiritual, son para él la línea de menor
resistencia y, en consecuencia, sufre la integración y expresión en el plano
físico. El "tirón" del alma contrarresta el tirón externo, y el
hombre se convierte en un místico visionario. Aquí no me refiero al místico práctico que está en
camino de ser un ocultista blanco. Lo contrario podría ser verdad, entonces
tendremos al extrovertido puro. El rayo de la personalidad se enfoca en el
plano físico y la atracción interna del alma se contrarresta momentáneamente y
a veces durante varias vidas. Cuando esta condición externa y "tirón"
es muy fuerte y cuando todas las cualidades de rayo de la personalidad se
enfocan en un punto, tendremos un despliegue de exhibicionismo, según se lo
denomina, o una personalidad constructiva de elevado grado que expresa el genio
y las posibilidades creadoras de una expresión física, emocional y mental
coordinada, coordinación que se manifestará externamente en el mundo del
quehacer y no internamente en el mundo del ser o del alma. Ambas condiciones
indican el "genio hacia la perfección". Cuando el equipo es mediocre
tenemos un complejo reprimido o frustrado, y un fuerte sentido de inferioridad
que puede derivar en un exhibicionismo anormal. Cuando el equipo es refinado y
entrenado, tendremos un magnífico trabajador en los distintos campos del
esfuerzo humano. Cuando, como ocurre ocasionalmente, se agrega a lo anterior
una tendencia a la introversión, con su consiguiente conocimiento del alma y
desarrollo de la intuición, entonces tendremos un conductor de hombres, un instructor
proveniente de los dioses y una potencia espiritual. De allí que sería de valor
si los sicólogos en estos tiempos modernos se interesaran (por lo menos
temporariamente) en las hipótesis enunciadas por la escuela de sicología
esotérica. Con ello saldrían ganando y, en último caso, nada perderían.
Los
cuatro rayos de atributo que tienen su síntesis en el tercer rayo de aspecto
hacen resaltar más sus variadas cualidades que los tres rayos de aspecto.
Generalizando podría decirse que a medida que nos esforzamos en dilucidar el
problema, los tres rayos de aspectos hallan su principal expresión, en relación
con el género humano, por intermedio de los tres vehículos periódicos:
ler.
Rayo Poder Vida Idea Mónada.
2do.
Rayo Amor-Sabiduría Conciencia Ideales Alma.
3er.
Rayo Inteligencia activa Apariencia Ídolos Personalidad.
Hallan su
expresión secundaria en los tres cuerpos que forman la personalidad del hombre.
ler.
Rayo Poder Ideas Cuerpo
mental Propósito. Vida.
2do.
Rayo Amor Ideales Cuerpo
astral Cualidad.
3er.
Rayo Inteligencia Ídolos Cuerpo
físico Forma.
Los
rayos de atributo aunque se expresan por igual en todos los planos, a través de
los vehículos periódicos y los tres aspectos de la personalidad, lo hacen
principalmente en uno de los cuatro reinos de la naturaleza:
4to.
Rayo Armonía, Conflicto 4to. reino Humano. Equilibrio.
5to.
Rayo Conocimiento Concreto 3er, reino Animal.
6to.
Rayo Devoción 2do. reino Vegetal.
7mo.
Rayo Rito Ceremonial ler. reino Mineral.
Éstos
son sus principales campos de influencia en los tres mundos, y más adelante
ampliaremos el tema.
En
lo que al género humano respecta estos cuatro rayos de atributo se expresan
ampliamente en conexión con los cuatro aspectos de la personalidad o
cuaternario, y son:
4to.
Rayo Armonía a través
del conflicto cuerpo físico.
5to.
Rayo Conocimiento
concreto cuerpo
etérico.
6to.
Rayo Devoción cuerpo
astral.
7mo.
Rayo Organización cuerpo
mental.
Recuerden
que la interrelación e interacción son sintéticos en todos los planos: en los
niveles amorfos y también en los planos de la forma, y en conexión con esto en
todos los estados de conciencia y por todo el universo creado.
LOS SIETE
RAYOS
Se
afirma que existen siete grandes rayos en el cosmos. En nuestro sistema solar
sólo uno de estos grandes rayos está en actividad. Las siete subdivisiones
constituyen los "siete rayos" que manejados por nuestro Logos solar,
forman la base de infinitas variaciones en su sistema de mundos. Estos siete
rayos pueden describirse como Tos siete canales a través de los cuales fluye
todo lo que existe en Su sistema solar, las siete características
predominantes, o modificaciones de la vida, que no sólo se aplican a la
humanidad sino también a los siete reinos. En realidad no existe nada en el
sistema solar, cualquiera sea su grado de evolución, que no pertenezca ni haya
pertenecido a uno de los siete rayos.
La
siguiente clasificación dará una explicación de las distintas características
de los siete rayos:
Nº Característica Métodos de Desarrollo Planeta Color
(según A. BESANT)
1ro Voluntad o Poder Raja Yoga Urano Llama.
representa al Sol
2do Sabiduría. Equilibrio.
Intuición Raja Yoga Mercurio Amarillo
Rosado.
3ro Mente Superior Exactitud de pensam. Venus Índigo
Matemática superior Azul
Filosofía Bronce.
4to Conflicto Intensa
lucha Saturno Verde.
Nacimiento
de Hatha Yoga, el méto-
Horu do más peligroso pa-
ra el desarrollo síquico
5to Mente Inferior Acción exacta La
Luna Violeta.
Ciencia práctica
6to Devoción Bhakti
Yoga Marte Rosado.
Necesidad de un objeto Azul.
7mo Orden Ceremonial Cumplir el ceremonial Júpiter Brillante
Control de las fuerzas Claro
de la naturaleza Azul.
Resultará
evidente que cada uno de los reinos -elemental, mineral, vegetal y animal, y
también el humano- se dividen en siete tipos primarios o rayos, debido a que la
individualización (por ejemplo, la transición del reino animal al reino humano)
sólo puede tener lugar en la actualidad mediante la asociación con el hombre,
de lo cual se deduce que al frente del reino animal debe haber en cada uno de
los rayos alguna de las especies de animales susceptibles a la influencia
humana, a través de las cuales puede tener lugar dicha individualización. Se
dice que el elefante encabeza el tipo de animal de segundo rayo, mientras que
el gato y el perro ocupan una posición similar en el cuarto y sexto rayos
respectivamente. No tenemos información sobre los demás, excepto que ya no
existen en la tierra animales de primer rayo.
Además
de considerar los rayos como canales a través de los cuales fluye todo lo que
existe, debemos reconocerlos como influencias que actúan a su vez en el mundo.
Cada rayo posee un período de máxima influencia a la cual todo está sujeto en
gran medida, no sólo los que pertenezcan por naturaleza a ese rayo particular,
sino los que pertenecen a otros rayos. El extenso período de influencia de cada
rayo se divide en siete etapas, cada una de las cuales está cualificada por la
influencia del período más extenso de rayo, el cual se intensifica cuando
alcanza el máximo período de su propio subrayo (por ejemplo, la influencia del
sexto rayo es mayor durante el período del sexto subrayo). Debemos observar que
el término "sub-rayo" se emplea simplemente por conveniencia, a fin de
designar un período más breve de influencia y no para señalar cualquier
diferencia en la naturaleza del rayo.
Se
dice que en la actualidad está saliendo de la manifestación el sexto, el Rayo
predominante, la Devoción, activo desde antes de la era cristiana y que el
séptimo subrayo también se convirtió en una influencia modificadora hace más o
menos setenta y cinco años (1860) y
continuará ejerciendo influencia. El primer resaltado de su influencia fue el
Concilio Ecuménico en Roma (1870) con la declaración de la Infabilidad del
Papa. El Movimiento Tractario empezó en Inglaterra en la misma época, mientras
que el progreso de la influencia del séptimo subrayo, que aún continúa,
caracterizado por el constante incremento del ritualismo y sacerdotismo en las
distintas iglesias, incluso en la iglesia de Roma, ha habido una notable
restricción de la autoridad clerical en materia de dogma y práctica. Nada más
diré sobre su influencia en el pensamiento religioso, más adelante consideraré
sus otros aspectos.
También
se nos ha dicho que el renacimiento religioso bajo el régimen de Wesley y
Whitfield en Inglaterra estaba regido por el sexto subrayo, y creo que se
justifica la suposición de que el surgimiento de Molinos y los Quietistas en
España y Europa Central, y el Santo Martín y su grupo de filósofos espirituales
en Francia y en otras partes, indican el progreso del mismo período, durante el
cual el Rayo de Devoción se acentué debido a su propio sexto subrayo.
Con
estos pocos hechos aislados quizás podamos llegar a la conclusión de que la
época en que cada subrayo ejerce su influencia modificadora tiene una duración
de ciento cincuenta a doscientos años.
No
sabemos cuántas veces (tal vez siete) se repiten sucesivamente los subrayos en
el ciclo del rayo mayor. Lógicamente debe ser más de una vez, teniendo en
cuenta que el gran sexto rayo ya estaba activo antes de surgir el cristianismo.
También es evidente que el buddhismo no pudo haber sido, como se creía, el
resultado final del gran período del segundo rayo, porque el intervalo entre la
aparición del buddhismo y del cristianismo duró solo quinientos años.
Probablemente el buddhismo apareció bajo la influencia del segundo subrayo del
gran período del sexto rayo. Al tratar de investigar retrospectivamente cuál
fue la influencia del último resultado de los subrayos 5, 4, 3, 2 y 1, se
sugiere que el período de Alquimistas y Rosacruces pudo haber sido regido por
el quinto subrayo; la época del flagelador y otros acérrimos fanáticos que
practicaban la autotortura y las mutilaciones, influencia ejercida por el
cuarto subrayo, como también la época en que la astrología se practicaba
ampliamente representando al tercer subrayo, mientras que la época anterior de
los gnósticos pudo haber sido el resultado del segundo subrayo. Éstas sólo son
conjeturas y aunque la última época mencionada pudo ser posible no hay
correspondencia cronológica en los casos anteriores, porque los Alquimistas,
Flagelantes y Astrólogos, eran más o menos contemporáneos en la Edad Media.
El surgimiento del espiritismo moderno se debe
sin duda a la influencia del séptimo subrayo, y puede ser también una previa
influencia del gran séptimo rayo venidero. Es interesante observar que este
movimiento fue iniciado por una sociedad secreta que existió en el mundo desde
el último período en que predominaba el séptimo rayo en la era Atlante.
Toda
gran religión que surge está bajo la influencia de uno de los rayos, pero no
significa necesariamente que cada sucesivo rayo traerá como resultado una
religión de gran alcance. Se dice que el brahamanismo es la última gran
religión que surgió por influencia del primer rayo; se ignora cuál pudo haber
sido la religión resultante del último período de segundo rayo, pero las
religiones de Caldea, de Egipto y de Zoroastro puede decirse que representan el
tercero, cuarto y quinto rayos respectivamente. El cristianismo y probablemente
el buddhismo fueron el resultado de la influencia del sexto rayo. El
mahometismo, que cuenta con un número muy grande de adherentes, está influido
por el sexto rayo, pero no es una gran religión raíz, sino un vástago híbrido
del cristianismo, con un matiz judaico.
Algunos
dicen que los rayos se dividen en tres tipos; el primero y el segundo por sí
solos, y los cinco restantes como un grupo. Desde este ángulo se los considera
como tres rayos, y tipifican las diversas Trinidades. Otro sugestivo fragmento
simbólico describe a los tres rayos como que utilizan respectivamente tres
tipos de fuego para encender el sacrificio del altar, el eléctrico, el solar y
el artificial o fuego por fricción.
Antes
de entrar a considerar las virtudes, los vicios y las características
especiales humanas que diferencian a un individuo que pertenece a un rayo, de
otro individuo que pertenece a otro rayo, será conveniente referirnos al origen
de las dos influencias de rayo que constituyen el factor dominante y
modificador del carácter de todo ser humano, como también a la influencia
planetaria o rayo de la personalidad, que igualmente modifica estas dos grandes
influencias durante determinada vida.
Vimos
que los siete rayos son siete diferenciaciones de un gran rayo cósmico,
efectuadas dentro del Ser mismo de nuestro Logos solar, antes de que Él
iniciara Su creación. Sabemos ahora que la divina chispa, el divino centro de
conciencia en cada uno de nosotros, procede del principio más elevado de
nuestro Logos y contiene, por lo tanto, la potencialidad de todos los rayos,
pero en el momento en que nuestro Logos conformó incontables centros de
conciencia divina en Sí Mismo, cada uno de estos centros estaba coloreado por
el atributo especial de uno de los rayos. En vista de que éstos se limitaron
(por ejemplo, al separarse de la
conciencia absoluta del Logos, mediante un velo sutil de
diferenciación), necesariamente debían pertenecer a uno de los rayos, por eso
la esencia misma de nuestro ser, la chispa central de lo divino en cada uno de
nosotros, podría decirse que pertenece a uno de los siete rayos y también que
es el rayo primario del hombre.
Se
recordará que la primera gran afluencia proveniente del Logos vivificó la
sustancia universal e hizo vibrar todos los átomos de materia, dentro del
círculo infranqueable de Su sistema, en siete diferentes grados de vibración.
La segunda afluencia produjo las combinaciones moleculares, formó los seis
subplanos en cada plano por debajo del atómico y creó la forma. En el momento
de la segunda afluencia cada uno de los divinos centros de conciencia introdujo
un hilo del ser en un átomo de los subplanos más elevados, el átmico, el
búddhico y el manásico -átomos destinados a ser el núcleo de los futuros
cuerpos, cada uno en su respectivo plano y los tres forman la tríada superior,
a la cual tan frecuentemente se hace referencia. Cada átomo está influido por
uno de los rayos, y los átomos átmico, búddhico y manásico mencionados
pertenecen todos al mismo rayo; pero no es necesariamente el mismo al cual
pertenece el influyente centro de la conciencia. En realidad, en la mayoría de
los casos, el rayo del centro de la conciencia y el de la Tríada son distintos;
uno modifica al otro, el primero es el primario (denominado por A. Besant el
rayo monádico) y el otro el secundario o rayo individual, pues el átomo
manásico es el núcleo del futuro cuerpo causal donde el individuo pasa de una
vida a otra. Este cuerpo se construye lógica y gradualmente con partículas de
materia de la misma cualidad y tipo del átomo de su núcleo, y cuando se
construye así durante largas épocas de evolución, el influyente centro divino
de conciencia, que durante épocas ha evolucionado también individualmente, se
une a él, y el Yo o Ego individual e inmortal, inicia su ascensión a través del
reino humana. Tal la tercera afluencia para cada alma. La influencia que ejerce
este rayo secundario o individual, constituye el principal factor en las primeras
etapas de la evolución, por ejemplo en los reinos elemental, mineral, vegetal y
animal; pero lógicamente la influencia que está más profundamente arraigada
debe ser la que afecta al divino centro de la conciencia; entonces, cuando
tiene lugar la unión a que nos hemos referido y la entidad se convierte en el
ego que reencarna, el rayo primario llega a ser la fuerza dominante y
permanente.
Hay
aún otra influencia sobre la que debemos tratar. Es el rayo planetario al que
pertenece cada ser humano al nacer. Deberá tenerse en cuenta que la denominada
influencia de un planeta en realidad es la influencia que ejerce la Jerarquía
que rige ese planeta. Este rayo personal
es el factor importante que influye en el carácter de un hombre durante el
curso de una vida. Digo el curso de una vida, pero lógicamente pueden ser una o
más vidas si las condiciones kármicas lo exigen, porque el momento del
nacimiento de cada individuo se fija de acuerdo a las necesidades kármicas y,
probablemente todos nosotros -sea cual fuere nuestro rayo primario o
individual-, hemos pasado una y otra vez, vidas enteras bajo la influencia
personal de los siete rayos.
2. El Actual
Plan de los Rayos y los Trabajadores.
El
trabajo de los rayos primero y segundo consiste especialmente en servir de
instrumento en el trabajo de materializar el Plan de Dios para nuestro mundo y
llevar a cabo su manifestación. Sería interesante considerar aquí el Plan tal
como se desarrolla actualmente, porque los dos tipos de fuerza de rayo, el de
poder-voluntad y el de amor-sabiduría, están hoy predominantemente activos.
Quienes trabajan en otras líneas de fuerza -sea que se expresen objetivamente o
estén activos subjetivamente- han subordinado temporariamente sus intereses y
cancelado hasta cierto grado sus propios proyectos, a fin de enfrentar las
necesidades del mundo. Existe un Plan que ahora entra en vigencia, lo cual ha
requerido la atención y solicitado la colaboración leal de todos los sectores
del gobierno mundial. En todo esfuerzo organizado y en todo amplio proyecto de
construcción y de trabajo, siempre deben subordinarse algunos factores a otros,
y esto ahora es más necesario que nunca en el desarrollo del Plan jerárquico.
Si
las enseñanzas de este tratado deben alcanzar el propósito para el cual han sido
destinadas, es esencial que entre las enseñanzas ocultistas y los conceptos
universales estén diseminados esos puntos de interés inmediato e imperativo que
harán que este tratado sea de utilidad práctica y de aplicación vital.
En
el Tratado sobre Magia Blanca describí uno de los primeros pasos dados por la
Jerarquía al inaugurar el nuevo Plan, plan formulado en 1900, en forma de
ensayo, en una de las grandes reuniones realizadas por la Jerarquía cada 25
años. En la siguiente gran reunión efectuada en 1925, a fin de lograr
colaboración, se discutió más detalladamente el nuevo Plan, se introdujeron
ciertos cambios necesarios (resultado de la Guerra Mundial), y los miembros de
ese importante Concilio resolvieron dos cosas:
Primero,
que los miembros de la Jerarquía planetaria debían hacer un esfuerzo unido
durante un periodo de varios años (o sea hasta 1950) para lograr ciertos
resultados definidos, y durante ese tiempo la atención de los Grandes Seres
debería dedicarse al esfuerzo de expandir la conciencia de la humanidad e
iniciar uña especie de proceso forzado, para que el horizonte mental de los
hombres se ampliara enormemente y en forma análoga se acrecentara, fortaleciera
y adquiriera seguridad y conocimiento, decidiéndose que ciertas dudas debían ser
aclaradas.
Segundo,
se determiné vincular más estrecha y subjetivamente a los discípulos avanzados,
aspirantes y trabajadores del mundo. Con ese fin los Maestros pusieron a Sus
grupos personales de discípulos en contacto entre sí, subjetiva, intuitiva y a
veces telepáticamente. Así vino a la existencia el Nuevo Grupo de Servidores
del Mundo.
Por
lo tanto, en lugar de siete grupos de trabajadores en el mundo, absorbidos en
las actividades que corresponden a las siete líneas mayores de fuerza -su lugar
en el esquema lo determina su rayo-, los Maestros, Sus discípulos y los
probacionistas, se agruparon en tres divisiones principales, para que los
campos de la evolución humana, en la política, la religión y la educación,
pudieran ser adecuadamente servidos.
Al
mismo tiempo organizaron el grupo intermedio de Servidores del mundo que
pudiera actuar como medio de enlace, intérprete e intermediario entre la
Jerarquía interna activa y los pensadores del mundo, y también como agente en
cada país y en todos los grupos. De este modo, los grupos animados por el deseo
de servir que eran (a pesar de lo erróneo de su técnica y método) de utilidad
para ayudar a sus semejantes, fueron absorbidos en la corriente de estímulo
espiritual con la intención de aumentar su eficacia. Los grupos cristalizados y
sectarios no respondieron como un todo, pero entre ellos, aun los más pasivos,
algunas personas respondieron al nuevo impulso.
La
institución de este nuevo Plan hizo acrecentar automáticamente el entrenamiento
de esos hombres y mujeres que daban señales de responder a las influencias
subjetivas y a la intuición. Se consideró prudente aplicar un procedimiento
forzado a fin de que el género humano fuera más sensible y desarrollara ciertos
poderes latentes pero ocultos; además se intentó llevar a los más avanzados a
un nivel de sensibilidad y a una receptividad espiritual, que hasta ahora había
sido prerrogativa de los místicos e intuitivos. Durante los últimos años ha
continuado ese proceso y los resultados fueron mejores de lo que se había
anticipado. La guerra que devastó al mundo eliminó muchos obstáculos.
Hablando
en forma general, el Plan se dividió en tres partes:
Primero: Política.
El
objetivo del trabajo proyectado fue desarrollar y establecer una conciencia
internacional. Este esfuerzo siguió la línea de poder o voluntad, de gobierno o
la línea de primer rayo. Los discípulos y aspirantes que actúan en el campo de
la organización y la masa de idealistas, se organizaron para realizar este
trabajo, siendo puestos en actividad los trabajadores del séptimo y del sexto
rayos. Por lo tanto, los grupos se constituyeron en un solo grupo para realizar
este esfuerzo. También se determinó demostrar la necesidad de adoptar una
síntesis económica como parte del trabajo para relacionar las naciones entre
sí, a fin de que el espíritu evidenciado por una organización como la Cruz
Roja, por ejemplo, pudiera también evidenciarse internacionalmente en la mutua
interacción de las naciones. Es innecesario señalar que la presión y tirantez
materiales y la destrucción de los viejos partidos políticos y de las
relaciones comerciales desempeñarían su parte. Se decidió demostrar la
necesidad de establecer un espíritu internacional de dependencia e
interrelaciones, para que las naciones se vieran obligadas a comprender
políticamente que el aislamiento, la separatividad y el cultivo del egoísmo
nacional debían desaparecer, y demostrar además que el espíritu nacional,
coloreado por un sentido de superioridad y por el odio de clases y los
antagonismos raciales, constituya una barrera para el verdadero desarrollo de
la humanidad. Se debe enseñar a la gente que el anhelo de acumular posesiones
es un obstáculo para la verdadera expansión. Así se trazaron los planes para
que viniera gradualmente a la existencia la Hermandad de las Naciones, basados
en la necesidad, comprensión y ayuda mutua.
El
principal objetivo fue establecer un estado mental y no una utopía mística
imposible, o esas condiciones materiales por las cuales un grupo queda
totalmente subordinado a la voluntad-al-poder de otro grupo que lo obliga a
cumplir una condición regimentada y uniforme, mediante el empleo de la fuerza,
en una u otra forma. El trabajo indicado y presentado al Nuevo Grupo de
Servidores del Mundo consiste en enunciar los principios de las relaciones
nacionales que subsisten en un estado o federación mundial; las instrucciones
que ellos tenían eran hacerse oír por los líderes de varios países y lenta y
gradualmente despertar a las masas (por su intermedio) y comprender la verdadera
significación de esa palabra tan superficialmente pronunciada, pero poco
comprendida, Hermandad. Este trabajo es quizá la tarea más difícil que se ha
impuesto la Sociedad de Mentes Organizadas. Los odios raciales y las
aspiraciones nacionales son tan fuertes, y la ignorancia de las masas tan
grande, que fueron necesarios los de quienes trabajan en la línea del gobierno
y del poder (primer rayo) a fin de hacer el requerido impacto en la conciencia
pública. Ha habido y hay todavía muchas cosas que destruir antes de que las
naciones lleguen a un punto en el cual sean sensibles a la nueva visión y
capaces de reconocer la necesidad de cada nación.
Es
interesante observar que la idea del poder controlado y benéficamente aplicado
de quienes trabajan con las ideas y por intermedio de ellas -durante los
últimos años- se ha materializado en el plano físico por medio de la dictadura
del proletariado, los trabajadores de una nación, como la establecida en Rusia,
Esto ha sido una subversión del régimen y control aristocrático contra la
burguesía y los intelectuales, lo cual glorifica al trabajo y a los
trabajadores, y también llevó a expulsar del país (por muerte o exilio) a
algunos de sus mejores elementos. Sin embargo. detrás de todo los errores, las
crueldades y el burdo materialismo, hay grandes ideales -la satisfacción de las
necesidades de todos, la belleza del servicio mutuo y la divinidad del trabajo
constructivo.
En
Alemania tenemos la dictadura de la superioridad racial y la intención de
endiosar a una raza. Sin un sentido del buen humor y de la verdadera
comprensión, la raza se prepara para imponer disposiciones a otras mediante el
deseo de sus pensamientos y logros, más bien que por la guerra. Sin embargo el
ideal del superhombre es un ideal verdadero, y debe ser presentado ante el
mundo. Momentáneamente se han olvidado que el superhombre es la nieta de todos,
y que los asiáticos, nórdicos, judíos, gentiles, americanos, anglosajones,
africanos y otras razas mundiales, son hijos del mismo Padre, nutridos de la
misma fuente de Vida y salvados por el mismo principio crístico. Por eso el
superhombre ha surgido y surgirá de todos los pueblos y se encaminará hacia las
filas de la Jerarquía Espiritual y del Nuevo Grupo de Servidores del Mundo.
En
América del Norte tenemos la dictadura del comercio organizado que trata de
regular y controlar toda la economía de la nación e introducirse profundamente,
por medio de las mentes entrenadas que están en el gobierno, hasta las mismas
raíces de la existencia nacional. Hablando en términos generales, tiene poca
importancia que ciertos tipos de mentalidades consideren esto como
infringimiento a la libertad del individuo, si se lo compara con la síntesis
que surge gradualmente y que tiende a eliminar subjetivamente la codicia y
terminar con la explotación de los muchos por los pocos. En Gran Bretaña
tenemos la dictadura del imperio, si se puede emplear un término tan
paradójico, pero es un imperio
controlado y equilibrado por la clase media. En Italia, Turquía y otras
naciones, se llevan a cabo otros grandes experimentos.
Quienes
originaron estos diversos movimientos nacionales frecuentemente ignoran los
impulsos que están detrás de su trabajo, y son con frecuencia incapaces de
explicar el ideal por el cual trabajan, excepto en términos de ambición y poder
humanos. Sin embargo, sin saberlo, son realmente sensibles a las grandes ideas
introducidas en sus mentes por las Mentes que se hallan detrás de la escena.
Responden a la idea del bien general, de la igualdad humana, del superhombre,
de la necesidad universal de negociar, de la distribución de la riqueza, pero
-y esto es un punto importante- debido a que no se acentúa la síntesis interna
del esfuerzo, ni existe un conocimiento general sobre el origen de los grandes
conceptos, ni el conocimiento acerca de la Hermandad interna, que guía a la
humanidad hacia una Hermandad externa, esos grandes principios se distorsionan
grandemente, se aplican egoístamente y se utilizan en forma separatista. Arden
con intensidad los fuegos del odio racial, las diferencias de clase, el
antagonismo racial y el orgullo nacional.
Tal
el problema que tienen hoy ante sí los Grandes Seres. ¿ Qué podrán hacer Ellos
para llevar a las naciones, por intermedio del sector interno de gobierno y del
régimen político que consideramos, a una comprensión de la unidad esencial y al
establecimientos de lo que todos soñamos "paz en la Tierra y buena
voluntad entre los hombres"?
Segundo:
Religioso.
La
meta de este sector consiste en establecer una comprensión universal de la
realidad y fomentar el crecimiento de la conciencia espiritual. Aunque en
cierta forma las diferencias religiosas son las más difíciles de eliminar o
subsanar, sin embargo se ha progresado mucho en este aspecto del trabajo
jerárquico. Existe en el mundo actualmente un elevado número de quienes creen
fundamentalmente en la hermandad de las religiones. Si bien las masas
ignorantes de todas partes tienen muy poca o ninguna idea de las cosas
espirituales, se les puede hacer creer más fácilmente en un sólo Dios y en un
credo universal que en cualquier otra idea. Millares de individuos son
abiertamente agnósticos o no creen en nada, mientras miles están disconformes
por el control de la autoridad teológica. A pesar de ello contienen en si el
germen del espíritu de amor que es normalmente incluyente e intuitivo. En forma
curiosa cientos de millones de habitantes de Oriente presentan a los Grandes
Seres un problema mucho más serio que los
pueblos de Occidente, porque la ignorancia sobre los asuntos religiosos
del mundo predomina profundamente entre las masas asiáticas, debido al
analfabetismo de las diversas razas y su consecuente explotación y control por
los demagogos religiosos, los fervientes profetas y los reaccionarios.
Los
discípulos o los trabajadores de segundo rayo, manejan ahora activamente este
problema. Es interesante observar que el éxito obtenido en derribar las
antiguas barreras y lograr una disposición espiritual en Occidente se debe, en
gran parte, al trabajo de los orientalistas estudiosos de Francia, Alemania e
Inglaterra. Hicieron accesible en Occidente la literatura de Oriente en toda su
belleza, y vincularon las verdades espirituales de todas las épocas con la
presentación cristiana de la verdad, demostrando que todas tienen el mismo valor
progresista. Ahora las masas de la India, la China y el Norte de África, tienen
que despertar el significado interno de sus propias creencias y reflexionar
acerca de la parte que desempeña el cristianismo en el mismo gran programa
religioso. Esto ocupa toda la atención de ciertos instructores de segundo rayo
en la India, Japón y Siria.
Durante
los próximos diez años el trabajo de la Fraternidad de las Religiones (de la
cual las organizaciones externas son su exteriorización) aumentará en gran
medida. Tendremos muy pronto la estructura interna de un credo mundial tan
claramente definido en las mentes de millares de personas, que su estructura
externa inevitablemente aparecerá antes de fin de siglo.
La
estructura interna de la Federación Mundial de Naciones estará oportunamente
bien organizada, y su forma externa se erigirá rápidamente en el año 2025. No
debe deducirse por esto que tendremos una perfecta religión mundial y una
completa comunidad de naciones. La naturaleza no actúa tan rápidamente, pero el
concepto y la idea serán deseados y reconocidos universalmente y en forma
general se trabajará para establecerlos; cuando existan estas condiciones nada
podrá detener la aparición de la máxima forma física que corresponde a ese
ciclo.
Tercero:
Científico.
Los
que trabajan en esta línea se han impuesto como meta la expansión de la
conciencia del hombre, y se ampliará de tal modo su horizonte que tendrá lugar
una síntesis de lo tangible y de lo intangible. Hará que el género humano entre
en un nuevo y subjetivo reino y se comprendan los nuevos estados de percepción.
Dichos desarrollos los producirán quienes trabajan en los campos de la
educación, la ciencia y la sicología. Grandes cosas están en camino actualmente
y la actividad de los trabajadores del tercer y quinto rayos nunca ha estado
tan bien dirigida ni ha sido tan potente como ahora.
Como
he dicho y vuelvo a repetir, los trabajadores de todos los rayos están
organizados para tomar parte en un supremo esfuerzo -esfuerzo hacia el cual se
ha orientado y preparado la era cristiana. El séptimo y el sexto rayos se
ocupan del trabajo de gobierno y de obtener una nueva síntesis, de esta manera
la fuerza de todos los que trabajan en estas líneas se combina con la energía
del primer rayo. Las energías de los aspirantes y discípulos del tercero y
quinto rayos son aplicadas para expandir la conciencia humana, traer a la luz
las maravillas ocultas del universo y acelerar el desarrollo de los poderes
latentes en el género humano. Cuando se despierten estos poderes, se ampliarán
en gran parte los actuales sentidos y se admitirá al hombre en ese mundo que
está detrás del velo de la ignorancia y la materia.
Observarán
que el trabajo de eliminar el aislamiento y la separatividad grupales es tan
arduo que requiere las energías unidas de tres grupos de trabajadores para
lograr los resultados deseados. Por lo tanto, siete grupos de trabajadores
están organizados así:
1.
Sector político Primero,
sexto y séptimo rayos.
2.
Sector religioso Segundo
y cuarto rayos.
3.
Sector educativo Tercero
y quinto rayos.
Recuerden
que, si bien el trabajo se lleva a cabo en tres campos del pensamiento y
actividad humanos, el resultado neto es un esfuerzo realizado para producir una
síntesis y una gran campaña preparatoria a fin de revelar maravillas que aún no
puedo detallar. El reconocimiento de su veracidad depende del crecimiento e
iluminación internos; crecimiento que se está acelerando y conducirá a que se
reconozca más fácilmente lo que está en camino. Recuerden también que la revelación
raras veces viene de donde se espera. La luz afluirá sobre la humanidad y
modificará sus condiciones de vida, cambiará sus perspectivas sobre los asuntos
mundiales e inaugurará una nueva era que se caracterizará por su aptitud para
la síntesis y la colaboración grupales, mediante los nuevos poderes mentales
que conducirán a una reorientación de la mente, a fin de que pueda funcionar
con igual facilidad en dos direcciones. Podrá dirigirse externamente al mundo
de las formas manifestadas, e internamente al mundo de la síntesis, de la
unidad y del espíritu. Se adoptará una nueva actitud hacia la vida, que se
evidenciará en un mayor sentido de los valores, porque la vida tendrá un
significado hasta ahora desconocido, y habrá una interpretación de ese significado
que enriquecerá nuestra experiencia diaria. Para este fin los verdaderos
trabajadores dedican hoy todo su esfuerzo.
Anteriormente mencioné las dudas que existen
en la mente humana, y quisiera ahora referirme brevemente a las tres
principales que, una vez aclaradas, facilitará la entrada de la nueva era con
sus nuevas civilización, ciencia y religión. Existen tres problemas que durante
los próximos años tendrán una inteligente solución en la mente de los más
conservadores, pero los intuitivos e iluminados los considerarán
definitivamente resueltos. Estos tres problemas constituyen los objetivos
principales en los campos de la política, la ciencia y la religión. Una vez
resueltos, traerán la rápida solución de los problemas mundiales del gobierno,
de la materia y la fe. Observen la diferencia y la significación de estas tres
palabras.
EL PROBLEMA
DE LAS IDEAS
El
principal problema mundial de gobierno constituye en último análisis la
aplicación inteligente de las ideas. Aquí es donde se hace sentir el poder de
la palabra, así como en la religión o la educación, se hace sentir el poder de
la palabra escrita e impresa. En el campo de la política los oradores
influencian a las masas, y nunca lo han hecho en tal medida como ahora, por
medio de la radio. Se repiten incesantemente al público teorías respecto a las
dictaduras, comunismo, nazismo, fascismo, marxismo, nacionalismo e ideales
democráticos. Se presentan sistemas de gobierno de algún grupo de pensadores,
sin darles tiempo a reflexionar o pensar con claridad. Se difunden las
antipatías raciales y se expresan las preferencias e ilusiones personales,
engañando a los irreflexivos. Siempre tendrán seguidores, el hombre que posee
el don de la palabra y una oratoria elocuente y puede expresar con vehemencia las
quejas del pueblo, el malabarista de las estadísticas, el fanático que ofrece
infalible cura a los males sociales y el hombre que siente placer en avivar los
odios raciales. Tales personas pueden fácilmente romper el equilibrio de la
comunidad y conducir, al éxito y al poder transitorio, o a la deshonra y al
olvido, a un grupo de adherentes irreflexivos.
En
el conjunto de este juego de ideas y en el constante impacto sobre la
conciencia humana de los grandes conceptos que residen detrás de nuestro proceso
evolutivo, la raza está desarrollando el poder de pensar, de seleccionar y de
construir sólidos cimientos. A través de la presentación evolutiva de estas
ideas se avanza constantemente hacia la libertad de pensamiento (mediante el
antiguo método de experimentación, eliminación y esfuerzo renovado, pero
siempre con nuevos conceptos), lo cual permitirá a la humanidad construir
exactamente de acuerdo a los cánones mentales que subsisten en la estructura
externa de nuestro mundo. Las mentes más agudas de esta era son cada vez más
sensibles a estos cánones, y así la mente individual podrá reconocerlos,
sacarlos de la oscuridad y llevarlos a la luz del día. De esta manera los
verdaderos cánones estarán a disposición de todos, desempeñarán su parte en la
conducción de la raza hacia su destino, hacia la profunda comprensión que
moldea los tipos raciales y la sintética comprensión que dará como resultado la
verdadera comprensión de la Hermandad. De este modo los pensamientos
desempeñarán su parte, y el problema de las ideas será comprendido cada vez
más, hasta que llegue el momento que los intuitivos y pensadores entrenados
sean capaces de trabajar directamente en el mundo de los conceptos y revelar
(para uso de la raza) las ideas arquetípicas sobre las cuales se debe
construir. Al decir esto podrán acusarme de iluso y que digo cosas imposibles,
pero el tiempo comprobará la verdad de mis predicciones. La estructura mundial
emerge de los cánones mentales internos y está construida de acuerdo a ellos,
los cuales producen la actual proliferación de los experimentos gubernamentales
en todas las naciones. Pero no existe en la actualidad entrenamiento alguno
sobre el proceso de hacer contacto con el mundo de los cánones, ni sobre la
verdadera interpretación de las ideas, de allí los problemas. Más adelante,
cuando la raza vea su problema con claridad, actuará con sabiduría y entrenará
con cuidado a sus Observadores y Comunicadores. Serán personas en quienes se ha
despertado la intuición por el mandato de un apremiante intelecto, cuyas mentes
estarán tan subordinadas al bien del grupo y tan libres del sentido de
separatividad, que no constituirán un obstáculo para hacer contacto en el mundo
de la realidad y de la verdad interna. No serán necesariamente personas que
podrían ser denominada religiosas, en el sentido común de esa palabra, sino de
buena voluntad, de elevada calidad mental, de mentes bien provistas y
equipadas, libres de egoísmos y ambiciones personales, animadas por el amor a
la humanidad y el deseo de ayudar a la raza. Una persona así, es una persona
espiritual.
EL PROBLEMA
DE DIOS
En
el mundo de la religión reside la solución del segundo problema, y se eliminará
de la conciencia humana otra duda. Se establecerá la realidad de Dios y
terminarán las dudas de los hombres respecto a esto. Dios no será un Dios
nacional o racial, ni cristiana, hindú o budhista, tampoco una ficción de la
imaginación creadora del hombre o una extensión de su propia conciencia, sino
una Deidad con vida esencial, suma total de todas las energías; la energía de
la vida misma, del amor, de la inteligencia, de la experiencia activa, y de esa
energía que produce la interacción entre lo visible y lo invisible; un Dios
verdaderamente trascendente y, al mismo tiempo, realmente inmanente; un Dios tan
grandioso que los cielos lo proclaman, y tan íntimo que hasta el niño más
humilde puede reconocerlo.
Se
preguntarán ¿ cómo puede ser eso? Mi respuesta será sencilla y sin embargo tan
científica y profunda en su significado, que sólo cuando se comprenda que es la
realidad de un proceso natural, entonces se valorará con exactitud. Cuando
desencarnamos Dios puede ser visto y conocido por medio del ojo interno de la
visión, sin embargo, Dios puede ser visto aunque el hombre ocupe un cuerpo. La
Deidad no puede ser vista con el ojo físico, aunque en todas partes existen
señales de la divinidad. Podemos desarrollar y utilizar el ojo que permitirá a
su poseedor ver a Dios actuando en el aspecto interno de la vida, dentro de sí
mismo y de todas las formas, porque "cuando tu ojo es uno, todo tu cuerpo
está lleno de luz". En esa luz veremos la Luz y así veremos a Dios. Las
tres palabras: electricidad, luz y vida, expresan la divinidad, y su síntesis
es Dios. Cuando sepamos por propia experiencia que las tres son una, entonces
conoceremos a Dios. Hoy utilizamos el aspecto inferior y somos cada vez más
conscientes de ello. El segundo aspecto, la luz, está a punto de ser revelado
por la correcta comprensión de los fenómenos eléctricos. Allí reside la clave
de la nueva era, la era de la luz, de la iluminación y la revelación. Los
esotéricos del mundo comprenderán algo a lo cual me refiero, y en sus manos
queda entrenar a la humanidad para que los hombres utilicen la verdadera visión
y aprendan a utilizar el "ojo". Quisiera que observaran, sin embargo,
que la mayoría de los verdaderos esotéricos están fuera, no dentro del conjunto
de escuelas denominadas esotéricas.
EL PROBLEMA
DE LA INMORTALIDAD
La
tercer duda -la duda respecto a la realidad de la inmortalidad- la ciencia la
eliminará dentro de poco tiempo como resultado de la investigación científica.
Algunos hombres de ciencia aceptarán la hipótesis de la inmortalidad como base
activa sobre la cual fundamentar su búsqueda y lo harán con la disposición de
aprender y dispuestos a aceptar y formular conclusiones basadas en evidencias
reiteradas, conclusiones que a su vez formarán la base de otra hipótesis.
Dentro de los próximos años la realidad de Ja persistencia y la eternidad de la
existencia habrán ido más allá de la duda y penetrado en el reino de la
certidumbre. Dicho problema habrá quedado muy atrás; no quedará duda alguna en
la mente de nadie de que al abandonar el cuerpo físico el hombre continúa
siendo una entidad viviente y consciente. Se sabrá que perpetuará su existencia
en un reino que está más allá del físico. Se conocerá que aún vive, está
despierto y consciente. Este hecho se demostrará de diversas maneras. Por el
desarrollo de un poder dentro del ojo físico de un ser humano (poder que
siempre ha existido y raras veces se utiliza) se revelará el cuerpo etérico, el
"doble", como a veces se lo llama, y se verá que los hombres ocupan
ese cuerpo en una zona definida del espacio, mientras que el cuerpo físico
muerto o desintegrado, ha quedado atrás. Además, a medida que aumenta el número
de personas que tienen el poder de emplear el "ojo", llamado a veces
el "tercer ojo", redivivo, ayudarán a demostrar la realidad de la
inmortalidad, porque verán fácilmente al hombre que ha abandonado sus cuerpos
etérico y físico. Debido a su superioridad numérica y a su prestigio, triunfará
su punto de vista. En el campo de la fotografía y también mediante un
descubrimiento que se está investigando en la actualidad, se comprobará la
supervivencia. Con el tiempo se establecerá comunicación, por medio de la
radio, con quienes han pasado al más allá, lo cual se convertirá en una
verdadera ciencia.
Por
lo tanto, ciertos acontecimientos inminentes ayudarán, más que cualquier otra
actividad iniciada hasta ahora, a descorrer el velo que se interpone entre lo
visible y lo invisible. Sobre esto lo único que puedo decir es que se obtendrá
la iluminación y se revelará una irradiación que producirá como resultado un
enorme estímulo al género humano y provocará el despertar de una nueva modalidad.
El hombre será sensibilizado a tal grado de percepción y contacto que podrá ver
a través de las cosas, lo cual le revelará la naturaleza de la cuarta
dimensión, fusionando en un nuevo mundo lo subjetivo con lo objetivo. Entonces
la muerte ya no inspirará terror y desaparecerá el temor particular que
provoca.
Los
hombres se ocupan tanto por demandar luz, claman tan ansiosamente por liberarse
de la actual ceguera y piden tan angustiosamente aliviarse del caos
circundante, que olvidan con frecuencia el gran esfuerzo y "empuje"
interno que realizan los Custodios
del Plan y
Sus colaboradores. Su anhelo de ayudarlos es hoy más intenso que nunca, a
medida que los seres humanos demandan vehementemente el privilegio de obtener
luz. El clamor de la raza más la respuesta de la expectante Jerarquía, debe
producir inevitablemente grandes resultados El anhelo de saber y enseñar están
en verdad relacionados y son parte del proceso natural del desarrollo
consciente. En las próximas décadas tendrá lugar un acontecimiento de
consecuencias tan profundas y amplias que la era actual será considerada como
una era oscura. La ciencia penetrará más hondamente en el reino de lo
intangible y trabajará con mediums y aparatos desconocidos hasta ahora. La
liberación del poder del átomo señalará una era revolucionaria, y la ciencia
tendrá que eliminar y aportar muchas cosas a medida que trabaja con energías y
formas de vida hasta ahora desconocidas. Los espiritistas descubrirán los
medios que facilitarán grandemente el contacto con los que actúan fuera del
cuerpo físico, y un grupo de mediums comenzará a actuar como intermediario para
un número de científicos que están en el aspecto interno de la vida y aquellos
que tienen cuerpo físico. Debido a la actividad que desplegarán las verdaderas
escuelas esotéricas se instituirá una técnica de entrenamiento que desarrollará
los nuevos poderes, los cuales corroborarán la antigua verdad, trasformando las
creencias de los hombres en firmes convicciones. Por el trabajo estimulador y
ocultamente científico del sector religioso, los hombres adquirirán un nuevo
conocimiento y percepción y alcanzarán esa elevación que conducirá a la
humanidad al Monte de la Transfiguración. Por medio del trabajo que se realiza
en el sector gubernamental, los hombres llegarán a comprender las ideas que
impulsarán a las naciones a dar el próximo paso, a fin de ayudarse mutuamente.
Trataré
de explicar el profundo objetivo de la Hermandad para que puedan comprenderlo y
colaborar. La humanidad está destinada a actuar como una usina mediante la cual
puedan fluir ciertos tipos de energía divina a las distintas formas de vida de
los reinos subhumanos. Debe captarse y dirigirse con inteligencia esta
afluencia de energía para poner fin a esas condiciones de decadencia y muerte
prevalecientes en todas partes. Así el género humano puede unir las
manifestaciones superiores e inferiores de la Vida, lo cual será posible
únicamente cuando el hombre haya unido (dentro de sí mismo) sus aspectos
superior e inferior. Éste es y debe ser uno de los objetivos de todo
entrenamiento esotérico. El hombre debe adquirir la capacidad de actuar
libremente en una u otra dirección, a fin de establecer fácilmente el contacto
con la
vida de Dios
a medida que ella fluye a través de las formas que llamamos superhumanas y las
denominadas subhumanas. Tal la emergente meta.
En
los próximos años la Jerarquía y el Nuevo Grupo de Servidores del Mundo
realizarán un intenso esfuerzo. Hay un término fijado para ello; posteriormente
este tipo de actividad finalizará y los trabajadores actuarán en campos más
amplios, si se ha hecho un trabajo
eficaz. Si las personas de tendencia espiritual y los intelectuales de la raza
fracasan en iniciar el Plan, arrebatándolo de lo invisible y llevándolo a lo
visible, entonces tendremos un período de dificultades y de progreso más lento,
pero no un total derrumbe de la estructura de la civilización, como lo pregonan
los propagadores del temor. No se debe anticipar tal fracaso ni tal retroceso
de los cuidadosos planes hechos por los Observadores internos. Entre los
discípulos y aspirantes del mundo se ha difundido el mandato para unirse en un
intenso trabajo, y de este llamado de los Grandes Seres trataré de ocuparme.
Toda la humanidad es necesaria y debe ir adelante con esperanza y certeza. La
Jerarquía trabaja en forma concentrada y dedica todos sus esfuerzos para que el
Plan tenga éxito. El Nuevo Grupo de Servidores del Mundo se está integrando más
estrechamente y planeando cuidadosamente el trabajo que debe realizar. Los tres
centros de actividad son: Nueva York, Ginebra y Londres, y se están acumulando
fuerzas en los centros de Darjeeling y Tokio.
Desafío
a todos los pensadores del mundo a abandonar sus sectarismos, nacionalismos,
partidismos y, con espíritu de hermandad, a trabajar en su nación,
considerándola como parte integrante de una gran federación de naciones
-federación que ya existe internamente, pero espera ser materializada mediante
la actividad de los pensadores del mundo. Los incito a trabajar por la causa de
la religión y en el campo de esa religión particular, en la que están
interesados, ya sea por accidente de nacimiento o elección, ya por considerar
cada religión como parte de la gran religión mundial. Deben también considerar
que las actividades de su grupo, sociedad u organización, demandan ayuda, en la
medida y sólo en la medida en que los principios sobre los cuales se fundan y
las técnicas que emplean, sirvan para el bien general y promuevan la
realización de la Hermandad.
Les
pido que abandonen sus antagonismos y antipatías, odios y diferencias raciales
y traten de pensar en términos de una familia, una vida y una humanidad. No
pido una respuesta sentimental ni devocional a este desafío. Les recuerdo que
el odio y la separatividad han llevado a la humanidad a su penosa situación
actual. Sin embargo, agregaría a esta advertencia, que existe hoy en el mundo
una cantidad suficiente de personas que alcanzarán la liberación, las cuales
podrán producir cambios en las actitudes del género humano y en la opinión
pública, siempre que se pongan a la altura, por un acto de la voluntad, de lo
que ellas conocen y creen.
También
los desafío a que se sacrifiquen, a consagrarse a sí mismos, a dar su tiempo y
su dinero, y se interesen en difundir estas ideas entre quienes los rodean, en
su medio ambiente y en el grupo al cual
pertenecen, despertando así a sus compañeros de grupo. Los exhorto a que hagan
un esfuerzo unido para inculcar nuevamente las ideas de hermandad y unidad. Les
pido que reconozcan a quienes trabajan en todos los grupos y los ayuden.
También les recomiendo que guarden silencio ante las palabras de odio y de
crítica y que hablen en términos de hermandad y de relaciones grupales. Les
ruego que procuren hacer de cada día un nuevo día, en el que enfrentan una nueva
oportunidad. Traten de olvidar sus propios asuntos, sus pequeñas penas,
preocupaciones y suspicacias, ante la urgencia de la tarea que debe realizarse,
y difundan el culto de la unidad, el amor y la inofensividad.
Además
quisiera que se aparten de los grupos que tratan de destruir y atacar, no
importa cuán sincero sea su móvil. Adhiéranse a los trabajadores que tienen
fines constructivos, que no luchan contra otro grupo u organización, y que han
eliminado de su vocabulario la palabra "anti". Estén de parte de los
que construyen silenciosa y constantemente para el nuevo orden -orden que se
funda en el amor, construye bajo el impulso de la hermandad y posee la
comprensión de la hermandad, basada en el conocimiento de que cada uno y todos,
no importa cual sea nuestra raza, somos hijos del Padre Uno y hemos llegado a
comprender que los antiguos modos de trabajar deben desaparecer y proporcionar
una oportunidad a los nuevos métodos.
Si
no saben enseñar, predicar o escribir, aporten ideas y dinero para que otros
puedan hacerlo. Ofrezcan sus horas y minutos de ocio para que otros queden
libres y puedan dedicarse a servir al Plan; contribuyan con su dinero para que
pueda progresar con mayor rapidez el trabajo de quienes pertenecen al Nuevo
Grupo de Servidores del Mundo. Se pierde mucho tiempo en cosas no esenciales.
La mayoría de ustedes dan poco o nada de su tiempo. Lo mismo pasa con el
dinero. Deben dar como nunca han dado antes, a fin de posibilitar la parte
física del trabajo. Hay quienes ofrecen lo único que poseen, y el poder que tal
actitud libera es muy grande. Quienes actuamos en el aspecto interno
agradecemos todo lo que dan con gran sacrificio personal. Otros dan lo que les
sobra y sólo cuando no implica sacrificio. Esta condición debe terminar; se
debe dar al máximo con comprensión y justicia para que la era de amor y de luz
se introduzca con mayor celeridad. No importa dónde o a quien den, basta dar
-poco si tiene poco tiempo o dinero; mucho, si poseen mucho. Trabajen y den,
amen y piensen, ayuden a esos grupos que construyen y no destruyen, aman y no
atacan, erigen y no derriban. No se dejen engañar con argumentos plausibles de
que la destrucción es necesaria. Sin duda lo fue, pero el ciclo de destrucción prácticamente ha terminado ¡ si
pudieran comprenderlo!, y los constructores deben ahora ponerse a trabajar.
Por
sobre todo los incito a que lleven una vida más profunda, y les imploro que,
para bien de sus semejantes, refuercen el contacto con la propia alma; con lo
cual habrán desempeñado su parte para posibilitar la revelación, habrán ayudado
a traer la luz y estarán por lo tanto en condiciones de beneficiarse por esas
nuevas luz e información y podrán indicar mejor el camino y despejar el sendero
al desconcertado buscador. Quienes no están preparadas para los acontecimientos
serán cegados por la emergente luz, confundidos por la maravilla que se
revelará e impelidos por el aliento viviente de Dios; les corresponde a ustedes
capacitarlos para ese acontecimiento.
Antes
de continuar me referiré a las contradicciones aparentas que ocurren (o pueden
ocurrir) en este tratado. A veces se dice que un rayo está en manifestación y
en otras ocasiones fuera de manifestación. Podremos hablar de la influencia que
ejerce sobre un reino particular de la naturaleza, y luego decir que otro rayo
es el que puede considerarse de primordial importancia. Estas discrepancias son
sólo aparentes y la causa reside en la correcta comprensión de la Ley de los
Ciclos. Hasta que no se comprenda esta fundamental Ley de Periodicidad (lo cual
no será posible hasta que el hombre haya desarrollado la visión de la cuarta
dimensión), será difícil evitar las aparentes contradicciones. Un rayo puede
estar en encarnación en cierto momento y ejercer así una gran influencia, y,
sin embargo, otro rayo puede regir al mismo tiempo el ciclo mayor -ciclo del
cual el rayo que esté considerando puede ser sólo un aspecto temporario. Por
ejemplo, el séptimo Rayo de Organización Ceremonial está ahora entrando y el
sexto Rayo de Devoción está saliendo; sin embargo, el sexto rayo tiene un ciclo
mayor y su influencia no desaparecerá completamente hasta dentro de 21.000 años
y al mismo tiempo bien puede considerárselo como el sexto subrayo del cuarto
Rayo de Armonía a través del Conflicto, que ha estado en manifestación durante
miles de años y seguirá actuando 40.000 años más; además este cuarto rayo está
fuera de manifestación en lo que respecta a su influencia menor y cíclica.
Comprendo
que esta información es muy confusa para el neófito ocultista, y sólo los estudiantes
que se ajusten a los requisitos para captar el bosquejo general y las amplias
proposiciones fundamentales, serán capaces de extraer de estas instrucciones la
verdadera y deseada perspectiva. Si el lector se pierde en el cúmulo de
posibles análisis y en lo intrincado de los detalles impartidos, no podrá
penetrar en el reino de la clara visión que se persigue. Cuando elimine los
detalles y se ocupe de la conformación general del Plan solar, entonces estará
capacitado para colaborar con la necesaria inteligencia. Por lo tanto lean en
forma constructiva y sin reparos, sabiendo que no es fácil ver el Plan tal como
existe en las mentes de las Constructores que trabajan en estrecha
colaboración, de acuerdo al Plan inicial, y no obstante realizan Sus esfuerzos
individuales en forma concentrada y empeño sostenido.
3. Tres
Proposiciones Importantes
Hemos
estudiado la significación del trabajo de los siete Constructores creadores
porque expresan el aspecto vida y cualifican la apariencia fenoménica a través
de la cual se manifiesta la Vida Una. Esa cualidad, en tiempo y espacio, es la
que determina la apariencia fenoménica, siendo la tercer y principal
proposición. Las dos anteriores son:
a.
Cada Vida de rayo expresa una Vida
solar, por lo tanto, cada planeta está vinculado con los demás, animado por la
energía de uno de los siete sistemas solares y activado por una triple
corriente de fuerza.
b.
Cada uno de los rayos es receptor y
custodio de diversas energías, provenientes de distintas fuentes.
A estas dos
proposiciones debemos agregar que:
c.
La cualidad de una Vida de rayo
determina, en tiempo y espacio, la apariencia fenoménica.
Estas
tres proposiciones resumen la enseñanza fundamental de la segunda parte de este
tratado. Aquí puedo indicarles el éxito, según creo, de la eficacia práctica de
comprender verdaderamente estas enseñanzas ocultistas algo avanzadas. Por
ejemplo, si se estudia la primera proposición, se observará que una Vida de
Rayo es la expresión de una Vida solar. Tomemos ahora esta amplia idea y
hagámosla específicamente individual, aplicando la misma proposición a una
persona, teniendo en cuenta que cada personalidad está destinada a ser la
expresión de un ángel solar, estando en consecuencia vinculada a todos los
demás ángeles solares del reino de las almas. Cada una está animada por las
energías provenientes de los siete grupos de ángeles solares, que están
similarmente en contacto con la vida del planeta, del sistema solar y con la
fuerza adicional del sistema. ¿ No es esto acaso de vital importancia práctica?
¿ No merece un estudio concienzudo y consideración la actitud de la
personalidad hacia la vida, y la medida
de lo logrado por el ángel solar en cualquier punto dado en tiempo y espacio
(que, en último análisis, la personalidad es sólo eso), a medida que construye
y cualifica su apariencia fenoménica? Aquí podemos ver el valor científico que
tiene el estudio de los ideales, la concentración sobre las virtudes y
cualidades divinas y el análisis intelectual respecto a los divinos atributos de
cualquiera de los grandes hijos de Dios.
La
segunda proposición manifiesta, por otra parte, que por ser cada uno de los
siete rayos receptor y custodio de energías provenientes del universo,
introducen el concepto básico de interrelación, intercomunicación,
interdependencia, responsabilidad colaboradora y servicio. Estas relaciones,
como bien sabemos, subsisten en el principio de Hermandad que la raza ahora
comienza a captar y discutir. Por eso una de las proposiciones principales que
rigen a las fuerzas constructoras del universo es de verdadera aplicación
práctica en la vida mental y en la actitud del hombre de hoy.
La
primera proposición se refiere al ego o ángel solar, y a su realización.
La
segunda proposición se refiere a la captación mental del hombre
"inspirado" -inspiración superior que proviene de su ángel solar.
La
tercera proposición afirma que la cualidad determina la apariencia, y está
destinada a controlar o dirigir la vida sensoria o de deseo de la personalidad,
pues de acuerdo a la cualidad de sus deseos será la apariencia que emergerá
gradualmente.
