Busque en este sitio web:


Para más opciones de búsqueda


Novedades

¿Quiénes somos?
Introducción y bienvenida
Acerca de Sanctus Germanus
El objetivo de este sitio web

La Gran Hermandad de la Luz
Sobre el Amanuense
La Fundación Sanctus Germanus

Galería de fotos

Enseñanzas
Mensajes de actualidad
Enseñanzas esotéricas de la Hermandad
Contraparte feminina
Libros pertinentes
Formación esotérica y mística
Autosuficiencia - (en inglés)
Invocación y meditación
Contacto con el alma
Posesión por una entidad
THO

Presentaciones
Conferencias
Conversaciones esotéricas
Videos de conferencias y discusiones - (en inglés)
Webinars

Servicios
Perspectivas astrológicas
Proyecto de educación de la nueva raza
Sembrando en la conciencia global
Curación telepática


Contáctenos
Preguntas y respuestas
Contáctenos
Perspectivas humorísticas

Boletín (en inglés)

La librería Sanctus Germanus

 


Email Newsletter

 

idiomas
Inglés Español

 

 



Books of Interest

Teachings of the Great Brotherhood of Light by the Masters Kuthumi and Morya

Sanctus Germanus Prophecies Vol. 1 by the Amanuensis

Sanctus Germanus Prophecies Vol. 2 by the Amanuensis

Sanctus Germanus Prophecies Vol. 3 by the Amanuensis

 

www.sanctusgermanus books.com

Una narración personal de entrenamiento como médium

Páginas
1 2 3 4 5 6 7 8 9

Encuentro "con aquellos que están en este planeta pero no son de este planeta"

Después de muchos paseos, llegó a mi la señal de que estaba a punto de conocer a uno de los "hermanos y hermanas mayores que tienen una apariencia humana", los extraterrestres que me habían estado guiando desde mi llegada a Canadá. A pesar de las condiciones invernales, muy frías, se me dijo que subiera el sendero de la montaña detrás de mi casa, algo que intentaba hacer regularmente durante este período para ejercitar, y encontrarlos alrededor de las dos o tres de la tarde.

Lleno de expectación, esperé hasta los dos y media de la tarde para subir a la cima. Nada sucedió y no vi nada inusual en los helados senderos. Al siguiente día, nuevamente, no sucedió nada. Finalmente, el tercer día cuando nuevamente bajaba el sendero preguntándome por qué no había sucedido nada, estaba solo en el mismo blanco, resbaladizo y helado sendero. Levanté la vista y no había nadie frente a mí. Parpadeé y un caballero alto y recto usando un sombrero negro de fieltro y vistiendo una chamarra café de piel, repentinamente apareció de la nada enfrente de mí, pasó a mi lado y siguió hacia arriba. Cuando él pasó tuve una extraña sensación, pero aún tenía mis dudas.

Al siguiente día, nuevamente subí la montaña pero al regreso tomé un atajo a través del helado bosque. Definitivamente no había nadie más ahí. Como constantemente estoy observando mis pasos en esas heladas condiciones, miraba hacia abajo y arriba, entonces nuevamente, de la nada apareció frente a mí el mismo hombre, vestido exactamente como el día anterior. Esta vez inclinó la cabeza, sonrió y continuó su camino. Una increíble sensación se apoderó de mí, esa agobiante confirmación de que, sí, finalmente me había topado con el amigable ET.

Pero estaba un poco decepcionado. Mi idea de un amigable encuentro no habría sido así de rápida. Me habría gustado haberlo invitado a tomar un capuchino en la pastelería en frente de mi casa. O me habría gustado sentarme en una acogedora reunión, en frente de la chimenea, a platicar con él acerca de los asuntos del mundo.

Le pregunté a Justin Moreward Haig acerca de este encuentro. Él lo confirmó. Cuando le pregunté por qué no podía hablar más con este ser, él me dijo que los Maestro solamente querían mostrarme que había alcanzado otro hito en mi entrenamiento, uno en el que podía distinguir a estos seres de otros, en otras palabras, a tratar con aquellos de una vibración más rápida. "No te preocupes", dijo él, "estarás trabajando con ellos en proyectos en el futuro".

De hecho, me encontré con un viejo hombre distinguido y su enfermera en el ascensor de mi edificio. Él me saludó e inclinó su cabeza. Cuando se bajó, tuve la misma sensación de hormigueo. Lo vi de nuevo cuando él iba saliendo del edificio e inmediatamente fijó sus ojos en mí después se volteó. Cuando le pregunté al portero quién era él, me dijo que no sabía. Le pregunté a Justin y él respondió, "No, ese es otro, no el tuyo".