El
hombre es ingénita y verdaderamente divino, pero la cualidad del ángel solar
sólo hace sentir su presencia lentamente y durante el ciclo evolutivo; se
manifiesta tenuemente, y surge ocasionalmente, aunque la suma total de las
características de determinada vida está coloreada por la cualidad divina de
acuerdo a la capacidad egoica de controlarla o expresarla, distorsionada en las
primeras etapas por la sustancia, hasta hacerla casi irreconocible. Estas tres
proposiciones merecen una cuidadosa reflexión y hasta deberían ser meditadas,
porque así como expresan las leyes bajo las cuales trabajan los siete
Constructores creadores, también expresan las leyes bajo las cuales el
aspirante puede ahora comenzar a trabajar.
4. La
Cualidad en el Mundo de las Apariencias
Ahora
entraré a definir la palabra "cualidad", que personifica el segundo
aspecto de rayo, el cual es el rayo determinante, o segundo aspecto
manifestante de la divinidad. Es el aspecto del Cristo o Vishnu; es el aspecto
consciente y sensible de la deidad en la forma. También dije que se
consideraría su expresión en el mundo de los fenómenos, significando con ello
el mundo de las apariencias externas y de las formas tangibles.
La
cualidad que emerge a través del proceso de la manifestación y bajo el impulso
de la Vida divina, es el amor, y actúa por Intermedio de la Ley de Atracción
con el fin de producir una síntesis final en la conciencia. Recuérdese que el
objetivo de nuestro actual proceso evolutivo es el desarrollo de la percepción
consciente. El entero proceso va dirigido hacia esa culminación.
La
cualidad, en último análisis, es ni más ni menos que la naturaleza de esa
percepción y la respuesta al contacto sensorio en términos de cualidad.
Mediante el desarrollo gradual del mecanismo de contacto (resultante de la
cualidad activa que determina la vida de las células que componen la forma), la
gama de contacto se extiende indefinidamente; el ente viviente responde al
contacto en forma más vital, más comprensiva, en lo que a su capacidad
respecta, captándolo en forma más sintética. Esta respuesta conduce a:
1.
La comprensión del aparato de
respuesta y la utilización inteligente del mecanismo de contacto.
2.
La comprensión de la respuesta de la
conciencia individual a la conciencia con la que ha hecho contacto, lo cual se
efectúa por medio del mecanismo de respuesta. Este otro aparato de respuesta
puede estar menos o más desarrollado que aquel aparato que hizo el contacto.
Esta
interacción entre las conciencias que utilizan los mecanismos, confiere la
comprensión de la cualidad, interacción que nos hace comprender la actividad
que subsiste y motiva la apariencia. La ciencia exotérica permite la
aprehensión y el estudio del aspecto actividad de las formas fenoménicas, y el
mismo objetivo tienen las diferentes postulaciones de las numerosas escuelas de
pensamiento que, mediante sus investigaciones, amplían la gama del conocimiento
humano. Al mismo tiempo aumenta nuestra capacidad para comprender la intensa
actividad de todas las formas en todos los reinos de la naturaleza y en cada
átomo y célula que existe dentro de esas formas. La ciencia nos ha conducido de
la cumbre de una realización a otra, y hoy nos hallamos perdidos en un mundo de
energías. Nos han enseñado a imaginarnos un mundo de vibrantes puntos de fuerza
que constituye en su totalidad todas las formas de vida, y presenta a nuestro
atónito y confundido intelecto una vida planetaria, suma total de todas las
formas conocidas. Cada forma constituye un universo en si misma, y todas viven y vibran debido a
la actividad divina. Empleamos la palabra "energía" para expresar
dicha actividad, y no podemos ir más allá. Energía es vida y también muerte. La
actividad se presiente y se conoce en lo orgánico y en lo inorgánico -una vasta
serie de vidas atómicas erigidas en una estructura tras otra en incesante
movimiento y además una vasta serie de estructuras vivientes erigidas en formas
más grandes e incluyentes y también en incesante movimiento. Estas grandes
estructuras son organismo vibrantes, de manera que se despliega ante la
consciente visión del hombre, nada más que vida y actividad, movimiento y
energía, y siempre coherencia, propósito ordenado, creciente síntesis, un Plan
y una Voluntad. Esto lo aprueba la ciencia porque el conocimiento científico
indica la respuesta del hombre, a través del aparato colectivo de respuesta de
toda la humanidad, al mecanismo de percepción de la gran Vida en quien vivimos,
nos movemos y tenemos nuestro ser, el Logos planetario de nuestra tierra.
La
ciencia esotérica nos introduce dentro de la. forma o formas, y nos permite
penetrar hasta el aspecto cualidad. Los estudiantes harían bien en recordar que
el ocultismo puede ser el estudio de las fuerzas, y que el ocultista actúa en
los mundos de fuerza que también son mundos de cualidad y de energías
cualíficadoras que tratan de manifestarse a través del mundo de las
apariencias. Cuando logren comprender esto dominarán la actividad de las formas
que constituyen el mundo fenoménico. Existen energías, detrás de los fenómenos
producidos por la actividad de las estructuras atómicas, que están latentes e
invisibles y son frecuentemente imperceptibles y subjetivas. Las ciencias
esotéricas tienen un propósito ante sí, que consiste en producir el gradual
surgimiento de estas energías para que el ocultista experto pueda oportunamente
trabajar en un mundo dual, aunque de fuerzas unificadas, y ser la voluntad
creadora que guía, fusiona y utiliza el mundo de las apariencias y el reino de
las cualidades, Estos dos tipos de energías activas y creadoras deben ser
controladas por la Voluntad creadora o aspecto Vida, a fin de que actúen como
una sola.
Por
lo tanto, al aspirante se le enseña a dirigirse internamente; a estudiar los móviles,
y a familiarizarse con las cualidades que tratan de expresarse en el mundo
externo por medio de su mecanismo externo. A medida que aprende a hacerlo se
altera la naturaleza de ese mundo externo de mecanismos, y llega a ser cada vez
más consciente de las cualidades que luchan por expresarse detrás de las formas
externas. Entonces amplía conscientemente el campo de sus contactos y pasa (por
medio de la investigación científica) de
una comprensión exotérica del mundo de las apariencias fenoménicas, a una
comprensión esotérica del mundo de las cualidades. Recuerden que se debe
recalcar esta aprehensión dual y que a medida que el hombre aprende a
"conocerse a sí mismo", automáticamente aprende a conocer la cualidad
que subsiste en todas las apariencias. En consecuencia, busquen la cualidad en
todas partes. Esto es lo que queremos significar cuando hablamos de ver a la
divinidad también en todas partes, reconocer la nota emitida por todos los
seres y registrar el móvil oculto de todo lo que aparece. El ente humano sin
desarrollo sólo ve la forma, observa su modo de actuar y juzga por las
apariencias. El aspirante que va despertando comienza por presentir algunas de
las bellezas que no han sido reveladas detrás de las formas; el discípulo
despierto concentra su atención en el emergente mundo de las cualidades, y va
siendo cada vez más consciente del color, de las nuevas tonalidades del sonido
y de un renovado, envolvente e interno aparato de respuesta que comienza a
permitirle hacer contacto con lo invisible, lo intangible y lo incógnito. Llega
a percibir los impulsos subjetivos que condicionan la cualidad de la vida, los
cuales se revelan lenta y gradualmente.
Esta
belleza interna aún no revelada reside detrás del énfasis que la iglesia pone
en el cultivo de las virtudes y los ocultistas en el empleo del pensamiento
simiente en la meditación. Estas virtudes y pensamientos simiente responden a
un propósito valioso y constructivo. La tan conocida verdad bíblica "como
un hombre piensa en su corazón, así es él", se basa en la misma
comprensión fundamental, y la diferencia que existe entre el hombre espiritual
y el hombre mundano, de propósitos materialistas, consiste en que uno enfoca su
atención en el aspecto cualidad de la vida y el otro en el aspecto apariencia.
El hombre puede emplear y emplea ciertas cualidades a medida que trabaja de ese
modo, pero son cualidades desarrolladas durante el proceso evolutivo de la Vida
divina, a medida que Ella ha pasado cíclicamente a través de los reinos
subhumano y humano.
Cada
uno de los reinos de la naturaleza ha desarrollado o está desarrollando una
cualidad sobresaliente, y considera secundarios a los otros atributos divinos.
El
reino mineral pone el énfasis primordialmente en la cualidad de la actividad,
cuyos dos extremos son la cualidad tamásica, o naturaleza estática inerte del
mundo mineral, y la cualidad radiactiva de la radiación, que constituye su más
bella y divinamente perfecta expresión. La meta de todas las formas minerales
atómicas consiste en llegar a ser radiactivas, el poder de atravesar todas las
sustancias circundantes, limitadoras y ambientales. Esto es iniciación, o la
entrada de todas las apariencias minerales en un estado de liberación, y la
organización de todas las formas de este reino, bajo la influencia del séptimo
rayo.
La
cualidad del reino vegetal es la atracción expresada en el color, y su
liberación o forma superior de actividad, se demuestra en el perfume que
exhalan las formas más elevadas de vida. Este -perfume tiene conexión con su
vida sexual, posee un propósito grupal y llama en su ayuda al viento de la
iniciación y al mundo de los insectos. Esto no es sólo una manera pictórica de
presentar la verdad. La misma naturaleza del perfume tiene como propósito e
intención, afectar esos agentes que producirán la difusión y continuidad de la
vida del reino vegetal. Los aspirantes del reino vegetal y sus formas más
evolucionadas, tienen belleza y perfume, y son susceptibles a las influencias
ocultas de Aquellos a quienes se les confía la iniciación de las formas de vida
para llevarlas a la deseada perfección. De allí la influencia del sexto Rayo de
Devoción sobre este reino y la aplicación de ese rayo (expresado
simbólicamente) "fija el ojo sobre el sol, dirige la vida hacia los rayos
de calor, produce la mezcla de los colores y la gloria de la perfumada
irradiación".
El
reino animal tiene la cualidad de un creciente propósito instintivo que en su
forma más elevada se convierte en los animales más evolucionados en
domesticidad y devoción al hombre. Detrás de la apariencia de los animales hay
una constante orientación hacia la comprensión, y la consiguiente gravitación
hacia las formas de vida que circundan sus deseos. De allí la influencia del
quinto Rayo de Conocimiento Concreto, que afluye a través de la familia humana
hacia el tercer reino de la naturaleza. El hombre es aquí el factor iniciador,
y a él se le ha encomendado la tarea de conducir al reino animal hacia la
liberación -liberación hacia el cuarto reino, por ser la esfera de su próxima actividad.
El reino vegetal se libera y pasa a otro proceso evolutivo y sus vidas entran
en la evolución denominada dévica o angélica. Por eso el viento y el mundo de
los insectos son sus agentes, así como el hombre y el elemento agua son los
agentes iniciadores del mundo animal. El secreto de la liberación para la
naturaleza animal está oculto en la "naturaleza acuosa", el aspecto
sangre; en el derramamiento de sangre, esotéricamente comprendido, reside la
clave de la liberación del reino animal. De allí que se están llevando a cabo,
en gran escala, ciertos procesos iniciadores, tales como el derramamiento de
sangre efectuado por la matanza de la forma animal del ser humano durante la
Gran Guerra. En la guerra fue derramada sobre la tierra la sangre de millares de seres, y desde el punto de vista
del propósito vida, se han obtenido ciertos resultados esotéricos. Este hecho
es difícil que lo comprenda el hombre, porque percibe primordialmente la forma
y no la cualidad de la vida. Es difícil para el hombre comprender el propósito
divino que actúa detrás del mal que se reproduce en la matanza de animales y en
el derramamiento de sangré durante las épocas prehumana y humana. Por "el
derramamiento de esa agua color rojo", se está llevando a cabo esa liberación
que iniciará la vida de ese reino en nuevos estados de conciencia y de
percepción. El problema de la matanza, sea en el reino animal o humano, se
originó durante la primera "guerra en los cielos", cuando Miguel y
sus ángeles fueron arrojados del cielo y nuestro sistema planetario vino a la
existencia. Hasta que la conciencia del hombre no haya evolucionado a tal grado
que pueda responder a la conciencia planetaria por medio de un mecanismo
interno -aún no desarrollado en la mayoría- y "entrar en los secretos del
Anciano de los Días", el problema del dolor, del derramamiento de sangre,
de la guerra y del sufrimiento, continuarán siendo un misterio inescrutable.
Será develado -y ésta es la nota clave más importante- sólo cuando el hombre no
emplee el proceso de la iniciación animal mediante el derramamiento de sangre y
lo reemplace por la domesticación y el mutuo amor. Cuando la mentalidad de la
raza esté más desarrollada, el hombre podrá, por el arbitraje y el correcto
empleo de la palabra, allanar todas las diferencias y cambiar la iniciación
animal, ya sea que se refiera al reino animal o a su propio cuerpo animal.
En
el cuarto reino la cualidad que emerge es el aspecto del amor sintético o
comprensión, la intuición. La intuición es una cualidad de la materia mental,
"chitta" o sustancia mental. El hombre también está destinado a ser
radiactivo; el incienso o el perfume de su vida debe ascender y atraer la
atención de los factores iniciadores que esperan conducirlo a la liberación.
Tales factores son el fuego y los miembros del quinto reino de la naturaleza.
El creciente propósito de su forma animal debe ceder su lugar a la voluntad
dinámica de la entidad espiritual, liberada de las limitaciones de la forma por
el fuego de la vida y de la iniciación. De este modo armoniza en sí mismo todas
las formas de acercamiento, liberación y realizaciones y sintetiza en su vida
las aspiraciones de los otros tres reinos.
La
radiactividad, el perfume del aspirante, la devoción hacia otros seres humanos
(la sublimación de la domesticidad), el "derramamiento de sangre", el
sacrificio de la vida, la expresión en la tierra (el reino mineral) de la
devoción y la vida sexual del reino vegetal, más el sacrificio a través de la
sangre del reino animal, conducen al hombre hasta el portal de la iniciación.
Allí le espera al hombre el fuego y su aplicación purificadora y así, la
tierra, el aire, el fuego y el agua (los cuatro elementos), lo preparan para la
gran liberación y para liberar esa cualidad de captación sintética de la
subyacente verdad que denominamos intuición. Esto, después de todo, es la
respuesta del mecanismo al llamado simbólico de la cualidad divina manifestada
en la totalidad y vista como iluminación. Así emergen las cualidades y aparecen
en toda su gloria cuando el hombre desarrolla y desenvuelve dentro de sí mismo
el necesario mecanismo de respuesta, entrenándose para reconocer las realidades
subjetivas o las cualidades divinas, a medida que se manifiestan. Los procesos
de la manifestación producen resultados en y sobre la conciencia del hombre que
va despertando gradualmente.
5. Análisis
de los Rayos y Su Expresión
(Extraído de
un manuscrito primitivo)
Existe
un vasto e interesante conocimiento respecto a la acción y a los resultados de
la actividad de los rayos en los reinos inferiores de la naturaleza, pero sobre
este punto no se pueden dar detalles; el resumen de lo que se ha dicho, que va
a continuación, es necesariamente imperfecto y permitirá ser ampliado
infinitamente.
PRIMER RAYO
DE VOLUNTAD O PODER
Virtudes especiales:
Fortaleza,
valor, constancia y veracidad, proveniente de la absoluta falta de temor; poder
de gobernar, capacidad para captar las grandes controversias con amplitud de
criterio, y para manejar a los hombres y tomar decisiones.
Vicios del
rayo:
Orgullo,
ambición, versatilidad, inflexibilidad, arrogancia, deseo de dominar a los
demás, obstinación, ira.
Virtudes a
adquirirse:
Ternura,
humildad, simpatía, tolerancia, paciencia.
A
este rayo se lo denomina correctamente el del poder, pero si fuera sólo poder
sin sabiduría ni amor, sería una fuerza destructiva y desintegradora. Sin
embargo, cuando las tres características están unidas se convierte en un rayo
creador y regidor. Quienes pertenecen a este rayo poseen mucha fuerza de
voluntad, sea para el bien o para el mal, para el bien cuando la voluntad es
dirigida con sabiduría y el amor la ha convertido en altruismo. El hombre que
pertenece al primer rayo siempre "estará al frente" en su campo de
actividad. Puede ser el ladrón o el juez que lo condena, pero en cualquier caso
se hallará a la cabeza de su profesión. Es el dirigente nato en cualquier
carrera pública, alguien en quien se puede confiar y depender, defiende al
débil y reprime la opresión, no teme a las consecuencias y es totalmente
indiferente a los comentarios. Por otra parte un primer rayo que no ha sido
modificado puede producir un hombre de naturaleza cruel, implacable e
inflexible.
El
hombre que pertenece al primer rayo es con frecuencia muy sentimental y
afectuoso, pero no lo expresa fácilmente; le agradan los fuertes contrastes y
las grandes masas de color, pero raras veces será un artista; le deleitan los
grandes efectos orquestales y los coros estrepitosos; si contrariamente su rayo
está modificado por el cuarto, sexto o séptimo, será un gran compositor.
Algunos individuos que pertenecen a este rayo son sordos a las tonalidades y
otros padecen de daltonismo, y no distinguen los colores diáfanos. Un hombre de
este rayo distinguirá los colores rojo y amarillo, y confundirá irremediablemente
el azul, el verde y el violeta.
El
trabajo literario del hombre de primer rayo será enérgico y mordaz, no le
preocupará su estilo ni la prolijidad. Ejemplos de este tipo podrían ser
Lutero, Carlyle y Walt Whitman. Se dice que el mejor método que puede emplear
el hombre de primer rayo para curar enfermedades, será extraer salud y fuerza
de la gran fuente de vida universal por la fuerza de su voluntad, y derramaría
sobre el enfermo. Por supuesto esto presupone un previo conocimiento de los
métodos ocultos.
El
método característico de este rayo para emprender la gran Búsqueda se hará
mediante la fuerza de la voluntad. Un hombre de esta naturaleza podría, por así
decirse, arrebatar el reino de los cielos "por la violencia", liemos
observado que el dirigente nato pertenece a este tipo de rayo, total o
parcialmente. Produce el jefe supremo, como Napoleón o Kitchener. Napoleón
pertenecía al primero y cuarto rayos y Kitchener al primero y séptimo rayos,
otorgándole el séptimo su notable poder de organización.
EL SEGUNDO
RAYO DE AMOR-SABIDURÍA
Virtudes especiales:
Calma,
fuerza, paciencia y resistencia, amor a la verdad, lealtad, intuición,
inteligencia clara y temperamento sereno.
Vicios del
rayo:
Excesiva
concentración en el estudio, frialdad, indiferencia hacia los demás, desprecio
por las limitaciones mentales ajenas.
Virtudes a ser adquiridas:
Amor,
compasión, altruismo, energía.
A
éste rayo se lo denomina el de la sabiduría, debido a su característico deseo
de adquirir conocimiento puro y alcanzar la verdad absoluta -es frío y egoísta
si no ama, y es inactivo si no posee poder. Si posee amor y poder, entonces
tenemos el rayo de los Buddhas y de los grandes instructores de la humanidad
-aquellos que habiendo alcanzado la sabiduría para emplearla en bien de los
demás, se entregan por entero a difundirla. El estudiante que pertenece a este
rayo está siempre insatisfecho de sus realizaciones más elevadas; no importa
cuán amplio sea su conocimiento, su mente permanece siempre fija en lo
desconocido, en el más allá y en las cumbres aún no escaladas.
El
hombre de segundo rayo tendrá tacto y previsión; será un excelente embajador,
un destacado maestro o director de escuela; como hombre mundano tendrá una
inteligencia clara y sabia para tratar los asuntos que se le presentan y tendrá
capacidad para inculcar a otros el verdadero punto de vista de las cosas y
hacerlas ver como él las ve; será un buen hombre de negocio si su rayo está
modificado por el cuarto, quinto y séptimo rayos. El militar que pertenece a
este rayo proyectará campañas inteligentes y preveerá las posibilidades; será
intuitivo respecto al mejor camino a seguir y nunca pondrá imprudentemente en
peligro la vida de sus hombres. No será rápido en la acción ni muy enérgico. El
artista que pertenece a este rayo tratará siempre de enseñar por medio de su
arte, y sus cuadros tendrán un significado. Su trabajo literario será siempre
instructivo. El método para curar enfermedades del hombre de segundo rayo, será
conocer a fondo el temperamento del paciente y también la naturaleza de la
enfermedad, a fin de aplicar su fuerza de voluntad en forma eficaz.
El
método característico para acercarse al Sendero consistirá en un concienzudo
estudio de las enseñanzas, hasta que sean parte de la conciencia del hombre, y
no un mero conocimiento intelectual, sino una regla espiritual de la vida,
atrayendo así la intuición y la verdadera sabiduría.
Un
tipo indeseable de segundo rayo que se aboca a adquirir únicamente conocimiento
para sí mismo, es totalmente indiferente a las necesidades humanas. La
previsión de un hombre así degenerará en suspicacia, su calma en frialdad e
inflexibilidad.
EL TERCER
RAYO DE LA MENTE SUPERIOR
Virtudes
especiales:
Amplio
criterio respecto a todas las cuestiones abstractas, sinceridad de propósito,
intelecto claro, capacidad de concentrarse en estudios filosóficos, paciencia,
cautela, no le preocupan las trivialidades ni quiere preocupar a otros.
Vicios del
rayo:
Orgullo
intelectual, frialdad, aislamiento, inexactitud en los detalles, distracción,
obstinación, egoísmo, crítica excesiva respecto a los demás.
Virtudes a
adquirirse:
Simpatía,
tolerancia, devoción, exactitud, energía, sentido común.
Éste
es el rayo del pensador abstracto, del filósofo y del metafísico, del hombre
que se deleita en las matemáticas superiores pero, si no está modificado por un
rayo práctico, no se preocupará por tener al día su contabilidad. Tendrá una
imaginación muy desarrollada; por el poder de su imaginación captará la esencia
de una verdad; su idealismo será con frecuencia muy marcado, es soñador y
teórico; debido a sus amplios puntos de vista y gran cautela ve con la misma
claridad todas las facetas de un asunto, lo cual a veces detiene su acción.
Será un buen hombre de negocios; como militar resolverá teóricamente los
problemas de táctica en su despacho, pero rara vez se destacará en el campo de
batalla. Como artista, su técnica no será refinada, pero sus temas serán
fecundos en ideas y despertarán interés. Amará la música, pero si no está
influido por el cuarto rayo no será compositor. Poseerá ideas fecundas en todos
los sectores de la vida, pero es demasiado impráctico para llevarlas a cabo.
El individuo que pertenece a este rayo es
excesivamente despreocupado, desaseado, ocioso e impuntual; no le importan las
apariencias, pero si tiene el quinto como rayo secundario, el sujeto cambiará
totalmente. Los rayos tercero y quinto producen el historiador perfecto y
equilibrado, que capta ampliamente su tema y verifica con paciente exactitud
todos los detalles. Además los rayos tercero y quinto unidos, producen los
grandes matemáticos que se remontan a los niveles del pensamiento y a los
cálculos abstractos y pueden llevar los resultados obtenidos a la aplicación
científica. El estilo literario del hombre de tercer rayo es con demasiada
frecuencia complicado e indefinido, pero esto cambia si está influenciado por
el primero, cuarto, quinto o séptimo rayos; bajo el quinto rayo será un maestro
de la pluma.
El
método para curar enfermedades del hombre de tercer rayo consiste en emplear
las drogas extraídas de minerales o de yerbas que pertenecen al mismo rayo del
paciente a quien desea aliviar.
El
método de emprender la gran Búsqueda que corresponde a este tipo de rayo es
reflexionando profundamente sobre líneas filosóficas o metafísicas, hasta
llegar a comprender el grandioso más Allá y la gran importancia que tiene
hollar el Sendero que lo conduce allí.
EL CUARTO
RAYO DE ARMONÍA A TRAVÉS DEL CONFLICTO
Virtudes
especiales:
Grandes
afectos, simpatía, valor físico, generosidad, devoción, intelecto y percepción
rápidos.
Vicios del rayo:
Egocentrismo,
preocupación, inexactitud, falta de valor moral, fuertes pasiones, indolencia;
extravagancia.
Virtudes a
ser adquiridas:
Serenidad,
confianza, autocontrol, pureza, altruismo, exactitud, equilibrio mental y
moral.
A
este rayo se lo denomina "el rayo de la lucha" porque en él las
cualidades rajas (actividad) y tamas (inercia) están en forma extraña, tan
equilibradas, que la lucha entre ambas quebranta la naturaleza del hombre de
cuarto rayo; cuando el resultado es satisfactorio se lo denomina el
"Nacimiento de Horus" o del Cristo, originado por la agonía del dolor
y el constante sufrimiento.
Tamas
o inercia, produce apego a las comodidades y a los placeres, detesta causar dolor
y llega hasta la cobardía moral, la indolencia, y a dejar las cosas como están,
a descansar y a no pensar en el mañana. Rajas o actividad, es fogosa,
impaciente e impulsa siempre a la acción. Estas fuerzas opuestas de la
naturaleza convierten la vida del hombre de cuarto rayo en una perpetua lucha y
desasosiego; las fricciones y las experiencias así adquiridas traen una rápida
evolución, pero el hombre puede fácilmente convertirse en un héroe o en una
nulidad.
Es
el rayo del valiente capitán de caballería, indiferente a sus propios riesgos y
a los de sus seguidores. El hombre que pertenece a este rayo hará que renazca
la esperanza perdida, porque en los momentos de gran excitación es dominado
totalmente por rajas o actividad; es el rayo del arriesgado especulador y del
tahúr, lleno de entusiasmo y proyectos, fácilmente agobiado por el fracaso o el
dolor, pero recuperándose rápidamente de sus reveses e infortunios.
Es
preeminentemente el rayo del color, del artista, cuyo colorido es siempre
admirable, aunque sus dibujos muchas veces son defectuosos (Watts pertenecía al
cuarto y segundo rayos). El hombre de cuarto rayo ama el color, y generalmente
puede crearlo. Si no ha tenido entretenimiento como artista, con toda seguridad
el sentido del color se expresará en otra forma, como selección en el vestir y
en la decoración.
Las
composiciones musicales de cuarto rayo están plenas de melodía, porque el
hombre que pertenece a este rayo ama la melodía. Como escritor o poeta, su
trabajo será con frecuencia brillante y abundarán las pintorescas descripciones
pictóricas, pero serán inexactas, exageradas y frecuentemente pesimistas. Por
lo general se expresa bien y tiene sentido del humor, pero, según su
disposición de ánimo, pasará de una conversación brillante a un silencio
melancólico. Es una persona deliciosa y difícil de convivir con ella.
El
mejor método para curar, del hombre que pertenece al cuarto rayo, es el masaje
y el magnetismo, utilizados con conocimiento.
El
método de acercamiento al Sendero será por autocontrol, adquiriendo así el
equilibrio entre las fuerzas antagónicas de la naturaleza. El camino inferior y
extremadamente peligroso, es el del Hatha Yoga.
EL QUINTO RAYO DE LA MENTE INFERIOR
Virtudes especiales:
Declaraciones
estrictamente exactas, justicia (sin clemencia), perseverancia, sentido común,
rectitud, independencia, intelecto agudo.
Vicios del
rayo:
Crítica
mordaz, estrechez mental, arrogancia, carácter rencoroso, carente de compasión,
irreverente, lleno de prejuicios.
Virtudes a
ser adquiridas:
Reverencia,
devoción, conmiseración, amor y amplitud mental.
Es
el rayo de la ciencia y de la investigación. El hombre que pertenece a este
rayo poseerá un intelecto agudo, gran exactitud en los detalles y hará
incansables esfuerzos para llegar al origen de los detalles más pequeños y
comprobar todas las teorías. Por lo general será excesivamente veraz, explicará
en forma lúcida los hechos, aunque a veces sea pedante y cansador debido a su
obstinación en repetir menudencias triviales e innecesarias. Será ordenado,
puntual y eficiente; no le agradará recibir favores ni halagos.
Es
el rayo del químico eminente, del electricista práctico, del ingeniero
sobresaliente, del gran cirujano. El estadista que pertenece al quinto rayo
tendrá puntos de vista estrechos, pero será excelente director de algún
departamento técnico especial, aunque persona desagradable para sus
subordinados. El militar se adaptará más fácilmente a la artillería y a la
ingeniería. Es raro encontrar al artista en este rayo, a no ser que lo
influyan, como rayos secundarios, el cuarto y el séptimo. Aún así el colorido
será apagado y las esculturas carecerán de vida; la música, si es compositor,
no será atractiva, aunque técnicamente correcta en su forma. El estilo en el
escritor y orador será la claridad misma, pero carecerá de vehemencia y
esencia; frecuentemente se extenderá demasiado, debido al deseo de decir todo
lo que puede sobre el tema que trata. Como cirujano será perfecto y sus mejores
curaciones serán hechas por medio de la cirugía y la electricidad.
El
método de acercamiento al Sendero para los que pertenecen al quinto rayo es
mediante la investigación científica llevada al máximo, y la aceptación de las
deducciones extraídas.
EL SEXTO RAYO DE DEVOCIÓN
Virtudes
especiales:
Devoción,
concentración mental, amor, ternura, intuición, lealtad, reverenda.
Vicios del
Rayo:
Amor
egoísta y celoso, depende demasiado de los demás, parcialidad, autoengaño,
sectarismo, superstición, prejuicios, conclusiones demasiado rápidas, arranques
de ira.
Virtudes a
adquirirse:
Fortaleza,
autosacrificio, pureza, veracidad, tolerancia, serenidad, equilibrio, sentido
común.
A
este rayo se lo denomina el rayo de la devoción. El hombre que pertenece a este
rayo tiene instintos e impulsos religiosos y un intenso sentimiento personal, y
no considera nada equitativamente. Todo a sus ojos es perfecto o intolerable;
sus amigos son ángeles, sus enemigos el reverso. Sus puntos de vista, en ambos
casos, no se basan en los méritos intrínsecos de cada uno, sino en el modo con
que la persona lo atrae, o por la simpatía o antipatía que demuestra hacia sus
ídolos favoritos, sean estos concretos o abstractos, porque es muy devoto a una
persona o a una causa.
Siempre
debe tener un "Dios personal", una encarnación de la Deidad para
adorar. El mejor individuo de este tipo de rayos es el santo, el peor el
intolerante y el fanático, el mártir y el inquisidor típico. Todas las guerras
religiosas o cruzadas, han sido originadas debido al fanatismo de sexto rayo.
El
hombre es frecuentemente de naturaleza benévola, pero puede enfurecerse y ser
irascible. Ofrendará su vida por el objeto de su devoción o veneración, pero no
levantará un dedo para ayudar a aquellos por quienes no siente simpatía. Como
soldado odia la guerra, pero muchas veces en el fragor de la batalla luchará
como un poseído. Nunca será un gran estadista ni hombre de negocios, pero puede
ser un gran predicador u orador. Será el poeta de las emociones (tal como
Tennyson) y el autor de libros religiosos, en poesía o en prosa. Siente
devoción por la belleza, el color y todas las cosas agradables, pero no tendrá
gran capacidad productiva, a no ser que se halle influido por uno de los rayos
de las artes prácticas, el cuarto o el séptimo. Su música será melodiosa y
frecuentemente compondrá oratorias o música sacra.
El método de curación para el hombre de este
rayo será por la fe y la oración.
El
acercamiento al Sendero será a través de las plegarias y la meditación a fin de
lograr la unión con Dios.
EL SÉPTIMO RAYO
DE ORDEN CEREMONIAL ó MAGIA
Virtudes
especiales:
Fortaleza,
perseverancia, valor, cortesía, excesivamente detallista, confianza en sí
mismo.
Vicios del
Rayo:
Formulismo,
intolerancia, orgullo, estrechez mental, criterio superficial, excesivo engreimiento.
Virtudes a
adquirirse:
Comprensión
de la unidad, amplitud mental, tolerancia, humildad, benevolencia, amor.
Éste
es el rayo del ceremonial por el cual el hombre se deleita de "todas las
cosas realizadas en forma decente y ordenada" y de acuerdo a reglas y
precedentes. Del gran sacerdote y el chambelán de la corte, del militar que es
genio nato para la organización; del administrador general, que vestirá y
alimentará a sus tropas de la mejor manera posible; de la perfecta enfermera
que cuida los menores detalles, aunque a veces se inclina demasiado a no
considerar la idiosincrasia de los pacientes, y trata de obligarlos a que se
ajusten a una rutina.
Es
el rayo de la forma, del perfecto escultor que ve y produce la belleza ideal,
del diseñador de hermosas formas y de los moldes de cualquier tipo; pero un
hombre así no tendría éxito como pintor, a no ser que ejerza influencia el
cuarto rayo. La combinación del cuarto con el séptimo rayo podría dar el tipo
más elevado de artista, la forma y el color serían sublimes. El trabajo
literario del hombre que pertenece al séptimo rayo será notable por su estilo
super refinado, y como escritor se preocupará más por la forma que por el tema
de su trabajo, pero poseerá fluidez para escribir y hablar. El hombre de séptimo
rayo será frecuentemente sectario; se deleitará con los ceremoniales y las
fiestas de guardar, las grandes procesiones y espectáculos, los desfiles
navales y militares, el estudio del árbol genealógico y las reglas de
precedencia.
El individuo indeseable que pertenece al
séptimo rayo es supersticioso; un hombre de esta naturaleza se preocupará por
las premoniciones, los sueños, las prácticas ocultistas y los fenómenos
espiritistas. El individuo deseable de este rayo tiene la absoluta intención de
hacer lo correcto, pronunciar la palabra correcta en el momento oportuno, de
allí su gran éxito social.
Los
métodos de curación para el hombre de séptimo rayo serán aplicar con extrema
exactitud el tratamiento ortodoxo para curar la enfermedad. La práctica de la
Yoga no le ocasiona males físicos.
Se
acercará al Sendero cumpliendo las reglas de la práctica y el ritual, y puede
fácilmente evocar y controlar las fuerzas elementales.
De
lo expuesto podrá deducirse que las características de cualquier rayo tienen
una analogía más estrecha con uno de los rayos que con los demás. Esto es
verídico. El único que se encuentra solo y no tiene relación con los demás es
el cuarto rayo, lo cual nos recuerda la posición singular que el número cuatro
ocupa en el proceso evolutivo. Tenemos la cuarta raza raíz, la cuarta cadena
planetaria, el cuarto planeta de la cadena, el cuarto manvantara planetario,
etc.
Existe
una estrecha relación entre el tercero y el quinto rayos. Al buscar el
conocimiento, el sendero a seguir es, por ejemplo, el estudio laborioso y
minucioso de los detalles, tanto en filosofía, matemáticas superiores, como en
las ciencias prácticas.
La
analogía entre el segundo y el sexto rayos se demuestra en la captación
intuitiva del conocimiento sintetizado y en el vínculo común de lealtad y
fidelidad.
Destreza,
inmutabilidad y perseverancia, son las características que corresponden al
primero y al séptimo rayos.
CAPITULO II
LOS RAYOS Y
LOS REINOS DE LA NATURALEZA
INTRODUCCIÓN
AL INICIAR el estudio de los rayos y su
relación con los siete reinos de la naturaleza Tos consideraré y enumeraré en
su arco ascendente o evolutivo, y no a los siete reinos que pueden ser
enumerados en su arco descendente o involutivo. Esta última definición (de
acuerdo a la literatura teosófica) incluye tres reinos -el nebuloso, el
relativamente amorfo y el inexpresado- y los cuatro que enumera la ciencia
moderna. Con el arco involutivo nada tenemos que hacer, pues es casi imposible
para la mente finita del lector común comprenderlo. Aunque existen estos tres
reinos involutivos, y son poco conocidos en Occidente, sin embargo algo se ha
escrito sobre ellos, pero no han sido comprendidas las verdades insinuadas.
Esto es inevitable. Su comprensión reside en la capacidad de "recuperar"
el pasado, viéndolo como una totalidad.
Los
reinos que trataremos en relación con los rayos pueden ser enumerados como:
1. El Reino Mineral VII
2. El Reino Vegetal VI
3. El Reino Animal V
4. El Reino de los Hombres IV
5. El Reino de las Almas III
6. El Reino de las Vidas Planetarias II
7. El Reino de las Vidas Solares I
Estos
reinos podrían ser considerados como diferenciaciones de la Vida Una, desde el
ángulo de:
1.
La apariencia fenoménica,
manifestación objetiva, o la exteriorización del Logos solar.
2.
La conciencia o ser sensible a la
expresión de la cualidad por intermedio de la apariencia fenoménica.
Algunos rayos, como es de suponer, tienen más
responsabilidad que otros para cualificar determinado reino. Su efecto define
en forma determinante sus características. El efecto de los otros rayos
subsiste, pero no está ausente. Nunca debemos olvidar que en la íntima
interrelación de las fuerzas de nuestro sistema solar, las siete fuerzas
producen su efecto. Todas actúan, cualifican y motivan, pero una u otra ejerce
un efecto más vital. La siguiente clasificación explicará el principal efecto
que ejercen los siete rayos y el resultado de la influencia ejercido sobre los
siete reinos de los cuales me ocupo:
Reino Rayo Expresión
1. Mineral VII .. Organ. Ceremonial .
Radiactividad
1 .. Voluntad o Poder .. La reserva fundamen-
tal del poder
2.
Vegetal................II .. Amor-Sabiduría ... Magnetismo
IV .. Belleza o Armonía . Uniformidad de color
VI .. Devoción Idealista .. Tendencia ascendente
8.
Animal.................III . . Adaptabilidad..Instinto
VI .. Devoción.........Domesticidad
4.
Humano.................IV .. Armonía a través del
Conflicto.......Exper., crecimiento
V .. Conoc. Concreto ... . Intelecto
5. Egoico o
de las Almas V .. Conoc. Concreto .... Personalidad
II .. Amor-Sabiduría ... Intuición
6. Vidas
Planetarias .. VI .. Devoción a las Ideas El Plan
III .. Inteligencia Activa . Trabajo Creador
7. Vidas
Solares...........1 .. Voluntad o Poder .. Mente Universal
VII .. Magia Ceremonial .. Ritual Sintético.
Observarán
en esta clasificación la interesante diferencia de que el reino vegetal es la
expresión de tres rayos, mientras que los otros son la expresión de dos. Estos
tres rayos han llevado al reino vegetal a su actual estado de suprema belleza y
a desarrollar el simbolismo del color. El reino vegetal representa la notable
contribución de nuestra Tierra al plan solar general. Cada uno de los planetas
contribuye, con una cuota excepcional y especializada, a la totalidad de los
productos evolutivos, pero la producción extraordinaria de nuestro particular
sistema planetario reside en el reino vegetal. Otros planetas contribuyen
también con formas y apariencias que son su ofrenda específica. Es innecesario
enumerarlos, porque nuestro lenguaje no tiene términos equivalentes para
expresarlo, y cuando no los tiene es que no hay equivalencias en la conciencia
del género humano. Por lo tanto, la Tierra contribuye entonces con el reino
vegetal, y esto es posible porque constituye el único reino en el cual han
podido finalmente coligarse, fusionarse y mezclarse tres rayos, los cuales se
hallan en las líneas principales de fuerzas 2-4-6. Cuando hagamos un análisis
más detallado de los rayos y sus efectos
sobre un reino de la naturaleza, veremos por qué lo dicho anteriormente ha
contribuido en forma tan excepcional. El éxito se demuestra en la uniformidad
con que se reproduce por todo el planeta el color verde en el reino del color.
Además
observarán que el reino mineral y el de las vidas solares (primero y séptimo)
son el resultado de las actividades del primero y séptimo rayos. Existe aquí
una estrecha interposición numérica. Estos dos reinos se encuentran
respectivamente en el punto de máxima diafanidad y máxima densidad y son producidos
por la voluntad y habilidad que tiene la Deidad solar para la organización.
Personifican el plan nebuloso y el plan concreto. En el caso del séptimo reino
o superior (contando desde abajo hacia arriba) predomina el aspecto voluntad, y
es el más poderoso, mientras que en el caso del reino mineral, el aspecto
organización es el más importante. Eso puede esperarse porque la energía de la
Voluntad es el primer efecto de la iniciadora actividad divina, mientras que el
aspecto más denso de organización ceremonial constituye la contraparte del
impulso inicial y su concretización, si puedo expresarlo así. En los otros
reinos de la naturaleza, como podrá verse en nuestra clasificación, no existe
tal relación.
Será
de valor que analicemos dicha clasificación cuidadosamente y obtengamos una
comprensión algo más clara del efecto y de la influencia que ejercen los siete
rayos.
Mientras
la verdadera naturaleza del átomo y su organización interna sigan siendo motivo
de teorización, especulación e investigación, el lector deberá considerar lo
que expongo respecto al reino más denso de todos, como simbólico y
pictóricamente verdadero y no en forma literal. Así como el centro en la base
de la columna vertebral es el último que entra en plena actividad, y sólo lo
hace cuando el centro en la cabeza está despierto y activo, así el más bajo de
todos los reinos será correctamente comprendido cuando los siete reinos vibren
al unísono. Hasta que esto no ocurra, dicho reino y su vida continuarán siendo
un enigma, excepto para el iniciado de grado superior. Todo lo que puedo hacer
es dar algunas sugerencias que pongan en actividad la mente abstracta y
despierten el interés, en tal grado, para que el análisis y el estudio pueda
proseguir. Sin embargo no es posible llegar a conclusiones, y esto debe ser
comprendido.
Dos
de los rayos son de primordial importancia en la Vida de Dios, a medida que
fluye a través de la sustancia básica de nuestro planeta. En el trabajo del
séptimo rayo tenemos en la sustancia terrenal el material sólido de nuestra
vida planetaria, organizado en las
variadas formas minerales. Éstas a su vez contienen latentes esos elementos
sustentadores y vitalizadores de los cuales otras formas extraen su sustento.
Debe recordarse que cada reino de la naturaleza depende y extrae su vida del
reino que le precede en sentido cronológico, durante el ciclo evolutivo. Cada
reino es un depósito de poder y vitalidad para el siguiente reino que surge de
acuerdo al Plan divino.
El
reino vegetal por ejemplo, extrae su fuerza vital de tres fuentes: del sol, del
agua y de la tierra. En el proceso de construcción lo importante es el
contenido mineral de las dos últimas fuentes. La verdadera estructura de todas
las formas es producida por la contextura de productos minerales que se va
erigiendo gradualmente en el cuerpo etérico y adquiere conformación y forma,
bajo el anhelo, impulso o deseo vital etérico. La cualidad magnética del cuerpo
etérico atrae hacia sí los minerales necesarios para su armazón.
El
reino animal extrae el sustento principalmente del sol, del agua y del reino
vegetal. El contenido mineral necesario para su estructura o esqueleto, se
ofrece en una forma más avanzada y sublimada, siendo extraído del reino vegetal
en vez del reino mineral. Cada reino se sacrifica para el reino siguiente en la
secuencia evolutiva. La Ley del Sacrificio determina la naturaleza de todo
reino, por lo tanto, cada uno puede ser considerado como un laboratorio donde
se preparan los alimentos necesarios para la formación de estructuras más refinadas.
El reino humano sigue el mismo procedimiento y extrae su vida (desde el ángulo
de la forma) del reino animal y también del sol, el agua y los vegetales. En
las primeras etapas de la evolución humana el alimento animal era, kármica y
esencialmente, el correcto para el hombre; desde el punto de vista de la forma
animal, para el hombre no evolucionado, tal alimento es aún correcto y
apropiado. Esto nos conduce al asunto del vegetarianismo que trataré cuando
consideremos el cuarto reino, lo cual no es lo que frecuentemente se cree, o
como lo presentan los pensadores actuales, y comer carne –en ciertas etapas del
desenvolvimiento humano- no es malo.
El
reino de las almas extrae su sustento y vitalidad de la gran escuela
experimental de la existencia humana, y en la interposición e interrelación de
estos cuatro organismos divinos el mundo de la forma vive, se mueve y tiene su
ser. Existen ciertas analogías y correspondencias en el organismo humano que
son muy interesantes y pueden ser presentadas como:
Reino humano Cerebro Los dos centros de la cabeza
órganos vocales
Reino animal Estómago El plexo solar
Hígado
Reino
vegetal Corazón El centro cardíaco
Pulmones El
centro laríngeo
Reino
mineral Órganos El centro sacro
Genitales La
base de la columna vertebral
Se observará
la relación que tienen los siete centros con los diferentes reinos de la
naturaleza, y también el simbolismo de la forma humana. Los siete reinos, en su
totalidad, evidencian también las siguientes relaciones:
1.
Reino mineral base
de la columna vertebral adrenales
2.
Reino vegetal centro
cardíaco timo
3.
Reino animal plexo
solar páncreas
4.
Reino humano centro
sacro gónadas
5.
Reino egoico centro
laríngeo tiroides
6.
Reino planetario centro
ajna pituitaria
7.
Reino solar centro coronario pineal
El
estudio de estas analogías será de valor para el estudiante si recuerda que se
estudian en la primera iniciación. Ellas difieren de las posteriores
expansiones de conciencia.
La
influencia que ejerce el organizador séptimo rayo se observa mejor en la
maravillosa y geométricamente perfecta estructura de los elementos, tal como lo
revela el microscopio y el estudio del átomo. Como este tratado está dedicado
al lector que no tiene estudio académico o científico, bastará decir que el
reino mineral es el resultado del "ritual del ritmo", así como
también lo son todas las formas básicas sobre las cuales se fundan y construyen
las minadas de estructuras en manifestación. El sistema numérico se manifiesta
en este reino en la plenitud de su belleza, y no existe forma alguna ni
relación numérica que bajo sus más diminutas formas en este reino fundamental
no puedan ser descubiertas por la microscópica visión oculta. Dos factores
determinan las estructuras del reino mineral:
1.
El séptimo gran impulso, o la
voluntad de organizar.
2.
El impulso de crear, o el ritmo
inicial que condujo al Logos solar a tomar forma.
El
trabajo que realizan los Señores del séptimo y del primer rayos es
esencialmente el del arquitecto y el mago, y la perfección de sus esfuerzos se
evidencia en el reino mineral. Sin embargo, no se comprenderá en toda su
potencialidad y mágica revelación, hasta que el ojo interno de la verdadera
visión esté desarrollado y se perciban en su verdadero valor las formas
que subsisten en el trabajo creador, en
los otros reinos de la naturaleza.
Los
secretos de la transmutación son el verdadero enigma de este reino particular;
las dos palabras que describen el proceso y el secreto son, condensación y
transmutación. Cada reino tiene sus palabras clave. Pueden ser traducidas,
aunque inadecuadamente, de la manera siguiente:
Reino Proceso Secreto Objetivo
1. Mineral Condensación Transmutación Radiación
2. Vegetal Conformación Transformación Magnetización
3. Animal Concretización Transfusión Experimentación
4. Humano Adaptación Traslación Transfiguración
5. Egoico Exteriorización Manifestación Realización
A
medida que se analiza la significación de estas palabras, surge un cuadro
general de la intención creadora. El objetivo y el proceso de los dos reinos
superiores son demasiado avanzados para que los pueda captar el estudiante
común, constituyendo también dos de los secretos de la iniciación superior.
Este
tratado tiene como finalidad ocuparse prácticamente de dilucidar la nueva
sicología y, como objetivo, acrecentar la comprensión del hombre sobre sí
mismo, pero solo intentaré trasmitir algunas ideas respecto a los rayos y su
relación con los tres reinos subhumanos de la naturaleza. En todos los escritos
esotéricos es necesario demostrar la síntesis y la continuidad de todo proceso
evolutivo, pues sólo a medida que el hombre se da cuenta de su posición
intermedia entre los tres reinos superiores y los tres inferiores, aparecerá el
verdadero significado de la contribución hecha por el cuarto reino al entero
esquema de la evolución. He dado diversas clasificaciones acerca de las
analogías e influencias de rayo, las cuales merecen un cuidadoso estudio. Por
ejemplo, es evidente que el séptimo rayo está ahora entrando en el poder y
comienza a hacer sentir su efecto sobre los reinos inferiores, por eso la
humanidad debe estar preparada para los cambios inevitables.
El
hombre solo y sin ayuda descubriría oportunamente por sí mismo los
acontecimientos predestinados, pero tardaría mucho tiempo y únicamente por el
análisis retrospectivo surgirán los amplios y generales delineamientos del
proceso evolutivo perdidos en el cúmulo de detalles del presente inmediato y
del trasfondo. La disposición para estudiar las verdades que se imparten de vez
en cuando desde los centros ocultos del mundo, y para actuar sobre las
hipótesis sugeridas, acrecentará en el hombre la capacidad de ver la vida en su
totalidad, y le permitirá colaborar (con poder e inteligencia) en la ejecución
del Plan.
Ya me he ocupado del Proceso, del Secreto y
del Propósito. Para su correcta comprensión, daré una sinopsis de la
información concerniente a cada reino, a medida que los vamos considerando.
1. El Reino
Mineral
La influencia Del
séptimo rayo de organización y del primer rayo de poder son los factores
dominantes.
Los resultados Del
proceso evolutivo son radiación y potencia, una potencia estática que subsiste
en el resto del esquema natural.
El proceso La condensación.
El secreto La
transmutación. En Tratado sobre Fuego Cósmico se la define de la manera
siguiente: "La transmutación consiste en pasar de un estado de ser a otro,
por medio del fuego".
El propósito La demostración de la
radiactividad de la vida.
Las divisiones Los metales en bruto, los
metales patronos y las piedras preciosas.
El agente objetivo El fuego. Constituye el factor
iniciático en este reino.
El agente subjetivo El sonido.
La cualidad La extrema densidad.
La inercia. La Brillantez.
Los
estudiantes deben recordar que al estudiar este reino, no tratamos con los
elementos ni los átomos, pues constituyen la sustancia con la cual están
construidas las formas minerales, sino con las formas minerales a medida que se
manifiestan en el mundo concreto, y también en el mundo tangible y objetivo. La
constitución interna y la formación geométrica de los minerales no forman parte
de nuestro tema. Éste no es un tratado científico, como generalmente se
entiende, sino un estudio de la cualidad y la conciencia en lo que afectan al
aspecto forma. Gran parte, sino todo lo que la ciencia exotérica ha expuesto
sobre el reino mineral, puede aceptarse como hechos relativos para aplicación
general. Sin embargo pueden sentarse dos premisas básicas:
1.
El aspecto conciencia del mundo
mineral.
2.
La transmutación de forma, en ese
reino, por medio del fuego, que conduce a una radiación final.
El
ejemplo más conocido del efecto que produce en el mineral la iniciación a
través del fuego, puede verse en la gran transición y transformación realizada
por la alotropía, desde el carbón al diamante perfecto. Otra etapa cualitativa
puede observarse en la radiación o el desprendimiento de rayos como en el
radio.
En el proceso evolutivo del reino mineral se
deben tener presente tres etapas, y aunque (aparentemente no tienen relación
entre si) desde el punto de vista de la ciencia moderna son, sin embargo,
subjetiva y esencialmente parte de un grandioso proceso interno. Estas etapas
son las analogías en el reino mineral de las etapa¿ de la conciencia animal, de
la autoconciencia y de la radiante conciencia grupal del alma. Existe una
cuarta etapa de potencia o expresión de poder organizado, que está aún más
allá, y es la analogía de la vida de la Mónada, en este reino, tal como se
expresa en la conciencia solar de los iniciados de alto grado.
Así
como la ciencia ha descubierto los noventa y dos elementos, la lista de los
posibles elementos es relativamente completa, por eso la ciencia con el tiempo
habrá compaginado las clasificaciones progresivas que demostrarán las tres etapas
del ciclo de vida de todos los minerales, desde la etapa del mineral estático,
tal como el carbón, a través de la etapa del cristal, de las piedras
semipreciosas y preciosas, hasta la de la sustancia radiactiva. Al determinar
este desarrollo el hombre no puede todavía darse cuenta de la relación
existente, porque los ciclos abarcados son tan vastos, la acción del fuego en
estos grandiosos períodos es tan variable y el reconocimiento de las etapas
intermedias tan difícil, que todo lo que yo podría decir sólo daría lugar al
sarcasmo y a la incredulidad. Pero pueden sentarse dos premisas fundamentales:
1.
Que la mayoría de las sustancias
minerales se dividen naturalmente en siete grupos principales, correspondientes
a las siete subdivisiones de los rayos influyentes, los de organización y
poder.
2.
Que sólo en los ciclos mundiales en
que el séptimo rayo está en manifestación y es sumamente poderoso, se producen
ciertos cambios ocultos en estos siete grupos. Son las analogías, en la
evolución mineral, de las siete iniciaciones del hombre.
En
esta época se ha acrecentado la radiactividad. Puede observársela actualmente
en el descubrimiento de la sustancia radiactiva a medida que el rayo entrante
aumenta su potencia década tras década. Cierta cantidad de radiación es básica
y fundamental en cualquier ciclo mundial. Pero cuando el séptimo rayo haya
entrado totalmente se producirá una intensificación de esa radiación, y nuevas
sustancias entrarán en actividad. Esta intensificación hará que el reino
mineral sea más radiactivo que antes, hasta que esta acrecentada radiación se
convierta a su vez en básica y fundamental. A medida que el séptimo rayo vaya
saliendo cíclicamente de la manifestación, cierta medida de inercia se
apoderará de este reino, aunque lo que tiene propiedad radiactiva
continuará desarrollando su actividad.
De esta manera la radiación del mundo mineral aumenta constantemente a medida
que los ciclos pasan, produciéndose lógicamente un efecto paralelo en los tres
reinos superiores. La gente no tiene hoy idea alguna del efecto que (debido al
rayo entrante) esta radiación tendrá, no sólo en el reino mineral circundante
sino en el reino vegetal (que tiene sus raíces en el reino mineral) y en menor
grado en los hombres y animales. El poder de los rayos cósmicos entrantes ha
hecho que se reconozca más fácilmente la radiactividad, de la cual se ocupa la
ciencia moderna. Tres discípulos del séptimo rayo interpretaron el significado
de estos rayos para el hombre. Me refiero a los esposos Curie y a Millikan. Debido
a que pertenecían al séptimo rayo poseían el necesario equipo síquico y la
sensibilidad que les permitió reconocer intuitivamente su propia vibración de
rayo en el reino mineral.
El
séptimo rayo es el del ritual organizado, cualidad fundamental y necesaria para
la construcción de formas. Los procesos del reino mineral son estrictamente
geométricos. El primer rayo es el de voluntad o poder dinámico, y cuando
-hablando simbólicamente- las formas perfeccionadas, los vehículos organizados
y el poder dinámico están relacionados y unificados, entonces habrá plena
expresión de la mente de Dios en la forma, en el punto de mayor concretización
y densidad, con una radiactividad que será dinámicamente eficaz.
Hablando
nuevamente en forma simbólica (y qué otra cosa puede hacerse cuando existe un
mecanismo tan inadecuado como la mente y el cerebro del aspirante común), el
reino mineral marca el punto de excepcional condensación, la cual se produce
por la acción del fuego y la presión que ejerce la "idea divina Esotéricamente
hablando, tenemos en el mundo mineral el Plan divino oculto en la geometría de
un cristal, y la radiante belleza de Dios aprisionada en el color de una piedra
preciosa. Descubrimos que los conceptos divinos se desarrollan en lo minúsculo
y más bajo de la manifestación. También la meta del concepto universal se
observa cuando la joya irradia su belleza y el radio emite sus rayos tanto
destructivos como constructivos. Si se pudiera comprender realmente la historia
de un cristal se entraría en la gloria de Dios. Si se pudiera penetrar en la
atractiva y repulsiva conciencia de un trozo de hierro o plomo, se revelaría la
historia completa de la evolución. Si se pudieran estudiar los procesos ocultos
que se llevan a cabo bajo la influencia del fuego, se penetraría en el secreto
de la iniciación. Cuando llegue el día en que la historia del mineral pueda ser
captada por el vidente iluminado, él verá entonces el largo camino que ha
recorrido el diamante y, por analogía, el largo camino que han recorrido todos
los hijos de Dios, regidos por las mismas leyes y desarrollando la misma
conciencia.
Cuando
el séptimo rayo se manifiesta en el séptimo plano, como sucede hoy, es
especialmente potente y, por lo tanto, su efecto sobre el reino mineral se hace
sentir en forma dinámica. Si en verdad hay una sola sustancia y un solo
espíritu, que "la materia es espíritu en el punto más bajo de su actividad
cíclica y el espíritu es materia en su punto más elevado", entonces el
rayo de orden ceremonial o ritual, es sólo una expresión de su polo opuesto -el
primer rayo de voluntad o poder- expresando la misma potencia bajo otro
aspecto, lo cual significa que:
1.
El poder o la voluntad de Dios se
manifiesta a través de los procesos sistemáticamente organizados de séptimo
rayo. La facultad geométrica de la mente universal halla su más perfecta
expresión material en el plano físico, el séptimo plano, actuando a través del
séptimo rayo. Así el reino mineral vino a la existencia como máxima expresión
de esa mente. Mantiene en solución todas las fuerzas y los productos químicos y
minerales que necesitan las formas de los otros reinos materiales.
2.
El reino mineral es por lo tanto la
expresión más concreta de la unidad dual de poder y de orden. Constituye los
cimientos de la estructura física ordenada, o el universo de nuestro planeta.
3.
Es necesario que la adaptabilidad
ritualista y rítmica del séptimo rayo y la voluntad dinámica del rayo de poder
vayan conjuntas para el pleno desarrollo del Plan, tal como se encuentra en la
mente de Dios.
Ésta
es la razón de por qué, en el actual período de transición, el Señor del
séptimo rayo está tomando a su cargo el control de los asuntos y la ejecución
ordenada del Plan, a fin de restaurar con el tiempo, la estabilidad del planeta
y facilitar a las entrantes influencias acuarianas un estable y extenso campo
de trabajo. Esto lo detallaremos cuando empecemos el estudio de los signos
zodiacales y su relación con los rayos.
Ahora
consideraremos los dos puntos siguientes: la condensación y su secreto, la transmutación.
Desde el punto de vista de la materia externa, el reino mineral constituye la
expresión más densa de la vida de Dios en la sustancia y su característica más
sobresaliente, aunque a veces incomprendida, es el poder aprisionado o
inexpresado. Hablando en símbolos, un volcán en erupción es una pequeña
expresión de este poder. Desde el punto de vista de la sustancia esotérica los
cuatro éteres son muchos más densos y sustanciales. La ciencia moderna también
lo ha expuesto al referirse al hipotético éter. Este quinto reino (contando en
forma oculta y descendente desde el reino egoico) es el reflejo de estos cuatro
éteres y el punto de su más densa concretización.
Así como sustentan, o forman la base del mundo
manifestado, y se los considera como la verdadera forma, también el reino
mineral es el reino fundamental de los tres mundos de acuerdo a Ley de
Analogía. En un sentido muy especial "sustancia etérica precipitada"
es la condensación o exteriorización de los planos etéricos. Esta solidificación
o precipitación -que da como resultado la producción de la materia densa
objetiva o sólida es el resultado tangible de la interacción de las energías y
cualidades de los rayos primero y séptimo. Su voluntad unida y su ritmo
ordenado han producido el suelo terrestre y el contenido ígneo del planeta,
considerando la capa terrestre como la corteza.
En
el girar de la gran rueda, ciclo tras ciclo, estos dos rayos entran en función
activa, y durante los ciclos de actividad objetiva los otros rayos predominan y
participan en el gran trabajo. El resultado de esta interacción de potencias
síquicas se manifestará en la eventual transmutación de la sustancia de la
tierra, y se disolverá nuevamente en lo que constituye la finalidad de la
condensación objetiva. Aquí fracasa nuevamente el lenguaje para aplicar los
términos adecuados, que aún no existen. Hago esta aclaración a fin de indicar
la dificultad del tema. La sustancia etérica intangible ha sido condensada en
el mundo denso tangible y objetivo. Éste -en el plan evolutivo- tiene que ser
nuevamente trasmutado a su condición original, además de lo que ha adquirido
del ritmo ordenado y de las tendencias y cualidades forjadas en la conciencia
de sus átomos y elementos, mediante la experiencia de la exteriorización, disolución
que puede ser observada como radiación y sustancia radiactiva. En ellas
observamos el proceso de transmutación. Los agentes disolventes son el fuego,
el calor intenso y la presión, los cuales han logrado ya dividir al reino
mineral en tres partes: los denominados metales en bruto, los metales patronos,
tales como la plata, el oro y el platino, las piedras semipreciosas y los
cristales. Las piedras preciosas son una síntesis de los tres -síntesis básica
de la evolución. A este respecto pueden observarse algunas analogías entre el
reino mineral y los ciclos evolutivos humanos.
1. Metales
en bruto plano físico conciencia densa.
Primera iniciación
2. Metales
patronos plano astral conciencia del yo.
Segundo iniciación
a. Piedras
semipreciosas plano mental conciencia radiante.
Tercera iniciación
4. Piedras
preciosas conciencia
y realización egoica.
Cuarta iniciación
Las analogías del fuego, el calor y la presión
en la evolución del ser humano, son autoevidentes y puede observarse que su
trabajo va paralelo al del reino mineral.
El
reino mineral está regido astrológicamente por el signo Tauro, y hay una
relación simbólica entre el "ojo" en la cabeza del Toro, el tercer
ojo, la luz en la cabeza, y el diamante. La conciencia del Buddha ha sido llamado
el "ojo de diamante".
Hasta
ahora me he expresado en forma técnica y gran parte de lo impartido parece no
tener relación con el desarrollo sicológico del hombre. Pero para comprender
los rayos y la gran afluencia que ejercen en toda vida, es necesario que el
hombre comprenda que sólo es una pequeña fracción de este todo. El hombre tiene
sus raíces en los tres reinos, pues ellos han contribuido a formar su equipo;
es el macrocosmos del microcosmos inferior, el eslabón que une a los tres
reinos inferiores con los tres superiores. Debe tenerse siempre presente que el
signo del desarrollo espiritual del hombre, reside en la habilidad de incluir
en su conciencia no sólo los llamados valores espirituales y el poder de
reaccionar a los contactos del alma, sino en incluir también los valores
materiales y reaccionar en forma divina a los poderes que se hallan, para él,
ocultos y custodiados por otras formas de vida divina que existen en los tres
reinos subhumanos.
Ante
la actual situación mundial apremiante cabría preguntarse: ¿ Qué necesidad hay
de estudiar los rayos y los reinos de la naturaleza? ¿ De qué sirve especular
sobre ciertos asuntos en los que el estudiante medio no puede captar la verdad?
Estas preguntas son inteligentes y merecen también una respuesta similar.
Responderé haciendo otra pregunta: ¿ Por qué el seudo servidor cree que su
equipo mental podría servir de algo en la actual crisis mundial?
Una
de las primeras cosas que cualquier instructor de la raza tiene que hacer es
acrecentar el equipo mental del seudo servidor. Muchas veces el trabajo es
obstaculizado por la devoción del aspirante emocional. La fructificación del
Plan frecuentemente se demora por los esfuerzos inoportunos y la falta de
criterio del sincero seguidor del Gran Señor. El trabajo es sobre todo
obstruido por las reacciones de la personalidad de quienes dirigen los grupos
que se dedican al esoterismo. Las reacciones de la personalidad se deben, en la
mayoría de los casos, a algún tipo de emoción. La ambición personal, el deseo a
veces irreconocible de llegar a ser la autoridad máxima en determinado grupo,
el temor a lo intrusos y a las terminologías (que expresan idénticas verdades)
y la envidia de otros dirigentes, además de una sincera aunque confusa e
ilusoria interpretación de la verdad,
contituyyen un gran obstáculo para la causa de la Jerarquía, cosas
observables en todas partes. El origen de dichas dificultades reside en el
cuerpo de deseo -emocional sensorio- y el indebido apego a las formas y cosas
externas. Éstos factores impiden la clara visión que conduce a una actividad
inteligente y colaboradora. Si se puede acrecentar el equipo mental y captar la
verdad, entonces podrá realizarse el verdadero trabajo y los grupos (que forman
el grupo uno) llegarán a ser verdaderamente útiles. Para tal cualidad será
benéfico proporcionar el material mediante el cual el cuerpo mental del
estudiante se desarrolle y pueda encontrar el sustento y los medios para
desarrollarse. Pocas personas pueden desarrollar dentro de sí mismos los pensamientos
e ideas que las conducirán a comprender la verdad; quienes somos responsables
de enseñar a la raza debemos proporcionarle forzosamente lo que requiere. Al
hacerlo, trabajamos también para la generación venidera de investigadores,
sabiendo muy bien que las enseñanzas avanzadas de hoy y las nuevas ideas que
influencian a los precursores de la humanidad serán la inspiración del público
pensador en las generaciones siguientes y, a su debido tiempo, en los
seguidores de la teología. Las creencias y los conocimientos de los esotéricos
de hoy (de los verdaderos esotéricos espirituales, no de ]os grupos seudo
esotéricos), se han asimilado a las fórmulas de las creencias de sus sucesores,
y con el tiempo se identificarán con los credos y las organizaciones religiosas.
Comprender
en forma mental las enseñanzas y el estudio de los rayos, en relación con la
naturaleza en evolución, es mental y espiritualmente importante, pero no tiene
ningún valor práctico en la vida diaria, excepto en lo que pueda servir para trasladar
la polarización del aspirante del plano emocional al mental, trayéndole
alineamiento y estabilidad.
Ahora
se considerarán los rayos y el reino vegetal. Resulta difícil captar el
significado de la conciencia y la actividad del reino mineral, porque está muy
lejos del nuestro. También es difícil comprender, o ver conscientemente, por
ejemplo, que las uñas, los dientes y la estructura ósea tengan conciencia y
percepción inteligente, del mismo tipo, aunque en distinto grado, que el ojo o
un nervio sensorio. Pero es así. A medida que nos ocupamos de las formas de
vida que se asemejan al tejido viviente de nuestros cuerpos animales, podemos
apreciar su semejanza y las idénticas posibilidades se acrecientan paso a paso.
Sólo presentando analogías se capta la verdad esotérica, pues proporcionan
cierta iluminación a quienes comprenden que existen formas más elevadas de vida
y de conciencia en el cosmos, a las cuales les resulta difícil introducir su
conciencia en las formas animales de la humanidad, así como nos es difícil proyectarnos en la
conciencia de un arado de hierro, pero esto también es así. Ahora
clasificaremos algunas ideas e informaciones disponibles.
2. El Reino
Vegetal
Las influencias Del
segundo Rayo de Amor-Sabiduría se expresan como sensibilidad vastamente
acrecentada. Del cuarto Rayo de Armonía y Belleza se expresan como armonización
general de este reino en todo el planeta. Del sexto Rayo de Devoción o (como se
ha expresado simbólicamente en La Sabiduría Antigua) "el anhelo de consagrar
la vida al Sol, el dador de esa vida o también, "el anhelo de dirigir el
ojo del corazón al corazón del sol".
Los resultados Se
expresan en el segundo reino como magnetismo, perfume, color y crecimiento
hacia la luz. Les recomiendo que estudien estas palabras cuidadosamente, porque
en este reino es donde se observa por primera vez con toda claridad la gloria
futura de la humanidad.
a.
La radiación magnética. La fusión de los objetivos de los reinos
mineral y vegetal.
b.
El perfume de la perfección.
c.
La gloria del aura humana. El radiante augoeides.
d.
La aspiración que conduce a la inspiración final.
El proceso La
conformidad, o cl poder de estar de acuerdo con los cánones impuestos en el
cielo y producir abajo lo que existe arriba. En este reino esto se realiza con
más facilidad que en el reino mineral, donde el proceso de condensación se
efectúa ciegamente.
El secreto La
transformación. Procesos ocultos de la alquimia que permiten a los vegetales de
este reino extraer el sustento del Sol y del suelo y transformarlo en forma y
color.
El propósito El
magnetismo. Fuente interna de belleza, encanto y poder atrayente que atrae
hacia sí formas de vida más elevadas, y hace que los animales lo consuman como
alimento y las entidades pensantes extraigan inspiración, estímulo y
satisfacción mental.
Las divisiones Los
árboles y arbustos. Las plantas florales. Las hierbas que no entran en las dos
especies anteriores. El grupo de vegetales que se clasifican en forma general
como flora marina.
Agente Objetivo El agua.
Agente subjetivo El tacto.
Cualidad Rajas o
actividad.
No
intento exponer en este tratado lo que el lector puede hallar en los libros de
texto académicos escolares, ni es mi trabajo dar la información paralela que se
halla en la enseñanza esotérica y en la teología de la ciencia moderna. Trato
de demostrar la síntesis que reside en todo y señalar la continuidad de
conciencia que puede ser observada por el esotérico. Así se verá la parte
integrada en la totalidad, distintamente de la observada cuando se considera la
forma. El interés primordial reside en el mundo de las causas, aunque se
consideren y estudien los que se clasifican como resultados, pues a medida que
se demuestren como causas iniciales se llegará a comprender mejor su
significación. Cuando se capte el poder radiactivo del reino mineral se
comenzará a investigar el fundamento de la escala evolutiva y a comprender los
primeros pasos dados por la vida de Dios, por intermedio de las formas
manifestadas. Si al terminar este tema el estudiante puede captar algo del
significado de las palabras simbólicas -Radiación, Magnetismo, Experimento,
Transmutación y Realización- y se da cuenta que personifican el propósito y la
meta de cada uno de los cinco reinos de la naturaleza, en los cuales estamos
fundamentalmente interesados, observará entonces la emergente realidad de la
conciencia y captará la prevaleciente síntesis.
a. VIDA -
RADIACIÓN - MAGNETISMO
En
los Aforismos de Patanjali se dice que "dominando la vida que nos atrae,
se obtiene la radiación”, y en estas palabras reside la clave de la relación
que existe entre el reino mineral y el reino humano. En otras palabras,
"mediante el consciente control de la naturaleza mineral estática, a
medida que se expresa en el hombre, se produce la eventual actividad radiatoria".
Así la "chispa se convierte en llama". (Patanjali: III, 40, La Luz
del Alma). A través de los Aforismos de Patanjali, se podrán hacer
comparaciones efectivas, especialmente al considerar los diversos quíntuplos
que con tanta frecuencia se hallan en la manifestación. Dicho libro es un
tratado básico para el entrenamiento iniciático. Tomemos como ilustración las
palabras del Libro III, 44, y observemos la luz arrojada sobre el ciclo
evolutivo y el desarrollo simbólico de los cinco reinos de la naturaleza:
"La
meditación concentrada en las cinco formas que adopta cada elemento, otorga el
dominio sobre todos los elementos. Estas cinco formas son la naturaleza densa,
la forma elemental, la cualidad, la penetrabilidad y el propósito básico."
Por
lo tanto podrían considerarse las siguientes analogías:
1. La
naturaleza densa el reino
mineral.
2. La forma
elemental el reino vegetal.
8. La
cualidad el reino
animal.
4. La
compenetración el reino
humano.
5. El
propósito fundamental el reino de las
almas.
Obsérvese
también la correlación de ideas que puede hallarse a medida que se estudian las
palabras siguientes:
"La
meditación concentrada en la relación existente entre el cuerpo y el akasha
otorga la ascensión fuera de la materia (los tres mundos), y el poder de viajar
en el espacio". Patanjali III, 42. La Luz del Alma.
Se
evidencia aquí cuán valiosa es la enseñanza de este aforismo, si se retiene en
la mente el aspecto conciencia, y cómo se aclaran las relaciones en una escala
más amplia que la humana:
1. El cuerpo reino mineral La densa prisión de la vida.
2. El akasha reino vegetal La vida consciente fluidica.
3. La
ascensión fuera de
la
materia reino animal La meta evolutiva de la
relación
que existe entre el cuerpo y el
akasha.
4. El poder
de viajar en
en
el espacio reino humano La meta de la conciencia humana
mediante la comprensión de los
tres mencionados.
En
este tratado me ocupo de las relaciones e influencias internas de rayo que
producen los resultados externos deseados. También quiero aclarar la meta de la
conciencia evolutiva. La ciencia puede manejar con habilidad y discernimiento
la evolución de las formas. Trataré de preparar el terreno para la futura
ciencia (de la cual la sicología moderna es el comienzo experimental) que se ocupará
de la evolución de la conciencia con la misma facilidad que la ciencia moderna
trata de cómo las formas son expresiones de la vida. Sólo cuando esa nueva
ciencia haya alcanzado el grado de desarrollo que tiene ahora la ciencia
materialista, se podrá considerar la evolución de la vida a través de la.
Conciencia en la forma. He hecho aquí una manifestación fundamental y sintética
que requiere comprensión. Mis razonamientos pueden ser seguidos con cierta
facilidad por aquellos cuya conciencia se expande de lo humano a lo egoico.
Una pregunta muy oportuna podría formularse
aquí: ¿Qué es lo que determina el rayo, que debe regir o influenciar
predominantemente a cualquiera o todos los reinos de la naturaleza? Debe
recordarse que cualquier reino, viéndolo como un todo, es una entidad, y (en su
aspecto forma) la totalidad de las formas constituyen el cuerpo de
manifestación de esa entidad. En último análisis, también el conjunto de
influencias autoiniciadas y la radiación magnética de ese reino expresan la cualidad
o cualidades fundamentales de esa entidad -el aura de su personalidad. Dos
rayos rigen cada reino de la naturaleza, excepto el reino Vegetal, donde tres
rayos indican el tipo de vida que existe en ese reino. Será de utilidad para
los estudiantes considerar este problema desde el punto de vista de la analogía
y comprender que ellos (lo mismo que los demás seres humanos) se rigen o actúan
mediante dos rayos, por ejemplo el rayo de la personalidad y el egoico. Después
de la tercera iniciación el discípulo tiene tres rayos activos, porque el rayo
de la Mónada comienza a hacer sentir su presencia. Una situación análoga existe
en todos los reinos de la naturaleza. Dos rayos predominan en cada reino, pero
el reino vegetal es controlado por tres rayos, porque está más evolucionado (en
sus propias y peculiares líneas) que cualquier otro, debido a que en él actúa
lo que podría considerarse el rayo monádico de la Vida de ese reino. Todo esto
no debe contemplarse desde el punto de vista de la conciencia humana, ni
considerarse las normas humanas del desenvolvimiento y la percepción, como que
ocupan un lugar prominente en esta evolución de la vida divina. Esta entidad
viviente tiene un objetivo distinto de la vida que anima al cuarto reino de la
naturaleza. Sin embargo, tres influencias logoicas fundamentales, tres alientos
superiores o tres vibraciones de rayo, forman la vida, cualidad y apariencia de
este reino. Este tema es demasiado intrincado para que sea realmente
comprendido y el lector haría bien en aceptar simplemente y con reservas mis
afirmaciones, y comprender que cuando él llegue a ser un miembro de ese gran
conjunto de iniciados de la sabiduría, entonces lo que ahora es inexplicable
para él podrá ser comprensible y cuando se ubique en su correcto lugar en el
esquema de las cosas, no le parecerá tan extraordinario ni peculiar.
b. LOS CINCO
SECRETOS DE LOS REINOS DE LA NATURALEZA
Existe
un secreto en cada uno de los cinco reinos de la naturaleza, que concierne a la
relación que existe entre la evolución humana y la totalidad, y le es revelado
al iniciado en cada una de las cinco iniciaciones, en las cuales se explica uno
de los cincos secretos, y por mi parte trataré de interpretar simbólicamente
sus cinco antiguos nombres o signas:
1. El reino
mineral El secreto del
brillo de la luz.
2. El reino
vegetal El secreto del
perfume sagrado.
3. El reino
animal El secreto de
seguir el rastro.
4. El reino
humano El secreto del
doble sendero, o del doble aliento.
5. El reino
de las almas El secreto de la rosa dorada
de luz.
Las
formas simbólicas que ocultan estos cinco secretos que se imparten a la
inteligencia del iniciado, son:
1. El
secreto mineral El diamante de color
azul blanco.
2. El
secreto vegetal El cubo de madera de
sándalo en el corazón del loto.
3. El
secreto animal El manojo
de hojas de ciprés sobre una urna funeraria.
4. El
secreto humano El cordón dorado
retorcido, con siete nudos.
5. El
secreto egoico El pimpollo
del loto cerrado, con siete rayos azules.
Sea como
fuere, predominan actualmente en los cinco reinos algunas de las siete
influencias logoicas; en cuatro casos controlan dos rayos y en el reino vegetal
tres. No debe olvidarse que estos rayos se relacionan entre sí, y en esta gran
trama y urdimbre de las fuerzas planetarias y solares, cada uno de los reinos
está influenciado por cada rayo; sin embargo, algunos rayos controlan siempre y
otros dominan cíclicamente. Los rayos determinan la cualidad de la vida
manifestada e indican el tipo de la apariencia.
Continuando
con la consideración de las tres divisiones del reino vegetal podría decirse
que el.
6to. Rayo Determina
el tipo, especie, apariencia, fuerza, tamaño y naturaleza de los árboles en
nuestro planeta.
2do. Rayo Es la
influencia benéfica que se expresa por medio de los cereales y las flores.
4to. Rayo Es la
cualidad de la vida que se expresa por medio de las hierbas y plantas
silvestres de la vida vegetal, las cuales forman "la alfombra verde en la
que danzan los ángeles".
Un
importante acontecimiento simbólico ha culminado al finalizar la Era pisciana,
período de influencia del sexto rayo, que ha consistido en la devastación
mundial de los bosques, los cuales fueron sacrificados en todas partes del
mundo para satisfacer las necesidades del hombre. De ese modo, esas formas vegetales
de vida que estaban preparadas para la iniciación han sido sometidas a la
acción del fuego. El agente principal para el desarrollo de este reino ha sido
el agua, y este nuevo acontecimiento de unir el fuego y el agua en dicho reino,
constituyó el hecho subjetivo que provocó el advenimiento de la era del vapor.
Los grandes incendios de bosques que actualmente son una amenaza en
diferentes partes el mundo, se
relacionan también con la “iniciación por medio del fuego" de un reino que
hasta ahora había sido controlado y dirigido en su crecimiento por el elemento
agua.
En
forma similar, la entrada del séptimo rayo inauguró un extraordinario
acontecimiento en el reino mineral, a lo cual me referí en un libro anterior.
Debido al efecto producido por el sonido y el fuego, el reino mineral también
ha pasado una iniciación, pues durante la guerra mundial, en las fábricas de
acero y otras industrias donde el metal es trasmutado en artículos para uso del
hombre, el mundo de los minerales y la entidad que anima ese mundo, están
pasando por una iniciación superior. Esto se ha podido realizar debido a que el
rayo de la personalidad de la entidad que se manifiesta a través de este reino
se sometió al fuego iniciático. Lógicamente esto está expresado en forma simbólica,
único modo que el hombre pueda captar algún aspecto de esta verdad planetaria.
Es un hecho interesante, aunque de poca importancia, que en todas las
iniciaciones de los reinos de la naturaleza, el Logos planetario de un rayo
dado, siempre actúa como el Iniciador. Dicho rayo cambia cíclicamente.
Actualmente, por ejemplo, en las iniciaciones superiores conferidas a la
humanidad, no sólo oficia el Cristo como primer Iniciador, y participa el
Anciano de los Días -la personificación de nuestro Logos planetario (en forma
activa o detrás de la escena), sino que detrás de Ambos se halla ahora el Señor
del quinto Rayo de Conocimiento y Comprensión.
Un
punto muy interesante podría observarse en esto. Es bien sabido esotéricamente
que el reino vegetal trasmite y trasforma el fluido pránico vital para las
otras formas de vida de nuestro planeta. Esto constituye su divina y
excepcional función. Este fluido pránico, como luz astral, refleja el divino
akasha. Por lo tanto, el segundo plano se refleja en el plano astral. Quienes
tratan de leer los archivos akáshicos, o se empeñan por actuar impunemente en
el plano astral y estudian allí detenidamente el reflejo de los acontecimientos
en la luz astral, deben ser, obligatoriamente y sin excepción, estrictamente
vegetarianos. Lo que da fuerza y veracidad a este enunciado es que detrás de la
insistencia del vegetarianismo y sobre la necesidad de seguir ese régimen, se
halla la antigua tradición del pueblo atlante. El no ajustarse a esta sabia
regía ha hecho que gran parte de los síquicos de hoy interpreten erróneamente
los archivos akáshicos y astrales, dando lugar a la extravagante e incorrecta
interpretación de las vidas pasadas. Sólo aquellos que durante diez años han
sido estrictamente vegetarianos, pueden trabajar en lo que llamamos "el
archivo de la Luz astral". Cuando logran agregar a sus cuerpos astral y
físico purificados, la luz de la razón y
la iluminación de su mente enfocada (que raras veces poseen), entonces llegan a
interpretar con exactitud los fenómenos astrales. Su vinculo con el reino
vegetal es muy estrecho e inquebrantable, y este eslabón o cadena vinculadora,
lo conduce a trasponer el portal a la escena de sus investigaciones. Pero a no
ser que el campo del servicio sea el objetivo que se persigue al ajustarse a un
régimen vegetariano, las excusas para seguir y adoptar tal régimen, son
generalmente inútiles y sin importancia. Desde el punto de vista de las eternas
verdades, lo que un hombre come o viste, el acérrimo fanático lo ve bajo un
aspecto muy distinto. Permítanme repetir: el problema de quitar la vida (la del
reino animal o vegetal), es mucho más grave de lo que creemos y debe encararse
desde un ángulo (no sólo de grado sino de clase) distinto del de quitar la vida
a un ser humano. Los tres aspectos de la divinidad se unen en el hombre, y
nadie debe interferir el destino de un divino hijo de Dios. La actitud
referente a los dos aspectos de la divinidad, tal como se encuentran en los
reinos subhumanos, es muy distinta, y la verdad emergente difiere de lo que
creen las pequeñas mentalidades.
La
influencia de los tres rayos fusionados en el reino vegetal, que también son
los tres rayos correspondientes a los números pares 2-4-6, han producido la
cuádruple perfección de este reino que no tiene paralelo con ningún otro. Los
rayos son responsables de este resultado, y su efecto puede verse en el
análisis siguiente:
2do. Rayo El resultado
de la influencia de este rayo, que afluye cíclicamente a través de este reino,
ha producido su magnetismo y atracción.
4to. Rayo Este rayo
de lucha y conflicto tiene como objetivo producir la armonía entre la forma y
la vida, y ha logrado sintetizar y armonizar el color de la naturaleza. Al
decir "color de la naturaleza", automáticamente pensamos en el reino
vegetal y la armonización de la vegetación.
6to. Rayo El
crecimiento hacia la luz es el efecto de la influencia de este rayo, además de
la tendencia normal a evolucionar, de todas las formas de vida. Ha hecho
aflorar a la superficie las latentes semillas del reino vegetal, inherentes al
suelo. Constituye la energía de la exteriorización.
El
efecto conjunto de estos tres rayos que actúan al unísono, ha producido el
cuarto resultado, la fragancia de las flores en los ejemplares superiores del
reino vegetal. La fragancia puede ser mortal o vitalizadora, deliciosa o
repulsiva. Atrae y constituye parte del aroma de este reino que se presiente en
el aura planetaria, aunque la humanidad
no lo reconozca totalmente. Un perfume puede ser aislado. Sin embargo, el
perfume de un reino es un fenómeno muy conocido por el iniciado.
Seria
interesante que los estudiantes buscaran analogías similares en los otros
reinos de la naturaleza, recordando que este reino se halla esotéricamente más
avanzado que los otros, y que en su perfeccionamiento participan tres rayos.
Podría decirse que los tres afectan finalmente a cada uno de los otros tres
reinos.
En
la próxima subraza, el segundo rayo comenzará a ejercer influencia sobre el
reino mineral.
En
la próxima raza raíz, el quinto rayo comenzará a ejercer su poder en el reino
animal, estimulando gradualmente la mente instintiva del animal, hasta lograr
el mismo grado de vibración del rayo del intelecto o del conocimiento. Esto
organizará el cerebro del animal y transferirá el poder del centro del plexo
solar al centro coronario; en consecuencia, producirá un cambio en la
polarización animal y aumentará la actividad del
cerebro.
Cuando
finalice esta ronda, el rayo monádico, al que pertenecen los entes avanzados de
la humanidad, será tan poderoso que se producirá una marcada precipitación del
primer rayo, que estimulará la voluntad individual. Por lo tanto, con el
desenvolvimiento del aspecto voluntad del género humano alcanzarán las
siguientes etapas de importancia sicológica:
1.
Instinto. 2.
Aspiración emocional.
3.
Intelecto. 4.
Centralización mental.
5.
Propósito egoico. 6.
Voluntad espiritual.
7. Intención divina.
Dichas
etapas están latentes en todos nosotros, se relacionan con los siete principios
del hombre, se expresarán en la humanidad avanzada como "aspectos de la
siquis" y, sicológicamente, durante las últimas etapas del desarrollo
humano, etapas que deberían despertar mayor interés en los investigadores y
educadores y desarrollarse en el niño y el adolescente. Actualmente se expresan
como etapas asignadas para el desenvolvimiento de los discípulos e iniciados, e
indican el lugar que ocupan en el Sendero, de allí su utilidad práctica.
En
el reino de las almas, el cuarto rayo completará el trabajo de las dos próximas
rondas, pero este período es tan remoto que no es necesario ocuparnos de él.
En
el reino vegetal el trabajo del segundo rayo de Amor-Sabiduría se observa
simbólicamente en una de sus mayores culminaciones. Su atracción, en lo que
respecta al sentido de la belleza, color,
forma, distribución y fragancia, se observa en todas partes, y si poseyeran el
de la visión, aparecería en toda su gloria la realidad y la síntesis de la
vida. Pero así como el último de los cinco sentidos que hace sentir su
presencia en el hombre, el olfato, es aún muy poco comprendido y sus
implicaciones no han sido percibidas, como tampoco su relación con la mente
analítica y discriminadora ha sido valorado científicamente, así la
"atracción", hablando esotéricamente, del reino vegetal, permanece
incomprendida, pues constituye la radiante vestidura del planeta revelada por
el sol, la expresión lograda de la vida animadora de este reino de la
naturaleza y el efecto de la manifestación de los tres aspectos divinos y
activos en este "peculiar" hijo de la divinidad, a medida que cumple
su destino en la forma y a través de la materia.
El
problema del magnetismo está estrechamente vinculado con el problema del sexo.
En el estudio oculto respecto a la diseminación de la vida simiente y de los
gérmenes del reino vegetal; en la comprensión de la parte desempeñada por esos
organismos milagrosamente desarrollados -las hormigas y las abejas-, y
posteriormente en la investigación realizada por quienes han despertado la
visión sobre el trabajo de los constructores etéricos, los duendes y las hadas,
se arrojará una nueva luz sobre el sexo y la función que cumple en la
interrelación de las vidas y la creación de las formas. Respecto a este aspecto
de la verdad profundamente esotérica no puedo explayarme, porque es el efecto
de la actividad de las vidas solares del sistema solar y no es posible
ocuparnos de ellas, ni dilucidar este tema de tal modo que tenga un valor
constructivo para el lector común.
Lo
que no tenga un valor esotérico inmediato en esta época de apremio mundial,
puede muy bien ser relegado para el futuro.
C. LOS
PLANETAS Y LOS REINOS DE LA NATURALEZA
En
el reino vegetal predomina la influencia de Venus, aunque esto les parezca
extraño a algunos estudiantes ocultistas. Venus y Júpiter influyen poderosamente
sobre este reino de las formas.
Será
interesante observar que todos los planetas están estrechamente relacionados
con todos los reinos, pero tal relación no debe confundirse con los rayos
planetarios, o con el hecho de que algunos planetas son considerados
"planetas sagrados" y otros no; empleo las palabras "influencia
planetaria" en el mismo sentido que
las aplica el astrólogo, pues éste no se ocupa de los rayos planetarios
básicos. Por lo tanto, podría decirse que las relaciones planetarias de este
ciclo son:
1.
El reino mineral Plutón y Vulcano.
2.
El reino vegetal Venus y Júpiter.
3.
El reino animal La Luna y Marte.
4.
El reino humano Mercurio y Saturno.
5.
El reino de las almas Neptuno y Urano.
6.
El sintetizador de los cinco El Sol.
Además
se sienten otras influencias planetarias así como fuerzas ocultas que actúan
sobre nuestra vida planetaria, pero las clasificadas son las influencias
principales que producen los resultados deseados en los reinos de la
naturaleza, de acuerdo al Plan. Debe recordarse que estas influencias cíclicas
predominan actualmente y cambian ciclo tras ciclo. Un discípulo en el sendero,
por ejemplo, está fuertemente influenciado por Mercurio y Saturno, pero cuando
comienza a entrenarse para la primera iniciación debe encarar las influencias
de Plutón y Vulcano; el entrenamiento para la segunda iniciación lo pone bajo
las influencias de Neptuno, Venus y Júpiter, que bregan por controlarlo. El
vínculo con el reino vegetal es entonces muy fuerte, de allí los frecuentes
"perfumes astrales" que el discípulo percibe. Antes de alcanzar la
primera iniciación, su interno mundo mineral estático se ha desintegrado.
En
la tercera iniciación, la Luna y Marte luchan por obtener la ascendencia, y
allí reside su campo de batalla. Por eso en la gran Transfiguración el cuerpo
se "transfigura" en señal de triunfo. En la cuarta iniciación
Mercurio y Saturno actúan como grandes trasladadores, y llevan al discípulo
hasta el portal de la Iniciación. Cuando se pasa la iniciación final, la actividad
de Urano y la entrante fuerza de Júpiter producen la reorganización, que da por
resultado la emancipación final. La realidad y la complejidad del tema es aquí
evidente.
El
color que se expresa en el reino vegetal es otra gran influencia de los rayos.
El color básico, el verde, indica la potencia de Saturno. Esotéricamente
hablando, el reino vegetal está en una etapa avanzada en el sendero del
discipulado, y debido a ello se hallan activos Saturno y Marte. La influencia
de este último planeta puede observarse actualmente en las flores, en la
profusión de los colores rojo, rosado, amarillo y anaranjado de las flores.
Repito,
le será útil al lector observar mentalmente la relación que existe entre el
crecimiento y el idealismo de sexto rayo. De ello podrá conocer la parte que
desempeña el Rayo de Devoción cuando
fomenta el impulso de evolucionar. Es el crecimiento hacia un ideal, prototipo
o arquetipo divino. Aquí subyace el secreto de este reino, oculta en la palabra
“transformación” porque los rayos 2, 4, 6, son grandes transformadores. La
clave del secreto reside en el proceso de asimilación y en las fuerzas
constructoras que transmutan los minerales asimilados, la humedad absorbida, el
alimento del aire y la ofrenda de los reinos de los insectos a los cuerpos manifestados,
los colores brillantes, las auras magnéticas y los perfumes que se destilan en
este reino. Gran parte de este renglón ha sido el tema de investigación de los
científicos modernos, pero hasta que no reconozcan la realidad de las
influencias de los rayos y la parte que desempeñan en la producción de dichos
factores, no descubrirán el verdadero secreto que se observa en las
transformaciones.
Por
lo tanto, el lector cuidadoso verá que en la relación que existe entre los
rayos y los reinos de la naturaleza y en la similitud de los rayos que actúan
en los reinos que difieren ampliamente, se hallará el punto de contacto o la
puerta de entrada por la cual pueden hacer contacto entre sí.
Por
ejemplo, en los reinos humano y vegetal las influencias entran (empleando las
palabras en sentido esotérico) a través del cuarto rayo, que influye a las
formas de ambos reinos. La relación que existe entre el reino vegetal y el
reino de las almas, está en el segundo rayo. Este rayo comienza a hacer sentir
su presencia en el reino mineral, y de allí la facilidad para trabajar y
utilizar materialmente las formas de este reino. Quizás debería decir abusar de
ellos. Dentro de poco tiempo el quinto rayo, como se habrá observado, hará
sentir su poder en el reino animal, y se establecerá una relación cada vez más
estrecha entre los hombres y los animales.
Repito,
los rayos manifestados en cualquier época establecerán relaciones entre los
reinos, aumentarán la interacción de las fuerzas y el intercambio de energías,
produciendo así nuevos efectos, nuevas formas de vida y nuevas maravillas en el
mundo de los fenómenos. El hombre tiende también a creer que las influencias de
su rayo (el que predomina en su propio reino) deben ser de gran importancia y
las más poderosas. Pero ahora no es así.
No
es posible estudiar detalladamente ni hacer un verdadero análisis del efecto y
el trabajo de los rayos respecto al reino animal. Sin embargo, debe recordarse
que las raíces de la sicología humana oculta esta expresión de Dios. La
humanidad expresa dos aspectos del alma -el alma animal y el alma divina- y
ambos, combinados y fusionados en el hombre, constituyen el alma humana. Este hecho origina los principales
problemas del hombre, y estos dos factores lo envuelven en la larga lucha que
conduce a la liberación del alma divina por la sublimación del alma animal. En
estas palabras hay mucho para reflexionar: "Los dos serán uno". Este
trabajo comienza a realizarse en el reino animal y constituye su
"secreto", de allí el empleo de la palabra transfusión, en conexión
con ello. El primer resultado de este proceso secreto, fue la
individualización. Su efecto final y culminante puede observarse en las cinco
etapas del proceso iniciático, que lleva a la eventual transfiguración y
liberación. Sin embargo, todo el trabajo es el despliegue de una gran
revelación del alma de Dios, y sólo cuando separamos a la humanidad de este
proceso revelador descubrimos que los secretos, los problemas, las dificultades
y los misterios son insolubles. Se está desarrollando paulatinamente una
conciencia, percepción y sensibilidad al contacto, cada vez más amplia e
incluyente, lo cual constituye la conciencia de Dios, la percepción del Logos
solar y la sensibilidad de un Hijo cósmico de Dios.
La
forma a través de la cual esa Vida se expresa, y el mecanismo sensorio de
respuesta a través del cual actúa esa Conciencia, tiene importancia secundaria
y es un mecanismo automático. Sin embargo, nos hemos identificado con ese
mecanismo y hemos olvidado que es sólo la expresión de un aspecto de la
conciencia que indica en un momento dado la etapa de evolución de la entidad
animadora. Permítanme repetir: Los dos factores de mayor importancia durante la
manifestación son: La conciencia evolucionante y la vida en manifestación.
Cuando esto se tiene en cuenta, se observará que cada etapa del camino aparece
como un reino de la naturaleza. Cada reino lleva el aspecto conciencia hacia
una etapa superior de perfección y expresa una mayor sensibilidad y respuesta a
las condiciones externas e internas circundantes, que las del reino precedente.
Cada uno manifiesta una revelación más plena de la gloria interna u oculta. Sin
embargo, cuando una unidad de vida se sumerge en la forma y cuando la
conciencia se identifica (en tiempo y espacio) con una forma determinada, no le
es posible comprender su divinidad ni expresarla conscientemente. Su sicología
corresponde a lo parcial y a lo particular, y no a la totalidad y a lo
universal. Cuanto mayor y más íntima sea la identificación con el aspecto forma,
mayores serán la síntesis y también la unidad inferior, pero al mismo tiempo
tanto mayor es la oscuridad y, hablando simbólicamente, la prisión será más
densa. Tal es la conciencia de los reinos inferiores o subhumanos de la
naturaleza. Cuanto más se identifica la unidad de vida con "el que es
consciente", tanto mayor será la
superior, aunque distinta unidad y síntesis. Así también será la conciencia de
los tres reinos superiores, lo superhumano. La tragedia, el problema y la
gloria del hombre, residen en que puede identificarse con ambos aspectos -la
forma y la vida; su estado sicológico es tal que durante el periodo en que
forma parte del reino humano, su reino, su conciencia fluctúa entre estos pares
de opuestos. Puede identificarse con las formas subhumanas; invariablemente lo
hace en las primeras etapas, y con el aspecto vida en las etapas finales. En
las etapas intermedias el hombre común es desgarrado violentamente por ambos,
siendo él mismo el campo de batalla.
Todo
el problema del dolor y el sufrimiento, según hoy se la comprende, está
vinculado con este estado de conciencia, incidental a la percepción de los
pares de opuestos. El animal sufre, pero lo hace en forma física y sensoria. El
hombre sufre, pero lo hace física, sensoria y también mentalmente; el
sufrimiento mental se debe a que ha desarrollado ciertos aspectos de la mente
inferior -presentimiento, memoria, imaginación, poder de visualizar,
remordimiento e impulso innato de alcanzar la divinidad, que trae consigo una
sensación de pérdida y de fracaso. Los padecimientos de Dios (a los que se
refieren las escrituras del mundo, tan misteriosamente) están lejos de ser
sensorios y son mentales e intuitivos, pero no me detendré a dilucidar este
misterio. Los padecimientos de la humanidad son primordialmente personales; los
de Dios son preeminentemente impersonales y se relacionan con la totalidad. Me
referí a ello porque quería describir la síntesis del desenvolvimiento de lo
incoado a lo sensorio, de esto a lo que se comprende mentalmente, y de allí a
lo que se "aprecia divinamente", como lo define el ocultismo. He
hecho descripciones que abarcan la totalidad. Traten de pensar en la totalidad
y no adapten cada detalle al todo y recuerden que lo que puede parecer una
contradicción quizás sea únicamente un fragmento transitorio, al cual aún no
pueden relacionar ni aplicar.
En
el reino animal se observan los primeros indicios de dolor o sufrimiento,
mientras que en los animales superiores y domésticos ambos procesos educativos
están más claramente definidos. El trabajo que realiza el hombre con los
animales tiene resultados poderosos y, oportunamente, conducirá a reabrir la
puerta al reino humano. Parte del trabajo ya efectuado por el hombre ha
excedido la expectativa divina y puede justificar el apresuramiento del Plan.
Ahora clasificaremos lo expuesto sobre este reino y los rayos, como lo hicimos
con los otros dos reinos.
3. El Reino
Animal
Influencias Del
tercer rayo de Inteligencia Activa o Adaptabilidad, son poderosas en este
reino; a medida que transcurre el tiempo se expresan cada vez más, y producen
en el reino animal esa reacción a la vida y al medio ambiente que podría
describirse mejor como "centralización animal". Luego, partiendo de
allí y en forma cíclica, el sexto rayo de Devoción o Idealismo, puede hacer
sentir su presencia como el ansia de llegar a la meta, produciendo una relación
en el hombre, que lo convierte en la meta deseada. Esto puede observarse en los
animales domados, amaestrados y domesticados.
Los resultados Por
un lado vemos que el tercer rayo produce el surgimiento del instinto, y a su
vez crea y utiliza ese maravilloso mecanismo de respuesta denominado sistema
nervioso, el cerebro y los cinco sentidos que están detrás y son responsables
de ello. Debería observarse que por amplia que se considere la diferencia entre
el hombre y los animales, existe en realidad una relación más íntima que la
existente entre el animal y el vegetal. En el caso del sexto rayo tenemos el
desarrollo del poder de ser domesticado y amaestrado, que es, en último
análisis, el poder de amar, servir y salir del rebaño y pasar al grupo.
Reflexionen sobre las palabras de esta última y paradójica afirmación.
El proceso Se
denomina concretización. En este reino tenemos por primera vez la real
organización del cuerpo etérico en "los verdaderos nervios y centros
sensorios", según lo denominan los esotéricos. Las plantas también tienen
nervios, pero no tienen la misma complejidad de relación y plexo, como en el
ser humano y en el animal. Ambos reinos contienen la misma agrupación general
de nervios, centros de fuerza y canales, y tienen una columna vertebral y un
cerebro. Esta organización del mecanismo de respuesta sensible constituye en
realidad la densificación del cuerpo etérico sutil.
El secreto Se
denomina transfusión, palabra muy inadecuada para expresar la primitiva fusión,
en el animal, de los factores sicológicos que conducen al proceso de la
individualización. Es el proceso de dar vida, integración inteligente y
desarrollo sicológico para enfrentar la urgencia.
El propósito Se
denomina experimentación. Llegamos aquí a un gran misterio, peculiar a nuestro
planeta. En muchos libros esotéricos se ha afirmado e insinuado que Dios y
nuestro Logos planetario han cometido un error muy serio, y que este error
comprende a nuestro planeta y todo lo que contiene de dolor, caos y
padecimientos visibles. ¿Podría decirse que no fue un error sino simplemente un
gran experimento, cuyo éxito o fracaso es imposible juzgar? Podría decirse
también que el objetivo del experimento es el siguiente: La intención del Logos
planetario de provocar una condición sicológica que puede ser mejor descripta
como "lucidez divina". El trabajo de la siquis y la meta de la
verdadera sicología es ver con claridad la vida tal cual es y todo lo que ello
involucra. Esto no significa condiciones y medio ambiente, sino Vida. Este
proceso comenzó en el reino animal y culminará en el humano. Ambos están
descriptos en El Antiguo Comentario como "los dos ojos de la Deidad,
ciegos al principio, pero más tarde ven, aunque el ojo derecho ve con más
claridad que el izquierdo". La primera tenue indicación de esta tendencia
hacia la lucidez se advierte en la facultad que tienen las plantas de buscar el
sol, lo cual prácticamente no existe en el reino mineral.
Las divisiones Primero
los animales más evolucionados y domésticos, como el perro, el caballo y el
elefante. Segundo, los animales salvajes, como el león, el tigre y los
denominados carnívoros y peligrosos. Tercero, el conjunto de animales menores que
parecen no satisfacer necesidad alguna ni cumplir propósito especial, tales
como las inofensivas pero innumerables vidas que pululan en nuestros bosques,
junglas y campos del planeta, por ejemplo, los conejos y otros roedores que
tenemos en Occidente. Lo antedicho es una amplia y general especificación sin
importancia científica, pero abarca adecuadamente las divisiones kármicas y la
conformación general que les corresponde a estas agrupaciones de vidas en dicho
reino.
Agente objetivo El
fuego y el agua -ardiente deseo y mente incipiente. Se simboliza en el poder
que tiene el animal de comer y beber.
Agente subjetivo El
olfato y el rastro -descubrimiento instintivo de lo que necesita, que va desde
la búsqueda del alimento y el uso del poder de olfatear ese alimento, hasta la
identificación del olor de su querido amo y amigo.
Cualidad Tamas
o inercia -en este caso es la naturaleza tamásica de la mente y no la de la
materia, como se comprende generalmente. "Chitta" o sustancia mental,
puede ser análogamente tamásica.
Los
dos problemas de interés inmediato para el género humano en relación con el
reino animal son:
El
problema de la relación y de la responsabilidad humanas.
El
problema de la individualización animal.
A. LAS RELACIONES HUMANAS CON LOS ANIMALES
Respecto
a esto, puedo dar solamente algunas indicaciones a modo de información, sobre
los rayos que actúan en ambos reinos. Los dos problemas, especialmente el
segundo, son muy intrincados, y requerirían volúmenes para ser debidamente
elucidados. Una correcta exégesis no es aún posible y tampoco podría
comprenderla el hombre.
El
primer punto que debe destacarse respecto a la responsabilidad humana con los
animales es que el mundo animal personifica dos aspectos divinos y dos
principios divinos, y dos rayos principales tienen que ver con su expresión o
manifestación. Los dos aspectos se encuentran también en el hombre, y en estas
dos líneas, que el hombre comparte al unísono con el animal, reside su
responsabilidad y tarea; al ampliar estos aspectos de la energía divina él
comprenderá cuál es su tarea y la llevará a su culminación. La misma actividad
e innata inteligencia divinas se encuentran en el aspecto forma de los dos
reinos. Son inherentes a la materia misma. Pero este tercer rayo de
inteligencia divina actúa con más potencia e influye más poderosamente al reino
animal que al hombre. Información que no se había dado hasta hoy.
Lógicamente
están también presentes el aspecto constructor de la forma, del segundo rayo, y
el instinto de rebaño, base de la relación sexual entre los cuerpos animales.
Desempeña una función similar entre los seres humanos, y a lo largo de estas
dos líneas de energías se hallarán los puntos de contacto y la oportunidad de
asumir la responsabilidad. En último análisis debe observarse que los animales
tienen más para dar a los hombres que los hombres a los animales, en lo que
respecta a estas determinadas funciones y poderes. En la familia humana actúa
otro aspecto divino, la voluntad, el propósito dirigido, el objetivo
planificado, el inteligente designio o plan. Estas cualidades son inherentes al
hombre y constituyen un aspecto de la mente divina, inactivo como regla general
en el animal. Sin embargo, a medida que este reino va entrando bajo la creciente
influencia humana y que la constante tendencia a la domesticidad hace sentir su
presencia, veremos surgir objetivamente el propósito en cierta medida; uno de
los medios para lograr este fin reside en dirigir el afecto y la atención del
animal hacia su amo. En esta ilustración se expresa la responsabilidad que
tiene el hombre con el mundo animal. Los animales domésticos deben ser
entrenados para que participen en la acción de la voluntad aplicada. Parece ser
que todavía el hombre interpreta esto como la voluntad del animal de querer a su amo, pero es algo más
profundo y fundamental que satisfacer el amor del hombre por ser amado. El
verdadero e inteligente entrenamiento de los animales salvajes y la adaptación
a las condiciones de la vida ordenada, constituyen parte del proceso divino de
integrar el Plan y de expresar la intención divina en forma ordenada y
armoniosa. Mediante el poder del pensamiento el hombre eliminará oportunamente
la separación que existe entre él y el reino animal, y debe hacerse con el
pensamiento dirigido y controlado, que a su vez controlará y dirigirá la
conciencia animal. Esto no se efectuará por amor, temor o dolor. Existe la
intención de que el procedimiento y el estímulo sean pura y estrictamente
mentales.
Desde
épocas remotas la relación entre los animales y el hombre ha sido totalmente
física. Los animales acechaban al hombre en la época en que el hombre animal no
era muy diferente de ellos. Por lo general se olvida que hubo una etapa de
desarrollo humano en que el hombre animal y las formas existentes de vida
animal, vivían en relación más estrecha que en la actualidad. Lo único que los
separaba entonces era el hecho de la individualización. Sin embargo, esta
individualización era tan poco comprendida que la diferencia existente entre el
animal sin mentalidad (según se dice) y la humanidad infantil, apenas se
distinguía. Gran parte de lo acontecido en esos remotos eones se ha perdido en
el silencio del pasado. El mundo animal era entonces mucho más poderoso que el
humano; los hombres eran totalmente impotentes para defenderse del ataque de
los animales, y los estragos que produjeron en los primitivos hombres animales
a mediados de la época lemuriana fueron terribles y espantosos. Pequeños grupos
nómadas de seres humanos eran diezmados totalmente época tras época, por la
poderosa vida animal del período, pero el instinto, que se diferenciaba muy
poco del de sus enemigos, enseñó al hombre animal a tomar ciertas precauciones.
A medida que transcurrieron millones de años empezaron a afirmarse la
inteligencia y la astucia humanas, y la humanidad llegó a ser más poderosa que
los animales y a su vez devastó al reino animal. Hasta hace doscientos años las
vidas humanas inmoladas por el mundo animal, en las junglas del continente occidental,
en África, en las tierras primitivas de Australia y en las islas de los mares
tropicales, fueron incalculables. De allí la crueldad del hombre hacia el
animal, que frecuentemente se olvida, debido al prevaleciente sentimentalismo.
Es el karma que inevitablemente está saldando el reino animal. Esta cuestión
debe ser considerada con mayor amplitud que hasta ahora, y sus verdaderos
valores históricos deben ser mejor comprendidos antes de que el hombre pueda
decidir inteligentemente cuál es el problema de su responsabilidad y cómo
debería enfrentarlo y resolverlo.
En
los días atlantes la relación puramente física era atemperada por la relación
astral o emocional, y llegó el momento en que algunos de los animales fueron
arrastrados dentro de la órbita de la vida humana, amansados y cuidados, y
aparecieron los primeros animales domésticos. Comenzó así una nueva era en que
ciertos animales evocaban el afecto de ciertos seres humanos, y una nueva
influencia comenzaba a actuar en el tercer reino de la naturaleza. Esto se
inició durante un ciclo en que el segundo y el sexto rayos actuaban
simultáneamente y coincidían sus ciclos mayores y menores. Esto es un raro
acontecimiento y cuando ocurre, los guardianes de la raza se valen de la
oportunidad para obtener mayores resultados, o iniciar nuevas actividades
mediante las cuales puede desarrollarse más rápidamente el Plan divino. Para
neutralizar el temor de la humanidad (respecto al mundo animal) se les ofreció
a los custodios de la raza la oportunidad de hacer un constante acercamiento
entre los hombres y los animales, porque era un ciclo donde el amor y la
devoción afluían en y a través de todas las formas, neutralizando así gran
parte del temor. Desde entonces ha aumentado constantemente el número de
animales domésticos. Y la relación entre los dos reinos es hoy dual -física y
emocional.
A
esto se ha agregado, en los últimos doscientos años, una tercera relación, la
de la mente. El poder mental de la humanidad será, en último análisis, el
factor controlador y, por su intermedio, los tres reinos subhumanos quedarán
bajo el control del hombre. Esto ha acontecido muy rápidamente en los reinos
mineral y vegetal, y aunque no se ha logrado aún en el reino animal, el proceso
sigue avanzando con toda rapidez. No se progresará mucho durante el ciclo en
que prevalecerá el entrante séptimo rayo, aunque a medida que se impongan la
ley, el orden y el ritmo sobre el planeta, y el caos sea reemplazado por la
organización, disminuirán acrecentadamente esas zonas del planeta en que
predominan los animales y desaparecerán ciertas especies si no se las protege.
B.
INDIVIDUALIZACIÓN
Resulta
evidente que el efecto de la interrelación existente entre el animal y el
hombre, obliga al animal a dar el próximo paso denominado individualización.
Este acontecimiento es la culminación del proceso de transfusión, e indica la
aparición de los tres aspectos divinos de la unidad de la vida en la forma. Así
nace un hijo de Dios, un Señor de Voluntad dirigida y dedicada, y así el tercer
principio divino de energía intencional se fusiona con los otros dos,
originando una total organización dentro de la forma animal. Los esotéricos
siempre han dicho que la individualización es un gran experimento planetario
que, cuando fue instituido, reemplazó al método primitivo empleado en la Luna,
que era impulsar la exteriorización y el progreso, denominado aspiración en lo
que al hombre concierne. Esto realmente significa que cuando la vida
evolucionante en la forma alcanzó cierto grado de sensibilidad y percepción y
el impulso interno fue bastante fuerte, la vida se esforzó por establecer
contacto con otra corriente de expresión divina, otro rayo mayor de
manifestación. La unión de distintas actividades fue la causa de que emergiera
un nuevo ser a la manifestación. Tal la verdad fundamental que reside detrás de
las ideas expuestas actualmente y clasificadas bajo el término general de
"evolución emergente". Esto aún rige en muchos sectores de la
naturaleza y solía regir la aparición de los seres humanos en el planeta. El
impulso y el desarrollo se producen dentro del organismo mismo, y son el
resultado del crecimiento, la exteriorización y la expansión.
Pero
el método generalmente empleado en la actualidad constituye un gran experimento
de segundo rayo, lo cual involucra una actividad que proviene de lo externo, de
arriba, de lo superior y de lo divino -si el empleo de estas palabras,
relativamente sin significado, pueden servir para describir el proceso. El
impulso o empuje en este caso no se origina en las dos expresiones inferiores
ni en las anteriores fusiones de energías divinas. El aspecto superior de la
divinidad, toma la iniciativa, y mediante un estímulo aplicado externamente,
produce una respuesta en la vida dentro de la forma. De allí que el proceso sea
en realidad una iniciación.
En
la actualidad los animales domésticos llegan en todos los casos a la
individualización, por ejemplo: el caballo, el perro, el elefante y el gato.
Estas cuatro especies están actualmente en proceso de “transfusión", y
como se lo denomina ocultamente, y tales unidades de vida son preparadas una
por una y llevadas al portal de ese peculiar proceso iniciático que llamamos, a
falta de mejor término, individualización. Allí esperan hasta que se pronuncie
la palabra que les permita transponer el umbral para ser admitidos en el
"...
triple camino que conduce al sendero dual; y lo recorren hasta que llegan
finalmente ante la puerta dorada. Esta última puerta los introduce en ese único
y solo sendero que desaparece dentro de la Luz”
de El
Antiguo Comentario
Los
factores que determinan la individualización son diversos y algunos de ellos
pueden ser enumerados como:
1.
La respuesta instintiva del animal a
la atmósfera mental del ser o seres humanos que lo rodean.
2.
El amor y el interés de las personas
con las cuales el animal tiene lazos de afecto y presta servicio.
3.
Los impulsos de rayo que están
activos en cualquier momento. Éstos entre otros, son:
a.
El del rayo del animal mismo. El
elefante pertenece al primer rayo; el perro es expresión del segundo; el gato
es la manifestación del tercero, y el caballo del sexto rayo. Los animales que
pertenecen a otros rayos no están aún preparados para la individualización.([1])
b.
El rayo de la persona o persona
determinadas, con las que el animal está asociado.
c.
El rayo o los rayos de un
determinada ciclo periódico.
Podría
darles la técnica que emplean los custodios de la raza y de los reinos, cuando
tratan de llevar a cabo la individualización, pero ¿ qué propósito tendría y de
que serviría tal información? Cada rayo afecta en la crisis de la
individualización a los entes que le pertenecen, en forma muy distinta de la de
los demás rayos; cada rayo encuentra su punto principal de contacto a través de
uno de los centros que se hallan en el cuerpo etérico de los animales y de los
hombres. Debe recordarse que en el animal cuatro centros están activos y tres
inactivos, pero está latente su efecto y empleo. El proceso consiste en que
cada rayo actúa o derrama su energía a través de cualquiera de los centros del
cuerpo etérico de esa Entidad que anima a todo un reino de la naturaleza y,
luego, por medio de ese centro particular, energetiza la unidad, en proceso de
individualización, para que inicie la actividad necesaria. Más adelante cuando
los efectos del rayo, hablando sicológicamente, sean mejor comprendidos, y los
centros, con sus siete vibraciones de rayo, hayan sido estudiados más
profundamente, se hallará que por medio de un centro determinado y siguiendo un
rayo de vibración particular, se puede hacer contacto y conocer otras formas de
vida y centros de conciencia. Esto atañe a todas las formas en todos los
reinos, desde el subhumano al superhumano. Uno de los primeros modos en que el
hombre aprende esta verdad es descubriendo esa vibración –que emana de determinado
Maestro- y produce una reacción en él y le exige una respuesta. Esto le
permitirá saber a qué rayo pertenece su alma y a qué rayo pertenece el grupo
que lo atraerá. Esto es importante para el aspirante, y debe analizarlo más
cuidadosamente que hasta ahora, porque mediante ese procedimento el aspirante
determina la naturaleza y la cualidad del tipo de su alma y del centro a través
del cual (hablando en sentido oculto) entra en el Sendero. Descubre también el
grupo de formas y vidas con las cuales está vinculado, a las que debe prestar
servicio y a su vez ser servido por ellas.
La
relación que existe entre los rayos y los centros en el aspirante común puede
clasificarse así:
1. El centro
coronario Rayo de
Vol, o Poder Primer Rayo.