Entonces, amigos, "aquellos que están en este planeta pero que no son de este planeta" ¡están a nuestro alrededor!

Visión etérica

Justamente en el mismo período, me di cuenta, mientras caminaba a través de los nevados senderos del parque de la montaña, que podía ver los dobles etéricos de objetos y personas a mi alrededor. Mi tercer ojo (localizado entre las cejas) estaba abriéndose lentamente.

Dejé de probar esta nueva visión. Todo el nevado escenario blanco frente a mí parecía separarse del flujo y materia visibles. Podía ver el sendero frente a mí volverse un visible río de energía; podía ver los dobles etéreos de los árboles permaneciendo en su lugar como energía vibrando dinámicamente; y cuando alcé la vista hacia el cielo, ya no estaba vacío sino lleno con patrones arremolinados de materia etérea en movimiento. Fue ahí que me di cuenta de cómo las formas de pensamiento podían pasar fácilmente de individuo a individuo y del mundo espiritual hacia nosotros y de regreso. No había nada para bloquear realmente su paso.

Esta visión etérica es algo que se puede activar o desactivar para no confundir la vista.

Luz en la cabeza

No pretendo ser un yogui que puede sentarse en un bosque por semanas en profunda meditación. Pero me someto a meditaciones cortas e intensas cada día (entre veinte y treinta minutos) usando el Raja Yoga que recomienda la Escuela Arcana.

Alrededor de la misma época en que se manifestó la visión etérea, comencé a notar lo que se conoce como luz en la cabeza. Esta luz comenzaba a resplandecer en mi mente incluso con mis ojos cerrados. Podía apagar la luz en la noche y la iluminación permanecía en mi mente permitiéndome, incluso, ver en la oscuridad.

Tanto la luz en la cabeza como el desarrollo de la visión etérea son señales de una conexión fija con el alma que infunde la personalidad física. Más y más personas de mente abierta desarrollarán estas facultades cuando la Era de Piscis llegue a su fin.

Entidades del plano astral

Alguien que ha sido entrenado en las ciencias físicas y sociales, la cuestión de la confirmación y verificación siempre está acechando. Al recibir un dictado o mensaje, siempre me veo preguntándome, "¿He inventado todo esto yo mismo?" Si en las primeras etapas para ser médium, se requieren pruebas para continuar el camino, entonces los Maestros las proporcionarán. Muchas obras sobre temas espirituales dicen que demandar prueba o verificación es una señal de falta de fe. Estas son puras patrañas y muchos psíquicos hoy en día que creen ser creyentes, solamente están descargando una gran cantidad de divagaciones del plano astral. De hecho, como me dijo una vez el médium, "Somos como cabinas telefónicas para las personas en el plano astral".

Durante mi entrenamiento fui engañado muchas veces por espíritus posando como Justin Moreward Haig. Pero así como conoces personalidades insípidas o no éticas en la tierra, lo mismo puede suceder cuando te aventuras a otras dimensiones menos materiales. Así como aprendes a distinguir entre lo que es una verdad o una mentira en el plano terrestre, lo mismo debe ser hecho en el plano astral.

He aprendido a reconocer un cierto estilo lloroso y grandioso que viene del plano astral. Otros se auto-congratulan un poco demasiado, y otros solamente adoran engañarte con historias fantásticas que sirven para atizar tu ego. Uno nunca puede ser laxo al afirmar que solamente la verdad, toda la verdad, y nada más que la verdad es lo que saldrá.

No obstante, seguía teniendo curiosidad acerca de estas entidades. Estaba en La Habana, Cuba, estudiando español cuando le pregunté a mi maestra de español si conocía a alguno de los psíquicos locales. Ella me miró muy sorprendida y me dijo, "¿Cómo sabes que consulto a este tipo de personas?" Unos cuantos días después me llevó con una mujer cuya casa había sido devastada unos meses antes por un huracán. Todo lo que había quedado era una porción de su casa con un techo; el resto había sido destruido.

Había muñecas negras y estatuillas colocadas en una mesa con velas. La psíquica era una buena persona, una que se preocupa por la gente que va a verla. Me dio algunas piedritas para que las agitara como dados y las tiraba al piso después de cada pregunta. Ella interpretaría las piedritas y me daría la respuesta a las preguntas. Siendo una gran admirador de Mao Tse-Tung, ella afirmaba que él había venido a la lectura y estaba contestando mis preguntas. En todo caso, la sesión estaba llena de palabras de felicitación, que harían que la cabeza de cualquiera se hinchara de falso orgullo.
Sería más tarde en ese año que el espíritu de Águila Dorada se manifestaría a través del médium en trance para recordarme que cada medio de comunicación con las otras dimensiones, cada muñeca, ídolo, dios o diosa creados, era puesto en ese lugar específico para comunicarse con ese nivel específico de la humanidad.