2. El centro
ajna Rayo
de Conoc. Concreto Quinto Rayo.
3. El centro
laríngeo Rayo
de Intel. Activa Tercer Rayo.
4. El centro
cardíaco Rayo de
Amor-Sabid Segundo Rayo.
5. El plexo
solar Rayo
de Devoción Sexto Rayo.
6. El centro
sacro Rayo
de Magia Cerem Séptimo Rayo.
7. La base
de la columna vertebral Rayo de
Armonía Cuarto Rayo.
Estos rayos
y sus correspondientes centros requieren un estudio muy minucioso, pues son
comprehensivos y reveladores. Obsérvese, por ejemplo, en qué forma el séptimo
rayo rige en la actualidad y se expresa a través del centro sacro que controla
la vida sexual y la construcción de las formas de expresión. Por lo tanto,
entra ahora en actividad y afluye a través de este centro particular a fin de
organizar y producir la aparición de esas nuevas formas mediante las cuales
todas las vidas en el nuevo ciclo (astrológica, periódica y científicamente
comprendido) puedan expresarse. Ha sido necesario que la vida sexual sea
controlada por este tipo de energía a fin de llevar a cabo los cambios
necesarios, de allí que uno de los grandes resultados de la influencia del
entrante séptimo rayo haya sido acrecentar el interés mental sobre el sexo.
También el estudio de las influencias de rayo en el actual período histórico, y
su relación con los otros rayos, revelará la exactitud y lo sugestivo de la
anterior clasificación de los rayos.
La
relación entre el hombre y los animales, como ya hemos visto, es física,
emocional y cada vez más mental. Cada raza humana trabaja a su vez bajo las
influencias de los rayos que producen definidos efectos sobre los tres reinos
subhumanos. A través de la humanidad, cuando se inició el gran experimento de
la individualización, fueron enfocadas las energías o influencias de los rayos
provenientes de tos reinos superhumanos, empezando así la gran actuación de la
humanidad, que consistió en transmitir cíclicamente las fuerzas de los rayos.
Aunque la estrella de seis puntas es actualmente el símbolo del trabajo creador
(considerándolo como un todo), el triángulo con la punta hacia abajo, apoyado
sobre un triángulo con la punta hacia arriba, algún día representará un cuadro
más veraz de la función creadora y preservadora del cuarto reino.
C. LOS CINCO
PUNTOS DE CONTACTO
Existen
cinco puntos de contacto mediante los cuales el mundo material puede ser
ocultamente elevado hasta llegar a la vida y al poder, así como existen cinco
centros en nuestro planeta a través de los cuales afluyen la vida y la energía
al mundo natural. Me refiero a ciertos centros activos que conciernen a la vida
física y material del planeta. Existen también, como lo expresé en el artículo
sobre el desarrollo que se obtendrá durante los próximos tres años, cinco
centros a través de los cuales afluye una nueva y energetizante fuerza
espiritual, las analogías planetarias de los cinco sentidos subjetivos y
objetivos del hombre. Además descubrimos que los rayos afluyen a través de toda
la humanidad desde las cinco razas humanas (nuestra raza actual, la aria, es la
tercera, aún tienen que aparecer otras dos). Este aspecto particular de la
energía de rayo estimulará el aspecto conciencia y elevará y despertará la
conciencia oculta en todas las formas materiales, tanto en el hombre como en
los tres reinos subhumanos. Los cinco puntos y sus cinco influencias, que
elevan, excluyendo las dos razas primitivas e intangibles que no son
estrictamente humanas, comenzando con la primera de las cinco razas totalmente
humanas, son:
Quinto Rayo 1. La Raza Lemuria El advenimiento de los Hijos
del Fuego.
Sexto Rayo 2. La Raza Atlante La devoción de los Señores
del Amor.
Tercer Rayo 3. La Raza Aria La actividad de los
Hombres Mentales.
Cuarto Rayo 4. La Raza Futura La visión de los Entes de
Luz.
Primer Rayo 5. La Última Raza La voluntad de los Señores
del Sacrificio.
Las
dos razas primitivas estaban regidas por el segundo y el séptimo rayos
respetivamente; personifican la actividad de los constructores de las formas y
la energía constructiva del organizador mágico. El lector debe tener en cuenta,
a medida que estudia estos ciclos mayores de rayos, que ellos abarcan
inconcebibles períodos de tiempo y producen dos efectos que deben ser
considerados.
Primero, las energías de Cinco rayos, actúan
sobre el reino humano y en el transcurso de las épocas elevan al hombre de la
muerte a la vida; lo sacan de la oscura prisión de la materia y lo llevan a la
luz del día. Son las cinco fuerzas dadoras de vida que elevan la conciencia
humana al cielo y hacen que la forma permanezca subyacente. No conozco otra
palabra para expresar ese concepto, excepto la palabra subyacente, y el
verdadero significado se observa cuando se la divide en sus dos partes
componentes.
Segundo,
estas energías de rayo, que actúan hoy a través del reino humano, también
elevan a los reinos subhumanos de la naturaleza (después de mucho esfuerzo)
hacia la vida y la comprensión consciente. Mediante estos cinco puntos de
contacto espiritual en cada uno de los tres reinos, la vida es llevada a la
naturaleza misma. Para esto "la entera creación ha gemido y sufrido hasta
ahora". Aquí reside el secreto de la resurrección en sentida planetario
-resurrección efectuada individualmente por cada hijo de Dios que alcanza la
meta. Éste es el gran secreto masónico, y el misterio central del tercero o
sublime grado de la Masonería. A veces se refiere ocultamente a "la
relación de la muerte con las cinco energías dadoras de vida que actúan en el
tercer día de la revelación", o hablando todavía en forma simbólica:
"En
la cámara de la muerte, la azulada luz del día que alborea ilumina al grupo de
trabajadores que trata de resucitar a los muertos. Sus esfuerzos son vanos
hasta que no se fusionan las cinco grandes fuerzas del Señor de la Magia.
Cuando trabajan como uno solo, se realiza el trabajo en total unión, fusionan
la fuerza dadora de vida, resucitan a los muertos y la tarea de construcción
puede continuar. El templo puede ser glorificado y la Palabra pronunciarse
dentro de la cámara de fuerza dadora de vida, no de muerte. De la muerte se
pasa a la vida, de la lucha en la oscuridad se pasa a construir en la luz. Tal
es el Plan. Así entramos en la vida, que es una muerte; así avanzamos a través
del portal cuyos dos pilares permanecen eternamente como signo de fortaleza y
verdad divinas; así entramos rápidamente a la tumba y morimos, y así somos
resucitados nuevamente al pronunciarse la Palabra divina, sobre un signo
quíntuple y -irrumpiendo- Vivimos."
Luego,
respecto a la humanidad, El Antiguo Comentario dice:
"Los
Señores del quinto gran rayo de la mente nos han señalado y nos han puesto en
el camino. Los Señores del sexto gran rayo nos han obligado a sufrir por la
causa y, sin embargo, a amarla y a aprender mediante nuestra profunda devoción.
Los Señores del tercer gran rayo nos conducen por medio de la mente a la pira
funeraria, a la etapa en que morimos, pero resucitamos nuevamente. En la tercer
cámara y en el tercer día oscuro el Maestro desaparece. Muere; se pierde de
vista. Pero Los cinco grandes Señores unen sus fuerzas. En sublime compañerismo
trabajan para resucitar a los muertos. Sólo así puede pronunciarse esa Palabra
que devuelve la vida a los muertos. Tal el trabajo que realiza el hombre para
Dios, y Dios para el hombre."
D.
MANIFESTACIÓN CÍCLICA
De
manera que el trabajo prosigue. Los rayos afluyen durante:
1.
Un ciclo solar, como el actual,
donde el segundo rayo de Amor-Sabiduría es el rayo principal y los demás son
sólo subsidiarios.
2.
Un ciclo planetario, como los que
hemos considerado en conexión con las razas -los cinco ya enumerados y sus
cinco rayos controladores.
3.
Los ciclos relacionados con los doce
signos del zodíaco. Son principalmente dos:
a.
Los conectados con una ronda
zodiacal completa, de más o menos 25.060 años.
b.
Los conectados con cada uno de los
doce signos, y entran y salen de la manifestación más o menos cada 2.106 años.
4.
Los ciclos ea que ciertos rayos
preponderan durante un período de evolución racial, como los cinco períodos
mayores raciales a los cuales no hemos referido.
5.
Los ciclos menores que se hallan
dentro y fuera de manifestación, a los cuales nos hemos referido anteriormente
en este tratado.
6.
Los ciclos de actividad de los
rayos, determinados por orden numérico.
El
primer rayo, por ejemplo, rige todos los ciclos que comprenden un millón de
años, cien mil años, mil años, cien años y un año. El séptimo rayo controla
similarmente ciclos de siete mil años, y siete millones de años etc. El
intercambio y la interacción de estos ciclos de rayos es tan intrincado y
grande, que si me explayara más sólo serviría para confundirlos. Sin embargo,
recuerden que los siete rayos están siempre activos y actúan en forma
simultánea, pero cíclicamente, y bajo el plan dirigido por las mentes
personificadas por los rayos, algunas de estas influencias y fuerzas predominan
más en un determinado momento que en otro, y ciertas actividades y sus
resultados se expresan más por la influencia de un rayo que de otro. Dichas
influencias afluyen a través de todas las formas en todos los reinos,
produciendo efectos específicos, definidos y diferentes formas de vida,
determinado tipo de comprensión y expresiones de conciencia de las
correspondientes formas que, para ese período, son el producto del plan
acordado y ejecutado por las fuerzas constructoras que trabajan en completa
armonía, aunque momentáneamente están bajo el predominio de una de ellas.
Entran en actividad constructiva; pasan por esa determinado ciclo especial;
luego salen o mueren para esa actividad,
y son "elevadas al cielo", hasta que retorne nuevamente su ciclo. Este
proceso se efectúa y vuelve a efectuarse contantemente, repitiendo el drama del
nacimiento, de la muerte y de la resurrección.
En
esta actividad de rayo se hallará el verdadero significado de la Ley de
Renacimiento, la cual está detrás del proceso de la encarnación y
reencarnación. No puedo extenderme más sobre ello, excepto indicar que las
ideas de los hombres y las enseñanzas sobre la reencarnación son aún infantiles
e inexactas. Son necesarios muchos reajustes y reordenamientos de las ideas
antes de poder obtener la verdadera comprensión de esta ley cíclica
fundamental.
Por
consiguiente, la aparición cíclica, rige tanto a los rayos como a los reinos de
la naturaleza y a las formas de dichos reinos. Determina la actividad de Dios
Mismo. Las razas encarnan, desaparecen y reencarnan, y lo mismo hacen las vidas
en las formas. La reencarnación o actividad cíclica, reside detrás de todas las
actividades y apariencias fenoménicas. Es un aspecto de la vida palpitante de
la Deidad, la exhalación y la inhalación del proceso de la existencia y de la
manifestación divina. Es lo que reside detrás de la ciencia de la afinidad
química, de la relación entre los pares de opuestos y del matrimonio, ya sea
entre el hombre y la mujer o entre el alma y su expresión, la personalidad.
Constituye la causa de la relación sexual en el mundo, que actúa bajo la gran
Ley de Atracción y Repulsión. Quizá a medida que se considere el trabajo que
realiza un reino con otro y la relación entre los grupos de vidas positivas y
negativas (tal como la del cuarto reino con el tercero) sería adecuado
ocuparnos brevemente del tema referente al sexo, que deberá ser profunda e
inteligentemente tratado y sabiamente comprendido por la influencia que ejerce
el entrante séptimo rayo.
Tengo
muy poco que agregar a esta enseñanza sobre el reino animal y los rayos,
porque, como ya dije, de nada serviría. La tarea del hombre es resucitar a los
muertos, expresar la hermandad en el plano físico y transmitir la divina
energía a un expectante mundo de formas. A medida que los rayos desempeñan su
parte con la humanidad y llevan al hombre a la manifestación, tal como él es en
esencia y en realidad, continuará constante e "evitablemente su trabajo
con el reino animal y con los otros rcq05 Pero casi sin saber por qué, ni cómo,
la humanidad desempeñará su parte en el trabajo de construcción. El trabajo
creador proseguirá y el Plan se materializará. El trabajo del hombre para el
reino animal consiste en estimular el instinto hasta que sea posible la
individualización. Su trabajo para el reino vegetal reside en fomentar la
facultad de producir perfume y adaptar la vida vegetal a la infinidad de usos
del hombre y los animales. La tarea del hombre en el reino mineral radica en
trabajar con la alquimia y la magia. Este proceso de transmutación y la
consiguiente revelación no puedo dilucidarlo aquí.
E. EL
PROBLEMA DEL SEXO
He
indicado ya que el séptimo rayo entrante actúa a través del centro sacro
planetario y luego a través del centro sacro de cada uno de los seres humanos.
Por esta razón podemos anticipar el desarrollo de esa función humana que
denominamos sexual. Oportunamente en la actitud del hombre veremos los cambios
consiguientes respecto a este problema tan difícil. Al referirme a este tema y
al delinear lo que es posible decir en la actualidad, trataré de exponerlo en
forma más sencilla y expresar mis pensamientos de modo que surja algo
constructivo y emita una nota que será oída con claridad en medio del fragor
actual de sonidos discordantes, puntos de vista antagónicos y diversidad de
ideas.
Evidentemente
resulta difícil encarar el tema, pero ¿por qué es tan difícil? En último
análisis, encontramos que la dificultad reside en los prejuicios que existen en
la mente de los hombres y en la convicción interna de que su punto de vista
particular es lógicamente el correcto, porque viven y actúan de acuerdo al
mismo, lo cual les basta; esto se basa en el hecho de que el sexo es uno de los
impulsos primitivos fundamentales, uno de los instintos sustanciales y, por lo
tanto, el factor dominante de la parte animal de la naturaleza de hombre, y
también en la excesiva intimidad del tema, intimidad transmutada en un secreto
indecente durante los períodos en que la raza sufría un excesivo puritanismo y
prostituyó una función natural y la convirtió en un misterio lascivo. Esta intimidad
relacionada con el tema del sexo fue la causa de que se lo considerara como
algo que no debía mencionarse y un tópico que las personas decentes no debían
tratar, en vez de ser un proceso tan instintivo y natural como beber y comer.
Sin embargo esta función no ha sido llevada al ritmo de la vida diaria ni
considerada como algo que debe seguirse y satisfacer cuando surge la necesidad
y la demanda razonable. Aquí reside la gran diferencia y ofrece una clave al
problema.
Por
otra parte la dificultad quizás radique en los muy diversos conceptos que los
hombres tienen sobre el tema, que abarcan desde la promiscuidad irregular, a la
monogamia, dando por resultado la cruel imposición y restricción en las mujeres
y el libertinaje desenfrenado en los
hombres. Al margen de estas dificultades y como resultado de tales actitudes
erróneas, respecto a lo legal y lo ilegal, al libertinaje y a las
restricciones, se han producido focos de infección (si así puedo denominarlos)
en nuestra
civilización.
De allí el relajamiento moral fundado en la incertidumbre, los "distritos
de tolerancia", lamentable contemporización de las tendencias viciosas y
deseos insatisfechos; los divorcios, que han devastado la vida de la familia y
con el tiempo socavarán la vida nacional (de la cual cada familia debería ser
una parte substancial), y el constante aumento de las enfermedades como
resultado de la prevaleciente promiscuidad y las numerosas relaciones ilícitas.
También existe un factor sicológico muy importante. Este hecho es la actitud
militante expresada por muchos grupos que tratan de imponer a sus semejantes
sus propias ideas y peculiar solución al problema.
Detrás
de los resultados de los conceptos erróneos, largo tiempo sostenidos durante
épocas sobre la función sexual, residen dos males principales, o más bien dos
efectos producidos por la acción mental y física del hombre, que son de gran
significación. Ante todo tenemos el desarrollo en su conciencia, de los
complejos, sicosis, desarreglos e inhibiciones sicológicas que han socavado tan
seriamente la salud y la tranquilidad de centenares y miles de personas.
También está amenazada la vida misma de la humanidad, personificada en la
familia y la vida familiar. Por un lado tenemos la promiscuidad y la excesiva
relación sexual, que da por resultado (como siempre lo ha hecho) una excesiva
población y superproducción de seres humanos; por otro lado una forzada
esterilidad que -aunque sea el menos de los males- con el tiempo es peligroso.
La esterilidad aumenta con rapidez y lleva finalmente a condiciones físicas
indeseables. Sin embargo, en esta época, es el menor de los dos males. Dos
puntos pueden incidentalmente observarse aquí. Del primero de estos males y
como resultado de la superproducción, hemos provocado una situación económica
tan drástica y seria que amenaza la paz y la estabilidad misma del mundo;
debido al segundo, tendremos la desaparición gradual de la humanidad, si la
obligatoriedad de la esterilidad llegara a ser una práctica universal. Esto
conduciría al consiguiente dominio del reino animal, a un enorme aumento de la
vida animal y a un período de retroceso, no de progreso.
Al
tratar este tema tendré que generalizar y lógicamente serán muchas las
excepciones a las reglas formuladas y a las clasificaciones sugeridas. Estoy
tratando el tema en su totalidad, y mi tópico, por lo tanto, se refiere a la
amenaza de la actual actitud, a la necesidad de una mayor comprensión y a la
importancia de reordenar las ideas de
los hombres respecto a este asunto vital. La actitud que adopta el salvaje
ignorante hacia la vida sexual, y la del iniciado, mentalmente polarizado y
espiritualmente orientado en este tema, serán tan distintas, que
superficialmente no habrá punto alguno de similitud; sin embargo, ambas
actitudes fundamentalmente son muy similares y se acercan más a. la realidad
que la del hombre común de hoy. Uno está controlado por el ritmo de su
naturaleza animal y desconoce, como el animal salvaje, el mal y la vil
promiscuidad del hombre civilizada; el otro vive una vida controlada, regido
por el poder de la mente y animado por el deseo de hacer bien a la humanidad.
Entre los dos extremos existen los diversos puntos de vista, el sin fin de
ideas distintas, las innumerables costumbres, la diversidad de las relaciones
(legítimas e ilegítimas), las incontables reacciones animales y sicológicas,
las diversas ceremonias nupciales y la gran variedad de perversiones del
proceso natural que caracteriza al hombre moderno en todas partes del mundo.
Éstas a su vez varían en las diversas civilizaciones y bajo la influencia de
las distintas condiciones climáticas.
Por
lo tanto se evidencia -¿no es así?- que no es parte de mi servicio dar a los
lectores de este libro un detallado análisis de las costumbres matrimoniales de
las épocas pasadas y presentes. Mi trabajo no consiste en detallar los errores,
las malas consecuencias, los diversos tipos de perversión y las sádicas
crueldades que han surgido por el abuso que el hombre ha hecho del proceso
natural y de su cónyuge, ni dilucidar su estúpida y errónea interpretación de
la Ley de Atracción y Repulsión. No tendría valor alguno que expusiera en la
breve dilucidación de este tema tan vasto, cualquiera de las teorías que los
hombres han formulado en la búsqueda de soluciones que son legión. Todas
contienen una medida de la verdad. La mayoría expresa la profunda ignorancia
del hombre y puede estudiarlas en cualquier momento el estudiante que dispone
de tiempo para leer, inteligencia para ver con claridad y sin prejuicios, y
dinero para comprar la literatura necesaria.
No
puedo ni deseo tratar el aspecto médico y fisiológico del vicio, sea el de la
promiscuidad o del matrimonio infeliz. En la actualidad el mejor servicio que
puedo prestarles es indicarles las leyes que deben regir la vida de los hombres,
especialmente en lo que concierne al sexo, y señalar hasta ¡ donde puedo y me
atrevo!, por qué y cómo se han producido las peculiares y singulares
condiciones de hoy. Quizás pueda dar ciertas sugerencias que, debidamente
consideradas, ayudarán a despejar de la mente esos puntos de vista falsos e
ilusorios que impiden que el hombre vea
realmente, lo cual puede ayudarlo a descubrir él hilo dorado de luz que a su
debido tiempo lo conducirá a su solución.
Una
cosa diré por penosa que parezca y es, que no hay solución inmediata para el
problema sexual que hoy nos enfrenta. Durante épocas los hombres han abusado y
empleado incorrectamente una función otorgada por Dios; han prostituido su
primogenitura, y por su relajamiento, libertinaje y su falta de control, han
introducido una era de enfermedades, tanto mentales como físicas, actitudes
incorrectas y relaciones ilusorias, que requerirán varios siglos eliminarías;
también han traído a la existencia con demasiada rapidez millares de seres
humanos que aún no estaban preparados para experimentar esta encarnación, y
necesitaban intervalos más extensos entre los nacimientos para asimilar ciertas
experiencias. Las almas que no han evolucionado todavía encarnan rápidamente;
las más evolucionadas requieren períodos más extensos para cosechar los frutos
de la experiencia. Estas almas son las que pueden ser traídas prematuramente a
la encarnación, porque están abiertas al poder atractivo magnético de quienes
viven en el plano físico. El proceso está de acuerdo a la ley; las almas no
evolucionadas progresan bajo la ley grupal, como lo hacen los animales,
mientras que las que están algo más evolucionadas son susceptibles a la
atracción de los entes humanos, y las ya evolucionadas vienen a la encarnación
de acuerdo a la ley del servicio, y por deliberada elección de sus almas
conscientes.
Dividiré
lo que tengo que decir en cuatro partes, a efecto de una mayor claridad y
rápida referencia:
1.
Definiciones del sexo, la virtud y el vicio.
2.
El sexo en la nueva era.
3. Algunas
sugerencias para el momento actual.
4.
El sexo y la vida del discipulado.
No
me ocuparé de la historia ni de los detalles de la evolución racial, porque
están necesariamente vinculados con el problema sexual, pero sus implicaciones
son muy vastas para mi actual propósito. Como he dicho no trato los aspectos
fisiológicos del sexo, ni las enfermedades incidentales al abuso de la función,
ni el tema de la esterilización, excepto en lo que cabe al considerar al hombre
moderno. Tampoco puedo referirme a las disidencias que existen entre las
distintas escuelas de pensamiento, porque no escribo desde un punto de vista
especifico como el de la religión, la moral o el partidismo. El tópico es más
amplio y más grande que cualquier punto de vista religioso y las afirmaciones
morales de las pequeñas mentalidades. Lo que se considera moralidad en un país o en una relación específica, en otro
puede ser totalmente opuesto. Lo que se considera legal en una parte del mundo
es ilegal en otra. Lo que constituye un problema difícil bajo cierta condición
climatérica, presenta un problema diferente en otras circunstancias. La
poligamia, la promiscuidad y la monogamia han predominado y predominan
cíclicamente en diferentes partes del mundo durante épocas y están hoy establecidas
simultáneamente en la tierra. Cada una a su vez ha sido o es correcta, legal y
apropiada, o ilegal, incorrecta e inapropiada. Cada una de esta formas de
interpretar la relación sexual ha sido objeto de ataques o defensa, de virtuoso
rechazo o argumentos capciosos; cada una ha sido la costumbre y el correcto
método de acuerdo a la localidad, tradición, entrenamiento y actitud de los
hombres que la practicaron. En algunos países una mujer puede tener muchos
maridos y en otros un marido está autorizado legalmente a tener cuatro esposas,
si lo desea, y en el harem y en la cabaña de un jefe hotentote prevalecen tales
condiciones. En Occidente, un hombre tiene legalmente una esposa, pero a través
de la promiscuidad y las llamadas aventuras "románticas", tiene
realmente tantas como un jefe africano; hoy día las mujeres hacen lo mismo.
He
enumerado estas condiciones sin espíritu de crítica, sino simplemente como
aseveración de la realidad, a fin de despertar la comprensión del lector común
sobre una condición mundial que probablemente es muy diferente de lo que
generalmente se supone. No escribo para los especialistas, sino para los
estudiantes inteligentes término medio, que necesitan una visión mundial de las
condiciones existentes.
Es
divinamente verdad que la tendencia de los pensamientos y los deseos del hombre
se dirigen a establecer la monogamia, pero todavía esto no se ha logrado en
forma universal. Si encaramos esta cuestión con valor y honestidad llegaremos a
la conclusión de que en el transcurso de las épocas los hombres nunca fueron
monógamos. Las mujeres en el pasado lo han sido más que los hombres, pero
quizás ahora no, porque el conocimiento moderno inculca también métodos
modernos para protegerse del riesgo y el dolor del parto. Hasta ahora la procreación
ha sido considerada como el obstáculo y el castigo de las relaciones sexuales
legales o ilegales. ¡ Pensemos en el horror que se desprende de estas palabras!
Lógicamente siempre hubo y habrá mujeres que practican el antiguo comercio de
la promiscuidad, pero aquí sólo me refiero a las mujeres del hogar.
¿ Me
creerán, si les digo, que la situación mundial de hoy, en lo que respecta al
sexo, es tan crítica y grave que no hay un
pensador que pueda aún ver la solución, o que halle -no importa cuán claro
o erudito sea su modo de pensar- salida a la actual encrucijada? Las
tradiciones, las costumbres y las prácticas, con sus inevitables consecuencias
y su larga permanencia, sirven para aturdir las mentes más esclarecidas. El
resultado físico del acto sexual efectuado dentro o fuera del matrimonio
legalizado no sólo ha sido producir la vida humana, sino gran parte de las
enfermedades, insania, tendencias malignas e impulsos pervertidos que hoy día
llenan nuestros hospitales, clínicas neurosiquiátricas, sanatorios, prisiones y
manicomios.
La
juventud, especialmente la idealista y la que piensa con claridad, enfrenta una
situación que desafía todos sus esfuerzos por comprenderla. No sabe qué pensar
o creer. Observan que forman parte de hogares santificados por el matrimonio
legal y descubren (en gran escala) nada más que desdicha, prostitución
legalizada, mala salud y la búsqueda de relaciones ilícitas fuera del hogar;
niños no deseados y abandonados, disidencias entre cónyuges desavenidos y
divorcios, y no hallan respuesta a sus numerosas e inteligentes preguntas. Así
buscan en otra parte y ven la vida que llevan quienes han eludido la
responsabilidad matrimonial, hallando nada más que descontento, vida sexual
secreta, mala salud por inhibición de los instintos naturales, condiciones
sicológicas del peor tipo, a veces hijos ilegítimos, perversiones sexuales y la
creciente tendencia hacia lo que se denomina homosexualidad. La juventud se
siente abatida por la total confusión y no halla respuesta a sus interrogantes.
Se ha dirigido a los hombres del mundo solicitando solución y ayuda y no
obtiene una clara respuesta ni una sólida filosofía sana o instrucción
fundamental. Se le puede ofrecer un sólido sentido común y aconsejarle que
evite excesos y condiciones que perjudican su salud o darle la responsabilidad
de encauzar y rectificar la situación económica. Se le puede señalar la
moralidad del pasado y advertirle los resultados inevitables cuando se
transgreden las leyes de la naturaleza y se prostituye el cuerpo físico por los
deseos irreprimidos. Se le puede elogiar las virtudes de vivir con rectitud y
recalcar el hecho de que son hijos de Dios. Todo esto es bueno, correcto y
útil, pero no se le ofrece una verdadera solución, ni se arroja luz sobre su
problema y tampoco se disipa su confusión. Quizás podría dirigirse a la gente
de orientación religiosa y recurrir al clero ortodoxo. Se le puede pedir que
sea buena, citar ejemplos de los santos, sumergírsela en un torrente de
mandatos puritanos, conocidas verdades beatíficas y explicaciones que no
convencen, basadas frecuentemente en prejuicios y predilecciones personales.
Pero raras veces se emite una nota clara y lo único que puede hacerse es
enunciar la Ley Mosaica: harás... ". A la juventud investigadora de la
actual generación no le satisface su anhelo de conocer el hecho de que Dios
dice esto o aquello, o la Biblia ordena esto, aquello o lo otro. La esperanza
de que obtendrá el cielo y recibirá su justa recompensa si practica la
autodisciplina, el autocontrol y la abstinencia sexual, está muy lejos de
contrarrestar las tentaciones del mundo circundante y los insistentes impulsos
que surgen dentro del hombre mismo.
Es
verdad que existen muchas personas que resisten la "tentación de la
carne" y también es cierto que existen hombres y mujeres que pasan por la
vida puros y sin contaminarse. Hay almas avanzadas que son la gloria de la
humanidad, cuyas vidas están separadas de la naturaleza animal y cuyas mentes
controlan sus actos cotidianos. Pero muchas de ellas viven en otro mundo
distinto de pensamiento e intereses y no son tentados como los hijos de los
hombres cuyas inclinaciones son de naturaleza animal. Tenemos lógicamente
también los que se abstienen de obrar mal por temor a los resultados en el
cuerpo físico o en el más allá, mundo que denominan del castigo. Pero ¿ cuál de
estas personas, aún la más buena y santa, puede hablar con verdadera sabiduría
y comprensión sobre este problema universal? ¿ Cuál de ellas puede ver
actualmente el camino de salida para la humanidad? ¿Y cuál es la que comprende
la razón de toda esta angustia, maldad y pecado, surgidos de las relaciones
sexuales? ¿ Quién realmente comprende el verdadero significado de la vida
sexual y el lugar que ocupa en el gran esquema de las cosas, y la razón de la
relación entre los sexos? ¿ Cuál de ellas puede decir con verdadera visión cuál
será el próximo paso evolutivo, dónde iremos y cuál será el progreso inmediato?
1.
Definiciones del Sexo, de la Virtud y del Vicio.
Cósmicamente
hablando, sexo es una palabra breve que expresa la relación existente (durante
la manifestación) entre espíritu y materia, entre vida y forma. En último
análisis, es una expresión de la Ley de Atracción -ley fundamental que subyace
en toda manifestación de la vida en la forma, causa de toda aparición
fenoménica. Hablando desde el punto de vista humano o físico, sexo es una
palabra empleada para significar la relación que existe entre el hombre y la
mujer, y cuyo resultado es la reproducción de la especie. Hablando en términos
modernos empleados por las personas irreflexivas y vulgares, sexo es una
palabra que significa la agradable satisfacción de los impulsos animales a
cualquier precio, y sin ninguna regulación rítmica. Sexo expresa esencialmente
la dualidad y la división de la unidad en dos aspectos o mitades. Podemos
denominarlos espíritu y materia, masculino y femenino, positivo y negativo;
corresponden a una etapa en la escala evolutiva hacia la unificación final, o
la homosexualidad, que no tiene ninguna relación con esa perversión que tan
incorrectamente se denomina hoy "homosexualidad", cuya expresión
prevalece en la actualidad en un concepto mental y moderno del fenómeno, pero
es muy rara la persona que realmente contenga en sí los dos sexos y pueda fisiológica
y mentalmente "satisfacerse, sostenerse y propagarse a sí misma". En
el transcurso de las épocas ha surgido esporádicamente el verdadero homosexual
como la garantía de una remota realización racial evolutiva, cuando haya
transcurrido el ciclo mundial y las dos mitades se fusionen nuevamente en una
unidad esencial. En lo antedicho no aludo a la doctrina de almas gemelas, o a
la perversión de la realidad como comúnmente se comprende hoy. Me refiero al
hermafrodita divino, al verdadero hombre andrógino y al ser humano perfecto.
Pero la palabra ha sido desfigurada en su verdadero significado y se ha
aplicado en nueve de cada diez casos (podríamos decir en noventa y nueve de
cada cien) a cierto tipo de perversión mental y a una distorsionada actitud de
la mente, la cual frecuentemente da por resultado reacciones y prácticas
físicas que son -en su manifestación- tan antiguas que por su misma antigüedad
refutan la idea de que tal actitud indica un paso adelante en el sendero del
progreso. Lo que en realidad indica es un punto de retroceso, un retornar a un
antiguo ritmo y reasumir antiguas prácticas.
Dichas
perversiones aparecen cada vez que se desmorona una civilización y el antiguo
orden es reemplazado por el nuevo. ¿Por qué sucede esto? Porque los nuevos
impulsos afluyen sobre lo antiguo y el impacto de las nuevas fuerzas sobre la
humanidad despiertan en el hombre el deseo de aquello que para él es un nuevo e
inexperimentado campo de expresión y lo que es poco común y frecuentemente
anormal. Por eso las mentes débiles sucumben al impulso, y las almas fuertes e
investigadoras son víctimas de su propia naturaleza inferior y se dedican a
investigaciones ilícitas. Debido a estas nuevas energías tenemos un progreso
definido hacia nuevos e inexplorados reinos espirituales, pero al mismo tiempo
se hacen experimentos en el reino del deseo físico, que no es la línea de
progreso que corresponde a la humanidad.
A medida que el mundo de las formas responde
cíclicamente, la afluencia de las energías superiores y su efecto, estimula
todas las partes y aspectos de la vida de la forma, estimulo que producirá
resultados buenos y malos. Momentáneamente emergerá el mal como también la
eterna rectitud. Si el efecto del impacto de estas energías produce reacciones
materiales y si el hombre presenta su interés por lo material, entonces domina
la naturaleza forma y no la divina. Si la energía es prostituida para fines
materiales, por ejemplo, las relaciones sexuales en el plano físico para fines
estrictamente comerciales, trae como resultado el mal. Pero debe recordarse que
la misma energía divina que actúa en el reino del amor fraternal, produce sólo
el bien. Ilustrará esto de dos maneras, y ambas explicarán el actual despliegue
de la sexualidad y el interés que despierta este tema.
Vivimos
hoy en un período de la historia mundial donde tienen lugar tres
acontecimientos importantes, que por lo general no son observados ni
comprendidos por la mayoría de las personas.
El
séptimo rayo de la ley y el orden, está entrando en manifestación y estamos
pasando a un nuevo signo del zodiaco, siendo inminente "la venida del
Cristo". Estos tres grandes acontecimientos son la causa de la mayoría de
las dificultades y del caos actuales, y al mismo tiempo responsables de la
orientación universal hacia las realidades espirituales que todos los
verdaderos trabajadores actualmente reconocen, de la acrecentada comprensión,
de los movimientos de beneficencia y de la tendencia a la colaboración, a la
unificación religiosa y al internacionalismo. Los distintos tipos de energía
que han estado latentes adquieren hoy mayor potencia. La consiguiente reacción
mundial es materialista en sus etapas iniciales, y en sus etapas finales se
manifestarán las cualidades divinas y cambiarán la historia y la civilización.
El interés demostrado hoy por los llamados rayos cósmicos, evidencia el
reconocimiento científico de las nuevas energías entrantes del séptimo rayo.
Estos rayos que afluyen a través del centro sacro del cuerpo etérico planetario
afectan lógicamente los centros sacros de la humanidad, de allí que la vida
sexual del género humano está super excitada momentáneamente, y a ello se debe
además, el excesivo énfasis puesto sobre el sexo y también (esto debe
recordarse) el agudo impulso que ahora se expresa en forma mental, llevará al
hombre en su oportunidad a pensar y solucionar cabalmente el problema del sexo.
La
entrada de la era acuariana también estimula en los hombres un espíritu de
universalidad y una tendencia hacia la fusión. Ya puede observarse la actual
tendencia hacia la síntesis en el
comercio, la religión y la política, y también en el impulso hacia la unión, y
en otras uniones hacia la comprensión y tolerancia religiosas. Pero estas
influencias que actúan sobre los cuerpos sensorios de las personas aún no desarrolladas
y excesivamente síquicas, conducen a la morbosa tendencia de unirse lícita o
ilícitamente; producen una extrema aptitud para las relaciones sexuales en sus
diversas prácticas y las relaciones y fusiones que no están en la línea
designada o evolutiva y, frecuentemente, ultrajan las leyes de la naturaleza
misma. La energía es algo impersonal y tiene un doble efecto -que varía según
el tipo de la sustancia sobre la cual actúa.
El
entrante séptimo rayo expresa el poder de organización, la capacidad de
integrar y llevar a la relación sintética los grandes pares de opuestos a fin
de producir nuevas formas de manifestación espiritual, y también nuevas formas
que, desde el punto de vista del espíritu, pueden ser consideradas como un mal
material. Este gran impulso traerá a la luz del día todo lo que está revestido
de materia y oportunamente, conducirá a la revelación del espíritu y de la
gloria oculta, cuando se haya purificado y santificado lo que ha sido revelado
de la forma material. A esto se refería el Cristo cuando profetizaba que al
final de la era las cosas ocultas serían esclarecidas y los secretos
proclamados desde los tejados.
Por
medio de esta revelación, tanto en la familia humana como en otros aspectos de
la naturaleza, se desarrollará el poder del pensamiento. Esto se logrará
desarrollando la facultad de la discriminación, que permitirá al hombre elegir
y desarrollar el verdadero sentido de los valores. Los cánones falsos y
verdaderos aparecerán en la conciencia de los hombres y se seleccionará aquello
que sentará las bases para un nuevo orden, que introducirá la nueva raza con
sus nuevas leyes y nuevos acercamientos, establecerá la nueva religión del amor
y la hermandad y también ese período en que el grupo y el bien grupal serán la
tónica predominante. Entonces la separatividad y el odio se desvanecerán y los
hombres se fusionarán en una verdadera unión.
También
debe considerarse el tercer factor, la venida de Cristo, según se la denomina.
En todas partes subsiste la expectativa y la demanda por una manifestación o
acontecimiento simbólico, denominado con distintos hombres, pero se refiere
generalmente al advenimiento de Cristo. Como bien saben, puede ser un
advenimiento físico, como lo hizo en Palestina, o expresarse como definida
influencia ejercida sobre sus seguidores por el Gran Señor de Vida, influencia
que evocará respuesta de quienes en una forma u otra han despertado
espiritualmente; quizás podría ser en forma de una grandiosa afluencia del
principio crístico, la vida y el amor crísticos, actuando sobre la familia
humana. Tal vez estas tres posibilidades ocurran muy pronto y simultáneamente
en nuestro planeta. No podemos afirmarlo. Nos corresponde estar preparados y
trabajar en la preparación del mundo para esa significativa serie de acontecimientos.
El futuro inmediato lo demostrará. Sin embargo, deseo señalar que la afluencia
del erístico espíritu del amor (venga por intermedio de una Persona en forma
corpórea, o de Su Presencia presentida y comprendida) también tendrá un doble
efecto.
Lo
que he dicho es algo insólito para los irreflexivos y los que carecen de
lógica. Se estimulará tanto al hombre bueno como al malo, y se despertará y
fomentará tanto el deseo material como la aspiración espiritual. Los hechos
probarán la verdad de que un jardín bien fertilizado y cuidado y una tierra
bien regada cosecharán malezas lo mismo que flores. Sin embargo, en este hecho
tenemos dos reacciones distintas provocadas por el mismo sol, la misma agua, el
mismo agente fertilizador y el mismo cuidado. La diferencia reside en las
semillas sobre las cuales estos factores actúan. La afluencia del amor
estimulará tanto el amor como el deseo terrenales y la lujuria animal;
fomentará el impulso de adquirir posesiones materiales, con todas sus
consecuencias malignas, el consiguiente acrecentamiento de las reacciones
sexuales y las diversas expresiones de un mecanismo mal regulado que responde a
una fuerza impersonal. También producirá el acrecentamiento del amor fraternal,
fomentará el desarrollo y la expresión de la conciencia grupal y la comprensión
universal, introducirá una nueva y poderosa tendencia hacia la fusión, la
unificación y la síntesis. Todo esto se llevará a cabo por medio de la
humanidad y el espíritu crístico. El amor del Cristo se derramará constantemente
sobre la tierra, y su influencia será cada vez más fuerte durante los siglos
venideros; al finalizar la era acuariana y mediante el trabajo del séptimo rayo
(que permite que los pares de opuestos colaboren más estrechamente), podremos
esperar la "Resurrección de Lázaro de entre los muertos" y el
surgimiento de la humanidad de la tumba de la materia. La divinidad oculta será
revelada. Todas las formas estarán bajo la influencia del espíritu erístico, y
tendrá lugar la culminación del amor.
Debido
a las tres causas expuestas existe actualmente un interés mundial por las
cuestiones sexuales, lo cual como consecuencia natural, conduce a dos cosas:
Primero,
se producirá una irrupción en todo el mundo y principalmente en nuestras
grandes poblaciones, de acrecentadas
relaciones sexuales, la cual se destacará porque no habrá un
correspondiente aumento de la población, debido a que la moderna comprensión de
los métodos para controlar la natalidad y el acrecentado enfoque mental o la
polarización de la raza, conducirán a la esterilidad y también a una reducción
de la familia.
Segundo,
habrá una reorganización de las ideas raciales respecto al matrimonio y a las
relaciones sexuales, debido al derrumbe de nuestra actual situación económica,
al difundido interés por la salubridad médica (algo que hasta ahora estaba
limitado a los especialistas), al reconocimiento general de las diferentes
costumbres matrimoniales en las naciones occidentales y orientales, que han
provocado una controversia general, y a la falta de una estructura legal que
proteja a las familias e interprete satisfactoriamente las relaciones humanas.
Partiendo
de estos debates e intereses universales trabajaremos para obtener una solución
y un objetivo que aún se halla en los niveles abstractos de la mente y en el
mundo de las ideas. Los pensadores más avanzados de la raza presienten sólo
vaga y nebulosamente cuáles serán dichos ideales ocultos.
La
cuestión en debate no es primordialmente religiosa a no ser que las relaciones
sociales se consideren básicamente relaciones divinas. Esto es fundamental en
su significado, y cuando se resuelva veremos el establecimiento de la igualdad
entre los sexos, la eliminación de los barreras que existen actualmente entre
los hombres y las mujeres y la protección de la familia, involucrando por lo
tanto la protección del niño, a fin de proporcionarle las cosas esenciales para
el correcto desarrollo físico y la verdadera educación, lo que conducirá a
desarrollar en forma sensata la naturaleza emocional y mental, y le permitirá
así servir a su raza, a su época y a su grupo lo mejor posible. Éste ha sido
siempre el ideal, pero nunca se ha realizado satisfactoriamente. La solución
del problema sexual liberará las mentes de los hombres de la inhibición y de la
indebida preocupación, produciendo así esa liberación mental que aceptará la
afluencia de nuevas ideas y conceptos. Descubriremos que la virtud y el vicio
no tienen nada que ver con la capacidad o incapacidad de obedecer las leyes
dictadas por los hombres, sino con la actitud del hombre hacia sí mismo y sus
relaciones sociales para con Dios y sus semejantes. La virtud es la expresión
en el hombre del espíritu de colaboración hacia sus hermanos, en forma
altruista, comprensiva y con total olvido de sí mismo. El vicio es la negación
de dicha actitud. Ambas palabras significan simplemente perfección e
imperfección, conformidad con la divina norma de la hermandad o el fracaso de
alcanzar tal norma. Las normas son muy variables y cambian de acuerdo a cómo
progresa el hombre hacia la divinidad. Varían de acuerdo al destino del hombre
al ser afectado por su época y según la etapa de desarrollo evolutivo y tiempo,
naturaleza y medio ambiente. La norma para llegar a la meta no es la misma de
hace mil años ni la que será dentro de mil.
Sin
embargo, ningún período histórico del mundo ha sido tan crítico como el actual,
porque -aparte del gran ciclo de oportunidad al cual me he referido- la
humanidad ha alcanzado una excepcional realización. Por primera vez en la
historia racial tenemos la expresión del verdadero ser humano, el hombre tal
como esencialmente es y también una personalidad integrada, funcionando como
una unidad, y la mente y la naturaleza emocional fusionadas y mezcladas, en un
sentido, con el cuerpo físico y en otro con el alma. Además ya se ha producido
el cambio de énfasis de la vida física a la vida mental y en un número
creciente de casos a la vida espiritual. Si lo que he expuesto es cierto, no
hay razón para sentirse desalentado. Existe ya una amplia y verdadera
"elevación del corazón hacia el Señor" y un volver insistentemente la
mirada al mundo de los valores espirituales, de allí las dificultades actuales.
Al
margen de la entrada de la nueva era, de la afluencia del espíritu crístico,
con su poder transformador y su fuerza regenadora, y del retorno cíclico de las
energías del séptimo rayo, tenemos al género humano en tal condición que la
respuesta a las más puras y espirituales energías y a las nuevas oportunidades
es, por primera vez, adecuada y sintética. Ésta es la razón de por qué se
acrecienta el problema. He aquí el gran día de la oportunidad. De allí el
milagro de la aurora que está despuntando en el Este.
Quisiera
encarar ahora el problema del sexo desde otro ángulo y advertir que es un
símbolo básico. Como bien sabemos, un símbolo es un signo externo y visible de
una realidad interna y espiritual. ¿ Qué es esta realidad interna? Es ante todo
la realidad de la relación, la relación que existe entre los fundamentales
pares de opuestos Padre-Madre, espíritu-materia, positivo-negativo, vida-forma
y entre las grandes dualidades que -cuando se unen en sentido cósmico- producen
al hijo de Dios manifestado, el Cristo cósmico, el universo consciente y
sensible. En el Evangelio tenemos el símbolo dramático de esta relación, y el
Cristo histórico es la garantía de su veracidad y realidad. El Cristo nos
garantiza la realidad del significado interno y de la verdadera base espiritual
de todo lo que es y siempre será. Debido a la relación que existe entre la luz
y la oscuridad, lo invisible se hace visible, por lo cual podemos ver y
conocer. El Cristo reveló como luz del
mundo esa realidad. Desde la oscuridad de los tiempos Dios habló, y se reveló
la Paternidad de la Deidad.
El
drama de la creación y la historia de la revelación están descritas, si sólo
pudiéramos ver e interpretar realmente los hechos con exactitud espiritual, en
la relación de los dos sexos y en la realidad de la cópula. Cuando tal relación
ya no sea estrictamente física, sino la unión de dos mitades en los tres planos
-físico, emocional, mental-, entonces tendremos la solución del problema sexual
y la restitución de la relación marital al lugar designado en la Mente de Dios.
En la actualidad significa la unión de dos cuerpos físicos. A veces es la unión
de las naturalezas emocionales de dos personas. Rara vez se unen dos mentes.
Otras es la unión de dos cuerpos físicos donde una de las partes permanece
fría, impávida y desinteresada, pero responde y participa el cuerpo emocional.
A veces se halla implícito el cuerpo mental con el cuerpo físico y no participa
la naturaleza emocional. Raras, pero muy raras veces, encontramos en las dos
partes la fusión coordinadora y colaboradora de las tres partes de la
personalidad, implicadas en una auténtica unión. Cuando esto sucede existe la
verdadera unión, el verdadero matrimonio y la fusión de los dos en uno.
Por
esta razón han errado el camino muchas escuelas esotéricas que sostienen la
errónea idea de que una unión de esta naturaleza es esencial para la liberación
espiritual, y que sin ella el alma queda aprisionada. Enseñan que mediante la
unión matrimonial se logra la unificación con el alma y que no puede haber
liberación espiritual sin efectuar dicha unión. Pero en realidad, la
unificación con el alma es una experiencia individual interna que da por
resultado la expansión de conciencia, a fin de que lo individual y lo
específico se unifiquen con lo general y lo universal. Sin embargo, detrás de
la interpretación errónea reside la verdad.
Cuando
se llegue a realizar el verdadero matrimonio y existan las relaciones sexuales
ideales en los tres planos, entonces tendremos las condiciones adecuadas y se
les proporcionará a las almas las formas necesarias para encarnar. Entonces los
hijos de Dios hallarán formas para manifestarse en la tierra. Según el alcance
del contacto matrimonial (si se puede emplear este tipo de palabra, poco
común), así será el tipo de ser humano traído a la encarnación. Si los padres
son puramente físicos y emocionales, también lo será el niño. Y así se
determina el término medio general. El actual mundo de los hombres está
conquistando rápidamente una elevada etapa evolutiva. De allí la insatisfacción
que existe sobre los actuales puntos de vista respecto al matrimonio, paso preliminar para la enunciación de
ciertos principios ocultos que eventualmente regirán las relaciones entre los
sexos y proporcionarán, como consecuencia, la oportunidad ofrecida a los
hombres y mujeres de proporcionar, mediante el acto creador, los cuerpos necesarios
para los discípulos e iniciados.
El
símbolo del sexo expresa también la realidad del amor. En verdad el amor
significa relación, pero la palabra amor (igual que la palabra sexo) se
utilizan irreflexivamente y sin preocuparse de su verdadero significado. Amor y
sexo fundamentalmente son una misma cosa, porque ambos expresan el significado
de la Ley de Atracción. Amor es sexo y sexo es amor, porque en ambas palabras
están igualmente representadas la relación, la interacción y la unión entre
Dios y Su universo, el hombre y Dios, el hombre y su propia alma y entre el
hombre y la mujer. Así se pone de relieve el móvil y la relación. Pero el
resultado impulsor de esa relación es la creación y la manifestación de la
forma a través de la cual la divinidad puede expresarse y llegar a ser. El
espíritu y la materia se unieron y vino a la existencia el universo
manifestado. El amor es siempre productivo y la Ley de Atracción es fructífera.
El hombre y Dios se unieron bajo la misma Gran Ley y nació el Cristo -demostración
y garantía de la realidad de la divinidad humana. El hombre individual y su
alma también están tratando de unirse, y cuando esta unión se realice el Cristo
nacerá en la caverna del corazón y se verá como se acrecienta Su poder en la
vida diaria. Por lo tanto, el hombre muere diariamente a fin de que el Cristo
pueda ser visto en toda Su gloria. El sexo es el símbolo de todas
estas
maravillas.
También
en el hombre tiene lugar el drama del sexo, pues dos veces en su cuerpo, en su
personalidad, tiene lugar el proceso de unión y fusión. Me referiré brevemente
a ambos acontecimientos simbólicos, a fin de que la admirable historia del sexo
pueda ser comprendida por los estudiantes esotéricos en todo su sentido
espiritual.
Como
ya saben, el hombre es la expresión de energías, energías que impulsan al
hombre físico a la actividad mediante ciertos centros de fuerza del cuerpo
etérico, los cuales, para nuestro propósito inmediato, pueden clasificarse en
tres centros abajo del diafragma y cuatro arriba.
I.
Abajo del diafragma:
1.
La base de la columna vertebral.
2.
El centro sacro.
3.
El plexo solar.
II.
Arriba del diafragma:
1.
El centro cardíaco.
2.
El centro laríngeo.
3.
El centro entre las cejas, el ajna.
4.
El centro coronario.
Sabemos
que han tenido lugar dos fusiones y en ambas tenemos dos actuaciones del
proceso sexual simbólico, y dos acontecimientos simbólicos que exteriorizan un
acontecimiento espiritual y le presentan al hombre su meta espiritual y el gran
objetivo de Dios en el proceso evolutivo.
Primero,
las energías que están abajo del diafragma. Sobre el proceso y las reglas para
realizarlo no podemos ocuparnos aquí, excepto en un caso -elevar la energía del
centro sacro al centro laríngeo, o trasmutar el proceso de reproducción o
creación física, en el proceso creador del artista en algún campo de expresión
creadora. Mediante la unión de las energías de estos dos centros llegaremos a
una etapa evolutiva en la que se tendrán hijos que heredarán nuestra capacidad
y mentalidad. Cuando, en otras palabras, haya una verdadera unión de las
energías superiores con las inferiores, tendremos el surgimiento de la belleza
de la forma, la consagración de algún aspecto de la verdad en una expresión
apropiada, enriqueciendo así al mundo. Donde existe esta síntesis empieza a
actuar el verdadero artista creador. La garganta, órgano de la Palabra, expresa
la vida y manifiesta la gloria y la realidad subyacentes. Tal es el simbolismo
que reside detrás de la enseñanza respecto a la fusión de las energías
inferiores con las superiores, el sexo en el plano físico es un símbolo. El
género humano está siendo cada vez más creador, porque la transfusión de las
energías se lleva a cabo de acuerdo a los nuevos impulsos. A medida que se
desarrolla el sentido de la pureza en el hombre y se fomenta el desarrollo del
sentido de la responsabilidad, y a medida que se acrecienta el amor a la
belleza, al color y a las ideas, se acelerará el proceso de elevar lo inferior
hasta unirlo a lo superior, entonces se acelerará extraordinariamente el
embellecimiento del Templo del Señor.
En
la venidera era acuariana esto avanzará rápidamente. La mayoría de las personas
hoy viven abajo del diafragma y dirigen sus energías externamente hacia el
mundo material, pervirtiéndolas para fines materialistas. En los siglos venideros
esto se corregirá; las energías serán trasmutadas y purificadas y los hombres
empezarán a vivir arriba del diafragma. Entonces expresarán los poderes del
corazón amoroso, de la garganta creadora y de la voluntad divinamente ordenada
por la cabeza. Éste es el símbolo del sexo en el plano físico, de la relación
que existe lo inferior y lo superior.
Pero
en la cabeza del hombre hay un símbolo maravilloso. En ese organismo viviente
se representa ese drama mediante el cual el ser puramente humano se fusiona con
la divinidad, el gran drama final de la unión mística entre Dios y el hombre,
entre el alma y la personalidad. Según la filosofía oriental existen en la
cabeza del hombre dos grandes centros de energías. Uno el cenizo entre las
cejas, mezcla y fusiona los cinco tipos de energías que le son trasmitidas a él
y fusionadas en él, la energía de los tres centros que están abajo del
diafragma y la de los centros laríngeo y cardíaco. El otro, el centro
coronario, entra en actividad por medio de la meditación, el servicio y la
aspiración, y a través de él el alma hace contacto con la personalidad. Dicho
centro es el símbolo del espíritu o aspecto positivo masculino, así como el
centro entre las cejas es el símbolo de la materia, del aspecto negativo
femenino. Vinculado a estos vórtices de fuerza tenemos dos órganos físicos, la
glándula pituitaria y la pineal. La primera es negativa y la segunda positiva.
Estos dos órganos son las correspondencias superiores de los órganos masculino
y femenino de la reproducción física. A medida que el alma va siendo cada vez
más poderosa en la vida mental y emocional del aspirante, penetra con mayor
poder en el centro de la cabeza y el hombre va purificando su personalidad y
poniéndola al servicio de la voluntad espiritual, elevando automáticamente las
energías de los dos centros del cuerpo al centro entre las cejas. Oportunamente
se acrecienta y amplía la influencia de los dos centros, hasta que los campos
magnéticos o vibratorios, hacen contacto entre sí, y aparece instantáneamente
la luz. Padre-espíritu y madre-materia se unen y unifican, y el Cristo nace.
"A no ser que el hombre vuelva a nacer no podrá ver el reino de
Dios", dijo el Cristo. Tal el segundo nacimiento, y desde ese momento la
visión adquiere creciente poder.
Éste
es nuevamente el gran drama del sexo, que se repite en el hombre. Así conoce
tres veces en su vida personal el significado de la unión, el sexo:
1.
En el plano físico, el sexo o la
relación del hombre con su polo opuesto, la mujer, da por resultado la reproducción
de la especie.
2.
La unión de las energías superiores
con las inferiores da por resultado el trabajo creador.
3.
La unión de las energías de la
personalidad con las del alma, da por resultado el nacimiento del Cristo.
Grande
es la gloria del hombre y maravillosas son las divinas funciones que
personifica. A través del tiempo la raza ha sido llevada a la etapa en que el
hombre comienza a elevar las energías inferiores a los centros superiores, y
tal transición es la causa de las grandes dificultades mundiales. Muchas
personas en todas partes están llegando a ser, política, religiosa, científica
o artísticamente creadoras, y el impacto de su energía mental y sus proyectos e
ideas se hacen sentir notablemente. Hasta que predomine la idea de la hermandad
en la raza, veremos estos poderes pervertidos para fines y ambiciones
personales y el consiguiente desastre, así como ya hemos visto el poder del
sexo prostituido para la satisfacción personal, el egoísmo y el consiguiente
desastre. Sin embargo, algunos, muy pocos, están elevando cada vez más sus
energías y traduciéndolas en términos del mundo celestial. Hoy el Cristo renace
en muchos seres humanos y acrecentadamente aparecerán los hijos de Dios en su
verdadera naturaleza para guiar a la humanidad en la nueva era.
2. El Sexo
en la Nueva Era
La
profecía es siempre peligrosa, pero a veces se puede hacer un pronóstico o una
predicción basada en las actuales tendencias generales.
Durante
los próximos doscientos años desaparecerán gradualmente las antiguas influencias
bajo las cuales hemos vivido, y se harán sentir las nuevas potencias. Se dice
que tres cosas caracterizarán la era acuariana venidera y llegarán a ser
posibles por la influencia que ejercerán los tres planetas que rigen los tres
decanatos de este signo. Primero, tendremos la actividad de Saturno, que
producirá la bifurcación de los caminos y proporcionará la oportunidad a
quienes puedan aprovecharla. También habrá un período de disciplina y un ciclo
en que se harán decisiones; mediante estas decisiones discriminadoras la
humanidad recibirá su derecho de progenitura. Hoy esta influencia ya se hace
sentir en forma poderosa.
Posteriormente,
por la influencia que ejerce Mercurio en el segundo decanato, tendremos la
afluencia de la luz y la iluminación mental y espiritual, y una interpretación
más veraz de la enseñanza de la Logia de Mensajeros. El trabajo realizado en el
primer decanato permitirá a muchos decidir y realizar el esfuerzo que los
llevará a elevar las energías inferiores a los centros superiores y transferir
el enfoque de su atención de abajo arriba del diafragma. El trabajo efectuado
en el segundo decanato permitirá, a quienes están preparados, fusionar la
personalidad con el alma y, como ya indiqué, la luz brillará y el Cristo nacerá
en ellos. En el tercer decanato se inaugurará el reino de la hermandad, y Venus regirá mediante el amor
inteligente; lo importante es el grupo, no el individuo; el altruismo y la
colaboración reemplazarán constantemente a la separatividad y a la rivalidad.
En
ningún sector de la vida se sentirán tan potentemente estos grandes cambios
como en la actitud que adoptará el hombre hacia el sexo y en el reajuste de la
relación marital, nueva actitud que irá produciéndose gradualmente a medida que
la ciencia de la sicología, que se desarrolla lentamente, haga valer sus
derechos. Cuando el hombre llegue a comprender su triple naturaleza y penetre
en la naturaleza de su conciencia y en la profundidad de su propia vida
subconsciente, tendrá lugar, gradual y automáticamente, un cambio en la actitud
del hombre hacia la mujer y de la mujer hacia su destino. Cambio necesario que
no será el resultado de medidas legales o de decisiones hechas por los
representantes del pueblo para enfrentar los desastres del momento; vendrá
lentamente como resultado del inteligente interés demostrado por las tres
generaciones venideras. Los que vienen ahora a la existencia y los que vendrán
durante el próximo siglo estarán bien preparados para enfrentar el problema del
sexo, pues comprenderán el problema con mayor claridad que la vieja generación
y pensarán en términos más extensos y amplios de lo que es común hoy. Serán más
conscientes del grupo y menos individualistas y egoístas, se interesarán más
por las nuevas ideas que por las antiguas teologías, no tendrán tantos
prejuicios y serán más tolerantes que la mayoría de las actuales personas bien
intencionadas. La sicología está recién ahora entrando en sus derechos y
comenzando a comprender cuál es su función, sin embargo dentro de cien años
será la ciencia que predominará y los nuevos sistemas de educación, fundados en
la sicología científica, habrán reemplazado totalmente nuestros método
modernos. En el futuro se tratará de determinar el propósito de la vida del
hombre. Se efectuará cuando se sepa a qué rayo pertenece, mediante el análisis
de su equipo (la sicología vocacional es el incipiente comienzo), el estudio de
su horóscopo y cuando se le imparta una base sólida respecto al control mental
y al entrenamiento de la memoria, a fin de retener la información suministrada.
Se dará especial atención al procedimiento por el cual podrá integrar su
personalidad y elevar y purificar las cualidades vivientes, todo lo cual tendrá
por objeto llegar a ser consciente y de valor para el grupo. Este factor es de
gran importancia. Síntesis, pureza física, descentralización y bien grupal,
serán las notas clave de la enseñanza a impartirse. Se enseñará el control
emocional y el recto pensar, y una vez logrados
se adquirirá automáticamente el conocimiento de las realidades
espirituales y se subordinará la vida al propósito grupal. Las relaciones del
hombre estarán inteligentemente dirigidas, y su relación con el otro sexo serán
guiadas no sólo en el amor y el deseo, sino por la ordenada comprensión
intelectual de la verdadera significación del matrimonio. Lo antedicho puede
aplicarse a la mayoría de las personas inteligentes y bien intencionadas, cuyas
normas se desarrollarán en el transcurso de las décadas, y personificarán los
sueños e ideales de los visionarios más avanzados de hoy. Existirán personas
irreflexivas, ociosas y estúpidas, pero la evolución va aprisa y el orden está
en camino.
No
puedo anticipar las leyes que se promulgarán para controlar a las personas
sobre este difícil tema del sexo, ni predecir cuáles serán las leyes
matrimoniales. Aún no se sabe en qué forma enfrentarán el problema las
legislaturas de las naciones. No me interesa hacer conjeturas. Pero lo que
puedo hacer y haré, es proporcionar las premisas fundamentales que subyacen en
las mejores ideas futuras sobre el tema del sexo y el matrimonio.
Estas
premisas son tres: cuando sean comprendidas y captadas y se integren a las
ideas prevalecientes de la época y formen las bases de las normas reconocidas y
una vida decorosa, entonces los detalles de cómo, dónde y cuándo se resolverán
por sí solos
1.
La primera premisa está basada en la relación entre ambos sexos, y la forma de
encarar la relación matrimonial se considerará como parte de la vida grupal y
para el bien del grupo; esto no será el resultado de las leyes que reglamentan
el matrimonio, sino como consecuencia de la educación acerca de las relaciones
grupales, del servicio y de la ley del amor comprendida prácticamente y no en
forma sentimental. Los hombres y mujeres se considerarán como células de un
organismo vital, y esta comprensión y perspectiva coloreará sus actividades.
También será considerada como una realidad de la naturaleza y un producto de
pasados ciclos de evolución; no será una teoría y una esperanza como sucede en
la actualidad. Se estudiará lo que es mejor para el grupo y lo que se necesita
para fomentar la eficiencia de un ente del grupo. Los hombres vivirán cada vez
más en el mundo de las ideas y de la comprensión, y no en el mundo del deseo
desordenado y del instinto animal; el amor del hombre por la mujer y viceversa
será más verdadero de lo que es hoy, pues no será estrictamente emocional y
tendrá una base inteligente.
A
medida que el impulso asciende desde el centro sacro al laríngeo, los hombres
no se centrarán tan poderosamente en sus impulsos físicos sexuales y
manifestarán más consistentemente su
expresión creadora. Su vida en el plano físico continuará en forma normal, pero
es necesario que comprendan que el modo en que el hombre satisface su
naturaleza sexual es anormal y desordenado y estamos en camino de llegar a una
normalidad sensata. El deseo del placer egoísta y la satisfacción del impulso
animal, que es instintivamente correcto cuando es ordenado, e incorrecto cuando
se lo prostituye exclusivamente para el placer, serán reemplazados por la
decisión que adopten ambas partes. La decisión satisfará la necesidad natural
en forma correcta, conveniente y ordenada. En la actualidad se sacrifica
generalmente una de las partes, sea por una indebida abstinencia o un excesivo
desenfreno.
2.
La segunda premisa se basará en el grado de evolución alcanzado, y para
cumplirla correctamente es necesaria una verdadera integración de la
personalidad. Esta regla podría expresarse de la manera siguiente: El verdadero
matrimonio y la correcta relación sexual deben involucrar la unión de los tres
aspectos de la naturaleza del hombre, y unirse los tres niveles de conciencia
al mismo tiempo, físico, emocional y mental. Para que un hombre y una mujer
formen un matrimonio verdaderamente feliz deben complementarse en los tres
aspectos de su naturaleza y existir una unión simultánea. ¡ Cuán rara vez
ocurre y que extraño es encontrarlo! No es necesario que entre en detalles
sobre esto, pues esta verdad es evidente y ha sido expresada repetidas veces.
Más adelante, aunque el día está muy lejano todavía, se formarán matrimonios
que tendrán como base la etapa de desarrollo de la personalidad integrada, y
sólo podrán celebrar el sagrado ritual del matrimonio, quienes hayan alcanzado
la misma etapa en el trabajo de trasmutar lo inferior a los centros superiores;
un matrimonio se considerará indeseable y sus partes dispares, cuando una de
ellas viva la vida de la personalidad purificada, centrada arriba del
diafragma, y la otra, la vida del animal inteligente centrada abajo del
diafragma. Para finalizar diré que muy pocos elegirán sus cónyuges entre
aquellos en los que el Cristo ha nacido nuevamente y expresan la vida crística.
Pero el tiempo no ha llegado aún, excepto para pocos y raros casos.
3.
La tercera premisa se refiere al deseo de proporcionar cuerpos sanos y buenos
para los egos que encarnan, lo cual no es posible debido a nuestro mal
reglamentado sistema de convivencia. La mayoría de los niños que nacen hoy han
venido a la existencia en forma accidental, sin que se los haya deseado. Si
bien algunos, muy pocos han deseado tenerlos, pero aún en tales casos, el deseo
se funda generalmente en razones de herencia, posesión, perpetuación del linaje
o materialización de una ambición insatisfecha, sin embargo, se acerca el día
en que los nacimientos serán deseados y controlados; cuando llegue ese día
encarnarán más rápidamente discípulos e iniciados. La correcta preparación
tendrá lugar antes de satisfacer el impulso sexual, y las almas serán atraídas
por la urgencia del deseo de sus padres, la pureza de sus móviles y el poder de
su trabajo preparatorio.
Cuando
estos tres móviles se estudien detenidamente y cuando los hombres y mujeres
moldeen sus relaciones en el plano físico, basados en sus relaciones grupales,
en su unión simultánea en los tres planos y en la oportunidad ofrecida a las
almas que encarnan, entonces tendremos el restablecimiento del aspecto
espiritual del matrimonio, veremos la entrada de esa era, donde la buena
voluntad será la característica sobresaliente,. y desaparecerán el propósito
egoísta y el instinto animal.
3. Sugerencias
para el Ciclo Actual
He
tratado de señalar una situación que existe actualmente e indicar una situación
ideal futura que aún no es posible realizar. Esto tiene valor, pero deja un
vacío en nuestra mente, que requiere ser llenado. Surge ahora un interrogante
que podría formularse en los términos siguientes: Dada la exactitud de lo
expuesto sobre las actuales y terribles condiciones y la posibilidad de un
acercamiento al ideal presentado para un futuro distante, ¿ será posible
actualmente dar los pasos que conducirán con el tiempo a aplicar los ajustes
necesarios en los aspectos del sexo? Sin duda lo será y formularé mi respuesta
en la forma siguiente:
Cuando
ciertos postulados básicos, cuatro en total, hayan sido presentados y repetidos
constantemente al público, ello conducirá finalmente a educar a la opinión
pública de tal modo que se emprenderán las necesarias actividades. Pero el
primer paso consiste en educar al público y en que éste capte las cuatro leyes
esenciales. Cualquier corrección que se haga en las actuales condiciones se
deberá al progreso interno de la humanidad misma y no a la imposición de leyes
externas. El entrenamiento de la conciencia pública debe por lo tanto seguir
adelante constantemente, y así sentaremos las bases para los posteriores
cambios.
Quisiera
recordarles que las tres próximas generaciones (en las que incluye la juventud
actual) traerán a la encarnación un grupo de personas bien preparadas para
sacar a la humanidad de la actual encrucijada. Esto debe tenerse muy presente,
pues con frecuencia se olvida. En cualquier época de la historia humana siempre
hubo aquellos que fueron enviados con el propósito de resolver los problemas
que surgen. En último análisis, el problema del sexo es momentáneo y, aunque no
lo crean, deriva de un error fundamental -el error del hombre de haber
pervertido las facultades otorgadas por Dios, para fines egoístas y materiales,
en vez de consagrarlas al propósito divino. El hombre ha sido llevado y
arrastrado por su instinto animal, y sólo una clara y pura comprensión mental
de la verdadera naturaleza de su problema tendrá suficiente fuerza para
llevarlo adelante hacia la Nueva Era y hacia el mundo de acciones y móviles
correctos. El hombre debe aprender y debe captar profundamente el hecho de que
el principal propósito del sexo no es la satisfacción de los apetitos, sino
proporcionar los cuerpos físicos mediante los cuales la vida puede expresarse.
Tiene que comprender la naturaleza del simbolismo que está detrás de la
relación sexual, y por ese medio captar el alcance de las realidades
espirituales. La Ley del Sexo es la ley de asas relaciones por las cuales la
vida y la forma se unen para que el propósito divino pueda manifestarse. Es ley
fundamental de la creación, y rige cuando se trata de la Vida que anima un
sistema solar, el nacimiento de un animal o la germinación de una planta. Sexo
es la palabra que utilizamos para describir la relación existente entre esa
energía que llamamos vida y el conjunto de unidades de fuerza, mediante las
cuales esa energía se expresa y construye una forma. Incluye la actividad que
tiene lugar cuando los pares de opuestos se unen, y por ese medio unifican y
producen una tercera realidad, realidad o resultado que atestigua su relación,
entonces otra vida aparece en la forma. Tenemos siempre relación, unificación y
nacimiento. Tres palabras que contienen la verdadera significación del sexo.
Los
hombres han pervertido la verdad y se ha perdido su verdadera significación. En
la actualidad sexo significa satisfacer el deseo masculino por el placer
sensual y mitigar el apetito físico mediante la perversión del aspecto femenino
de ese deseo y apetito. Dicha relación no da los resultados esperados, sino que
conduce a un momentáneo segundo de satisfacción, y todo ello está confinado a
la naturaleza animal y al plano físico. Hablo en forma general y les recordaré
que hay excepciones en todas las generalizaciones. Quisiera también agregar que
no crean que considero solamente responsable del problema actual al aspecto
masculino, al decir que el hombre utiliza a la mujer para su placer. No puedo
significar eso, porque sé que todo ser humano es cíclicamente hombre o mujer, y
que los hombres de hoy han sido mujeres en vidas anteriores. No existe sexo,
según lo entendemos, en lo que concierne al alma; sólo existe el sexo en la
vida de las formas. Únicamente en el proceso de diferenciación, a fin de pasar
experiencias, el encarnante hombre espiritual ocupa primero un cuerpo masculino y luego uno
femenino, redondeando así los aspectos positivo y negativo de la vida de las
formas. Toda la raza es culpable y debe estar activa en el proceso de crear las
correctas condiciones y poner orden en el caos actual.
Por
lo tanto, el primer postulado que debe formularse, respecto al cual se tiene
que educar al público, es que todas las almas encarnan y reencarnan bajo la Ley
del Renacimiento. De allí que en cada vida no sólo se recapitulan las experiencias
anteriores sino que se reasumen antiguas obligaciones, se restablecen antiguas
relaciones, se tiene la oportunidad de saldar antiguas deudas, la posibilidad
de retribuir y no progresar, despeñar cualidades hondamente arraigadas,
reconocer antiguas amistades y enemistades, solucionar detestables injusticias
y explicar lo que condiciona al hombre y hace que sea lo que es. Tal es la ley
que ahora reclama un reconocimiento universal y que, cuando sea comprendida por
las personas inteligentes, ayudará a resolver los problemas del sexo y del
matrimonio.
¿
Por qué será así? Porque cuando esta ley sea admitida como el principio
intelectual gobernante, todos los hombres recorrerán más cuidadosamente el
sendero de la vida y procederán con mayor cautela para cumplir con las
obligaciones de la familia y del grupo. Sabrán muy bien que lo que "el
hombre siembra cosechará" y lo cosechará aquí y ahora, no en algún místico
y mítico cielo o infierno; tendrán que hacer los reajustes de la vida diaria en
la tierra, la cual proporciona un cielo adecuado y un infierno más que
adecuado. La difusión de esta doctrina del Renacimiento y su reconocimiento y
comprobación científica avanza con toda rapidez, y durante los próximos diez
años se debe prestar mucha atención a este tema.
El
segundo postulado fundamental fue enunciado por el Cristo cuando dijo:
"Ama a tu prójimo como a ti mismo". Hemos prestado poca atención
hasta ahora a este enunciado. Nos amamos a nosotros mismos y tratamos de amar a
las personas que nos gustan. Pero amar en forma universal y amar al prójimo,
porque es un alma como nosotros, de naturaleza esencialmente perfecta y con un
infinito destino, ha sido siempre considerado como un hermoso sueño a
realizarse en un futuro tan remoto y en un cielo tan lejano que es mejor
olvidarlo, flan transcurrido cerca de dos mil años desde que la más grande
expresión del amor de Dios deambuló por la tierra, y dijo de amarnos los unos a
los otros. Sin embargo, todavía luchamos y odiamos y utilizamos nuestros
poderes para fines egoístas, nuestros cuerpos y apetitos para placeres
materiales y, nuestros esfuerzos para vivir, van dirigidos conjuntamente hacia fines egoístas
personales. ¿ Han considerado lo que seria el mundo de hoy si los hombres
hubieran escuchado las palabras del Cristo y hubiesen tratado de obedecer Su
mandato? Muchas enfermedades se habrían eliminado (las enfermedades originadas
por el abuso sexual constituyen un gran porcentaje de nuestros males físicos y
devastan nuestra moderna civilización), no existirían las guerras, se habría
reducido al mínimo el crimen y nuestra vida moderna sería el ejemplo de una
divinidad en manifestación. Pero no ha sido así, de allí nuestras actuales
condiciones mundiales modernas.
La
nueva ley tiene que ser enunciada y lo será y puede resumirse en las siguientes
palabras: Que el hombre viva de tal modo que su vida sea inofensiva. Entonces
sus pensamientos, acciones y palabras no producirán daño alguno. Esto no es
inofensividad negativa, sino una difícil y positiva actividad. Si la anterior
fraseología práctica de las palabras del Cristo fueran divulgadas, aplicadas y
practicadas universalmente, surgiría el orden del caos, el amor grupal
reemplazaría al egoísmo personal, la unidad religiosa ocuparía el lugar de la
intolerancia fanática y tendríamos, en vez de libertinaje, el control de los
apetitos.
Las
dos leyes que he proclamado y los dos postulados que he enunciado parecen
trivialidades, pero éstas son verdades universales y reconocidas, y una verdad
es un pronunciamiento científico. Modelar la vida de acuerdo a estos dos
reconocimientos (la Ley del Renacimiento y la Ley del Amor) salvaría a la
humanidad y reconstruiría nuestra civilización. Quizás sea demasiado sencillo
provocar un reconocimiento, pero detrás <le ello subyace el poder de la
divinidad misma y su reconocimiento es simplemente cuestión de tiempo, porque
la evolución obligará a que se la reconozca en alguna fecha lejana. De los
discípulos y pensadores actuales depende que se aceleren estos reconocimientos.
La
tercera ley fundamental que traería una solución a nuestros problemas actuales
modernos, incluyendo el del sexo, surge lógicamente de las otras dos. Es la Ley
de la Vida Grupal. Nuestras relaciones grupales deben ser observadas y
reconocidas. El hombre no sólo debe cumplir amorosamente sus obligaciones
familiares y nacionales, sino pensar en términos más amplios abarcando a la
humanidad misma, y así expresar la Ley de la Hermandad. La hermandad es una
cualidad grupal. Los niños que nacen ahora vienen equipados con un sentido más
profundo del grupo y una conciencia grupal más desarrollada que hasta hoy.
Resolverán sus propios problemas incluso el del sexo y se interrogarán a sí
mismos si se les presenta una situación difícil. ¿ Tenderá mi acción hacia el
bien grupal? ¿ Se dañará o sufrirá el grupo si hago esto o aquello? ¿ Se beneficiará y obtendrá
progreso e integración y unidad el grupo? Toda acción que no esté a la altura
de los requisitos grupales será automáticamente rechazada. En la dilucidación
de los problemas el individuo o ente, aprenderá a subordinar lentamente el bien
y los placeres personales a las condiciones y requisitos grupales. Por lo
tanto, podrá observarse que el problema sexual también tendrá solución. La
comprensión de la Ley del Renacimiento, la buena voluntad hacia todos los
hombres, expresándose como inofensividad, y el deseo de lograr la buena
voluntad grupal, llegarán a ser gradualmente factores determinantes en la
conciencia racial y nuestra civilización se adaptarán con el tiempo a estas nuevas
condiciones.
El
último postulado que quiero recalcar es que si se cumplen estas tres leyes
conducirán necesariamente a un deseo urgente de obedecer la ley del país donde
el alma ha encarnado. Es innecesario decir que sé muy bien cuán inadecuadas son
las leyes impuestas por los hombres. Quizás son temporariamente insuficientes
para satisfacer la necesidad. Podrán fallar en su alcance y ser inadecuadas,
pero en cierta medida resguardan a los pequeños y débiles seres y serán
consideradas aplicables por quienes tratan de ayudar a la raza. Estas leyes
están sujetas a cambios, a medida que se hace sentir el efecto de las tres
grandes leyes, pero hasta que no sean reformadas inteligentemente (y eso
llevará tiempo), frenarán el libertinaje y el egoísmo. También podrán causar
sufrimiento. Esto nadie puede negarlo. Pero los sufrimientos no serán tan malos
ni los efectos tan duraderos como lo sería si se derogaran esas leyes y
comenzará el consiguiente ciclo anárquico. Por lo tanto, el servidor de la raza
colabora en su vida diaria con las leyes del país, trabajando al mismo tiempo
para subsanar las injusticias que ellas puedan producir, y para mejorar las
imposiciones legales que inciden sobre el género humano en su país.
Cuando
se reconozcan las cuatro leyes -las del Renacimiento, del Amor, del Grupo y del
País- tendremos la salvación de la raza.
4. El
Sexo y el Discipulado
Quisiera
decir algunas palabras respecto al sexo en la vida del discípulo. Existe una
gran confusión sobre el tema; en las mentes de los aspirantes el precepto sobre
el celibato está asumiendo un cariz de doctrina religiosa. Con frecuencia nos
dicen los bien intencionados, pero carentes de lógica, que si un hombre es discípulo no puede contraer matrimonio y,
por consiguiente, no puede haber una realización espiritual, a no ser que el
hombre practique el celibato, teoría que tiene su origen en dos cosas:
Primero,
en Oriente ha existido un concepto erróneo respecto a las mujeres. Segundo, en
Occidente ha prevalecido, desde la época del Cristo, la tendencia a conceptuar
la vida espiritual como monástica y conventual. Ambos conceptos encierran dos
ideas equivocas y son la raíz de la gran incomprensión y la razón de muchos
males. El hombre no es mejor que la mujer ni la mujer mejor que el hombre. Sin
embargo, millares de personas consideran a la mujer como la perfección del mal
y la base de la tentación. Pero Dios ordenó desde el principio que hombres y
mujeres tenían que satisfacer las necesidades comunes y actuar y complementarse
entre sí. Dios no ordenó que los hombres vivan en comunidad, aislados de las
mujeres o las mujeres de los hombres; estos dos grandes sistemas han conducido
a los abusos sexuales y a grandes sufrimientos.
Creer
que el discípulo debe llevar una vida de celibato y abstenerse de practicar
toda función natural, es incorrecto e indeseable. Esto puede comprobarse por el
reconocimiento de dos cosas:
Primero,
si la divinidad es verdaderamente una realidad y la expresión de la
omnipotencia, de la omnipresencia, así como de la omnisciencia, y si el hombre
es esencialmente divino, entonces no puede existir una condición donde la
divinidad no tenga supremacía. No puede haber una esfera de actividad humana en
la que el hombre no actúe en forma divina, o que las funciones no puedan ser iluminadas
por la luz de la razón pura y la inteligencia divina. No me refiero aquí a ese
argumento engañoso e hipotético que, debido a la divinidad inherente en el
hombre, considera correcto lo que las personas normales y bien orientadas
consideran erróneo. Eso puede ser sólo una excusa superficial para actual mal.
Me refiero a las correctas relaciones sexuales dentro de los límites de las
leyes tanto espirituales como las del país.
Segundo,
la vida que no esté bien integrada ni ejerza todas las funciones de su
naturaleza (animal, humana y divina, y el hombre es esas tres cosas en un solo
cuerpo) es frustrada, inhibida y anormal. Es verdad que no todos pueden
contraer matrimonio en estos tiempos, pero eso no niega la realidad más grande
que Dios creó al hombre para unirse en matrimonio. No todos están en una
posición que les permita vivir vidas normales y plenas, consecuencia también de
la actual y anormal situación económica, pero ello no niega de manera alguna
que las condiciones son anormales. Es igualmente falso, anormal e indeseable
decir que el celibato forzado indica una profunda espiritualidad y es parte
necesaria de todo entrenamiento esotérico y espiritual. No hay mejor escuela de
entrenamiento para un discípulo o un iniciado, que la vida de familia, con sus
relaciones obligatorias, la facilidad que otorga el ajustarse y adaptarse, el
servicio y los sacrificios que demanda y las oportunidades que ofrece para
expresar plenamente todas las facetas de la naturaleza del hombre. El mayor
servicio que puede prestarse a la raza es proporcionar cuerpos a las almas que
encarnan, atenderlas y educarlas dentro de los límites del hogar. Pero la
cuestión y el problema de la vida familiar y el engendrar hijos ha sido
desfigurado y mal interpretado; pasará mucho tiempo antes de que el matrimonio
y los hijos asuman su correcto lugar sagrado, y más tiempo aún pasará antes de
que desaparezcan el dolor y el sufrimiento, debido a nuestros errores y abusos
en las relaciones sexuales; la belleza y la consagración del matrimonio y la
manifestación de las almas en la forma reemplazarán al actual conjunto de ideas
erróneas.
El
aspirante y el discípulo en el Sendero y el Iniciado en el "Camino
Iluminado', no tienen por lo tanto mejor campo de entrenamiento que la relación
marital correctamente aplicada y comprendida. La disciplina rítmica de la
naturaleza animal, la ofrenda de las naturalezas emocional e instintiva al
altar del sacrificio, y la autoabnegación requerida en la vida de familia,
constituyen un enorme poder de evolución y de purificación. El celibato que se
exige es de naturaleza superior en lo que respecta a las exigencias de la
naturaleza inferior y a la negativa del hombre espiritual a dejarse dominar por
la personalidad y las exigencias de la carne. Adoptar la actitud de imponer el
celibato en la preparación de la mayoría de los discípulos, ha conducido a la
prostitución y a la perversión de las funciones y facultades otorgadas por
Dios; aún donde no ha existido esta penosa condición y donde la vida ha sido
sensata, consagrada y sana, ha habido frecuentemente indebido sufrimiento,
dolor, angustia mental y disciplina, antes de que puedan ser controlados los
pensamientos y las tendencias irrefrenables.
Es
verdad que a veces un hombre se ve obligado a llevar una vida en la cual
enfrentará el problema del celibato y estará forzado a abstenerse de toda
relación física y a vivir una vida estrictamente célibe, a fin de demostrarse a
sí mismo que puede controlar la parte animal e instintiva de su naturaleza,
pero esta condición es frecuentemente el resultado de excesos y libertinaje en
una vida anterior, y es necesario aplicar medidas rigurosas y condiciones
anormales para neutralizar y rectificar errores del pasado y dar a la
naturaleza inferior tiempo para reajustarse. Repito, esto no indica desarrollo
espiritual sino más bien lo contrario. No olviden que estoy tratando el caso
especial del celibato autoaplicado y no las actuales condiciones mundiales
donde los hombres y mujeres, por razones económicas y de otra naturaleza, se
ven obligados a vivir sin poder expresar la vida en forma natural y plena.
Finalmente,
el problema sexual debe ser resuelto en el hogar y en condiciones normales, y a
las personas más evolucionadas del mundo y a los discípulos de todos los grados
les corresponde resolverlo.
CAPÍTULO III
LOS RAYOS Y
EL HOMBRE
INTRODUCCIÓN
HE TRATADO ya uno de los problemas
fundamentales que enfrenta hoy la raza. Intercalé mis comentarios sobre el tema
del sexo como broche final de nuestro estudio de los rayos en conexión con el
reino animal.
El
hombre es una entidad viviente, un consciente hijo de Dios (un alma) que ocupa
un cuerpo animal. Esto es lo importante. Por lo tanto constituye un eslabón,
que está lejos de ser el eslabón perdido. Unifica en sí mismo los resultados
del proceso evolutivo tal como ha sido llevado a cabo durante épocas pasadas, y
debido a esto puede poner en contacto un nuevo factor, el aspecto individual
del conocimiento y sostenimiento de sí mismo. La presencia de este factor y
aspecto es lo que diferencia al hombre del animal. Este aspecto produce en la
humanidad la conciencia de la inmortalidad, la autopercepción y la
autocentralización, lo cual hace que el hombre sea a imagen de Dios. Dicho
poder innato y oculto proporciona al hombre la capacidad de sufrir, que ningún
animal posee, y también lo capacita para cosechar los frutos de su experiencia
en el reino del intelecto. Esta misma capacidad en embrión, está latente en el
reino animal y en el dominio de los instintos. Tal propiedad peculiar de la
humanidad le confiere el poder de percibir los ideales, registrar la belleza,
reaccionar voluptuosamente a la música y gozar del color y la armonía. Ese algo
divino convierte al género humano en el hijo pródigo, seducido por la vida
mundana, las posesiones y la experiencia y por el poder de ese atrayente centro
u hogar, del cual originó.
El
hombre se encuentra a mitad del camino entre el cielo y la tierra, con sus pies
hundidos en el lodo de la vida material y la cabeza en el cielo. En la mayoría
de los casos cierra sus ojos y no ve la belleza de la visión celestial, o los
abre y los fija en el lodo y el limo que cubre sus pies. Pero cuando abre sus
ojos y los eleva por un breve instante,
ve el mundo de la realidad y de los valores espirituales, entonces comienza la
vida turbulenta y azarosa del aspirante.
La
humanidad es el custodio del misterio oculto, y la dificultad consiste en que
lo que el hombre oculta al mundo también se le oculta a él. Por eso ignora la
maravilla de eso que contiene y nutre. La humanidad es la caja del tesoro de
Dios (el gran secreto masónico), porque sólo en el reino humano, como señalaron
hace tiempo los esotéricos, se encuentran juntas y en pleno florecimiento las
tres cualidades divinas. En el hombre, Dios el Padre ha ocultado el secreto de
la vida; en el hombre, Dios el Hijo ha ocultado los tesoros de la sabiduría y
el amor; en el hombre, Dios el Espíritu Santo ha implantado el misterio de la
manifestación. Únicamente la humanidad puede revelar la naturaleza de la Deidad
y de la vida eterna. Al hombre se le ha otorgado el privilegio de revelar la
naturaleza de la conciencia divina, y poner ante los ojos de los hijos de Dios
(reunidos en cónclave antes de la disolución) lo que permanece oculto en la
Mente de Dios. De allí el mandato (observado en las palabras del gran
Instructor cristiano) de que debemos poseer "la mente de Cristo",
mente que debe morar en nosotros y revelarse en la raza humana cada vez con
mayor plenitud. Al hombre se le ha confiado la tarea de elevar la materia al
cielo y de glorificar correctamente la vida de la forma mediante la
manifestación consciente de los poderes divinos.
Explicar
adecuadamente el maravilloso destino del reino humano está más allá de mi poder
o de la capacidad de cualquier pluma humana, no importa cuán grande sea la
realización del hombre y su respuesta a la belleza del mundo de Dios; la
divinidad tiene que ser vivida, expresada y manifestada para poder ser
comprendida. Dios tiene que ser amado, conocido y revelado dentro del corazón y
el cerebro humanos, para poder ser captado intelectualmente.
La
Jerarquía de místicos y de los que conocen y aman a Dios, expresan hoy esta
verdad revelada en los planos mentales y emocionales. Pero ha llegado el
momento en que la manifestación de esta realidad puede, por primera vez y en
verdad, expresarse en el plano físico en forma grupal y organizada, en vez de
hacerlo por intermedio de unos cuantos inspirados hijos de Dios, que en épocas
pasadas encarnaron como garantía de futuras posibilidades. La Jerarquía de
Ángeles y Santos, de Maestros, Rishis e Iniciados, ahora puede empezar a
organizarse en forma material en la Tierra, porque hoy la idea grupal está
ganando terreno rápidamente y la naturaleza de la humanidad está siendo mejor
comprendida. Puede verse que la Iglesia del Cristo, hasta ahora invisible y
militante, se materializa lentamente y se convierte en la Iglesia visible y
triunfante.
Ésta
es la gloria de la futura era acuariana, de la próxima revelación del ciclo
evolutivo y de la tarea del futuro inmediato. El drama real de esta triple
relación (de la cual, como hemos visto, el sexo físico es sólo el símbolo) será
representado, en gran escala> en la vida del aspirante moderno durante los
próximos cincuenta años. Lo que simbólicamente se denomina "el nacimiento
del Cristo" o segundo nacimiento, tendrá lugar en muchas vidas y habrá
nacido en la tierra un numeroso grupo de seres espirituales, formado por
quienes han unido conscientemente y dentro de sí mismo los dos aspectos, alma y
cuerpo, consumando así el "matrimonio místico". Este conjunto de
acontecimientos individuales producirá una análoga actividad grupal, y veremos
el surgimiento "del cuerpo manifestado de Cristo" en el plano físico
y la aparición de la Jerarquía. Esto es lo que está sucediendo ahora, y cuanto
vemos hoy a nuestro alrededor en el mundo son sólo dolores del parto que
preceden al gloriosa nacimiento.
Estamos
hoy en el proceso de esta culminación. De allí la dificultad y el sufrimiento
evidentes en la vida del verdadero discípulo quien -habiendo incorporado en sí
mismo, simbólicamente, los dos aspectos padre-madre, espíritu-materia, y
habiendo nutrido al niño Cristo durante el período de gestación- da ahora a luz
al Cristo niño en el establo y en el pesebre del mundo. En la entera
consumación de esta realización general el grupo también lo logrará y el Cristo
aparecerá nuevamente en la Tierra, encarnando esta vez en los muchos, y no en
una personalidad. Sin embargo, cada miembro del grupo es un Cristo en
manifestación; todos juntos presentan el Cristo al mundo y constituyen un canal
para la fuerza y vida cristicas.
Realmente
vamos de gloria en gloria. La pasada gloria de la individualización debe
desaparecer en la gloria de la iniciación. La gloria de la autoconciencia que
surge lentamente debe perderse de vista ante la maravilla de la conciencia
grupal de la raza, y hoy los más destacados pensadores y trabajadores lo desean
ardientemente. La gloria que brilla tenuemente y la imperceptible luz que
parpadea en la forma humana deben ser reemplazadas por la radiación de la
gloria del evolucionado hijo de Dios. Sólo se requiere efectuar un pequeño
esfuerzo y demostrar el poder de resistencia, que capacitará a quienes están
experimentando en el plano físico para evidenciar la luz radiante y establecer
en la tierra una gran usina de luz que iluminará todo el pensar humano. En el
transcurso de las épocas siempre han habido aislados portadores de luz. Dentro
de poco tiempo tendremos al grupo portador de luz. Entonces el resto de la familia
humana (que aún no responde al impulso erístico) progresará más fácilmente
hacia el sendero de probación. El trabajo todavía será lento y resta mucho por
hacer; pero si todos los aspirantes y discípulos que trabajan en el mundo
subordinan sus intereses personales a la tarea inmediata, tendremos lo que
gráficamente podría describirse como la inauguración de una gran estación de
luz en la Tierra y la fundación de una gran usina de poder que acelerara
grandemente la evolución y la elevación de la humanidad y el desarrollo de la
conciencia humana.
En
los círculos esotéricos se habla demasiado y se dicen muchas tonterías respecto
al rayo a que pertenece un hombre. La gente se entusiasma estúpidamente cuando
se le dice cuál es su rayo, así como cuando se le dice qué eran ellos en
encarnaciones pasadas. La "nueva enseñanza sobre los rayos" compite
en interés con la astrología. Al igual que los atenienses, los hombres siempre
buscan lo novedoso y lo extraño, y olvidan que toda nueva verdad y cada nueva
presentación de una antigua verdad lleva consigo una acrecentada
responsabilidad. Sin embargo, resulta interesante trazar paralelos, pues es
evidente para el concienzudo estudiante que las nuevas enseñanzas sobre los
rayos han llegado a él justamente cuando la ciencia anuncia que no existe ni se
conoce nada más que energía y que todas las formas se componen de unidades de
energía y son, en sí mismas, expresiones de fuerza. Nava es el término aplicado
a una fuerza o a un determinado tipo de energía que pone de relieve la cualidad
que exhibe esa fuerza, y no el aspecto forma que ella, crea. Ésta es la
verdadera definición de un rayo.
LOS RAYOS Y
LAS RAZAS
En
las antiguas enseñanzas de la Sabiduría Eterna se ha dicho que el ser humano es
un triple aspecto de energía y esencialmente una trinidad, como lo es la
Deidad. Técnicamente lo denominamos Mónada-ego-personalidad, y lo definimos
Espíritu-alma-cuerpo. Quisiera indicar que al estudiar a la familia humana como
unidad y totalidad, también se descubrirá que es esencialmente una Mónada, con
siete grupos egoicos, dentro de los cuales todas las almas (encarnadas o no)
encuentran su lugar, y con las correspondientes cuarenta y nueve formas
raciales, a través de las cuales los siete grupos de almas se expresan
cíclicamente. Todas las almas cumplen su destino en todas las razas, pero
ciertos tipos de almas predominan en ciertas formas raciales. Por lo tanto,
¿porqué razón existen predilecciones y antipatías raciales? Cuando se comprenda
la Verdad de que todos alguna vez pasamos la experiencia de encarnar en cada
raza, sabremos que sólo existe la unidad. El tema se aclarará si clasificamos
la enseñanza y la relación que tiene en los rayos con las razas:
Rayo Plena
Expresión Mayor
Influencia
ler. Rayo de Voluntad. En la 7ma. raza raíz 1ra. y 7ma. subrazas.
Almas
de ler. rayo. Perfección
del Plan.
2do. Rayo de Amor-Sabid. En la 6ta. raza raíz. 2da.
y 6ta. subrazas.
Almas
de 2do. rayo. Intuición Perfeccionada.
3er. Rayo de Intéligencia. En la 5ta. raza raíz. 3ra. y 6ta. subrazas.
Almas
de Ser. rayo. Raza Aria.
Intelecto perfeccionado.
4to. Rayo de Armonía. En la 4ta. raza raíz. 4ta. y 6ta. subrazas.
Almas
de 4to. rayo. Raza
Atlante.
Astralismo perfeccionado
Emotividad perfeccionada
5to. Rayo de Conocimiento. En la 3da. raza raíz. 5ta. y 3ra. subrazas.
Almas
de 5to. rayo. Raza
Lemuria.
Físico perfeccionado.
6to. Rayo de Devoción. En la 2da. raza raíz. 6ta. y 2da. subrazas.
Almas
de 6to. rayo.
7mo. Rayo de Magia En la 1ra. raza raíz. 7ma. y 1ra. aubrazas.
Ceremonial.
Almas
de 7mo. rayo.
Recuerden
que estas clasificaciones corresponden a los principales ciclos de rayo, y que
en toda raza raíz hay una continua mezcla y entremezcla de rayos con lo que
podría llamarse el rayo "constante" o predominante, que aparece y
vuelve a aparecer más frecuente y poderosamente que los otros rayos. Existe una
estrecha analogía entre ciertos rayos y razas, con sus subrazas, que están
coloreadas por las predominantes influencias de los rayos. Es interesante
interpretar estas influencias de rayo (como lo he expuesto) en términos de su
cualidad, lo cual conduce a su objetivo, de la manera siguiente:
El
primer Rayo de Voluntad conduce desde el propósito latente en la primera raza,
hasta el Plan evolutivo ya realizado en la séptima raza.
El
segundo Rayo de Amor-Sabiduría conduce desde el amor o deseo, divino en la
segunda raza, hasta la total comprensión intuitiva en la sexta raza.
El
tercer Rayo de Inteligencia-Activa conduce desde la latente percepción mental
del hombre lemuriano en la tercer raza, hasta el desarrollo intelectual logrado
en la raza Aria o quinta raza.
El cuarto Rayo de Armonía a través del
Conflicto conduce desde el periodo que produjo el terrible equilibrio de
fuerzas en la Atlántida (la cuarta raza) hasta la santificada y libre devoción
unilateral en la próxima sexta raza, en la cual culminarán dos líneas de
energía. Éste será el punto de realización de las Mónadas de Amor, que llegarán
a expresar Amor-Sabiduría. La última raza señala el punto de realización de las
Mónadas de Voluntad, así como la actual raza Aria señala y señalará la
realización de las Mónadas de Inteligencia. Esto induce a la reflexión. Dicha
realización es relativa, porque es la cuarta ronda, pero necesariamente existe
un "punto máximo" de realización para cada ronda.
En
las cuatro razas mencionadas ha tenido lugar un gran periodo de equilibrio de
fuerzas para nuestra humanidad. El efecto de los otros tres rayos sobre la raza
Lemuria y las dos razas anteriores amorfas no es necesario considerarlo. La
naturaleza de la conciencia de las formas que se hallan en dichas razas y la
presión ejercida sobre ellos por la Entidad que anima a la familia humana como
un todo, son demasiado abstrusas para el lector común, que le interesan
principalmente las razas aquí enumeradas, porque le resumen las realizaciones
pasadas y futuras.
En
consecuencia, cuando nos ocupamos de la familia humana debemos tratar de pensar
en términos más amplios que cuando consideramos al individuo, tal como lo
conocemos. Debemos mirar a la humanidad como una entidad integrada, un Ser, una
Vida en la forma. Todo ser humano es una célula de esta Vida unificada en la
forma; las siete razas constituyen los siete centros principales cuya
polarización cambia constantemente a los centros superiores, y los centros
inferiores se relegan a la pasividad, hasta que llegue el momento, al final de
la era, en que los siete centros se coordinarán y energetizarán. Podría hacer
aquí la siguiente sugerencia (observen esta palabra) respecto a la relación que
existe entre las razas y los centros del cuerpo de la humanidad.
Razas Centros Expresiones
7ma. y
última raza raíz . Centro coronaria.........Voluntad. Plan.
6ta. y
próxima raza raíz . Centro ajna o entre las Integración intuitiva.
cejas..................
Sta. y
actual raza raíz . Centro laríngeo...........Poder creador.
Ocultista.
4ta. y
anterior raza raíz . Plexo solar.............Sensibilidad síquica.
Mística.
Sra. y ira,
razas humanas Centro sacro..............Apariencia física.
Generación.
2da. raza,
la etérica.....Centro cardíaco o vital . Fuerzas coordinadas
de la vida.
ira,
raza.................Base de la columna Voluntad de ser, de
vertebral.................existir.
Consideraremos únicamente las cuatro
últimas razas que están en evolución (las primeras cuatro en la clasificación
dada), pues las tres primeras razas están lejos del alcance de los que están en
grados inferiores al de iniciado para poder captar el modo en que se
desarrollarán, y el tipo de conciencia y el procedimiento que emplearán para
lograr la meta. Lo que trato de recalcar es la necesidad de ver el cuadro en su
totalidad y no en forma individual.
Podría
ser de utilidad si clasificamos ciertos aspectos referentes al reino humano
como lo hicimos con los tres reinos subhumanos.
EL REINO
HUMANO
Influencias:
Dos
rayos de energía divina se ocupan en forma activa, de traer a la manifestación
a este reino, y son:
1.
El cuarto Rayo de Armonía, belleza y
unidad, obtenidas a través del conflicto.
2.
El quinto Rayo de Conocimiento
Concreto, o el poder de conocer.
El
cuarto es el rayo por excelencia, que rige a la humanidad. Existe una relación
numérica que debe observarse porque la cuarta Jerarquía creadora de mónadas
humanas y el cuarto rayo, en esta cuarta ronda, en el cuarto globo, la tierra,
están extremadamente activos. Su estrecha interrelación e interacción es
responsable del surgimiento prominente de la humanidad. En otras rondas la
humanidad no ha sido la evolución dominante ni la más importante, pero en ésta
lo es. En la próxima ronda, la evolución predominante será la de las almas en
el nivel astral y el reino dévico. Hablando simbólicamente, nuestra humanidad
deambula hoy en la Tierra a la luz del día y estos dos rayos fueron los
responsables de que se iniciara la evolución humana en este ciclo mayor.
Nuestro objetivo consiste en armonizar los aspectos y principios superiores y
los inferiores, en el individuo y en la totalidad, lo cual involucra conflicto
y lucha, pero oportunamente produce la belleza, poder creador en el arte, y la
síntesis. Este resultado no hubiera sido posible sin la mediación del poderoso
trabajo del quinto Rayo de Conocimiento Concreto que, en conjunción con el
cuarto rayo, produjo ese reflejo de la divinidad que denominamos hombre.
El
ente humano es una curiosa síntesis, en el aspecto subjetivo de su naturaleza;
produce la fusión de la vida, del poder,
de la intención armoniosa y de la actividad mental. Debe observarse lo
que viene a continuación, porque es de profundo interés e importancia sicológica:
Rayos I, IV y V Predominan
en la vida de la humanidad, rigen con creciente poder la vida mental de los
hombres y determinan su cuerpo mental.
Rayos II y VI Rigen
poderosamente su vida emocional y determinan el tipo de su cuerpo astral.
Rayos III y
VII Rigen la vida física vital
y el cuerpo físico.
Si
se observa cuidadosamente tenemos un resumen de los rayos que rigen y
diferencian la vida de la forma personal, introduciendo por lo tanto otros
factores, que los sicólogos tendrán que considerar a medida que pasa el tiempo.
Por lo tanto veremos que:
1.
El alma humana o ego pertenece a
algunos de los siete rayos y a uno de los siete grupos de rayos.
2.
La mente y el cuerpo mental están
regidos por los Rayos de Propósito, de Armonía o Síntesis, y de Conocimiento.
3.
La naturaleza emocional y la forma
están regidas por los Rayos de Amor-Sabiduría y la Devoción Idealista.
4.
La vida vital y el cuerpo físico
están regidos en la materia por los rayos de Inteligencia y de poder
Organizador.
Pero
en medio de esta complejidad de rayos y fuerzas, el tercero y el quinto
mantienen el lugar preponderante y rigen los ciclos mayores del individuo, que
no sólo está controlado por sus propios ciclos de rayo (determinados por su
rayo egoico) y por sus ciclos menores de la personalidad, sino influido por los
ciclos mayores y menores que corresponde a la vida de rayo que rige a la
humanidad como un todo.
Resultados:
A
través del trabajo activo de los dos rayos mencionados, hallamos que el cuarto
rayo hace aparecer eventualmente en el hombre la intuición. El quinto rayo es
responsable del desarrollo del intelecto en él. Nuevamente aparece en el hombre
su gran don de síntesis y su prerrogativa de unificarse, porque, como dije
anteriormente, combina en sí mismo las cualidades de los tres reinos de la
naturaleza, incluyendo al anterior y al posterior.
1.
El reino de las almas Intuición.
2.
El reino humano Intelecto.
3.
El reino animal Instinto.
De aquí surge su problema y su gloria.
Podríamos también decir que debido a la unión entre la intuición positiva y el
instinto negativo nace el intelecto, porque el hombre repite en sí mismo el
gran proceso creador tal como ocurre en el universo. Éste es el aspecto interno
creador de la conciencia así como poseemos el aspecto creador externo en la
creación de las formas.
Proceso:
Debido
a que en la familia humana existe en la forma física humana una entidad
pensante denominada alma, el procedimiento que se aplica para obtener el
control consciente, es el de adaptación. Todas las formas en los tres reinos
inferiores subhumanos están también sujetas a este proceso de adaptación, pero
es una adaptación grupal al medio ambiente, mientras que en la humanidad es la
adaptación del individuo a su medio ambiente. La persona que trabaja consciente
e inteligentemente para adaptarse a esa situación y a las condiciones en que se
encuentra, es relativamente rara. El poder de adaptarse conscientemente a las
circunstancias es el resultado del desarrollo evolutivo. Las etapas mediante
las cuales el hombre adquiere esta capacidad puede enumerarse de la manera
siguiente:
1.
La adaptación inconsciente al medio
ambiente, por el hombre que es primordialmente un animal sin inteligencia. A
esta clase pertenecen el salvaje y el campesino sin cultura. El hombre en esta
etapa es algo mejor que un animal, y lo rige totalmente el instinto.
2.
La adaptación inconsciente al medio
ambiente, por el hombre que comienza a tener débiles destellos de percepción
mental. Esto es en parte instintivo y se basa en el creciente amor propio.
Existe en él mayor conciencia del "Yo" y menor percepción instintiva
grupal. Esta creciente autorealización se halla entre los que moran en el bajo
fondo, por ejemplo, el delincuente que posee bastante instinto y viveza que le
permite vivir por su astucia, reacciona rápidamente y posee manos hábiles,
etapa de la astucia animal.
3.
La adaptación consciente y puramente
egoísta al medio ambiente. En estos casos el hombre percibe definidamente sus
móviles, reflexiona conscientemente sobre ellos, los reconoce y "hace lo
que puede en esas circunstancias". Se esfuerza por vivir dentro de lo
posible en armonía, con su medio ambiente. Esto implica buenos móviles, pero
está regido principalmente por el deseo de obtener comodidad -física, emocional
y mental- a tal grado que se
disciplinará y obtendrá la capacidad de adaptarse donde quiera se encuentre, y
pueda llevarse bien con todos.
4.
Desde esta etapa en adelante las
diferenciaciones son muy numerosas y difíciles de seguir, y son derivaciones
del egoísmo puro (desarrollado frecuentemente al máximo grado), de un creciente
reconocimiento del grupo, de un incipiente comprensión sobre los derechos de
los demás, del mismo derecho a gozar de la comodidad y armonía y de un
constante esfuerzo para adaptar el temperamento y la vida personal a fin de que
el interés puramente egoísta no dañe a los demás, hasta que llegamos a...
5.
El hombre común realmente bueno, que
lucha por adaptarse al medio ambiente, a las relaciones y responsabilidades de
su grupo, a fin de poder expresar cierta medida de amor. No me refiero a ese
amor instintivo por la familia, los niños y el espíritu de rebaño, que los
hombres comparten en común con los animales, y que frecuentemente desaparece
cuando los seres queridos se independizan. El vínculo no es suficientemente
fuerte para retenerlos y el móvil es demasiado egoísta para resistir el tirón.
Me refiero a ese amor inspirado que reconoce los derechos del semejante y
conscientemente se esfuerza para adaptarse a esos derechos reconocidos;
mientras se aferra tenazmente a los de la personalidad.
6.
Luego tenemos el trabajo de
adaptación, tal como lo llevan a cabo los aspirantes del mundo, que están
teóricamente convencidos de su relación grupal y de su máxima importancia, de
la necesidad que tiene toda personalidad de desarrollar al máximo sus poderes a
fin de proporcionarle un valor real al grupo y servir adecuadamente la
necesidad del mismo. En el verdadero esoterismo no existe el móvil de
"matar a la personalidad", o disciplinarla en tal forma que llegue a
ser una pobre cosa muerta. El verdadero móvil consiste en entrenar la triple
naturaleza inferior, la personalidad integrada, hasta demostrar sus poderes
superiores latentes o en desarrollo, a fin de que esos poderes puedan ser
aplicados para satisfacer las necesidades del grupo, y la personalidad del
aspirante pueda ser integrada dentro del grupo. Mediante esto se enriquece la
vida del grupo, aumenta su potencia grupal y se expande su conciencia grupal.
Por lo tanto, lo que acontece en la vida del verdadero aspirante
en la actualidad (el acrecentado reconocimiento de la responsabilidad grupal)
también puede observarse en los grupos,
organizaciones y naciones. De allí el sin fin de experimentos. Se está
sometiendo a todos los grupos, grandes o pequeños, a un proceso de limpieza y
eliminación de todo el lastre dejado por las ideas antiguas y trilladas, y a un
período de disciplina y entrenamiento que debe preceder a la verdadera vida
grupal. Cuando este proceso finalice veremos que los grupos se acercarán entre
si impulsados por un nuevo y verdadero espíritu de colaboración y de fusión
religiosa, y una actitud internacional realmente nueva. Entonces tendrán algo
más sólido y de mayor valor para ofrecer a la totalidad. Dentro de estos grupos
que luchan por esta nueva realización e integración y expresan lo que podríamos
llamar "la sexta etapa de adaptación", se hallan aquellos que ya
están en la séptima etapa.
7.
Tenemos ahora la total y
desinteresada adaptación a la necesidad y al propósito grupales. Los que han
alcanzado este grado de evolución se han descentralizado en lo que concierne a
la propia vida de su personalidad. Enfocan su atención mental en el alma y en
el mundo de las almas. Su atención no está ya dirigida a la personalidad,
excepto en la medida necesaria para obligarla a adherirse al propósito grupal o
egoico. Estos servidores que expresan la radiación y el poder atractivo del
alma conocen el Plan, y constituyen, en cada organización el nuevo y lentamente
creciente Grupo de Servidores del Mundo. La salvación del mundo está en sus
manos.
8.
El último grupo de esta escala de
adaptación es el de los iniciados superiores, los perfectos Hermanos Mayores y
los Grandes Compañeros. Se han adaptado mutua y perfectamente a Sus
personalidades y a las condiciones mundiales; pero como grupo están aprendiendo
la forma de adaptar las fuerzas de la naturaleza, las energías de los rayos y
los poderes de los signos zodiacales a las necesidades y demandas mundiales en
forma práctica y en un momento determinado. Es aquí donde el trabajo de los
discípulos del mundo y de los aspirantes más evolucionados sirve de ayuda como
campo de experimentación, y es en el Nuevo Grupo de Servidores del Mundo donde
se efectúa el proceso de adaptación.
He
tratado de explicar las etapas del proceso de adaptación en términos de
conciencia, encarando por lo tanto el tema en forma filosófica y sicológica. Se
ha de recordar que este proceso, a medida que se desarrolla en la conciencia,
produce, segura e inevitablemente, los correspondientes cambios en el
mecanismo, en la estructura y en el sentido de percepción, a través del
mecanismo del cuerpo. En este tratado no pongo el énfasis sobre estos cambios,
pues la ciencia moderna se ha ocupado extensamente de ellos, y forja
constantemente adelante la correcta dirección. Acentúo el aspecto conciencia
como el factor predisponente y sobre el desarrollado sentido de percepción, que
produce esa demanda interna para el mejoramiento del equipo. El mejoramiento
del equipo, como resultado de la demanda de la conciencia, es el secreto del
impulso evolutivo en el transcurso de las épocas. La demanda interna en el
hombre despierta los centros; el despertar de los centros determina la
respuesta del sistema endocrino, gobierna al sistema nervioso en su triple capacidad
y también a la corriente sanguínea. Por lo tanto, la forma externa o mecanismo,
indica siempre el grado de evolución del hombre interno subjetivo y espiritual.
El Secreto:
En
esoterismo se lo denomina "el secreto de traslación". Llevaré al
nivel de inteligencia del estudiante común el concepto general que encierran
estas palabras, diciendo que cuando un hombre comprende realmente el poder de
elevación que tiene la aspiración, puede comenzar a trabajar con el secreto de
la traslación. Los estudiantes deben abandonar la idea tonta y equívoca que la
aspiración es una actitud emocional. No lo es. Es un proceso científico que
rige a la evolución misma. Cuando se deja actuar libremente a la aspiración y
se la sigue, es el modo, por excelencia, en que el aspecto materia o la entera
personalidad "es elevada al cielo". Cuando el efecto de la
ininterrumpida aspiración va seguida de la acción correcta produce tres cosas:
1.
La estimulación de los átomos
superiores en los tres cuerpos.
2.
La eliminación, como resultado de
este estímulo, de esas sustancias atómicas que (cuando existen) atan
ocultamente al aspirante a la tierra.
3.
El acrecentamiento del poder
atractivo magnético de los átomos superiores que atraen hacia sí átomos de alta
vibración para reemplazar a los de baja vibración. Quisiera hacer aquí una
aclaración a fin de corregir una errónea actitud mental y casi universal. Los
átomos apropiados de alta vibración son atraídos al cuerpo o cuerpos del
hombre, por el poder de atracción conjunta de los átomos ya presentes, y no
principalmente por la voluntad del alma, excepto en la medida que esa voluntad
actúa sobre los átomos existentes de grado superior que responden a ella.
La aspiración, actividad de naturaleza oculta
y científica, es instintiva en la sustancia. Esto debe ser puesto de relieve
cuando se instruye a los grupos.
Un
interesante enfoque respecto a la aspiración, consiste en que el poder de
levitar el cuerpo, actualmente tema de interés e investigación síquica, depende
de haber logrado un determinado alineamiento de la personalidad mediante la
aspiración y un acto de la voluntad. Presupone que existe en los tres cuerpos
cierto porcentaje de átomos de adecuada vibración y liviandad.
Este
secreto de traslación es la causa que subyace en el sistema de castas y la
casta es un símbolo de traslación. En último análisis, el alma pasa de una
casta a otra a medida que se "trasladan" los cuerpos. La clave reside
en que ningún acto de traslación implica un sólo cuerpo, y tampoco significa
"avanzar y ascender" a otra dimensión, a otro estado de conciencia, o
a “otra casta", a no ser que se haya producido un alineamiento, por
ejemplo, entre:
a.
El cuerpo físico y el cuerpo
emocional.
b.
Entre ambos y el cuerpo mental.
c.
Entre los tres y el alma.
d.
Entre los cuatro y el Grupo de
Servidores del Mundo.
En
estos cuatro alineamientos tenemos los paralelos esotéricos de los cuales el
sistema externo de castas es un símbolo prostituido. Reflexionen sobre esto,
porque el sistema de castas es universal en el mundo. Cuando se han alcanzado
adecuadamente el tercer alineamiento y cuando la luz de lo que constituye el
cuarto componente de la relación domina la luz inherente en los otros tres, se
logra el objetivo de la evolución del hombre. Esto nos lleva a considerar el
siguiente punto:
Propósito:
Este
propósito es la transfiguración. Ésta es la meta esotérica para la humanidad.
Éste fue el trascendental acontecimiento representado ante la humanidad por el
más grande de los hijos de Dios en Su Propio Cuerpo, a quien yo y todos los
verdaderos discípulos consideramos el Maestro de Maestros, el Cristo. ¿ Qué
podré decir acerca de este acontecimiento culminante que espera realizar la
personalidad del hombre? Esta tercer gran iniciación marca una crisis en el
trabajo iniciático y produce otra síntesis que lo experimenta en la vida del
hombre espiritual. Hasta la tercera iniciación el hombre se ha ocupado del
proceso de fusionar el alma y el cuerpo
en una sola unidad. Después de esta iniciación (y debido a que tiene lugar
cierto acontecimiento) el hombre trata y se ocupa de alcanzar otra fusión en la
conciencia, la del espíritu-alma-cuerpo. Me refiero a la fusión dentro de la
conciencia. La unidad siempre existe allí, y el hombre en evolución está
verdaderamente llegando a percibir lo que ya existe.