Mientras estaba en Cuba, conocí a un amigo estudiante de español, un artista cinematográfico de Australia, que me habló sobre su experiencia en un lugar ayurvédico en Sri Lanka (antiguamente Ceilán). Eso de alguna forma encendió otra vela en mi mente, y de repente sentí esta increíble urgencia de ir a Sri Lanka. El hecho de que esto me sucedió durante un viaje a La Habana, me dejó perplejo. Pero a penas llegué a casa, reuní tanta información como podía sobre ayurveda. Se volvió una tal compulsión, que dos meses más tarde estaba en un avión volando en dirección a Sri Lanka.

Mi primera misión para la Hermandad

En mi camino a Sri Lanka, me detuve unos cuantos días en Hawai para ver a mis parientes y para otra consulta con el médium.

Durante mi sesión, se presentó Sir Arthur y me pidió que creara un sitio web dedicado a la Gran Hermandad de la Luz. Él dijo que esta no era una encomienda sino una especie de recordatorio. Me comprometí para hacer esto antes de mi actual encarnación. Iba a poner en este sitio web información que me gustaba y que quería compartir con otros acerca de la Gran Hermandad de la Luz. Estuve de acuerdo inmediatamente, puesto que había estado esperando a que sucediera algo concreto para estar al servicio de la Hermandad.

Para cerciorarse de que solamente la verdad llegue a los lectores de este sitio web, los Maestros le pidieron al espíritu de Arthur Ford, considerado el decano de los médiums americanos, que sirviera como instructor en la ulterior apertura de mis facultades de clariaudiencia y clarividencia.

Arthur Ford fue un médium bien conocido durante la primera mitad del siglo veinte. Se le atribuye el haber descifrado el código que Harry Houdini, extraordinario mago, y su madre, habían acordado en el caso que cualquiera de ellos muriera. Muchos médiums lo intentaron, pero solamente Arthur Ford fue capaz de canalizar el código correcto del difunto Houdini a su madre.

Arthur Ford colaboró un tiempo con Sir Arthur Conan Doyle en Inglaterra y habían permanecido como amigos y colegas en espíritu. También instruyó a la médium Ruth Montgomery y al médium que entraba en trance.

La instrucción iba a ser muy simple. En un día dado de la semana, apuntaría en un papel tres preguntas sobre las cuales no supiera absolutamente nada. Las preguntas iban a ser de naturaleza metafísica. Colocaría el papel en una caja o carpeta y me olvidaría de él. Una semana más tarde, en un tiempo acordado, iba a abrir la caja, a leer estas preguntas en voz alta y a esperar unos cuantos segundos para que la respuesta apareciera en a mi mente. En realidad, mientras continuaba la práctica, me di cuenta de que para cuando leía las preguntas en voz alta en el día acordado, ya sabía la respuesta porque ya me habían sido proporcionadas durante la semana. Este fue un experimento muy simple y efectivo diseñado para infundir más confianza en los dictados que recibía de la Gran Hermandad de la Luz.

Sabiendo que tenía el apoyo de un instructor espiritual competente en mi primer trabajo para la Hermandad, estaba a punto de salir de la casa del médium. Él me detuvo y me dijo, "Espera. Quieren que te dé algo". Buscó en su librero y me dio Dentro de lo oculto, la verdadera historia de Helena P. Blavatsky por Henry Steel Olcott. "Ten", dijo él, "Quieren que leas esto". Mientras volaba el largo camino de Hawai a Sri Lanka, mi cabeza daba vueltas con ideas y diseños alternativos para el sitio web. ¿Cómo lo llamaría? ¿Qué tipo de información debería poner en él? Y principalmente, ¿quién querría leerlo?

Con todas estas preguntas inundando mi mente, nunca me cuestioné por qué estaba yendo al otro lado del mundo, Sri Lanka. Más tarde en ese año me daría cuenta de que el tratamiento ayurvédico que buscaba no era más que un pretexto para llevarme allá para darme más "recordatorios".

 

Páginas
1 2 3 4 5 6 7 8 9

Vuelva a la Cumbre

 


Sanctus Germanus Libros

Principal página

Comunícase con Nosotros

©2007 El sitio web entero es protegido bajo la Ley canadiense de Derecho de autor de 1985 y todas revisiones después
y la Convención de Berna. Bien en todo el mundo reservado por la Fundación Sanctus Germanus.