Divisiones:
Desde
el punto de vista de este tratado sobre esoterismo las divisiones son cinco.
Las expondré brevemente porque sería demasiado extenso dilucidarías en forma
detallada.
1.
Divisiones raciales. Pueden
considerarse de dos maneras:
a.
Desde el punto de vista de la
ciencia esotérica moderna.
b.
Desde el punto de vista de La
Doctrina Secreta, con sus divisiones septenarias del género humano y sus
cuarenta y nueve subdivisiones.
2.
División de la humanidad en siete
tipos principales de rayos, que podrían enumerarse así:
a.
El tipo de poder de gran voluntad y capacidad de
gobernar.
b.
El tipo de amor pleno de amor y poder de fusionar.
c.
El tipo activo de gran actividad y energía
manipuladora.
d.
El tipo artístico de gran sentido de la belleza y aspiración
creadora.
e.
El tipo científico en el que predomina la idea de la
causa y el resultado. El tipo matemático.
f.
El tipo devocional pleno de idealismo.
g.
El tipo comercial de gran poder organizador. Inclinado a
la ceremonia ritualista.
3.
Los doce grupos astrológicos. Éstos
los consideraré al tratar, Los Rayos y el Zodíaco, por eso no me ocuparé aquí.
4.
División de los seres humanos en
tres grupos esotéricos:
a.
Aquellos que aún no han despertado
la conciencia del "Yo". Llamados esotéricamente "chispas
oscuras”.
b.
Aquellos que han despertado la
individualidad. Llamados "luces vacilantes".
c.
Aquellos que han despertado el
conocimiento del alma. Llamados "radiantes hijos de la luz".
5.
División de la humanidad en tres
tipos de aspirantes:
a.
Aquellos que la Jerarquía guiadora
vigila desde lejos.
b.
Aquellos que la Jerarquía ha
despertado y atraído.
c.
Aquellos que, desde el ángulo de la
personalidad, pertenecen al mundo de las fuerzas, pero son almas que han
despertado y cuya conciencia se está integrando en la de la Jerarquía.
Constituyen el Nuevo Grupo de Servidores del Mundo.
A estos tres últimos grupos podría
agregárseles el de la Jerarquía misma. Esta clasificación muestra las partes
principales en que la sicología esotérica divide a la humanidad; si la estudian
detalladamente observarán cuán omnincluyente resulta. Recomiendo a los
sicólogos modernos que la estudien.
Agente
Objetivo:
En
el caso del ser humano, cuyos sentidos están activos (y se desarrollan
lentamente en los reinos inferiores) el agente externo, mediante el cual
progresa, es el mundo de la experiencia, el mundo tangible en el plano físico.
Habita
en la carne y constituye para el individuo el campo adecuado de
desenvolvimiento; durante el proceso de desarrollo de la conciencia grupal
descubre la multiplicidad de contactos necesarios para despertar su respuesta
al medio ambiente, que es parte de la vida y expresión de la Deidad por cuyo
intermedio llega a conocer algunos aspectos de la manifestación de Dios.
Utilizando los cinco sentidos y trabajando con los elementos tierra, aire,
fuego y agua, acopia todo lo que está disponible para su uso y trabaja en, con
y a través del mundo externo de la vida diaria.
Agente
Subjetivo:
La
mente se emplea aquí como órgano sensorio, como sentido sintético o común, y
como instrumento de investigación, por cuyo medio el hombre desarrolla la
verdadera conciencia humana. Al utilizar la mente aprende a protegerse, a
cuidar sus intereses y a conservar su identidad. Por el empleo de la mente
comienza a discriminar y a cultivar gradualmente el sentido de los valores, lo
cual le permite oportunamente acentuar lo ideal y lo espiritual y no lo
material y lo físico.
Cualidad:
La
cualidad es el desarrollo de sattva o ritmo, en el reino humano. En realidad es
la respuesta armoniosa a la vibración: conduce a la integración de la unidad en
el todo, a lograr esa comprensión que permite al hombre eliminar todas las
barreras de su conciencia y, sencilla y naturalmente, a responder total y
rítmicamente a todas las condiciones y estados de percepción. Debe siempre
recordarse que el secreto de la cualidad humana (si puedo usar una frase tan
engorrosa) es el poder de identificar la conciencia humana con todos los tipos
de conciencia y de percepción, con todos los tipos de respuesta inconscientes e
instintivos y con todos los tipos
superconscientes, o sentido divino de ser. Esto puede finalmente realizarse a
voluntad.
Ahora
comenzaremos a establecer lo que constituye realmente el delineamiento de la
nueva sicología. Se llegará a su realización y verdadera utilidad en la era
acuariana, y será la ciencia básica y fundamental de esa era, así como la
ciencia eléctrica (la electricidad de la materia) es la realización fundamental
de la era pisciana. Lo que realmente vamos a considerar son las influencias que
hacen al hombre lo que es y determina la cualidad de su apariencia, apariencia
que debe ser estudiada como una personalidad totalmente integrada, y no
únicamente como una condición física externa y objetiva. Las influencias que
determinan lo que el hombre es, son los rayos de la personalidad y del alma,
los cuales actúan sobre él, afectan su conciencia y penetran en su forma por
medio de las unidades de energía de las cuales ella está compuesta. Otras
influencias determinantes son también los factores solar, cósmico y circundante,
que análogamente actúan sobre él.
Cabría
aquí preguntarse ¿ cuál es la diferencia que existe entre las influencias de
rayo y las astrológicas, tales como las del signo ascendente y de los planetas
regentes?
Las
energías que afectan astrológicamente a un ser humano son las que actúan sobre
él como resultado del desplazamiento aparente del sol a través del firmamento,
una vez cada veinticinco mil años, o cada doce meses. Las energías que
constituyen las fuerzas de rayo no provienen de las doce constelaciones del
zodiaco, sino que emanan principalmente del mundo del ser y de la conciencia
que reside detrás de nuestro sistema solar, que a su vez provienen de las siete
constelaciones que forman el cuerpo de manifestación de "Aquel sobre el Cual
nada puede decirse". Nuestro sistema solar es una de las siete
constelaciones y éste es el mundo de la Deidad Misma, de la cual el hombre nada
puede saber hasta que haya pasado a través de las principales iniciaciones.
Cuando estudiemos el zodíaco y su relación con los rayos tendremos que
dilucidarlo más cuidadosamente a fin de aclarar el concepto. Consideramos aquí
las influencias de los rayos y no las del zodíaco.
Lo
primero que debemos percibir, al introducirnos en el estudio del hombre y de
los rayos, es el sin número de influencias de rayo que actúan sobre él, y lo
conforman, "vivifican" y hacen de él ese complejo que es. Sería
prudente enumerarlas y considerarlas una por una. No existe razón alguna para
creer que el tema es muy abstruso. A medida que pasa el tiempo y se estudian
los rayos en forma más amplia, la relación del hombre con ellos será sometida a
un cuidadoso análisis y entonces podrán verificarse la información y los
hechos. Más adelante se hará una clasificación
y se comprenderán las fuerzas de los rayos. Esto conducirá a una ciencia
de la sicología más segura y exacta, en vez de la actual ciencia especulativa.
Hoy la sicología moderna se ocupa de los aspectos más aparentes del hombre
encarnado y de discutir ciertas posibilidades especulativas y subjetivas.
Por
lo tanto, debe tenerse en cuenta que los siguientes rayos y sus influencias
deben aplicarse individualmente, porque hacen del hombre lo que es y determinan
su problema:
1.
El rayo del sistema solar.
2.
El rayo del Logos planetario -de
nuestro planeta.
3.
El rayo del reino humano.
4.
Nuestro determinado rayo racial, el
que determina la raza aria.
5.
Los rayos que rigen cualquier ciclo
particular.
6.
El rayo nacional, o esa influencia
de rayo que ejerce una peculiar influencia sobre determinada nación.
7.
El rayo del alma o ego.
8.
El rayo de la personalidad.
9.
Los rayos rigen:
a.
El cuerpo mental.
b.
El cuerpo emocional o astral.
c.
El cuerpo físico.
Existen
otros rayos, pero los expuestos son los más poderosos y poseen un mayor poder
condicionante. Los consideraremos brevemente:
1. El
Rayo del Sistema Solar
Debe
recordarse que el rayo predominante o influencia sobresaliente de nuestro
sistema solar, es el segundo gran Rayo cósmico de Amor-Sabiduría, rayo dual, el
cual combina dos grandes principios y energías cósmicas. Rige a la personalidad
de nuestro Logos solar, si puedo emplear tal expresión, y (debido a su
dualidad) indica que sus rayos de la personalidad y del alma, están tan
equilibrados y fusionados que, desde el ángulo de la humanidad, constituye el
rayo mayor, el rayo uno, el cual determina la cualidad y el propósito del
Logos.
Cada
unidad de vida y cada forma en manifestación están regidas por el segundo rayo.
Fundamentalmente hablando, la energía de amor expresada con sabiduría es la
línea de menor resistencia para las vidas manifestadas en nuestro sistema
solar. Este rayo cualifica la vida de todos las planetas y el atractivo amor
magnético de Dios que afluye a través del universo que Él ha creado; emerge en
la conciencia y determina el objetivo de todas las formas en evolución. Cada
ser humano vive, por lo tanto, en un universo y en un planeta, y es
constantemente el objetivo del amor y del deseo de Dios, y (como resultado de
ese amor) es continuamente atraído y a su vez es atrayente, algo que nunca lo
tenemos en cuenta. Instructores, padres y educadores harían bien en reconocer
el poder de esta fuerza de rayo y confiar en que la Ley hará bien todas las
cosas.
2. El
Rayo del Planeta Tierra
Cada
uno de los siete planetas sagrados (nuestra Tierra no es uno de ellos) expresa
una de las siete influencias de rayo. Estos siete planetas son enumerados más
adelante y clasificados con exactitud los rayos que actúan a través de ellos.
Sin embargo, el estudiante debe recordar tres cosas:
1.
Que cada planeta es la encarnación
de una Vida, Entidad o Ser.
2.
Que cada planeta, como cada ser
humano, expresa dos fuerzas de rayo -el de la personalidad y el del alma.
3.
Que dos rayos están por lo tanto en
conflicto esotérico en cada planeta.
Indico sólo
uno de los rayos y no especifico si es el rayo del alma o el de la personalidad
del Logos planetario. No es conveniente dar información exacta y detallada a la
humanidad en estos momentos, pues es demasiado egoísta para confiársela.
LOS PLANETAS
Y LOS RAYOS
Sagrado Rayo No Sagrado Rayo
1. Vulcano ler. rayo 1. Marte 6to. rayo
2. Mercurio 4to. rayo 2. Tierra 3er. rayo
3. Venus 5to.
rayo 3. Plutón ler. rayo
4. Júpiter 2do. rayo 4. La Luna 4to. rayo
5. Saturno 3er. rayo (que vela un planeta oculto)
6. Neptuno 6to. rayo 5. El Sol 2do. rayo
7. Urano 7mo. rayo (que vela un planeta oculto)
Me
refiero a los ciclos mayores de rayo y no a los menores. Observarán que los
rayos quinto y séptimo no se manifiestan a través de los planetas no sagrados.
Cinco planetas no son sagrados. Lo que
hace o no sagrado a un planeta, constituye uno de los secretos de cierta
iniciación mayor y no puedo dilucidarlo aquí. Bastará decir que los planetas
sagrados son siete, totalizando doce manifestaciones planetarias. También será
evidente para el lector observador que ciertos planetas y otros no sagrados,
tienen una íntima relación a través de los rayos que los influencian, y son:
ler
Rayo Vulcano Plutón.
2do.
Rayo Júpiter El Sol.
3er.
Rayo Saturno La Tierra.
4to.
Rayo Mercurio La Luna.
6to.
Rayo Neptuno Marte.
Estas
relaciones proporcionarán a los astrólogos un campo más o menos nuevo de
investigación.
En
consecuencia verán cuán apropiada es la Tierra en que vivimos para que se
desarrollen los hijos de Dios que encarnan. Como lo hacen todas las vidas
dentro del radio de influencia de un sistema solar, el hombre surge por
inspiración del amor, expresado en sabiduría. El amor no es un sentimiento sino
el giran principio de atracción, deseo y tirón magnético y, en nuestro sistema
solar, ese principio se demuestra como atracción e interacción entre los pares
de opuestos. Esta interacción proporciona todos los grados o tipos necesarios
para el desarrollo de la conciencia. En primer lugar se responde
conscientemente a la atracción más poderosa y densa de la materia, la del reino
mineral. Denso y pesado como es ese tipo de vibración, expresa, sin embargo, el
amor embrionario. El reino que sigile a éste responde con más facilidad y
verdadera percepción y sensibilidad, al surgir la conciencia del mundo vegetal.
Pero también es amor. Responde más libremente y reacciona a contactos más
amplios en el reino animal, y emergen y pueden reconocerse los deseos básicos
instintivos, los cuales a su debido tiempo se convierten en el móvil de la vida
y, sin embargo, lo único que manifiestan es el amor de Dios. El amor entre la
vida y la forma conscientes y entre los pares de opuestos, conduce a una
eventual síntesis o maridaje; es la relación que existe entre las dualidades
básicas, no el sentimiento, sino la realidad de un gran proceso natural.
Tenemos siempre la emergente gloria y la radiación de un amor creciente, hasta
que llegamos al reino humano donde el amor entra en otro plano. Entonces la
respuesta, la sensibilidad y la reacción sentimental humanas se desarrollan en una
mente rudimentaria. La conciencia de amar y ser amado, de atraer y ser atraído,
penetra por la puerta de la inteligencia y se expande hasta el estado de
percepción humana. Placer y dolor llegan a ser factores definidos en el
desarrollo, comenzando así la larga agonía de
la humanidad. Entonces se ve el amor en su desnudo egoísmo, aunque puede
ser presentida su gloria en potencia. Luego el amor o el deseo atractivo atrae
hacia sí aquello que siente que necesita, pero más adelante cambia en lo que
cree que debería poseer, y con el tiempo lo trasmuta en lo que sabe que es la
herencia divina inmaterial de un hijo de Dios. Reflexionen sobre estas últimas
palabras, porque al comprender el amor verdaderamente como sensibilidad,
pensamiento y aspiración, se esclarecerá el gran problema del hombre, que lo
liberará de la esclavitud de los amores inferiores y adquirirá la libertad que
otorga el amor y la liberación del que posee todas las cosas y, sin embargo, no
desea nada para el yo separado.
En
nuestro planeta la atracción magnética del deseo se modifica por medio del rayo
de la personalidad de nuestro particular Logos planetario. Es el Rayo de
Inteligencia Activa y de Adaptabilidad selectiva. Así como cada célula y átomo
en el cuerpo humano se modifican y condicionan por el rayo egoico y el rayo de
cada uno de los cuerpos internos, así cada célula y átomo en el cuerpo del
Logos planetario se condicionan y modifican por Su sobresaliente influencia de
rayo, en este caso el rayo de Su personalidad. En esta influencia condicionante
se encuentra la clave de la dificultad, el dolor y la agonía que existe
actualmente en el mundo. En verdad el Logos planetario de nuestra tierra está
principalmente condicionado por un rayo cósmico, pero no por Su rayo egoico.
Quizás en esto resida la razón (o una de las razones) por la cual nuestra
Tierra no sea uno de los siete planetas sagrados. No es necesario que me
explaye sobre esto, pero debía llamarles la atención acerca de este gran factor
determinante, el tercer rayo, el rayo de la personalidad de nuestro Logos
planetario.
Dicho
rayo introduce el factor discriminador mediante la actividad mental, que a su
vez equilibra lo que se denomina la naturaleza del amor, causa verdadera de
nuestro progreso evolutivo. La vida en las formas pasa a través de una
actividad discriminadora y selectiva, de una experiencia a otra en una escala
de contactos cada vez más amplia. Este rayo de Actividad Inteligente domina al
hombre en esta época. Los seres humanos están en gran parte centrados en sus personalidades;
son "egocéntricos", según la terminología de los sicólogos, que
reconocen el principio integrador del ego (en muchos casos), pero aún no
reconocen al ego o alma influyente, excepto bajo términos tan vagos como
"superconciencia". Por lo tanto tenemos una humanidad absorbida por
una formidable actividad, demostrando en todas partes un vital discernimiento y
un interés intelectual en todos los tipos de fenómenos. Esta tendencia a la
actividad aumentará y se intensificará
hasta que la raza aria se fusione con la venidera y principal raza raíz
mayor, para la cual aún no tenemos nombre, aunque reconocemos que en dicha raza
el intelecto ayudará a la intuición. Se considera hoy que la actividad humana
ha adquirido una increíble aceleración e intensidad de vibración, sin embargo,
desde el punto de vista de los Conocedores mundiales, apenas comienza a
expresarse así misma y es aún relativamente endeble. Puede observarse, si se
estudia la historia, que la creciente tendencia al dinamismo, la agitación en que
el hombre vive actualmente y la complejidad y los innumerables intereses
dinámicos de su vida, no pueden compararse a los del hombre común de hace
doscientos años. Los últimos veinticinco años demuestran una gran aceleración
que no tiene comparación con las condiciones de hace cincuenta años.
La
razón de este acrecentamiento de la actividad inteligente y la rapidez de
respuesta y de contacto residen en el hecho subjetivo de que la humanidad va
integrando rápidamente los tres aspectos de la naturaleza humana en una unidad
llamada personalidad. Los hombres se convierten continuamente en personalidades
y unifican en una sola expresión sus aspectos físico, emocional y mental, de
allí que sean capaces de responder al rayo de la personalidad integrada de Aquel
en quien viven, se mueven y tienen su ser.
Por
lo tanto, al considerar el problema de la vida del hombre podría decirse que
está poderosamente afectado por dos influencias mayores que hacen impacto en el
reino humano: el rayo cósmico del sistema solar, el rayo de Amor-Sabiduría, y
el rayo cósmico del planeta, que es el rayo de la personalidad del Logos
planetario, el rayo de Inteligencia Activa o Adaptabilidad. El hombre puede
definirse como una unidad de vida consciente llevada a la expresión tangible mediante
el amor discriminador de Dios. Por las experiencias de su vida se le presentan
innumerables decisiones que van gradualmente del reino de lo tangible al de lo
intangible. A medida que atrae o es atraído por la vida de su medio ambiente,
se hace cada vez más consciente de una serie de valores cambiantes, hasta que
llega a un grado de desarrollo en que el tirón o atracción magnética del mundo
subjetivo y de las realidades intangibles mentales y espirituales, son más
potentes que los factores que hasta ahora lo han inducido a seguir adelante. Su
sentido de los valores ya no está determinado por:
1.
La satisfacción de su naturaleza
animal instintiva.
2.
Los deseos más emocionales y
sentimentales de su cuerpo astral.
3.
La atracción y los placeres de la
naturaleza mental y los apetitos intelectuales.
El alma lo atrae poderosamente, lo cual
produce una gran revolución en su vida, palabra que aplicada en su verdadero
sentido significa dar una vuelta completa. Esto acontece actualmente en escala
universal en la vida de los individuos y representa uno de los factores
principales que producen la actual potencia de las ideas experimentadas en el
mundo moderno. El poder atractivo del alma aumenta constantemente y la
atracción de la personalidad se debilita paralelamente. Todo esto ha sido
logrado por los experimentos que llevan a la experiencia; por la experiencia
que conduce a utilizar en forma más inteligente los poderes de la personalidad;
por la creciente apreciación del verdadero mundo de valores y realidades, y por
el esfuerzo hecho por el hombre a fin de identificarse con el mundo de los
valores espirituales y no con el mundo de los valores materiales. El mundo de
los significados y de las causas se convierte gradualmente en el mundo donde
éste encuentra la felicidad; la selección de aquello que más le interesa y en
lo que decidió emplear su tiempo y poder, estará finalmente condicionado por
los verdaderos valores espirituales. Entonces se hallará en el sendero de
iluminación. He tratado de expresar los efectos de estas dos influencias
principales de rayo en los términos del místico y del filósofo; en verdad todo
lo que he dicho aquí podría expresarse científicamente y en fórmulas
científicas si el hombre estuviera preparado mentalmente para comprenderlas.
Pero no es aún posible. Todas estas vibraciones de rayos, no importa cuales
sean, pueden oportunamente ser reducidas a fórmulas y símbolos. La reacción al
medio ambiente, la respuesta sensible a las influencias de rayo que rigen y se
expresan a través de las formas que componen el medio ambiente del hombre, el
acrecentado poder de discriminar entre energías y fuerzas, el lento desarrollo
del sentido de los valores (sentido que eventualmente dispersa las ilusiones
mental y astral y revela la realidad) y la trasferencia del discriminado
interés por el mundo de las experiencias tangibles, de la vida emocional y del
interés mental expresan el efecto de la interacción entre los dos rayos del
sistema solar y del planeta, que al entremezclarse afluyen a través del género
humano y lo afectan.
Una
de las cosas más difíciles que enfrentan hoy los Maestros es probar a los
hombres que los antiguos y reconocidos valores y el mundo tangible de los
fenómenos (emocionales y físicos), deben ser relegados a su debido lugar en el
trasfondo de la conciencia del hombre, y que las realidades intangibles y el
mundo de las ideas y de las causas deben ser para él, en un futuro inmediato,
el foco principal de su atención. Cuando el hombre capte esto y viva de acuerdo
a este conocimiento, entonces desaparecerá el
espejismo que prevalece en el mundo. Si reflexionan sobre esto
reconocerán que la gran crisis de 1914-1918 realizó un valioso trabajo que hizo
desaparecer el espejismo de la seguridad material `en que vivían los hombres y
también destruyó gran parte de su egoísmo instintivo y sensual. Además se
comienza ya a reconocer que lo de importancia es el grupo y que el bienestar
del individuo sólo es importante cuando el ente es parte integrante del grupo.
Esto no destruirá con el tiempo la iniciativa ni la individualidad. Los errores
tan penosos que cometemos en nuestros experimentos iniciales se deben a nuestra
inexperiencia al emplear la facultad discriminadora. Este proceso de destruir
la ilusión mundial ha continuado desde entonces en gran escala; en todos los
países, mediante los diversos experimentos que se realizan, está desapareciendo
el espejismo y surgen los verdaderos valores del bienestar, de la integración y
del progreso grupales. El sentido de inseguridad -aspecto tan angustioso del actual
caos- se debe simplemente a la destrucción del antiguo sentido de los valores,
a la dispersión del espejismo, lo que revela en la actualidad un panorama
desconocido, y al temor e inestabilidad que siente el hombre cuando se enfrenta
con el mundial "morador en el umbral", que debe ser desintegrado y
destruido porque obstruye el camino hacia el nuevo mundo de valores. La gran
forma mental que fue construida por la codicia y el materialismo del hombre en
el transcurso de las épocas se está derrumbando constantemente, y el género
humano está al borde de la liberación que lo conducirá al Sendero del
Discipulado. No me refiero a la liberación final, sino a la que viene de la
libre decisión sabiamente utilizada y aplicada para bien del todo y
condicionada por el amor. Observen que digo "sabiamente utilizada".
La sabiduría activada y motivada por el amor, e inteligentemente aplicada a los
problemas mundiales, es hoy muy necesaria, lo cual no fue aún descubierta
excepto por las pocas almas iluminadas de todas las naciones -repito de todas
las naciones, sin excepción. Debería haber más personas que sepan a mar con
sabiduría y apreciar la aspiración grupal, antes de poder ver la próxima
realidad que debemos conocer, la cual surgirá de las tinieblas que estamos ahora
en proceso de disipar.
3. El Rayo
del Cuarto Reino
Ahora
tocaremos brevemente un tema oscuro y difícil, que interesa principalmente a
quienes trabajan con la Ley de Analogía o Correspondencia. Los esotéricos deben
recordar que todos los reinos de la naturaleza constituyen una totalidad de
vidas. Todos los átomos que existen en
cada forma de la naturaleza son una vida, y estas vidas constituyen las células
del cuerpo de un Ser o vehículo en manifestación. Existe un Ser incorporado a
cada reino de la naturaleza. Así como las miríadas de vidas atómicas en el
cuerpo humano constituyen el cuerpo de expresión del hombre y forman su
apariencia, lo mismo sucede con la gran Vida que da forma al cuarto reino de la
naturaleza. Esta apariencia –como todas las apariencias-, se halla cualificada
por algún tipo particular de rayo, determinada también por el principio vital o
aspecto espíritu. Todas las formas se componen de innumerables vidas en las
cuales prepondera alguna cualidad de rayo, siendo una verdad esotérica muy
conocida. Dichas vidas cualificadas producen la apariencia fenoménica,
constituyendo así una unidad por medio de la influencia del principio
integrador siempre presente.
El
rayo que rige la totalidad del reino humano es el cuarto Rayo de Armonía a través
del Conflicto. Podría decirse simbólicamente que el rayo egoico de la Vida que
da forma a la familia humana es el cuarto, y el de la personalidad el quinto
rayo de conocimiento a través de la discriminación -denominado rayo de
Conocimiento Concreto o Ciencia. La armonía a través del conflicto y el poder
de adquirir conocimiento por la decisión discriminadora, son los dos rayos o
influencias mayores que pasan a través de toda la humanidad y la impulsan hacia
su destino divino. Constituyen los factores predisponentes con que el hombre
puede contar y de los que depende infaliblemente. Son la garantía de la
realización y también de las dificultades y la dualidad temporaria. La armonía,
expresada en belleza y poder creador, se adquiere mediante la lucha, la tensión
y el esfuerzo. El conocimiento, expresado oportunamente por la sabiduría, sólo
se logra por la angustia que causan las decisiones, presentadas sucesivamente,
que al ser sometidas a la inteligencia discriminadora durante las experiencias
de la vida, traen finalmente el sentido de los verdaderos valores, la visión
del ideal y la capacidad de diferenciar la realidad que está detrás del
espejismo que se interpone.
Quienes
estudian esoterismo deberán tener en cuenta que el cuarto rayo tiene una
relación natural con el cuarto reino de la naturaleza, que a su vez es la
manifestación inferior de la cuarta Jerarquía creadora. La unificación de los
tres resultados principales de la actividad de esa gran Vida podrían enumerarse
como:
1.
El cuarto rayo de poder o vida, que
tiende siempre a la armonía y a la eventual belleza.
2.
La jerarquía creadora de mónadas humanas (por
poco que éstas lo comprendan) ya han alcanzado la sabiduría y, en verdad, son
actualmente los hijos divinos de Dios.
3.
El cuarto reino de la naturaleza,
resultado de la actividad evolutiva de los anteriores, que a su vez son
impulsados a esta actividad por el cuarto rayo.
Esencialmente
ésta es la verdadera sucesión apostólica, pues proporciona la triple línea de
energía dirigida. Produce la manifestación humana en el cuarto globo de nuestra
cadena terrestre, y en esta cuarta ronda es responsable de la tremenda crisis
que enfrenta a la actual humanidad. El aspecto conflicto del proceso ha llegado
al máximo, y hasta ha sobrepasado el summun, desde el punto de vista de la
manifestación en el plano físico. Esta situación y triple influencia, que
produce la manifestación de los hijos de Dios, está resumida con palabras
concisas en El Antiguo Comentario -concisas si recordamos que expresan la larga
agonía de la prueba pasada por la humanidad y la apertura de la puerta para el
hombre al quinto reino del ser espiritual. Estas palabras incluyen en su
significado su meta y objetivo y el proceso por el cual el hombre lo logra:
"Los
Cuatro Sagrados descienden de sus lugares celestiales y se aventuran hacia la
esfera de la Tierra. Desde el cuarto gran plano controlan la batalla.
"El
Señor de Armonía, sentado en lo alto, derrama toda su vida y fuerza sobre el
campo de conflicto. Ve el fin desde el principio, y no detiene Su mano aunque
el dolor y la agonía sean profundos. La paz debe ser el objetivo. Debe lograrse
la belleza. No puede entonces detener la vida y evitar que fluya.
"Los
Cuatro del Medio, que han descansado ya de su campaña anterior, ciñen sus
armaduras y se ocultan detrás de la forma externa. Abandonan la cuarta gran
esfera de armonía y pasan al plano de la mente. Allí fortifican el templo del
Señor, lo iluminan con luz y gloria, y luego vuelven sus ojos hacia la Tierra.
"Los
Cuatro Inferiores toman formas en las vidas que no son humanas y los tres
grupos de vidas que moran debajo del umbral. Tratan de vincular, mezclar,
eslabonar y fusionar. El género humano ahora vive. Los cuatro superiores y los
cuatro del medio se reúnen en los cuatro inferiores en el cuarto gran globo.
"La
batalla prosigue. Cuando los tres grupos de los cuatro manifestados puedan
verse mutuamente en la luz y cuando fusionen Posteriormente sus fuerzas, la
meta será alcanzada.
"En
el cuarto globo de acción y en el ciclo mayor de la cuarta expresión se
completará esta fusión. Los cuatro inferiores fusionados en los cuatro del
medio abandonarán el triple mundo de conflictos y hallarán su morada, mientras
estén en la forma, dentro de la cuarta esfera de donde vinieron los cuatro
regentes superiores. Así se establecerá la regencia, se verá la gloria y se
demostrará el poder de la jerarquía.
"En la cuarta raza (Atlante - A.A.B.)
empezó el conflicto y nació la conciencia. En la quinta raza (Aria - A.A.B.)
tendrá lugar la crisis de la batalla, y los cuatro inferiores y los cuatro del
medio comenzarán a unir sus fuerzas. Ea la sexta raza se disipará el polvo de
la batalla. Los cuatro inferiores, los cuatro del medio y los cuatro superiores
cantarán al unísono la gloria de su Señor, la belleza del Amor de Dios y el
prodigio de la hermandad del hombre. Éste es su himno triunfal."
Hablando
esotéricamente (no en forma simbólica, pues existe una diferencia en estos dos
modos de expresarse, que los estudiantes deberían tener en cuenta), cuando las
líneas de fuerzas se ajustan y existe un libre intercambio de energías y un
canal alineado y directo entre los distintos aspectos de la divinidad, entonces
tenemos realización y belleza. Tal el tema de la antedicha formulación antigua
y simbólica de la verdad, lo cual encierra una profecía también simbólica. La
misma idea se ha expuesto en una afirmación más antigua y concisa, que debe
comprenderse y reducirse a una fórmula mántrica, al recibirse la cuarta
iniciación:
"Cuando
las fuerzas de los cuatro, repetidas tres veces, se convierten en el cuatro;
entonces la Vida de... se revela a sí misma como belleza."
Es
interesante observar que en idioma inglés el valor numérico de la palabra
"four" (cuatro) es el mismo que el de la palabra "force"
(fuerza) si se elimina el número cinco. Para la humanidad la quinta energía
conduce al campo de batalla, la energía de la mente discriminadora, que al ser
empleada, controlada y trasmutada a su debido tiempo, "sólo quedan las
cuatro restantes y la fuerza ha desaparecido". Observen el detalle
numerológico:
FORCE
(Fuerza)
6 6 9 3
5..........29........11. Número del adepto que utiliza energía.
FOUR
(Cuatro)
6 6 3
9............24.........6. El creador que unifica lo subjetivo y lo objetivo.
Es
evidente que fuerza en el primer grupo termina en separatividad, porque cinco
es el número de la mente y del hombre. El número nueve, el de la iniciación,
está oculto en la mitad de la palabra fuerza, pero los guarismos culminantes
indican actividad y separación. En el segundo grupo de números, la actividad
precede al nueve de la iniciación, y ese nueve es la culminación. Pero al cinco
se lo ha omitido. El hombre ya no es realmente humano o separatista, sino el
cuatro perfecto de los tres inferiores del alma. Para explicar la verdad en forma
simple se debe tener presente que el género humano, el cuarto reino, expresión
de la cuarta jerarquía creadora de mónadas humanas, es arrastrado por el
instinto o el impulso hacia la armonía, y se halla principalmente bajo la
influencia del cuarto rayo. Esta armonía se logra mediante la utilización de la
energía del quinto rayo de conocimiento. Entonces el conocimiento adquirido y
aplicado da por resultado la belleza y el poder de crear. Después se retirará
el Señor del quinto rayo del ciclo mayor que rige a la humanidad; entonces la
sabiduría y la respuesta búdhica intuitiva caracterizarán a la humanidad.
Existe una íntima interacción en este ciclo mayor, en lo que concierne al
género humano, entre los dos rayos de los Señores de Armonía y Conocimiento. En
esta relación numérica del cuatro y del cinco surge también el número nueve de
la iniciación. Adepto de la quinta iniciación es aquel que ha realizado la
completa armonía mediante el correcto conocimiento. Esto tiene lugar en la
cuarta iniciación y se demuestra o comprueba en la quinta.
Un
estudio concienzudo sobre la clasificación de los rayos que afectan a la
humanidad, aclarará que son tantos y tan diversos, que la complejidad del tema
es muy grande. Numerosas influencias hacen del hombre lo que es, y nada se sabe
aún sobre muchas de ellas. En las primeras etapas de su desarrollo es casi
imposible (excepto para un iniciado) ocuparse de las diversas fases, ni
reconocer los indicios de las reacciones de la humanidad hacia estos rayos.
Pero a medida que el género humano evoluciona y el aspecto forma llega a ser un
mecanismo de respuesta más apto y refinado y un reflector más plástico y
sensible del hombre interno, resulta más fácil hacer definiciones y análisis.
Así surgen con mayor claridad los delineamientos de los distintos tipos y las
cualidades de rayo comienzan a dominar. Entonces puede observarse con mayor
claridad la impresión de los rayos que controlan, y comprenderse con mayor
exactitud la etapa de evolución alcanzada.
Ahora
trataremos los rayos que predominan en las razas del genero humano. Sería
conveniente que el lector común adoptara la posición de que por lo menos, para
él, la información impartida hasta ahora y lo que concierne a los rayos
raciales, nacionales y cíclicos, constituyen una interesante hipótesis que
puede ser aceptada inteligentemente o refutada. Este conocimiento lógicamente
debe ser hipotético durante el transcurso de varias vidas, en lo que concierne
al estudiante común. Sin embargo, cuando lleguemos a tratar los tres puntos
finales de este tercer capítulo será posible verificar la información,
correlacionar los tipos de rayo y descubrir por el estudio de las potencias
involucradas, sus características emergentes y fuerzas de rayos.
Por
lo tanto, al comprobar en detalle lo humano, sentamos las bases para la
aceptación del conocimiento cósmico, solar y
planetario. Lo que se comprueba como verdad en pequeña escala abre la
puerta para la comprensión de lo que existe en escala más amplia. "Hombre,
conócete a ti mismo es la clave poderosa para el conocimiento de la Deidad y la
actuación de la divinidad.
4. Los Rayos
Raciales
El
lector debe recordar que tres rayos están ocultamente inactivos y cuatro en
diversos grados de actividad. Recapitulemos brevemente a fin de que esta idea
se fije con claridad en nuestras mentes.
Los
rayos primero, cuarto y sexto están actualmente fuera de la manifestación y,
aunque la influencia del sexto rayo empezó a declinar hace sólo trescientos
años, su potencia puede aún sentirse en forma muy débil.
Los
rayos segundo, tercero, quinto y séptimo son aún muy potentes. La siguiente
afirmación puede dar una idea de los "valores" relativos de la
influencia de estos rayos.
El
tercer rayo ha estado más tiempo en encarnación, pero en 1875 ocultamente
"terminó de salir y empezó a dar vuelta sobre sí mismo para
retornar". Por eso ya comienza a menguar. Cuando esto ocurre con cualquier
tipo de energía, el efecto producido es siempre de naturaleza cristalizadora y
propende a producir "formas fijas que exigen su rápida destrucción",
lo cual causa condiciones mentales de naturaleza estática y fija. De ello se
infiere con claridad que en etapas posteriores de la actividad de este rayo
tendremos la demostración de las actitudes dogmáticas, sectarias y teológicas
que marcan, por ejemplo, la decadencia y la consiguiente inutilidad de las
diversas escuelas de pensamiento que en su tiempo han personificado las ideas
de los hombres y bastaron para ayudarlo durante el período de crecimiento.
Los
ciclos del segundo rayo se repiten rápidamente, debido a su excesiva potencia.
Por ser uno de los rayos mayores de nuestro sistema solar (los demás rayos sólo
son aspectos) podría decirse que nunca está fuera de manifestación. Sin embargo
tiene constantemente ciclos de potencia creciente y menguante, resultado de la
interacción de los rayos que producen lo que se denomina en los antiguos
archivos "la intromisión de uno u otro de los siete Hermanos que obstruyen
la puerta de donde emerge la fuerza" y "la desaparición de ese
Hermano radiante que sigue Su camino, dejando abierta tras de sí una puerta por
la cual otro Hermano puede pasar a cumplir Su misión preordenada". El
simbolismo es claro. Los ciclos del segundo rayo son dinámicos y se suceden en forma rítmica y regular en
esta época y durante los veinticinco mil años que dura un ciclo zodiacal, en
secuencias de quinientos años. Por eso en 1825 la potencia de este rayo empezó
a declinar cuando alcanzó la cumbre de sus doscientos cincuenta años de
existencia. El retiro gradual de este rayo acrecentó la separatividad en el
mundo trayendo como resultado las guerras europeas y la gran Guerra Mundial.
Este rayo seguirá declinando durante ciento cuarenta años más, lo cual no
significa que aumentará la violencia física y prevalecerá la guerra. Debido a
que la humanidad responde ahora mucho más a las influencias de rayo, la
Jerarquía observadora (por medio del estímulo egoico y la sensibilidad de
ciertas naciones a ser guiadas internamente) puede neutralizar los efectos más
evidentes. Esto traerá una interesante variación respecto a la gran importancia
de estos acontecimientos cíclicos.
El
quinto rayo, el último de los rayos que entra en actividad, solamente está en
proceso de entrar en el poder. Aumenta constantemente su potencia, y el resultado
de su influencia llevará a la humanidad a un acrecentado conocimiento. Su
energía golpea la mente de los hombres y causa ese estímulo que reside detrás
de todo acercamiento científico a la verdad, en todos los sectores del
pensamiento humano. Por ser el rayo que rige el aspecto de la personalidad del
cuarto reino de la naturaleza y uno de los rayos que determina o condiciona
nuestra raza Aria, su actual potencia es excesiva. Este punto debe ser bien
recordado porque explica gran parte de lo que ocurre en el mundo del
pensamiento.
El
séptimo rayo se halla también en manifestación desde el año 1675. Lo
consideraremos más detalladamente cuando nos ocupemos del quinto punto,
titulado: Los Rayos que se hallan en Manifestación Cíclica.
Por
lo tanto, la interacción y la belleza de las energías fusionadas son
actualmente muy grandes, porque hay muchos rayos que se manifiestan
simultáneamente o están saliendo, y, por consiguiente, se los debe tener en
cuenta o están muy cerca de la manifestación a fin de continuar su trabajo
cíclico. Sólo un rayo se halla hoy realmente fuera de manifestación y actúa
totalmente detrás de la escena, el primer rayo. En lo que a la humanidad
concierne hace sentir su presencia y su potencia predomina cuando se ha
alcanzado la etapa del discipulado aceptado. Acrecienta su poder a medida que
se progresa en el Sendero. De este modo comienza a reunirse en el aspecto
subjetivo de la vida un creciente grupo de quienes pueden actuar bajo la
influencia de este primer rayo. Cuando suficientes hijos de los hombres puedan
actuar de este modo, su respuesta conjunta constituirá un canal a través del
cual el primer rayo podrá venir a la manifestación. Ésta es una de las
principales actividades y objetivos de la Jerarquía, y por la correcta comprensión
de los resultados de la respuesta de la humanidad a las influencias de rayo,
llegaremos a reconocer una ley de la naturaleza hasta ahora desconocida. Esta
ley particular se relaciona con el sector del Regidor del mundo, el Manu.
Será
interesante observar aquí que el sexto rayo rige el Sendero de probación y
nutre en el aspirante los fuegos del idealismo.
El
segundo rayo rige el Sendero del discipulado, trasmuta el conocimiento en
Sabiduría y nutre similarmente la vida crística en cada discípulo.
El primer
rayo rige el Sendero de Iniciación, produce el desapego de la forma, destruye
todo lo que obstaculiza y fomenta esa voluntad dinámica que le permitirá al
iniciado dar los pasos necesarios que lo conducirán hacia el Iniciador.
Se
observará que los rayos se dividen en dos grupos, por ejemplo:
1. Los Rayos de Aspecto Rayos 1, 2, 3 Los rayos mayores.
2. Los Rayos de Atributo Rayos 4, 5, 6, 7 Los rayos menores.
La
diferencia entre ambos grupos está muy bien resumida en alguna frases del
Antiguo Comentario:
"Los
siete hermanos son todos hijos del mismo Padre, pero los tres mayores
participan de la naturaleza del Padre. Los cuatro menores se asemejan a la
Madre. Los tres hijos mayores se dirigen al universo de estrellas y allí
representan al Padre, Los cuatro menores se dirigen al universo de estrellas y
demuestran la naturaleza de aquél a quien el Padre amó."
Los
ciclos de los rayos de aspecto son más prolongados que los rayos de atributos,
y su curso es ocultamente lento y de efecto acumulativo y -a medida que
transcurren las épocas aumenta constantemente su impulso. Los ciclos de los
rayos de atributo son breves y producen un constante latido cardíaco y un ritmo
regular en el sistema solar. Los tres rayos de aspecto podrían considerarse
como la personificación de la voluntad y del propósito del Logos encarnado. Los
rayos de atributo pueden análogamente considerarse como personificaciones de la
cualidad y del carácter del Logos encarnado. Simbólicamente hablando, los tres
rayos mayores son expresión (durante la manifestación) del aspecto egoico del
Logos solar, mientras que los cuatro rayos de
atributo personifican el aspecto de Su personalidad. Sin embargo, debe
recordarse que los siete expresan en la forma lo que es Dios y la medida de la
divina intención. Los estudiantes deben tener esto presente a medida que
estudian los rayos y sus influencias cíclicas sobre la humanidad. Si recuerdan
que la intención divina, el propósito universal y el Plan, emergen con más
claridad cuando está en manifestación un rayo mayor, entonces estarán a la
expectativa y esperarán grandes acontecimientos en el desarrollo racial. Si un
rayo menor está en manifestación, tendremos el acrecentamiento de la
sensibilidad síquica y el surgimiento de una forma de vida, la cual expresará
la naturaleza divina más poderosamente que el Plan divino.
Esta
verdad puede también ser aplicada al desarrollo del individuo, y regirá y
determinará su progreso evolutivo, sea desde el punto de vista del propósito o
de la cualidad. Las vidas que se entregan al desarrollo de un propósito, serán
de distinta calidad y naturaleza que las que se dedican a desarrollar el
carácter y la cualidad. Éste es un aspecto sicológico de real importancia.
La
afirmación que acabo de hacer es una de las más significativas e importantes
que he hecho hasta ahora en este tratado, y bien merece una cuidadosa
consideración. La importancia que tienen lógicamente es muy difícil de captar,
pero su significado general puede ser reconocido y apreciado por el estudiante
investigador. Los rayos de aspecto desarrollan primordialmente el Plan. Los
rayos de atributo desarr9llan las cualidades de la Deidad. Esto es aplicable al
Logos solar y a un ser humano, a la Deidad planetaria y a la humanidad como un
todo.
La
actuación de esta verdad se advierte en la conexión que tiene con la raza Aria
y con los dos rayos que rigen y controlan su destino. El tercer rayo de
Actividad Inteligente o Adaptabilidad, rige todo el curso evolutivo de la raza,
y mediante este procedimiento podemos ver cómo se desarrolla el plan de Dios y
la definitiva fusión del espíritu y la materia por medio de la evolución del
alma del hombre. El resultado de esta fusión puede ser brevemente resumido en
los tres enunciados siguientes:
1.
El gran interés puesto sobre el alma
conduce finalmente a reconocerla como resultado de tal fusión y mezcla.
2.
La apreciación de la divinidad de la
sustancia y el reconocimiento de que la materia es la vestidura externa de
Dios, caracterizará la realización intelectual de la raza Aria.
3.
El plan de Dios establece que la
humanidad debería controlar la materia en el plano físico, lo cual llega a un
elevado punto de perfección en la raza Aria. Un destacado ejemplo de ello lo
tenemos en el control que ejerce el hombre sobre las fuerzas eléctricas del
plano físico.
Estos
tres importantes desarrollos indican la actividad desplegada por el tercer rayo
durante el período en que la raza Aria surge del trasfondo general racial, se
desarrolla a medida que pasan las generaciones y luego desaparecerá como todas
las razas. Mediante este proceso las almas que han aprovechado esta experiencia
durante la manifestación racial pasan a otra raza superior, en este caso la
sexta raza raíz. Tales los resultados principales. Existen otros menores que
tienden a perfeccionar el divino propósito en favor de la raza, propósito que
aspira únicamente a lograr la perfección relativa y no la últerrima
culminación. La perfección racial que se logrará como resultado de la actividad
de los rayos tercero y quinto, se verá sólo en forma parcial desde el punto de
vista, por ejemplo, de la séptima raza raíz, aunque será mucho más avanzada que
la alcanzada por la raza Atlante o cuarta raza raíz, que estaba bajo la
influencia dominante del segundo y sexto rayos. La flor de cualquier raza y
quienes garantizan su realización son los Maestros, Iniciados y Discípulos, que
durante determinada raza alcanzan la meta impuesta por Sus almas. El lector
debe recordar que la meta del adepto cambia continuamente, y que los adeptos de
la raza Aria tendrán un desarrollo superior y de categoría más intelectual que
los que alcanzaron esa etapa durante la raza Atlante. Por eso a medida que
pasan los siglos le es muy difícil a la raza actual cumplir con los requisitos
necesarios para hollar el sendero del discipulado. Análogamente, el
conocimiento aplicado por el aspirante al tratar de alcanzar el discipulado, se
desarrolla constantemente y su preparación es cada vez más intensa, a fin de
estar a la altura de la oportunidad ofrecida. De allí que los libros de Annie
Besant, El Atrio Externo y El Sendero del Discipulado, indican los requisitos
para iniciarse en el sendero de probación y no en el sendero del discipulado.
El Tratado sobre Magia Blanca da la información necesaria para quienes en la
actualidad recorren el sendero del discipulado. Estos tres libros contienen los
requisitos necesarios para las dos etapas del sendero de desarrollo Consciente
En
la época lemuriana el primer rayo estaba activo en forma singular, lo cual se
debió a una especial dispensación o esfuerzo, por parte de la Jerarquía
planetaria. Con la ayuda del séptimo rayo se llevó a cabo el necesario trabajo.
En la época de la individualización de la humanidad, entró en actividad un
tercer rayo, el quinto, y el esfuerzo conjunto del primero, del séptimo y del
quinto, efectuó la gran fusión entre los aspectos superiores e inferiores del
género humano. Es interesante observar que actualmente en la raza Aria la
influencia secundaria es la del quinto rayo, vinculando así las civilizaciones
Lemuriana y Ariana. Fueron y son civilizaciones puramente materialistas, pero
la lemuriana fue materialista porque toda la atención de la Jerarquía estaba
dirigida a] desarrollo del hombre físico, mientras que hoy la atención no está
dirigida al desarrollo físico del hombre, sino al esfuerzo que le permitirá
controlar las fuerzas físicas del planeta. Debe observarse aquí un ejemplo muy
notable de la similitud de las fuerzas de rayo. En la época lemuriana, la yoga
de esa época que produjo la necesaria unificación (previo al recibimiento de la
iniciación de entonces) fue el Hatha Yoga, la yoga del cuerpo físico, que
impartió al iniciado el control físico necesario, el cual se ha perfeccionado
tanto actualmente en la raza que es automático, y ha quedado bajo el umbral de
la conciencia. En las grandes recapitulaciones cíclicas que se hacen
incesantemente, vemos hoy la enorme importancia que la raza Aria da a la
perfección física: deporte, atletismo, danzas y cultura física, que es el
efecto cíclico de las mismas fuerzas de rayo que actúan nuevamente sobre la
humanidad. La meta iniciática de hoy consiste en la unificación mental. Sin
embargo, la reacción física a las fuerzas de rayo produce una forma más elevada
de Hatha Yoga o coordinación física, puntos que serán dilucidados más adelante.
La
influencia secundaria del quinto rayo de Conocimiento Concreto o Ciencia, lleva
adelante a la raza Aria. Como vimos, éste fue uno de los rayos que produjo la
individualización hace millones de años, y lanzó al género humano al sendero de
retorno. Vuelve ahora nuevamente al poder, y aunque ha tenido muchos ciclos de
actividad desde los días lemurianos, en ninguno de los ciclos ha dominado con
tanta libertad como en el actual. De aquí proviene el enorme poder de los
individuos de esta época y de allí la dificultad y también la oportunidad. Este
rayo es de cualidad, y estimula la adquisición de conocimiento y el desarrollo
del intelecto humano, instrumento de excepcional sensibilidad que produce la
acrecentada percepción de Dios.
Podría
decirse que en la época lemuriana el efecto de este rayo fue estimular la
naturaleza instintiva, permitiendo percibir la naturaleza forma de la Deidad.
Durante los días atlantes, por la influencia del segundo rayo, el instinto
empezó a fusionarse con el intelecto y desarrolló ese aspecto de la naturaleza
del hombre denominado en los libros teosóficos kama+manas, palabra que
significa simplemente una mezcla de deseo, sentimiento y mente inferior
-curiosa síntesis que caracteriza hoy al hombre común y da origen a su
complicado problema. Este desarrollo confirió al hombre otro tipo de
percepción. Llegó a ser sensoriamente consciente del universo y también
sensible al amor de Dios, y registró una innata reacción al corazón de Dios.
Hoy, bajo la influencia del quinto rayo, el intelecto va despertándose
rápidamente; el instinto va quedando bajo el umbral de la conciencia;
kama-manas ya no es la característica sobresaliente de los discípulos del
mundo. El intelecto (concreto y abstracto, inferior y superior) se desarrolla
constantemente, y a medida que lo hace, la voluntad, el propósito y el plan de
la Deidad, comienzan a tomar forma en las mentes de los hombres. Los efectos
secundarios de este desarrollo son el poder de organizar y de trabajar
individualmente con un propósito definido, demostrado hoy por los individuos en
todos los campos de la actividad humana. Evidencian la capacidad de presentir
el Plan de Dios y colaborar en él; ven el amplio delineamiento general del
divino propósito y comprenden más que nunca el gran plan evolutivo. Los hombres
construyen ahora para el futuro, porque han vislumbrado el pasado y han hecho
contacto con la visión.
Más
adelante tendremos otro período de transición, análogo al período en que se
desarrolló kama-manas, entonces la entera raza evidenciará una desarrollada
síntesis del intelecto y la intuición, preparatoria para esa etapa avanzada que
vendrá al finalizar la próxima sexta raíz. Esto nos ubica en un período que
tendrá lugar dentro de diez millones de años, cuando el intelecto a su vez se
haya deslizado bajo el umbral de la conciencia, como lo hizo el instinto.
Entonces actuará automáticamente como lo hace la naturaleza instintiva del
hombre y la raza será intuitiva. Esto en realidad significa que se manifestará
en la Tierra el quinto reino de la naturaleza, y que habrá llegado el reino de
Dios –como lo denomina el cristiano. Constituirá un acontecimiento tan
importante como el advenimiento del cuarto reino, cuando apareció el hombre en
la tierra. La próxima gran raza será regida por el segundo y cuarto rayos,
demostrando así una relación entre la cuarta raza raíz, la atlante, y la sexta
raza raíz. En términos de conciencia, esto puede expresarse como la relación
que existe entre el desarrollo astral-emocional y el desarrollo
intuitivo-búdhico. La última raza estará regida por el primero, el séptimo y el
segundo rayo.
Creo
haberles dado todo lo que podrán captar de este abstruso tema. La clasificación
de los rayos que rigen a las razas podría decirse que es:
Raza Lemuriana Rayos
1. 7. 5.
Raza Atlante Rayos
2. 6.
Raza Aria Rayos
8. 5.
Sexta Raza Rayos
2. 4.
Séptima Raza Rayos
1. 7. 2.
4. Los Rayos
que están en Manifestación Cíclica
Ahora
consideraremos las fuerzas que prevalecen en la actualidad, de allí su suprema
importancia en relación con lo que voy a exponer. En primer lugar podría decir
que el principal problema actual se debe a que actúan simultáneamente dos rayos
de gran poder. Sus efectos se hallan hasta ahora tan bien equilibrados que se
ha producido una situación que está descripta en los antiguos archivos como:
"La época en que las cimas de las montañas protectoras se despeñan de su
lugar elevado, y las voces de los hombres se pierden en el estrépito y
estruendo de la caída". Dichos períodos sólo ocurren en raros y largos
intervalos, y cada vez que tiene lugar se inicia un período peculiarmente
significativo de divina actividad. Las antiguas cosas desaparecen, pero sin
embargo, se restauran los viejos galones. El séptimo rayo de Orden Ceremonial o
Ritual, está entrando en manifestación. El sexto rayo de Idealismo o Visión
Abstracta, está saliendo lentamente. El séptimo rayo traerá a la manifestación
lo que fue visualizado y también lo que constituyó los ideales del precedente
ciclo de actividad del sexto rayo. Un rayo prepara el camino para otro, y la
razón de que se manifieste uno u otro depende del Plan y del Propósito divinos.
No es frecuente que dos rayos sigan uno al otro en regular secuencia numérica,
como acontece ahora. Cuando esto suceda, los efectos siguen a la causa
rápidamente y esto podría ser la base de una segura esperanza.
a. EL
SALIENTE SEXTO RAYO
La
influencia del sexto rayo sirvió para llevar a las mentes de los hombres hacia
un ideal, por ejemplo, el sacrificio o servicio individuales. En dicho período
la misión mística fue lo más elevado que podía lograrse, y numerosos guías
místicos aparecieron en Occidente y Oriente.
La
influencia del séptimo rayo producirá con el tiempo al mago, pero en esta era
se practicará predominantemente la magia
blanca (no como sucedía en los días atlantes, que predominaba el egoísmo o la
magia negra). El mago blanco trabaja con las fuerzas de la naturaleza y las
devuelve a la humanidad avanzada para que las controle. Esto bien puede verse
ya actuando por medio de los científicos que han surgido a fines del siglo
pasado y en el siglo XX. También es verdad que gran parte de su trabajo mágico
ha sido dirigido hacia canales egoístas debido a la tendencia de esta era
materialista, y muchos de sus descubrimientos sabios y verdaderos, realizados
en el reino de la energía, fueron adaptados a los fines que hoy sirven al odio
y al amor propio del hombre. Pero esto de ninguna manera milita en contra de
sus maravillosas realizaciones. Cuando se trasmute el móvil del interés
puramente científico en amor a la revelación divina, y cuando el servicio a la
raza sea la fuerza determinante, entonces tendremos la verdadera magia blanca.
Por lo tanto, tenemos aquí la necesidad de trasformar al místico en ocultista y
entrenar al moderno aspirante sobre el correcto móvil, el control mental y el
amor fraternal -todo lo cual deberá ser expresado, y se expresará, por medio de
la inofensividad, que es la fuerza más poderosa que existe en la actualidad. No
me refiero a la no-resistencia, sino a esa actitud mental positiva del que no
piensa mal. El que no tiene malos pensamientos ni hace mal a nadie, es un
ciudadano del mundo de Dios.
Deben
tenerse presentes las siguientes relaciones que existen entre el sexto y el
séptimo rayos; los estudiantes deberían comprender la relación que hay entré el
pasado y el futuro inmediato, y ver en ello el desarrollo del Plan de Dios y la
futura salvación de la raza:
1.
El sexto rayo fomentó la visión.
El séptimo rayo materializará lo que fue, visualizado.
2.
El sexto rayo produjo al místico,
como el tipo máximo de aspirante.
El séptimo rayo desarrollará al mago que trabaja en el campo de la
magia blanca.
3.
El sexto rayo, como parte del plan
evolutivo, condujo a la Separatividad, al nacionalismo y al sectarismo, debido
a la naturaleza selectiva de la mente y a su tendencia a dividir y separar.
El séptimo rayo conducirá a la fusión y síntesis, porque el tipo
de su energía fusiona el espíritu y la materia.
4.
La actividad del sexto rayo condujo
a la formación de grupos de discípulos que trabajan en grupo, pero sin estrecha
relación y sujetos a desavenencias internas, basadas en las reacciones de la
personalidad.
El séptimo rayo entrenará y producirá grupos de iniciados que
trabajarán al unísono con el Plan y entre sí.
5.
El sexto rayo proporcionó, el
sentido de dualidad a una humanidad que se consideraba una unidad física.
Exponentes de esta actitud son los sicólogos académicos materialistas.
El séptimo rayo introducirá el sentido de la unidad superior;
primero, la de la personalidad integrada de las masas y, segundo, la fusión del
alma y del cuerpo en los aspirantes del mundo.
6.
El sexto rayo establece una
diferencia de ese aspecto de la energía universal eléctrica conocida como
electricidad moderna, producida para servir a los fines materiales del hombre.
El periódico séptimo rayo familiarizará al hombre con ese tipo de
fenómeno eléctrico que produce la coordinación de todas las formas.
7.
El sexto rayo produjo, debido a su
influencia, el surgimiento en las mentes de los hombres de los siguientes
conocimientos:
a.
El conocimiento de la luz y de la
electricidad en el plano físico.
b.
El conocimiento, entre esotéricos y
espiritistas, de la existencia de la luz astral.
c.
El interés por la iluminación tanto
física como mental.
d.
La astrofísica y los nuevos
descubrimientos astronómicos.
El séptimo rayo cambiará las teorías de los pensadores avanzados
de la raza y las convertirá en realidades en los futuros sistemas de educación.
La educación y la acrecentada comprensión respecto a la iluminación en todos
los campos, serán consideradas oportunamente como ideales similares.
8.
El sexto rayo enseñó el significado
del sacrificio, y de esta enseñanza la crucifixión fue el emblema sobresaliente
para los iniciados. La filantropía fue expresión de la misma enseñanza para la
humanidad avanzada. El problemático ideal de ser simplemente bueno encierra el
mismo móvil, aplicado a las masas irreflexivas.
El séptimo rayo traerá a la conciencia de los futuros iniciados el
concepto del servicio y el sacrificio grupales. Esto inaugurará la era del
"servicio divino". La visión del individuo entregado al sacrificio y
al servicio en el grupo y para el ideal del grupo, será la meta de la masa de
pensadores avanzados en la Nueva Era, mientras que para el resto de la
humanidad la hermandad será la tónica de sus esfuerzos. Estas palabras tienen
una connotación y significación más amplia de lo que pueden saber y comprender
los pensadores de hoy.
9.
El sexto rayo promovió el
crecimiento del espíritu individualista. Los grupos existen, pero son grupos de
individuos reunidos alrededor de un individuo.
El séptimo rayo fomentará el espíritu grupal; el ritmo, el
objetivo y las actuaciones rituales del grupo serán los fenómenos
fundamentales.
10. La
influencia del sexto rayo trasmitió a los hombres la capacidad de reconocer al
Cristo histórico, y desarrollar la estructura de la fe cristiana coloreada por
la visión de un gran Hijo de Amor, pero cualificada por una excesiva militancia
y separatividad, basadas en un estrecho idealismo.
El séptimo rayo trasmitirá a los hombres el poder de reconocer al
Cristo cósmico y producir la futura religión científica de la Luz, que le
permitirá cumplir el mandato del Cristo histórico y dejar que brille Su luz.
11. El
sexto rayo produjo las grandes religiones idealistas con su visión y estrechez
necesarias -estrechez imprescindible para proteger a las almas infantiles.
El séptimo rayo liberará de la etapa infantil a las almas
desarrolladas e introducirá la comprensión científica del propósito divino que
fomentará la futura síntesis religiosa.
12. El
efecto producido por la influencia de sexto rayo fomentó los instintos
separatistas -¿religión dogmática, exactitud científica, escuelas de
pensamiento con sus barreras doctrinarias y excluyentes y el culto a la patria.
El séptimo rayo preparará el camino para el reconocimiento de
premisas más amplias, que se materializarán como la nueva religión mundial que
acentuará la unidad, excluyendo la uniformidad, y preparará para esa técnica
científica que hará percibir la luz universal que todas las formas velan y
ocultan, internacionalismo que se manifestará como hermandad práctica y como
paz y buena voluntad entre los pueblos.
Podría seguir acentuando estas relaciones,
pero esta enumeración es suficiente para demostrar la belleza de la preparación
realizada por el sexto gran Señor del Idealismo, y llevar a cabo el trabajo del
Séptimo Señor del Ceremonial.
b. EL
SÉPTIMO RAYO ENTRANTE
Sería
prudente dilucidar en parte la idea que subyace en el ceremonial y en el ritual.
Actualmente hay mucha oposición al ceremonial y un sin número de personas
buenas y bien intencionadas consideran que han superado y trascendido el
ritual. Se jactan de haber alcanzado lo que llaman "liberación",
olvidando que sólo el sentido de individualidad les hace adoptar esa actitud, y
que es imposible efectuar ningún trabajo grupal sin alguna forma de ritual.
Negarse a participar de la actividad uniforme no significa ser un alma
liberada.
La
gran Hermandad Blanca tiene sus rituales, cuyo objetivo es introducir y ayudar
a realizar los distintos aspectos del Plan y las diversas actividades cíclicas
de ese Plan. Donde se practiquen esos rituales, cuando su significado
(inherentemente presente) permanece oculto e incomprendido, debe haber como
consecuencia la expresión de un espíritu de inercia, inutilidad y desinterés
por las fórmulas y las ceremonias. Cuando se explica que el ritual y la
ceremonia organizadas sólo son custodios de fuerzas y energías, entonces la
idea es verdaderamente constructiva en su efecto y es posible colaborar con el
rían, entonces comenzará a demostrar el objetivo de todo servicio divino. Todo
servicio se rige por el ritual.
La
entrada del séptimo rayo conducirá a esta deseada culminación, y los místicos
que se entrenan en las técnicas del móvil oculto y en los métodos del mago
entrenado, hallarán que están colaborando inteligentemente con el Plan y
participando en los rituales fundamentales que se caracterizan por el poder de:
a.
Capturar las fuerzas del planeta y
ponerlas al servicio de la raza.
b.
Distribuir las energías que
producirán en cualquier reino de la naturaleza efectos deseables y aspectos
benéficos.
c.
Atraer y redistribuir las energías
que se hallan en todas las formas de los diversos reinos subhumanos.
d.
Curar mediante un método científico
que consiste en unir el alma con el cuerpo.
e.
Producir la iluminación por la
correcta comprensión de la energía de la Luz.
f.
Desarrollar el futuro ritual que
revelará con el tiempo la verdadera significación del agua, revolucionará su
uso y permitirá al hombre pasar libremente al plano astral, plano del
deseo-emocional, siendo su símbolo el agua. La futura era acuariana le revelará
al hombre (lo cual facilitará además el trabajo del séptimo rayo) que ese plano
es su hogar natural en esta etapa de desarrollo. Las masas están hoy
totalmente, pero inconscientemente, polarizadas en dicho plano. Deben llegar a
ser conscientes de su actividad. El hombre se halla en vísperas de estar
normalmente despierto en el plano astral, y este nuevo desarrollo se logrará
mediante rituales científicos.
La
influencia del sexto rayo produjo la aparición de la moderna ciencia de la
sicología, y ella ha sido su gloria culminante. La influencia del séptimo rayo
hará que esa ciencia infantil llegue a su madurez. La creencia en el alma se ha
difundido durante el período del sexto rayo. La actividad del rayo entrante,
además de la ayuda prestada por las energías liberadas durante la entrante era
acuariana, traerá como resultado el conocimiento del alma.
La
nueva sicología esotérica se desarrollará incesantemente. Por lo tanto, es
evidente que el Tratado sobre Magia Blanca tiene definidamente una importancia
de séptimo rayo, y este Tratado sobre los Siete Rayos se da a conocer como un
esfuerzo para esclarecer el significado de las entrantes influencias
espirituales. Una de las primeras lecciones que aprenderá la humanidad bajo la
potente influencia del séptimo rayo es que el alma controla su instrumento, la
personalidad, mediante el ritual o por la imposición de un ritmo regular,
porque el ritmo define realmente al ritual. Cuando los aspirantes al
discipulado imponen un ritmo en sus vidas lo denominan disciplina y se sienten
muy felices por ello. Los grupos que se reúnen para efectuar cualquier ritual o
ceremonial (ritual de la iglesia, del trabajo masónico, entrenamiento en el
ejército o la marina, organizaciones comerciales, la correcta dirección de un
hogar, un hospital, un espectáculo, etc.) son de naturaleza análoga, porque
obliga a los participantes a una actividad simultánea y a una empresa o ritual
idénticos. Nadie, en esta tierra, puede evadir el ritual o ceremonial, porque
también la salida y la puesta del sol, imponen s ritual, así como el transcurso
cíclico de los años los poderosos movimientos de los grandes centros poblados,
la ida y venida de los trenes, los transatlánticos y el correo y las continuas
transmisiones de radio -todo esto impone un ritmo a la humanidad, ]o reconozca
o no. Los actuales grandes experimentados de la estandarización y la
regimentación son también una expresión de esos ritmos, pues se manifiestan a
través de las masas de cualquier nación.
Resulta
imposible eludir el proceso del ceremonial en el vivir. Es reconocido
inconscientemente, seguido ciegamente, constituyendo la gran disciplina de la
respiración rítmica de la vida misma. La Deidad trabaja con el ritual y está
sometida al ceremonial del universo. Los siete rayos entran en actividad y
salen nuevamente bajo el impulso rítmico y ritualista de la Vida divina. Así
también se construye el templo del Señor por el ceremonial de los
constructores. Todos los reinos de la naturaleza están sujetos a la experiencia
ritualista y a los ceremoniales de expresión cíclica. Eso sólo puede
comprenderlo el iniciado; cada hormiguero y cada colmena están análogamente
impelidos por los rituales instintivos y los impulsos rítmicos. La nueva
ciencia de la sicología podría muy bien ser descrita como la ciencia de los
rituales y los ritmos del cuerpo, de la naturaleza emocional y de los procesos
mentales, o por esos ceremoniales (inherentes, innatos o impuestos por el Yo,
las circunstancias y el medio ambiente) que afectan el mecanismo a través del
cual actúa el alma.
Es
interesante observar cómo el sexto rayo, que produjo en los seres humanos el
sentido de separatividad y el pronunciado individualismo, ha preparado el
camino para el poder organizador del séptimo rayo. Hablando simbólicamente, es
como si los ejecutivos, que debían hacerse cargo de la reorganización del
mundo, preparándolo para la Nueva Era, hubieran sido entrenados y preparados
por la influencia saliente para desempeñar su tarea. En todas las grandes
naciones se efectúa hoy, prácticamente, un previo proceso de limpieza para la
venidera revelación, y los ejecutivos y dictadores que fomentan este realineamiento
y reajuste, son los expertos que los genios de cada nación han presentado para
resolver los peculiares problemas que las afectan. Éstos son predominantemente
ejecutivos de séptimo rayo, cuya tarea es reorganizar el mundo sobre nuevas
modalidades; son técnicos en eficiencia material, enviados para ocuparse de los
asuntos internos e iniciar esa actividad que eliminará los factores que impiden
a la nación implicada actuar como una totalidad, o unidad integrada y
coherente. Esas dificultades y desórdenes internos se deben a la falta de
síntesis y armonía internas que (si se prolongan) impiden a una nación
contribuir con algo al mundo de naciones y las conduce a un desorden tan
intenso que sólo suben al poder personajes impropios y se hacen resaltar los
aspectos erróneos de la verdad. Un ente nacional inarmónico y desordenado es
una amenaza para la comunidad de naciones, de allí que se debe eliminar la
separatividad y efectuar los reajustes necesarios para que llegue a ser una
realidad la Federación de Naciones.
Sin
embargo, la nueva era está en camino y nada podrá impedir el designio de las
estrellas y lo que prevé la Jerarquía de Mentes guiadoras. Los nuevos
ejecutivos que sucederán a los actuales dictadores y potencias se harán cargo
del control en 1955, y serán en su mayoría aspirantes y discípulos de séptimo
rayo, y su capacidad para lograr la interacción y la fusión en líneas correctas
producirá rápidamente la necesaria comprensión internacional.
Quizás
se preguntarán si se cumplirá esta profecía, y si no se cumpliera ¿ no iría en
detrimento de lo que he expuesto y se me consideraría indigno de confianza?
Permítanme responder a esta pregunta diciendo que los que pronosticamos lo que
puede y debe suceder, sabemos que el cumplimiento de la profecía es inevitable,
sin embargo, el factor tiempo quizás no sea el estipulado, y esto será así
porque el angustiado mecanismo humano de aquellos a quienes se les ha confiado
el trabajo, no reaccionará correctamente o a su debido tiempo. Estos aspirantes
y discípulos de séptimo rayo podrán cometer errores y desempeñar su trabajo de
tal manera que se retrasen los acontecimientos, pero se les ha dado un
delineamiento general de la tarea impartida por sus propias almas y trabajan
inspirados por esas grandes y liberadas almas que llamamos Maestros de
Sabiduría, pero de acuerdo al Plan no ejercen coerción ni obligan u ordenan el
servicio a prestar. Gran parte del éxito en los próximos importantes años
depende del trabajo realizado por quienes están afiliados (aunque sea
superficialmente) al Nuevo Grupo de Servidores del Mundo. Si se educa al
público sobre los nuevos ideales, el impulso de esa creciente marejada
facilitará grandemente el trabajo de estos ejecutivos de séptimo rayo y en
algunos casos constituirá la línea de menor resistencia. Por lo tanto, el
fracaso se deberá a los aspirantes y discípulos mundiales y no a la inexactitud
de la profecía ni a las condiciones astrológicas mal interpretadas. En
cualquier caso el fin profetizado es inevitable, pero cuando se cumplirá, queda
en manos de la humanidad que ha despertado; la diferencia de tiempo será entre
cien y trescientos años. El impulso que
conduce a la síntesis es ahora demasiado fuerte para que sea demorado.
La
Fraternidad Masónica entrará, bajo la influencia del séptimo rayo, a una nueva
y pronunciada actividad espiritual, se aproximará a su verdadera función y
cumplirá su destino previsto hace largo tiempo. Aquí puede observarse algo
interesante. Durante el período de actividad del sexto rayo la Fraternidad y
muchos círculos agrupados adoptaron una actitud sectaria y cristalizada. Y
también cayó en la trampa del materialismo, y la forma externa, durante siglos,
ha tenido más importancia para los masones que el significado espiritual
interno. Se ha hecho hincapié sobre los símbolos y las alegorías, y se ha
olvidado lo que estaba destinada a impartir y revelar a los iniciados. Además
la Logia Masónica tuvo, y ha puesto gran atención y especial énfasis sobre la
función y el lugar que le corresponde al W.M. y no sobre el significado interno
del trabajo que se lleva a cabo en el piso del Templo. La logia no ha sido
considerada como un ente activo e integrado. Esto debe cambiar y cambiará, y se
expresarán el poder y la eficiencia del ceremonial y del trabajo de la logia.
Se verá que en la regularidad de los rituales y en la solemnidad santificada
del ceremonial ordenado, reside el verdadero significado del trabajo y el
empleo del Verbo. La futura era del poder y trabajo grupales y de la actividad
sintética ritualista y organizada, afectarán profundamente a la Masonería a
medida que se desvanezca la importancia de una figura central dominante,
conjuntamente con la influencia del sexto rayo,. y se comprenda el verdadero
trabajo espiritual y la función de la logia.
La principal
función cósmica del séptimo rayo es efectuar el trabajo mágico de fusionar
espíritu y materia, a fin de producir la forma manifestada a través de la cual
la vida revelará la gloria de Dios. Se sugiere a los estudiantes hacer una
pausa y releer la parte de este tratado, donde me ocupé del Señor del séptimo
Rayo, de sus nombres y de Su propósito; una vez que lo hayan hecho será
evidente que uno de los resultados de la nueva e intensificada influencia será
el reconocimiento, por parte de la ciencia, de que se están logrando ciertos
efectos y características del trabajo. Esto ya se puede comprobar en lo que han
realizado los científicos en conexión con el mundo mineral. Como se ha visto en
la primera parte de este libro, el reino mineral está regido por el séptimo
rayo, y a la potencia de este rayo entrante se le puede atribuir el
descubrimiento de la radiactividad de la materia. El séptimo rayo se expresa en
el reino mineral por la producción de la radiación, y hallaremos que estas
radiaciones (muchas de las cuales aún no han sido descubiertas) serán
percibidas cada vez más, comprendido sus efectos y captada su potencia. Lo que
no ha sido aún comprendido por la ciencia es que estas radiaciones aparecen
cíclicamente, y que bajo la influencia del séptimo rayo le fue posible al
hombre descubrir y trabajar con radio. El radio ha existido siempre, pero no ha
estado activo en forma que pudiera ser detectado. Por la influencia del
entrante séptimo rayo ha sido posible su aparición, y mediante esta misma
influencia se descubrirán nuevos rayos cósmicos. Éstos también han existido
siempre en nuestro universo, pero utilizan la sustancia de la energía del rayo
entrante como sendero para llegar a nuestro planeta y así revelarse. Han pasado
muchos miles de años desde que lo que ahora se estudia como Rayos Cósmicos
(descubiertos por Millikan) hicieron impacto definidamente sobre nuestro
planeta, y en esa época el quinto rayo no estaba activo como hoy, por eso fue
imposible tener un conocimiento científico de su actividad.
Otros
rayos cósmicos harán impacto sobre nuestra tierra a medida que el séptimo rayo
incremente su actividad; el resultado de su influencia facilitará la aparición
de los nuevos tipos raciales y sobre todo rasgará el velo o trama, que separa
el mundo visible y tangible del mundo invisible e intangible, el astral. Así
como hay un velo llamado "trama etérica" que separa los distintos
centros de fuerza del cuerpo humano y protege los centros de la cabeza de la
actuación del mundo astral, de la misma manera hay una trama que separa el
mundo de la vida física del mundo astral. Ésta será destruida segura y
lentamente por la acción de los rayos cósmicos sobre nuestro planeta. La trama
etérica que se encuentra entre los centros de la columna vertebral y en la cima
de la cabeza (protegiendo al centro coronario) es destruida en el mecanismo del
hombre por la actividad de ciertas fuerzas que existen en ese misterioso fuego
que denominamos kundalini. Los rayos cósmicos que el científico moderno conoce,
constituyen aspectos del kundalini planetario, y su efecto será el mismo en el
cuerpo del Logos planetario, la Tierra, así como sucede en el cuerpo humano; la
trama etérica entre los planos físico y astral está en proceso de destruirse y
este acontecimiento lo profetizan como inminente los sensitivos y los
espiritistas del mundo.
Grandes
e importantes cosas están en camino como resultado de esta actividad del
séptimo rayo. Pero aunque el reino animal reacciona poco a este tipo de
influencia, sin embargo, se producirán resultados muy definidos en el alma de
la forma animal. La puerta de la individualización o entrada en el reino humano ha estado cerrada desde la época
atlante, pero será abierta parcialmente por la nueva influencia; se dejará
abierta de par en par a fin de que algunos animales respondan al estímulo del
alma y descubran que el lugar que les corresponde es el del lado humano de la
puerta divisora. Parte de la reorganización que será efectuada como resultado
de la actividad del séptimo rayo concernirá a la relación que existe entre la
humanidad y el reino animal, y al establecimiento de mejores y más estrechas
relaciones. Esto conducirá a los hombres a aprovechar otro efecto del séptimo
rayo, el poder de refinar la materia con la cual están construidas las formas.
El cuerpo animal del hombre ha recibido gran atención científica durante los
últimos cien años, y la medicina y la cirugía han alcanzado un alto nivel de
realización. La estructura del hombre, su cuerpo y sus sistemas internos, con
sus diversos rituales, son comprendidos ahora como nunca; este resultado se
debe a la fuerza del rayo entrante con su poder de aplicar el conocimiento al
trabajo mágico. Cuando este conocimiento se aplique en forma intensa al mundo
animal se descubrirán nuevos e interesantes datos; cuando las diferencias que
existen entre el cuerpo físico de los animales y el de los humanos hayan sido
investigadas más detenidamente, aparecerá un nuevo y muy fructífero campo de
estudio. Estas diferencias pertenecen en gran parte al sistema nervioso; por
ejemplo, no se ha puesto suficiente atención al hecho de que el cerebro del
animal está realmente en la región del plexo solar, mientras que el cerebro
humano, el agente controlador, se halla en la cabeza, y actúa por intermedio de
la columna vertebral. Cuando los científicos sepan exactamente por qué el
animal no utiliza el cerebro de la cabeza como lo hace el hombre, obtendrán un
conocimiento más pleno de la ley que rige los ciclos.
Podría
decirse mucho sobre esto, pero muy poco sería aún comprendido. Hasta que la
fuerza del rayo entrante y todo lo que implica su entrada haya producido los
cambios adecuados en el sistema nervioso, resultará imposible hacer mayores
aclaraciones. Las células cerebrales, hasta ahora inactivas aún en los
pensadores más avanzados, deben ser puestas en actividad; cuando esto se logre,
recién será posible dar más enseñanza y dilucidaciones -pero no hasta entonces.
No obstante, debe transcurrir algún tiempo antes de que el actual mecanismo
humano se adapte para registrar lo nuevo y lo hasta ahora desconocido.
Quisiera
considerar ahora los tres puntos finales. Habrán observado que en algunas
clasificaciones anteriores existe una definida relación entre el primer reino
de la naturaleza o mineral, y el último reino, el reino solar, el séptimo y
último que se manifestará en nuestro
planeta. Existe una misteriosa unidad de respuesta entre el reino inferior en
la escala de la naturaleza y el superior, entre lo que expresa la mis densa manifestación
de la vida divina y lo que personifica su gloriosa culminación final. Esta
respuesta fomentada por la actividad del séptimo rayo produce esas reacciones
iniciales hacia los movimientos y rituales organizados que al fin de nuestro
gran período mundial demostrará la respuesta de nuestro entero sistema solar a
las mismas influencias fundamentales del séptimo rayo. Lo que ahora puede verse
en la organización de un cristal, una joya o un diamante, con su belleza de
forma, línea y color, su radiación y perfección geométrica, aparecerá igualmente
por intermedio de todo el universo. El gran Geómetra del Universo actúa a
través del séptimo rayo y pone Su sello sobre todas las formas de vida,
especialmente en el mundo mineral. La Fraternidad Masónica siempre lo ha sabido
y ha perpetuado simbólicamente dicho concepto en las grandes catedrales del
mundo que personifican la gloria del mundo mineral y son el signo del trabajo
del Maestro Constructor del universo.
Cuando
se haya consumado el gran trabajo veremos el Templo de Dios, el sistema solar,
organizado objetiva y subjetivamente; sus atrios y lugares sagrados serán
entonces accesibles a los hijos de los hombres, los cuales trabajarán sin
limitaciones y tendrán libre acceso a todos los lugares del edificio. Mediante
la magia del Verbo, que entonces se habrá recobrado, se abrirán de par en par
las puertas, y la conciencia del hombre responderá a toda manifestación divina.
Más que esto no puedo decir, pero el trabajo que realizan los Artesanos
simboliza la organización ritualista del universo. El reino mineral (con el
cual se realiza el trabajo y se expresa el plan geométrico) es al mismo tiempo
el símbolo y la empresa, el principio y la expresión concreta del propósito
divino.
Anteriormente
me referí al trabajo del séptimo rayo en conexión con los fenómenos de la
electricidad mediante los cuales se coordina y vitaliza el sistema solar.
Existe un aspecto del fenómeno eléctrico que produce cohesión, así como existe
un aspecto que produce luz. Esto aún no ha sido reconocido. En La Doctrina
Secreta de H.P.B. y en el Tratado sobre Fuego Cósmico se dice que la
electricidad del sistema solar es triple: el fuego por fricción, el fuego solar
y el fuego eléctrico -el fuego del cuerpo, el del alma y el del espíritu. Los
hombres de ciencia comienzan a comprender algo del fuego por fricción y
aplicamos a nuestras necesidades el fuego que da calor y luz y produce movimiento. Tal es el sentido físico
de las palabras. Uno de los inminentes y próximos descubrimientos será el poder
integrador de la electricidad al producir cohesión en todas las formas y
sustentar todas las formas de vida durante el ciclo en que se manifiesta la
existencia. También produce la unión de los atemos y de los organismos dentro
de las formas, construyendo así lo necesario para expresar el principio vida.
Los hombres investigan hoy temas como la electroterapia y estudian la teoría de
la naturaleza eléctrica del ser humano. Se están acercando rápidamente a este
futuro descubrimiento, y mucho se revelará en esta dirección dentro de los
próximos cincuenta años. El principio coordinador del cual hablan los hombres,
se refiere, en último análisis, a este concepto, y la base científica de todo
trabajo de meditación reside realmente en esta verdad fundamental. Introducir
fuerza y ofrecer un canal son modos místicos de expresar un fenómeno natural,
aún poco comprendido, pero oportunamente dará la clave del segundo aspecto de
la electricidad. Ésta será liberada en mayor medida en la Era de Acuario por la
intervención del séptimo rayo. Uno de los primeros efectos será el
acrecentamiento, la comprensión de la hermandad y su verdadera base científica.
Ya
me he referido al hecho de que dentro de poco tiempo el hombre debe actuar tan
libremente en el plano astral y a través de dicha conciencia, como ahora lo hace
en el plano físico. Hoy se pone el énfasis sobre el aspecto vital del hombre,
se discute la naturaleza del principio vida y se acentúa en todas partes la
necesidad de una acción "vital". Hablamos de la necesidad de aumentar
la vitalidad humana, de los animales y de las plantas; la cualidad de los
factores que producen vitalidad -el alimento, el sol y los rayos de color que
se utilizan tan ampliamente hoy- se infiltran ya lentamente en los pensamientos
de los médicos, mientras los propagandistas de alimentos envasados de nuestra
civilización moderna ponen de relieve su contenido vitamínico. Hablando
esotéricamente, esto se debe a que la conciencia humana se ha trasladado a los
niveles etéricos. Vemos que paralelamente al progreso del conocimiento moderno
sobre el alma como intelecto, se acrecienta la comprensión de "el alma
como vida", aunque permanece siendo el aparente e insoluble gran misterio.
Hay
dos acontecimientos que tendrán lugar próxima e inminentemente. La mayor parte
de los seres humanos están hoy polarizados en los niveles inferiores del plano
astral, pero son conscientes en el cuerpo físico. Esta diferenciación debe ser
estudiada. Dentro de poco tiempo muchos serán conscientes del cuerpo vital y
empezarán a ser conscientes en los niveles superiores del plano astral, y unos
pocos lo serán del plano mental. Pero un sinnúmero de personas están preparadas
para llegar a ser plenamente conscientes en el cuerpo astral y polarizarse
totalmente en el plano mental o centrarse en el alma. Esto demuestra la
maravilla y también la dificultad de los tiempos actuales.
Mediante
el ritual científico de la meditación (porque es realmente eso) este nuevo
enfoque puede hacerse más rápidamente. Mediante el culto científico del ritual
del servicio podrá desarrollarse aún más. El ritual del sistema solar es el
resultado de la meditación de Dios y el acto del servicio divino llevado a cabo
durante todo el período de manifestación. La subordinación de la vida inferior
al ritual del servicio significa, literalmente, la sintonización del individuo
con el ritmo de la vida, del corazón y de la mente de Dios Mismo. A esa
sintonización le sigue automáticamente un desarrollo espiritual.
c. LAS LEYES
ACTUANTES DE LOS RAYOS
Tenemos
ciertas grandes leyes conectadas con los siete rayos, eficaces para determinar
las líneas de demarcación, las separaciones que producen disidencias y las
diferenciaciones de la vida de Dios, manifestadas en:
1.
La constitución septenaria del
sistema solar.
2.
Los diez esquemas que indican la
realización solar.
3.
La constitución interna, o las
llamadas "cadenas", que caracterizan a cada existencia planetaria.
4.
La constitución planetaria de
nuestra Tierra en los diversos reinos de la naturaleza.
5.
Las diferenciaciones básicas de los
reinos, que producen los tipos humanos, agrupaciones, familias, ramas, imperios
y naciones.
Estas Leyes
de Separación son muy difíciles de comprender para la generalidad. Rigen la
vida de las formas y son el resultado del trabajo unificado, o más bien la
manifestación simultánea de las tres leyes expuestas en el Tratado sobre Fuego
Cósmico, y son:
1.
La Ley de Síntesis determina el
futuro, certifica la meta y concierne al aspecto vida o espíritu.
2.
La Ley de Atracción determina el
presente y rige la condición inmediata de los tipos planetarios. Concierne al
aspecto conciencia o alma.
3.
La Ley de Economía determina el
pasado, condiciona la conciencia planetaria y se ocupa del aspecto forma o
materia.
Cuando
estas tres leyes funcionan unidas, en nuestro particular ciclo y raza, producen
una fusión de fuerzas que impone cierto ritmo, una definida materialización de
energías y un tipo especifico de civilización que actúa por medio de lo que
denominados esotéricamente las Leyes de Separación. La mente es la que separa y
divide; la actividad mental (divina, superhumana, así como también humana) es
lo que produce las muchas diferenciaciones, proceso divisorio que llega a su
culminación en este período mundial en la quinta raza, la Aria. Estamos hoy
regidos por la Ley de Separación -una ley divina que tiene un fructífero
objetivo. Esto no debe olvidarse.
La
actividad de los tres aspectos divinos en relación a la familia humana, en la
primera raza nebulosa (acerca de la cual la ciencia nada sabe), produjo lo que
llamamos la Ley de Inmersión. Causó la creciente diversificación de la materia,
y revistió la vida que finalmente trajo la primera manifestación de los hijos
de Dios que encarnaban. No es una encarnación física tal como entendemos ese
término.
En
la siguiente raza, de la cual el hombre tampoco nada sabe, la fusión de las
tres energías divinas produjo la segunda ley. Debe recordarse que una ley es
sólo el efecto de la continua actividad inteligente del aspecto Vida a medida
que actúa en conjunción con la materia. A esta segunda ley la denominamos
(quienes nos ocupamos de la ley y de la energía) Ley de Capitulación, porque el
impulso establecido por el deseo de encarnar de los hijos de Dios, probó ser
demasiado fuerte para las fuerzas opositoras de la materia. Nada podía evitar
que vinieran a la existencia tangible los espíritus encarnantes. La materia se
rindió al espíritu, y el divino deseo y la divina voluntad pusieron su
signatura sobre las formas que aceleradamente se congregaban. Debe tenerse en
cuenta que a estas leyes se les aplican ciertos nombres que indican su relación
con la humanidad. Cuando están activas en otros reinos de la naturaleza su
influencia es diferente y se le aplican otras nomenclaturas.
En la siguiente raza, la Lemuriana, la triple
actividad de los atributos esenciales divinos se manifestó como la Ley de
Materialización o, como a veces se la denomina, la Ley de Radiación Oculta.
Esta ley concierne a la Luz que está en el hombre y a la protección de esa Luz,
en tiempo y espacio, a fin de producir su intensificación y su consiguiente y
subsiguiente radiación, para que por medio de la humanidad la luz pueda llegar
a todas las formas de expresión divina. Por la realización del hombre y la
conquista de la oscuridad, mediante la luz, la luz de la conciencia en todas
las formas debe ser llevada a la "brillante gloria que irradiará el
planeta, y la luz brillará en el mundo de las planetas como testimonio de la
gloria de.. .
La
cuarta ley que controla el destino humano es conocida por el curioso nombre de
Ley de las Mareas. Concierne a la vida del deseo, a la percepción sensoria y al
sentimiento, y está también íntimamente relacionada con el desarrollo de la
percepción. Es un aspecto de la Ley de Ciclos que controla la evolución solar,
ley fundamentalmente humana, protectora y desarrolladora. Controla la vida
cíclica y las mareas de todas las almas que son conducidas a la encarnación por
el gran río de la vida -sobre la ola del deseo- y es una de las leyes con las
cuales el aspirante debe trabajar en los comienzos de su entrenamiento. Hasta
que no pueda actuar como alma, independientemente de las turbulencias cíclicas
de la vida terrestre y libre del control de las mareas de la existencia
emocional, no podrá obtener la iniciación. La incapacidad de lograr esto
produjo en la tierra los grandes diluvios atlantes que pusieron fin a esa
antigua civilización.
Llegamos
ahora a la consideración de la Ley de Separación, porque nuestra raza está
controlada por la gran herejía de la separatividad. Mediante las separaciones,
hablando simbólicamente, los fuegos de la destrucción pueden irrumpir y
terminar con nuestra civilización, así como terminó la civilización Atlante, a
no ser que los conscientes hijos de Dios puedan construir esos puentes y
desarrollar esa comprensión que neutralice esta ley, poniendo en actividad la
ley que regirá a la futura raza. El trabajo que deben tratar de realizar los
discípulos del mundo es análogo al que ellos como individuos deben hacer para
lograr su propio desarrollo particular: construir el antakarana que servirá de
puente entre la conciencia humana y la espiritual y hará que la raza sea tan
intuitiva como actualmente es intelectual.
La
ley para la raza futura es muy difícil de expresar en forma comprensible. No
encuentro mejores términos para expresar adecuadamente su efecto funcional, que
las palabras la Ley de la Comprensión
Amorosa. Es una frase muy inadecuada y sentimental para apresar científicamente
un futuro gran desarrollo evolutivo en la conciencia humana, pero hasta que no
se realice esa desarrollo no tendremos términos para expresar el verdadero
significado de la idea subyacente. Lo antedicho debe ser suficiente.
Enumeraré
estas leyes correlativamente a fin de tener una mejor idea de su relación e
interrelación:
1.
Ley de Inmersión primera
raza.
2.
Ley de Capitulación segunda
raza.
3.
Ley de Materialización raza
Lemuriana.
Ley de Radiación Oculta.
4.
Ley de las Mareas raza
Atlante.
5.
Ley de Separación raza Aria.
6.
Ley de Comprensión Amorosa próxima raza.
Por la
correcta comprensión de estas leyes podemos adquirir una vislumbre de la actual
situación mundial en lo que respecta a las naciones y captar más
inteligentemente las influencias de rayo que, en conjunción con estas leyes,
han causado las típicas y diversas unidades nacionales.
6. Las Naciones
u los Rayos
En
conexión con el estudio de los rayos que rigen e influencian a las principales
naciones del mundo, el estudiante debe tener en cuenta que en la actualidad
todas se rigen principalmente por la Ley de Separación, pero hay grupos
avanzados en cada nación que comienzan a responder a la Ley de Comprensión -ley
que oportunamente recalca la eterna hermandad del hombre y la identificación de
todas las almas con la Super-Alma, en la conciencia racial, así como también la
unicidad de la Vida que afluye, penetra, anima e integra el entero sistema
solar. Por lo tanto, esta Vida funciona en y a través de todos los esquemas
planetarios, con sus reinos de formas y con todo lo que puede incluirse (en
nuestro sistema solar) en la frase "vida de la forma", frase que
contiene tres grandes y fundamentales conceptos e ideas de la vida, la materia
y la evolución.
Durante
la era acuariana se facilitará y acelerará el funcionamiento de la Ley de la
Comprensión Amorosa, ley que más tarde traerá el desarrollo del espíritu
internacional, la creencia mundial en un sólo Dios y la convicción de que la
humanidad es la máxima expresión de la divinidad en este período mundial, transfiriendo la conciencia humana del mundo
de las cosas materiales a ese mundo mis puramente síquico que conducirá con el
tiempo al mundo espiritual. Debe recordarse que (para la humanidad avanzada) el
reconocimiento de la secuencia de estas expansiones de conciencia es:
1.
El mundo de la vida síquica.
Requiere como primer paso que la conciencia cerebral del aspirante reconozca la
necesidad de un control mental y espiritual.
2.
El mundo del desarrollo y control
mentales.
3.
El mundo del alma o ego.
Cuando
estos tres reconocimientos se estabilicen en el aspirante, entonces el
discípulo reconoce...
4.
El control por el alma, de la vida
en el plano físico.
5.
La facultad interpretativa de la
mente iluminada.
6.
El funcionamiento y la utilización
de los poderes síquicos, el lugar que les corresponde y la parte que desempeñan
en el campo del servicio inteligente.
7.
La existencia de una vida inspirada
y creadora en el plano físico.
Pero en el
desarrollo de la conciencia racial, el proceso no sigue las mencionadas etapas
y secuencia. Ello se debe al estímulo y a la consiguiente estimulación del
aspecto forma mediante la acrecentada radiación y la potencia del dinámico
Nuevo Grupo de Servidores del Mundo, de cuyas filas forman parte aquellos que
han pasado o están pasando las etapas del aspirante y del discípulo,
aprendiendo así a servir. El desarrollo síquico de las masas es igual al
desarrollo espiritual de la humanidad avanzada. Esto puede observarse hoy en
gran escala en todas partes y explica el enorme auge de los movimientos
espiritistas y el gran acrecentamiento de los poderes síquicos inferiores. La
antigua magia atlante y el siquismo inferior se hallan nuevamente entre
nosotros en el gran girar de la rueda de la vida, pero se obtendrán buenos
resultados si los discípulos mundiales y las personas espiritualmente
orientadas están a la altura de esta oportunidad.
Centenares
de personas (y muchos millares en América) están siendo influenciadas por la
Ley de la Comprensión Amorosa. En todas las naciones la mayoría responde a la
amplia tónica fraternal sintética, pero la masa aun no comprende nada de esto,
y gradualmente sus compatriotas deben llevarlas por el buen camino mediante el
constante desarrollo de la correcta comprensión.
Tengan
esto en cuenta todos los que trabajan para la paz mundial, las correctas
relaciones, la armonía y la síntesis.
a. LAS
PRINCIPALES NACIONES Y SUS RAYOS
Las
grandes naciones están controladas por dos rayos, así como lo está un ser
humano. De las naciones pequeñas no nos ocuparemos. Todas las naciones están
controladas por el rayo de la personalidad (si así podemos denominarlo), que en
la actualidad es el factor dominante, potente y principal factor controlador, y
por el rayo del alma, presentido sólo por los discípulos y aspirantes de
cualquier nación. Este rayo del alma debe ser evocado por el Nuevo Grupo de
Servidores del Mundo para que entre en una acrecentada actividad funcionante,
porque constituye uno de sus principales objetivos y tareas. Esto nunca debe
olvidarse. Mucho podría escribirse sobre la influencia histórica ejercida por
los rayos durante los últimos dos mil años y la forma en que los grandes
acontecimientos han sido influenciados o provocados, por la periódica
influencia de rayo. Pero para hablar de ello no tengo tiempo ni deseo hacerlo.
Por interesante que sea este tema y aunque indique los actuales problemas y
tendencias nacionales, lo único que puedo hacer ahora es señalar los rayos que
rigen a cada nación, y dejar que se estudie y se observe su efecto con
tranquilidad y se comprenda su relación con la actual situación mundial.
Quisiera hacerles notar que los rayos que rigen determinada nación, y están hoy
en manifestación, son muy poderosos, sea en forma material o egoica, aunque
algunos de los problemas se deben a que ciertos rayos que rigen determinadas
naciones, están actualmente fuera de manifestación.
Nación Rayo de la Person. Rayo Egoico Lema
India 4to. Rayo del Arte ler. Rayo
de Gob. "Oculto la Luz".
China 3er. Rayo del Rayo de Gob. "Indico el
Intelecto Camino".
Alemania ler. Rayo de Poder 4to. Rayo
del Arte "Preservo".
Francia 3er. Rayo del Rayo de "Libero
la Luz".
Intelecto Conocimiento
Gran
Bretaña ler. Rayo de Poder Rayo de Amor "Sirvo
o de Gob.
Italia 4to. Rayo del Arte 6to. Rayo
de "Abro los
Idealismo Senderos".
Estados
Unidos Rayo de Rayo de Amor "Ilumino el
de
América 6to. Idealismo 2do. Camino".
Rusia 6to.
Rayo de 7mo. Rayo de Magia "Vinculo dos
Idealismo y
Orden Caminos".
Austria 3to. Rayo de 4to. Rayo
del Arte "Sino en el
Conocimiento Camino
Ilum."
España 7mo. Rayo Orden 6to. Rayo
de "Disperso las
Idealismo Nubes".
Brasil 2do. Rayo Amor 4to. Rayo Arte "Oculto la
Simiente".
Un
concienzudo análisis de lo anterior indicará las líneas seguidas por la
comprensión racial. Hay una concordancia natural entre los rayos actuales y
modernos de la personalidad de Alemania y Gran Bretaña, y también una relación
entre Francia y Gran Bretaña, a través de sus lemas nacionales Esotéricos y los
dos símbolos que les corresponde esotéricamente. El símbolo de Francia es la
flor de lis, adoptada hace siglos por designio divino y representa los tres
aspectos divinos de la manifestación. El énfasis puesto sobre el tercer aspecto
produce la manifestación inteligente. El símbolo de Gran Bretaña, también por
designio divino, es las tres plumas que lleva como escudo las armas del
Príncipe de Gales. El chispeante y brillante intelecto francés, con su
tendencia científica, se debe a la interacción que existe entre el tercer rayo
de la Inteligencia Activa y el quinto rayo de Comprensión Científica. De allí
su asombrosa contribución al conocimiento y al pensamiento del mundo, y su
brillante y colorida historia. Recordemos también que la gloria del imperio que
fue Francia garantiza la gloria de la divina revelación que reside en el
futuro, pero le corresponderá sólo cuando deje de vivir en su maravilloso
pasado y vaya hacia el futuro para demostrar la realidad de la iluminación,
meta de todo esfuerzo mental. Cuando el intelecto de los franceses se dirija
hacia el descubrimiento y la dilucidación de las cosas del espíritu, entonces
traerán al mundo la revelación. Cuando su rayo egoico domine al tercer rayo y
la acción separatista del quinto rayo sea trasmutada en la función reveladora
de este rayo, entonces Francia entrará en un periodo de nueva gloria. Su
imperio será el de la mente y su gloria la del alma.
Se
evidencia que la característica sobresaliente de Gran Bretaña es la facultad de
gobernar. Inglaterra es un ejemplo del arte de controlar y su función, como lo
comprenderán, ha sido la primer tentativa en crear una agrupación de naciones
federadas y demostrar la posibilidad de tal agrupación. Los Estados Unidos de
América realizan algo similar, fusionando los ciudadanos de muchas naciones en
un estado federal compuesto de provincias
subsidiarias en lugar de naciones subsidiarias. Estas dos potencias
actúan de esa manera y con ese amplio objetivo a fin de dar al planeta, con el
tiempo, un sistema de agrupaciones dentro de una frontera nacional o de un
imperio, aunque tendrá una frontera internacional que simbolizará la técnica de
gobierno de la nueva era. El segundo Rayo de Amor o Atracción, rige en forma
egoica al Imperio Británico; existe una relación entre esto y el hecho de que
el signo de Géminis rige a los Estados Unidos y a Londres. La mente flexible,
mercurial e intuitiva está íntimamente aliada con el aspecto divino de amor y
comprensión, y produce atracción e interpretación.
Es
interesante observar que el cuarto rayo de Armonía o Arte, que pronto entrará
nuevamente en el poder en sus aspectos mayores, será prominente en los destinos
de la India, Alemania, Italia, Austria y Brasil. De allí que existan tantas
dificultades preliminares en los tres países europeos. El sexto rayo es potente
en Rusia, Estados Unidos, Italia y España. La adhesión fanática a un ideal
también es responsable de los poderosos cambios efectuados en estos cuatro
países; en Alemania e Italia, como vimos, puede observarse el poder armonizador
del cuarto rayo. Por eso tenemos en esos países un proceso de destrucción y
derrumbe de viejas formas, previo a la adecuada respuesta a la influencia del
rayo entrante. Debe recordarse que lo que sucede a los individuos también
acontece a las naciones -la reacción a la acrecentada influencia del rayo
egoico va siempre acompañada de un período de destrucción, pero este período es
sólo momentáneo y preliminar.
La
India oculta la luz, y cuando esa luz sea liberada sobre el mundo y revelada a
la humanidad, traerá armonía en el aspecto forma, pues las cosas se verán tal
como son y estarán libres de todo espejismo e ilusión; esta luz armonizadora es
muy necesaria en la India misma, y cuando se haya manifestado se obtendrá la
actuación correcta del primer rayo de Poder o Gobierno. La voluntad del pueblo
será vista en la luz. A este respecto Gran Bretaña entra en actividad renovada
porque su rayo de la personalidad y el rayo egoico de la India son los mismos.
Muchos británicos están subjetivamente vinculados con la India, durante
encarnaciones y asociaciones pasadas. La lucha entre Gran Bretaña y la India es
en gran parte un asunto de familia, en el sentido más amplio del término; a eso
se debe el encono –predominante encono del hermano mayor que ve al menor
usurpar sus prerrogativas. Muchos administradores británicos regresan a su
tierra natal (la India), y aunque no lo comprendan, continúan lo que iniciaron
en otras vidas y en otros cuerpos. Existe, como han de saber, un estrecho
vínculo entre el segundo y el cuarto rayo, y esto surge también de la relación
entre Inglaterra y la India, porque hay un destino que deben cumplir conjuntamente.
La
tendencia estática y estabilizadora de Alemania, demostrada, por ejemplo, en su
inútil esfuerzo por conservar la pureza de una raza, hoy imposible, se debe a
su personalidad de primer rayo, mientras que la fuerza de su cuarto rayo egoico
es responsable del esfuerzo para regimentar y armonizar todos los elementos
dentro de sus fronteras, excluyendo sin embargo a la raza hebrea. Más adelante
me ocuparé del problema de los judíos. Alemania no puede evitar de actuar como
lo hace, pues aunque el primer rayo no está en manifestación, como entendemos
el término, la mayoría de los egos que están actualmente en el poder en
Alemania pertenecen al primer subrayo de los diferentes siete rayos, por lo
tanto desde un ángulo dominante trasmite la fuerza de primer rayo. Hay aquí una
insinuación. Por esta razón Gran Bretaña puede hacer contacto con la raza
alemana y manejar su sicología con mayor comprensión que Rusia, Italia o
Francia. Comparten cualidades similares, y uno de los servicios que puede
prestar actualmente Inglaterra es ayudar a establecer la paz mundial y a vivir
de acuerdo a su lema "Sirvo", actuando como mediadora.
Un
cuidadoso análisis del idealismo de Rusia y de los Estados Unidos, no revelará
semejanza alguna en la meta de sus idealismos, porque el ruso es impulsado por
su alma de séptimo rayo a imponer un ceremonial forzado de ritmos ordenados que
conducen a un orden idealizado y a una comunidad de intereses. Debido a ello y
al trabajo mágico obligado, están presentes y activas en Rusia algunas fuerzas
que deben ser manejadas muy cuidadosamente por la Hermandad de la Luz; no son
exactamente blancas como se las denomina, pero conciernen a la magia de la
forma, mientras que la magia blanca pura concierne únicamente al alma o aspecto
subjetivo. Las así llamadas fuerzas negras no prevalecen en Rusia como tampoco
en otras partes del mundo, pero la reacción y actitud rusa ante la autoridad y
el orden impuesto, contienen en sí mayor influencia mágica de séptimo rayo que
en otros países, tal como Alemania, la cual también impone orden y normas de
vida regimentadas.
Advertirán
que entre las principales naciones sólo Brasil, Gran Bretaña y los Estados
Unidos de América se hallan definidamente bajo la influencia del segundo rayo.
Un hecho interesante emerge a medida que consideramos esta agrupación. Gran
Bretaña custodia el aspecto sabiduría de la fuerza de segundo rayo de la raza
Aria. Los Estados Unidos cumplen el mismo cargo para la sexta o venidera
subraza, raza germen para la futura sexta gran raza, mientras que Brasil
funcionará como el principal divisor de la sexta raza. Estas tres razas
personifican el aspecto cohesivo y atractivo del segundo rayo y lo demostrarán
mediante un sabio e inteligente gobierno basado en el idealismo y en el amor.
Por lo tanto, Estados Unidos representará una fusión de razas, dominando el
elemento anglosajón. Más tarde Brasil representará lo mejor que las razas
latinas podrán oportunamente aportar. Esta fusión se considerará desde el
ángulo de los tipos de rayo y de los principios básicos en desarrollo, y no
desde la cultura y la civilización.
Por
lo tanto, Gran Bretaña representa el aspecto mente, expresado como gobierno
inteligente, que se basará oportunamente en una justa comprensión amorosa. Digo
que éste es el ideal que tiene ante sí, no lo que ya ha realizado. Estados
Unidos representa la facultad intuitiva, expresándose como iluminación y poder
de fusionar y mezclar. Brasil (o como pueda llegar a llamarse, pues dicho
acontecimiento tendrá lugar dentro de miles de años) representará una
civilización vinculadora e interpretativa, basada en el desarrollo de la
conciencia abstracta, mezcla de intelecto e intuición, que revela el aspecto
sabiduría del amor en toda su belleza. Pero el período de desarrollo de esta
gran civilización se halla aún muy distante para hacer conjeturas anticipadas.
En
la actualidad es muy peligroso en estos días de lucha y dificultades,
expresarme en forma más definida sobre las futuras líneas de desarrollo. El
destino y la actuación futura de las naciones están ocultos en la actual
actividad. La mayoría de los que leen este tratado son muy nacionalistas en sus
puntos de vista y se preocupan demasiado por el significado y la suprema
importancia de su propia nación, por lo tanto, sólo puedo generalizar e indicar
las principales líneas de progreso. El papel de profeta es demasiado peligroso,
porque el destino reside en las manos de los pueblos, y nadie sabe con
exactitud qué camino tomarán para llegar a la meta. La inevitabilidad de esa
meta es segura, como lo es su ultérrima realización; los incidentes del camino
no pueden revelarse, pues están ocultos en el karma racial. No ha llegado el
momento para que la mayoría de los pueblos de cualquier raza puedan vislumbrar
el cuadro en su totalidad y se les permita conocer la parte que su nación debe
desempeñar en la historia de las naciones. Todas sin excepción (y esto es una
verdad muy conocida, cuya repetición raras veces da frutos) tienen sus virtudes
y vicios peculiares. Estos dependen de:
a.
La etapa de evolución.
b.
La medida de control ejercida por el
rayo de la personalidad.
c.
El control emergente que ejerce el
rayo egoico.
d.
La polarización de la nación.
Es
útil tener presente, al considerar a las naciones, que algunas son negativas y
femeninas y otras masculinas y positivas. La India, Francia, Estados Unidos de
América, Rusia y Brasil son femeninas, y constituyen el aspecto madre
sustentador. Son femeninas en su sicología, intuitivas, místicas, sensitivas,
seductoras, hermosas y les agrada el exhibicionismo y el color, y poseen todos
los defectos del aspecto femenino, tales como acentuar demasiado el aspecto
material de la vida, la pomposidad, las posesiones y el dinero, como símbolo
que representa el aspecto forma. Actúan como madre y nutren la civilización y las
ideas.
La
China, Alemania, Gran Bretaña e Italia son masculinas y positivas; mentales,
políticas, gobernadoras, regimentadoras conscientes del grupo, ocultas,
agresivas, fastuosas, interesadas en la ley y en darle importancia a la raza y
al imperio. Pero son más incluyentes y piensan en términos más amplios que el
aspecto femenino de la manifestación divina. Le será útil al lector consultar
la clasificación dada en las páginas 291-92 considerar las expresiones superior
e inferior de los rayos y observar cómo actúan en relación con los rayos de la
personalidad y del alma de las diferentes naciones. Tomemos como ejemplo la
manifestación del rayo egoico de la nación alemana. Su expresión inferior es la
construcción arquitectónica, y puede verse cómo hace sentir hoy su presencia en
el estilo nuevo y moderno de sus edificios. Su expresión superior no se
advierte todavía, pero Alemania dará algún día al mundo una forma sólida de
gobierno Jerárquico. Es interesante observar que ya se evidencia la expresión
superior del rayo egoico de Francia, el quinto. El interés científico
demostrado en el siquismo y en la sicología es una reacción hacia ese rayo de
influencia, y aunque apenas se percibe, contiene la garantía para el futuro. La
influencia del sexto rayo que rige a la personalidad o al aspecto forma de los
Estados Unidos de América, se evidencia ampliamente en sus diversificadas
religiones y en la aptitud nacional por la organización idealista; también hace
sentir su presencia el segundo rayo del alma, de allí el consiguiente interés
en los fenómenos y en la veracidad de la realidad de la iniciación.
El
análisis dado anteriormente de las características de rayo puede también
aplicarse a las naciones y países de todo el
mundo. Por lo tanto, se observará que la mayoría de los septenarios de
la naturaleza, que tienen sus raíces en el primer septenario de rayos, pueden
manejarse con sorprendentes e interesantes resultados en la Ley de Analogía o
Correspondencia.
Las
relaciones intuitivas y las principales separaciones intelectuales se deben a
las influencias del rayo regente. España, Austria y Francia, debido a que están
regidas por el séptimo, quinto y tercer rayos, tienen una estrecha
interrelación, desarrollada en forma muy interesante en la Edad Media, cuando los
destinos de estas tres naciones parecerían estar íntimamente entrelazados. El
nuevo país, o Estados Unidos, está igualmente asociado, en forma esotérica e
íntima, en su aspecto forma, con Brasil, Rusia e Italia, de allí la temprana
emigración de italianos y rusos hacia América y también la atracción que
ejercen los países sudamericanos en la conciencia norteamericana y el
acrecentamiento del ideal Panamericano.
Estas
relaciones corresponden al aspecto forma y emergen del rayo de la personalidad.
La mayoría de estas relaciones se observarán si los países y sus rayos son
sometidos a un cuidadoso estudio. El rayo de atracción o inclusión (2do. rayo),
el rayo del fenómeno eléctrico (3er. rayo) y el del intelecto (5to. rayo),
están potencialmente muy activos en la actualidad porque están todos en
manifestación, y el entrante séptimo rayo en forma lenta pero segura (a pesar
de las apariencias) impone orden y control jerárquicos en el planeta. Debe
recordarse que todo proceso natural en su ritmo es debidamente lento, de lo
contrario sus efectos serían demasiado destructivos. El efecto de estas
influencias se experimenta en el siguiente orden correlativo al:
1.
Presentir un ideal.
2.
Formular una teoría.
3.
Acrecentar la opinión pública.
4.
Imponer un canon en la vida evolutiva.
5.
Producir una forma basada en ese
desarrollo.
6.
Estabilizar el funcionamiento de la
vida dentro de la forma.
Debe
recordarse que cada rayo personifica una idea que puede ser sentida como un
ideal. Los rayos crean con el tiempo los cánones mundiales que moldean las
formas planetarias, produciendo así la potencia interna del proceso evolutivo.
La moderna sicología comienza a reconocer ya la tendencia a formar cánones en
conexión con el ser humano individual, y delinea y clasifica sus cánones
emocionales y mentales. En el microcosmos sucede lo mismo que en el
macrocosmos. Cada rayo produce tres cánones principales que se imponen al
aspecto materia sea el de un hombre, una nación o un planeta. Estos tres
cánones son:
1.
El emocional personifica la
aspiración del hombre, de la nación o de la vida planetaria, y es la suma total
de la tendencia del deseo.
2.
El mental surge posteriormente con
el tiempo y rige los procesos mentales del hombre, la nación y el planeta.
Oportunamente llega a ser el factor controlador de la personalidad o vida de la
forma. Los cánones emocional y mental constituyen los aspectos negativo y
positivo del rayo de la personalidad.
3.
El del alma, es la meta que
predispone al círculo infranqueable o destino que el principio inmortal, el
ángel solar, logra eventualmente imponerlo, y más tarde con el tiempo, en la
vida de la forma. Este canon del alma finalmente reemplaza y anula los dos
procesos anteriores que producen dichos cánones.
He
expuesto aquí fructíferas líneas de estudio a través de las cuales el lector
puede llegar a una comprensión inteligente de lo que acontece actualmente en la
vida de las naciones del mundo.
Si,
por ejemplo, el rayo de los ángeles solares es el quinto, el rayo de la mente,
el rayo egoico de Francia, puede hacer sentir su potencia a través de la
tensión y el esfuerzo de la actual condición mundial, entonces podría
adjudicársele a Francia la gloria culminante de probar al mundo la realidad de
la existencia del alma y demostrar la técnica del control egoico. El canon del alma
podrá ser traducido por el genio del intelecto francés en términos que la
humanidad pueda comprenderlo y conocer la verdadera sicología del alma. Además,
el genio alemán se ha manifestado con frecuencia a través del cuarto rayo de su
alma, y por medio de ese canon ha dado al mundo gran parte de su descollante
música y filosofía. Cuando nuevamente esto se manifieste y el canon del alma se
plasme más sólidamente en la conciencia alemana, comenzaremos a comprender la
significación del superhombre, visión de este ideal que Alemania ha captado,
aunque todavía lo interprete erróneamente, pero podrá proporcionar el canon del
superhombre, que es su destino final.
Si el ideal que posee Inglaterra sobre la
justicia (el Canon del rayo de su personalidad) puede ser trasformado y
trasmutado por su rayo egoico, de amor, en servicio mundial inteligente y
justiciero, podrá dar al mundo el canon del verdadero gobierno, que es el genio
o la latente cualidad del alma británica. Si el idealismo de los Estados Unidos
de América, que expresa hoy su personalidad y lo evidencia en su ruidosa y
proclamada idea de lo más grande y lo mejor, pudiera ser iluminado por la ley
del amor, entonces el canon que subyace en la estructura de los Estados Unidos
podría verse como líneas de luz, y tendríamos el canon de la futura luz racial
en contraposición a las muchas tendencias nacionales separatistas. De esta
manera el lector inteligente podría observar y desentrañar los cánones
fundamentales que corresponden a cada nación y también el canon emocional de
los Estados Unidos, que en la actualidad se expresa como sentimiento y deseo
personal, y podría traducirse en términos de verdadera benevolencia. El canon
mental de los Estados Unidos se evidencia en la información masiva dada por las
escuelas, la radio y la prensa. Más adelante esto podría trasmutarse en
percepción intuitiva. El canon del alma de los Estados Unidos se expresa por
las adquisiciones de la nación y su amor a las posesiones, que se obtienen
mediante el mal uso de la ley del amor, ley que eventualmente cambiará el amor
material por el amor a lo real, y la adquisición de las cosas de la forma por
las cosas del espíritu.
b. EL
PROBLEMA JUDÍO
En
relación con las naciones y los rayos quisiera ahora exponer ciertas
condiciones fundamentales que en forma parcial explican el así denominado
problema judío -problema que ha existido durante siglos y que actualmente
preocupa profundamente a infinidad de personas, incluyendo a los miembros de la
Jerarquía planetaria. Si este problema puede ser resuelto, constituirá uno de
los factores más poderosos para restablecer la comprensión y la armonía
mundiales, pero no puede resolverse sin la colaboración de las personas de
buena voluntad de todo el mundo. Muy poco puedo decir referente a esta cuestión,
pasible de ser controlada y probada, porque la clave del problema reside en la
misma noche de los tiempos, es decir, cuando el sol pertenecía a la
constelación de Géminis. En esta época se erigieron dos pilares que, como todos
los masones saben, son los dos grandes jalones de la masonería. A esto se debe
el matiz judío de todo trabajo masónico,
aunque no es judío en el sentido que imparte hoy dicha palabra. Por lo tanto,
si los hechos son tan antiguos, ¿quién puede creer que lo que digo es exacto o
que mis conclusiones son correctas o erróneas? Sólo presento los hechos tales
como los conozco, porque tengo acceso a los archivos más antiguos que conoce el
hombre.
El
rayo de la personalidad, el rayo de la forma material del pueblo judío, es el
tercero. Su rayo del alma es el primer rayo. El signo astrológico que le
pertenece es Capricornio, con Virgo en el ascendente. El planeta Mercurio y el
signo Virgo desempeñan una parte prominente en su destino. Tales indicaciones
son suficientes para proporcionar al estudiante avanzado y al astrólogo los
puntos sobresalientes que arrojarán luz sobre su extraña historia. La tendencia
del judío a manipular fuerzas y energías y a utilizar "cuñas" para
llevar a cabo sus fines deseados, se debe a la influencia de tercer rayo. Como
raza son legisladores natos, de allí proviene su tendencia a dominar y a
gobernar, pues su rayo egoico es el primero y de aquí la constante aparición de
la cabra en su historia, y la enseñanza sobre la madre virgen que deberá dar a
luz al Mesías.
En
todo grupo -en el cielo como en la tierra- algunos entes del grupo tienden a
rebelarse y a demostrar una iniciativa distinta de los demás entes del grupo.
Cuando nuestro universo solar vino a la existencia, en el lenguaje alegórico de
las antiguas escrituras, que se dijo "hubo guerra en el cielo",
"el sol y sus siete hermanos" no actuaron con verdadera unanimidad,
por eso (y aquí hay una insinuación) nuestra Tierra no es uno de los siete
planetas sagrados. Como sabemos existe la antigua leyenda de una de las
pléyades que se perdió y muchas historias similares. Tampoco en la Cámara del
Concilio del Altísimo todo ha sido paz y comprensión, sino a veces guerra y
discrepancia; esto está muy bien aclarado en las diversas historias narradas en
El Antiguo Testamento. Simbólicamente hablando, algunos de los hijos de Dios,
cayeron de su elevado estado, conducidos en una época por "Lucifer, hijo
de la mañana". Esta "caída de los ángeles" fue un extraordinario
acontecimiento en la historia de nuestro planeta, aunque sólo un fenómeno
pasajero e interesante en la historia del sistema solar, y un incidente sin
importancia en los asuntos de las siete constelaciones a las cuales pertenece
nuestro sistema solar. Deténganse por un momento, reflexionen sobre esta
afirmación y reajusten su sentido de los valores. El valor de los
acontecimientos varia en importancia de acuerdo al punto de vista, y lo que
(desde el ángulo del desarrollo de la conciencia en nuestra Tierra) puede ser
un factor de mucha importancia y de valor determinante desde el ángulo
universal no lo será. Si para un individuo sus asuntos son de capital
importancia, para la humanidad no lo son. Todo depende de quien se mantiene en
el Centro del escenario en el drama de la vida, y alrededor de qué factor central
giran los acontecimientos triviales e importantes cíclicamente.
Dentro
del rayo del poder y de la vida, la expresión del cuarto reino de la
naturaleza, el humano, existía una analogía de esa independencia y separación
que caracterizó a los grupos principales. En los postreros tiempos lemurianos,
un grupo de hombres altamente desarrollados, desde el punto de vista de esa
época, que se contaban entre los que entonces eran discípulos mundiales,
discreparon con la Jerarquía planetaria y se - separaron de la "ley de los
iniciados". Fue una época en que la enseñanza ponía de relieve la parte
material de la vida y el enfoque de la atención se centraba sobre la naturaleza
física y su control. El Antiguo Comentario define lo sucedido con las
siguientes palabras, y a medida que se lea la mesurada cadencia de esa antigua
escritura, sería de valor comprender que las frases se refieren a ese grupo de
discípulos que fueron los primitivos fundadores de la actual raza judía:
"La
ley se proclamó en el grupo interno que guiaba los destinos de los hombres:
Desapéguense. Retengan en sí el poder de aferrar, adquirir y recibir. Los hijos
de Dios que se entrenan para dejar el mundo de los hombres y entrar en la luz,
siempre viajan libremente. No se aferran a lo que poseen. Libérense y penetren
por los portales de la paz.
"Algunos
hijos de Dios, cargados con los tesoros de la tierra, esperaban afuera de los
pórticos, preparados para entrar cuando fuera pronunciada la palabra que
abriría de par en par las puertas. Traían sus dádivas como ofrendas para el
Señor de la vida, el Cual no las necesitaba. Querían atravesar esos portales,
no con fines egoístas, sino para presentarle los tesoros recogidos en el mundo
y así demostrar su amor.
"Nuevamente
se pronunció la palabra: Abandonen todo y traspongan el portal sin llevar nada
de la tierra. Esperaron y discutieron. El resto de los que estaban preparados
entraron en la luz y pasaron entre los pilares del portal; abandonaron las
cargas que habían traído, entraron libres y fueron aceptados sin llevar nada.
"Debido
a que viajaban como grupo, progresaban y adquirían cosas grupalmente,
respondieron al mandato divino y se detuvieron. Allí esperaron, permaneciendo
ante el portal del Sendero, aferrados a los tesoros acumulados durante miles de
ciclos. Nada querían abandonar. Habían trabajado para adquirir las riquezas que
poseían. Amaban a su Dios, y a Él querían entregar la medida más plena de sus
riquezas. No amaban la disciplina.
"Nuevamente
se pronunció la Palabra: Abandonen todo lo que poseen y entren libres.
“Pero tres se rebelaron contra ese mandato
austero. Los demás obedecieron. Atravesaron los portales, dejando a los tres
afuera. Muchos fueron elevados a alturas de bienaventuranza. Los tres quedaron
afuera aferrados firmemente a sus tesoros."
En esta
milenaria escritura, la más antigua del mundo, reside el secreto de la historia
masónica y la muerte del Maestro por los tres que estaban más íntimamente
asociados a Él en su muerte y sepultura. Los masones reconocerán a los tres a
que me refiero aquí, porque fueron los fundadores de la moderna raza judía,
tres discípulos avanzados que les indignaba la orden de entrar libres y sin
trabas en el lugar donde se halla la luz. Trataban de retener lo que habían
reunido y ponerlo al servicio de Dios. Ellos no podían reconocer que su móvil
era el amor a las riquezas y el deseo de retener lo que habían ganado. La
antigua tradición, como lo enseñaron los instructores del pasado, dice que...
"Volvieron
sus rostros hacia los portales de la tierra. Sus amigos siguieron adelante...
Ellos quedaron atrás... Los Maestros se reunieron en cónclave y decidieron cual
sería el destino de quienes, habiendo llegado hasta los Portales de la Luz,
amaban más las posesiones del mundo que servir a la luz. Nuevamente se pronunció
la Palabra dirigida a los tres rebeldes, que esperaban fuera de los portales:
"Retengan
lo que poseen y reúnan más, pero no conocerán la paz. Cosechen los frutos de la
mente, busquen el poder en las grandes posesiones, pero no tendrán un lugar
seguro donde habitar. Aunque son discípulos del Señor, no participarán
internamente de la paz, no tendrán seguridad ni conocerán el éxito ni tendrán
el poder de retener las ganancias.
"Tendrán
siempre un conocimiento superficial de Aquel que vigila a todos. Tendrán
siempre el impulso de reunir y amasar riquezas. Nunca tendrán tiempo para
retenerla y gozarla.
"Continúen
hasta que llegue el momento de permanecer nuevamente ante los Portales de la
Luz, pero entonces con las manos vacías. Entren libres, aceptados por los
Servidores del Señor y conocerán eternamente la paz.'"
La
antigua leyenda dice que los tres partieron con pena y rebeldía, cargados con
sus tesoros; así comenzó la historia del judío errante. Es significativo
recordar que uno de los más grandes Hijos de Dios que ha trabajado en la tierra
y ha compendiado en Sí Mismo el camino de la realización, Jesús de Nazaret, era
judío. Invirtió las primitivas condiciones; absolutamente nada poseía. Fue el
primero de nuestra humanidad que logró la meta; descendía directamente del
mayor de los tres discípulos originales que se revelaron contra el drama del
desapego. El judío personifica en sí mismo al hijo pródigo mundial. Es el
símbolo del discípulo que todavía no ha aprendido la lección del justo sentido de los valores. Ha
sido la víctima de la Ley de la Luz y es incapaz de acatar esa ley. Pecó
voluntariamente sabiendo cuáles serían los resultados. De allí que conoce la
ley como ninguna otra raza, porque es eternamente su víctima. Ha proclamado la
ley desde su ángulo negativo; la Ley de Moisés rige hoy en gran parte del mundo
y, sin embargo, no logra traer a la vida la justicia y la verdadera legalidad.
Los
discípulos del otro grupo que en su día y época representaron a la raza,
pasaron a través de los antiguos portales de la iniciación y dieron el primer
gran paso. Volvieron con un vago y latente recuerdo del episodio que los separó
de sus tres condiscípulos. Al retornar a la vida terrenal hablaron de este
acontecimiento. Ése fue su error, y comenzó el largo antagonismo que aún
continúa. Estos discípulos hicieron un largo peregrinaje y entraron en la paz
eterna, pero persisten todavía los resultados de su primitiva deslealtad, la de
revelar los acontecimientos ocultos de la iniciación.
En
forma curiosa esta antigua raza, fundada por los tres que amaban más lo que
tenían para ofrecer, que lo que ansiaban obtener, fueron los originadores de la
tradición masónica. Su historia (e incidentalmente la historia de la humanidad)
está personificada en ese dramático ritual. En recompensa a su sinceridad
-porque se sublevaron sinceramente, creyendo que estaban en lo correcto- se les
concedió el permiso de representar cada año, en el día correspondiente al que
podían haber entrado en la luz, la historia de la búsqueda de la luz. Debido a
que habían estado al borde de resucitar de la muerte terrenal a la vida de la
luz, ellos iniciaron la gran tradición de los misterios. Eligieron la muerte y
mataron lo que "había vivido y podía reclamar la recompensa" y lo que
debería haber pronunciado la palabra de poder que abriría de par en par las
puertas de la resurrección.
Se
dice que los tres juraron permanecer eternamente juntos y nunca separarse. Este
voto ha sido mantenido en el transcurso de las edades y, en consecuencia, ha
producido esa separación racial y esa comunidad de intereses que despierta el
antagonismo de otras razas.
En
el transcurso de las edades el judío ha andado errante produciendo mucha
belleza en el mundo y dando a la humanidad sus más grandes hombres; pero al
mismo tiempo ha sido odiado y perseguido, traicionado y acorralado. Personifica
en sí, simbólicamente, la historia de la humanidad. La antigua tendencia de los
judíos de obtener y retener y también de mantener su integridad racial y
nacional, son sus características
sobresalientes. No pueden ser asimilados; sin embargo, la raza es tan
antigua que no existe nación en el mundo que no tenga raíces en ese grupo, el
cual en la antigua Lemuria había logrado tal grado de evolución que sus
personajes más destacados estaban en el sendero del discipulado. No hay ningún
linaje racial en el mundo occidental que no tenga vástagos de este antiguo y
selecto pueblo, excepto los finlandeses y los lapones y esas naciones que
tienen una definida descendencia mongólica. Pero lo que hoy se denomina sangre
judía no es pura, y el judío moderno sólo es un subproducto, igual que la raza
anglosajona; únicamente la tendencia selectiva impuesta y la segregación racial
han mantenido intactas la mayor parte de las características originales.
La comprensión
de este origen común ha llevado a los angloisraelitas a tergiversar la verdad,
y a decir que la historia. occidental moderna comenzó en la época de la
Dispersión Judía. Tiene una relación mucho más antigua, se remonta a un período
anterior a la historia de los judíos, según lo relata El Antiguo Testamento.
Los tres discípulos originales y sus familias fueron los progenitores de tres
principales agrupaciones raciales, que pueden clasificarse en forma general:
1.
La raza semita o las razas de los tiempos
bíblicos y modernos; los árabes, afganistanes, moros y los vástagos y las
afiliaciones de esos pueblos incluyendo los modernos egipcios, son
descendientes todos del mayor de los tres discípulos.
2.
Los pueblos latinos, sus diversas
ramas en todo el mundo y las razas celtas, dondequiera se encuentran, son
descendientes del segundo de los tres discípulos.
3.
Los teutones, los escandinavos y los
anglosajones son descendientes del tercero de los tres discípulos.
Lo
antedicho es una amplia generalización. El período abarcado es tan vasto, y las
ramificaciones en el transcurso de las épocas tan numerosas, que sólo puedo dar
una idea general. Los descendientes de dos de estos tres discípulos han
aceptado paulatinamente las leyendas difundidas en la época atlante y se han
ubicado de parte de quienes antagonizan con el judío, tal como es en la
actualidad, y perdieron todo el sentido de su común origen. No existe hoy en el
mundo una raza pura, porque los matrimonios interraciales, las relaciones
ilícitas y la promiscuidad, durante los últimos millones de años, han
prevalecido de tal modo que no existe una estirpe pura. El clima y el medio
ambiente son fundamentalmente factores más grandes y determinantes que cualquier segregación
impuesta, excepto aquella que proviene de constantes matrimonios entre razas.
Respecto a este último factor, sólo los hebreos han conservado cierta medida de
integridad racial.
Cuando
la humanidad despierte al hecho de su origen común y se reconozcan las tres
principales estirpes en nuestra civilización moderna, entonces desaparecerá el
antiguo odio hacia el judío, quien se fusionará y mezclará con el resto del
género humano. Hasta las razas orientales, que son remanentes de la gran
civilización atlante, tienen vestigios de uniones entre ascendientes de judíos
modernos y otros tipos raciales, pero no se han mezclado bien, por eso han
logrado mantener mejor sus características que los grupos occidentales.
Si
se reflexiona sobre esto y se estudia detenidamente la tradición masónica,
muchas cosas se aclararán en la mente. Los etnólogos podrán disentir, pero no
podrán probar lo contrario de lo que he dicho, porque los orígenes de la actual
situación racial mundial se remonta tan lejanamente en la historia de la
humanidad que ni siquiera pueden probar sus propias convicciones. Sólo pueden
basarse en la historia de los últimos cien mil años, trabajar con los efectos
de ese pasado y no con las causas originantes.
7. El Rayo
del Ego
Al
empezar el estudio sobre el rayo del Ego o Alma, podrían exponerse brevemente
ciertas premisas principales y agruparlas en la serie de catorce proposiciones
que daté a continuación:
1.
Los egos de todos los seres humanos
pertenecen a uno de los siete rayos.
2.
Todos los egos que pertenecen al
cuarto, quinto, sexto y séptimo rayos, eventualmente, después de la tercera
iniciación, tienen que fusionarse con los tres rayos principales o monádicos.
3.
El rayo monádico de cada ego es uno
de los tres rayos de aspecto, y los hijos de los hombres son mónadas de poder,
de amor o de inteligencia.
4.
Para nuestro propósito específico
concentraremos la atención sobre los siete grupos de almas que pertenecen a uno
de los siete rayos o corrientes de energía divina.
5.
Durante la mayor parte de nuestra
experiencia racial y de la vida, estamos regidos correlativamente y después
simultáneamente por:
a.
El cuerpo físico, dominado por el
rayo que rige a la totalidad de átomos de ese cuerpo.
b.
La naturaleza del deseo emocional
influido y controlado por el rayo que cobra la totalidad de los átomos astrales.
c.
El cuerpo o naturaleza mental, cuya
calidad y cualidad de rayo determinan su valor atómico.
d.
Posteriormente, en el plano físico,
el rayo del alma comienza a actuar en y con la suma total de los tres cuerpos,
lo cual constituye -cuando están delineados y actuando al unísono- la
personalidad. El efecto de esta integración general produce la encarnación y
las encarnaciones, en donde el rayo de la personalidad emerge con claridad, y
los tres cuerpos o yoes, constituyen los tres aspectos o rayos del yo inferior
personal.
6.
Cuando el rayo de la personalidad se
destaca y predomina y los tres rayos del cuerpo están subordinados a él,
entonces tiene lugar la gran lucha entre el rayo egoico o del alma, y el rayo
de la personalidad. La diferencia se hace más notable y el sentido de dualidad
se establece más definidamente. Las experiencias detalladas en El Bhagavad Gita
se convierten en experiencias en el sendero del discipulado; Arjuna se halla en
el "punto intermedio" en el campo del Kurukshetra, entre las dos
fuerzas opuestas y, debido al humo de la batalla, es incapaz de ver con
claridad.
7.
Oportunamente el rayo o influencia
del alma llega a ser el factor dominante y los rayos de los cuerpos inferiores
se trasforman en subrayos de este rayo controlador. Esta última frase es de
fundamental importancia, porque indica la verdadera relación que existe entre
la personalidad y el ego o alma. El discípulo que comprende esta relación y se
ajusta a ella está preparado para hollar el sendero de iniciación.
8.
Cada uno de los siete grupos de
almas responde a uno de los siete tipos de fuerza, y todos responden al rayo
del Logos planetario de nuestro planeta, el tercer Rayo de Inteligencia Activa.
Por lo tanto todos pertenecen a un subrayo de este rayo, pero nunca debe
olvidarse que el Logos planetario también pertenece a un rayo, subrayo del
segundo rayo de Amor-Sabiduría. Por eso tenemos:
EL RAYO DEL
LOGOS PLANETARIO
I
El Rayo
Solar de Amor-Sabiduría
"Dios
es Amor"
II
Los Siete
Rayos
1
2 3 4
5 6 7
Voluntad Amor
Intelecto Armonía Ciencia
Devoción Ceremonia
III
Rayo
Planetario Egoico
con siete
subrayos
1
2 3 4 5
6 7
Voluntad Amor
Intelecto Armonía Ciencia
Devoción Ceremonia
IV
El Rayo de
la Personalidad
del
Logos
Planetario
Debe
recordarse que nuestro Logos planetario, que actúa a través del planeta Tierra,
no se considera que haya producido uno de los siete planetas sagrados.
9.
El trabajo de cada aspirante es, por
lo tanto, llegar a comprender cual es:
a.
Su rayo del alma o egoico.
b.
Su rayo de la personalidad.
c.
El rayo que rige su mente.
d.
El rayo que rige su cuerpo astral.
e.
El rayo que influye a su cuerpo
físico.
Cuando
ha logrado este quíntuple conocimiento, ha cumplido el mandato délfico:
"conócete a ti mismo", y puede en consecuencia pasar la Iniciación.
10. Todo
ser humano está regido también por ciertos grupos de rayo:
a.
Los rayos del cuarto reino de la
naturaleza. Éstos producirán efectos, distintos efectos de acuerdo al rayo de
la personalidad o del alma.
El cuarto reino tiene:
1.
El cuarto rayo como rayo egoico.
2.
El quinto rayo como rayo de la
personalidad.
b.
En la. actualidad los rayos raciales
para nuestra raza Aria son el tercero y el quinto, y afectan poderosamente a
todos los seres humanos.
c.
El rayo cíclico.
d.
El rayo nacional.
Todos
ellos controlan la vida de la personalidad de cada hombre. El rayo egoico del
individuo además del rayo egoico del cuarto reino, contrarrestan gradualmente
los rayos que rigen la personalidad a medida que el hombre se acerca al sendero
de probación y del discipulado.
11. Por
lo tanto, el hombre es un conglomerado de fuerzas que en forma separada y
conjunta lo dominan, coloran su naturaleza, producen su cualidad y determinan
su "apariencia" empleando esta palabra en el sentido oculto de la
exteriorización. Durante épocas ha sido manejado por una de dichas fuerzas y es
simplemente su producto. A medida que llega a una comprensión más clara y puede
comenzar a discriminar, elige definidamente cuál de ellas debe dominar, hasta
que oportunamente es controlado por el rayo del alma, y los otros rayos quedan
subordinados a ese rayo, empleándolo a voluntad.
12. Al
estudiar el rayo egoico del hombre debe ser captado:
a.
El proceso a seguir exteriorización.
b.
El secreto que se debe descubrir manifestación.
c.
El propósito que se debe conocer realización.
También
hay que comprender las influencias de quinto rayo que predominan en el reino de
las almas, y son:
1.
El quinto rayo que actúa a través de la
personalidad.
2.
El segundo rayo que actúa por medio de la
intuición.
13. El
rayo de la Personalidad tiene su principal campo de actividad y expresión en el
cuerpo físico. Determina la tendencia, el propósito, la apariencia y la
vocación de su vida. Selecciona la cualidad, cuando está influido por el rayo
egoico.
El
rayo Egoico tiene acción directa y específica sobre el cuerpo astral. Por eso
el campo de batalla de la vida siempre
se encuentra en el plano de la ilusión; a medida que el alma trata de dispersar
la ilusión astral el aspirante podrá caminar en la luz. El rayo Monádico ejerce
su influencia sobre el cuerpo mental después de lograrse la integración de la
personalidad. Esto hace que la mente obtenga la clara visión que culmina en la
cuarta iniciación y que el hombre se libere de la limitación de la forma.
Existe una analogía de esta triplicidad y una interesante relación simbólica en
los tres Iniciadores.
a.
El primer Iniciador el alma del
hombre.
Controla gradualmente la personalidad.
b.
El segundo Iniciador el Cristo.
Libera la naturaleza del amor.
c.
El tercero y último Iniciador el Logos Planetario.
Ilumina la mente.
14. En
cuanto se ha alcanzado el alineamiento, el rayo del ego o alma, comienza a
hacer sentir activamente su presencia por intermedio del cuerpo astral. El
proceso es el siguiente:
a.
Actúa externamente sobre el cuerpo
astral.
b.
Lo estimula internamente para que
adquiera mayor tamaño, y mejor color y cualidad.
c.
Lo pone en actividad y le controla
todas las partes de la vida física.
Las
anteriores proposiciones podrían resumirse en la afirmación de que el rayo de
la personalidad provoca una actitud separatista y hace que la personalidad se
desapegue del grupo del almas, del cual la personalidad es una exteriorización,
con el consiguiente apego al aspecto forma de la manifestación. El rayo egoico
fomenta la conciencia grupal y el desapego a las formas externas, produciendo
el apego al aspecto vida de la manifestación y al todo subjetivo. El efecto del
rayo monádico sólo puede ser comprendido después que el hombre ha pasado la
tercera iniciación.
Ahora
dividiré en cuatro partes lo que tengo que decir en el segundo tomo de este
tratado, que versa sobre el rayo egoico:
I.
El Crecimiento de la Influencia del
Alma.
II.
Las Siete Leyes de la Vida del Alma.
III.
Los Cinco Grupos de Almas.
IV.
Las Reglas para Inducir al Alma a
que Controle.
Algunas
Clasificaciones de los Rayos
LOS RAYOS QUE ESTÁN EN O FUERA DE
LA
MANIFESTACIÓN
ler. Rayo No esta en manifestación.
* 2do. Rayo En manifestación desde 1557 d.
C.
* 3er. Rayo En manifestación desde 1425 d.
C.
4to. Rayo Vendrá lentamente a la
manifestación alrededor del año 2025 d. C.
* 5to. Rayo En manifestación desde 1775 d.
C.
6to. Rayo Sale
rápidamente de la manifestación. Comenzó a salir en el año 1525 d. C.
* 7mo. Rayo En manifestación desde 1675 d.
C.
LOS MÉTODOS
DE LOS RAYOS PARA ENSEÑAR LA VERDAD
ler. Rayo Expresión superior: La
ciencia del estadista y de gobierno.
Expresión inferior: Diplomacia y política modernas.
2do. Rayo Expresión
superior: El proceso de la iniciación como lo enseña la Jerarquía de Maestros.
Expresión inferior: Religión.
3er. Rayo . Expresión superior: Medios de
comunicación e interacción.
Radio,
telégrafo, teléfono y medios de transporte.
Expresión inferior: El empleo y la circulación del dinero y del
oro.
4to. Rayo Expresión
superior: El trabajo masónico basado en la formación de la Jerarquía,
relacionado con el segundo Rayo.
Expresión inferior: Construcción arquitectónica. Proyección moderna
de ciudades.
5to. Rayo Expresión superior: La
ciencia del Alma. Sicología esotérica.
Expresión
inferior: Sistemas modernos de educación.
6to. Rayo Expresión superior:
Cristianismo y religiones diversificadas.
Observen su relación con el segundo rayo.
Expresión inferior: Iglesias y organizaciones religiosas.
7mo. Rayo Expresión superior: Todas las
formas de magia blanca.
Expresión inferior: Espiritismo en sus aspectos inferiores.
EL
DISCIPULADO Y LOS RAYOS
Primer Rayo Fuerza Energía Acción El ocultista.
Segundo Rayo Conciencia Expansión Iniciación El verdadero
síquico.
Tercer Rayo Adaptación Desarrollo Evolución El mago.
Cuarto Rayo Vibración Respuesta Expresión El artista.
Quinto Rayo Mentalidad Conocimiento Ciencia El
científico.
Sexto Rayo Devoción Abstracción Idealismo El devoto.
Séptimo Rayo Encantamiento Magia Ritual El ritualista.
Iniciación
Humana y Solar, pág. 74.
LOS RAYOS Y LOS CUATRO REINOS
Nota:
Amplias informaciones y diversas e interesantes insinuaciones están diseminadas
en el Tratado 8obre Fuego Cósmico y en esta serie de instrucciones. He reunido
algunas, las cuales serán de utilidad para que el estudiante se familiarice con
las clasificaciones y anotaciones dadas a continuación. A.A.B.
INFLUENCIA
NUMÉRICA DE LOS RAYOS
Reino Mineral Rayos
7 y 1
Reino Vegetal Rayos
2, 4 y 6
Reino Animal Rayos
3 y 6
Reino Humano Rayos
4 y 5
Reino de las Almas Rayos
5 y 2
Reino Planetario Rayos
6 y 3
Reino Solar Rayos
1 y 7
EXPRESIONES
DE LA INFLUENCIA DE LOS RAYOS
Reino
Mineral 7mo. Rayo Radiación.
ler. Rayo Poder.
Reino
Vegetal 2do. Rayo Magnetismo.
4to. Rayo Armonía del
Color.
6to. Rayo Crecimiento
hacia la luz.
Reino Animal 3er. Rayo Instinto.
6to. Rayo Domesticidad.
Reino Humano 4to. Rayo Experiencia.
5to. Rayo Intelecto.
Reino de las
Almas 5to. Rayo Personalidad.
2do. Rayo Intuición.
Reino
Planetario 6to. Rayo El Plan.
3er. Rayo El Trabajo
creador.
Reino Solar ler. Rayo Voluntad de la Mente Universal.
7mo. Rayo Ritual
sintético.
SERIE DE
ANALOGIAS
I. Mineral Gónadas Centro
Sacro.
Base de la Columna Vertebral.
Vegetal Corazón Corazón.
Pulmones Garganta.
Animal Estómago Plexo solar.
Hígado
Humano Cerebro Los dos centros de la
cabeza.
Órganos Vocales.
II. Mineral Base
de la Columna Vertebral Adrenales
Vegetal Centro Cardíaco Timo.
Animal Plexo Solar Páncreas.
Humano Centro Sacro Gónadas.
Egoico Centro Laríngeo Tiroides.
Planetario Centro Ajna Pituitaria.
Solar Centro Coronario Pineal.
Proceso Secreto Propósito
III. Mineral Condensación Transmutación Radiación.
Vegetal Conformación Transformación Magnetización
Animal Concretización Transfusión Experimentación
Humano Adaptación Traslación Transfiguración.
Egoico Exteriorización Manifestación Realización.
ALGUNAS
OBSERVACIONES SOBRE LOS CUATRO REINOS
1.
El reino mineral comprende tres
partes principales:
a.
Los metales en bruto.
b.
Los metales patronos.
c.
Los cristales y las piedras
preciosas.
Tratado
sobre Fuego Cósmico, pág. 480
2.
El reino vegetal es:
a.
El transmisor del fluido pránico
vital.
b.
El puente entre lo que se llama
conciencia e inconsciencia.
c.
La relación esotérica que existe en
el reino de los devas o ángeles.
Idem, pág.
464
3.
Los cuatro rayos menores controlan
los cuatro reinos:
a.
El séptimo rayo controla al reino
mineral.
b.
El sexto rayo controla al reino
vegetal.
c.
El quinto rayo controla al reino
animal.
d.
El cuarto rayo controla al reino
humano.
4.
El cuarto rayo y el cuarto reino
forman un punto de armonía para los tres reinos inferiores.
Idem, pág.
480
5.
El quinto rayo tiene una relación
peculiar con el reino animal porque es el rayo que rige la fusión de ese reino
con el reino humano.
Idem, pág.
480
6.
El reino humano trata de manifestar
el deseo o la naturaleza amorosa del Logos planetario.
Idem, pág.
482
Los
tres reinos subhumanos tratan de manifestar la naturaleza inteligente del Logos
planetario.
Idem, pág.
820
7.
El reino mineral responde al tipo
inferior de energía, aspecto inferior del fuego.
El reino vegetal responde a ese tipo de
energía que produce el fenómeno del agua.
El
reino animal responde a ese tipo de energía que es una combinación de los dos
mencionados; fuego y agua.
El
reino humano responde a la energía del fuego en su manifestación superior en
los tres mundos.
Idem. págs.
841-42
8.
El periodo de radiación es extenso
en el reino mineral y muy breve en el reino humano.
Idem, pág.
844
9.
El reino mineral proporciona ese
algo negativo pero vital, la esencia del átomo permanente humano.
El
reino vegetal proporciona la energía negativa para el átomo astral permanente
en el reino humano.
El
reino animal proporciona esa tuerza negativa que cuando está energetizada por
la fuerza positiva se convierte en una entidad mental.
Sattva Ritmo Cuerpo
mental Entidad Mental Animal
Rajas Actividad Cuerpo astral Atomo
astral perm. Vegetal.
Tamas Inercia Cuerpo
físico Atomo físico perm. Minera!.
Idem, págs.
887-88 3
10.
Cada reino de la naturaleza es
positivo para el próximo inferior.
Idem, pág.
889
EL SÉPTIMO
RAYO ENTRANTE Y EL REINO ANIMAL
1.
El reino animal es para el cuerpo
humano lo que el cuerpo físico denso es para los siete principios.
2.
El reino animal es el aspecto madre
antes de ser influido por el Espíritu Santo.
3.
El reino animal es el campo de la
individualización.
4.
Desde los días atlantes el reino
animal ha estado acumulando karma.
5.
Los animales domésticos constituyen
el centro cardiaco de la vida de la Entidad que anima al reino animal
6.
El reino animal no reacciona
fuertemente al séptimo rayo.
7.
El reino humano reacciona, pero el
séptimo rayo tendrá tres efectos en relación con ambos reinos y su interacción:
a.
Refinará los cuerpos animales.
b.
Establecerá una relación más íntima
entre los hombres y los animales.
c.
Causará una gran destrucción en las
actuales formas animales.
MÉTODOS BE
ACTUACIÓN DE LOS RAYOS
Éstos
son veintiuno, que sintetizados forman los veintidós métodos que expresan la
gran Ley de Atracción.
I. Rayo de Voluntad o Poder.
1.
Destrucción de las formas mediante
la interacción grupal. 1.
2.
Estímulo del yo, el principio
egoico. 2.
3.
Impulso espiritual o energía. 3.
II. Rayo de Amor-Sabiduría.
1.
Construcción de las formas mediante
el intercambio grupal. 4.
2.
Estímulo del deseo, el principio del
amor. 5.
3.
Impulso del alma o energía. 6.
III. Rayo de Actividad o Adaptabilidad.
1.
Vitalización de las formas mediante
el trabajo grupal. 7.
2.
estímulo de las formas, el principio
etérico o pránico. 8.
3.
Impulso material o energía. 9.
IV. Rayo de Armonía o Unión.
1.
Perfeccionamiento de las formas
mediante la interacción grupal. 10.
2.
Estímulo de los Ángeles Solares o
principio manásico. 11.
3.
Energía intuitiva o búdhica. 12.
V. Rayo de Conocimiento Concreto.
1.
Analogía entre el tipo y la forma
por la influencia grupal. 13.
2.
Estimulo del cuerpo físico denso
logoico, los tres mundos. 14.
3.
Energía mental o impulso, manas
universal. 15.
VI. Rayo de idealismo Abstracto o Devoción.
1.
Reflejo de la realidad mediante el
trabajo grupal. 16.
2.
Estímulo del hombre mediante el
deseo. 17.
3.
Deseo de la energía, instinto o
aspiración. 18.
VII. Rayo de Orden Ceremonial.
1.
Unión de la energía y la sustancia
mediante la actividad grupal. 19.
2.
Estímulo de las formas etéricas. 20.
3.
Energía
vital. 21.
Idem, pág. 954
LAS SIETE
CLAVES DE LOS MÉTODOS DE LOS SIETE RAYOS
PRIMER RAYO
"Que
las fuerzas se unan. Que asciendan hasta el lugar Elevado y desde esa
prominente eminencia que el Alma observe al mundo destruido. Entonces que se
emita la palabra: Yo persistiré.'"
SEGUNDO RAYO
"Que
toda vida sea atraída hacia el centro, y penetre así en el Corazón del Divino
Amor. Luego desde ese punto de Vida sensible, que el Alma comprenda la
Conciencia de Dios. Que se pronuncie la Palabra y reverbere a través del
silencio: `No existe nada más que Yo.'"
TERCER RAYO
"Que
las huestes del Señor respondan a la palabra, y cesen sus actividades. Que el
conocimiento finalice en sabiduría. Que el punto vibrante llegue a ser el punto
de quietud, y todas las líneas converjan en el Uno. Que el Alma conozca al Uno
ea los Muchos, y que la palabra se pronuncie con perfecta comprensión: `Yo soy
el Trabajador y el Trabajo. El Uno que Es.'"
CUARTO RAYO
"Que
finalice la gloria externa y que la belleza de la Luz interna revele al Uno.
Que la disonancia sea reemplazada por la armonía, y desde el centro de la Luz
oculta que hable el Alma y surja la palabra ondulante: `Belleza y Gloria no Me
velan. Yo permanezco revelado. Yo Soy.'"
QUINTO RAYO
"Que
las tres formas de energía eléctrica asciendan hasta el lugar de poder. Que las
fuerzas de la cabeza y del corazón y todos los aspectos inferiores se fusionen.
Luego que el alma observe el mundo interno de Luz divina. Que se difunda la
palabra triunfante: Dominé la energía porque Yo soy la energía misma. El
Maestro y los educandos son Uno.'"
SEXTO RAYO
"Que
cese todo deseo. Que finalice la aspiración. La búsqueda ha terminado. Que el
alma comprenda que ha alcanzado la meta, y desde ese portal que conduce a la
Vida eterna y a la Paz cósmica, que se pronuncie la palabra: `Yo soy el
buscador y lo buscado. Yo descanso.'"
SÉPTIMO RAYO
"Que
los constructores cesen su trabajo. El templo ha sido terminado. Que el alma
reciba su herencia y desde el Lugar Sagrado ordene que todo trabajo termine.
Luego en el subsiguiente silencio que le sigue, que entone la palabra: `El
trabajo creador ha terminado. Yo soy el Creador. Sólo permanezco Yo.'"
REFERENCIA
DE LA DOCTRINA SECRETA
Primer Rayo Voluntad o Poder
Planeta El Sol sustituye a Vulcano, el
planeta oculto.
Día Domingo.
Color
Exotérico Anaranjado.
Color
Esotérico Rojo.
Principio
humano Prana
o Vida, vitalidad.
Principio divino La
Vida Una. Espíritu. Se considerará como un principio, cuando nuestros siete
planos se vean como siete subplanos del plano físico cósmico.
Elemento El
Akasha "Está escrito".
Instrumento
de sensación La Luz de
Kundalini.
Ubicación
corporal Aires
vitales en el cráneo.
Plano regido
por este rayo El plano
logoico. Propósito Divino o Voluntad.
Metal Oro.
Sentido Sentido
sintético que abarca a todos. Esotéricamente este poder está considerado como
el principio vida asentado en el corazón.
Segundo Rayo Amor Sabiduría
Planeta Júpiter.
Día Jueves.
Color
exotérico índigo,
con un matiz púrpura.
Color
esotérico Azul
claro.
Principio
humano Envoltura
áurica.
Principio
divino Amor.
Elemento Éter.
"Fue dicho". La Palabra.
Instrumento
de sensación El oído.
El habla. La Palabra.
Ubicación
corporal El
corazón.
Plano El
monádíco.
Sentido Oído.
Esotéricamente,
este poder es la conciencia o principio egoico, el alma, ubicado en la cabeza.
Tercer Rayo Inteligencia Activa o
Adaptabilidad
Planeta Saturno.
Día Sábado.
Color
exotérico Negro.
Color
esotérico Verde.
Principio
humano Mente
inferior.
Principio
divino Mente
universal.
Elemento Fuego.
"Fuego por fricción".
Sensación Sistema
nervioso. "Es conocido".
Ubicación
corporal Los
centros de la columna vertebral.
Plano El
átmico, o plano de la voluntad espiritual.
Sentido Tacto.
Esotéricamente,
este principio de la mente creadora está ubicado en la garganta.
Cuarto Rayo Intuición, Armonía, Belleza, Arte
Planeta Mercurio.
Día Miércoles.
Color
exotérico Crema.
Color
esotérico Amarillo.
Principio
humano Comprensión.
Visión. Percepción espiritual.
Principio
divino Budhi.
Intuición. Razón pura.
Elemento Aire.
"Así se produce la unidad".
Instrumento
de sensación Los ojos,
en especial el ojo derecho.
Plano El
búdhico o intuitivo.
Sentido Vista.
Esotéricamente, esto constituye la razón pura
ubicada en el centro ama entre los ojos. Funciona cuando la personalidad
alcanza un grado elevado de coordinación.
Quinto Rayo Conocimiento Concreto o Ciencia
Planeta Venus. Los Señores de la mente
vinieron de Venus.
Día Viernes.
Color
exotérico Amarillo.
Color
esotérico índigo.
Principio
humano Mente
superior.
Principio
divino Conocimiento
superior. "Dios vio que era bueno".
Elemento Llama.
Instrumento
de sensación Cuerpo
astral.
Plano El
mental inferior.
Sentido Conciencia
como respuesta al conocimiento.
Ubicación
corporal Cerebro.
Esotéricamente,
este principio de sensibilidad está ubicado en el plexo solar.
Sexto Rayo Idealismo Abstracto. Devoción
Planeta Marte.
Día Martes.
Color
exotérico Rojo.
Color
esotérico Rosa
plateado.
Principio
humano Kama-manas.
Deseo.
Principio
divino Deseo
de la forma.
Elemento Agua.
"El anhelo de habitar una forma".
Instrumento
de sensación Lengua.
Órgano de la palabra.
Plano El
astral o emocional. El del deseo.
Sentido Gusto.
Esotéricamente, el principio del deseo está
ubicado en el centro sacro, y tiene su reflejo superior en La garganta.
Séptimo Rayo Orden Ceremonial o Magia
Planeta La Luna. La madre de la forma.
Día Lunes.
Color
exotérico Blanco.
color
esotérico Violeta.
Principio
humano Fuerza
etérica o prana.
Principio
divino Energía.
Elemento Tierra.
"Yo me manifiesto".
Instrumento
de sensación Nariz.
Plano El
físico, niveles etéricos.
Sentido Olfato.
Esotéricamente,
este principio de vitalidad o prana está ubicado en el centro de la columna
vertebral.
Nota: Esotéricamente
hablando, los planetas que expresan los tres rayos mayores son:
ler. Rayo Urano.
2do. Rayo Neptuno.
3er. Rayo Saturno.
Un
estudio al respecto evidenciará por qué Saturno es siempre el estabilizador. En
el ciclo actual, los rayos de Poder y de Amor dirigen sus energías hacia
Vulcano y Júpiter, mientras Saturno dirige su atención a nuestro planeta, la
Tierra.
Tenemos
así los diez rayos de perfección, los vehículos para la manifestación, que
H.P.B. denomina los "Dioses Imperfectos", los Logos planetarios.
Véase Tratado sobre Fuego Cósmico, donde se detalla esto.
LOS RAYOS Y
LOS PLANOS
ler. Rayo La Voluntad aplicada dinámicamente se
manifiesta como poder.
2do. Rayo El Amor, actuando magnéticamente,
produce sabiduría.
3er. Rayo La Inteligencia que está potencialmente
en la sustancia produce actividad.
LOS RAYOS Y
LOS SENTIDOS
1. Oído Séptimo
Rayo Magia La Palabra de Poder.
2. Tacto Primer
Rayo Destructor El Dedo de Dios.
3. Vista Tercer
Rayo Visión El Ojo de Dios.
4. Gusto Sexto
Rayo Idealismo El Deseo de las Naciones.
5. Olfato Cuarto
Rayo Arte La Belleza de la Revelación.
6. Intelecto Quinto Rayo Mente El Conocimiento de Dios.
7. Intuición Segundo Rayo Amor Sabiduría La Comprensión de Dios.
LOS RAYOS DE ASPECTO Y DE ATRIBUTO
Los
cuatro rayos de atributo están sintetizados ea el tercer rayo de aspecto,
producen las diversas cualidades más detalladamente que los rayos de aspecto.
Podría decirse en forma general que los tres rayos de aspecto hallan su
principal expresión en relación con el género humano, por intermedio de los
tres vehículos periódicos:
ler. Rayo Poder
Vida Ideas La Mónada.
2do. Rayo Amor-Sabiduría Conciencia Ideales El Alma.
3er. Rayo Inteligencia Activa Apariencia ídolos
La Personalidad.
Se expresan
en forma secundaria en los tres cuerpos que forman la personalidad del hombre:
ler. Rayo Poder Ideas Cuerpo Mental Propósito. Vida.
2do. Rayo Amor Ideales
Cuerpo Astral
Cualidad.
3er. Rayo Inteligencia ídolos Cuerpo
Físico Forma.
Los rayos de
atributo, si bien se expresan igualmente en todos los planos y a través de los
vehículos periódicos y los tres aspectos de la personalidad, se expresan
principalmente a través de uno de los cuatro reinos de la naturaleza:
4to. Rayo Armonía, Conflicto 4to. reino Humano Equilibrio.
5to. Rayo Conocimiento Concreto 3er. reino Animal.
6to. Rayo Devoción 2do.reino Vegetal.
7mo. Rayo Ritual del Ceremonial ler.
reino Mineral.
Éstos son
los principales campos de influencia en los tres mundos, y sobre ello nos
extenderemos más adelante.
En
lo que respecta al género humano estos cuatro rayos de atributo se expresan
ampliamente en conexión con los cuatro aspectos de la personalidad o el
cuaternario. La relación es:
4to. Rayo Armonía a través del
conflicto Cuerpo físico.
5to. Rayo Conocimiento o concreto Cuerpo etérico.
6to. Rayo Devoción Cuerpo
astral.
7mo. Rayo Organización Cuerpo
mental.
REINOS
Nº Reino Rayos Expresión
1. Mineral VII. Organización Ceremonial Radiactividad.
I. Voluntad o Poder El fundamental depósito de
poder.
2. Vegetal II. Amor-Sabiduría Magnetismo.
IV. Belleza o Armonía Uniformidad de color.
VI.
Devoción Idealista Tendencia ascendente.
3. Animal III. Adaptabilidad Instinto.
VI. Devoción Domesticidad.
4. Humano IV. Armonía a través del
conflicto. Experiencia. Crecimiento.
V. Conocimiento Concreto Intelecto.
5. Egoico o
Alma V. Conocimiento Concreto Personalidad.
II. Amor-Sabiduría Intuición.
6. Vida
Planetaria VI Devoción a las ideas El
Plan.
III. Inteligencia Activa Trabajo
Creador.
7. Vidas
Solares I. Voluntad o Poder Mente
Universal.
VII. Magia Ceremonial Ritual
Sintético.
REINO
MINERAL
Influencias De
séptimo Rayo de Organización y de primer Rayo de Poder son los factores
dominantes.
Resultados De
la evolución son la radiación y la potencia, una potencia estática, subyacente
en el resto del esquema natural.
Proceso Condensación.
Secreto Transmutación.
En Tratado sobre Fuego Cósmico se la define de la manera siguiente: "La
transmutación consiste en pasar de un estado del ser a otro por medio del
fuego".
Propósito Demostración de la
radiactividad de la vida.
Divisiones Metales en bruto, metales
patronos, piedras preciosas.
Agente
objetivo El fuego. Constituye el
factor iniciático de este reino.
Agente
subjetivo El sonido.
Cualidad La extrema densidad. La
inercia. El brillo.
REINO
VEGETAL
Influencias De
segundo Rayo de Amor-Sabiduría se expresan como sensibilidad sumamente
acrecentada. De cuarto Rayo de Armonía y Belleza se expresan como armonización
general de este reino en todo el planeta. De sexto Rayo de Devoción (como se ha
expresado simbólicamente en la Sabiduría Antigua) "el anhelo de consagrar
la vida al Sol, dador de vida" o también "el anhelo de dirigir el ojo
del corazón al corazón del sol".
Resultados Se
manifiestan en el segundo reino como magnetismo, perfume, color y crecimiento
hacia la luz. Les recomiendo que estudien estas palabras cuidadosamente, porque
en este reino es donde primeramente se observa con claridad la gloria que tiene
por delante la humanidad.
a.
La radiación magnética. La fusión de
los objetivos de los reinos mineral y vegetal.
b.
El perfume de la perfección.
c.
La gloria del aura humana. El
radiante Augoeides.
d.
La aspiración que conduce a la
inspiración final.
Proceso La
conformidad o el poder de estar "de acuerdo" con los cánones
impuestos en el cielo y producir abajo lo que existe arriba. En este reino esto
se realiza con mayor flexibilidad que ea el reino mineral, donde el proceso de
condensación se efectúa ciegamente.
Secreto La
transformación. Procesos ocultos de alquimia que permite a los vegetales de
este reino extraer su sustento del sol y del suelo y "trasformarlo"
en forma y color.
Propósito El
magnetismo. Fuente interna de belleza, encanto y poder atrayente que atrae
hacia sí formas de vidas más elevadas, y hace que los animales lo consuman como
alimento y los entes pensantes extraigan la inspiración, el estímulo y la
satisfacción mental.
Divisiones Los árboles y arbustos.
Las plantas florales.
Las
hierbas y otras especies que no entran en las dos anteriores. El grupo de
vegetales que se clasifican en forma general como flora marina.
Agente
objetivo El agua.
Agente
subjetivo El tacto.
Cualidad Rajas o actividad.
LA
MEDITACIÓN Y LOS REINOS
"La
meditación centralizada sobre las cinco formas que adopta cada elemento concede
dominio sobre todos ellos. Estas cinco formas constituyen la naturaleza densa,
la forma elemental, la cualidad, la compenetración y el propósito básico".
Por
lo tanto debemos considerar las analogías siguientes:
1.
La naturaleza densa el
reino mineral.
2.
La forma elemental el reino
vegetal.
3.
La cualidad el reino animal.
4.
La compenetración el reino humano.
5.
El propósito fundamental el reino de las almas.
Todo
esto visto desde el ángulo de la conciencia.
OTRAS
RELACIONES
1. El cuerpo reino mineral La densa prisión de la vida.
2. El akasha reino vegetal La fluida vida consciente.
3. La
ascensión fuera
de la materia reino
animal la meta evolutiva de la relación que
existo entre el cuerpo y el akasha.
4. El poder
de viajar
en el espacio reino
humano La meta de la conciencia
humana lograda mediante la comprensión de las tres anteriores.
EL REINO ANIMAL
Influencias Del
tercer Rayo de Inteligencia Activa o Adaptabilidad, son poderosas en ese reino;
a medida que transcurre el tiempo se expresarán cada vez más y han producido en
el reino animal esa reacción a la vida y al medio ambiente que podría
describirse mejor como "centralización animal". Luego, partiendo de
allí y en forma cíclica, el sexto Rayo de Devoción o Idealismo puede hacer
sentir su presión como el ansia de llegar a la meta, produciendo una relación
con el hombre, que lo convierte en la meta deseada. Esto puede observarse en
los animales amansados, amaestrados y domesticados.
Resultados Por
un lado vemos que el tercer rayo origina el instinto y a su vez crea y utiliza
ese maravilloso mecanismo de respuesta que denominamos sistema nervioso, el
cerebro y los cinco sentidos, los cuales los respaldan y son responsables de
los demás. Debe advertirse que por muy amplia que sea la diferencia entre el
hombre y los animales, en realidad hay una relación mucho más íntima que la
existente entre el animal y el v9getal. En el caso del sexto raya tenemos la
aparición de la facultad de ser domesticados y amaestrados, que en último
análisis es el poder de amar, servir y salir del rebaño y pasar al grupo.
Reflexionen sobre las palabras de esta última y paradójica afirmación.
Proceso Se
lo denomina concretización. En este reino tenemos por primera vez la verdadera
organización del cuerpo etérico en "los verdaderos nervios y centros
sensorios", como lo denominan los esotéricos. Las plantas también tienen
nervios, pero nada tan intrincado como el plexo del ser humano y del animal.
Ambos reinos contienen la misma agrupación general de nervios, centros de
fuerza y canales y tienen también una columna vertebral y un cerebro. Esta
organización del mecanismo de respuesta sensible constituye en realidad la
densificación del cuerpo etérico sutil.
Secreto Se
denomina transfusión, palabra muy inadecuada para expresar la primitiva fusión,
en el animal, de los factores sicológicos que conducen al proceso de
individualización. Es el proceso de dar vida, integración inteligente y
desarrollo sicológico para enfrentar las emergencias.
Propósito Se
denomina experimentación. Llegamos aquí a un gran misterio peculiar en nuestro
planeta. En muchos libros esotéricos se ha afirmado e insinuado que Dios y
nuestro Logos planetario han cometido un error muy serio y que este error
comprende a nuestro planeta y todo lo
que contiene de dolor, caos y sufrimiento visibles. ¿Podría decirse que no ha
habido un error, sino simplemente un gran experimento, de cuyo éxito o fracaso
no es posible aún juzgarlo? La finalidad del experimento podría ser que: la
intención del Logos planetario es producir una condición sicológica que puede
describirse como "lucidez divina". El trabajo de la siquis y la meta
de la verdadera sicología es ver la vida con toda claridad, tal como es, y todo
lo que ella implica. No significa condiciones y medio ambiente sino Vidas. Este
proceso comenzó en el reino animal y culminará en el humano. Ambos están
descriptos en El Antiguo Comentario como "los dos ojos de la Deidad,
ciegos al principio, más adelante ven, aunque el ojo derecho ve con más
claridad que el izquierdo". La primer tenue indicación de esta tendencia
hacia la lucidez se advierte en la facultad que tienen las plantas de buscar el
sol.
Prácticamente no existe en el reino mineral.
Divisiones Primero,
los animales más evolucionados y los domésticos como el perro, el caballo y el
elefante. Segundo, las bestias denominadas salvajes, como el león, el tigre y
otras bestias carnívoras y peligrosas.
Tercero,
el conjunto de animales menores que parecen no satisfacer necesidad alguna, ni
cumplir propósito especial, tales como las inofensivas innumerables vidas que
pululan en nuestros bosques, junglas y campos del planeta, por ejemplo, los
conejos y los roedores de Occidente. Lo antedicho es una amplia y general
especificación sin importancia científica, pero abarca adecuadamente las
divisiones kármicas y la conformación general que les corresponde a estos
conjuntos de vidas en dicho reino.
Agente objetivo El
fuego y el agua -ardiente deseo y mente incipiente. Éstos están simbolizados en
el poder que tiene el animal para comer y beber.
Agente subjetivo El
olfato o rastro -el descubrimiento instintivo de lo que necesita, desde la
búsqueda del alimento y la utilización del poder de olfatear ese alimento,
hasta la identificación del olor de su amado amo y amigo.
Cualidad Tamas
o inercia -en este caso es la naturaleza tamásica de la mente y no la de la
materia, como por lo general se entiende. "Chitta" o sustancia
mental, puede ser igualmente tamásica.
RELACION DE
LOS RAYOS CON LOS CENTROS
1. Centro
Coronario Rayo
de Voluntad o Poder Primer rayo
2. Centro
Ajna Rayo de Conoc.
Concreto Quinto rayo.
3. Centro
Laríngeo Rayo
de Inteligencia Activa Tercer rayo:
4. Centro
Cardíaco Rayo
de Amor-Sabiduría Segundo rayo..
5. Plexo
Solar Rayo de Devoción Sexto rayo.
6. Centro
Sacro Rayo
de magia Ceremonial Séptimo rayo.
7. Base de
la columna vertebral Rayo de
Armonía Cuarto rayo.
RELACIÓN DE
LOS RAYOS CON LAS RAZAS
Rayo Plena
Expresión Influencia
Principal
ler. rayo Voluntad. En la 7ma. raza
raíz 1ra, y 7ma.
sub-razas. Almas de primer rayo. Perfección del Plan
2do. rayo ... Amor-Sabiduría En la 6ta. raza
raíz .... 2da. y 6ta.
sub-razas.
Almas de segundo rayo -. Intuición
perfeccionada.
3er. rayo ... Inteligencia En la 5ta. raza
raíz .... 3ra. y 5ta.
sub-razas.
Intelecto perfeccionado. Almas de tercer rayo
... Raza Aria.
4to. rayo ... Armonía .. En la 4ta. raza raíz
.... 4ta. y 6ta.
sub-razas.
Almas de cuarto rayo .. Astralismo perfeccionado. Emoción
perfeccionada. Raza Atlante.
5to. rayo
... Conocimiento En la 3ra.
raza raíz .... 5ta. y
3ra. sub-razas.
Almas de quinto rayo .. Lemuriana Físico
perfeccionado.
6to. rayo ... Devoción . En la 2da. raza raíz
... 6ta. y 2da.
sub-razas.
Almas de sexto rayo.
7mo. rayo ... Ceremonial En la ira, raza raíz
.... 7ma. y ira.
sub-razas.
Almas de séptimo rayo.
LOS RAYOS
QUE DEBEN CONSIDERARSE EN
CONEXIÓN CON
LA HUMANIDAD
1.
El rayo del sistema solar.
2.
El rayo del Logos planetario de
nuestro planeta.
3.
El rayo del reino humano.
4.
Nuestro particular rayo racial, rayo
que determina la raza Aria.
5.
Los rayos que rigen a un ciclo
determinado.
6.
El rayo nacional, o la influencia
que ese rayo ejerce especialmente sobre una nación particular.
7.
El rayo del alma o ego.
8.
El rayo de la personalidad.
9.
Los rayos que rigen:
a.
El cuerpo mental.
b.
El cuerpo emocional o astral.
c.
El cuerpo físico.
LOS RAYOS Y
LOS PLANETAS
Cada
uno de los planetas sagrados (a los cuales no pertenece nuestra Tierra) es la
expresión de una de las influencias de los siete rayos. El estudiante debe
recordar tres cosas:
1.
Que todo planeta es la encarnación
de una Vida, una Entidad e un Ser.
2.
Que todo planeta, así como todo ser
humano, es la expresión de dos fuerzas de rayo -el de la personalidad y el del
alma.
3.
Que dos rayos están por lo tanto en
conflicto esotérico en cada planeta.
LOS RAYOS Y
LAS NACIONES
Nación Rayo de la Personalidad Rayo Egoico Lema
India 4to. Rayo de Arte
ler. Rayo de Gobierno
"Oculto la Luz".
China 3er. Rayo del Intelecto
ler. Rayo de Gobierno “Indico el
Camino".
Alemania ler. Rayo de Poder
4to. Rayo de Arte “Preservo".
Francia 3er. Rayo del Intelecto 5to. Rayo de Conocimiento "Libero la Luz".
Gran Bretaña
ler. Rayo de Poder o de Gobierno
2do. Rayo de Amor “Sirvo".
Italia 4to. Rayo de Arte 4to. Rayo de Idealismo Abro los Senderos".
E.U.A. 6to. Rayo de Idealismo 2do. Rayo de Amor “Ilumino el Camino".
Rusia 6to. Rayo de Idealismo 7mo. Rayo de Magia y Orden "Vinculo dos
Caminos".
Austria
5to. Rayo de Conocimiento 4to.
Rayo de Arte "Sirvo en el Camino
Iluminado"
España 7mo. Rayo de Orden 6to. Rayo de Idealismo “Disperso las Nubes".
Brasil 2do. Rayo de Amor 4to. Rayo de Arte ”Oculto la Simiente".
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2004
[1] Ver pág. 142 para la enumeración distinta de los rayos. La aparente contradicción quizás se deba al empleo de la palabra "rayo" porque no se ha indicado si es un rayo mayor, uno de los siete subrayos del rayo mayor o si está implicado un rayo complementario. Los Editores.